andrea_celtich
Usuario (Argentina)

Buenas linces de las praderas salvajes, les traigo un compiladito de videos de mierda (y de nuestro comandante) como para que recuerden esos tiempos hermosos en los que pasábamos días en youtube. Me llené 4gb de memoria descargándome videos de mierda pero está todo bien porque salió una mierda más grande, o un zurullo, como diría Molg H. Disfrútenlo linces! Si necesitan el nombre de algún video nomás pídanlo Disfrútenlo troesmas link: https://www.youtube.com/watch?v=HkGQyOaEobY&feature=youtu.be

GENTE, EDITADO A LAS 21:48 DEL 11/10. OMAR OBACA ME MANDÓ MP DICIENDO QUE SE VA DE T!, SAQUÉ CAPTURA PARA VERIFICAR LO QUE LLEGUE A SUCEDER, SI OCURRE, ES TODO GRACIAS A USTEDES. SE LES AGRADECE! ACÁ VA LA CAP (NO HAGO OTRO POST PORQUE ME JODE EL CRAP, ASÍ QUE EDITO) Gente, la verdad este negro de mi*rda me cansó. No soy de hacer crap ni nada de eso, pero la verdad confío en la unión taringuera for the win El tipo mismo dice que le agarró el gustito al crap. Si bien sé que la Inteligencia Colectiva a T! no vuelve ni a palos, creo que podemos sacar a algunos craperos en potencia (o ya potenciados). No sé si ustedes lo "viven" (un taringuero no vive) igual, pero el loco viene y al primer día que está en Taringa ya empieza a usar los modismos de acá (lince, maquinola, troesma, y un largo etcétera), como si fuese taringuero y no un tarado al que le pagan no solo de T! sino de FTW, la empresa que lo contrata. Encima, crapeó mal con la copia del histórico crap de sub zero Yo a Taringa siempre lo vi como algo bastante comunitario, entre pibes más o menos que se entienden y comparten sus conocimientos y sus descargas para los otros pibes que están más o menos en la misma. Más o menos con ideologías parecidas y con estatus sociales parecidos. PERO AHORA VIENE ESTE NEGRO DE M1ERDA, ROBÁNDOLES A CADA UNO DE USTEDES LOS +10 TAN PIJOTEADOS QUE TODOS NUESTROS POSTS QUIEREN SÓLO PARA UN CRAP, UN CRAP CON MEMES AUTO-HECHOS, PIDIENDO PUNTOS Y ENCIMA HACIENDO RESÚMENES PARA TARINGUEROS NIVEL 5 COMO SI ÉL NO LO FUERA. En fin, mi propuesta es que TODOS, repito, TODOS los que estemos en contra de Obaca, no le demos ni un solo punto, no comentemos sus posts, ni siquiera los veamos. En síntesis, NO HAGAMOS QUE GANE KARMA Y BITS, ASÍ REALMENTE VAMOS A HACER QUE SE VAYA DE TARINGA este negro que borra comentarios. Sumate a la propuesta y colaboremos como el ejército de linces, robertos, máquinas y travas que somos. Sumate a la movida(? [Edited
Como ya dije 2345345243 veces, NI SE LES OCURRA ROBARLO (porque en manuscrito les rompo el culo e_e(?) Acá está mi cuento namber for c: (hay uno que nunca publiqué) Y bueno, espero que les guste C: (Este cuento está protegido con propiedad intelectual, así que ni se gasten en cagarlo) Comenten y dejen puntos, se agradece e_e Las Escaleras Todo oscuro se veía desde adentro de ese casco. Las pequeñas hendiduras que lo conectaban con la realidad dejaban que pase un pequeño fragmento de luz solar. Gracias a esos rayitos, los ojos se le veían iluminados de una profunda tristeza. No sabía cómo había ido a parar allí, de hecho, ni siquiera sabía en dónde se encontraba. Procedió a sacarse el casco y a dejarlo sobre una mesa ratona que había en esa oscura y pequeña habitación. Pudo notar cómo el sol iluminaba esta vez su rostro en su totalidad, y sus pupilas se dilataron al instante, dejando notar así sus verdes iris. Divisó, una vez adaptado a la oscuridad del lugar sumado a la claridad que entraba por esa pequeña ventana, la escalera en forma de caracol frente a él. Se acercó prudentemente, un tanto temeroso ante la soledad y el silencio inhumano del lugar. Su yelmo tintineaba a cada paso que daba, así que debía caminar lento. Subió cada uno de los escalones, sujetado a la baranda fina pero decorada en demasía que tenía a su derecha. Paso por paso, tintineo por tintineo, llegó al piso de arriba. Era una habitación, por el contrario, muy iluminada, pintada de distintos tonos de rojo, y muy ornamentada. Se escuchaban cantos de pájaros, pero de no ser por eso, la habitación habría estado en total silencio. Era extraño, pensaba el caballero, porque de haber aves cantantes, también se habrían oído desde el piso anterior. Al igual que la habitación en la que había despertado, esta era circular, aunque un olor intenso a rosas lo inundaba. La importante cantidad de luz solar que entraba por la ventana que tenía frente a él le pegaba de lleno a una joven a quien él no había percibido hasta el momento. Era una muchacha de unos veintidós años, con las manos