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Usuario (Argentina)
Restaurantes, bares y hoteles de la Argentina comienzan a aceptar la divisa, que nació en 2009; sin embargo, advierten sobre los riesgos de un sistema que no tiene respaldo de una entidad financiera El bitcoin, esa moneda virtual creada como alternativa al sistema bancario en 2009, ya ha generado su propio circuito en la Argentina, con múltiples empresas que cada vez más la aceptan como forma de pago. "Bitcoin no sólo es otra forma de abonar -de la manera más directa, al instante y con costos poco significativos-: es un nuevo modo de pensar y el experimento social más importante del momento", explica Ariel Aguilar, uno de los primeros argentinos en usar la criptomoneda. De hecho, para muchos el camino al mundo de la divisa en el país comienza al asistir a alguna de las charlas que este autodefinido "evangelista del bitcoin" da en el Espacio Bitcoin, ubicado en el microcentro porteño. Allí, lo primero que se ve son padres que necesitan enviar dinero (virtual) a sus hijos que estudian en el exterior; trabajadores freelance; turistas que quieren liberarse de los límites cambiarios, y, por supuesto, ahorristas. "Para ellos, el bitcoin es una forma de escapar de la inflación y una alternativa a sistemas de pago por sus altas comisiones", dice Joan Cwaik, emprendedor tecnológico que junto a Aguilar da conferencias sobre la divisa virtual. "Muchos se acercan por soluciones inmediatas, sobre todo cuando el precio del bitcoin aumenta", explica Rodolfo Andragnes, cofundador de la Asociación Civil Bitcoin Argentina. El bitcoin, esa moneda virtual creada como alternativa al sistema bancario en 2009, ya ha generado su propio circuito en la Argentina, con múltiples empresas que cada vez más la aceptan como forma de pago. "Bitcoin no sólo es otra forma de abonar -de la manera más directa, al instante y con costos poco significativos-: es un nuevo modo de pensar y el experimento social más importante del momento", explica Ariel Aguilar, uno de los primeros argentinos en usar la criptomoneda. De hecho, para muchos el camino al mundo de la divisa en el país comienza al asistir a alguna de las charlas que este autodefinido "evangelista del bitcoin" da en el Espacio Bitcoin, ubicado en el microcentro porteño. Allí, lo primero que se ve son padres que necesitan enviar dinero (virtual) a sus hijos que estudian en el exterior; trabajadores freelance; turistas que quieren liberarse de los límites cambiarios, y, por supuesto, ahorristas. "Para ellos, el bitcoin es una forma de escapar de la inflación y una alternativa a sistemas de pago por sus altas comisiones", dice Joan Cwaik, emprendedor tecnológico que junto a Aguilar da conferencias sobre la divisa virtual. "Muchos se acercan por soluciones inmediatas, sobre todo cuando el precio del bitcoin aumenta", explica Rodolfo Andragnes, cofundador de la Asociación Civil Bitcoin Argentina. Pagos virtuales Alojarse en hoteles como CheLulu, Argenta Tower Retiro, Hotel O-Baires en la Capital o Azur Real en Córdoba; comer en los bares y restaurantes porteños Rot, Antidomingo y Fukuro Noodle Bar, y comprar las entradas para el recital de Queens en el portal EntradaFan son algunas de las más de 200 opciones para pagar en bitcoins que aparecen en la Argentina. Ahora también se puede cobrar en bitcoins a partir de la generación de contenidos en el sitio Taringa! Hace unas semanas, la empresa prometió pagar a colaboradores en la moneda virtual. Hace poco tiempo, abrió Bitcoffee, un café del microcentro que acepta bitcoins como forma de pago. "El primer beneficio es que aumentan las ganancias al usar bitcoins, porque no tenemos que pagar comisiones (las tarjetas nos cobran entre 6 y 10%) y la transferencia del dinero a nuestra cuenta es inmediata", dice Matías Caputi, socio fundador del café. El espíritu emprendedor y la comunidad activa de entre 8000 y 20.000 personas que mueven, según indican sus impulsores, entre 70.000 y 80.000 dólares diarios -una unidad de bitcoin cotiza a US$ 237- son otras razones que incentivan el uso. Para Ariel Arrieta, CEO de NXTP Labs, "aunque faltan opciones para invertir en bitcoins, la oferta va a ser creciente". "Invertir en bitcoins es un riesgo, ya que no hay un organismo que regule y brinde garantías", admite Andragnes. Y señala: "Sin embargo, la criptomoneda ya ganó su espacio y va a cambiar la forma de hacer las cosas". Cuestionamientos Lucas Llach, economista y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella, es más crítico con la moneda, que, según dice, sufrió "una caída de 75% de su valor en los últimos 500 días, más que cualquier divisa estatal". Si bien pronostica el "triunfo del dinero virtual" -algo que ocurre, por ejemplo, en Dinamarca, donde se prevé que las operaciones financieras sean totalmente virtuales a partir del año próximo-, no considera que se deba al uso de bitcoins. "Utilizar las nuevas tecnologías para pagar es el futuro. Esto ocurre marginalmente con el bitcoin, pero mucho más con PayPal o M-Pesa, un sistema de pagos por celular revolucionó Kenya. Bitcoin aspira a más: una tecnología que crea su propia moneda. Eso es atractivo como ideal casi anarquista de rebelión contra el Estado", explica. En cuanto a la regulación estatal, el Banco Central de la República Argentina alertó sobre los riesgos del uso de bitcoins. "No son emitidos por este Banco Central ni por otras autoridades monetarias internacionales... no tienen curso legal ni poseen respaldo alguno", se lee en un comunicado que debió sacar la entidad ante el furor por la moneda. "Los riesgos... son soportados exclusivamente por los usuarios", concluye. "Como Internet sacó a las comunicaciones del control directo del Estado, Bitcoin saca al comercio y las finanzas de las manos del Estado", reflexiona Cwaik. No hay resumen.
