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darkghostpanda

Usuario (España)

Primer post: 3 may 2014Último post: 8 mar 2016
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Claustrofobia (Creepypasta)
Claustrofobia (Creepypasta)
ParanormalporAnónimo6/9/2014

Todavía no sé como he acabado aquí, pero esta es la única manera de expresarme. Yo era un hombre normal, honrado, humilde, un simple oficinista. Legué a casa, y todo parecía normal, la misma mierda de piso, de una especie de mezcla entre cocina y sala de estar, el baño y la cocina, un piso deteriorado y en un lugar donde la venta de ''Crack'' estaba a la orden del día. Cogí el teléfono y pedí comida china, tardaron mas de 20 minutos en llegar aproximadamente. Abrí mi comida y estaba fría, iba a llamar para quejarme, pero tenia demasiado dolor de cabeza para ello. Después de cenar me fui a dormir, en la noche me pareció escuchar un ruido de ventanas rotas, no le dí importancia, en mi barrio pasaba constantemente además de que yo no me metía en líos, no tenían porque atracarme. Me desperté y empecé a comer, lo que había sobrado de ayer, no tardé demasiado en marearme, y verlo todo borroso, solo recuerdo ver a un hombre con una sonrisa en la cara... No tengo ni idea de cuanto tiempo a pasado desde que me ''dormí'' pero...lo que si estoy seguro esque, si me ha costado bastante tiempo asimilar lo que estaba pasando a mi alrededor. Estaba en una habitación, totalmente cerrada, sin ventanas, puertas...nada, solo una silla con una especie de papeles en ellos que no les di la mínima importancia al ver lo que tenia delante. Una especie de hombre deformado estaba tumbado en el suelo, al ver que no se movía asumí que estaba muerto, pero su mera presencia hizo que retrocediera varios pasos atrás chocándome con un objeto metálico, una pistola, un revolver. No sabia que hacia esa pistola, pensé que el hombre, se había suicidado con ella, pero asumí que no porque no tenia ningún tipo de herida. Pasó el tiempo y vi que la criatura se levantó, y pude ver su rostro...tenia unos dientes demasiado afilados para ser humano, y unos ojos totalmente negros, me asusté mucho, y mas cuando ''eso'' se acercó a mi y me intentó morder. Le esquivé, alcancé la pistola y empecé a dispárarle muchas veces, hasta que noté que estaba completamente muerto, y ahogado en su propio charco de sangre. Pasaban los días, tenia muchísima hambre, temblaba de frio, y no pude pegar ojo al ver los arañazos de desesperación de posibles personas que han tenido el mismo destino que yo, y esa horrible criatura. No sabia que hacer, y recordé las cartas, cosa que no debí hacer, leerlas. Eran historias casi idénticas, y todas acababan de la misma manera, un disparo en la cabeza, yo no quería morir así, pero ¿que otra manera había? Coloqué la pistola en mi boca, cerré los ojos y esperé la bala atravesar mi cráneo, pero no fue así, no tenia balas, las había desperdiciado en aquella criatura. Ya no podía mas, rompí a llorar, cuanto echaba de menos mi antigua casa... Ya no puedo hacer mas, que esperar a que me muera de hambre en este lugar únicamente iluminado por una bombilla, y escribir otra carta mas para la colección... Atentamente: Derek Myers

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Luces Apagadas (Creepypasta)
Luces Apagadas (Creepypasta)
ParanormalporAnónimo5/3/2014