entrelazadas detrás del cuello y el castaño pelo hasta la nuca. El caballero pudo saber quién era sin siquiera verle el rostro. Ella, dándole la espalda, ni siquiera se volteó al escuchar el sonido del yelmo, como si esperara su llegada. ¿En verdad era ella, la mujer a quien había esperado desde que tenía memoria? “Deberías sacarte eso, hace mucho ruido” pronunció por primera vez la muchacha, aún sin voltear. Señaló la silla que tenía al lado de ella, donde había ropas sueltas acomodadas muy a la ligera, muy parecidas a las que llevaba la joven. Tenía una camisa blanca semi-transparente, y desde donde, con el sol dándole sólo a ella, se podía observar su tallada espalda. El caballero automáticamente se desvistió con cierto temor a que la mujer lo viera, pero ella seguía inmutablemente mirando por la ventana de postigos abiertos. Sus manos volvieron a entrelazarse detrás de su cuello, mientras hacía un pequeño zarandeo con su cuerpo ante la melodía que emitían los pájaros. Él la observaba sin poder creer aún lo que estaba sucediendo. Se terminó de acomodar las nuevas ropas, dejando la armadura en una esquina. Al fin la muchacha, al no oír más ruidos metálicos, giró su rostro para encontrarse con el hombre. Su pequeña nariz respingada se frunció junto a su sonrisa delicada y femenina. Sus ojos miel se clavaron en los del caballero, sin aún separar las manos de su cuello. Esta vez giró su cuerpo dejando ver, a medias, su pequeña anatomía. Desprendió sus dedos para tomar las manos del muchacho, siempre con la sonrisa en su rostro. Él estaba atónitamente maravillado. “¿Por qué tardaste tanto? Te estuve esperando, escuchando a las aves, quienes me avisarían de tu llegada” declaró con esa suave voz. El joven no sabía qué responder a aquello. Con las comisuras de los labios emitía una pequeña sonrisa, maravillado por aquella hermosa escena. La muchacha señaló con uno de sus dedos, aún sin soltar los del caballero, otra escalera que, hasta el momento, el hombre no había divisado. Ella rió inocentemente, invitándolo a subir. El joven avanzó dudosamente, esperando que ella vaya, pero la joven se desprendió de sus manos, y su sonrisa desapareció. “No puedo ir contigo” fue lo único que dijo, sentándose sobre el alféizar de la ventana, dispuesta nuevamente a observar los pájaros. “Pero… ¿no puedes acompañarme?” pudo por fin pronunciar el caballero. La muchacha se limitó a suspirar. Entonces el joven avanzó. Esta vez con menos ruido ante la falta de su armadura, subió un tanto decepcionado escalón por escalón. El frío de aquella habitación empezaba a traspasarle los poros aún sin haber llegado. Su cabeza asomó por el lugar, y pudo ver a la misma joven que estaba en el piso anterior, delante de un hogar con fuego escaso. Estaba a punto de bajar, cuando otra vez su voz lo interrumpió. “Ven conmigo, hace mucho que te estuve esperando. ¿Dónde estuviste? No te vayas otra vez, por favor”. Esto lo desconcertó más aún. Avanzó lentamente, sintiendo ese frío impresionante que le congelaba los huesos. Temblando, se aproximó a ella y la abrazó para darle más calor del que le proporcionaba la pequeña fogata. Ella lo miró de manera desaprobadora. “Estás helado, ¿cómo es que nunca te abrigas?” pronunció, señalando nuevamente una pequeña muda de ropa apilada desordenadamente en una de las esquinas de la habitación. El caballero avanzó con precaución, sin entender qué es lo que pasaba. Procedió a cambiarse de vestimenta, notando cómo con aquellas prendas de abrigo su cuerpo volvía a una temperatura humanamente saludable. Se acercó nuevamente a la muchacha, tratando de abrazarla. Observó su rostro claramente desmejorado. Parecía que habían pasado unos años desde la última vez que la había visto en la habitación inferior. Esta vez la habitación estaba oscura casi en su totalidad, la ventana estaba cerrada y la hoguera estaba prendida. El fuego era la única iluminación del lugar. “¿Qué ha pasado?” logró pronunciar el caballero. La muchacha lo miró con una mirada de tristeza. “Que te ha pasado” lo corrigió la joven, suspirando. El muchacho no lograba comprender por qué ella, luego de responderle, señalaba nuevamente a una escalera que hasta el momento no había él visto. “¿Debo irme otra vez?” preguntó él. La mujer se limitó nuevamente a suspirar. Mientras subía las escaleras, debió sacarse alguna de las pieles que llevaba puestas, ya que el frío disminuía escalón por escalón. La belleza del rostro de la mujer lo sorprendió nuevamente pero esta vez, al pié de las escaleras. Su ya adulto rostro aunque sin haber perdido