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Registrate y eliminá la publicidad! Noticias de no creer Sacrifican una vaca al pensar que estaba preñada de un hombre Los habitantes indonesios de Julah in Tejakula saben muy bien como deshacerse de diabólicas descendencias. Hace unos días organizaron un extraño ritual para ahogar en el mar a una vaca embarazada de cinco meses que había sido violeada por un habitante del pueblo. La ataron a una lancha y la llevaron 3 Km. mar adentro para que se ahogara, mientras el autor de la cópula tiraba al agua sus ropajes manchados de perversión en una extraña forma de arrepentimiento. Además tuvo que costear de su bolsillo toda la producción del evento (incluido el precio de la vaca), un ritual llamado "gamya gamana" que se lleva celebrando en el pueblo desde generaciones. Luh Ketut Suryani, un profesor y activista anti maltrato animal, asegura que dicho ritual no esconde otra cosa que deshacerse del animal por el miedo a la diabólica descendencia, sin tener en cuenta que los cromosomas de ambas especies no se pueden mezclar de manera natural. "La vaca no es culpable, ¿por qué se la ahogó? ¿Por qué no se puede utilizar simbolismos como en el caso del autor de los hechos?". Clama el profesor. Además, hace cuentas. La vaca estaba embarazada de cinco meses y el encuentro amoroso con el hombre se produjo hace sólo dos. También en cuestiones aritméticas el ritual falla por los cuatros costados. Se zampan el récord antes de medirlo Iran se quedó el otro día a las puertas de conseguir su primer Récord Guinness por impaciente. Optaban al del sandwich más grande del mundo, con 1.500 metros de largo y relleno de 700 kg. de avestruz y 700 kg. de pollo. Terminaron el gran bocata, pero cuando los inspectores del Guinness iban a medirlo se desató el caos y la muchedumbre se avalanzó sobre el imponente manjar, multiplicándolo por cero en cuestión de segundos. Irán están muy orgullosa de su cocina, donde el avestruz se ha convertido en el producto nacional, y se ha empeñado en demostrar que el récord es suyo. Aunque sus habitantes corran tanto como el ave en cuestión; si hubiese sido un bocata de jamón gigante, se lo hubieran pensado dos veces. La organización está dispuesta a remitir a los inspectores del Guinness los vídeos de la elaboración del gran bocata, el acto central de un festival culinario celebrado en Teheran. Gracias a estas imágenes, además, se podrá comprobar que elemento falló para que cientos de personas se avalanzaran sobre el bocata recién terminado. Posiblemente, se empezó a repartir porciones antes de tiempo y se produjo el tumulto. También ayudó que no fuera un sandwich continuo, ya que estaba formado por una sucesión de baguetinas que se rellenaban individualmente, más fáciles de coger y llevar al gaznate. Además, las habían envuelto con papel de aluminio. Sólo les faltaba un cartel que pusiera "llevarme a casa". Caballo dio positivo en el test de alcoholemia Un caballo que llevaba un carro se salió de control, y terminó por atropellar y matar a una persona. Un policía le hizo un test de alcoholemia al caballo... ¡y le dio positivo! Un veterinario tuvo que hacerle el examen a un animal que llevaba un carro, que estaba fuera de control y había matado a una persona al atropellarla. Los oficiales de Lelesti, en Rumania, le pidieron a un veterinario que le hiciera una prueba de alcoholemia a un caballo que tiraba de un carro, y dio positivo. Según dijo un testigo a la policía "el animal estaba fuera de control a pesar de los esfuerzos de su dueño por controlarlo". La historia terminó trágicamente, cuando el animal se llevó por delante a un anciano de 86 años que estaba sentado en la puerta de su casa. El golpe le causó la muerte. El dueño del animal, Ion Dragan de 56 años, sostuvo que acababa de comprar el caballo en una feria y se dirigía a su casa. Ante este alegato la policía supone que el vendedor le había dado alcohol a la bestia para que pareciera más briosa y temperamental. Un equipo japonés encuentra "huellas del Yeti" en Nepal "Las huellas eran de unos 20 centímetros de largas y se parecían a las de los humanos", dijo el lunes a la AFP Yoshiteru Takahashi, líder de Proyecto Yeti Japón. Takahashi habló tras regresar con los siete miembros de su equipo, después de su tercer intento de rastrear la criatura mitad hombre mitad mono, cuya leyenda ha animado durante décadas la imaginación de aventureros occidentales y montañistas. Pese a haber estado 42 días en la cumbre Dhaulagiri IV, de 7.661 metros de altura, donde vieron huellas de yetis en el pasado, el equipo dijo que