Este año podrían haber policías robots de 1´60 m. de alto patrullando las calles y poniendo multas de aparcamiento. El “telebot”, desarrollado por el Florida International University´s Discovery Lab, ha sido probado sobre el terreno y está siendo puesto a punto. El robot humanoide de cabeza giratoria y manos hábiles se manipula con control remoto por medio de una persona que lleva un Oculus Rift en la cabeza y una indumentaria que rastrea el movimiento (chaqueta, bandas en los brazos y guantes). La voz del operador remoto se transmite a través del robot al desgraciado ciudadano . La expresión amenazante de Telebot no es por casualidad. Está diseñado de manera que pueda intimidar y mostrar un aire de autoridad. La justificación para éste , digamos Robocop, se fudamenta en la supuesta solidaridad para ayudar a oficiales discapacitados y veteranos a volver al trabajo. La realidad es que añade otro nivel de intimidación a un estado policial cada vez más militarizado y nos lleva un paso más cerca a la distopia del futuro donde robots autónomos se encargan de reforzar la ley. Como funcionan los robots policía.: “Según los robots sean cada vez más ágiles, podremos ver un aumento de policía robótica armada, incluso cuando las empresas puedan conseguir todas las demandas tecnológicas de una policía armada autónoma, habrán barreras políticas y sociales, Por ejemplo:. ¿Qué pasaría cuando un policía robot no funciona y hiere a alguien? ,Si un oficial de policía humano puede quedar impune ante un asesinato,¿ qué pasaría con un robot? Un robot policía está funcionando actualmente es el Knightscope k5 no lleva armas y sirve como vigilante para policías o clientes particulares. Tiene scáner de reconociento facial, captura audio, video 360 grados analiza las sustancias químicas en el aire, cartografía los alrededores con láser 3D y radar. Puede aprender a distinguir las “actividades sospechosas” de las normales. Los robots se han usado durante años para detonar o desactivar bombas, pero los robots policía están cada vez más siendo desarrollados para su uso contra la gente. A modo de ejemplo en 2011 un robot policía quemó una caravana después de disparar granadas de gas en vez de granadas sin llama. El Skunk Riot Control Copter está diseñado para “controlar muchedumbres “ disparando paintballs y gas pimienta hasta veinte veces por minuto de cada uno de sus cuatro barriles. También dispone de luces y lasers para confundir al supuesto manifestante y por supuesto toda una gama de capacidades de vigilancia de masas. La militarización y robotización de la policía federal de EEUU está relacionado con el programa DoD del Departamento de Defensa que en el año 1997 le hace tranferencias del exceso de equipamiento militar a los departamentos de policía, para ayudarles a luchar en la inmoral “guerra contra las drogas”, se calcula que la policía ha recibido más de 5.1 mil millones de dólares en equipamiento militar. El Department of Homeland Security forma parte del juego al conceder becas a los departamentos de policía que desarrollen tácticas para ayudar a luchar contra los terroristas que odian la libertad.

Bienvenidos a mi post Creo que no existe en el mundo alguien que no conozca la historia que algunos denominan de ciencia ficción, donde las maquinas creadas por el hombre se rebelan para destruirlo, aunque todavía no han creado un robots exterminador esto no es fantasía, hace años que las maquinas robots han ocupado el lugar de varios hombres, solo tenemos que ver la industria automatizada y los robots que se utilizan hace décadas en la producción agropecuaria, si miran bien, una cosa tan común para nosotros como un ordenador o un teléfono móvil manejan inteligencia artificial, y reemplaza la mano de obra humana. La primera advertencia: No se están creando lugares de trabajo u ocupación remunerada para los seres humanos que hacían las tareas que ahora hacen las maquinas, simplemente quedan descartados y “exterminados” condenados a la miseria por la desocupación. Cual es la idea: El humano desechable Viendo la situación actual del mundo y sabiendo que un hombre o mujer que quiera existir en una sociedad organizada, necesita desarrollar una actividad que le otorgue el derecho de recibir un salario, y que algunos gobiernos en este orden mundial no son capaces o no quieren producir fuentes de trabajo dignos, para absorber la mano de obra desocupada que dejan las grandes industrias y tecnología, la inteligencia artificial esta programada de tal manera que no nos identifica, no nos registra, y de acuerdo a su lógica estamos sobrando Seria tan fácil para los poderosos decir que teniendo la posibilidad que las maquinas nos ayuden en nuestras tareas, para producir bienes y alimentos necesarios, nos ocupemos de otras tareas menos complicadas, pero no hay un interés en eso. Vemos que algunos se ocupan en denunciar un complot “Iluminati” “Reptiloide” “Mason” “extraterrestre” como para desviar la atención de la verdadera razón que el ser humano vive en continuo conflicto y guerras, pobreza y en algunos casos ignorancia intencional impuesta por la tecnología, sabemos que hay humanos que ayudan a que esto suceda, pero ¿que harías si te dan a elegir entre callar la verdad, dar información falsa y ser un desechado mas? Resumen nivel 5: Las maquinas están reemplazando al hombre con complicidad de los gobiernos y medios de comunicación, y no es ciencia ficción ni complot “Iluminati” “Reptiloide” ni “Mason” o “extraterrestre” .
