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El condado de Wiltshire, en el sur de Inglaterra, en la región caliza existente entre Amesbury y Warminster, no muy lejos del río Avon, se encuentra Stonehenge (Stone = piedra; Henge = monumento con borde circular), el monumento megalítico más extraordinario y enigmático del mundo. Desde la antigüedad, Stonehenge ha despertado la atención y la admiración de los visitantes por su extraña y sorprendente arquitectura. No hay actualmente nada en el mundo que de manera alguna pueda compararse con este misterioso santuario, construido no con argamasa y piedra, sino simplemente con grandes bloques rectangulares de piedras. Se ha querido ver este monumento como la obra de un pueblo de los tiempos históricos, más bárbaro quizá que sus vecinos, pero hay que reconocer que la cuidadosa conformación y perfecto acabado de los grandes monolitos, el uso de piedras colocadas horizontalmente para la formación de los dinteles, y sobre todo la coherencia y armonía del conjunto como obra de arquitectura, ponen a Stonehenge muy pronto por encima de las construcciones ordinarias megalíticas prehistóricas de Europa Occidental. Por ello no debe sorprender el interés de las gentes y la fama de Stonehenge. Durante centenares de años, científicos e investigadores han rivalizado por encontrar el origen y significado de este monumento, pero, a pesar de tantas cábalas e hipótesis, lo cierto es que el misterio del significado de las ruinas de Stonehenge sigue en pie. Características principales En primer lugar, no debe extrañar que el monumento haya sido precisamente erigido en la llanura de Wilshire, pues, como hacen notar frecuentemente los geógrafos, esta región es la más elevada de las planicies del sur de Inglaterra que la rodean. Y fue en esta alta planicie en donde se levantaron los mayores campamentos prehistóricos. Por entonces las tierras bajas de Gran Bretaña eran del todo inhabitables, principalmente a causa de los espesos bosques de robles que las cubrían. Por este motivo, los primitivos agricultores buscaban para el cultivo los altos collados de tierras arcillosas y calcáreas, en donde el blando suelo de escaso grosor podía fácilmente ser trabajado, parcelando el terreno en pequeños prados para cultivar el trigo y otros granos. Stonehenge está constituido por grandes bloques rectangulares de piedra ordenados en círculo, formando dinteles. Lo hallamos situado en el centro de un terreno rodeado por una zanja bastante profunda. La tierra sacada de esta excavación forma un ligero terraplén hacia el interior del círculo, interrumpido por una entrada bastante ancha en su lado Nordeste. A continuación de la zanja circular, hacia el interior del círculo de tierra, hay 50 hoyos circulares formando una circunferencia o anillo en torno al monumento. La mitad de estos hoyos o fosas, llamados de Aubrey desde el siglo XVII, en honor a su descubridor, han sido excavados y marcados con cal, destacándose alrededor de Stonehenge como enorme collar de grandes perlas blancas. Estos hoyos parecen ser túmulos de enterramientos, sin urnas ni objetos funerarios, pero con señales de cremación, como si se hubiesen utilizado para determinados sacrificios o ceremonias en honor de ignorados dioses. En el interior de este círculo de hoyos se encuentra enclavado el conjunto arquitectónico de monolitos de Stonehenge, que consta de dos partes: un círculo exterior de diámetro y una construcción interior en forma de herradura. Al principio, cuando el monumento no había sido deteriorado por el paso del tiempo y por los continuos saqueos de los habitantes de la zona, que acudían a ese santuario para llevarse las piedras, el círculo estaba formado por 30 columnas unidas por un dintel continuo de bloques cortos, los cuales montaban encima de las columnas o monolitos de tal manera que cada uno se apoyaba en dos columnas consecutivas. Todas estas columnas o menhires son de sersen, una clase de piedra arenisca que se encuentra en los Marlborough Downs, a unos 30 Km. al norte de Stonehenge, y cada uno pesa alrededor de 25 toneladas. Los bloques colocados en cima, formando el dintel, también son de sersen y pesan alrededor de 7 toneladas cada uno. La construcción interior, en forma de herradura, es un conjunto de cinco trilitos. Cada uno de ellos consiste en dos menhires de unas 45 toneladas, coronados por un enorme bloque que forma el dintel. Todos ellos también son de sersen. Como puede comprenderse, este peristilo de monolitos y la herradura interior causan admiración no solo por su grandeza sino por la precisión y finura del trabajo que ejecutaron sus misteriosos constructores. Producen también grata impresión a la vista por su coloración gris y la erosión producida por la acción del agua y el viento en el transcurso de los siglos. Las enigmáticas piedras azules. El conjunto formado por el circulo exterior de la herradura anterior que hemos descrito, está repetido a una escala mucho más pequeña con piedras azules, las cuales quedan muy pocas hoy día. Esas piedras, o bloques, son bastante menores que las de sersen y no tienen la finura de trabajo de las mismas. Lo que llama la atención de estas piedras azules es que son rocas (principalmente doleritas y riolitas volcánicas) que solamente se encuentran en cantidad en los montes de Presely, en el extremo oeste del País de Gales. Esto da idea del esfuerzo físico y de las dificultades que tuvieron que vencer los constructores de Stonehenge para trasladarlas hasta Wiltshire. Al mismo tiempo que es una muestra de la importancia y veneración que debían sentir aquellos hombres prehistóricos por esas piedras azules, cuyo significado ha escapado a los estudios más profundos de los sabios de todos los tiempos. Por su parte, los grandes bloques de piedra sersen, también reflejan el colosal trabajo y esfuerzos que debieron desplegar sus constructores, tanto para elevarlas como para pulirlas y recortarlas, pues era una época en la que el hombre solo contaba con la fuerza de sus manos y su joven astucia para realizar tan colosales construcciones. No debe sorprender que, a la vista de Stonehenge, alguien haya exclamado: “esto es de otro mundo”. ¿Quién construyó Stonehenge? Es indiscutible que, inmediatamente después de la conquista de Inglaterra por los normandos, Stonehenge era ya conocido y venerado como una de las maravillas de Gran Bretaña. El famoso historiador del siglo XII, Geoffrey de Monmouth, obispo de San Asaph, indicó que las famosas piedras habían sido llevadas a la llanuras de Wiltshire desde Irlanda, por el mago Merlín, en esos días de Ambrosio, tío del rey Arturo. Posteriormente, según el historiador, los círculos de menhires sirvieron de lugar de enterramiento para Ambrosio y su hermano Pendragón, padre del Rey Arturo. Esta leyenda fue desvaneciéndose en con el paso del tiempo para, en el siglo XIII, quedar completamente desacreditada. Pero, en cambio, cosa increíble, se atribuyó a los druidas, sacerdotes celtas, la fundación del singular monumento, que debían utilizarlo para rendir culto al Sol y señalar las estaciones. Más tarde se atribuyó a los romanos, a los fenicios, a los daneses… Hoy día, gracias al análisis con el carbono C-14 se ha podido precisar que este monumento tiene una antigüedad de cerca de 1845 años antes de J. C., por lo que esas leyendas y teorías han tenido que desaparecer, dejando paso a lo que parece ser la verdadera historia de Stonehenge. Se supone que debieron iniciar la construcción del monumento como santuario religioso, excavando la zanja circular y los hoyos de Aubrey por medio de astas de ciervos y huesos de animales. Por huesos humanos calcinados en los hoyos, se cree que se utilizaban como tumbas o, quizá, como lugares de sacrifico u ofrendas a sus dioses. Un siglo más tarde, alrededor de 1700 años antes de J. C., Inglaterra fue invadida desde Holanda y la comarca del Rin por los llamados pueblos de la cerámica campaniforme. Estos pueblos, procedentes de la Península Ibérica, se habían extendido por casi toda Europa. Conocían el metal, principalmente el cobre, el oro y el bronce, por lo que no tuvieron muchas dificultades para imponerse a los naturales, a quienes inculcaron su religión y costumbres. Fue entonces cuando, al prestar atención al iniciado santuario de