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Primer post: 23 jun 2011Último post: 27 jun 2011
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Presidencia de Néstro Kirchner. Aspectos económicos
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/27/2011

Hola amigos! Acá les dejo otro resumen. Este es sobre algunas de las políticas ecoómicas aplicadas durante el gobierno de Kirchner. Saludos a todos!! NESTOR CARLOS KIRCHNER Gobierno Constitucional del 25-05-03 al 10-12-07 Al frente del Ministerio de Economía: Roberto Lavagna; Felisa Micelli; Miguel Gustavo Peirano. En las elecciones del 27/04/03, el partido Frente para la Victoria, encabezado por Néstor Kirchner, obtuvo solo un 22% de los votos, resultando superado por Menem con el 24.3% de los votos. Si ningún candidato logra el 45% de los votos válidos, los dos más votados deben disputar una segunda vuelta (ballotage). La segunda vuelta debía disputarse el 18/05/03 y los sondeos previos indicaban entre un 60% y 70% de intención de voto para Kirchner, no por méritos propios sino por el rechazo a que Menem presidiera nuevamente el país. El 14 de mayo Menem anuncia su decisión de renunciar a la candidatura, hecho que automáticamente convirtió a Néstor Kirchner en presidente electo, asumiendo el 25/05/03. Asumió confirmando al ministro de economía de Duhalde, Roberto Lavagna, y a otros miembros del gabinete de su antecesor. La política económica del gobierno de Kirchner continua los lineamientos establecidos por Lavagna bajo la presidencia de Duhalde, manteniendo la devaluación de la moneda mediante una fuerte participación del Banco Central en la compra de divisas, impulsando mediante las exportaciones un crecimiento económico con tasas del PBI cercanas al 10%. Las políticas implementadas fueron exitosas, además, en sacar al país de la cesación de pagos más grande de su historia: se canjeó la deuda soberana, de valor nulo tras la crisis del 2001, por nuevos bonos indexados por la inflación y el Índice de crecimiento económico. Los Índices de pobreza y de desempleo disminuyeron notoriamente. A fines de noviembre de 2005, el ministro de economía Roberto Lavagna renunció al cargo de ministro de Economía, sucediéndolo Felisa Miceli, que se desempeñaba hasta el momento como presidenta del Banco Nación, entre sus medidas en materia económica, desde el gobierno se aplicaron restricciones a las exportaciones de carne y controles de precios para evitar el aumento inflacionario. A mediados de 2007, la ministra de economía Felisa Miceli se vio envuelta en un escándalo de corrupción, por lo que presenta su renuncia a su cargo el 16 de julio de 2007. Ese mismo año, procedió a designar al hasta entonces Secretario de Comunicaciones, Guillermo Moreno, como Secretario de Comercio Interior. Moreno se convirtió en uno de los principales ejecutores de las políticas económicas de Kirchner, que han sido motivo de fuertes críticas tanto por su forma como contenido. Una de las medidas más discutidas fue la intervención del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). En enero de 2007, su dirección del índice de precios fue intervenida, sin previo aviso, por Beatriz Paglieri, quien estaba vinculada políticamente con el Secretario de Comercio Guillermo Moreno. Los empleados del Instituto denunciaron entonces que hubo un cambio de la metodología, pero que este cambio no fue publicado ni discutido con los técnicos. El 02/06/07 el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, confirmó que Kirchner no buscaría la reelección en las elecciones presidenciales de octubre, agregando que quien lo haría sería su esposa, la senadora Cristina Fernández, como representante del "Frente para la Victoria". Evolución del PBI entre 1990 y 2006 Se aprecia el período de crecimiento en el PBI (tanto nominal como a Paridad del Poder Adquisitivo ) luego del cambio de modelo económico iniciado por Eduardo Duhalde y continuado por Néstor Kirchner. A mediados de 2002 se comienzan a vislumbrar signos de reactivación económica y desde 2003 a 2007, el país registró una fase de crecimiento económico con tasas que oscilaron en torno al 9% (8.8% en 2003, 9% en 2004, 9.2% en 2005, 8.5% en 2006, 8.7% en 2007 y 6.8 en 2008), en parte debido a una política económica de dólar alto destinada a favorecer la sustitución de importaciones, que ha incrementado la competitividad de la industria argentina. A causa de la recuperación de la economía que se ha observado en el período 2003 - 2008, y teniendo en cuenta que en el tercer trimestre de 2005 el PBI argentino (en pesos argentinos y a precios constantes) superó el valor de 1998, se puede decir que la crisis económica ha finalizado. Políticas aplicadas por el gobierno de Néstor Kirchner • Tipo de cambio alto Luego del fracaso de la política del 1 a 1 de los noventa, para muchos resultaba obvio que el país necesitaba un tipo de cambio alto para restaurar su entramado productivo. El tema a resolver era cómo se implementaba. En una de las primeras muestras del sentido heterodoxo que marcaría toda su política económica, Kirchner puso al Banco Central en sintonía con las necesidades del país. La intervención en el mercado cambiario de la entidad monetaria sostuvo un tipo de cambio que aún hoy, medido en términos multilaterales (comparado con una canasta de monedas de los países con los que se mantienen relaciones comerciales), es un 70% más alto que en 2001. El resultado de esta política fueron siete años de un importante superávit comercial y haber conseguido el más alto nivel de reservas de la historia, que hoy alcanzan un monto cercano a los U$S 52 mil millones. Esos dólares son un seguro de estabilidad financiera y previsibilidad económica. • Desendeudamiento En 2003 la deuda pública era de U$S 178000 millones. Monto que representaba el 138% del PBI. En 2005 se presentó ante el Congreso un proyecto de ley para encarar la negociación externa de U$S 81835 millones, que habían sido defolteados en 2002. El entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna, le presentó a Kirchner un menú con seis escenarios de quita para negociar. Iban desde un 28% a un 65% de descuento. Kirchner eligió el 65%. Con el descuento elegido por el ex presidente, la propuesta tuvo un 76.1% de aceptación. En los años siguientes, el Gobierno canceló los títulos públicos que fueron venciendo y renegoció los vencimientos con tenedores institucionales locales y extranjeros, a excepción del FMI. Este año se reabrió el canje con la misma propuesta y se llegó a un total del 92.4% de aceptación. En 2003, si se hubiese querido cumplir los compromisos sin quita, los intereses anuales de la deuda representaban el 88% del Presupuesto nacional; hoy, los intereses se llevan apenas el 7.5% del Presupuesto. • Fondo Monetario Internacional Durante el gobierno de Kirchner, Argentina y el Fondo Monetario Internacional han mantenido una relación tirante. Al igual que Brasil, una de las principales medidas de su gestión fue cancelar por anticipado, y en un solo pago, la totalidad de la deuda con este organismo internacional por un monto de U$S 9530 millones, los cuales fueron extraídos de las reservas del Banco Central. Durante el año 2005, se realizó el canje de la deuda, que iniciaba las renegociaciones por los bonos que habían quedado en default desde 2001. El objetivo declarado de ambos gobiernos fue terminar con la sujeción de las respectivas políticas económicas nacionales a las indicaciones del FMI. Canje de la deuda argentina Con la crisis de diciembre de 2001, la Argentina entró en suspensión de pagos (default) de su deuda externa. Este default ha sido el más largo de la historia financiera moderna, e implica fundamentalmente la cesación de pagos de capital e intereses de los títulos de deuda pública emitidos por el Estado (deuda soberana). A fines de 2004, la deuda externa total alcanzaba los U$S 178000 millones. Durante 2003, el gobierno de Néstor Kirchner logró negociar una reprogramación de las obligaciones con los organismos financieros multilaterales (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y otros menores) en lo que se llamó el canje de la deuda argentina. Sin embargo, quedaban aún en default U$S 81800 millones en títulos en manos de acreedores privados. En junio de 2004 el gobierno argentino anuncia que la base de negociación para reestructurar los pagos de esa deuda sería una quita del orden del 75%. El 14 de enero de 2005 se lanzó oficialmente la operación de canje de la deuda en default. A cambio de los títulos en mora, el gobierno argentino ofrece tres nuevos bonos: • El bono Par, que no implica quita del capital original adeudado, pagará un interés inicial del 1.33% que subirá progresivamente hasta alcanzar el 5.25% a los 25 años de su emisión, y tendrá un plazo de 33 años; • El bono Cuasi Par —que incluye una reducción del 30.1% del capital— pagará un interés del 3.31% más un coeficiente ligado al índice de precios al consumidor y tendrá un plazo de 30 años; • El bono Descuento —que implicará una quita del 66.3%— pagará el mayor interés, 8.28%, y tendrá un plazo de 28 años. Los bonos ofrecen además una compensación adicional, ligada al crecimiento del PBI. El plazo para la recepción de las expresiones de interés finalizó el 25 de febrero de 2005; el nivel de aceptación alcanzado permitió renegociar aproximadamente el 76.15% del monto adeudado. Se reestructuraron deudas por un valor equivalente a U$S 62.5 miles de millones de valor nominal, canjeadas por nuevos títulos por un valor nominal equivalente a U$S 35.3 mil millones (15 mil millones en títulos Par, 11.9 mil en títulos Discount, y 24.3 mil millones de pesos argentinos en títulos Cuasi Par); además, como consecuencia de la reestructuración, el componente en pesos de la deuda pasó del 3 al 37%. Por el enorme monto involucrado, y la cantidad de títulos involucrados, se considera que esta es la operación más importante de la historia financiera mundial. • Política salarial El primer paso que se dio desde el Ministerio de Trabajo en 2003 fue volver a reunir al Consejo Nacional del Salario Mínimo, Vital y Móvil