Era una noche tranquila, en el camino no se encontraba ningún alma, lo que extrañó un poco a William, pero no se preocupó. El ya sabía que sus amigos se encontrarían en aquel bar, al que frecuentemente iban, pasaron aproximadamente 5 minutos hasta que los encontró, ahí dentro, en aquella grande y espaciosa mesa se encontraban sus 3 mejores amigos tomando unas cervezas, Wiliam se sentó con ellos, y se empezó a sentir un poco mareado después de 4 cervezas, siguieron en el bar durante 1 hora, ya eran las doce pasadas, y el dueño avisó a la mesa de que tenían que cerrar, pero ninguno de los 4 estaba dispuesto a acabar con la ''fiesta'' y siguieron bebiendo en la calle. Ya eran las 2 de la mañana y empezó a llover, y 2 de los amigos de William que vivían muy cerca se fueron a sus respectivas casas, solo quedaron William y Steve. Estaban empapados, tiritando por el frio, a esas horas de la madrugada nadie les iba a hacer auto-stop sin tener malas intenciones, no tenían ni dinero para un taxi ni para al autobús, y William se empezó a arrepentir de habérmelo gastado. Todo estaba en silencio, hasta que Steve rompió el silencio por William. -Déjame tu móvil. -Usa tu el tuyo -Dijo William, con un aliento que apestaba a alcohol. -No tengo saldo, ¿Qué te cuesta hacer una llamada? -Vale...-empezó a rebuscar en el bolsillo con cara de pánico. -¿Que te pasa? -Preguntó Steve. -No lo encuentro tío -Dijo con voz algo preocupada con un toque de enfado. William y Steve recorrieron todo el camino de nuevo, y nada, no había ni rastro, ya no sabían que hacer, ¿pasar la noche en la helada y peligrosa calle de aquel barrio marginal? Steve dijo: -Ven conmigo, la hermana de mi madre, Clara. Vive a 2 manzanas de aquí. -¡¿NO PODÍAS HABÉRMELO DICHO ANTES?! -Estoy mareado tio, y sabes como me pongo cuando bebo, no me lleves la contraria. -No te estoy llevando la contra...bah, da igual. Cuando llegaron la casa no era como Steve la recordaba, estaba decorada con aquellas inquietantes cintas que señalaban que había ocurrido algún crimen, Steve empezó a llorar, y ingenuamente William preguntó: -¿No lo sabias? -No...Mi madre y ella no esque tengan una muy buena relación, hace mas de 2 años que no se hablan -Dijo con voz apagada. -Y...¿Qué hacemos? -Entrar. -¿Como? -Tio, ya hemos llegado hasta aquí, y parece que hay una tormenta, no te extrañe que nos fulmine un rayo. Sin que William se de cuenta, Steve empezó a quitar esas cintas que pondrían los pelos de punta a cualquiera, y ambos entraron. Era un momento incomodo para William, entrar en la casa de una difunta desconocida. William estaba sentado, solo, poco mas tarde Steve regresó con 2 vasos de whisky, William no quería seguir bebiendo, pero si se desmayaba, quizá fuese la única manera de conciliar el sueño. Después de beberse ambos los vasos, Steve le pidió que llevase esos vasos a la pila de la cocina, cuando los llevó vio una figura negra, y la luz se apagó. Solo se podían oír los gritos ahogados de su amigo, William estaba completamente paralizado por el miedo, no sabia que hacer pero la duda no duró mucho, porque la luz se volvió a encender. Era un escenario horrible, estaba todo cubierto de sangre, el suelo, las paredes, todo... William intentó huir pero se resbalo con la sangre, pero consiguió levantarse, fue corriendo hacia la puerta que se encontraba cerrada, el miedo se apoderaba de el, las luces se apagaban en todas las habitaciones ahora de forma mas violenta, las bombillas...explotaban. Intentaba abrir la puerta pero se quedó con el pomo de la puerta en la mano, ya no sabia que hacer y fue al sito mas cercano, una despensa, se metió en ella y cerro la puerta, y William empezó a rezar. A William se le saltaban las lagrimas al ver unas frias manos tocando las suyas, unas manos negras de una mujer, William alzó la mirada y vio a una mujer con la cara putrefacta, ojos blancos sin pupilas y unas venas que parecían salir de su frente. William se mareaba y luego vio que las manos de aquel ser estaban clavando las uñas en sus venas, mas tarde el espíritu clavó sus afilados dientes en la garganta de William, la sangre brotaba incontrolada-mente de su cuello, cuando a William se le empezaban a cerrar los ojos, solo escuchó el sonido de la explosión de una bombilla.

