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YO, EL MEDIOCRE ARGENTINO (Propia) PROLOGO En aquel remoto páramo, donde ahoga el continente, tambalea el contingente, con su ego en el maizal. Miserable el vendaval, trajo el duelo a tu historia; y en su amnesia, la memoria, de un fracaso, viene y va. ¿Qué victoria dio el azar, de un retazo sin modelos, sentenciado en los criterios, de esa ajena voluntad? Las promesas en tu suelo, son el credo de una farsa, y el silencio de esa trama, otro ensueño de alta mar. Empujados por el pan, peste, guerra y miseria, cada pueblo fue una etnia, y el desprecio a la unidad. Y si a tal diversidad, se le asigna el infortunio, esa gesta fue el preludio, de un acumulo dispar. El motivo es tan falaz, como mezclas hay de sangre, alterando en el enjambre, su genética ancestral. Y en su sombra de rival, el nativo de este suelo, condenado “no europeo”, fue por negro al basural. ¡OID EL RUIDO!, (ARGENTINA VANIDAD, QUE TUS HIJOS VAN MURIENDO!; ¡Y EN SU SANGRE, OTRO IMPERIO, VIAJA EN GREMIO DE RAPAZ!. En tu historia sin igual, los matices mas complejos, dieron nombre al progreso, sobre el resto de un tendal. Proverbial calamidad, inmigrantes y evangelios; la codicia fue otro sueño, pervertido en el afán. Su despojo fue un paisano; (solitario en firmamentos), ignorante que el lamento , fue el pretexto de otro mal. Su decreto terminal, (la frontera y el desierto), dio en saqueos y destierro, a una amarga autoridad. Confusión de paridad, vagabundos de llanura; y una estirpe que mixtura, pare a un tango de arrabal. Saturado el lodazal, (consumado el testamento), su cultura fue un lamento, de un tanguero sin Prozac. Y el gobierno fue real, su quimera fue un proceso; el progreso tiene dueños, y un edil en Barrabás. Porque aquí soñó un tendal, con nostalgias en lo ajeno, y un mal plagio extranjero, fue el comienzo del final. Soberana libertad, libertad, libre comercio, y en la industria, su deceso, supo a un pueblo relegar. En su estirpe secular, con sus próceres de viento; fueron dobles parlamentos, la hedonista sociedad... ARGENTINA: Lo que marca tu destino, fue un pasado innombrable. Mala mezcla abominable, de proclama y genocidio. En tu gran rivalidad, una interna conveniente, dio este cínico e indolente, Testamento Nacional. Y en su credo singular , tu herejía, dio en destino, la viveza de un cretino, con un aire señorial. Tu frugal banalidad, “la europea”, cono sur, utopías de un glamour, la deshonra en cuatro fiestas. Prodigiosa inmensidad, madre inmunda del nativo, un silente genocidio, te propuso no ilustrar. Profana en la moral, tu promesa fue un fantasma, y el principio que te plasma, fue otra nada en el azar: Y hoy tu torpe cobardía, se aletarga en el miedo, con un tedio pesimista, de maltrecha dignidad. Culpable: Es la propia ignorancia, (muerte lenta del destino), de una chusma indiferente, que convoca la elección. La que vive en el limbo por faltarle vida propia, y en la gloria de un domingo, se anestesia en el gol. Culpable: Esa fauna tan urbana de la frívola actitud, la del gesto arrogante, mendigando vanidad. Su trivial banalidad que la moda desdibuja, la que turba pobres mentes, infantiles, prejuiciosas. Dos neuronas delirantes que camuflan silenciosas, sus falencias vergonzosas en fachadas elegantes, con el ego difamante, disfrazado en la moral. Culpable: Esa enferma gratuidad, que condena con vileza, al harapo y su miseria “tengan muerte sin piedad”... Si es su propia indiferencia, el fomento de esa hoguera, la presente consecuencia, de una culpa inmemorial. ES POR TANTO, MI ARGENTINO: En la historia viene y va, la amistad del usurero, y en la urna sueña muerto, tu desvelo por volar. La