"Varo... Varo, devuelveme mis Legiones"!!!
Este año se conmemoran 2.000 años de la Batalla de Teutoburgo o la Batalla del bosque de Teutoburgo, la peor derrota sufrida por el Imperio Romano en toda la historia.
Aqui les traigo parte de la historia contada brevemente y tratando de hacerla lo mas interesante posible.
"Corria el año 09 D.C.; el Imperio Romano estaba en expansión. Sus fronteras llegaban hasta el Rin.
Quintilio Varo debía lograr pacificar a los germanos allende el Rin y llegar hasta el Elba y así extender aun mas, hacia el norte los dominios del Imperio."

Varo venía de Oriente, de Siria, de donde regresó muy rico. Pero era administrador, no general.
Creía que los germanos estaban listos para ser controlados. Estableció tratos con los líderes, especialmente con uno de ellos: Arminio, que controlaba la zona entre el Rin y el Elba, era comandante y ciudadano romano a cargo de los auxiliares de la zona.
Arminio(Hermann) servia a los dos bandos. Era un traidor paras lo propios germanos, y por lo tanto muy mal visto.
Las tribus germanas pensaban que Varo les agregaría más impuestos al ser categorizados como Provincia y sus líderes querían tener puestos en ese nuevo gobierno.
Arminio conocía a los romanos y se preparaba para detenerlos. Pero Varo no se daba cuenta de la amenaza que Arminio representaba para Roma.
Al surgir una sublevación, Varo prepara las legiones XVIIº, XVIIIº y XIXº y decide atravesar el bosque de Teutoburgo.

Bosque de Teutoburgo, lugar donde se llevo a cabo la batalla

Con 18.000 hombres y los equipajes de los oficiales inicia la marcha. Esas tres legiones eran de las mejores, el orgullo de Augusto.
El bosque de Teutoburgo era un lugar sagrado.
Liderados por un grupo de jinetes, las legiones se extienden a lo largo de tres kilómetros. Varo y sus oficiales iban en el medio. Arminio se retira para hacer una batida adelantada, pero fue a buscar tropas.
Con una colina a un lado y un pantano al otro, con una niebla en aumento, los romanos avanzaron temerosos, a excepción de Varo, que estaba confiado.


Emperador Augusto

De improviso, 25.000 germanos lanzan una lluvia de flechas y jabalinas sobre los romanos. Imposibilitados de maniobrar y defenderse, los romanos intentan huir al bosque, pero encuentran troncos caídos que obstruían el escape.
Enseguida los germanos atacaron y se desató una cruenta lucha cuerpo a cuerpo. Varo había sido traicionado.
Arminio aprovechó la sorpresa, la confusión y la imposibilidad de respuesta de los romanos. La lucha cesó por la noche y los romanos armaron varios campamentos.
Al día siguiente, la lluvia impidió a los romanos organizarse y usar sus lanzas, arcos y flechas, las cuales por la lluvia fueron inutilizados. Arminio intentaba dividir a las legiones en pequeños grupos, pero los romanos se resistían.
Atrapado en medio del bosque, Varo veía caer a sus hombres y como el sueño de Augusto de tener una provincia germana se convertía en una sangrienta pesadilla.


Arminio

El segundo día Varo intentó en vano unir sus fuerzas. Una sección no sabía lo que sucedía con la otra.
Pasó una nueva noche.
En el tercer día, aterrados, mojados, hambrientos y cansados, los romanos se aprestan para la batalla final. Y no estaban dispuestos a rendirse, sabiendo lo que les sucedería si caían vivos en manos germanas.
Varo se suicidió y las legiones sucumbieron.
Los cuerpos fueron desmembrados, las cabezas colgadas en picas y las manos clavadas en árboles. Los sobrevivientes fueron degollados y sus cuerpos arrojados al lago, que durante años tuvo su fondo blanco por los huesos de los muertos.
La cabeza de Varo fue cortada y enviada a Roma, que se enteró de esa manera de la derrota.
Augusto se deprimió, no dormía, no se afeitaba y de noche lloraba clamando y pidiendo a Varo que le devolviese sus legiones. Había caído en la locura.


Moneda antugia con la efigie de Varo

Y esas tres legiones nunca se recuperaron. La plantilla de Roma pasó de 28 legiones a 25 durante muchos años.
Seis años después un nuevo ejército fue a la zona, vio los restos de sus compañeros y recuperaron las águilas. Estandarte sagrado para las legiones y las cueles representaban su fuerza.
Y el Imperio Romano llegó hasta el Rin. Y ese río fue la frontera entre las lenguas romanas y germanas.
Arminio nunca logró unificar a las tribus germanas y años después era asesinado por uno de sus líderes.
En el año 14 D.C. antes de morir, en su testamento, Augusto advierte a su sucesor que no intente cruzar el Rin.
Los blancos huesos de Varo y sus legiones marcaban que la frontera de Roma llegaba hasta el Rin.
Augusto murio dicen en la locura, y dicen tambien que por las noches se sentia a su anima llorando y repitiendo...
"Vare... Vare, legiones redde!!!"
"Varo... Varo, devuélveme mis legiones!!!"
"Varo... Varo, devuélveme mis legiones!!!"
Fuente

