brunoterragona
Usuario (Argentina)
Voy a contarles quien soy yo y por que hice este Post: SOY UN AMARGO (y ando siempre con la cara de Clint) Si, detesto a la gente que usa (por ejemplo) remeras con frases en ingles que no entienden, como aquella mujer que una vez vi en un velorio con una remera que decía "SOLO SE VIVE UNA VEZ". ¡Anormal! Bueno, no taaaaan así... SImplemente soy un tipo normal, formado en el Ejército. Ahí aprendí que todo está hecho de una manera por algo, las cosas deben tener un fundamento y un objetivo, y que no todo es "porque si" (Bueno, si. Soy un poco amargo). Pues, si algo no tiene una función que cumplir o no es por algo ¿Para que está? Tal vez algunos no estén de acuerdo pero fue mi formación y es mi modo de entender el mundo (y hasta ahora me va bien). Es por esto que detesto las modas, especialmente las de los últimos años. Me caen muy mal porque la gente las usa "porque si", porque otros usan tal o cual cosa y para no sentirse menos que los pares con los que interactúan, ellos/as tiene que tener, vestir o hablar e determinado modo. Se usan porque es lo que se usa y nada más. "¿Si Pepito se tira del puente vos te tiras?" diría mi vieja. Las modas en si no tienen fundamento ni objetivo, por lo cual lo considero algo banal e inútil. Y como se que no soy el único amargado, sino que hay muchos más como yo que detestan a estos pibitos modernos tan a la moda, vengo a traerles un poco de información sobre algunas cosas que están de moda para que puedan odiar a la gente con conocimiento o para que los puedan usar sin remordimiento. 1. EL ARBOL DE LA VIDA Para entender el significado de esta figura que adorna los cuellos de muchas niñas nos tenemos que remontar al principio de los tiempos: El Génesis. Si, ésta es una simbología extraída del libro de Dios. Cuando Adán, Eva y Mirtha estaban en el Jardín del Eden, el Señor le mandó al hombre "...de todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás" (Génesis 2:16-17). Pero este no era el único árbol que esta gente no debía tocar, ya que Jehová continúa diciendo que "...el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano y tome también del ARBOL DE LA VIDA, y coma, y viva para siempre". (Génesis 3:27) 2. JUNTOS A LA PAR Quienes tengan un collage de caca en el cerebro podrán decirles que "Juntos a la Par" es una canción de Daniela Herrero. No, no lo es. Otros, más informados, les dirán que es una canción del gran Pappo, que salió publicada en su último disco "Buscando un amor". link: https://www.youtube.com/watch?v=7I4wA3EHyX0 Casi, pero no: Resulta ser que este tema pertenece a Yulie Ruth, quien fue el bajista de Pappo's Blues en los últimos años previos a la muerte del guitarrista. Yulie es, en realidad, un guitarrista y cantante de música Country. Por lo tanto la versión original de está canción es en dicho estilo, pero luego fue adaptada por Pappo e incluída en el disco. Más tarde, Herrero colaboró con Pappo haciendo está canción y llevandola a los oídos de los no bluseros... 3. MOUSTACHE Creo que no hay nada que me moleste tanto como el "Moustache", "mostacho" o "bigote" para los de habla hispana. Hubo una época en que pisabas una baldosa floja y saltaban bigotes... ¡Estaban en todos lados! En realidad fue una campaña al estilo del "Ice Bucket Challenge", pero en este caso para concientizar sobre el Cáncer de próstata y testículos. La intención era que los hombres se dejaran crecer el bigote durante todo noviembre. El logo de dicha campaña era el conocido Moustache, que (al igual que el Ice Bucket) pronto perdió su original objetivo y se convirtió en un símbolo de la idiotéz humana llegando a todo el globo. 4. LOL ¡¡¡Soy un maldito paranóico y cuando alguien me toca los huevos,se me cruzan los cables y me entran unas terribles ganas de matar!!! Esto suele sucederme con mi hermana y sus inéptas y acéfalas amiguitas. Ellas, se críaron tanto en las redes que cuando alguna dice algo gracioso no se ríen. Dicen "LOL" y después se ríen. Juro que si no fuese ilegal o físicamente agotador las mataría a todas con un cuchillo para manteca. El "LOL" es un acrónimo en inglés que significa "laughing out loud" o "laugh out loud", que quiere decir cagarse de la risa. Por ser corto suele encontrarse en viñetas, imágenes y memes. 