innico
Usuario (Argentina)
Bella Es ella... es ella. Una maravillosa música suena en mi cabeza. Es ella... es ella quien allí causa destreza. Un camino rodeado de coloridas y extrañas flores, llena esa maldita división con imaginación. Es ella... es ella quien me da inspiración. Las viejas cuerdas de esta gastada guitarra suenan espectacular este día, como nunca lo han hecho desde que aquí estoy, dejando atrás el ayer, para el mañana vivir, con alegría. Es ella... es ella con quien quiero estar hoy. Nuevas melodías marcan su comienzo en mi mente, y generan ciertas fantasías extravagantes, que crean allí un ritmo único y excelente, y marcan esta libre vida que esta por venir. Es ella... es ella quien me hace sonreír. Desde lo mas profundo de su ser, esta chica ya sabe que ahora es una mujer, y sin pensar en el por qué entiende lo que debe hacer. Y es ella, quien me llena de poder. Lentamente, el sol comienza a descender, y la luna llena sale para exhibirse majestuosamente, para que el mar vuelva a crecer. Todo esto ocurre en la mente, no en el corazón, pero ella... ella es la excepción. Es ella... es ella... quien compone esta apasionada canción...
Nova Ese escalofrío, esa sensación de fracaso, ese vacío, que me recorre la columna, y todo el cuerpo. Esa tristeza, que traspasa mis poros, mi piel, como veneno, como caer eternamente. Esa sensación, impotente, de monotonía, de simpleza, del tiempo corriendo muy lento, muy despacio, pero a la vez cada vez mas rápido; por mi mente, por mi subconsciente, por mi vida, por mi muerte, que a lo lejos puede verse, y del todo no logra esconderse. Sueños en el cielo, en las estrellas, que se van desvaneciendo, que desaparecen, desarmándose como olas en la orilla de una playa, única, pero solitaria. Un sinsentido de pensamientos frustrados corre por mi espalda, sobre mis hombros, como una mochila llena de nada, pero infinitamente pesada, como una cadena de una tonelada que no se puede ver. El reloj sigue contando, continúa vibrando, al ritmo de nuestros corazones, como una bella sinfonía perfectamente sincronizada; pero mi ser aún aqui no se halla. En silencio, me encanta apreciar el hermoso infinito cielo nocturno, pensar en si es cierto que todos somos polvo de estrellas, que hemos nacido y sido creado de ellas, que alli se encuentra nuestro hogar; que yo puedo renacer en mi mismo, y brillar, hasta que mi luz eterna se quiera apagar.
En la claridad Desde la oscuridad pienso, desde las sombras creo, desde la penumbra veo, y desde la claridad siento. Mi maldición, es mi decisión, estar condenado a la locura, y derivar a la amargura, escapando de una solución. Lleno de nada, y repleto de todo. Harto de las ficciones , cansado de la realidad, es conmigo con quién debo pactar, en quién debo confiar, no para ganar, sino para vivir, para soñar, para lograr. Observo el cielo y me siento vivo, miro el suelo y me siento perdido, como naufragando en un océano enorme, con fuertes olas que me arrastran, que me llevan al olvido. Desde la oscuridad pienso, desde las sombras creo, desde la penumbra veo, y en la claridad, muero.