después de 14 años. El Mínimo se actualizó de $200 a $500. El aumento fue un mensaje para los trabajadores que ganaban más y vieron achatar la pirámide salarial. Así comenzaron a avanzar las Convenciones Colectivas de Trabajo y empezaron a firmarse convenios a la suba. En 2003 se firmaron 203 convenios; en 2009, 1286. En la actualidad el mínimo es de $1840 (a partir de enero de 2011), casi un 900% arriba de 2003 y el salario promedio es de $2890. • Integración regional Néstor Kirchner fue uno de los actores protagónicos del fortalecimiento del MERCOSUR y luego de la Unasur, organismo del que fue secretario general hasta el día de su fallecimiento. Más allá de las consecuencias positivas en materia geopolítica, los resultados económicos de estos avances fueron un factor trascendente en el crecimiento nacional. Un ejemplo fue el acuerdo automotor con Brasil, que en 2010 permitirá exportar al país vecino casi 400 mil vehículos. También sirvió para sumar valor agregado a las exportaciones, ya que el 66% de las manufacturas industriales se venden a Latinoamérica. • Retenciones El gobierno de Eduardo Duhalde había implementado luego de la devaluación una alícuota del 10% en los derechos de exportación de granos. Kirchner la fue elevando hasta llegar a un 35% en soja, un 32% para el girasol, 25% para el trigo y 27% para el maíz. Posteriormente, en el mandato de Cristina Fernández, el tema de la instauración de retenciones móviles traería grandes conflictos con el sector agropecuario. Las mismas no llegaron a concretarse debido al ya famoso voto negativo del Presidente del Senado, y también Vicepresidente de la Nación, Julio Cobos. • Política industrial Entre 1990 y 2002 cerraron sus puertas 82300 empresas. Sólo el 12% de las máquinas para oficinas que se vendían eran nacionales. El 88% de los juguetes eran importados, la industria del calzado local sólo participaba en el 38% del mercado y la textil, en el 42%. La política de apertura irrestricta a las importaciones había arrasado con el entramado productivo. En la actualidad, el 65% de los ítems de importación deben pedir una licencia no automática al Ministerio de Industria. El organismo analiza el impacto en la industria local antes de liberarla. El tipo de cambio, el mayor acceso al crédito, basado casi en su totalidad en la banca pública, y los incentivos creados por la cartera industrial, como la Ley de Promoción Industrial, contribuyeron para crear 125 nuevas empresas en siete años. Entre el segundo trimestre de 2003 y el mismo período de 2010, durante los mandatos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, la economía creció un 70.3%. En ese lapso se generaron 4.1 millones de puestos de trabajo. La brecha de ingresos entre el 10% de la población más rica y el 10% de la menos favorecida se redujo entre el tercer trimestre del 2003 al segundo de 2010 un 60%, pasando de 54.0 a 21.9 veces. Luego de décadas de fuga de cerebros, en siete años se repatriaron 762 científicos. Los críticos a la política económica del gobierno argumentan que el alto crecimiento económico se debe más a una tendencia mundial que a particularidades argentinas. Sostienen que la recuperación económica del gobierno de Kirchner no podría mantenerse sin la depresión de los salarios, y el elevado precio internacional de los granos y cereales que exporta Argentina y que el canje de la deuda externa no ha implicado una quita, sino que la nueva deuda, al estar indexada, crece indefinidamente. Los defensores de los logros de la política económica del gobierno, sostienen que Kirchner asumió en una situación cercana a la guerra civil y que la mayoría de los demás países de la región, han tenido un desempeño económico-social más acotado que el argentino, y que ello se debe precisamente a la política económica adoptada. En Noviembre de 2006 las reservas internacionales subieron más de U$S 30000 millones, la desocupación bajo al 10% y la pobreza se mantiene en un 33.5%. Datos más importantes del período • Disminución de la desocupación a menos de dos dígitos. • Disminución de la indigencia del 27% en 2003 al 12% al final de su mandato; y de la pobreza del 57% al 34% durante el mismo período. • Aumento de la inflación. • Aumento del PBI a razón del 8% promedio anual. • Aumento de la PAI del 35% al 45% del PBI. • Aumento de la inversión del 14% del PBI en 2003 al 22% en 2007. • Superávit fiscal y comercial. • Aumento del gasto público. • Disminución de la deuda externa por el canje de deuda de la misma.

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Gobierno de Fernando De la Rúa. Políticas económicas
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/27/2011

FERNANDO DE LA RUA Gobierno Constitucional del 10-12-99 al 20-12-01 Al frente del Ministerio de Economía: José Luis Machinea; Ricardo López Murphy; Domingo Cavallo. De La Rúa asume en diciembre de 1999, en el marco de una campaña electoral centrada principalmente en la corrupción existente y en la transparencia en la administración del estado que aplicaría este gobierno, pero en lo económico no había propuestas, de hecho dentro de las propuestas se afirmaba que la convertibilidad no se tocaba. Lo poco que decía Machinea (Ministro de Economía al asumir), era que justamente si asumía iba a profundizar el modelo ortodoxo existente, con justamente una mayor disciplina en lo no ortodoxo que tenía en la gestión anterior, especialmente el tema del déficit y el manejo de las cuentas públicas. Una vez que asume De La Rúa, en pocos meses se empiezan a ver las desprolijidades en lo político y casos de corrupción muy evidentes, que saltan a la vista tan inmediatamente de asumido el cargo, y que además sobre la base de una campaña que justamente prometía poner fin a todas estas situaciones, echaba dudas acerca de la veracidad de todo lo que se había prometido. Durante todo el año 2000 De La Rúa fue perdiendo mucha imagen, lo que le quitó poder político al gobierno. Recordar también la Ley Laboral, que fue muy resistida, y al final salió, pero cuando salió se hizo la denuncia de corrupción (se la llamó La Ley Banelco), con lo cual se echó un manto de duda sobre todo el poder político: no sólo se sospechaba del poder ejecutivo sino también del legislativo. Esta reforma laboral significaba un deterioro de las condiciones laborales, con lo cual la corrupción no solo erosionaba la política sino ahora también lo social, lo laboral, lo que motivó a fuertes reclamos. Otro hecho tiene que ver con la ruptura formal de la Alianza, que se produce cuando Chacho Álvarez en Octubre del 2000, renuncia a su cargo de Vicepresidente. El había tomado un poco el rol de acusador de todos estos hechos de corrupción y sumado a otras cuestiones básicamente de tipo económicas, hicieron que al final renunciara. Así que si un gobierno había llegado al poder sobre la base de una Alianza, y a menos de un año esa alianza estaba rota, existían dudas sobre el futuro de este gobierno. Hay que recordar que De La Rúa gana, pero las principales provincias habían quedado en manos de la oposición, y que tampoco logra la mayoría en las cámaras legislativas. Esto le dificultaría la gestión en un comienzo, pero luego, en el marco de la crisis, las cámaras hicieron la vista gorda: salvo en algunos casos, el Congreso aprobó todo y no actuó como poder equilibrante. Política de José Luis Machinea Cuando asume Machinea, se percibía la recesión, pero no estaba totalmente definida: había un optimismo relativo, pero optimismo al fin. Entonces la idea era, en el marco del mismo modelo, mejorar la productividad de la producción, hacer que esto implique una disminución en los precios de los productos, que permita ganar competitividad, principalmente con respecto a los mercados internacionales. Este aumento en el comercio internacional, significaría el ingreso de las divisas que el modelo necesitaba. En el marco de que la crisis de la deuda seguía existiendo, porque no olvidemos que el Plan Brady había pospuesto por algunos años algunos vencimientos fuertes, que se le concentraron a Menem en la segunda gestión y ahora en la presidencia de De La Rúa estaban latentes. La carga de la deuda era realmente significativa. La situación era recesiva: • el PBI había caído respecto del año anterior; • había caído la demanda agregada, básicamente por la sobrevaluación del tipo de cambio; • habían caído las exportaciones, sobre todo con respecto a Brasil que había devaluado (recordar que antes de la devaluación de Brasil, el comercio con esa nación nos salvó gran parte del déficit comercial); • aumento del desempleo; • crisis de la deuda. Durante este año, en el comercio internacional, las condiciones tampoco le fueron favorables. El dólar se apreció con respecto a otras monedas del mundo, con lo cual el peso también. Hubo una deflación internacional, con lo cual la situación se hacía más crítica para obtener divisas, y empezaba a operar el mecanismo de la tasa de interés, que ante una disminución de fondos la tasa de interés aumenta y eso empieza a girar como un motor recesivo de la economía. Las medidas que Machinea propuso recién al año siguiente fueron: • aumento de impuestos; • disminución de salarios y jubilaciones; • ajuste del Estado (en su estructura orgánica); • recortes presupuestarios generales; • reforma laboral. El justificativo de estas medidas era un poco repensando la crisis del Tequila, donde se había salido con una profundización del modelo: acá era exactamente lo mismo. Para salir de esta situación, lo fundamental era mantener el crédito internacional abierto, porque cosas para privatizar ya no había, y la austeridad deseada, por el contrario, significaba una disminución del déficit para obtener una disminución en el riesgo de insolvencia intertemporal, que provocara una disminución en la tasa de interés, y que al ser más barato el dinero, propiciara un aumento del gasto privado. Esta idea de cómo hacer para reactivar la economía es permanente: es la base de todas las políticas que se aplicaron en el marco de la convertibilidad. Resultados de las medidas - El PBI no creció: en el año 2000 se estancó. Las