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NataliaAlaska

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Primer post: 9 dic 2012Último post: 6 abr 2015
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Fotos tomadas por Lewis Carroll y su amistad con Alice
Fotos tomadas por Lewis Carroll y su amistad con Alice
InfoporAnónimo12/9/2012

"Autorretrato" - Lewis Carrol Marco este día con una piedra blanca”. Con esta frase Charles Lutwigde Dodgson señala en su diario su primer encuentro con Alice Pleasance Liddell, la niña de cuatro años que transformó en obsesión y para quien imaginó un perenne universo literario. Desde aquel 6 de marzo de 1856, el matemático de Oxford rindió sus días a adorar un idealizado hechizo que rompe la propia Alice con su adolescencia, abriendo lecturas tan múltiples como sugerentes. Y es que las sospechosas tendencias del futuro Lewis Carroll no son más un secreto ni un rumor. Pese al discreto silencio que le compró su fama como cuentista e intelectual, el querido autor de Alice in Wonderland y su musa componen una historia plena en claroscuros, donde los vacíos suelen ofrecer respuestas incómodas. Dodgson conoce a los Liddell en 1856, cuando Henry George Liddell es nombrado capellán de la Christ Church y el profesor le visita para fotografiar la catedral. Aunque primero entabla amistad con los hermanos mayores Harry y Lorina, el ingreso del joven Harry al colegio lo acerca a las pequeñas Alice y Edith, invitándolas a paseos en barca e incursiones campestres donde les relata cuentos, muchas veces disfrazándolas para tomarles fotos. Se ha dicho que Alice fue la modelo favorita de Dodgson, mas no existen evidencias para afirmarlo. Menos confusa es su inclinación a las niñas pequeñas, que gusta fotografiar semidesnudas o vistiendo disfraces mientras les cuenta historias fantásticas; su labor docente tampoco es casual, pues le permite más horas libres que dedicar a la poesía y las fotos. La misma fantasía adorna la Tarde Dorada, el famoso paseo en bote por el Támesis aquel 4 de julio de 1862. Acompañado por las hermanas Liddell y el Reverendo Robinson Duckworth, Dodgson ameniza un descanso junto al río improvisando una disparatada historia que entusiasmó a Alice: “Lo que nos relató esa vez fue mejor de lo normal – recordó en una tardía entrevista -. Al día siguiente empecé a insistirle en que me escribiese el cuento y mi pesadez le movió, tras decir que lo pensaría, a hacer la vacilante promesa de escribirlo.” Lewis Carroll y la fotografía Parece que el principal pasatiempo de Lewis Carroll, y que le proporcionó mayores alegrías, fue regalar y agasajar a las niñas. “Me encantan las niñas (no los niños)”, escribió una vez. Por los niños sentía auténtico horror, y en la última etapa de su vida, los evitó cuanto pudo. Consideraba el cuerpo de las niñas (al contrario que el de los niños) sumamente bello, y cuando las dibujaba o fotografiaba desnudas, lo hacía siempre con permiso de los padres por supuesto. Al respecto, escribió lo siguiente: “Si tuviese que dibujar o fotografiar a la niña más preciosa del mundo y notase en ella una pudorosa resistencia (por ligera y fácil de vencer que fuese) a quedarse desnuda, consideraría un solemne deber para con Dios renunciar por completo a semejante petición”. De hecho, para que estos retratos desnudos no crearan complicaciones a las niñas más tarde, dispuso que, a su muerte, fuesen destruidos o devueltos a las niñas o a sus padres. En principio no existen, pues, indicios de que Carroll tuviera conciencia de otra cosa que de la más pura inocencia en sus relaciones con las niñas, ni existe la más leve insinuación o falta de decoro en ninguno de los cariñosos recuerdos que muchas de ellas dejaron escrito después sobre él. Según refiere Gardner, en la Inglaterra victoriana había una tendencia, que refleja la literatura de esa época, a idealizar la belleza y la pureza virginal de las niñas: “Esto hizo más fácil a Carroll suponer que su debilidad por ellas se situaba en un elevado plano espiritual”. Algunas de las fotografías que tomó: Un link con copias de sus fotografías que están a la venta: http://libweb2.princeton.edu/rbsc2/portfolio/lc-all-list.html Evelyn Hatch (1879) Una de las realizadas a la niña Evelyn Hatch, en 1879, motivó una curiosa carta conservada hasta hoy, en la que su autor alude al asunto y se dirige a la madre de la niña para pedirle que interceda ante una pintora de la época y le evite a él mismo una situación que le parece embarazosa: “¿Se acuerda usted de esa foto que le hice a Birdie en cuclillas y de perfil, con una manito en la barbilla, antes de que aprendiera, ella