ninguno de esos rasgos que la caracterizaba, le sonreía nuevamente. Casi sin pensarlo, lo tomó de la mano, conduciéndolo a una habitación muy parecida a en la que la había encontrado por primera vez. Él la siguió, y se sentó al lado de ella cuando ella lo hizo. Se limitaron a observar por la ventana, pero esta vez era una vista casi otoñal. “¿No es hermoso?” le preguntó la muchacha. Él la miró entre sorprendido y maravillado. “Sí… sí que lo es. Realmente hermoso” respondió, tratando de concentrarse en el canto de las aves y no en el rostro de la muchacha. La sonrisa de repente desapareció de su rostro. Y como ya le era familiar, el índice de la mujer apuntó hacia la distancia. Subiendo otra vez, sentía cómo él mismo iba desmejorando. Era un día otoñal cuando llegó, exhausto, al piso superior. Esta vez, nadie fue a recibirlo. Sus pies se apoyaron ambos en el piso superior, esperando al menos ver la figura de su mujer en algún lugar. Se sentía mal, como si el mundo pudiera acabar en cualquier momento. Desvió su mirada hacia una cama ordinaria la cual no se encontraba allí antes. En ella, estaba recostada una anciana no menos bella que su esposa. Al observarla más de cerca, pudo percibir sus delicadas facciones, y percatarse de que era ella. Con sus manos se tomó el rostro, sintiendo unas arrugas pronunciadas entre sus dedos. Alarmado, retiró sus palmas de sí mismo, observándolas con detenimiento. Estas yacían arrugadas, desmejoradas, lastimeras. ¿Es que era el anciano, ya? "¿Qué te sucede?" Pronunció por primera vez la mujer. Él la miró, sorprendido. "Cómo puede ser..." susurró. "¿Es que no esperabas las arrugas en tu anatomía?" Le preguntó ella. El caballero frunció el ceño, extrañado. Volvió a observarse las manos, sin poder creer aún lo que veía. "No... no realmente" Pudo responder, dudoso. "¿Te parezco menos atractiva?" Él no sabía que responder ante esa pregunta. Tenía deseos de abrazarla, de cuidarla, de preguntarle por qué se encontraba en esa cama. Antes de que pudiera responder, ella continuó. "Sí, así es como nos vemos. El tiempo pasó desde la última vez que te fuiste sin que ninguno de los dos pudieramos notarlo siquiera. ¿Es que no te lo esperabas? ¿No notaste cómo cada uno de los dos iba desmejorando por cada vez que nos volvíamos a ver? Debías subir esas escaleras. Una vez que uno desea, nunca se puede volver atrás. Si te quedabas donde yo, el tiempo no pasaría, el futuro nunca concluiría, las aves nunca dejarían de cantar la melodía expectante a tu llegada. Ni siquiera podríamos salir de esa silenciosa habitación. De todas maneras, yo no podía subir contigo. Era tu deseo, no el mío."Concluyó la anciana. "Pero yo no he deseado que nada de esto ocurriera..." Pudo pronunciar el joven, sin comprender aún. "Claro que lo hiciste. ¿Acaso tampoco recuerdas tu deseo? ¿Es que no recuerdas nada?" Le contestó ella, observando cómo el anciano se avergonzaba, y dirigía su mirada hacia el suelo. "Estas cosas nunca hubieran pasado si tu nunca hubieras deseado saber cómo sería todo. En el futuro, nunca puedes vivir un presente ni recordar demasiado de un pasado. En cambio, el presente, es un eterno futuro. Tus decisiones pueden cambiarte para siempre, y así también pueden cambiar tu vida. Si hubiera una próxima vez, te diría que desees poder disfrutar el presente, y no tratar de saber cómo sería tu vida. Pero ya no habrá próxima vez, o quizás sí, quién sabe. Aunque si la hay, debo advertirte que no será en este cuerpo ni tampoco en esta vida. ¿Ahora lo entiendes?" La anciana hizo una pausa, prestándole atención a las expresiones de su esposo. Él se limitaba a suspirar, y a asentir desganadamente. Una lágrima surcaba su desgraciado rostro, y la tristeza lo inundaba por dentro. "Y como no hay más presente, se me acaba el tiempo de vida en este lugar, así que debo pedirte nuevamente, que asciendas por las escaleras"Concluyó ella, apuntando con su desmejorado índice hacia otro lado de la habitación. Él se arrimó a ellas, lenta y costosamente, observando cómo la mujer de su vida yacía con los ojos cerrados en la cama, muriendo lentamente. Subió cada uno de los escalones, observando cómo sus ancianos pies se posaban en cada uno de ellos. Su salud disminuía, a medida de más altura, más desmejorado se encontraba. Al llegar hacia arriba, se desplomó ya sin aire en el suelo, sin siquiera poder observar con detenimiento la oscura habitación que lo rodeaba. Lo que sí se podía observar con claridad, era el cuerpo inerte del caballero sobre la alfombra de esa húmeda y conocida sala. Andrea Celtich.