estadísticas dicen que aumentó un 0,5%. - Surgen dudas sobre la capacidad del gobierno para manejar la situación: en este punto estas dudas ya son más graves que las dudas sobre el funcionamiento del modelo económico mismo, lo que en el plano económico generaba una gran incertidumbre sobre el riesgo de solvencia intertemporal, sobre si esta cuarta condición de la convertibilidad se iba a poder mantener o no. Mayo 2000: nuevos ajustes En este marco, en mayo del 2000 hay nuevos ajustes, que cada vez más drásticos: - se disminuyen salarios públicos y jubilaciones en un 13% para quienes cobraran más de $1000; - se disminuyen contratos del Estado en un 30%. Se pensó que habiendo tomado estas medidas para el sector estatal, los privados tendrían el mismo comportamiento. Con esto iba a haber una disminución general de precios que iba a hacer que se ganara competitividad en el mercado internacional. Octubre 2000: incentivos a la inversión privada Este mecanismo no operaba, no se ponía en funcionamiento, el PBI no crecía, cosa que había afectado fuertemente la recaudación porque no se recaudaba prácticamente nada, y en octubre de 2000 se lanzan algunos planes muy débiles de incentivo a la inversión privada. • Se redujeron gravámenes al endeudamiento privado. • Facilidades crediticias para facilitar la iniciativa de actividades productivas que justamente eran las que se querían impulsar, se beneficiaba al que andaba bien, justamente para que ande mejor. Esto significaba problemas para los que no andaban tan bien, acentuando el círculo vicioso de cierre de establecimientos y de expulsión de mano de obra. Estas medidas fueron insuficientes, a tal punto que se propone un ajuste para el presupuesto del 2001 (año siguiente) de 700 millones de pesos. A esta altura se rompe la coalición de la Alianza con la renuncia de Chacho Álvarez, y hay un cambio drástico en las expectativas de los agentes financieros: acá aparece esa palabra tan usada por aquel entonces: el riesgo país. El riesgo país es un indicador que representa la percepción que tienen los agentes económicos sobre la solvencia intertemporal de la economía: se mide por la tasa de interés que se paga por empréstitos efectuados a la Argentina en este caso, con respecto a otros países de bajo riesgo (mide el spread de la tasa de interés que pagan los bonos argentinos con respecto a los bonos libres de riesgo). A más riesgo, se paga mayor interés, y el riesgo país indica eso. Este riesgo país hizo que la tasa de interés para obtener financiamiento internacional voluntario se elevara al 14%, lo que dejó al país fuera del mercado internacional de capitales. Noviembre 2000: Blindaje del FMI En noviembre de 2000, frente a este contexto, se negocia con el FMI un blindaje. Fue muy importante, porque eran U$S 40000 millones que el FMI ponía a disposición del gobierno argentino. Este blindaje buscaba evitar crisis financieras como las ocurridas en México, sudeste asiático, Rusia, Brasil. En esos casos, la ayuda externa había venido después de las crisis. Ahora el blindaje a nuestro país tenía por objeto anticiparse a una crisis del sector financiero y garantizar a los acreedores el pago de la deuda externa (llevar confianza a los acreedores), permitiendo disminuir el riesgo país temporariamente y, con eso, una baja de la tasa de interés. Comenzaría nuevamente a operar el mecanismo de reactivación vía tasa de interés: baja el riesgo país, baja la tasa de interés, aumenta el gasto privado por la vía de la inversión. Esto daba más "confianza política" ya que se supone que si los organismos internacionales aprobaban este tipo de medidas para un gobierno, era porque de alguna manera estos organismos que los monitoreaban y auditaban permanentemente le tenían confianza. Esta era la lógica operante en el mecanismo. Pero el FMI no iba a dar este crédito así porque sí: otorgaba esta ayuda en tanto y en cuanto el gobierno cumpliera con las pautas con las que se había comprometido previamente: eran pautas que se medían trimestralmente en términos de las cuentas públicas. Este blindaje se complementó con varios Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) sancionados a fines de enero 2001, pero pese a ello no se reactivó la economía (el mecanismo, si operaba, operaba muy lentamente), la recaudación tributaria era menor que la esperada y era evidente que la meta pautada con el FMI para el primer trimestre del 2001 no se iba a poder cumplir (de hecho no se cumplió). En general, se ponía mucho énfasis en disminuir el gasto fiscal pero menos en los ingresos del estado (se ponía atención en que era alto el gasto fiscal y muy poco se acentuaba en que los ingresos era cada vez menores). Si la lógica del modelo es que la economía va a salir por otro mecanismo, no por uno de fomento a la actividad, es obvio de que no vale la pena discutir de cómo hacer crecer la economía, hay que discutir en cómo hacer para bajar el gasto. En este período comienza la fuga de capitales, que va a pasar bastante desapercibida en este momento pero ya hacia el segundo semestre del año se transformó en algo conocido que a su vez promocionaba más la fuga de capitales. Esto también en el marco de un Banco Central que estaba permanentemente sospechado: surge una ofensiva institucional contra el presidente del BCRA, Pedro Pou (se lo había acusado de algunas desprolijidades), y Machinea solicita a De La Rúa su reemplazo por Cavallo. Machinea tenía miedo que con estos eventos la desconfianza de los agentes económicos se acentuara, por lo que prefiere el reemplazo por Cavallo confiando en que su reputación calmaría la incertidumbre. De La Rúa no accede y Machinea renuncia en marzo de 2001. Marzo 2001: Ministro López Murphy El próximo ministro de economía fue Ricardo López Murphy que estaba en Defensa. Él era el que iba a ser el ministro de economía de De La Rúa desde un principio pero no lo fue porque para él el problema de la economía argentina no era la convertibilidad sino que eran los altos costos y principalmente el tema de los salarios, o sea, que la primer medida que él iba a lanzar era de reducir un 10% los sueldos. Como esta medida era totalmente impopular lo mandaron a Defensa, pero al año siguiente frente al fracaso de Machinea, lo convocaron a él. Esto significaba para los agentes económicos una profundización más estricta del modelo ortodoxo y con él se sumaron un conjunto de técnicos y funcionarios todos provenientes de FIEL (Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas). Esto representó las políticas neoliberales de esa época (no solamente representó sino que también lo sostenía teóricamente). Las medidas de López Murphy fueron (propone un plan de ajuste ortodoxo para cumplir con las metas fiscales): 1) profundizar más la reforma llevando a una reducción del gasto público en 2000 millones de pesos, mediante el recorte de transferencias a las provincias y eliminación de exenciones impositivas y subsidios al tabaco y los combustibles; 2) reducción del presupuesto educativo en aproximadamente 1100 millones de pesos (mediante la eliminación de 550 millones de pesos del incentivo docente y 360 millones de pesos a las universidades y 200 millones en infraestructura); 3) despido de más de 100000 empleados públicos. Las medidas, especialmente la 2) y la 3), tuvieron muchísima repercusión pública. Los resultados fueron prácticamente inmediatos: los únicos que aplaudieron estas medidas fueron los operadores bursátiles, en su discurso inaugural en la Bolsa de Comercio (tuvo el apoyo de los que estuvieron presentes al momento de dar su discurso: los banqueros, un sector del empresariado y de los organismos internacionales). Fuera de este recinto, el programa de ajuste fue resistido firmemente. La oposición social fue muy fuerte. Esto produjo una renuncia masiva de funcionarios, básicamente los que habían quedado del FREPASO. Además, el equipo que acompañaba al ministro era formado por varios de sus colaboradores de FIEL, algunos de los cuales habían sido funcionarios durante la dictadura militar. La conjunción de estos factores provocó un verdadero estallido social, que obligó a López Murphy a renunciar antes de las 2 semanas de haber asumido, no llegando a aplicarse estos ajustes (estos ajustes eran totalmente regresivos en la distribución del ingreso). Su renuncia desencadenó una segunda crisis en menos de un mes, lo que derivó en la designación de Domingo Cavallo como nuevo Ministro de Economía. Marzo 2001: regresa Cavallo Siendo que De La Rúa se había opuesto a convocarlo anteriormente, la jugada de Cavallo era como casi la última carta. Cuando Cavallo asume, ante el fracaso de la política de López Murphy, aparece con un tinte un poco más social y productivo. La situación económica era incontrolable. Durante sus primeras semanas de gestión logró mucho apoyo político, lo que le permitió lograr del Congreso la aprobación de todas las medidas reclamadas, incluida la concesión de poderes especiales. Confiaba en su reputación y en las relaciones nacionales e internacionales, pero la precariedad de la coyuntura incrementaba el riesgo país por la posibilidad de una devaluación y cesación de pagos. La precariedad del esquema quedó evidenciada en la fuga de dinero del sistema bancario. Frente a la evidencia de que el reordenamiento de la situación fiscal era inalcanzable sin reactivación económica, Cavallo anuncia sus PLANES DE COMPETITIVIDAD para distintas ramas de la actividad, para estimular las inversiones y aumentar la productividad. Entre las medidas encontramos: 1) reducción de aportes patronales y de la seguridad social; 2) reducción en los aranceles de importación de bienes de capital; 3) se acordaron algunas exenciones impositivas puntuales; 4) aumento en las tarifas de los bienes de consumo importados. Estas medidas apuntaban a la oferta, pero las oportunidades de inversión no aparecían. La lógica era que esto repercutiera en una mejor performance exportadora (favorecer a la reducción de costos de algunos sectores exportadores para que vía el comercio internacional el país se hiciera de divisas), pero en un marco