ponja_rnr
Usuario (Argentina)
Hola amigos de taringa, en esta ocacion les traigo un post bastante curioso, que trata de la fasinacion y el uso de la magia por parte de los nazis. Nazismo esotérico Las obsesiones secretas del III Reich: 1) El auge del III Reich no es fácil de explicar sin hablar de un grupo secreto llamado “La sociedad de Thule”. Diversos estudiosos opinan que esta sociedad de carácter germano y ario era el verdadero poder oculto que se escondía tras el Partido Nacionalsocialista. 2) Hitler tenía una profunda y secreta obsesión por el ocultismo, que determinó en gran medida la historia del nazismo y el curso de la Segunda Guerra Mundial. 3) El dictador alemán creía ser la reencarnación de un cruel príncipe medieval, Landolfo II de Capua, conocido practicante de la magia negra. 4) Los nazis llegaron a crear una oficina gubernamental, la Ahnenerbe, especializada en ocultismo, encargada entre otras cosas de organizar costosas expediciones por todo el mundo en busca de artefactos con presuntos poderes místicos. 5) No sólo Hitler tenía este tipo de inquietudes. Rudolph Hess, Himmler y otros líderes del nacionalsocialismo alemán eran ocultistas practicantes y estaban iniciados en los ritos de diversas sociedades secretas. La lanza del destino. Una historia de magia y sangre, de política y poder, en la que intervienen por partes iguales una reliquia sólo comparable al Santo Grial y el hombre que estuvo a un paso de aplastar el mundo bajo la bota de su inhumana ambición. Pocos son los que saben que la infinita sucesión de tragedias personales que trajo como consecuencia el ascenso y la caída del III Reich tuvo uno de sus orígenes en 1912, en una fría sala de museo en la que un mísero pintor de acuarelas creyó descubrir que había sido tocado por los dioses. En el último capítulo del Evangelio de San Juan se narra la historia de Gayo Casio, el soldado romano que según la tradición atravesó el costado de Cristo con una lanza. Aparte del innegable simbolismo que emana este relato, existen ciertos elementos que lo hacen particularmente interesante. Aquélla no era un arma corriente. Se trataba de la lanza del propio rey Herodes que, mandada forjar por el profeta Fineas como símbolo de los poderes mágicos inherentes a la sangre de los elegidos de Dios, había sido empuñada por todos los monarcas de Israel. Jesús agonizaba en la cruz, y la antigua profecía afirmaba que aquel que fuera el Mesías moriría sin que le fuera quebrado un solo hueso. Así pues, y para no dejar duda de la falsedad de las pretensiones del nazareno, una delegación del templo se dirigió al Gólgota para romper sus huesos antes de que exhalara el último aliento. A cargo de la custodia del lugar de la ejecución estaba el centurión Gayo Casio. Oficialmente, tenía órdenes expresas de no interferir en las cuestiones religiosas de los judíos, y por tanto no tenía atribuciones para impedir el cometido de la siniestra delegación que, a modo de estandarte y como símbolo de autoridad, iba encabezada por un heraldo que portaba la lanza real. Sin embargo, asqueado ante el sadismo de la acción que estaba a punto de ser perpetrada por los sacerdotes hebreos, el militar romano arrebató la lanza de la mano del emisario y, haciendo gala de la destreza propia de un veterano de las legiones, la utilizó para proporcionar una muerte rápida y piadosa al crucificado. Cuenta la leyenda que en ese mismo instante, en el templo de Salomón, donde Caifás y Anás esperaban el regreso de la delegación, el velo del sanctasanctórum se rasgó de arriba abajo poniendo al descubierto el cubo negro que contenía el Antiguo Testamento, cuyos lados se agrietaron apareciendo en ellos la forma de una cruz. Aquel día comenzó a forjarse la fábula de Longinos, el hombre de la lanza, que durante un instante tuvo en sus manos el destino de la humanidad. Un arquetipo que encontró campo abonado para florecer en la espiritualidad ascética y guerrera de los caballeros cristianos del medievo. Lo que nadie podía suponer es que dos mil años después, ya en pleno siglo XX, esta leyenda casi olvidada estaba llamada a influir decisivamente en millones de vidas. El secreto del doctor Stein La historia de la íntima relación de Hitler y el III Reich con la denominada “lanza del Destino” nunca habría sido conocida por nosotros de no mediar la intervención de Walter Johannes Stein. Stein formó parte del equipo de asesores de Winston Churchill en lo referente a la psicología y motivaciones de Adolf Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. Stein era uno de los mejores conocedores del entramado mágico y ocultista que se escondía tras la fachada aparente del III Reich. Él sabía muy bien que la cúpula dirigente del partido Nacionalsocialista, procedente en su mayoría de exclusivas sociedades secretas de corte marcadamente esotérico, tenía motivaciones muy diferentes de las que anunciaba públicamente en sus discursos, cosas que el racionalismo propio de la era industrial no podía aceptar que tuvieran aún influencia alguna en la vida social y política de Europa: ciencias ocultas, magia negra, paganismo... La cruz cristiana fue sustituida en toda Alemania por la esvástica de la misma forma que en el partido nazi la religión había sido reemplazada por la magia. Por su configuración geográfica y su propia identidad antropológica, Alemania era un país de sueños oscuros nunca apagados. Allí, los años treinta supusieron una época dorada para el ocultismo. Fruto de ello es que el propio Adolf Hitler fue un verdadero fanático de las ciencias ocultas y un profundo conocedor de las más antiguas tradiciones germánicas. El doctor Stein, un judío austríaco emigrado al Reino Unido en 1933, fue elegido por Churchill como asesor por varias razones. Para empezar, era uno de los más notables medievalistas de su época y una auténtica autoridad en lo referente a las leyendas griálicas, simbolismo y alquimia, siendo autor además de varios libros sobre estas materias que gozaron de gran prestigio en círculos académicos. Aparte de esto, aunque tenía buen cuidado de no reconocerlo en público, era poseedor de una extensa cultura esotérica que tuvo que adquirir como herramienta imprescindible para una comprensión adecuada de multitud de textos medievales, en los que el significado aparente (exotérico) es una mera fachada de un mensaje oculto (esotérico), que es el que realmente trata de transmitir el autor. Estas cualidades lo convertían en un profundo conocedor de la leyenda de la lanza, lo que unido al hecho de haber mantenido una relación personal con Hitler en su juventud lo transformaban en el candidato perfecto para interpretar los propósitos ocultos del dictador. El mundo en sus manos Desde que tenía apenas quince años, Hitler desarrolló el convencimiento mesiánico de que algún día el destino del mundo recaería en sus manos: “Aquel que se una a mí es elegido, por haberse unido y por la calidad de la ayuda que me preste. El gran significado revolucionario de nuestra larga y tenaz lucha por el poder es la de provocar el nacimiento de una nueva clase de jefes, llamados a dirigir no sólo el destino del pueblo alemán sino también el del mundo entero”. Años después, siendo poco más que un bohemio medio indigente que malvivía en Viena, donde había fracasado en su propósito de ingresar en la escuela de Bellas Artes, esas visiones de adolescente parecían muy lejos de haberse cumplido. Subsistía precariamente pintando acuarelas que vendía a los turistas para tener algo que comer y, no siempre, un techo donde cobijarse. Los que lo conocieron en aquella época destacan cómo su existencia miserable contrastaba con su apariencia altiva y sus modales cultos y educados. Tal era la fuerza de su convencimiento en lo tocante a su destino que lo adverso de sus circunstancias no hacía mella alguna en su ánimo. No tenía amigos. Todo su tiempo lo empleaba en estudiar incansablemente gruesos volúmenes de ocultismo, mitología nórdica y germana, filosofía y política, que sacaba en préstamo de la Biblioteca Imperial. Su pasión llegaba a tal extremo que su evidente malnutrición de aquella época se debía no tanto a la falta de recursos económicos como a las veces que, embebido en sus estudios, se olvidaba incluso de comer. La culminación de este proceso llegó cierto día que se encontraba haciendo bocetos en el Museo del Hofburg, la casa del tesoro de los Habsburgo. Recorría el palacio con evidente mal humor, ya que odiaba profundamente a aquella dinastía que mostraba públicamente unas riquezas que el espartano Hitler consideraba decadentes y antigermánicas. Los cetros y coronas enjoyados despertaban en él una confesada repugnancia y desprecio. Deambulando por las salas, su atención fue a fijarse en una antigua punta de lanza que se exhibía en una vitrina. Según rezaba el cartel explicativo, era la misma que el centurión romano había clavado en el costado de Cristo y a la que las antiguas leyendas atribuían el poder de influir en el destino histórico del mundo. Importantes emperadores, como Constantino y Otón el Grande, creyeron en los atributos místicos del arma y la empuñaron en sus conquistas. Casi sin darse cuenta, Hitler se sintió fascinado por el objeto. Era una punta de lanza de hierro oxidado que reposaba sobre un lecho de terciopelo dentro de una modesta caja. Sin embargo, para aquel joven obsesionado con el ocultismo y las leyendas medievales era mucho más que eso: “Supe de inmediato que aquél era el momento más importante de mi vida... Me sentí como un sonámbulo cuyos actos están dictados por la providencia”, explicaba años después. “Sin embargo, no podía adivinar por qué un símbolo cristiano me causaba semejante impresión. Me quedé muy quieto durante unos minutos contemplando la lanza, y me olvidé del lugar en que me encontraba. Parecía poseer cierto significado oculto que se me escapaba, un significado que de algún modo ya conocía... Me sentía como si la hubiese sostenido en mis manos en algún siglo anterior, como si yo mismo la hubiera reclamado para mí como talismán de poder y hubiera tenido el destino del mundo en mis manos. ¿Cómo era posible aquello?. ¿Qué clase de locura se estaba apoderando de mi mente y estaba creando tal tumulto en mi pecho?” . Hitler permaneció largo rato ante aquella vitrina, hasta que un sereno del museo le llamó la atención pues se acercaba la hora de cerrar. Al día siguiente, el joven Adolf se levantó transformado, presa de una nueva y poderosa obsesión. Día y noche estudió toda la información disponible sobre la misteriosa lanza. Parecía poseído. El doctor Walter Stein fue testigo de una de las innumerables visitas al Hofburg que Hitler realizó aquel mes de Septiembre de 1912: “Cuando lo vi frente a la lanza del Destino me pareció que Hitler caía en un profundo estado de trance, aislado sensorialmente del mundo exterior, sin tener siquiera conciencia de sí mismo”. En aquellas ocasiones, Hitler experimentaba visiones místicas en las que se veía a sí mismo reclamando la lanza y dominando con ella el mundo. El objeto que tal fascinación había despertado en él tenía una leyenda, y el joven Hitler quería formar parte de ella. Los reyes y emperadores que la habían empuñado salieron victoriosos de sus batallas. Él no sería menos. Según la leyenda, en la lanza se encuentran encerrados los espíritus del bien y del mal. De hecho, el príncipe hechicero Landolfo II de Capua vivió obsesionado con el potencial de esta reliquia en oscuros rituales de magia negra. Este sanguinario príncipe lombardo del siglo IX tiene su importancia en esta historia, pues Hitler terminó sus días convencido de que se trataba de una reencarnación anterior suya . Influido por la filosofía de Nietzsche y Schopenhauer eligió conscientemente el camino del mal, renegando de la moral judeocristiana para emular al Superhombre anunciado por estos filósofos. Con tan sólo veintiún años, el joven Adolf había tocado fondo en su vida y se disponía a renacer de sus cenizas para conquistar el mundo. El libro del doctor Stein Por aquella misma época, Walter Johannes Stein estudiaba su doctorado en Ciencias en la Universidad de Viena. Al igual que Hitler, también él era un entusiasta de la leyenda griálica y se encontraba fascinado por el mágico objeto custodiado en la Weltliche Schatzkammer (Casa del Tesoro). Sin embargo, estaba muy lejos de suponer que aquella fascinación le valdría algún día una orden de arresto dictada personalmente por el jefe de las SS, Heinrich Himmler, así como la confiscación de sus documentos personales para engrosar el archivo de la Ahnenerbe, el departamento nazi especializado en ocultismo. Todo comenzó un día de 1912 cuando Stein visitaba, como solía hacer con cierta periodicidad, la librería de viejo regentada por Ernst Pretzsche, uno de los locales más apreciados por los estudiantes vieneses . Buscando material para sus investigaciones dio con una pila de manoseados libros sobre los temas que le interesaban. Sus páginas estaban repletas de anotaciones al margen que le impresionaron por el nivel intelectual y académico que mostraba la persona que las había garabateado, en especial cuando al ir avanzando en la lectura comprobó que se trataba de apuntes realizados por alguien que había alcanzado un grado poco común de conocimientos de ocultismo . Un somero interrogatorio al librero le hizo averiguar que el primer propietario de aquellos volúmenes había sido un joven pintor sin suerte llamado Adolf Hitler. Esperando compartir conocimientos y amistad con la que intuía un alma gemela, Stein buscó a Hitler y entabló con él una corta e infructuosa relación que terminó tan bruscamente como había comenzado, y en la que la condición de judío de Stein resultó un aspecto decisivo. A pesar de lo fugaz de aquella relación, dio tiempo a que Hitler compartiera alguno de sus secretos con su nuevo amigo . En los años siguientes, Stein siguió cuidadosamente la trayectoria de su antiguo amigo y su meteórico ascenso al poder. En 1938 se produce el Anschluss, la anexión de Austria por parte de Alemania, y Hitler, convertido con apenas 50 años en Führer del Reich alemán, tiene por fin ocasión de cumplir su sueño de juventud y alzar en sus manos la mítica lanza. Hitler llegó a Viena el 14 de Marzo y su marcha triunfal por la ciudad fue acompañada por el repicar de las campanas de las iglesias. El Neue Basler Zeitung describió en su edición de aquel día “las escenas de entusiasmo ante la llegada de Hitler”. Hitler permaneció en una habitación del hotel imperial. A las siete de la tarde, los gritos del populacho presa del éxtasis no cesaban, Hitler salió al balcón del hotel y pronunció el siguiente discurso: “¡Camaradas, damas y caballeros alemanes!. Sé lo que sentís, pues yo mismo lo he experimentado profundamente en estos cinco días. Un gran cambio histórico ha llegado a nuestro pueblo alemán. Lo que ustedes experimentan en este momento, el otro pueblo alemán también lo experimenta con ustedes: ¡No sólo los dos millones de personas en esta ciudad, sino 65 millones de nuestro pueblo en todo el Reich!. Este cambio histórico me oprime y me conmueve. Y ante ustedes pronuncio este juramento: en el porvenir, nadie romperá y rasgará el imperio alemán como lo ha estado hasta hoy”. Terminadas las celebraciones, y de forma mucho más discreta, Hitler se dirige al Hofburg al que accedió como visitante en sus años de miseria. Una vez allí, se acerca directamente hacia la vitrina de la lanza y, extrayéndola de su estuche, se encierra con ella ordenando que nadie lo moleste. Tras unas horas de soledad, el Führer emerge de su encierro y ordena que la reliquia sea trasladada a un búnker antiaéreo en Nuremberg, la capital espiritual del movimiento nazi. El retorno de los brujos No sólo Hitler tenía este tipo de inquietudes. Rudolph Hess, Himmler y otros líderes del nacionalsocialismo alemán eran ocultistas practicantes y estaban iniciados en los ritos de diversas sociedades secretas. En 1935 el gobierno del III Reich prohibió oficialmente las sectas religiosas en su territorio, pero desde el mismo momento en que se produjo el ascenso de Hitler al poder y hasta la caída de Berlín a manos de las tropas soviéticas las ciencias ocultas guiaron las decisiones de Hitler. En la fase previa a la Segunda Guerra Mundial Alemania llevó a cabo solapadamente una extravagante campaña de reclutamiento de toda clase de magos y brujos. El propio doctor Stein fue invitado a formar parte de este grupo y su negativa provocó que en 1933 fuera arrestado por el que más tarde se convertiría en reichführer de las SS, Heinrich Himmler. En los calabozos de la Orden Negra se intentó coaccionarlo de todas las maneras posibles para que accediera a formar parte del buró ocultista de las SS. Por fortuna, pudo huir a Inglaterra y, finalmente, convertirse durante la guerra en asesor de Churchill y encargado de la “guerra mágica” que los ingleses dirigieron contra Hitler. El mago de los guantes verdes Jan Eric Hanussen, conocido como “el mago de los guantes verdes”, es uno de los mejores ejemplos de la influencia del mundo oculto en el nazismo alemán. De rostro cetrino y poco agraciado, y vientre muy prominente, cuentan los que lo conocieron que de su personalidad emanaba un encanto tenebroso que lo hacía irresistible. Dirigía la segunda parte del espectáculo del elegante Scala de Berlín, y sus exhibiciones paranormales eran tema habitual en las tertulias de los cafés. Toda clase de rumores surgían respecto a él: que si había sido tragasables en un circo, que si en Praga ejercía como vidente para la alta sociedad, que si era nazi incondicional y el astrólogo particular de Hitler... De esta presunta vinculación con los jerarcas nacionalsocialistas obtuvo protección y prestigio. En las semanas previas al ascenso de Adolf Hitler al puesto de reichschancellor no había nada que presagiara como inevitable la ascensión del cabo austríaco al poder. Los resultados de las elecciones al Reichstag en Noviembre de 1932 fueron decepcionantes para el partido Nacionalsocialista, que sólo pudo conservar un tercio de los asientos del Parlamento alemán. Las arcas nazis se encontraban exhaustas por la campaña electoral. Hitler había tenido que soportar defecciones significativas entre los dirigentes de su movimiento y, presa de uno de sus ataques de histeria, había llegado a amenazar con el suicidio. En voz baja, algunos nazis comenzaban a plantearse si realmente aquel hombre tenía lo que había que tener para ser su Führer. Por enésima vez en su vida Hitler había tocado fondo, y echó mano de su creencia en lo oculto llamando a consulta para una sesión privada en su cuartel general en el hotel Kaiserhof de Berlín, a Hanussen, el vidente más prestigioso de la época. Aquél fue el comienzo de una curiosa relación de dependencia mutua entre vidente y visionario en la que Hanussen, judío y homosexual, utilizaba a Hitler como escudo, que le proporcionó una insólita impunidad en aquel período histórico. El 24 de Febrero de 1933, en el transcurso de una sesión privada, Hanussen cayó en un trance particularmente violento: “La multitud (…), una gran multitud en las calles. (…) Todo un pueblo aclamando los desfiles de nuestros SS. (…) Es de noche, desgarrada de fuego. (…) Veo los reverberos iluminados, las luces de la alegría, la cruz en su vorágine de fuego. (…) Es la llama de la liberación alemana, el fuego sobre las viejas servidumbres, el fuego que canta la gran victoria del partido. (…) Ahora alcanza una gran casa. (…) ¡Un palacio!. Las llamas salen por las ventanas (…), se extienden. (…) Una cúpula pronto va a derrumbarse. (…) ¡Es la cúpula del Reichstag que flamea en la noche!” Efectivamente, el Parlamento alemán fue incendiado sólo tres días más tarde. Se intentó acusar del hecho a los comunistas pero pocos dudaban de que los nazis se encontraban detrás de todo. A partir de ese momento, ciertos jerarcas nazis, en particular Goebbels, comenzaron a considerar