Bueno, espero que los disfruten c: Léanlo, y NO ME LO ROBEN, porque lo registré(? Adiosín c: <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/es/deed.es_ES"><img alt="Licencia de Creative Commons" style=border-width:0 src="http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/3.0/es/80x15.png" /></a><br />Este obra está bajo una <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/es/deed.es_ES">licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España</a>. LA OSCURIDAD PARTE 1. La mochila pesaba en sus hombros. Los oídos les zumbaban y el frío le azotaba el rostro. A pesar de todo, ella seguía caminando. Con ritmo Acelerado, sus pies avanzaban por las veredas irregulares, camino al norte. Miró a su padre, a su derecha. Él, con las manos en los bolsillos, caminaba a la par, mirando el piso, pensativo. Preocupada, dirigió la vista al nublado cielo azul, y al inclinar su cabeza al sur, sus ojos se agrandaron desmesuradamente. La Oscuridad ya llevaba carcomiendo el cielo, la tierra y todo lo que ésta sostenía un buen trecho, lentamente para la vista humana, y acelerada para la vista eN sí. Metió una mano en el bolsillo derecho, hurgando. Distinguió entre sus dedos el teléfono, ya sin ninguna señal, pero aún con carga. Miró nuevamente la pantalla, que indicaba la hora, y en el fondo, una imagen de su madre. Una lágrima recorría su mejilla, consciente de que ya no la vería. Borró la foto de su imaginación, tratando de concentrarse en el tiempo. Los primeros quince minutos de caminata habían pasado rápido en sus piernas y lento en su mente. Ya eran las 6:15 am. Tan rápido, pero tan lento. Una carrera a la supervivencia, dejando todo atrás. A su derecha, la calle, antes aveniDa, estaba solitaria. Algún auto hacia el sur, buscando el suicidio; otro al norte, buscando la casi imposible salvación. Ella no tenía vehículo, pero sí esperanza. Una mísera pizca, pero era demasiado valiosa como para perdeRla, mucho más de todo lo que antes poseía. La mochila pesaba en sus hombros, incómoda. Allí llevaba todo lo que le serviría para su viaje, el viaje al fin del mundo, el viaje a un poco más tiempo de vida. Comida y agua no, los supermercados se hallaban abiertos, a disposición del supervivientE, sin necesidad de pagar. Los clientes ya eran casi nulos, y a ella le costaba hacerse a la idea. “Todos muertos, todos muertos”, pensaba. Nadie tenía ganas ya de vivir, y se largaban al suicidio. ¿Sobrevivir? ¿Para qué? Unos días de Andar sin parar, sabiendo que vamos a morir de todas formas... no, gracias, prefiero morir rápidamente, sólo cayendo a la Oscuridad; que lenta y dolorosamente, muriendo de cansancio, hambre y sed... o al final, por la Oscuridad. La mochila estaba para lo demás, alguna que otra prenda de ropa, el cargador del celular, un trapo. Sólo lo indispensable. Así todo, pesaba. Un día el padre, un día la hija; la mochila iría cambiando de brazo. Pasó en frente de su colegio y, con nostalgia, recordó a sus amigos. Otra lágrima surcó su mejilla. Las piernas no cesaban, y su vista se volvía a dirigir al rostro de su padre quién, con expresión afligida, le devolvió la mirada. Era mejor no hablar, con las expresiones bastaba. Era mejor no romper el silencio, abrumador pero ya común. La noche llegó, y la Oscuridad la acentuaba. El invierno maltrataba a los pocos supervivientes, haciéndolos cargar con más ropa, con más peso. Ellos habían optado por una campera, pullover y alguna que otra cosa más, pero liviano, aunque no sea la mejor opción para mantener el frío a raya. Se acomodó el pelo que caía sobre sus hombros, sobre sus orejas, ocultando el silbido del viento. La cabeza de su padre se ocultaba en un gorro, encerrándolo en sus pensamientos. Ella quería conversar, pero un nudo en la garganta se lo impedía, o quizás también el hecho de no querer interrumpir el debate interno de su padre. Carraspeó, aclarándose la garganta. Él la miró, aunque como con una barrera delante de sus ojos, y luego de un segundo siguió concentrándose en sus zapatillas. Ella, frunciendo en entrecejo, volvió a mirar al suelo. PARTE 2 La supervivencia hizo de su Cuerpo lo que la miseria produciría en años. Su aspecto era completamente diferente, descuidado, lastimero. Su mirada reflejaba tristeza, desesperanza, pero aun así, ella seguía. CuestE lo que cueste, ella seguiría. Es lo que tenía en claro. Es lo que su madre hubiera querido. Ese día, le tocaba cargar nuevamente con la mochila. A veces pesada y con más comida, otras liviana pero meramente vacía. Hacía ya dos meses que continuaba en pié. Dos meses ya de esa vacía mañana, solitaria, en la que todo había comenzado... o todo se estaba empezando a terminar. Su padre continuaba caminando a su Lado, pero ya sin esperanza. Él ya no quería seguir, pero el hecho de que su hija lo hiciera, lo conducía a acompañarla, a no dejarla sola. Hacía dos meses ya que no conversaban. El casi inexistente diálogo se limitaba a una pregunta sumamente importante, y a una respuesta corta, concisa, sin explicaciones. Los surcos de las lágrimas conTinuaban en sus mejillas. Él se limitaba a contactar una mirada de su hija, y así tratar de transferirle sus sentimientos, sus reflexiones. Pero pocas veces estas miradas eran devueltas. Ella se limitaba a mirar al norte, esperando a que se acabe y empezar a dirigirse al sur, por ser la Tierra una esfera. Ella sabía que el futuro que le esperaba no era el que un superviviente desearía, ya que la Oscuridad formaría parte de él. Paso tras paso, tropiezo tras tropiezo, al Caminata no cesaba, aunque cada vez con menos velocidad. Ella seguía atrapada en el horizonte, hasta que un ruido que escuchó la hizo, de alguna manera, despertar. Miró a su derecha, y su padre se encontraba en el suelo, boca abajo, apoyado en sus codos y rodillas. Se dio vuelta, quedando sentado y de espaldas al norte, como esperando la Oscuridad. Ella lo miró, se agachó y lo tomó del hombro. Tragó saliva, aclarándose la garganta, inutilizada hacía días. “Vamos, papá” logró susurrar. Él le respondió con otra de sus miradas, esta vez una suplicante, una que reflejaba el terror y a la vez, resignación. Ella comprendió el mensaje, y se levantó; suspirando profundamente. Otra de esas lágrimas suyas recorría su rostro, mientras los ojos de su padre se dirigían nuevamente al sur, expectantes. PARTE 3. Desde hacía cuatro meses, su rostro no cesaba de estar cubierto de polvo, mezclado con algunas lágrimas. La mochila, siempre en su espalda, pesaba, y demasiado. Optó por arrojar la ropa, el cargador y el trapo en una calle solitaria que corría a su izquierda. Los negocios se encontraban