no pudo grabarlo. Pero Takahashi añadió que las huellas son suficientemente creíbles. "Yo mismo y otros miembros del equipo hemos venido durante años al Himalaya y podemos reconocer huellas de osos, lobos, ciervos y leopardos de las nieves y estas huellas no eran nada de eso", añadió. "Estamos convencidos de que son reales. Las huellas y las historias contadas por la gente de este lugar nos da la certeza de que esto no es imaginario", añadió. El equipo instaló nueve cámaras muy sensibles en un área donde Takahashi dice haber visto algo parecido a un yeti en una previa expedición realizada en 2003. "Lo vimos de perfil a unos 200 metros. Caminaba con las dos patas como un humano y parecía de unos 150 centímetros de alto, dijo Takahashi. Pese a la falta de éxito en esta ocasión, seguirán buscando. "Regresaremos lo más pronto que se pueda, y seguiremos viniendo hasta que filmemos al yeti", dijo Takahashi. Hitler, posible autor de un Pinocho y tres enanitos de Blancanieves El director de un museo de Noruega está convencido de que Adolf Hitler es el autor de tres pinturas de los enanitos de Blancanieves y una de Pinocho que acaba de descubrir, escondidas en un cuadro atribuido al dictador nazi que compró durante una subasta en la región alemana de Baviera. William Hakvaag, director de un museo dedicado a la Segunda Guerra Mundial en las islas Lofoten (norte del país), contó a la AFP que el pasado verano adquirió la acuarela, un paisaje de Baviera que lleva la firma 'A. Hitler 1940', por unos 300 dólares. "Traté de abrirlo por detrás para ver si había algo en el interior. Saqué el marco y ahí encontré otras cuatro pinturas (...) Tres de enanitos y una de Pinocho", explicó Hakvaag. Todas eran más pequeñas que la primera, de unos 35 cm2, y las de los enanitos de Blancanieves llevaban las iniciales 'A.H.' (la de Pinocho no estaba firmada). Aunque mucha gente cree que Hitler dejó de pintar en 1939, Hakvaag cree que son del dictador alemán, entre otras cosas porque "adoraba" la película de Walt Disney 'Blancanieves y los siete enanitos', de la que "tenía su propia copia". No obstante, el director del museo admite que "es difícil estar seguro al 100%" de la autenticidad de los cuadros link:http://lasnoticiasinsolitas.blogspot.com/

Contradicciones del mundo femenino: 1. Gritar furiosa y llorar desconsoladamente durante la misma discusión. 2. Conquistar a un mujeriego para transformarlo en un hombre de familia. 3. Dejar a ese reluciente hombre de familia para conquistar a otro mujeriego. 4. En una cita, insistir en pagar la mitad de la cena y no volver a salir con él si acepta la oferta. 5. En invierno, salir con una remera diminuta y pollerita y terminar envuelta en un sweater enorme y prestado que dice "Viaje de egresados 1998". 6. Repetir incansablemente que sólo necesitás amor, comprensión y estabilidad, y sentir repulsión por un hombre bueno y simple que te manifiesta frontalmente su devoción. 7. Comprar modernas prendas holgadas y llenas de cachivaches que sólo otra mujer puede apreciar. 8. Ponerse a dieta terminal para ir a un casamiento y comer como una piraña fuera de control durante toda la fiesta. 9. Seguir pretendiendo que los hombres puedan ver lo enojada o triste que estás sin haberles contado nada. 10. Guardar rencor y bronca durante meses y estallar porque se derramó la sal. 11. Analizar tu vida amorosa desglosando cada frase y cada actitud de tu pareja con tus amigas pero cortar una relación si la tarotista asegura que no es el indicado. 12. Enamorarte de un hombre casado porque es incapaz de traicionar a su mujer. 13. Despotricar cuando un hombre pesado e insistente te corteja, y perder la cordura cuando por fin deja de hacerlo. 14. Catalogar a una amiga sexualmente hiperactiva como "una perdida" y a una más selectiva de perdedora o lesbiana encubierta. 15. Comprar una remera de verano en noviembre sabiendo que en enero va a estar a mitad de precio. 16. Dejar a un hombre porque ya no te gusta y que vuelva a gustarte cuando él encuentra a otra. 17. Ponerte ropa nueva para una cita sabiendo que un viejo vestido negro te queda mucho mejor. 18. Hacerte la permante si tu pelo es lacio, plancharlo si está enrulado o teñirlo de rubio si es oscuro. 19. Insistir y esperar cuando la relación está acabada hace tiempo. 20. Morir de amor por un hombre que cría sólo a sus hijos y sentir pena por una mujer que hace lo mismo. 21. Decir que las modelos "son demasiado flacas" mientras te tambaleás por el cuarto día de ayuno. 22. Declarar durante todo el año que celebrar el aniversario es una estupidez y enojarte con tu pareja cuando la fecha llega y se olvida. 