Preso74
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La pornografía es tan vieja como la civilización misma, y ha sido registrada en todas las culturas civilizadas en las que la vestimenta era norma social. Vemos un ejemplo de esto especialmente en los romanos, donde encontrarse con murales eróticos era algo bastante común, como permitieron conocer los restos de Pompeya y Herculano. Sin embargo, en ninguna época pasada la pornografía se extendió tanto como en la cultura occidental de la actualidad. Pensando en esto recordé un fragmento de una nota realizada a James Webb, director de la NASA durante los 60s, en el que relataba alguna de las “locuras” que hacían los ingenieros y astronautas de la misión. La más interesante de todas hacía referencia a la única pieza de pornografía que llegó a la Luna: Porno Lunar Una de las guías clave que debían seguir los astronautas de la misión Apollo consistía en una check-list -lista de chequeo- que se debía completar mientras se caminaba por la superficie lunar con el fin de verificar paso por paso que todo este en orden y no cometer algún error a causa de un olvido. Esta guía estaba confeccionada de un material ignífugo de alta tecnología con el fin de ser utilizada en todo momento sin correr riesgo alguno. En la misión Apollo 12, cuando los astronautas Al Bean y Pete Conrad se preparaban a bajar, no solo encontraron la lista paso a paso que debían seguir, sino que además descubrieron que el manual estaba lleno de fotos eróticas. Estas eran varias modelos de Playboy acompañadas de un texto. A Conrad le tocaron: Angela Dorian, Reagan Wilson cuyos respectivos textos eran “¿Ves alguna colina o valle de interés?” y “Compañera preferida de amarre”; mientras que a Bean le tocaron Cynthia Myers y Leslie Bianchini, acompañadas por los textos “No lo olvides, describe las protuberancias” e “Investiga su actividad”. Si entienden inglés pueden leer una entrada detallada del suceso en el blog de Playboy. Fuente
La humanidad es algo raro, a veces artífice de genialidades y otras de barbaridades. En este viaje de asombros que es la historia misma, hay eventos que simplemente son de no creer. A continuación hablaremos de un tipo de suceso que no cuadraría en la mente del guionista más imaginativo: ejecuciones formales a elefantes. Cabe aclarar que cuando decimos ejecuciones no lo hacemos desde la perspectiva de un sacrificio piadoso como se podría hacer con un caballo fracturado, sino de fusilamientos con todas las letras. Topsy, la elefanta electrocutada Nacida en 1875 y domesticada en el circo Forepaugh, Topsy, pasaría a la historia como uno de los pocos animales enjuiciados y condenados a muerte en un veredicto oficial. Durante su estadía en el circo debió de soportar todo tipo de abusos, su cuidador la obligaba a fumar habanos y todos los días recibía salvajes golpizas en las cuales cadenas y palos con clavos nunca faltaban. Cansada de estos malos tratos un día decidió decir basta y en un ataque de ira arremetió contra el personal del circo, matando a tres hombres entre los cuales se encontraba su desalmado entrenador. Tras debatir como se la condenaría y enfrentar infinidad de protestas de la ASPCA -American Society for the Prevention of Cruelty to Animals- el gobierno contactó a Thomas Edison para que de una opinión. Edison, que en ese momento se encontraba luchando por imponer su estándar eléctrico, sugirió que la mejor manera era electrocutarla utilizando corriente continua. Tras comer una última cena de zanahorias, su comida preferida como indicaba la ley estatal, Topsy fue ejecutada por electrocución en 1903. Edison que también estaba incursionando en el mundo del cine filmó el evento: Fuente Thomas Alba Edison La reconcha de tu madre!!! La poderosa Mary Otra trágica historia de abuso animal ocurre en el circo Sparks World Famous Shows, en el cual Mary, una elefanta asiática maltratada y abusada, en un ataque de ira arremete contra un asistente novato recientemente contratado de nombre Red Eldridge en Kingsport. Testigo del hecho un herrero quiso tomar venganza y realizó 12 disparos contra Mary, pero no tuvieron mucho efecto. Al pasar unos días del accidente los periódicos sensacionalistas comenzaron a inventar historias de Mary en las que aseguraban que ésta había asesinado a varios hombres en el pasado. Como es lógico el miedo creció, Mary se volvió famosa, y Charlie Sparks, el dueño del circo y oportunista desalmado, decidió aprovechar la fama de la elefanta realizando un juicio y ejecutándola en un evento pago. El 13 de Septiembre de 1916 fue llevada entonces al complejo ferroviario de Erwin, y ante un público de 2500 personas ejecutada por ahorcamiento tras un juicio. Dado su peso en el primer intento se rompió la cadena, por lo que Mary cayó al piso rompiendo sus patas traseras. Tras media hora se le puso otra cadena reforzada y transcurridos unos 10 minutos de agonía Mary dejó de existir. Chunee Tras trabajar varios años como elefante de circo en Londres, Chunee llegó a conocer