Stonehenge, decidieron crear un monumento a sus dioses en aquel lugar sagrado, por lo que procedieron a traer las piedras azules desde las costas de Pembrokeshire, en Gales. Por aquella época se colocaron una 80 piedras azules en el centro del monumento, formando dos círculos, en los que había una entrada el Nordeste, en dirección al punto de solsticio de verano, o sea el punto por donde salía el Sol el 21 de Junio. Por causas que se desconocen, la construcción de estos círculos de piedras azules quedó interrumpida, quedando por colocar las piedras de la entrada, cuyos hoyos ya estaban excavados. Lo más probable es que alguna guerra con los pueblos que a fines del Neolítico ya poblaban las Islas Británicas, obligando a dejar abandonado el templo. Posteriormente, Stonehenge pasó por diversas frases de renovación y construcción cuyas fechas son imposibles de precisar. No obstante se cree que unos 1.500 años antes de J. C. quedó terminado la forma que se ha conservado hasta nuestros días. Primeramente se deslizó el círculo exterior de piedras azules y, en su lugar, se colocaron los menhires y dinteles de sersen. Dentro de este círculo se erigió la herradura de trilitos. ¿Santuario astronómico? La utilidad astronómica de Stonehenge para sus constructores sigue siendo un misterio. Se ha pretendido, no obstante, que se usaba como observatorio práctico, es decir, que sus piedras y dinteles estaban colocados de manera que se pudiera seguir el curso del Sol en el cielo y, por lo tanto, marcar el principio de las correspondientes estaciones. Algunos sabios han creído incluso que gracias a Stonehenge se podían conocer las fases de la luna y los eclipses de Sol. Lo cierto es que si uno se coloca en el centro del monumento y mira en dirección a una piedra denominada Heel Stone (piedra del Tacón), ve en seguida que la cima de esta piedra coincide con el horizonte, y si para ello se escoge el día del solsticio del verano, 21 de junio, el Sol sale casi justo por encima de la piedra. ¿Una casualidad? ¿Una prueba del uso del santuario?. El problema fue determinar si la piedra del tacón había sido emplazada en aquel lugar precisamente para que su cúspide coincida con el Sol naciente en determinado momento del año. Después de laboriosos cálculos astronómico se llegó a la conclusión de que el Sol debía aparecer por la avenida central y exactamente en lo alto de la piedra en el año 1840 antes de J. C., fecha en que coincide más o menos con la fundación de Stonehenge, por lo que debe darse por cierto que este santuario estaba estrechamente ligado a la observación del Sol. Quizá el futuro nos reserve la revelación de nuevos detalles y misterios. Otros arqueólogos e historiadores pretenden, a pesar de no ser posible, que fueron los druidas, sacerdotes celtas, los creadores. No obstante, parece ser que éstos lo utilizaron durante muchos años para rendir culto al Sol, religión difundida por entonces entre los pueblos del continente europeo. Esta creencia está muy extendida en Gran Bretaña, habiéndose llevado a cabo modernamente festejos de tipo druita, en Stonehenge, en el solsticio del verano. Tampoco falta quien niegue rotundamente que los pueblos de la cerámica campaniforme fueran los constructores de Stonehenge, principalmente porque carecían de la suficiente imaginación para crear una cosa de tal naturaleza. Lo más probable, entonces, es que esos pueblos encontraran el monumento ya levantado y lo aprovecharan para el culto a sus dioses, igual a lo que hicieron posteriormente los druidas. Pero si aceptamos esta teoría nos quedamos con el gran misterio: ¿quién construyó Stonehenge? Realmente, aunque no queremos, hemos de reconocer que ese monumento es tan extraordinario por la época y lugar de aparición, que no podemos dejar de relacionarlo con civilizaciones más avanzadas que los pueblos de la cerámica campaniforme. ¿Pero qué civilizaciones?. Este es el gran enigma, pues no encontramos ninguna a la cual atribuirle ese monumento. Y la conclusión final es todavía más sorprendente: ¿seres de otro mundo?, ¿seres extraterrestres?. Podría ser una explicación, máxime por utilidad astronómica que parece tener, utilidad que no ha sido nunca bien explicada, quizá porque siempre se ha buscado en las creencias de los pueblos de la cerámica campaniforme y no en las posibilidades de civilizaciones extraterrestres. Otro hecho intrigante es que todos los monumentos y construcciones enigmáticos de las civilizaciones desaparecidas de Europa y América estén dedicadas al Sol. ¿Hay en común entre la misteriosa civilización que construyó Stonehenge y la que parece haber dejado su sabiduría en los antiguos egipcios, aztecas y mayas? ¿Sirven sus monumentos más como un observatorio guía para extraños viajes, quizá siderales, que para templos de adoración?. Esperamos que las modernas investigaciones sobre OVNIS den un poco de luz sobre tantos misterios. Hoy día, este enigmático monumento megalítico está bajo la protección especial del Estado, que se ha cuidado de restaurarlo en las partes más importantes, utilizando potentes grúas para levantar algunos menhires y colocar los pesados dinteles de sersen, en un loable esfuerzo para impedir que desaparezca ese santuario que nos habla de las civilizaciones que nos han precedido y que han desaparecido en la noche del tiempo junto con su sabiduría religioso-atronómica. Fuente
Registrate y eliminá la publicidad! Cuando una mujer se queja de dolor genital tan severo que vuelve las relaciones sexuales prácticamente imposibles, su pareja pudiera apresurarse a concluir que ella le tiene fobia al sexo. Pero, ¿qué pasa si esa misma mujer también experimenta un insoportable dolor cuando intenta ponerse un tampón, someterse a un examen pélvico, vestir unos pantalones vaqueros, andar en bicicleta o salir a correr? ¿Puede una fobia explicar todos esos problemas? No es muy probable. De hecho, hay estudios que han demostrado que las fobias sexuales muy rara vez constituyen la explicación de una condición conocida como vulvodinia: incomodidad crónica de la vulva que puede resultar en ardor o dolor agudo cuando se ejerce presión en cualquier intensidad sobre los tejidos sensibilizados. Algunas mujeres comparan la sensación con echarle ácido a una herida abierta. El problema puede prolongarse por meses, años o toda una vida. Peor aún, los médicos a menudo la diagnostican erróneamente o aplican un tratamiento inapropiado, si es que, para empezar, lo aplican. Desde hace varias décadas ya, a las mujeres que padecen vulvodinia les han dicho que al parecer no hay nada mal con ellas - nada, esto es, que pueda discernir el facultativo que las examina- o que la condición pudiera ser real pero no hay nada que se pueda hacer. Christin Veasley de Providence, en Rhode Island, dijo que la vulvodinia, que le diagnosticaron a la edad de 18 años durante su primer año en la universidad, ocasionaba que a ella le fuera imposible permanecer sentada durante el tiempo suficiente para terminar su examen semestral. Su médico le dijo que no existía alivio para su condición. La paciente típica ve casi media docena de médicos antes de encontrar uno que reconozca que ella tiene un verdadero problema médico, incluso al tiempo que esta condición está cediendo cada vez más a una comprensión de sus causas y el desarrollo de tratamientos más efectivos. A fin de contrarrestar el nihilismo que prevalece en el campo terapéutico, el Colegio Estadounidense de Obstetricia y Ginecología de Estados Unidos y la Academia Estadounidense de Médicos Familiares enviaron información a 150 mil de sus integrantes en 2006, alertándolos con respecto al diagnóstico indicado de la vulvodinia y las mejores formas de tratarla. Un estudio reciente, financiado por los Institutos Nacionales de Salud y conducido por Bernard Harlow en la Universidad de Harvard, indicó que casi una de cada seis mujeres, esto es, 13 millones de mujeres estadounidenses, pudieran terminar padeciendo a causa de la vulvodinia durante su vida. Al igual que con Veasley, para 6% de las mujeres, los síntomas empiezan antes de los 25 años de edad y suelen confinarse a un dolor punzante en respuesta al contacto o presión en la abertura de la vagina. Existe también un tipo de vulvodinia que es más generalizado. Phyllis Mate de Potomac, Maryland, la directora ejecutiva de