YO, EL MEDIOCRE ARGENTINO (Propia)
PROLOGO
En aquel remoto páramo,
donde ahoga el continente,
tambalea el contingente,
con su ego en el maizal.
Miserable el vendaval,
trajo el duelo a tu historia;
y en su amnesia, la memoria,
de un fracaso, viene y va.
¿Qué victoria dio el azar,
de un retazo sin modelos,
sentenciado en los criterios,
de esa ajena voluntad?
Las promesas en tu suelo,
son el credo de una farsa,
y el silencio de esa trama,
otro ensueño de alta mar.
Empujados por el pan,
peste, guerra y miseria,
cada pueblo fue una etnia,
y el desprecio a la unidad.
Y si a tal diversidad,
se le asigna el infortunio,
esa gesta fue el preludio,
de un acumulo dispar.
El motivo es tan falaz,
como mezclas hay de sangre,
alterando en el enjambre,
su genética ancestral.
Y en su sombra de rival,
el nativo de este suelo,
condenado “no europeo”,
fue por negro al basural.
¡OID EL RUIDO!, (ARGENTINA VANIDAD,
QUE TUS HIJOS VAN MURIENDO!;
¡Y EN SU SANGRE, OTRO IMPERIO,
VIAJA EN GREMIO DE RAPAZ!.
En tu historia sin igual,
los matices mas complejos,
dieron nombre al progreso,
sobre el resto de un tendal.
Proverbial calamidad,
inmigrantes y evangelios;
la codicia fue otro sueño,
pervertido en el afán.
Su despojo fue un paisano;
(solitario en firmamentos),
ignorante que el lamento ,
fue el pretexto de otro mal.
Su decreto terminal,
(la frontera y el desierto),
dio en saqueos y destierro,
a una amarga autoridad.
Confusión de paridad,
vagabundos de llanura;
y una estirpe que mixtura,
pare a un tango de arrabal.
Saturado el lodazal,
(consumado el testamento),
su cultura fue un lamento,
de un tanguero sin Prozac.
Y el gobierno fue real,
su quimera fue un proceso;
el progreso tiene dueños,
y un edil en Barrabás.
Porque aquí soñó un tendal,
con nostalgias en lo ajeno,
y un mal plagio extranjero,
fue el comienzo del final.
Soberana libertad,
libertad, libre comercio,
y en la industria, su deceso,
supo a un pueblo relegar.
En su estirpe secular,
con sus próceres de viento;
fueron dobles parlamentos,
la hedonista sociedad...
ARGENTINA:
Lo que marca tu destino,
fue un pasado innombrable.
Mala mezcla abominable,
de proclama y genocidio.
En tu gran rivalidad,
una interna conveniente,
dio este cínico e indolente,
Testamento Nacional.
Y en su credo singular ,
tu herejía, dio en destino,
la viveza de un cretino,
con un aire señorial.
Tu frugal banalidad,
“la europea”, cono sur,
utopías de un glamour,
la deshonra en cuatro fiestas.
Prodigiosa inmensidad,
madre inmunda del nativo,
un silente genocidio,
te propuso no ilustrar.
Profana en la moral,
tu promesa fue un fantasma,
y el principio que te plasma,
fue otra nada en el azar:
Y hoy tu torpe cobardía,
se aletarga en el miedo,
con un tedio pesimista,
de maltrecha dignidad.
Culpable:
Es la propia ignorancia, (muerte lenta del destino),
de una chusma indiferente, que convoca la elección.
La que vive en el limbo por faltarle vida propia,
y en la gloria de un domingo, se anestesia en el gol.
Culpable:
Esa fauna tan urbana de la frívola actitud,
la del gesto arrogante, mendigando vanidad.
Su trivial banalidad que la moda desdibuja,
la que turba pobres mentes, infantiles, prejuiciosas.
Dos neuronas delirantes que camuflan silenciosas,
sus falencias vergonzosas en fachadas elegantes,
con el ego difamante, disfrazado en la moral.
