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¿Es Pez la mejor banda de rock de la Argentina?-Nota
InfoporAnónimo2/10/2011

La pezada El flamante segundo disco en vivo de una de las bandas más prolíficas, independientes y confusas del rock argentino llega en un momento especial: a contrapelo de sus integrantes, la edad de su público empezó a bajar. Por Santiago Rial Ungaro ¿Es Pez la mejor banda de rock de la Argentina? Después de escuchar el apoteósico, rápido, furioso y ruidoso Viva Pez (su flamante segundo disco en vivo), quizá la pregunta que uno deba hacer sea otra: ¿no es Pez la banda de rock esotérico de la Argentina? No es casual que en la sala en donde los Pez siguen ensayando varias veces a la semana haya un par de fotos de Neil Young, ni que este disco en vivo cierre con Caballo Loco, el homenaje del grupo al autor de Hey Hey My My, emblemático tema de 1979 en el que Neil Young hermanaba a Johnny Rotten con Elvis y decretaba que el rock and roll nunca podía morir. Minimal, líder de una banda que parece decidida a entregar su vida a esta causa, cuenta que “en 2001 lo vi a Neil Young con los Crazy Horse tocando y ya era un señor grande, pero tuve una especie de epifanía: ‘Yo quiero llegar a esa edad así’, pensé. Y lo mismo me pasó el año pasado con ZZ Top. O con Spinetta haciendo un show de cinco horas. Como cualquier disciplina, cuando hacés algo a través de toda una vida, al final tiene que haber un momento de sabiduría. En las películas orientales, el sabio no es un pibe de 18 años re-fachero: es un viejo”. Y si en 1994, en Cabeza (aquel de los tres prepucios en la tapa), un Minimal fachero advertía a quien quisiera escucharlo que se iba a encontrar con un “pendejo cabrón”, en Viva Pez, cuando canta ese mismo tema (Introducción Declaración Adivinanza) apenas le cambia la letra: ahora es un “viejito cabrón”. Y a mucha honra. Convivencia sagrada Si durante sus primeros tres discos Pez parecía ser una banda a lo Deep Purple (por los permanentes cambios de integrantes), lo cierto es que a partir de Fragilinvencible (2000) se consolidó como un power trío tremendo: Minimal, un guitar héroe con Frank Zappa tatuado en el cuerpo y Black Flag tatuado en el corazón, un cantautor rockero que, como su admirado Pete Townshend, se sigue preguntando a sí mismo quién es, había encontrado a dos hermanos: Franco Salvador (que ya había grabado en el segundo disco, junto a la genial Iris Auteri) y Fósforo García. Si Pez hoy es lo que es, más allá de los aportes de su talentoso pianista y tecladista Leopoldo Pepo Limeres (que entró a la banda en 2003), es en gran medida porque este trío siempre se mantuvo, más allá de las entradas y salidas de algunos integrantes (en su momento los aportes free jazzeros de Pablo Puntoriero en el saxo y los sintetizadores de Ernesto Romeo, de Klauss, fueron decisivos). No hay nada más lindo que la familia unida. Fósforo: “Yo estuve presente como amigo desde la formación de la banda. Ya antes de grabar el primer disco (en el que apareció como invitado haciendo coros) me parecía de las mejores bandas de acá. Y cuando me llamó Ariel para sumarme en el ‘96 fue realmente una alegría: yo ya me sabía todos los temas”. Para Minimal, la clave es que “todos los Pez somos gente que siempre escuchó música y que tocamos desde que éramos chiquitos. Todos queríamos ser músicos de rock: ninguno de nosotros fue al Conservatorio”. Por eso, para los Pez el mejor disco suele ser el último. Y lo que en otras bandas resulta a veces poco creíble o simplemente ridículo, en ellos tiene sentido: “Mi disco favorito de Pez siempre es el último que grabamos, así que hoy es el disco en vivo Viva Pez. Todos compartimos las mismas ganas de tocar todo el tiempo, por eso ensayamos tanto: lo disfrutamos. ¡Pez es una máquina que no para! ¡No puede parar! ¡No sabe parar!”. Haciendo real el sueño imposible Si, hace apenas un par de años, Pez parecía ser una banda de rock “esotérica” (que se vanagloriaba de no tener hits, una banda que casi no hace videos: un grupo para iniciados, sólo para algunos melómanos o buscadores de tesoros), lo cierto es que, en el algún momento que ni ellos pueden precisar, el público de Pez empezó a cambiar: si la cantidad de público empezó a crecer, la edad del público comenzó a bajar. De repente el público de Pez es cada vez más joven. Si cuando salió el disco en vivo anterior (el doble Para las almas sensibles, 2005), la misma banda bromeaba sobre los personajes que los seguían (en su mayoría treintañeros), ahora lo común es que en sus shows haya muchos chicos. Y chicas. “Ojo: Pez nos empezó a dar de morfar en el último par de años, después de 15 años de laburar sin parar. Ninguno de los que entró a tocar en Pez lo hizo pensando en salvarse”, aclara Minimal sobre el lógico éxito de la banda. Para Franco, quizá la razón sea “que cada vez tocamos más fuerte... ¡y más metaaaallll!”. “Creo que nuestro público sigue siendo bastante variado”, afirma Fósforo. “Nos pasa seguido que nos encaren padre e hijo para contarnos que comparten nuestra música. Por otro lado, es una suerte que la música (y a veces los músicos) estén ahí para ser escuchados más allá de la moda o ‘lo nuevo’, y que un chico de 12 años se pueda interesar. Creo que todavía no nacieron pibes que en su infancia van a flashear con bandas de los ‘60, ponele. Me pasó a mí, a vos... es bastante común que se dé.” Los caretas del reggae se lo quieren llevar, pero el porro es del metal Haciéndole honor al nombre de este tema (un clásico de sus shows en vivo que recién ahora se incluye en este disco en vivo), ahora estamos en la sala de los Pez y Minimal propone picar y armar. Claro que el humo dulzón y los efectos del THC a los Pez no los sedan. Más bien se diría que los ceban. El sonido mutante de Pez (una banda que arrancó tocando una especie de punk progresivo, que coquetea con Piazzolla, con el folklore, el hardcore, la psicodelia y toda la historia de rock) contiene una dosis de metal que en este disco resulta contundente. Esa alquimia (al principio de la nota hablamos de rock esotérico) se genera acá, en la sala de ensayo, suerte de marmita donde se mezclan todo tipo de influencias y donde generan su propia poción mágica. Acá se gesta esa máquina de rock aceitada que en vivo dispara un tema tras a otro a toda velocidad. ¿Los Ramones? “Mmm... no. Yo creo que eso lo aprendimos de Frank Zappa, que engancha todos los temas. Aunque nosotros la hacíamos así nomás: pura adrenalina”, sintetiza Minimal. Es cierto: no es fácil seguir a los Pez. A veces tantas mutaciones generan ciertas confusiones que con el tiempo se van aclarando. “No siempre me salgo con la mía en Pez y te doy un buen ejemplo: yo detesto la idea de rock sinfónico asociada con Pez. Me duele en mi corazón hardcore. A mí nunca me gustó Yes. Yo creo que cuando pusimos más de un tecladista nos pasamos de rosca. No reniego de ese disco (está haciendo referencia al fascinante Folklore, 2004), pero sí de que alguien considere a Pez un grupo de rock sinfónico.” Claro que Pez tampoco es un grupo de metal, ni de canciones, de hardcore, ni de punk rock. Pez es Pez. La estética del resentimiento En Pez, el todo es más que la suma de las partes. En palabras de Minimal: “Creo que esa cosa gestáltica de Pez se da en el contexto de una banda de rock. No es que yo voy y les digo a todos lo que tienen que hacer. No funciona así. Y si bien tocaron músicos que en otras bandas fueron sesionistas (como Pablo Puntorieri, que también tocaba como sesionista en los Cadillacs), todos siempre trataron de dejar su impronta. Siempre se fueron armando bandas de rock. Con toda la ebullición y la tensión de un grupo de gente que va del amor al odio todo el tiempo”. Para Fósforo, el rol más definido “es el de Ariel, en cuanto a ser el principal compositor y un poco el director de la cosa. Franco, además de hermosas composiciones, aporta solidez y brillo a nuestro sonido: es un baterista increíble. Pepo suma fantasía, musical y extramusicalmente. Yo le pongo el hombro en la música y llevo adelante la pata internética. Con el tiempo la gente fue apareciendo: Mario, nuestro manager, definitivamente es uno más. Y lo mismo Mauro Taranto (ingeniero desde 2004). Franco: “Yo creo que seguimos todavía unidos porque nadie se guarda nada, nos decimos todo y de todo, entonces no hay rencores. Funcionamos un poco como un grupo de amigotes”. Un grupo de amigotes caprichosos desde lo artístico (fueron muchos los que se decepcionaron por el clima preciosista, folk y armonioso de Hoy, 2006), pero rigurosos a la hora de ensayar, zapar y tocar en vivo. En Pez no hay tiempos muertos, más allá de que Minimal haya tocado con Los Fabulosos Cadillacs o con Litto Nebbia. Después de 17 años de carrera, recién ahora se pudieron ir a Chile y a Uruguay. “Somos hippies y viejos”, dice Ariel Minimal. Puede ser, pero también son punks y joviales. “El tema es que cuando arranqué con Pez, si bien era joven (tenía 24 años), mi decisión era que siempre iba a ser Pez. No quería tener que empezar de nuevo con otra banda. Cuando empezamos yo tenía la idea de hacer muchos discos. Pero tampoco podés estar preso de esa idea de que tenés que cambiar siempre. Nosotros no nos hacemos los independientes, los autogestionados. Estamos corriendo en la misma pista que las demás bandas, tocamos en los mismos lugares, pero no tenemos para la nafta, el auto corre menos, las ruedas son viejas. Pero la carrera la estamos corriendo. Y desde lejos, el auto sin stickers se ve interesante.” Hago lo que quiero y quiero lo que hago Genéticamente anarquista (sus abuelos y bisabuelos lo eran), Minimal aclara que, de todos modos, su ideología de la autogestión tiene más que ver con la escena del hardcore de Washington DC, con la filosofía del punk y con haber conocido a Patricia Pietrafesa, que con su historia familiar: “Mi abuelo escribía en La Protesta, pero yo de eso me enteré de grande. A mí lo que me marcó fue a los 15 años ir a ver a Todos Tus Muertos en El Altillo, y lo vi a Fidel con toda la cara pintada de blanco. Eran buenos shows, era shockeante. O ver a Los Corrosivos. No era una gilada. Todo eso me marcó”. Pero si a principios del siglo XX el activismo anarquista estaba relacionado con tener una imprenta para agitar políticamente, a principios del siglo XXI el activismo de los Pez tiene que ver con la existencia de un sello como Azione Artigianale (del que, para variar, Minimal reniega: ‘Si fuera por mí, no existiría’) o con los Festi-Pez, sus propios festivales en los que ya tocaron bandas como Fútbol, Compañero Asma, Honduras, Gabo Ferro, Flopa, los marplatenses Tantra o el trío cordobés Sur Oculto. En una época en la que la mayoría de las bandas dependen del Estado o de los festivales que organizan empresas multinacionales, los Pez se dan el lujo de organizar sus propios festivales. link: http://www.youtube.com/watch?v=-ujRDWn30os * Pez toca en el próximo Festi-Pez el 12 de febrero en Niceto, Niceto Vega 5510, junto a Humo del Cairo y Macaco Bong. A las 21. FUENTE: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-5257-2011-02-10.html

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La Década Que No Fue (para reflexionar)
La Década Que No Fue (para reflexionar)
InfoporAnónimo1/1/2010

