articulos_Ezine
Usuario (Estados Unidos)
Hace un tiempo atrás tuve que asistir a la corte para presentar un caso que había investigado, y me lleve una gran sorpresa. Me lleve una gran sorpresa porque sentado en el banco del juez estaba este abogado que yo conocía. Yo no le conocía como juez, yo le conocía cuando el era solamente un abogado. Este hombre que ahora tenia la posición de juez me había representado a mi como abogado en unos casos civiles, pero ahora él era el juez que juzgaría este caso criminal. Aunque yo lo reconocí y él me reconoció a mi, este hombre no me dio algún tipo de tratamiento especial. Yo les diría que quizás él fue más duro conmigo cuando llego el momento de presentar mi caso que cualquier otro juez lo hubiera sido. Pienso que la razón por esto es porque él sabia que yo era un buen investigador y él no me dejaría presentar ningún tipo de trabajo que no estuviera completo. ¿Se puede imaginar alguien a donde les estoy conduciendo? Contrario a lo que muchos piensen, existe solo un Dios y un Salvador. Esto es algo que las predicas cristianas nos dejan saber bien claro. Ahora, quiero que nos detengamos aquí por un segundo, y examinemos esta palabra "mediador" bien de cerca. Esta palabra origina de la palabra Griega "mesites" y su definición es: “uno que interviene entre dos para o ordenar o restablecer la paz y amistad, o para formar un pacto, o para ratificar un pacto.” Yo pienso que esta definición describe el papel de un abogado con bastante detalle. No sé cuantos aquí han tenido que emplear los servicios de un abogado, pero les puedo decir que un buen abogado no es nada barato. Pero, las predicas cristianas nos hacen saber que nosotros hemos recibido el mejor abogado del universo, y fue completamente gratis. Las predicas cristianas basadas en la sana doctrina nos dejan saber que Jesucristo está sirviendo como abogado ahora mismo entre Dios y el hombre. Pero, aquí es donde el problema comienza para una mayor parte de la personas. La razón por la que digo esto es porque muchos cristianos no se han dado cuenta que ahora es el tiempo de tener un abogado. Pensemos en esto unos segundos para ver si tiene sentido lo que les estoy diciendo. Una persona que necesita el servicio de un abogado, no califica como muy inteligente si espera hasta el día del juicio para contratarlo. Esto se calificaría como una tontería porque estaríamos poniendo en peligro el caso completo. En otras palabras, no estaríamos dándole el tiempo necesario al abogado para preparar una buena defensa o para que pueda debidamente presentar un buen argumento. Lo mismo se aplica a nosotros, porque ahora es el tiempo para que nuestro abogado argumente nuestro caso. Las predicas cristianas nos hacen saber que cuando aceptamos a Jesús, cuando Él entro en nuestra vida, Él asumió nuestro caso, Él asumió nuestra defensa. Él se tomo encima todos nuestros pecados y fue ante el Padre para que pudiéramos obtener vida eterna. Pero el caso no ha sido completamente cerrado, y la razón es porque todavía vivimos en este mundo. Las predicas cristianas nos hacen ver que el caso no quedara cerrado hasta el día de juicio (Apocalipsis 20:11-13). Toda persona será llevada del estado de la muerte, ambos creyentes como no creyentes, y serán llevados ante el trono de Dios para ser juzgados. Las predicas cristianas nos enseñan claramente que no existen excepciones. Todos seremos juzgados por Cristo. Mientras estamos vivos se nos ha ofrecido una suspensión, Cristo puede ser obtenido para que nos represente; las predicas cristianas nos dejan saber claramente que Él está dispuesto a representarnos sin importarle lo que hemos hecho (Colosenses 2:12-14). Pero después de nuestra muerte, Jesucristo no podrá mediar entre nosotros y Dios, Él será quien nos juzgara. ¿Ven lo que les digo? Es al igual que ese día cuando entre en la corte y vi a mi abogado sentado en el banco del juez. Si en ese momento yo hubiese querido retenerle, si hubiese tenido la necesidad de que él argumentara un caso por mi, él no hubiese podido hacerlo porque ahora a él le tocaba juzgar. Así que no esperes hasta el fin para retener el servicio del mejor abogado en el universo, sino presta atención a las predicas cristianas, y recíbelo hoy. © Jose R. Hernandez, 1999. All rights reserved.

Estudios Bíblicos: Marcos 9:14-29 Estaba viendo las noticias el otro día, y vi algo acerca de los prisioneros Cubanos que habían tomado rehenes ¿Lo vio alguien aquí? También dijeron que había prisioneros en diferentes estados que habían empezado una huelga de hambre; ellos están haciendo esto con el propósito de apoyar a los Cubanos; este tipo de huelga es la más común. Les digo que es el tipo de huelga más común porque casi siempre que existe un problema o dificultad, oímos de personas que inician una huelga de hambre. Al ver estos acontecimientos, y al meditar en lo que estaba sucediendo, entonces pensé, ¿que pasaría si envés de huelga de hambre ellos ayunaran?, ¿que pasaría si en vez de ser destructivos y tomar rehenes oraran?, ¿que no nos daría nuestro Padre? Examinemos detalladamente lo que sucedió aquí. Los estudios bíblicos nos revelan los discípulos estaban discutiendo con la multitud. En otras palabras, la multitud estaba tratando de desacreditarlos. Esto es lo que el mundo trata de hacer. El mundo trata de desacreditar a Jesús por todos lo medios habidos y por haber, y la mayoría de las veces lo hacen a través de los mismos creyentes. En este caso ellos estaban discutiendo y casi que puedo oír las acusaciones y criticas que se estaban haciendo. Seguramente decían cosas como: Si ustedes fueran realmente hombres de Dios pudieran reprender este demonio. O quizás: ¿Qué poderes puede tener tu dios cuando ni si quiera pueden reprender? Es por esta razón que los estudios bíblicos nos instan a mantener un testimonio limpio y sano. Cuando no hacemos esto entonces le estamos dando al enemigo una entrada en nuestra vida y una entrada para que pueda desacreditar a nuestro Rey y Salvador. Lo que sucede es que según vamos creciendo espiritualmente, el diablo trata de atacarnos más fuerte, siempre con el propósito de desacreditarnos a nosotros y al Señor. En los estudios bíblicos encontramos que Jesús les había dado autoridad para reprender demonios. Pero en este caso ellos no pudieron hacer nada. Ellos no pudieron reprender a este demonio. ¿Por qué no pudieron? ¿Cual puede haber sido la razón? A caso ¿fue porque Jesús le había dado el poder temporario? Les digo que NO. La razón fue una de que ellos desconocían; la razón es porque existen diferentes tipos de demonios. Los estudios bíblicos nos enseñan que existen unos más poderosos que otros. En este caso ellos estaban peleando contra uno que era bien poderoso. Marcos hace este relato para que nos demos cuenta que la batalla contra satanás nunca es fácil. Pero tenemos la victoria y su nombre es Jesús. Nosotros tenemos la victoria en nuestras manos, pero en ocasiones nuestra fe nos falla. Como dije anteriormente, existen demonios más poderosos que otros. Existen aquellos que todo lo que tenemos que hacer es mirarles y corren, pero existen otros que son mas difíciles de reprender; existen otros como los que vemos en Mateo 12:45, uno que de inicio se va, pero luego regresa con siete aun más poderosos. Las predicas cristianas basadas en