Culpable:
Esa enferma gratuidad, que condena con vileza,
al harapo y su miseria “tengan muerte sin piedad”...
Si es su propia indiferencia, el fomento de esa hoguera,
la presente consecuencia, de una culpa inmemorial.
ES POR TANTO, MI ARGENTINO:
En la historia viene y va,
la amistad del usurero,
y en la urna sueña muerto,
tu desvelo por volar.
La ultrajante dictadura,
o la inepta democracia,
son el falo (y la gracia),
de un idéntico rapaz.
Y ese trance es tan artero,
(tan impúdico el remiendo),
que tus hijos y sus nietos,
hoy revuelven basureros...
Con la prisa sin remedio,
de su estoica dignidad.
------------------------------------------------------------
OSCURA ARGENTINA ( III )
LA TEMIBLE CONSEJERA.
-“Es el pueblo argentino,
ese gran irresponsable.
-Su derecho inalienable,
es la carie de este lobo”.
-Hoy el morbo dio un aviso,
( fueron balas de ideales);
y por sobra de causales,
se hizo ley al homicidio.
-Se lo juzga por dañino,
( se mantiene en desacato),
si se atreve y hace ruido,
al que hable de votar.
-Tal infamia no se evita,
sin las armas bien cargadas,
con las urnas bien guardadas,
y este espanto criminal.
-Voluntades tan audaces,
por hablar son peligrosas;
contaminan con su prosa,
la inconsciencia popular.
-A un edil de libertad,
declaramos como insulto;
porque aman al tumulto,
es que juntos caen al mar.
-Hoy debemos controlar,
promovemos la ignorancia;
mantenerse en esa instancia,
deja inerte todo afán.
(Y EL ABSURDO PUDO MÁS).
EN SU ESTRAGO, TRES MATONES,
DECLARARON SUS RAZONES;
ENSAÑÁNDOSE EN LOS FETOS,
DE LOS VIENTRES DE LA PAZ...
Con la mira hacia adentro,
y arrastrándose en la sombra;
por crear su propia historia,
es que apuntan hacia acá.
Investidos en la gracia,
y ostentando tres poderes,
fueron asnos con deberes,
de ceguera material.
Y hoy someten al Estado,
a un amargo escarmiento,
a una deuda sin regreso,
siempre a cuenta del tendal.
Ya en su gran calamidad,
no cambiaron el contexto.
En sus muertos, (el decreto),
fue un pretexto vincular.
No supieron en su afán,
ser artífices de nada.
Y su euforia fue la llaga,
de una cifra no oficial.
Sosegando la demencia,
con picanas y homicidas,
cimentando con mas ruina,
el escombro estructural.
Y en el colmo de ese cisma,
gime eufórica una gloria;
lo que resta es la memoria,
de un estrépito “Mundial”.
Una pausa en la historia
fueron marchas de bullicio,
lo disperso fue un sentido,
y en su cántico triunfal.
En procura de una copa,
todo un pueblo grita unido;
fue perdido por perdido,
que algo quiso celebrar.
El derecho más humano,
a la fuerza se ha rendido,
y hoy celebra con olvido,
su ceguera inmemorial.
------------------------------------------------------------
SANGRIENTA AVENTURA.
La memoria no perdona,
se estremece mi conciencia.
Una guerra de poderes,
desprestigia a la fuerza;
y un orate sin defensa,
embriagado en el honor.
Su mandato detractor,
se apodera de las islas,
un mal rapto que avecina,
la perfidia de su adiós.
Y un reguero de ilusión,
se concibe en desvaríos,
fue un dictado homicida,...
Vino tinto en la razón.
Inusual generación,
(sangre y fuego es la historia);
tan perversa aquella gloria,
vuelo vano hacia el cajón.
De repente hay pabellón,
(todos somos argentinos),
todos fuimos el nativo,
sin complejo en su color.