LA DECADA QUE NO FUE Balance de década 2000-2009: El indie que no fue, el rock de estadio que no fue, el rock barrial que no fue, la tendencia que no fue, la electrónica que no fue, la Internet que no fue, el hardware que no fue, el socialismo que no fue, la paranoia que no fue, los festivales que no fueron, y las reuniones que ya fueron. La década pintaba para una cosa, pero fue otra. No fue la década perdida, fue la década que NO fue. O que ya fue. LOS FESTIVALES QUE NO FUERON Carnaval karaoke En la década de los grandes festivales, algunas incómodas excepciones se convirtieron en regla. ¿Qué pasó con el BUE, el Buenos Aires Hot Festival, el Oye Reggae, el Indie Rock Fest, con el sonido del Pepsi Music Por Luis Paz Difícilmente se encuentren argumentos para discutir el hecho de que el clímax festivalero se alcanzó en los ‘00 o que esta década del par de huevos que ya despedimos con esperanza, un dejo de nostalgia y la triste sensación de que todo sigue igual –para mal– Sí Fue la de los megaeventos zoológicos aplicados a la música joven. Pero No Fue todo lo festivalera que pudo (por suerte para el bolsillo). Pepsi Music, Quilmes Rock, Personal Fest, Creamfields, son todos nombres (y marcas, ¡qué carajo!) que quedan en el recuerdo cuando uno hace el balance recitalero de estos diez años del siglo XXI, cambalache que también supo cobijar los Cosquín Rock, los Ciudad Abierta, los Buenos Aires Vivo (que en la suma de sus ciclos acabó siendo un festival por entregas). Si hasta hubo un BabaFest. Si también hubo un nuevo lugar para los indiegenas en el Festipulenta y hasta en Lomas de Zamora, una simple localidad del sur conurbano, hubieron este año dos festivales usuales como el TurderaFest y el FestiLomas. Si hasta las bandas metieron la tendencia en sus nombres propios y apareció El Festival de Los Viajes. Si hasta hubo FacebookFests y FloggerFests con flequillos, chupines, cámaras digitales y nada de música en vivo. Aunque la festivalitis crónica que se extendió viralmente durante esta década no deja de ser resabio de las pretensiones megalómanas, masivas y topísimas de importar, desde los ‘90, el modelo foráneo de festivales de gran talla como Coachella, Glastonbury, Roskilde y hasta la propia Creamfields sajona, también es resabio de la doble crisis que afectó a la música en esta década: primero, la social-económica de 2001, y luego, la social-cultural de la noche espesa de Cromañón. Con escasez de recursos y el cierre de tantos locales luego de diciembre de 2005, una alternativa probable y probada fue la reunión all-in-one. Pero, ¿qué pasó después con algunas iniciativas como el BUE que trajo a Daft Punk al Club Ciudad en ‘06? ¿O por qué parece ahora tan lejano aquel Buenos Aires Hot Festival de ‘01 que trajo al viejito piola de Neil Young al Campo de Polo? ¿Alguien sabe dónde quedó el humo del Oye Reggae? ¿O, con menores pretensiones, quién supo del Indie Rock Fest en el que, en 2005, El Mató A Un Policía Motorizado tocó en Cemento para un par de locos, meses antes de las noches callejeras? ¿Alguien sabe si en esta década hubo un Rock & Horses metalero como los de los ‘90, cuando la plata dulce del trago amargo que fue el menemato dejaba al Rock in Río a la vuelta de la esquina? Todas esas movidas se esfumaron, vaya ironía, como ahora los taxistas que deambulan por la Avenida del Libertador se esfuman cuando termina un recital cercano. Desde las irregularidades en la habilitación por las que se suspendió el Summer Fest de ‘07, con Matisyahu y UB40 hasta las reconfiguraciones de las productoras en festivales con nuevos conceptos (del BUE al Personal Fest, por ejemplo), pasando por las dificultades de proponer carteles de interés en el entretiempo de la década, el cambio en las tendencias del público, los músicos y el andar fluctuante del dólar, las causas pueden rastrearse por todos lados. Incluso acá cerquita en el tiempo: los problemas de la organización de Creamfields con su última edición –para los colgados: supuestamente no tenían los papeles en regla y los mudaron de GEBA al Parque Roca y los patearon un mes– y la fiesta karaoke en que se convirtió el último Pepsi Music a 95 decibeles. Lo bueno, a esta altura, es que mientras los comerciantes de la comuna de San Roque ya se relamen por anticipado pensando en las ventas de fernet, puchos y patysbajón para el próximo Cosquín Rock, en el alba de la década, la festivalitis seguirá extendiéndose de manera viral por el territorio federal. ¿Quién dijo que todo está perdido? EL INDIE QUE NO FUE Eterno recambio De los indies de los ’90, sólo Babasónicos quedó en pie. Massacre se hizo popular y la generación recambio todavía no atacó: Bicicletas, El Mató, Señor Tomate, Norma, Fantasmagoria, Banda de Turistas van por más. Por Julia González Por más que se bucee, la conclusión es la misma: el indie local no consigue ser masivo. Quizás ni siquiera sea buscado. Ni en la década que está terminando ni en la anterior, cuando aún se lo calificaba de alternativo. Sea como fuere, esta música no ofrecía una alternativa amable para cualquier tipo de oído, discográfica, radio o publicidad. De todo el nuevo rock que supo arrasar con el sonido ochentoso a comienzos de los ‘90, como una seca de aire novedoso, no quedó nadie en pie. Salvo Babasónicos, que venía cosechando leves pero interesantes triunfos, apadrinado por Cerati y Melero, pero que a fines de los ‘90 con su sexto disco Miami llamó completamente la atención. Con Jessico en 2001 (elegido como el disco argentino de la década la semana pasada en la Encuesta del NO), terminaron de concretar su ascenso cual globo de helio. Y allí se quedaron, con la dosis justa de rock y electrónica, calentitos en el sillón del mainstream, editando discos, firmando contratos, cerrando festivales y sonando en las radios y en los canales de televisión. Para comienzos del 2000, El Otro Yo ya estaba afianzado con Abrecaminos editado en 1999, aunque con su peculiar elección de seguir siendo independientes. Para ese entonces, Los Brujos, Martes Menta, Peligrosos Gorriones (¡Ojo! posible revival sobre el final) y un puñado de otras bandas con peinados más raros que los nuevos, habían flameado la bandera blanca de la derrota. El camino estaba algo desierto y pedregoso como para ser surcado. Sin embargo, apareció la novedad. Doris, Bicicletas, Los Alamos, El Mató a un Policía Motorizado, Señor Tomate, Norma, Fantasmagoria, Fútbol, Les Mentettes, Prietto viaja al cosmos con Mariano, Banda de Turistas, Go-Neko, Humo del Cairo, Utopians, La Patrulla Espacial, Mi Pequeña Muerte y tantos otros empezaron a defender este asunto ideológico de ser indie. Porque ninguna de estas bandas suena igual que la otra, sino que las equipara su filosofía de ser independientes. Con una ayudita de algunos amigos (el sello Estamos Felices, Laptra Discos, radio Kabul, La Tribu, los sitios Zona Indie y Global-art, los Festivales Nuevo y Buen Día) comenzaron a moverse en un mismo circuito. Pero en esta década, la movida se quedó ahí. En el 2000, los abanderados del indie, Jaime Sin Tierra editaron Autochocador, el disco más representativo de la banda, pero a los tres años ya se habían separado. Tiempo después hubo una reunión, pero no más que eso. Hoy son una banda de culto. Pez, que musicalmente nada tiene que ver con JST, editó en el 2000 Frágilinvencible. Y ellos mostraron que se puede ser independiente, tener su propio sello (Azione Artigianale), sacar discos casi todos los años (1995) y, a la vez, tener un público fiel que no se pierde una. Pero sin dudas el coletazo lo dio Massacre cuando apareció hace casi tres años con El Mamut y todo el mundo se enteró de quiénes eran y del bagaje que traían desde finales de los ‘80. Catupecu Machu fue un caso aparte, ya que les costó sólo dos discos salir del under con el impecable Cuentos Decapitados (‘00). Allá por el 2007, el NO publicaba una nota alertando sobre el posible recambio generacional. Esta cronista escribía entonces sobre la belleza maligna del under: la de ser marginal y vivir abajo y a la sombra. En aquel artículo participaban la desaparecida Doris, Bicicletas, Norma, El Mató a un Policía Motorizado y Los Alamos. “La renovación musical está llegando. Yo creo que es una gran sala de espera (...). Si una banda empieza a llevar mil personas, de pronto el monstruo monopólico que elige lo que escucha la gente dice ‘me conviene, me va a dar dinero’. Pero hay un estancamiento constante”, decía hace dos años Marcelo Blanco, quien luego fundaría Onda Vaga, acaso la banda más popular del 2009 (junto con El Mató) que el NO supo advertir cuando aún tocaban sin amplificar. La primigenia apuesta de Onda Vaga era tocar en fiestas, con guitarras criollas y cajón peruano, para no tener que estar pendientes del sonido y las implicancias negativas del post Cromañón. Doña María, con apenas un disco editado, linda con la misma influencia latina que Onda Vaga y no deja de llamar la atención. Este sexteto de músicos rescata canciones populares y de cumbia reavivando las raíces folclóricas, con remixes y hip hop. A estas bandas también se le suman un manojo de cantautores que desempolvaron sus guitarras y salieron con sensibilidad a los escenarios tras la tragedia de Cromañón. Coiffeur, Juan Ravioli, Pablo Dacal, Alvy Singer, Tomy Lebrero, Lisandro Aristimuño, Gabo y Juanito el Cantor, entre otros, aportan con buen gusto una música luminosa a las huestes del indie folk. Tal vez por las mismas dificultades de tocar enchufados fue que comenzaron a deambular solos por la escena. LA TENDENCIA QUE NO FUE Generación F De la lucha de clases a la guerra de almohadas. Los flashmobs aparentaban con ser la gran cosa de los fenómenos sociales y no pasó –al menos en Argentina– de un encuentro hypeado en el Planetario. Por Federico Lisica “Muy pronto, más novedades sobre el próximo flashmob.” El último post en la página web Flashmob Buenos Aires data del 7 de enero de 2007. Tres días antes de esa fecha, este suplemento se hacía eco y desmenuzaba a través de su artículo de tapa (“La rebelión sin sentido”) las manifestaciones de orden global que volvían lo lúdico, lo masivo, el encuentro urbano y la acción fugaz (antes que espontánea), una puesta a punto 2.0 del happening y las teorías del situacionista Guy Debord. “Si los flashmobs son ‘la movida del verano’ o manifiestan en la urbe los rizomas organizativos propios de las nuevas tecnologías aún está por verse”, decíamos y curioseábamos sobre la significación –latente y/o explícita– en los lanzamientos de burbujas, los bailes, la calle y la variante vernácula más exitosa: la batalla de almohadas. “Preguntarse si los flashmobs son inteligentes es como preguntarse si el surrealismo o la patafísica lo eran. Se intenta, eso sí, realizar una acción que contraste con la actividad corriente del sitio elegido”, aseguraban desde Madrid mobs. “Sé que me gustaría hacer algo que trascienda, que no se quede en tal acción y se disuelva. El potencial está”, señaló Marina Ponzi, la entonces estudiante de comunicación (hoy caza tendencias y organizadora de eventos), fogoneó desde un blog la idea de intercambiar por algunos minutos cojines y golpes. Tenía la esperanza de juntar cien personas en El Planetario. El día pautado: 18 de noviembre de 2006. Resultaron ser miles de jóvenes y por varias horas. Si bien se puso en duda la pureza del evento por la presencia de periodistas (una de las prioridades de los flashmobs es mantener la sorpresa en la forma de interacción), Marina resaltaba “el hecho social de juntarse en la calle a hacer algo distinto”. En esa línea, Howard Rheingold, creador del término de “comunidades virtuales”, dijo en entrevista exclusiva con el NO: “El divertimento autoorganizado –más que el entretenimiento masivo tipo packaging– es otro canal de expresión de los smartmobs”. La inteligencia –¡y el flash!– de estas multitudes, explicaba el gurú techie, tenía su plus en “la utilización de los medios de comunicación móviles e Internet para informarse y coordinar acciones”. Echale a la propuesta papas fritas, una consigna retro (“Que vuelvan los lentos”), el ABC del marketing en búsqueda del preciado target “joven”, y tendrás “el flashmob más grande de Latinoamérica”. Así lo evidencia en You Tube el clip de la campaña de Doritos creada por la agencia BBDO. Una marca de snacks como “referente generacional” que apela “al estado de ánimo colectivo apropiándose de un sueño”, un research para saber que el deseo de los “millenials” es “acercarse físicamente a la persona que les gusta”, “consumidores proactivos”, una campaña transformada en “movimiento cultural”. Todo eso afirma el brief audiovisual sobre la acción que tuvo su epicentro en “la bola de boliche más grande de Buenos Aires”: ¡El Planetario! Allí, el 7 de marzo de 2008, 7 mil asistentes bailaron canciones de amor, un tanto más tarde de lo previsto porque no contaban con el permiso municipal. No es cuestión de mascar con bronca la papa frita. “Un spot publicitario filmado en la estación de Retiro para la consola de juegos Xbox 360 relanzó el furor mobber. En el comercial, que nunca fue emitido al aire (You Tube hizo lo suyo), unos simples transeúntes se apuntan con los dedos generando un flashmob espontáneo. Pasó de la estación de trenes a los campus norteamericanos”, comentábamos entonces. Con shows (megafestivales o intimistas) craneados para asociar el valor de marca a un grupo y hasta lo un-cool como etiqueta vendible, nada más ideal para el entramado publicitario que el envoltorio de una práctica festiva, efímera y de utilidad incierta. Así brotan virales como el que muestra a cientos de sujetos en una oda a un celular –el T mobile dance– o el de los Black Eyed Peas aprovechando el síntoma para lanzar “I gotta feeling” en el show de Oprah Winfrey. ¿Celebrando qué? ¿Acaso importa? Para algunos sí. “Generación Precaria”, un colectivo francés que alterna el mitin político por el papel picado (buscan concientizar sobre las condiciones laborales de los sub 30), concibe al flashmob como “un arma muy bella (...). Los nuestros son un mix de lucidez, información mediática, pedagogía y acción concreta. Es una instancia. Un instante. Pueden ser graciosos, son visibles, y simulan no reproducirse jamás”, confesaron. Sin darle importancia a las críticas de “activismo de robot” o puro esnobismo, desde la web de guerrilla urbana Improve everywhere, una porteña invita a un flashmob con un post de reciente publicación. Si ves por la calle a una masa uniforme, todos ellos con bolsas de polietileno en la cabeza pidiendo por la prohibición de las mismas, habrá tenido éxito. LA INTERNET QUE NO FUE El “one hit wonder” tecno Los emprendimientos conocidos como start-up que no funcionaron en esta década, pero abrieron caminos a otros proyectos. Los curiosos casos de ICQ, Geocities, El Sitio, Audiogalaxy, Second Life, entre otros. Por Mariano Blejman En los albores de la década, cuando este país todavía era convertible, ocurrió la primera gran burbuja económico-financiera digital del milenio. En 2000, el futuro había llegado. El futuro era hacer click. Este país se subió al tren puntocom, y desde entonces fue llevado por la ciberósfera con la esperanza de que el mundo sería más feliz con el copy & paste. Pero, ¿qué fue de la vida de ICQ? ¿Qué pasó con Geocities? ¿A dónde fue a parar el Fotolog, Napster y Audiogalaxy, El Sitio, Second Life y el buscador Ubbi? Como sea, en esta década, las segundas versiones del futuro funcionaron mejor que las primeras. En 1996, la empresa israelí Mirábilis lanzó el ICQ (“I seek you” o “te encuentro”) y, para 1998, AOL había comprado la florcita que cambiaba del rojo al verde en 400 millones de dólares. El elefantito que llamaba a otro usuario con un sonido gutural, era una referencia ineludible en el mundo del mensaje instantáneo. Pero el futuro duró poco: en julio de 1999, el gigante Microsoft lanzó al mercado el MSN Messenger, ahora conocido como Windows Live Messenger y, con la integración que hizo junto a Hotmail (270 millones de usuarios), logró desplazarlo. Es duro el mundo start-up cuando el start-up deja de serlo. El otro día entré a icq.com, bajé la última versión del software, y escribí mi número: #20343812, recordé la clave, y ahí estaban mis contactos, ausentes –alguno muerto incluso, otros exiliados económicos de 2001–, y traté de hacer sonar el elefantito inútilmente. Nadie contestó. Estaban todos posteando en Facebook, o hablando por Gmail o Skype. ¿A dónde van los usuarios de servicios que ya no existen? ¿A dónde irán los usuarios de Facebook desaparecidos? ¿Quién va a quedarse con nuestros posts cuando ya no estemos? ¿Cuántos usuario/claves nos llevaremos a la tumba? Si algo ha demostrado esta década es que, ante el nuevo paradigma digital, ningún soporte es standard demasiado tiempo. Durante más de mil años, la información se ha guardado en libros de papel y en los últimos diez hay una extraña tendencia a dejar todo en lugares digitales que parecen eternos, pero un día pueden desaparecer... o borrarse. Geocities, por ejemplo, es el ejemplo más claro del peligro que puede traer la computación en las nubes (algo que hoy se vende como el futuro). En 1994, David Bonhett y John Rezner crearon Geocities, un espacio gratuito para alojar páginas web, organizadas por barrios, como “Silicon Valley” (para tecnología), “Hollywood” (para el espectáculo), “College Park” (para sitios universitarios). Diez años después, Yahoo! compró Geocities; y cinco años más tarde, hace no mucho bah, el 27 de octubre de 2009, cerca de 38 millones de páginas creadas por usuarios fueron “apagadas” y millones de cuentas de correo dadas de baja (las que terminaban con @geocities.com). Sólo está disponible el servicio para la versión japonesa, y una invitación a revisar archive.org, a ver si queda algo, como para subir a Blogspot. Si hay un proyecto que alguna vez encarnó el futuro digital en este país es sin duda ElSitio.com, presidido por Roberto Cibrián Campoy, alguna vez retratado por los medios locales como la gran esperanza de la nueva cultura empresaria. El sitio intentó contratar a profesionales de medios de comunicación con “espíritu marketinero”, mientras captaba gente del ambiente corporativo. Llegaron a tener más de 200 empleados en un edificio ubicado frente a Puerto Madero, abrieron oficinas en varios países de América latina (como también hizo Starmedia) y vendieron una parte por 44 millones de dólares. Pero la nueva cultura corporativa no fue más que otro bluff, un gran fiasco que pretendía llamar a los editores “gerentes de producto” y pensaban que podían competir con los diarios, generando comunidad. Final cerrado –palo y a la bolsa– tuvo Yeyeye, que todavía puede visitarse on line, como todos los sitios start-ups aquí mencionados, especies de marquesinas vintage antropológicamente cuidadas. El futuro de la música era el portal de Charly Alberti, que acababa de dejar Soda Stereo y proponía un espacio