VickyR17
Usuario (Argentina)
—1— "Realmente no veo nada romántico en declararse. Estar enamorado es muy romántico. Pero no hay nada romántico en una declaración definitiva. Sobre todo porque puede ser aceptada. Y creo que generalmente es lo que ocurre. Por lo cual la emoción desaparece por completo. La esencia del romanticismo es la incertidumbre. Si alguna vez me caso, haré todo lo posible por olvidarlo". "I really don't see anything romantic in proposing. It is very romantic to be in love. But there is nothing romantic about a definite proposal. Why, one may be accepted. One usually is, I believe. Then the excitement is all over. The very essence of romance is uncertainty. If ever I get married, I'll certainly try to forget the fact". —2— "¡Oh! Es absurdo tener una regla rigurosa sobre lo que uno debe o no leer. Más de la mitad de la cultura moderna depende de lo que uno no debe leer". "It's absurd to have a hard and fast rule about what one should read and what one shouldn't. More than half of modern culture depends on what one shouldn't read". —3— "Todas las mujeres se vuelven como sus madres. Esa es su tragedia. Ningún hombre lo hace. Esa es la de ellos". “All women become like their mothers. That is their tragedy. No man does, and that is his.” —4— "Miss Prim.—Ningún hombre casado es nunca atractivo, salvo para su esposa. Chasuble.—Y muy seguido, me han dicho, incluso tampoco para ella". "Miss Prism: No married man is ever attractive except to his wife. Chasuble: And often, I've been told, not even to her." —5— "Oh, sí. El Dr. Chasuble es un hombre muy instruido. Nunca ha escrito un libro, así que puedes imaginarte lo mucho que sabe". "Oh, yes. Dr. Chasuble is a most learned man. He has never written a single book, so you can imagine how much he knows." —6— "La vacilación, de cualquier tipo, es señal de decadencia mental en los jóvenes, de debilidad física en los viejos". “Hesitation of any kind is a sign of mental decay in the young, of physical weakness in the old.” —7— "Nunca hables despectivamente de la sociedad, Algernon. Solo la gente que no puede acceder a ella hace eso". "Never speak disrespectfully of society, Algernon. Only people who can’t get into it do that." —8— "Si no te tardas mucho, te esperaré aquí toda la vida". "If you are not too long, I will wait here for you all my life." —9— "[...] es algo terrible para un hombre darse cuenta de repente de que toda su vida no ha dicho nada más que la verdad". "[...] it is a terrible thing for a man to find out suddenly that all his life he has been speaking nothing but the truth." —10— "Jack.—[...]Te apostaré lo que quieras a que media hora después de que se hayan conocido, se estarán diciendo hermana la una a la otra. Algernon.—Las mujeres solo hacen eso cuando se han llamado antes un montón de otras cosas". “I'll bet you anything you like that half an hour after they have met, they will be calling each other sister. Women only do that when they have called each other a lot of other things first.”

