Nova
Ese escalofrío, esa sensación de fracaso, ese vacío, que me recorre la columna, y todo el cuerpo.
Esa tristeza, que traspasa mis poros, mi piel, como veneno, como caer eternamente.
Esa sensación, impotente, de monotonía, de simpleza, del tiempo corriendo muy lento, muy despacio, pero a la vez cada vez mas rápido; por mi mente, por mi subconsciente, por mi vida, por mi muerte, que a lo lejos puede verse, y del todo no logra esconderse.
Sueños en el cielo, en las estrellas, que se van desvaneciendo, que desaparecen, desarmándose como olas en la orilla de una playa, única, pero solitaria.
Un sinsentido de pensamientos frustrados corre por mi espalda, sobre mis hombros, como una mochila llena de nada, pero infinitamente pesada, como una cadena de una tonelada que no se puede ver.
El reloj sigue contando, continúa vibrando, al ritmo de nuestros corazones, como una bella sinfonía perfectamente sincronizada; pero mi ser aún aqui no se halla.
En silencio, me encanta apreciar el hermoso infinito cielo nocturno, pensar en si es cierto que todos somos polvo de estrellas, que hemos nacido y sido creado de ellas, que alli se encuentra nuestro hogar; que yo puedo renacer en mi mismo, y brillar, hasta que mi luz eterna se quiera apagar.