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SINCERAMIENTO Y RECUPERACIÓN SEXUAL Si sos de aquellos que se les pasa la mano a la hora de autosatisfacerse, te presentamos 10 consejos para que te recuperes Dentro de la fe católica y otras religiones institucionalizadas, el acto de la masturbación es ampliamente condenado. Pero más allá de estar a favor o en contra de esta actividad, lo que resulta cuestionable, y en ocasiones bastante cómico, es la perspectiva desde la que se aborda la masturbación: el moralismo. Para el catolicismo este acto es impuro, profundamente inmoral, y esta exclusivamente ligado al concepto de la lujuria, por cierto una de las frecuencias energéticas más bajas a las que puede acceder el ser humano. Sin embargo, jamás se habla de un plano energético, metacultural, de las posibles consecuencias de masturbarte. Y precisamente ahí es donde tal vez reposan los argumentos más interesantes para desestimular el habito de la autocomplascencia sexual. En otras religiones, en particular las orientales, el tema de la sexualidad se aborda desde un punto de vista predominantemente energético. La eyaculación del hombre representa en muchos casos un drenaje significativo de energía vital y en ese sentido debiese ser evitada con algunas excepciones. En este sentido la masturbación, que más allá del placer efímero tiene como objeto primordial la eyaculación, podría ser un recurso un tanto frívolo a nivel metafísico, y en todo caso un claro desperdicio energético. En mi opinion estos argumentos resultan mucho más convincentes para mantener mi distancia con esta ancestral práctica. Por otro lado es importante enfatizar en el hecho de que una combinación realmente fatal para nuestra fuerza vital es el recurrir a la masturbación y luego consagrar un sentimiento de culpa frente al acto. De esta forma logramos una “doble masturbación”, física y moral, que no solo drena nuestro sistema energético sino que nos hunde en un sentimiento bajo que por si solo practica el vampirismo: la culpablilidad. Una vez expuesta esta breve introducción biocultural a la masturbación, procedo a compartirles, sin intención de burla frente al contenido pero si intentando promover una reflexión al respeto, un sencillo manual publicado en un foro cristiano que se titula “10 Pasos para No Masturbarte”: 1-Debes pedir al Señor perdón por tu pecado de Lujuria, con todo tu corazón, deseando un cambio en tu vida. 2-Perdónate a ti mismo ( ya que cuando uno cae en la Masturbación tiene un sentimiento de culpabilidad y uno se siente sucio). Pero recuerda has dado el primer paso y Jesús te perdonó, rechaza toda condenación que venga a tu mente. 3- Evita estar solo, comienza a desarrollar actividades que distraigan tu mente, por ejemplo, Música, lectura, etc. Esto te ayudar a que tu mente este pasiva. 4-Mantén una disciplina de oración y lectura de La palabra de Dios, eso nos va a fortalecer cuando venga la tentación. 5-Evita ver televisión o películas con contenido sexual/erótico. 6-Busca y Congregate en una iglesia, De esta forma te alimentaras de la palabra de Dios y recibas su Rema. ( Si es posible, Involúcrate en actividades como: Pertenecer a un ministerio, Ayunos, Vigilias,etc. 7-Rompe o ( Quema si Quieres) todo tipo de Material con contenido sexual/erótico que tengas almacenado en tu casa. 8-Evita Navegar por largas horas en la Internet, ya que cuando menos sientas, te Pueden mandar un archivo con tono pornográfico. 9-Si tienes amigos que practican la Masturbación, no los frecuentes si estas solo. (ya que conozco casos en donde jóvenes se reúnen a masturbarse con el afán de mirar quien lo hace primero y quien expulsa mas semen y puedes volver a recaer) 10-Si prometiste no Masturbarte y vuelves a caer….NO TE DES POR VENCIDO Y VUELVE A COMENZAR DE NUEVO DIOS TE ESTARA ESPERANDO

Llevar un estilo de Vida saludable no consiste solamente en hacer ejercicio y llevar una buena alimentación. Una vida plena es tener un equilibrio en todas las aéreas de nuestra vida, no solo la física sino también la mental y espiritual. Existen ocho factores que ayudan a mantener la vida saludable e incluso a curar muchas enfermedades.Llevar a cabo estas simples reglas le ayudará a vivir una vida plena y a tener una mejor calidad de vida. Todo esto se encierra en una sola palabra ADELANTE que tiene los siguientes significados:1Agua PuraSe sabe que el cuerpo está compuesto por casi el 60% de agua, y también sabemos que el agua es indispensable para la vida.Para que nuestro organismo funcione necesita del agua ya que cada tejido, órgano y sistema funciona a base de líquidos, ayuda a humectar la piel, controla la temperatura del cuerpo.Se recomienda consumir por lo menos dos litros de agua al día y en el verano incluso más. Es bueno tomar dos vasos de agua en ayunas ya que ayuda a eliminar las mucosidades que se produjeron durante la noche.Además de que el agua es esencial para la limpieza exterior, tiene propiedades relajantes y es muy útil en el poder curativo de la hidroterapia.2Descanso suficienteLos buenos hábitos de descanso contribuyen a tener una buena calidad de vida, ya que cada célula de nuestro cuerpo necesita descansar por un periodo suficiente de tiempo cada día. Esto es especialmente para las neuronas, puesto que a diferencia de otros tipos de células, las neuronas no se reponen, o sea que no se van generando otras cuando mueren las viejas. Cuando dormimos las neuronas se limpian de todos los desechos metabólicos que se acumularon durante el día.El descanso promueve la eficiencia mental y física del cuerpo reanimando las defensas del organismo. El uso sabio del descanso nos da salud y restauración, aparte de tiempo para reposar, relajarse y recuperar energías gastadas.3Ejercicio físicoTodos sabemos que el ejercicio físico es necesario pero muy poco dedicamos realmente tiempo para practicarlo, aunque sabemos que el ejercicio es vital para la preservación de la salud.Cuando realizamos ejercicio hacemos que el corazón se vuelva más eficiente ya que este bombea más rápido y se aumenta el ritmo respiratorio con lo que la sangre puede llevar más oxígeno al cerebro y a todos los órganos del cuerpo, además se queman calorías y se combate la obesidad por eso es necesario practicar por lo menos 30 min de ejercicio al día.4Luz del solLa luz del sol es nuestra principal fuente de energía sin la cual no sería posible la vida. Esta es indispensable para que nuestro organismo produzca vitamina D que es indispensable para la absorción