totalmente deshabitados y disponibles al público. Tropezó, cayó de rodillas a la vereda y se cortó la derecha con un pedazo de vidrio roto de una vidriera. Retrocedió unos metros, tomó nuevamente el trapo y se cubrió la herida. Las lágrimas que recorrían sus mejillas, ya no eran por el dolor, sino por su padre. Recordaba la última mirada que habían cruzado, la última vez que lo había visto, hacía cuatro meses. Él ya habría corrido la misma suerte que su madre. Pero él había sido avisado, él tenía otra opción. Él podía resistir, seguir sobreviviendo, como lo habría hecho su madre, de haber tenido la oportunidad. Una ola de rencor, de odio, de bronca recorrió su mente. ¿Por qué él tendría que haberse debilitado? ¿Es que no tenía ganas de sobrevivir? ¿Es que la Oscuridad era más atractiva que tratar de resistir? El suicidio era más fácil, mirar la Oscuridad dándole la espalda a la luz del norte era más fácil, esperar la muerte tranquila, sin sufrimiento, era más fácil. Pero, ¿lo correcto es fácil? PARTE 4. Ya la Oscuridad se había extendido completamente; a su espalda, todo negro. Pero no era un negro común, era un negro vacío, un vacío que no termina nunca, un vacío oscuro, negro, algo que quiere terminar. Sus pasos se aceleraban, de una caminata a un trote, de un trote a correr. Hacía ya dos días que no dormía. Hacía ya dos días que no dejaba de correr. La Oscuridad la pasaba en velocidad, le pisaba los talones. Ella sabía que estaba todo ya perdido. O al menos, eso es lo que ella creía saber. Pero ella ¿conocía a la Oscuridad? Si sabía que estaba todo perdido, ¿por qué seguía corriendo? Tropieza. Cae y su mentón se estrecha contra el piso. Sabe que la Oscuridad está pasando por su cuerpo, y nota cómo su terror hace que no pueda darse vuelta. Pero, ¿es su terror? ¿Es eso terror? Ella prefiere seguir mirando al norte. Si muere, lo haría viendo donde debería estar, donde había tratado ir, mirando en la dirección a la cual iba caminando antes de tropezar. Quizás para levantarse luego y no perder de vista el camino por una caída. Cierra los ojos, esperando la Oscuridad, pero tratando de levantarse. Cuando supone que ya la luz se extinguió por completo, trata de oír su corazón. Se sorprende al escuchar sus latidos. Despacio, casi sin querer, abre los ojos. A lo lejos, logra divisar a su madre, a algunos de sus amigos y a otros sobrevivientes que no habían caído en la marcha. Ella sabe que está “dentro” de la Oscuridad. Sabe por qué puede ver dentro de ella. Sabe qué es lo que tiene que hacer. Sigue caminando, con dirección al norte, aunque ya no hay Oscuridad ante sus ojos. Andrea Celtich. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

Bueno, em, después de tanto tiempo, vuelvo a postear un cuento. Les explico, este primeramente terminaba con un final más corto y distinto. Como lo presenté en un concurso (Juegos Culturales Evita, para quien lo conozca, lo que NO SIGNIFICA que esté de acuerdo con estas políticas, de hecho, no lo estoy) y como la temática era "Patria Grande", tuve que cambiarlo. La narración debía ser inédita, por lo que me vi inhabilitada a subirlo anteriormente. Quizás les guste, quizás no, el cuento hubiese preferido que termine como todos los demás de mi autoría (abiertos y/o al entendimiento del lector), pero como esta temática me imposibilitaba, no pude hacerlo así. Como dije, quizás les guste, quizás no, de cualquier forma, se agradecen desde ya los comentarios y puntuaciones. Graciela. Entre Sangre y Agua Manos sujetadas fuertemente detrás de sí, moradas de tanta presión. Dedos lastimando sus palmas. Espalda ocultando tantos crímenes. Gotas derramadas entre las grietas y arrugas de sus muñecas alteran la tensión del lugar. Gotas carmesí y otras que permiten ver a través de ellas. Extremidades temblorosas esperando su castigo. Gotas, gotas y más gotas tiñendo el suelo marfil. Frente a la orden, el sujeto extiende sus dedos dubitativos ante aquella mirada enjuiciada. Su inseguridad condena la libertad de su alma. Lágrimas de sangre recorren su piel, arrepentidas del delito. Levanta su mentón y sus párpados descubren sus pupilas. Sus mejillas, surcadas de llanto. -La otra. Músculos tensionados, gotas transparentes siguen dibujando trazos en sus palmas. Brillantes ante la tenue luz de aquella lámpara, reflejan cual espejo, el color de lo oculto. Vacila deseando desaparecer en aquel interminable instante. -La otra. El aire que sale de sus pulmones empaña la fría escena. Un leve sonido de quiebra obstruye la ligera exhalación. Una nueva lágrima imperceptible recorre su rostro, reflejando nuevamente la casi inexistente iluminación del lugar. El sutil quejido acompañado del movimiento de su otro brazo rompe con aquella quietud imperturbable. Extiende su extremidad junto a sus dedos amoratados, consiguiendo que las gotas resbalen y estallen su pequeña estructura en aquel suelo expectante. El agua recorre su palma, aquella palma cubierta sólo por aquel líquido. Sus mejillas se tornaron incoloras, y con un rápido movimiento, presa del pánico y odio hacia sí mismo, realiza un rápido corte en su garganta. Su cuello se cubre de aquel líquido que perece en la mano criminal, cubriendo en pocos segundos lo que queda de su anatomía. La luz se refleja en el suelo cubierto del agua proveniente de ese cuerpo inerte. -Esto es lo que sucede cuando los hombres se matan unos a otros. Inundados de emociones, pensamientos, ideales, pierden su humanidad, mueren y vuelven desesperadamente al mundo, a su tierra, allí de donde provienen. Devuelven al planeta aquello que le pertenece, se funden en la muerte y de allí no regresan. Pierden su ser, desaparecen; su recuerdo se funde en la memoria. Se desvanecen las evidencias de que algún día vivieron, junto a las esperanzas de que la raza humana no trate de extinguirse a sí misma. ¿Qué esperamos? Miles de desaparecidos anhelando fundirse en el mundo y en el recuerdo, deseando tener parte de éste, deseando que el registro de su identidad reposante en la memoria no se limite a ella. Fueron héroes, fueron resistentes, fueron opositores a la represión de los libres. Fueron héroes, fueron rebeldes, fueron merecedores del recuerdo nacional. Son memoria, son sentimientos, son justicia. Ellos son desaparecidos. El cuerpo ya no es. El agua se evapora. Todo se funde con la nada. La frágil lámpara ilumina el suelo color marfil, sin ningún rastro físico de lo sucedido. Recuerdo. Muerte. ------------------------------------------------------------------ Ante cualquier duda, dejarla en los comentarios. Si me quieren sugerir mejoras, serán muy bien recibidas. Adiosín.