"No existe un texto único con un sentido prefijado por su autor, sino una forma vacía, carente de contenido hasta el momento de ser leído y comprendido por un lector". En el ensayo titulado Nadie acabará con los libros, Jean-Claude Carrière nos refiere que “toda lectura modifica el libro, es verdad, al igual que nos modifican los acontecimientos que vivimos. [...] nuestros caminos vitales, nuestras experiencias personales, la época en que vivimos, las informaciones que recibimos, todo, incluso nuestros accidentes domésticos o los problemas de nuestros hijos, influyen en nuestra lectura de las obras antiguas”. Por mi parte, opino que el texto escrito no toma sentido hasta que es leído y comprendido por el lector; al mismo tiempo, no es comprendido de la misma forma por todos los lectores. De ahí nace la diversidad de gustos. Un texto no es escrito para todas las personas en todos los momentos de su vida, sino para aquellas que tienen la llave de la comprensión. Como decía Bruno Munari, “cada uno ve lo que sabe”, frase que podría aplicarse también a la lectura,diciendo que uno lee lo que sabe, y que va llenando el texto de sentido, como dice Jean-Claude Carrière, según sus experiencias de vida. También en Nadie acabará con los libros, Umberto Eco asegura que "no leemos a Shakespeare tal como escribió él. Nuestro Shakespeare es mucho más rico que el que se leía en sus tiempos. Para que una obra maestra lo sea, debe ser conocida, es decir, debe haber absorbido todas las interpretaciones que ha estimulado, que contribuyen a hacer de ella lo que es. Una obra maestra desconocida no ha tenido bastantes lectores, lecturas, interpretaciones”. Nunca se lee el mismo libro dos veces. Entre lectura y lectura se va ganando experiencia, y se le va dando un nuevo sentido al texto interpretado. El mejor ejemplo que puedo dar desde mi experiencia es el de El principito,leído por primera vez a mis 12 años de edad, como lectura obligatoria para la primaria, y releído a mis 20 años solo por placer. En la primera lectura de la historia, comprendí solo lo que la profesora me pidió y "enseñó";pero en mi segunda lectura, siendo mayor, logré llenar de sentido al texto gracias a mis experiencias vividas. Del mismo modo que una persona no lee dos veces el mismo libro, dos personas no leen nunca el mismo libro. Cada uno le da un sentido personal a la lectura. “El escritor le da el pie al lector para que llene de sentido ciertos espacios vacíos. El autor prevé que estos espacios serán rellenados y los deja en blanco por dos motivos: en primer lugar, porque un texto se escribe con la intención de que alguien lo actualice, es un mecanismo perezoso que vive de la plusvalía de sentido que el destinatario le introduce; y en segundo lugar, porque a medida que pasa de la función didáctica a la estética, el texto deja al lector la iniciativa interpretativa”.
En la siguiente entrada, serán detallados los puntos más importantes de la Ley 11.723 de propiedad intelectual, referidos principalmente a las obras literarias; de interés para escritores, redactores y editores, entre otras personas que estén involucradas en el ámbito, o que simplemente estén buscando introducirse en este. Partamos de la base principal de saber qué es lo que comprende esta ley, leyendo el Artículo 1°, de fundamental importancia para continuar con esta nota: A los efectos de la presente Ley, las obras científicas, literarias y artísticas comprenden los escritos de toda naturaleza y extensión, entre ellos los programas de computación fuente y objeto; las compilaciones de datos o de otros materiales; las obras dramáticas, composiciones musicales, dramático-musicales; las cinematográficas, coreográficas y pantomímicas; las obras de dibujo, pintura, escultura, arquitectura; modelos y obras de arte o ciencia aplicadas al comercio o a la industria; los impresos, planos y mapas; los plásticos, fotografías, grabados y fonogramas, en fin, toda producción científica, literaria, artística o didáctica sea cual fuere el procedimiento de reproducción. La protección del derecho de autor abarcará la expresión de ideas, procedimientos, métodos de operación y conceptos matemáticos pero no esas ideas, procedimientos, métodos y conceptos en sí. Toda persona que se dedique a escribir o a editar, debe saber que el Registro de la Propiedad Intelectual es tanto un derecho como un deber. Para un escritor, proteger sus obras desde un principio es fundamental.El derecho de propiedad de una obra literaria hace que su autor pueda disponer de ella hasta el día de su muerte, y es él mismo el que decide si la obra puede ser publicada, traducida, adaptada, entre