ultrajante dictadura, o la inepta democracia, son el falo (y la gracia), de un idéntico rapaz. Y ese trance es tan artero, (tan impúdico el remiendo), que tus hijos y sus nietos, hoy revuelven basureros... Con la prisa sin remedio, de su estoica dignidad. ------------------------------------------------------------ OSCURA ARGENTINA ( III ) LA TEMIBLE CONSEJERA. -“Es el pueblo argentino, ese gran irresponsable. -Su derecho inalienable, es la carie de este lobo”. -Hoy el morbo dio un aviso, ( fueron balas de ideales); y por sobra de causales, se hizo ley al homicidio. -Se lo juzga por dañino, ( se mantiene en desacato), si se atreve y hace ruido, al que hable de votar. -Tal infamia no se evita, sin las armas bien cargadas, con las urnas bien guardadas, y este espanto criminal. -Voluntades tan audaces, por hablar son peligrosas; contaminan con su prosa, la inconsciencia popular. -A un edil de libertad, declaramos como insulto; porque aman al tumulto, es que juntos caen al mar. -Hoy debemos controlar, promovemos la ignorancia; mantenerse en esa instancia, deja inerte todo afán. (Y EL ABSURDO PUDO MÁS). EN SU ESTRAGO, TRES MATONES, DECLARARON SUS RAZONES; ENSAÑÁNDOSE EN LOS FETOS, DE LOS VIENTRES DE LA PAZ... Con la mira hacia adentro, y arrastrándose en la sombra; por crear su propia historia, es que apuntan hacia acá. Investidos en la gracia, y ostentando tres poderes, fueron asnos con deberes, de ceguera material. Y hoy someten al Estado, a un amargo escarmiento, a una deuda sin regreso, siempre a cuenta del tendal. Ya en su gran calamidad, no cambiaron el contexto. En sus muertos, (el decreto), fue un pretexto vincular. No supieron en su afán, ser artífices de nada. Y su euforia fue la llaga, de una cifra no oficial. Sosegando la demencia, con picanas y homicidas, cimentando con mas ruina, el escombro estructural. Y en el colmo de ese cisma, gime eufórica una gloria; lo que resta es la memoria, de un estrépito “Mundial”. Una pausa en la historia fueron marchas de bullicio, lo disperso fue un sentido, y en su cántico triunfal. En procura de una copa, todo un pueblo grita unido; fue perdido por perdido, que algo quiso celebrar. El derecho más humano, a la fuerza se ha rendido, y hoy celebra con olvido, su ceguera inmemorial. ------------------------------------------------------------ SANGRIENTA AVENTURA. La memoria no perdona, se estremece mi conciencia. Una guerra de poderes, desprestigia a la fuerza; y un orate sin defensa, embriagado en el honor. Su mandato detractor, se apodera de las islas, un mal rapto que avecina, la perfidia de su adiós. Y un reguero de ilusión, se concibe en desvaríos, fue un dictado homicida,... Vino tinto en la razón. Inusual generación, (sangre y fuego es la historia); tan perversa aquella gloria, vuelo vano hacia el cajón. De repente hay pabellón, (todos somos argentinos), todos fuimos el nativo, sin complejo en su color. Despiadada devoción, (ego torpe y entonado), llora solo el embarcado, otro alienta un receptor. La potencia es estruendor, es muy grande la herejía; ¿Sudamérica se anima, a mil años de perdón?. El imperio y su esplendor, mira impávido la ofensa; su gran arte está en la guerra, con mil años de expresión. Y en la cruel desolación bajo el fuego enemigo; se congela otro nativo, en un lúcido estertor. La esperanza fue peor, el discurso es difamante; sueña en ecos un parlante: “Tenga fe en el señor”. Lo que resta fue un ciclón, otro odio se hace brecha; tras los Andes, una flecha, zumba en ritos de traidor. Y otra vez desolación, otra euforia se termina, el nativo hoy mendiga, inmolado en el alcohol. ¿Quien recuerda ya esa acción?, su espectáculo termina; es domingo, mediodía, vuelve el