[Actualización] A la fecha de 16/12/15, SIGO TENIENDO LOS LINKS, en caso de que desaparezcan los resubiré. Respondo a la brevedad. Se agradecen puntos gente (porque siempre se los mando y a mí las gracias no me compran alfajores(?) Buenas linces y lincesas, esta vez les traigo, para aquellos que estén empezando ICSE en el CBC por UBA XXI, la bibliografía obligatoria en PDF. Música para alegrar el mini-post link: https://www.youtube.com/watch?v=M8-vje-bq9c Contiene: Herramientas para el Análisis de la Sociedad y el Estado.Fernando PEDROSA y Florencia DEICH. Sociedad y Estado en un mundo globalizado. Pablo AGRESTI y Antonio FEDERICO. Breve historia contemporánea argentina 1916-1999. Luis Albeto ROMERO. Para link, mp! Es por mega, en rar y sin pass! (EDIT antes estaban los links, pero bajaron y por bardear a admin me suspendieron la cuenta) Espero que lo disfruten y aprueben todos Se agradecen puntines, +puntos +bits(? Hagamos de este mundo, un mundo pirata <3 [/url
Buenas de nuevo, gente. Les traigo otro de mis cuentos, depresivos como para no perder la costumbre. Espero les guste, comenten porfa(?) BOSQUE Aquel camino rodeado de enormes árboles amortiguaba sus pisadas. Miraba, pero no veía. Sólo movía sus pies, contrastando la majestuosa quietud de la escena. Aquel vacío que lo inundaba,lo incapacitaba a seguir. De pronto, todo color murió. La escala de grises entibiaba su piel. Su corazón ya no sabía si realmente quería continuar. Tan cálido resultaba aquel paisaje respecto al hielo de aquel manto adherido a su anatomía. ¿O era su temperatura la cual congelaba sus alrededores? Aquel camino rodeado de enormes árboles amortiguaba su cuerpo, imperturbable. Ya no miraba, ya no veía. Silencio. Vacío. Andrea Celtich

Holassss, esta vez les traigo un cuento que escribí hace tiempo (junto con Bosque, lo pueden encontrar en mis posts) pero nunca lo publiqué y me acabo de acordar que tenía eso pendiente(?) Sin más, disfruten, comenten y den puntos si les gustó Lago La laguna de aquel intenso tono negro, vacío, le acariciaba los talones. Él sentía sus golpes. La mirada firme, hacia el horizonte, dándole la espalda. ¿Acaso aquel manto lo buscaba? Pero tenía algo tan suyo, ¿por qué no querría quedárselo? La firmeza se dejó seducir por aquel torrente. Poco a poco, su mirada abrazó el deseo de sucumbir ante la masa sin definida figura. Se dejó cubrir, en busca de lo perdido. Lágrimas surcando su rostro, titubeo frenético. El deseo inquebrantable le permitió tomar lo que era propio. Los puños se cerraban fuertemente, ante la inminente idea de soltarlo. Goteando vacío, logró emerger. Nuevamente su vista devoró la lejanía. Su clara tez contrastaba contra aquellas ramificaciones que delineaba aquel líquido en la misma. Las manchas no se irían, pero sus dedos se aferran a lo recuperado. El aire choca contra sus mejillas, lo golpea. Él siente sus caricias.