que las cosas habían ido demasiado lejos con el vidente, no sólo por la predicción de lo ocurrido en el Reichstag sino por la tremenda influencia que ejercía sobre notables militantes del partido y sobre el propio Hitler. El 7 de Abril de 1933 Hanussen fue ejecutado en las afueras de Berlín por tres pistoleros de las SA. Nadie llegó a saber nunca quién dio la orden. Guerra mágica La obsesión de Hitler por las ciencias ocultas era de tal calibre que decretó una ley que prohibía expresamente, con durísimas sentencias, la práctica de cualquier forma de adivinación. Se organizaron requisas a gran escala, confiscándose prácticamente la totalidad de libros y documentos que versaran sobre estos temas. Como última medida, todos aquellos considerados como una “amenaza mágica” para el régimen fueron eliminados o tuvieron que huir precipitadamente de Alemania. Refiriéndose a la masonería, el propio Hitler escribió: “Su organización jerárquica y la iniciación a través de ritos simbólicos, es decir sin molestar las inteligencias pero trabajando con la imaginación a través de la magia y los símbolos de culto, son elementos peligrosos. (…) ¿No ven que nuestro partido debe participar de este carácter?. Una orden (…) eso es lo que tiene que ser; una orden, la Orden jerárquica de un sacerdocio secular” Gracias al asesoramiento de Stein, los británicos estaban al corriente de estas peculiaridades de la cúpula nazi y no dudaron en trazar diversos planes encaminados a sacar partido de esta debilidad. La magia podía ser el talón de Aquiles del Führer, algo que consideraba su gran arma secreta y que, por el contrario, podía convertirse en el motivo de su perdición. Llama la atención cómo en algunos momentos de la guerra los aliados decidieron combatir a Hitler en su propio terreno y recurrieron a notables ocultistas británicos para que emplearan su talento en una especie de guerra mágica paralela a la carnicería que se desarrollaba en los frentes. El caso más notable entre éstos es el de Aleister Crowley. Considerado como el mago negro más importante del siglo XX, era un peculiar personaje que se definía a sí mismo como “la bestia del Apocalipsis”, pero demostró, a pesar de su impopularidad y mala prensa, ser también un gran patriota que sirvió a su país con lo mejor que tenía: sus conocimientos de ocultismo. Lo cierto es que Crowley ya había actuado como agente doble durante la Primera Guerra Mundial, y al comenzar la segunda propuso al alto mando británico distribuir entre el enemigo panfletos con falsa información ocultista, una táctica que fue utilizada de diversas formas, como la impresión de ediciones sutilmente retocadas de las profecías de Nostradamus, o emisiones de radio en alemán que incluían predicciones astrológicas desfavorables para los nazis y supuestos mensajes de soldados alemanes muertos recibidos a través de una falsa médium. Existe la anécdota de una emisión en inglés de Radio Berlín en la que los alemanes mostraban su desagrado por estos hechos: “Aunque Crowley celebre una misa negra en la catedral de Westminster eso no salvará a Inglaterra”, declaraba el airado locutor. No consta que tal ceremonia ocurriese nunca, pero, a la luz de los acontecimientos, parece que los británicos tuvieron más acierto que los nazis a la hora de poner de su lado las fuerzas ocultas. El imperio de la locura Por su parte, Hitler continuaba con su obsesión mágica recurriendo a todos los medios que tenía a su alcance. Lo que empezó siendo un estudio erudito y metódico se había transformado en una loca carrera sin orden ni meta en la que ya no sólo corrían peligro su vida y su cordura, sino las de todo el país que lo seguía ciegamente como líder indiscutible. Uno de los métodos a los que recurría era el empleo de drogas para adquirir estados alterados de conciencia. Lo que empleado con mesura y en el marco de determinadas tradiciones religiosas es un medio válido y ampliamente utilizado de introspección mística, en las manos de Hitler se convirtió en algo fuera de control. El caudillo alemán terminó convertido en un adicto al peyote, por medio del cual entraba en frecuentes e intensos trances plagados de inquietantes alucinaciones, en las que decía comunicarse con unos misteriosos seres a los que denominaba “superiores desconocidos” Pocos se salvaban en la cúpula de la organización nazi de caer en estas veleidades esotéricas. Son numerosos los expertos en ocultismo que han aportado pruebas de cómo tanto Hitler como sus más allegados colaboradores estudiaron concienzudamente oscuras técnicas y ceremonias ocultistas con la pretensión de aplicarlas a sus fines políticos y militares. Incluso el ministro de propaganda Goebbels, que con tanto ahínco se opuso a la influencia del psíquico Hanussen, se animaba a citar fragmentos de las cuartetas de Nostradamus durante sus mítines. La que en su momento fue la cabeza del desarrollo y la civilización europea se precipitaba sin remedio hacia un abismo oscurantista, empujada por la locura de sus dirigentes. La irracionalidad y la magia se habían apoderado de la nación a través de sus líderes y de las sociedades secretas que los apoyaban. El Führer, convertido en el ídolo de la población alemana, fue elevado a la categoría de una nueva divinidad germánica, encarnada y enraizada en el oscuro simbolismo del mito wagneriano. Durante la época nazi Alemania se convirtió en una isla en el aspecto intelectual. Teorías heterodoxas desechadas por la ciencia occidental, como la existencia de la Atlántida, considerada cuna ancestral de la raza aria, se convirtieron en dogma, favorecidas por aquel extraño caldo de cultivo. La religión, la Historia, la psicología, incluso las ciencias físicas, se transformaban distorsionadas por el extravagante prisma del régimen nazi. La cosmología oficial dictaba que la Tierra era hueca y que los seres humanos habitamos en su interior. La dinámica del cosmos se explicaba como una perpetua lucha entre el fuego y el hielo. La nueva ciencia nazi se desarrollaba al margen de los límites impuestos por el modelo cartesiano. La psicología era sustituida por una mezcolanza del misticismo de Gurdijeff, la teosofía de Madame Blavatsky y los arquetipos de la mitología nórdica. El lugar de la física newtoniana era ocupado impunemente por una misteriosa fuerza llamada vril, extravagantes doctrinas geológicas que afirmaban que la Tierra está hueca y la fría cosmología de Hans Horbiger, la doctrina del hielo eterno, se enseñaban en las escuelas a pesar de ser una completa superchería. Estas extravagantes hipótesis eran creídas con tal convicción, que las trayectorias de los misiles V1 y V2 se trazaban teniendo en cuenta tales principios, a pesar de lo cual algunos incluso llegaban a alcanzar milagrosamente sus objetivos. La sociedad de Thule El auge del III Reich no es fácil de explicar sin hablar de un grupo secreto llamado la “Sociedad de Thule”. Diversos estudiosos opinan que esta sociedad secreta de carácter germano y ario era el verdadero poder oculto que se escondía tras el Partido Nacionalsocialista. Su ideario propugnaba un regreso a la magia y la irracionalidad que dominaban el mundo durante la Edad Media. El bagaje doctrinal de la orden estaba formado por una extraña fusión de pangermanismo, antimaterialismo, espíritu medieval, aspectos del pensamiento rosacruz, enseñanzas alquímicas y, en general, todo aquello relacionado con la tradición esotérica occidental Ellos fueron quienes se encargaron de alentar las más descabelladas aventuras de Hitler, desde la captura de la Lanza del Destino a las búsquedas del Santo Grial o el Arca de la Alianza, que tan buen juego han dado en el cine de aventuras. Tal vez un ejemplo nos ayude a mostrar hasta qué punto era influyente este grupo en la vida alemana. El 6 de Abril de 1919 hubo en Baviera una verdadera revolución en la que socialistas y anarquistas tomaron las calles y proclamaron la República Soviética de Baviera. Sin saber cómo ni de dónde, surgió un grupo de resistencia, “los blancos”, compuesto por soldados desmovilizados conocidos como Frei Corps, equipados, entrenados y financiados por la Sociedad de Thule. Gracias a este misterioso ejército, la revolución bávara fue aplastada en pocas semanas sin necesidad de intervención gubernamental. En palabras de un periodista francés de la época: “La hipótesis de una comunidad secreta en la base del nacionalsocialismo se ha ido imponiendo poco a poco. Una comunidad demoníaca, regida por dogmas ocultos mucho más complicados que las doctrinas elementales expresadas en el Mein Kampf y servida por ritos de los que no se advierten huellas, aislados, pero cuya existencia parece indudable a los analistas de la patología nazi”. Quizá el mejor ejemplo de esto sean las temidas SS, el cuerpo de élite de la maquinaria nazi. Élite de la guardia personal de Adolf Hitler que se transforma poco a poco en una orden religiosa-militar basada en doctrinas ocultistas. Su credo racista y excluyente los condujo a intentar cumplir todas las extrañas y terroríficas doctrinas del nacionalsocialismo. Básicamente, se trataba de una poderosa herramienta diseñada para subyugar a las consideradas “razas inferiores” y conseguir la máxima purificación de la estirpe aria a través de la selección y eliminación racial. Su amenazadora estética fue concebida para personificar la imagen de la raza aria como clase dominante. Organizados como una orden de caballería a la antigua usanza, en sus ritos siempre estaban presentes elementos tomados del paganismo germano y otras corrientes ocultistas. No debe extrañarnos entonces que uno de los requisitos para formar parte de esta élite del nazismo fuera renegar de manera categórica de la religión cristiana, a la que se consideraba fuente de todos los males de la raza aria. Paranoia colectiva Fue una época de paranoia colectiva en la que oficiales de las SS afirmaban sin rubor que, según la doctrina nacionalsocialista, el Canal de la Mancha es mucho menos ancho de lo que dicen los mapas. Muchos de los jerarcas nazis eran hombres que creían en la magia, para los que el universo no era más que una ilusión, algo cuya estructura podía ser modificada, doblegada por la voluntad de los iniciados. Tal fue la motivación que llevó a Hitler a enviar sus tropas a Rusia sin equipo invernal. “Yo me encargaré del invierno”, dijo a sus generales, convencido de que los fuegos arios harían retroceder a los hielos eslavos. El imperio de la magia había alzado su fantasmal trono en Alemania. ¿Qué misterioso poder provocaba la fascinación que Hitler ejercía sobre su pueblo?. Hubo quien vio en su potente y demencial oratoria a un hombre poseído por alguna suerte de espíritu maligno. La respuesta es mucho más sencilla. A través de sus estudios, Hitler había aprendido el inmenso poder que ejercen los símbolos sobre las masas y emprendió la tarea de dar vida a los mitos que, si bien ignorados, seguían siendo poderosos en lo más profundo del inconsciente colectivo del pueblo alemán. El entramado ocultista del régimen nazi sigue siendo una de las asignaturas pendientes de la Historia contemporánea. Por desgracia, lo publicado hasta la fecha no ha contribuido en absoluto a levantar este velo. Hay probablemente mucha más mitología sobre el ocultismo nazi que sobre otros temas aparentemente más sabrosos para la especulación, como la vida sexual de Hitler o su presunta huida a la Argentina o al Polo Sur. Han sido demasiados los autores que se han dedicado a repetir “hechos” que han leído en otros libros, cuyos autores, a su vez, hicieron lo mismo, haciendo prácticamente imposible remontarse a la fuente original de la información. Afortunadamente, existen estudiosos serios de esta materia, como Nicholas Goodrick-Clarke, cuyo libro es con toda seguridad el mejor existente en la actualidad sobre la materia. Este doctor en Filosofía por la Universidad de Oxford nos presenta una estremecedora galería de antecedentes mágicos del nazismo cuya extensión nos da una idea de lo poco que sabemos de sus orígenes: ariosofía, wotanismo, la Armanenschaft, la Orden de los Nuevos Templarios, la Germanenorden, la Sociedad Edda, la Sociedad de Thule, la Orden Vril... Gracias a este trabajo comprendemos que lo que sucedió en la Alemania de Hitler no fue sino la terrible culminación de un proyecto que estas organizaciones fueron desarrollando con precisión y disciplina germánicas durante todo el siglo XIX. Son múltiples los enigmas que quedan por desvelar respecto al esoterismo nazi. Pongamos un ejemplo: cuando las tropas soviéticas entraron en Berlín se encontraron con un grupo de soldados de las SS que se habían suicidado en el cuartel general de la orden utilizando unas extrañas dagas rituales. Pero lo que realmente llamó la atención de los soldados que realizaron el macabro hallazgo fue que todos los cadáveres eran de raza tibetana. ¿De dónde habían salido aquellos hombres?. Nadie supo contestar a esta pregunta. Los soldados no llevaban consigo documentos ni insignias y sus nombres no figuraban en ningún registro. Nada se sabe de su origen, pero este hecho sugiere que Hitler consiguió culminar otra de sus ambiciones ocultistas: mantener un “intercambio místico” con grupos de iniciados del Tíbet. Conclusión Para finalizar nuestra historia sobre la obsesión de Hitler con la mitología y el ocultismo aportaremos un epílogo tan poético como real. El 20 de Abril de 1945, el mismo día en que Hitler cumplía 56 años, la compañía C del Tercer regimiento norteamericano ocupa tras duros combates la ciudad de Nuremberg. Diez días después, el 30 de Abril, el teniente William Horn consigue abrirse paso hasta el búnker secreto donde la Lanza del Destino era custodiada como uno de los mayores tesoros del III Reich. En ese mismo instante, a muchos kilómetros de allí, en otro refugio subterráneo situado en el corazón de Berlín, Adolf Hitler se suicidaba disparándose una bala en la cabeza. Quién sabe si el dictador tenía razón y su destino estaba unido realmente al de aquella lanza que le hizo soñar con la conquista del mundo. Imagenes La lanza del destino. Simbolos ocultistas del nazismo. La sociedad de Thule Sol negro Y por ultimo el ideologo de todas estas mentiras Me dejas un comentario
Hola gente de taringa, acá dejo, para que disfruten, un post con los principales jerarcas nazis, que acompañaron a Hitler a lo largo de su inverosímil carrera. Espero que sea de su agrado. Nota: He decidido dejar fuera de esta categoría a líderes “menores” puesto que no quería que el post fuera tan extenso, sin embargo, creo que vale la pena nombrar a algunos de ellos. Goebbels; Ministro de propaganda desde 1933 hasta 1945. Ribbentro: ministro de A.A.E.E. (Pacto molotov- Ribbentro) 1938-1945. Schirach: Líder de las juventudes hitlerianas (1933-1940). Karl Harrer : Periodista aleman Karl Ernst : Lider de las SA en Brandemburgo Karl Friedrich Otto Wolf: alto oficial de las SS Jerarcas Nazis. Otto Abetz Otto Abetz (nacido el 26 de mayo de 1903 en Schwetzingen y muerto el 5 de mayo de 1958) fue embajador de la Alemania nazi en París (Francia) durante la Guerra Mundial" class="discreet">Segunda Guerra Mundial . Estudió en el Liceo Clásico y posteriormente en la Academia de Bellas Artes de Karlsruhe. Ejerció como profesor de Dibujo y de Historia del Arte. En 1927 fue jefe de las Asociaciones de Juventudes de Karlsruhe, uniéndose al partido nazi en 1931. Apasionado por el acercamiento entre Alemania y Francia, en 1932 contrajo matrimonio con una ciudadana francesa. De 1934 a 1939, publica con Fritz Bran una revista, los Cahiers franco-allemands (Cuadernos franco-alemanes), cuya finalidad era propagar la ideología nazi en los medios intelectuales franceses. Colaboró igualmente con Baldur von Schirach, el líder de las Juventudes Hitlerianas, al que ayudó como consejero en asuntos relativos a Francia. Entrado en el servicio diplomático alemán en 1935, representa a Alemania en Francia en 1938 y 1939, siendo expulsado con la declaración de guerra de Francia a Alemania. Trabajó para la puesta en marcha de una política de colaboración con, especialmente, su amigo el periodista Jean Luchaire, que será fusilado con la depuración tras la guerra. El 8 de julio de 1940, tras el armisticio entre Francia y Alemania, es enviado nuevamente a Francia. Nombrado embajador en noviembre de 1940, conservó dicho cargo hasta 1944. Durante su mandato como embajador, para el que fue elegido por el propio Adolf Hitler, favoreció las actitudes de colaboracionismo de los franceses respecto de la ocupación alemana. En julio de 1949, el Tribunal Militar de París le condenó a 20 años de trabajos forzados por crímenes de guerra, particularmente por su papel en la organización de la deportación de los judíos desde Francia hacia los campos de exterminio. Fue liberado en abril de 1954. Murió en 1958 por accidente de coche. Según algunos rumores dicho accidente habría sido en realidad un acto de venganza por sus actividades durante la Guerra Mundial" class="discreet">Segunda Guerra Mundial. Max Amann Nació el 24 de noviembre de 1891 en Múnich - Falleció de causas naturales el 31 de marzo de 1957 en la misma ciudad. Antiguo soldado y político alemán, uno de los fundadores del Partido Nazi en 1920. Durante la Alemania Nazi coordinó las editoriales alemanas y la censura ejercida sobre los medios. Fue el editor del libro "Mi Lucha" escrito por Hitler en prisión luego del fallido golpe, fue Amann quien sugirió a Hitler cambiar el largo título de "Cuatro años y medio de lucha contra las mentiras, estupidez y cobardía" por el título actual, fue responsable de la edición de docenas de ediciones del libro. Al alcanzar los nazis el poder. Amann fue nombrado el Jefe de la Casa Editorial Central del NSDAP, es decir, el responsable máximo - en una condición de Gerente General - del imperio mediático que levantaron los nacionalsocialistas durante la dictadura. Con este organismo, la prensa escrita alemana estuvo bajo el control directo de Amann. Recibió de Himmler el nombramiento como miembro honorario de la SS con el número 53.143 Amann no tuvo una formación superior, su nivel cultural fue bajo, él se caracterizó por su rudeza y vulgaridad. Él no ocultó su vida sexual escandalosa así como tampoco su incontrolada ambición por el dinero y poder político. Después de la Guerra Mundial" class="discreet">Segunda Guerra Mundial, Amann fue detenido y presentado ante las Cortes Alemanas, donde fue juzgado por un Tribunal de desnazificación que le confiscó todos los bienes. Max Amann murió en la mayor pobreza en Múnich el año 1957. Hermann Göring Hermann Wilhelm Göring nació en el sanatorio Marienbad (Rosenheim, Baviera), el cuarto hijo del matrimonio habido entre Heinrich Ernst Göring y Franziska "Fanny" Tiefenbrunn. Göring tuvo dos hermanos y dos hermanas: Albert y Karl Ernst Göring y Olga Therese Sophia y Paula Elisabeth Rosa Göring. La familia Göring era aristocrática y tenía ancestros tanto católicos como protestantes. Su padre, soldado profesional en tiempos de Otto von Bismarck, se convirtió en el primer gobernador del África Suroccidental Alemana. En 1922 se adhirió al Partido Nazi, tomando inicialmente el liderazgo de las SA como "Oberste SA-Führer". Durante el Putsch de Múnich fue gravemente herido por una bala que le atravesó la pelvis. Ayudados por una familia de judíos, él y su esposa Karin huyeron hacia Austria, en donde los médicos le administraron fuertes dosis de morfina, la cual terminó por ser una adicción de la que Göring dependería hasta 1945. Dicha adicción determinó gran parte de sus decisiones, dándole en muchas ocasiones una perspectiva surreal de pensamiento y tomando asuntos de importancia vital a la ligera. Al regresar a Alemania en 1928, le fue muy difícil ser aceptado nuevamente entre los miembros del Partido y no consiguió recuperar el Comando de las SA, que había sido asignado a Ernst Röhm, su mayor enemigo dentro del nazismo, si bien fue nombrado "SA-Gruppenführer" (Teniente General), rango que mantuvo hasta 1945. Al finalizar la guerra, en 1945, Göring es capturado por las fuerzas vencedoras en el castillo que le servía de prisión. Durante el juicio de Núremberg, Göring fue el primer acusado en tomar el banquillo. Göring además intentó subordinar a los demás convictos intentando erigirse como un líder de ellos, por lo que fue separado del resto. Finalmente fue condenado a pena de muerte por la horca, principalmente por ser promotor de crímenes contra la Humanidad y también por ser, para los vencedores, una figura prominente del nazismo que se debía erradicar a toda costa de Alemania. Göring rechazó la muerte por ahorcamiento debido a que esa pena solo se le infligía a los traidores en Alemania e intentó que fuese ejecutado por fusilamiento debido a su alto rango militar, cosa que le fue denegada. Justo a dos horas antes de ejecutarse la sentencia, Göring se suicidó ingiriendo una cápsula de cianuro el 15 de octubre de 1946. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas fueron arrojadas al río Isar. Rudolf Hess Nació en Alejandría, Egipto, el 26 de abril de 1894. De carácter solitario, retraído y educado en un ambiente estricto y espartano por un padre muy disciplinado y una madre inglesa de origen griego, fue instruido primero con tutores privados y luego en el colegio alemán de su ciudad natal, hasta los 14 años, edad a la que ingresó a un internado juvenil de Bad Godesberg. En 1919, en un motín, conoció a Adolf Hitler y quedó muy impresionado con el que sería años más tarde el líder de Alemania. Por su parte, Hess presentaría a Hitler a los científicos geopolíticos Karl Haushofer y Albrecht Haushofer, quienes ejercerían una gran influencia sobre el futuro dictador. Después fue comandante de un batallón de las SA. En 1925 fue secretario político de Hitler, dando comienzo así sus actividades políticas; además escribió sobre él un ensayo titulado “Cómo debe ser el hombre que conduzca a Alemania a su antigua grandeza.” Fue juzgado en Núremberg a causa de todas las decisiones que tomó y firmó en su cargo de ministro durante el régimen nazi, siendo condenado a cadena perpetua el 1 de octubre de 1946 y recluido en la prisión de Spandau, en la zona aliada de Berlín. Decaído y demacrado físicamente, fue inconsistente y exhibió lagunas mentales reiterativamente. Hess quedó preso en la cárcel de Spandau durante más de 20 años, hasta su muerte. En los años 80. Sus guardianes decían que su salud mental estaba muy deteriorada y que había perdido la memoria. En los últimos años de su vida se intensificó el debate acerca de su liberación por razones humanitarias, pero el gobierno británico mantuvo su decisión de no proporcionarle la libertad. Sin embargo, Hess murió repentinamente el 17 de agosto de 1987, a los 93 años de edad. La autopsia determinó que había muerto por estrangulamiento afirmando que se trataba de un suicidio. Otto Adolf Eichmann Nació en Solingen, Alemania, el 19 de marzo de 1906 y murió en Jerusalén, Israel, el 1 de junio de 1962. Eichmann era el hijo mayor de una familia de 5 hermanos que se trasladaron desde Solingen (Alemania) a Linz, en Austria. Fue el encargado de la organización de la logística de transportes del Holocausto. Hombre tenaz en el cumplimiento del deber, era una persona muy dada a cumplir las estadísticas que se le exigían, y los judíos eran para él "estadísticas", aunque según sus declaraciones en el juicio que se le siguió por sus crímenes de guerra en 1960 en Israel, no era un antisemita fanático, de hecho, como muchos otros alemanes, se encontraba emparentado de alguna manera con judíos. Antes de 1939, cuando Alemania contemplaba la posibilidad de expulsar a los judíos, Eichmann fue uno de los principales interlocutores nazis del movimiento sionista, el cual estudió la posibilidad de facilitar la emigración judía a Palestina. En la misma línea, fue una de las personas que pensaron en la viabilidad de crear un estado judío en el Este de Europa. Al finalizar la Guerra Mundial" class="discreet">Segunda Guerra Mundial, Eichmann fue capturado por la armada de los Estados Unidos, los cuales desconocían que este hombre que se presentaba a sí mismo como Otto Eckmann era de hecho un prófugo de una importancia mayor. En los albores de 1946 se escapó de la custodia de la armada estadounidense y se escondió en varios lugares de Alemania durante algunos años. En 1948 obtuvo un salvoconducto para escapar a Argentina, pero no lo usó inmediatamente. Adolf Eichmann es localizado a finales de los años 50 y se prepara un plan para capturarlo y llevarlo a Israel. Hacia la fecha no se conocía el paradero del criminal nazi, pero su nombre fue rodando por varios testigos del juicio de Nüremberg. Se creía que había muerto o que no lo iban a encontrar. La operación de detención de Eichmann recibe el nombre de Operación Garibaldi. En un polémico y largo juicio, por un tribunal armado en Jerusalén muy parecido a los tribunales de Nüremberg, pero esta vez organizado por quienes se consideraban víctimas. El juicio que finalizó el 15 de diciembre de 1961 lo condena a morir en la horca por crímenes contra la Humanidad. Sus restos fueron incinerados y las cenizas fueron dispersadas en el mar Mediterráneo por una nave de la Fuerza Naval israelí en presencia de algunos supervivientes del Holocausto, y fuera de las aguas jurisdiccionales de Israel. De este modo, se pretendía evitar que su tumba se convirtiera en sitio de veneración por neonazis. Sus últimas palabras fueron: "Larga vida a Alemania. Larga vida a Austria. Larga vida a Argentina. Estos son los países con los que más me identifico y nunca los voy a olvidar. Tuve que obedecer las reglas de la guerra y las de mi bandera. Estoy listo." Martin Bormann. Martin Bormann nació en Alemania el 17 de junio de 1900 - Murió en Berlín, Alemania el 2 de mayo de 1945 militar, destacado líder de la Alemania nazi, Jefe de la Cancillería, director del NSDAP desde 1941 y secretario personal de Adolf Hitler. Martin Bormann nació el 17 de junio de 1900 en la localidad de Halberstadt, Sajonia-Anhalt. Su padre era suboficial músico del Ejército y murió cuando su hijo apenas contaba con 4 años. Su madre se casó en segundas nupcias, con el director de una agencia bancaria. En 1929 se casó con Gerda Buch, hija de un colaborador cercano a Hitler, con quien tuvo diez hijos, además de una extraña relación de simultánea ferocidad y ternura que sigue sorprendiendo a sus biógrafos. Se consideraba a sí mismo como "asesor primero y fundamental". Hombre que clamaba de una fidelidad a toda prueba hacia el Führer, éste le hizo su "hombre de confianza". De personalidad intrincada, carácter explosivo y ambicioso, conspiró en muchas ocasiones para medrar en el partido. En 1943, conspiró con Himmler, sin éxito, para derribar a Albert Speer de la lista de sucesores de Hitler. Erwin Rommel fue una de sus principales víctimas, repudiado solapadamente por otros líderes nazis, su poder creció después del atentado del 20 de julio de 1944. Fue uno de los últimos que vio a Hitler con vida, y quedó a cargo de su última voluntad en vida como interlocutor de su testamento. Hacia el final de la guerra, fue visto por última vez en el búnker de la Cancillería el 30 de abril de 1945. El 2 de mayo, durante el asedio al Reichstag se organizó una fuga del personal del Führerbunker hacia las zonas ocupadas por el ejército estadounidense, en esta fuga iba también Erich Kempka, chófer personal de Hitler. La fila iba escoltada por tanques Tiger. Bormann iba acompañado de Ludwig Stumpfegger, médico personal de Hitler quien le suministró el cianuro a la familia Goebbels, al costado de uno de estos tanques. Cuando estaban en la Invalidenstrasse, al norte del río Spree en Berlín, el tanque fue impactado por un obús ruso. Arthur Axmann, líder de las Hitlerjugend, quien también iba en la fila, vio salir a Bormann y a Ludwig Stumpfegger despedidos del tanque en llamas, y cuando logró llegar a él, lo vio tan mal que creyó estaría muerto y dejó el cuerpo a un costado del camino, sin saber qué habría ocurrido después con Bormann. El Tribunal de Nuremberg lo juzgó en ausencia y rebeldía, y fue condenado a muerte. Varios años se especuló con la posibilidad de que Bormann hubiese escapado de Alemania. Varias hipótesis hablan que escapó a Sudamérica, ya que tras el fin de la guerra, tanto Chile como Argentina, Brasil y Paraguay habrían recibido a criminales nazis que huían de Europa. Algunos dan como falsas estas hipótesis ya que dicen fueron creaciones de Ladislas Farago con fines de mercadeo. El 7 de diciembre de 1972, aparecieron pruebas que corroboraban lo dicho por Axmann en los últimos días de la Alemania Nazi, ya que no lejos del lugar en el que vio los cadáveres, unos obreros de una construcción berlinesa encontraron los restos de dos esqueletos, en la avenida Invalidenstrasse. Uno de ellos correspondía a un hombre corpulento y el otro a un individuo más bajo. La policía sospechó que podía tratarse de los esqueletos de Stumpfegger (medía 1.90 de altura) y de Bormann (medía 1.68), comprobando el relato de Axmann. Como parte de las investigaciones, la policía interrogó en Berlín a quien fuera dentista de Bormann, el doctor Fritz Echtmann, quien reconoció las coronas que había colocado al lugarteniente de Hitler. En 1999, a petición de la familia, se realizaron pruebas de ADN a los restos encontrados en Berlín en 1972 confirmando que eran los de Martin Bormann, poniendo así fin al misterio. Reinhard Heydrich Reinhard Tristan Eugen Heydrich nacio en Halle del Saale, el 7 de marzo de 1904 –Murio en Praga, el 4 de junio de 1942) fue el segundo al mando de las SS, organización del régimen nazi liderada por Heinrich Himmler y que desde el año 1939 dirigió la Oficina Central de Seguridad del Reich. Heydrich es, por su personalidad y sus acciones, una de las figuras más controvertidas y oscuras del régimen nazi, haciendo palidecer incluso a las características de su superior Himmler. Heydrich demostró ser un hombre extremadamente inteligente, de una astucia aguda para urdir complicadas conjuras, minuciosamente estructuradas, con efectos de largo alcance. Era muy calculador y desconfiado, de claridad en sus pensamientos y exposiciones, además de eficiente y carente de escrúpulos, nada parecía escapársele de las manos. Para muchos era el nazi perfecto. Hitler consideraba a Heydrich un hombre extremadamente dotado y peligroso, y le llamaba "El hombre del corazón de hierro".1 El 1 de junio de 1931, Heydrich se afilia al partido nazi con sede en Hamburgo. Heydrich, y el recién integrado Karl Wolff y Himmler formaron un trío mancomunado para conseguir los objetivos de este último: lograr tener bajo su mano la policía regional, los campos de concentración y posteriormente la Gestapo que estaba bajo las órdenes de Hermann Göring en Prusia. El objetivo de Himmler era unificarlos bajo el alero SS. Asimismo Heydrich al mando del departamento de Seguridad del Reich armó una eficiente red de espías en los orgános de seguridad internos del III Reich cuyas redes abarcaban incluso la Abwehr de su ex jefe y superior Wilhelm Canaris. En 1936 se le nombra Jefe de la Policía de Seguridad del Reich y de la Gestapo. En 1939, Heydrich se hace cargo de la dirección del Reichssicherheitshauptamt (RSHA) en el que, por orden de Himmler habían sido centralizadas la Oficina Estatal de la Policía de Seguridad (Gestapo y Policía de Investigación Criminal) y la Oficina de Seguridad del NSDAP, y desde el cual fueron dirigidos todos los órganos oficiales y secretos de la policía y de seguridad del Reich. El 27 de mayo de 1942, Heydrich sufre un atentado con bomba mientras se dirigía en un coche descapotable al Castillo de Praga. Logra salir del coche y disparar a sus agresores, Jan Kubiš y Jozef Gabčík, quienes consiguen huir. Heydrich sufre daños por esquirlas incrustadas en su espalda y no puede perseguir a sus agresores, se apoya en una reja y se desangra. Es auxiliado por una mujer checa y llevado al hospital Bulovka de Praga, donde insiste en ser atendido sólo por médicos alemanes. Esta tozudez le acarrea su propio fin ya que el tratamiento tardío con sulfamidas aplicado por el doctor Karl Gebhart, cirujano jefe de las Waffen SS no impide el desarrollo de una fulminante septicemia. Muere 8 días después a causa de una septicemia. Es enterrado con honores militares y a los sones de la marcha Sigfrido interpretada por la Filarmónica de Berlín en Invalidenfriedhof, Scharnhorststraße, Berlín. Existe el rumor de que durante su agonía mostró arrepentimiento por sus acciones contra los judíos Rudolf Franz Ferdinand Höß Nace el 25 de noviembre de 1900 - muere el 16 de abril de 1947 fue un militar y oficial nazi miembro de las Schutzstaffel (SS) y las Waffen-SS con el rango de SS-Obersturmbannführer (Teniente Coronel). Fue comandante del campo de concentración de Auschwitz. Rudolf Höß nació en 1900 en Baden-Baden y se educó en una familia católica muy creyente. A pesar de los deseos de sus padres que fuera sacerdote, apenas cumplidos los 15 años se alistó voluntario en la Primera Guerra Mundial, en el frente turco, ascendiendo en 1917 a sargento y recibiendo varias condecoraciones inclusive la Cruz de Hierro. Tras la derrota fue miembro del cuerpo de voluntarios (Freikorps) en las antiguas provincias del Báltico, la Alta Silesia y la cuenca del Ruhr. Después del final de la guerra, Höß ayudó a organizar en ese sector el Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP) en 1922, y fue condenado a diez años en cárcel en 1923 después de su implicación en el asesinato de Walter Kadow; su cómplice Martin Bormann fue condenado a un año de prisión. En 1939 fue nombrado comandante del nuevo campo de Auschwitz, debiendo organizarlo desde 1940 y en cuyo mando permanecería hasta finales de 1943. En ese periodo alcanzó a relacionarse con el médico Josef Mengele. Durante su estancia en Auschwitz, Höß organizó el lado administrativo de los asesinatos en masa de la Endlösung. Pese a la disciplina y las aptitudes para la organización que demostró al frente del campo de concentración, permitió que los miembros de las SS destinados allí llevaran una vida relajada, si bien no impidió los abusos, los hurtos de las pertenencias acumuladas de los prisioneros y el contrabando. Cuando la guerra había finalizado en Alemania el 8 de mayo de 1945. Höß, disfrazado como suboficial de la armada alemana (Kriegsmarine), se alejó hacia las costas del Báltico, donde cayó en manos de los Aliados. Al no encontrarse pruebas de ningún tipo en contra suya, dado su nombre falso (Franz Lang) y su calidad de agricultor profesional, obtuvo una liberación anticipada. Sus guardianes ignoraban entonces la importancia de su presa. Fue empleado como obrero agrícola en una granja cerca de Flossenburg, no lejos de la frontera con Dinamarca. Permaneció allí durante ocho meses. Entretanto la Policía Militar reinició su búsqueda. Su familia, con la cual había logrado retomar contacto, estaba estrechamente vigilada y sometida a frecuentes pesquisas, hasta que el 11 de marzo de 1946 llegaron oficiales británicos a la casa de la Sra. Höß y, bajo engaño, le dijeron que si no decía dónde estaba su marido, sería entregada a las autoridades soviéticas para su ejecución, y que sus hijos serían deportados a Siberia. La Sra. Höß sucumbió y reveló el emplazamiento de la granja agrícola donde estaba escondido su marido, así como su nombre falso. Höß fue capturado esa misma noche (2:30) por la Policía Militar Británica. En esta ocasión no pudo suicidarse, pues la ampolla de veneno que guardaba consigo se había roto dos días atrás. El 25 de mayo de 1946, fue extraditado a Polonia donde se le abrió un nuevo juicio por crímenes de guerra. En dicho juicio no negó ninguno de los cargos, afirmándose en el hecho de que cumplía órdenes directas de Himmler y que, dado su rango militar, no podía ignorarlas. En el desarrollo del juicio no se presentaron denuncias de abuso personal por su parte contra los prisioneros. Todos los prisioneros supervivientes afirmaron que era un hombre que administraba con frialdad y sin sentimientos el campo de Auschwitz; él sólo dirigía una "máquina de matar". Al final de su proceso en Cracovia, Höß acogió la sentencia de muerte con aparente indiferencia el 2 de abril de 1947. Fue ahorcado en el antiguo campo de concentración de Auschwitz el 16 de abril de 1947. Ernst Julius Röhm Ernst Julius Röhm nace en Múnich, Alemania, el 28 de noviembre de 1887 muere el 1 de julio de 1934 fue un militar alemán. Fue comandante de las SA (1931) y ministro sin cartera de Hitler (1933). Röhm era un personaje muy controvertido, de espíritu arrogante e impulsivo y de carácter irascible; no ocultaba su homosexualidad, que expresaba de manera viril. Röhm sirvió como teniente en las filas bávaras durante la I Guerra Mundial, donde se destacó por su valentía en combate, siendo gravemente herido en la cara en 1914 en la Lorena (Francia). En 1918, se une al Freikorps, una milicia privada y disidente de la República de Weimar. En 1920, ingresa en el Partido Obrero Alemán y organiza las SA (Sturmabteilung). Establece un vínculo de amistad con el hasta entonces desconocido Hitler, quien lo invita a adherirse al nuevo Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP). En 1923, después del fallido Putsch de Múnich (Golpe de estado de Múnich) contra la República de Weimar pasa 15 meses de prisión, donde se hace amigo personal de Hitler; de hecho era el único miembro del partido que le tuteaba. En 1924 reconstruye junto con Hitler el partido nazi que se había disgregado. Para ese momento las profundas diferencias de personalidad entre Hitler y Röhm hacen que se mantenga aparte de la maquinaria nazi, pero sigue al mando de sus SA. Las SA obtienen pronto gran poder, prestigio e influencia política como brazo armado del partido nazi, y sus adeptos aumentaron desde los 3.500 efectivos iniciales hasta unos 70.000. Röhm pretende obtener mayor poder en la jerarquía nazi, aspirando reemplazar con sus efectivos al ejército alemán, la Reichswehr. Esto iba a traer graves consecuencias para Hitler al sublevarse la Reichswehr. Röhm propuso a Hitler integrar la Reichswehr en sus SA, pero éste se negó, ya que la maniobra resultaba muy peligrosa en el ámbito político. Röhm insistió en el tema y tomó iniciativas personales al respecto, en contra de lo que Hitler le había instruido, y la Reichswehr estuvo a un paso de la sublevación. El enfrentamiento con el ejército por la pretendida integración en las SA de la Reichswehr (1934) le causó graves conflictos políticos a Hitler. A su vez Röhm se creó enemigos poderosos entre sus mismos círculos. Himmler, Kluge, Göring y además su apadrinado Heydrich conspiraron en su caída; se le involucró en un supuesto plan conjuntamente con Gregor Strasser (líder del ala izquierda del partido nacionalsocialista) para derrocar a Hitler, lo que sumado a su condición homosexual, incompatible con los ideales nazis, provocó la ruptura definitiva con Hitler. Fue detenido personalmente por Hitler el 30 de junio de 1934 y confinado en la prisión de Stadelheim, mientras el dictador se deshacía de sus opositores internos en la llamada Noche de los cuchillos largos. Hitler, pasada la tensión del episodio, sopesó un tanto la situación de su ex-camarada y trató de alguna manera de salvarle la vida, en virtud de los pasados y leales servicios prestados por Röhm. Sin embargo, Göring y Himmler le convencieron de la inutilidad de su defensa. Hitler le ofreció la posibilidad de un suicidio honroso, pero Röhm no aceptó y fue asesinado por dos agentes de las SD, Theodor Eicke y Michael Lippert, en la misma celda. Alfred_Rosenberg Alfred Rosenberg, nació en Tallin, Estonia, el 12 de enero de 1893 – Muere en Núremberg, (Alemania) el 16 de octubre de 1946) político colaborador de Adolf Hitler y responsable