a varias personalidades, entre ellas Lord Byron quien se sorprendió con la inteligencia del animal. Desgraciadamente para 1826 una infección en uno de sus colmillos comenzó a causarle un dolor de muelas tan grande que su carácter se tornó violento. Esto llevó a que en una actuación saliera corriendo y matara a uno de sus cuidadores. Tras la tragedia se le declaró insano y se le ordenó morir bajo un pelotón de fusilamiento como indicaba la ley. Con este motivo un destacamento fue enviado al circo. Desafortunadamente 152 disparos de mosquete no fueron suficientes como para matarlo, ya que su dura piel prácticamente repelía las primitivas balas. Sufriendo por los agudos gritos del elefante su cuidador principal decidió terminar rápidamente con su vida y utilizando una pesada espada rebanó su cuello. Fuente "Cuando nos extingamos... este mundo va estar mucho mejor"
"Misterioso Rigor Mortis en Dinosaurios" Es muy frecuente, encontrar los restos de los antiguos dinosaurios con las bocas abiertas, la cabeza hacia atrás y las colas curvadas hacia la cabeza, durante años, los paleontólogos asumieron que esto se trataba a que este tipo de animales morían en corrientes de agua que debido al líquido elemento contraía las zonas óseas forzando dicha posición muscular por la tensión de los ligamentos y tendones. Pero según la experta veterinaria Cyntya Marshall Faux, esta teoría no tiene ningún sentido. Pero según la experta veterinaria Cyntya Marshall Faux, esta teoría no tiene ningún sentido. Faux y algunos de sus colegas, insinúan que la única posibilidad de que los grandes saurios adoptasen esa curiosa postura de rigor-mortis es debido a la muerte por falta de oxigeno en el cerebro. Algo que desconcertaba a los paleontólogos es que el Archaeopteyx, un dinosaurio alado con mas de 150 millones de años de antigüedad, en la casi totalidad de los especimenes fosilizados descubiertos se encontraban en esta curiosa postura, lo que hacia inviable la teoría del agua como elemento causante, comentó esta semana en el Journal Paleolobiology el biólogo de la universidad de Berkeley (California) Kevin Padian. Según Padian, la causa mas probable de dicho Rigor-Mortis es el envenenamiento cerebral, con lo que se abren muchas nuevas teorías a la desaparición de los grandes saurios, asimismo, Padian añadía que la única posibilidad de adoptar esta posición ósea era antes de morir y nunca después. Esta nueva hipótesis plantea varias e interesantes cuestiones. Tales como ¿fue un agente atmosférico el que envenenó a toda la estirpe de los Saurios?, no obstante, si las condiciones atmosféricas hubiesen sido lo suficientemente tóxicas para acabar con los saurios, ¿por qué sobrevivieron otros tipos de especies?, ¿por qué no acabo con la vegetación y la fauna planetaria? O… quizás “algo” acabo selectivamente con los saurios en beneficio de los mamíferos. ¿Que pudo eliminar selectivamente y por tóxicos que atacaban el cerebro únicamente de los dinosaurios hace 150 millones de años? Piense en ello. Fuente

"Varo... Varo, devuelveme mis Legiones"!!! Este año se conmemoran 2.000 años de la Batalla de Teutoburgo o la Batalla del bosque de Teutoburgo, la peor derrota sufrida por el Imperio Romano en toda la historia. Aqui les traigo parte de la historia contada brevemente y tratando de hacerla lo mas interesante posible. "Corria el año 09 D.C.; el Imperio Romano estaba en expansión. Sus fronteras llegaban hasta el Rin. Quintilio Varo debía lograr pacificar a los germanos allende el Rin y llegar hasta el Elba y así extender aun mas, hacia el norte los dominios del Imperio." Varo venía de Oriente, de Siria, de donde regresó muy rico. Pero era administrador, no general. Creía que los germanos estaban listos para ser controlados. Estableció tratos con los líderes, especialmente con uno de ellos: Arminio, que controlaba la zona entre el Rin y el Elba, era comandante y ciudadano romano a cargo de los auxiliares de la zona. Arminio(Hermann) servia a los dos bandos. Era un traidor paras lo propios germanos, y por lo tanto muy mal visto. Las tribus germanas pensaban que Varo les agregaría más impuestos al ser categorizados como Provincia y sus líderes querían tener puestos en ese nuevo gobierno. Arminio conocía a los romanos y se preparaba para detenerlos. Pero Varo no se daba cuenta de la amenaza que Arminio representaba para Roma. Al surgir una sublevación, Varo prepara las legiones XVIIº, XVIIIº y XIXº y decide atravesar el bosque de Teutoburgo. Bosque de Teutoburgo, lugar donde se llevo a cabo la batalla Con 18.000 hombres y los equipajes de los oficiales inicia la marcha. Esas tres legiones eran de las mejores, el orgullo de Augusto. El bosque de Teutoburgo era un lugar sagrado. Liderados por un grupo de jinetes, las legiones se extienden a lo largo de tres kilómetros. Varo y sus oficiales iban en el medio. Arminio se retira para hacer una batida adelantada, pero fue a buscar tropas. Con una colina a un lado y un pantano al otro, con una niebla en aumento, los romanos