héroe del balón. Continuar con la función, porque solo es otro día, es la absurda armonía, que anestesia al montón Y en un gesto sin razón, (nada nuevo en una herida), se enamora mi Argentina, de otro anímico sopor. ------------------------------------------------------------ SOLO PALABRAS Seres necios desde el fango al Estado han mancillado, y en el cieno han enclavado, un cimiento de cristal. No por obra de los dioses, ni por causa de un azar... Por ilustres ciudadanos, (investidos en derechos), privilegio muy en vano, de una intrusa paridad. Si el destino es cada cual, la miseria siempre crece, y el arbitrio no se vence, pues reinciden en errar. Y en la prédica rival, (enquistada en el tiempo); las ideas de sus muertos, con sus restos, viene y va. ¡Lealtad mi general, y al guerrero aventurero!, ¡que la santa del obrero, hoy volvió a peregrinar!. Mientras tanto la unidad, gime al paso de otra noria: La consigna de un idiota, que hoy se nombra catalán... “Por la sangre de mi abuelo, que esta estirpe de europeo, hoy me exime, (y soy ajeno), a la horda popular”. Tradición, comunidad, (las cerradas sociedades), con sus torpes necedades, de dudosa identidad. Y hoy sus nietos proliferan, en las más variadas etnias, devorándose en sus ritos, los mandatos de unidad. ES POR ESO BUEN NATIVO, QUE HOY BENDIGO TU HUMILDAD; NO EN LA NOBLE IGUALDAD, DE ESTE HIMNO SIN SENTIDO. Sí A LOS OTROS ARGENTINOS, HOMBRES NOBLES DE SENTIDO; QUE EL AZAR HA REVESTIDO, CON VALOR E INTEGRIDAD. Si marcaron en su cuerpo, los designio de un destino, con la utópica esperanza, de justicia y de verdad. Todavía hay un tendal, que despierta de mañana, con el peso en la hazaña, de afrontar su realidad. Porque son de esa casta, que humanizan lo perdido, y si es poco lo que tienen, fue por no aplastar a nadie. Su nobleza es muy grande, y es sagrada su humildad. La honradez es un cristal, si se vive entre gusanos, arrastrándose en el guano, que cimenta su verdad. ¿Qué no has visto la miseria, ni su hedor tan visceral?. Se prudente inmortal, que en la cama del corrupto, se persigna tu tributo, el sufragio universal. Cuándo arrecia el vendaval, la ignorancia y la barbarie; lo que gesta es responsable, de otra historia sin final. Y una eterna apología, se suicida en otra oferta, la Argentina es una brecha, su condena es cada cual. En el libro del igual, otra hoja sigue en blanco, pues se escribe con el llanto, de un pretérito ritual. Y esto es solo divagar, (otro afín de la derrota); lo del vaso y de la gota, solo un sueño en el afán.
EL SUEÑO Y LA RAZÓN Generosa madre tierra, hoy proclamo tu herejía... Tantos muertos sin sentido, tantos vivos, ya sin vida; pese al llanto, (pese al hombre), y a tu rostro indiferente. Fea mueca de una afrenta, que etiqueta con cuantía, (en la nada y en la orgía), una amarga insinuación: Tu infinita vocación, de banal alevosía. A mi lógica impotente, y a tu falta de cordura; la razón es otra duda, tu atributo más hiriente. La existencia es un precepto, de un ingrávido aparente; viaje errante a un mismo evento, de la nada, hacia a la muerte. Generosa madre tierra, (sin embargo),... yo proclamo tu herejía. En los brazos de un amigo, y en la farsa cotidiana; en la euforia de otro vino, o en la sorna del bribón. En la heroica persuasión, de tus varios comediantes; su sonrisa imita a un arte, guerra sorda a su dolor. Noble humana conmoción, no resurges de la ruina, sin la tregua con la vida, que se teje pese al modo. El vestigio de un asombro, escondido entre el polvo; en la herida, y el escombro, de este ignoto corazón. Es por eso Madre Tierra, que proclamo tu herejía; pese al frío de tus días, y a tu falta de cordura. Pues tu cruda asimetría, en