de los Territorios ocupados por Alemania durante la Guerra Mundial" class="discreet">Segunda Guerra Mundial. Proveniente de una familia de germanos bálticos. Cursó estudios de arquitectura en Riga y en la Universidad de Moscú, donde se licenció en 1918. Desde su juventud defendió la pureza de la raza. Este pensamiento le llevó a rechazar a los bolcheviques, que conoció durante la Revolución de Octubre. En febrero de 1918 se encontraba en Reval esperando la llegada del Ejército Imperial Alemán, con el objetivo de alistarse. No obstante, fue considerado "ruso" y fue rechazado. Luego viajó a Múnich, donde se reunió con rusos emigrantes opositores a los bolcheviques. En 1919 conoció a Dietrich Eckart, quién le reclutó para la Sociedad Thule. Posteriormente ingresó al Deutscher Arbeiter Partei, con el número de ficha 625, en esos primeros días de agitación política, Eckart le presentó a Hitler, uniéndose al Partido Nazi poco después e iniciando su carrera política. En marzo de 1923 comienza a trabajar como redactor en el periódico Völkischer Beobachter, actividad de realizará hasta diciembre de 1937. Admirador del fondo ideológico que subyacía bajo la unión del Reich, se convirtió en el líder del grupo de teóricos que defendían las premisas nazis. Sus teorías quedaron expuestas en "El mito del Siglo XX" de 1930. Desde 1929, había sido fundador del Frente de Lucha para la Cultura Alemana. En el Tercer Reich En 1933 fue ascendido a Jefe del Servicio de Asuntos Extranjeros de Partido Nazi. Desde este cargo se apropió de las obras de arte y otros enseres, pertenecientes a Museos y a colecciones privadas de judíos. Ese mismo año asume condición de Reichsleiter. En 1939 entra en contacto con Quisling y con el ejército noruego. Rosenberg fue en su juventud un gran líder mediático, influido por Houston Stewart Chamberlain en las doctrinas racistas del Übermensch (superhombre, inspirado en Friedrich Nietzsche) y en Gobineau. Supo desde el principio encaminar su vida por cauces antimaterialistas y antimarxistas, conceptos que con gran sapiencia dominaba y a la vez odiaba. Comenzó en años posteriores a interesarse por el ocultismo, doctrina de la cual ya no se separaría jamás. En esta época viaja a Francia, Bélgica y Holanda. En el país galo y a instancias de Hitler, se encargó de buscar todo tipo de material relacionado con las ideas y teorías políticas. Todo aquello que contradecía su pensamiento fue destruido o requisado. En 1941, el Reich le nombró titular del Ministerio de Territorios Ocupados del Este. Su mandato supuso la puesta en marcha de las teorías de Göring sobre la superioridad racial. En consecuencia se produjo la muerte y deportación de millones de personas. El Dr. Alfred Rosenberg escapó hacia Holstein en mayo de 1945, pero fue detenido por la Policía Militar norteamericana, fue juzgado en Núremberg y condenado a muerte el 1 de octubre 1946 por crímenes contra la humanidady ejecutado el 16 de octubre de 1946. En estas ultmias tres biografias decidi explayarme un poco mas, puesto que coinsidero que estas personas jugaron un papel bastante importante. Albert Speer Albert Speer Nació el 19 de marzo de 1905 – Murió en Londres, el 1 de septiembre de 1981 fue un arquitecto y político alemán, uno de los más destacados jerarcas de la Alemania nazi. Fue el arquitecto predilecto y ministro de armamentos y guerra de Adolf Hitler durante la Guerra Mundial" class="discreet">Segunda Guerra Mundial. Llamado a veces el «primer arquitecto del Tercer Reich», otras veces «el arquitecto del diablo» y aún otras como el «nazi bueno», fue el arquitecto jefe de Adolf Hitler en la Alemania nazi, y en 1942 llegó a ministro de armamento en el Gobierno alemán. En la posguerra fue juzgado en Núremberg, donde expresó arrepentimiento, y lo condenaron a veinte años de prisión. Después de su liberación, llegó a ser un autor de éxito, gracias a varios libros semi-autobiográficos. Albert era el segundo de tres hermanos, Hermann y Ernst, quienes le repudiaban por su aspecto algo enfermizo, por su inclinación a entablar relaciones con personas que no pertenecían a su clase social y su carácter callado. Creció en medio de una familia rica en bienes materiales, pero de una pasmosa carencia de afectos. Albert se formó en su intimidad personal como una persona silenciosa y poco dada a las demostraciones emotivas. Dentro de las pocas amistades que tuvo en su época de estudiante, se relacionó con judíos aspirantes a arquitectos, tales como Raphael Geis, quien sería un apasionado líder antinazi. Tras completar sus estudios en 1927, se casó el 28 de agosto de ese año, pese a la oposición de su familia, con Margarete Weber, su amiga de la clase media desde los 15 años y su compañera de toda la vida. Speer se afilió al partido en enero de 1931 con carné número 474.481.1 Posteriormente fue asignado a las SS, en la división motorizada e hizo labores de estafeta, aunque nunca figuraría oficialmente en ninguna lista SS por errores administrativos. Curiosamente, esto se mantuvo incluso aunque fue asignado en dos ocasiones a las SS: en 1942, cuando Himmler dio la orden de asimilarlo a las SS con el nº 46.104, fue agregado a la Plantilla Personal - RFSS. Este error, aparentemente sin importancia, le salvaría la vida más tarde. Hitler apadrinó a Speer y le asignó a que ayudara al afamado arquitecto Paul Ludwig Troost, a quien Speer consideraba su segundo maestro, a renovar el apartamento del canciller en la Cancillería de Berlín. En este puesto, la aportación más notable de Speer fue la adición del famoso balcón, desde el cual Hitler podía saludar a las numerosas personas que se congregaban en la Wilhelmsplatz para verle. Mientras planeaba edificios, Speer inventó la teoría del «valor de las ruinas» —apoyada con entusiasmo por Hitler—, según la cual se construirían todos los nuevos edificios de forma que dejaran unas ruinas estéticamente agradables en el futuro lejano. Esos restos serían el testamento de la grandeza del Tercer Reich, igual que las ruinas griegas o romanas son el símbolo de la grandeza de sus civilizaciones. Speer tuvo entre sus responsabilidades el mantener habilitado el sistema ferroviario para el envío de armamentos hacia el Este. A su vez, las SS usaban los vagones de retorno para transportar prisioneros esclavos, por un lado, y para la Aktion Reinhard o Sonderbehandlung o Solución Final, por el otro. En 1943, Speer consolidó su posición como ministro de Armamento. La producción de aviones, tanques y armas se multiplicó. El 30 de marzo de 1943, Speer visitó el campo de concentración de Mauthausen. Allí se le brindó una recepción de pantalla, ocultándosele supuestamente la realidad de lo que ocurría en ese lugar. Speer quedó impresionado del estándar de vida del que aparentemente gozaban los prisioneros e incluso aconsejó a Himmler no usar materiales que podrían ser necesarios en la industria armamentística. Se le tomó una foto que más tarde jugaría en su contra. En ese año, Speer empezó a comprender que la guerra ya estaba perdida, puesto que los requerimientos del frente del Este sobrepasaban la producción. A comienzos de 1944, Speer estuvo en Merán, Italia, por un tiempo y luego asumió su cargo teniendo que enfrentar un sinuoso escenario político con Hitler. Las conjuras hechas por Martin Bormann y Himmler le habían mellado la confianza con Hitler, quien además le había pasado a llevar en algunas iniciativas sobre la construcción de Alemania que él había pospuesto. Esto fue demasiado para Speer. En abril, muy molesto con Hitler, tuvo un arrebato y renunció a su cargo. Sin embargo, y para sorpresa del propio Speer, los que eran sus acérrimos enemigos súbitamente le demostraron entonces un apoyo incondicional y Hitler le rechazó la renuncia restituyéndole su confianza. Debido a los hechos anteriores y la desconfianza de Hitler, los conspiradores contra Hitler que estaban tramando un vasto plan para dar un golpe de Estado, creyeron oportuno acercarse a Speer por intermedio de Friedrich Fromm. Speer tuvo fuertes presiones de parte de este grupo, ostensiblemente amplio a altos niveles del gobierno y del Partido, cuyo Plan Walkiria le tenía considerado para el gobierno golpista en el cargo -de nuevo- de ministro de Armamentos. Aparentemente Speer declinó la oferta. Luego del fracaso de la conspiración, la represión de Hitler hizo que se ejecutaran a 5.648 personas. Se dice que Speer incluso planeó más tarde un intento de asesinato de Hitler en 1945, introduciendo gas nervioso en la ventilación de su búnker, pero las pruebas independientes de este extremo son muy escasas y no pasa de ser un mito. A pesar del ambiente generado tras el fracaso del atentado, Hitler, extrañamente, le continuó considerando digno de confianza y le mantuvo en su puesto. Speer visitó por última vez a Hitler en su búnker con el propósito de despedirse y, en una conversación de una hora, le confesó a Hitler los desacatos cometidos; Hitler sólo guardó silencio ante la confesión de Speer. Luego Speer manifestó que se iba de Berlín y Hitler fríamente le dejó marchar con las palabras: «¿Así que se marcha?... bien... [...] ¡Adiós!». De este modo, con una frialdad que no reflejaba el tipo de relación mantenida, terminó la relación entre Hitler y Speer. Fue arrestado por los norteamericanos el 12 de mayo de 1945 e interrogado acuciosamente por la comisión para el control de la Alemania, conformada por técnicos aliados. En los juicios de Núremberg, Speer fue uno de los pocos funcionarios del régimen nazi que manifestaron remordimiento y se declararon culpables, aunque demostró ser ambivalente. Durante los descargos, Speer negó conocer cualquier aspecto relacionado con el exterminio a etnias judías, eslavas y gitanas, conocido como el Holocausto. Adoptó una actitud de «víctima del régimen nazi» y se condujo inteligentemente en los interrogatorios, mostrando diferencias con el resto de los jerarcas nazis, denotando transparencia, culpabilidad en algunos casos e ignorancia de hechos en otras, sin embargo, presentó como prueba una fotografía de Speer en una visita al campo de concentración de Mauthausen, donde aparece claramente rodeado de prisioneros demacrados. La acusación afirmaba que esto probaba que Speer era consciente del Holocausto. Speer se defendió diciendo que sólo se trataba de una visita para gente influyente al campo de concentración, y en ningún momento llegaron a sospechar los cometidos más infames del mismo. Fue condenado a 20 años de prisión en Spandau (Berlín), principalmente a causa del uso que hizo del trabajo esclavo. De haberse corroborado su fichaje en las SS (se habían consultado registros anteriores a 1942), y de haberse establecido que conocía fehacientemente el exterminio judío, Speer, sin lugar a dudas, habría sido ejecutado. Speer pasó los últimos años de vida en un semi-retiro autorrevisionista, viviendo de sus derechos de autor (escribió varias autobiografías), en compañía de su esposa Margret en Bergohf, hasta que la muerte lo sorprendió en septiembre de 1981. Heinrich Luitpold Himmler. Nació Múnich; 7 de octubre de 1900. Murió Luneburgo, Baja Sajonia; 23 de mayo de 1945 fue el Comandante en Jefe (Reichsführer) de las SS y más tarde Ministro del Interior y fugazmente Comandante de los ejércitos del Vistula durante el sitio de Berlín. Gestionó la orden de la matanza metódica y sistemática de millones de judíos, polacos, gitanos, homosexuales, comunistas y enfermos mentales (La solución final), muchos de los cuales fueron usados en experimentos. Himmler era el segundo de tres hermanos, Gebhard y Ernst, creció en una familia de clase media de Baviera. Su padre Gebhard Himmler era un estricto maestro de escuela muy aficionado a coleccionar cosas históricas, muy orgulloso de su apellido y su madre Anna una devota católica. Su padre inculcó en el pequeño Heinrich el amor por los antepasados germánicos, la devoción por el orden, la extrema limpieza y la administración eficiente. En familia se le llamaba por sus diminutivos Heini o Heiner. Himmler soñaba con ser un oficial de Ejército o de Marina; a causa de las trabas de clase que existían en la admisión a la escuela de oficiales del Ejército, intentó ser alistado en la Marina, pero debido a sus carencias físicas no pudo lograr este objetivo. Con tendencias hacia el conservadurismo, Himmler se unió a un grupo paramilitar denominado Bandera de la Guerra del Reich, que era ultranacionalista y militarista. Esta agrupación participó en el putsch de Múnich, apoyando al Partido Nazi de Adolf Hitler. En el golpe de Estado del 9 de noviembre de 1923, Himmler que aún no conocía en persona a Hitler participó como segundo al mando después de Ernst Röhm resguardando las alcabalas colocadas en las calles de Múnich para combatir a la policía y al Ejército. Röhm le apreció desde el principio por la imagen de fiabilidad que Himmler demostraba. En 1924, Himmler se afilió al Partido Nazi con el número 14.303, para apoyar a Hitler, a quien veía como un Mesías. En estos días desarrolló las teorías de la sangre y la tierra, basadas en su escepticismo hacia la religión cristiana y sus estudios sobre agricultura. Entre 1925 y 1929, las SS eran simplemente un batallón dentro de las SA y estaban compuestas por no más de 280 personas. El 6 de enero de 1929, Adolf Hitler hizo líder de las SS a Heinrich Himmler y para finales de 1932, las SS pasaron a tener más de 52.000 miembros gracias a que Himmler contó con colaboradores eficaces como Reinhard Heydrich. Al final del siguiente año contaban con más de 209.000 miembros. La expansión de las SS que Himmler realizó estuvo basada en la organización de otras sociedades, como la Orden del Temple, los camisas negras italianos o la Compañía de Jesús. Himmler empezó entonces a administrar la Política del Terror, inicialmente haciéndose cargo del campo de concentración de Dachau encarcelando a un sinúmero de adversarios políticos de Hitler y además de pasada deshaciéndose de sus enemigos internos, algunos miembros del partido le llegaron a decir "el maestro". Mientras se imponía el régimen de terror en la sociedad alemana, Himmler quien era muy adepto a las reglas, dictaminó las leyes y el comportamiento que debían tener los prisioneros en el campo de concentración, una especie de decálogo que obligaba a los infelices que habían caído en sus campos a soportar un trato extremadamente humillante de parte de sus carceleros. Las directrices de exterminio judío se empezaron a materializar fuertemente en 1941, para ello, Hitler nunca dejó registros escritos de sus instrucciones y sólo se realizaban en forma verbal camufladas con eufemismos tales como: Reinstalación, Traslado hacia el Este y otros términos con la intención de ocultar al mundo la magnitud del genocidio que se estaba implementando. Mientras Hitler lo barajaba como posible sucesor, Himmler intentó establecer en el mayor secreto la paz con los aliados, por medio de la Cruz Roja Internacional al mando del conde Folke Bernadotte en Lübeck, llegando a proponerse a Dwight David Eisenhower como ministro de Policía para la ocupación americana. Eisenhower repudió la propuesta y declaró a Himmler como el mayor criminal de guerra de la Alemania nazi. Hitler en conocimiento de estas gestiones por medio de los comunicados de la agencia Reuters, mandó ejecutar a modo de ejemplo a su cuñado Hermann Fegelein, el enlace de Himmler ante él (además de estar casado con la hermana de Eva Braun, Gretl, quien esperaba una hija de Fegelein), por ser conocedor de estas maniobras secretas (no está establecido que él tuviera conocimientos de esto) y ser cómplice de Himmler de alta traición. Estas vueltas de espaldas de su brazo derecho fueron el golpe de gracia para el alicaído ánimo combativo del acorralado Hitler, quien se suicidaría más tarde. Himmler fue condenado a muerte en ausencia, por órdenes de Hitler. Ocupada Berlín por los rusos, Himmler fue intensamente buscado por los aliados para rendir cuentas ante la Justicia, pero se refugió en Flensburg. Se entrevistó con el Gran Almirante Karl Doenitz, sucesor testamentario de Hitler, quien le negó algún papel en la Alemania de transición, rechazando su propuesta como el segundo hombre del gobierno. En aquel momento, Himmler vio perdida su causa y decidió desaparacer del escenario. Fue capturado por una unidad británica y se hizo pasar por Heinrich Hitzinger, un sargento de la Geheime Feldpolizei ejecutado tiempo atrás por derrotismo, sin embargo, despertó sospechas por lo muy ordenado de sus papeles de identidad, cosa que no era común al capturar soldados fugitivos. Finalmente se develó y se identificó por su verdadero nombre y solicitó hablar con el General Eisenhower o Montgomery. Como respuesta, los soldados británicos le maltrataron verbalmente y ordenaron que se desvistiera para revisarlo. Ante este hecho, impactante para Himmler, pues no sentía que fuese la forma adecuada de tratar a un ex ministro y Reichsführer de las SS, mordió una cápsula de cianuro que guardaba entre los dientes cuando se le realizaba una inspección corporal a cuerpo desnudo, falleciendo en el acto. Los soldados procedieron a fotografiar el cuerpo y dejar constancia de su muerte. Himmler fue envuelto en una red de camuflaje y enterrado en el Brezal de Luneburgo. De haber sobrevivido, Himmler hubiera sido incluido en los juicios de Núremberg como el mayor de los criminales nazis. Heinrich Müller Nacido en Múnich el 28 de abril de 1900 - y desaparecido el 1 o 2 de mayo de 1945 . General de División de la SS y Criminalista alemán, conocido como "Gestapo Müller". Jefe de la de la temida Gestapo alemana. Ejerció este cargo desde 1939 hasta el final de la guerra. Es el oficial nazi de mayor jerarquía cuyo destino final sigue siendo desconocido Müller sirvió como piloto durante la Primera Guerra Mundial. Tras ser desmovilizado, se incorporó a la Policía de Múnich durante la República de Weimar en Alemania. Muy pronto Müller se hizo conocido como un hábil investigador anticomunista, que no solía respetar las normas legales para conseguir sus objetivos. Asimismo, combatió a los nazis con virulencia, lo que motivó que posteriormente se encontrase con grandes problemas para ser admitido en su partido antes de 1939, seis años después de la llegada de Hitler al poder. Después de la toma del poder por los nazis, Heinrich Himmler y Reinhard Heydrich fueron consolidando las unidades de policía regional con miras a construir una Policía Secreta del Estado, que sería conocida como Geheime Staats Polizei y cuyas siglas "Gestapo" serían el terror de Alemania. Müller ingresó en las SS en 1934 con el número 107.043 y comenzó una meteórica carrera como oficial de Policía. Al crearse en 1939 la Oficina Central de Seguridad del Reich o RSHA, Müller fue nombrado Jefe de la Sección IV - Gestapo. Müller se vio obligado a ingresar en el Partido Obrero Alemán Nacional Socialista (Nazi) el 30 de mayo de 1939 con el número 4.583.199, como se lo exigía Heinrich Himmler, jefe de las SS, para continuar en el cargo. Al día siguiente (31-05-1939) fue condecorado con la Orden de la Sangre (Blutorder) Ad-Honorem, condecoración que se le otorgaba a los primeros nazis que participaron en el golpe de Estado del 9 de noviembre de 1923 o a quienes, como Muller, prestaron servicios especiales al Reich. Esta decisión fue muy criticada, al considerar los líderes nazis de mayor antigüedad que Müller, efectivamente, había participado en aquellos hechos, pero en el bando contrario. Los jerarcas nazis no tenían dudas de que estuvo asimismo implicado en la muerte de catorce militantes nacionalsocialistas durante aquellos sucesos. Algunos altos cargos, como Hermann Göring y Rudolf Hess, lo detestaban. Como jefe de la Gestapo, Müller fue responsable de implantar las medidas de represión contra los judíos y contra otras minorías, además de identificar y perseguir a la oposición democrática y comunista que se enfrentaba