Despiadada devoción,
(ego torpe y entonado),
llora solo el embarcado,
otro alienta un receptor.
La potencia es estruendor,
es muy grande la herejía;
¿Sudamérica se anima,
a mil años de perdón?.
El imperio y su esplendor,
mira impávido la ofensa;
su gran arte está en la guerra,
con mil años de expresión.
Y en la cruel desolación
bajo el fuego enemigo;
se congela otro nativo,
en un lúcido estertor.
La esperanza fue peor,
el discurso es difamante;
sueña en ecos un parlante:
“Tenga fe en el señor”.
Lo que resta fue un ciclón,
otro odio se hace brecha;
tras los Andes, una flecha,
zumba en ritos de traidor.
Y otra vez desolación,
otra euforia se termina,
el nativo hoy mendiga,
inmolado en el alcohol.
¿Quien recuerda ya esa acción?,
su espectáculo termina;
es domingo, mediodía,
vuelve el héroe del balón.
Continuar con la función,
porque solo es otro día,
es la absurda armonía,
que anestesia al montón
Y en un gesto sin razón,
(nada nuevo en una herida),
se enamora mi Argentina,
de otro anímico sopor.
------------------------------------------------------------
SOLO PALABRAS
Seres necios desde el fango
al Estado han mancillado,
y en el cieno han enclavado,
un cimiento de cristal.
No por obra de los dioses,
ni por causa de un azar...
Por ilustres ciudadanos,
(investidos en derechos),
privilegio muy en vano,
de una intrusa paridad.
Si el destino es cada cual,
la miseria siempre crece,
y el arbitrio no se vence,
pues reinciden en errar.
Y en la prédica rival,
(enquistada en el tiempo);
las ideas de sus muertos,
con sus restos, viene y va.
¡Lealtad mi general,
y al guerrero aventurero!,
¡que la santa del obrero,
hoy volvió a peregrinar!.
Mientras tanto la unidad,
gime al paso de otra noria:
La consigna de un idiota,
que hoy se nombra catalán...
“Por la sangre de mi abuelo,
que esta estirpe de europeo,
hoy me exime, (y soy ajeno),
a la horda popular”.
Tradición, comunidad,
(las cerradas sociedades),
con sus torpes necedades,
de dudosa identidad.
Y hoy sus nietos proliferan,
en las más variadas etnias,
devorándose en sus ritos,
los mandatos de unidad.
ES POR ESO BUEN NATIVO,
QUE HOY BENDIGO TU HUMILDAD;
NO EN LA NOBLE IGUALDAD,
DE ESTE HIMNO SIN SENTIDO.
Sí A LOS OTROS ARGENTINOS,
HOMBRES NOBLES DE SENTIDO;
QUE EL AZAR HA REVESTIDO,
CON VALOR E INTEGRIDAD.
Si marcaron en su cuerpo,
los designio de un destino,
con la utópica esperanza,
de justicia y de verdad.
Todavía hay un tendal,
que despierta de mañana,
con el peso en la hazaña,
de afrontar su realidad.
Porque son de esa casta,
que humanizan lo perdido,
y si es poco lo que tienen,
fue por no aplastar a nadie.
Su nobleza es muy grande,
y es sagrada su humildad.
La honradez es un cristal,
si se vive entre gusanos,
arrastrándose en el guano,
que cimenta su verdad.
¿Qué no has visto la miseria,
ni su hedor tan visceral?.
Se prudente inmortal,
que en la cama del corrupto,
se persigna tu tributo,
el sufragio universal.
Cuándo arrecia el vendaval,
la ignorancia y la barbarie;
lo que gesta es responsable,
de otra historia sin final.
Y una eterna apología,
se suicida en otra oferta,
la Argentina es una brecha,
su condena es cada cual.
En el libro del igual,
otra hoja sigue en blanco,
pues se escribe con el llanto,
de un pretérito ritual.
Y esto es solo divagar,
(otro afín de la derrota);
lo del vaso y de la gota,
solo un sueño en el afán.