19/07/2013 - Suplemento La Palabra El invitado La motivación para escribir mis libros Por Marcelo Valko - especializado en Etnoliteratura (Buenos Aires) Una edición para el Malón de la Paz Se trató de la primera protesta indígena del siglo XX con semejante envergadura. Los kollas de la puna y de Oran, solicitaran la restitución de las tierras que les fueron usurpadas por latifundistas, que habían llegado al extremo de cobrarle arriendo hasta por los cementerios donde estaban enterrados sus ancestros. Ya en el período republicano, los kollas habían fracasado en todos los tribunales provinciales y nacionales. Pero en 1945 en el contexto argentino aparece un inquieto militar, llamado Juan Perón. Cuando hace la gira proselitista en el noroeste argentino, la gira electoral que lo iba a convertir en presidente a principios de 1946, pronuncia una serie de discursos donde sobresalen dos palabras mágicas. Dice: reforma agraria y expropiación. Y dice más: expropiar las fincas de Yavi y de India Muerta, que eran dos de las fincas que les habían usurpado, entre otros latifundistas, el tristemente célebre Robustiano Patrón Costas. Cuando Perón triunfa en febrero, los kollas deciden bajar a Buenos Aires, para recordarle a papacito Perón las promesas de campaña. Por primera vez, no será una delegación de dos o tres comuneros, serán ciento setenta y cuatro, un verdadero malón, y por las dudas, dado lo peligroso que es este país, se agregan la palabra paz. Ellos reclamaban un número muy superior de fincas, por supuesto, pero el coronel Perón había pronunciado esas palabras y había mencionado aquellas dos fincas. Ninguna protesta indígena tuvo la cobertura periodística del Malón. Semejante visibilidad momentánea, tiene que ver con el propósito inicial del gobierno de convertir a los maloneros y su reclamo en un ejemplo de los alcances y soluciones de la Nueva Justicia Social. La solución del pedido kolla sería inmediata. El gobierno estaba dispuesto a otorgar las tierras a los ciento setenta y cuatro kollas. Ciertamente una reforma agraria un tanto acotada, una reforma agraria de bolsillo. Radios, periódicos y noticieros cinematográficos como “Sucesos Argentinos” se ocupaban de kollas, brindándoles un espacio destacado con titulares, entrevistas y primeras planas. Finalmente el 3 de agosto ingresaron a la Ciudad de Buenos Aires aclamados por millares de porteños. Desde las ventanas de los edificios de la Avenida de Mayo los vecinos arrojaban flores al paso del Malón. ¿Flores ante el paso de una caravana indígena? El momento culminante es cuando el Malón llega a Plaza de Mayo. Era sábado. Trabajosamente los kollas avanzan por Avenida de Mayo atestada por miles y miles de personas. Y sucede lo que nunca había pasado. El presidente Perón no solo recibe al contingente, sino que sube a dos kollas al balcón de la Casa Rosada ante una plaza colmada de gente que los vitoreaba. Felizmente en el libro tenemos las fotos que lo prueban. Fue un momento único de la historia argentina. ¡Dos indígenas en el balcón de la Casa Rosada! ¡Jamás había sucedido! ¡Indígenas! Es un momento de alegría y sonrisas, pero acto seguido los aloja en “El Hotel de los Inmigrantes”. Alojan a los indios argentinos en el mismo lugar donde bajaban los extranjeros de los barcos. Esa es la idea que el Estado Nacional tiene de los indios. Nosotros no podemos tener indígenas, nosotros somos Europa, no somos Sudamérica. Entonces, los alojan en el Hotel de los Inmigrantes, algo patético. A partir de ese momento, el Malón abandona las portadas de los diarios y revistas. Después de acariciar el cielo con las manos y ser recibidos en el balcón de la Casa Rosada, el Malón terminará gaseado y metido a patadas en un tren de carga que lo destierra a la Puna. Parece contradictorio, pero el accionar del gobierno tiene su lógica. Una vez que el gobierno empieza a alimentar en forma mediática al Malón, el Malón empieza a extenderse como un reguero de pólvora. Comienzan a solidarizarse con su causa, los trabajadores del campo que no eran indígenas. De pronto todos querían hacer malones de la paz, los chacareros, los peones rurales, los pequeños arrendatarios. Era un efecto contagioso, terrible y peligroso. Tal como lo demuestra la investigación, si les otorgaban las parcelas a los ciento setenta y cuatro kollas, una lluvia de malones indígenas y de criollos necesitados de tierras se lanzaría sobre el Ejecutivo. El presidente no tenía opción, o les daba la tierra a los kollas afrontando lo que vendría después, o los borraba de la vidriera nacional. Así los maloneros fueron secuestrados, arrojados dentro de un tren y desterrados a sus provincias en un convoy con custodia armada.