avanzaron temerosos, a excepción de Varo, que estaba confiado. Emperador Augusto De improviso, 25.000 germanos lanzan una lluvia de flechas y jabalinas sobre los romanos. Imposibilitados de maniobrar y defenderse, los romanos intentan huir al bosque, pero encuentran troncos caídos que obstruían el escape. Enseguida los germanos atacaron y se desató una cruenta lucha cuerpo a cuerpo. Varo había sido traicionado. Arminio aprovechó la sorpresa, la confusión y la imposibilidad de respuesta de los romanos. La lucha cesó por la noche y los romanos armaron varios campamentos. Al día siguiente, la lluvia impidió a los romanos organizarse y usar sus lanzas, arcos y flechas, las cuales por la lluvia fueron inutilizados. Arminio intentaba dividir a las legiones en pequeños grupos, pero los romanos se resistían. Atrapado en medio del bosque, Varo veía caer a sus hombres y como el sueño de Augusto de tener una provincia germana se convertía en una sangrienta pesadilla. Arminio El segundo día Varo intentó en vano unir sus fuerzas. Una sección no sabía lo que sucedía con la otra. Pasó una nueva noche. En el tercer día, aterrados, mojados, hambrientos y cansados, los romanos se aprestan para la batalla final. Y no estaban dispuestos a rendirse, sabiendo lo que les sucedería si caían vivos en manos germanas. Varo se suicidió y las legiones sucumbieron. Los cuerpos fueron desmembrados, las cabezas colgadas en picas y las manos clavadas en árboles. Los sobrevivientes fueron degollados y sus cuerpos arrojados al lago, que durante años tuvo su fondo blanco por los huesos de los muertos. La cabeza de Varo fue cortada y enviada a Roma, que se enteró de esa manera de la derrota. Augusto se deprimió, no dormía, no se afeitaba y de noche lloraba clamando y pidiendo a Varo que le devolviese sus legiones. Había caído en la locura. Moneda antugia con la efigie de Varo Y esas tres legiones nunca se recuperaron. La plantilla de Roma pasó de 28 legiones a 25 durante muchos años. Seis años después un nuevo ejército fue a la zona, vio los restos de sus compañeros y recuperaron las águilas. Estandarte sagrado para las legiones y las cueles representaban su fuerza. Y el Imperio Romano llegó hasta el Rin. Y ese río fue la frontera entre las lenguas romanas y germanas. Arminio nunca logró unificar a las tribus germanas y años después era asesinado por uno de sus líderes. En el año 14 D.C. antes de morir, en su testamento, Augusto advierte a su sucesor que no intente cruzar el Rin. Los blancos huesos de Varo y sus legiones marcaban que la frontera de Roma llegaba hasta el Rin. Augusto murio dicen en la locura, y dicen tambien que por las noches se sentia a su anima llorando y repitiendo... "Vare... Vare, legiones redde!!!" "Varo... Varo, devuélveme mis legiones!!!" Fuente

*Conociendo el protocolo, y sabiendo que no se pueden poner imagenes sangrientas, solo dejare el link de las fotos para que todo aquel que desea verlas lo pueda hacer bajo su propia responsabilidad. "Canibales en el Cine" CANIBALISMO: Es el acto o la practica de comer miembros de su propia especie. Usualmente se refiere a humanos que comen otros humanos. También conocido como antropofagia. La antropofagia, desde los pueblos de la antigüedad viene siendo una práctica ligada a creencias místicas y religiosas. Desde los griegos, tribus africanas, hasta la iglesia católica (no olvidemos que simbólicamente en esta religión se consume el cuerpo y la sangre de Cristo) siempre se han realizado ciertas ceremonias o ritos, donde al injerir (ya sea literal o simbólicamente) el cuerpo de algún dios o enemigo, se ha creído que de alguna forma se consigue adquirir los poderes o las cualidades de este. Estas creencias también han sido practicadas en algunos casos por líderes políticos, con el fin de convertirse en hombres más poderosos. Desde líderes de tribus indígenas, hasta monstruos como Idi Amín Dada dictador de Uganda entre 1971 y 1979, o la infame condesa Erzsebeth Bathory. Muchos psicópatas han usado también a su manera esa búsqueda de poder, mediante el consumo de carne humana, aunque no tan movidos por creencias mágicas, sino por una búsqueda de satisfacción sexual perversa, o para alimentar su deseo de mantener un control total y absoluto sobre su victima. Entre estos casos, destacan los escalofriantes sucesos de otros asesinos en serie que aparte de consumir ellos mismos carne humana, la han repartido entre sus vecinos como si se tratara de carne de cerdo o ciervo, como en los casos de Ed Gein o Fiedrich Haarman. Este ultimo mas conocido como “El carnicero de Hannover”, que entre 1918 y 1924 durante la crisis tras la guerra en Alemania, descuartizaba a sus victimas vendiéndolas después en el mercado negro como cerdo de importación. También se ha recurrido al canibalismo en situaciones límite, como recurso para sobrevivir como se dió en el famoso caso del accidente de aviación en los Andes. Igualmente se ha hablado de la práctica de canibalismo en Ucrania durante el sitio de Leningrado (1936) en