otras cosas. Es importante para el autor saber que sus herederos o derechohabientes van a ser quienes dispongan de estas facultades durante 70 años luego del 1° de enero siguiente a su muerte. Pasados los 70 años mencionados, las obras pasarán al Estado y a ser de dominio público. Gracias al derecho de la propiedad intelectual, nadie puede publicar sin permiso del autor o de sus derechohabientes las obras inscriptas en el registro.Para registrar una obra, es necesario entregar 3 copias de la tirada publicada. Para saber si una obra está protegida por la Propiedad intelectual, cada día, el Registro Nacional de la Propiedad Intelectual tiene el deber de hacer una publicación haciendo llegar al público las obras que fueron inscriptas: Del Art. 61. El depósito de toda obra publicada es obligatorio para el editor. Del Art. 62.El depósito de las obras, hecho por el editor, garantiza totalmente los derechos de autor sobre su obra y los del editor sobre su edición. Del Art. 63.La falta de inscripción trae como consecuencia la suspensión del derecho del autor hasta el momento en que la efectúe. En el caso de una colaboración (más de un autor escribiendo una obra literaria indivisible), los colaboradores disfrutan de iguales derechos. Si se trata de una obra escrita en otro idioma, el titular de un derecho de traducción tiene el derecho de propiedad, dentro de lo convenido con el autor, siempre que el contrato esté inscripto en el registro. Con respecto a las tiradas diarias de ejemplares, cuando se inscribe un periódico en el Registro Nacional de la Propiedad Intelectual, también resultan afectadas las obras intelectuales publicadas en este, y los autores pueden solicitar al registro una certificación que deje constancia de ello. Atención: la siguiente parte es fundamental para los editores. Los autores pueden optar por un contrato de edición, en el cual consta que la obra es entregada al editor para ser reproducida, difundida y vendida. Aún así, el titular conserva su derecho de Propiedad intelectual: El editor solo tiene los derechos vinculados a la impresión, difusión y venta, sin poder alterar el texto y sólo podrá efectuar las correcciones de imprenta, si el autor se negare o no pudiere hacerlo. Con respecto a la venta: El autor o sus derechohabientes pueden enajenar o ceder total o parcialmente su obra. Vale aclarar que por más que el autor enajenare la propiedad de su obra, conserva sobre ella el derecho a exigir la fidelidad de su texto y título, en las impresiones, copias o reproducciones, como asimismo la mención de su nombre o pseudónimo como autor. Dicha enajenación debe obligatoriamente inscribirse en el Registro Nacional de Propiedad Intelectual, ya que, si no, no tendrá validez. Por último, llegamos a la parte que incumbe a los críticos literarios y personas que realizan tanto por trabajo profesional como por ocio, reseñas literarias. Los comentarios, críticas, reseñas, etc. referentes a las obras intelectuales, quedan respaldados por el artículo 10 de la ley en cuestión, que permite incluir hasta 1000 palabras de la obra original como referencia en los escritos anteriormente mencionados. Creo que no me dejé nada en el tintero, pero si tienen alguna duda, pueden consultar la ley completa en internet.
Esta publicación está inspirada, principalmente, en el libro Amor líquido, de Zygmunt Bauman, sociólogo, filósofo y ensayista polaco. Que el título no los confunda: este es sencilla y puramente un ensayo sobre sociología y sobre la "liquidez", lo efímero de las relaciones humanas en la actualidad. "Una relación, le dirán los expertos, es una inversión como cualquier otra: usted le dedica tiempo, dinero, esfuerzos que hubiera podido destinar a otros propósitos, pero que no destinó esperando hacer lo correcto, y lo que usted perdió o eligió no disfrutar se le devolverá en su momento, con ganancias. Si usted invierte en una relación, el provecho que espera de ella es en primer lugar seguridad, en sus diversos sentidos: la cercanía de una mano que ofrezca ayuda en el momento en que más la necesite, que ofrezca socorro en el dolor, compañía en la soledad, que ayude cuando hay problemas, que consuele en la derrota y aplauda en las victorias; y que también ofrezca una pronta gratificación. Pero escuche esta advertencia: las promesas de compromiso en una relación, una vez establecida, 'no significan nada a largo plazo'" (Zygmunt Bauman). Y así empiezo esta entrada, demostrando por qué las relaciones son tan importantes, por qué cuando nos decepcionan, después de años de amistad o de relación, la caída es tan dura. Las relaciones son, queramos