El ser humano y la verdadera mentira El ser humano hiene una casa, y tiene problemas. Tiene dinero, y tiene problemas. Tiene un hijo, y tiene problemas. Tiene todo lo que quiere, y tiene problemas. No tiene nada... y sigue teniendo problemas. En mi vida he conocido hombres y mujeres con muchas posesiones y otros con muy poco, casi nada, pero todos con los mismos problemas, nunca se satisfacen. Comen y siguen con hambre. Dicen amar y se sienten rechazados, engañados, ignorados y usados. Ríen y lloran por el mismo motivo. Beben y siguen sedientos. Compran un vehiculo, o lo alquilan, y luego salen a correr desesperadamente. Derrochan en dietas para adelgazar más de lo que gastan en comida. Buscan “un buen pasar” viajan, y nunca llegan a ninguna parte, no admiten la muerte hasta que mueren...y dejan todo lo que tienen a otros humanos que tampoco se conforman con lo que reciben. Compran y venden todo lo que pueden con el angustioso deseo de pasar el tiempo, y luego se lamentan que el tiempo pasa. Se sienten importantes con cosas que en corto plazo convierten en basura, queriendo remediarlo le dan un valor a piedras, metales o papeles que no se corrompen, sin importarles corromperse ellos para conseguirlos. Siempre ambicionando lo que tiene el vecino, siempre fingiendo ser felices con lo que ostentan, y nunca reconocen que no son dueños de nada, todo lo que existe esta a disposición de quien quiera tomarlo, por medio del crimen, la estafa o la política. Es inútil, no hay vida en esta manera de vivir, es todo una mentira. Incluso estas palabras pueden ser una mentira también, pero siempre supe que reconocer cual es el problema es la única manera de encontrar el remedio. Lo cierto es que no se puede vivir así y ser feliz al mismo tiempo, todas las soluciones que el ser humano propone hasta hoy son solo formas de mantener este sistema, ignorando que el verdadero problema es mantener el sistema de querer vivir una mentira. Enrique Daniel Vasquez
Hola comunidad, gracias por los puntos y comentarios en el post anterior, aunque algunos me dijeron que es crap, acepto todo tipo de opiniones. Encontré este articulo de alguien que escribe y se expresa mejor que yo, pero piensa de la misma manera y lo quería compartir con ustedes si me lo permiten. Enrique Daniel Vasquez La fatiga de ser uno mismo Autor: Aquilino Polaino-Lorente La autoestima no es nuevo derecho humano, como muchos piensan, sino un deber que cada persona para consigo misma. Pero no sabemos cómo lograrlo ¿No estará el hombre fatigado de estimarse a sí mismo a pesar de tantas frustraciones? Recomenzar cada día ese frágil proceso de auto exaltación no resuelve los problemas humanos. La fatiga es una característica que, de forma lamentable y generalizada, afecta hoy a la mayoría de las personas. Es lógico, si contemplamos el ir y venir, el movimiento incesante, la vida urgida a que el activismo somete al vivir humano. Pero más allá del natural cansancio físico, consecuencia del ajetreo, la fatiga añade ciertas peculiaridades a esta situación vital y humana. Hombres y mujeres parecen no hacer pie en su propia existencia. Hacen muchas cosas, pero probablemente ninguna les produce la satisfacción que buscan. El avance tecnológico nos arrastra a un escenario un tanto revolucionario e imprevisible, multiplica nuestras capacidades y el rendimiento en el trabajo y al incrementarse los recursos técnicos parece como si nuestras facultades se hubieran potenciado de forma casi ilimitada. La sociedad del siglo XXI, sociedad del conocimiento y de la comunicación, se siente sola y, sobre todo, se ignora a sí misma, ni siquiera la Psicología le ha ofrecido resultados satisfactorios; sin duda, poco cabe esperar del psicologismo que caracteriza a la posmodernidad. Mientras tanto, persiste la fatiga psíquica, el cansancio crece, las ilusiones se extinguen, el horizonte vital se estrecha y la mente se repliega y atrinchera en ella misma, desesperada por no saber a qué atenerse para solucionar el problema. Se escribe y se habla en todos lados de la autoestima, y en muchos surge el deseo de gritar: ¿Dónde está, autoestima, tu pujanza y vitalidad?, ¿dónde tu alegría de vivir, la seguridad con que adornabas a las personas en que habías fijado tu residencia? Se nos dice que es necesario autoestimarse, pero no sabemos cómo; las estrategias que nos enseñan apenas si lo logran. ¿No estará también el hombre fatigado de estimarse a sí mismo a pesar de tantas frustraciones? Recomenzar cada día ese frágil proceso de autoexaltación no resuelve los problemas humanos. Más bien emergen nuevas preocupaciones por el propio cuerpo, por el bienestar y la calidad de vida, por la salud, por los problemas económicos, etcétera. Al cuerpo se le atiende hoy en exceso, sin que por ello se le entienda. La fatiga de ser uno mismo es un hecho que desvela las profundas transformaciones que se producen en las actitudes, en el modo de lidiar con la individualidad; y a su vez, guarda relación con los notorios cambios normativos que han convulsionado los estilos de vida actual. SE PRIVATIZA LA PROPIA EXISTENCIA Pesa mucho sobre la frágil espalda de la persona el tomarse a sí misma tan en serio, la lucha titánica y sin sentido por hacerse a sí misma a partir de un sentimiento relativo a su personal insuficiencia. Esta fatiga descubre las numerosas aspiraciones sociales del hombre y, se estime la persona o no, sufre la desazón que produce la ambigüedad de no saber si alcanzará su propio destino, es decir, el modelo que se había prefijado para ser ella misma. Pero –y esto es lo más grave– para la travesía que ha de realizar con su vida el hombre de la calle, el ciudadano corriente no dispone de la