la Asociación Nacional de Vulvodinia (www.nva.org.), dijo en una entrevista que sus propios síntomas, los cuales habían sido tenues a lo largo de 15 años, "se dispararon" a los 40 años de edad. "Quedé incapacitada, temerosa de caminar y confinada a una cama, tomando analgésicos", relató Mate. Nada más funcionaba para ella, ni antidepresivos ni anestésicos tópicos; una biopsia -lo cual ya no se hace para esta condición médica- reveló una infección que no era tratable, solamente inflamación indeterminada. Nuevos hallazgos El doctor William Ledger, catedrático emérito de gineco-obstetricia por la Facultad de Medicina Weill en la Universidad de Cornell y experto en vulvodinia, dijo: "Es claro que existen subdivisiones de esta condición; no hay un solo diagnóstico que se aplique a todas". Luego de trabajar con Steven S. Witkin, Ledger ha encontrado dos factores de predisposición genética. En uno de ellos, las mujeres producen cantidades insuficientes de una sustancia que bloquea una respuesta inflamatoria. "Reciben una respuesta inflamatoria a una infección", explicó Ledger, "pero no desaparece". Otra aberración genética da como resultado una producción inestable de una sustancia que suele responder a una invasión de candidiasis (o cándida vulvovaginitis) o bacterias, lo cual las pone en mayor riesgo de infecciones crónicas. Usando un instrumento dermatológico que revela dos capas de células debajo de la piel, dijo Ledger, "estamos viendo inflamación mucho más generalizada en estas pacientes de lo que percibe el ojo". Agregó que él había atendido con estrógeno o esteroides aplicados localmente a pacientes que presentaban inflamación vulvar; si bien se veían 80% mejor en la superficie, sus síntomas eran tan sólo 20% mejores, debido a que la inflamación permanecía debajo de la superficie. Además de lo anterior, prosiguió Ledger, "existen profusa evidencia de que con la vulvodinia en general, las mujeres tienen más fibras nerviosas en la vulva y estén disparando más señales de dolor al cerebro". "Es algo similar a una fibromialgia vulvar. La mayoría de las pacientes con vulvodinia tiene glándulas muy suaves a la entrada de la vagina". De hecho, varios estudios recientes han demostrado un aumento de diez veces en la densidad de terminaciones nerviosas en el área conocida como el vestíbulo vulvar. En algunos casos, al parecer las mujeres nacieron con una verdadera abundancia de terminaciones nerviosas. Pero, como informaron el doctor. Andrew T. Goldstein, ginecólogo de la Facultad de Medicina en la Universidad Johns Hopkins, y otros colegas en la Revista de Medicina Reproductiva, en 2006, el exceso de terminaciones nerviosas también pudiera ser causado debido a factores de crecimiento en los nervios tras una respuesta inflamatoria; o a raíz de cambios hormonales como los que son inducidos por anticonceptivos orales. Tratamientos útiles Veasley, actualmente esposa de 32 años de edad y es madre de dos pequeños, pasó siete años probando "una lista de tratamientos", que, destacó, "suministraron apenas alivio mínimo" a su padecimiento, conocido como vestibulitis vulvar. Poco después de haber contraído matrimonio, ella decidió intentar con una cirugía para remover la capa de tejido que contenía una abundancia excesiva de terminaciones nerviosas. Ella y su marido finalmente fueron capaces de tener relaciones sexuales, y su hija nació un año más tarde. Veasley destacó que, desde entonces, "prácticamente no he sentido dolor". Pero con lo exitoso que fue su tratamiento, Veasley, quien trabaja como directora ejecutiva adjunta de la asociación de vulvodinia, también sabe que la cirugía no es una opción para todas las mujeres. Con base en el informe de Goldstein, tiene mayor éxito en mujeres cuyo dolor se limita al vestíbulo vulvar y en quienes no padecen de disfunción muscular extrema de la baja pelvis. Asimismo, la cirugía es más efectiva mientras más pronto se lleve a cabo, en vez de dejarlo para después, una vez que ya aparecieron síntomas que inhiben el desarrollo de la vida. Los síntomas de Mate respondieron a otro enfoque: dos tratamientos dirigidos a inhibir la activación del nervio pudendal, mismo que enerva a los músculos más bajos de la pelvis, aunado al uso regular de un fármaco anticonvulsivo. Dicha combinación, dijo, "me permite llevar una vida razonablemente normal", aunque tanto la presión como el calor, como ocurre cuando está sentada por largo tiempo o viste pantalones entallados, ocasionan que sus síntomas empeoren. Por su parte, Ledger destacó que las pacientes con baja producción de bloqueadores inflamatorios a menudo reciben ayuda con fármacos inhibidores Cox-2, como Celebrex (aunque Vioxx, que ya no se comercializa, tenía mejor efecto). Otras encuentran alivio con medicamentos usados para efectos distintos a los especificados en sus etiquetas, como bajas dosis de hidroxizona o gabapentin para reducir los impulsos nerviosos de la vulva al cerebro, elevadores del estado de ánimo en bajas dosis y el relajante muscular Flexoril. Aunado a lo anterior, los Institutos Nacionales de Salud en Estados Unidos lanzaron en fecha reciente una campaña enfocada a crear conciencia sobre la vulvodinia, en orwh.od.nih.gov/health/vulvodynia.html, la cual ofrece recursos e información. Asimismo, existe un documento profesional que es gratuito: "La Guía de la Vulvodinia", escrito por el Dra. Hope K. Haefner, de la Universidad de Michigan, y otros 13 expertos. Está disponible en la revista de Enfermedades del Tracto Genital Inferior en Internet: www.jlgtd.com, bajo la etiqueta de archivos, en la página 40 del ejemplar de enero de 2005. Fuente
Registrate y eliminá la publicidad! Las personas depresivas tienen un cerebro diferente Los genes influyen en el tamaño de la región asociada a las emociones negativas La estructura del cerebro de las personas con trastorno depresivo es diferente a la de aquellas personas que no sufren esta enfermedad, según un estudio de la Universidad de Texas. Los genes que influyen en el tamaño del pulvinar y del tálamo, así como en el número de células nerviosas del tálamo, influyen en el desarrollo de este desorden cerebral. Se calcula que alrededor de un 17% de la población estaría genéticamente predispuesta a desarrollarla, por lo que los especialistas llaman la atención acerca de la necesidad de tener en cuenta la forma del cerebro y las tendencias genéticas a la hora de diseñar tratamientos, e incluso de prevenir la aparición de la depresión. Por Marta Morales. La genética afecta y condiciona nuestros estados de ánimo, determinando ciertas características del cerebro que nos inducen a ver la vida con cierto pesimismo. Lo ha descubierto una investigación realizada en el Southwestern Medical Center de la universidad de Texas y el Central Texas Veterans Health Care System, según la cual un gen relacionado con enfermedades mentales aumenta de tamaño a una región del cerebro denominada pulvinar, encargada de las emociones negativas. El pulvinar es uno de los núcleos del tálamo cerebral, y se divide en los subnúcleos oral, inferior, lateral y medio. Según publica el Southwestern Medical Center en un comunicado, ciertos genes pueden hacer aumentar el tamaño de esta área cerebral, por lo que las regiones del cerebro que reciben sus señales estarían más influenciadas por ellas en individuos que genéticamente hayan propiciado su desarrollo excesivo, lo que los convertiría en tendentes a tener emociones negativas. Los resultados de este estudio, que ha sido dirigido por el profesor de psiquiatría de dicho centro, Dwight German saldrán próximamente publicados en la revista Biological Psychiatry. Menos serotonina Los investigadores se centraron en un gen relacionado con un neurotransmisor, la serotonina, que es uno de los mensajeros químicos que los nervios utilizan para comunicarse unos con otros. La serotonina es una sustancia que ejerce una gran influencia sobre el sistema psiconervioso, por lo que a menudo se la denomina “hormona del humor”. Unas células nerviosas específicas que liberan serotonina, las moléculas denominadas transportadoras de serotonina o SERT, pueden devolver también dicha sustancia química al interior de las células, impidiendo la expansión normal de serotonina en el cerebro. Si este proceso sucede, la serotonina tiene una influencia