misma, a considerar las ropas un elemento de rigueur? Fue una joyita que no tengo muchas esperanzas de repetir: y me encantaría, de ser posible, conseguir que la señorita Bond, de Southsea (a mi juicio, la mejor ilustradora fotográfica que existe) coloree una copia de la misma. Pero me resulta embarazoso pedírselo, la gente ve las cosas de manera tan distinta. ¿Sería usted tan gentil de pedírselo en mi lugar...?” En 1880, 48 años después de haberse iniciado en la fotografía, sus prevenciones lo llevaron a abandonar airado, y para siempre, su trabajo artístico y ya nunca más volvió al cuarto oscuro. “Siempre tengo en el corazón la imagen de Alice, mi primera amiga niña, -escribió en su diario-, la que fue mi ideal durante tantos años. Desde entonces, he tenido decenas de amigas niñas, pero con ellas todo ha sido tan distinto...” Carroll murió en 1898, a causa de una bronquitis. Su venerada Alice lo sobrevivió hasta 1934, pero guardó, durante casi toda su vida, un discreto silencio respecto a su relación. Hace unos años la casa Sothebys de Londres subastó varias de las pertenencias supervivientes de la pequeña Alice, entre ellas algunas de sus fotografías mejor conocidas, esos fetiches que muy probablemente inquietaron al pobre Lewis Carroll en la intimidad de su estudio. El mundo se los arrebató a precios exorbitantes, con el mismo entusiasmo que antes recibió la desconcertante historia de la pequeña Alicia extraviada en el fondo del espejo. Pero ni ella ni Carroll estaban ya allí, para aclararnos el enigma de su extraña amistad. Alice Liddell casader1872) Foto tomada por Lewis Carrol He aquí las propias palabras de Vanessa Tait, una tataranieta de Alice Liddell, sobre este asunto: La explicación más interesante para mí es que Dogson estaba enamorado de Alice. Fue para ella que creó el País de las Maravillas; en ella concentró sus energías; y a ella se refirió, mucho tiempo después, en 1885, como "mi niña-amiga ideal". Pero si Dogson estaba enamorado de Alice, ciertamente no existe ninguna evidencia de alguna actividad sexual inapropiada. Ella lo recordaba con alegría; sus otros niños-amigos también. La relación entre ambos terminó posiblemente porque la mamá de Alice, mi tatarabuela, Lorina Liddell, era ambiciosa, autoritaria y snob. Un profesor de matemáticas no era ni de lejos el marido ideal para su hermosa hija. El hombre con el que ella se casó fue Reginald Hargreaves. Él era rico, de campo, pero no tenía los altos estándares intelectuales a los que ella estaba acostumbrada. Alice vio a Dogson muy pocas veces después de casarse. Mi madre recuerda una carta en la que ella le pedía ser el padrino de uno de sus hijos, pero él dijo que no cuando se enteró de que era un niño. Ese bebé, mi abuelo, se llamó Caryl. Siempre negó que fuera bautizado con ese nombre por Lewis Carroll, pero, en todo caso, es una referencia extraordinaria y un nombre poco común. Alice se conformó con su vida campesina: manejando su casa, criando a sus tres hijos, atendiendo reuniones del pueblo. Todo muy mundano, comparado con la vida de niñez. Cuando Lewis Carroll hizo sus fotografías, ni siquiera Sigmund Freud había nacido, ni tampoco se había instalado la "teoría de la sospecha", que ha dominado toda la segunda mitad del siglo XX. Pero sería una injusticia y una simpleza acusarlo sin más de pedofilia (por lo demás, sólo se pueden juzgar los actos, no los deseos)

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Lettl, surrealismo onirista
ArteporAnónimo12/24/2012

Wolfgang Lettl (1919 – 10 de febrero de 2008) era un pintor surrealista alemán. El éxito con su arte independiente lo llevó a desarrollar su surrealismo, tuvo exposiciones individuales en Alemania y siguió en el extranjero. Además del surrealismo, los paisajes alrededor de su segunda residencia en Puglia, Italia, le inspiraron para pintar en ocasiones en un estilo impresionista. Sus obras:

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Springfield por Tim Doyle
ArteporAnónimo12/23/2012

"Unreal state" es una colección de ilustraciones que representan locaciones icónicas de series populares como los Simpsons, Los Soprano y Seinfeld. Springfield por Tim Doyle

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Los personajes de Disney como nunca antes vistos
ArteporAnónimo1/31/2013

Las imágenes que se muestran a continuación pueden ser de fuerte impacto visual. Se recomienda discreción. El artista mexicano Rodolfo Loaiza Ontiveros nos muestra otra cara de los presonajes de Disney. Los temas como las drogas, la homosexualidad, los excesos son temas principales de su obra, de la mano de los famosos personajes.