este tema nos revelan que cuando los discípulos le preguntaron el por qué no habían ellos podido reprender a ese demonio, Él les contesto: “Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.” Aquí esta la clave; la oración es la llave que abre nuestra fe. Permítanme ponerles un ejemplo. Cuando los soldados los mandan a pelear en una batalla, se les da un rifle y balas. A los cristianos se nos ha dado el mismo armamento. Tenemos el ayuno y tenemos la oración. El ayuno es al igual que un rifle, y la oración es igual que las balas. Si un soldado va a la batalla y solo lleva el rifle, ese rifle ya no es un rifle, sino un garrote, ya no es un arma eficaz. Al igual, si va a la batalla y solo lleva las balas, pues entonces lo más que puede hacer es tirarlas y tener esperanza de que exploten, de nuevo, el arma no es eficaz. Pero si el entra en la batalla con las dos cosas, entonces es un soldado eficaz. Lo mismo es verdad para nosotros, si ayunamos pero no oramos, entonces no estamos haciendo mucho. Y si oramos y no ayunamos, entonces estamos orando con la esperanza de que nuestras oraciones serán escuchadas, y lo serán. Pero los estudios bíblicos nos enseñan que cuando oramos y ayunamos, en realidad tenemos el arma más eficaz que el mundo a visto. El propósito de ayunar es uno. Los estudios bíblicos nos revelan que ayunar nos enseña disciplina y nos ayuda a apreciar los regalos que Dios nos ha dado. Los estudios bíblicos nos enseñan Jesús mismo oro y ayuno por cuarenta días. Ayuno y oración por el pueblo de Dios es la única arma que podemos usar contra los poderes de las tinieblas.

Texto Biblico: Génesis 6 ¿Han examinado alguna vez la historia de Noé? En el día de hoy quiero que examinemos lo que aconteció con Noé, porque existen varias cosas que nos demuestran cómo vivir vidas cristianas victoriosas. Porque el tiempo es corto no leeremos él capitulo completo, pero si no han leído la historia de Noé, les recomiendo que la lean en su tiempo de meditación. Cuando leemos el principio del capitulo seis de Génesis vemos que las cosas en ese entonces no eran muy diferentes a hoy en día. Los mensajes cristianos y estudios bíblicos nos revelan que el hombre de ese entonces, tal como el hombre hoy en día, se había rebelado en contra de Dios. Los estudios bíblicos y mensajes cristianos nos permiten que era una generación tan perversa y rebelde, que causo que Dios se arrepintiera de haberles creado. Dios sintió un dolor tan grande que decidió eliminar todo lo que con tanto amor había creado. Pero algo grande sucedió, y es aquí donde comienza nuestra lección. De todas las personas en el mundo, Dios encontró a una persona que le amaba, y le honraba. Dios encontró a Noé. Aquí encontramos lo esencial en nuestro caminar Cristiano. En este mundo en que vivimos es fácil perder la esperanza, es fácil caer en la tentación, es fácil descorazonarnos, es fácil perder la fe. Hermanos estas cosas son muy fáciles, pero como cristianos, como el pueblo de Dios que somos, tenemos que asegurarnos que las circunstancias de este mundo no nos desvíen de nuestros caminos. ¿Cómo podemos hacer esto? La respuesta a esta pregunta la encontramos en las cualidades de Noé. Examinemos las cualidades cuales causaron que él hallara gracia en los ojos de Jehová. Los mensajes cristianos nos revelan que la primera cualidad de Noé fue que era un hombre justo. Pero, ¿qué quiere decir esto? ¿Qué significa ser un hombre justo? Aquí en este versículo encontramos la definición de un hombre justo, la Palabra nos dice: "con Dios caminó Noé." Aunque Noé vivía en un mundo corrupto, aunque Noé vivía completamente rodeado de maldad, Noé no se aparto de Dios. Noé se aparto de todas esas cosas que desagradaban a Dios. Esto es lo que Dios espera de su pueblo. Esto es lo que Dios requiere de su pueblo. Los mensajes cristianos nos enseñan que si queremos hallar gracia en los ojos de nuestro Dios, lo primero que tenemos que hacer es separarnos de las cosas de este mundo. El primer paso ha dar para ser hombres justos es caminar con Dios en todo lo que hacemos. Cuando leemos lo acontecido en el tiempo de Noé, vemos que Dios le dio una misión a cumplir. Dios le instruyo a que construyera un arca porque Él iba a destruir todo lo que habitaba en la tierra con un diluvio. ¿Qué hizo Noé? Noé no titubeo, él no dudo. Esta es la segunda cualidad de Noé, él estaba atento a la voz de Dios. Esto es algo que todos tenemos que aprender, tenemos que aprender a escuchar la voz de Dios. Tenemos que aprender que lo que Dios nos dice, que lo que Dios nos instruye es de suma importancia. Les digo esto porque si no estamos atentos a la voz de Dios, si no estamos prestando atención a lo que él nos dice y advierte a través de los mensajes cristianos y estudios bíblicos, entonces no recibiremos las bendiciones que Dios tiene para nosotros. Si no estamos dispuestos a escuchar, entonces no seremos justos en los ojos de Dios. Cuando estamos atentos a la voz de Dios, cuando somos obedientes, cuando estamos dispuestos a caminar con Dios, entonces Dios se glorifica en nuestra vida. La tercera cualidad de Noé es que él era un hombre obediente. Cuando Dios le dijo a Noé que construyera el arca, todavía no había comenzado a llover. Imagínense como esto le pudo lucir al mundo. Estoy seguro que por obedecer a Dios muchos pensaron que Noé estaba loco. Estoy seguro que Noé fue juzgado y criticado. Pero a Noé no le importo nada de esto, él se mantuvo fiel. Los mensajes cristianos nos enseñan que Noé se mantuvo obediente a lo que Dios le había dicho. No existe mucha diferencia entre Noé y el pueblo de Dios hoy en día. Nosotros recibimos la promesa que nuestro Señor Jesucristo vendrá por su pueblo, recibimos la promesa que el justo estará para siempre con Dios. Pero, en muchas ocasiones el pueblo de Dios sufre por desobediencia. En muchas ocasiones el pueblo de Dios sufre porque tal como el hombre en el tiempo de Noé, ignoran las señales, ignoran las advertencias, y le dan más importancia a las cosas del mundo que a las cosas de Dios. Los estudios bíblicos y mensajes cristianos nos animan a seguir el ejemplo de Noé en nuestro vivir Cristiano. Noé no permitió que las cosas de este mundo interrumpieran su obediencia a Dios. Noé no permitió que las cosas de este mundo influenciaran de la manera que actuaba y se comportaba. Noé persistió en un mundo de maldad. Noé no se desanimo sino hizo la voluntad de Dios, hizo tal como Dios le había instruido. No había comenzado a llover, no estaba cerca de un puerto o del océano, pero Noé construyo el arca sin dudar ni un segundo. Noé se mantuvo justo ante los ojos de Dios. Mantengámonos justos ante los ojos de Dios, enseñemos el camino a la salvación a todos esos que no la conocen. Enseñémosle el camino al arca a todos aquellos que puedan haber perdido su camino, a todos aquellos que se puedan encontrar fuera del arca. Tenemos mucho que aprender de Noé, tenemos que poseer las tres cualidades que él tuvo. Tenemos que ser justos para hallar gracia en los ojos de Jehová, y para poder obtener este privilegio, para poder alcanzar esta bendición, tenemos que estar atentos a Su palabra y más que todo obedientes de ella. Acordémonos que no importa cuán grande la tormenta pueda ser, Dios tiene un arco iris preparado para todo aquel que halle gracia en sus ojos.