la segunda guerra mundial y los japoneses en el Pacífico. En Cantón, China, durante la invasión por parte de Japón, era habitual intercambiarse a los hijos para comérselos (el intercambiarlos les facilitaba algo las cosas entre comillas). Según algunos rumores, hoy en día se puede encontrar en China algunos restaurantes secretos donde se puede degustar la carne humana. Y el celuloide, nos ha ofrecido múltiples películas con temática antropófaga, muchas, la mayoría inspiradas en varios de estos y otros casos reales de canibalismo. Creando incluso varios personajes ficticios, ahora de gran importancia e impacto en la mitología cinéfila de terror. Idi Amín Dada (Cabezas de un par de sus victimas) Erzsebeth Bathory Mas conocida como la Condesa Drácula, o la Condesa sangrienta, esta infame mujer fue responsable de innumerables crímenes, violaciones y torturas entre las paredes del castillo de su marido Ferencz Nádasdy “el héroe negro”. Su marido pasaba mucho tiempo en el campo de batalla. Y la jovencita mataba el aburrimiento torturando a las jóvenes costureras, doncellas y demás servidumbre, aparte de aficionarse mucho a temas esotéricos. Cuando en 1604 fallece su marido, y ella se queda solita en el castillo, es cuando empieza un verdadero reinado de terror, y acaba cometiendo innumerables crímenes, los cuales la inmortalizarán en la historia (negra, claro). Llega un momento en que la condesa empieza a obsesionarse con los estragos de la edad en su bello cuerpo y rostro, y recurre a sus consejeros brujos, los que le hablan del poder rejuvenecedor de la sangre. Y empiezan los continuos y famosos baños de sangre (literales). La condesa se acomodaba en una bañera, mientras sus sirvientes les cortaban las venas a las doncellas que secuestraba por los alrededores, de manera que la sangre se iba vertiendo en dicha bañera. También se cuenta, que mordía a sus discípulos para combatir las terribles migrañas que padecía, como otra más de sus creencias sobre brujería. Las atrocidades de Erzsebeth Bathory terminaron cuando un tribunal la condenó a ser emparedada en una de las habitaciones del castillo. El cine ha representado la vida de la Condesa sangrienta, vampirizando el macabro personaje, convirtiéndola en la versión femenina de Drácula y en prácticamente ninguna encontramos interés biográfico alguno del personaje. Muchas son a su vez adaptaciones de “Carmilla”, la novela de Sheridan Le Fanu, personaje vampírico inspirado en Bathory. En el cine nos encontramos cosas como la producción Británica protagonizada por Ingrid Pitt. Erzsebeth Bathory Albert Fish "…La desnudé y até sus manos y pies y lo amordacé con un trapo sucio que tomé de la basura […] corté uno de mis cinturones por la mitad e hice seis tiras de esas mitades. Con ellas le golpeé el trasero hasta que la sangre corrió. Le corté las orejas y la nariz y le rajé la boca de oreja a oreja. Le saqué los ojos. Entonces se murió. Le clavé un cuchillo en la barriga y puse mi boca en su cuerpo y me bebí su sangre […] Corté una parte de su trasero y me fui a casa con mi comida. Lo que mas me gustó fue la parte de su vientre. El culito lo tenía para hacerlo al horno. Hice un guisado con las orejas, la nariz, trozos de la cara y el vientre…" Esta es una carta que le envió el infame Albert Fish a la madre de una de sus victimas. Una niña. Apenas existe ninguna adaptación cinematográfica de semejante individuo, si salvamos ciertas similitudes con Hanníbal Lecter, o Patrick Bateman (en la novela practica parecidos ejercicios gastronomicos, también similares a los de Issei Sagawa el cual trataremos mas adelante). Es citado en el principio del primer film de Rob Zombie “La casa de los mil cadáveres”, y apenas nada más. Es obvio que difícilmente se podrían adaptar las atrocidades acometidas por este simpático anciano, sin herir alguna que otra sensibilidad. Y es que sus aficiones iban desde coleccionar recortes de prensa sobre asesinos en serie, mutilar niños, hasta auto castigarse brutalmente mediante la auto flagelación, incrustarse agujas en las uñas, masturbarse con tallos de rosas o introducirse algodones empapados en alcohol en el recto y prenderles fuego. En el primer intento de achicharrarlo en la silla eléctrica, tuvieron que aplazarlo debido a que las agujas que tenía incrustadas en las pelotas hacían masa…en la segunda y definitiva ejecución dijo: -“Que alegría morir en la silla eléctrica! Será el último escalofrió. El único que todavía no he experimentado”- Albert Fish Armin Meiwes Conocido como “El caníbal de Rotenburg”. Conoce a Bernd Jürgen, un ingeniero de la Siemens Corporation de 43 años, a través de un anuncio que Meiwes pone en una sala de Chat que dice: “Busco a joven, en buena forma, de 18 a 30 años, para matanza…” El 9 de marzo de 2001, Bernd sale de su casa de Berlín, tras haber redactado testamento dejando el piso y todas sus posesiones a su novio homosexual. Se dirige a Rotenburg donde se encuentra con Meiwes. Meiwes prepara su videocámara y le corta el pene a