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La compañía californiana Aeros cuenta con un gran prestigio entre los constructores de dirigibles. Pero el proyecto que acaba de poner sobre la mesa ha revolucionado todo el mercado. Sus ingenieros afirman que en dos años podremos ver volar el primer Aeroscraft ML866, un nuevo tipo de aeronave superaerodinámica capaz de despegar verticalmente y desplazarse con suavidad a unos 185 km/h. El prototipo está basado en el programa militar estadounidense Walrus, y contará con un sistema especial de sustentación denominado COSH (Control of structural heaviness) que le permitirá aterrizar, o detenerse en pleno vuelo comprimiendo y liberando helio. De hecho, la propia nave controlará su peso teniendo en cuenta el tipo de travesía que realize. Algunas especificaciones: Dimensiones: el prototipo medirá 64 metros de longitud, 32 de ancho y 16 de altura. Velocidad: Podrá alcanzar los 222 km/h, aunque la velocidad crucero rondará los 185 km/h. Será posible, incluso, mantener al ML866 completamente inmóvil en el aire. Alcance: 5000 kms. Altitud máxima: 3650 mts. Cabina: El espacio útil rondará los 500 metros cuadrados. Se podrá utilizar como oficina volante o nave de transporte de carga, que será de unas 60 toneladas en su fase final. Esta podría incluso incrementarse en el fururo. Una imagen comparando la cabina del ML866 con la algunos aviones: Primer vuelo previsto: 2010. En la página del prototipo hay mas info, en inglés, como también una animación de la vista en 360º del aparato. Fuente
Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha desarrollado un sistema para almacenar energía a partir de la pulpa de manzana desechada procedente de la fabricación de sidra y jugos. La pulpa de manzana se utiliza en la preparación de carbones activados que se destinan a conducir la corriente de los supercondensadores eléctricos, unos dispositivos que, por su gran capacidad de carga, podrían sustituir a las actuales baterías eléctricas. Teresa Alvarez Centeno, directora del proyecto en el Instituto Nacional del Carbón de Oviedo, España, afirma: "Hemos demostrado que con la gasificación de la pulpa de manzana con vapor de agua obtenemos materiales con un rendimiento similar a los existentes". La ventaja es que no contamina porque en su elaboración no se emplean productos químicos agresivos. El proceso de gasificación desarrollado por el CSIC consiste en calentar la pulpa de manzana a baja temperatura y en ausencia de oxígeno y, posteriormente, poner el material resultante en contacto con dióxido de carbono, vapor de agua u oxígeno, lo que aporta porosidad. Los poros proporcionan al material una mayor superficie para almacenar energía. Esta nota salió en la revista Muy Interesante del mes de diciembre de 2007. En la página del CSIC, buscando en la sección noticias, encontré la nota completa, que transcribo a continuación: Oviedo, J. N. La química ovetense Teresa Álvarez Centeno, que trabaja en el Instituto Nacional del Carbón -con sede en Oviedo, en La Corredoria-, ha desarrollado un nuevo sistema para almacenar energía eléctrica a partir de pulpa de la manzana procedente de la fabricación de sidra y zumos. Los resultados de laboratorio demuestran que este proceso, patentado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) -al que pertenece el Instituto Nacional del Carbón- junto con la Universidad de Neuch"tel (Suiza), es más sencillo, barato y menos contaminante en comparación con otros procedimientos similares que se utilizan en la actualidad. La pulpa de la manzana se utiliza para preparar carbones activados, material de carbono de gran porosidad, utilizado principalmente como absorbente para separar gases y líquidos. Los carbones activados se destinan, a su vez, a conducir la corriente de los supercondensadores eléctricos, dispositivos que por su gran capacidad de carga podrían llegar a sustituir a las actuales baterías eléctricas. Teresa Álvarez Centeno ha dirigido este proyecto de investigación, y resume su importancia: «Hemos demostrado que con la gasificación de pulpa de manzana con vapor de agua obtenemos materiales con un rendimiento similar a los existentes en el mercado». La principal ventaja del nuevo sistema respecto a los ya existentes es, según Centeno, su reducida capacidad contaminante, derivada de que en su elaboración no se utilizan productos químicos agresivos. Otros métodos dirigidos a la obtención de carbones activos a partir de residuos vegetales utilizan procesos de activación química. Estos agentes químicos, que son muy agresivos y requieren un proceso posterior de lavado, impiden que el sistema se pueda extrapolar a gran escala desde el punto de vista medioambiental. El proceso de gasificación desarrollado por el CSIC consiste en calentar la pulpa de la manzana a baja temperatura y en ausencia de oxígeno, para evitar que se queme, y posteriormente poner el material resultante en contacto con dióxido de carbono, vapor de agua u oxígeno, lo que le aporta porosidad. Los poros proporcionan al material una mayor superficie para almacenar energía. El método desarrollado por este equipo del Consejo añade a sus ventajas medioambientales un ahorro económico, ya que permitiría reutilizar un residuo, la pulpa de la manzana que generan las industrias de fabricación de sidra y zumos. Las empresas productoras de este residuo se ahorrarían el coste de eliminarlo, y las empresas productoras de este carbón activado obtendrían a cambio materia prima de forma fácil y económica. La técnica ha sido patentada en España y está en trámites para obtener la patente internacional. Existen muchas empresas interesadas en que este sistema se desarrolle de forma industrial, según han indicado fuentes del Instituto Nacional del Carbón. Entre las entidades que se han puesto en contacto con ellos al respecto se encuentra alguna asociación de sidreros asturianos. El principal reto al que se enfrenta la I+D en el campo de los supercondensadores es que además de ser técnicamente muy prometedores resulten competitivos desde el punto de vista económico. En este sentido este proyecto plantea la investigación en la preparación y optimización de carbones activos obtenidos a partir de la pulpa de manzana con una estructura porosa adecuada para ser utilizados como electrodos de supercondensadores. El nuevo procedimiento proporciona alternativas al aprovechamiento del residuo de la pulpa de la manzana, desarrolla un método de activación que presenta cambios sustanciales respecto a los procedimientos habituales y prepara carbones activados que presentan un alto valor añadido y las mejores perspectivas comerciales. Fuente