Texto Bíblico: Juan 9:1-12 Me gustaría iniciar el estudio bíblico de hoy con una pregunta. ¿Conoce alguien aquí a alguna persona incapacitada? Pensemos en esto unos momentos. Estoy seguro que todos aquí conocemos no una, no dos, pero numerosas personas incapacitadas. Estoy seguro que todos aquí conocemos a muchas personas ciegas. Sé que la mayoría de ustedes se están diciendo que no conoce a ninguna persona ciega, pero les digo en el día de hoy que todos conocemos numerosas personas que están ciegas. Les digo que no solo conocemos a muchas, sino que conocemos a tantos, que ya no nos damos cuenta de ellos. Nos hemos acostumbrado a su presencia, y no nos luce como algo fuera de lo normal. Busquemos ahora en la Palabra de Dios para que entiendan de lo que les hablo. Lo primero que quiero que examinemos aquí es la pregunta que le hicieron los discípulos a Jesús referente a este hombre que era ciego de nacimiento. Para tener mejor entendimiento del ¿por qué? ellos le hicieron esta pregunta tendremos que conocer la doctrina de los hombres en esos días. Si se acuerdan la semana antes pasada les traje un mensaje que muchos encontraron fuerte, les traje un mensaje acerca de las doctrinas de los saduceos y fariseos. Quiero que mantengan esa predica en mente, porque esta pregunta que ellos le hicieron a Jesús esta completamente relacionada con las doctrinas de ese entonces. Les digo que no solamente esta relaciona con las doctrinas de ese entonces, pero que también esta relacionada con muchas doctrinas hoy en día. Ellos le hicieron esta pregunta aquí a Jesús porque en ese entonces, y en muchas ocasiones hoy en día, una gran mayoría de personas veían las enfermedades, veían las incapacidades como un castigo de Dios. En otras palabras ellos veían estas cosas como una maldición. Entonces aquí vemos que Jesús les aclaro una vez más que las doctrinas del hombre estaban equivocadas. Les digo esto porque cuando Él les respondió diciendo: "...No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él..." eso es exactamente lo que Él hizo. Jesús en su respuesta les dijo que este hombre no estaba sufriendo a causa del pecado, sino que sufría para que la obra de Dios pudiese ser manifestada en su vida. Hermanos, aquí Jesús nos dice algo a todos nosotros, Él aquí nos esta enseñando que al hombre le toca pasar por sufrimientos por dos razones. Primera razón es para que Dios pueda tener una oportunidad de obrar en nuestras vidas; para que Dios pueda demostrar su compasión y poder; para que Dios pueda demostrar que Él nos quiere y nos cuida, y para que Él pueda guiar a los no creyentes a que confíen en Él. La segunda razón es para que el hombre le de una oportunidad a Dios de demostrarnos lo que Él puede hacer en nuestras vidas; para que el hombre aprenda a confiar más en Él; para poder demostrar nuestra fuerza y resistencia, y para que podamos servir como un ejemplo dinámico del poder de Dios al mundo. ¿Los he confundido? Pensemos en esto; la persona que esta sufriendo, tiene una oportunidad muy especial de demostrar la obra de Dios en su vida. Esa persona puede dejar que el poder de Dios sea demostrado de una manera más poderosa que una persona que no esta sufriendo. Como he dicho en numerosas ocasiones, casi ninguna persona que llega a los caminos de Dios es porque estaba bien. Todo lo contrario es la verdad del caso. Cuando llegamos a los caminos del Señor la gran mayoría de nosotros estábamos incapacitados. No incapacitados físicamente, pero si estábamos incapacitados espiritualmente. La mayoría de nosotros estábamos en un estado cual no sabíamos como íbamos a poder salir de él, estábamos en un estado de mente que no podíamos alcanzar ver la solución. En otras palabras estábamos tal como el hombre en estos versículos, no éramos más que mendigos ciegos. Si hermanos, éramos mendigos ciegos. Estábamos a la merced del diablo, estábamos deprimidos, confundidos, y conozco de muchas personas que han llegado a Cristo que estaban al punto de suicidarse. Pero, ¿qué sucedió? Lo que nos sucedió a nosotros, lo que le ha sucedido yo diría a la mayor parte de los cristianos es exactamente lo que le sucedió aquí a este hombre. Fíjense bien lo que le sucedió a este hombre. Él estaba seguramente en el mismo lugar donde habitaba estar, él estaba en ese lugar no esperando recibir la vista, no estaba esperando recibir un milagro, sino él estaba en su rutina diaria, el estaba mendigando. Ahora, Jesús iba pasando por ese lugar y algo de ese hombre le atrajo la atención. Como leímos, no solo Jesús tomo nota de este hombre, sino también vimos que Sus discípulos se interesaron por él. Hermanos, yo diría que aquí tenemos un ejemplo excelente de lo que nos sucedió a la gran mayoría de nosotros. Es una cosa que si nos ponemos a pensar en ella, quizás no la entendamos. Les digo esto porque estoy casi seguro que en el día cuando a nosotros se nos hablo del Señor, las cosas de Dios eran lo último en lo que estábamos pensando. Tal como este ciego mendigo, estábamos en nuestra rutina diaria, estábamos sufriendo de una ceguera cual es el sufrimiento, la desesperación, la depresión, y todas esas otras cosas que nos atormentan en nuestra vida. Pero algo sucedió, algo glorioso y poderoso aconteció. Como les dije previamente, algo aconteció que muchos de nosotros no podemos comprender, Jesús iba pasando por nuestro lado cuando algo atrajo Su atención a nosotros. Tal como el ciego en estos versículos solo esperábamos recibir una limosna, solo esperábamos recibir compasión de una persona por lo que estábamos sufriendo, pero recibimos mucho más. No nos podemos explicar por qué Él nos escogió, no nos podemos explicar qué fue lo que Él vio en nosotros, pero si sabemos que Él no nos dio una limosna, Él nos dio algo mucho mayor. La lección grande de nuestro estudio bíblico de hoy, es que nosotros servimos a un Dios que puede y utiliza cualquier situación, cualquier momento para que Su poder sea glorificado. Fíjense bien lo que aconteció aquí, fíjense bien de la manera que sucedió. Aquí vemos que Jesús toco físicamente a este hombre, Él: "...untó con el lodo los ojos del ciego...." Jesucristo no tenía que hacer esto, en muchas ocasiones hemos visto que Él hizo los milagros con solo Su palabra, pero aquí vemos que Jesucristo toco físicamente a este hombre. Les digo que Jesús hizo este milagro de esta manera con un gran propósito. Examinemos lo que hizo, la Palabra de Dios nos dice: "...Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego..." ¿Qué cosas verdad? Si una persona sin fe lee esto lo encontraría muy desagradable. Pero examinemos el gran significado de esto. Examinemos el significado que tiene el lodo, el significado que tiene la tierra. ¿Qué es la tierra? Les hago esta pregunta porque estoy seguro que ninguno de nosotros aquí estaríamos dispuestos a salir y revolcarnos en la tierra en estos momentos. Si lo hiciéramos pues entonces se nos ensuciaría nuestra ropa, y dependiendo de cuan grande nos revolcáramos pues nos ensuciaríamos nosotros también, ¿verdad? Entonces podemos decir que el significado de la tierra en estos versículos es la suciedad. El significado de la tierra en estos versículos representa la suciedad de donde nuestro Rey y Salvador nos ha sacado. Pensemos en esto y veremos que es la verdad. El Señor uso el lodo en este caso para abrirle los ojos a este hombre, Él uso el lodo para sanarle. Les digo en el día de hoy que Él ha usado ese mismo lodo en todas esas personas que han hecho un compromiso con Él. Jesucristo uso la suciedad que existía en nuestra vida para darnos la vista. Les digo esto porque cuando llegamos a Jesús, llegamos a Él completamente sucios. Llegamos a Él lleno de pecados, llegamos a Él invadido de problemas y dificultades, llegamos a Él en un estado de pudrición. Pero Él uso todo esto, Él uso nuestros pecados, Él uso la pudrición que llevábamos encima y nos dio convicción de todo lo mal que estábamos. Jesucristo abrió nuestros ojos y nos demostró que todas estas cosas eran agradables a Dios. Él uso todas estas cosas para demostrarnos Su gloria y poder. Él se glorifico en nuestra vida y nos abrió los ojos, nos dio la vista para que pudiésemos ver que en el camino que estábamos no nos conducía a Dios. Que de la manera que estábamos no agradábamos a Dios, Él uso todas esas cosas, Él nos dio convicción de nuestros pecados. No sé lo que la mayoría de las personas piensen aquí, pero les digo que cuando Él entro en mi vida, que cuando Él unto ese lodo en mis ojos, fue como cuando uno se despierta de repente a causa de la claridad. ¿Le ha pasado eso alguna vez a alguien aquí? Estamos dormidos profundamente, pero la claridad de la mañana o alguien prende una luz, y despertamos de ese sueño tan profundo. No despertamos de la manera que estamos acostumbrados hacerlo, despertarnos porque la luz ha interrumpido nuestro sueño. En muchas ocasiones hasta nos despertamos asustados, ¿verdad? Entonces empezamos ha abrir nuestros ojos poco a poco, tratamos de ver porque hemos despertado, pero la luz nos hace pestañear nuestros ojos hasta que podemos fijar nuestra mirada. Una vez que logramos fijar nuestra mirada, pues entonces se nos pasa el susto y vemos que hemos despertados a causa de la luz. Hermanos, igual nos ha pasado a nosotros. Él llego a nuestra vida, Él entro en nuestras vidas y nos despertó de ese sueño tan profundo, Él llego a nuestra vida y restauro nuestra visión. Estábamos ciegos al pecado, estábamos ciegos y sin la menor esperanza de alcanzar ver la vida eterna, estábamos en un camino que no conducía a nada, estábamos perdido en la oscuridad, estábamos perdidos en las tinieblas, pero Jesucristo alumbro nuestros caminos (Juan 8:12). Quiero que nos fijemos bien en algo que aconteció aquí que es también de suma importancia. Una vez que el hizo lo que Jesús le dijo que tenia que hacer, leemos algo que les digo nos ha sucedido a muchos sino a todos nosotros. Aquí leemos: "...Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba? Unos decían: El es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy..." Les pregunto, ¿nos ha sucedido esto? Hermanos, si esto no ha sucedido en nuestra vida, les digo que entonces tenemos un gran problema. Si esto no ha sucedido en nuestra vida, quiere decir que todavía estamos ciegos, o quizás parcialmente ciegos. Les digo esto porque cuando recibimos la vista, cuando Él nos sana de nuestra ceguera, pues pasamos a ser personas completamente diferentes (Romanos 6:6; Efesios 4:22). Cuando tenemos un verdadero encuentro con Él, cuando dejamos que Él se glorifique y se magnifique en nuestra vida, las personas que nos conocían ya no saben ni quien somos. Tal como hemos podido leer aquí, piensan que no es posible, piensan que no se puede estar hablando de la misma persona que ellos conocían. Pero es aquí donde nosotros tenemos que hacer lo mismo que este hombre, es aquí en este punto donde tenemos que decir, si soy yo, pero no el mismo que era. No soy ni la sombra de lo que era, porque Jesús entro en mi vida. No soy ni la sombra de lo que era porque Él me sano, Él me restauro, y Él me salvo. Para concluir. Cristo sano a muchos que eran ciegos a causa de enfermedades o accidentes, pero aquí Él sano a este hombre cual había nacido ciego. Él sano a este hombre que había nacido ciego para demostrarnos Su poder en las situaciones más desesperantes y la obra de Su gracia en las almas de los pecadores. Los estudios bíblicos, y predicas cristianas basadas en este tema, nos enseñan claramente que este pobre hombre, este pobre mendigo no podía ver a Cristo, pero Cristo si le vio a él. Cuando vivíamos en el mundo nosotros no le veíamos a Él, pero Él si nos vio a nosotros. Cuando vivíamos en el mundo, ciegos a causa del pecado, sucios con la pudrición de las cosas de este mundo, no teníamos esperanza alguna de obtener lo que hoy en día tenemos. Pero, Jesucristo escudriño nuestro corazón, Él se glorifico en nuestras dificultades. Como cristianos fieles, no podemos ver las cosas que en ocasiones aparentan ser malas como algo negativo. No podemos ver las cosas que aparenten ser malas como un castigo, sino verlas como una oportunidad que Dios puede, y utilizará, para demostrar Su poder y gloria. Dejemos que la luz de nuestro Señor brille en nuestra vida. Estábamos ciegos, pero ahora vemos, ¡¡¡GLORIA A DIOS!!!