breve en las neuronas. Medicamentos como el prozac pueden prevenir esta reabsorción celular de serotonina, y por eso suelen ser recetados a los pacientes con depresión. Genes que gestionan El gen que determina las características de las moléculas transportadoras de serontonina y su correcto funcionamiento puede tener dos variantes: una corta (SERT-s) o una larga (SERT-l). Cada individuo puede portar dos variantes cortas, una corta y una larga o dos variantes largas. Se calcula que alrededor de un 17% de la población tiene dos copias del gen SERT-s. Los individuos con esta característica son más sensibles a los estímulos emocionales y, por tanto, más tendentes a sufrir depresiones que la gente que sólo tiene un SERT-s o dos SERT-l. Los investigadores estudiaron los cerebros de 49 personas fallecidas, con y sin enfermedades psiquiátricas. Sus cerebros fueron seccionados, se midió el tamaño del pulvinar, se contabilizó el número de células nerviosas y se analizó la variedad de genes SERT presentes en cada individuo. Así, descubrieron que los sujetos portadores de dos genes SERT-s tenían un pulvinar un 20% mayor y contenían un 20% más de células nerviosas –alrededor de 1,5 millones más- que los sujetos que tenían uno o dos genes SERT-l. Más células nerviosas German señala que los genes SERT-s amplían sólo ciertas áreas del cerebro y que, de hecho, se asocian a la reducción de otras áreas cerebrales. Sin embargo, se ha demostrado con esta investigación que el cerebro es muy distinto en personas con depresión, lo que debería tenerse en cuenta a la hora de definir tratamientos. Asimismo, se podrían determinar las tendencias genéticas de los individuos para intervenir antes de que el sistema se vea alterado. Un estudio anterior realizado también por German y publicado en 2004 en The American Journal of Psychiatry había señalado ya que las personas con depresión severa tienen más células nerviosas en la región del cerebro relacionada con el control de las emociones. Según informó entonces el UT Southewestern Medical Center, el estudio de pacientes fallecidos, algunos de ellos diagnosticados con desorden depresivo grave, mostró que éstos tenían un 31% más de media del número de células nerviosas que los demás en una parte del tálamo relacionada con la regulación emocional. Asimismo, el tálamo era más grande en ellos que en el resto de los pacientes analizados, alrededor de un 16%. Ambos estudios respaldan por tanto la hipótesis de la existencia de anomalías estructurales en el cerebro, que serían responsables de la depresión. Estas diferencias conllevan comportamientos variados. Diversas causas La depresión, que afecta a uno de cada ocho adolescentes y sólo en España a más de cuatro millones de personas, no tiene una única causa, si bien el estudio de la Universidad de Texas destaca la importancia de la genética en lla génesis de su formación. Son muchos los factores que desempeñan un papel, incluidos la genética, el entorno, el estado de salud, los sucesos de la vida y determinados patrones de pensamiento que afectan las reacciones de las personas frente a los acontecimientos. Las investigaciones han revelado que la depresión es hereditaria y sugieren que algunas personas heredan genes que los hacen más propensos a la depresión. Pero no toda persona que tiene propensión genética a la depresión se deprime. Y muchas otras que no tienen una historia familiar ligada a la depresión sí la sufren. Por lo tanto, si bien los genes son un factor, no constituyen la única causa de la depresión. Fuente:

No existe el gen del color de los ojos No existe un "gen" que estipule el color de los ojos. Un equipo de investigadores australianos ha logrado un avance crucial en el entendimiento de la genética que afecta al color de los ojos de los seres humanos. El estudio, llevado a cabo por científicos de Queensland, y que aparecerá en la próxima edición del Periódico Estadounidense de Genética Humana, se basa en un análisis genético comparativo de más de 4.000 individuos. El estudio, que analizaba específicamente a gemelos, sus hermanos y sus padres, demostró finalmente que no existe un "gen" para el color de ojos. Según publica BBCMundo, las diferencias en los colores de los ojos se deben principalmente a polimorfismos de un sólo nucleótido (conocidos como SNP, por sus siglas en inglés), que son variaciones en la secuencia de letras que forman una secuencia única de ADN humano. Todos los SNP están ubicados cerca de un gen llamado OCA2. Este gen produce una proteína que ayuda a dar color al cabello, la piel y los ojos. Y las mutaciones en OCA2 causan la forma más común de albinismo. Todos tenemos dos copias de un SNP. Entonces, hay varias combinaciones posibles, algunas de las cuales están más fuertemente asociadas, por ejemplo, con ojos celestes que con ojos marrones. Básicamente, estas combinaciones influyen mucho en el color de ojos de una persona, aunque no son responsables de la forma final. Fuente
Registrate y eliminá la publicidad! La ortorexia es la obsesión patológica por consumir solamente comida sana. Esta obsesión puede llegar a transformarse en enfermedad si no se ingieren carnes, pescado u otros alimentos necesarios y se producen carencias nutricionales. Origen de la Ortorexia La palabra ortorexia deriva del griego orthos, que significa justo. Esta enfermedad ha sido investigada por un médico que practica la medicina alternativa, Steven Bratman, quien publicó el libro Health food junkies, ya transformado en best seller. Bratman aventuró algunos criterios diagnósticos a través de preguntas como "¿Su forma de comer lo aísla de los demás?", "¿Se siente culpable cuando come algo no permitido por sus convicciones dietéticas?, o "¿Se preocupa más por la calidad de los alimentos que por el placer de comerlos?". Aquel que haya respondido afirmativamente, al menos, a una de las cuestiones puede considerarse candidato a la adicción a la comida saludable; un nuevo trastorno alimentario nacido de la contemporánea cultura ecológica y definido, hace poco más de un año, por el médico Steven Bratman. “Por mi consulta pasan muchos pacientes que preguntan cómo pueden prevenir o tratar alguna enfermedad a través de la dieta”, explica el autor del libro en una pequeña introducción. Su experiencia le ayudó a sentar las bases de este trastorno que, no se puede calificar como enfermedad a no ser que requiera tratamiento psiquiátrico. Todos nos preocupamos por comer alimentos sanos, pero cuando ese comportamiento normal pasa a convertirse en una obsesión que entrañe peligros para la salud ya pasa a calificarse como ortorexia. Esta nueva enfermedad, cada vez más patente en las sociedades occidentales, tiene como precedentes la obsesión por las dietas, el culto al cuerpo y el miedo a la comida tratada con productos artificiales. Así como fueron definidos no hace muchos años los signos y síntomas característicos de anorexia y bulimia, los médicos e investigadores están comenzando a considerar evidente otro trastorno relacionado con la alimentación, que se ha denominado ortorexia. La diferencia entre anorexia y ortorexia es que la primera está relacionada con la cantidad de comida ingerida y la segunda hace referencia a la calidad de los alimentos que se toman. La ortorexia se define como la obsesión patológica por consumir sólo comida de cierto tipo: orgánica, vegetal, sin conservantes, sin grasas, sin carnes, o sólo frutas, o sólo alimentos crudos. La forma de preparación - verduras cortadas de determinada manera-- y los materiales utilizados - sólo cerámica o sólo madera, etc.