al régimen nazi. Adolf Eichmann, que dirigía la Oficina de Reasentamiento judío de la Gestapo, fue subordinado directo de Müller. Una vez que empezó la Guerra Mundial" class="discreet">Segunda Guerra Mundial, Müller y Eichmann fueron elementos claves para catalizar la deportación y exterminio de los judíos de Europa. Müller estuvo implicado directamente en otros asuntos criminales, como el relacionado con la emisora de Gleiwitz, en la frontera con Polonia, en el que simularon un enfrentamiento de soldados polacos contra Alemania y constituyeron la excusa para desatar la Guerra Mundial" class="discreet">Segunda Guerra Mundial. Como jefe de la Gestapo participó en la Conferencia de Wannsee el 20 de enero de 1942 para coordinar la llamada "Solución Final" del problema judío en Europa. Müller fue quien ordenó y firmó el "Decreto Bala" (Kugelerlass) en marzo de 1944, mediante el cual estaba autorizado a ejecutar a balazos a los prisioneros de guerra que intentaran escapar. Igualmente autorizó la tortura de oficiales de la Wehrmacht que estuviesen implicados en el atentado contra Hitler el 20 de julio de 1944. Su celo por desmantelar la resistencia alemana después del atentado motivó que Hitler le condecorara con la Cruz de Caballero de la Cruz del Servicio de Guerra con espadas, en octubre de 1944. Müller dirigió asimismo operaciones de inteligencia y contraespionaje. Su éxito más espectacular fue el desmantelamiento de la red de espionaje soviética que funcionaba en Berlín y que el mundo conocería como "Rote Kapelle" (Capilla Roja o Orquesta Roja), que operó entre 1942 y 1945 en la capital del Reich. Esta red de información había sido exitosa en recabar información de interés político y militar dentro de Alemania y mandarla a Moscú. Müller y su equipo lograron capturar una buena parte de estos agentes secretos y "voltearlos" a su servicio para enviar informes falsos a la URSS. Hacia finales de la guerra, Müller aún creía en la derrota de los aliados, señalando incluso que la Batalla de las Ardenas de diciembre de 1944 ocasionaría la recuperación de París por los nazis. Fue visto por última vez el 29 de abril de 1945 cuando coordinaba el interrogatorio y ejecución del general de División SS Hermann Fegelein en el búnker de Berlín. Posteriormente desapareció y, aunque se declaró su muerte en mayo de 1945, al ser investigada la tumba se comprobó que su cuerpo no se encontraba allí. En los años siguientes se dijo que Müller se había enrolado en la NKVD soviética y que había muerto en 1952 en Moscú. También se publicaron unos supuestos interrogatorios de Müller, según los cuales había estado en poder de la CIA en 1947, pero algunos expertos mantuvieron posteriormente que estaban manipulados. Uno de los elementos más determinantes fue el testimonio de su amante, una berlinesa de nombre Anne Schmid, quien vio a Müller por última vez el 24 de abril de 1945. El testimonio además de Heinz Pannwitz, quien fuera uno de sus ayudantes en Berlín durante los últimos días, capturado por los rusos y puesto en libertad en 1957, aseguró que vio y examinó el cadáver de Müller en el subterráneo de Berlín con dos disparos en la espalda. Sin embargo, este testimonio nunca fue tomado en cuenta. Su secretaria, una joven llamada Barbara Hellmuth, tampoco volvió a saber de él. Eso es todo. Espero que comenten. Aca esta la segunda parte http://taringa.net/posts/info/5772002/Jerarcas-nazis-(Parte-II).html Muchas gracias a: aburame_shino05 nakillo387 Tuxers TEMPLARIOSMETAL vigotecapo
Bueno taringueros acá les dejo (¡Por fin por fin!) La segunda parte de un post que trata sobre jerarcas nazis. La verdad tarde mucho en hacerlo por varias razones, una fue que no tenía mucho tiempo para involucrarme de lleno en esto, hubo mucho trabajo de edición en las biografías puesto que algunas son muy extensas y debí resumirlas para que no se les hiciera tedioso leerlas, trate de rescatar la información más valiosa y para eso necesite dedicarle un tiempo relativamente importante, independientemente de que lo hice con gran placer, así que espero que les gustes. Bueno, empezamos. Amon Göth Amon Leopold Göth nació Viena, 1908 y murió en Cracovia, 13 de septiembre de 1946. Fue Capitán de las SS, durante la segunda guerra mundial y comandante del campo de prisioneros de Plaszow en Polonia. A la edad de 17 años se afilió a varios grupos paramilitares nacionalistas en Austria. En 1930, con sólo 22 años, se une a las SS austríacas. En el clima de violencia que los nazis imponen en Austria para imponer la ideología nazi, Göth provoca varios incidentes en atentados con explosivos. Debido a esto tiene que escapar a Alemania por un tiempo. Amon Göth se destaca por su modelo de perfección al deber y se embebe completamente en las políticas raciales del régimen. Posteriormente, en 1942, participa en varias redadas y persecuciones a judíos en Polonia, adscrito al grupo de las SS "Aktion Reinhard". El 11 de febrero de 1943 se le asigna por sus méritos la construcción y comandancia del campo de prisioneros de Plaszow-Cracovia, destinado a los trabajos forzados y a la preselección para conducir prisioneros a los campos de exterminio de Auschwitz, Treblinka y Sobibor. Realizó tratos comerciales y pecuniarios con Oskar Schindler para abastecer una fábrica de utensilios de cocina con mano de obra esclava. Llegó a transar unos 1.200 judíos con el comerciante alemán. Esta práctica al parecer era habitual en algunos comerciantes alemanes que estaban obligados a buscar mano de obra barata. Fue capturado en enero de 1945 fue capturado por las tropas de III ejército norteamericano de Patton y enviado para ser juzgado a Polonia. El juicio se celebró en 1946 a cargo del Tribunal Supremo Nacional de Polonia, reconocido por los aliados. El juicio duró desde agosto a septiembre de 1946 y Goeth se mostró impasible ante los cargos que se le formulaban, aduciendo haber recibido órdenes de sus superiores. Se le acusó de la muerte directa de unos 10.000 judíos polacos. Goeth fue condenado a morir en la horca después de haber solicitado vanamente misericordia al Presidente del Concilio Nacional de Polonia, quien desechó su apelación. Amon Göth fue ejecutado por la horca en las mismas instalaciones de Plaszow. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas tiradas a un río. Un hecho curioso es que la horca falló dos veces antes de terminar con su vida. Gregor Strasser Gregor Strasser. Nació el 31 de mayo de 1892 y murió el 30 de junio de 1934. Político alemán y Presidente del Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP) de 1923 a 1925. Fue asesinado en Berlín durante la Noche de los Cuchillos Largos. Gregor Strasser y su hermano menor Otto nacieron en una familia católica de Geisenfeld en la Alta Baviera. Después de cumplir con su educación básica y posterior a sus exámenes finales, trabajó de aprendiz en una farmacia de Frontenhausen en la Baja Baviera entre 1910 y 1914. En ese año comienza sus estudios de farmacéutica en la Universidad Friedrich Alexander de Erlangen, Núremberg, que suspendería en el mismo año para alistarse como voluntario en el Ejército Imperial Alemán (Reichswehr). Strasser combatió así en la Primera Guerra Mundial, ascendiendo al rango de Primer Teniente, y fue condecorado con la Cruz de Hierro de primera y segunda clase. Se unió al NSDAP en 1921, el cual se había fundado en Múnich un año antes. En noviembre de 1923 tomó parte activa en el Putsch de Múnich. Tras el golpe de estado, el NSDAP es ilegalizado y su órgano de expresión, el Völkischer Beobachter, es clausurado. En ese momento, Strasser es elegido líder del movimiento nacional-socialista y utiliza la argucia de presentarse a las elecciones cambiando el nombre al partido para burlar la prohibición. Esto lo enfrenta con Hitler y su facción, acérrimos detractores de la democracia. Sin embargo, la capacidad de organización de Strasser, que logra dar el salto fuera de Baviera, hace que consiga 32 escaños en las elecciones de 1924. Uno de los artífices de este triunfo fue uno de los miembros del Partido más allegados a Strasser, el berlinés Joseph Goebbels, miembro también del ala más izquierdista del NSDAP. La rivalidad programática y personal con Hitler empeoró dramáticamente cuando el Canciller del Reich, Kurt von Schleicher, ofreció a Gregor la vicecancillería y la oficina del Primer Ministro de Prusia en diciembre de 1932. Strasser fue detenido y posteriormente asesinado, por órdenes personales de Hitler, por la Gestapo de Berlín el 30 de junio de 1934. Los asesinos dispararon a través de una ventana de la celda en donde Gregor se encontraba preso. Su hermano Otto Strasser lograría huir y sobrevivir a la guerra. Alfred Meyer Alfred Meyer, nació en Alemania el 5 de octubre de 1891 y murió en mayo de 1945. Abogado, militar y político de la Alemania Nazi. Meyer estudió Derecho y Economía Política. Como oficial del Ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial, fue hecho prisionero de guerra por los franceses en 1917. Después de la guerra trabajó como oficial de Minería en Gelsenkirchen. Meyer se unió al Partido Nazi en 1928 y fue electo como Diputado ante el Reichstag y Gauleiter para Westphalia del Norte en 1930. Fue promovido al cargo de Gobernador de Lippe y Schaumburg-Lippe en 1933 y en 1936 es nombrado ministro de Estado. En 1938, Meyer es nombrado Obergruppenführer (Teniente General) de la SS, así como Jefe Administrativo de Westfalia. A principios de 1941 es nombrado como Delegado de Alfred Rosenberg y Representante del Ministerio del Reich para los Territorios Ocupados. Participó en la Conferencia de Wannsee junto a Christian Moretti en la que se planificó el exterminio de los judíos el 20 de enero de 1942. Alfred Meyer se suicidó en la primavera de 1945. Erhard Milch Erhard Milch. Nació el 30 de marzo de 1892, murió el 25 de enero de 1972. Fue un oficial del gobierno Nazi que gestionó el desarrollo de la Luftwaffe, como parte del plan de rearmamento de Alemania tras la Primera Guerra Mundial. Milch nació en Wilhelmshaven. Se unió al ejército alemán, convirtiéndose en oficial de artillería. Durante la Primera Guerra Mundial sirvió en el frente occidental, siendo transferido posteriormente al Servicio Aéreo del ejército alemán, donde se entrenó como observador aéreo. Al finalizar la guerra, había ascendido hasta tener al VI escuadrón aéreo bajo su mando, rango obtenido en octubre de 1918. Continuó en el ejército hasta 1920, año en que llevó su experiencia en aeronáutica al sector privado. En 1933, Milch se convirtió en secretario de estado del recién creado Reichsluftfahrtministerium ("Ministerio de Aviación del Reich" o RLM), respondiendo directamente ante Hermann Göring. Desde su posición, fue fundamental en el establecimiento de la Luftwaffe, responsable originalmente de la producción armamentística, aunque Ernst Udet pronto empezó a tomar la mayoría de las decisiones relacionadas con la aviación militar. Milch usó rápidamente su posición para mejorar sus contactos personales con otras personalidades de la industria de la aviación, como Hugo Junkers o Willy Messerschmitt. Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, ahora con el título de general, Milch estuvo al mando de un ala de la Luftwaffe (la Luftflotte V) durante la campaña de Noruega. Tras la victoria sobre Francia, fue ascendido a mariscal de campo (Generalfeldmarschall) y recibió el título de Inspector General del Aire. En 1944, junto a Joseph Goebbels y Heinrich Himmler, intentó convencer a Hitler para que relevara a Göring del mando de la Luftwaffe tras el fracaso de la invasión de la Unión Soviética (Operación Barbarroja). Cuando Hitler se negó, Göring contraatacó, forzando a Milch a abandonar su rango. Durante el resto de la guerra, trabajó bajo las órdenes de Albert Speer. Tras el suicidio de Hitler, Milch intentó huir de Alemania, pero fue capturado por las fuerzas aliadas en la costa Báltica el 4 de mayo de 1945 y posteriormente juzgado como criminal de guerra en los Juicios de Núremberg. Fue encontrado culpable y condenado a cadena perpetua en la prisión de Landsberg, aunque fue liberado en junio de 1954. Vivió el resto de su vida en Düsseldorf, donde moriría en 1972. Martin Mutschmann Martin Mutschmann nació el 9 de marzo de 1879 en Hirschberg, Saale, Turingia; su muerte jamás fue confirmada se cree que murió en el año 1947 en Moscú, URSS. Fue un mediano empresario y político alemán. Miembro del NSDAP y Gauleiter nazi por Sajonia, a partir de 1930 fue miembro del Reichstag de la República de Weimar. Desde 1933 fue Reichsstatthalter y a partir de 1935 Primer Ministro de Sajonia. Fue capturado por el Ejército Rojo el 7 de mayo de 1945. Erich von dem Bach-Zelewski Erich von dem Bach-Zelewski, nacido con el nombre de Erich von Zelewski, el día 1 de marzo de 1889 en Lauenburg (Pomerania), y fallecido el 8 de marzo de 1972 en Múnich (Baviera), fue un militar, un miembro del partido nazi, y oficial de las SS, habiendo alcanzado en ellas el grado de SS-Obergruppenführer. Durante la Segunda Guerra Mundial tuvo el mando de algunas unidades de las SS dedicadas al genocidio contra los judíos (lo que los nazis llamaban Solución final y que la historiografía conoce como Holocausto). En 1916, con 17 años recién cumplidos, Erich se alistó como voluntario en el Ejército prusiano, en el que permanecería durante todo lo que duró la Primera Guerra Mundial, hasta 1918. Durante la guerra, se hizo acreedor por dos veces a la Cruz de Hierro. Fue nombrado por Heinrich Himmler comisario para el reforzamiento del germanismo en la región de Silesia. Desde su nuevo cargo, organiza desplazamientos forzados de la población de origen eslavo, así como la confiscación de sus propiedades. Fue detenido finalmente el 1 de agosto de 1945 por la Policía Militar estadounidense. Sin embargo, a cambio de prestar su testimonio de cargo contra sus antiguos superiores durante el proceso de Nuremberg (donde, para parecer menos alemán, recuperó su antiguo apellido, Zelewski, pasando a presentarse como Erich von dem Bach-Zelewski, para subrayar sus orígenes eslavos), von dem Bach no fue nunca juzgado y ni siquiera fue molestado por sus crímenes, no siendo tampoco extraditado a Polonia o la Unión Soviética, donde cometió la mayor parte de sus crímenes. Salió de la prisión en 1949. Falleció en Múnich el 8 de marzo de 1972. Klaus Barbie Klaus Barbie Altmann nace el 25 de octubre de 1913, Bad Godesberg, Alemania y muere el 25 de septiembre de 1991, Lyon, Francia. Fue un alto oficial de las SS y de la Gestapo durante el régimen nazi involucrado en numerosos crímenes de guerra y contra la humanidad durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente en Francia. Salvado de la detención por los servicios secretos estadounidenses, con los que Barbie colaboró, pasó posteriormente a Bolivia, bajo identidad falsa, donde colaboró con las dictaduras militares del país latinoamericano. Fue finalmente expulsado a Francia, donde fue juzgado y condenado a cadena perpetua. Se adhirió a las SS y al Sicherheitsdienst (SD) el 26 de septiembre de 1935, inmediatamente después de graduarse en Derecho en la universidad, y se afilió al Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (NSDAP) el 1 de mayo de 1937, con el número de ficha 4.583.085. En 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, Barbie fue destinado a la Sección IVB4 y enviado a Ámsterdam, y más tarde, en mayo de 1942, a Lyón, Francia. Allí se ganó el apodo de «El Carnicero de Lyón» como jefe de la Gestapo local. Fue acusado de numerosos crímenes, incluyendo la captura de cuarenta y cuatro niños judíos escondidos en la villa de Izieu, y la tortura y posterior muerte de Jean Moulin, el miembro de la Resistencia francesa de más alto rango jamás atrapado por los nazis. Sólo en Francia se atribuyen a su actividad o a la de sus subordinados el envío a campos de concentración de 7.500 personas, 4.432 asesinatos y el arresto y tortura de 14.311 combatientes de la Resistencia. Su proceso judicial comenzó en enero de 1987 en Lyón. Barbie ya había sido condenado a muerte dos veces en ausencia durante su ocultamiento en Bolivia (en 1952 y 1954, en Francia), pero dado que los crímenes de guerra que tuvieron lugar en la Francia de Vichy prescribían a los 20 años, sólo se le juzgó por las deportaciones de poblaciones civiles Se autorizó a que se filmara el juicio debido a su alto valor histórico, si bien las imágenes del proceso no fueron difundidas inmediatamente. Barbie negó todos los cargos. Su abogado defensor fue Jacques Vergès, quien utilizó un argumento basado en la tesis de que las acciones de Barbie no fueron más terribles que las de cualquier colonialista en cualquier parte del mundo, incluyendo a los franceses, quienes nunca eran perseguidos: "¿Qué nos da derecho a juzgar a Barbie cuando nosotros, en conjunto, como sociedad o como nación, somos culpables de crímenes similares?". El fiscal principal fue Pierre Truche. Finalmente, el 4 de julio de aquel año fue sentenciado a cadena perpetua por crímenes contra la humanidad. Cuatro años después, encontrándose en prisión, falleció enfermo de cáncer. Paul Blobel. Paul Blobel nació el 13 de agosto de 1894, Potsdam murió el 7 de junio de 1951, Landsberg am Lech. Fue un Oficial Nazi participante en el Holocausto: SS-Standartenführer, miembro de la Sicherheitsdienst o SD, jefe del comando especial (SonderKommando) 4a y del Sonderkommando 1005 de los Einsatzgruppen durante la Segunda Guerra Mundial. Participó en la primera guerra mundial, donde fue condecorado con la Cruz de Hierro de Primera y Segunda Clase. Después de la guerra, Blobel estudió Arquitectura y ejerció esta profesión desde 1924 hasta 1931, cuando tras perder su trabajo se afilió al Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores o NSDAP con el número de ficha 844.662, el 1 de diciembre de 1931, así como a las SS, con el número 29.100, de la misma fecha. Fue apartado de su mando el 13 de enero de 1942, oficialmente por razones de salud, pero fue sobre todo debido a su alcoholismo. Entre julio de 1942 y 1944 participa en el Aktion 1005, que tiene por objeto eliminar todos los rastros de las masacres de masas perpetradas por los alemanes en Rusia y Ucrania, y en Babi Yar en particular. Esta operación se llevó a cabo mediante la exhumación de los cadáveres de las fosas comunes y su posterior combustión, una tarea que Blobel optimizó al alternar leña con capas de cadáveres o el uso de raíles como parrillas. Acabada la guerra fue condenado a muerte por los EE. UU. en el Tribunal Militar de Núremberg, el “Einsatzgruppen Trial”. Fue ahorcado en la prisión de Landsberg el 8 de junio de 1951. Werner von Blomberg Werner Eduard Fritz von Blomberg nace el 2 de septiembre de 1878 muere el 22 de marzo de 1946. Fue un miembro destacado del ejército alemán y del gobierno del III Reich. Nacido en Stargard, Werner von Blomberg entró en el ejército a muy temprana edad y estudió en la Academia de Guerra de Alemania en 1904. Tras graduarse en la Academia de Guerra en 1907, von Blomberg accedió al Estado Mayor en 1908. Tras servir con distinción en el frente occidental durante la Primera Guerra Mundial, en la 19.