Bernd (este había ingerido gran cantidad de alcohol y fármacos), bajo todo su consentimiento. Los dos se sientan y se lo intentan comer. Entonces Meiwes empieza a trocear a Bernd, para guardarlo en su refrigerador e ir comiéndoselo. En total llegó a comerse 20 kilos de carne humana, todo ello acompañado de vino, un excelente cavernet sauvignon chileno. Todo el proceso es grabado en tres cintas de video, un total de cuatro horas de duración, que se han convertido en la más famosa de las snuff-movies. Esta cinta fue usada en el juicio contra Armin Meiwes, el cual fue acusado de asesinato con motivación sexual, no olvidemos que los dos homosexuales llegaron a este acuerdo en un chat, mientras uno tenia la fantasía de comer carne humana lo cual le excitaba sexualmente, el otro fantaseaba con que se lo comieran vivo desde crío, y en base a ello la defensa argumenta que se trata de un crimen realizado a petición de la victima. Meiwes después de matarlo vió la cinta por lo menos cuatro veces, mientras se masturbaba apasionadamente. Armin Meiwes Issei Sagawa En 1981, un estudiante japonés, bajito, cojo, de rasgos y voz afeminada, comete uno de los actos de canibalismo más atroces, que le valió el apodo de “Padrino del canibalismo”. Se trata de Issei Sagawa. Un tipo obsesionado por las mujeres occidentales altas y excepcionalmente bellas (y quien no), la pega es que este señor creía que la forma de demostrar el amor que siente por ellas solo se puede reflejar zampándoselas. Conoce a Renee Hartevelt, una alemana preciosa. La invita a tomar el té a su apartamento y le pega un tiro en el cuello. Entonces empieza un ritual de lo más brutal. Él mismo explica en entrevistas y en sus libros (escribió cuatro novelas) como empezó cortándole un pezón y un trozo de nariz y se los comió. Luego siguió con las nalgas, y descuartizándola con un cuchillo de cocina eléctrico, para guardar varias partes fileteadas en su nevera. Con los restos del cuerpo practicó el acto sexual varias veces. Intento incluso cocinar su ano. Cuando el cadáver empezó a mostrar signos de descomposición, lo desmembró en varios pedazos para poder introducirlos en una maleta. Mientras lo hacia se masturbaba con una mano cercenada de Renee. El ritual terminó mientras Issei comió su lengua mirándose al espejo. Justo después, coge la cabeza, la levanta, se la mira y dice: -Ahora comprendo que soy un verdadero caníbal…- Issei Sagawa (Restos de Renee Hartvelt I) (Restos de Renee Hartvelt II) "OTROS CANIBALES" Anna Zimmerman En 1981, una muchacha alemana de 26 años de edad y madre de dos hijos, asesina a su novio. Lo descuartiza por completo y guarda toda la carne en porciones en su frigorífico. Cada día va descongelando la carne y la cocina. Lo escalofriante es que la comparte con sus hijos, los cuales no sospechan nada en absoluto. Sawney Beane Durante el reinado de Jaime I de Escocia, el condado de Galloway fue testigo de uno de los más terroríficos casos de canibalismo. El caso de Sawney Beane y su familia de monstruos caníbales. Sawney Beane abandonó su hogar a temprana edad y se instaló en una cueva en la parte más desabitada de la región junto con una compañera. En ella vivieron durante veinticinco años sin apenas ningún contacto con la civilización, mas que los viajeros que por allí pasaban. Con el tiempo fue creciendo la familia, hasta un total de ocho hijos, seis hijas y varios nietos fruto de relaciones incestuosas. Para su supervivencia, se dedicaron toda su vida a preparar minuciosas emboscadas a las gentes que desgraciadamente pasaban cerca de su morada. Les asaltaban, asesinaban y llevaban los cuerpos y sus pertenencias a su gruta. Una vez allí eran descuartizados y su carne y partes del cuerpo eran maceradas o puestas a secar. Pues esa fue su fuente de alimento durante los veinticinco años que duró su reinado de terror. Por supuesto reinado de terror ya que nadie sabía que era de sus familiares o amigos y las desapariciones eran cada vez mas frecuentes. Con lo cual la misma justicia llegó a estar tan desconcertada con el asunto, que ajustició a varios sospechosos erróneamente. Varios posaderos, solo por el mero hecho de haber alojado a viajeros desaparecidos. O incluso viajeros fueron ahorcados, por simples sospechas circunstanciales. La familia es descubierta cuando asaltan a un matrimonio, y durante el asalto la mujer cae y algunas de las mujeres de la familia la despedazan delante de él y empiezan a beber su sangre envueltas en un salvaje éxtasis. Resulta que el hombre, encolerizado ante la visión de la espeluznante muerte de su esposa, luchó con valentía contra los salvajes pudiendo escapar de la emboscada. La familia pronto fue descubierta y apresada por los soldados del rey. Ni tan solo hubo juicio. A los hombres del clan se les cortó los brazos y piernas y se les dejó morir desangrados. A las mujeres y niños se les condeno a morir en la hoguera. Durante su muerte, no mostraron ni un ápice de remordimiento y profirieron las más espeluznantes maldiciones hacia