- también son parte del ritual obsesivo. Las personas ortoréxicas recorren kilómetros para adquirir los alimentos que desean pagando por ellos hasta diez veces más que por los ordinarios –un kilo de peras a salvo de plaguicidas supera los seis euros–; si no los encuentran o dudan de su inmaculado origen, prefieren ayunar; huyen de los restaurantes y rehusan invitaciones para merendar en casa de los amigos por no saber qué les van a ofrecer. Cuando incumplen sus propósitos, les embarga un sentimiento de culpa que desemboca en estrictas dietas o ayunos. Efectos de la ortorexia Esta epatología puede tener graves efectos sobre la salud. Por ejemplo, la supresión de grasas puede comprometer la ingesta de vitaminas liposolubles y ácidos grasos, ambos imprescindibles para el organismo. Sin carne, son los niveles de hierro los que se desploman y, aunque los vegetales también aportan proteínas, son de inferior calidad. También puede acarrear carencias nutricionales si el ortoréxico no sustituye los alimentos que rechaza por otros que puedan aportarle los mismos complementos nutricionales. Esto se traduce en anemia, carencias vitamínicas o de oligolementos o falta de energía Además, no sólo constituye un mal a nivel físico. A nivel psicológico también produce un trastorno que en la mayoría de los casos tiene que ser tratado por un especialista. Al igual que la anorexia, la bulimia y todos los trastornos en la alimentación, es más costosa la recuperación psicológica que la física, ya que hay que eliminar todas las conductas que el ortoréxico ha ido adoptando a lo largo de un periodo de tiempo bastante extenso. Y para eso se necesita mucha voluntad y mucho tiempo. Síntomas de la ortorexia Suele manifestarse en personas con comportamientos obsesivo-compulsivos y predispuestas genéticamente a ello. Se ha observado también, que muchos pacientes que han sufrido anorexia nerviosa, al recuperarse optan por introducir en su dieta sólo alimentos de origen natural, probiótico, cultivados ecológicamente, sin grasa o sin sustancias artificiales que puedan causarles algún daño. Paradójicamente, este comportamiento en vez de evitar la el transtorno, llega a provocarlo. Las características más visibles de un ortoréxico son: Obsesión desordenada para comer alimentos sanos (naturales). Suelen ser personas con comportamientos obsesivo-compulsivos y los que han sufrido anorexia nerviosa tienen predisposición a padecerla. Excluyen de la alimentación carne, grasas y alimentos tratados con herbicidas o pesticidas. Pueden tener carencias nutricionales. Nunca se saltan su dieta, ni siquiera en ocasiones especiales. Fuente

Algunas personas sufren intolerancia a ciertos alimentos. La leche, las frutas y los productos endulzados con sacarosa les pueden producir malestares como dolores en el vientre e, incluso, diarrea. Lo que sucede es que el organismo de estas personas no puede procesar algunos hidratos de carbono, como la lactosa (azúcar de la leche), la fructosa o la sacarosa. Frecuentemente, cuando un alimento no es digerido apropiadamente, la causa es que los hidratos de carbono que contiene no pueden ser absorbidos por el intestino, hay una intolerancia. Quedan retenidos en él y se convierten en un festín para las bacterias. Los gases producidos por el metabolismo de aquéllas son los causantes del malestar intestinal y de la molesta diarrea. La intolerancia a la lactosa es muy común. Se calcula que en los Estados Unidos afecta a unos 50 millones de personas. Este tipo de azúcar no sólo está en la leche sino también en todos los productos lácteos. “La intolerancia a la lactosa puede ser primaria, que es rara, o secundaria a otras enfermedades”, afirma la doctora Norma Alicia Castagnino, jefa del Servicio de Gastroenterología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, de Buenos Aires, Argentina. La causa de esta intolerancia es la deficiencia de una enzima, la lactasa, que es producida por las células del intestino. La lactasa es la encargada de dividir la molécula del azúcar de la leche (un disacárido) en dos unidades más pequeñas para que puedan ser absorbidas en el torrente sanguíneo. En algunos casos los chicos nacen con la incapacidad para producir lactasa. Sin embargo es más común que esta deficiencia se desarrolle con el correr de los años. “En el género humano, la producción de lactasa va decreciendo con la edad, por eso hay adultos que son intolerantes a la lactosa de la leche de vaca”, explica la doctora Castagnino. La fructosa, por su parte, es un tipo de azúcar muy común en las manzanas, las peras, los pomelos y la miel, y se emplea en la preparación de jugos artificiales. Las gaseosas contienen un 55 por ciento de fructosa como endulzante. Con respecto a los efectos de la intolerancia a la fructosa, éstos son más comunes en verano, cuando la gente, por lo general, ingiere mayor cantidad de frutas. En cuanto a la sacarosa, es el azúcar común de la caña, con la que se endulza el café y las infusiones. Se encuentra en los caramelos y diversas golosinas. La intolerancia a la sacarosa no es tan común como la que producen los otros tipos de azúcar. Síntomas de la intolerancia a los azúcares Cuando se sufre intolerancia a la lactosa, los síntomas (hinchazón en el vientre, flatulencia, diarrea) se manifiestan entre dos y seis horas luego de haber bebido uno o dos vasos de leche, o de haber comido una abundante cantidad de productos lácteos, especialmente con el estómago vacío. La solución, para mucha gente, es reemplazar la leche común por una leche especial, con bajo contenido de lactosa (alrededor de un 70 por ciento menos). Los especialistas recomiendan que las personas que sufren este problema se acostumbren a leer las etiquetas de los alimentos para detectar la presencia de lactosa, que suele agregarse a los panes en rebanadas, los cereales, el puré instantáneo, los caldos en cubos, las mezclas para preparar bizcochuelo, las galletitas, las salchichas, y algunos condimentos como el ketchup. Debido a que la leche y los productos lácteos son ricos en calcio y otros nutrientes esenciales, si la dieta está desprovista de estos alimentos el déficit se hará sentir tarde o temprano en el organismo. Sin embargo, algunos vegetales como el brócoli, son ricos en calcio y tienen muy bajo contenido de lactosa. Lo mismo sucede con pescados como el salmón y las sardinas, los camarones y las ostras. También el queso de soja (tofú) es rico en calcio y bajo en lactosa. En el caso de la intolerancia a la fructosa y la sacarosa, el único tratamiento que existe consiste en evitar los productos que los contengan. O comerlos en forma espaciada. Los azúcares como la lactosa, fructosa y sacarosa, se emplean en la composición de muchos fármacos, por lo cual las personas que sufren de intolerancia a estos nutrientes, deberían consultar al médico cada vez que les prescribe un medicamento. ¿Cómo se determina la intolerancia a la lactosa? Los especialistas pueden sospechar que una persona sufre de intolerancia a la lactosa a partir del relato de los síntomas, es decir, la respuesta del organismo frente a determinados alimentos. “Cuando un chico tiene intolerancia a la lactosa, se hace un diagnóstico para ver si tiene una intolerancia natural o ha ido perdiendo su tolerancia por tener una enfermedad de base, como por ejemplo una infección intestinal producida por una bacteria o un virus intestinal -indica la doctora Castagnino-. Cualquier enfermedad que afecte la vellosidad del intestino delgado, que es donde está la lactasa, destruye la enzima e impide que las células del intestino la vuelvan a producir”, explica la especialista. Una vez que se hace el diagnóstico, lo que se cuida, especialmente en los niños, es el aspecto nutricional. Al principio los médicos aconsejan ingerir leche con bajo contenido de lactosa, porque, según afirman, es importante que haya un poco de lactosa para que la enzima puede volver a formarse. Y si el problema persiste, sugieren una dieta libre de lactosa. “También debe suspenderse temporalmente la ingesta de alimentos con lactosa en los casos de diarreas agudas de origen infeccioso, aunque el paciente no sufra de intolerancia a ese tipo de azúcar, porque en las diarreas agudas infecciosas se produce un déficit de lactasa", señala en un artículo en www.bibliomed.com el doctor Omar Gómez, del Servicio de Gastroenterología del Hospital "San José y Santa Adela", de Madrid, España. Para diagnosticar el problema existe un tipo de prueba que se denomina “Detección de Hidrógeno Espirado”. Por lo general este gas no es detectado en el aliento, pero, cuando los azúcares como la lactosa no se digieren bien, las bacterias del intestino que se “alimentan” con estos azúcares pueden producir varios gases, que incluyen el hidrógeno. Este gas es absorbido en la sangre, transportado a los pulmones y exhalado. Pero esta prueba es costosa y, en la Argentina, se realiza sólo en algunas instituciones privadas. Esta prueba sirve también para determinar la presencia y cantidad de algunas bacterias del sistema digestivo. Otra prueba para determinar la intolerancia a la lactosa es un análisis de sangre para medir el nivel de glucosa. Primero se realiza una extracción en ayunas, y otra, dos horas después de tomar una bebida que contenga lactosa. La prueba consiste en determinar si el nivel de glucosa sufre algún cambio. Si el paciente no puede digerir la lactosa, ésta no se divide en porciones más pequeñas, y el nivel de glucosa permanece sin cambios. En cuanto a la existencia de medicamentos específicos que puedan paliar la intolerancia a la lactosa, algunas publicaciones mencionan ciertos fármacos cuya función es efectuar un reemplazo enzimático, es decir, proveer la enzima faltante. Sin embargo, éstos todavía no están disponibles en la en todos los países. La doctora Castagnino, por su parte, señala que no hay pruebas que indiquen que dicho tratamiento sea efectivo. “Tratamos de medicar poco, y tratar a los niños con elementos naturales, es decir, eliminando o disminuyendo la cantidad de aquellos alimentos que puedan causar la intolerancia”, concluye la especialista. Fuente:

Registrate y eliminá la publicidad! Probabilidad de que te toque la loteria Es más probable recibir el impacto de un rayo a que te toque el euromillón. Aunque suene a sátira, las probabilidades de que te caiga un rayo por la calle son de 1 entre 3.000.000, una cantidad "irrisoria" frente a hacer un pleno en el euromillón: 1 entre 76.275.360. O incluso acertar la primitiva: 1 entre 14.000.000. La suerte llama a la puerta con la loteria de Navidad de España. Unos dicen que gracias a "la bruixa d'or", otros puede que gracias a la probabilidad: 1 de 85.000, que aunque sigue siendo difícil, es más factible que las demás loterias. La probabilidad de obtener premio en la loteria de Navidad es del 5%. Así pues, 1 de cada 20 números obtendrán beneficio o reintegro (13.334 de 85.000) mientras que el resto (71.666 de 85.000) no recibirán nada y perderán los 20 euros apostados en cada boleto. La parte seria del post ¿Qué probabilidad hay de que toque? Pocas personas podrán decir que se han resistido a la tentación de probar suerte con algún juego de azar, como lo atestigua todos los años el balance económico de Loterías y Apuestas del Estado, el organismo estatal que controla juegos como las quinielas o las loterías. En el año 2003, por ejemplo, se jugaron en España algo más de 8.000 millones de euros, casi un 9% más que el año anterior. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), cada español se gasta de media al año en juegos de azar unos 208 euros. En cuanto a los juegos que más pasiones levantan destaca sin duda la Lotería Nacional, con una participación del 57%; seguida por la Primitiva, con el 25%; la Bono Loto, con el 7%; la Quiniela con el 6% y, por último, El Gordo de la Primitiva, con el 4%. Respecto a los lugares donde más dinero se juega, encabezan la lista Madrid y Barcelona, seguidas a mayor distancia por Valencia y Alicante. Ahora bien, ¿qué probabilidades hay de que nos toque el primer premio en estos juegos? Para responder a esta pregunta se utiliza la regla de Laplace, que marca por ejemplo que las probabilidades de acertar un número de un dado son 1 de 6, puesto que se cuenta en el lanzamiento con seis números posibles. En el caso de la Lotería Nacional, además de los números en juego, hay que tener en cuenta las series. En el sorteo semanal de los jueves se emiten 6 series de 100.000 números (00.000-99.999), de los cuales 35.450 se llevan algún tipo de premio -varios premios "mayores", aproximaciones, premios "menores" y reintegros- mientras que los sábados y sorteos especiales como el de la Cruz Roja o el de julio llegan a las 10 series, con el mismo número de premios que los jueves. En cuanto al sorteo extraordinario de Navidad, se ponen en juego 170 series de 85.000 billetes, de los cuales 13.334 se llevan premio. Así, por ejemplo, si jugamos un billete de lotería en el premio de Navidad, la probabilidad de que nos toque el premio mayor es de 1 entre 14 millones y medio (170 series x 85.000 billetes), mientras que en un sorteo de los jueves, la probabilidad es de 1 entre 600.000. Por su parte, la ONCE realiza sorteos diarios a excepción del sábado, con dos sorteos especiales que denominan el "Cuponazo", celebrado los viernes, y el "Supercupón", los domingos. Al igual que en el caso de la Lotería Nacional, hay que tener en cuenta las series en juego. Sus boletos llevan 5 cifras que representen 100.000 números y en los sorteos especiales se entrega además un premio especial si coincide también con la serie. Por ejemplo, acertar el "Cuponazo" significa una probabilidad de 1 entre 15 millones (150 series x 100.000 números). El número de combinaciones posibles aumenta, y con ello la dificultad de llevarnos el premio mayor si, como varios medios de comunicación criticaron el año pasado, se emiten más cupones de lo que realmente son vendidos, en virtud de un acuerdo con el Ministerio de Trabajo, que establecía un tope máximo de reparto en premios del 55% de la recaudación, lo que dejaba abierta la puerta a la sobre-emisión de cupones. En cuanto a las quinielas, si hacemos una apuesta sencilla, tenemos que hacer frente a 3 elevado a la 14 de casos posibles, ya que en cada uno de los catorce partidos tenemos tres posibles resultados: 1, X, 2. Por lo tanto, hay que dividir nuestra apuesta (1) entre todas las posibilidades (3 a la 14), con lo que para llevarse el pleno hay una probabilidad de 1 entre casi 5 millones, si jugáramos sin tener en cuenta que algunos resultados son más probables que otros, debido a las diferencias entre los equipos de fútbol en juego. En el caso de la Lotería Primitiva, tenemos 49 números, de los cuáles seis son los que resultan ganadores. Veamos qué probabilidades hay de ganar el premio máximo con una apuesta sencilla de seis números. En el primer número extraído nos resultan favorables seis casos, cualquiera de los nuestros, de entre los posibles cuarenta y nueve, por lo tanto hay que dividir 6 entre 49. En la segunda extracción, al haber salido ya un número, quedan cinco favorables y cuarenta y ocho posibles, es decir 5 entre 48, y así, en progresión hasta llegar a la sexta, donde llegaríamos a dividir el último número entre los 44 que nos quedarían posibles. Al unir todas estas cifras, resulta que la probabilidad de ganar el premio mayor con esta apuesta simple es de 1 entre 14 millones. Y si se quiere aumentar aún más el riesgo, en el sorteo semanal que acaba de estrenar Loterías y Apuestas del Estado, "El Gordo de la Primitiva", la probabilidad de llevarse el primer premio es aún peor, puesto que hay que acertar los 5 números elegidos (entre los 54 posibles) y además el número clave (1 entre 10): 1 entre unos 31 millones. Y siempre se pueden complicar las cosas: los "Euromillones" tienen una probabilidad de 1 entre 76 millones, y por ejemplo, en Estados Unidos, una de las loterías más populares, el "Mega Millions", el gordo tiene una probabilidad de 1 entre 135 millones. No obstante, como recuerda Álvaro Ibáñez, de la web sobre tecnología Microsiervos el que sean mejores o peores para el jugador depende del porcentaje total que "devuelven" en premios: "La ruleta devuelve entre el 95% y el 97% de los premios aproximadamente, dependiendo de si es Ruleta Europea o Americana, la Lotería Nacional y las tragaperras de los bares el 70%, dependiendo en este último caso de las normas de cada comunidad autónoma, la Lotería Primitiva el 55% de lo recaudado, etc." Asimismo, añade Ibáñez, hay muchos más factores en el juego que hacen más o menos interesante jugar a uno u otro juego, como el reparto de los premios para categoría, cuánto se reparte en total, etc. Por ejemplo, Euromillones cambió las normas y un 7% que guardaban para botes lo pasaron a un 16%, lo que beneficia a los que aciertan el premio máximo de 5+2 pero perjudica a los demás. "En general, todos los juegos similares a la Primitiva están un poco sesgados en cuanto a que los repartos de premios no son realmente proporcionales a la dificultad de acertar en cada categoría. Los premios gordos se llevan una parte enorme del total (y todos los botes); de esta manera se pueden anunciar grandes premios jugosos, aunque sean mucho más difíciles de acertar. Por otra parte, los reintegros no son