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¿Quien sacó la foto? (Creepypasta)
ParanormalporAnónimo8/2/2014

Era septiembre, era día 7, en donde yo vivía faltaban tan solo 3 días para empezar las clases y acabar con el efímero verano. Decidí llamar a mis 2 mejores amigos para pasar un día con ellos, primero llamé a Mary, la única chica en el grupo. Mary era una chica de piel pálida, pelo entre castaño y pelirrojo, nariz delgada, labios finos, y unos ojos verdosos por norma casi general llevaba una chaqueta de cuero negra, camisa formal, pantalones vaqueros azules marino, y zapatos normales. Mary y yo nos dirigimos a casa de Henry para quedar en nuestro lugar favorito, un parque prácticamente fantasma, no había nadie, y era el sitio perfecto, un lugar sin molestias. Tocamos a la puerta de la casa de Henry, tardó un poco en abrir la puerta, pero al fin y al cabo, salió, llevaba casi siempre un ''estilo'' fijo una sudadera negra, pantalón cargo azul oscuro, camisa gris. Al llegar a aquel parque, algo había cambiado. Tenía todo un ambiente mucho mas incómodo, se sentía como un peso en ambiente, y eso me perturbaba. Decidimos sentarnos en un banco y hablar, pero me sentía fatigado, y mas cuando me percaté de que Mary y Henry mientras hablaban, parecían deprimidos, con un tono muy tranquilo y sin alma, decidí preguntar: -¿Os pasa algo? -No, nada, ¿porque lo dices Jason? -Dijo Henry -Os noto raros Ambos me miraron como si estuviese loco, pero el mal estar me podía, sentía un dolor de cabeza que pronto se convirtió en migraña. Me empecé a marear y vi como si los rostros de mis amigos se deformasen de una manera grotesca. Pasaba el tiempo y el dolor aumentaba a tal punto que pensé que iba a estallar, y ese momento fue como un ''Flash'' No aguantaba mas, dije que me iba a ir a casa, y Mary dijo: -¿Ya te vas? -Si, no aguanto mas el dolor de cabeza. -Quédate a ver si se te pasa -He estado suficiente y no se me pasa, me voy. Pero ellos me acompañaron, admito que sin ellos me hubiese caído como un borracho ciego de alcohol. Al llegar a casa me tumbé en la cama, pero el dolor de cabeza me impedía dormir y me tomé una aspirina. Al despertar se me heló la sangre al ver una foto a los pies de mi cama, y al verla, no lo podía creer. Salíamos los 3, y la foto fue hecha desde otro banco, estábamos solos. ¿Quien sacó la foto?

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Radgedian - Venganza.
ParanormalporAnónimo3/8/2016