sus verdugos y jueces. Dibujo representativo de la Familia Beane Fiedrich Haarman Nacido en Alemania en 1879, Fiedrich Haarman (más conocido como “El carnicero de Hannover”) junto a su socio, amante y cómplice Hans Grans, sembraron de terror las calles de Hannover durante la postguerra. Pederastas y homosexuales confesos, se dedicaron a secuestrar a los pobres y desafortunados chavales que llegaban a la ciudad en busca de trabajo. Los asesinos se hacían pasar por policías y les ofrecían alojamiento en su casa. Una vez allí, estos eran violados, asesinados y posteriormente descuartizados para así poder vender la carne haciéndola pasar como carne de cerdo de contrabando. Haarman, fue condenado a morir el 15 de abril de 1926. Durante el juicio, confesó haber practicado el canibalismo. Friedrich Haarman Richard Trenton Chase -…Si devoré a esas personas fue porque tenía hambre y me estaba muriendo. Mi sangre está envenenada y un ácido me corroe el hígado. Era absolutamente necesario que bebiera sangre fresca…- A los 21 años, Richard Trenton empieza a obsesionarse y a tener manías persecutorias, como que una organización mafiosa quiere liquidarlo, que el cráneo se le deforma y una que especialmente le llevó a cometer infames crímenes: que el corazón se le encogía y la sangre se le convertía en polvo. Para remediarlo empezó a matar animales de todo tipo para beber su sangre en unos macabros cócteles preparados en su batidora. Claro que después empezó con personas, un total de seis. En su detención, se encontraron al entrar en su apartamento con todo un grotesco espectáculo. Toda la casa estaba cubierta de sangre, huesos y una nevera repletita de trozos humanos preparaditos para ser zampados. Durante el periodo que estuvo en la cárcel fue visitado por varios tipos del F.B.I, entre ellos, Robert Ressler. El infatigable investigador, cazador y estudioso de asesinos seriales, autor de “El que lucha con monstruos”, libro donde narra todas sus vivencias. Richard Trenton Chase (Una de sus victimas) Andrei Romanovich Chikatilo Crecido en las miserias de la Rusia durante la postguerra, mantuvo aterrorizado el país entre 1978 y 1990 con sus crímenes pedófilos. Ya de joven fue detenido varias veces por abuso de menores, pero de adulto llevó sus fantasías mucho mas allá. Vivía muy acomplejado por su impotencia, de la cual era victima de repetidas burlas por parte de mujeres. Y los chicos del colegio donde daba clases le pegaban y llamaban “maricón” y “ganso” riéndose de su físico. Pero al violar a su primera victima, una niña de nueve años, descubre lo que realmente le pone cachondo cuando al propinarle un arañazo durante el forcejeo, este se da cuenta de que su miembro sufre una tremenda erección. Se encuentra que al estar intentando practicar el acto sexual con su victima sangrando, se le pone dura como una roca. En su segundo asesinato ya tiene claros sus fines. La victima es esta vez una muchacha de diecisiete años. La viola y le arranca los pezones y la garganta a mordiscos totalmente extasiado y aullando de placer. Tras su detención confesó haberse comido partes de las victimas. El número de victimas confesó que ascendían a 53. Andrei Romanovich Chikatilo Fuente Fuente Fuente
Cuenta la historia que cierto día un héroe llegó del mar, siendo un bebé aún. Llegó a las costas de flotando encima de un escudo que había sido rellenado con paja a manera de cuna, traído por la corriente. Fue así que el pequeño niño creció y se convirtió en un valiente guerrero, sin par, a tal grado que fundó un reino, que no tardó en superar en grandeza a todos los otros reinos del Norte. La misteriosa venida de aquel valiente guerrero le había acarreado el nombre de Sceaf (haz de paja) o Scyld (escudo). Beowulf, el valiente guerrero que se enfrentó al temible Grendel A su muerte, después de que su reino creciera próspero y grandioso, le enviaron al mar de la misma manera en la que había llegado. Colocaron su cuerpo en una barca con preciosos tesoros y lo enviaron al mar sin rumbo fijo, ondeando estandartes dorados, para desaparecer de la misma oscura forma en que había llegado, vagando sin rumbo. El nieto de este enviado de los dioses, Halfdan, continuó gobernando el reino con sabiduría llevándolo a adquirir más grandeza todavia. Al fallecer Halfdan, su hijo Rodgar, acompañado de una multitud de guerreros asentó su corte en el país Danés. Donde mandó a construir un soberbio palacio digno del gran reino que había construido su familia, al que llamó "Ciervo", pues la gente decía que eso parecía, desafiando las tempestades con la cornamenta de sus almenas, sin miedo a los incendios, ni la codicia que despertaba tanta riqueza en aquel sitio. Ahí reinaba Rodgar, con dicha en el corazón al poder hacer bien a los suyos. Y tanto era así que en la sala del "Ciervo" siempre reinaba la alegría. Más si hubieran sabido el terrible destino que les aguardaba no hubieran sido tan dichosos. En las profundidades del pantano que se encontraba cerca del castillo, vivía el más horrible