Rofimo1420
Usuario (España)
Que es lo que se necesita para poner en marcha un programa de implantes coclearesLa técnica del implante coclear no consiste simplemente en la realización de unaintervención quirúrgica. La puesta en práctica exige la organización de un programaque asegure: La correcta elección del candidato, la efectiva ejecución de la cirugía yde la programación, una adecuada y suficiente rehabilitación, la estrechacoordinación entre los especialistas que integran el programa y el apropiadoseguimiento del paciente implantado junto al mantenimiento del aparataje.Con la finalidad de atender todos estos aspectos, será preciso contar con un equipomultidisciplinar que, de forma coordinada, sea capaz de cubrir cada una de las etapasque conforman un programa de Implantes Cocleares: Selección, Cirugía, Programacióny Rehabilitación .Los profesionales o unidades que habrán de integrar este equipo son:1. Especialista en Otorrinolaringología con experiencia en cirugíaotológica.2. Otoneuroradiólogo.3. Unidad de Audiología,4. Audioprotesista.5. Psiquiatra.6. Psicólogo.7. Logopeda.8.Foniatra9. Unidad Programación.10. Unidad que dé soporte técnico al mantenimiento del ImplanteCoclear.Cuando se trate de un programa de implantes cocleares dirigido a la poblacióninfantil, los distintos especialistas y unidades arriba mencionados deberán contar conuna amplia experiencia profesional en la atención de niños hipoacúsicos. En estoscasos se deberá contar con la colaboración de los profesores especialistas en audición ylenguaje que traten al niño en el ámbito escolar.Otros profesionales como neuropediatras, asistentes sociales, neurofisiólogos, etc.Pueden ofrecer una gran ayuda en determinadas situaciones, por lo que es recomendabletrabajar en un entorno que favorezca la colaboración de los mismos.Al menos un miembro de este equipo asumirá las funciones de coordinador. Esteno solamente coordinará el trabajo de todos los especialistas, sino que además seocupará de que los candidatos reciban una extensa y apropiada información sobre elprograma de Implantes Cocleares, velando también por el correcto seguimiento delpaciente una vez haya sido implantado.El programa y por lo tanto los especialistas que lo integran, deberán disponer de losmedios apropiados para llevar a cabo su misión. Por ello, habrán de estar endisposición de efectuar todas y cada una de las exploraciones anteriormentecitadas en el capítulo de “Pruebas de Selección y Seguimiento”.El número de implantaciones que practique un equipo habrá de ser suficiente ycoordinado. Por lo tanto, no es recomendable iniciar un programa de implantescocleares para tratar a un reducido número de pacientes al año, como tampoco lo es elimplantar, en un corto período de tiempo, a una gran población a la que conposterioridad difícilmente se le podría atender personalizadamente. Por otra parte,también ha de considerarse que, siendo la implantación coclear una cuestión de porvida, a medida que transcurra el tiempo y aumente el número de implantados, losrecursos dedicados a su seguimiento habrán de crecer en la misma proporción. Loexpuesto aconseja la creación de una Red Nacional de Centros de ImplantaciónCoclear, integrada por centros experimentados y altamente cualificados en la materia,constituyendo unidades de referencia para la atención de aquellos candidatos o usuariosde un implante coclear.Por último sugerir la conveniencia de tener experiencia en implantados adultospostlocutivos antes de iniciar programas dirigidos a niños o a prelocutivos en general.No solamente existen marcadas diferencias en la fase de Selección, sino también en lasde Programación y Rehabilitación. En los niños será preciso contar con personalespecialmente formado para la programación del implante y, asimismo, coordinar laslabores de rehabilitación que se lleven a cabo en el entorno familiar, escolar,hospitalario y a nivel de las unidades de logopedia. Solamente, unificando esfuerzosse obtendrán los resultados deseados.Implante Coclear
PROGRAMACIONAproximadamente un mes después de la cirugía en la que se colocaron los componentesinternos del implante coclear, se procede a adaptar los elementos externos de dichoimplante constituidos fundamentalmente por el micrófono, el procesador y el transmisor.Si bien existen diferencias de unos modelos de implante a otros, el procesador debe de serprogramado o activado según las características propias de cada paciente. En dichoproceso se habrá de contar con personal especializado y con el equipo material apropiadoal implante elegido. En pacientes no colaboradores, el empleo de técnicas telemétricas queinforman sobre las respuestas neurales obtenidas a partir de la estimulación de loselectrodos implantados, resulta de gran utilidad para determinar el mapa auditivo durantela programación del implante coclear.La programación del implante coclear deberá ser revisada periódicamente, pues a lo largode la evolución se irán produciendo cambios que precisarán nuevos ajustes en la forma deestimulación de los electrodos del implante. Estos controles también permitirán detectar ydiagnosticar fallos en el equipo, facilitando así su pronta reparación.La estrategia de programación varía en función del paciente. Así por ejemplo, en