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Roberto Ferri: Barroco contemporáneo
ArteporAnónimo12/30/2014

Roberto Ferri es un pintor italiano contemporáneo que se inspira en la gloriosa y antigua corriente Barroca. Fue descrito como "El nuevo Caravaggio" Algunas de sus obras:

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Las pinturas de Goya y la brujería
ArteporAnónimo3/3/2015

Bienvenidos Los cuadros a continuación son parte de la obra de Francisco de Goya, estos puntualmente abordan un tema en particular: La brujería. Fueron hechos a pedido de los duques de Osuna para decorar su nueva casa de campo. La familia Osuna tenía un conocido interés por lo esotérico, sobrenatural y el ocultismo, lo cual no llamo mucho la atención de nadie, ya que eran temas de moda entre la aristocracia a finales del siglo XVI. Vuelo de brujas http://www.museodelprado.es/typo3temp/pics/17a6be51d3.jpg] Clasificación Pintura de caballete. Asuntos varios Serie Cuadros de los duques de Osuna para decorar su casa de campo (1/6) Cronología 1797 Dimensiones 43,5 x 30,5 cm Técnica y Soporte Óleo sobre lienzo Reconocimiento de la autoría de Goya Obra unánimemente reconocida Otros títulos Brujas en vuelo Brujos por el aire Titular Museo Nacional del Prado Ubicación Museo Nacional del Prado, Madrid, España (P07748) Historial Este lienzo fue un encargo de los duques de Osuna para decorar su casa de campo. Posteriormente fue vendido y pasó por diferentes colecciones: Ramón Ibarra de Madrid; Ibarra de Bilbao; don Luis Arana de Bilbao; Sotheby's - Peel, Madrid. En 1985 fue adquirido por J. Ortiz Patiño. Fue subastado en Sotheby's Madrid y adquirido por el Museo Nacional del Prado en el año 2000 con fondos del legado de Villaescusa. Análisis artístico Goya realizó entre los años 1797 y 1798 una serie de seis pequeños lienzos sobre el mundo de la brujería y lo sobrenatural para los duques de Osuna. Éstos estaban decorando en aquellos momentos su nueva casa de campo en La Alameda, conocida como El Capricho. Se conserva una minuta presentada por Goya al duque fechada el 27 de junio de 1798 en la que se lee: "Cuenta de seis cuadros de composición de asuntos de Brujas, que están en la Alameda, seis mil reales de vellón". Los temas de brujería tuvieron una gran aceptación entre las clases altas de la sociedad española de la época, lo que explica la comisión de esta obra y su carácter no tan insólito. Los duques de Osuna, además de ejercer una importante labor de mecenazgo artístico, poseían una profunda cultura literaria. Incluso tenemos conocimiento de que la madre de la duquesa, doña Faustina, sentía una gran fascinación por los temas sobrenaturales y esotéricos. En alguna ocasión invitó a su casa a William Thomas Beckford (Fonthill, Wiltshire, 1760- Fonthill, Wiltshire, 1844), autor de la novela gótica Vathek (1786). Frank Irving Heckes cree que el cuadro que Goya pintó para encabezar la serie fue precisamente éste. Según el especialista la obra debería titularse El dómine Lucas (1716) puesto que la obra goyesca es una evocación imaginaria y muy personal de una escena del Acto II de la comedia del mismo título de José de Cañizares (Madrid, 1676- Madrid, 1750). Sobre un fondo completamente negro una figura se cubre la testa con una tela blanca tratando de escapar al tiempo que hace el gesto protector de la higa. A la izquierda un personaje asustado se tiende en el suelo con las manos en la cabeza. En el ángulo inferior derecho se advierte la presencia de un asno, figura habitual en la iconografía goyesca que simboliza la ignorancia. Sobre ellos el pintor aragonés ha plasmado lo que estos dos personajes están imaginando y suscita su