El ser humano y la verdadera mentira
El ser humano hiene una casa, y tiene problemas. Tiene dinero, y tiene problemas. Tiene un hijo, y tiene problemas. Tiene todo lo que quiere, y tiene problemas. No tiene nada... y sigue teniendo problemas.
En mi vida he conocido hombres y mujeres con muchas posesiones y otros con muy poco, casi nada, pero todos con los mismos problemas, nunca se satisfacen.
Comen y siguen con hambre. Dicen amar y se sienten rechazados, engañados, ignorados y usados. Ríen y lloran por el mismo motivo. Beben y siguen sedientos. Compran un vehiculo, o lo alquilan, y luego salen a correr desesperadamente. Derrochan en dietas para adelgazar más de lo que gastan en comida. Buscan “un buen pasar” viajan, y nunca llegan a ninguna parte, no admiten la muerte hasta que mueren...y dejan todo lo que tienen a otros humanos que tampoco se conforman con lo que reciben.
Compran y venden todo lo que pueden con el angustioso deseo de pasar el tiempo, y luego se lamentan que el tiempo pasa. Se sienten importantes con cosas que en corto plazo convierten en basura, queriendo remediarlo le dan un valor a piedras, metales o papeles que no se corrompen, sin importarles corromperse ellos para conseguirlos.
Siempre ambicionando lo que tiene el vecino, siempre fingiendo ser felices con lo que ostentan, y nunca reconocen que no son dueños de nada, todo lo que existe esta a disposición de quien quiera tomarlo, por medio del crimen, la estafa o la política.
Es inútil, no hay vida en esta manera de vivir, es todo una mentira. Incluso estas palabras pueden ser una mentira también, pero siempre supe que reconocer cual es el problema es la única manera de encontrar el remedio. Lo cierto es que no se puede vivir así y ser feliz al mismo tiempo, todas las soluciones que el ser humano propone hasta hoy son solo formas de mantener este sistema, ignorando que el verdadero problema es mantener el sistema de querer vivir una mentira.
Enrique Daniel Vasquez