Texto Bíblico: Santiago 5:19-20 Introducción: Una gran realidad del caminar cristiano es que nuestro camino en ocasiones no es nada fácil. En muchas ocasiones nos encontramos en situaciones que nos hacen dudar de la Palabra de Dios, y de todo lo que hemos aprendido de las predicas cristianas y estudios bíblicos que hemos escuchado. Esta duda o incertidumbre causa que algunos caigan heridos dejando de congregarse. Pero ahora la pregunta que debemos hacernos es: ¿qué actitud debemos nosotros tomar? Desarrollo: Desdichadamente la gran mayoría de los cristianos solo critican, y a otros no les interesa en lo más mínimo. Pero, ¿qué nos enseñan los estudios biblicos? Los estudios bíblicos nos enseñan que el amor al prójimo tiene que ser de acciones y no solo palabras. (Gálatas 5: 14-15). A través de las predicas cristianas aprendemos que como cristianos nosotros no estamos llamados a juzgar y condenar, después de todo, ¿quién eres tú para juzgar? (Mateo 7:1). Los mensajes cristianos nos revelan que no podemos despreciar a aquellos que por una razón u otra se han apartado de los caminos del Señor. No podemos menospreciar a nuestros hermanos en la fe. (Romanos 14:10). Nuestra obligación como creyentes fieles es de ayudar a aquellos que se ha extraviado. ¿Permitirás que tu hermano se pierda sin tratar de ayudarle? (1 Corintios 8:11-12). Nunca podemos olvidarnos del hecho que los fuertes estamos llamados a, y somos responsable de ayudar a los débiles. (Romanos 15: 1-2). ¿Qué tenemos que hacer? En vez de juzgar y criticar tenemos que orar por ellos, rogándole al Padre que sean restaurados. (Efesios 6:18). Reflexiona en todo esto por un momento. Cualquiera puede resbalar y caer. ¿Qué si te sucede a ti? ¿Cómo te gustaría que los creyentes que te rodean te traten? (Mateo 7:12). Así que si estás fortalecido en el área espiritual, no critiques y condenes a tu hermano caído, sino extiende tu diestra y ayúdale a levantar. (Gálatas 6:1-2). Conclusión: En Ezequiel 34 encontramos que la Palabra de Dios nos habla y revela a un pastor que llegaría en busca de las ovejas perdidas y extraviadas. En los estudios bíblicos y predicas cristianas encontramos que este pastor es Jesucristo, y que Él nos ha encargado a cada uno de nosotros la responsabilidad de continuar Su obra. (Mateo 28:16-20). Cumplir con lo que Dios nos ha encargado debe, y tiene que ser lo más importante en la vida de todo cristiano fiel. Después de todo, ¿Cómo podremos decir que servimos a Jesús si no hacemos su voluntad? (Lucas 6:46). Jesucristo dejo la perfección del cielo para venir en busca de ti y de mi, personas completamente extraviadas de la presencia de Dios. Jesucristo nos ha dejado mensajes cristianos para fortalecernos y encaminarnos en la voluntad de Dios. Estábamos completamente perdidos y sin esperanza alguna de alcanzar a Dios, pero el Señor nos proveyó el camino (Juan 14:6). Ahora pregunto, ¿si Jesús estuvo dispuesto a dejar la perfección del cielo, qué estás dispuesto tu a hacer por un hermano caído? ¿Solo criticaras sus acciones, o iras en busca de él como Jesucristo vino en busca de ti? © 2013, José R. Hernández. Todos los derechos reservados. --Advertencia Legal-- Este material está protegido por las leyes de derechos de autor. Usted puede usar este material para predicar y enseñar en su iglesia, congregación, o grupo de célula; sin embargo la reproducción y la distribución de este material, sea de forma imprimida o electrónica (publicar en otros lugares en el Internet) es completamente prohibido. Respete las leyes de derechos de autor, y las leyes de Dios. Recuerde que plagio equivale a robo. No permita que Satanás le convierta en ladrón. “…ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios…” 1 Corintios 6:10 José R. Hernández, fundador de www.PredicasBiblicas.com, directorio cristiano con gran variedad de estudios bíblicos, predicas cristianas, bosquejos para predicar, y mensajes cristianos. Le invitamos a que nos visite y a que comparta su material cristiano publicándolo en nuestro directorio.