5. EL OJO DE HORUS Guardé lo mejor para el final. Como estudio Profesorado de Historia y me encanta la cultura egípcia, se me revientan las hemorróides cada vez que veo una pendeja con el UDYAT (Más conocido como El ojo de Horus). ¡Ojalá que Anubis arroje a toda esa gente al Ammyt! La cuestión viene más o menos así: En el principio, Osiris era el esposo de Isis y hermano de Seth. Este último asesina a su hermano Osiris y arroja el cuerpo al Nilo. El hijo de Osiris e Isis, llamado Horus, encarna feroces batallas contra Seth para vengar la muerte de su padre. (HORUS) En una de estas batallas pierde su ojo izquierdo. El dios Tot crea el UDYAT para reemplazar el ojo perdido de Horus y así este podrá continuar su pelea. Finalmente Seth es derrotado e Isis recupera el cuerpo de Osiris y lo revive. La historia es más compleja y explica la creación del mundo y muchas otras cuestiones que no vienen al caso... La cuestión es que este ojo postizo era un amuleto de protección para los antiguos egipcios ya que era una especie de "ojo que todo lo ve". Distinguía el bien del mal, la luz de la oscuridad, potenciaba la vista, remediaba las enfermedades oculares y protegía a los difuntos. Simboliza la salud, la prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la capacidad de renacer. ¡Eso es todo por ahora! Espero que ningún nene/a se lo haya tomado a mal, sino me voy a ver en la obligación de golpearlo con un pene de goma gigante... Dejen puntos así no se van tan cargados
¡Muy buenos días/tardes/noches a todos, malditos Taringueros! Antes de comenzar con el tema en cuestión, quiero aclarar que este Post es, en realidad, un trabajo práctico que tuve que hacer para la materia "Historia del Arte" (estudio Profesorado de Historia). No me extendí mucho por el poco tiempo que tenía para hacerlo, pero sin embargo me gustó mucho el resultado y creo que nunca está de más un poco de información. Los invitó a comentar si es que quieren agregar más información o preguntar algo sobre la obra o el autor de la misma... ¡Vamos al tema y dejemos de joder con las introducciones! El Nacimiento de Venus Sandro Botticelli “…tengo en poca estima las cosas del cielo y estoy cerca incluso de negarlas” afirmaba, tajante, Amerigo Vespucci. Este afamado navegante, de quien el Nuevo Continente toma el nombre, deja irrevocablemente marcado en esta frase el espíritu de una época de grandes cambios, un quiebre con la idea Teocéntrica del Medioevo que deja lugar a una exaltación del Hombre capaz de actuar por sí mismo, aún separado de la presencia de Dios. Este es el Renacimiento. Pero en 1469, mucho antes de que Amerigo se convirtiera en leyenda, Marco Vespucci, primo del navegante, contraía matrimonio con la joven Simonetta Cattaneo de 16 años. Mujer que desde pequeña llamó la atención por su gran belleza. Se decía, incluso en la corte de los Medici, que no había quien igualase su hermosura. Tanto así que el pueblo nombró “Reina de la belleza” a la joven Vespucci. También se cuenta que se ganó el corazón de muchos cortesanos, incluido Juliano de Medici, quien fuera su amante… Simonetta Vespucci retrato póstumo (c. 1476-80) por Sandro Botticelli Lamentablemente, Simonetta Vespucci murió prematuramente de tuberculosis a los 23 años. Pero la fama que había ganado por su excesiva hermosura la convirtió en un ícono y en un prototipo de belleza de la época que la llevaría a quedar inmortalizada en las pinturas de Ghirlandaio (Madonna della Misericordia), Piero di Cosimo y otros artistas, entre los que destaca Sandro Botticelli quien la pintaría repetidas veces, incluso luego de que ella falleciera. Pero de entre todas las pinturas en las que ella aparece, destaca enormemente el “Nacimiento de Venus”, no solo por ser una de las obras cumbres del pintor, sino también por convertirse en una de las más importantes obras del Renacimiento. El nacimiento de Venus (c. 1482-84) por Sandro Botticelli Esta magnífica escena, que hoy se conserva en la galería Ufizzi en Florencia, fue encargada a Botticelli por Lorenzo de Medici, hermano de quien fuera el amante de la musa: Juliano de Medici. No representa el nacimiento de la diosa, sino la llegada de esta a la tierra, empujada por el soplo de los dioses Céfiro y su esposa Cloris, y a su izquierda se encuentra la Hora Primavera, recibiéndola con un manto rojo para taparla. El paisaje está adornado por un naranjal y una lluvia de rosas que caen sobre ella. La pintura está cargada de simbologías, por ejemplo las rosas, según la mitología, nacieron junto con la diosa del amor (Venus para los romanos y Afrodita para los griegos) y representan la belleza del amor por su color y aroma pero también el dolor que puede provocar en sus espinas. La primavera que la recibe es considerada la estación del renacer y quienes soplan a Venus hacia la orilla son Céfiro y Cloris, el Viento del Oeste y la diosa de la brisa, respectivamente. La ostra en la cual la diosa está parada representa su nacimiento, ya que ella nació de la espuma del mar. Además los caracoles de este tipo eran símbolo de la fertilidad femenina, y más aún, junto a Venus los caracoles simbolizan el renacer de la persona en su propio “yo”, dejando atrás el “ego”. Pero lo más curioso de esta pintura es el momento en que fue realizada. El Renacimiento fue una época de