Que es lo que se necesita para poner en marcha un programa de implantes cocleares
La técnica del implante coclear no consiste simplemente en la realización de una
intervención quirúrgica. La puesta en práctica exige la organización de un programa
que asegure: La correcta elección del candidato, la efectiva ejecución de la cirugía y
de la programación, una adecuada y suficiente rehabilitación, la estrecha
coordinación entre los especialistas que integran el programa y el apropiado
seguimiento del paciente implantado junto al mantenimiento del aparataje.
Con la finalidad de atender todos estos aspectos, será preciso contar con un equipo
multidisciplinar que, de forma coordinada, sea capaz de cubrir cada una de las etapas
que conforman un programa de Implantes Cocleares: Selección, Cirugía, Programación
y Rehabilitación .
Los profesionales o unidades que habrán de integrar este equipo son:
1. Especialista en Otorrinolaringología con experiencia en cirugía
otológica.
2. Otoneuroradiólogo.
3. Unidad de Audiología,
4. Audioprotesista.
5. Psiquiatra.
6. Psicólogo.
7. Logopeda.
8.Foniatra
9. Unidad Programación.
10. Unidad que dé soporte técnico al mantenimiento del Implante
Coclear.
Cuando se trate de un programa de implantes cocleares dirigido a la población
infantil, los distintos especialistas y unidades arriba mencionados deberán contar con
una amplia experiencia profesional en la atención de niños hipoacúsicos. En estos
casos se deberá contar con la colaboración de los profesores especialistas en audición y
lenguaje que traten al niño en el ámbito escolar.
Otros profesionales como neuropediatras, asistentes sociales, neurofisiólogos, etc.
Pueden ofrecer una gran ayuda en determinadas situaciones, por lo que es recomendable
trabajar en un entorno que favorezca la colaboración de los mismos.
Al menos un miembro de este equipo asumirá las funciones de coordinador. Este
no solamente coordinará el trabajo de todos los especialistas, sino que además se
ocupará de que los candidatos reciban una extensa y apropiada información sobre el
programa de Implantes Cocleares, velando también por el correcto seguimiento del
paciente una vez haya sido implantado.
El programa y por lo tanto los especialistas que lo integran, deberán disponer de los
medios apropiados para llevar a cabo su misión. Por ello, habrán de estar en
disposición de efectuar todas y cada una de las exploraciones anteriormente
citadas en el capítulo de “Pruebas de Selección y Seguimiento”.
El número de implantaciones que practique un equipo habrá de ser suficiente y
coordinado. Por lo tanto, no es recomendable iniciar un programa de implantes
cocleares para tratar a un reducido número de pacientes al año, como tampoco lo es el
implantar, en un corto período de tiempo, a una gran población a la que con
posterioridad difícilmente se le podría atender personalizadamente. Por otra parte,
también ha de considerarse que, siendo la implantación coclear una cuestión de por
vida, a medida que transcurra el tiempo y aumente el número de implantados, los
recursos dedicados a su seguimiento habrán de crecer en la misma proporción. Lo
expuesto aconseja la creación de una Red Nacional de Centros de Implantación
Coclear, integrada por centros experimentados y altamente cualificados en la materia,
constituyendo unidades de referencia para la atención de aquellos candidatos o usuarios
de un implante coclear.
Por último sugerir la conveniencia de tener experiencia en implantados adultos
postlocutivos antes de iniciar programas dirigidos a niños o a prelocutivos en general.
No solamente existen marcadas diferencias en la fase de Selección, sino también en las
de Programación y Rehabilitación. En los niños será preciso contar con personal
especialmente formado para la programación del implante y, asimismo, coordinar las
labores de rehabilitación que se lleven a cabo en el entorno familiar, escolar,
hospitalario y a nivel de las unidades de logopedia. Solamente, unificando esfuerzos
se obtendrán los resultados deseados.
Implante Coclear