del todo favorables para los jugadores: no se gana mucho con ellos realmente. Las loterías los incluyen simplemente para que se vuelva a reinvertir en más apuestas. Como a la larga la organización tiene la ventaja, acaba ganando más todavía simplemente por el hecho de que la gente juega más", sentencia Ibáñez. Estas probabilidades no tienen en cuenta posibles imperfecciones físicas que tengan los sistemas de extracción de los números, que alteran lógicamente los resultados. Este hecho sirvió a Gonzalo García Pelayo y a su familia, a los que acabó por conocerse como los "Pelayos", para hacerse millonarios en las ruletas de los casinos de medio mundo. Como explica Raúl Ibáñez, profesor del Departamento de Matemáticas de la Universidad del País Vasco y responsable de la web de divulgación matemática Divulgamat , "ya sea por una manipulación humana o por una anomalía del sistema, la probabilidad está alterada. ¿Cómo descubrir una variación? Vamos al lugar de la apuesta y observamos y apuntamos las respectivas tiradas; cuantos más lanzamientos podamos considerar mejor. Luego calculamos la posible probabilidad". Las ganancias de los Pelayo se elevaron a más de un millón y medio de euros durante tres años a principios de los 90. Los casinos, cuando descubrieron el sistema, cambiaron las ruletas de sitio, de modelo o intercambiaron piezas de unas y otras. fuente
Registrate y eliminá la publicidad! La comunicación es siempre un camino de ida y vuelta: si se aprende a prestarle atención a quienes nos rodean, se comprueba que los demás hacen más caso y atienden mejor lo que se les dice. Una actitud amable y concentrada facilita la charla de calidad. ¿A menudo se queja de que cuando está con un familiar, amigo o conocido parece que le “hablaras a la pared”? ¿Lamenta que muchos de los diálogos que mantiene se convierten en monólogos que escucha con tedio e impaciencia? ¿Está cansado de que no le escuchen, de repetir cien veces las cosas? Probablemente achaque el cortocircuito en la comunicación a su interlocutor, pero se le ha pasado por alto que el origen del problema –sobre todo si se repite con muchas personas- está en su propia forma de hablar, y no en la de los demás. Se lamenta de que no le escuchan, de que lo que le dice a alguien “le entra por un oído y le sale por el otro”, ¿pero se ha detenido a pensar si usted realmente escucha a quienes le hablan? No es una pregunta sin sentido, porque la mayoría de las veces la actitud de su interlocutor es un reflejo de la suya. Recibe lo que das: poca atención o interés. Algunos consejos le ayudarán a salir del círculo vicioso del “yo no te escucho, tú no me entiendes” y entrar en el círculo virtuoso del “cuando te atiendo más, tú me comprendes mejor“. - En las conversaciones… sin dar lecciones: Cuando alguien pide que le escuche, ello no significa necesariamente que le deba dar un consejo, que esté obligado a explicarle cuáles son las razones de que se sienta mal, que le juzgue o que le ofrezca la solución a su problema. Cuando adopta esa actitud, le está insinuando a la otra persona que es incapaz de hacerse cargo de su vida y resolver sus dificultades. Aconseje cuando se lo pidan. En caso contrario, simplemente escuche al otro. - Concentración en vez de dispersión: Cuando lo que le dice otra persona no le interesa o le aburre, utilice su fuerza de voluntad para prestarle atención. Procure concentrarse en lo que le dicen, en lugar de dejar que su mente “salte de rama en rama (de idea en idea) como un mono enloquecido, como dicen los orientales. A menudo una charla se torna tediosa, porque no se implica en ella, y solo escucha parte de lo que le dicen, como una radio mal sintonizada o que sufre interferencias. En cambio, siempre puede descubrir aspectos interesantes de la otra persona, si se centra en ella. - Abandone el parloteo y descanse: Escuchar a la otra persona, además de ser un rasgo de buena educación, ¡es mucho más descansado! Haga la prueba: en lugar de intentar interrumpir al otro continuamente, trate de darle “sus valiosos puntos de vista” o estar pensando lo próximo que va a decirle, deje que su interlocutor lleve el peso de la conversación. Descubrirá que no solo es más agradable y bien recibido, sino que se encuentra más vital y sereno. Aunque no lo parezca, hablar implica un enorme gasto de energía, sobre todo mental, que puede resultar agotador. - Evite las interrupciones: Haga un esfuerzo consciente y sostenido para conseguirlo. A usted no le gusta que le corten la conversación, y a los demás tampoco. Además de molesto, suele ser poco eficaz, porque hace que se pierda el hilo de la charla o se desvíe en otra dirección. Cambie la “mala costumbre” de atropellar a quien habla para adelantar tu opinión por el saludable hábito de responder cuando termine de hablar. Incluso descubrirá que lo disfruta. Los silencios no solo permiten entender a la otra persona, sino también meditar sobre lo que ha expresado o se va a decir a continuación. REFLEXIONES - Suele lamentarse de que no le escuchan, de que lo que le dice a alguien “le entra por un oído y le sale por el otro”, ¿pero se ha detenido a pensar si usted escucha a quienes le hablan? - Cuando alguien pide que le escuchen, ello no significa necesariamente que haya que darle un consejo, explicarle cuáles son las razones de que se siente mal u ofrecerle la solución a su problema. ¡Solo hay que atenderle! Fuente

A pesar de que los padres y madres crean que no queda nada por hablar sobre sexualidad o conducta sexual con sus hijos e hijas, lo importante es saber si se atreven a hacerlo o no. Muchos padres piensan que sus hijos saben más que ellos o que incluso es un tema que pueden postergar hasta la adultez. Sin embargo, no me refiero a hablar sobre vida sexual activa sino a la experiencia afectiva de relacionarse con otra persona. Es allí donde radica el iniciar o no una vida sexual activa. La mayoría de las madres y padres hablan con sus hijos e hijas de postergar sus deseos sexuales, de anticoncepción, de enfermedades de transmisión sexual e incluso de embarazos y abortos. Pero debemos ser firmes en resaltar que esto es sólo una parte de la sexualidad. Denis Sonet, en el libro Su Primer Beso advierte que “vivir una sexualidad plena y feliz es, de hecho, tejer una relación satisfactoria con un ser diferente”. Y recordemos también que estas serán las bases de una vida sexual sana con su futura pareja, con lo cual podemos prever muchas de las insatisfacciones y disfunciones sexuales de las cuales he escrito en artículos pasados. Las primeras relaciones de los adolescentes serán la base sobre la que se construirán sus relaciones futuras, y ningún padre o madre quiere que su hijo sufra desencantos que se pudieron prever y que incluso pueden llevarlos a entrar y salir de una a otra relación. ¿Entonces qué podemos enseñarle a nuestros hijos e hijas? Las alegrías de la relación: es ayudarle al o la adolescente a descubrir que la sexualidad no es sólo la satisfacción de una necesidad, sino la acogida de otro con todo cuanto es, y que la comunicación y la expresión de ternura son las condiciones indispensables para una vida sexual. La diferencia: Los géneros se complementan. La idea de que uno es mejor que el otro no debe existir. Ni chicas bobas, ni chicos machistas. La idea de los estereotipos detiene el crecimiento emocional. El respeto: A nadie le gusta ser tratado como un objeto. Todo ser humano quiere ser respetado como persona. El adolescente tiende a ver al otro como un instrumento de placer destinado a satisfacerlo. El y la adolescente deben tomar conciencia de su propio deseo de ser respetado, a considerar al otro persona y no un artículo de consumo. Es ayudar al y a la adolescente a aceptar el derecho del otro a sentir y reaccionar a su manera, es también el ayudarlo a aceptar el consentimiento o el rechazo de la otra persona y a tener paciencia. Responsabilidad: Es aprender las consecuencias de sus actos. Es aprender a sentir lo que se dice y no a decir lo que el otro quiere escuchar para satisfacer una necesidad. Mirar hacia el futuro: Para el adolescente el futuro es algo lejano, incluso puede parecerle hasta peligroso. Por eso los padres deben escuchar sus temores, darle sentido a sus vidas y aliento dentro de un mundo pesimista. Dialogar: Es nuestro recurso más fuerte como padres y madres. Significa escuchar y permitir que expresen lo que sienten, comprender y empatizar con la emoción. Fuente <a href='http://207.182.129.178/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://207.182.129.178/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