para concentrar el negocio digital. No sabemos qué pasó con Yeyeye (todavía alguien paga el servidor, el sitio está disponible), y no sabemos cuántas veces se compró y se vendió, pero Alberti volvió a tocar con Soda Stereo (en otra clase de burbuja) y ahora es una figura que habla en nombre de Apple, mientras la comunidad musical se trasladó a MySpace. Y hablando de MySpace, que vino a ocupar un lugar que pretendía Pure Volume, pero que está estancado por la aparición de Facebook (‘04), que, junto a Twitter (‘07) explotaron el año pasado el mundo de las redes sociales y barrieron con otro tipo de one hit wonders de Internet: el Fotolog, que incluso acuñó aquí una nueva tribu urbana y un icono cultural de sexo andrógino: Cumbio, por un momento a la altura de grandes estrellas del rock, auspiciada por Nike, explotada por Chiche Gelblung, detestada por los “cumbieros”, qué ironía. L@s floggers se fueron todos a Facebook, aunque la comunidad se sigue juntando en el shopping del Abasto. Facebook también se quedó con lo que intentaba armar Second Life (proyecto demasiado pretencioso, prácticamente discontinuado) y pretende construir una gran barrera para el contenido on line, y así desplazar a Google, YouTube, LastFM y quedarse con la publicidad on line. Aunque no son exactamente start-ups, Napster y AudioGalaxy tuvieron sus momentos de gloria, e incluso el Kazaa llegó a ser dignamente utilizable hasta que llegaron las corporaciones discográficas a poner orden. Sobreviven todavía el E-mule y el Bittorrent como espacio de p2p. Y, aunque todavía pueden visitarse, los buscadores como Ubbi (comprado por Clarín), Altavista, Lycos y Yahoo, parecen haber sido fagocitados por el gran monstruo Google, que pretende quedarse hasta con las nubes, aunque Bing! intente hacerle sombra. Como sea, por cualquier cosa que llegue a pasar con nuestros usuarios/claves, nos encontramos esta noche en Taringa!, qué tanto, es la verdadera inteligencia colectiva para festejar el fin de año. EL HARDWARE QUE NO FUE Garbage electrónico Los aparatos que inicialmente aparecen como el formato del futuro son rápidamente reemplazados por otros mucho más cómodos. ¿Cuándo llega el formato standard? Por Javier Aguirre Algunos de los sofisticadísimos logros de la tecnología parecen haber llegado para quedarse. Son objetos elegidos, perdurables, indestructibles, imposibles de ser perfeccionados. Como el tenedor o la pelota, dos evidentes hits de la manufactura humana y tienen bien ganado el status de clásicos de todas las generaciones. Sin embargo, los artefactos cotidianos devenidos del boom digital no parecen capaces de conservarse vigentes. Por más costosos que salgan, por más chiquititos y lindos que sean, por más resistentes que resulten, por mejor diseñados que estén y por mayor capacidad de almacenamiento que tengan, quedan obsoletos y fuera de circulación en poco tiempo. Y los ciclos parecen ser cada vez más cortos. Los saltos de formato en formato prometen, pero con los dedos cruzados. En el campeonato de los soportes de música, así como en el Mundial del almacenamiento de información, hoy cualquiera le gana a cualquiera: el casete y el disquete entregaron el rosquete al filoso, cual machete, poderío del CD. Pero –unos billones de dólares después– el formato digital MP3 se llevó puestos a los CDs (y, ya que estaba, a buena parte de la enorme osamenta transnacional de la industria discográfica). El DVD –que ya se había volteado de parado al VHS– pisoteó rápidamente al CD y de repente, en un abrir y cerrar de negocios multimillonarios, todo lo que no entra por vía USB no existe: ahí están las netbooks, que ya ni traen bandeja lectora/grabadora de CD/DVD. Tanta sigla tecnológica y tanta adaptación forzosa de formatos dejaron en la última década un tendal de modernísimas víctimas vetustas. Como pocas veces en la historia, se registró una especie de genocidio de aparatitos, esos que el consumidor con buena capacidad de pago compró con gran excitación quizás en 2004, pero que ya para 2006 se habían vuelto una anticualla incompatible con softwares y hardwares. Uno de los más recientes caídos de esa batalla ha sido, sin ir más lejos, el reproductor de MP3, cuyas virtudes fueron absorbidas por el teléfono celular, acaso el último gran cuco fagocitador de tecnologías. Fotos, videos, palabras, canciones; o sea, la información, eso que supuestamente es lo importante, el “contenido” ante tanta mera “forma” para almacenar y administrar, se mueve de lugar muuuy seguido. Ahora dicen que va a estar en Internet, que ya está en Internet, que es lo mismo que decir que está en todos lados, y en ninguno. ¿Hay tiempo para la paranoia? No para quien está hace tres horas armando un back-up y todavía no terminó. Es que, al igual que las personas, también los aparatitos están sólo de paso en este planeta. ¿Y dónde nos ponemos nuestro back-up con disquetes de 5 1/4? EL SOCIALISMO QUE NO FUE Paraíso perdido En los albores de la post-crisis de 2001, las asambleas barriales, el club del trueque y los cacerolazos aparecían como la avanzada de la inminente llegada del socialismo a la Argentina. Pero, bueno, llegó K. Por Facundo García Luis Zamora gobierna la Argentina, la deuda externa dejó de pagarse y Pino Solanas hace películas con Francella porque los recursos naturales están socializados hace rato. En ese país de hoces y martillos, algún periodista escribe lo que habría pasado si en vez de triunfar el comunismo, el viejo sistema político —aparato del PJ, los gordos de la CGT, la UCR— hubiera logrado recomponerse con ayuda de los grandes medios y el empresariado. “¿Dónde se bifurcaron los caminos?”, se pregunta desde la tribuna de doctrina. “Ohh... que se vayan todos...” Con ese canto echó a correr una década que transpiró al ritmo de reclamos por más justicia social. La historia —lo demostraron aquellas movilizaciones del 19 y 20 de diciembre de 2001— no se había detenido. Detenido las pelotas: cuando el neoliberalismo la conducía al precipicio, miles salieron a la calle, inaugurando un verano tan asombroso como inolvidable. La rebelión encontraba una síntesis de sus contradicciones en las bombas Molotov hechas con botellas de Gatorade, o en la cara llorosa de aquel chino al que le saquearon hasta el arbolito de Navidad. Del hambre se pasó a la bronca. Se quemaron McDonald’s como si ese rito construyera soberanía, mientras la cana se cargaba —de entrada— más de treinta vidas. “Piquete y cacerola, la lucha es una sola”, gritaba la multitud. Y aunque los otrora “negros de mierda” no tuvieran cuentas bancarias, igual se integraron al coro. Carrió se reconoció progresista (¡!), y a diestra y siniestra de su amplia circunferencia asomaban otras “opciones”. Zamora, por ejemplo, se presentaba como candidato a presidente, al tiempo que diversos figurines pataleaban para caer parados, completando una terna de personajes tan insulsos que de haber estado en una película catástrofe hubieran tirado la pata en la primera media hora. En tanto, el Café de las Madres se convirtió en la Meca, y Sergio Schoklender en monocromático ídolo de la izquierda. La revolución estaba a la vuelta de la esquina, pero la curva era cerrada. Por la calesita de Casa Rosada pasaban gobernantes, sin que ninguno manoteara la sortija. Entonces las asambleas llamaron a “construir poder”. Y cómo no, si estaba el Gran Soviet de Parque Centenario (). Cada votación sufría el embate de cláusulas sobre “la lucha obrera en Polonia” o “los tractores en el norte de Canadá”. No obstante, palabras como “compañero” o “coordinar” entraron por primera vez en el circuito verbal de gente que había crecido agobiada por Tinelli. Así llegó el día en que la clase media pro Sarmiento compró Hecho en Buenos Aires, y escuchó a los laburantes de las recuperadas Brukman, Zanon, IMPA o a los movimientos de desocupados, en un acercamiento que tuvo en la idealización la base de su inestabilidad. “Que se vayan todos, ¿y después qué?” Los vecinos tomaron espacios, inspirados por la necesidad y por un programa de tele que dirigía Bruno Stagnaro y se llamaba Okupas. La consigna, a ver si se entiende, era salvar al pueblo; pero cuando había que ir a limpiar los baños de los comedores comunitarios, el compromiso se arrugaba tanto como las narices. A los que tenían fe en el futuro, como Kosteki y Santillán, les cobraron bien cara la inocencia. De fondo se escuchaba la banda sonora de la insurrección que no sería: Santa Revuelta, La Bersuit, Las Manos de Filippi. Más tarde, Hernán “El Cabra” De Vega, vocalista y líder de Las Manos, llegaría a presentarse como candidato a legislador porteño. Y cómo olvidar al club del trueque, la esperanza de que esas viejas intercambiando bizcochuelo representaran al sujeto histórico que eliminara de una vez la explotación del hombre por el hombre. Hay casos documentados de peluqueros amateur que canjeaban servicios de coiffeur al aire libre por vasos de birra (y de verdad que convenía engancharlos temprano). Encima surgieron avivados que falsificaron los cupones de canje. Lo cierto es que, lentamente, la sociedad iba haciendo su propio cambiazo. Entregaba las aspiraciones de máxima si le ofrecían más laburo, juicio a los represores de la dictadura —aunque hubo puntos oscuros, como la desaparición de Julio López— y cierto discurso relacionado con el pluralismo. Ahí es donde el periodista de este universo paralelo detiene su descripción, perplejo. De este lado de la realidad se puede tomar la posta, y comprobar que entre tantas utopías hubo una que sí se cumplió: la de los banqueros y sojeros, que terminaron forjando una década a su medida. ¿Y nosotros? El otro día una amiga tiró una clave. “Por algo —dijo— la serie de tele que marcó a nuestra generación se llama Lost. ‘Perdidos’.” ¡Pero moción de orden, compañeros! En la aparente derrota, muchos aprendieron por qué hay que llevar limón para cuando reprime la yuta, o cómo se coordina una asamblea, o por qué no hay que dejarse tentar por la ingenuidad. No es poco. Faltaron, es cierto, referentes que encarnaran lo nuevo. Unos treinta mil, más o menos. LA PARANOIA QUE NO FUE Operación barbijo En la década de la caída de las Torres Gemelas llegó el dengue, más tarde la gripe A, ahora de nuevo el dengue y en el medio la inseguridad. De cómo vivir con miedo o con el rating minuto a minuto en el videograph de tu canal preferido. Por Mario Yannoulas “Invasión de mosquitos en Buenos Aires. Atención: dicen que en enero va a ser peor, algo que preocupa si se tiene en cuenta el avance del dengue.” Una cosa más o menos así difundía un canal de noticias, o uno de esos envíos de aire nocturnos, lo mismo da. Lo que importa es la lógica que permite, sobre la base de una no-noticia (¿quién no supone que en enero habrá más mosquitos?, ¿no es lo habitual, por el calor?), dar una alarma más, sin importar que no todos los mosquitos son el Aedes aegypti. Desatendiendo la idea de que la cantidad de afectados por el dengue no es necesariamente proporcional a la población general de mosquitos. Descartando que mucha gente sólo se informa a través de la televisión, el cierre de la década no puede, en este sentido, dejar de ser perfecto. Y triste, por cierto. Porque los casos de gripe A N1H1 y dengue existieron, algunos seguidos de muerte (rondan los seiscientos en total). Eso reviste de densidad la situación y podría impugnar cualquier intento de parodia. Pero hubo algo que no provino de ningún humorista de profesión, ni siquiera del más excéntrico creativo publicitario, cuando una franja de medios masivos de comunicación se encomendó la sátira sin decir una sola palabra graciosa, sin hacer reír a nadie, sino más bien lo contrario. De seguir sus observaciones como reales, nadie podía apostar que la población argentina seguiría en pie a esta altura de las circunstancias. La prensa carroñera en sus diferentes formatos puso ladrillos en el ministerio de la persecuta. Sin embargo, para estos fines, la usina por definición siempre son los noticieros televisivos, donde una simple edición permite crear ciudades atestadas de hombres y mujeres con barbijos. Donde pisar la calle sin llevar uno puesto podía ser garantía de que cuatro hombres armados le dispararan a uno desde terrazas diferentes, aun cuando no hubiera que usarlo. Donde el fin de la vida en sociedad se reducía a un estornudo en el subte. Donde el aire estaría revestido por una masa fétida de enjundias patógenas que convierten al de al lado en un posible colectivo a la muerte. Ir a un recital sí que era rockero. Entre todo esto, uno salía a la calle y no entendía bien si el que llevaba barbijo lo hacía por estar infectado, por confusión, o simplemente como un golpe de efecto, como quien piensa “¡Por fin llegó el futuro que los yanquis promocionan en sus películas!”. En los shows de noticias de la tele, las notas centrales son todas aquellas que casi cualquier medio gráfico usa para llenar espacios vacíos. Ese es el corazón de su información: pilas y pilas de material descartable puesto a la venta. Esa capacidad de pasar de la compunción social al culo que tanto se le achaca a Tinelli no alcanza en él su máxima expresión sino en la cara de los presentadores de los noticieros, que al precio de un sueldo se visten de bufones de un soberano triste y amargado, que aun los elige porque no encuentra nada peor en lo que creer. A esta altura, el Blues del Noticiero de los Redondos huele naïf. Las escenas así pintadas podrían haber salido de la imaginación de William Burroughs, con la diferencia de que sus emisores jamás probarán sustancias tan raras. Farmacéuticas gordas colocando carteles de escasez para cerrar la farmacia e inyectarse el nunca tan preciado alcohol en gel. Batallas interraciales hasta la muerte por la última tableta de Tamiflú, mientras un cuerpo de funcionarios facinerosos aspira dosis del medicamento en un despacho enlatado. Todo eso podía pasar en Interzonas, ese no-lugar totalizante colmado de cochinadas que tan bien describió ese autor en El almuerzo desnudo. Pero tal vez adornar a las bestias comparándolas con el buen William sea otorgarles demasiado. El panorama que ofrecían era más bien una versión dislocada de alguna película de Roland Emmerich, ese director que siempre hace sucumbir al mundo (ejem, a los Estados Unidos) de alguna manera, como lo hizo ahora al valerse de una profecía maya y antes con Día de la Independencia o El día después de mañana. Aunque al alemán la Argentina no le valga más que un parpadeo o seis centímetros de celuloide, los cerebros de los noticieros serían felices si Godzilla finalmente existiera, demoliera edificios públicos e incubara en el Luna Park. Habría más auspiciantes de puertas blindadas y repelentes para insectos. A todo esto, recientemente un equipo de investigación del Comfer publicó un informe referido a los dos noticieros más vistos que causó cierto revuelo (el lector imaginará qué medios lo obviaron: casi todos). Entre otras cosas, revela que apenas un 16,8 por ciento de las veces que se hablaba de dengue o gripe A se difundía información útil para evitar el contagio o saber qué hacer en caso de sentirse uno infectado, mientras que el porcentaje de mensajes acompañados por palabras como “alerta”, “miedo” o “colapso” era significativamente mayor. Alerta: la paranoia sí fue. La total catástrofe, no. Eso sí que no lo dicen. BONUS TRACK: LAS REUNIONES QUE YA FUERON Volver Tanto local como internacionalmente, ésta fue la década marcada por las reuniones de bandas que se separaron durante los ’70, ’80, ’90. La unión hace la fuerza marketinera y monetaria. Por Luis Paz Si históricamente se ha creído que la unión hace la fuerza, esta década demostró que la reunión engorda la cuenta. O, en el caso de ciertos exponentes locales, la mística. Pero unos volvieron, otros no y otros ni. Que sí: “Ahora sí, después de 20 años podemos decir que el alma de Luca descansa por primera vez en paz. Fue una noche mágica e inigualable”, dijo Germán Daffunchio cuando por el instante que duraron Crua-chan, Divididos por la felicidad y De be de interpretadas en el Quilmes Rock de 2007 por Mollo, Arnedo, Daffunchio, Pettinato y Superman Troglio, Sumo volvió a existir. Fue el anticipo de una seguidilla que hizo retornar a escena, a los pocos meses, a Soda Stereo, que recorrió Latinoamérica, superó el record de los Stones al llenar seis River y logró el disco más vendido de su carrera con Me verás volver (hits & +). Vicentico, el Sr. Flavio y Sergio Rotman se avivaron y revivieron al Genio del Dub en el Planetario, ocuparon River y se fueron a hacer la América ellos también, cerrando el ciclo en el último Pepsi con otro Chau, ocho años después. Este año, Pity y Fachi quisieron volver a poner al rock & roll “en el lugar que merece” y el fiestone acabó en fiesta negra por culpa de la organización, la policía y la barra brava de Vélez. Y los regresos tuvieron punto final (y eterno) en la cancha del club de Liniers, con el Flaco que más lugar ocupa en el rock argentino, en compañía de Jade, Almendra, Invisible, Pescado Rabioso y Los Socios del Desierto. Una vuelta olímpica de cinco horas y cuarto. Que no: Aunque las minitas amen cada vez más a los payasos y menos la pasta de campeón, ningún ex Redondos piensa en regresar para resolverlo. Los lectores más férreos de este suplemento recordarán, con una mezcla de bronca, desazón y sonrisas, la tapa del NO del Día de los Inocentes de 2006 que anunciaba: “¡Vuelven los Redondos!”. La inocencia les valió, pero no así las nuevas solicitudes multiplicadas en foros, medios y Facebook para que Patricio volviera a ser Rey. “Le habrá roto las pelotas a alguien que se habrá ilusionado”, interpretó sobre aquella portada el Indio Solari en la entrevista exclusiva aquí publicada el 6 de diciembre de 2007. En octubre de 2008, el NO intentó reunir a sus ex compañeros para hablar de todo y de nada, con la intención de tantear el regreso, ya con las versiones 2.0 de Soda y Cadillacs en marcha. Skay fue el más categórico: “Los Redondos fue mientras fue”. Semilla se calentó de nuevo: “No me gustó una mierda cómo terminó todo”. Sidotti se desentendió: “Hubo un problema en la cúpula, nosotros no teníamos decisión”. Y tras el conflicto epistolar y mediático entre Skay y el Indio, parece que no habrá nuevas canciones para el carioca. Que nunca se deciden: Fun People e Illya Kuryaki & The Valderramas, héroes de culto en los ‘90 y desaparecidos en acción de los ‘00. Dante y Horvilleur se reencontraron en camarines de festivales múltiples, pero no hubo lugar para hacerlo sobre un escenario argentino, un placer que sí tuvieron los mexicanos en el Vive Latino de 2008, cuando Dante subió en el show de Horvilleur para tocar Jugo. En cuanto a Fun People, ni un tema: Gori en Fastamagoria, Nekro devenido en Boom Boom Kid y entregado a su carrera solista, Lucas en Cucsifae. Fun People is dead. Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/index-2009-12-31.html