PROLOGO
En aquel remoto páramo,
donde ahoga el continente,
tambalea el contingente,
con su ego en el maizal.
Miserable el vendaval,
trajo el duelo a tu historia;
y en su amnesia, la memoria,
de un fracaso, viene y va.
¿Qué victoria dio el azar,
de un retazo sin modelos,
sentenciado en los criterios,
de esa ajena voluntad?
Las promesas en tu suelo,
son el credo de una farsa,
y el silencio de esa trama,
otro ensueño de alta mar.
Empujados por el pan,
peste, guerra y miseria,
cada pueblo fue una etnia,
y el desprecio a la unidad.
Y si a tal diversidad,
se le asigna el infortunio,
esa gesta fue el preludio,
de un acumulo dispar.
El motivo es tan falaz,
como mezclas hay de sangre,
alterando en el enjambre,
su genética ancestral.
Y en su sombra de rival,
el nativo de este suelo,
condenado “no europeo”,
fue por negro al basural.
¡OID EL RUIDO!, (ARGENTINA VANIDAD,
QUE TUS HIJOS VAN MURIENDO!;
¡Y EN SU SANGRE, OTRO IMPERIO,
VIAJA EN GREMIO DE RAPAZ!.
En tu historia sin igual,
los matices mas complejos,
dieron nombre al progreso,
sobre el resto de un tendal.
Proverbial calamidad,
inmigrantes y evangelios;
la codicia fue otro sueño,
pervertido en el afán.
Su despojo fue un paisano;
(solitario en firmamentos),
ignorante que el lamento ,
fue el pretexto de otro mal.
Su decreto terminal,
(la frontera y el desierto),
dio en saqueos y destierro,
a una amarga autoridad.
Confusión de paridad,
vagabundos de llanura;
y una estirpe que mixtura,
pare a un tango de arrabal.
Saturado el lodazal,
(consumado el testamento),
su cultura fue un lamento,
de un tanguero sin Prozac.
Y el gobierno fue real,
su quimera fue un proceso;
el progreso tiene dueños,
y un edil en Barrabás.
Porque aquí soñó un tendal,
con nostalgias en lo ajeno,
y un mal plagio extranjero,
fue el comienzo del final.
Soberana libertad,
libertad, libre comercio,
y en la industria, su deceso,
supo a un pueblo relegar.
En su estirpe secular,
con sus próceres de viento;
fueron dobles parlamentos,
la hedonista sociedad...
ARGENTINA:
Lo que marca tu destino,
fue un pasado innombrable.
Mala mezcla abominable,
de proclama y genocidio.
En tu gran rivalidad,
una interna conveniente,
dio este cínico e indolente,
Testamento Nacional.
Y en su credo singular ,
tu herejía, dio en destino,
la viveza de un cretino,
con un aire señorial.
Tu frugal banalidad,
“la europea”, cono sur,
utopías de un glamour,
la deshonra en cuatro fiestas.
Prodigiosa inmensidad,
madre inmunda del nativo,
un silente genocidio,
te propuso no ilustrar.
Profana en la moral,
tu promesa fue un fantasma,
y el principio que te plasma,
fue otra nada en el azar:
Y hoy tu torpe cobardía,
se aletarga en el miedo,
con un tedio pesimista,
de maltrecha dignidad.
Culpable:
Es la propia ignorancia, (muerte lenta del destino),
de una chusma indiferente, que convoca la elección.
La que vive en el limbo por faltarle vida propia,
y en la gloria de un domingo, se anestesia en el gol.
Culpable:
Esa fauna tan urbana de la frívola actitud,
la del gesto arrogante, mendigando vanidad.
Su trivial banalidad que la moda desdibuja,
la que turba pobres mentes, infantiles, prejuiciosas.
Dos neuronas delirantes que camuflan silenciosas,
sus falencias vergonzosas en fachadas elegantes,
con el ego difamante, disfrazado en la moral.