temor: tres figuras con el torso desnudo que portan corozas, los tocados del Santo Oficio. Dos de ellos se disponen a chupar la sangre de un hombre desnudo que llevan en volandas. La imagen de un personaje que se encarama sobre el cuerpo de una víctima está presente en el cuadro de Thomas Burke, La pesadilla expuesta en la Royal Academy de Londres en 1782. Este mismo tema inspiró a Johann Heinrich Füssli en la obra del mismo título (La pesadilla, 1781, Detroit Institute of Art) y a Nicolai Abraham Abildgaard (La pesadilla, 1800, Vestsjællands Kunstmuseum, Sorø). Esta imagen fue reutilizada por Goya en el grabado nº 72 de la serie de Los desastres de la guerra titulado Las resultas. Este cuadro manifiesta determinantes analogías con algunas imágenes de la serie de Los Caprichos, concretamente con el nº 50, Los Chichillas, que también se habría inspirado en la obra de El dómine Lucas. Exposiciones Lugano, Goya nelle collezioni…, 1986, pp. 122-123, cat. 24 Madrid, Goya y el espíritu…, 1988, pp. 62-63, cat. 27 Madrid, Goya. El capricho…, 1993-1994, cat. 45 Oslo, Francisco de Goya…, 1996, cat. 14 Berlín, Goya. Prophet…, 2005, cat. 69 Madrid, Goya en tiempos…, 2008, cat. 17 Zaragoza, Goya y el Mundo…, 2008-2009, cat. 26 Barcelona, Goya luces..., 2012, p.166, cat.34 Bibliografía y páginas web selectas Desparmet, L’œuvre…, 1928-1950, p. 207, cat. 169 Gassier, Wilson, Vie et œuvre…, 1970, p. 188, cat. 659 Gudiol, Goya…, 1970, vol. I, p. 296, cat. 360 Angelis, L’opera…, 1974, p. 110, cat. 338 Camón Aznar, Francisco de Goya…, 1980-1982, vol. III, p. 106 Nordström, Goya, Saturno…, 1989, pp. 168-169 Mena, Wilson-Bareau, Goya. El capricho…, 1993, pp. 211, 212, 213, 214, 215 y 217 (il.), cat. 45 Irving, ''Goya y sus seis...'', 2003, pp. 197-214 Mena, Goya en tiempos…, 2008, pp. 160, 161 y 163 (il.), cat. 17 Bozal, Lomba, Goya y el Mundo…, 2008, p. 72-77 www.museodelprado.es/goya-en-el-prado, 24-09-2012 El aquelarre Clasificación Pintura de caballete. Asuntos varios Serie Cuadros de los duques de Osuna para decorar su casa de campo (2/6) Cronología 1797 - 1798 Dimensiones 43 x 30 cm Técnica y Soporte Óleo sobre lienzo Reconocimiento de la autoría de Goya Obra unánimemente reconocida Otros títulos Las brujas de Sabbath Titular Fundación Lázaro Galdiano Ubicación Museo Lázaro Galdiano, Madrid, España (2.006) Historial Este lienzo fue un encargo de los duques de Osuna para decorar su casa de campo. Más tarde estuvo en posesión del duque de Tovar adquiriéndolo después de 1928 José Lázaro Galdiano. Análisis artístico En el centro de la escena, que tiene lugar a la luz de la luna, se está llevando a cabo un ritual de brujería. El diablo, en forma de macho cabrío y tocado con unas hojas de vid que aluden a la iconografía de Baco, preside un círculo formado por brujas. Ante él una mujer le ofrece a un recién nacido al tiempo que una anciana tiende en sus brazos a un niño esquelético. De espaldas al macho cabrío otra mujer sostiene sobre su hombro una vara de la que penden fetos humanos. En segundo plano, aunque individualizado mediante un halo de luz, se distingue un grupo de figuras femeninas cubiertas con túnicas blancas sobre cuyas cabezas vuelan murciélagos. Es probable que el punto de partida para este cuadro de Goya fuese la lectura del texto con anotaciones humorísticas que Leandro Fernández de Moratín hizo en 1812 sobre el Auto de Fe de Logroño (1610), texto que se encontraba en la biblioteca de los duques de Osuna según revela el inventario que se realizó de ella en 1823. En esta obra se narra cómo dos mujeres envenenaron a sus hijos para satisfacer la petición del demonio. Además en el cuadro de Goya se recoge la visión