Bella
Es ella... es ella.
Una maravillosa música suena en mi cabeza.
Es ella... es ella quien allí causa destreza.
Un camino rodeado de coloridas y extrañas flores,
llena esa maldita división con imaginación.
Es ella... es ella quien me da inspiración.
Las viejas cuerdas de esta gastada guitarra suenan espectacular este día,
como nunca lo han hecho desde que aquí estoy,
dejando atrás el ayer, para el mañana vivir, con alegría.
Es ella... es ella con quien quiero estar hoy.
Nuevas melodías marcan su comienzo en mi mente,
y generan ciertas fantasías extravagantes,
que crean allí un ritmo único y excelente,
y marcan esta libre vida que esta por venir.
Es ella... es ella quien me hace sonreír.
Desde lo mas profundo de su ser,
esta chica ya sabe que ahora es una mujer,
y sin pensar en el por qué entiende lo que debe hacer.
Y es ella, quien me llena de poder.
Lentamente, el sol comienza a descender,
y la luna llena sale para exhibirse majestuosamente,
para que el mar vuelva a crecer.
Todo esto ocurre en la mente, no en el corazón,
pero ella... ella es la excepción.
Es ella... es ella... quien compone esta apasionada canción...
Una maravillosa música suena en mi cabeza.
Es ella... es ella quien allí causa destreza.
Un camino rodeado de coloridas y extrañas flores,
llena esa maldita división con imaginación.
Es ella... es ella quien me da inspiración.
Las viejas cuerdas de esta gastada guitarra suenan espectacular este día,
como nunca lo han hecho desde que aquí estoy,
dejando atrás el ayer, para el mañana vivir, con alegría.
Es ella... es ella con quien quiero estar hoy.
Nuevas melodías marcan su comienzo en mi mente,
y generan ciertas fantasías extravagantes,
que crean allí un ritmo único y excelente,
y marcan esta libre vida que esta por venir.
Es ella... es ella quien me hace sonreír.
Desde lo mas profundo de su ser,
esta chica ya sabe que ahora es una mujer,
y sin pensar en el por qué entiende lo que debe hacer.
Y es ella, quien me llena de poder.
Lentamente, el sol comienza a descender,
y la luna llena sale para exhibirse majestuosamente,
para que el mar vuelva a crecer.
Todo esto ocurre en la mente, no en el corazón,
pero ella... ella es la excepción.
Es ella... es ella... quien compone esta apasionada canción...