un acto intrascendente, cobra un precio a la alegría, en un sueño complaciente: Otro día diferente, un milagro alrededor. ------------------------------------------------------------ ECLIPSE La centuria que culmina, fue un romántico desvelo; su premisa, otro anhelo, de una terca sucesión. Sacramento en desamor, religiones sin conciencia. Y un legado de tus sabios, hoy sucumbe a la evidencia; su ilusión fue mas perversa, con la ciencia en la razón. Fantasmal asociación, ¿donde velan tus honores?. Y es que ahora, todo hombre, se halla en guerra silenciosa; lado oscuro que hoy endiosa, con la sombra de otro orden. Un crepúsculo sin nombre, fue la prole en su legión. Es por eso, buen pastor, que en lo turbio de tus dones, hablan alto los sermones, de la odiosa vanidad. El eclipse de tu paz, fue la cura de un anhelo, y su golpe más certero, en regueros, fue al diván. Tan ignota es tu verdad, como sorda es la pregunta, pues tu gracia mora inmunda, la frugal banalidad. Y su esencia, el rapaz, en la herrumbre vio un consuelo, la conciencia fue entrevero, nacimiento de un ritual. ¡Gran silencio sepulcral, hurgas hondo en la llaga!, duele el dedo de la nada, llora en drama irracional... Tan inmenso es el disfraz, Tan artero es tu defecto. Ignoto en legados, tu tiempo es sin tiempo. Al hombre seduces, lo duermes despierto, y en mil pensamientos, le robas la paz. Perdida entidad, el juicio es suspenso, lo vasto del cielo, no mora en el cielo. Tan solo es reflejo, del ego y su empeño, hurgando en lo eterno, de un sabio silencio... Que ha hecho del sueño, un simple mortal. ------------------------------------------------------------ AVE DE ESTRADO El pequeño letrado, va indigesto en el espanto. En el circo del juzgado, son sus aires manifiestos, otro grano en los desiertos, de la norma y su ficción. Postergado en el amor, (hijo ignoto de un prontuario), hoz desde el estrado, teje el cuento redentor,... En su amnesia, el rencor, de un olor se ha enamorado; nauseabundo e ilustrado, duerme un sueño adulador. Tu codicia fue un señor, (en la pompa vio el desvelo), la razón fue un entrevero, prisionera en el favor. De tu miel, fabulación, nacen muchas necedades, enmascaras con piedades, luces trajes de ocasión. Triste niño atormentado, sueño ingrato de la sangre; en tu trama llora el hambre,... Y hoy renace en un ladrón. Gime impávido el doctor, (contra todos arremete), y si poco lo arrepiente, no es por falta de pudor. La serpiente busca el sol, en las charcas de sus pobres; las tertulias con los nobles, le insinuaron de ese error. Hoy su luna busca el Don, y en las leyes, lo presiente; se resiente este enjambre, proclamado en opresor. El pequeño gran doctor, va sediento de venganza,... Vaga enfermo de elegancia, y hoy su sastre es un doctor. Una historia que repite, abre un nuevo intervalo; en su elenco está el letrado, difamado en su guión: La condena o el perdón, son rameras de mercado,... El mendigo en el estrado, su grotesca insinuación. ------------------------------------------------------------ HERRAMIENTA INMACULADA Torpe gula de intereses, sorda trama en el poder... La moral relame a Quién, con frugal filantropía; y en su canto, la herejía, cobra vida en este Edén. Invisible en su prisión, goza en coma un coeficiente, (la neurona flota inerte), reina abúlico el sermón. Y una iglesia dice adiós, en la muerte del rebaño, su gobierno, en desengaños, fue prontuario de la fe. Un camello, quiso ver, tras el ojo de una aguja, hoy es Roma, la que puja, por la fama del averno,... Sustentada en el diezmo, de un oscuro canciller. Los horrores del infierno, van al cielo en burbujas, con miserias, (fue esta turba), deshonor en lucifer. Y en el arca