ª división de reserva, Blomberg fue condecorado con la Pour le Mérite y ascendido a mayor en 1916. Durante el conflicto, sus dos hermanos resultaron muertos en combate. En 1933, von Blomberg fue nombrado Ministro de Defensa por Hindenburg. Como tal, defendió con vehemencia la tradicional fórmula de que el poder armado estaba por encima de los partidos políticos. Cuando en el verano de 1933 se comprobó que ya no existiría más que un único partido político, la fórmula era políticamente imposible, tan imposible como la existencia de una dictadura que no domina al ejército. Por ello pidió al ejército el apoyo incondicional a Adolf Hitler y a su partido nazi. Su posición como el hombre más influyente del ejército alienaba a Hermann Göring y Heinrich Himmler, que conspiraron para alejar a von Blomberg del poder. Atacaron en 1938 cuando, el 13 de enero, von Blomberg, viudo y con 60 años, se casó con una mujer mucho más joven y de baja condición social. Al contravenir este matrimonio las disposiciones de la oficialidad, no encontró testigos para la boda, ante lo cual lo fueron Hitler y Göring. Pero pronto se descubrió que su mujer tenía un pasado de prostituta, ante lo cual Hitler ordenó a von Blomberg anular su matrimonio para evitar un escándalo y preservar la integridad del ejército. Von Blomberg rechazó anular el matrimonio, así que dimitió de todos sus cargos el 26 de enero de 1938, cuando Göring le amenazó con hacer público el pasado de su mujer. Von Blomberg y su mujer fueron exiliados a la isla de Capri. Tras pasar la Segunda Guerra Mundial en la oscuridad, von Blomberg fue capturado por los aliados en 1945, tras lo cual testificó en los Juicios de Núremberg. Von Blomberg murió mientras estaba detenido en Núremberg en 1946. Walther von Brauchitsch Heinrich Alfred Hermann Walther von Brauchitsch nació el 4 de octubre de 1881, Berlín, murió el 18 de octubre de 1948, Hamburgo fue comandante en jefe del OKH (Alto Mando del Ejército) en los primeros años de la Segunda Guerra Mundial. Walther von Brauchitsch nació en Berlín, hijo del general Bernhard von Brauchitsch y de Charlotte von Gordon. En 1900, tras entrenarse en la escuela de cadetes, Von Brauchitsch sirvió en la Guardia Prusiana, y durante la Primera Guerra Mundial fue oficial del Estado Mayor. En 1910 contrajo matrimonio con Elizabeth von Karstedt. Cuando Adolf Hitler llegó al poder y comenzó a expandir el ejército, Von Brauchitsch fue nombrado jefe del distrito militar de Prusia Oriental, en substitución de Werner von Blomberg. En 1937, se convirtió en comandante del IV Ejército. Pese a estar personalmente opuesto al Nazismo de muchas maneras, acabó convirtiéndose en una persona de gran confianza para Hitler, y se vio forzado a aceptar 80.000 marcos alemanes del Führer para poder divorciarse y casarse con Charlotte Schmidt. Tras la guerra, fue arrestado y juzgado en los Juicios de Núremberg por crímenes de guerra, tras lo cual fue deportado a un campo para prisioneros de guerra en Gales del Sur. En 1948 fue llamado de nuevo a Alemania para ser juzgado ante un tribunal británico, pero murió el 18 de octubre de ese mismo año en el Hospital de Hamburgo, antes de que pudiera ser condenado. Alois Brunner Alois Brunner nace en 1912 y su muerte (¿?) sigue siendo un misterio, fue visto por ultima vez en el año 1996. Militar austriaco, célebre por su pertenencia a la Schutzstaffel (SS). También conocido como "Georg Fischer", fue segundo de Adolf Eichmann, el "artífice de la solución final". Hijo de un granjero, nació el 8 de abril de 1912 en Rohrbrunn, oeste de Hungría, de lengua alemana, entonces Imperio austrohúngaro. A partir de 1918 hasta 1927 visitó la escuela del ciudadano. Terminó enseñanzas comerciales y trabajó hasta 1932 como vendedor. Con 19 años ingresó en el Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP) el 29 de mayo de 1931, con el número 510.064, a la SA el 6 de diciembre de 1931. Perdió su trabajo en un gran almacén debido a la agitación del prohibido NSDAP. Ingresó a la SS, el 10 de agosto de 1939 en Viena donde se integró a la Sección IVB4 de la Gestapo, bajo las órdenes directas del SS. Se le conocía por su falta de compasión hacia los niños judíos, etiquetándolos como "futuros terroristas" que debían ser asesinados. Brunner era un experto en deportación de "terroristas": comunistas, dirigentes sindicales y judíos. Fue el arquitecto en persona de los guetos y los convoyes hacia los campos de concentración. Se le considera directamente responsable de la muerte de 128.500 personas. Brunner es responsable de la deportación y exterminio de 43.000 judíos de Austria, 46.000 de Salónica (Grecia), 24.000 de Francia y 13.500 de Eslovaquia. En 1987, Brunner concedió una entrevista telefónica al Chicago Sun Times donde dijo que "los judíos merecían morir. No tengo arrepentimientos, si tuviera la oportunidad lo haría otra vez". Los investigadores franceses perdieron su rastro en 1996 en Damasco, donde bajo la identidad del doctor Georg Fischer vivió en el número 7 de la calle Georges Haddad. Hasta la actualidad lo siguen buscando. Josef Bühler Josef Bühler nació el 16 de febrero de 1904 murió el 22 de agosto de 1948. Fue un funcionario nacionalsocialista, con el cargo de Secretario de Estado y Delegado del Gobernador de la Polonia invadida, en el llamado Gobierno General, cuya oficina estuvo en Cracovia durante la Segunda Guerra Mundial. Participó activamente en el Holocausto. Bühler nació en Bad Waldsee, Alemania; en una familia católica de 12 hermanos. Su padre fue panadero. Después de obtener la Licenciatura en Derecho empezó a trabajar bajo la supervisión del abogado Hans Frank, quien era Asesor legal de Adolf Hitler y del NSDAP, resultó elegido miembro del Reichstag, cuando Frank fue nombrado Ministro de Justicia en Baviera en 1933. Bühler se hizo miembro del Partido Nazi el 1 de abril de 1933, según su propio testimonio en el Juicio de Nuremberg, y fue nombrado Administrador de la Corte de Múnich. En 1935, se hizo Jefe del Distrito de Fiscales del Ministerio Público. En 1938, Hans Frank para entonces Ministro del Reich sin cartera, lo puso a cargo del Gabinete de su oficina. Después de la invasión a Polonia, el 1 de septiembre de 1939 por la Alemania Nazi, lo que desató la Segunda Guerra Mundial, Frank fue nombrado Gobernador General de Polonia y los territorios ocupados, Bühler lo acompañó a Cracovia, y asumió el puesto de Secretario de Estado del Gobierno General, sirviendo también como delegado de Frank. Recibió el grado honorario de SS Brigadeführer en las SS por parte del SS Reichsführer Heinrich Himmler. Bühler asistió a la Conferencia de Wannsee el 20 de enero de 1942 como Representante del Gobierno General de Polonia. Durante la conferencia, donde se discutió la imposición de la 'Solución Final del problema judío en el ámbito de la influencia alemana en Europa' - Bühler estableció en varias partes de la conferencias la importancia de resolver la 'Cuestión Judía en el Gobierno General tan rápido como fuera posible. Después de la guerra, Bühler testificó en defensa de Frank en el Juicio de Nuremberg. Luego de eso, fue extraditado a Polonia y juzgado por el Tribunal Supremo de Justicia de ese país por crímenes contra la humanidad, siendo condenado a muerte y confiscados todos sus bienes el 10 de julio de 1948, posteriormente ejecutado en Cracovia. Su muerte fue anunciada el 22 de agosto de ese año por las autoridades polacas y fue publicado en el New York Times al día siguiente. Wilhelm Burgdorf (Advierto que no estoy completamente seguro de que esta sea la verdadera foto de Burgdorf) Wilhelm Burgdorf nació el 14 de febrero de 1895 - Berlín, murió el 1 de mayo de 1945. Era un oficial alemán. Sirvió como comandante y oficial del Estado Mayor en el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Era uno de los oficiales más leales a Adolf Hitler en los meses finales de la guerra en el Führerbunker (búnker de Hitler). Después de los suicidios de Hitler y Joseph Goebbels, se quitó la vida junto con su colega el Jefe de Estado Mayor Hans Krebs. Burgdorf, Goebbels, Krebs y Bormann atestiguaron y firmaron la última voluntad y testamento de Hitler. Burgdorf permaneció leal a Hitler y se suicidó en el Führerbunker después de que lo hiciera Hitler. Karl Hanke Karl August Hanke. Nació en Lauban, Silesia el 24 de agosto de 1903 Falleció cerca de Neudorf en Los Sudetes el 8 de junio de 1945). Político alemán, miembro del Partido Nazi y Gauleiter de Niederschlesien, con sede en Breslau. En 1928, Hanke era Maestro de escuela pero fue destituido en 1931 del Servicio de Educación por sus "actividades vinculadas al NSDAP". Se había unido al Partido Nazi desde el 1 de noviembre de 1928 con el número 102.606 y fue uno de los impulsores del NSDAP en Berlín. Desde esa época se integra al Directorio de los Jefes de Gau siendo uno de los más cercanos asociados al Dr. Joseph Goebbels en el Directorio de Propaganda del Reich. Luego de 1932, ingresa al Reichstag como Diputado. Como resultado a su conducta y trayectoria, Hitler nombró en su testamento político el 29 de abril de 1945, a Hanke como sucesor de Heinrich Himmler, en el cargo de Reichsführer. Hanke escapó de Breslau en el Fieseler “Storch” del General de Infantería Hermann Niehoff (algunas fuentes, incluyendo a Albert Speer en sus memorias establecen erróneamente que Hanke había escapado en uno de los pocos helicópteros en existencia de la época) durante la noche del 5 al 6 de mayo de 1945. A su llegada a Hirschberg, se reunió con el Generalfeldmarschall Ferdinand Schôrner, para escapar hacia Praga. Sin nada que hacer en Praga, decidió escapar hacia Flensburg, pero se encontró con partisanos checos en el aeropuerto. Luchó para escapar hacia el camino a Karlsbad con los restos de una unidad formada con sobrevivientes de la Waffen SS, la mayoría restos de la 18.SS-Freiwilligen-Panzer-Grenadier-Divison “Horst Wessel” pero fue capturado en Neudorf bei Komotau (En checo: Nova Ves) cerca de Pilsen el 6 de mayo de 1945. Vistió un uniforme de la SS sin rango por lo que sus captores nunca supieron que habían detenido al reciente Reichsführer-SS. Permaneció en cautividad hasta un fallido intento de escapar el 8 de junio de 1945 en que resultó muerto por los centinelas del campo. Konstantin Hierl Konstantin Hierl nacido el 24 de febrero de 1875, fallecido el 23 de septiembre de 1955 fue un político y funcionario nazi, hermano del obispo auxiliar de Ratisbona, Johann Baptist Hierl y marido de la actriz Vera Hartegg. Llegó a ser líder de la Reichsarbeitsdienst, institución que velaba por el empleo durante la Gran Depresión. Konstantin Hierl nació el 24 de febrero de 1875 en el pequeño municipio de Parsberg, en Baviera (sudeste de Alemenia). Entre 1899 y 1902, asistió a la Escuela Superior de Guerra. De 1909 a 1911 fue de la 17ª regimiento de infantería de Baviera. Durante la Primera Guerra Mundial fue nombrado teniente coronel. En 1919, como mayor del Departamento Político de la organización militar Reichswehr en Múnich, envió al ex-soldado Adolf Hitler infiltrarse en el Partido Obrero Alemán, donde descubrió que bajo ese nombre teóricamente de izquierdas, la ideología real era de extrema derecha y que al final, terminaría convirtiéndose en el Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP). El 5 de junio de 1931, dos años antes de que el partido nazi subiera al poder, Hierl se convirtió en el jefe de la Reichsarbeitsdienst, una organización voluntaria apoyada por el Estado cuyo objetivo era fomentar el empleo dentro del marco de la Gran Depresión que afectaba a todo el mundo. En ese momento, Hierl era ya un alto miembro del NSDAP y cuando el partido tomó el poder en 1933, Hitler nombró a Hierl Secretario de Estado del Trabajo, Jefe del Trabajo del Reich en 1935, Reichsleiter en 1936 y Reichsminister en 1943. El 24 de febrero de 1945, se le otorgó la medalla al Orden Alemán, la más alta distinción que ofrecía el partido nazi a una persona por sus servicios al Reich. Tras sobrevivir a la Segunda Guerra Mundial, Hierl fue juzgado y declarado culpable. Fue condenado a 5 años a realizar trabajos forzados y sus bienes fueron requisados. Tras su liberación, Hierl publicó sus memorias bajo el título "Al servicio de Alemania, 1918-1945" en 1954. Murió un año después en Heidelberg. Konstantin von Neurath (esta es la mejor foto que logre encontrar) Konstantin von Neurath. Nace el 2 de febrero de 1873, muere el 14 de agosto de 1956. Militar, diplomático alemán, Ministro de Asuntos Exteriores de Alemania (1932-1938) y Gobernador de Bohemia y de Moravia (1939-1943). Estudió derecho en la Universidad de Berlín, graduándose en 1892. En 1901 se trasladó a Berlín para trabajar en el Ministerio de Asuntos Exteriores como funcionario. Fue nombrado Vicecó nsul de la embajada alemana en Londres en 1903 y posteriormente fue enviado a la embajada en Turquía. En 1939 lo designaron Gobernador del Protectorado de Bohemia y Moravia. Estableció la censura de prensa y suprimió los partidos políticos y los sindicatos. En 1941, Reinhard Heydrich empezó a ejercer sus funciones; Neurath intentó renunciar, pero Hitler no acepto su renuncia hasta 1943. Ese año, Heydrich fue asesinado y Wilhelm Frick fue designado oficialmente sucesor de Neurath. En los Juicios de Núremberg fue acusado de crímenes contra la paz y crímenes contra la humanidad. Fue declarado culpable y condenado a quince años de prisión que cumplió en la cárcel de Spandau hasta que en 1954 fue liberado por enfermedad. Muere el 14 de agosto de 1956. Bueno, eso fue todo. Seguramente habrá una tercera parte que la empezaré a cranear lo antes posible así que atentos. Nota: Acá les dejo el link de la primera parte para todos aquellos que no lo vieron y para los que deseen dejar algún puntillo, lo pueden hacer acá. http://taringa.net/posts/info/4802139/Jerarcas-nazis.html En T! hay una comunidad donde se discunten temas de indole social y politica, y nos divertimos mucho, pasate http://taringa.net/comunidades/pensamiento-debate/
El que vea este post esta por adentrarse en una de las historias mas macabras y horribles de la historia.Se trata de los experimentos realizados por Japon durante la SGM. Advertencia: Las imagenes son un poco fuerte. La unidad japonesa 731 Al terminar la Primera Guerra Mundial en 1918 los médicos de ejército japonés comenzaron a estudiar los productos químicos y biológicos usados durante los combates en Europa. El Comandante Terunobu Hasebe fue asignado para controlar los resultados obtenidos por un equipo de 40 científicos dirigidos por el doctor Ito. Pronto las observaciones del grupo de expertos demostraron que se trataban de armas capaces de producir devastaciones masivas en los ejércitos enemigos, pero para el orgulloso ejército japonés aquello resultó demasiado deshonorable. Sin embargo, esta actitud cambiaría tras el viaje de un, entonces, desconocido médico a occidente. Ishii Shiro se graduó en la Universidad de Kyoto en 1920, e inmediatamente entró en el ejército. En 1924, volvió a la Universidad de Kyoto para cursar estudios especializados, casándose con la hija de Torasaburo Akira presidente de la universidad, doctorándose en 1927. Un año después fue enviado a Europa con el cargo de agregado militar, viajando durante dos años en diversas ocasiones a América, familiarizándose con las investigaciones biológicas de los países Occidentales. A su regreso a Japón se consagró a promover, investigación y fabricar armas biológicas. Su teoría se basaba en que la guerra moderna sólo podría ser ganada con el uso de la ciencia y su capacidad para producir armas de destrucción masiva. Un hecho fortuito ayudó a implantar las teorías de Ishii. Tras su regreso de Europa, un tipo de meningitis hizo erupción en Shikoku. Ishii diseñó un filtro de agua especial que ayudó a parar la expansión de la enfermedad. Su capacidad como bacteriólogo comenzó a ser famosa, sobre todo en el ejército, donde presentó la epidemia como una muestra del resultado que podían dar sus armas científicas. Las armas biológicas industriales resultaban ideales para su país cuyos recursos naturales eran muy pobres. En plena carrera armamentística, poco importó su falta de moralidad, Ishii encontró partidarios poderosos de sus ideas en el ejército: el Coronel Tetsuzan Nagata, jefe de asuntos militares; el Coronel Yoriniichi Suzuki, jefe de lST, la sección táctica del Estado Mayor del Ejército Imperial; el Coronel Ryuiji Kajitsuka jefe de buró médico del ejército; y el Coronel Chikahiko Koizumi, cirujano jefe del Ejército. El apoyo definitivo vino de la mano del Ministro del Ejército Sadao Araki líder de la facción fundamentalista del ejército "proceder imperial". El 18 de septiembre de 1931, Japón ocupó el todo del nordeste de China. Ishii y su unidad para investigación bacteriológica se estableció al norte de Manchuria, en donde el ejército de Kuantung podía mantener un suministro ilimitado de prisioneros chinos para realizar toda clase de experimentos humanos. Al final de agosto, 1932, Ishii llevó un grupo de 10 científicos de la Universidad Médica del Ejército hacer una gira de Manchuria y regresó con la decisión para asentar definitivamente su centro de investigaciones en un lugar cerca del rió Peiyin a 20 kilómetros sur de Harbin. El centro se inauguró a finales de 1932 bajo el nombre de Unidad de Kamo o Unidad de Togo. Ishii fue promovido a coronel y recibió un presupuesto de 200.000 yens. En 1936 se establecieron definitivamente dos unidades por orden de Emperador Hirohito: una era la unidad de Ishii bajo el nombre de "Prevención Epidémica y Sección de purificación de Agua del Ejército de Kuantung" (el nombre no se cambió a Unidad 731 hasta las 1941), que fue trasladada a una nueva base en Pingfan a 20 kilómetros al sudoeste de Harbin. La segunda fue la Unidad de Yujiro Wakamatsu (después cambió a Unidad 100) estableciéndose en Mengchiatun, cerca de Changchun, con el nombre de “Sección de Prevención de la Enfermedad Veterinaria del Ejército de Kuantung”. En junio de 1938, la Unidad 731 tuvo lista su base de Pingfang que ocupaba un área de 32 kilómetros cuadrados ocupada por 3.000 personas entre científicos y técnicos. En la campaña del 13 de agosto de 1937, y ante la atenta mirada de las armadas occidentales, el ejército japonés usó gas venenoso contra las tropas chinas. Antes de entrar en guerra contra los aliados Japón usó por lo menos en cinco ocasiones productos de guerra bacteriológica en China, intentando producir epidemias y plagas: el 4 de octubre de 1940 un avión japonés dejó caer bacterias en Chuhsien, provincia de Chechiang, causando la muerte de 21 personas; el 29 del mismo mes otro avión japonés lanzó bacterias sobre Ningpo, igualmente en Chechiang, matando a 99 personas; el 28 de noviembre del mismo año, los aliados se enteraron de que aviones japoneses habían dejado caer gérmenes en Chinhua pero no produjeron víctimas; en enero 1941 Japón extendió gérmenes en Suiyuan y Shansi causando erupciones epidémicas de cierta consideración. Estados Unidos, ante estos resultados no tomó el programa biológico japonés en serio, posiblemente porque Japón estaba muy lejos y no podría lanzar un ataque masivo contra el continente americano. Los informes de la época, sorpresivamente, también afirman que los militares estadounidenses creían que los japoneses serían incapaces de desarrollar sofisticadas armas biológicas sin la ayuda de “hombres blancos”. En agosto 1942, el periódico médico Rocky Mountain publicó un largo artículo con el título "Pruebas de guerra de gérmenes japonesas contra chinos” asombrando a los desprevenidos americanos. Entre el gran número de prisioneros japoneses capturados en el Pacífico Sur se habían localizados a médicos especializados en la guerra de destrucción masiva. Se averiguó que Japón sólo les había dejado saber lo que les convenía antes de entrar en guerra. Su programa se encontraba mucho más avanzado de lo que jamás habían sospechado. Los americanos se enteraron entonces que Tokio era el centro para la experimentación biológica y por primera vez surgió el nombre de Ishii Shiro como precursor de la guerra biológica japonesa con su unidad camuflada como especialistas en prevención epidémica tras la oficina principal de purificación de agua a Harbin. De pronto, el tamaño de Unidad 731 y sus bombas de gérmenes y virus resultaron un peligro real. La enorme distancia que separaba a Japón de Estados Unidos parecía su protección más segura, pero los japoneses habían ideado un sistema increíblemente sencillo y barato de alcanzar el continente enemigo. Varios sumergibles nipones ya habían lanzado globos con cargas incendiarias