Texto Bíblico: Mateo 8:14-17 Introducción: En la predicación de la semana pasada les hable acerca del temor. Vimos como Jacob no tuvo temor de ir a Egipto, aunque para él era una tierra desconocida. También hablamos acerca de la importancia de hacer la voluntad de Dios. Hablamos que todos tenemos un llamado a llevar la palabra de Dios a toda criatura, y que no podemos temerle a nada. Dijimos que tenemos que atrevernos a entrar en esas tierras desconocidas, con la confianza de que Él estará con nosotros. Pero estoy seguro que muchos de nosotros nos hemos hecho la pregunta: ¿cómo le debemos servir? Este es el tema que estaremos explorando en nuestro estudio bíblico de hoy. Es una pregunta muy importante, ya que todos estamos llamados a servirle para engrandecer el Reino de Dios en la tierra. Busquemos en la palabra de Dios. Desarrollo: Para tener un mejor entendimiento del mensaje de Dios para nosotros en el día de hoy, tendremos que fijarnos muy bien en lo que estaba sucediendo aquí. Los estudios bíblicos nos enseñan que la suegra de Pedro estaba bien enferma, ella tenía una fiebre bien alta. Lo más seguro, o mejor dicho, lo más común en ese entonces era que ella tenía malaria. Esta es una enfermedad que da fiebre muy alta e incapacita a las personas. Es una enfermedad que no tiene cura, y que puede ser mortal. Además, es una enfermedad que la persona se mejora, pero siempre vuelve, es un sufrimiento constante. Seguramente ella llevaba varios días en cama sufriendo con esta enfermedad. Si nos ponemos a analizar estos versículos vemos que es muy similar a lo que nos pasa a nosotros. No estoy hablando de que tenemos malaria física, pero en muchos instantes los cristianos sufren de malaria espiritual. Sufrimos de una enfermedad que si no tenemos mucho cuidado de ella, se puede repetir, y en muchas ocasiones empeoramos en vez de mejorar. Les estoy hablando de la enfermedad del espíritu, del pecado. Lo que le estaba sucediendo a ella no es muy diferente a lo que nos sucede a muchos de nosotros. Cuando nosotros llegamos a Jesús, o mejor dicho, cuando Jesús llega a nuestra vida, nosotros nos encontramos incapacitados. Estamos atormentados con problemas y situaciones en nuestros hogares, familia, amistades, trabajos y finanzas. Nuestro espíritu esta enfermo, lleno de tristeza, dolor, y pecado. Hemos tratado todo tipo de solución, pero nada ha dado resultado. Muchos tratan de resolver sus problemas con drogas o alcohol, otros con adulterio o pornografía, en si hay muchas maneras que el mundo trata para resolver las situaciones, pero todas estas cosas siempre fallan. La suegra de Pedro nos da un ejemplo fantástico de como seguir y servir a Jesús. Aquí en estos versículos leímos que Jesús toco su mano y la fiebre desapareció. ¿Les suena conocido esto? ¿Se acuerdan de cuando Jesús llego a su vida? Nuestros espíritus estaban enfermo, teníamos una fiebre que nos incapacitaba, pero entonces Él llego. Fíjense bien que dije "Él llego." Él llego cuando más lo necesitábamos, cuando más angustiados y lleno de dolor estábamos. Él llego y toco nuestras manos y nuestro espíritu fue sanado de inmediato. Pero en muchas ocasiones se nos olvida el milagro que Él hizo en nuestra vida, y el que esta haciendo. La palabra de Dios nos dice que la suegra de Pedro se levanto y empezó a servirles. Este es el ejemplo que todo cristiano fiel debe seguir. Él llega ha nosotros, nos sana, y tenemos que empezar a servirles de inmediato. No hay tiempo que perder, no existen excusas para no hacerlo. Ella respondió al toque de Jesús y empezó a servirle inmediatamente. Dios nos ayuda en todas las situaciones, pero hemos dicho: ¿qué puedo hacer para afirmar mi gratitud? Él quiere que le sirvas, que compartas el mensaje de salvación. Cuando Él llega a nuestra vida los demonios huyen. Nuestro espíritu es sanado. Él tiene el poder sobre todo demonio, sobre toda enfermedad. La palabra de Dios nos dice: “Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; 17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.” ¿Se pueden imaginar esto? El frente de la casa lleno de personas enfermas y endemoniadas buscando ser sanados. El mundo esta lleno de personas iguales a estos. El mundo esta lleno de personas enfermos espiritualmente, y físicamente. La palabra nos dice que Jesús echo fuera los demonios y sano los enfermos. ¿Se pueden imaginar que hubiese sido de estas personas si no hubieran sabido que Él estaba en esa casa? Por supuesto no hubiesen recibido la sanidad. Igual es con nosotros, Jesús esta aquí, Jesús esta aquí entre nosotros, Jesús esta siempre con nosotros, pero si no lo anunciamos, si no le servimos, pues entonces ¿cómo lo encontraran los enfermos?, ¿cómo lo encontraran los que sufren de esa fiebre espiritual? Para concluir. Las predicas cristianas y estudios bíblicos claramente nos enseñan, que Cristo es el único capaz de hacer los milagros en nuestra vida. Cristo es el único que puede quitarnos la fiebre espiritual. Cuando Él nos toca somos sanados, cuando Él nos toca los demonios huyen. Pero tenemos que estar dispuestos a servirle. Si queremos ser sanados, tenemos que mantenernos firmes en nuestra fe, cumplir con la misión que Él nos ha dejado. Jesús no vino al mundo a salvarnos, sanarnos, y restaurarnos para que nosotros seamos haraganes. Todos los que somos objetos de su salvación tenemos que inmediatamente empezar a servirle. Con solo dar testimonio de lo que Él ha hecho con nuestra vida empezamos a engrandecer el Reino de Dios. No podemos permitir que esa fiebre de la cual sufríamos vuelva. No podemos permitir que nuestro espíritu se enferme con las mentiras del diablo. Fuimos sanados, fuimos restaurados, fuimos escogidos. Es hora de empezar a servir.
En el estudio bíblico de la semana pasada les hable acerca de las tres verdades de las pruebas y tentaciones, que como cristianos todos tenemos que saber. Reconocimos que la vida esta llena de pruebas y tentaciones, que existe un propósito con las pruebas y tentaciones, y lo más importante, como triunfar sobre las pruebas y tentaciones. En la predicación de hoy quiero hablarles acerca de este tema un poco más. En el día de hoy vamos analizar “¿dónde origina la tentación?” Hoy quiero demostrarles el punto principal necesario para derrotar las tentaciones. En muchas ocasiones nosotros nos enfrentamos a situaciones, nos enfrentamos a tentaciones, y le echamos la culpa a Dios por nuestros problemas; también lo que se escucha muy a menudo es "el diablo me hizo hacerlo." Busquemos ahora en la Palabra de Dios para examinar este tópico. Santiago 1:13-18 – Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; 14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. 15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. 16 Amados hermanos míos, no erréis. 17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. 