de Noé, reina ingrávido un mareo; su premisa fue otro velo, que se ha ido en un porqué. “Que festeje el moribundo, (ser impuro en renacer), tu dolor es un deber, resignado en el absurdo”. ¡Calla pronto, vil infundio, del cadalso y la extorsión!; en tu nombre, el temor, tiene aromas de romance. Y si el trance, (es tu arte), hoy despierta difamante, en la euforia de este hereje, las razones de otra fe: Lo perverso del instinto, el deseo sin su sombra, egoísmo que hoy desborda, en alivio a tanta sed. Es por tanto, (herramienta inmaculada), que hoy condeno en mi espanto, tu discurso sobre el llanto, sustentado en un poder. Tu promesa es un deber, que se sirve del dolor, un legado detractor, que da lógica al tormento. Y en honor a mi verdad, tu malsano testamento; sobrevive, pese al modo, a la sombra de la culpa. Fuente oculta de escarmiento, a los ruegos de un tropel. ------------------------------------------------------------ ECOS DE VULGAR SABIDURÍA Otro alma desde el frío, hurga el filo de su edad; ya arreció el vendaval, (su legado es permanente),... Queda el sabio, y su presente, inmolado en la verdad. Milenario aquel ritual, se embelese en lo profano, con su acorde despiadado, disonando en el tendal. Ya en sus pies de pedestal, mana sangre de una llaga: Y es su gracia, resignada, a una insulsa dignidad. Hoy el hombre doblegado, es quien grita sus razones,... Son sus años de cuestiones, distorsión y claridad, su profana ligereza, el espanto que lo aqueja... Y los ecos más vulgares, de su humilde vanidad: “Si el destino es arbitrario, (cuestionado en un refrán), su amistad con el suspenso, lleva el peso de una regla: En su lógica se aterran, los principios de igualdad”. “Para algunos se destina, la desdicha que se ensaña, poco engaña una mirada, resignada en la humildad”. “Y a sus hijos de cristal, los pervierte un paraíso, tan ausente al sacrificio, como ajenos a otro mal”. “La existencia es un tictac, y en esencia, fluye injusta; en los hechos se disgustan, los teoremas de la paz”. “Y un pecado se degusta, en el mero contemplar... La tragedia, (y los demás), son efímeros consuelos”. “En los días más arteros, con la sangre de lo ajeno, dan alivio al desespero, y una tregua a su pesar”. “En exceso suele hablar, quien divulga sus virtudes, irritantes inquietudes, de su inerte vanidad”. “Confesión intrascendente, su falencia es racional; intrusión y enfermedad, de los necios coeficientes”. Sucia llaga en la mente, obstinada en vanidad”. “La codicia es del afán, su mas caro consejero. Ella enseña que el dinero, custodiado con recelo, cría cuervos carroñeros, con un aire familiar”. “La soberbia es un mendigo, dormitando en sus heces; yo en su peste, vi mil veces, percudirse la hermandad”. “Y aunque hable la verdad, siempre flota en una duda. Una suerte al necio ayuda; y en el arte de engañar; hay quien sabe enfermar, o con lágrimas simula”. “Su egoísmo es otra gula, en su esencia mora el mal”. “Si la intención es elevarse, pisoteando a los ingenuos; distorsión de sentimiento, garantiza impunidad”... Con dudosa claridad, es que sigue la función; y la vida, la que fluye, en la misma sintonía... Pues repite su armonía, en exacta sucesión. Su justo rencor, tal vez le recuerda, que sólo la vida, (que ha sido vivida), es muda respuesta, humano dilema... Y el tramo que resta, su sueño mejor. Sus palabras, ya no son, un asombro del momento, ni otro inútil pensamiento, de vulgar premonición. La ingrata función, (su eterno epitafio), le impone decretos, devora sus sueños, lo entierra en la masa, lo arrastra a su paso. Y en un solo acto, dibuja su risa: La mueca del hombre, el don del payaso, la culpa de un fiasco...pidiendo perdón. PROPIO.