Bueno muyayios, vengo a contarles algo, que dejaré por aquí. Hace un tiempo, corté mi primer relación amorosa (ahora soy ciervo(?), y digamos que todos me preguntan por qué es que no caigo en depresión y basureo al Amor, o a los hombres, etc. Quería compartirles mi opinión personal, un pequeño texto que realicé y compartí en FB. . Pueden compartir o no mi opinión, sólo que conozco mucha gente que habla pésimo del Amor, como si fuera que este fuera el culpable. También, hay muchas mujeres que dicen Todos los hombres son iguales. cuando en realidad, NO ES ASÍ. O sea, sus abuelos, tíos, amigos, padres, familia en general... ¿no conocen excepciones? Y claro que las conocen. Además, cosas como Nada es eterno. Claro que, si les decís que el Amor lo es, se te quedan mirando como "¿Qué decís, ignorante?" . Cuando no puede ser que no conozcan a NADIE que no halla terminado su recorrido por la Vida con la persona que la vivió. Bueno, les dejo el texto que escribí, se agradecen puntos, comentarios y recomendaciones Gracias por leer :3 "Bleh, me cansé de que me pregunten. Sé que muchos no lo van a leer... pero bueno, necesito expresarme, y lo hago mucho mejor por escrito que oralmente, es decir, me siento mucho mejor. A ver... empecemos. ¿Por qué no basureo al amor? PORQUE ES LO MEJOR DEL UNIVERSO. Te sentís completo, como si nada pudiera salir mal, como si el mundo se pausara en el momento cuando estás con la persona a quien amás. Al abrazarla, sentís como si esa persona fuera todo tu mundo, tu vida, todo, TODO. Sólo con verlo hacen que todo cobre sentido, que todo sea ridículamente perfecto, pero no tanto como los ojos que te ven. Sentís como si nada malo pudiera pasar, como si todo se detuviera cuando estás con quien amás. Las palabras no alcanzan, no son pronunciadas, o simplemente no se nos ocurren... sólo basta con una mirada, de esas que manifiestan exactamente todo lo que uno siente. Porque los ojos son la ventana del alma, las miradas expresan mucho más de lo que las palabras pueden llegar a contar. Sin ir más lejos, las palabras las inventaron los humanos, por lo tanto, nunca alcanzarían para demostrar todo lo que uno siente. Al ver o hablar con esa persona, es como si el Sol nunca más se ocultara, como si no hubiera principio ni final, como si todo fuera eterno. Darías TODO por esa persona, darías hasta tu vida con sólo sentir que de esa manera él se sentiría bien. Queremos a esa persona más de lo que nos queremos a nosotros mismos, porque sabemos que esa persona es aquel motivo de nuestra felicidad. Daríamos cualquier cosa por ser felices, y sabemos que él es quien nos hace feliz. Tenemos ojos sólo para ese alguien, es único alguien que completa tu ser, tu corazón, tu alma. No lo cambiaríamos por nada, porque simplemente sabemos que él es nuestra felicidad. ¿Por qué sacarnos la felicidad? Simplemente daríamos todo por el otro, sin importar las consecuencias. Nos volvemos ciegos y estúpidos, pero es la mejor sensación del universo, realmente. Quien lo halla sentido, puede darme la razón. Ponemos las manos en el fuego por el otro, porque sabemos que si el otro siente lo mismo por nosotros, jamás nos quemaríamos, ya que no tenemos ojos ni sentimientos para los demás. A veces se lo vive como una obsesión, como un capricho que no dura demasiado, pero eso no es amor, es OBSESIÓN, CAPRICHO. Cuando uno espera que sea eterno, habla de distintos temas, siempre podemos sacar conversaciones diferentes de NADA... simplemente, lo tenemos todo el día en nuestras cabezas. Miramos el celular a cada segundo, el facebook, el twitter, el ask, taringa, tumblr, etc, todo para saber algo más de él. Valoramos cada pequeño detalle, cada pequeña información que tengamos de nuestro compañero, sólo porque queremos estar en todo, tratar de hacerlo lo más feliz posible. La sonrisa completa, sincera, se manifiesta en nuestros rostros constantemente... Eso es AMOR. Al menos, un amor de nuestra edad. Seguramente, los mayores lo viven diferente, de una manera más madura, o más fría, por llamarlo de alguna manera. El amor se manifiesta en todas las edades donde tengamos uso de razón, sólo que con diferentes personas, diferentes sensaciones... pero el sentimiento es el mismo. Cuando estás enamorado, no te importa en lo absoluto el aspecto de la otra persona, siempre y cuando sea la misma PERSONALIDAD DE LA QUE NOS ENAMORAMOS. No importa lo que digan, no importa que sean completamente opuestos o completamente iguales, sólo importa lo que sienten. TODO vale la pena, si él está a tu lado. TODO te recuerda a él, hasta la más mínima estupidez. Y bueno... yendo a el tema principal... el amor es lo más perfecto del universo. Se puede manifestar en amigos, familia, parejas... son distintas sensaciones y distinto "deseo", pero el sentimiento de "querer" es el mismo. Daríamos todo por los demás, si realmente los queremos. Si el otro tiene un problema, es NUESTRO problema, y nos ponemos peor que si es nuestro. Es simplemente "ser" el otro. Si me preguntan por qué no lo basureo, es porque lo que se debería basurear es a la causa de la quiebra en la relación, la otra persona en el caso que sea la culpable. Pero si hubo un "quiebre" producto de algo groso, por ejemplo, la infidelidad, la mentira, etc. , se debería basurear al otro, no al amor. Ya que si el otro hizo eso, es porque lo que sentía no es "amor", sino un capricho, obsesión, calentura, o como se lo quiera llamar; pero si tenemos ojos para otros, no es amor verdadero. Así que en sí, ¿el amor qué culpa tiene? La falta de amor es la que nos lastima. El dolor cuando el amor falta es indescriptible... es como si nunca hubiéramos visto el sol, como si toda la felicidad del mundo se esfumara, como si nos desgarraran el corazón por dentro. Asi que el amor, no tiene la culpa. El amor es pefecto, es aquel que nos hace sentir completos, como si nada pudiera salir mal. Recuerden los buenos momentos, ignorando a la persona. Los sentimientos, ¿no eran así de perfectos? Indescriptibles. Entonces, simplemente lo que me queda por decir, "No sientas pena de los muertos, sino de los vivos, y sobre todo de aquellos que viven sin amor. " A. Dumbledore. El amor es perfecto, lo niegue quien lo niegue, es mi punto de vista. En fin... ¿eso responde a sus preguntas? Gracias. Andrea." Bueno, es mi primer post, espero que no me lo eliminen(?) Eso por ahora, gracias señoles e.e Aguante el rock y el metal, carajo