popular que en aquella época se tenía de las brujas acusadas de chupar la sangre de los niños que quedaban tan debilitados que poco se podía hacer por su salud. Este lienzo, que critica abiertamente la superchería y la ignorancia, se puede relacionar con algunos grabados de idéntico objetivo pertenecientes a la serie de Los Caprichos: el nº 47, Obsequió á el maestro y el nº 60, Ensayos, en los que también aparecen fetos humanos y el macho cabrío. La figura femenina recostada de espaldas al espectador en el primer término, que esconde bajo su manto la cabeza de un niño del que únicamente podemos ver sus piernas, tiene mucho que ver con el dibujo de la página 6r del Cuaderno italiano (1771-1793, Museo Nacional del Prado, Madrid). Esta última es una ejercitación de panneggio de un personaje completamente cubierto que, contemporáneamente, manifiesta la influencia de Salvator Rosa (Nápoles, 1615-Roma, 1673). Las obras de este pintor, que también aborda con frecuencia los temas de la magia y lo sobrenatural, pudieron ser conocidas para Goya durante su estancia en Italia (1769-1771). Para más información ver Vuelo de brujas. Exposiciones Burdeos, Bosch, Goya…, 1957, cat. 67 París, Goya, 1961-1962, cat. 52 Londres, Goya and his times, 1963-1964, cat. 79 La Haya, Goya, 1970, cat. 27 Madrid, Goya y el espíritu…, 1988, cat. 26 Madrid, Goya. El capricho…, 1993-1994, cat. 46 Berlín, Goya. Prophet…, 2005, cat. 67 Bibliografía y páginas web selectas Desparmet, L’œuvre…, 1928-1950, p. 208, cat. 170 Gué, Goya and his sitters, 1964, p. 17, il. 32 Gassier, Wilson, Vie et œuvre…, 1970, p. 188, cat. 660 Gudiol, Goya…, 1970, vol. I, p. 295, cat. 356 Angelis, L’opera…, 1974, p. 110, cat. 339 Nordström, Goya, Saturno…, 1989, pp. 160-164 Mena, Wilson-Bareau, Goya. El capricho…, 1993, pp. 211, 212, 213, 214, 215 y 218 (il.), cat. 46 Camón Aznar, Francisco de Goya…, 1980-1982, vol. III, pp. 130 y 131 Cano, Goya en la Fundación..., 1999, pp. 84, 85 (il.), 86 y 87 Irving, ''Goya y sus seis...'', 2003, pp. 197-214 www.flg.es, 10-05-2010 El conjuro https://museolazarogaldiano.files.wordpress.com/2011/09/goya-las-brujas-el-conjuro-inventario-2004-museo-lazaro.jpg] Clasificación Pintura de caballete. Asuntos varios Serie Cuadros de los duques de Osuna para decorar su casa de campo (3/6) Cronología 1797 - 1798 Dimensiones 43 x 30 cm Técnica y Soporte Óleo sobre lienzo Reconocimiento de la autoría de Goya Obra unánimemente reconocida Otros títulos Escena de brujas Escena de exorcismo Exorcismo Las brujas Titular Fundación Lázaro Galdiano Ubicación Museo Lázaro Galdiano, Madrid, España (2.004) Historial Este lienzo fue un encargo de los duques de Osuna para decorar su casa de campo. Más tarde estuvo en posesión del duque de Tovar adquiriéndolo después de 1928 José Lázaro Galdiano. Análisis artístico Un grupo de viejas brujas practican magia en plena noche a un hombre aterrorizado que viste un camisón blanco. Mientras una bruja entona cantos a la luz de una vela, otra lleva un cesto con niños y una lechuza se le posa en la cabeza. Al otro lado, otra bruja clava una aguja a un muñeco de cera, mientras dos murciélagos se agarran en su manto. En el centro del cuadro una anciana con túnica amarilla se acerca a tientas a la mujer agazapada en camisón. En la parte superior, sin terminar de pintar, vemos una figura que, con huesos en las manos, observa la escena siendo identificada por algunos como el diablo o como la reina del aquelarre. A su lado vuelan murciélagos y búhos. La composición de este cuadro está formada por dos triángulos equiláteros entrelazados con un círculo en la parte central creado por las figuras principales. Esta composición, la