sobre las costas de Estados Unidos y Canadá. Los aliados los consideraban como un arma ridícula que no obtenía ningún resultado, sólo producía pequeños incendios. Aquellos incendios eran observados desde los sumergibles anotándose el éxito o el fracaso de alcanzar la costa, de tal modo que Ishii y sus hombres pudieran calcular la cantidad de globos que se debían lanzar con armas biológicas para que pese a los fallos su resultado fuera letal. Los globos “Fugo” resultaron un peligro inesperado. Sólo una semana después de Japón se rindió, el coronel Sanders se encontraba entre el primer grupo de americanos que aterrizó en Japón. Su misión era localizar la máquina de guerra biológica japonesa y al propio Ishii lo más pronto posible. En los siguientes tres meses, Sanders interrogó a muchos miembros militares y científicos de Unidad 731, entre ellos a Yoshijiro Umezu, Jefe del Personal del Ejército de Kuantung, al Comandante en Jefe del Ejército, el diputado coronel Tomosa Masuda, al especialista Jun'ichi Kaneko, pero no el propio Ishii que siempre se le escapaba de las manos. En septiembre de 1945, Sanders descubrió que la Unidad 731 estaba envuelta en horrorosos experimentos con humanos. Informado el general MacArthur de las increíbles torturas y suplicios por los que habían pasado, no sólo los presos chinos, sino los propios americanos contestó: "Necesitamos más evidencias. Simplemente no podemos actuar sin más. Siga yendo. Haga más preguntas. Y quédese callado sobre todo esto". Sanders estuvo sólo diez semanas en Japón pues comenzó a sentirse enfermo. Se trataba de una tuberculosis que tardó en curar dos años. La segunda fase de investigación fue realizada por el teniente coronel Arvo T. Thompson, un veterinario. Cuando Coronel Thompson llegó a Japón, el Tribunal Militar Internacional para el Este Lejano apenas había comenzado sus juicios sobre los criminales de guerra japoneses. Por fin fue localizado Ishii Shiro. Intentando ocultarlo a los soviéticos se le declaró muerto, se publicó la noticia en los periódicos y se simuló un entierro en su pueblo natal. El interrogatorio de Ishii duró desde 17 de enero al 25 de febrero de 1946. Ishii cambió sus conocimientos no sólo por su indulto y el de sus hombres; también por que fuera borrado por completo su historial y pudiera llevar una vida normal. Shiro Ishii tras su estancia en Estados Unidos volvió al Japón recibiendo los máximos honores. Murió en 1959 de un cáncer en la garganta tras haber sido gobernador de Tokio, presidente de la Asociación Médica y del Comité Olímpico del Japón en la posguerra. Aquella protección a unos científicos que causaron el sufrimiento y el dolor sin el menor remordimiento repelió a muchos de los americanos que intervinieron en su protección y ocultamiento. El coronel Thompson terminó suicidándose y el general MacArthur se manifestó en contra de aquella actuación de su gobierno y fue retirado de la misión por petición propia. Experimentos con seres humanos similares a los realizados por el grupo de Ishii, se habían condenado como crímenes de guerra por el Tribunal Militar Internacional en el juicio contra los criminales de guerra nazis, comenzado en Nüremberg el 30 de septiembre de 1946. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos perdonó a los científicos japoneses a cambio de sus secretos en la guerra bacteriológica amparándose en la excusa de que se aproximaba un posible enfrentamiento con la Unión Soviética. Experimentos realizados por la unidad 731. • Disección de personas vivas para experimentos de laboratorio y en ocasiones asesinados simplemente para documentar la muerte. El número de personas utilizado para este fin iba de las 400 a las 600 cada año. • A partir de la segunda mitad de 1940, las tropas agresoras japonesas empezaron el uso a gran escala de armas bacteriológicas, y desencadenaron todo tipo de enfermedades infecciosas como el cólera, el tifus, la pestilencia, ántrax, difteria y bacteria de la disentería. • Congelaban a los prisioneros y los sometían a técnicas de deshidratación severas y documentaban la agonía. • Los exponían a bombas para aprender a curar a los heridos japoneses. Bombardearon poblados y ciudades chinas con pulgas infectadas y dieron a los niños golosinas con ántrax. Después entraban para comprobar los daños a la población y se llevaban enfermos todavía vivos para abrirlos y perfeccionar el arma. • Contaminaron las fuentes de agua. • Algunos de los experimentos llevados a cabo allí incluían inyectar a los sujetos con bacteria causantes de la peste bubónica producidas en moscas infectadas, para luego registrar la evolución de la enfermedad e incluso disecarlos en estado consciente. • Los japoneses no dejaron nada sin probar: hongos, fiebre amarilla, tularemia, hepatitis, gangrena gaseosa, tétano, cólera, disentería, fiebre escarlata, ántrax, muermo, encefalitis de las garrapatas, fiebre hemorrágica, difteria, neumonía, meningitis cerebroespinal, enfermedades venéreas, peste bubónica, tifus, tuberculosis y otras endémicas de China y Manchuria. Realizaron pruebas con cianuro, arsénico, heroína, con veneno de serpientes y de pez erizo. En este programa murieron más de 10.000 personas. • Algunos murieron como consecuencia de las investigaciones. Otros fueron ejecutados cuando quedaron tan débiles que no podían continuar en la Unidad 731 y en otros tantos puntos se hicieron tests con insectos, y todo tipo de gérmenes. Se probaba la resistencia humana al botulismo, ántrax, brucelosis, cólera, disentería, fiebre hemorrágica, sífilis y también la resistencia a los rayos X. Imagenes (No son de buena calidad, pero igualmente reflejan la crueldad de los japoneses) Médico japonés examina las vísceras de un prisionero atado y sin anestesiar Decapitación de un piloto estadounidense Un soldado tras decapitar a varios prisioneros chinos. Una mujer embarazada es descuartizada para analizar los efectos de los productos en ella y el feto. Los prisioneros chinos recibían el nombre de marutas (madera para quemar). En esta imagen sus cuerpos congelados esperan ser analizados. Edificio de la unidad 731 La terrorífica unidad 731 Ishii Shiro medico acargo de la unidad 731 Eso es todo, espero que les haya gustado Comenten En taringa hay una comunidad donde se discuten temas de indole social y politica, y nos divertimos muchos, pasate http://www.taringa.net/comunidades/pensamiento-debate/
Hola taringueros, en esta coacción les dejo un post de una excelente actriz. Disfruten. Erica Rivas. Erica Rivas nació el 1 de diciembre de 1974 en Buenos Aires. Es una actriz argentina que a pesar de poseer una gran trayectoria como actriz en su haber, Erica, logró mayor conocimiento con la serie "Casados con hijos" (2005-2006), donde encarnaba a Maria Elena Fuseneco. Erica está casada con el actor Rodrigo de la Serna, con quien tiene una hija de nombre Miranda. Durante su formación como actriz pasó por las clases y recibió lecciones de los más cotizados maestros y decanos de la actuación en la Argentina, tales como Augusto Fernández, Lito Cruz, David di Nápoli, Martín Adjemián, Eric Morris, Joy Morris, Miguel Cardella y Susana Naidich. Los resultados de semejante preparación y puesta a punto de sus dotes artísticas pudieron apreciarse en varios montajes teatrales "Acuerdo para cambiar de casa" (1992); "La improvisación del alma" (1993), del clásico del teatro contemporáneo Eugene Ionesco; "Cosa de locos” (1994); "El tío loco" (1994), de Roberto "Tito" Cossa; "Gris de ausencia" (1995), también de Roberto "Tito" Cossa; "El relámpago" (1996), del inmortal August Strindberg; "Bienvenida a casa" (1997), de Neil Simon; la obra infantil "Misterios de la corte" (1998), de Susana Sadoff; "Estoy maldita" (2001-02), una colección de relatos eróticos de Marosa di Giorgio; y "Seis al cinco" (2002), de Julio Chávez. Una carrera igualmente importante y variada es la que ha llevado a cabo en el contexto del cine, medio en el que ha dejado su huella en producciones como "El dedo en la llaga" (1995), de Alberto Lecchi; "Besos en la frente" (1996), dirigida por Carlos Galletini; el cortometraje "Eva en cadenas" (1999); "Garage Olimpo" (2000), dirigida por Marco Becáis; "Cabeza de tigre" (2001), dirigida por Claudio Etcheberry; "Gallito ciego" (2001), dirigida por Santiago Carlos Oves; el ciclo "Mujeres en Rojo" (2003); el cortometraje "Despedida" (2003), dirigido por Ana Katz; la premiada "Chile 672" (2006), de Pablo Bardauil y Franco Verdoia; y "Una novia errante" (2007), de Ana Katz. Este sorprendente currículo en la actuación se complementa con sus participaciones televisivas en multitud de series y telenovelas, entre las que se destacan títulos como "Los machos" (1994-1995), "Nueve lunas" (1994-1995), "De poeta y de loco" (1996), "Archivo negro" (1997), "Gasoleros" (1998), "De corazón" (1999); "Campeones" (1999), en cuyo rodaje conoció a Rodrigo de la Serna, quien más tarde sería su esposo; "Calientes" (2000), "Por ese palpitar" (2000), "El sodero de mi vida" (2001), "Mil millones" (2002), "Los simuladores" (2002-03), "Sol negro" (2003), y "El deseo" (2004). Premios - En el año 2006 recibió el Premio Clarín espectáculos en la categoría de Mejor Actriz de Comedia por su papel en "Casados con hijos" (2005) - Obtuvo en el año 2001 los premios del VIII Festival Latinoamericano de video en Rosario y de la XXIII Jornada Argentina de Cine y video Independiente, en la categoría de Mejor Actuación Femenina, por su trabajo para el corto "Eva en cadenas" (1999). - Se hizo merecedora del premio en la categoría de Mejor Actriz en Voto del Público por el filme "Gallito Ciego" (2001). -2007 Premio Martín Fierro Actriz de Reparto en Comedia Casados con hijos. Entrevistas. •Después del ritmo intenso que le imponía Casados con hijos, ¿decidió tomarse un año sabático? –Hace poco filmé una película en Alemania. Estuve en Colonia y en Berlín, me costó mucho adentrarme en su idiosincrasia, aunque algo me pegó profundamente; no sé si será por mi nombre. Traté por todos los medios de no hacerla, me costaba mucho pensarme en otro país, yo no hablo inglés. Pero fueron saltando todas las vallas que puse. El director era el único que hablaba castellano. No fue fácil y me conmocionó tanto que todavía no volví a trabajar. Sigo enganchada sin saber muy bien por qué. Estoy lenta este año, tal vez porque dicen que Plutón imprime lentitud y uno queda pasmado. Le echo la culpa a Plutón para justificarme. •Por las consecuencias, debe de haber sido una experiencia valiosa. -Estuve dos meses, por consiguiente a mi mirada le falta profundidad. Lo que pude ver sobrevolando es una cosa fría y poco comunicativa que hace pensar que algo se está escondiendo. Es interesante, porque acá todo está tan abierto que nuestra búsqueda es ver dónde está el misterio. Allá es al revés. •¿Le asusta la incomunicación? –Soy una mujer de extremos. Hay algo raro: me asusta y me da tristeza la incomunicación, porque genera dolor y enfermedad, pero al mismo tiempo me atrae porque pienso que a partir de ahí surge todo, también el teatro. En Alemania aparecía mucho esto, por ejemplo, en la cantidad de gente joven con cáncer, e insisto que tiene que ver con algo no dicho y sin embargo muy presente. Ellos no se dan cuenta, pero uno que viene de un lugar donde todo se dice, donde tocarse es algo cotidiano, siente la diferencia. Creo que lo del contacto físico es fuerte. Allá está muy marcado el tema del sida, e incluso el feminismo se arraigó mucho más: yo pensaba que los alemanes eran tan machistas como los argentinos, pero me llevé una sorpresa. Siento que aquí sólo vivimos el coletazo de estas cosas, como si los grandes cambios que se registran en Occidente llegaran matizados por la distancia. Hace poco hablábamos con Liliana Felipe y su mujer, Jesusa, y decíamos que el próximo castigo parece ser la enfermedad de Alzheimer. •¿No extraña la rutina de la TV? –Este año no quiero hacer tiras. Estoy estudiando inglés, pese a la fobia que le tuve siempre. Mi mamá me trasmitió su pasión por las letras castellanas, pero no por otras lenguas. Trato de repararlo de grande, y también comencé con el alemán. •¿Cómo apareció el deseo de ser actriz? –No recuerdo un momento específico. Mi mamá siempre amó el teatro y la poesía. De ahí vendrá, y por eso lo siento como algo del orden de lo natural, e incluso como un sentimiento muy antiguo. Siempre digo que tengo un alma vieja, o a lo mejor soy vieja de alma… •Pero hay una sólida formación detrás de su brillo como comediante. –Tuve muy buenos maestros a lo largo de muchos años de formación. No es que reivindique el esfuerzo, no creo en esa cosa italiana de que con esfuerzo las cosas van a salir bien. Lo importante es comprender qué ritmos y caminos hay por delante y sentirse a uno mismo. Los actores no suelen ser interesantes en sus vidas personales, pareciera que siempre tenemos queestar pensando en ser otros o ser interesantes desde otro sentido, y a veces quedamos vacíos, como marionetas. Creo que el de los actores es un gremio donde hay demasiada superficialidad, salvo excepciones increíbles, como Niní Marshall o Alejandro Urdapilleta. •A él le dedicó su reciente Martín Fierro. ¿Por qué tanta devoción? -No tengo respuesta, porque todo lo que diga va a ser también pueril. En realidad fue un mensaje, una manera de trasmitirle que cuando actúo siempre lo tengo presente. Trabajamos juntos en El relámpago, ahí lo conocí, en el 96, y desde entonces mantengo una relación de afecto y respeto, aunque la palabra suene pacata. Para mí ser contemporánea de Urdapilleta es como haberlo sido de Freud, rompió modelos de actuación, tiene una intensidad casi imposible de lograr y cuando uno lo ve no puede no conmoverse. •¿Lo de mencionar a Freud tiene que ver con que estudió psicología? –Cursé cuatro años en la UBA. Abandonar fue una decisión dura: la actriz empezó a confrontarse con la estudiante. Pensé que se podían complementar, pero cada vez eran más opuestas. El psicoanalista se tiene que distanciar de cada caso, y tener la cabeza fría para poder ver el nudo del conflicto. A mí me pasaba todo lo contrario, y me dolía porque sentía que no había una respuesta amorosa. Me costaba no identificarme con las historias de la gente, algo que forma parte esencial de la actuación, como una herramienta para entender mejor a los personajes. •El psicoanálisis no tiene el furor de los 70. –Claro. Tengo entendido que en esa época todo era analizable, y es increíble cómo prendió su terminología en la gente. Los alemanes, en cambio, no llevan incrustada la jerga psicoanalítica y un chiste que acá todo el mundo entiende, allá era como un signo de pregunta en la cara. Una vez un chico alemán me contó que había dejado de analizarse porque el terapeuta le había dicho que era narcicista, y no le había gustado. Aquí nadie se hubiera ofendido, porque es una palabra muy común. •¿Dónde prefiere verse? ¿Cine o teatro? -El cine me gusta mucho. Pero amo el teatro. Hay mucha gente, incluso actores, que dicen que el teatro es aburrido. Yo pienso que quien imaginó ese lugar fue un genio, y me pregunto cómo puede ser tan hermoso. Hay algo que me fascina, no sólo por lo ceremonial sino también por lo pagano: hay algo del orden del chamanismo en la experiencia teatral. Hacer televisión es otra cosa, pero también es bueno para mí: Casados con hijos sacó a la luz una parte de mí que aún no había cultivado. Por supuesto que en muchas de las cosas que hice aparecía alguna veta de humor, y yo en la vida no dejo de practicarlo. Pero nunca lo había ejercido de forma tan específica. De todos modos, en el programa no se aceptaba la improvisación. Todo debía responder a un timing, donde se controlaba con un cronómetro hasta el tiempo de las risas, así que tenía que correr con ese ritmo y con la letra bien sabida. •También fue en un estudio de televisión donde conoció al amor de su vida. –Sí, con Rodrigo nos conocimos haciendo Campeones, en 1999. •¿Y se fueron a vivir juntos? –Primero a Villa Ortúzar, y hace un año y medio nos mudamos a Maschwitz. •¿Para tener más bajo perfil? –Yo tuve una infancia con mucho pasto, entonces quería ese mismo placer para mi hija. Además, me sentía como en una cajita de zapatos: yo necesito que entre el afuera y el adentro haya más espacio para ir sacándome de una cosa y metiéndome en otra. No es sólo querer llegar, el viaje es también un momento, y eso es bueno para mí. Además permite sentir cómo trascurre el día, cómo llega la noche, esos momentos de la naturaleza que en la ciudad no veía claramente. Eso me gusta. •Además es poético. –De todos los reinos, el verde es el que más me gusta. Me fascina mirar las plantas, ver cómo van transformándose. •¿Su marido también es romántico? –Bueno, no tiene otro remedio porque para mí es muy fuerte lo de las plantas. El lo toma más para el lado científico, con la mirada de un hombre… Yo le digo “mirá como se están abrazando” y él me contesta “deben ser las hormigas”. •¿Le interesa la política? –Yo soy del 74, y mi mamá estuvo en la Facultad de Filosofía todos esos años. Recién ahora me doy cuenta de que vivió embarazada durante casi toda la dictadura. Pero la verdad es que la política no me interesa mucho. Me siento una burra diciéndolo, pero creo que todo está cada vez más podrido, y veo difícil que alguien pueda tener buenas intenciones en ese campo. Desconfío mucho. •Le tocó crecer en la época del silencio. –También, aunque ni mamá ni mi viejo dejaron de contarnos, dentro de lo que sabían, lo que pasaba. Nunca nos dijeron “de esto no se habla”. Cuando cerraron la facultad, mi madre daba clase a sus alumnos en un café, y mis hermanos y yo nos quedábamos jugando en el piso. Tal vez por eso mi resquemor con la política. Y lo que queda es el miedo, porque cuando se salió de eso vino el sida. Siempre hay que vivir cagado en las patas. •¿Cómo se imagina dentro de diez años? –Tendría ganas de tener más hijos, aunque también me da miedo parar de trabajar. No sé cómo me puede pegar tener cinco hijos, y pensar que nadie me va a llamar, que me van a olvidar, y tener que empezar todo de nuevo. Existe ese fantasma dentro de mí. También me gustaría poder escribir o dirigir. Soy de Sagitario, y siempre fui de lanzarme al abismo, aunque después me estrelle. Pero las caídas me han hecho perder gran parte del arrojo, y me cuesta mucho todo, tanto que finalmente lo dejo ser. •Pero no abandona la poesía. –Terminé de adaptar La rosa mística, una novela de Marosa Di Giorgio, para hacer en teatro. •Usted ya trabajó sobre textos de Marosa. ¿La conmueven especialmente? –Nunca deja de resonarme parte de un texto que ella le escribió a su madre:“Sea donde sea, sé que me estás esperando, allá en lo hondo de la casa delas quintas, con sus cordeles de sol y luna, su pobre y extraña maravilla”, y ya no se puede decir nada más. Todo resulta pueril dicho por una actriz. Tal vez si fuera poeta… Cuando la realidad se mezcla con la ficción (o la ficción con la realidad). Erica Rivas (34) se casó con Rodrigo de la Serna algunos años antes de que el actor se convirtiera en su pareja en la vida real. Fue a finales de 1998, cuando se conocieron trabajando en un programa de ficción, en cuya trama él terminaba llevándola al altar. En El corredor nocturno –la película que acaba de estrenar junto a Leonardo Sbaraglia y Miguel Angel Solá–, Erica interpreta a una licenciada en Psicología, carrera que ella abandonó en cuarto año de la facultad cuando decidió dedicarse por completo a la actuación. “Hice varias veces de psicóloga, se ve que me ven cara de psicóloga. (Risas). La verdad es que siento que mis criaturas se aproximan cada vez más a mí o yo me aproximo cada vez más a ellas, es como un baile medio extraño. Estoy en una época en la que trato de poner mucho de mí en mis personajes. Trabajo mucho desde la imaginación y desde allí me ramifico, me amplifico”, cuenta. –¿De chica también eras tan imaginativa? –Sí, me inventaba mundos