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La izquierda nos ha convencido de que el placer es pecado
La izquierda nos ha convencido de que el placer es pecado
InfoporAnónimo11/30/2009

EDUARDO GALEANO “Los que leyeron El Capital se comen crudos a los otros porque son los que de veras saben como funciona el sistema.” 29-11-2009 / Critica a la izquierda y a los que leyeron "El Capital" y ahora viven de sus intereses. Habla de Honduras y la inercia del imperio de apoyar golpes de estado, y del narcotráfico como excusa para instalar bases militares. El encuentro no puede ser en otro lado: la ciudad vieja de Montevideo, calles con adoquines, atmósfera de mediodía y un bar con sillas y mesas de madera. Es en el Café Brasilero, donde suele pasar animadas tardes con amigos, periodistas, escritores, gente. Eduardo entra puntualmente a las 2 de la tarde, trae una boina azul, haciendo juego con un pañuelo, y una bolsa con libros. Pide un jugo de naranja y el café Galeano, un invento propio que además de café, lleva crema, chocolate y canela. Me cuenta que el Brasilero fue fundado en 1877 –es el más antiguo de la ciudad–; en él se respira bohemia y nostalgia; un oasis para estos tiempos de puro vértigo. “Quedan pocos sitios como éste. No sé cuánto más pueda subsistir.” El café, símbolo de una ciudad y lugar de encuentro cada vez más difícil de encontrar. He aquí un problema grave: la cultura del mundo actual conduce al desvínculo. Y estos cafés joden a esa cultura. Pertenecen a un tiempo en el que había tiempo para perder el tiempo. –Se lo ve en tiempos de mucho trabajo. –Sí, lamentablemente sí. Tengo una vida de pulga de circo, ¿viste las pulgas de los circos que saltan siempre? Y después duermen en una cajita de fósforos. Yo a veces también puedo, pero sí tengo una vida muy ocupada. Es una prueba de la existencia de dios, porque no sé cómo hago pero sí, me las arreglo para encontrar espacios de soledad o para poder trabajar en lo mío, y me cuesta mucho tener tiempo, incluso para perder el tiempo que es algo muy útil en la vida. –¿Está trabajando en un nuevo libro? –Sí, estoy escribiendo cosas, ya veremos. Los libros van creciendo dentro de uno, te van escribiendo a vos, de a poco, no le doy órdenes a mis pensamientos, a mis libros, se van armando de a poquito. Cualquier acto de violencia, cualquier imposición es enemiga de la creación porque después lo que sale es bastante ortopédico, artificial, no es verdadero. Lo único que se hace desde arriba son los pozos, y los libros también, crecen desde abajo, desde el fondo de uno, de a poquito. Por ejemplo, yo nunca firmé un contrato que me obligara a entregar un libro, jamás, porque vi lo mal que les iba a algunos amigos que habían echo eso, y después terminaban escribiendo por deber y no por placer, como pasa con los jugadores de fútbol. Empiezan jugando por placer y terminan jugando por deber. –¿La literatura puede ser una herramienta alternativa de lucha política, social? –La literatura escrita con intenciones políticas y sociales, o sea, la literatura nacida de las buenas intenciones es, habitualmente, el resultado de muy mala literatura: habitualmente puede haber excepciones, pero en general lo que eso genera es una literatura de parroquia, destinada a los ya convencidos que reciben lo que esperan recibir y, por lo tanto, yo no veo que haya ninguna audacia ahí. Si la idea es hacer algo para cambiar el mundo, lo que implica audacia y coraje, es una literatura muy cobarde porque se dirige a los que ya están de acuerdo con uno; no invade otros territorios, no se lanza a la conquista de otra gente, y eso porque en general es una literatura muy aburrida, la literatura de izquierda en general es aburridísima, es un plomo. Ojala no fuera, pero la verdad es que cuesta leerla, se hace muy cuesta arriba, y tiene una intención pedagógica que de ante-mano genera rechazo cuando viene alguien que te va a explicar cómo es el mundo. Ante eso la reacción que uno tiene es decir: por favor, no me lo expliques, dejámelo vivir. –Suele apoyar con sus artículos o con su presencia movimientos que intentan resistir, cambiar, denunciar cosas. –No, yo no hago lo que debería hacer, por lo que ya te dije en las respuestas anteriores, porque yo considero que la vida vivida como un deber se vive muy a contramano, pierde espontaneidad, pierde lo mejor que tiene, que es el placer de disfrutarla. Curiosamente cuando yo participo en estos movimientos que me ocupan buena parte del tiempo, por suerte lo hago sintiendo mucho placer. El placer de la solidaridad es una fuente de placer, que me permite recuperar la certeza de que no termino en mí mismo, no termino en las fronteras de mi propia piel, entonces eso me produce un enorme placer y yo creo que la herencia judeo-cristiana, religiosa, de buena parte de la izquierda del mundo ha terminado por convencernos de que el placer es pecado y que por lo tanto hay que evitarlo en la medida de lo posible, entonces este divorcio de la militancia y el placer me parece que ha hecho mucho daño, porque es un divorcio de la vida, la vida es placentera, aun en las peores circunstancias. No hay noche que no esconda unos cuantos soles. –¿Que es lo que más dolor, impotencia, le produce en estos tiempos? –Si te hago el inventario una hora no alcanza la cantidad de cosas que me duelen, sobretodo me duele comprobar cada día que la izquierda es la universalidad de la derecha o sea que algunos de los tipos que mas daño hacen al mundo provienen de la izquierda. Leyeron El Capital y ahora viven de sus intereses. Como por ejemplo Rupert Murdoch, el amo de la prensa, el amo del cine, de la televisión, de todo, el gran propietario de los medios masivos de incomunicación en el mundo. Fue leninista fanático hasta los 27 años, y ahí aprendió lo que sabe, porque claro, mientras unos leían selecciones del Readers Digest, otros leían El Capital y a la hora de competir en el mercado los que leyeron El Capital se comen crudos a los otros porque son los que de veras saben cómo funciona el sistema. Y eso me duele, me duele porque, hasta cierto punto, al mismo tiempo hay numerosos casos en que se recorre el camino inverso, o sea, gente que proviene de las visiones más conformistas de la realidad, los aceptadores del mundo, a veces viven al revés y terminan siendo capaces de rebelión. Capaces de decir no a ese mundo que antes aceptaban sin discusión, o sea que hay de todo en la viña del señor, para un lado para el otro, fuentes de dolor, fuentes de alegría, hay de todo, de todo. –¿Que lectura haría del hecho de que Hugo Chávez le regalara Las venas abiertas de América latina al presidente Obama? –Nada, me parece que es un gesto generoso, bien intencionado, lo único que no sé por qué no le dio la edición en inglés que existe hace tiempo, se hicieron 30 ediciones o más en Estados Unidos, para facilitarle la lectura porque Obama no lee español. Igual es un gesto simbólico, lo que significa el gesto es que, bueno, sugerirle a Obama que trate de comprendernos antes de juzgarnos, creo que está bien. Ahora, después, cuando me preguntan sobre el tema, yo vuelvo a decir, Las venas abiertas... fue un libro escrito a fines de 1970, y para mí fue un puerto de partida, no un puerto de llegada, a partir de ahí yo hice otras. Pero bueno, Chávez tiene como una obsesión con Las venas..., y me parece que si le sirve y sirve a los demás, todo bien. –¿Observa algún cambio en la política norteamericana hacia América latina? –No, por lo menos no esencial. De todos modos, no sólo en relación con América latina, sino en relación con su política en general, el modo como enfrentó esta crisis feroz recompensando a los culpables, otorgando generosas limosnas a los pobres banqueritos. Y el modo también como enfrenta una crisis que en gran parte es derivada del gasto militar absurdo de esta potencia que no aprende de su propia experiencia, una potencia militar, fíjate que no son sólo las bases en Colombia, hay 870 bases militares de los Estados Unidos en el mundo, es una potencia militar invasora, guerrera, conquistadora, y eso requiere de muchísimo dinero, es una de las explicaciones de esta crisis, el gasto militar gigantesco. Que no tiene contrapartida en el sistema productivo, porque las guerras lo que producen son muertes, y la industria militar es una industria que genera armas, generan guerras, que genera muertes. Entonces cuando Obama aumenta el presupuesto militar, que yo pensé que lo iba a reducir, digo, ingenuamente creí que lo iba a reducir, y en lugar de reducirlo lo aumentó. Él está insistiendo en la idea de que Dios eligió a su país para salvar a la humanidad y lo que yo siempre les digo, ahora estuve en Estados Unidos lanzando Espejos, el último libro, siempre les dije “por favor a mí no me salven, yo no quiero ser salvado”. Esta vocación mesiánica de que ha sido elegido para salvar a los demás, sembró al mundo entero de dictaduras militares, y sobretodo a América latina, por eso le cuesta a veces entender a Obama estos fenómenos raros, un golpe militar en Honduras, no sabe qué hacer, porque no tiene práctica, es un país que hace un siglo y medio viene fabricando dictaduras militares y le falta training para entenderse con las democracias. –¿Tiene algunas mañas para escribir? –No, creo que no. Escribo cuando me pica la mano, cuando tengo ganas, digo cuando tengo necesidad de decir. Así, uno aprende el arte del silencio. Escribo en libretitas del tamaño de que dos entran en la palma de mi mano. Ahí voy anotando cosas que escucho, que me dicen, que robo por ahí. La realidad te regala tantas cosas que no hay libretita que alcance. –¿Usa máquina de escribir u ordenador? –No, nada de eso, yo aprendí con Juan Carlos Onetti, justamente cuando yo comencé a visitarlo, allá por mis 17 u 18 años. Yo escribía a máquina, ya que hacía trabajos periodísticos más urgentes, no más importantes ni menos, y él me dijo cuando estaba escribiendo un relato, que no pertenecía tanto a un instante, sino que se proyectaba más allá de eso. Me dijo que si yo escribía a máquina me estaba perdiendo uno de los grandes placeres de la vida, que es escribir a mano. Que el placer de la mano que se desliza en el papel, el rumor del lápiz o la lapicera, te lo estás perdiendo, yo no me quiero meter en tu vida, pero deberías probarlo, y de ahí nunca más escribí en la máquina. Lo único que hago ahora es pasar la versión final, por que yo escribo 10 ó 15 veces lo mismo y cuando ya está, lo paso a la computadora. –Usted decía hace unos años, ante la publicación de El libro de los abrazos, que un autor abraza con sus libros... ¿Se puede pensar como uno de los placeres de la escritura? –Si el placer más importante es el de la comunión con otro, y creo que sí, cuando un libro es verdadero te dice cosas al oído, te toca. Yo creo que las palabras tienen dedos, dedos que te tocan, y en todo caso habría que preguntárselo a los lectores, si se sienten tocados o no. Yo lo siento dentro que toco a otros, y escribo para otros. Mi gran maestro, el esplendido novelista Uruguayo Juan Carlos Onetti, que tanto me enseñó, cuando yo era muy jovencito de 17 u 18 años yo le llevaba cosas que escribía, y él siempre fue cariñoso conmigo, se porto súper bien, con mucha paciencia, pero a veces se enojaba porque no le gustaba que lo contradijera, y una vez divagando, fumando mirando al techo, y bebiendo vinos de cirrosis instantánea, me decía que él escribía para él, decía yo soy como James Joyce, escribo para un tipo de la otra mesa que se llama James Joyce. –¿Cómo vive las elecciones de hoy en Uruguay? –Te diré que me alegró la victoria del Frente, ojala se confirme en la segunda vuelta, y en cambio me dejó muy pero muy triste el resultado de las otras dos elecciones, los plebiscitos que perdimos. Uno proponía la anulación de la ley de impunidad, una ley mamarracha, hija del miedo, que avergüenza nuestra tradición democrática y lastima la dignidad nacional. El otro plebiscito daba derecho de voto, por correo, a la multitud de uruguayos que viven en el extranjero. Ellos suman una quinta parte, o más, de nuestra menguada población total, son en su mayoría jóvenes, expulsados por la falta de trabajo y castigados cuando se les niega el más elemental de los derechos democráticos, el derecho de voto. Ahora, la mayoría de los uruguayos no se ha tomado el trabajo de corregir este error burocrático que identifica la identidad con el domicilio: dime dónde vives y te diré quien eres. –Le voy a hacer una foto frente a un espejo y me gustaría que diga que imagen le devuelve. –Quién sabe. Quizá dice que puestos frente a frente por el espejo, los edificios parecen cárceles y en la mar resplandece la libertad. Y me quedo con esa frase en mi memoria, que dice en su último libro, Espejos: no sólo se ve uno, sino todos los que estuvieron y los que quieren estar.

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La psicología argentina recién está naciendo
InfoporAnónimo5/3/2010

