lbmarcelo
Usuario (Argentina)

Como elemento descriptivo es distinguir los dos bandos que pujan por obtener su botín o recompensa, porque esta lucha no se trata solamente de dinero, la pelea de los docentes quiere una remuneración justa por su trabajo, pero por el otro lado, el estado debe distribuir la torta fiscal y el poder ejecutivo está reduciendo los gastos, y para ellos los sueldos son un gasto más, y es necesario pagar menos y recibir más. En política, el primer argumento sofista y popular es “que el docente es un vago”, punto estratégico es desacreditar el rol del docente. Si se trata de comparar las tareas, un cargo legislativo tiene dos días de trabajo a la semana uno para hacer reuniones de comisiones y otro para la sesión, y también gozan de cuatro meses de vacaciones, porque su trabajo arranca en el mes abril, ah, y lo mejor es que su sueldo es doce veces mayor que un cargo docente. Por este motivo, los legislativos están fuera de la discusión, solamente hablan los ministros y los cargos ejecutivos. Que con sus decisiones políticas pueden cambiar el humor social de la gente, correr el riesgo del degaste político para las próximas elecciones. Las estrategias políticas están preparadas para ganarse la opinión popular, porque esa es la arena de la lucha entre los docentes y las autoridades políticas. La primer arma que usan los políticos son las falacias “miente, miente… que algo queda”, la otra frase sofista es “no hay que politizar el conflicto”, con esta argumentación buscan sacar del lado docente a los políticos de izquierda y socialista, ya que el oficialismo es de derecha y neoliberal. Ahora quienes son los responsables de planificar la estrategia política de los docentes son los gremialistas, que también son docentes que están preparando las movilizaciones para demostrar que la mayoría está descontento con su sueldo. Pero siempre hay dificultades o motivos para desconfiar ya que la Confederación General del Trabajo de la Argentina tiene algunos dirigentes que no gozan de credibilidad puesto que dieron muestra de no tener principios políticos firmes. Hay que prestar atención a los tonos y las formas de los dichos y argumentaciones, cuando vienen cargadas de ofensas y agresión, pueden despertar la ira y la violencia en la gente y en el caos es muy probable que favorezca a quienes tienen el poder. La incertidumbre es otro de las armas que se usa para confundir a la sociedad, demostrar que la educación está en crisis y no se merece un gasto desmedido por parte del estado. Las verdades subjetivas de los gremialistas y de los políticos que gobiernan, pujaran para lograr sus cometidos, pero la realidad está en la arena de la lucha, la sociedad, ¿Cuál será su juicio de valor, su postura? La educación de un niño se define en cómo construye su saber, en el dinamismo de las relaciones del docente, alumno, contenidos… y la familia que interviene como agente educativo directo en el desarrollo integral del alumno. La célula básica de una sociedad es la familia y sobre ella es el campo de batalla, imaginemos ¿cómo quedaran las relaciones, en el sistema educativo? La escuela tiene la función de organizar y sistematizar la participación del entorno social del alumno, y las consecuencias de este conflicto no se sabe cuánto daño causará en el futuro de las relaciones sociales. El rol social del docente es transmitir los valores, el conocimiento básico, y la cultura de una sociedad, del futuro ciudadano. ¿Cuánto debe ganar un docente, lo suficiente para vivir, para desarrollarse, o debe sobrevivir con lo que le paguen?
En la naturaleza humana, el órgano más noble y valioso es el cerebro, es el que se encarga de pensar, mover nuestro cuerpo, imaginar y proyectar nuestra vida; el de ordenar las prioridades, el que nos hace ver cuáles podrían ser las posibles deciciones a tomar. El conocimiento humano es muy amplio e incierto, hacer una interpretación de la realidad es condicionarla a una forma de verla. Las discusiones dialécticas y políticas están guiadas por una ideología o una corriente de pensamiento, todo discurso está lleno de frases o fundamentos de una determinada forma de pensar, mientras más miembros de ese sector social coincidan en sus fundamentos pasan a conformar un pensamiento colectivo, y el grupo social mayoritario es el que marca el rumbo social. El que logre ver con claridad cuáles son esos sectores sociales y además logre unirlos será un gran comunicador, el político que sabe organizar y conducir la sociedad. Imaginemos un rombo con sus cuatro lados y las diagonales que se cortan perpendicularmente, o en el lugar que estemos parados siempre para ubicarnos buscamos los puntos cardinales, ¿para dónde está el norte?, haciendo una analogía a la pregunta será ¿Cuál es la ideología que domina la sociedad?, en la modernidad líquida que vivimos actualmente, se hace difícil identificar el patrón ideológico que domina socialmente en la actualidad. Pero podemos hacer el intento de bucear o trazar un patrón, volviendo a la figura del rombo, el tratar de ver las diagonales del pensamiento, un punto cardinal sería el progresismo que las personas tienen en su interior, el buscar ir hacia adelante, el optimismo que permite levantarte todas las mañanas para hacer la rutina diaria que nos permite ir poniendo un ladrillo más en la construcción de nuestro futuro. Por lo tanto, el progresismo propone que el Estado debe generar las condiciones para que sea el esfuerzo humano la única variable que determine la desigualdad social. Hacia otro extremo de la diagonal del pensamiento están los tradicionalistas o conservadurismo, ya que esto nos dio resultado anteriormente podemos volver a usarlo, la cuestión principal de la tradición así entendida se traduce en cómo construir una casa, cuándo sembrar y cuándo cosechar, cómo vestirse para ir a la iglesia los domingos, etc. La verdad no es asunto de la razón, sino de la autoridad, transmitida por la tradición y el legado histórico. Se propone un Estado que puede limitarse a una actitud moderada ante los cambios, ya sean de pequeña o gran magnitud; pero lo más habitual históricamente ha sido la actitud contrarrevolucionaria de quienes sean sentido denominados tradicionalmente. Nos queda por analizar la otra diagonal que tranquilamente se puede ver como la izquierda y la derecha, o el comunismo y el capitalismo, que ideológicamente se presentan como contrapuesta en la forma de organizar la sociedad. El comunismo, en el sentido político, es un movimiento cuya doctrina se basa en el marxismo y que, de acuerdo con esta doctrina, tiene por principal objetivo la toma transitoria del poder del Estado para la instauración de una revolución social que, a través de tres fases, implanta una organización económica y social socialista/comunista basada en el control colectivo de la producción y la forma del trabajo, mientras que el consumo se disfruta en privado. Los mercaderes como el comercio existen desde que existe la civilización, pero el capitalismo como sistema económico, en teoría, no apareció hasta el siglo XVII en Inglaterra sustituyendo al feudalismo. Según Adam Smith, los seres humanos siempre han tenido una fuerte tendencia a “realizar trueques, cambios e intercambios de unas cosas por otras”. De esta forma al capitalismo, al igual que al dinero y la economía de mercado, se le atribuye un origen espontáneo o natural dentro de la edad moderna. Esta forma de interpretar la realidad ideológica es muy acertada en cuanto a la historia reciente del siglo pasado, un representante de este perfil debe tener una cultura general, para entender la pluralidad de pensar y formar la organización social del mundo o de un país.