de calcio y su utilización para los huesos. Las radiaciones solares ayudan a que se destruyan los gérmenes actuando como un desinfectante, por lo que es necesario que se tomen baños de sol durante las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde para respirar también del aire puro y disfrutar de la calidez del sol.5Aire puroLa vida inicia con el aliento de vida al nacer y termina cuando respiramos por última vez. Por lo tanto necesitamos del oxígeno para preservar la vida y del aire puro para nuestra salud.Entre otras cosas el oxígeno es indispensable ya que ayuda a la oxidación de los alimentos liberando la energía necesaria para nuestro cuerpo. Por eso es necesario que cada día inicie con respiraciones profundas en un lugar abierto, mantener nuestra casa o dormitorio bien ventilada y cada vez que se pueda salir de la ciudad a respirar aire más puro.6Nutrición adecuadaLa alimentación es el factor que más influye en la salud. No solo es importante que tipo de comida consumimos, sino cómo se prepara y cuándo se consume.Un régimen vegetariano es ideal para mantener la salud. Si usted no es vegetariano no trate de cambiar de un día para otro, trate de ir cambiando su régimen gradualmente, consuma lo menos posible carnes de todo tipo y en su lugar aumente el consumo de frutas, verduras, leguminosas y tubérculos.Hay que procurar tener un buen desayuno, una comida moderada y una cena ligera y evitar lo más posible comer entre comidas.7TemperanciaLa temperancia se puede definir como la abstinencia de lo malo y la moderación de lo bueno.Existen muchos productos que son nocivos para la salud (tabaco, alcohol, bebidas estimulantes y drogas) de los cuales se deben de abstener las personas que desean preservar su salud. Evitar el consumo de este tipo de sustancias es una de las mejores decisiones que puede tomar una persona que quiere tener una vida sana y feliz. Pero así como nos abstenemos de los productos que son nocivos para nuestra salud también debemos de moderar el consumo de los alimentos buenos aunque sean saludables, el exceso no es bueno y menos cuando se trata de alimentación.8Esperanza en Dios y buena disposición mentalEs muy cierto que la disposición mental afecta para bien o para mal el desempeño de nuestro organismo. Por ejemplo una persona depresiva y malhumorada se la pasara más tiempo enferma que una que ve todas las cosas de forma positiva. La mayoría de las enfermedades físicas provienen de la mente. Los enfermos que desean sanarse tienen más posibilidades que aquellos que ya perdieron toda esperanza, por eso es necesario tratar de mantener un equilibrio entre la parte física, mental y espiritual, hay que tratar de tomar las cosas con calma y relajarse, tratar de ser feliz y sobre todo no guardar resentimiento hacia los demás. Una buena manera de lograr esto es por medio de la fe en Dios por que puede ayudarle a sobre llevar de una manera más fácil sus problemas.

Respuesta: Es una pregunta sencilla que puede contestarse en una sola palabra: ¡Totalmente! Primeramente hablemos de la parte completamente humana de Jesús. Su genealogía en Mateo 1:1-16 viene de una cadena de humanos que pasa tanto por Abraham y David (lo cual suena bien), como también por Tamar, Rahab y Betsabé (lo cual no suena muy bien).Lucas 2:1-7 cuenta que Jesús nació como un bebé, en circunstancias terrenales y primitivas, describiendo la realidad de los impuestos, el viaje de María y José a Belén y sus humildes condiciones, ya que "no había lugar para ellos en el mesón" (vers. 7).Lucas continúa la historia con los pastores (personas humildes) quienes fueron los primeros en visitar al bebé. Siguiendo con su desarrollo en esta tierra, María y José llevaron a Jesús al templo para circuncidarlo, un rito totalmente humano realizado a los varones primogénitos. Con excepción del viaje de Jesús a Jerusalén cuando tenía 12 años, el resto de su niñez y adolescencia se resume en las palabras de Lucas 2:52: "Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres". Sin embargo encontramos más detalles de los tres años de su ministerio durante su adultez joven. Descubrimos a un Jesús que se cansaba, exausto, hambriento, triste y finalmente golpeado y matado por otros humanos; de hecho, fue crucificado entre otros dos hombres. Entonces, ¿Jesús fue humano? ¡Totalmente! La segunda parte de tu interrogante es si Jesús fue totalmente divino. Ten en cuenta que su genealogía registrada en Lucas 3:23-38 traza su ascendencia hasta Dios. A pesar de que Jesús nació en un establo, vinieron hombres sabios de oriente para adorarle y evidentemente, el rey Herodes no lo consideró como un simple humano, ya que ordenó quitar la vida de muchos bebés varones en un intento fallido de matarlo (ver Mateo 2). Además, al llevar a Jesús para realizar el ritual de la circuncisión, tanto Ana como Simeón le reconocieron como divino (ver Lucas 2:25-38). No obstante, el volver el agua en vino, sanar a los enfermos, sacar demonios, resucitar muertos o devolver la vista a los ciegos, fueron actos de Jesús más divinos que humanos. Cuando los líderes religiosos lo enfrentaron diciéndole: "Si tú eres el Cristo, dínoslo con franqueza", la respuesta que Jesús dio nos dice mucho: "Ya se lo he dicho a ustedes, y no lo creen" (ver Juan 10:22-39). Luego se refirió a los muchos milagros que había realizado y preguntó a los líderes religiosos cuál de estos había causado su deseo de apredrearlo. Ellos respondieron: "No te apedreamos por ninguno de ellos sino por blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces pasar por Dios" (versículo 33). Luego de esto, Jesús básicamente afirmó una vez más ser Dios y los principales intentaron arrestarlo, "pero él se les escapó de las manos" (versículo 39). ¡Qué tragedia! Los lideres religiosos tenían la respuesta que buscaban, pero rechazaron al Divino pues pensaron que era un simple humano. Aun así el centurión romano, quien era pagano, reconoció durante la crucifixión que Jesús era el Hijo de Dios (ver Mateo 27:54).Entonces, la respuesta realmente es que Jesús fue plenamente humano y plenamente divino. Sé que eso lo hace ser un 200%, pero cuando eres Dios, significa totalmente más que simplemente humano. Cuando eres Jesús, significa también, más que solamente divino. Hebreos 4:14-16 dice: "Por lo tanto, ya que en Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferrémonos a la fe que profesamos. Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.Pregunta: ¿Puedes probar que Jesús es Hijo de Dios?Respuesta: ¿Puedo hacerlo para satisfacerte? Vamos a ver.Esta es mucho más que una pregunta pasajera. En ella se basa el propósito de tu vida, su dirección, su destino. Creer que Jesús es el Hijo de Dios requiere cierta cantidad de fe, la cual puede ser alimentada con evidencia.Desde el principio Jesús provocó admiración o rechazo. Nota las palabras del ángel Gabriel a María que encontramos en Lucas 1:30-35: “No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor —le dijo el ángel—. Quedarás encinta y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Él será un gran hombre, y lo llamarán Hijo del Altísimo. Dios el Señor le dará el trono de su padre David, y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin. —¿Cómo podrá suceder esto —le preguntó María al ángel—, puesto que soy virgen?— El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Así que al santo niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios”.*Esto es, o un milagro increíble, o una locura absoluta. O Dios puso milagrosamente a Jesús en el vientre de María, o bien, María culpó a Dios de un embarazo no deseado, que no aceptó que fuera de otra forma que por un milagro.Al inicio del ministerio de Jesús, la voz de Dios anunció que Jesús era su Hijo. Marcos 1:9-11 registra que “en esos días, Jesús estaba en la región de Galilea, en un pueblo llamado Nazaret. Desde allí viajó hasta el río Jordán, donde Juan lo bautizó. Cuando Jesús salió del agua, vio que se abría el cielo, y que el Espíritu de Dios bajaba sobre él en forma de paloma. En ese momento, una voz que venía del cielo le dijo: "Tú eres mi Hijo, a quien quiero mucho. Estoy muy contento contigo". No es de sorprenderse que Juan el Bautista declarara que Jesús era el “Hijo de Dios” (Juan 1:34). Entonces algunos de los discípulos de Juan comenzaron a seguir a Jesús, clamando que Él era el Mesías, el que Dios había prometido salvaría al pueblo de su pecado. Y cuando Natanael recibió el llamado para seguir a Jesús, él también lo llamó “el Hijo de Dios” (Juan 1:49).Durante el primer milagro de Jesús convirtiendo el agua en vino en la boda de Caná, la milagrosa señal que realizó “reveló su gloria, y sus discípulos creyeron en él”. (Juan 2:11) Los demonios lo identificaron repetidamente como el Hijo de Dios (Marcos 3:11). No sorprendentemente, aquellos que sintieron los beneficios de sus milagros consideraban que venía de parte de Dios (Juan 9:30-33). Aún el mismo Jesús exclamó: “Yo soy el Hijo de Dios” (Juan 10:36).El escritor C. S. Lewis menciona que nos encontramos con tres opciones en relación al hecho de que Jesús afirmara ser Dios:Jesús era un mentiroso. Si él afirmó ser Dios, o bien, lo era o estaba mintiendo al respecto.Jesús era un lunático. Alguien que se creía Mesías, no necesariamente un mentiroso sino simplemente un loco.Jesús era Dios. Si ninguna de las primeras dos es verdad, entonces Jesús era quien decía ser: ¡Dios!Si cualquiera de las dos primeras posibilidades es verdad, exigiría el rechazo de Jesús. Si la tercera posibilidad es real, nuestra respuesta debe ser adoración.La gente puede proporcionar varios factores que parezcan indicar que Jesús era o no era divino. Pero otra manera de considerar tu pregunta es: ¿cómo conocer a Jesús por ti mismo? Si tú no lo conoces personalmente, puede que necesites pasar varias experiencias con Él para que tu fe crezca, así como la de los discípulos. O quizá solo necesites una experiencia como la del centurión romano (Marcos 15:39). Pero si continúas con la palabra de los demás, sin experimentar por ti mismo, perderás de vista el objetivo. Juan escribió: “Jesús hizo muchas otras señales milagrosas en presencia de sus discípulos, las cuales no están registradas en este libro. Pero éstas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que al creer en su nombre tengan vida” (Juan 20:30-31).
¡Salud, dinero y amor! Tres simples palabras… y sin embargo… ¡Cuánto significado! Son la expresión de los tres anhelos extremos de la humanidad. Y el de mayor significado de los tres, pese a la atracción que puedan ejercer los otros, es el anhelo de salud. He ahí la mayor búsqueda del ser humano ¡Salud! ¡Salud física y espiritual!Mas hemos de reconocer que pese a la vehemencia con que se desea e inclusive el esfuerzo con que se le busca, es una realidad ausente para multitudes de personas en este mundo. Y más aún que por las enfermedades, la humanidad está aquejada por los problemas emocionales, de entre los cuales mencionaremos uno en forma especial: la tensión nerviosa.¿Por qué la tensión nerviosa se ha convertido en un mal mundial? La salud y el bienestar, ¿no son acaso derechos humanos, según lo reconocen todas las legislaciones políticas? Basta para comprobarlo notar que toda nación tiene un Ministerio de Salud y/o Bienestar. Por otra parte ¿no es también un deseo divino, que los seres humanos gocen de salud? Tal es lo que expresan las Sagradas Escrituras: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como tu alma está en prosperidad”.¿Por qué entonces hay tantas personas que viven inseguros, temerosos, angustiados, en una palabra, tensos? Las respuestas pueden ser muchas y las causas aparentemente diversa, pero en definitiva, la razón es una: “No se vive de acuerdo con los principios de la naturaleza; no se respetan las normas sociales, ni se acatan las leyes divinas”. Estos elementos, principios naturales, normas sociales y leyes divinas constituyen una unidad indivisible, de tal manera que se pueden separar en su accionar, así como es imposible la división de los tres aspectos básicos del ser humano: biológico, psíquico, trascendente.Pero más que el problema, consideremos la solución. ¿Hay remedio para la tensión nerviosa? Sí lo hay. Veamos.Dada nuestra constitución humana, bío-psico-trascendente, y que la tensión afecta a cada uno de estos aspectos, la solución debe abarcarlos también en forma integrada.Aspectos biológicos: La agitación de la vida moderna, con sus “filas” en espera de vehículos de transporte público, o “congestionamiento” si se va en automóvil propio, la esclavitud del horario, el bullicio del trajinar callejero, en muchos casos el trepidar de las máquinas en los lugares de trabajo, la radio, la televisión, la música estridente… consumen la energía física, congestionan la circulación sanguínea, deprimen psicológicamente, producen nerviosismo. ¿Resultado? ¡Tensión! ¿Cómo enfrentarla y superarla?1.Haciendo uso sabio de lo que se ha dado en llamar la “trilogía natural”: aire, agua y