necesaria carta de navegación, le han hurtado las referencias que debieran permitirle llegar a un puerto seguro. ¿Tiene algo de particular que se sienta perdido, desorientado, roto y fatigado? A esto conducen numerosos factores: el modelo antropológico implícito, lo que se piensa que es o debe ser el hombre; las representaciones que debe asumir para una conducta políticamente correcta y la normativa a la que debe someterse la propia conducta –se esté o no de acuerdo con ella–, de manera que se pueda calificar como adaptativa y bien autorregulada. Se agregan muchos otros factores como la lucha entre las necesidades económicas y la competitividad social, la nostalgia de las tradiciones que amenazan con extinguirse y la voracidad del progreso que no acaba de llegar, el afán por la igualdad y la forzosidad de la diversidad, la sed de justicia y la tolerancia ante quienes desvían su comportamiento, etcétera. No es fácil escapar a tantas contradicciones. Se entiende tanta fatiga en torno a la realización de la propia vida. Con estos presupuestos es lógico que algunos opten por el individualismo, es decir que diseñen su trayectoria centrada en el propio yo. De cualquier modo será un individualismo condicionado y dependiente de las circunstancias en que el hombre vive. Y por eso, siempre será fatigoso, porque hoy debemos cumplir con demasiadas expectativas; nadie se ha dado a sí mismo los valores por los que quiere optar y que suelen inspirar el diseño de su propio proyecto biográfico. Las nuevas necesidades consumistas exigen cada vez mayores esfuerzos para obtener un éxito que es probable que el cansancio le impida disfrutar. De ahí que se apele al consumo de sustancias psicotrópicas que estimulen el humor y tonifiquen el ánimo fatigado. Se facilita una confortable dependencia y se da la espalda al sufrimiento sin preguntarse por sus causas. El ideal político moderno ha hecho al hombre propietario de sí mismo, un individuo soberano, incapaz de subordinarse voluntariamente a nada ni a nadie. El hombre moderno ha logrado privatizar su existencia, con la consecuente regresión de la vida pública. Esa nueva libertad reduce a las tradiciones y a las cuestiones antropológicas de siempre a meras ilusiones retrospectivas. ¿SOBREVIVIRÁ LA AUTOESTIMA EN LA CULTURA DEL VACÍO? En la última década del pasado siglo, se alzaron muchas voces pronosticando el auge del individualismo radical en la sociedad del futuro. Hay indicios más que razonables para sostener esta sombría predicción. Para Lipovetsky (1986), la era del vacío se define así: «El ideal moderno de subordinación de lo individual a las reglas racionales colectivas ha sido pulverizado, el proceso de personalización ha promovido y encarnado masivamente un valor fundamental, el de la realización personal, el respeto a la singularidad subjetiva, a la personalidad comparable sean cuales sean por lo demás las nuevas formas de control de homogeneización que se realizan simultáneamente. Por supuesto que el derecho a ser íntegramente uno mismo, a disfrutar al máximo de la vida, es inseparable de una sociedad que ha erigido al individuo libre como valor cardinal, y no es más que la manifestación última de la ideología individualista». Este individualismo arrogante surge como consecuencia de un cierto absolutismo: el de las mayorías. De qué le sirve a la persona luchar por ser la mejor, si finalmente tendrá que ajustarse al criterio anónimo de las mayorías. Además, no hay ninguna instancia superior a qué apelar cuando se discrepa con ellas, que acaban por erigir el único criterio de verdad, que se alcanza por un simple procedimiento cuantitativo: la suma de votos. Este árbitro absoluto quita a la persona la convicción de que es un ser abierto a la verdad, no sometible ni subordinado al recuento estadístico. Ante ello, surge otro tipo de individualismo, el individualismo de la singularidad, origen y a la vez consecuencia de que la persona se autoexcluya antes de que se le margine. Es el momento de la soledad y el aislamiento voluntarios. De aquí que se prefiera estar satisfecho consigo mismo, con independencia de que su comportamiento se ajuste o no al de los demás. Este modo de conducirse se fundamenta en la ideología que postula la doctrina de que «el individuo tiene valor infinito y la comunidad valor cero; que al individuo se le atribuye el valor predominante de finalidad respecto de la comunidad (el medio) de que forma parte». Tanto se cierra la persona en sí misma que llega a creer que no tiene responsabilidad alguna para aquellos con quienes se relaciona funcionalmente. En una sociedad así, nadie es responsable del otro, sólo lo es el que pierde (Mèlich, Palou, Poch, y Fons, 2001). Hoy importan más los derechos del yo que los deberes del nosotros. La autonomía personal manda sobre cualquier otra peculiaridad o característica humana. El reconocer que cada persona ha de crecer, realizarse, afirmarse en su valor, autorrealizarse y actuar según sus deseos. Todo ello sin servidumbres ni compromisos previos o futuros con los demás, que puedan frustrar la autonomía proyectada. Ésta es una de las profundas razones por las que la autoestima está de moda y no hace sino crecer, pero crece más como moda que en las personas. La excesiva ocupación por el yo hace que comparezca de inmediato la preocupación por el mi (mi cuerpo, mi salud, mi tiempo, mis cosas, mis proyectos, mi aburrimiento, etcétera). El yo exige el mi, del que resulta inseparable y casi indistinguible, como proyección que es precisamente de ese yo. CUANDO EL INDIVIDUALISMO SE VUELVE CONFORMISMO Aislarse y negar la presencia del otro es propio del individualismo. Se trata de no llamar la atención y así se