donde el dólar se revaluaba y las exportaciones no aumentaban, la oferta no se reactivaría por ese lado. La reactivación entonces sólo podía venir por un incremento de la demanda doméstica. La demanda, que podría haber sido la inyección que permitiera compensar ese lapso entre la aplicación de la medida y la obtención de los resultados, estaba tremendamente deprimida porque no había habido ninguna contra-política a todos los ajustes que se habían dado anteriormente. El consumo estaba deprimido por el círculo de déficit fiscal-ajuste-recesión-déficit fiscal, y la recesión era el único mecanismo de ajuste en la balanza comercial. Los intereses creados en torno a la convertibilidad postergaban la salida. Obviamente que Cavallo asume para defender a rajatabla la convertibilidad, o sea que ese círculo vicioso no se ponía en tela de juicio. Pero como era cierto que empezaban a aparecer argumentos en contra de esta situación, validados por los indicadores económicos que eran cada vez más negativos, hay dos intentos para flexibilizar o para cambiar el esquema. Ellos son: Propuestas de Cavallo: • Convertibilidad ampliada Esta fue una propuesta del mismo Cavallo que no llegó a implementarse. Esta propuesta decía que había que establecer la paridad del peso con una canasta de monedas compuesta por el dólar y el euro. El euro tenía que entrar en vigencia el 01/01/2002 y si bien es cierto que cotizaba más alto que el dólar, se esperaba que convergiera hacia el 1 a 1 entre el dólar y el euro. Entonces lo que hacía era básicamente una devaluación encubierta. Según los cálculos de Cavallo, a través de esta devaluación encubierta se podía ganar hasta un 10%. Lo cierto es que cuando entró en vigencia se volvió a apreciar el euro. Cuando el euro llegó el 01/01/2002 convergía con el dólar pero después se volvió a apreciar, con lo cual si hubiera aplicado esta convertibilidad ampliada, la Argentina habría ganado competitividad hasta el 01/01/2002, pero después hubiese perdido sustancialmente. Lo cierto es que esto demostraba que Cavallo ya empezaba a desconfiar de su propio modelo y, con tal de no cambiar el concepto político, estaba pensando de que manera flexibilizarlo porque el mismo estaba muy encerrado. • Dolarización La dolarización significaba totalmente, más allá de los aspectos de la soberanía en cuanto al sello de la moneda legal, la pérdida de por vida de la política monetaria. De hecho en aquel entonces se planteaba prácticamente que la sustitución definitiva de moneda significaba la pérdida definitiva de la soberanía monetaria. La lógica, en este caso era que sin pesos ni política cambiaria (cuánto valen esos pesos en relación con otras monedas del mundo) en la economía, se eliminaría totalmente el riesgo cambiario. Al no haber riesgo cambiario el riego país tenía que disminuir, por lo tanto, tenía que disminuir la tasa de interés y eso significaría una reactivación. Acá se puede ver claramente el concepto neoliberal de esta medida, porque el objetivo era la estabilidad de los precios, lo que se conseguía a través de un tipo de cambio fijo. Justamente la política monetaria queda sujeta a la autoridad que acuña el dólar, en este caso iba a ser la Reserva Federal que administraba la cantidad de pesos que había en la economía. Esto obviamente era una medida muy tajante. A pesar que hubo muchos detractores, hubo muchos que estaban a favor, se hizo una prédica fuerte en el campo teórico acerca de la dolarización. Los que apoyaron mucho esta medida fueron: el FMI con declaraciones de apoyo concretas, el Tesoro de los Estados Unidos por el señoreaje que podía llegar a tener por la circulación del dólar en Argentina. También apoyaban esta medida: los bancos extranjeros, las AFJP y las empresas privatizadas porque tenían sus acreencias dolarizadas. Dentro del gobierno también había posturas a favor como ser: Mondino, y el mismo Cavallo que con tal de no salir del esquema, haría cualquier cosa. Lo cierto es que tampoco esto tuvo mucho consenso desde afuera, de agentes y de organismos que no son los que recién mencionamos, porque la dolarización tampoco eliminaba el problema del endeudamiento argentino, o sea, la deuda era en dólares y si los pesos pasaban a ser dólares se seguía debiendo la misma cantidad. Con lo cual el problema, sobre todo con los acreedores internacionales, seguía persistiendo. En concreto, Cavallo fue más ortodoxo que Machinea y que López Murphy. Si Machinea planteaba un ajuste de 800 millones de pesos y López Murphy lo planteaba de 2000 millones de pesos, Cavallo decía que había que ajustar 4000 millones de pesos. Lo que pasa es que Cavallo fue mucho más delicado políticamente que López Murphy: - acompañó estas medidas de ajuste con otras medidas de promociones sectoriales; - tenía un apoyo político muy fuerte (recordar que se le otorgaron superpoderes) con lo cual podía hacer y deshacer muchas cosas que eran atribuciones del Congreso (PL); - había varios sectores que estaban en complicidad con esta situación, con lo cual fue posible que se llevara a cabo un ajuste mucho más fuerte que el que intentó un ministro que duró apenas dos semanas. No obstante la lógica económica operante seguía siendo exactamente la misma. Más medidas Frente al: - continuo deterioro fiscal; - dificultades de obtener financiamiento; - recaída del nivel de actividad; - inminente necesidad de atender compromisos con los acreedores. Hay que tomar medidas urgentes para aumentar la recaudación, por lo que Cavallo: - implementa el impuesto a débitos y créditos bancarios; - elimina exenciones al pago del IVA. En abril 2001 la Comisión Bicameral Parlamentaria resuelve la situación de Pedro Pou, destituyéndolo por negligencia y desidia, considerándolo incapaz de controlar las actividades ilegales de los bancos privados. Cavallo promueve a Maccarone como Presidente del BCRA. Junio 2001: Megacanje En junio de 2001 se produce el Megacanje, que fue un cambio voluntario de deuda. Se refinanció deuda a una tasa mucho mayor, aproximadamente del 15% y se dolarizó también una parte de la deuda, aproximadamente unos U$S 29000 millones que ponía nuevamente en escena la gran duda acerca la solvencia intertemporal del modelo porque solamente en el 2005 había un compromiso de U$S 80000 millones para pagar en ese año, con lo cual era prácticamente obvio que el modelo era insostenible. Así y todo la coyuntura era tan inmediata que se llevó a cabo y para que se lleve a cabo no fue muy sencillo. Los bonos fueron sobrevaluados y gran parte de la responsabilidad de la operación estuvo a cargo de Mulford que fue en la década del '90 secretario del tesoro y amigo personal de Cavallo. Este personaje se encargó de hacer la promoción de este canje internacionalmente. Con lo cual su banco, el que dirigía, y otros mas, obviamente que tuvieron una asidua ganancia de unos U$S 150 millones en una semana. Los agentes económicos lo aceptan, aunque veían que era prácticamente imposible que el estado lo pagara, debido que frente al default que estaba latente, la refinanciación de deuda tenía un impacto positivo no solamente en el hecho de que postergaba pagos, sino que intentaba nuevamente alimentar este círculo a través de la confianza, de la reducción del riesgo país y de la disminución de la tasa de interés. Pero por otro lado, hecho que compensaba la posible baja del riesgo, era nuevamente la gran duda acerca de cuanto iba a durar ese canje y si Argentina iba a poder pagar. Este alivio duró muy poco como todas las medidas, volvió a subir el riesgo país sobre todo porque el estado necesitaba recursos. Si bien es cierto que se ajustaba terriblemente la estructura del estado, igualmente los ingresos estaban tan deprimidos que ni siquiera se podía llegar a cubrir el gasto de un estado achicado. Hacia Agosto de 2001 hay una negociación con el FMI al cual había que pagarle capital e intereses por U$S 5000 millones. Ellos nos vuelven a prestar pero esto no significaba un ingreso de divisas, sino que era un nuevo préstamo para refinanciar capital e intereses que vencían. La condición del FMI en este caso era que el estado reprograme de manera creíble la deuda, cosa que el estado no hizo, y a cambio de eso le propuso una estricta conducta de Déficit Cero. El "déficit cero" significaba priorizar el pago de: - la deuda pública, - y de las transferencias a las provincias comprometidas anteriormente. Los salarios, jubilaciones y deudas a proveedores quedaban condicionados a las disponibilidades de excedentes, reduciéndose proporcionalmente a la brecha entre ingresos y gastos (solamente en caso de que hubieran recursos, se pagaban sueldos, jubilaciones y proveedores). Esto fue muy significativo justamente porque si no se llegaba al nivel de recaudación necesario, no se pagaban sueldos, jubilaciones ni a proveedores. Con lo cual es interesante ver cómo el nivel de compromiso con el modelo de que las políticas que se adoptaban, daban totalmente la espalda a otros hechos de la economía real. En este mismo mes la fuga de capitales sigue en niveles altos, fugándose U$S 3000 millones. Frente a esta situación, el Congreso vota la Ley de Intangibilidad de los Depósitos, que obviamente es como querer tapar el sol con la mano, porque decirle al Congreso que vote algo que de hecho ya está ocurriendo, se sabe que es imposible frenarlo, es de alguna manera echar mano a la tercera función de la convertibilidad: el fundamento institucional que necesita para funcionar: es como un manotazo de ahogado recurriendo a afirmar que todo sigue igual gracias a que está fundamentado institucionalmente. Algunos creyeron, otros no, pero de todas formas para ese momento la fuga de capitales era altísima, inclusive se acusa de negligencia a Pedro Pou por no evitar esto. En el ínterin, y dada la sequía de pesos en el mercado, empiezan a circular las Cuasi-monedas en el mercado. Se imprimen unas 15 cuasi-monedas, la mayoría provinciales, y en lo nacional estaban los Lecop, que de hecho eran una salida de la convertibilidad: violaban la ley de convertibilidad porque era moneda que servía para pagar compromisos entre privados y con