cambios drásticos. Hasta entonces, durante toda la edad Media, la estructura mental de la población estaba regida por la religiosidad. La Iglesia era dueña del conocimiento y de la verdad, controlaban las ciencias, los gobiernos, la ética y la moral, el ejercicio de las leyes, prácticamente todo lo que estuviese en el ámbito secular o laico dentro de la Europa Occidental era regido por la Iglesia Romana. Esto llevo a que el pensamiento de la época estuviese centrado en Dios. Él, que todo lo podía, estaba por encima de los deseos y las posibilidades de los seres humanos. Todo lo que sucedía era atribuido a los poderes divinos y nada sucedía si no era la voluntad del Padre. Se demuestra en las ciencias: Galileo fue condenado a la hoguera por atreverse a decir que la tierra no era el centro del universo, lo cual era opuesto a lo escrito en las Santas Escrituras. Un médico oriundo de Constantinopla fue excomulgado por la herejía de no aceptar la divina voluntad del Señor al decir que la Peste podía contagiarse con más facilidad en ambientes cerrados mientras que la iglesia insistía que solo Dios decidía quien vivía y moría, y no la simple ventilación de un cuarto. Este pensamiento podía encontrarse también en la filosofía, la política y el arte, primordialmente religioso. El ser humano no era nada en comparación al poder del Creador, la individualidad no existía conscientemente, sino que existía la comunidad con fines definidos. Pero, a pesar de la extensión y la fuerza del Cristiandad, el paganismo jamás había podido ser desterrado, especialmente en aquellas zonas rurales muy alejadas. Este germen despertó en el siglo XIV en medio de una gran convulsión, grandes descubrimientos y conquistas más allá de los mares, la Reforma protestante, la creación de la Imprenta, Crisis generalizada y otras tantas cuestiones que se dispararon y fueron a dar en un mismo blanco: la concepción Teocéntrica del Medioevo. Toda la estructura mental de un gran continente fue arrasada por una concepción que tenía como centro al Hombre mismo: Un hombre capaz de actuar por sí mismo, a un lado de la presencia de Dios, un hombre capaz de pensar, de descubrir y de crear. Esta nueva estructura era fruto del Humanismo, un movimiento intelectual que rompía con las tradiciones escolásticas y exaltaba las cualidades humanas y la razón. En medio de este clima de renovación se comenzó a mirar la época pasada como tiempos de oscuridad y de atraso, pero mucho más allá de la Edad Media, surgía el recuerdo de un tiempo glorioso: La Antigüedad clásica de Grecia y Roma. Especialmente en Italia que, al ser heredera directa de estas civilizaciones, era el lugar desde donde se daba el puntapié inicial de todas las ideas que comenzarían a regir esta época: La filosofía antigua, el arte, la arquitectura, las concepciones políticas, etcétera. La primer oleada artística del Renacimiento se dio en sigo XV en Florencia, Italia: Comúnmente denominada “Cuattrocento”; y fue impulsada por la familia Medici, justamente, fueron ellos los encargados de solicitar a Botticelli “El nacimiento de Venus”. Esta corriente empezó a extenderse por toda Europa teniendo como guía las construcciones artísticas italianas. Una de las características más importantes de este periodo es el surgimiento del artista como individuo concreto, durante el Medioevo los artistas jamás firmaban sus obras. Pero a partir del siglo XV, y con la influencia del humanismo y la exaltación del hombre como individuo, los artistas comienzan a tener nombres y a ser reconocidos. El arte del Cuattrocento está cargado de religiosidad, las pinturas y esculturas apuntan, en su mayoría, a adornar las iglesias y catedrales, pero se distingue del arte medieval por su estilo más humano en los personajes sagrados para acercar a los fieles a aquellas figuras. Así puede encontrarse una gran escultura de David, el rey bíblico, que aunque tiene los rasgos característicos de la época clásica que buscaban mostrar la belleza del cuerpo (muy distinto a lo que podría haber sido el David real), mantiene su inspiración en la temática santa. David (c. 1501-1504) por Miguel Ángel. Pero hubo un artista que fue más allá del arte bíblico o inspirado en temas sacros. Sandro Botticelli se encargó de resucitar el espíritu “pagano” que había subsistido a duras penas en algunas regiones. Y que existía principalmente en los territorios de la actual Italia, herederos directos del legado artístico de las civilizaciones clásicas. Botticelli, toma un mito Griego para esta pintura, más exactamente, extraído de los escritos de Homero. Sin embargo, en este prematuro “Quatroccento” en el que fue pintado “El Nacimiento de Venus”, aún subsisten rezagos del estilo Gótico de finales de la Edad Media. Botticelli aún se apoya en ciertos rasgos de