23. Seducir a un hombre sabiendo con seguridad que jamás vas a dejar que te toque un pelo. 24. Negarte a dejar los dulces para bajar el colesterol pero hacer la dieta del arroz para usar un vestido. 25. Creer en el horóscopo en las semanas que anuncia cosas buenas. 26. Ir a una fiesta en stilettos y tirarlos debajo de la mesa luego de quince minutos para poder bailar. 27. Hablar de dieta con una torta en la mano y hablar de tortas cuando estás a dieta. 28. Quejarse de que la depilación es un hábito primitivo y gritar de asco cuando tu marido dice que dejes de hacerlo. 29. Tomar sol al mediodía untada en aceite de cocina y comprar crema antiarrugas y gel para contorno de ojos. 30. Declamar una y otra vez fuerte e independiente que sos y simular debilidad e indefensión cuando necesitás de un hombre. 31. Decir que no querés nada para Navidad y secretamente esperar el regalo sorpresa. 32. Remover esos aros divinos de tus inmensas orejas alérgicas, esperar dos o tres días y volver a usarlos. 33. Decir que "lo importante es lo de adentro" cuando tenés un novio feo, y alegar que "la piel es todo" cuando conseguiste uno lindo. 34. Creerle al mismo hombre cuando habías jurado no volver a hacerlo. 35. Perseguir a tu pareja para que colabore en la cocina pero echarlo por inepto en cuanto empieza a ayudar. 36. Espiar y acechar a las compañeras de oficina más vagas e ineptas para amargarte y sufrir. 37. Probarse ropa durante toda una tarde y salir con el primer conjunto que elegiste. 38. Arrancarte los pelos de piernas, axilas y cavado con cera caliente o una máquina eléctrica y llorar cuando te quebrás una uña. 39. Abandonar a tu novio porque es celoso y sentirse fea y desamparada cuando no te celan. 40. Ser capaz de dirigir una empresa de doscientos empleados, un país de treinta millones de habitantes o una familia de doce miembros pero llamar a tu mamá cuando te duele la muela. 41. Dejar la ropa más nueva y linda para salir cuando en realidad pasás cuarenta y ocho horas semanales en la oficina y tres o cuatro en una salida. 42. Pellizcar bebés ajenos, pensar hasta el cansancio los nombres de tus futuros hijos, emocionarse con los embarazos de tus amigas y llorar desconsoladamente el primer día de atraso. 43. Ir a una fiesta o reunión en la que está el hombre que te rompió el corazón. 44. Preguntar si estás gorda para que te digan que estás flaca. 45. Mirar comedias romáticas y melodramas al día siguiente de cortar con el amor de tu vida. 46. Censurar a las amas de casa porque no tienen una carrera y a las que tienen una carrera porque la empleada doméstica cuida de sus hijos. 47. Sentir discriminación si eligen a un hombre para tu puesto pero tener un derrame cerebral de ira si eligen a otra mujer. 48. Llorar con los documentales de los animalitos de "Animal Planet" e hiperventilarse de excitación frente a una cartera de cuero. 49. Considerar que a los sesenta años un hombre es joven, y una mujer una abuela. 50. Bajar de peso, hacerte las uñas, broncearte y vestirte mejor cuando terminás una relación y engordar 20 kilos y ponerte el jogging, cuando empezás una. Lenguaje femenino....que los hombres no entienden: -Si= No -Si= No -NO TENGO GANAS DE DISCUTIR: Esta es la palabra que las mujeres utilizan para finalizar una discusión cuando han concluido que ellas tienen la razón. - CINCO MINUTOS: Si se está arreglando para salir, significa MEDIA HORA. CINCO MINUTOS son realmente cinco minutos si te han concedido ese tiempo para terminar de ver el partido antes de salir a hacer la compra. - NO PASA NADA: Significa PASA ALGO, y deberías estar totalmente alerta. Discusiones que empiezan con NO PASA NADA, normalmente acaban con la frase "No terngo ganas de discutir ahora". - NO HAY PROBLEMA (también NO, NO ME MOLESTA): Es un desafío, para nada un permiso. ¡Ni se te ocurra hacerlo!. Esta frase va de la mano con: Deacuerdo, hazló = No quiero que lo hagas... y la siempre popular... “Es tu decisión”: Es decir, “Haz lo que te digo o si no...” Típico de cuando ellos arman sus propios panoramas. -Haz lo que quieras: Vas a pagar por esto más adelante. - "GRAN SUSPIRO": Un suspiro alto y claro significa que ella piensa que eres idiota y se pregunta por qué esta perdiendo el tiempo discutiendo contigo. - MUY BIEN (también PERFECTO): Una de las frases más peligrosas que una mujer puede decir a un hombre. MUY BIEN significa que ella meditará cuidadosamente antes de decidir cómo y cuándo pagarás por tu equivocación. -No estoy molesta: ¡Por supuesto que estoy molesta, imbécil! -Eres tan masculino: Tienes que ducharte, tu olor me da nauseas. -Tenemos que hablar: Tengo que quejarme. -Necesitamos: Quiero. - Lo lamento: Lo vas a lamentar el resto de tu vida. -Por cierto, estas muy atento esta noche = Quién es la otra vamos dime...? -¿Me quieres?: Te voy a pedir algo muy caro. -¿Qué tanto me quieres? = Hice algo que no te va a gustar mucho... -¿Me veo gorda?: Dime que soy hermosa, o lo lamentaras. -“¡No estoy enojada!”: No hay más explicación “¡Claro que estoy enojada, cómo no lo notas!”