18 El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas. Lo primero que vemos aquí es una confirmación a lo que ya sabemos. A través de estudios bíblicos y predicas cristianas Dios nos revela la tentación abunda en esta vida, y que todos seremos tentados. La semana pasada vimos que Pedro nos lo advirtió, y en el día de hoy vemos que Santiago nos dice lo mismo en el versículo trece. Pero, notemos que dice "alguno es tentado;" no existen excepciones, todos seremos tentados. Pero aquí en este versículo también encontramos la respuesta a la pregunta “¿dónde origina la tentación?” Él nos dice aquí bien claro que la tentación NO origina de Dios. Dios es santo y Él no puede ser tentado por el mal, así que Él no tienta al hombre. Las preguntas a responder entonces son: ¿de dónde origina la tentación? y ¿es el diablo responsable por todas nuestras tentaciones? Examinemos estas preguntas cuidadosamente. En actualidad, al diablo se le esta dando mucho más mérito de lo que merece por las cosas que no andan bien en nuestra vida. Les digo esto porque todos hemos llegado a decir, o pensar, que él es responsable por todas las tentaciones que existen. Pero en realidad esto no es una declaración completamente verdadera. Lo que sucede es que es más fácil echarle la culpa a otra persona por nuestros errores, que admitirlos. Esto es algo que aprendimos bien temprano en nuestra vida. Les pregunto, ¿se acuerda alguien aquí de haber hecho algo malo cuando era un chico? ¿Algo que nos agarraron haciendo y que sabíamos que seríamos castigados por haberlo hecho? Estoy seguro que todos aquí nos podemos acordar de por lo menos un incidente, cuando tratamos de cubrir nuestros errores y le echamos la culpa a otra persona. En mi caso, yo siempre le echaba la culpa a mi hermano menor. Yo sabía que si le echaba la culpa a mi hermanito el sería castigado y yo no. Lo mismo sucede con nosotros cuando llega a la tentación. Nosotros desplazamos la culpa de todo, decimos que el diablo nos tentó de tal manera que no pudimos resistir. Pero este no es el caso; digo esto porque los estudios bíblicos y predicas cristianas basadas en este tema nos enseñan claramente que Dios no permite que seamos tentados más de lo que podemos soportar (1 Corintios 10:13). Lo que pasa es que existen varias cosas que tenemos que reconocer antes de poder ser victoriosos sobre la tentación. Como dicen, el primer paso para la recuperación es el reconocer que tenemos un problema. Si no reconocemos que existe un problema, si no admitimos el problema, aunque influenciado por otras cosas, el problema es nuestro, entonces nunca podremos resistir y vencer las tentaciones del mundo. Así que tomemos el primer paso a la recuperación y reconozcamos que el diablo no es el único responsable de todo, pero que el problema esta dentro de nosotros. Lo primero que tenemos que reconocer es que todos tenemos tentaciones personales. Todos somos vulnerables a los deseos de la carne; la tentación es algo muy personal. Les digo esto porque las cosas que yo puedo considerar como grandes tentaciones algunos de ustedes no lo considerarían así. Por ejemplo, un alcohólico seria tentado grandemente a tomar un trago si se le pone una botella en frente de él; esto solo es un ejemplo y estoy seguro que todos aquí podremos pensar en numerosos de ellos. Entonces, podemos decir con seguridad que la tentación es algo bien personal. De lo que también podemos estar seguros es que seremos tentados, y por esta razón no nos podemos sorprender cuando nos suceda, sino que debemos estar esperando a que llegue. Existe una frase vieja que dice "guerra avisada no mata soldado." Esto es verdad acerca de la tentación, si en vez de sorprendernos le esperamos, si en vez de desplazar la culpa asumimos responsabilidad por nuestras acciones, entonces seremos victoriosos sobre las tentaciones según surjan. Como les dije previamente, el diablo esta recibiendo demasiado crédito por las cosas. Con esto no les estoy diciendo que él no tenga culpa, no les estoy diciendo que él no nos tienta. Él tentó a Eva en el Edén y él si tiene a sus demonios trabajando fuertemente tratando de separarnos de Dios. Pero hermanos, la tentación comienza en nosotros. La tentación comienza con nuestros deseos y querer. Santiago nos dice: "sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido." Aquí esta la respuesta, somos tentados a causa de nuestras propias concupiscencias, nuestros propios deseos; somos tentados por nuestro apetito por las cosas del mundo. Lo que sucede es que nuestros deseos son bien poderosos. Con esto no les estoy diciendo que todos nuestros deseos son malos, pero si les digo que algunos de ellos si lo son. Nuestros deseos son una cosa que si no controlamos, pueden convertirse en obsesiones que eventualmente arruinan nuestra vida. Estoy seguro que todos aquí hemos leído en los periódicos o hemos visto en la televisión esos eventos trágicos, cuando un esposo mata a su esposa o una esposa mata a su esposo debido a una obsesión. Uso este ejemplo tan trágico porque si nuestros deseos continúan descontrolados, si nuestros deseos se convierten en una obsesión que controlan nuestra vida, entonces sucumbimos a la tentación. Santiago nos dice que debido a nuestra concupiscencia, por causa de nuestra lujuria somos seducidos. En otras palabras, somos seducidos pero no completamente por el diablo y sus demonios, porque nosotros también tenemos la culpa. Hermanos, las consecuencias de la tentación son reales, la consecuencia del pecado es muerte (Romanos 6:23). El problema esta en que en muchas ocasiones nuestros propios deseos nos ciega. Los placeres de la carne, los deseos por las cosas de este mundo, en muchas ocasiones nos controlan porque somos cegados por nuestros deseos. Si esto no fuera el caso, si siempre pudiéramos ver las cosas claramente, entonces estoy seguro de que siempre escogeríamos correctamente. ¿Cuál es la consecuencia cuando cedemos al pecado? Santiago nos lo dice claramente, y también nos advierte: "Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. Amados hermanos míos, no erréis." Esto es el resultado final cuando optamos ceder al pecado. Si permitimos que nuestros deseos gobiernen nuestra vida, si cedemos al pecado, entonces moriremos. No les estoy hablando de una muerte física, no les estoy diciendo que Dios nos matara al instante que pequemos, pero si les estoy diciendo que con cada pecado, con cada tentación que no resistamos, empezamos a morir espiritualmente, empezamos a morir a las cosas de Dios. Nuestro espíritu se empieza ha alejar más y más de la voluntad de Dios, y eventualmente morimos por dentro. Esto seguramente es la causa número uno para todas esas personas que se han alejado de los caminos del Señor. Personas que conocieron a Dios, pero que ahora han regresado a vivir en el mundo, personas que han muerto espiritualmente debido a tentaciones y pecado. Es por esta razón que Santiago nos da esta fuerte advertencia. Santiago nos dice: "Amados hermanos míos, no erréis." Con esto aquí él nos esta advirtiendo que no podemos permitir que nuestros deseos controlen nuestra vida, Santiago nos esta diciendo que no caigamos en tentación, que nunca nos rindamos. Santiago nos esta diciendo que no podemos darle una espada al enemigo, la cual pueda usar en contra nuestra. Porque hermanos la verdad de todo es que no podemos ser tentados, si el deseo ya no existe en nosotros. No podremos ser seducidos, al no ser que la lujuria todavía viva en nuestro corazón. Es hora de reconocer las cosas por lo que son. Dios NO nos tienta, tentaciones NO son cosas buenas. Dios NO causa que las tentaciones lleguen a nosotros, NOSOTROS somos los que causamos que las tentaciones lleguen a nosotros. Nosotros le permitimos al diablo y a su ejército de demonios que nos atormenten con tentaciones, porque los deseos y lujurias en nuestro corazón no han sido conquistados. Uno de los problemas esta en que en muchas