el estado que no tenía ningún respaldo en divisas. El FMI autorizó esto porque no lo puso como un punto para no otorgar nuevos créditos, un poco por el hecho de que la economía estaba totalmente desmonetizada, porque estaba muy por debajo de los niveles necesarios para reactivar, además la excusa era que esa cuasi-moneda se iba a retirar del mercado, una vez suplida la demanda de pesos, el estado iba a canjearlas por pesos. Las provincias también tenían su justificativo siendo que el estado no les giraba la coparticipación necesaria, y hay provincias que prácticamente dependen de la coparticipación y, al no recibirla, no podían ni pagar los sueldos. Para tener una idea: Durante el 2001, la base monetaria pasó de 15000 millones de pesos a 10900 millones de pesos. Las cuasi-monedas representaban en: diciembre de 2001: 2000 millones de pesos en Enero de 2002: 4000 millones de pesos O sea que esto significó una política monetaria de hecho: las cuasi-monedas sustituían la sequía de pesos que había en la economía. Por qué había tan pocos pesos? Obviamente, por la fuga de capitales que durante todo el 2001 casi alcanza los U$S 30000 millones. Quiénes hicieron esa fuga? • El 27% de esos U$S 30000 millones fueron empresas líderes de mayor facturación. • El 13% conglomerados extranjeros y empresas transnacionales. • El resto, particulares y empresas privatizadas y no privatizadas. Cómo se instrumentó esta fuga? A través de los bancos: entre el Galicia y el Citibank se canalizaron el 50% de la fuga de capitales de ese año, mediante operaciones de dudosa legalidad, regulación ineficiente y con la complicidad silenciosa del BCRA: de ahí la sospecha y remoción de Pou: de hecho el BCRA autorizaba esta fuga formal o informalmente, y los menos informados se enteraron el día que se puso el corralito, con lo cual hubo un encubrimiento doloso de la realidad económica. Esta fuga hizo que bajaran las reservas, con lo cual, si los pesos que hay en la economía debían tener respaldo en dólares, a medida que los agentes cambiaban pesos por dólares para llevárselos al exterior, estaban retirando los pesos de la economía, y esto indirectamente hacía aumentar el endeudamiento. Por ejemplo, en agosto de 2001, el FMI hace un préstamo de U$S 100000 millones porque las reservas estaban en niveles muy bajos y este préstamo era justamente para hacer frente a esta corrida, y 2 meses después las reservas vuelven al mismo nivel que en agosto de 2001, con lo cual, parte de esta fuga se produjo con endeudamiento con organismos internacionales. Obviamente estos organismos internacionales tenían pleno conocimiento de la fuga de capitales, con lo cual esto era dar por una ventanilla y retirar por otra. O sea que ellos eran los beneficiarios de la fuga de capitales, pero indirectamente lo que el fondo prestaba se lo llevaban agentes, sobre todo empresas extranjeras. Diciembre 2001: La fuga de capitales y el Corralito Esta fuga de capitales, da lugar en diciembre de 2001 al Decreto 1.570 de "El Corralito". Es difícil pensar que Cavallo veía en este corralito una solución al problema. Por ahí era más lógico pensar que el retiro ya masivo de los depósitos del sistema bancario iba a llevar inexorablemente a una quiebra del sistema bancario, y un poco priorizando entre los distintos sectores, se priorizó que el sistema bancario no quiebre. Por eso las medidas que se implementaron en ese momento fueron: • cortar la capacidad de extracción de los depósitos en efectivo, que era de $250 o dólares por semana; • inmovilización de todos los depósitos bancarios durante 90 días; • imposición del uso de tarjetas de débito y crédito para la realización de pagos; • no se podían efectuar transferencias al exterior superiores a U$S 1000 aunque se permitía hacer un cambio inmediato de depósitos en pesos a dólares. Antes se habían tomado otras medidas que eran aumentar la bancarización del sistema, un poco anticipándose a esta medida para que la mayor cantidad de los agentes económicos necesariamente hagan pasar por los bancos los recursos de la economía. (Por ejemplo, los sueldos empezaron a pagarse a través del banco: para cobrar el sueldo tenían que tener una tarjeta de débito). Eso era bancarizar la economía, para que más dinero pase por los bancos en un marco donde los bancos se tenían que deshacer de depósitos porque la gente los quería convertir en dólares. Con esta bancarización forzada se quería: - evitar la quiebra del sistema financiero, - evitar la corrida, - aplicar indirectamente un virtual control de cambios: hay que tener en cuenta que las importaciones estaban tan alicaídas que había una especie de superávit comercial, entonces esta inmovilización de algunos recursos provenientes de la cuenta corriente le permitiría hacerse de divisas al gobierno como para atender pagos externos o compromisos. Diciembre 2001: El Default El resultado es inmediato, aunque la situación se termina de agravar cuando el 05/12/2001 el FMI niega una refinanciación de U$S 1250 millones, y ahí Argentina entra de hecho en default internacional. Se llama default porque los compromisos no se pueden atender. Hasta ese momento se habían atendido con refinanciación, pero en el mismo momento que una deuda no se paga, se declara el default internacional. Esto significaba que el estado se quedaba sin reservas internacionales, con lo cual la moneda doméstica se quedaba sin respaldo, y además el estado se quedaba sin recursos para funcionar. Esta es la caída de hecho de la convertibilidad. Formalmente, se cae cuando Duhalde devalúa. Pero en realidad la devaluación ya se había hecho: durante todo diciembre la cotización del dólar era $1.10 en el mercado secundario. Lo mismo que declarar el no pago de la deuda externa, que todos se lo apropian a Rodríguez Saa, pero que en realidad no era más que reconocer algo que ya había sucedido. Lo cierto es que de hecho, tanto la devaluación como el no pago de la deuda, se produjeron a fines del 2001. Diciembre 2001: El fin de De La Rúa Las figuras más representativas de la oposición le piden la renuncia de Cavallo al Presidente De La Rúa, éste se resiste pero Cavallo renuncia, y a los pocos días los hechos económicos y el estallido social de esos momentos terminaron por derribar el gobierno de la Alianza. El presidente De La Rúa, el 20/12/01, luego de leer una carta a todos los ciudadanos en cadena nacional, presenta su renuncia anticipada al cargo. Conclusiones La convertibilidad: - como modelo de estabilización: fue exitosa, pero pasó de ser un modelo de estabilización exitoso a un modelo imposible y fracasado de crecimiento sostenible; - como modelo de crecimiento: fracasó. A este modelo se lo ponderó demasiado. Quizás podría haberse iniciado antes con la discusión de si la convertibilidad era un modelo de crecimiento sostenible antes de llegar a esta circunstancia en la cual no había más que hacer. Si hubiera sido mejor salir o no en 1995 o 1996, no lo podremos saber, lo que sí es cierto es que probablemente se hubieran evitado muchas de las cosas que ocurrieron, en especial la crisis social, con un desempleo altísimo del 27%, una caída del PBI del 11%, etc. Este estallido también produjo un replanteo acerca del marco teórico e ideológico de las políticas económicas. Hubo una bisagra en el pensamiento y un replanteo en cuanto a la veracidad y vigencia de las ideas neoliberales, sobre todo en cuanto al rol del estado, y acerca de cuán beneficiosa es una política cambiaria y monetaria. Recordar que la política cambiaria no era una política comercial: respondía a la necesidad de mantener una estabilidad de precios. La política monetaria quedaba reducida a mantener un tipo de cambio tan fijo que produzca estabilidad de precios. La crisis derribó una buena parte de las ideas sostenidas durante toda una década. Esta corriente de pensamiento no ha desaparecido, pero hoy los sectores de la economía tienen más en claro y definido cómo debe ser la política económica. En el 2002 comenzó la reactivación de la economía. Interpretaciones de la crisis de los '90 en la Argentina Cuestión del contexto internacional Algunos lo interpretan como la generadora de esta ruptura, de esta crisis: básicamente por el tema de la deuda que imponían organismos y acreedores internacionales, y por la presión que ejercían los organismos. Lo cierto es que esta visión es delegar un poco la responsabilidad de la crisis, que aunque no es poco verás, no sería este único el motivo. Dentro de los que plantean cuestiones internas tenemos: Visión neoliberal Hace la autocrítica pero la centra en la incapacidad de hacer la política, como un problema exógeno al modelo, que es el problema de los hacedores de política justamente que no fueron capaces de mantener disciplina fiscal, y el tema de los costos (en general no solamente el déficit fiscal sino los costos de la economía). No pone énfasis en el modelo en sí mismo (el problema no es el modelo), sino en factores externos al modelo como pueden ser los agentes que actuaban. El problema estaba en el modelo mismo Y ahí se conformó un grupo que conformó el Plan Fénix (hubo varios grupos que sostenían esto desde hacía tiempo, pero desde luego que no tenían espacios para introducirlo ni promoción). El Plan Fénix fue el más exitoso en este sentido ya que logró reunir a un conjunto de personalidades, del mundo académico, empresarios, y a ex-funcionarios que tenían bastante peso y que lograron conformar una idea opositora identificable. Ellos sí ya iban más en contra el modelo y formulaban que era necesario pensar en una economía más real, en aspectos redistributivos, para que se pudiera salir de la crisis. Desde el punto de vista de los históricos Se complementan en algún punto con los anteriores, algunas de las causas tienen que ver con la culminación de un proceso que comenzó en el año 1976, con la reforma que apuntaba a una reforma estructural de la economía argentina, cambiándola de un país productivo a un país financiero, por así decirlo. Ven todo lo que vimos: Alfonsín, Convertibilidad y colapso final, como la culminación de lo que se empezó en aquel entonces.