. -“¿Te gusta cómo me queda?”: Típico de las compras o paseos. Creo que no habrá hombre que al escuchar esa frase no sienta temblar su billetera. Ellos ya saben que el verdadero significado es: “Cómpramelo”. Ahora el Famoso lenguaje masculino: -Tengo hambre = Tengo hambre. -Tengo sueño = Tengo sueño y Tengo hambre, o en todo caso “Vete que quiero salir con mis amigos”. -Estoy cansado = Estoy cansado y tengo hambre. -¿Quieres ir al cine? = Quiero acostarme contigo. -¿Quieres ir a cenar ? = Quiero acostarme contigo. -¿Puedo llamarte alguna vez ? = Quiero acostarme contigo. -¿Quieres bailar ? = Quiero acostarme contigo. -!Qué lindo vestido! = Pero qué buena que estás!! Quiero acostarme contigo... -Te ves tensa, déjame darte un masaje = Quiero acostarme contigo. -¿Qué te pasa? = ¿Por qué insignificante trauma psicológico auto-infligido estás pasando en este momento?. -Te quiero =...echar un polvo. -Yo también te quiero = OK te dije...! -Sí, definitivamente me gusta como te cortaste el pelo = Me gustaba más antes. -Hablemos = Estoy tratando de impresionarte mostrándote que soy una persona profunda sólo para acostarme contigo. -¿Te casarías conmigo? = Quiero que sea ilegal que tengas sexo con otros hombres link:http://www.fabio.com.ar/verpost.php?id_noticia=2015
De la A a la Z Las personas suelen ser fieles a un solo tipo de actividad sexual. Pero existen numerosas singularidades en este terreno que pueden añadir variedad. Existen actividades sexuales singulares, o curiosas, que bien por cambiar el objeto del interés, el tipo de actividad sexual, o el modo de conseguir excitarse y llegar al orgasmo, añaden variedad al abanico de posibilidades sexuales de cada cual. Tales actividades sexuales rozan con frecuencia los límites de las parafilias. Sólo es cuestión de grado que una fantasía o actividad sexual quede marcada como una parafilia (las antiguas “desviaciones” o “perversiones”) o sea una simple variación en el gusto. Se supone que los individuos llegan a tal situación a partir de experiencias sexuales específicas muy tempranas que les hizo asociar el placer sexual con cosas peculiares. Pero, la verdad es que el tema se desconoce bastante. En general, las parafilias parecen afectar más a hombres que a mujeres; aunque tal diferencia puede ser engañosa pues, hasta no hace mucho, a las mujeres se les negaba que tuvieran interés sexual. Por eso sólo se estudiaba la sexualidad masculina y sus variaciones. Después se ha intentado aplicar el patrón masculino al femenino, con no pocos fracasos. Cuando se estudie con verdadero interés la sexualidad de la mujer se conocerá mejor cuáles son sus parafilias. Aunque no siempre sucede así, en la mayor parte de las ocasiones, sólo la utiliza para conseguir la excitación. La culminación del acto, el logro del orgasmo, suele estar ocasionado siempre por una masturbación; ya se practique a solas o en compañía. Sólo ocasionalmente, el orgasmo surge espontáneamente como consecuencia de la excitación provocada por el estímulo pertinente. ¿Qué es 'normal' y qué es 'perversión'? Cuando la satisfacción de tales fantasías no interfiere con las demás actividades sexuales más comunes, se puede decir que el grado de interferencia de esa singularidad es “mínimo”, y puede considerarse una variante de la normalidad. Pero cuando ese tipo de satisfacción peculiar se busca con insistencia aminorando la satisfacción que producen las demás actividades sexuales más comunes, entonces se dice que el sujeto padece un grado “acentuado” de dicha singularidad. En estos casos, el sujeto bordea los límites de la parafilia Se considera ya “dependiente” cuando la búsqueda de esa forma peculiar de satisfacción interfiere en las demás actividades sexuales hasta el extremo que el sujeto pierde la libertad de elegir y no puede dejar de actuar sexualmente siempre de esa misma manera singular. En tal situación ya se habla de parafilia, porque el individuo puede llegar al extremo de no poder excitarse ni llegar al orgasmo si no es de esa manera peculiar. Las prácticas sexuales curiosas son innumerables y todas tienen uno o varios nombres. A continuación se muestran algunas de