o no, una inversión. Y puede que este autor trate el tema con una nota de ironía en sus palabras, pero nadie mejor que nosotros mismos para confirmar que el dolor que nos causa la pérdida de una amistad o de un amor es debido, en gran cantidad, al tiempo que le dedicamos a la relación para que creciera y para que se fortaleciera... a ese tiempo que sentimos muchas veces desperdiciado en personas que, tarde o temprano, nos soltaron la mano y se olvidaron de nosotros. "[...] nunca nadie se siente más solo y abandonado que cuando lucha por asegurarse de que realmente hay alguien con quien pueda contar hoy y pasado mañana para que haga todo eso (nos acaricie, nos consuele y nos dé una mano) en el caso de que la rueda de la fortuna gire en sentido adverso". "Chateamos y tenemos 'compinches' con quienes chatear. Los compinches, como bien lo sabe cualquier adicto, van y vienen, aparecen y desaparecen, pero siempre hay alguno en línea para ahogar el silencio con 'mensajes'. En la relación de 'compinches', el ir y venir de los mensajes, la circulación de mensajes, es el mensaje, sin que importe el contenido. Tenemos pertenencia al constante flujo de palabras y oraciones inconclusas (abreviadas, por cierto, truncadas para acelerar la circulación). Pertenecemos al habla, no a aquello de lo cual se habla". Pero, ¿qué pasa cuando llega la hora de la verdad?, ¿con cuántas de esas personas con las que chateamos todas las noches cuando pega el bajón y nos sentimos solos estaríamos dispuestos a pasar un día entero y disfrutarlo? Nunca entendí la necesidad de tener un millón de amigos. Soy de esas personas que prefieren pasar todo el tiempo del mundo con los mismos dos o tres pibes antes de estar saltando de amistad (falsa, por cierto) en amistad, fingiendo ser querida por todos. La verdad es que no podemos llevarnos bien con todo el mundo, pero a veces esas personas por las que darías la vida se cansan de vos y, entonces, ¿qué pasa? Facebook siempre está ahí. La eterna pantalla detrás de la cual se ocultan miles de personas que fingen preocuparse por lo que le pasa al otro, pero que en realidad están tan vacías por dentro como vos al momento de sentarte frente a la compu y decidir contarle todos tus pensamientos más profundos al mundo. "La introspección (en el chat por internet) es reemplazada por una interacción frenética y frívola que expone nuestros secretos más profundos al lado de nuestra lista de compras" (Chris Moss). "Hoy todos están informados, y nadie tiene ni la menor idea"(Sigusch). En este libro, el sociólogo nos asegura que "El consumismo no es acumular bienes, sino usarlos y disponer de ellos después de utilizarlos a fin de hacer lugar para nuevos bienes y su uso respectivo". El gran problema actual es que las personas se están convirtiendo en consumistas de relaciones: "Hoy esta amistad me sirve, pero mañana la voy a cambiar por una nueva, una 0km". "Cuando la calidad nos defrauda, buscamos la salvación en la cantidad. Cuando la duración no funciona, puede redimirnos la rapidez del cambio". Y esto es algo que pienso muy seguido cuando miro a mis "amigos de Facebook" y me quedo un rato largo pensando sobre cuál es la finalidad de esta red social. ¿Buscar consuelo una noche de soledad chateando con una persona que cuando nos ve por la calle agacha la cabeza y sigue caminando sin siquiera mirarnos para no saludarnos, para no tener el menor contacto con nosotros? Es la única que se me ocurre. Hace poco hice una "limpieza" en Facebook. Pasé de tener alrededor de seiscientos contactos a "tan solo" (sí, entre comillas, porque me siguen pareciendo muchos) doscientos. Haberlos "borrado" de mi red social no impidió que siguiera saludándolos en la calle y entablando charlas ocasionales, pero sé que muchos se habrán sentido contrariados al ver que los saludaba "como si nada" después de haberlos borrado (y tengo que aceptar que hace un par de años también me habría sentido como ellos). Tenemos que aprender que una red social es solo eso, una red tejida virtualmente que muchas veces no significa nada. La verdad es que de los "tan solo" doscientos contactos que me quedaron solo me hablo con diez, quince a lo sumo, y solo me reúno habitualmente con cuatro o cinco. "Los celulares ayudan a estar conectados a los que están a distancia. Los celulares permiten a los que se conectan... mantenerse a distancia". Y así es que les decís a tus amigos de juntarse y te dicen "sí, el finde te aviso", lo cual nunca pasa y vos, por no querer sentir que los molestás, lo dejás pasar, y así sucesivamente... pero ¡ojo!, si estamos en contacto en Facebook, no pasa nada, otra vez será.