sol. Estos elementos, constituyentes indispensables de la vida humana, el Supremo Creador los ha prodigado abundantemente en la naturaleza y espera que los usemos sabiamente. Por ello debemos cultivar el hábito de respirar en forma profunda, diafragmal, ventilando los pulmones y oxigenando la sangre, lo cual produce sosiego y aplaca el nerviosismo… Aspectos biológicos, el primer punto para enfrentar y superar la tensión nerviosa.Pasar el mayor tiempo posible al aire libre proporciona el beneficio de la luz solar para proveer al ser humano de su acción vivificante. Utilizar el agua en abundancia, por fuera en la limpieza y por dentro unos seis vasos diarios. http://www.youtube.com/watch?v=-W_r6j3sFbM Realizar ejercicio. El tiempo varía según el tipo, intensidad y velocidad, pero hay un principio general aplicable a la mayor parte de los casos: ejercitarse hasta que comience a transpirar. “Además de aclarar la mente, el ejercicio disminuye la tensión emocional. En consecuencia…, puede ayudarle a relajarse, a tener una mejor autoimagen, y a tolerar mejor las tensiones de la vida.Mantener una dieta balanceada, nutritiva y apropiada para el organismo. “Si uno come en forma adecuada, puede poner en práctica más fácilmente las reglas higiénicas sobre el descanso, al ejercicio, la buena postura y aun sobre la respiración profunda”. Y el dominio del apetito es uno de los mejores métodos para el fortalecimiento de la voluntad, elemento de primerísimo importancia en el tratamiento de la tensión nerviosa.Aspectos Psíquicos:Los trastornos nerviosos y los desequilibrios psíquicos constituyen un problema médico-social de actualidad según estadísticas de la ciencia, lo confirma la experiencia clínica en todos los niveles y lo propaga la observación diaria de cada uno de nosotros. Para evitar este problema y hacer frente a la tensión en el aspecto psíquico, debemos:Mantener un equilibrio entre trabajo y recreación. El trabajo debe resultarnos placentero, hacerlo con diligencia, recordando que no hay mayor satisfacción que la del deber cumplido. Y luego recuperar las fuerzas perdidas, por medio de un descanso reparador, pasatiempos constructivos, actividades que ayuden a la recuperación del organismo y a la tranquilidad de la mente, manteniendo un sano dominio propio, una actitud positiva y una disposición alegre.Ejercer el autocontrol. Vivir desarrollando nuestras posibilidades y aceptando nuestras limitaciones.Aspectos Trascendentes:Cuando ignoramos de dónde venimos y no conocemos hacia dónde vamos, no podemos saber la finalidad de nuestra existencia; un sentimiento tal produce desazón, oscurece el entendimiento, limita la vida, y baja las aspiraciones de lo sublime y eterno a lo egoísta y perecedero. Por eso es necesario:Identificarnos con motivos perennes. El ser humano tiene sed de eternidad; ésta es la causa por la cual todo individuo trata de identificarse con motivos que lo sobrevivan. Pero sólo podemos escoger con seguridad y certidumbre la causa trascendente a la cual entregarnos, mediante la sabiduría infinita del Todopoderoso.Conocer la verdad. Ser capaces de analizar nuestras creencias en forma honesta, valiente y desprejuiciada, y sobre todas las cosas, investigar la verdad en el manantial infalible, puro y eterno de la palabra de Dios, la Santa Biblia. “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. (Juan 8:32).De esta manera podremos vivir el presente con seguridad y mirar al futuro con confianza; cuando coloquemos nuestra vida al amparo de Cristo Jesús, él nos capacitará para hacer frente a las vicisitudes de la vida. Escuchemos hoy sus tiernas palabras que nos dicen: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”. (Mateo 11:28-29)¡Sí! ¡Hay remedio para la tensión nerviosa! ¡Y está a nuestro alcance! ¿Lo aprovecharemos?

HOla amigo disfrutenn estas fotos ¿Sabíasque un águila sabe cuando una tormenta se acerca mucho antes de que empiece?Eláguila volará a un sitio alto para esperar los vientos que vendrán. Cuandopega la tormenta, coloca sus alas para que el viento las agarre y le lleve porencima de la tormenta. Mientras que la tormenta este destrozando abajo, eláguila vuela por encima de ella.Eláguila no se escapa de la tormenta. Simplemente usa la tormenta para levantarsemás alto. Se levanta por los vientos que trae la tormenta. Cuando lastormentas de vida nos vienen -Y todos nosotros vamos a pasar por ello- Podemoslevantarnos por encima poniendo nuestras mentes y nuestra fe hacia Dios.Lastormentas no tiene que pasar sobre nosotros. Podemos dejar que el poder de Diosnos levante por encima de ellas. Dios nos permite ir con el viento de latormenta que trae enfermedad, tragedia, y demás cosas en nuestrasvidas. Podemos volar sobre la tormenta.Recuerda,no son los pesos de la vida que nos lleva hacia abajo, sino el cómo losmanejamos.LaBiblia dice, Isaías 40:31 - "pero los que esperan en el Señor tendránnuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán;caminarán, y no se fatigarán."
Con el final del primer siglo de la era cristiana y la muerte de Juan -el último de los testigos íntimos del ministerio de Cristo- comenzaron a aflorar cuestiones que hasta entonces se habían dado por sentadas: ¿Quién fue Jesús? ¿Por qué vino? ¿Por qué murió?Las respuestas a tales cuestiones vinieron a través de una sucesión de metáforas existentes en las Escrituras: el Cordero sacrificial de Dios que quita los pecados del mundo; el Rey de reyes Conquistador; la Luz del mundo. Se vio entonces a Jesús como al Hijo de Dios -un Libertador cósmico, un emisario del cielo. Pero se lo vio también como al Hijo del hombre, identificándose con nosotros.Una de las imágenes más explicativas yace en la idea de rescate. Dice Jesús: "Como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos" (Mat. 20:28). Y haciéndose eco de él, Pedro afirma: "Pues ya sabéis que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir la cual recibisteis de vuestros padres no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación" (1 Ped. 1:18 y 19).La idea de rescate era conocida en el mundo antiguo. El término hacía referencia a algún objeto de valor, empleado para recuperar algo de la casa de empeños. Se refería también a la compra de la libertad por parte de un esclavo. Desde luego, los antiguos conocían demasiado bien la práctica de pagar un rescate para la liberación de un secuestrado o prisionero de guerra. De ahí el comentario de Pablo: "Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres" (1 Cor. 7:23).El