HOMBRE RUTINARIO Sólo restan diez minutos, una tregua en su reloj. Y en un rito redentor, día a día vuelve el salto, a la trama y al espanto, de ese abismo interior. Tres minutos ya le restan, cuestionando una razón. Y un impulso detractor, no declara improcedente, a la hiriente y sucia llaga, en su endeble corazón. Él bien sabe del sopor, de esta rueda incesante; su presente es la constante, de un tictac aterrador. “Un vestigio de emoción, presa inerte del instante, y en la nada de su trance, la penumbra es otro aliado”... Incesante cuestionario, de un destello abrumador. Inconsciente delator, que en su rito cotidiano, va a la trama del fracaso, en su pérfido interior. Y en la culpa, su dolor, fue la saña del pasado, que no libra de sus cargos, al ingrato imprudente. Denunciando prepotente, al causante del fracaso, enemigo del mandato, del consejo y su lección. Su mundana tentación, fue jugando en el vacío, aferrándose a un destino, a merced de la función. Y a la suerte se atenía, con la lógica sentencia, de la náusea pervertida, que da vida al soñador. En el cisma del fragor, el futuro fue otro diario; tenues páginas en blanco, que se llenan con destiempo: El humano escarmiento, es su ausente borrador. El perfecto detractor, se incorpora con esfuerzo; el gran peso de su cuerpo, hiede a rancio delator. El tirano opresor, de la aguja y el minuto, hoy condena sin indulto, los anhelos de su autor. Y otro acto de la horda, en su gracia que desborda, se resigna en el tumulto, y en lo negro su humor. Ya no hay tiempo ni perdón, solo restan diez segundos... Muere un alma en el tumulto, gira absurdo el gran reloj.
INFANTICIDIO Quien no pudiera...volver en el tiempo, tocar lo intangible, viajar en lo etéreo. Tomar esas horas, robarles su aliento, (aquellas de niño), de a sorbos y en trance. Un viejo legado, de miel y de sueños, lejano a un presente de ignotos percances. Fue un día de adulto y atrás en el tiempo, con ecos de hombre, que el frágil semblante, quedó en el pasado, dejó de esperarte, lloró por tu infamia...tu infancia dejaste. Quien no pudiera, volver a esa calma, eternos instantes de noches templadas. La noche arrullaba, tentando a los sueños, y el sol se marchaba, (decía el poniente), por miedo a una luna...de parco semblante. Debajo del mueble rompía el silencio, a veces vibraba con suaves acordes, susurros nocturnos de grillos y hadas, milagro en penumbras,...de un mago sin nombre. El cielo se alumbra con brillo de estrellas, la vida por bella se colma de encantos, la vida sorprende, (y es grande la euforia), la vida es la gloria, es larga,...y es tuya. -¿Qué arrulla a ese adulto de noche en su almohada?. -¿Qué sabe de grillos, de estrellas y hadas?. La ingrata cadena de hastío y desgaste, golpea en el alma, (y es franco su embate); las noches sin luna cambiaron los miedos, hoy rondan fantasmas de carne y de hueso, a veces son lechos, de deuda y de lastre. Atrás en un templo quedaron las hadas, el don de lo bello, el grillo y la calma. Acá en el tiempo perdura una llama, hay algo en tu alma que vibra en silencio, y es eso que llora tu trémula infamia. Cenizas de un fuego que el viento no arrastra, un dulce lamento de sabia nostalgia. La esencia sagrada, (tu infancia que llama), tu esencia de niño... Buscando la magia.
FLOR DIGITAL Aquellos barrotes no tienen sustancia, son parte de un ansia, voraz e inclemente; sutiles letargos, que arrastran los entes, en gestos sin calma, en rostros inertes. El mono enjaulado, con terca ceguera, purga la pena de un juez inclemente. Su frágil gatillo no absuelve al incauto, el tedio es nefasto, la nada lo hiere. -Impávido autómata de ojos ausentes, tus cuatro paredes definen la vida, tu estrecha manía,...se imita a la muerte. Y es tan permanente tu nausea sin pausa, (usual ceremonia de un roto inconsciente); que inerte entre muros, clavado en tu silla, ignoras que el mundo,...siquiera lo advierte. El simio esta ciego, (¿es plena la luna?), ¿aún gira la tierra?, ¿el hoy es presente?; su frágil conciente desnudo en invierno, ve solo en su entierro, la flor y el poniente. El sol contamina con trazos hirientes, el aire se inflama con miedo y alquimia. Su alergia no alivia sin sólidas torres, y siempre su invento, (que en algo se absorbe), sucumbe a un desborde de fría energía. Estigma del hombre que a todo domina, el digito es guía, y un sueño muy noble. Ausente a su orden de esencia mezquina, fue dueño del agua, del aire, (del juego) , y en tal desenfreno, bendijo en su trama, la muerte del alma,... Con flores sin vida.