ellas, sin ánimo de ser exhaustivos: Por la A Abasiofilia: Excitación ante parejas cojas. Acomoclitismo: Excitación por los genitales depilados. Acrofilia: Excitación con parejas muy altas. Acrotomofilia: Excitación ante miembros amputados. Actirastia: Excitación por la exposición a los rayos del sol. Agonophilia: Excitación al simular una lucha con la pareja. Agorafilia: Excitación por la actividad sexual o el exhibicionismo en lugares públicos. Agrexofilia: Excitación producida por el hecho de que la actividad sexual sea oída por otras personas. Algofilia: Excitación producida por el dolor (diferenciado del masoquismo por la ausencia de componente erótico). Alorgasmia: Excitación al fantasear durante el acto sexual con otra persona que no sea la pareja. Alveofilia: Excitación por tener relaciones sexuales en una bañera. Amaestramiento: Excitación al entrenar a una compañera sumisa para que sea obediente. Amaurofilia: Excitación con una pareja sexual ciega o a la que se le han vendado los ojos. Amelotasis: Excitación con personas a la que les falta algún miembro. Amokoscisia: Excitación por el deseo de castigar a la pareja sexual. Amomaxia: Excitación con una relación sexual dentro de un automóvil estacionado. Analismo: Excitación al acariciar el ano o practicar coito anal. Anastimafilia: Excitación por personas con sobrepeso. Androginofilia: Excitación por personas andróginas, de aspecto masculino o femenino poco diferenciado. Androidismo: Excitación con muñecos o robots con aspecto humano. Andromimetofilia: Excitación sólo por las mujeres vestidas de hombres. Anisonogamia: Excitación por una pareja sexual mucho más joven o mucho mayor. Anofelorastia: Excitación al profanar objetos considerados sagrados. Antolagnia: Excitación por oler flores. Apotemnofilia: Excitación por la idea de ser amputado. Asfixiofilia: Excitación por estrangulación erótica. Muy peligrosa por las muertes accidentales que produce. Audiolagnia: Excitación tras escuchar a otros que se excitan con prácticas auto o heteroeróticas. Autagonistofilia: Excita la creación de situaciones donde la persona pueda ser sorprendido accidentalmente desnuda o teniendo alguna actividad sexual. Autoabasiofilia: Excitación al estar o volverse cojo. Autoasasinofilia: Excitación masoquista de ser asesinado. Autoasesinofilia: Excitación sexual colocándose en situaciones en las que podrían acabar muertas. Autoasfixiofilia: Practica de la asfixiofilia durante la masturbación. Automisofilia: Excitación al ser ensuciado. Autonepiofilia: Excitación por el uso de pañales y ser tratado como un bebé. Axilismo: Practica del coito dentro de la axila de la pareja. Por la B Basoexia: Excitación sólo producida por los besos. Bastinado: Excitación propinando bastonazos en la planta de los pies de la pareja. Belonefilia: Excitación con el uso de pinchos y agujas. Biastofilia: Excitación asaltando a alguien contra su voluntad. Blastolagnia: Persona atraída por mujeres muy jóvenes. Por la C Candalagnia o candaulismo: Excitación viendo a la pareja copulando con otra persona. Cateterofilia: Excitación sexual con el uso de algún tipo de catéter. Chezolagnia: Sólo logra excitarse al masturbarse durante la defecación. Ciprieunia: Excitación sólo con prostitutas. Clastomanía: Excitación al arrancar y despedazar la ropa interior de la pareja. Clismafilia: Excitación al inyectar líquido en la cavidad anal. Coitolalia: Excitación producida al hablar durante el acto sexual. Coprofagia: Excitación al comer heces. Coprofemia o coprolalia: Excitación al decir obscenidades en público. Coprofilia: Excitación observando cómo defeca otra persona o untándose excremento sobre el cuerpo. Coreofilia: Excitación a través del baile erótico. Crematistofilia: Excitación producida al pagar por sexo. Criptoscopofilia: Excitación al contemplar a otras personas en la cotidianeidad de su hogar. Cronofilia: Excitación de personas jóvenes al relacionarse con personas de más edad de ambos sexos. Crurofilia: Excitación al ver y tocar las piernas. Cyesolagnia: Excitación sexual con mujeres embarazadas. Por la D y la E Dendrofilia: Excitación al frotarse contra los árboles. Dipoldismo: Excitarse propinando golpes en las nalgas a niños. Disciplina: Excitación al ser obligados a hacer cosas humillantes. Dysmorfofilia: Atracción hacia personas deformadas (mastectomizadas, jorobadas, etc..). Ecdemolagnia: Excitación proveniente de viajar o estar lejos del hogar. Ecdiosis: La excitación sólo se produce al desnudarse ante desconocidos. Efebofilia: Excitación de una persona madura hacia un adolescente varón. Electrofilia: Excitación