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Período Agroexportador en Argentina (1880-1930)
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/23/2011

Hola amigos taringueros. Este es mi primer post, es un trabajo que tuve que hacer para la facultad. Considero que está bastante completo y lo quería compartir con todos ustedes que tanto me brindan día a día. Saludos y espero que les sirva!! Antecedentes El papel fundamental de Argentina desde el auge del modelo agroexportador y luego de adherir a la División Internacional del Trabajo es ser el proveedor de divisas para financiar las importaciones y los pagos de los servicios de la deuda. Esta etapa comienza alrededor de 1880 y termina con la crisis de 1930 y el comienzo del período sustitutivo de importaciones. Como hitos importantes, tenemos: • La creación del Virreinato del Río de la Plata. • La Revolución de Mayo de 1810, que abre el comercio sin el monopolio de España, sino utilizando la Flota Inglesa. • Desde el punto de vista económico, al comienzo del período teníamos una economía, pero de condiciones de subsistencia, produciéndose un cambio a partir de éste modelo. Para ello se dieron factores externos e internos que permitieron este gran desarrollo agropecuario que tuvo la Argentina en éste período. Las condiciones externas fueron los adelantos tecnológicos que permitieron la construcción de buques de gran porte, que podían transportar mercaderías de mucho volumen, la construcción de puertos, el tendido de vías férreas que posibilitaron llevar la producción desde el interior del país hacia el puerto de salida, el puerto de Buenos Aires. Se llamó Modelo Agroexportador porque la vitalidad de la demanda estaba en el exterior, lo que generaba gran crecimiento económico era producir para exportar, Argentina contaba con una pampa húmeda extensa, muy productiva y poco explotada. La distribución de las tierras estuvo muy concentrada, grandes extensiones fueron entregadas a unos muy pocos estancieros que, en principio, se dedicaban fundamentalmente a la ganadería, porque era la forma de producir con poca mano de obra; luego al llegar trabajadores por las inmigraciones, comenzó a aumentar la agricultura. Características del modelo agroexportador El modelo fue: • Abierto Se adoptó el librecambio (favorecido con las normas aduaneras de 1877 y 1906) que impuso una apertura general de la economía y desalentó la actividad manufacturera e industrial. • Dependiente El endeudamiento internacional se agravaba por la asimetría cada vez mayor del comercio internacional. Argentina exportaba productos de escaso valor agregado, a excepción de la carne enfriada, mientras las importaciones eran cada vez de mayor valor. • Vulnerable Esta vulnerabilidad se manifiesta a través de la "coyuntura inversa", ya que las etapas de crecimiento económico de los países industrializados coincidían con las de Argentina, mientras que las recesiones de esas economías generaban las crisis del modelo. Además, el modelo carecía de mecanismos de compensación: el modelo estaba basado en el librecambio, por tanto, el Estado sólo debía proteger la libertad económica y auspiciar la entrada de capitales extranjeros. Las clases subordinadas resultaban siempre las más afectados. Causas que originaron el auge del período • Enormes superficies de tierras fértiles, mejora en las condiciones del transporte mundial que bajan los costos de los fletes, aparición del mercado internacional de productos agropecuarios. • Ingreso de capitales extranjeros, fundamentalmente ingleses, que permitieron el tendido de vías férreas, la construcción de puertos, caminos, rutas, sistemas telegráficos. • La Revolución Industrial que trajo aparejada la División Internacional del Trabajo, concentrando la producción agropecuaria en los países sin producción manufacturera, adhiriendo Argentina como proveedor de materias primas agropecuarias. • Gran inmigración entre 1857 y 1930, de alrededor de cuatro millones de inmigrantes, en donde el 90% se radicó en la región pampeana. • El ordenamiento jurídico-político del país que unifica a las provincias y nos constituye como Nación, indispensable para tomar los compromisos de endeudamiento con el exterior, que fue necesario para crear la infraestructura. • La conquista del desierto que anexa alrededor de treinta millones de hectáreas para ser explotadas. • Las economías regionales, cuya producción no se destinaba al mercado internacional, volcaron su producción al mercado interno. Todo este período agroexportador podemos decir que fue una "época de oro de la Argentina", en el sentido de que nace un país pujante, en el que se veían en ese momento grandes perspectivas de desarrollo, alcanzando nada menos que el sexto puesto del PBI mundial en 1928. Cuando termina este período, el PBI por habitante era alrededor del 70% del PBI por habitante de EEUU. Entre 1919 y 1929 el PBI de la Argentina creció al 3.61% anual, superando considerablemente a Canadá (2.65%), Estados Unidos (2.16%) y Australia (1.64%). También el aumento del PBI per cápita argentino fue el más alto de los cuatro países, promediando el 1.75% anual. Auge del período Entre 1852-1914 se produjo un crecimiento económico y una modernización que coloco al país dentro de las principales economías mundiales, este crecimiento se relacionó con el aumento de las exportaciones agropecuarias. La demanda de cueros y lanas proporcionó la ocupación de la zona del litoral pampeano, las estancias eran la unidad productiva dedicada a la actividad ganadera, los nuevos territorios incorporados luego de la conquista del desierto también fueron ocupados por estancias. Cuando el mercado Europeo aumentó su demanda de alimentos y los adelantos tecnológicos permitieron transportar grandes volúmenes de granos y carnes refrigeradas a menor costo, la región pampeana comenzó a especializarse para satisfacer la demanda, esto fue posible por que poseía la extensa llanura pampeana. El transporte marítimo se había abaratado notablemente. Los países industrializados o en vía de industrializarse de Europa podían concentrarse en esas actividades, y adquirir los alimentos y materias primas de esas regiones que tenían enormes superficies fértiles; para los cuales era fundamental asegurarse la provisión de alimentos en cantidad y precio conveniente para alimentar la mano de obra ocupada en sus industrias, por lo que se ocuparon de crear las condiciones necesarias para que cumplieran esta función. Muchos capitales llegaron a la región pampeana para dotarla de los medios de trasporte y de la infraestructura portuaria para poder despachar la producción agropecuaria. Así obtenía importantes ganancias como la construcción y administración de esta infraestructura. Algunos beneficios que el país obtenía por la venta de productos agropecuarios permitían pagar la importación de los bienes manufacturados que se consumían. Este modelo se basó en un recurso natural: las tierras fértiles de la llanura pampeana. La nación se organizó social y políticamente en torno de las actividades agropecuarias: se construyeron caminos, ferrocarriles y puertos; se propició la inmigración de mano de obra y se crearon las condiciones jurídicas que aseguraron el ingreso de capitales y bienes del exterior. Hacia 1914 el éxito del modelo era evidente, todo el país funcionaba en torno a la economía pampeana. Las economías del interior decayeron por la competencia de las manufacturas importadas y de los alimentos pampeanos más baratos, sólo los acuerdos políticos consiguieron algunas protecciones y fue posible seguir produciendo (Mendoza con respecto al vino). El grueso de la explotación agropecuaria se destinaba a la exportación, y el cambio de relevancia de los productos exportables, de ganaderos a agrarios, también provocó un cambio en la utilización de la tierra. El mayor auge de las ventas externas del ganado vacuno sobre el ovino, obligó a la adecuación de la actividad, quedando la explotación del ganado ovino en las regiones con tierras menos fértiles. Alrededor de 1915, las tierras más aptas para la producción agropecuaria estaban casi totalmente ocupadas y en uso, por eso el área cosechada prácticamente llega a su máximo en esa época. Una vez ocupada plenamente la superficie cultivable, la única manera de incrementar la producción total era aumentando el capital invertido, pero esto no se hizo y se llegó a fines de la década de 1920 con la misma tecnología que a fines del siglo pasado. Como ya no había nuevas tierras para ser incorporadas a la actividad agropecuaria, y el mercado interno consumía una parte cada vez mayor de la producción, provocaba la disminución del saldo exportable. La crisis de 1929 tuvo efectos negativos irreversibles sobre el modelo económico, ya que a partir de ésta, las grandes potencias cerraron sus economías para tratar de recuperarse. Los precios de los productos primarios disminuyeron, mientras que las manufacturas aumentaron, lo que deterioró los términos de intercambio del país que no pudo asegurar los niveles de importaciones. El comercio se organizó entre los países que mantenían vínculos esenciales (Inglaterra y sus ex-colonias) y el resto quedo marginado. Esto significó que aún si no se hubiera producido la gran crisis de 1929, el sector agropecuario en la Argentina ya no podría ser el motor del desarrollo. La Economía Mundial y La Demanda de Bienes Exportables El contexto internacional fue decisivo en la estrategia de crecimiento agroexportador que constituyó la base del proyecto implementado en el siglo XIX en la Argentina. La Revolución