Desde que abrí mi Facebook, allá, en el año 2009 (sí, solo para jugar al Pet Society, lo admito), nunca pensé que lo cerraría. Hasta hace un mes atrás. Lamentablemente, Facebook y otras redes sociales solo sirven para alimentar el ego de las personas, y tardé bastante en darme cuenta. ¿A quién queremos impresionar?, ¿buscamos sentirnos superiores a otras personas solo por tener un número mayor de "amigos" y de personas a las que "les gusta" lo que hacemos? No me malinterpreten, que todavía sigo usando Instagram y Whatsapp, pero un paso a la vez. Antes de emprender este viaje de "no Facebook", tenía muchos interrogantes. ¿Cómo voy a hacer cuando tenga que hablar con algún conocido?, ¿cómo voy a hacer para enterarme cuando no tenga clases en el instituto?, ¿cómo voy a hacer para estar al tanto de la vida de todo el mundo y de los eventos que me interesan? Y la realidad es que, mientras más tiempo paso sin usar esta red social, más cuenta me doy de que la vida sigue igual. Sigo viéndome y hablando con la gente que me quiere. Sigo estudiando. Sigo trabajando. En ningún momento me siento privada de nada. Salvo de los memes... realmente extraño los memes. En este mes sin Facebook, me di cuenta de que la gente que te quiere, te busca. De que no necesito estar pendiente de la vida de los demás. De que una hora sin Facebook equivale a 50 páginas leídas de ese libro al que le tenía ganas hace mucho tiempo; a una hora abrazada a la persona quiero; a una hora de tocar guitarra; en definitiva, equivale a evitar pensar en lo que los otros hacen y a centrarme en mí misma. Dejar Facebook me ayudó, poco a poco, a preocuparme más por mejorar mi calidad de vida y a estar menos pendiente de cómo los demás viven las suyas. Me gustaría lograr que muchas más personas sigan mis pasos. Sé que al principio puede asustar. Puede parecer que es imposible sobrevivir sin esta red, pero te aseguro que, si yo lo hice, los demás también pueden. El problema está en saber por qué nos cuesta tanto "alejarnos del mundo". Y Sygmunt Bauman lo anticipó hace años. A continuación te voy a dejar unas ideas para que reflexiones sobre el verdadero uso que le das a esta red social. "Chateamos y tenemos 'compinches' con quienes chatear. Los compinches, como bien lo sabe cualquier adicto, van y vienen, aparecen y desaparecen, pero siempre hay alguno en línea para ahogar el silencio con 'mensajes'. En la relación de 'compinches', el ir y venir de los mensajes, la circulación de mensajes, es el mensaje, sin que importe el contenido. Tenemos pertenencia al constante flujo de palabras y oraciones inconclusas (abreviadas, por cierto, truncadas para acelerar la circulación). Pertenecemos al habla, no a aquello de lo cual se habla" (Bauman, Amor líquido). ¿Cuántas veces nos encontramos a la madrugada contándoles nuestros secretos más profundos a personas que nunca pincharon ni cortaron en nuestras vidas? Puedo asegurar que varias. ¿Cuántas veces usamos Facebook para estudiar, mirar videos informativos, o trabajar? Puedo asegurarte que muchas menos —y no, entrar para preguntar qué tarea había para la escuela y quedarte hablando hasta las cinco de la mañana sobre lo que hizo o no hizo tal persona, no cuenta. Si lo que realmente buscamos es desahogarnos, deberíamos entender que las redes sociales lo único que hacen es alimentarse de tus sentimientos más profundos. Estoy segura de que mucha gente va a leer esto y va a pensar que lo que digo no tiene argumentos. Y quizás tengan razón. Quizás en unos meses vuelva a abrir mi perfil de esa red social y encuentre un modo más operativo de utilizarla, que no me haga perder tiempo. Pero por ahora sigo tranquila, estudiando, trabajando, queriendo a los que me quieren. Mañana será otro día.