al usar suaves choques eléctricos durante la práctica sexual. Elefilia: Excitación por determinados tejidos. Emetofilia: Excitación al vomitar. Erotolalia: Excitación al hablar de sexo. Escarificaciones: Excitación al marcar la piel objetos cortantes. Escopofilia: Excitación al mirar abiertamente a otras personas en el acto sexual (no subrepticiamente como en el voyeurismo). Estigmatofilia: Excitación ante tatuajes, agujeros o cicatrices en la piel. Exhibicionismo: Excitación mostrando abiertamente algún comportamiento sexual en público. Exofilia: Excitación sexual ante lo inusual o bizarro. Falofilia: Excitación ante penes grandes. De la F a la K Fetichismo travestista: Excitación al vestir ropas de mujer. Flatofilia: Excitación ante el olor de los gases intestinales. Formicofilia: Excitación con insectos o animales caminando sobre los genitales. Fratrilagnia: Excitación con las relaciones sexuales incestuosas. Froteurismo: Excitación al frotar los genitales contra el cuerpo de otra persona. Gerontofilia: Excitación de jóvenes por un hombre de edad mucho mayor. Gimnofilia o nudomanía: Excitación por la desnudez. Ginemimetofilia: Excitación ante un hombre travestido. Grafolagnia: Excitación ante fotos o cuadros eróticos. Graofilia: Excitación de jóvenes por mujeres maduras. Gregomulcia: Excitación por ser manoseado por una persona desconocida en una multitud. Hebefilia: Atracción por niñas púberes. Hematofilia: Excitación ante el derramamiento de sangre. Hierofilia: Excitación ante las cruces. Higrofilia: Excitación ante cualquier fluido corporal. Hipnofilia: Excitación al contemplar personas dormidas. Hirsutofilia: Excitación ante personas velludas. Ignimasmanía: Excitación al excitar a un hombre para incitarlo a la masturbación. Jactitafilia: Excitación por el relato de las propias hazañas sexuales. Keraunofilia: Excitación por los rayos y truenos. Knismolagnia: Excitación cuando la otra persona hace cosquillas. Knisofilia: Excitación al oler incienso. De la L a la N Lactafilia: Excitación por los pechos que amamantan. Latronudia: Excitación por desnudarse ante el médico, fingiendo una dolencia. Lectolagnia: La única excitación proviene de la lectura de textos de contenido erótico. Masoquismo: Excitación por la propia humillación o sufrimiento físico (latigazos, pellizcos, patadas) o moral (humillación). Se diferencia de la algomanía por la presencia del componente erótico. Melolagnia: Excitación con la música. Menofilia: Excitación por todo aquello que tiene que ver con el tema de la menstruación femenina. Merintofilia: Excitación sexual provocada por estar atado. Misofilia: Atracción sexual por la ropa sucia. Morfofilia: Excitación ante personas con ciertas características físicas (sólo rubios, sólo gordas, etc.) Moriafilia: Excitación provocada por chistes sexuales. Nasofilia: Excitación ante una nariz de gran tamaño. Necrofilia: Excitación sólo con cadáveres. Ninfofilia: Atracción sexual de un adulto por una adolescente. Nosolagnia: Excitación ante parejas con enfermedades terminales. De la O a la Q Odaxelagnia: Excitación al morder o ser mordido por la pareja. Ofidiofilia: Excitación frente a reptiles. Olfactofilia: Excitación por el olor de la transpiración, especialmente de los genitales. Partenofilia: Excitación por las vírgenes. Pediofilia: Excitación por las muñecas. Pedofilia: Excitación por los menores. Picacismo: Excitación sexual introduciendo alimentos en cavidades corporales para que la pareja los recupere con la boca. Pigmalionismo: Excitación por estatuas o maniquíes desnudos. Pigofilia: Excitación por el contacto con las nalgas. Pigotripsis: Excitación por rozar o masajear las nalgas. Pubefilia: Excitación producida al contemplar vello pubiano. Pungofilia: Excitación al ser pinchado. Quinunolagnia: Excitación sexual en situaciones de peligro. De la R a la Z Rabdofilia: Excitación al ser flagelado. Renifleurismo: Excitación ante el olor de la orina. Sadismo: Excitación al provocar dolor físico o humillación en la pareja. Salirofilia: Excitación al ingerir la saliva de la pareja. Sitofilia: Excitación con el uso de alimentos con propósitos sexuales (pepinos para masturbarse, por ejemplo). Somnofilia: Acariciar y realizar sexo oral a una persona dormida hasta despertarla. Triolismo: Excitación al observar a la propia pareja teniendo relaciones con una tercera persona. Urofilia (urolagnia, ondinismo): Excitación con el uso de la orina durante en la práctica sexual o uso del sondaje en la uretra. Voyeurismo: Excitación al observar sin ser visto el acto sexual de otras personas. Xenofilia: Excitación ante personas de distintos países. Zoofilia (bestialismo): Excitación solamente con animales. http://mujer.terra.es/muj/parejaysexo/sexo/articulo/glosario-practicas-sexuales-curiosas-19745.htm