dicho estilo aunque la temática es claramente renacentista. Por ejemplo, la exhibición del cuerpo humano, rasgo típico de su época, hasta entonces jamás había sido hecha obra alguna en la que se mostrara el cuerpo de la mujer. Autorretrato (c.1475) por Sandro Botticelli (Detalle de “La adoración de los Magos”) Aunque Botticelli realizó innumerables obras de carácter religioso que eran más acordes a la época, las obras más sobresalientes tuvieron una temática pagana, es decir, basada en los cánones de la antigüedad greco romana. Pero fue gracias a la “Adoración de los magos”, pintada en 1475, que Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi (apodado Sandro Botticelli) llamó la atención de la familia Medici, para quienes pintó muchas de las obras que lo harían reconocido. Desde su nacimiento en Florencia (1445) Botticelli estudió junto a grandes pintores del Renacimiento, incluso llegando a compartir un taller con Leonardo da Vinci. En el año 1472 ingresó al gremio de pintores “Compañía de San Lucas” y a partir de entonces su fama no hizo más que incrementarse: Fue convocado para pintar un mural en la catedral de la ciudad de Pisa, realizó tres obras de la Capilla Sixtina, pintó frescos en la villa de Lorenzo El Magnífico y fue uno de los que trabajó en la fachada de la catedral de Florencia. Es extraño ver, como un hombre tan reconocido, cayó en la pobreza al final de sus días. Murió el 17 de mayo de 1510, dejando entre 150 y 180 obras, algunas de las cuales se perdieron a lo largo de la historia. Numerosas obras religiosas evocan una época que marcó para siempre el arte, contrastando con otras grandes composiciones mitológicas y “profanas”. También ha dejado retratos de sus mecenas aunque no resaltan por su belleza como sus otras obras. Pero “El nacimiento de Venus” sigue sobre el podio de las obras más famosas de todos los tiempos, no solo por su hermosura y magnificencia, sino también porque fue la primera obra que mostraba el cuerpo de una mujer desnuda. Hasta entonces sólo se había retratado a Eva mostrando su cuerpo, representando los sucesos de Génesis, mostrándola en vergüenza por el pecado cometido. Esta pintura quiebra totalmente con este hecho: Muestra una mujer desnuda pero radiante y bella, exaltando las virtudes del cuerpo femenino. Cambiando la religiosidad dominante por un tema herético sobre un mito griego. Era de esperarse: Sandro Botticelli era uno de los más conocidos intérpretes del neoplatonismo de su época, además de combinar el cristianismo religioso con los mitos clásicos, combinó su creatividad con los textos varios sobre las leyendas griegas, ya que ninguna de sus obras se basan directamente en los textos, sino que representan momentos que están implícitos. Quizás en esto se basa la grandeza de este pintor: En ser una de las mentes que estuvo en el momento indicado para transformar el arte y el pensamiento de la humanidad para siempre.
Esta es la historia de Marcelo (no, no tenés que agacharte para conocerlo), un loco de mi ciudad... Marcelo es un loco. Pero loco, loco. De los locos de verdad, de esos que ven el mundo distinto porque dentro de su cabeza hay una contante nube pasajera. Pero no un loco malo, es el típico loco lindo que embellece la ciudad con sus locuras... ¡Y que locura! link: https://www.youtube.com/watch?v=IrG5ernfF88 Y para acompañar esta post de locos, te dejo un tema del polaco Goyeneche... Pero sigamos con lo nuestro. Marcelo no molesta a nadie y jamás le hizo daño a nadie, a veces es un poco tedioso cuando empieza a hablar porque parece que las palabras nunca se agotan en su cabeza y siempre tiene algo de que hablar. Pero no es un mal educado, siempre que me ve se saca el melón de la cabeza y me saluda (si no escuchaste la canción no vas a entender eso último). ¡Y me saluda amablemente como si me conociera de toda la vida! Porque Marcelo conoce a todos aunque no los conozca y todos conocen a Marcelo. Porque el es parte del paisaje de Santo Tome, Santa Fe. Y no es raro verlo paseando por la ciudad, hablando solo, convenciéndose de sus ideas locas, yendo rápido a ningún lado. Porque nunca tiene a donde ir, pero el va... Y viviendo en Santo Tome no es raro que lo conozcas, porque nuestra ciudad aún es un pueblo en sus habitantes. Como todo pueblo tiene sus viejos vecinos que son eternos, los cuales se jubilaron hace una eternidad y están siempre en la puerta viendo que pasa en la calle. Siempre saben todo... Cuentan sus malas lenguas (de dichos viejos) que la poca familia que le queda a Marcelo se interesa más por el perro que acompaña fielmente al loco que por el loco mismo. link: https://www.youtube.com/watch?v=0BbRfjs6uJ4 Y su familia a veces lo medica y otras no... ¡Pobre loco! Porque, a pesar de que económicamente no la pasa mal, si no está