misma que Goya emplea en Berganza y Cañizares o Cocina de brujas, rememora el Sello de Salomón, un signo mágico habitualmente utilizado en brujería tanto para invocar al diablo como para hechizar a un enemigo. Según Marina Cano, el efecto dramático de esta composición se incrementa gracias a la manera en que Goya ha empleado el color: a partir de una capa de pintura negra, que cubre la totalidad del lienzo, aplica los colores para ir consiguiendo las zonas de luz reservando el negro del fondo. Para más información ver Vuelo de brujas. Exposiciones Madrid, Goya. El capricho…, 1993-1994, cat. 47 Berlín, Goya. Prophet…, 2005, cat. 68 Bibliografía y páginas web selectas Desparmet, L’œuvre…, 1928-1950, p. 210, cat. 172 Gassier, Wilson, Vie et œuvre…, 1970, vol. I, p. 295, cat. 358 Gudiol, Goya…, 1970, vol. I, p. 295, cat. 358 Angelis, L’opera…, 1974, p. 111, cat. 341 Camón Aznar, Francisco de Goya…, 1980-1982, vol. III, pp. 103 y 104 Nordström, Goya, Saturno…, 1989, pp. 164-168 Paz, Goya. Arte e..., 1990, ils. 85, 86 Mena, Wilson-Bareau, Goya. El capricho…, 1993, pp. 211, 212, 213, 214, 215 y 219 (il.), cat. 47 Cano, Goya en la Fundación..., 1999, pp. 90, 91 (il.), 92 (det.) y 93 Fernández, Seva, Goya y la locura, 2000, pp. 20, 21, 22, 23, 24, 25 y 26. Irving, ''Goya y sus seis...'', 2003, pp. 197-214 www.flg.es, 10-05-2010 La cocina de las brujas Clasificación Pintura de caballete. Asuntos varios Serie Cuadros de los duques de Osuna para decorar su casa de campo (4/6) Cronología 1797 - 1798 Dimensiones 45 x 32 cm Técnica y Soporte Óleo sobre lienzo Reconocimiento de la autoría de Goya Obra unánimemente reconocida Otros títulos Berganza y Cañizares Ubicación Obra en paradero desconocido Historial Este lienzo fue un encargo de los duques de Osuna para decorar su casa de campo. Análisis artístico Según el autor Frank Irving, esta obra, conocida erróneamente con el nombre de La cocina de las brujas, debería llamarse Berganza y Cañizares, pues representa a estos personajes de la Novela Ejemplar de Miguel de Cervantes (Alcalá de Henares, 1547- Madrid, 1616) El casamiento engañoso y el coloquio de los perros. Por lo tanto este cuadro de Goya estaría basado en uno de los episodios de brujería más famosos de la literatura española que, con ligeras modificaciones, se mantiene bastante fiel a la narración cervantina. Los protagonistas del lienzo son el perro Berganza y la bruja Cañizares, quien le explica al perro la manera de conjurar demonios y realizar ungüentos mágicos para volar. En el centro de la composición observamos a la bruja con una pierna apoyada en el suelo y la otra, con forma de pata de cabra, medio extendida. Lleva la mano izquierda hacia la olla mientras frente a ella el perro Berganza, de pie con el brazo derecho y la pierna izquierda de un ser humano, observa cómo un macho cabrío sale volando con una escoba por la chimenea de la cocina, lugar donde habitualmente se realizaban los rituales mágicos. Los dos personajes que aparecen a la izquierda de la composición han sido conjurados por la bruja y transformados en demonios. Encima de ellos cuelgan huesos, calaveras y una lámpara de aceite que ilumina la escena. El mensaje que tanto Cervantes como Goya quieren transmitir es que la imaginación puede modificar nuestro concepto de la realidad. Para más información ver Vuelo de brujas. Exposiciones Madrid, Goya. El capricho…, 1993-1994, cat. 44 Bibliografía y páginas web selectas Desparmet, L’œuvre…, 1928-1950, p. 209, cat. 171 Gassier, Wilson, Vie et œuvre…, 1970, p. 188, cat. 662 Gudiol, Goya…, 1970, vol. I, p. 296, cat. 361 Angelis, L’opera…, 1974, p. 111, cat. 340 Nordström, Goya, Saturno…, 1989, pp. 170-171 