imaginarios y siempre estaba medio como en babia. Hace poco me reencontré con amigos de la escuela primaria y, por suerte, me reconfirmaron que yo siempre estaba en la Luna. (Risas). De chica, me gustaba mucho observar a la gente –algo que sigo haciendo–, y me imaginaba cuentos e historias. Me encantaba leer, escribir, estar en contacto con las plantas, estar con mis hermanos. –¿Hermanos mayores o menores? –Yo soy la mayor de cuatro, tres mujeres y un varón. Es una cosa extraña cómo se arma esa constelación de los hermanos, ¿no? Nosotros somos muy seguidos y ellos están siempre presentes en mi realidad. Igualmente no soy de las que llaman todo el tiempo para saber cómo están, pero me gustaría. Soy cada vez más yo, lo lamento, ya todos me conocen. (Risas). Es algo muy fuerte ser la mayor, siento que no tuve mucho tiempo exclusivo con mis papás… –¿Eso es un reproche? –No, las cuentas están más que saldadas. Los dos me dieron mucho amor, pero, tal vez, me hubiera gustado un poco más de atención. Por algo no quise tener hijos tan seguidos. Ahora, como mamá, me gusta que Miranda se sienta la reina de sus lugares y de sus cosas. En mi casa, todo era un socialismo salvaje. (Risas) Nada era tuyo, todo era compartido en partes iguales. –¿A qué edad tuviste a Miranda? –A los 25. Medio que fui una madre joven para estos tiempos, ¿no? Tengo un costado re “Susanita”. –¿Cuánto hace que estás en pareja? –Diez años ya. ¿Vos decís que me tengo que separar? (Carcajadas). Che, nunca un escándalo mediático, una infidelidad, unas fotos in fraganti. Sí, soy re “Susanita”. Es un costado que siempre me reprocho porque no me permite ser más yo. Encima mi mamá se llama Susana, ¡imaginate! Por ejemplo, a mí no me gusta cocinar y sufro por eso. Me digo: “Una mujer que se precie de tal tiene que saber cocinar” y después digo: “¡Nooo!” y pateo las ollas. (Risas). –¿Cómo ves a las mujeres hoy? –Las mujeres estamos viviendo un tiempo difícil. Es complicado posicionarse como mujer: la “Susanita” está siempre tocándote la puerta, pero también tenemos como esa obligación de ser exitosas fuera del hogar, ganarnos los espacios, competir con los hombres. Es agotador. –¿Cuál sería una salida posible? –No sé realmente, pero para mí hay que tratar de acompañarse verdadera y sensiblemente. Después, si el otro trabaja o no trabaja, si cocina o no cocina, si quiere triunfar o no en su profesión es otra cosa. Ahora no hay una estructura fija, estamos mutando, cada pareja es distinta y está todo bien. Yo veo muchos hombres que se quedan a cuidar a sus hijos y las mujeres salen a trabajar. Cada uno lo va a armando como puede. –¿El “acompañarse sensiblemente” es el secreto de tu éxito con Rodrigo? –Si te contestara, dejaría de ser un secreto. (Risas) No sé, no sé… Para mí tiene que ver con el amor… El amor es el “gran” secreto, el secreto de todo. Se esconde en todas las cosas. Seguramente, Rodrigo te va a decir otra cosa. Para mí, la pareja es el amor que uno proyecta, el trabajo de ir ampliando cada vez más esa mirada y esa permeabilidad hacia el otro que te hace ser más comprensivo, que te permite sostener, contener. Pantalla chica, trabajo grande –¿Qué hay de vos y la televisión? –¿Por qué me preguntás? ¿Querés saber por qué no estoy haciendo tele en estos momentos? Porque estoy todo el tiempo. Para qué voy a hacer, si ya estoy. (Risas). Yo creo que un día la gente se va a cansar de mí. ¡La verdad es que recibo tanto y disfruto tanto de mi personaje de Casados con hijos! Hasta hay gente que me llega a decir: “Vos estarás cansada de que te hablen de María Elena y que te encasillen, ¿no?” y yo les respondo: “No, al contrario”. ¡Estoy chocha de recibir la cantidad de halagos que recibo! Se ve que entendieron algo de eso que yo lancé de una manera muy descabellada. –¿Por qué creés que pegó tanto el personaje de María Elena? –María Elena era una mujer muy intensa, decía cosas tremendas, no muy fáciles de digerir, criticaba cosas “progres” que, supuestamente, está mal visto criticar, pero que a la vez padecía. Ella era feminista, pero a su vez tenía un marido metrosexual, era exitosa en su trabajo, pero también se sentía una frustrada… Tal vez, todas esas contradicciones pegaron fuerte en el público. El otro día, un señor me dijo algo muy interesante: “Yo sé que lo que vos hacías era un personaje, pero era de verdad”. –¿Tenías ciertos prejuicios de hacer una comedia con actores populares como Guillermo Francella y Florencia Peña? –Sí, la verdad que sí. Re prejuiciosa e ignorante. Ellos son actores maravillosos. Me acuerdo de que al principio pensaba que iba a terminar posando en tanga para una revista. (Risas). Yo venía de ciertos lugares donde se piensa que ser famoso o popular no se lleva bien con ser talentoso. Me di cuenta de que siempre había trabajado para llegar a la misma gente para la que trabajan ellos, nunca trabajé para los intelectuales. Yo no vengo de una fami-lia donde se escuchaba Bach mientras se comía. Tal vez, en el teatro es diferente, pero en la tele no me interesa ser una actriz de elite. –¿Nunca te arrepentiste de decirle que no al protagónico de Los exitosos Pells? –¿Viste que ahora Carla (Peterson) está saliendo con Mike (Amigorena)? –Tal vez, vos también hubieras sucumbido frente a los encantos de Mike. –¡Eso mismo me dijo mi depiladora! (Risas). En realidad, yo hice el piloto de “Los Pells” sabiendo que no iba a poder estar en la tira porque estaba comprometida con Alejandro Doria para filmar una película. No me iban a dar los tiempos, me hubieran tenido que esperar y yo ya sabía que Alejandro estaba enfermo. (N. del R.: Alejandro Doria murió en junio de este año). No quería hacerlo esperar. Me acuerdo que él se puso muy mal cuando el programa resultó un éxito porque se sentía culpable. Mil veces le tuve que decir que no era así, que yo había elegido filmar con él. Además, el programa no hubiera sido un éxito si estaba yo. –¿Por qué decís eso? –Carla era perfecta para ese personaje. –Bueno, pero por algo te convocaron primero a vos. –Obvio, y yo lo hubiera re disfrutado. Yo hice el piloto por amor. Adoro a Mikey tenía muchas ganas de traba-jar bajo las órdenes de Luis Ortega y de la productora de su hermano. ¡Bingo! Pero se los dije: “Yo les hago el piloto, está todo bien, pero si sale la película, yo no voy a estar en el programa”. Pero no estoy nada arrepentida, al contrario. No me veo para nada en eso, no podría haber hecho todas esas tapas de revistas, tanta exposición me hubiese matado. Me doy cuenta de que todavía no estoy preparada para eso y tal vez nunca lo esté. Además, seguían pasando la repetición de Casados con hijos, ¿no iba a ser mucho? Casi 24 horas de mi cara en la tele. (Risas). –¿Por qué no tenés televisión en tu casa? –Televisión tengo, pero sólo la usamos para ver películas, DVD. –¿Qué te pasa con la tele? –Demasiado tengo con hacerla como para encima tener que verla. –¿No es un poco contradictorio lo tuyo? ¿Qué pasaría con tu trabajo si todos pensaran como vos? –Pero yo también hago cine y teatro. A ver, no ver tele es una de las tantas cosas que hago para no contaminarme. Yo no me meto en política, no me meto en religión… Siento que tanto la tele como los medios de información interfieren en mi antena de capta-ción de emociones como actriz. –Pero te guste o no, las cosas pasan. ¿No pensás en tu hija, el país, el futuro, los políticos, las votaciones, la economía…? –La información igualmente me llega, no estoy encerrada entre cuatro paredes. Tengo amigos, voy al supermercado, al colegio de mi hija, hablo con la gente… La realidad me llega de la manera en que yo la puedo absorber. Pienso que la sobreinformación te contamina el pensamiento, te quita sensibilidad. –¿Cuáles son tus planes para el futuro? –Me están saliendo un montón de proyectos de cine y estoy re contenta con eso. El año que viene voy a hacer una película junto a Diego Torres y, tal vez, antes de fin de año filme otra que se llama Las mujeres siempre llegan tarde. –¿Entonces nada de televisión por el momento? –No. ¿Sabés qué pasa? Yo tengo que congeniar los tiempos con Rodrigo. Tenemos una niña que necesita atención y tenemos que equilibrarnos. Me gusta que sepa que estamos, llevarla al cole, saber en qué anda. Es una niña de 8 años de este siglo. ¡Suculenta! IMAGENES (es realmente hermosa) Eso es todo, espero que les haya gustado.
Pensabas que Brat Pitt era el único galán. Pensabas que el cuco vivía solo debajo de tu cama. Pensabas que estaba haciendo su tarea en vez de deportar judíos. Pensabas que estaban parando un taxi. Pensabas que este hermoso bebe (Hitler bebe) iba a ser bombero o policía. Pensabas que festejaba un gol. Pensabas que la adolescencia era una etapa difícil. Pensabas que las caminatas eran aburridas. Pensabas que los picnic eran solo para pasarla en familia. Pensabas que nadie te seguía. Pensabas que quería pegarle a un mosquito que tenia en el zapato. Pensabas que salían a cazar venados. Pensabas que saludabas a un tío lejano. Pensabas que solo a los rockstar los acosan los fans. Pensabas que solo las estrellas de cine firmaban autógrafos. Pensabas que tomar la sopa era un bajón. Pensabas que tu escuela era una basura. Pensabas que tu profesor era un forro. Pensabas que tu trabajo era mediocre. Pensabas que Goering no podía tener tanta cara de hijo de puta. Pensalo dos veces

El viaje. Relatare cierta noche de invierno en la que esperaba el primer colectivo, a las 04:00 AM, para ir a trabajar. Recuerdo que hacia un frío terrible, los pocos mates que alcancé a tomar no calentaron mi cuerpo, por ende padecía. Pegajosas lagañas adornaban mis ojos, y todavía tenia el gusto a la pasta dental. Mientras terminaba mi cigarrillo vi doblar a dos cuadras el primer colectivo. Subí, abone mi pasaje y me senté en un asiento individual en la parte de el medio. Tenia dos horas de viaje y por más sueño que tuviera nunca podía dormir, así que me dedicaba a meditar sobre mis asuntos cotidianos y algunas veces me ponía existencialista. Era el único pasajero del primer colectivo, a parte del chofer, recuerdo que era un tipo gordo, era la primera vez que lo veía. El viaje se fue haciendo cada vez más placentero, por que el simple hecho de pensar que tenía que llegar al trabajo me desalentaba de manera monumental. Recuerdo que más de una madrugada deseaba que el viaje fuera eterno, odiaba mi trabajo, dejaba divagar mi imaginación y pensaba lo genial que seria si el viaje no acabara nunca, no me preocupaba absolutamente nada, lo único que me molestaba era el trabajo. Poco antes de llegar a mitad de camino logre ver que había ocurrido un accidente y el transito estaba bloqueado, un policía subió al colectivo y explico al chofer que no podía seguir derecho y debería doblar. Yo me acerque al chofer por pura curiosidad y entablamos una charla. -¿Qué paso?-pregunte. -Un accidente-contesto-no puedo seguir de largo debo doblar. Soy nuevo-me informo-no conozco muy bien las calles ¿Sabes cual es el camino mas rápido? Había obviamente dos caminos, derecha e izquierda, el de la derecha era el más rápido, el de la izquierda el que me abonaba un par de minutos más fuera del trabajo. -¿Sabes cual es?-me volvió a preguntar-Quiero terminar rápido con mi trabajo. -Si, el izquierdo es el mas rápido-le informe de acuerdo a mis intereses personales. EL chofer dobló por la izquierda, una calle solitaria y oscura la cual parecía interminable. Lo que convirtió esto en un cuento sin fin. Cuento sin fin. Cuento sin fin. Cuento sin fin. Cuento sin fin. Cuento sin fin. Cuento sin fin. Cuento sin fin. Cuento sin fin. Cuento sin fin. Cuento sin fin. Cuento sin fin. Cuento sin fin. PASATE POR MI PERFIL PARA VER MAS CUENTOS
La cama de El joven Archer Iris, la pobre nodriza sufría del más atroz de los insomnios por naturaleza. El joven Archer, a quien ella custodiaba de bebé, había sido siempre un diablillo que intentaba ganar la atención de unos padres muy ocupados. Ese hueco corrompido lo había estado llenando ella en los últimos 15 años. Era inevitable que ambos se tuvieran mucho cariño. La nodriza cierta noche se encontraba molesta, en realidad venia protestando hacia meses. El joven Archer debía casarse con una duquesa pasadita en edad, 30 años, el doble que la de él. Pero eran asuntos de las familias, sabia que detrás había algún negocio, jamás se discutía, mucho menos con los plebeyos. Sin embargo Iris estaba más que indignada. Ella seguía sin poder dormir, una cadena de varios años, primero con el llanto de El joven Archer, ahora con las discusiones que este mantenía con la duquesa a cualquier hora de la noche. “¡Es que es obvio!” gritaba Iris dentro de su mente “El joven Archer tiene tan solo 15 años, esa mujer es mucho mas grande. Así nunca lograre curarme de este insomnio. A veces me pregunto si es El joven Archer el causante de el” Esa noche fue larga, como todas, para Iris. Debían ser las tres de la mañana, Iris no lo sabia con seguridad, encendió una vela y se dirigió hacia la cocina por un vaso de leche. En la cocina encontró a la cocinera fumando, casi en la oscuridad, alumbrada por los astros de la noche que penetraban por la ventana. -¡ha!-grito Iris, por puro reflejo, luego vio que era la vieja cocinera. -Escaaau.ca nñ..a-vomito la cocinera, ahogándose con el humo por el sobresalto. -¿Cómo dices?-pregunto Iris dócilmente, sabiendo que se había metido en problemas. -Escúchame niña-dijo la cocinera a Iris, que no era ninguna niña ya, solo que la cocinera era mucho mas vieja-Escucha bien-repitió-mas vale que nadie se entere de esto o te haré echar, mira que yo trabajo en esta casa desde antes de que tu nacieras-dijo con solemnidad. -Discúlpame-dijo Iris agachando la cabeza-no se lo diré a nadie. -Por tu bien que así sea. Ahora dime ¿Qué demonios haces despierta a esta hora? -No puedo dormir-dijo Iris. -Es el niño y su nueva esposa ¿verdad? -Si-dijo Iris, tomando asiento junto a la cocinera-si tan solo pudiera hacer que se llevaran bien, talvez, así se solucionaría mi insomnio. -Se de lo que hablas-dijo la cocinera encendiendo otro cigarrillo-yo fui nodriza de Archer Padre, el también se caso a temprana edad, tenia 20 años. Fue con la hija del notario, dos años mayor que él. Los primeros meses fueron fatales yo dormía justo pegada a su habitación, donde duermes tu ahora, sus discusiones me perturbaban durante toda la noche. -¿Qué hiciste?-le pregunto Iris. -Consulte con la cocinera de aquel entonces, quien fue a su vez nodriza de Archer abuelo. -¿Y que te dijo?-pregunto Iris, ansiosa por saber un secreto que seguramente se había trasmitido desde generaciones. -Me dijo que la solución estaba en cambiarles la cama. -¿Cómo dices?-dijo Iris, incrédula. -¡La cama, niña, donde duermen!-respondió enfadada la cocinera. -¿Cómo así? -¡¿Es una broma?!-la cocinera tenia el rostro colorado de ira-lárgate de aquí o terminaras en la calle. Iris se marcho de nuevo a su habitación. “La cama” pensaba “¿Me habrá tomado el pelo la cocinera? Aunque parecía que hablaba en serio” Rumio la idea hasta que amaneció, y con los ahorros de varios años fue hasta el artesano del pueblo y le pidió que le hiciera la cama más lujosa que pudiera comprar. El artesano le dijo que la tendría en 20 días. Los cuales fueron interminables, pero llegaron. Pidió a un peón que le ayudara a cargarla. Ese día los esposos habían salido, era la ocasión perfecta para cambiar la cama. El peón se encargo de ello con una destreza increíble. -Toma-dijo Iris extendiéndole una petaca que había llenado con el whisky de la familia. El peón desapareció con la petaca al instante. Iris se había acostado, sabiendo que los esposos no vendrían a cenar. A mitad de la noche los escuchó llegar, entraron en su habitación y empezaron a discutir. -Que cena tan horrenda-exclamaba Archer, quien gozaba de un paladar sensible. -No seas cruel con mi madre Archer-respondía la condesa con diplomacia, aunque era evidente que ya no tenía paciencia. “Espera hasta que vean la cama” se dijo Iris. Entonces la duquesa fue quien lo noto. -Archer ¿has pedido que cambien la cama? -Claro que no-respondió el joven mirando el mueble-Debió ser mi Madre. -O la mía. -Ja, por favor, no creo que ella tenga el buen gusto para elegir un mueble. -¡Basta ya!-grito la condesa-no importa quien haya sido, ¿donde la pondremos?, no me gusta el lugar en el que esta. -A mi tampoco la verdad que arruina la decoración. Intentemos correrla hacia el ventanal. -Me parece mejor que estuviera frente a la biblioteca. -Por favor, trata de conservar el criterio. -Pues al lado del ventanal no quedaría bien, con esas cortinas púrpuras va a parecer la habitación de un bufón. -¿Me llamas bufón? -Digo que quedaría mejor frente a la biblioteca. -Es absurdo, su lugar es al lado del ventanal. Iris escucho la discusión durante mucho tiempo esperando, siempre esperando, esperando curar su insomnio, esperando envejecer, esperando ser cocinera y transmitir el secreto a una joven criada, esperando a que El joven Archer y su esposa dejaran de discutir y decidieran donde iban a poner la cama. FIN PASATE POR MI PEFFIL, VAS A ENCONTRAR MAS CUENTOS
Esta es simplemente una carta que nunca entregue...Espero que les guste No me pidas imposibles. Tanto te cuesta entender que me es difícil, casi imposible, tener con vos una relación de amistad. Ni siquiera me animo a intentarlo, puesto que es obvio que a mi mente la asaltaran viejos recuerdos, casi añejos, de tu dulce compañía. De mi mente jamás se borrara ese dulce viernes (¿Lo recuerdas?), de mi mente jamás se borraran tus gemidos (¿Aun los sientes?). No me pidas imposibles, soy tan solo un hombre a medias, que trata de crecer. Olvidémonos de nuestros intereses, tan solo por un rato, tratemos de sentir lo que realmente hay en nuestros corazones ¿Quién te convenció de que me abandonaras? Me resulta imposible creer que fue solo un capricho tuyo, me resulta imposible creer que yo nunca logre excitar nada en vos. ¿Tan equivocado estoy? ¿Tan crueles fueron mis mentiras a medias? Me cuesta olvidarte, mucho más cuando vos misma, conciente o inconcientemente, alimentas mis tristes ambiciones, que no van más allá de hacerte sentir placer y bienestar. No pido absolutamente nada. Solo eso, dame la oportunidad de demostrarte que en serio te quiero. Puedo asegurarte, frente a todos los demonios que me rodean, que estoy totalmente convencido de que solo yo te puedo mostrar la verdadera cara del placer y del amor.
Los hechos de las historias jamás contadas. La manera de presentarme y desarrollar los hechos, podría variar de mil maneras, y me gustaría tirarme a la ficción. Intentar describir elocuentemente esta historia, es…difícil. Cada uno la ha contado a su manera (editando Los Hechos a su criterio), y solo varían en cosas banales. Yo la presentare de la siguiente forma: Estaba al acecho de algún hecho Fortuito, necesitaba que en mi mente hubiera un golpe que me hiciera despertar. Me sentía como un viejo pescador en su bote, un bote que por momentos era mecido por calmas aguas cristalinas, pero a veces terminabas en medio del océano en aguas frías y oscuras. Para dar otro ejemplo, diría que era como un creyente fanático que “rezaba directamente con dios” como hacen los evangelistas en sus reuniones. Solo que mi dios es el océano. Ese día que salí de pesca, no se que tanto me adentre al océano era una parte lúgubre, aunque había visto una boya a unos 2 kilómetros. De repente algo cae en la red. ¡Es un momento excepcional de mi psiquis y siento a dios! Me he adentrado lo necesario para alimentarme de este gran océano lleno de sabiduría: ha acumulado su generosidad justo donde estoy yo, y esta a punto de ofrecerme todo, por que estoy en paz con el. Realmente siento que estoy pescando un gran pez, aun esta en la red y tiene mucha energía, podría huir, lo subiré de inmediato al barco. Lo estoy acercando. solo tengo que subirlo en la red hacia el barco…casi lo saboreo ahí viene. ¡Si! … ¡NO! ¡ESCAPO! FIN