medicado el es ciruja, y sale con su carrito enganchado a la tricicleta y su perro a juntar cosas que seguramente no necesita. O tal vez si, porque el Marcelo que está de turno en su cabeza dice necesitarlas... Yo lo conocí a Marcelo cuando el "otro Marcelo" estaba de turno: El que si va medicado pero no deja de ser loco. Lo conocí porque tengo una librería frente a una escuela primaria que también es nocturna para adultos (EEMPA) y el siempre pasa por acá a comprar algo... Y a veces compra cartulinas blancas y un fibrón negro con punta redonda, por que a pesar de que muchos creen que le faltan jugadores, en realidad le sobran. El es DT de un equipo de la liga santafecina de fútbol y necesita las cartulinas para dibujarle a sus jugadores las formaciones y jugadas. Y a veces compra hoja pentagramadas, porque también es profesor de música y las necesita para sus alumnos. Sinceramente desconozco que hace con esas cosas cuando sale de mi librería y sigue su eterno camino que, seguramente, no tiene un final. Pero el está convencido de que las necesita a pesar de mis reiterados esfuerzos por convencerlo de que no necesita gastar su plata. Pero toda esta historia de nuestro querido loco lleva a un final: un día se convenció a si mismo de que tenía que terminar la escuela, y desde hace tres años viene cada dos semanas a la librería a comprar hojas y lápices o lapiceras, alguna goma de borrar, corrector, hojalillos y más hojas para escribir lo que le da su maestra del EEMPA. Y cada vez que viene, me cuenta en su castellano casi inentendible (porque habla rapidísimo y sin pausas entre palabras): -"Vio que hay que estudiar, señor. Porque es bueno estudiar, y hay que aprender. Si, hay que aprender. Y mi maestra me enseña a escribir bien y a sumar. Porque es necesario aprender todo eso. Si, hay que aprender. Y yo vengo acá (la escuela) porque tengo que aprender y terminar la escuela. Porque nadie cree que yo puedo. Pero yo puedo ¿Vio, señor, que hay que estudiar? Yo si puedo, la maestra me dice que estoy aprendiendo. Yo voy a terminar..." Y así sigue, convenciéndose a si mismo mientras se va de mi librería de que es bueno estudiar, es bueno, y de que el puede... Y así se va hablando solo por la calle repitiendo en su mente la misma conversación que tiene conmigo cada vez que viene a comprar Ojalá todos fuesemos un poco más locos, así como el loco Marcelo. Inerte barra separadora de carbón Y por si les gustó lo que escribí les dejó mis otros dos post pa' que los vean y me dejen unos puntillos por aquí y por allá... http://www.taringa.net/post/info/18833772/Odias-las-nuevas-modas-Pasa-y-tapale-el-hoyo-a-alguno-a.html?notification=#comment-1433799 http://www.taringa.net/posts/paranormal/18796551/Mi-propia-anecdota-paranormal.html

La historia que están a punto de leer es un cuento corto de terror, o al menos, de suspenso. La escribí yo mismo y no está copiada o plagiada (conscientemente) de ningún lado. Sepan que no soy escritor ni nada parecido, así que su calidad no es la de un cuento de King o Poe, pero igualmente quería compartirla. Espero que la disfruten y, si les gustó, pueden dejar unos puntos. Seguramente, quienes lean esto, pueden llegar a pensar en la posibilidad de que todo lo que yo diga no es lógico, sensato o legal. Pero poco importa, porque ella ya murió y puedo enorgullecerme en el hecho de que mis acciones fueron concretas y efectivas. Las causa poco importan, o al menos para mi. Me basta con decir que fue la persona más repugnante que vi en mi vida. Todo el tiempo que estuvo frente a mi fue una agonía que parecía ser eterna. Desconozco otras cualidades de su ser, solo se que, a mi entender, merecía completamente lo que le sucedió, aunque todos los demás piensen diferente. Y aunque actué fuera de los marcos de la legalidad (la razón y la cordura aún son cualidades mías, por lo tanto lo se), creo que mis derechos como persona y los derechos del resto de la sociedad me habilitan para hacer lo que hice. Por eso no tuve miedo, por eso no huí de todos aquellos, ignorantes, que me repudiaron cuando vieron su cuerpo sin vida. Y puedo recordar cada detalle, cada momento de ese crimen. Jamás creí que fuese tan fácil asesinar a otra persona, no ofreció resistencia, no hubo nada que esconder, ni siquiera remordimiento. Porque estaba bien. Juro que todo lo que hice estaba bien, y no estoy loco. Locos están aquellos que no quieren entender el favor que le hice a mi persona y a la humanidad al terminar con su vida. Desde el momento en que la vi supe que debía hacerlo. Me molestaba todo de ella. ¡Absolutamente todo! ¿Por que tenía que mover así sus pies? Llevándolos tan altos después de cada paso... Y la manera en que sus pantorrillas se contraían y se aflojaban a cada paso, el contorno de sus piernas tan suave... Tan