Como sé que a Taringa le encanta el bardo, se me ocurrió traer esta entrada para acá (pueden leer más TOP 10 en mi blog). Te nombro 10 autores que leí y me parecieron una mierda, una pérdida de tiempo. #1 P.C. Cast y Kristin Cast: Son dos autoras que las pongo juntas, porque leí un libro que fue coescrito por ambas. Ese libro fue “Marcada”, realmente lo compré convencidísima de que me iba a gustar, pero me llevé tremendo fiasco al leerlo. La trama era muy aburrida, y no estaba leyendo nada nuevo. Todo lo que pasaba era muy predecible y nada me sorprendía. Simplemente por eso, decidí no volver a leer nada de estas autoras. #2 Neil Gaiman: Otro fiasco más. Había leído cosas tan buenas sobre este tipo, todo el mundo decía lo maravilloso que era y, aunque vi la película de Coraline y no me gustó ni un poco, decidí darle una oportunidad a “El océano al final del camino”. Todos sus fans dicen que “es un libro muy raro, pero me encanta”. Yo creo que lo dicen para no aceptar que un libro de su autor favorito es una mierda. No cabe otra palabra, es un libro que quiere aparentar ser profundo, pero que después de dar unas vueltas tremendas, a las que no les encontré el punto, termina sin nada más que agregar. Termina sin nunca haber tenido ni un nudo, ni un desenlace, ni nada. Bueno, solo eso (ahora vienen los fans y me matan). #3 Karen Chance: Encontré un libro de ella (El aliento de las tinieblas) hace unos cuantos años a 10 pesos. La portada llamaba mi atención, y cuando leí la sinopsis, decidí que tenía que leerlo (una chica que podía comunicarse con espíritus, blah blah blah). Hasta las 100 páginas todo bien, creo que leí un par de páginas más y el libro se convirtió en el porno más asqueroso de la vida. Tenía escenas que no cuadraban para nada en la historia. Supuestamente era necesario que la protagonista se la chupara a un tipo y dejara que la violara para que la historia siga adelante. Nada más que acotar. Esto es lo que denomino “un libro de mierda”. #4 Alyson Noël: Empecé a leer la saga “Eternidad” (bah, leí solo el primer libro porque no aguanté más) y definitivamente no entendí el punto. Realmente no me gustó. Era una historia muy aburrida que no iba a ningún lado. No entiendo por qué la saga tiene 4 o 5 libros más (no recuerdo) si la historia no tiene futuro. Afortunadamente no soy la única a la que no le gustó esta saga. Con los demás autores no puedo decir lo mismo. #5 Tahereh Mafi: Shatter me, el famoso Shatter me ¿qué decir sobre este libro?. Su portada preciosa revolucionó las redes sociales. Todos los booktubers de habla inglesa alababan a este libro, y al leer la sinopsis, decidí que tenía que leerlo. No me pareció un libro malo, simplemente no era mi estilo. La forma de escribir de la autora no me cuadraba del todo, y la historia me recordaba a X-Men. No es que piense que la autora es mala, ni que el libro es malo, simplemente no llamó tanto mi atención como para leer más de su escritora. #6 Ally Condie: De esta autora me compraron el segundo libro de la trilogía “Juntos”, y yo todavía no tenía el primero. Así que tuve que esperar a comprar el primero para poder leer el segundo. El primer libro me gustó bastante, no diría que es lo mejor que leí en mi vida, pero sí me entretuvo. El problema llegó con el segundo: no pude pasar de las 100 páginas. La historia se volvió muy densa, y cada vez que lo retomaba, leía una página y lo devolvía a la estantería. Creo que hubiera sido mucho mejor si la autora dejaba al libro como autoconclusivo, pero bueno, no lo hizo, y decidí que no quiero leer nada más escrito por ella. #7 Blue Jeans: Un autor español que todos alaban. Leí su libro ¡Buenos días, princesa! (¿cómo no querer leerlo con ese título que recuerda a la peli “La vida es bella”?) y me entretuvo, pero el final me pareció muy precipitado. Quizás se resuelvan