Culpable:
Esa enferma gratuidad, que condena con vileza,
al harapo y su miseria “tengan muerte sin piedad”...
Si es su propia indiferencia, el fomento de esa hoguera,
la presente consecuencia, de una culpa inmemorial.
ES POR TANTO, MI ARGENTINO:
En la historia viene y va,
la amistad del usurero,
y en la urna sueña muerto,
tu desvelo por volar.
La ultrajante dictadura,
o la inepta democracia,
son el falo (y la gracia),
de un idéntico rapaz.
Y ese trance es tan artero,
(tan impúdico el remiendo),
que tus hijos y sus nietos,
hoy revuelven basureros...
Con la prisa sin remedio,
de su estoica dignidad.
------------------------------------------------------------
OSCURA ARGENTINA ( III )
LA TEMIBLE CONSEJERA.
-“Es el pueblo argentino,
ese gran irresponsable.
-Su derecho inalienable,
es la carie de este lobo”.
-Hoy el morbo dio un aviso,
( fueron balas de ideales);
y por sobra de causales,
se hizo ley al homicidio.
-Se lo juzga por dañino,
( se mantiene en desacato),
si se atreve y hace ruido,
al que hable de votar.
-Tal infamia no se evita,
sin las armas bien cargadas,
con las urnas bien guardadas,
y este espanto criminal.
-Voluntades tan audaces,
por hablar son peligrosas;
contaminan con su prosa,
la inconsciencia popular.
-A un edil de libertad,
declaramos como insulto;
porque aman al tumulto,
es que juntos caen al mar.
-Hoy debemos controlar,
promovemos la ignorancia;
mantenerse en esa instancia,
deja inerte todo afán.
(Y EL ABSURDO PUDO MÁS).
EN SU ESTRAGO, TRES MATONES,
DECLARARON SUS RAZONES;
ENSAÑÁNDOSE EN LOS FETOS,
DE LOS VIENTRES DE LA PAZ...
Con la mira hacia adentro,
y arrastrándose en la sombra;
por crear su propia historia,
es que apuntan hacia acá.
Investidos en la gracia,
y ostentando tres poderes,
fueron asnos con deberes,
de ceguera material.
Y hoy someten al Estado,
a un amargo escarmiento,
a una deuda sin regreso,
siempre a cuenta del tendal.
Ya en su gran calamidad,
no cambiaron el contexto.
En sus muertos, (el decreto),
fue un pretexto vincular.
No supieron en su afán,
ser artífices de nada.
Y su euforia fue la llaga,
de una cifra no oficial.
Sosegando la demencia,
con picanas y homicidas,
cimentando con mas ruina,
el escombro estructural.
Y en el colmo de ese cisma,
gime eufórica una gloria;
lo que resta es la memoria,
de un estrépito “Mundial”.
Una pausa en la historia
fueron marchas de bullicio,
lo disperso fue un sentido,
y en su cántico triunfal.
En procura de una copa,
todo un pueblo grita unido;
fue perdido por perdido,
que algo quiso celebrar.
El derecho más humano,
a la fuerza se ha rendido,
y hoy celebra con olvido,
su ceguera inmemorial.
------------------------------------------------------------
SANGRIENTA AVENTURA.
La memoria no perdona,
se estremece mi conciencia.
Una guerra de poderes,
desprestigia a la fuerza;
y un orate sin defensa,
embriagado en el honor.
Su mandato detractor,
se apodera de las islas,
un mal rapto que avecina,
la perfidia de su adiós.
Y un reguero de ilusión,
se concibe en desvaríos,
fue un dictado homicida,...
Vino tinto en la razón.
Inusual generación,
(sangre y fuego es la historia);
tan perversa aquella gloria,
vuelo vano hacia el cajón.
De repente hay pabellón,
(todos somos argentinos),
todos fuimos el nativo,
sin complejo en su color.
Despiadada devoción,
(ego torpe y entonado),
llora solo el embarcado,
otro alienta un receptor.