ocasiones, lo malo aparenta ser como algo bueno. Santiago nos dice: "Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas." Detengámonos aquí un momento y les voy a dar un pequeño ejemplo. Digamos que ahora mismo al salir de aquí de este edificio nos encontramos una cartera de mujer en el piso. La recogemos, y la abrimos, para buscar si existe algo dentro de ella que nos ayude encontrar a su dueña. Miramos cuidadosamente en todos los compartimentos buscando algún tipo de identificación, pero todo lo que encontramos es una suma grande de dinero en efectivo. Así es, solo efectivo. Ahora la pregunta es: ¿es esto una bendición de Dios? o a caso ¿es esto una tentación? Muchos dirían que es una bendición de Dios, porque después de todo, quien no necesita un poco más de dinero en efectivo. Pero aquí la pregunta debería ser: ¿es esto un regalo perfecto de lo alto? Les conté esta pequeña situación porque es una historia de la vida real, me acuerdo que leí sobre ella no hace mucho tiempo atrás. Lo que sucedió es que había una anciana que acababa de sacar del banco todo el dinero que ella había ahorrado en su vida, porque se iba a mudar de ciudad, ella había sacado $10,000. Entonces lo que hizo es que puso la cartera en un banco de la parada de autobuses, mientras esperaba a que llegara el autobús, pero cuando llegó el autobús ella se monto y se le olvido la cartera en el banco. Sé que no les tengo que decir que cuando esta pobre anciana se dio cuenta de que no tenía la cartera por poco se vuelve loca, porque esto significaba que había perdido todos sus ahorros. Ella volvió a todos los lugares que había estado para ver si por alguna casualidad la podría encontrar, pero no pudo. Entonces, aunque ella sabía que no existían muchas posibilidades de encontrar su cartera, ella llamo a la policía para reportar el incidente, y obtuvo una gran sorpresa. Una persona desahuciada había encontrado la cartera, y estaba en la estación de policía en ese instante entregándola. ¿No es esto una cosa fascinante? Estoy seguro que la persona que encontró la cartera fue tentada a quedarse con ella, pero esta persona supo que no era correcto hacerlo. Esta persona reconoció que en verdad esto no era una bendición perfecta de lo alto, sino una tentación para conducirle hacer lo malo. ¿Qué paso entonces? Lo que sucedió después si fue un regalo perfecto de lo alto, porque la dueña de la cartera le regalo una buena recompensa a esa persona. Para concluir. Las predicas cristianas y estudios bíblicos claramente nos enseñan, que las tentaciones no proceden de Dios. Las tentaciones originan de muy profundo en nosotros y son influenciadas por el diablo. Al diablo le gustaría que las tentaciones luzcan como cosas buenas, puede que luzca como lo correcto de hacer, pero como cristianos fieles, nosotros tenemos que examinar las situaciones cuidadosamente. Tenemos que siempre acordarnos que Dios no es la causa de la tentación. Dios siempre nos dará una salida. Hermanos no podemos dejar que las tentaciones nos tomen por sorpresa, sino tenemos que estar listos para combatirlas en todo momento. No podemos permitir ser engañados en medio de las tentaciones, tenemos que tomar un tiempo siempre para preguntarnos: ¿es esto un regalo perfecto de lo alto? Hermanos Dios nos ha dado el poder para resistir y derrotar toda tentación (Santiago 4:7). El Espíritu Santo mora en nosotros, Cristo nos ha dado la victoria. Tomemos entonces el primer paso hacia la victoria y reconozcamos que la tentación comienza con nosotros.
Deje el Tabaco En cuanto a la autodestrucción, fumar o usar productos de tabaco es la peor cosa que una persona puede hacer. Digo esto porque los fumadores y usurarios de productos de tabaco dan lugar a que se produzcan serias complicaciones de salud en su vida, y que más frecuente que no, las complicaciones sean tales que produzca una larga y agonizante muerte. Estos hechos solamente deberían ser lo suficiente para que una persona deje el tabaco, pero desdichadamente la adicción a fumar es tan grande que no todos tienen la fuerza de voluntad para dejar de fumar. ¿Por qué dejar de Fumar? Dejar de fumar tiene grandes beneficios de los cuales muchos no están consientes. Los beneficios que dejar de fumar produce son casi inmediatos. Los expertos han determinado que cuando se deja de fumar, el riesgo de enfermedades cardiacas asociadas con el tabaquismo comienza a disminuir inmediatamente, y continúa disminuyendo con el tiempo. Los profesionales han concluido diciendo que si una persona no ha desarrollado una enfermedad cardiaca dentro de los primeros 15 años de dejar de fumar, el riesgo de que desarrolle una enfermedad de esta índole es casi igual que el riesgo de una persona que jamás ha fumado. Aparte de los problemas cardiacos que el fumar produce, el tabaco también produce problemas en los pulmones. Según los informes de la Asociación de Pulmones Americana (American Lung Association), fumar afecta la función de los pulmones seriamente. Fumar destruye los pelos llamados cilios que existen en los pulmones. Esto causa que la suciedad encontrada en la atmosfera que continuamente respiramos y que los químicos encontrado en los cigarrillos se queden atrapados en los pulmones. Además de esto, fumar también daña los alveolos en los pulmones, cuales son sacos de aire con calidad de globos elásticos, y que son los responsables de absorber el oxigeno al respirar, y a expulsar los gases de dióxido de carbono al exhalar. Lo que sucede es que fumar daña los alveolos haciéndoles menos elásticos, y esto causa que la persona tenga menos capacidad de respirar y exhalar. En toda ocasión, el daño causado a los pulmones conducirá que las personas tarde o temprano pierda calidad de vida, ya que se encontraran sufriendo de enfermedades respiratorias crónicas, o cáncer, las cuales le impedirán participar en actividades en las que ahora participa. ¿Cómo hago para dejar de fumar? La realidad es que no existe una repuesta mágica a esta pregunta. Dejar de fumar no es algo fácil hacer, ya que el ingrediente principal del tabaco es la nicotina, y la nicotina es una sustancia que causa adicción física. El uso de cigarrillos y productos tabaqueros no es solamente físicamente adictivo, sino que también es adictivo mentalmente. Así que el primer paso para dejar de fumar es prepararte mentalmente. Tienes que convencerte de que fumar es igual que cometer suicido lento, con cada bocanada de humo que inhales estas matando los órganos vitales de tu cuerpo, y con cada bocanada de humo que exhales, estas afectando la salud de aquellos que te rodean. Piensa en los seres queridos que te rodean, piensa en los niños inocentes, cada vez que tú exhalas el humo, ellos son tan afectados como tú. Ellos son víctimas del humo secundario, cuando fumas al lado de tu hijo o hija, no necesariamente tienes que darles el cigarrillo en la mano para que fumen; al tu exhalar, ellos están fumando lo mismo que tu. Después de que llegues al convencimiento de que estas cometiendo suicido lento, y afectando la salud de aquellos que te rodean, tienes que tener fuerza de voluntad. Pero si encuentras que dejar de fumar se te hace muy difícil, debes saber que existen lugares que te proporcionan recursos gratuitos para que puedas lograr lo que te has propuesto. Dejar de fumar no es fácil, pero si es posible. Millones de personas lo han logrado, y tú también lo puedes lograr.