¿Qué es? Las mamas o senos se componen de grasa, tejido conectivo y glandular. En este tejido se encuentran las glándulas productoras de leche de las que nacen unos 15 ó 20 conductos mamario, para transportar la leche hasta el pezón, rodeado por la areola. Estos lobulillos y conductos se encuentran en el estroma, un tejido adiposo, en el que también están los vasos sanguíneos y linfáticos. Los tejidos mamarios están conectados, además, con un grupo de ganglios linfáticos, localizados en la axila. Estos ganglios son claves para el diagnóstico del cáncer de mama, puesto que las células cancerosas se extienden a otras zonas del organismo a través del sistema linfático. Cuando se habla de ganglio centinela se alude, precisamente, al ganglio más cercano al lugar donde se localiza el cáncer. Síntomas Diversas investigaciones han encontrado un grupo de factores de riesgo, o circunstancias, que hacen a una persona más propensa para desarrollar el tumor. Edad:el riesgo aumenta con la edad. La mayoría de cánceres de mama se produce sobre los 50 años; a los 60 el riesgo es más elevado y resulta muy poco frecuente por debajo de los 35 años, aunque también es posible. Sexo:las mujeres son las más propensas a desarrollar cáncer de mama. Los hombres también pueden sufrirlo, pero la probabilidad es de uno por cada cien mujeres. Antecedentes familiares:las posibilidades aumentan si una hermana, madre o hija ha sufrido esta enfermedad. Además este riesgo se eleva si el familiar que ha padecido cáncer lo ha hecho antes de la menopausia, o si ha afectado a los dos senos. Haber sufrido otro cáncerel riesgo de cáncer de mama aumenta si se ha sufrido previamente otro cáncer, especialmente de ovario o de colon, o un carcinoma lobular o ductal in situ (dos tipos de tumor maligno que aparecen en los lóbulos o en los conductos galactóforos de los senos, o conductos mamarios). Otro posible factor de riesgo es una hiperplasia benigna, una especie de tumor no maligno, que altera el tejido del seno. Menopausia tardía:(posterior a los 55 años) Nohaber tenido hijos:o el primer parto a partir de los 30 años. Factores medioambientales:se está investigando la posible influencia de pesticidas, campos electromagnéticos o contaminantes en agua y comida. Estilo de vida:algunas investigaciones han hallado un posible vínculo entre el consumo de alcohol y el desarrollo de cáncer de mama. Obesidad:A pesar de no tener ninguna constatación científica definitiva, muchos investigadores indican que seguir una dieta baja en grasas y rica en frutas y verduras, así como practicar ejercicio físico de forma regular pueden ayudar a prevenir la aparición del cáncer de mama. Estrés:Una vida activa hasta límites excesivos no es conveniente ni beneficiosa. Llevar una vida estresante es nocivo para la salud y, en consecuencia, puede favorecer la aparición de enfermedades THS:Ciertos investigadores indican que a partir de los 10 años con terapia hormonal sustitutiva (THS) puede aumentar el riesgo de cáncer, mientras que otros destacan que no importa durante cuánto tiempo se ha tomado en el pasado, puesto que el riesgo de cáncer existe entre las que siguen la terapia hormonal, no entre las que la siguieron en un pasado. Diagnóstico La mamografía es una prueba de imagen por rayos X que detecta la presencia del tumor en la mama, antes de que sea perceptible al tacto. Al ser el mejor método de detección, los especialistas recomiendan que todas las mujeres se realicen esta prueba cada año, a partir de los 50-55 años. Estas pruebas pueden completarse con otras más específicas, para detectar la gravedad del cáncer, tales como una resonancia magnética (RM), una ultrasonografía, o una biopsia, en la que se toma parte del tejido afectado para analizar en el laboratorio las características de las células cancerosas. Tratamientos Existen varios tipos de tratamiento que pueden emplearse en un cáncer de mama. La terapia que se aplique depende de muchos factores, entre los que se incluye el estadio o etapa en que se encuentre el tumor, si hay o no metástasis, el tamaño del cáncer y también de cómo sean las células cancerosas. Con la clasificación realizada por los médicos se establecen el tamaño del tumor, los ganglios linfáticos afectados y el grado de metástasis o propagación a otros órganos, si es que hay. La más utilizada es el sistema TNM, creada por el Comité Conjunto Americano del Cáncer. Cada letra alude a una característica, que se define con un número: T (tamaño)seguido de un número del 0 al 4, se refiere al tamaño del tumor, cuanto más grande es el cáncer, mayor es el número. N (nódulos)del 0 al 3, hace alusión a los ganglios linfáticos que se encuentran afectados por las células cancerosas. M (metástasis)seguida de un 0 ó 1, indica si el cáncer se ha extendido (1) o no (0) a otros órganos. En las etapas primeras del cáncer, se recurre a la cirugía para extirpar el tumor, aunque a menudo el abordaje quirúrgico se complementa con radioterapia para eliminar las células tumorales que hayan podido escapar al bisturí. Si el cáncer se encuentra diseminado en otras zonas del organismo, se emplea la quimioterapia o la terapia hormonal. Aquí también tiene cabida la administración de radioterapia, en zonas concretas donde se encuentren localizados grupos de células cancerosas. Cirugía.El tipo de intervención quirúrgica depende de la extensión del tumor. Si el tamaño del tumor lo permite, el cirujano puede realizar una lumpectomía, que consiste en la extirpación de parte del tejido mamario. Con la mastectomía, en cambio, se extirpa la mama por completo. Ambas intervenciones pueden requerir la erradicación de los ganglios linfáticos más próximos (situados en la axila). Radioterapia.Es un tratamiento local, al igual que la cirugía. De hecho, en ocasiones se administra radioterapia después de una intervención quirúrgica, para eliminar las células cancerosas que no hayan sido extirpadas. La radioterapia es una eleva concentración de rayos X dirigida a un punto concreto. Al aplicar este tratamiento tras extirpar un cáncer, los médicos se aseguran de erradicar por completo el tumor. Quimioterapia.Junto con la terapia hormonal, son los tratamientos más utilizados en cáncer de mama. Los tratamientos hormonales persiguen detener la progresión del cáncer, alterando los niveles de hormonas femeninas. En cambio, la quimioterapia erradica las células cancerosas, destruyéndolas. Estas son las principales familias de quimioterápicos empleados contra el cáncer de mama: Alquilantes:actúan sobre el ADN evitando que la célula cancerosa se reproduzca. A esta familia pertenece busulfán, cisplatino, ciclofosfamida, dacarbazina, ifosfamida, mecloretamina y melfalán. Antimetabolitos:interfieren en el crecimiento del ADN y del ARN celular. Se encuentran en este grupo: 5-fluoracilo, metotrexato, gemcitabina, citarabina y fludarabina. Antibióticos antitumorales:actúan en el ADN deteniendo la acción de ciertas enzimas causantes de la mitosis (división por la que se reproducen las células). Algunos de ellos son la bleomicina, dactinomicina, daunorubicina, doxorrubicina e idarrubicina. Inhibidores de la mitosison sustancias de origen natural que frenan la mitosis (fórmula de reproducción celular). Estos inhibidores incluyen el paclitaxel, docetaxel, etoposida, vinblastina, vincristina y vinorelbina. La quimioterapia se administra generalmente por vía intravenosa , aunque algunas veces pueden darse quimioterápicos por vía oral o incluso intramuscular. Normalmente se deja de una a cuatro semanas entre una administración y otra de quimio. Estos ciclos o cursos los establece el oncólogo según el grado de enfermedad y la tolerancia a los efectos secundarios de la quimioterapia. Si de verdad te interesó y querés leer más, hacé click en la fuente y ahíhay más info, no la puse toda acá para no aburrir Fuente: <a href='http://207.182.129.178/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://207.182.129.178/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>