Industrial, iniciada en Inglaterra en el siglo XVIII constituyó la expansión de la producción inglesa generando una nueva organización de la economía mundial. Hacia el siglo XIX el desarrollo de la industrialización en Europa y en los Estados Unidos definió una nueva división internacional del trabajo. Los centros industrializados comenzaron a demandar nuevos productos de los países periféricos: materias primas que necesitaban como insumos para sus industrias y alimentos para su población. La Argentina se insertó entre los países proveedores de materias primas y alimentos y receptores de capitales, manufacturas e inmigración. Nuestro país produjo y exportó, en ciclos sucesivos, lana, trigo, carne y cereales. En Argentina los grupos sociales con mayor poder económico y político comenzaron a organizar la economía como complemento de la de los países industrializados, particularmente de la sociedad inglesa. A partir de 1880 los grupos dirigentes impusieron su modelo de desarrollo económico basado en las exportaciones crecientes de cereales y carnes. Esto generó transformaciones en la sociedad argentina. Los diversos cambios acaecidos en la estructura económica se reflejaron en el ritmo y composición del comercio exterior. Algunas de sus características más significativas fueron, en primer lugar, que el intercambio comercial aumento constantemente durante el período aunque con un ritmo desigual, permaneció relativamente estancado hasta el 1880 luego repunto y alcanzó la máxima aceleración a partir de 1886 - 1887. En segundo lugar corresponde indicar que salvo durante el primer quinquenio, las importaciones crecieron con mucha mayor rapidez que las exportaciones. De tal manera que durante la década del 1880, la balanza comercial arrojo permanentes saldos negativos. En cuanto a las exportaciones, el hecho más importante fue la irrupción de los cereales que de haber presentado tan solo un 2% del total en el quinquenio 1875 - 1879, pasaron a constituir algo más del 16% en 1890. Los productos ganaderos preponderantes continuaron siendo las lanas, los cueros y el tasajo, aunque en los años '80 comenzaron ya las exportaciones de ganado en pié y se enviaron las primeras partidas de carne enfriada (especialmente ovino). Por su parte las importaciones de bienes destinados al consumo sufren una gradual pero continua disminución (en términos relativos) hasta 1884 (pasan de un 85% del total en 1875 a un 34% en 1884), y a partir de allí se estabilizan. Esta caída se debió al gran incremento de bienes reproductivos importados como consecuencia de las inversiones en capital social básico que tuvieron lugar durante el período. Por último, hay que recordar que la inversión masiva de capital británico consolidó definitivamente la posición del Reino Unido como primer país exportador, aunque Alemania, Estados Unidos e Italia también aumentaron su participación (esta última como consecuencia de la demanda de sus productos creada por los inmigrantes). Francia, en cambio, disminuyó el monto de inversión en nuestro país. Gran Bretaña también incrementó en gran medida sus compras de productos argentinos, aunque Bélgica y Francia se mantuvieron como los principales compradores de nuestra producción rural. Productos exportables: • 1874: trigo y harina. • 1890: aumento del precio internacional del trigo, éste desplaza al maíz. • 1895: exportación de vacunos en pié a Inglaterra y se realizaron mejoras en el sector agropecuario. El Modelo Agroexportador, la estructura productiva y las políticas públicas Para responder a la nueva situación internacional, la estabilidad política era un requisito indispensable. La consolidación del Estado nacional constituyó en marco propicio para llevar adelante el proyecto. Bajo los grupos hegemónicos de los terratenientes y comerciantes bonaerenses, en combinación con grupos dominantes de las provincias tradicionales, el país se incorporó al mercado mundial y al esquema de división internacional del trabajo como proveedor de materias primas y alimentos y como consumidor de manufacturas. Al mismo tiempo, se consolidó la conformación de un mercado interno con centro en Buenos Aires y en las ciudades pampeanas, que actuó como dinamizador de la producción de distintas áreas del territorio. En el último cuarto del siglo XIX se inició un proceso de ocupación efectiva del territorio, incorporando nuevas tierras a la producción. Dos elementos fueron esenciales para que el proyecto político-económico fuese viable, y ellos son: la llegada de capitales extranjeros y la de inmigrantes. Los capitales tuvieron un rol fundamental en la valorización de los recursos productivos y, especialmente, en la circulación de la producción. La mayor parte de los capitales extranjeros procedían de Gran Bretaña y se radicaron principalmente en la región Pampeana. Si bien no tuvieron una participación directa en la producción agropecuaria, su papel fue decisivo en el tendido de la red ferroviaria, en la industria (frigoríficos y molinos) y en los puertos. El Estado argentino tomó ciertas medidas para favorecer la llegada de capitales e inmigrantes para así llevar a cabo este modelo y poder insertarse en el mercado mundial como proveedor de materas primas. La política oficial favorecía el desarrollo agrícola, especialmente a través de la expansión de la frontera y de la construcción ferroviaria, aunque también otra serie de modelos gubernamentales tendían al mismo fin: la ley de Aduanas de 1876, que protegió la producción de trigo y la elaboración de harinas, y la política crediticia del Banco Hipotecario que mediante la emisión de cédulas, acercó fondos al productor rural. Los ciclos económicos • Ciclo de expansión horizontal de la agricultura (1880 - 1914) Alrededor del 1880 el capital extranjero intervino con más fuerza para financiar ciertos aspectos de la economía de exportación. Uno de los más importantes indicadores del crecimiento de esta economía argentina del momento está dado por el volumen y el valor de las exportaciones. Entre 1880 y 1914 (duración de este ciclo), el valor de las exportaciones se multiplicó diez veces: de 50 millones a 500 millones de pesos oro, siendo el Reino Unido el principal comprador de las mismas. El crecimiento de las exportaciones favoreció el hecho de que se extienda el tendido férreo, que crezca la población y aumenten las importaciones. Éste crecimiento se debe a que la demanda de alimentos superó a la de textiles. Así nuestro país aprovechó la oportunidad y puso en marcha el desarrollo de los rubros cereal y carne. El trigo fue el máximo exponente de exportación a partir de que en 1870 se produjeron excedentes del mismo; su radio de expansión geográfica fue más amplio que la lana, abarcó a Buenos Aires, sur de Santa Fe y Córdoba y nordeste de La Pampa. En esa zona no solo se generaba la producción exportable sino que también se invirtió el grueso de capitales (nacionales y extranjeros), lo que trajo aparejado un acelerado crecimiento urbano. En este ciclo, la Argentina, pasó a ser uno de los mayores abastecedores de maíz del mundo, el principal exportador de lino, de carnes enfriadas, en conserva y congeladas y de avena. La elevada tasa de exportación de trigo y la harina del mismo hicieron llamarse a la Argentina “ el Granero del mundo”. Desde 1880 aparecieron en el país las innovaciones tecnológicas para conservar la carne y también trasladarla, fueron los modernos buques con cámaras de frío; se aplicaron en las estancias técnicas de mestizaje para mejorar las razas y se optimizaron las pasturas, así se combinó el agro y la pecuaria, o lo que es igual se conjugó la cría bobina y los cereales. El ferrocarril, estos "caminos de Hierro" financiados casi todos por empresas británicas ayudaron a la integración de todo el territorio productor y más tarde se homogeneizó a casi todas las provincias, creando así también un importante intercambio cultural en la población. A pesar del aumento del volumen comercial el déficit de la balanza comercial Argentina no se corrigió. • Ciclo de desaceleración o demora (1914-1930) En 1914 las dificultades que generaba la agricultura extensiva llegan al límite de la expansión horizontal, a esto se le suma el comienzo de la Primera Guerra Mundial, que apareja competencias y dificultades para disponer de bodegas en el embarque de granos. La guerra además de deteriorar el volumen y el valor de las importaciones, acentuó un incipiente proceso de sustitución por industrialización nacional. El Estado implementó también, medidas de emergencia, como una feria bancaria y cambiaria, moratoria por 30 días, suspensión de la ley de conversión y la prohibición de importar oro. Hasta 1921 descendió el área sembrada por la dificultad para comercializar los cereales. Se inicia la desaceleración del crecimiento en la economía argentina que se prolonga hasta la superación de los ribetes más agudos de la crisis estructural y orgánica de 1930. Hacia 1918 la "cuestión social" es irreversible, ya como fenómeno que afecta a la ciudad y al campo. Los chacareros se asocian al movimiento anarquista para presionar al Estado y así obtener la Ley de Arrendamientos Rurales, que rige las pautas de contrato para superficies arrendadas que no excedan las 300 has. La Primera Guerra Mundial trae aparejada la crisis ganadera de posguerra y desde el Estado se intenta retomar el camino de preguerra con resultados oscilantes, introduciendo las menores reformas posibles al sistema vigente. El congelado de la carne vuelve a dar paso al enfriado. Los sectores vinculados al congelado no pueden colocar el stock ganadero