Les traigo dos articulos sobre psicología, el primero es sobre una critica de Mario Bunge (si no saben quien es les dejo el link http://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Bunge). La segunda es sobre padres de chicos con TGD que critican al psicoanalisis. YO ESTUDIO ES LA UBA Y SI BIEN NO ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO CON AMBOS ARTICULOS, ES VERDAD QUE NO SE VEN OTRAS LINEAS TEÓRICAS, PREDOMINA EL PSICOANÁLISIS La psicología argentina recién está naciendo Mario Bunge La Argentina tiene 50.000 licenciados en psicología, 38.000 de los cuales trabajan en Buenos Aires. (Eso de que trabajan es un eufemismo: en realidad, no hacen sino escuchar mucho y hablar un poco.) Dicho de otro modo: el país tiene 150 profesionales por cada 100.000 habitantes, y la Capital Federal tiene unos 800. Esto es más que cualquier otro país latinoamericano. La psicología es la tercera carrera en popularidad en la Universidad de Buenos Aires. El país tiene varias facultades de psicología; de hecho, superan a las de ciencias. Y en ellas se enseña exclusivamente psicoanálisis: nada de psicología experimental; en particular, nada de psicobiología. Que es como si las facultades de ciencias sólo enseñaran física aristotélica, alquimia y biología medieval. ¿A qué se debe semejante hipertrofia y unilateralidad? Supongo que a dos motivos: a que la profesión rinde y a que la psicología criolla, copia de la vienesa o de la parisiense, es fácil de aprender y de enseñar. En efecto: esta seudopsicologí a no involucra razonamientos rigurosos ni trabajos de laboratorio. Sus practicantes no prosperarían en derecho, veterinaria ni ningún otro campo serio, en los que las pruebas valen más que las fábulas y las anécdotas. El psicomacaneo es la única carrera íntegramente hablada, en la que basta creer lo que dicen algunos libros cuya lectura está al alcance de cualquiera que sepa leer en castellano. No sólo no requieren conocimiento médico alguno, sino que exigen ignorar la medicina moderna, que sabe que los procesos mentales son cerebrales y que el cerebro está íntimamente conectado con los sistemas endocrino e inmune. Por este motivo, en el campo de marras hay tantos licenciados y ningún doctor: porque todo doctorado serio supone investigación original, y los psicoanalistas no investigan. Ni siquiera leen revistas científicas. En particular, no estudian el cerebro, que es como si los cardiólogos ignoraran el corazón y se limitaran a tomar el pulso. No fue siempre así. En efecto: en 1898, Horacio G. Piñero fundó el primer laboratorio latinoamericano de psicología. Pocos años después, José Ingenieros y unos pocos médicos más hicieron psiquiatría. (En aquella época, no había casos intermedios entre la sanidad y la locura.) Además, hubo algunos neurobiólogos, tales como el profesor Christofredo Jakob. Esos pioneros no hicieron investigaciones psicológicas, pero al menos no macanearon. Ingenieros fue el primer sudamericano que popularizó la psicología fisiológica. El descalabro comenzó en la década de 1930, con la difusión, en los quioscos de subte, de algunas obras de Freud que se vendían por monedas. Al mismo tiempo, abrieron sus consultorios los primeros psicoanalistas porteños, tales como Arminda Aberastury y su hermano Federico. (Yo fui amigo de Federico poco antes de que enloqueciera, e incluso presencié una sesión con una pareja de pacientes suyos.) La noche psicoanalítica, que cayó en Buenos Aires hacia 1935, persiste aún hoy, mucho después de haber clareado en Nueva York y otras grandes urbes. Alguien tendría que averiguar por qué no se han avistado complejos de Edipo en Arroyo del Medio ni en otras poblaciones rurales. ¿Será el aire puro o más bien el bajo ingreso de sus inocentes habitantes, que aún no saben que la manera más barata de lidiar con problemas personales es confesarse con un psicochamán? Durante mi reciente visita a la patria, di una decena de conferencias y concedí otras tantas entrevistas. Cada vez que me preguntaban la razón de mi rechazo al psicoanálisis replicaba que nadie había abierto un laboratorio psicoanalítico desde el nacimiento de ese negocio, en 1900. Y agregaba que las facultades de psicología criollas se parecen al proverbial restaurante que sirve guiso de liebre sin liebre, de modo que estafan a sus alumnos y a los contribuyentes. Y cuando me preguntaban por los psicólogos argentinos, contestaba que no los hay. La víspera de mi regreso tuve que retractarme de esta segunda opinión. Esto ocurrió gracias a que el doctor Daniel Flichtentrei, figura central de la prensa médica argentina, me presentó al doctor Facundo Manes. Desde hace unos años, Manes y sus colaboradores en el Instituto de Neurología Cognitiva y en la Universidad Favaloro han estado haciendo investigaciones psicobiológicas. Y, como cuadra a todo investigador de buen nivel, han estado publicando regularmente artículos originales en las mejores revistas internacionales. La próxima publicación del profesor Manes y algunos de sus colaboradores versará nada menos que sobre el libre albedrío, tema tan importante como descuidado por los psicólogos científicos. Su tesis es una que he sustentando durante medio siglo: que el libre albedrío no es una fantasía teológica, sino una realidad. Hoy día se lo puede explicar como uno de los rasgos de la actividad espontánea (no provocada por estímulos externos) de la corteza prefrontal. En suma, en la Argentina ha nacido finalmente la psicología científica. Y está destinada a crecer, a menos que la proscriba alguna dictadura. No teman los 50.000 licenciados en psicolabia, porque ésta tiene cuerda para rato, ya que la macana seguirá siendo más fácil que la ciencia. Al fin y al cabo, la medicina no ha desplazado a la homeopatía ni a la curandería. Hay una película sobre el padre Mario (a quien aplacé cuando rindió un examen de epistemología) , pero no sobre el profesor Houssay. Tampoco tienen por qué temer los filósofos de la mente, que, como Freud, siguen especulando sobre ésta al margen de la neurociencia. (Wittgenstein dictaminó que es peligroso afirmar que se piensa con la cabeza.) A los estudiantes de filosofía no se les exige leer publicaciones de científicos ni de filósofos vivos: para ser estudiado en una facultad criolla de humanidades, es preciso exhibir el acta de defunción. Padres HASTA CUANDO LOS PADRES VAMOS A TENER QUE SOPORTAR ESTO. QUE ENCIMA EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES ESTÁ ENCARNADO EN LOS “T.E.S” (TRANSTORNOS EMOCIONALES SEVEROS) QUE SON LA RAMA DE ESPECIAL QUE TRATA LOS tgd, POR SUPUESTO OPUESTA A LAS TERAPIAS RECONOCIDAS MUNDIALMENTE (ES UN REDUCTO DEFENSOR A ULTRANZA Y FORMADO EN PSICOANALISIS) ESTA OPOSICION A LAS TERAPIAS COGN. COND. LA PADECEMOS DIARIAMENTE EN PCIA. Y NOS PERJUDICA ENORMEMENTE EN LA EDUCACIÓN DE NUESTROS HIJOS. NOSOTROS DESDE PERGAMINO HEMOS PLANTEADO ESTO EN VARIOS NIVELES DE LA EDUCACIÓN ESPECIAL SIN RESPUESTAS. ESTOY PENSANDO EN PRESENTAR UN RECURSO JUDICIAL PARA QUE DEMOCRATICEN LA EDUCACION DE NIÑOS CON TGD, PERMITIENDO OTROS ENFOQUES Y NO IMPONIENDO EL PSICOANALITICO ÚNICAMENTE. YA QUE ELLOS DICEN (ESTO ME LO DIJO EL MISMO ZERBA) QUE AÚN NO ESTA DICHA LA ÚLTIMA PALABRA CON RESPECTO A LA ETIOLOGÍA DEL TGD. YO LE CONTESTE QUE ENTONCES CON MAS RAZÓN NO TIENEN QUE TOMAR DESDE EDUCACIÓN NINGUNA POSICION Y PERMITIR TODOS LOS ENFOQUES EXISTENTES. Algo hay que hacer. Me tiene harto con esta lata psicoanalitica. Les mando saludos. VIDEO SOBRE EL TEMA link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=2WJdsa5uPEU Respuesta a Bunge Es Conocida la postura del reconocido epistemologo argentino respecto del psicoanalisis. Si alguna duda quedase, pueden pasar por el post del usuario f1st4nd4nt1lus "Mario Bunge y el psicoanálisis - entrevista-". Sumando a la historia, tambien realizo este mes polemicas declaraciones sobre la psicologia general y las universidades argentinas(que tambien adjunto en este post). Pensando que contestarle al Sr. Mario Bunge en un supuesto debate, encontre esta nota del prestigioso Psicoanalista Germán García, donde responde al epistemologo, ahora canadiense, y abre una brecha mas que interesante almomento de la reflexion. Este es pues un post a favor del psicoanalisis, de la mano de uno de sus exponentes mas importantes.- A causa de Mario Bunge Por Germán García. A partir de la comprobación de que la comunidad analítica argentina no tenía demasiado que responder frente a las opiniones de Mario Bunge descalificando el psicoanálisis, Germán García se sitúa desde un particular ángulo polémico para responder al epistemólogo viajero. Precediendo al artículo, el lector encontrará unas breves consideraciones sobre la presencia de García en estas páginas. MARIO BUNGE, GERMAN GARCIA Y ESTA REVISTA Mario Bunge, en su meteórico pasaje por estas playas, escandalizó a muchos y no dejó de divertir a nadie, sobre todo a quienes querían decir que el psicoanálisis es "charlatanería" y no sabían desde dónde decirlo. En nuestra opinión, lo de Bunge es un delirio muy bien humorado, con la veta irónica de los espíritus escépticos –que copia de Russell y de Popper–, y con una intención totalizadora que lo lleva a llamar "epistemología" a una suerte de nueva enciclopedia que abarca todas las ramas del saber que la fatigada humanidad ha inventado hasta ahora. "Mi concepción global abarca prácticamente toda la filosofía tradicional", dijo en una entrevista a Clarín, (noviembre, 1985). No es una discusión interesante y, por lo menos tal como está formulada, no hay que perder mucho tiempo en ella. Bunge se cree muy ajeno a la complicidad con el atraso que denuncia en las ciencias argentinas –por pereza, por arrogancia, por fallas políticas o lo que sea– pero su modernidad ya ha sido dicha, y no por los analistas del lenguaje de los años 30, sino hace dos siglos por Diderot. En todo, José Ingenieros fue mejor. Por otra parte es cierto que ahora, como miembro del Partido Liberal Canadiense, Bunge tiene problemáticas tercermundistas, lo que lo conduce a la cuestión de las "tecnologías adecuadas" (La Razón, nov. 1985). Eso, paradójicamente lo diferencia "por izquierda" de las propuestas habituales que se escuchan en esa área, desde los equipos gubernamentales y desde muchos de la oposición. En base a paradojas parecidas a ésa, es que Germán García encara la discusión. Porque aquí sí, a propósito del psicoanálisis, Bunge ha tocado uno de los nervios sensibles de la cultura urbana argentina. En principio, dice Germán, interesa discutir por qué habiendo campos superpuestos entre la "ciencia de la ciencia " de Bunge y los presupuestos epistemológicos que habitualmente son respetados por el psicoanálisis –y en su artículo esos campos están claramente señalados–, Bunge embiste, en vez de concordar. Como se ve, el punto de partida del artículo que va a leerse, difiere bastante de la reacción que, se verificó entre los psicoanalistas argentinos agredidos ("Brujos", "charlatanes", "López Regas", etc.). No leer bien a Bunge, para Germán, es el reverso de leer mal a Lacan. De ahí que su artículo tiene la virtualidad de abrir un doble frente. Pero no es nuestro propósito intervenir en el debate, aun por su arista más política, que sí nos compete. Queremos apenas con estas líneas llamar la atención sobre un hecho novedoso y extraño, en el mejor sentido de esas dos palabras. Germán García responde desde las páginas de una revista cuyos miembros han seguido "la cuestión Bunge" con atención, pero que notoriamente se dedican a otra cosa: al extravagante oficio de analizar y sufrir por las vicisitudes del peronismo y de la política nacional. Así lo quiso Germán y así nos pareció bien a nosotros. Entonces, un cruce de prácticas, formas de trabajo y tradiciones cognoscitivas bien diferentes de la Argentina, está teniendo lugar aquí. O más que diferentes, permítasenos decir, similares en su mutua ajenidad. Por otra parte, Germán García ha intervenido, desde antiguo, en muchos campos de actividad. Novelista, sorprendió bien joven con su Nanina, casi a finales del 68. Después vino La Vía Regia, si mal no recordamos. La Revista Literal, que dirigió, es del 70, por ahí, y acompañó las grandes movilizaciones de la época. Era una capilla de iniciados que contenía, nada más ni nada menos, todos los anticipos y conmociones del momento. Como Oscar Masotta, –ya había pasado de la literatura y la crítica literaria, al psicoanálisis lacaniano. Antes, había escrito sobre Macedonio Fernández (La Escritura en objeto) y contribuido en gran medida para que las huestes del 73 volvieran a hablar de él. Después viene la estadía larga en Barcelona, donde al igual que en Buenos Aires, contribuye a fundar la "Escuela Freudiana" del lugar. Ahora está de regreso. Le ha dicho a los catalanes que habían "leído mal a Lacan", como les dice a los lacanianos de aquí que "han leído mal a Bunge". Germán insiste en que no hay que privilegiar la relación literatura–psicoanálisis. "Un error que Lacan nunca cometió" (El Periodista, Sept. 1985). Volvió a repetir eso en la fracasada mesa redonda con Sarduy (Municipal San Martín, dic. 1985). Es evidente que aquí quiere deshacerse de su "biografía literaria", para lo que precisa aumentar los niveles de "cientificidad" de la perspectiva lacaniana. Ergo, aumenta su tolerancia hacia Mario Bunge. Simultáneamente, abandona la zona incierta y desrigorizada en que se da la relación literatura–psicoanálisis. Sería muy gracioso que fuéramos –nosotros– a internarnos en estos territorios. En todo caso, aprovechando una pequeña porción de esa gracia, quisimos apenas dar razón de la presencia de Germán L. García en esta revista, como desde una brecha por donde surge lo inesperado. Tardé en responder –aunque se me ofreció entrar en el debate con Mario Bunge– porque no deseaba sumar mi voz al coro de quienes respondieron a su provocación. A causa de Mario Bunge más de uno pudo constatar que la comunidad analítica argentina no tenía demasiado que responder (Mario Bunge, por su lado, confirmó que no se lo leía). En efecto, no se lee a Mario Bunge y la comunidad analítica argentina no se plantea su causa, preocupada como está por sostener su economía. Conjeturo que Mario Bunge quería hacerse escuchar. ¿Por quién? Eso es menos claro. ¿Contra quiénes? Eso puede ser más claro, al menos cuando tenemos en cuenta su manera de seriar la historia política y científica del país. De cualquier manera, al compartir para el psicoanálisis posiciones y exigencias que Mario Bunge expone respecto a su proyecto de una ciencia de la ciencia dejó aclarado desde ahora que sus posiciones provocaron el deseo de explicitar algunas diferencias. Agradezco, entonces, esa provocación que sacude la autoevidencia monótona de una letanía que en nombre de la enseñanza de Jacques Lacan está cerrando los espacios de investigación que esa enseñanza procuró abrir, por más que esa apertura llevara a descuidar las buenas formas y creara desconfianza entre los comisarios de lo que sea. Imponer Los capítulos que componen Epistemología de Mario Bunge (Ed. Ariel, Barcelona 1985, 268 págs.) están dedicados a diferentes nombres que se particularizan en el cargo y la universidad a la que pertenecen. "Para que haya desarrollo científico en un área dada no basta, pues, que aumente el número de publicaciones en dicha área, lo que puede conseguirse con relativa facilidad impulsando las investigaciones de rutina e incrementando el número de investigadores mediocres. Es preciso también que haya aumento de calidad: que algunas de las publicaciones constituyan auténticos aportes originales a conocimiento científico" (Mario Bunge: Epistemología, pág. 251, Ed. Ariel, Barcelona, 1985). De acuerdo con lo afirmado por Mario Bunge no comprendo su argumento contra el psicoanálisis en este punto cuando afirma: "...la literatura psicoanalítica constituye solamente un 2% de la literatura psicológica mundial" (Tiempo, 6/1/86). ¿Qué es esto? El psicoanálisis, al menos después de Jacques Lacan y para quienes siguen su enseñanza, parece ocupar un lugar que estorba la función que Mario Bunge quiere para la epistemología. "Participar en las discusiones sobre la naturaleza y el valor de la ciencia pura y aplicada, ayudando a aclarar las ideas al respecto e incluso a elaborar políticas culturales. Servir de modelo a otras ramas de la filosofía –en particular la ontología y la ética– que podrían beneficiarse de un contacto más estrecho con las técnicas formales y con las ciencias" (Epistemología, pág. 27). Porque se trata, para Mario Bunge, de instalar la epistemología en los puntos de incertidumbre científica (lugar que, explícitamente, Jacques Lacan propone para el psicoanálisis) como lo prueba esta recomendación a una futura epistemóloga (la dama de la cortesía, dulzura de la aridez académica); "Escoja más bien una ciencia en desarrollo en vez de física o química), ...podrá usted llegar con relativa rapidez a la frontera y podrá abordar problemas científicos y epistemológicos tan apasionantes como descuidados" (Epistemología, pág. 260). ¿Contra quién habla Mario Bunge? Contra los charlatanes. ¿Para realizar qué proyecto? La instauración de la ciencia de la ciencia –así llama a la epistemología– en un nivel académico: "...es menester que el filósofo ponga mayor atención al quehacer científico y tecnológico y que se esmere por colaborar con los científicos, tecnólogos y administradores del desarrollo científico y tecnológico en el tratamiento de los problemas metodológicos, lógicos, semánticos, ontológicos, éticos y de otro tipo que surgen invariablemente en el curso de las investigaciones científicas o tecnológicas, así como en las aplicaciones de sus resultados y en la planeación y el desarrollo. Si lo hace, el filósofo podrá contribuir al desarrollo vigoroso y armonioso de la ciencia y la tecnología de su país. Más aún, podrá contribuir a recuperar la unidad de la cultura, perdida hace sólo dos siglos." (Epistemología, pág. 265). Descartar Mario Bunge juega con las cartas sobre la mesa: para imponer la epistemología es necesario descartar el psicoanálisis. Por ejemplo, en su libro Seudociencia e ideología (Alianza Editorial, Madrid, 1985). 1. "La ontología psicoanalítica incluye el dualismo psicofísico..." Y un párrafo después "...más tarde (Freud) postuló entes espirituales sin contraparte corporal..." (pág. 92). ¿Existe el dualismo, la correspondencia, entre soma y psique? La pulsión, decía Freud, es el límite entre lo somático y lo psíquico, es cierto trabajo impuesto, es nuestra mitología. Sobre este punto ver Jacques Lacan "Subversión del sujeto" (Escritos, Ed. Siglo XXI). 2. "El psicoanálisis no contiene modelos matemáticos..." (Pág. 92). Se ignora aquí lo que Jacques Lacan hizo con la matemática, que no es necesariamente cuantitativa (Levi–Strauss, "La matemática y las ciencias del hombre,", Ed. Nueva Visión, 1970). 3. "El psicoanálisis se jacta de ser una disciplina autónoma y, en particular, independiente de la neurociencia y de la psicología experimental" (Pág. 93). Los analistas suelen ser psiquiatras, médicos, psicólogos experimentales. ¿Para qué, de qué manera existiría este saber en la práctica? El dispositivo analítico es cierto artificio que tiene sus reglas. 4. "Parte del éxito popular del psicoanálisis se debe a que Freud y sus discípulos tuvieron el coraje de abordar la problemática sexual" (Pág. 93). Pero la objeción de Mario Bunge es que luego se dedicaron a especular en vez de ocuparse de las leyes del aprendizaje, la percepción y la solución de problemas. De nuevo, Mario Bunge ignora a Jacques Lacan que partió del "estadio del espejo", un fenómeno infantil observado en la década del cuarenta por la mejor psicología "experimental" (Henri Wallon, entre otros). Desconoce también lo realizado en el campo del psicoanálisis infantil (Freud mismo, "La investigación sexual infantil", etcétera). 5. "El psicoanálisis es un gran montón de conjeturas fantásticas, ninguna de las cuales ha sido confirmada..." (pág. 93). Sin comentario. 6. "Al psicoanálisis no se le debe una sola ley científica y ni una sola predicción certificada". La primera parte de la frase es falsa, la segunda impertinente. Falsa porque Jacques Lacan pudo mostrar –por supuesto, no lo sacó del cielo sino que se apoyó en la lingüística de R. Jakobson, el funcionamiento de las "leyes del significante" y su diferencia con la noción de causa (tema quizá grato a Mario Bunge, autor de Causalidad). 7. "El psicoanalista típico no hace experimentos ni construye, modelos matemáticos". Reitera un punto anterior que refutamos, además no hay "psicoanalista típico" (véase Jacques Lacan "Variantes de la cura–tipo" en Escritos) y existe una experiencia que no es del orden del experimento. 8. "El psicoanálisis ha cambiado desde la Primera Guerra Mundial: hoy hay más de doscientas escuelas de psicoterapia más o menos psicoanalíticas" (pág. 94). ¿Más o menos, más y menos, o más o menos? No es serio en esto, Mario Bunge. 9. "El psicoanálisis sigue siendo autosuficiente, e.d., aislado del sistema científico–tecnológico. Es un auténtico quiste en la cultura contemporánea". En definitiva, el psicoanálisis no es una ciencia porque no practica la investigación experimental y el modelo matemático. Decimos que existe una experiencia que no es un experimento, pero que tiene cierto artificio que se llama dispositivo analítico y que puede ser enseñado de uno a otro. Y que la matemática, también decimos, no se reduce a la cuantificación y que Jacques Lacan y sus discípulos –en particular Jacques–Alain Miller–, trabajaron sobre esto (Mario Bunge encontrará materia de asombro en la revista Ornicar, números 1/34, que Navarin edita en París). De cualquier manera, no queremos defender al psicoanálisis como un conocimiento científico sino como un saber que implica el mismo sujeto que construyen las ciencias contemporáneas. Que un saber no sea científico no significa que no sepa y mucho menos que sea independiente de la ciencia (la economía es un buen ejemplo, pero también la historia y cualquier otro conjunto conjetural). ¿La mente inmaterial? Jacques Lacan conjetura que se trata de la materialidad del significante. Por último, Mario Bunge nos sorprende al decir "El estudio de lo fantasmal no puede dejar de ser él mismo fantasmagórico" (pág. 95). Enuncia aquí un tabú de contacto que podría extenderse hasta convertir a leprosos a los que estudian la lepra y en cancerosos a los que estudian el cáncer. Politiquiar Si –como afirma Bertrand Russell –el poder se define "como la producción de efectos deseados", Mario Bunge puede estar contento de su poder. Y lo está. En el libro que citamos dice que los psicoanalistas "se atreven a entremeterse en la vida privada de miles de infelices enfermos mentales" (pág. 94), también dice que se trata de un "negocio millonario" que ha provocado una "contrarrevolución devastadora", por lo que está en decadencia en "los centros científicos más avanzados" y que ya no se enseña en las "universidades más prestigiosas". ¿Son revolucionarias esas prestigiosas universidades celosas de los millones de aquéllos que encontraron su negocio en este bello mundo? Mario Bunge no las nombra, pero veremos que la suerte nos deparó una información directa que nos permite saber de cuáles se trata. Son muchas, son mundiales. Paciencia, ya las citaremos. Mario Bunge después de provocar argumentó contra "cinco licenciados" a los que les recomienda la manera de "hacer un doctorado" (Tiempo, 6/1/86). En esta respuesta Mario Bunge se explaya sobre la historia y la investigación científica. Como hablamos de la segunda –ahora sabemos algo de por qué Mario Bunge sabe que el psicoanálisis no es una ciencia–, hablaremos un poco de la primera. La historia del liberalismo político es la historia del progreso técnico y científico que, además, es maravilloso. Más, es luminoso. (¿De dónde era von Braun y varios de los que estuvieron en la pesada atómica?). "Reafirmo, pues, mi tesis de que la ideología dominante entre 1880 y 1930, cientificista y democrática, fue gradualmente reemplazada por una ideología oscurantista que sigue haciéndose notar en nuestros días" (Tiempo, ídem). Mario Bunge, como tantos otros sabios argentinos se valen de la sugestión del momento político para dar una versión escolar de la historia de la transmisión de diversas corrientes científicas en la Argentina. El positivismo argentino creía en la ciencia y en la razón, pero también defendió el darwinismo social para justificar una política de exterminio con los indios (véase, para más detalle, Panorama filosófico argentino, Hugo E. Biagini, Eudeba, 1985). Sé que existieron positivistas no darwinistas sociales, pero digo que también los hubo. Luego, Mario Bunge dice que ser cientificista es ser científico, lo que crea sin duda un nuevo estatuto para el flogisto. Y hay más noticias científicas; "Pero todas las ciencias vivieron confinadas por una ideología oscurantista entre 1930 y 1955. En este año, al caer Perón, el talento científico argentino hizo eclosión, hasta que volvió a eclipsarse con el golpe militar de 1966, con excepción de los investigadores que trabajaban bajo el ala de los uniformados" (Tiempo, ídem). En 1890 las luces se volvieron a soplar –esta vez no era la religión española, tampoco la barbarie de Rosas– sino que se trata de los ideales "materialistas" que vuelve ambiciosos a los jóvenes (La bolsa, Martell). Véase también: La ciencia en la argentina en los últimos cincuenta años, José Balbini, Revista Cursos y Conferencias, Vol. XLI, Bs. As., junio de 1952. Se produce entonces una serie de desplazamientos –Ameghino quiere abandonar la dirección del Museo, un congreso científico no tiene fondos para publicar las actas, el físico–matemático Camilo Meyer ve vaciarse su aula– que llevan a la especialización (revista para ingenieros en 1897, revista técnica desde 1900 hasta 25 años después). Otras fechas: 1918 (reforma universitaria), 1919 (se crea la Universidad del Litoral), 1921 (la de Tucumán), 1930 (el Colegio libre de estudios Superiores), 1933 (Asociación argentina para el progreso de la ciencia), 1939 (Universidad de Cuyo), 1938 (Academia Nacional de Historia), etcétera. Estas fechas muestran que el corte entre política y ciencia no se verifica, por la simple razón de que se habla de un trabajo técnico y científico cuando éste alcanza una relativa independencia de los gobiernos, aunque una mayor inserción en la economía. Bunge, como tantos otros, confunde simultaneidad con sincronía. Pero es evidente que dos hechos simultáneos –pasa un coche, escribo a máquina– no son sincrónicos si ninguno de ellos tiene alguna incidencia sobre el otro. Por otra parte, no basta creer en la ciencia para estar en ella, como lo demuestra Vicente Fidel López cuando defiende el materialismo desde el prólogo que escribe a La neurosis de los hombres célebres (José M. Ramos Mejía, Ed. La cultura Argentina, 1915). ¿Qué leemos allí?: "Las doctrinas materiales no son pues otra cosa que doctrinas maternales, y difícil sería que desde este punto de vista, que es el único posible en que se puede tomar la controversia, pueda nadie justificar sus ataques contra la doctrina de las evoluciones en el seno de la madre universal: la materia". Si bien esto, para un analista, arroja algunas luces no cabe duda de que es bastante oscurantista. Jacques Lacan, el psicoanálisis y la ciencia La Editorial Ariel acaba de publicar el libro Las ilusiones del psicoanálisis (Jacques van Rillaer). El autor habla de su desconversión, y, como cualquier arrepentido, cree haber pasado de la oscuridad a la luz, del error a la verdad. Este libro, editado en la colección Methodos, que dirige Mario Bunge, tiene unas cuatrocientas páginas, que hablan de todo a partir de las "reglas de la cientificidad" (verificabilidad/falsabilidad, cuantificación, objetividad, etc.). La figura del "científico" es candorosa: "El científico es un incrédulo. Sólo acepta, y cuando lo hace es a título provisional, aquello que ha sido sometido sistemáticamente a la prueba de los hechos" (pág. 43). ¿Podría el autor encontrar en la historia de la ciencia, incluso en la ciencia más actual, a este personaje? No, por supuesto. Y lo sabe. Pero qué más da. A la dirección de Mario Bunge, la colección Methodos, de la Editorial Ariel, agrega un consejo asesor formado por sabios que pertenecen a la Sorbonne, la Harvard University, la Universidad de Minnesota, la Columbia University, la Universidad Nacional Autónoma de México, la de Salamanca, la de Firenze, la de Montreal, la de Helsinki. Es decir, el lector queda impresionado por la garanta académica que avala afirmaciones como la siguiente: "De modo que a Lacan, a ese genio de la mistificación, le sucede que juega con las cartas boca arriba. Pero hemos de lamentar que el maestro Jacques no llegue a enunciar la conclusión lógica de su juego, a saber: que aquellos que quieren aliviar realmente la miseria psicológica han de tener el valor de hacer borrón y cuenta nueva, abandonar la verborrea y dejar de lado una práctica semimágica que con frecuencia resulta ineficaz, y a veces francamente perjudicial..." (pág. 389). No se trata de un lenguaje demasiado científico, pero para Mario Bunge –director de la colección– la astrología y el psicoanálisis fueron siempre lo mismo. K. Popper decía que un problema surge de la decepción de una espera. Insistente, desde hace años, para Mario Bunge el psicoanálisis no presenta ningún problema, puesto que no espera nada de allí. Lo que el apadrinado dice sobre la "miseria psicológica" lo tiene sin cuidado, puesto que es de otra cosa de lo que se debe cuidar. A saber, del psicoanálisis mismo. No hay otra manera de explicar su desconocimiento de un campo de investigación que incluye desde la antropología de Levi–Strauss hasta la lingüística y la semántica más actual (Jean–Claude Milner, Oswald Ducrot, etc.). La introducción del acto de enunciación en la consistencia de los enunciados, el corte que este mismo acto instituye, es algo que no puede seguir siendo excluido. ¿De qué manera la decepción de una espera que se llama problema se puede constituir en un objeto? El objeto del psicoanálisis, como el objeto de cualquier ciencia, se instituye por un corte. Y ese corte, como en cualquier ciencia, no está dado de una vez para siempre. Los científicos saben, aunque no se ocupen de eso, que el objeto de su trabajo tiene variaciones históricas contantes (nadie podría dejarse engañar por la permanencia semántica del término átomo, a la hora de constatar lo que designaba entre los presocráticos y lo que designa en la física moderna). Así, Sigmund Freud fue transformando el objeto del psicoanálisis: secreto primero, jeroglífico después, existe un momento en que la transferencia será constituyente del psicoanálisis. Pero, además, la introducción de la segunda tópica –ello, superyó, yo– después de la repetición más allá del principio del placer, modificó retroactivamente lo afirmado hasta 1920. Por su parte, Jacques Lacan comienza por esta segunda tópica de Sigmund Freud para articular después la primera tópica –inconsciente, preconsciente, consciente–, con lo que puede deducirse de los efectos del lenguaje sobre el sujeto del análisis. No se trata de entender algo, sino de cierta demostración posibilitada por el dispositivo analítico. A saber, poder sugestivo del lenguaje, en tanto constituyente del deseo humano. Constatación de la articulación de la sexualidad con el saber –el saber inconsciente, lo que se articula– como diferente del conocimiento (sea éste científico o de cualquier tipo). ¿No fue Freud quien dio el paso de la verdad como designación (trauma) a la verdad como manifestación (fantasía)? En efecto, al mostrar que la fantasía era la causa de ciertos síntomas experimentados en el cuerpo del sujeto de una manera bien real, Freud abrió el espacio donde desarrollaría su método (asociación libre del analizante, atención flotante del analista, escansión del acto, interpretación, etc.). Ese método es transmisible, tanto como lo son sus fundamentos desde que Jacques Lacan les dio una formalización mínima. ¿Las ciencias remiten en última instancia a un campo unificado de la ciencia? Esta fue la postura de Quine, calificada por Jacques Lacan de idealistas en su seminario de 1964 (Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, traducción, Ed. Seix Barral, 1977). El psicoanálisis no es una experiencia (mística), tampoco una hermenéutica (religiosa). Es un método que puede organizar una secuencia que –como lo mostró Jacques–Alain Miller– comienza por la transferencia, se articula con el síntoma y concluye en el fantasma que lo produce. Y ese fantasma responde a una pregunta, esa de la neurosis, ¿de qué real es el sujeto efecto? Este "trozo de real" existe, tanto como es real que existe el lenguaje y no sólo sus referentes. Pero, sin duda, el objeto del que se trata no es el lenguaje, sino el vacío abierto por su articulación. Que de ese vacío puede hacerse una topología es algo que Jacques Lacan ha demostrado de mil maneras diferentes. Decir que el psicoanálisis es una ciencia de lo particular, en abierta oposición con la postura de Aristóteles, puede parecer un chiste. Y quizá lo sea. Lo que importa es discutir de qué manera el psicoanálisis registra los efectos particulares de la ciencia sobre el sujeto. Notas: Post "Mario Bunge y el psicoanalisis - entrevista-" (http://www.taringa.net/posts/info/2426559/Mario-Bunge-y-el-psicoan%C3%A1lisis---entrevista-.html) Fragmento de la entrevista (...) “Hay que cerrar la facultad de psicología” La lucha contra la pseudociencia es uno de los tópicos favoritos de Mario Bunge. En particular, uno de sus habituales blancos es la psicología, tal como se practica en el país. Por eso, se manifestó entusiasmado con emprendimientos científicos como los que encabeza Facundo Manes en el INECO, lugar donde se desarrolló la entrevista. “Esto me hace volver a creer en el país”, dijo al ver los papers en revistas internacionales que publicó el equipo de neurocientíficos. —¿Qué propone para que haya una psicología científica en el país? —Primero, hay que eliminar el principal obstáculo y cerrar la Facultad de Psicología. Porque si se piensa en una reforma habría que empezar por despedir a todos sus profesores. Digo cerrar porque el ambiente que deberían aguantar los nuevos sería imposible. Y cerrarla porque no cumple sus funciones, no enseña psicología. Luego, habría que invitar al país a psicólogos auténticos a enseñar durante meses y, al mismo tiempo, enviar becarios. Así, en veinte años habrá un núcleo con masa autentica para que haya investigación en el país. —¿Cuáles son las consecuencias de la situación actual? —Los individuos con trastornos mentales no son curados. En algunos casos, la depresión grave, si no se trata a tiempo y eficazmente con píldoras y terapia cognitiva, puede llevar al suicidio. Por otro lado, causa el envenenamiento de toda la cultura; la vuelta al pensamiento mítico, a la manía de hacer afirmaciones incontrastables, al dogmatismo en una palabra. Creer algo sólo porque lo dijeron Freud, Melanie Klein o Jacques Lacan. (...)