logra la más perfecta despersonalización; por eso, tiende a camuflarse con el conformismo. Pero, ¿cómo no llamar la atención si cada persona es un ser único, irrepetible, singular, insustituible, incomparable, impredecible e incognoscible? Si la persona cierra sus ojos a la realidad y sus oídos a cualquier llamada del otro, si su comportamiento sigue el principio de cada quien a lo suyo, entonces será conforme. Y si su conducta se conforma con lo previsto, él mismo se vuelve igual a cualquier otro, por lo que, en apariencia, no constituye problema alguno. Constituiría un problema –y muy grave, por cierto– si su conducta no se homogeneiza según la media, si se diferencia y distingue de los demás, si se aparta de la otredad institucional igualitaria o si, sencillamente toma partido por lo que en el fondo de su corazón considera que ha de hacer. El yo se comporta como voraz devorador de los problemas ajenos; basta que le sean presentados en la corta distancia o que disponga de alguna información acerca de ellos –tanto peor cuanto más próxima al yo esté la fuente interpeladora– para que el problema del otro y su exclusión se transforme inevitablemente en el propio problema. Lo mismo acontece con la otra expresión igualitaria y conformista que reza con una cierta belle indifférence (cada uno a lo suyo). En efecto, si cada persona está en lo suyo, en su juego, en sus faenas, en sus problemas, no hay lugar para el encuentro, ni para la acogida, ni para la formación del nosotros ni para la activa participación en el juego del otro. Si al yo no se le deja participar en el juego de los otros, es lógico que se aburra; si experimenta que se le excluye del juego de los otros se sentirá relegado y minusvalorado, si es que no ninguneado. Ninguna de esas experiencias es buena ni reconforta el yo ni la autoestima personal. No parece que el conformismo igualitario aporte algún bien a quien adopta esta postura. Si cada individuo es autónomo y se desvincula de todo compromiso con su prójimo, no queda más salida que la de la angustia. La exaltación del individualismo ha reducido a la persona a un mero número: una persona, un voto. La sociedad y su regulación política se rigen hoy por la regla de las mayorías. La persona exalta su autonomía al mismo tiempo que se agiganta su conformismo. El resultado es un mundo de personas sin hambre de aprender, denso de problemas intergeneracionales, que rechaza a quienes han hecho del afán de servir y abrirse a cada tú singular y encarnado, con rostro humano, el ideal de sus vidas. EL PERSONALISMO INTEGRA AL «NOSOTROS» Es probable que una de las soluciones al individualismo sea la del personalismo. El paso de uno a otro precisa la comparecencia del otro. La persona es un ser dialógico. Su necesidad de diálogo es tal, que sin él no hubiera llegado a ser quien es. La aparición del tú hace significativo al yo. Sin tú, el yo permanecería ignorante de sí mismo. La autoestima aparece cuando hay otro, porque si no hay un tú, ¿cómo me puedo conocer yo? Sin tú no hay nosotros, ni tampoco autoestima posible. Sin el nosotros no es posible la vida humana en la sociedad. Esto muestra que la autoestima no debe llevarse a cabo en contextos individualistas, que la misma cultura –el cultivo de la persona– no se sostiene en el individualismo, por lo que es en sí mismo contradictorio hablar de conceptos como cultura individualista. En un contexto personalista, lo natural es que en la medida que el yo crece, el tú crezca también. En cambio, ante un yo que se dilata, adensa y endurece en su replegarse sobre sí mismo, lo más probable es que el tú que tiene enfrente se empequeñezca, oculte, pase inadvertido y desaparezca. He aquí dos formas muy diferentes del crecimiento del yo y de la estima que suele acompañarle. Las diferencias que se alcanzan no sólo afectan al tú de la relación, sino que se vuelven y reobran contra el mismo yo. El tú hace grande al yo y no este último a sí mismo. El yo crece cuando se sirve al otro. Servir es sinónimo de crecer, desarrollarse, desprenderse y olvidarse de sí hasta liberarse. SER LIBRE, TENER LA VIDA E N LAS MANOS El ideal de la emancipación ha abolido la dirección de todo comportamiento; ahora sólo se tiene en cuenta la situación en que cada quien debe construir su propio destino, de modo individual y aislado. Al quedarse el hombre sin referencias estructurales, sin los límites que jamás debería haber sobrepasado, apenas le queda otro derecho que el de escoger una opción –verdadera o falsa–, para llegar a ser quien pretende ser, para llegar a ser sí mismo. Todo esto es compatible con disponer de una alta autoestima y, a la vez, odiarla y odiarse en cuanto tal. Así, la elección –descontextualizada y privada de toda referencia– amenaza a esa persona con someterla a un movimiento permanente, sin que acierte a encontrar la salida del laberinto de hacerse a sí misma. El hombre es, pero no está hecho. Cuando el hombre nace es sólo una posibilidad de proyecto. Es verdad que hay factores condicionales en la trayectoria de cualquier persona, pero los condicionamientos no son tantos ni tan vigorosos que anulen la libertad. Ser libre significa tener la vida en las manos. Siempre que actuamos lo hacemos por algo y para algo; si no lo hiciéramos así, nuestro comportamiento no tendría sentido. Cuando hay una conducta motivada por un proyecto, uno se alegra de las renuncias que conlleva, porque está comprometido con su decisión, que es libre. En el proceso de conocerse a sí mismo, se cometen muchos errores respecto del propio conocimiento, por estimarse a la baja o por sobrestimarse más allá de lo que es objetivamente razonable. En este aspecto vital reside también la importancia