tierno... ¡Era una maldición! ¡Hubiesen visto que maquiavélica postura! Su cadera... perfectamente adosada a su espalda, parecía haber sido creada por ángeles. ¿Pero que clase de ángeles podrían haber creado un ser tan perfecto y horrendo a la vez? Su piel parecía tan exquisitamente suave que me daba una asquerosa necesidad de acariciarla... Y sus manos... Sus uñas... El resplandor de su anillo de plata... Todo me enceguecía más y más hasta el punto de detestar al destino que la puso frente a mi. Su pelo parecía no ser de este mundo: pude olerlo a la distancia, y más aún cuando estuvo frente a mi. Esa exquisita fragancia impregnada en las suaves y delicadas ondas que sus cabellos formaban a partir de la altura del cuello hasta llegar casi a su cintura... Sus ojos eran negros como la nada misma, oscuros y profundos, como escondiendo mil secretos que jamás nadie podrá conocer. Parecieron expandirse al verme y se movieron rápidamente de un lugar al otro. Su nariz era perfecta, como si hubiese sido el modelo que utilizó Dios para crear a los humanos. Su boca, seguramente, fue la carne más tierna y suave que un ser puede poseer. Los labios, de un tono rojizo suave, casi rosado, estaban inquietos. Se movían de arriba a abajo creando decenas de lineas verticales entre ellos a cada movimiento. ¿Que era eso? ¿estaba hablando? ¿me estaba hablando a mi? Pero no escuchaba. Sus palabras no salían de su boca. O tal vez no llegaban a mis oídos... Ahora, pensándolo bien, si hablaba. Pero sus palabras habían perdido todo tipo de significado para mi. Como si la codificación del mensajes desapareciera al llegar el sonido de su dulce pero grave voz a mis oídos. ¡Y cada vez más rápido! ¡Sus labios se movían más y más! ¡¿Por qué no paraba de hablar?! ¿Acaso sabía, en su interior, que este era el fin de sus días? El peso del hacha no fue un gran problema, apenas me molestó el reflejo del sol al levantarla. La fuerza ejercida por mi brazo derecho, ayudada por el peso del instrumento facilitaron la tarea. Pude ver como caía, centímetro a centímetro, desde arriba de mi cabeza hasta la suya. La velocidad de mi accionar evitó que la maldita víctima escapara. Incluso evitó que emitiera cualquier tipo de movimiento o sonido. El filo golpeó primero su frente en un perfecto ángulo de 45 grados y se incrustó desde el comienzo de su pelo, atravesando la parte frontal de su cráneo, hasta la mitad de su nariz, entre ambos ojos. Casi no hubo sonidos, más que los huesos quebrándose instantáneamente. Su voz cesó con un leve e imperceptible quejido mudo. Sus ojos se abrieron como con horror y la sangre roja manchó mis piernas y mi pecho desnudos. Acto seguido, solté el mango de madera y su cuerpo cayó al suelo con un golpe seco y sin eco. El hacha aún seguía clavada en su cara que cada vez emanaba más sangre... Me quede de pie frente al cadáver inmóvil, sonriendo, feliz y satisfecho por mi acto. Ya no me molestaría más su perfecta figura, su perfecta sonrisa, su perfecta mirada... ¡Ya no molestaría a nadie! Y juro, que durante los veinte segundos que conocí a aquella anónima mujer, pude comprender que ella era la causa de todos los males de este mundo. Y de mi mundo.
Este es mi primer post en T!... Solo quiero que esta historia no muera en mi y mis compañeros, sino que llegue a todos aquellos que quieran creer. Trataré de narrarla lo mejor que pueda o, al menos, hasta donde mis recuerdos y mi mente me lo permiten. No espero que todos crean en mis palabras, incluso pienso que si otro me lo contara, yo no lo creería. Pero yo lo viví: Yo estuve ahí, yo lo sentí... Todo empezó en febrero del año 2006: Yo tenía trece años, y estaba ahí por primera vez. Con zapatos de cuero negro acordonados (según solicitaban en la lista de materiales), pantalón de vestir azul y una camisa blanca, parado junto a un montón de chicos y chicas que no conocía, pero que con los años se transformarían en mi familia, mis camaradas. Era mi primer día como cadete del Liceo Militar General Belgrano. En unas horas me darían un uniforme de combate, me cortarían el pelo y sería el comienzo de una de las aventuras más grandes de mi vida, en vistas de la meta más importante: Terminar el quinto año y recibirme como Subteniente de Reserva del Ejercito Argentino. Pero esa es historia para otra ocasión... Estaba ahí, en la ciudad de Recreo (Prov. de Santa Fe), en las instalaciones más grandes y maravillosas que jamás hubiese imaginado. Eran edificios enormes, extensos, más allá de lo que podía ver, y más tarde me enteraría de que también eran más profundos y terroríficos de lo que imaginaba... El campo también era inmenso: lo suficiente como para que todo el Cuerpo de Cadetes realizara sus ejercicios e instrucción de combate. Y acá, mis amigos, es donde empieza la historia. Estos