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Increíble-Niños De La Ciencia (Experimento Polgár)
Increíble-Niños De La Ciencia (Experimento Polgár)
InfoporAnónimo3/31/2010

El experimento Polgár A finales de los sesenta un psicólogo húngaro aficionado al ajedrez llamado László Polgár quiso mostrar al mundo lo sencillo que era “fabricar” un genio en algún ámbito o arte. Obsesionado con el estudio de los genios de la historia y tras estudiar la biografía de cientos de intelectuales creyó encontrar algo que muchos de ellos tenían en común: la especialización a muy temprana edad. Literalmente se obsesionó con la posibilidad de “fabricar” genios. Sin embargo, a este punto, su mayor problema consistía en no poseer los instrumentos necesarios para probar su teoría, es decir, no tenía acceso a niños sobre los que pudiese decidir su educación. Con este fin concretaría una boda arreglada con una psicopedagoga con la que había compartido ampliamente su teoría. Y la cual era partidaria de la misma. Así tendrían tres hijas, cuya educación sería enteramente diagramada y suministrada por Polgár en persona, quien, además, opinaba que el sistema normal de educación solo tenía como fin crear mentes mediocres. No obstante, siendo fiel a su teoría, solo se enfocaría en especializarlas, dedicando la totalidad de su aprendizaje al ajedrez -materia en la que él, si bien jugador mediocre, había escrito varios libros y tratados de renombre internacional-. Este tópico de especialización, además, radicaba en que Polgár estaba convencido de que el ajedrez era la mejor combinación posible de ciencia y arte. Por ello y sin detenerse demasiado a pensar en los problemas éticos y morales de su experimento se casó con una pedagoga que estaba interesada en el mismo tema y tuvieron tres hijas a las que sometieron a estudio para satisfacer sus curiosidades. Su investigación lo llevaría a leer y estudiar en profundidad las biografías y anécdotas de las grandes mentes de la humanidad, observando paralelos puramente empíricos en la mayoría. Según Polgár, la especialización directa en un tema a temprana edad, llevaba a la persona a destacarse muy por encima del promedio en dicha tarea. Más específicamente aun, si la persona era criada y guiada correctamente, ésta, terminaría convirtiéndose en una eminencia. ] Desde el primer momento sus hijas no fueron a la escuela y su educación fue encaminada exclusivamente al ajedrez pues para Polgar era “un arte, una ciencia y una competición por la que los resultados del experimento se podrían medir“. Con sólo cuatro años la primera de sus hijas -llamada Susan- creó sus propios problemas de ajedrez, de los cuales algunos se usan actualmente en las escuelas. Una década después, con quince años, era considerada la mejor jugadora de ajedrez del mundo según el sistema de puntuación Élö de la FIDE y durante los 22 años siguientes nunca bajó del tercer puesto. ] Sofia, la segunda de las hijas del matrimonio Polgár, asombró al mundo del ajedrez con sus resultados en el torneo de Roma ‘89. Sus resultados fueron conocidos para los aficionados como “el saco de Roma“, ya que ganó el campeonato obteniendo una puntuación de 8.5/9, es decir, todas las partidas ganadas salvo una en tablas. Hasta el año 2006 fue la mejor puntuación jamás obtenido por una mujer en un torneo y uno de los mejores sin importar el sexo del jugador. Todos estos resultados comenzaron a confirmar las sospechas de László con respecto a su teoría pero no consiguieron saciar su sed: quería una campeona del mundo y quería conseguirlo con su tercera y última hija, Judit. ] Judit Polgár no sólo resulto una magnífica jugadora de ajedrez sino que actualmente es la mejor jugadora de todos los tiempos conservando su primer puesto mundial desde hace varias décadas. A los quince años consiguió ser el jugador más joven de la época en ser nombrado Gran Maestro Internacional, desbancando al mismísimo y recientemente fallecido Bobby Fischer. Ha jugado y ganado a los mejores, desde Gari Kaspárov hasta el actual número uno mundial Veselin Topalov. También demostró su combatividad al denunciar la discriminación que sufría el ajedrecismo y negarse a jugar en torneos exclusivamente feminios: “[La ausencia de mujeres en el ajedrez] es un problema cultural, ya que se suele orientar a los niños hacia diferentes actividades según su sexo; es normal regalar a los niños un coche y a las niñas una muñeca. En ocasiones son los padres los que desvían a las niñas del ajedrez por considerarlo una actividad competitiva a pesar de que a muchas les guste”. ] Actualmente a sus 32 años ocupa el puesto 43º del ránking de la FIDE siendo la única mujer de la lista y ostentando además el logro de ser la única mujer que ha llegado hasta el top diez. Ahora bien, ¿se confirma con todo esto la idea de László Polgár…?. Es decir, el genio ¿nace o se hace?. Mi Gran Cerebro: campeona de ajedrez link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=6PZgGXIaepQ link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=31R1AFEPETk&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=iWK69yfDwUs&feature=related Llegados a este punto hay que comentar que lo que normalmente se entiende por “ser un genio” no debería – ¡en absoluto! – ser pensado como que es lo mejor para un niño, ni necesariamente determinadas “habilidades excepcionales” deberían ser garantía de una vida mejor. * La definición de “genio” de la Real Academia Española de la Lengua es: “Capacidad mental extraordinaria para crear o inventar cosas nuevas y admirables.” En fin… ¿cosas “admirables”? ¡Ejem! Lo que no comenta esta definición es un hecho significativo: muchos de los “genios” que hemos conocido presentaban ciertos desequilibrios con respecto a otras áreas – alguien podía ser un genio en matemáticas y olvidar donde había dejado cualquier cosa -. Es decir, el área matemática del cerebro podía estar más desarrollada, sí, pero otras zonas habrían quedado por debajo de lo “normal“… Hay una cita que a mi me gusta mucho y me parece tremendamente real: “entre la locura y el genio sólo media el éxito”. Casos como el del pintor Vincent Van Gogh , que murió en la pobreza, lo atestiguan. Por otro lado, muchas veces que alguien aprecie esa cualidad genial es pura cuestión de suerte… Como ejemplo de lo contrario, el periódico Washington Post hizo una prueba… la del famoso músico “disfrazado de indigente” (Joshua Bell, violinista de fama internacional) que tocaba fantásticamente en una estación de metro de Washington (enero, 2007) – ¡con su violín valorado en 3 millones y medio de dólares! – en hora punta, mientras la muchedumbre pasaba de largo sin hacer casi ni caso. Es decir: la gente apenas es capaz de distinguir a alguien que muestra “capacidades más desarrolladas” en el día a día… El “hilo conductor” elegido para cuantificar el progreso de las hermanas Polgar fue el ajedrez. ¿Por qué? Porque se trata de un arte, una ciencia y existe la posibilidad de probar la toma de decisiones en competición, con resultados medibles. El “hándicap” en estas competiciones era que hombres y mujeres jugaban por separado: la destreza ajedrecística de las mujeres era tenida por muy inferior a la de los hombres… ¡hasta que alguien demostró lo contrario! * No todo fue tan sencillo, puesto que la Federación Internacional de Ajedrez se opuso en primera instancia a que Susan (la mayor) compitiera con los hombres en competiciones internacionales. Fuente: http://exopolis.wordpress.com/2009/07/21/el-experimento-polgar/ http://www.foro-cualquiera.com/informes-frikis/44847-laszlo-polgar-creando-ninos-genios.html COMENTEN CHE, NO SEAN RATAS ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO

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Sexo, agua y rock & roll-Creatividad Sin Droga?
InfoporAnónimo2/6/2010