Ni contigo ni sin ti! Hay parejas que pasan del amor al odio en cuestión de segundos. Pero, aunque tengan problemas cuando están juntos, no pueden separarse. ¿Es posible convertir este tipo de relaciones en vínculos mas saludables? Muchas son las personas que se ven envueltas en relaciones que les traen mas desdicha que felicidad. Se obsesionan por el amor o la atención del otro, pero a la vez boicotean las actitudes positivas. Soportan malos tratos y humillaciones, pero cuando un tercero les sugiere que abandonen el vínculo, alegan toda clase de motivos por los cuales les resulta imposible hacerlo. Contra lo que pueda suponerse, no siempre una relación patológica adopta la forma de un hombre y una mujer arrojándose platos por la cabeza en medio de insultos, gritos y llantos, a los que siguen juramentos desesperados y apasionadas reconciliaciones en la cama. La mujer o el hombre que aguantan en silencio las desatenciones, los que todo lo perdonan y los que no logran poner fin a una relación que solo les aporta infelicidad representan también modos de parejas destructivas. Pero ¿qué es en verdad una relación enfermiza? ¿cómo distinguirla de una relación sana? Mientras que las relaciones saludables están construidas sobre la base del respeto, el amor, el proyecto en compartido y la comunicación eficaz, en las parejas enfermizas el vínculo se basa en la intolerancia, la resignación, el hastío, la incomprensión y las exigencias. El objetivo oculto e inconsciente de estas personas es aniquilar al otro como castigo por no ser como uno quiere que sea. Estas parejas enfermizas se diferencias de las saludables porque poseen una extraordinaria capacidad para crear las condiciones para vivir mal, en cambio, las parejas trascendentes crean las condiciones necesarias para hacer feliz al otro, sin esperar la inmediata retribución por sus sacrificios. Dentro de este vivir mal ocupa un sitio de importancia la ausencia de proyectos compartidos. Si los hay, es por iniciativa de uno de ellos aceptados con fastidio por el otro, pero en general, predominan los proyectos individuales sin consideración por lo que siente el compañero. Estas relaciones son enfermizas desde que se inician pero sus integrantes lo perciben recién cuando se rompe la etapa del enamoramiento. Estafados en su buena fe, algunos sufren en silencio y se adhieren a los planes de su pareja, otros optan por la demanda constante, algunos se irritan y muchos son los que se violentan. Muchas de estas parejas parecen hacer de la lucha por la dominación una cuestión de vida o muerte. Esta contienda, incluso, no se detiene ni siquiera cuando en apariencia algunas situaciones- el divorcio- por ejemplo simulen ponerle un limite. Las explicaciones que los mismos sufridos protagonistas dan acerca de los motivos que los mantienen unidos representan, quizás, el obstáculo mayor para zafar de este círculo vicioso. En los matrimonios de larga data y con hijos, es habitual el temor a la desprotección económica, el no querer dañar a hijos o familiares. Otros frecuentes motivos alegados por las parejas son mas personales: la costumbre, la simbiosis, la adicción a un estilo de vínculo, la alusión a áreas que funcionan bien y aparentan compensar los sinsabores “tenemos buen sexo”, “nos gustan los mismos espectáculos” y la pertinaz esperanza de que todo va a mejorar, renovada después de cada pelea. Pero tal vez la creencia mas dramática y también la más difícil de desarticular sea la del mal amor, aquella que sostiene que si dos personas que se llevan tan mal no logran separarse es porque en el fondo se quieren de verdad. Todo tipo de pseudo-amor es destructivo;uno de ellos es la codependencia. Cuando una persona vive su vida a través de los demás y a costa de sus legítimas necesidades, va más allá de lo que exige el verdadero amor. Se quema hasta el punto de no quedar ya nada de ella. Parece un noble empeño ayudar a otras personas que se están autodestruyendo, como en el caso de las esposas o novias de los alcohólicos o adictos a la droga, al juego o al sexo. Sin embargo, olvidamos ayudar a los codependientes. Todo amor que no produce paz, sino angustia o culpa, está contaminado de codependencia. Ese tipo de amor patológico, de obsesión, es sumamente destructivo. Al no producir paz interior ni crecimiento espiritual, no lleva a la felicidad. La codependencia crea amargura, angustia, enojo y culpabilidad