Diseñan un material capaz de eliminar cierto tipo de hidrocarburos Un grupo de investigadores de la Universidad de Granada ha logrado obtener un material que elimina varios tipos de 'hidrocarburos aromáticos' como el benceno, el tolueno o los xilenos. Se trata de disolventes orgánicos que son ampliamente utilizados por la industria de los hidrocarburos, y que también son generados por el tráfico urbano. De ellos, el que viene suscitando más interés es el benceno o ciclohexatrieno -C6H6- pues es un gas peligroso incluso en concentraciones bajas. Ello no es obstáculo para que se obtenga en grandes cantidades, pues se emplea para la fabricación de productos tan diversos como plásticos, pesticidas, detergentes, medicamentos o fibras sintéticas. El material desarrollado por David Fairén Jiménez, del Departamento de Química Inorgánica de la Universidad de Granada, es un aerogel monolítico de carbón. Su principal ventaja reside en que, además de retener las sustancias contaminantes, también resulta fácilmente regenerable, de modo que puede ser empleado en varias ocasiones. Según señaló Fairén, "no sólo es necesario utilizar materiales con un gran volumen de microporos -que es donde se producirá la retención de los contaminantes- sino también con una adecuada distribución de tamaños de poros. De esta manera, conseguiremos una buena eficiencia durante la eliminación y la recuperación de los BTX (benceno, tolueno y xilenos) tras la saturación del material". Además, el material es capaz de soportar los esfuerzos mecánicos provocados por vibraciones o movimientos. "Los materiales con los que hemos trabajado, los aerogeles monolíticos de carbón, son capaces de cubrir todos estos requisitos", afirmó el científico. Para el estudio de muestras porosas se han comparado técnicas de caracterización de superficies más tradicionales, como la absorción de gases, frente a otras de más difícil acceso, como la dispersión de rayos X a ángulo pequeño (SAXS). Estas técnicas ofrecen no sólo información sobre las características de estos materiales sino también sobre el estado físico de los contaminantes en el interior de la porosidad. La investigación forma parte de una tesis doctoral dirigida por los profesores Carlos Moreno Castilla y Francisco Carrasco Marín. Ha sido reconocida con un premio para Jóvenes Investigadores durante la IX Reunión del Grupo Español del Carbón. Los resultados han sido publicados en varias revistas especializadas, como "Carbon", "Journal of Physical Chemisty" y "Langmuir". Fuente
Un grupo de científicos británicos logra transformar el CO2 en metano El dióxido de carbono (CO2) es el principal responsable del cambio climático. Con el crecimiento industrial y poblacional de la Tierra, los sistemas naturales que regulaban la presencia del gas en la atmósfera ya no funcionan. Su eliminación es uno de los principales retos de los científicos que luchan contra el calentamiento global. En el intento de conseguir solucionar el problema, un equipo de investigadores británicos, dirigido por la española Mercedes Maroto-Valer, ha desarrollado una tecnología capaz de transformar el CO2, en gas metano, según ha explicado la científica vitoriana. Maroto-Valer es la máxima responsable del Centro para la Innovación en Captura y Almacenamiento de Carbono (CICCS, en su siglas en inglés) de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), un laboratorio pionero en la búsqueda de soluciones que permitan captar y procesar este gas para reducir la presencia de este gas de efecto invernadero en la atmósfera. El CICCS ya ha diseñado varios procedimientos para capturar el dióxido de carbono que emiten las industrias más contaminantes, como las centrales termoeléctricas, las compañías cementeras o las petroleras, y almacenarlo en sedimentos geológicos tales como pozos de petróleo o de gas ya agotados, minas de carbón o formaciones geológicas. Esta posible solución para reducir la presencia atmosférica de CO2, sin embargo, presenta algunos inconvenientes a tener en cuenta, ya que desconoce el tiempo máximo que el dióxido de carbono podría permanecer almacenado y existe el riesgo, "imprevisible", aunque "posible", de que se produzca una fuga a gran escala, lo que podría provocar graves consecuencias medioambientales. Para solucionar este problema, el centro que ha desarrollado una tecnología capaz de convertir el dióxido de carbono en gas metano, el principal componente del gas natural, gracias a un proceso similar a la fotosíntesis de las plantas. "Las plantas cogen CO2, agua y luz y lo transforman en azúcares. Nosotros hacemos un proceso parecido. También cogemos luz, agua y CO2, pero en vez de generar carbohidratos producimos metano", explica a Efe esta investigadora. Maroto-Valer asegura que la aplicación de esta tecnología a escala mundial permitiría obtener el "ciclo perfecto de la energía", dado que "se pasaría del CO2 al gas natural y de éste al CO2 nuevamente". "Sería la solución perfecta", subraya esta experta, que espera colaborar en un futuro en este proyecto con Matgas, un laboratorio de investigación en gases ubicado en el campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y participado por la empresa Carburos Metálicos, el CSIC y este centro universitario. Fuente: Madri+d Noticias