LOS INTERROGANTES TRAS LA RECUPERACIÓN DE CHARLY Y SABINA ¿Ya no son lo que eran? Algunos piden que vuelvan a los excesos y otros creen que la droga no es socia de la creatividad. El debate. Por Bruno Lazzaro A lo largo y ancho de la historia, las drogas funcionaron como musas prostituidas de grandes artistas, desde célebres pensadores hasta magníficos escritores, como Edgar Allan Poe, consumidor de opio y láudano. El padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, experimentó con cocaína en 1884 –cuando la droga de moda era la morfina– e inauguró una línea de investigación que continuó después de su muerte con LSD, cuyo máximo cultor fue el psicosociólogo Timothy Leary. La experimentación social con estimulantes tuvo su consagración en la década del ’60, los años del flower power, encabezada por artistas de diversas disciplinas. Los Beatles –que probaron marihuana y pasaron por sustancias más fuertes hasta llegar al LSD– cambiaron la imagen de abandono y enfermedad que tenía la sociedad sobre los “drogadictos”. Todos utilizaron los estimulantes en su producción artística y muchos, al no poder resistir sus encantos, las invitaron a formar parte de sus vidas aunque los llevara a una muerte anticipada. Joaquín Sabina y Charly García –dos de los cantautores más convocantes y aclamados por los argentinos, que vivieron el desenfreno hasta convertirse casi en fantasmas de sí mismos– cambiaron ese final anunciado por una difícil recuperación. De aquellos excesos a estas normalidades, la modificación es tan brutal que muchos de sus seguidores consideran que sus ídolos están acabados. Esa reacción despierta interrogantes: ¿La creatividad es innata o está atada al desenfreno? ¿Se los valora por el hecho artístico en sí mismo o también por el escándalo? ¿Cuánto influyeron en esos escándalos las industrias y la prensa canalla que gira a su alrededor? El periodista y escritor Enrique Symns –fundador de Cerdos & Peces, monologuista que abría los shows de Los Redonditos de Ricota, biógrafo de Fito Páez y personaje ineludible en la escena del rock– es contundente: “La palabra recuperar es engañosa, ya que nos tienta a involucrarla con la salud. Yo no veo a Charly recuperado, lo veo más drogado que antes. Drogado por los laboratorios y por los psiquiatras, dueños y señores del poder adictivo. Charly se ha convertido en un gordo que dice idioteces y es festejado por el coro polifónico de la argentinidad al palo. Charly envenenado era mucho más que este paquete turístico que es hoy. Sabina salió con más dignidad aunque su inteligencia también quedó resentida. La droga que consumen ambos hoy en día es la más poderosa de todas las que existen: el dinero”. Efectivamente, tanto García como Sabina siguen siendo generadores de negocios, aunque es difícil determinar si también para ellos mismos: basta con recordar a Charly durante su primera presentación en público luego de la internación, con dificultades para hablar y moverse, para entenderlo. Symns no es el único que va por esa línea de pensamiento: entre los fans son muchos los que piden el regreso de los antiguos ídolos. “Joaquín, a mi hijo le puse tu nombre por ser un tipo genial. Por favor no me sigas decepcionando”, escribió en Taringa un usuario de apodo Doctor, mientras que Tronador opinó en el portal YouTube: “Charly, volvé a la frula… así no podés seguir”. En los foros de los diarios locales, “nomesorprende” pide “que devuelvan al viejo Charly, a este de ahora balbuceando no lo queremos” y “fanadeltal” asegura que a Sabina, “desde que largó el vicio, se le va el bocho. Joaquín, no largues la merca que te hace mal”. ¿Por qué algunos seguidores de Charly y Sabina no pueden aceptar la nueva vida de sus ídolos? Responde el psicólogo y psiquiatra Roberto Abalo, quien supo tratar a Diego Maradona: “Porque nos fascinamos con los reventados y muchas veces se los toma como modelos. La gente vincula el talento con cierta autodestrucción. Estos personajes se ven como héroes y muchos seguidores viven el fin de los excesos como una traición”. En su momento también los músicos consideraron que la recuperación no era un buen camino. Grandes amigos en tiempos de parrandas locales, cuando el cantante español dejó de coquetear con uno de los grandes amores de García, los excesos, la relación se enfrió a punto de congelamiento. “Mal, dejó las drogas. Está hecho mierda”, dijo Charly –autor de temas como “Promesas sobre el bidet” o “Inconsciente colectivo”– cuando le preguntaron cómo veía al recuperado Sabina que visitaba la Argentina. Un poco más conciliador e incluso jocoso, Sabina – quien afirma que “al menos un ochenta por ciento de los grandes creadores necesitaron estimularse”– dijo que “al lado de Charly soy la madre Teresa de la puta que lo parió. Soy una monja de clausura, de verdad. Lo digo en su honor”. Es pertinente, entonces, la pregunta que se formula el músico y psicólogo Fabio Lacolla: “¿Qué hubiese sido del whisky sin Sabina y de la droga sin Charly?” Y se responde: “Ambos incorporaron en su manera de crear una referencia al consumo, inclusive por fuera de sus canciones ya sea en declaraciones a la prensa o en actitudes observadas a través de los medios. Una cosa es el testimonio y otra la apología. El artista abre su corazón y relata en forma de canción lo que le pasa, encuentra en el arte un modo de hacer catarsis sobre algunas situaciones que no puede manejar. Pero cuando promueve el consumo desde sus letras, comete un acto de obscenidad donde esa demostración es parte activa de una problemática”. Problemática que tanto Charly como Sabina se ocuparon de demostrar una y otra vez. Hicieron de los excesos un culto y de sus exposiciones públicas y privadas un trampolín mediático que no siempre les permitió saltar a una pileta llena. Más de una vez les ganó el repudio de algunos como el usuario “Y la perdieron”, que en otro foro asegura: “Los excesos y las drogas los transformaron en lo que son hoy, no hombres más sabios sino idiotas más viejos”. En cambio el periodista Sergio Marchi, autor de No digas nada, la biografía de Charly García, opina que “entre el cementerio y el consultorio médico, ambos eligieron inteligentemente la segunda opción. El rock del reviente terminó tras las muertes de Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison. Hubo algunos que no se convencieron y probaron que llega un momento en que las drogas quitan todo lo que alguna vez creíste que te dieron. Además no hay nada más lindo que el regreso glorioso. Sin salud no hay genio creativo, ni ser humano. Pero para recuperarse plenamente, Charly tiene que renunciar a todo de corazón, no porque se lo impone la justicia. Cuando eso suceda de verdad, allí recobrará genio y salud”. En la actualidad, y pese a mostrarse en plena recuperación, ambos continúan cantándole a aquello que casi los termina de tumbar, eligiendo las viejas canciones sobre el tema. Una paradoja carnal que los llevó a perder algún que otro seguidor, pero que los mantiene firmes en el podio de las preferencias. La cancha de Boca –donde Sabina se presentó hace unas semanas con gran afluencia– y el estadio de Vélez –en el que García ofreció en octubre pasado un concierto memorable bajo una intensa lluvia– dieron muestras de que su poder de convocatoria sigue vigente. Los excesos de Sabina comenzaron hace mucho y el cantante de Úbeda todavía se hace eco de aquella declaración que alguna vez realizó Keith Richard –guitarrista de los Rolling Stones– sobre su relación con las sustancias prohibidas: “Yo nunca tuve problemas con las drogas, sólo tuve problemas con la policía”. Afirmación que se refuerza porque hacía unos días que había dejado la cocaína cuando sufrió el accidente neurológico que lo hundió en una depresión de cuatro años sin querer salir de su casa ni ver a sus amigos. Pero al fin recuperó su alma, le ganó su vida a la banca y comprendió que ese pasado –en el que alguna vez estuvo tres días y tres noches despierto, cortando frases y aspirando melodías– ya no formaría parte de su calendario. El “ictus”, como él mismo denomina al accidente isquémico cerebral que lo durmió algunas horas a mediados de 2001, es motivo suficiente para entenderlo. En el recién editado Romper una canción, Benjamín Prado –coautor de la mayoría de las canciones de Vinagres y Rosas, el último disco de Sabina– revela la falta de inspiración del español, que le dijo: “Mira Benja, te voy a proponer algo. Yo vivo en una felicidad doméstica de la que es imposible sacar un verso; pero tú estás hecho polvo, y eso es una mina de oro. Te propongo aprovecharme de tus desgracias y que nos vayamos por ahí a escribir canciones”. La idea consistía en agitar un poco la vida de Sabina, creador de temas como “Y nos dieron las diez” y “Peor para el sol”, que en sus últimas apariciones se confesó bastante aburrido de la vida de container, para mantener la línea de sus trabajos anteriores. De todos modos, el cantante no puede evitar reconocer que tiene “una terrible nostalgia de los excesos”. El final de las jornadas de juerga y post depresión de Charly –un círculo vicioso que lo llevó a implosionar– le llegó por decisión de sus familiares más cercanos y amigos. El “bicolor” fue internado a la fuerza hace un año y medio y, a pedido de la Obra Social de músicos, comenzó una paulatina recuperación en el Centro de Reumatología y Rehabilitación (RR) de Luján, mientras vivía en la quinta de Palito Ortega. “Tenía atrofia muscular, se le dificultaba caminar y hablar –recuerda Pablo De Caso, director del centro–; así que planeamos una rehabilitación integral.” Luego continuó un tratamiento multidisciplinario en el Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco), que incluye rehabilitación física y cognitiva, más algunas pastillas para soñar y para combatir la abstinencia. Basta comparar al Charly que gritaba desaforado “¡Tráiganme whisky y rivotril!” o aquel que saltó desnudo de un noveno piso en Mendoza rumbo a una piscina, con la figura pulcra y con algunas redondeces que devuelve su espejo actual para comprender por qué define este proceso como un renacimiento: “Estoy haciendo algo muy bueno con la banda, estoy muy bien a nivel personal. Me siento muy feliz. Digamos que la vida, a través del destino, me dio la oportunidad de vivir las cosas de otra manera”. Tiempo atrás Charly analizó sus excesos: “Depende de cada uno. Todo dogma o religión tiene un cuadrado. Prefiero tomar un poquito de cada cosa y no limitarme al cuadrado”. Ahora el nuevo García –al que Sabina dice tenerle envidia por estar más gordito que él– afirma estar haciendo “una vida de hombre grande. Tuve amigos que me ayudaron y yo le puse mucha garra a toda mi rehabilitación, así que podríamos decir que se trata de una cosa conjunta. Pero hay un detalle muy importante aún: el cerebro está más claro”. Una frase que sugiere que la capacidad de crear permanece intacta aun ante la ausencia de estimulantes. El guitarrista Don Vilanova –ex Botafogo– también cree en esa posibilidad: “Hay muchos mitos sin sentido que sólo hacen mal. Jimmi Hendrix o Charlie Parker hubiesen sido los mismos sin heroína. Charly a los doce era profesor de música y a esa edad todavía no había consumido ninguna droga. Hay muchas lacras que viven del rock, ya sea desde la difusión como desde la producción, y buscan que haya ídolos hechos mierda. Me parece que hay un interés detrás y no lo digo como santurrón. Yo probé de todo, pero supe bajarme a tiempo”. En la vereda contraria se para Pipo Cipolatti, un amigo perteneciente al círculo de los non santos, al afirmar: “A Charly le dieron pastillas y más pastillas. Lo tuvieron atado y ahora no puede ni mover las manos. Pregunto, ¿el que toma aspirinas no se droga? Hay drogas psiquiátricas que son libres”. Para Fabián “Zorrito” Von Quintiero –tecladista de Charly– “la inspiración es muy personal. Depende de quién se trate, porque como ya dijo Charly, ‘cada cual tiene un trip en el bocho’. No es una regla fija que el consumo y la creatividad vayan de la mano. No apostaría a que es algo necesario, el precio a pagar sería muy caro”. Y lo avala la cantante Fabiana Cantilo: “Hay un momento en el que elegís entre la vida y la muerte. En mi caso, elegí curarme. Pero eso no quiere decir que abandone mi carrera como artista”. Es que como analiza Lacolla, “con el pasar de los años el artista va encontrando, en su forma de decir y de pensar, la propia creación; y puede ocurrir que componga sus nuevas obras tomando como referencia el ‘allá y entonces’ y no el ‘aquí y ahora’. Muchos consideran que el rock debe incluir en su estética el reviente y el descontrol para que sea creíble. Temen defraudar al público y hasta le restan valor a su obra si no habla de los excesos y las noches de parranda, como si la ‘vida careta’ no estuviera cargada de excesos y cosas que se nos van de las manos”. Andrés Calamaro, quien abandonó la cocaína hace ocho años –y al que Charly quiere invitar a cantar juntos pese a las diferencias que mantienen desde hace años–, contaba las dificultades de abandonar una adicción: “Al principio fue complicado, me aburría y me faltaba ese condimento de ánimo. Ya no soportaba esas mañanas raras... Lo que pasa es que es muy difícil trabajar con la propia voluntad”. Un análisis coherente para un artista que hace nueve años, cuando fue consultado por lo que le provocaba un nuevo aniversario del golpe militar, contestó simple y directo: “Situación de estupefacientes, de rock, fútbol, sala de ensayo”. De grandes estrellas a músicos recuperados, Sabina y Charly desandaron hasta el límite el camino de la fama. Hoy sus vidas frente a los medios giran más en torno a su salud que a sus logros. “Los ídolos pueden recaer al encontrarse con un público que no los acompaña en la recuperación”, advierte Abalo, mientras que Lacolla, el psicólogo del rock, confía en que los artistas “de a poco, encontrarán una nueva manera de mirar al futuro”. García vislumbró ese porvenir y lo plasmó en los versos de “Cuando ya me empiece a quedar solo”: “Una vejez sin temores y una vida reposada, ventanas muy agitadas y una cama tan inmóvil”. Sabina prácticamente lo anticipa en su nuevo tema, “Viudita de Clicquot” del disco Vinagre y rosas: “A los cuarenta y diez naufragué en un Plus Ultra sin faro, mi caballo volvió sólo a casa. ¿Qué fue de John Wayne? Me pasé de la raya con tal de pasar por el aro. Con sesenta qué importa la talla de mis Calvin Klein”. Fuente http://www.elargentino.com/nota-76359-medios-120-Sexo-agua-y-rock-y-roll.html

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Macri,La Locura Y Queen-Leer Por Favor
InfoporAnónimo1/27/2010

Este email me lo mando una compañera. La idea del post es difundir estas cosas que pasan en buenos aires. La verdad es que me lo borraron antes diciéndome que no cumple el protocolo, la verdad es que no se en que no lo cumple. Difundir por favor POR FAVOR, APELO A LA SOLIDARIDAD Y QUE PUEDAS HACER CORRER ESTE MENSAJE SOY ESTUDIANTE EN LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES PARA LA CARRERA LICENCIATURA EN PSICOLOGIA Y ESTOY TRATANDO DE AYUDAR A DEFENDER LA LUCHA DE LOS PACIENTES QUE AUN QUEDAN INTERNADOS EN EL BORDA. SE QUE MUCHOS DESCONOCEN LA SITUACION, PERO LOS HOSPITALES NEUROPSIQUIATRICOS BORDA, MOYANO Y TOBAR GARCIA ALBERGAN A PACIENTES CON SERIOS PROBLEMAS PSICOLOGICOS, PROBLEMAS QUE DEBEN SER TRATADOS Y EN SU DEBIDO CASO SOLUCIONADO MEDIANTE UN LARGO PROCESO. EN CAMBIO DE ESTO, SE LES ESTA DANDO EL ALTA INDISCRIMANADA Y ANTES DE TIEMPO DESDE MAS DE 3 AÑOS, GENERANDO UN DESAMPARO SOCIAL COMPLETO, YA QUE ESTAS PERSONAS NO ESTAN EN CONDICIONES PARA ESTAR SIN CONTENCION MEDICA Y LO QUE ES MUCHO PEOR, NO TIENEN LUGAR DONDE VIVIR Y TERMINAN EN LA CALLE. TODO ESTO ES PRODUCIDO POR UN NUEVO PROYECTO DEL SEÑOR MAURICIO MACRI , QUE CONTINUA HACIENDO NEGOCIOS CON LA SALUD, Y ESTA VEZ SE PROPONE CERRAR EL HOSPITAL BORDA, LAS INTENCIONES SON MAS QUE CONOCIDAS, LA UBICACION DEL HOSPITAL TIENE UN ALTO VALOR FISCAL Y UNA UBICACION ESTRATEGICA PARA INSTALAR CUALQUIER ESTRUCTURA COMERCIAL (COMO UN SHOPPING), SIN IMPORTARLE LA NECESIDAD DEL HOSPITAL PARA LA SOCIEDAD Y MAS AUN PARA AQUELLOS PACIENTES QUE AUNQUE CONVIVEN EN TERRIBLES CONDICIONES ESTRUCTURALES, AUSENCIA DE NUEVO EQUIPAMIENTO PAR EL TRABAJO DE LOS PROFESIONALES Y FALTA DE TODO TIPO DE MATERIALES Y ALIMENTOS VEN ALLI SU HOGAR. POR FAVOR ME DIRIJO A USTEDES PORQUE EN SILENCIO SOLO SE PERDERA EL FUTURO DE MUCHAS PERSONAS. PENSEMOS EN LOS INTERNADOS DEL BORDA, MIRA EL VIDEO, SON PESONAS DESVALIDAS, CON DEFICIENCIAS, "LOCOS", PERO POR SOBRE TODO SERES HUMANOS CON DERECHOS. AYUDANOS! ATENCIÓN La creadora del video ya está amenazada para que lo levante de YouTube. Desde hace 2 días está recibiendo llamados en su casa. se ruega difundirlo y si es posible enviarlo a los medios. https://ugc.kn3.net/s/http://www.youtube.com/v/x10AV52Wb2w&feature=email link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=x10AV52Wb2w&feature=email "WE ARE THE CHAMPIONS" DE QUEEN, CANTADA POR INTERNOS DEL BORDA. EN PROTESTA CONTRA EL CIERRE QUE MACRI QUIERE DARLE A LOS HOSPITALES NEUROPSIQUIATRICOS BORDA, MOYANO Y TOBAR GARCIA. (INTERVENCION ARTISTICA DE ANUSH MOURATIAN).