precio del rescateNo obstante, mentes inquietas se pusieron pronto a la obra, y suscitaron la cuestión: Si rescatados, ¿quién recibe el precio del rescate?Es interesante que la Biblia nunca dice quién. A lo largo de los siglos se fue configurando el escenario de un drama -mitad real y mitad ficción. Según la fábula, el Padre y Satanás fueron quienes cerraron el trato. Adán había vendido sus derechos -de hecho, su alma- al diablo. Conocedor del ferviente deseo que el Padre tenía de ver a Adán devuelto, Satanás, con una sonrisa sádica, puso el último precio: la vida del Hijo de Dios, el objeto por excelencia del odio de Lucifer.Así, Jesús vino -según ese drama- y vivió bajo el férreo tormento de Satanás, y finalmente perdió su vida. Pero de acuerdo con la fábula, el mismo Lucifer resultó burlado, puesto que el Padre resucitó a su Hijo de la tumba, dejando a Lucifer privado de su premio, y en posesión de nada más que un sepulcro vacío. Perdió el precio que había extorsionado al Padre.La verdad importanteMás allá de la fantasía de la ilustración, descubrimos aquí una gema de verdad. Cristo dio ciertamente su vida como rescate por nosotros, pecadores. Pero el asunto importante poco tiene que ver con quién recibió el pago. Hay una verdad muchísimo más importante: que en la expiación de Cristo se pagó un precio monumental, no en términos puramente mercantiles, sino para lograr la reconciliación entre nosotros como caídos pecadores, y nuestro Dios de justicia; para elevarnos a un estado de reconciliación con Dios. "Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida" (Rom. 5:10).Ante un universo expectante, Dios demostró de una vez por todas hasta dónde iba a llegar para hacer posible la redención de los pecadores extraviados. Las dimensiones de su amor revelan la forma en la que su sacrificio comporta la cualidad del rescate.No debemos nunca olvidar que fue nuestro Dios quien inició nuestro rescate, quien fue en nuestra búsqueda. "Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo" (2 Cor. 5:18). Y continúa hoy buscándonos. Cuando aceptamos su invitación misericordiosa, caminamos en la certeza de la salvación que nos garantiza por su muerte y resurrección.En una breve frase, Pablo sondea las profundidades de lo que significa para Dios amar. "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Rom. 5:8).Saltan a la vista tres verdades. Primera, Dios demuestra el tipo de amor que tiene. Segunda, comprendemos nuestra situación de impotencia e ignorancia como pecadores. Y tercera, vemos que es él quien inicia todo el plan.En el plan de Dios Cristo cumple el pacto eterno, asumiendo el compromiso contraído antes que el mundo fuera. Se sometería voluntariamente a entregar su vida por nosotros. Tal como los Adventistas comprenden especialmente, estaba en ello cumpliendo de forma coincidente un propósito de dimensiones cósmicas.Pero ¿qué hay de su amor?Desgraciadamente, el amor ha venido a convertirse en una palabra casi vacía. A menudo se lo asocia a la emoción, o hasta se lo confunde con un sentimiento religioso. Pero tal como se lo emplea en la Biblia, el amor es una palabra llena de poder, no de blandura nebulosa. El amor es agresivo: Dios entregado a la tarea de alcanzarnos para auxiliarnos. El amor es un principio, afirma E. White. ¿Cómo es eso posible? La respuesta es que el amor de Dios es un compromiso invariable, inviolable, una predisposición en favor nuestro que no podemos hacer decaer. No hay manera de hacer que se tambalee el amor divino, no lo podemos disuadir o desanimar. Es una búsqueda infatigable de parte del Dios que anhela auxiliar, y que jamás claudica. En ese sentido Dios es amor.Más que ejemploEn la alta Edad Media un monje francés, Pierre Abelard, ideó lo que a él le pareció que describía el significado real del amor. Se ha venido a conocer como la teoría de la influencia moral. Reaccionando contra la idea de rescate que era común en su tiempo, arguyó que Jesús no fue en ningún sentido un rescate, sino alguien elevado. Si fuésemos capaces de comprender la nobleza del carácter de Dios, razonaba él, nuestros endurecidos corazones se enternecerían y serían movidos al arrepentimiento, abandonando el pecado.Para Abelard, la muerte de Cristo fue realmente la demostración última del amor de Dios, y por lo tanto, una descripción de su carácter. Así, Jesús sufrió con nosotros para dejarnos ejemplo. Sufrió con el pecador, más bien que por el pecador. Esa teoría reinterpretaba el significado de esos textos que nos dicen que Cristo murió por nosotros.A pesar de su núcleo de verdad, la doctrina de Abelard quedaba muy lejos de la plenitud del significado bíblico. Presenta a Cristo como a un sujeto de la ley de amor, más bien que como a su Creador. Su tolerante concepto del pecado sugiere que la dificultad proviene, no tanto de la violación por parte del pecador contra el perfecto carácter de Dios, sino más bien de su fracaso en comprender el gran afecto de Dios por él. Queda en el vacío la enseñanza bíblica de que Cristo vino, no sólo para demostrar el amor de Dios, sino igualmente para manifestar su justicia. Con esa descripción de la expiación principalmente en términos de darnos luz sobre su propósito, resulta acallada la obra de Cristo como sacrificio muriendo por los pecadores culpables. El foco recae especialmente en la iluminación moral interior, y mucho menos en una llana y conclusiva muerte que resolvió el gran conflicto que el pecado introdujera en el universo de Dios. Así, Abelardo nos trajo una verdad parcial: Jesús como demostración indiscutible de la incesante preocupación de Dios por nosotros.Pero salvación significa más que sentimientos positivos entre nosotros y Dios. Significa una abrumadora confrontación entre la justicia y la rebelión humana en la que estamos todos atrapados. Significa un amor que llevó a Jesús al sacrificio último a fin de obtener para nosotros reconciliación con nuestro Creador. La horrible escena física del Gólgota habló a los humanos sólo de una forma muy limitada acerca de un amor que, de hecho, implica tomar la culpabilidad de cada pecado y llevar su consecuencia: la separación total de Dios. Sólo ahí afloran las profundidades de ese amor de Dios caracterizado por la abnegación y perseverancia.Así, como afirma Pablo, "tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo" (Rom. 5:1). Al aceptarlo tenemos el gozo de la salvación, sabiéndonos plenamente aceptos en su amor. Dios es amor, y la magnitud de ese amor continuará revelándose ante