de la autoestima. Desarrollando los valores positivos que cada persona tiene y quiere desarrollar libremente con la ayuda de los demás, es como se logran las virtudes, que son las que hacen valiosas a las personas. Hay que acabar con la ignorancia acerca de sí mismo y con la sobrestimación de lo negativo, porque eso constituye el más radical pesimismo antropológico, bajo cuya sombra no es posible el crecimiento personal. Para ello es preciso proponérselo, proyectarse activamente, lanzarse hacia unos valores concretos y desarrollar las virtudes correspondientes. Creciendo la virtud es como mejora la estima personal. Pero es preciso no olvidar la fragilidad de la condición humana, los límites que, por conocidos, hemos de asumir y modificar en lo posible. La propia vida se estimará en más o en menos, en función de que se consiga o no el comportamiento deseado y la exitosa imagen social que lo suele acompañar. El mero desear por desear parece estar tocando fondo y se muestra ahora inapetente y hastiado. De acuerdo con los nuevos ideales individualistas se establecen nuevos principios: tu estima depende de lo que valga tu yo, el valor cuesta tanto como el éxito que obtenga y, entonces, has de comportarte de acuerdo con lo que la sociedad juzgue exitoso en cada momento. Es lógico que una autoestima configurada así no sea capaz de crear vínculos sólidos, vigorosos y comprometidos. LA AUTOESTIMA COMO INSTITUCIÓN SOCIAL La autoestima del individualista, liberado de todo marco de referencias, ha logrado abolir su responsabilidad. Esto le deja un vacío por dentro y culpable por fuera. La temporalidad en la que vive el individualista es un tiempo sin futuro ni energía. El nuevo individualismo democrático deja a las personas sin ningún soberano que decida por todos, ni ningún guía religioso que oriente nuestras decisiones. La misma interioridad resulta hoy una ficción que apenas si denota lo íntimo de uno mismo. El yo individualista de muchas personas se manifiesta hoy bajo las apariencias del ser único soberano, socialmente vigente. De un soberano cada vez más próximo a la depresión, puesto que ha suprimido cualquier valor en el mapa axiológico, que sirva para configurar su propia identidad. Y, naturalmente, está cansado, ¡muy cansado!, demasiado cansado de tanto esfuerzo, sin que ni siquiera haya logrado tomar conciencia de su identidad personal. Para llegar a ser uno mismo es preciso separarse de sí, descubrir al otro; por el contrario, hoy se prefiere la construcción individualista del propio yo. Pero este esfuerzo a nada conduce, pues, aunque la sociedad ahora insta a alcanzar un elevado nivel de autoestima –efecto de su institucionalización social–, el hecho es que se ha desfondado, precisamente, porque se toma como un absoluto, que la frustra e impide. Al moderno individualista le queda la capacidad, sí, de bracear con desesperación en el vacío de su existencia. La mayoría de las veces, una experiencia insoportable e inútil. De aquí surge también el recurso de los psicofármacos y de las psicoterapias, para sobrenadar en el conflicto. Este recurso puede mejorar el propio comportamiento e incrementar la autoestima, pero con el grave riesgo de que la actividad personal se vuelva una acción mecánica, automática y com AUTOESTIMA, DEPRESIÓN Y PSICOFARMACOLOGÍA La cultura del narcisismo contribuye, sin duda, a la hipertrofia del yo cuyas consecuencias, entre otras muchas, son el aislamiento social, las experiencias de vacío existencial, violencia, enajenación y huída de sí a través de las numerosas adicciones. La relación con un tú enano agiganta el yo, pero también, casi siempre lo neurotiza. Una relación así, no genera tejido social, más bien lo disuelve y, en consecuencia, crece el aislamiento, la soledad, es decir, el déficit en la autoestima. Cuanto más crece el yo, más se robustece el pensamiento mágico infantil que aleja de la madurez y disminuye la capacidad de amar. Ante la ausencia del propio conocimiento, sólo cabe huir de sí mismo, pero este absurdo tiene un buen parangón en el mito de Sísifo, pues nadie puede huir de sí, desde sí. Ésta es la raíz de la pérdida de la autoestima y de la inmadurez de muchas personas. Eso sucede cuando se corre sin saber a dónde, o se vive la vida sólo desde la máscara que no se es. Ese proceder no parece la estrategia más conveniente para aumentar la autoestima, que, por otro lado tampoco es un nuevo derecho humano, como algunos piensan. Por el contrario, es apenas un deber que cada persona tiene para con ella misma, para ser ella misma, para llegar a ser quien es, quien debe ser, de manera que pueda alcanzar, desde la libertad, autoexpropiarse en favor de los otros, que eso es amar.
¿Cual es la verdad? Enrique Daniel Vasquez Dos amigos sentados frente a frente, compartiendo una mesa, sobre la mesa, una taza. -- ¿Ves esta taza? – Si la veo, claro. --¿tiene un asa verdad? --Así es. -Dime ¿de qué lado de la taza está el asa? –Yo la veo del lado derecho. – Ahora dime ¿de qué lado veo yo el asa de esta taza? – Viendo que tu estas frente a mí, para ti debe estar del lado izquierdo. --Así es, ahora dime ¿cuál es la verdad? – Ja já, estábamos hablando de cuál es la verdad y ahora hablamos de nuestro punto de vista ¿cierto? – ... ¿Acaso la verdad es solo nuestro punto de vista? ¿O existe una verdad que no admite discusión y es igual para todos? La verdad que el asa de la taza no se encuentra ni a la izquierda ni a la derecha, sino en la parte exterior de ella, y no importa que visión tengamos, esa verdad nunca cambiará. Si no podemos entender esa verdad tampoco entenderemos el universo que nos rodea, estaremos limitados solo a nuestra propia visión de las cosas.