Matt había recorrido tanto camino, pero por fin se estaba acercando al antiguo barrio en el que vivía hace unos años, los años en los que aún era feliz. A medida que iba caminando por las calles de su barrio iba recordando los buenos tiempos que pasaba con su padre. Recordaba con muchísima exactitud las veces que iba a la feria con su padre e iban a comprar algún que otro videojuego. Pero eso, era un recuerdo, algo que ya no volvería a pasar, y eso lo enfurecía. El camino era muy frío ya que estaba en pleno invierno, y por ello tuvo que subir la cremallera de su chaqueta. Antes de darse cuanta ya estaba frente a su antigua casa. Para su sorpresa estaba idéntica a la última vez que la vio. Se quedó por unos momentos, mirando a la puerta, recordando la vez en la que los servicios sociales se lo llevaron, en ese momento, Matt dejó atrás su antigua vida para convertirse en alguien frío. Intentó abrir la puerta con su antigua llave, pero habían cambiado la cerradura para subastarla, pero una casa en la que hubo un asesinato era muy difícil de vender. No encontraba manera de abrir esa gran puerta de madera, sin embargo, dio una fuerte patada y esta hizo que los hierros se rompiesen y con ellos la puerta. -¡Mike! -Gritó enfurecido. Pero no obtuvo respuesta. Continuó andando pero de repente empezó a escuchar unos pasos que venían del piso de arriba. Matt estaba bastante tenso, estaba esperando tanto ese momento, y toda esa espera iba a llegar a su fin. Con el pulso acelerado, continuaba mirando a las escaleras a medida que el sonido se hacía más y más notorio. De repente lo vio, era él, su hermano. -Matt, sabía que vendrías. -Dijo serenamente. -Sólo... ¿por qué? -Dijo entristecido. -Tú no lo sabes, solo he intentado protegerte. -Mientes, ¡¿por qué has hecho esto?! En se momento, Matt sacó su cuchillo militar de su bolsillo de su chaqueta de cuero negra y empezó ha abalanzarse hacia su hermano. Mike estaba quieto, contemplando como su hermano se acercana lentamente con el cuchillo, sugetándolo con fuerza hasta el punto que sus nudillos se volvieron blancos. -Te lo volveré ha repetir. ¿Por qué? -Nuestro padre intentó matarte, por motivos que tu mente inmadura no alcanza a imaginar. -Dijo tranquilamente. En ese momento, Matt miró a los ojos amarillos de su hermano y en ese momento recordó la noche en la que Mike mató a su padre y aún así, Mike continuaba con esa calma en su rostro, como si no notase el horror que había cometido, como si no tuviese remordimientos. Al recordar todo eso, Matt apuñaló a Mike en el estómago. -No entiendes nada. En ese momento, parecía que los ojos amarillos se volvían más y más brillantes. Toda la casa se empezó a rodear de un inmenso fuego. Matt no sabía que estaba pasando y mucho menos no encontraba la manera de salir de ahí. Pero no le quedó más remedio que huir. Mike se sentía más débil por la pérdida de sangre y empezó a mirar más fijamente a Matt, de repente, este no se podía mover, de alguna manera estaba paralizado. El escenario se deterioraba cada vez más, pero Matt no tenía manera de salir de allí, las llamas empezaron a acercarse peligrosamente a él, pero en ese momento, poco a poco el fuego iba desapareciendo, antes de que las llamas le tocasen la ropa. -He hecho que las llamas desaparezcan, pero sigues paralizado, así que no te queda más remedio que escucharme. -Dijo Mike con una ligera sonrisa-. Nuestro padre, intentó matarte mientras dormías, yo amaba a nuestro padre, pero también te amo a ti. Pero no iba a permitir que te hiciese daño y aunque tuviese que matarle. Los ojos de Matt se abrieron y por ellos empezaron a caer lágrimas. -¿Qué?, ¿por qué quería matarme? -Nosotros, los Anderson, todos, estamos malditos. Nuestro padre no iba a ser diferente. Todos acabamos en la miseria. Unos acaban suicidándose, y otros se convierten en asesinos, pero todos a causa del mismo motivo, la locura. Matt estaba completamente atónito, no podía creer que esa historia fuese verdad, llegó hasta a pensar que su hermano le estaba mintiendo en una situación así, pero él sabía una cosa de él, Mike no era hombre de mentiras. -Han habido casos que probablemente hayas escuchado en las noticias, por ejemplo la de aquel hombre que mató a su compañero de piso con un revolver pensando que era un monstruo y el otro caso en el que mató a su amigo con un cuchillo y luego se cortó la garganta a si mismo. Es obvio que este último o el anterior lo hiciesen por mera locura, no, estaban empujados por el ser que quiere ver a nuestra familia sufrir, él provocó las ilusiones y muy posiblemente él les utilizó como títeres. -¿Y tú también estás bajo su control? -No, yo no, acepté al Radgedian. -¿Radgedian? -Una criatura que aparece en forma de un pájaro rojo y cuando lo ves en algún lugar provoca náuseas y alucinaciones. Cuando lo ves puedes aceptarlo o no, pero si no lo aceptas, él te matará de la manera que él desee. Pero ahora, he de pasárte el Radgedian, Matt, he de encargarte algo. Matt siguió mirando a los ojos de Mike y aún conmocionado por todo lo que estaba ocurriendo le preguntó. -¿De qué se trata? -Debes matar a nuestros dos únicos familiares que quedan, ambos son asesinos y podrás encontrarlos fácilmente, sus nombres son: Samuel Anderson y John Anderson -¿Matarlos?, ¿yo? -Te seré sincero, vas a pasar un largo camino de soledad, iba ha hacerlo yo, pero ahora, me queda poco tiempo. Siento de verdad que tengas que pasar por esto. -Dijo mientras le salía la sangre por la boca-. Ahora, mírame. En ese momento, la vista de Matt se empezó a nublar hasta no ver absolutamente nada tan solo un fondo negro. Pasaba el tiempo y solamente había un fondo negro. -¿Estoy muerto? -Pensó. Pero en ese momento en el fondo negro se pudo ver un pájaro de color rojo. Matt, inconcientemente dijo: -Acepto. En ese momento todo se convirtió en llamas y su vista volvió a nublarse. La casa ardió completamente pero se pudo ver a Matt salir de las llamas, el fuego no le afectaba. Ahora sus párpados habían adoptado un color negro y sus ojos ahora eran de un color amarillo. Aunque no solo su aspecto había cambiado. Algo había muerto dentro de él, toda su humanidad se había quemado con el fuego.

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