edificios que ustedes ven, fueron una obra de ingeniería monumental para su época, que debieron soportar los embates del tiempo, el sufrimiento de muchos y también fueron testigos de cientos de personas que allí murieron... Pero para nuestro tiempo, no son más que unas antiguas edificaciones lúgubres y tenebrosas. ¡Se pondría peor! Se construyeron en el año 1949 por el Gobierno Nacional con el fin de constituir un hogar para ancianos y funcionó como tal durante diez años. En el año 1959 estos edificios recibieron al pabellón de tuberculosos que funcionaba en el Hospital Iturraspe, creándose el Hospital “Dr. Gumersindo Sayago”. Cuentan los que conocen que muchos no salieron de ese hospital, que las almas vagan por los pasillos. Muchos podrán decir que no es más que fantasía, pero yo no estoy de acuerdo. Yo los sentí... Y muchos de mis camaradas también. En el año 1979 se trasladó el Liceo Militar General Belgrano (que hasta entonces funcionaba en el barrio Las Flores de la capital santafecina) y allí estuvo hasta el año 2009. Y ahí es adonde yo fui. Nos alojaron en el Escuadrón "B", la primer planta (la remarcada en la imagen). Allí estaba Ier y IIdo año más la mitad de Vto año que estaban encargados del mando y la conducción de los dos primeros cursos. En la segunda planta (el edificio paralelo hacia la izquierda) estaban los Oficiales y el depósito de materiales de dicho escuadrón. La tercera planta era el misterio: ahí nadie entraba, no había nada y jamás mandaban a nadie... Más tarde nos enteraríamos el por que. Y más allá el depósito, el Escuadrón "A", los Oficiales del mismo y la Sala de Armas. En la imagen no se dimensiona bien el tamaño pero cada planta tendría unos 100 metros de largo aproximadamente, con habitaciones para 8 cadetes del lado izquierdo, baños del lado derecho y, al final del pasillo, las duchas (que no eran más que una habitación fría con muchos caños en el techo de los cuales salía un poco de agua para que la tropa se bañe. Obviamente no había separadores entre duchas, así que había que tener cuidado de no soltar el jabón...) El miedo, el terror empezó enseguida, las primeras noches... Yo me alojaba en el 12do pelotón, es decir, la habitación contigua a las duchas, las cuales sin ninguna razón aparente se abrían entre las 1200 y 0100 hs. y se cerraban a eso de las 0300/0400 hrs. Todos los días, sin que nadie entrara al recinto se abrían, caía el agua y se cerraban. Uno intenta convencerse con que "son algunos que quieren joder", "las cañerías son viejas", etc... Desmentí la primera teoría al entrar al Servicio de Imaginaria (Guardias nocturnas dentro del Escuadrón) y comprobar que nadie entraba y nadie salía. Y la segunda hipótesis cae con solo pensar como hacían para cerrarse. Nadie entraba y nadie tenía la intención de ir o mandar a otro a cerrarlas. Otras historias circulan al rededor de esta planta, por ejemplo, la de mi compañero Walter (no escribo el apellido por obvias razones), el cual me contaba con terror que mientras el se encontraba de Imaginaria cerca de las duchas escuchó desde adentro el llanto de un bebé... O lo que contaba otro cadete de un curso superior al mío sobre "el hombre de la cara cortada", al cual el mismo encontró sentado en una silla, dentro de la 7ma habitación, "vestido con un sobretodo negro, largo hasta las rodillas y la mitad de la cara destrozada como si lo hubiesen golpeado con un hacha. El hombre se paró, giró hacia la izquierda e ingresó caminando a un armario que estaba abierto." Esas fueron sus palabras, me las dijo a mi en persona. Quien quiera creer, que crea... Pero la historia en la que más he creído siempre fue la mía. Lo recuerdo con lujo de detalles, como si hubiese sido ayer. Fue una noche octubre del año 2007. Eran mis últimas imaginarias como cadete de IIdo año en esa planta. Finalizado el año nos trasladarían al Escuadrón "A" Yo cumplía mi rol de Imaginaria en el 3er turno (desde las 0200 hasta las 0400 hrs). Solo, caminaba ida y vuelta en la penumbra que inundaba el escuadrón desde el Hall de entrada de la planta hasta casi el final de la misma. Como ya dije, llegar hasta las duchas no era mi intención. Iba y venía revisando las habitaciones, conversando con algún noctámbulo que iba a mear y vigilando que nadie estuviera haciendo alguna cagada por la cual yo tendría que pagar por ser el encargado de la seguridad en ese momento. Cerca de las 0330 hrs me cansé de caminar y entré a la 4ta habitación para sentarme en alguna cama vacía, lo cual estaba prohibido, ya que yo debía andar por afuera vigilando. Cerré la puerta, me senté y empecé a jugar a la viborita con mi Nokia 1100. Pasados unos 5 minutos escuché con una nitidez y claridad incomparables el sonido de los tacos de madera de unos zapatos que pasaban por fuera de la