acumulado y los precios caen precipitadamente. La Sociedad Rural Argentina reclama protección al Estado nacional, pero el presidente Irigoyen no adopta resoluciones sobre el asunto, en cambio Alvear toma una acción decisiva frente al problema y responde a las demandas de la Sociedad Rural Argentina. Desde la Sociedad Rural se levanta hacia 1927 el lema "comprar a quien nos compra", en directa alusión a su rechazo hacia los nexos comerciales con Estados Unidos, los ganaderos argentinos refuerzan así su estrecha e histórica conexión con el mercado y los inversores ingleses. Durante los años siguientes debido a los conflictos entre el Estado y las distintas producciones regionales; el Estado toma el perfil de un Estado intervencionista que avanza y se consolida. La Actividad Industrial a fines del siglo XIX El sistema económico liberal mundial, enfrentó entre 1873 y 1876 una grave crisis que puso en duda su eficacia, en el caso de Argentina, por la excesiva dependencia a los mercados extranjeros. En 1873 Francia terminó de pagar la indemnización que anualmente entregaba a Alemania como consecuencia de la Guerra Franco - Prusiana. Esto originó la disminución del capital que Alemania destinaba a la compra de productos. El comercio internacional sufrió una restricción de la demanda que afectó a los países industrializados y repercutió en Argentina por su dependencia por las exportaciones y por su calidad deudora a las grandes potencias. Entonces las grandes potencias disminuyeron sus importaciones, lo cual produjo una baja generalizada de precios que afectó a las lanas y cueros. A consecuencia de esta crisis, en Argentina renacieron los proyectos proteccionistas con una forma de diversificar la producción y liberar a la economía de la dependencia externa que la hacía vulnerable en momentos de crisis internacional. La oportunidad se dio en 1875, al presentar el presidente Avellaneda el proyecto que dio origen a la Ley de Aduanas; la ley proponía un aumento de los derechos de importación y una disminución de los de exportación. Apuntaba a reducir la importación y a tornar favorable la balanza comercial para poder superar la crisis. El sector proteccionista vio la oportunidad para implementar un sistema de producción industrial. El proyecto fue modificado elevando los derechos de importación al 20% para la generalidad de los productos y al 40% para los que se producían en el país. La Ley de Aduanas fue aprobada según el proyecto de Diputados. Como consecuencia disminuyeron las importaciones y la balanza comercial registró en 1866 un saldo comercial favorable; la actividad industrial tuvo un sensible aumento. Las industrias se vieron influenciadas por la economía agropecuaria, por esto se desarrollaron: • industrias que procesaban materias primas para la exportación, como molinos harineros; • frigoríficos; • industrias productoras de bienes insumidos por el sector agropecuario o de transporte como talleres de reparación de material ferroviario y maquinarias agrícolas; • industrias de bienes perecederos como alimentos y vestidos. La Ley de Aduana favoreció a las industrias nacionales, sin embargo, con la llegada del ferrocarril al interior, decayeron las tejedurías tradicionales que no pudieron competir con el bajo costo de los textiles europeos. El Impacto de la Primera Guerra Mundial y el incipiente desarrollo Industrial La relación económica que existía entre Argentina y Gran Bretaña se remontaba a los tiempos de la colonia y consistía en un intercambio, en el cual Argentina exportaba materia prima como lo hacían los demás países periféricos hacia Gran Bretaña y luego importaba las manufacturas producidas por este. La Primera Guerra Mundial puso en evidencia los límites y vulnerabilidades de este modelo. El presidente argentino de ese entonces, Victorino De La Plaza, declaró la neutralidad del país ante el conflicto bélico; medida que continuaría Irigoyen durante su presidencia. La Guerra traerá a Argentina la falta de muchos productos importados y una drástica baja en los ingresos aduaneros, con graves consecuencias fiscales. Entonces, el presidente, Victorino De La Plaza, ordena el cierre de la caja de conversión, evitando así la evasión del oro, y crea la Dirección de Industrias para promover la fabricación de las mercaderías que ya no vendrán de Europa. Sin embargo, la apenas insinuante industrialización por sustitución de importaciones que promueve la Primera Guerra Mundial en nuestro país no alcanza a modificar nuestro perfil agroindustrial. La guerra obligó a Gran Bretaña a priorizar sus necesidades domésticas por sobre sus compromisos externos. Indirectamente, esto benefició a Estados Unidos al permitirle posicionarse como el principal proveedor de manufacturas y capital para la Argentina. Entonces nuestro país necesitó cada vez más de los Estados Unidos para la colocación de sus exportaciones y para la provisión de manufacturas y capitales. Su finalización: causas mediatas e inmediatas. La crisis de 1929/30 Sobreviene la Crisis del '30 que comienza en EEUU. Su manifestación inmediata fue la caída en la cotización de las acciones en Wall Street, rápidamente se nota una disminución en el nivel de actividad de alrededor del 25%, entre 1929 y 1933 en EEUU el PBI cae en un 25% y el nivel de desocupación está por encima del 25% de la PEA. Esta depresión se va a ir trasladando al resto del mundo, donde los países para protegerse de ese impacto exterior, comienzan a cerrar sus economías a través de altos aranceles y con producción destinada fundamentalmente para el mercado interno. Argentina no es ajena a esa corriente de crisis internacional, donde se ve muy afectada, porque realmente era una economía que dependía del comercio internacional. Entre la baja de la cantidad exportada y del nivel de precios, el valor de las exportaciones se reduce a la mitad, lo que generó una caída en la entrada de divisas, disminuyendo también su capacidad de importar. En el modelo agroexportador, el dinamismo de la economía estaba dado por la demanda externa, tanto de productos primarios como productos con cierta elaboración (productos harineros, industria láctea). Al disminuir notablemente en 1930 la demanda que hacen otros países de los productos argentinos, provoca que las exportaciones caigan de manera importante, por lo que lleva a plantearse en cómo reemplazará sus importaciones. Esto llevará a la necesidad de un cambio en el modelo, pasando de un modelo sustentado en la exportación de productos agropecuarios, a otro de sustitución de importaciones, el que sería llamada "Modelo Sustitutivo de Importaciones", que quedará vigente hasta mediados de los '70, en donde en su primera etapa se daría como un fenómeno no buscado, ya que no se debió a decisiones políticas internas sino por consecuencias externas. Si dijimos que el modelo agroexportador fue la época de oro para el país y para el sector, el sustitutivo fue todo lo contrario, por lo menos para el sector agropecuario, porque todo el esfuerzo estaba puesto en desarrollar la industria, de que ésta absorba el personal desocupado por el agro, entonces el agro sufrió durante todo este período y la producción prácticamente se mantuvo estancada durante cuarenta años ya que de 20 millones de toneladas que se producían en 1930 cuando finaliza el período agroexportador y comienza el sustitutivo y hasta el fin de éste a mediados de la década del '70, se siguió produciendo lo mismo, esto es 20 millones de toneladas; o sea que transcurren cuarenta años y la producción del sector agropecuario siguió siendo la misma. En síntesis, el cambio de modelo se debió principalmente a: • que se llegó al límite de las posibilidades de producción en la región pampeana; • la caída de los precios internacionales de las materias primas y cierre de las economías debido a la crisis internacional; • el aumento de la población, aumentando el consumo interno y debilitando la capacidad exportadora. Consecuencias del modelo El comportamiento de la economía estuvo condicionado por dos factores: • Las exportaciones agropecuarias El volumen y el precio de los productos agropecuarios, y por ende su comercialización, dependían de la demanda externa, que a su vez estaba condicionada por las fluctuaciones económicas de los principales países. Esta "coyuntura inversa" condicionó el desarrollo económico y social del país. Además, las limitaciones del modelo agroexportador radicaban en la falta de mecanismos de compensación económica y en la ausencia de una política activa por parte del Estado Nacional para interferir en los mecanismos de mercado. • El endeudamiento externo El endeudamiento externo fue un factor clave para explicar la evolución de la economía en el período. Fueron acumulándose créditos, junto con dificultades de pago. El endeudamiento potenciaba los problemas fiscales, mientras los requisitos impuestos por los acreedores condicionaron las políticas económicas, y los créditos que debían servir para suplir la falta de capital para el desarrollo, se convirtieron en una traba mayor. La forma en que fueron contraídos los préstamos disparó especulaciones que llevaron al desencadenamiento de crisis monetarias, fiscales y de balance de pagos, como en 1873, 1885 y 1890. El endeudamiento externo se origina con el empréstito Baring, entre cuyos destinos se encontraba la construcción del puerto. El pago del préstamo estaba garantizado por el Estado de Buenos Aires con sus bienes, rentas y tierras. De todas formas, no se cumplieron ninguno de los objetivos programados.

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