Hola gente aqui no hay fotos, está en categoria de "Apuntes y monografías" si no quieren leer no es mi problema, no quiero conformar a la masa, solo compartir algo de lo que escribo. Gracias Admiro al trabajador que todas las mañanas o las tardes o las noches, mal o bien dormido, mal o bien comido sale de su casa mal o bien confortable, mal o bien abrigado, o transpirando, corriendo el trasporte que se le escapa por unos segundos y se apretuja para que lo lleven a su rutina diaria, admiro esta gente que lucha por horas y horas para ganarse honradamente su pan y el de los suyos, lucha con el encierro, la rutina, con el cansancio de su cuerpo y el dolor también y estar lejos de su hogar durante mucho tiempo, sabiendo que mucho de su esfuerzo le sirve a otras personas para que vivan en mansiones rodeados de abundancia y ocio y cualquier otra cosa que se les ocurra, y por otro lado me entristece el loco el que no razona, el que vende y compra ilusiones el que delinque creyendo en su locura que también es un trabajo, me entristece la gente que compra nada porque no sabe que hacer con su dinero porque le mienten y se cree las mentiras, que se siente solo o esta solo, y no sabe que hacer con su tiempo y su necesidades, me da tristeza ver y escuchar y algunas veces leer, a personas que cuentan sus historias de abandono, desamor, mal trato, amores no correspondidos, muerte de seres queridos (como si la muerte no fuera algo natural de esta vida y fueran los únicos que se les ha muerto alguien ), estados depresivos, violentados y violentos, renegando de Dios descreídos de todo, convencidos que ellos no son causantes de nada que siempre son los otros los malos, o aquellos otros los que tienen un Dios que les da bendiciones que obra en sus vidas pero que también ese mismo Dios permite que un inocente sea violado y asesinado sin intervenir, aquellos que se creen privilegiados en que su Dios está con ellos los bendice y cuando un niño inocente es sometido a los mas brutales vejámenes y torturas antes de morir, ¿ pensaran que algo malo habrá hecho para merecer eso? Me entristecen los que esperan el amor como si ellos supieran que es eso, o los que buscan el amor en los demás y no lo encuentran en ellos mismos, los que creen que se “enamoran” de alguien y nunca se “enamoran” de ellos, los que matan o desean la muerte de otros, convencidos que eso le dará lo que no tienen. Pero esa tristeza que siento y también esa impotencia de saber que no voy a poder arreglar ni cambiar nada en los demás, se convierte en determinación, felicidad y esperanza, cuando razono que al único que puedo cambiar es a mi. No esperando yo la ayuda o la bendición de Dios (ya tengo demasiado si miro el universo), yo ayudando a Dios para hacer el milagro, porque él es el arquitecto de mi existencia y yo solo un humilde ayudante. La vida en todas sus manifestaciones, es alegría y felicidad, la muerte no existe, aun siendo un paso a la nada y el fin de todo, como algunos lo creen, sigue siendo nada.

En los tiempos de Windows 3.1 no me interesaba Internet solo tenia una PC para experimentar con MS-DOS y algunos programas que estaban tan buenos que te sorprenderías aun hoy, con Windows solo usaba Word de Office 97 para escribir algunas cosas, porque siempre pensaba completar un libro que al final nunca terminé pero algo escribí No me interesaba Internet todavía cuando llegó Windows 98 segunda edición, total para comunicarme ya tenía mi teléfono celular Tango 300 de Motorola que era una compañía que fabricaba equipos de comunicaciones de los mejores y muy reconocida entre los radioaficionados de los cuales en un tiempo también formé parte Antes de Internet, la radiocomunicación era la forma que teníamos los amigos de conseguir información. Incluso de colaborar con la comunidad y “defensa civil” en caso de emergencias teníamos una frecuencia fija, que nadie podía usar y era manejada por el estado, la “red de emergencia” era solo para eso. La cuestión que así los Radioaficionados podíamos conseguir medicamentos, traslado de enfermos y un montón de cosas útiles y urgentes. Obligatorio, tramitar una licencia que no era fácil obtener, mi licencia de Radioaficionado (ya no la tengo nunca la renové) era LU8DVA y sin ella no podía transmitir porque te rastreaban y no dudes que te encontraban y podías ir preso. Cuando lanzaron Windows XP, me puse a estudiar redes, Internet, dominios .com .com.ar, y todo lo relacionado con la Web Ya reparaba PC porque a la electrónica, me dediqué después de mi experiencia con la radio donde hacíamos nuestros propios equipos de transmisión y recepción (Usábamos válvulas) y competíamos quien tenia mayor potencia. Nada mas por ahora, después con el tema de los teléfonos que se dicen inteligentes, y su limitaciones para navegar la Web.

Tal vez este sea uno de mis últimos crap en Taringa, me falta un año para cumplir las seis décadas de vida, y estoy feliz, y ya estaba feliz cuando había llegado a los cincuenta, así que van nueve años de yapa, lo bueno es que si mantenemos la salud y no sufrimos ningún accidente, todos vamos a llegar a esta edad. Todos algún día van a entender de que hablo, y otros pensaran que falta mucho sin percatarse que los años pasan rápido. Cuando era pendejo y tenia “ideales”, pensaba que podía cambiar el mundo, me tocó vivir una época donde se hablaba del “Hombre nuevo” y otras pelotudeces parecidas, pero después descubrí que la vida no te alcanza para nada, y menos la juventud. Cuando surgió el movimiento Hippie yo era muy niño pero pude conocer todo el negocio que en años posteriores, generó ese grupo de los hijos de los mas ricos de USA, que querían renegar de sus padres para no tener que trabajar como ellos, y que al final volvieron con “la cola entre las patas” a pedirle a papi que le dé un puesto en la empresa para no morirse de hambre Y hacían música mucha música, obras de teatro, con letras que hablaban de amor y paz de un mundo sin fronteras, de hacer el amor y no la guerra, tantas boludeces hacían que los empresarios organizaban espectáculos vendían discos, libros, ropa, (droga) jajaja y tanta gente se hizo millonaria gracias a estos pelotudos que no tenían nada que hacer, y solo querían “ponerla” todo el tiempo sin parar, ni siquiera para comer ¿Encuentran alguna similitud con estar aquí? Bueno no escribo mas porque a los nenes mantenidos que pasan el tiempo queriendo ganar “Karma” (jajaja hasta eso también se repite) no les gusta leer como a mi cuando era adolescente. Ahora denuncien, hagan chistes, rían mucho que eso es bueno. Me olvidé que no les gusta que les digan lo que tienen que hacer, que boludo.