nosotros una vez atravesadas las puertas de la eternidad.Oculta en un texto bien conocido del Nuevo Testamento, se encuentra una verdad que las traducciones suelen oscurecer: "Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras" (1 Cor. 15:3). El texto dice literalmente que Cristo vino a ser nuestro lugar de sacrificio (hilasterion en griego), una referencia inequívoca al antiguo sistema sacrificial hebreo. Tanto en la forma como en el fondo, el principio subyacente es la substitución.Como era típico en las religiones paganas, los Griegos, en lo antiguo, se esforzaban en apaciguar a sus dioses, procurando aplacar su ira y lograr su favor mediante dones y un régimen consistente en determinadas obras. Desgraciadamente el concepto persiste aún hoy entre algunos cristianos, aflorando a veces en discusiones sobre la fe y las obras.El favor del PadreEn la muerte de Cristo no existe el más leve indicio de que el Salvador hiciera esfuerzo alguno por ganar el favor del Padre. Disponiendo ya previamente de ese favor, su confianza lo condujo hasta el Calvario, a pesar de que su humanidad se estremecía. Confrontado con el abandono de la presencia de su Padre en aversión al pecado, fue sólo en la cruz donde se hizo evidente el severo abismo. Al caer sobre él el velo de nuestra culpabilidad, sus labios expresaron un clamor agonizante: "¿Por qué me has desamparado?" (Mat. 27:46).Entonces descendió al abismo de la muerte segunda llevando la carga del rechazo y rebelión contra Dios. En ese momento, él se encuentra en nuestro lugar. Suya es la desesperación de los pecadores perdidos, horrorizados ante el vacío tenebroso, privados de toda esperanza. Estando en lugar nuestro, "el Salvador no podía ver a través de los portales de la tumba" (El Deseado, p. 701). La muerte le sobrecogió como al pecador abandonado, solo, en el lugar que realmente nos corresponde a cada uno de nosotros.Algunos sugieren que Cristo vino primariamente para mostrarnos su preocupación por nosotros, en la desgraciada suerte que nos es común; para compartir nuestros pesares, para asegurarnos de la comprensión y cuidado de Dios. Si bien hay virtud en reconocer lo anterior, encierra la sutil sugerencia de que, después de todo, el pecado no es algo tan grave, y que podemos tranquilizarnos definitivamente sabiendo que Dios nunca deja de cuidarnos. Se nos anima a ver el lado luminoso. Pero ¿cuánta luz alumbra el abismo de la muerte? Sin duda alguna Jesús demostró cuánto nos ama el Padre, pero había mucho más en juego. Vino para llevar el inevitable castigo por la rebelión contra el carácter infinitamente justo de Dios.Jesús vino, no a apaciguar, sino a cancelar la culpabilidad y a limpiar a los pecadores. Eso no es sobornar a Dios en ningún sentido, ni es artero subterfugio a fin de satisfacer algo así como una demanda personal. Sí es, por el contrario, un plan divinamente calculado del que Pablo declaró: "para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo y el que justifica al que es de la fe de Jesús" (Rom. 3:25 y 26). Dicho de otro modo: Más bien que responder a la demanda de Dios, fue efectuado por iniciativa de Dios.De ese modo Jesús pagó nuestro rescate y nos liberó, cautivos como estábamos del pecado. Mostró así cómo nos ama Dios. Pero hay mucho más. La auténtica comprensión tiene lugar cuando nos apercibimos de la naturaleza desesperada del problema de nuestro pecado y de la forma en la que Dios ha de tratar con la rebelión que ha irrumpido en su universo.Está en cuestión la rectitud de Dios, su justicia. Se da aquí un categórico alejamiento de las ideas paganas relativas a apaciguar. Dios emprende la obra de hacer un puente que salve el abismo. Se coloca él mismo como substituto, para demostrar la naturaleza inmutable de su ley, y realiza todo lo que es necesario. Cristo viene a ser hecho el sacrificio divino, su cruz viene a ser un altar (ver 1 Cor. 5:7). Lo contemplamos asombrados, viendo lo que efectúa en favor nuestro. "Se entregó a sí mismo por nosotros" (Efe. 5:2) y ofreció "una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados" (Heb. 10:12). Dios "envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados" (1 Juan 4:10).En Cristo, nuestro pecado fue juzgado y condenado. Permanece intacta la naturaleza justa de Dios, y queda resuelta la violación de la misma. Mientras lo contemplamos como niños asombrados, él nos reconcilia, derramando los beneficios sobre nosotros, quienes lo aceptamos por fe. Después de todo lo realizado, con el universo por testigo, ¿qué más pudo haber hecho?

10 consejos para mejorar tu salud y bienestar:Desaparece de tu mente todos los números no-esenciales. Esto incluye tu Edad, Peso y Altura. Deja que tu médico se preocupe por ellos, para eso le pagas.2. Mantén solo amigos alegres. Los cascarrabias te detienen, si realmente necesitas uno, probablemente tengas un miembro de tu familia que pueda llenar esa necesidad.3. Continua aprendiendo. Aprende más sobre la Computadora, Manualidades, Jardinería, lo que sea... Nunca dejes al cerebro ocioso, un cerebro ocioso es morada del demonio... y el nombre de ese demonio es Alzheimer.4. Disfruta las cosas simples. Cuando tus hijos son pequeños, son pocos lujos los que te puedes dar. Cuando están en la Universidad, son pocos lujos los que te puedes dar. Cuando se han ido y estas retirado, son pocos lujos los que te puedes dar.5. Ríe mucho, largo y tendido. Ríe hasta que se te vaya el aliento. Ríe tanto que la gente te pueda encontrar en un lugar distinguiendo tu risa.6. Llora cuando haya que llorar... Las lágrimas son naturales, súfrelo, laméntalo, recuérdalo y luego sigue adelante. La única persona que estará con nosotros toda nuestra vida, seremos nosotros mismos.7. Rodéate de lo que quieres, ya sea de tu familia, mascotas, recuerdos, música, plantas, hobbies, lo que sea... Tu Casa es tu refugio.8. Celebra y disfruta tu salud, cuida de ella. Si es buena, consérvala. Si es inestable, mejórala. Si está más allá de cualquier mejora, pide ayuda.9. No te enrolles en un viaje de culpa... lo que pasó, ya está en el pasado. Toma mejor un viaje a otro país, al centro comercial o a un pueblo cercano, pero NO adonde te lleve la culpa. No te arrepientas de nada. Aprende de la experiencia y sigue adelante.10. Dile a las personas que amas, que las amas, en toda oportunidad.Recuerda, la Vida no se mide por el número de respiros que damos, sino por los momentos que nos quitan el aliento.Cada minuto de enojo son sesenta segundos perdidos de felicidad.