YO NO TENGO LA CULPA Buenas, quería presentar el motivo del post. Con mis compañeros de curso del año anterior (2012), realizamos un cortometraje de violencia de género contra el adolescente, un tema muy dado hoy día. Se suele creer que la violencia es de tipo física, pero la psicológica es igual o mucho peor. Los violentos tienden a aislar a la víctima de sus parientes, amigos, relaciones sociales, trabajo, etc, para poder ejercer poder pleno sobre ellos. La víctima suele acatar las órdenes y/o consejos del victimario, cortando todos los caminos de salida al círculo vicioso de manera involuntaria. Otra de las características de la violencia de género es que el victimario se victimiza, haciendo sentir culpable a la víctima. De allí viene el nombre del video. La idea del cortometraje surgió a partir de unas palabras dichas por un docente hacia las chicas de mi curso cuando aún estábamos en 2do, junto a las chicas de 1ro, actualmente en 3ro. En estas, nos culpaban por usar polleras cortas, pantalones ajustados, etc, estimulando a los varones a que nos violenten sexualmente. Nos dijeron textualmente "No se vengan a quejar después si las tocan o las manosean". Este pequeño discurso nos indignó en demasía, incitándonos a pensar en que si una mujer es violentada de cualquier manera, debe pensar que es SU culpa, cuando en realidad NO LO ES. Al plantear nuestra idea del video, no nos pusieron muchas trabas. Grabamos todas las escenas, incluyendo la del discurso de esta docente, sin dar nombres ni decir exactamente las mismas palabras. Presentamos la idea en el concurso "Jóvenes y Memoria", siendo aceptados y pasando los regionales en posición de favoritos. Los que pasan estas dos instancias (2 regionales escolares), viajan a Chapadmalal, a presentar finalmente su proyecto ante miles de jóvenes. Teníamos ya todo grabado, editado y grabado en diferentes dvds, tres días antes de la partida. Ese mismo día, (tres días antes de viajar) vino una de las autoridades del colegio a decirnos que si no sacábamos la escena en la que se representaba el discurso de la docente, no viajábamos. Se nos dificultó en demasía el hecho de tener que re-armar todo 3 días antes de la presentación final. Habíamos estado todo un año preparando todo, grabando, haciendo los diálogos, la música, presentándonos en lugares de edición, investigando aspectos legales, centros de ayuda, etc, para que todo sea derribado. Así que, ante tal falta de tiempo, incrementamos la "escena desaparecida", en el lugar donde iría la escena de la docente. Los cortes en blanco y negro que se diferencian de los demás, son los fragmentos del video donde la protagonista recibe las malas experiencias. Finalmente, SI SOS VÍCTIMA DE VIOLENCIA DE GÉNERO, NO LO DUDES, CONSULTÁ EN UN CENTRO DE AYUDA, DEJALO, NO TE AISLES, NI APARTES A TUS SERES QUERIDOS. NO ESTÁS SOLO/A. Y sí, la violencia de género puede ser tanto para hombres como para mujeres. La falta de privacidad también es un claro ejemplo de violencia de género. NUNCA le des tu Facebook, tu Twitter, tu teléfono, cualquier contraseña. Si hay confianza, ¿para qué la necesidad de invadir la privacidad? ESO es violencia de género. El insulto, TAMBIÉN. NO TE DEJES INSULTAR, NI DEJES QUE VIOLENTEN TU PRIVACIDAD. Agradecemos que difundan este video, cualquiera puede ser víctima de violencia, sin saber que lo es. Por favor, difundan. Muchas Gracias, el equipo de Yo No Tengo La Culpa. link: http://www.youtube.com/watch?v=s7eAgy2whsE Que no manejen tu vida- El equipo de Yo No Tengo La Culpa. En camino a Chapa :') Ya en Chapa... Los chicos y uno de los profes que nos acompañaba c: Almorzando en los hoteles c: A la vuelta(? Ya volvimos e_e Y algunas más del viajecito... Con una Madre de Plaza de Mayo que encontramos en el hotel Los juegos en La Carpa C: La Paloma (? Copando la costa C: http://sphotos-f.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash3/598449_536536979691467_948937185_n.jpg La formación de futbol. Y nos cagamos mojando. http://sphotos-g.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash3/59674_536537846358047_1492962337_n.jpg La Paloma, la animación de Chapa 2012 http://sphotos-a.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash3/598374_536538229691342_27543412_n.jpg La Banderiña. En el día de la presentación Nuestras remeras La Presentación, después de tanta espera Y en el fogón, hicimos una coreo improvisada. POSES DE WACHITURRA A LAS 3! PAZZZZ El Totem Trucho. Chau, Chapa... Bueno, espero que les haya gustado. Los participantes del proecto somos 32, pero sólo 12 pudimos viajar a Chapa. No ponemos más fotos de los profes, porque dudamos que tengamos su permiso, pero sin ellos, nada de esto hubiera sido posible. Gracias Mauri, Chris y Susy, los queremos MUCHISIMO. El equipo de Yo No Tengo La Culpa.