EL REFUGIO DE ETHEL Ella vive de prestado, Ethel mora en un espejo; Tan cansada del lamento, tan vejada de implorar. Esta náusea vincular, crea jueces entre necios; los ausentes al desprecio, tienen pena capital. Su deceso repentino, fue otro drama no casual; la razón de este arsenal, fue su halo vulnerable. Burdo agravio detestable, tonto absurdo sentimiento; loco y noble testamento, inmolado en los demás. Y en sus restos, (el criterio), vio en la sombra un refugio, nadie nombra su artilugio,... ¿Quién repara ya en su mal?. Hoy sus ojos brillan más, la simbiosis fluye dentro; desvaríos de un tormento, que el desorden deja en paz. La cordura lleva un nombre, y bautiza un fundamento: La verdad es un precepto, que entre dueños viene y va. Y a sus ojos, como alumbra, en el modo fue imperfecto, lo perfecto está en su drama... Que a la inversa da el compás.
COMO SEA (Hijo mìo) Hoy son diez y siete meses, de este halo enamorado. Y entre cales o arena, alegría o desparpajo, tu mensaje despiadado, (del amor y su calvario); fue un bautismo inmaculado de pureza estridente, un temblor intermitente que estremece la razón. Si es que hoy puedes leer, (Dios sabrá con cuántos años), y estos párrafos lejanos, se entrometen en tu vida; en las páginas del tiempo, algo bello habrá pasado. Yo estaré deambulando, como espero, como es dado, en tu mismo escenario, como insigne espectador. Y a la vez, irresponsable, con la paz entre mis manos, (y en mi tregua con la vida), algo al fin habré enterrado: Los fantasmas del pasado, hechizados por tu sol. O tal vez habré partido, y a la vez esté vagando. Sentenciado en ese limbo donde moran los milagros; enquistado en tu esencia, reviviendo en tu memoria, tan distante de tu vida, como atento a tu clamor. Como dice el soñador, con sus aires de condena, “convivencias intestinas, entre el alma y la razón”. Como sea, como es dado, mas allá de todo tiempo, hay un puente sin palabras, corazón a corazón: Y es que el tiempo se hizo nada, (mi existencia un borrador), cuándo muda la intuición, vio esa llama inmaculada: La derrota de la muerte, confrontada cara a cara, con el gesto omnipotente, conque abruma este amor. No soy socio del consejo, aborrezco su intención, la sapiencia del más viejo, fueron yerros o fracasos, y a la sombra de otro espejo, sólo claman redención. Es por eso, que algún día, (tu pasaje sin regreso), te dirá con insolencia, que el secreto de la vida, no se halla en un libro, ni en la lengua de los vivos, ni siquiera en esa mística, de rituales y oración. Pese a todo,... como sea, como es dado, yo estaré deambulando, en tu mismo escenario, reclamando tu alegría; o en el palco de las almas, indagando al creador. Y esta sombra de tu historia, rondará en tu memoria, con mi historia en tu existencia, aferrado a este milagro. Celebrando en esta estrofa, tu insolencia redentora. Desterrando en mi memoria, lo que ignora de este amor.