el caso deniños menores de 5 años, es incluso preciso, antes de comenzar la programación,condicionarles al sonido entrenándolos para responder ante la presencia-ausencia desonido, así como a las diferentes intensidades del mismo.REHABILITACIONEl implante coclear no devuelve una audición normal y la naturaleza de los estímulos queproporciona presenta diferencias notables respecto a la estimulación acústica habitual.Por esa razón, es indispensable prever un tiempo, cuya duración podrá ser muy variablesegún los casos, para entrenar al paciente a detectar, identificar y finalmente entender lasinformaciones que llegarán a sus áreas auditivas.La rehabilitación deberá dirigirse a la persona en su totalidad. En ese sentido, no debelimitarse a un mero procedimiento de entrenamiento mecánico y debe abarcar diferentesaspectos como:? enseñar el manejo y cuidado del implante? ajustar las expectativas a las posibilidades reales del paciente, señalando claramentelos objetivos de cada etapa del programa.? proporcionar un apoyo suficiente a los pacientes y a sus familias en los momentos deduda o desilusión.? incidir en el entorno para que aplique los ajustes necesarios en su comunicación oral.En cuanto al programa, su contenido, su duración y su tiempo de aplicación, cabedistinguir entre los 3 principales grupos de pacientes implantados (53, 54, 55, 56).1. Los pacientes post-locutivos.Estos pacientes han oído alguna vez y han podido almacenar en memoria un grannúmero de patrones auditivos sobre los que la rehabilitación va a poder apoyarse; sinembargo, si el tiempo de sordera ha sido largo, es posible que estos patrones se hayandeteriorado bastante.En algunos casos, la recuperación de la capacidad auditiva es extremadamenterápida y el contenido del programa se centra en seguida en un entrenamiento funcional(conversación dirigida y, luego, abierta). Pero la mayoría de los pacientes necesita untiempo más largo durante el cual pasan por distintas etapas que conviene abordar deforma progresiva para evitar reacciones de rechazo inicial, al no poder alcanzar desde elprincipio los niveles de rendimiento que habían esperado.En ese sentido, el proceso de información iniciado en la fase previa a laimplantación debe mantenerse y ampliarse para que el paciente pueda interpretar mejorsu evolución y mantener su motivación, punto clave para el éxito de cualquierrehabilitación.El programa de rehabilitación suele contener ejercicios analíticos (centrados en lapercepción de elementos discretos como una determinada sílaba) y ejercicios másglobales de comprensión de significados donde la suplencia mental desempeña un granpapel.La proporción relativa de estos dos enfoques varía en función de cada paciente (desus respuestas perceptivas pero también de su estilo de aprendizaje) y debe por lo tantoadaptarse de forma individual.La mayor parte de los programas coinciden en señalar 5 etapas:? detección: se entrena al paciente a detectar la presencia o ausencia de un sonido(utilizando fuentes sonoras de la vida cotidiana y la voz).? discriminación: el paciente debe reconocer si dos items son iguales o no; laprogresión se hará desde items muy diferentes a items cada vez más parecidos hastallegar a los pares mínimos (dos palabras que se diferencian únicamente en un fonema).18? identificación: se entrena al paciente a reconocer un ruido, una palabra o una frase enuna situación de elección forzosa (closed-set). La progresión se basará en el númerototal de items del ejercicio y su parecido. En cuanto a las palabras, el primer nivel dediferenciación se suele centrar en el tamaño respectivo (número de sílabas) y pasadespués por contrastes frecuenciales, oposición fonética máxima, diferencias deentonación terminando con las oposiciones fonéticas mínimas. Una vez que elpaciente se encuentre en fase avanzada de identificación, se puede comenzar lautilización del teléfono.? reconocimiento: en este nivel, el paciente debe repetir una palabra o una frase ensituación abierta (open-set). Como este nivel supone para muchos pacientes un saltomuy importante y a veces difícil de alcanzar, se puede preparar con situaciones semiabiertas,es decir con ciertas ayudas del contexto (introducir la palabra a reconocerdentro de una frase presentada por escrito, situar las palabras y frases en un contextoreferencial a partir de un tema, una fotografía...) Debe iniciarse en la escucha de laTV.? comprensión: se entrena al paciente en situaciones de diálogo semi-abierto (a partirde un tema o de un referente determinado) y, finalmente de diálogo abierto.Conviene recordar que los ejercicios se harán con y/o sin lectura labial según elnivel de base del paciente: si se trata por ejemplo de una persona con escasacomprensión inicial con lectura labial, el primer objetivo del programa consistiráprecisamente en mejorarla con la aportación del implante. Si, por el contrario, yadispone de una excelente lectura labial, los ejercicios se centrarán más directamente enla discriminación auditiva.No hay indicios de que los programas de rehabilitación deban modificarse según elimplante.La duración general de la rehabilitación es muy variable: en general se sueleindicar un período de 6 meses a un año, con un ritmo inicial intensivo, reduciéndoseprogresivamente