muchas cosas en el segundo libro de la trilogía, pero no me dan ganas de averiguarlo. Otro autor que no odio, pero simplemente no quiero seguir leyendo. #8 Federico Moccia: Había visto la película basada en su libro “A tres metros sobre el cielo” y me gustó mucho. Por eso me decidí a leer su otro libro “Perdona si te llamo amor”, pero me pareció un muy denso y lo terminé obligada. Creo que a este tipo le gusta apoyar a la pedofilia. Otro más a la lista de autores que no quiero volver a leer. #9 Maria V. Snyder: “Poison”, un libro que hacía años que quería leer y que cuando por fin lo compré fue como DAH el final más obvio de los finales obvios. Desde el principio ya sabía cómo iba a terminar, y la historia no me pareció creíble en ningún momento. BASTA DE COPIAS BARATAS DE CREPÚSCULO MEZCLADO CON LOS JUEGOS DEL HAMBRE Y HARRY POTTER. #10 Joss Sterling: “Finding Sky” otro libro cliché al que le tenía muchas ganas, y me entretuvo, pero nada más que eso. Dicen que el segundo libro de la saga mejora muchísimo, pero se me fueron las ganas de averiguarlo. UFFF, y eso fue todo. Sé que todo el mundo tiene GUSTOS DIFERENTES, pero en realidad no puedo entender cómo alguien puede leer estos libros y "AMARLOS". ¿Leyeron alguno de estos libros? ¿Están de acuerdo conmigo? Espero sus comentarios y opiniones sobre autores que no quieren volver a leer. Podés leer más entradas como esta en: http://cuatrojosconrimel.blogspot.com.ar/

Este finde pasado se llevó a cabo en mi hermosa ciudad de Rosario el 31 Encuentro Nacional de Mujeres. Un par de locas que se hacían llamar feministas armaron bardo, prendieron fuego, hicieron mierda todo a su paso. Pero algo bueno podemos sacar de todo esto. La Oración a Santa Concha. Te la dejo para que la leas. Oración a Santa Concha Reunidas en este círculo Santa Concha, te pedimos por la llegada de nuestros orgasmos fruto de los placeres mundanos por la eterna liberación de nuestros cuerpos territorios soberanos por el cuidado de nuestras manos que se hundirán en nuestros sexo. Reunidas en este círculo Santa Concha, te agradecemos por hacernos parte de tu historia por plantar un centro sagrado en el medio de nuestras piernas por conversar con la luna por crear la tierra. Reunidas en este círculo Santa Concha, te prometemos destruir los mandatos familiares acabar con los opresores brindar con nuestras hermanas. Volvernos Brujas Guerreras Aliadas hasta el fin de nuestros días pero sobre todo de nuestras noches. ÁMENSE
Desde el principio de los tiempos, el hombre repudia los libros de autoayuda y se rehúsa a leerlos; lo lamento, pero esta entrada está escrita, evidentemente, sobre uno de esos (el que avisa, no traiciona). Se trata de Los cuatro acuerdos. Un libro de sabiduría tolteca, de Dr. Miguel Ruíz. En este libro, el autor se propone hacernos llegar cuatro “acuerdos” para acercarnos a la felicidad y la libertad. Estos cuatro acuerdos son los siguientes: 1.SÉ IMPECABLE CON TUS PALABRAS Cuántas veces decimos cosas sin darnos cuenta de las consecuencias. Pretendemos ser víctimas, cuando en realidad somos victimarios. “Contar chismes se ha convertido en la principal forma de comunicación en la sociedad humana. Es la manera que utilizamos para sentirnos cerca de otras personas, porque ver que alguien se siente tan mal como nosotros, nos hace sentir mejor”. “Piensa en las innumerables veces que has explicado chismes sobre el ser que más amas para conseguir que otras personas apoyasen tu punto de vista. ¿Cuántas veces has captado la atención de otras personas y has esparcido veneno sobre un ser amado para hacer que tu opinión pareciese correcta? Tu opinión no es más que tu punto de vista, y no tiene por qué ser necesariamente la verdad. Tu opinión proviene de tus creencias, de tu ego y de tu propio sueño. Creamos todo ese veneno y lo esparcimos entre otras personas solo para sentir que nuestro punto de vista es correcto”. “Necesitamos sentir que tenemos razón y que los demás están equivocados”. 2. NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE Si alguien te dice que sos una basura, no lo tomes personal. Si alguien te dice que sos la mejor persona del mundo, tampoco lo tomes personal. La verdad es que las palabras siempre están cargadas de emociones. Si alguien te tira palabras de odio, es porque probablemente está pasando por un mal momento y necesita descargar su bronca en alguien. Si alguien está feliz, en cambio, es probable que te halague y te haga sentir la mejor persona del mundo. “Incluso cuando una situación parece muy personal, por ejemplo cuando alguien te insulta directamente, eso no tiene nada que ver contigo. Lo que esa persona dice, lo que hace y las opiniones que expresa responden a los acuerdos que ha establecido en su propia mente. Su punto de vista surge de toda la programación que recibió durante su domesticación”. Por lo tanto, es importante no dejar que las palabras nos afecten, por muy difícil que sea. 3. NO HAGAS SUPOSICIONES Este es el acuerdo con el que más conflicto tengo, porque, siempre que hice suposiciones, estuve en lo correcto. Pero bueno, supongamos que algo que suponemos no es real. Entonces nos estaríamos llenando de mierda en vano; no estaríamos haciendo más que crearnos un problema inexistente. “Hacer suposiciones en las relaciones conduce a muchas disputas, dificultades y malentendidos con las personas que supuestamente amamos”. “La manera de evitar las suposiciones es preguntar. Asegúrate de que las cosas te queden claras. Si no comprendes alguna, ten el valor de preguntar hasta clarificarlo todo lo posible, e incluso entonces, no supongas que lo sabes todo sobre esa situación en particular. Una vez escuches la respuesta, no tendrás que hacer suposiciones porque sabrás la verdad”. 4. HAZ SIEMPRE LO MÁXIMO QUE PUEDAS Soy la principal culpable de romper este acuerdo. Intento convencerme siempre de que lo que hago no es suficiente. Nunca hago nada bien. No me va a salir. Mejor ni intento. Mucha gente quiere que me dé cuenta, y lo hago, pero me es muy difícil cambiar mi cabeza, y por eso la paso muy mal. Por más que sepa que estoy dando lo mejor de mí en algo, me convenzo una y otra vez de que soy un fracaso y de que nunca voy a ser suficientemente buena. En nada. “Los seres humanos nos castigamos a nosotros mismos sin cesar por no ser como creemos que deberíamos ser […] Como no somos perfectos, nos rechazamos a nosotros mismos. El grado de rechazo depende de lo efectivos que hayan sido los adultos para romper nuestra integridad”. Sin embargo, si hacemos lo mejor que podemos, no tenemos por qué castigarnos pensando que no somos lo suficientemente buenos, que no servimos para nada. Les dejo una frase que creo que los va a ayudar un poco a no castigarse a ustedes mismos. “Limítate a hacer lo máximo que puedas, en cualquier circunstancia de tu vida. No importa si estás enfermo o cansado, si siempre haces lo máximo que puedas, no te juzgarás a ti mismo en modo alguno. Y si no te juzgas, no te harás reproches, ni te culparás ni te castigarás en absoluto. Si haces siempre lo máximo que puedas, romperás el fuerte hechizo al que estás sometido”. Cuando nos equivocamos o creemos que no estamos dando, o no dimos en determinada situación, lo mejor de nosotros mismos, lo que hacemos es culparnos una y otra vez por eso que creemos que hicimos mal. Por eso es que deberíamos saber que “la verdadera justicia consiste en pagar solo una vez por cada error. Lo que es verdaderamente injusto es pagar varias veces por el mismo error”. Y eso es todo por este post. En Youtube pueden encontrar más información sobre la sabiduría tolteca. También los invito a que, si tienen la oportunidad, lean el libro.