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¿Va a estar bueno Bs As?UCEP
¿Va a estar bueno Bs As?UCEP
InfoporAnónimo10/21/2009

El juez Oyarbide detectó más de 150 llamadas entre el ex jefe de la policía macrista, Fino Palacios, y Ciro James, cuando espiaba a los familiares de víctimas de la AMIA. El magistrado allanó el Ministerio de Educación porteño y el estudio de Osvaldo Chamorro, actual jefe de la Policía Metropolitana... Ayer escuchamos al Rabino Bergman señalar que "el Kirchnerchavismo viene por todo y por todos" , abjurar del "primer Perón" por totalitario, al tiempo que respaldaba la gestión de Mauricio Macri en la ciudad, al que considera "un dirigente republicano" y con el que mantiene relaciones personales y políticas más que cordiales. Sin embargo, el armado de la policía metropolitana bajo las órdenes de personajes sospechados de haber participado en la conexión local de la voladura de la Asociación Mutual, la renuncia a concurrir al acto de recordación del atentado, el desarrollo de la Unidad de Control del Espacio Público de la ciudad de Buenos Aires (UCEP) como grupo de choque contra indigentes sin techo residentes en la ciudad y ahora el nuevo episodio de escuchas telefónicas a familiares de las víctimas de AMIA perpetrados por funcionarios del gobierno de Macri y desde sedes gubernamentales , no pueden ser ya considerados episodios casuales ni aislados. Por el contrario, esto hechos, más que mil palabras, muestran claramente"hacia dónde va" el proyecto que encarna el actual Jefe de Gobierno, y parece insólito el silencio de Sergio Bergman al respecto. Fuente :http://rambletamble.blogspot.com/ link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=uDcKnvrpjg0 21 de Mayo del 2009 Conferencia de Prensa: Repudio a la represión de la Policía Federal y la UCEP (Unidad de Control de Espacios Públicos) a la Huerta Orgazmika y el Centro Cultural La Sala Nuevamente tenemos que soportar cómo la UCEP - Unidad de Control del Espacio Público-, el grupo de tareas de Macri, sigue reprimiendo y esta vez en connivencia con la Policía Federal Argentina. El pasado lunes, personal de la UCEP dependiente del Ministerio de Espacio Público de la Ciudad que comanda Juan Pablo Piccardo desalojó con topadoras una huerta que vecinos y vecinas del barrio llevaban adelante en unos terrenos que anteriormente eran baldíos, cercanos a las vías de la estación Caballito. Los vecinos se encontraban en negociación con las autoridades del Gobierno de la Ciudad, pero sin ninguna orden judicial se procedió al desalojo. Los famosos desalojos silenciosos del gobierno de Macri, son muchos y no se ven. Según fuentes del mismo Gobierno de la Ciudad, se calcula que son dos por día. Los integrantes del espacio de la Huerta Orgázmika, se movilizaron el martes al CGP 6, siendo brutalmente reprimidos por la PFA con un saldo de 22 detenidos, entre ellos un periodista de la radio FM La Tribu, y 3 heridos, uno de los cuales aun se encuentra en el hospital y corre peligro de perder su riñón debido a los golpes recibidos por la Policía Federal Argentina. El agravante del hecho es que en el mismo momento en que eran reprimidos en el CGP, la policía entraba al Centro Cultural La Sala en Avellaneda al 600, de donde son varios de los chicos de la huerta, tirando la puerta abajo sin orden judicial y llevándose detenidos a los que allí estaban, destrozando el lugar y robándose una cámara de fotos (fotos del operativo: www.flickr.com/photos/glifosato/) Las denuncias contra la UCEP se apilan, por golpear a indigentes y cartoneros, y ahora también a integrantes de la huerta. Basta de patotas y de grupos de tareas Basta de desalojos Exigimos al Gobierno de la Ciudad que disuelva esta fuerza represiva y violenta que rememora épocas de la dictadura genocida Exigimos respuestas al Gobierno Nacional sobre el accionar ilegal de la Policía Federal Porque un Gobierno democrático no puede tener prácticas de la dictadura: basta de grupos de tareas en la Ciudad link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=urrBJ39yuBU&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=WvimCleL5GM&feature=related Muchachos sigamos pensando en lo que dijo Maradona

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Sindrome de Asperger(personajes famosos)
Sindrome de Asperger(personajes famosos)
InfoporAnónimo1/6/2009

Síndrome de Asperger VEAN LOS VIDEOS SI NO QUIEREN LEER, SE LOS RECOMIENDO Hola gente quiero compartir información sobre este trastorno del desarrollo, se que ya hay un post sobre este tema pero queria brindar mas información y mostrarles que ya algunos de ustedes estan familiarizados con el tema. Aclaro que no soy para nada bueno en esto de los post pero hare lo posible para que quedo entendible, con información escrita y algunos videos muy ilustrativos. El síndrome o trastorno de Asperger se encuadra dentro de los trastornos generalizados del desarrollo. El término "síndrome de Asperger" fue utilizado por primera vez por Lorna Wing en 1981 en un periódico médico, bautizándolo en honor a Hans Asperger, un psiquiatra y pediatra austríaco cuyo trabajo no fue reconocido internacionalmente hasta la década de 1990. Fue reconocido por primera vez en el Manual Estadístico de Diagnóstico de Trastornos Mentales en su cuarta edición en 1994 (DSM-IV). ¿Qué es un trastorno del desarrollo? Se definen como un "grupo de trastornos caracterizados por alteraciones cualitativas de las interacciones sociales recíprocas y modalidades de comunicación, así como por un repertorio de intereses y de actividades restringido, estereotipado y repetitivo. Estas anomalías cualitativas constituyen una característica pervasiva del funcionamiento del sujeto, en todas las situaciones". Se divide en cinco categorías: 1-Síndrome autista (autismo de Kanner) 2-Síndrome de Rett 3-Trastorno desintegrativo de la infancia 4-Síndrome de Asperger 5-Trastorno generalizado del desarrollo no especificado Los trastornos generalizados del desarrollo (TGD) tienen en común una asociación de síntomas conocida con el nombre de "tríada de Wing", del nombre de la investigadora inglesa que probó mediante un estudio clínico y estadístico que esta asociación de tres categorías de síntomas aparecía más a menudo de la simple casualidad porque se trataba, en efecto, de un síndrome (conjunto de síntomas que actúan en conjunto). Son: 1-trastornos de la comunicación verbal y no verbal 2-trastornos de las relaciones sociales 3-centros de interés restringidos y/o conductas repetitivas Ok, terminada esta introducción vamos lo que le da el nombre al post. ¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE ASPERGER? Es un trastorno del desarrollo de base neurológica. Afecta de 3 a 7 por cada 1.000 personas, y se manifiesta con mayor frecuencia en los niños que en las niñas. La problemática adquiere mayor significación durante la niñez y la adolescencia por cuanto, con las diferentes estrategias de tratamiento, los adultos pueden encarar estudios superiores, formar una familia, e insertarse en el mundo laboral. Al ser recientemente reconocido por la comunidad científica -fue incorporado en el Manual de Psiquiatrìa DSM-IV en el año 1994- es un desconocido entre la población general y los profesionales aún están poco familiarizados con sus características y tratamiento. La persona que lo padece tiene un aspecto externo normal, suele ser inteligente y adquiere el lenguaje con normalidad aunque en algunos casos se desarrolla más tarde, pero tiene problemas para relacionarse con los demás. Los padres suelen percibir esta diferencia hacia los 2 hasta los 7 años, buscando una ayuda que en muchas ocasiones no es la apropiada. Características Las personas neurotípicas o sin Asperger (normales) poseen un sofisticado sentido de reconocimiento de los estados emocionales ajenos (empatía). La mayoría de las personas son capaces de asociar información acerca de los estados cognitivos y emocionales de otras personas basándose en pistas otorgadas por el entorno y el lenguaje corporal de la otra persona. Las personas con Síndrome de Asperger (SA) no poseen esta habilidad, no son empáticas; se puede decir que tienen una especie de "ceguera emocional". Para las personas más severamente afectadas puede resultar imposible incluso reconocer el significado de una sonrisa o, en el peor de los casos, simplemente no ver en cualquier otro gesto facial, corporal o cualquier otro matiz de comunicación indirecta. Del mismo modo, el control voluntario de la mímica facial puede estar comprometido. Es frecuente que las sonrisas "voluntarias" en las fotografías familiares sean una colección de muecas sin gracia. Por el contrario, las sonrisas espontáneas suelen ser normales. Las personas con SA en general son incapaces de "leer entre líneas", es decir, se les escapan las implicaciones ocultas en lo que una persona dice de forma directa y verbal. Es importante notar, sin embargo, que debido a que es un trastorno con severidad variable, algunos pacientes se aproximan a un nivel de normalidad en sus habilidades de comprensión e interpretación de las señales no verbales. Encuentran particularmente abrumador el contacto ocular y por lo tanto con frecuencia lo evitan. Esta falta de contacto ocular puede llevar a mayores dificultades para interpretar emociones ajenas o en la forma como lo interpretan los demás. Por lo general se suele pensar que las personas afectadas por síntomas autísticos son superdotadas. Sin embargo, y como sucede en el síndrome de Asperger, lo que ocurre es que el cerebro afectado se concentra intensamente en temas específicos, lo cual puede ser interpretado como una cualidad especial. De hecho, esta impresión errónea acerca de la capacidad intelectual ha sido probada en estudios epidemiológicos recientes que demuestran que los individuos con síndrome de Asperger no se diferencian del resto en lo que respecta a su cociente intelectual. Un paciente afectado por el Síndrome de Asperger puede, por ejemplo, encontrarse obsesionado por los dinosaurios; otro con la construcción de maquetas, etc. Intereses particularmente comunes entre pacientes son los medios de transporte (por ejemplo los trenes) y los ordenadores, tal vez debido a los aspectos de la física, lógica y causa-efecto que comparten estos ámbitos, los cuales no requieren de una interacción social (recuérdese que carecen de empatía, se hallan menos dotados en el ámbito social). Es por ello que Hans Asperger llamó a sus jóvenes pacientes "pequeños profesores", debido a que pacientes de tan solo trece años de edad conocían su área de interés con la profesionalidad de un profesor universitario. En términos generales son atraídos por cosas ordenadas. Cuando estos intereses coinciden con una tarea útil desde el ámbito material o social, el individuo con Asperger puede lograr una vida ampliamente productiva. En la carrera por dominar su interés, los individuos con Asperger a menudo manifiestan un razonamiento extremadamente sofisticado, una gran concentración y una memoria casi perfecta. Estas circunstancias conllevan numerosos problemas durante la infancia y la vida adulta. Cuando una maestra pregunta a un niño con Asperger que ha olvidado su trabajo escolar "¿Qué pasa, tu perro se comió tus deberes?", el niño con Asperger permanecerá silencioso tratando de decidir si debe explicar a su maestra que él no tiene perro y que además los perros no comen papel. Esto es, el niño no comprende el sentido figurado de la pregunta o no puede inferir lo que la maestra quiere decir a partir de su tono de voz, postura o expresión facial. Ante tanta perplejidad, el niño podría responder con una frase totalmente sin relación a lo que se está hablando (como por ejemplo, "¿Sabe que mi padre se ha comprado una computadora nueva?". Ante esto, y la falta de detección del SA, desgraciadamente la maestra podría concluir que el niño es arrogante, insubordinado o “raro”. Del mismo modo, el síndrome de Asperger puede también causar problemas en la interacción social normal con los padres. Las dificultades para interpretar las sutiles pistas de la comunicación preverbal pueden llevar al paciente a conflictos frecuentes e incluso a ser ignorado en sus necesidades básicas. El niño o adolescente con Asperger con frecuencia se siente confundido porque no es capaz de comprender en qué se equivoca. El resultado final de estas interacciones frustrantes es mayor aislamiento. AHORA UNOS VIDEOS PARA QUE SE ENTIENDA MEJOR link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=qVg5rSBHrJI&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=FYzEvH-A2Qw&feature=related Impacto social en adultos Aunque los adultos con Asperger pueden tener problemas similares, no es normal que reciban el tratamiento que se ofrecería a los niños. Las consecuencias finales de esta condición dependen de la intensidad con que se manifiesta y del grado de aislamiento social en que se han desarrollado. Pueden encontrar dificultades buscando empleo o estudiando diplomaturas o licenciaturas debido a su poca habilidad para las entrevistas o su perfil resultante en los tests de personalidad. También pueden ser más vulnerables a la pobreza y a vivir sin techo en comparación a la población en general, debido a sus dificultades en encontrar y mantener el empleo, la falta de estudios, habilidades sociales limitadas, y otros factores. Si realmente consiguen empleo, pueden ser malentendidos, se pueden aprovechar de ellos, cobrar menos que compañeros sin Asperger, y ser el blanco de abusos y discriminación. Su déficit de comunicación puede hacer que la gente en el trabajo tenga dificultades en entender a la persona con Asperger, y pueden tener problemas con jefes y supervisores. La gente con Asperger puede tener dificultades para mantener relaciones de pareja estables o casarse debido a sus limitadas habilidades sociales. De manera similar a los abusos escolares, la persona con Asperger es vulnerable a problemas en el vecindario, como conducta antisocial y acoso de terceros hacia su persona. Debido a su aislamiento social, se les puede ver como la oveja negra de la comunidad, y por tanto está en riesgo de sospechas equivocadas y cotilleos de otros. Por otra parte, los adultos con Asperger con un compromiso socio-emocional pequeño se casan, obtienen títulos universitarios y mantienen empleos. Su tendencia a utilizar la lógica a menudo hace que la gente con Asperger consiga un nivel muy alto en su campo de interés. Personas famosas diagnosticadas con el síndrome Se consideran, sin fundamento sólido, a Albert Einstein e Isaac Newton como casos de síndrome de Asperger. En cada caso se dan razonamientos controvertidos basados en las biografías de estas personas. En el caso de Einstein, por ejemplo, se dice que no habló hasta los 3 ó 4 años, y no lo hizo fluidamente hasta los 9. Fue un niño con berrinches violentos, que repetía cada oración que decía e incluso sus padres le consideraban retrasado. En el caso de Newton, se sabe que sufría de epilepsia y tartamudeaba. La crítica principal a estos diagnósticos es que están basados sólo en sus biografías. También existen otras personas que se sabe que han sido diagnosticadas de Asperger. Tal es el caso del premio Nobel Vernon Smith, la Dra. Temple Grandin, y el actor-comediante Dan Aykroyd. El creador de la franquicia Pokemon, Satoshi Tajiri también sufre de dicho síndrome y el fallecido creador de Pink Floyd Syd Barrett fue diagnosticado de este síndrome. También en el ámbito musical, el líder, vocalista y guitarrista de la banda de garage rock australiana The Vines, Craig Nicholls, es afectado por esta patología, así como el famoso pianista Glenn Gould, al que se le diagnosticó poco más de veinte años después de su muerte mediante exámenes científicos. En el ámbito deportivo, Rafer Alston, jugador de la NBA y una de las más grandes leyendas del baloncesto callejero, conocido como "Skip To My Lou". También fue diagnosticado de este síndrome el surfista estadounidense, Clay Marzo. Bram Cohen, creador del programa informático Bittorrent también padece Síndrome de Asperger. Así mismo podemos hablar de Gary Numan, a quien le fue diagnosticado por su propia mujer, que es médico profesional. Igualmente se dice que el multimillonario y creador de Windows, Bill Gates, tiene este síndrome. Durante una entrevista en 2007, Helena Bonham Carter, afirmó que su compañero Tim Burton muestra signos del Síndrome de Asperger lo cual, dijo, explicaría su imaginación y obsesión para con el elegante y a la vez terrorífico mundo de pesadilla que describe en alguna de sus obras. UN VIDEO MÁS link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=TM6PIWxDLc4 El síndrome de Asperger en el cine, la literatura y la televisión En la serie House M.D., en el capítulo cuarto de la tercera temporada("Line in the sand", Wilson describe a House con éste síndrome a Cuddy; pero ella lo niega rotundamente. [cita requerida] En la quinta temporada de la popular serie Grey's Anatomy podemos ver a la Dra Dixon, experta cirujana cardiotorácica, lo que demuestra el grado de especialización que pueden lograr las personas que poseen este síndrome. Más recientemente se ha filmado la película Mozart and the Whale basada en la historia/relación de una pareja con Síndrome de Asperger. La película se estrenó en España bajo el título "Locos de Amor" cuyos protagonistas, Josh Hartnett y Radha Mitchell, se enamoran teniendo ambos el Síndrome de Asperger. También padece de Asperger el personaje Jerry Espenson (Christian Clemenson) en la serie Boston legal. La Doctora Temperance Brennan (Emily Deschanel), de la serie Bones, también padece éste síndrome, en la mayoria de las ocasiones no entiende cuando sus compañeros de trabajo hacen bromas, entendibles para la mayoría y le quita lo gracioso al dar una explicación científica de cualquier comentario superficial. Sheldon, uno de los prtagonistas de la serie norteamericana The Big Bang Theory, es un notorio caso de padecimiento de este síndrome, siendo prácticamente incapaz de relacionarse con personas ajenas a su círculo de intereses, lo que conduce a todo un conjunto de situaciones hilarantes en la serie. Es comúnmente aceptado que el narrador de el exitoso libro del autor inglés Mark Haddon El curioso incidente del perro a medianoche, padece el síndrome de Asperger, aunque el libro no explicite qué tipo de trastorno neurológico sufre. Las descripciones de la particular manera que tiene Cristopher de relacionarse con el mundo, así como las dificultades para comprender las expresiones físicas y faciales de las personas, son las propias de dicho trastorno. Bueno hasta acá llego el post, que va dedicado a Miriam, y ahora disfruten de otra manera las peliculas y las series que tratan este tema. La que mejor lo refleja a mi entender es The Big Bang Theory. FUENTE: http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_generalizado_del_desarrollo http://es.wikipedia.org/wiki/Síndrome_de_Asperger

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Para que la fiesta sea un éxito
Para que la fiesta sea un éxito
HumorporAnónimo12/25/2010

link: http://www.youtube.com/watch?v=RbdU5iM_9So

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