y gigantesco de los mounstruos, un ser espeluznante llamado Grendel,, un increíble superviviente de los tiempos prehistóricos. Sediento de sangre y con deseos malvados, había visto erigirse la soberbia fortaleza tan desafiante para todos, consideraba que ya era tiempo de comenzar la matanza. Una noche, después del alegre festín que había tenido lugar en "el Ciervo", yacían en la amplia sala los fuertes guerreros, sin imaginar que iban a ser presa del horror y la furia del terrible Grendel. En lo profundo de la oscuridad, se acercó a los complacidos y exhaustos guerreros una maléfica garra que tomó a un par de ellos destrozándolos en el acto, pasando luego a matar brutalmente a otros ocho o diez de la misma sala, llevándose consigo uno, a las profundidades del lúgubre pantano. Viaje de Beowulf y los doce guerreros Godos al país Danés Al día siguiente, ya no se oían cantos alegres donde una vez todo había sido placer y dicha, sino que sólo se oían sollozos y tristes suspiros por la grave tragedia. Todos en el palacio se preguntaban de donde había surgido tal furia asesina y al caer la noche, el rey descansó en un lugar alejado de la matanza, mientras que sus fieles guerreros hacían guardia en espera de hacerle frente a cualquier mal que decidiera irrumpir en la sala nuevamente. Sin embargo, al paso de las horas, el cansancio los venció, y cayeron dormidos sin poder prepararse siquiera para la carnicería que Grendel había comenzado ya, y el siguiente día fue terrible de igual forma. Y todas las noches del invierno fue así, hasta que ya casi no quedaban guerreros en el palacio, todos habían sido destrozados por el feroz Grendel. El rey estaba hundido en la desesperación de enfrentar un mal contra el que aparentemente nada podía hacerse. Sus dioses no le respondían, se había agotado de realizar rituales en espera de una solución a su terrible problema. Ninguno de sus ruegos de ayuda habían sido escuchados. La situación era enfermiza y muy poco tiempo quedaba antes de que la bestia diera el golpe de gracia a "El Ciervo", pues la mayoría de los guerreros había sucumbido. Las noticias de la tragedia que había acontecido en aquellas tierras habían viajado en todas direcciones, alcanzado el territorio de los Godos, donde reinaba Hugileik, de la estirpe del dios Danner. Ahí un guerrero sobresalía sobretodos, el sobrino del rey, el joven héroe Beowulf. Aquel guerrero había probado decenas de veces su valor y ferocidad, habiendo crecido en la corte. Beowulf se enteró de las tragedias ocurridas en "El Ciervo" y del terrible mounstruo Grendel. Rápidamente corrió a donde se encontraba Hugileik y le pidió que lo dejara ir a aquellas tierras donde tendría una oportunidad de probar su fuerza contra un rival digno, además de socorrer a la diezmada estirpe de "El Ciervo. Hugileik aceptó y lo dejó ir, proveyéndole de todo lo necesario para realizar el viaje. Beowulf escogió de entre todos a los doce más valientes guerreros para que le acompañaran en la difícil misión. El navío se dirigió rápidamente y el viaje se realizó sin contratiempos, pero apenas venía el desafío. Beowulf vs. el gigante Grendel Al llegar Beowulf se presentó ante los guerreros que le recibieron y les explicó sus intenciones de ayudar contra la malvada bestia que les había causdado tantos horrores. Luego fue conducido a la fortaleza, donde se encontró con el rey Rodgar, quien estuvo muy agradecido de que finalmente sus plegarias hubiesen sido escuchadas. Rodgar había escuchado del héroe que tenía enfrente y sabía de la fortaleza que lo caracterizaba, se decía que en su puño poseía la fuerza de treinta hombres, por lo que estuvo gustoso de tenerlo de su lado. Beowluf, osado y valiente le expuso sus saludos al monarca y le dijo que tenía intensiones de enfrentar al mounstruo sin armas, únicamente con la fuerza de sus brazos, de la misma manera que aquella bestia había masacrado a incontables guerreros. Así estuvo acordado y la noche no tardó en caer. Los guerreros que habían seguido al héroe, harían guardia junto con él, sin embargo pronto cayeron rendidos por el cansancio. No así Beowulf que permanecía erguido y con la mirada bien atenta, esperando su encuentro con la terrible bestia, la cual ya se encontraba dirigiéndose lentamente al lugar donde tantas otras veces se había dado un festín brutalizando a cuanto pobre infeliz se cruzaba por su camino. El paso lento y pesado daba una apariencia más grotesca y siniestra al terrible Grendel que ya se encontraba próximo a entrar en la sala. Con fauces babeantes, saboreando de antemano su presa, entro en la sala y del primer zarpazo destrozó al guerrero que estaba más próximo a el, ahogándo sus gritos de dolor, mientras desgarraba sus pobres miembros. Ya se acercaba al segundo cuando de pronto, sintió que un potente brazo que parecía más fuerte que el acero lo rodeó del cuello mientras una poderosa mano comenzaba a estrangularle. El miedo comenzaba a hacer añicos los nervios de la bestia que sabía que el vengador de todos aquellos