Discurso de la rosa negra (Propio) No imagino aquel pesar, en la nada del mediocre. Ellos hablan de razones, con la jerga del insulto; y en su ego, (algo injusto), no promete darles paz. Muy detrás de mi antifaz, un desierto abrumador, me promete la distancia... Elegancia y zona franca, muy lejana de su horror. Yo me río de ese honor, sin el cínico espamento, por la causa y el efecto, de mi indulto redentor. Mi acertada intuición, la virtud de la osadía; en la mesa gente linda,... Liviandad alrededor. Y un desvelo adulador, me vincula con vileza, a una íntima querella, de la insana asociación. Vendo cara esta acción, al antojo de mi presa; ofertando mi belleza, a su rara colección. Y aunque siembre confusión, en mi juego soy su regla; la mentira y la paciencia, son dos artes en fusión. En mi pacto, la prisión, fue un burdel legitimado. Soy ramera de un cliente, demorado a largo plazo; soy su absurdo deseado, la chismosa voluntad... Mil amigos, (soledad), las delicias del halago. Y el veneno de ese trago, mi conspicua tradición... Una herencia y su cajón, en un círculo marrano. Rosa negra del deber... Tu perfume es del caro, y en la ronda de otro vaso, con blasfemias en tu tracto, es que ahogas a tu juez. Si el dinero todo compra, rosa negra del desprecio, no revuelvas con esmero, los rincones de tu piel... Lo que huele es tu talento, y en su aroma virulento, tu mezquino fundamento, no simula su hediondez.
Seres necios desde el fango al Estado han mancillado, y en el cieno han enclavado, un cimiento de cristal. No por obra de los dioses, ni por causa de un azar,... Por ilustres ciudadanos, (investidos en derechos), privilegio muy en vano, de una intrusa paridad. Si el destino es cada cual, la miseria siempre crece, y el arbitrio no se vence, pues reinciden en errar. Y en la prédica rival, (enquistada en el tiempo); las ideas de sus muertos, con sus restos, viene y va. ¡Lealtad mi general, y al guerrero aventurero!, ¡que la santa del obrero, hoy volvió a peregrinar!. Mientras tanto la unidad, gime al paso de otra noria: La consigna es un idiota, que hoy se nombra “catalán”... “Por la sangre de mi abuelo, que esta estirpe de europeo, hoy me exime, (y soy ajeno), a esta horda popular”. Tradición, comunidad, (las cerradas sociedades), con sus torpes necedades, de dudosa identidad. Y hoy sus nietos proliferan, en las más variadas etnias, devorándose en sus ritos, los mandatos de unidad. ES POR ESO BUEN NATIVO, QUE HOY BENDIGO TU HUMILDAD; NO EN LA NOBLE IGUALDAD, DE ESTE HIMNO SIN SENTIDO. A ESOS HEROES SIN DESTINO, (HOMBRES NOBLES DE SENTIDO); QUE EL AZAR HA REVESTIDO, CON VALOR E INTEGRIDAD: Pues marcaron en su cuerpo, los designio de un destino, con la utópica esperanza, de justicia y de verdad. Y es mi rima aquel tendal, que despierta de mañana, con el peso en la hazaña, de afrontar su realidad. Porque son de esa casta, que humanizan lo perdido, y si es poco lo que tienen, fue por no aplastar a nadie,... Su nobleza es muy grande, y es sagrada su humildad. La honradez es un cristal, si se vive entre gusanos, arrastrándose en el guano, que cimenta una verdad. ¿Qué no has visto la miseria, ni su hedor tan visceral?. Se prudente, ya mortal, que en la cama del corrupto, se persigna tu tributo, el sufragio universal. Cuándo arrecia el vendaval, la ignorancia y la barbarie; lo que gesta es responsable, de otra historia sin final. Y una eterna apología, se suicida en otra oferta, en mi tierra imperfecta, su condena es cada cual. En el libro del igual, otra hoja sigue en blanco, pues se escribe, (con el llanto), un pretérito ritual. Y esto es solo divagar, (otro afín de la derrota),... Lo del vaso y de la gota, solo un sueño, en el afán. (Jmchicco)
LOS MEJORES DE LA RAZA No hay nada que discutir no hay nada que recordar no hay nada que olvidar es triste y no es triste parece que la cosa más sensata que una persona puede hacer es estar sentada con una copa en la mano