“¿Cómo puedo saber si estoy realmente enamorado?” le preguntó un lector al columnista de un periódico. La respuesta fue: “Si tienes que preguntarlo es porque no lo estás”. La insuficiencia de esa respuesta es tremenda; hay muchos que todavía siguen pensando que cuando el amor golpea se darán cuenta instantáneamente. En verdad eso no es tan fácil.Los estudios sobre el tema muestran que la mayoría de la gente considera sus relaciones pasadas como meros enamoramientos y las actuales como si se tratara de amor verdadero. Una encuesta reveló que en promedio la gente siente enamoramientos pasajeros seis o siete veces y sólo una o dos veces amor real. Posiblemente ya lo hayas experimentado en los romances que has vivido. Pero la gran pregunta es: ¿Cómo puedes saber si es amor verdadero o sólo un enamoramiento pasajero o pasión?El amor y el enamoramiento caprichoso tienen síntomas similaresEl amor y este tipo de enamoramiento tienen algo en común: fuertes sentimientos de afecto por alguien, lo que complica el intento de establecer las diferencias, ya que muchos de los síntomas se parecen entre sí. El enamoramiento más apasionado y ciego puede tener algunas de las características del verdadero amor y viceversa. Las diferencias entre el amor y el enamoramiento caprichoso son más bien de grado. En consecuencia, se deben examinar todas las evidencias con mucho cuidado.El amor y el enamoramiento comparten tres síntomas: pasión, deseo de cercanía, y emociones fuertes.Pasión. La pasión puede surgir sin verdadero amor. En el caso del hombre, particularmente, le es posible sentir pasión o fuertes sentimientos sexuales por una mujer que nunca conoció. Los besos y las caricias audaces aumentan la urgencia de las sensaciones eróticas hasta que el sexo comanda la relación. La pasión por sí sola no es un indicador de verdadero amor. La atracción sexual puede ser tan urgente en estos casos como en el amor verdadero, y en ocasiones puede llegar a ser dominante. El amor debe estar basado en algo más que una atracción sexual o pasional.Además, nadie puede mantener tal pasión impetuosa durante un tiempo prolongado, aunque asegure lo contrario. Si todo lo que una pareja comparte es pasión, probablemente esa relación concluirá en unos pocos meses. Si una pareja decide casarse sobre la base de esa vorágine de motivación sexual, pronto aprenderá que cuando la pasión muere ya no queda nada que los mantenga juntos.Deseo de cercanía. El deseo continuo de estar cerca del otro puede ser tan abrumador en la pasión como en el amor verdadero. Las ganas de estar juntos todo el tiempo provocan ansiedad ante la separación y puede producir una sensación de vacío y soledad ante la ausencia del ser amado, pero esto no es necesariamente un indicador de amor verdadero. El deseo de estar cerca puede tener la misma intensidad en la pasión y en el amor verdadero. Emociones fuertes. Los estudios han confirmado que al comienzo de un simple enamoramiento se experimentan síntomas físicos distintivos. Así por ejemplo, sentirse sobre nubes cuando todo va bien o sentirse enfermo cuando las cosas andan mal; una corriente helada que corre por la espalda, falta de concentración, malestar estomacal o inapetencia. Pero tales emociones se manifiestan tanto en el enamoramiento caprichoso como en el amor real, si bien son más indicativas del primero El verdadero amor incluye algo más que una mezcla de sentimientos frívolos y se extiende más allá del agotamiento de las emociones fuertes.Si sientes soledad, aburrimiento, o estás en el proceso de olvidar un romance roto, tendrás mayor disposición a interpretar como amor real otro romance que surja, aun cuando sólo se trate de un poco más que enamoramiento. Si te sientes inseguro/a o tienes una baja autoestima, debes ejercer mucha cautela. Las personas maduras y las de autoestima normal también pueden ser atrapadas por la pasión, aunque son más capaces de reconocerla.No creas que la pasión es algo totalmente negativo. Puede ser una experiencia placentera siempre que la reconozcas por lo que es, un breve interludio de fantasía romántica. Dándole suficiente tiempo pasará o desembocará en una relación real que implica mucho más que un aluvión de emociones. Recuerda asimismo que algunas relaciones que comienzan en pasión se transforman en amor verdadero cuando son probadas a lo largo del tiempo. El verdadero amor difiere del enamoramiento caprichoso porque otorga tiempo y espacio para reconocer tanto las buenas cualidades como las imperfecciones de una persona. El establecer un compromiso, y tener relaciones sexuales, irse a vivir, o casarse con alguien sobre la base de esos sentimientos prematuros es una necedad y sin duda producirá resultados negativos.Identifica lo que es realEn 1820, durante la fiebre del oro, los buscadores lo confundían a veces con la pirita. La pirita, o el oro del tonto, como se da en llamar a este mineral, es detectada en una cacerola sobre el fuego. Mientras se chamusca y humea produce un olor muy desagradable. Por el contrario, el calor no daña el oro verdadero ni tampoco produce mal olor. Desafortunadamente, no podrás poner tu relación amorosa en una cacerola sobre el fuego para saber si produce mal olor, pero puedes analizarla a través de estos nueve factores:1. El amor se desarrolla con lentitud; el enamoramiento caprichoso, con rapidez. La mayoría de la gente piensa que enamorarse es una emoción repentina e intensa. Carlos dijo: “Me emocioné el minuto en que la vi. Era como siempre me la imaginé. Siento como si la hubiese conocido toda la vida”.La evaluación de Carlos no es válida hasta después de un año de noviazgo. ¿Por qué? Porque el amor crece y ese crecimiento requiere tiempo. Es imposible conocer a la persona real en sólo unos pocos encuentros. Al comienzo de una relación, todos mostramos la mejor conducta. Ocultamos o reprimimos los rasgos desagradables. Lleva meses observar a una persona en diversas situaciones como para conocerla bien. Muchos saben ocultar los rasgos negativos de su personalidad incluso hasta después de casarse.No te apresures a sacar conclusiones. Deja que tu relación crezca. Inicia la amistad y no trates de apresurarte durante la etapa del conocimiento. Los comienzos apacibles son parte de los noviazgos agradables. Tales amistades pueden llevar al verdadero amor, que se asemeja a la pasión en intensidad pero está arraigado en la realidad.2. El amor se basa en la compatibilidad; el enamoramiento caprichoso, en la química y la apariencia. Esteban siente “buena onda” cuando conoce a una chica linda. Cree que eso es “química” instantánea. “Lo sientes o no lo sientes. Yo lo sentí en el minuto en que la vi”. ¿De dónde sacó Esteban eso de que química y amor son la misma cosa? ¡Del cine, quizás!Confiar en la “química” para que te lleve al amor es torpe y peligroso. La química está basada mayormente en la atracción física o sexual. Tiene que existir esa chispa que te hace sentir más vital que nunca, pero basar un matrimonio sólo en eso es absurdo.Es posible sentir una fuerte atracción por alguien que acabas de conocer y que te agrade en todo, pero hay un largo camino por recorrer antes de amar a esa persona. El verdadero amor incluye química, pero se nutre de otros factores tales como el carácter, la personalidad, las emociones, las ideas y las actitudes. El que está enamorado se interesa en la manera en que la otra persona piensa y responde en diversas situaciones, o en los valores que ambos comparten. Deberás observar sus actitudes hacia temas tales como la religión, la familia, el sexo, el dinero y las amistades así como los intereses mutuos, su pasado y sus modales. Cuanto más tengan en común, mejores serán las posibilidades del amor real.3. El amor se centra