habitación en la cual me encontraba. ¡Cagaso! ¡No, no por un espíritu o algún otro ser de ultratumba! Podía ser un Oficial que pasaba a ver si había alguna novedad... ¡Y el Imaginaria no estaba en su puesto! ¡¡¡IBA A CAGAR FUEGO!!! Así que me incorporé de inmediato y salí de la habitación mientras pensaba alguna excusa boluda que seguro no iban a creer. Pero en cuanto abrí la puerta los pasos cesaron de escucharse y ahí, en el pasillo donde alguien había caminado segundos antes, no había nadie. Revise las habitaciones contiguas y los baños esperando ver un Teniente o un Capitán que me sancione por incumplimiento del deber, pero no había nadie ahí tampoco... Volví a la habitación, cerré la puerta y me senté. No me dio tiempo a pensar ni razonar. Otra vez estaban ahí los pasos, caminando lenta pero constantemente como buscando algo o alguien. Me levanté, abrí la puerta, asomé la cabeza con un poco (bastante) de miedo y, otra vez, hubo silencio y oscuridad. Cerré la puerta y me senté a pensar. ¿Zapatos con taco de madera? Los Oficiales de servicio en la guardia están vestidos con uniforme de combate y los característicos borceguís con suela de goma para evitar los ruidos. ¿Podía ser un cadete que fue al baño? ¿Quien carajo se pondría zapatos para ir hasta el baño? ¡Queda cruzando el pasillo! ¡Yo revisé los baños y no había nadie! ¿Por que escuché pasos y ninguna puerta abrirse o cerrarse? ¿Por que...? Mis pensamientos fueron interrumpidos por un ruido seco, agudo y penetrante que erizó toda mi piel y me causó una horrible sensación que hasta ahora recuerdo. No se que fue, no se que pudo causarlo. En el medio del pasillo, justo frente a mi habitación, un objeto metálico cayó al suelo (como una moneda o un anillo) y luego silencio. No rebotó, no rodó, no se arrastró. Solo cayó. Solo pasó un segundo hasta que abrí la puerta y salí para ver quien podía ser el gracioso que me estaba jodiendo. ¡Salí a tal velocidad que tiré la frazada en la cual estaba sentado! Y otra vez: nada más que silencio llenaba ese pasillo semi oscuro... Nada más. Desperté a mi compañero, Franco, que era el siguiente imaginaria y fui a dormir sin contarle nada de lo que había pasado. Esa es mi historia. Hoy, luego de cinco años de habernos recibido (solo 11 de los 55 cadetes que integramos la promoción 59), nos juntamos esporádicamente a contar anécdotas e historias que vivimos juntos. Algunas alegres, otras tristes y otras, como estas que leyeron, simplemente increíbles. Cada vez que repetimos estas historias esperamos al silencio y siempre pensamos en cuan locos le debemos parecer a aquellos que nos escuchan. Como dijo Nahuel: "Para nosotros fue algo muy común. Creo que nadie que no haya estado ahí pueda creer estas historias". ¡¡¡YAPA!!! Al comienzo dije que las instalaciones eran "más profundas"... Fue literal. Con el tiempo descubrimos que debajo de los edificios visibles, existía una red de túneles que recorrían todo el complejo. Aunque muchos negaban su existencia, todos sabíamos que ahí estaban. La entrada más rápida y más conocida a estos túneles era en la primer planta del lado derecho del liceo (frente al lugar descrito en la historia). En este grupo de edificios se encontraba el "Área Académica": Aulas, biblioteca, regencia y la sala de informática. Frente a la sala de informática había una puerta de madera atada con cadenas y un gran candado. Por el agujero de donde había estado un picaporte se podía ver un hueco en el suelo y ahí se entraba a estos túneles que pueden apreciar en el video filmado por unos Ex cadetes de la promoción 52 (LII) que volvieron al viejo Liceo luego de que fuese abandonado... https://www.youtube.com/watch?v=oglDaT3VlMg Cuentan los que saben que durante los años que estas instalaciones fueron un Hospital para leprosos, se habilitaron estos túneles como forma de "evacuar" a aquellos enfermos terminales, que no podían estar en contacto con los más sanos o, más bien, llevar allí a aquellas personas sin familia y sin hogar para que esperen, en la fría oscuridad, el momento en que sus solitarias almas abandonen este mundo. Otros dicen, que más allá de las 5 plantas, donde funcionó el Escuadrón Comando y Servicios, existía una sala subterránea, parte de este complejo de túneles, que fue el último destino de aquellos enfermos. La morgue del hospital... Para finalizar quiero dar crédito a una persona que sin saberlo contribuyó a esta historia: Anahí Temporelli. Ella es la fotógrafa que realizo esas tomas en blanco y negro tan fenomenales (y espeluznantes). Una fotógrafa excelente que realiza unos trabajos excelentes. Las fotos fueron tomadas en el Liceo Militar luego de ser abandonado. Les dejo la página de Anahí por si alguien está interesado en ver su trabajo: https://www.facebook.com/AnahiTemporelliFotografia