La potencia es estruendor,
es muy grande la herejía;
¿Sudamérica se anima,
a mil años de perdón?.
El imperio y su esplendor,
mira impávido la ofensa;
su gran arte está en la guerra,
con mil años de expresión.
Y en la cruel desolación
bajo el fuego enemigo;
se congela otro nativo,
en un lúcido estertor.
La esperanza fue peor,
el discurso es difamante;
sueña en ecos un parlante:
“Tenga fe en el señor”.
Lo que resta fue un ciclón,
otro odio se hace brecha;
tras los Andes, una flecha,
zumba en ritos de traidor.
Y otra vez desolación,
otra euforia se termina,
el nativo hoy mendiga,
inmolado en el alcohol.
¿Quien recuerda ya esa acción?,
su espectáculo termina;
es domingo, mediodía,
vuelve el héroe del balón.
Continuar con la función,
porque solo es otro día,
es la absurda armonía,
que anestesia al montón
Y en un gesto sin razón,
(nada nuevo en una herida),
se enamora mi Argentina,
de otro anímico sopor.
------------------------------------------------------------
SOLO PALABRAS
Seres necios desde el fango
al Estado han mancillado,
y en el cieno han enclavado,
un cimiento de cristal.
No por obra de los dioses,
ni por causa de un azar...
Por ilustres ciudadanos,
(investidos en derechos),
privilegio muy en vano,
de una intrusa paridad.
Si el destino es cada cual,
la miseria siempre crece,
y el arbitrio no se vence,
pues reinciden en errar.
Y en la prédica rival,
(enquistada en el tiempo);
las ideas de sus muertos,
con sus restos, viene y va.
¡Lealtad mi general,
y al guerrero aventurero!,
¡que la santa del obrero,
hoy volvió a peregrinar!.
Mientras tanto la unidad,
gime al paso de otra noria:
La consigna de un idiota,
que hoy se nombra catalán...
“Por la sangre de mi abuelo,
que esta estirpe de europeo,
hoy me exime, (y soy ajeno),
a la horda popular”.
Tradición, comunidad,
(las cerradas sociedades),
con sus torpes necedades,
de dudosa identidad.
Y hoy sus nietos proliferan,
en las más variadas etnias,
devorándose en sus ritos,
los mandatos de unidad.
ES POR ESO BUEN NATIVO,
QUE HOY BENDIGO TU HUMILDAD;
NO EN LA NOBLE IGUALDAD,
DE ESTE HIMNO SIN SENTIDO.
Sí A LOS OTROS ARGENTINOS,
HOMBRES NOBLES DE SENTIDO;
QUE EL AZAR HA REVESTIDO,
CON VALOR E INTEGRIDAD.
Si marcaron en su cuerpo,
los designio de un destino,
con la utópica esperanza,
de justicia y de verdad.
Todavía hay un tendal,
que despierta de mañana,
con el peso en la hazaña,
de afrontar su realidad.
Porque son de esa casta,
que humanizan lo perdido,
y si es poco lo que tienen,
fue por no aplastar a nadie.
Su nobleza es muy grande,
y es sagrada su humildad.
La honradez es un cristal,
si se vive entre gusanos,
arrastrándose en el guano,
que cimenta su verdad.
¿Qué no has visto la miseria,
ni su hedor tan visceral?.
Se prudente inmortal,
que en la cama del corrupto,
se persigna tu tributo,
el sufragio universal.
Cuándo arrecia el vendaval,
la ignorancia y la barbarie;
lo que gesta es responsable,
de otra historia sin final.
Y una eterna apología,
se suicida en otra oferta,
la Argentina es una brecha,
su condena es cada cual.
En el libro del igual,
otra hoja sigue en blanco,
pues se escribe con el llanto,
de un pretérito ritual.
Y esto es solo divagar,
(otro afín de la derrota);
lo del vaso y de la gota,
solo un sueño en el afán.