conforme va progresando el paciente, dependiendo también de laposibilidad de que la familia pueda asumir parte del entrenamiento.Algunos casos necesitan bastante menos tiempo pero también es importante señalarque se producen mejorías a largo plazo, incluso después de dos o tres años tras laimplantación.Se recomienda que el contenido de los entrenamientos se adapte en lo posible alnivel cultural y a las circunstancias sociales de cada paciente y que se involucre elentorno familiar, tanto desde el punto de vista del propio entrenamiento como desde elpunto de vista del apoyo psicológico.2. Pacientes pre-locutivos mayores de 6 años, adolescentes y adultos.Estos pacientes carecen de patrones auditivos pre-establecidos o sólo disponen deesquemas muy elementales acerca de la naturaleza de los sonidos. En la mayoría de loscasos, su lenguaje y su habla presentan distorsiones y fuertes limitaciones.Ni los resultados ni el ritmo de los progresos serán parecidos a los de sujetos postlocutivos.La estructura del programa de rehabilitación no difiere de la anterior pero el tiempoque requerirá cada etapa será considerablemente más largo.19En general, hay que prever una rehabilitación que abarque de 2 a 5 años de formarelativamente intensiva. Cuando se trata de niños o adolescentes en edad escolar quereciben ayuda especializada, sea en centros específicos, sea en centros de integración, esaconsejable que este entrenamiento se incorpore al programa de estimulación auditivo yvocal y se prolongue durante todo el período escolar.El seguimiento técnico del implante en estos casos debe hacerse con mayorfrecuencia ya que, por lo menos al principio, es probable que estos pacientes no puedandarse cuenta de diferencias pequeñas en el rendimiento de su implante y, por lo tanto,no lo señalen de forma espontánea.3. Pacientes pre-locutivos menores de 6 años.En estos casos, la implantación se produce cuando se está empezando el procesoglobal de rehabilitación de la voz, del habla y del lenguaje.No se habla entonces de un programa de rehabilitación específico para el implantecoclear: éste se convierte en una ayuda más eficaz para el aprovechamiento de laestimulación proporcionada por el equipo educativo especializado y por su familia,precisamente en los años en que la capacidad cerebral del niño se encuentra en su faseóptima para estos aprendizajes.Es importante por lo tanto que ese equipo pedagógico esté en estrecho contacto conel equipo de seguimiento del implante.Las técnicas que se utilizarán no van a diferir de las que se utilizan habitualmenteen educación auditiva, vocal y lingüística precoz: requieren un alto grado depreparación y mucha intensidad durante toda la etapa pre-escolar.Los métodos utilizados serán mucho más globales y funcionales que en el caso deniños mayores y de los adultos.Un implante coclear en un niño de corta edad sólo tiene sentido si su programaeducativo contiene una fuerte orientación hacia el uso y el desarrollo del lenguaje oral,lo que no condiciona que pueda utilizar paralelamente otra modalidad comunicativacomo complemento a la comunicación oral.Implante Coclear
Diagnóstico de la sorderaPara el diagnóstico de la hipoacusia es muy favorable el valorar por parte del audiólogo y audioprotesista los diferentes criterios para valorar una hipoacusia.Cuando se trata de valorar la audiometría de un niño hasta tres años de edad, la dificultad ahumenta y por lo tanto la valoración del profesional para poder decidir sobre la prótesis a utiizar para paliar la hipoacusia , varía desde un desarrollo logopeda , audífonos, implante coclear etc. Las pruebas que se pueden realizar son varias: audiometrías tonales, impedanciometrías, potenciales evocados etc. pero en éste artículo hablamos sobre las "otoemisiones acústicas"(OEA).Las OEA es la respuesta obtenida , cuando estimulamos la actividad de la cóclea mecánicamente (mediante un sonido), y podemos registrar , esta actividad en el oído externo .Según como realicemos el estímulo de la cóclea las OEA pueden clasificarse del siguiente modo:1.-Otoemisiones acústicas espontáneas, la captación de la actividad coclear se reconoce en el oído externo en ausencia de estímulos.2.-Otoemisiones acústicas provocadas, en este tipo estimulamos la cóclea , y debido al tipo de estimulación las podemos dividir en tres .2.1.-Otoemisiones acústicas transitorias, el estímulo es un sonido corto y breve.2.2.-Otoemisiones acústicas de estímulo contínuo secuencial.2.3.-Otoemisiones acústicas producto de distorsión,el estímulo son dos sonidos simultáneos.Las otoemisiones se producen en la cóclea y exactamente en el órgano de Corti, donde se encuentran un tipo de células llamadas "ciliadas", estos cilios son los que producen la OEA y recogemos en el oido externo, si no se recoge respuesta (OEA) , existe la posibilidad de algún tipo de hipoacusia.Esta prueba de OEA es muy objetiva debido a que no necesitamos la colaboración del paciente, y muy indicada en bebés y niños para la detección precoz de la sordera.Se trata de una prueba no invasiva, indolora e inócua, que se puede realizar en breve tiempo y podemos obtener resultados de hipoacusias cocleares y retrococleares es decir sensoriales y neurales.Rocío Figuerashttp://www.rofimo.com