irracional. El fruto del amor debe ser la paz y la alegría. Si no es así, algo anda mal. Somos imagen y templo de Dios. No debemos albergar en nuestro corazón ni angustia ni ninguna otra emoción dañina. La codependencia nace de un hambre malsana de amor, quizás provocada por un ambiente familiar en que uno no se sentía amado. Se puede tener un hambre tan desordenada de amor, que nos impida dejar una relación humana negativa. El dolor en la codependencia es mayor que el amor que se recibe. Hay que tratar de mantener una relación sólo hasta donde debamos y podamos. Si una relación humana resulta perjudicial para la salud física, moral o espiritual, hay que cortar. La misma Iglesia Católica permite la separación de los casados cuando la vida en común se hace intolerable. Una de las características de la persona codependiente es que no confía en la otra persona a la que trata de influir. Esto lo demuestra persiguiéndola, tratando de controlarla, diciéndole lo que tiene que hacer, etc. La sobreprotección, signo de codependencia, a veces nace de la situación de una madre que ha perdido a su esposo. Hay madres que usan a sus hijos para llenar un vacío. El codependiente no sabe quién es, lo que siente, cuáles son sus necesidades; vive como un ser vacío. El verdadero amor promueve el crecimiento mutuo. El fin de todo ser humano no es complacer siempre a otro o ser lo que el otro espera de uno, sino ser el reflejo del bien. La codependencia aparenta ser amor, pero es egoísmo, mutua destrucción, miedo, control, relación condicionada: "Te amo si cambias"; "Si no haces lo que digo, te recrimino, te persigo, me siento tu víctima." En la codependencia hay una gran cantidad de manipulación. Es una relación descontrolada: hagamos todo lo que sea para que esa persona se acomode a mí. En momentos de frustración, la codependencia es abusiva o de tremenda tolerancia del abuso. La persona codependiente permite tanto que no reconoce el abuso cuando lo sufre. Ha llegado a tener una autoestima tan baja, que ya no se da cuenta de que están abusando de ella. El codependiente necesita dar continuamente para no sufrir culpabilidad, ansiedad, enojo, miedo, etc. Necesita dar, sentirse necesario para tener autoestima. Está dominado por sentimientos enfermizos y no por la razón. El amor humano debe ajustarse a la razón. Los codependientes se dejan llevar solamente por sus sentimientos. Su autoestima depende del comportamiento o reacción de los demás. El codependiente debe recibir ayuda profesional y espiritual. Debe amarse ordenadamente a sí mismo, atendiendo a sus necesidades básicas. Algunas definiciones de la codependencia La co-dependencia puede ser definida como una enfermedad, cuya característica principal es la falta de identidad propia. El codependiente pierde la conexión con lo que siente, necesita y desea. Si es dulce y agradable aunque no lo sienta, es porque busca aceptación. Cree que su valor como persona depende de la opinión de los demás. Da más importancia a los demás que a sí mismo. Se crea un yo falso, pues en realidad no está consciente de quién es y está tan desconectado de sus propios sentimientos, que asume la responsabilidad por las acciones de los demás. Se avergüenza por lo que hacen otras personas y toma las cosas de una manera personal. Invierte una enorme cantidad de energías en mantener una imagen o un estatus para impresionar porque su autoestima es muy baja, ya que depende del valor que los demás le otorgan. La codependencia se origina en las familias disfuncionales y convierte a los miembros de esas familias en personas híper-vigilantes. Al estar el ambiente familiar tan lleno de estrés debido a la violencia, la adicción al alcohol o a las drogas, las enfermedades emocionales de sus miembros etc.; la persona codependiente enfoca su atención hacia su entorno para defenderse de algún peligro real o imaginario. El estado de alerta es una defensa de nuestros cuerpos, algo temporal que nos ayuda a defendernos en momentos de peligro. Pero cuando ese estado se vuelve crónico, la persona pierde el contacto con sus reacciones internas, ya que todo el tiempo su atención está afuera de sí misma. Los niños necesitan seguridad y tener modelos saludables para imitar, para poder entender sus propias sensaciones internas. También necesitan aprender a separar los sentimientos de los pensamientos y a generar autoestima ellos mismos desde su interior. Si el niño pierde el contacto con sus sentimientos, tratará de llenar sus necesidades con estímulos externos y se convertirá en un adulto codependiente linkhttp://www.latinfemme.com/violencia3.htm