en una persona; el enamoramiento caprichoso puede incluir varias. Un apasionado puede pensar en “amar” a dos o más personas a la vez. Esas personas con frecuencia difieren marcadamente en personalidad. Ana reconoce estar enamorada de dos muchachos y no poder decidirse por uno de los dos. Esteban es maduro, estable y responsable; mientras que Sergio es irresponsable, amante de las diversiones y gastador. En verdad Ana no está enamorada de ninguno. Algo la impulsa hacia el gastador divertido, mientras que sus instintos maduros le dicen que las cualidades de Esteban son más importantes. Al fin combina las cualidades de ambos y piensa que está enamorada de los dos. El verdadero amor se concentra en una persona cuyo carácter y personalidad exhiben cualidades esenciales, pero nunca combina varios individuos para formar uno ideal.4. El amor produce seguridad; el enamoramiento caprichoso, inseguridad. El amor se basa en el principio de la confianza mutua mientras que el enamoramiento provoca inseguridad y puede intentar controlar al otro mediante los celos. Esto no significa que cuando uno está realmente enamorado nunca sentirá celos, pero serán menos frecuentes y severos. El verdadero amor confía. Hay quienes se sienten halagados pensando que los celos son evidencia de un amor verdadero, pero estos trasuntan emociones de inseguridad enfermiza, baja autoestima y ansias de posesión. El amor real no actúa de esa manera.5. El amor reconoce la realidad; el enamoramiento caprichoso la ignora. El verdadero amor ve los problemas en perspectiva, sin minimizar su seriedad, mientras que el enamoramiento pasa por alto las diferencias sociales, étnicas, educativas o religiosas. Algunas veces hasta se enreda con alguien ya casado y asume que tales aspectos no son importantes. Por el contrario, una pareja relacionada por amor verdadero enfrenta sus problemas con franqueza y cuando un problema amenaza su relación lo discuten abiertamente y lo resuelven con inteligencia. Negocian las soluciones por anticipado.6. El amor motiva una conducta positiva; el enamoramiento caprichoso tiene un efecto destructivo. El amor es constructivo y estimula lo mejor de ti, te provee de nueva energía, ambición e interés en la vida. Estimula la creatividad y motiva al desarrollo personal, la superación y todo lo que sea positivo. Esto naturalmente engendra sentimientos de autoestima, confianza y seguridad en uno mismo y nos motiva a triunfar. Estudias con interés, planificas con más eficacia y ahorras con más diligencia. A tu vida se le agrega propósito y sentido. Aunque sueñes despierto, te mantienes dentro de los límites de la realidad y funcionas a tu mayor nivel.El enamoramiento caprichoso tiene un efecto destructivo y desorganizador. Te hace menos competente, menos eficiente y entorpece el desarrollo de tu verdadero potencial. Te arrastra a sueños imaginarios que te harán olvidar las realidades de la vida, el trabajo, el estudio, las finanzas y otras responsabilidades.7. El amor reconoce defectos; el enamoramiento caprichoso prefiere no verlos. El amor reconoce las buenas cualidades del otro y hasta cierto punto las idealiza, pero no considera que la otra persona sea perfecta. Admite los errores, aunque prevalece el respeto y la admiración por las buenas cualidades de la otra persona. La pasión te enceguece para no ver lo que está errado e idealiza a tal punto, que rehúsa admitir las faltas y defiende al amado contra todas las críticas. Admira en exceso una o dos cualidades, al punto que minimiza los defectos. El amor real habilita para amar a pesar de los defectos y no cierra los ojos ante la realidad. 8. El amor controla el contacto físico; el enamoramiento caprichoso lo explota. El verdadero amor ayuda a la pareja a controlarse en la intimidad romántica, ya que ambos se respetan tanto que voluntariamente ponen límite a esos impulsos. La pasión, en cambio, demanda intimidad con mucha más anticipación. En contraste con la pareja apasionada, una pareja que experimenta amor real ve en la intimidad sólo una parte de la relación. Esto se debe a que los apasionados dependen en gran medida de la atracción física, y la excitación lleva al besuqueo y las caricias avanzadas. Los que lo experimentan por primera vez sienten que es algo especial y asumen que están amando. Ignoran que sus valores, objetivos y creencias podrían no coincidir. Si se casan solamente sobre la base de la atracción física, descubrirán luego que el interés sexual declina y los desacuerdos aumentan.Aunque el verdadero amor incluye la atracción física, éste brota asimismo de otros factores y el contacto físico tiene un significado más profundo que el puro placer. Para el apasionado, frecuentemente se vuelve un fin en sí mismo. El placer domina a la experiencia.9. El amor recibe la aprobación de la familia y los amigos; el enamoramiento caprichoso recibe reprobación. Si los parientes o los amigos no aprueban la relación, ¡cuidado! Si están convencidos de que es una mala elección, probablemente tengan razón. Los matrimonios que no cuentan con la bendición de los padres tienen una alta probabilidad de fracasar. Un investigador comparó las quejas de los casados felices con las de los divorciados, y descubrió que estos últimos eran casi cuatro veces más proclives a quejarse de que sus cónyuges no tenían nada en común con sus amigos. También se halló que las parejas casadas y felices tendían mucho menos a estar en dificultades con sus suegros. Si los padres y los amigos tienen objeciones, ¡cuidado! Si dan su aprobación, anímate.Tiempo al tiempoSi has analizado tu relación, pero todavía no puedes decidir si es verdadero amor, date tiempo. El enamoramiento caprichoso quiere acelerar la relación. Las emociones no dan lugar al sentido común y tratan de empujarte a asumir compromisos que más tarde lamentarás. El amor real puede sobrevivir el examen del tiempo, unos dos años de noviazgo, para asegurarte de que estás bien preparado/a para el casamiento. El tiempo brinda experiencia y objetividad. Cada año miles de parejas se presentan ante al altar con los ojos radiantes y se prometen amor y fidelidad eternas, sin imaginarse que están cometiendo el error más grande de su vida. ¿Qué pasó con sus diálogos apasionados, promesas tiernas, miradas prolongadas, besos enardecidos y susurros amorosos?Muchos fracasan al no comprender que uno no se enamora por accidente. Eres tú quien decides amar, esto es, pensar, dedicar tiempo y experimentar sentimientos firmes por alguien. Enamorarse es la parte fácil y divertida del amor. La parte que sigue es más difícil, ya que implica asumir el serio compromiso de amar incondicionalmente a una persona imperfecta. El amor genuino dice “Te amaré aun cuando no satisfagas todas mis necesidades, me rechaces o me ignores, te conduzcas insensatamente, tomes decisiones que yo no tomaría, o estés en desacuerdo conmigo y me trates injustamente. Te amaré tal como eres y para siempre”. Este tipo de amor responde al don creativo de Dios hacia nosotros y puede ser plenamente disfrutado sólo dentro de la protección y seguridad del matrimonio. Somos capaces de amar solamente porque Dios nos amó primero. Amístate con él; entonces serás menos proclive a sufrir decepciones amorosas y tendrás la oportunidad de encontrarte con un amor mutuamente satisfactorio mientras vivas en la tierra.Kristina Pascual y el Pastor Alejandro Bullon en Salsa JovenPagina oficial del Pastor Alejandro Bullon: http://www.ministeriobullon.com/link: http://www.youtube.com/watch?v=4Zy1FZuMtAs&feature=player_embeddedNancy L. Van Pelt, es especialista en temas de familia y autora de muchos libros, incluyendo Smart Love: A Field Guide for Single Adults Si me dejas puntos yo los devuelvo en tu post