guerreros había llegado y quería saldar cuentas. Hubiera querido regresar a su tranquilo pantano o no haber salido, pero, los fuertes dedos que apretaban su cuello no se lo permitían. Lo sujetaban con fuerza, y aunque forcejeaba de un lado a otro y por instantes se zafaba del mortal abrazo, nuevamente era prensado con increíble fuerza. En su furia y aparatosa agonía Grendel lanzó un aterrador grito que despertó a todos en el palacio siendo los guerreros Godos los que valientemente corrieron a socorrer a su señor, dando golpes con sus espadas y mazas por todos lados, a la bestia. Más aquellos no sabían que Grendel estaba protegido por un hechizo que lo hacía inmune al acero, más de bien poco le servía contra Beowulf quien con brutal furia había conseguido arrancarle un brazo al engendro, que se desvanecía entre la débil luz del amanecer, herido de muerte. Beowulf, feliz por la victoria y haber liberado al pueblo de los Daneses, así como mantenido el honor de los Godos, tomó el brazo de la bestia y lo clavó en la pared, para que cuando llegasen los Daneses, vieran enseguida la señal de la victoria. El brazo de Grendel, después de haber sido arrancado por Beowulf Al ver el brazo de la bestia, los Daneses se sintieron como no se habían sentido en mucho tiempo, increíblemente felices por las noticias del éxito de Beoulf contra Grendel. Siguieron el rastro de sangre de la bestia que conducía al pantano donde rojas burbujas se veían subiendo hasta la superficie. En la mañana, una alegre fiesta fue dada en honor del héroe Beowulf, quien se negó a pedir recompensa alguna al rey Rodgar, y disculpándose por no haber matado a la bestia directamente, pero asegurando su próxima muerte a causa de la mortal herida, a lo cual el monarca dio fuerte abrazo a Beowulf y decidió conmemorar su alianza y amistad regalándole un brazalete, con anillos dobles enlazados en oro y predería preciosa, en señal de agradecimiento y buenos deseo para ambos. Sin embargo el horror no había terminado. De nuevo los guerreros yacían cansados, sin armas y desprevenidos sin saber que la muerte rondaba sus cabezas. 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Son las cuatro y media de la mañana y estoy en el patio, en calzoncillos y ojotas. Hace frío. Lo sé porque tengo los hombros helados. No es un frío de invierno, pero sí un frío como para tiritar si vas de calzoncillos y ojotas a fumar al patio. No puedo dormir. En la cintura, sujeto por el elástico de mi ropa interior, llevo el encendedor. Las luces están apagadas, no quiero despertar a las chicas. Arriba, las nubes pasan frente a la luna y yo pienso en que tal vez podría desenfundar el trípode, cargarle película a la cámara y hacer algunas fotos. —Éssste trípode —digo en voz baja mientras me agarro la entrepierna. Nunca entendí esa manía de agarrarse las pelotas y decir «Éssste trípode». Levanto apenas una pierna y dejo salir un pedo flauta. La perra, angustiada porque hoy le enseñé a zapatillazos que no hay que sacar la ropa del tendedero, levanta las orejas. Después vuelve a bajarlas y deja caer la cabeza sobre sus patas delanteras. Resopla y yo levanto otra vez la pierna. Pienso que desde la oscuridad un malhechor podría saltar la tapia y sorprenderme. Estaría a merced de sus intenciones, en calzoncillos y ojotas, con un encendedor sujeto al elástico, un toque de distinción absolutamente prescindible. Ensayo mentalmente posibles escapes, posibles salidas. Sé que jamás haría ni la mitad de las cosas que pienso que haría. Lo más probable es que pierda una ojota y tropiece con alguna silla para caer sobre el contrapiso frío, áspero, desde donde lloraría con la palma de las manos y el mentón como frutillas, pidiendo clemencia. En calzoncillos, con un encendedor sujeto al elástico, lloraría, suplicando por mi vida. Hago a un lado la idea y levanto la pierna de nuevo con tranquilidad, porque confío en el instinto de mi perra. —Aunque —me digo—, cabe la posibilidad de que alguien haya estado todo este tiempo en el patio haciendo buenas migas con ella, esperando que un barbudo panzón y pelotudo salga en calzoncillos a tirarse pedos mientras ve la luna. Esa idea me molesta, me distrae. Quiero seguir imaginando títulos de películas para poner sobre este cielo Clase B, y no se puede titular con miedo. Hitchcock, Buñuel, Ed Wood, Marcelo Polino, Jorge Lanata, ellos no tienen miedo. Desde la ventana de la casa me llega la música de Cerati con Aterciopelados. No me gusta Cerati. Y la que canta en Aterciopelados me recuerda al chico del delivery que trae las empanadas. Siempre le doy un peso de propina. Esta es la hora en la que veo las cosas con más claridad. Le doy una última chupada al cigarro y suelto tres aros de humo espesos, fantasmales, psicodélicos. Observo la pared allá al fondo, una pira de ladrillos de ceniza, ropa colgando de la soga, una maceta. Hay una sombra ahí que antes no estaba. Se mueve. Yo retrocedo espabilado por la adrenalina. Pierdo una ojota. La perra gruñe y levanta las orejas. Fuente