Mena, Wilson-Bareau, Goya. El capricho…, 1993, pp. 211, 212, 213, 214, 215 y 216 (il.), cat. 44 Fernández, Seva, Goya y la locura, 2000, pp. 20, 21, 22, 23, 24, 25 y 26. Irving, ''Goya y sus seis...'', 2003, pp. 197-214 El hechizado Clasificación Pintura de caballete. Asuntos varios Serie Cuadros de los duques de Osuna para decorar su casa de campo (5/6) Cronología 1798 Dimensiones 42,5 x 30,8 cm Técnica y Soporte Óleo sobre lienzo Reconocimiento de la autoría de Goya Obra unánimemente reconocida Otros títulos El hechizado por fuerza El hechizado por la fuerza La lámpara del diablo Titular The Trustees of the National Gallery Ubicación The National Gallery, Londres, Reino Unido (1472) Historial Fue comprado por la National Gallery de Londres en 1896. Análisis artístico Este cuadro está basado en una escena del Acto II de la comedia El hechizado por fuerza de Antonio de Zamora (Madrid, 1665- Ocaña, 1727), texto muy popular en tiempos de Goya. Ésta fue representada en Madrid en la misma época en que el aragonés estaba pintando la serie para los duques de Osuna, muy aficionados al teatro y conocedores de la obra de Zamora. Según Frank Irving, quizá fuera el propio Moratín quien recomendara a Goya la realización de esta escena en alguna de las tertulias que se organizaban en la casa de los aristócratas que comisionaron la serie de lienzos. En el lienzo se ha pintado la figura de don Claudio, un clérigo asturiano que se creía hechizado y pensaba que iba a morir cuando se consumiera todo el aceite de una lámpara que sostiene en su mano el diablo en forma de macho cabrío. Mientras que echa el aceite en la lámpara suplica para que el hechizo no tenga éxito. En el libro que se encuentra situado en primer plano leemos, "LAM/DESCO", haciendo referencia a las dos primeras palabras de los versos que don Claudio dirige a la lámpara: "Lámpara descomunal/ cuyo reflejo civil/ me va a moco de candil/ chupando el óleo vital/...". En el fondo de la composición, tres burros, pintados con pinceladas sueltas, bailan sobre sus cuartos traseros. Éstos son la representación del momento de la obra en que don Claudio dice mientras camina por la habitación: "Una danza aquí se alcanza/ a ver, aunque no muy bien,/ De borricos; yo sé quien/ Pudiera entrar en la danza". Con esta obra Goya critica que una mente perturbada pueda llegar a convertir la realidad en fantasía aproximándose, de esta manera, al contenido de su serie de grabados Los Caprichos. Para más información ver Vuelo de brujas. Exposiciones Madrid, Goya y el espíritu…, 1988, pp. 58-60, cat. 25 Madrid, Goya. El capricho…, 1993-1994, cat. 49 Oslo, Francisco de Goya…, 1996, cat. 15 Berlín, Goya. Prophet…, 2005, cat. 66 Madrid, Goya en tiempos…, 2008, cat. 16 Bibliografía y páginas web selectas Desparmet, L’œuvre…, 1928-1950, p. 212, cat. 174 Gassier, Wilson, Vie et œuvre…, 1970, p. 188, cat. 663 Gudiol, Goya…, 1970, vol. I, p. 296, cat. 359 Angelis, L’opera…, 1974, p. 111, cat. 343 Camón Aznar, Francisco de Goya…, 1980-1982, vol. III, p. 106 Nordström, Goya, Saturno…, 1989, pp. 154-158 Paz, Goya. Arte e..., 1990, il. 84 Mena, Wilson-Bareau, Goya. El capricho…, 1993, pp. 211, 212, 213, 214, 215 y 221 (il.), cat. 49 Fernández, Seva, Goya y la locura, 2000, pp. 20, 21, 22, 23, 24, 25 y 26. Irving, ''Goya y sus seis...'', 2003, pp. 197-214 www.nationalgallery.org.uk, 11-05-2010 Don juan y el comendador Clasificación Pintura de caballete. Asuntos varios Serie Cuadros de los duques de Osuna para decorar su casa de campo (6/6) Cronología 1797 - 1798 Dimensiones 43 x 32 cm Técnica y Soporte Óleo sobre lienzo Reconocimiento de la autoría de Goya Obra unánimemente reconocida Otros títulos Don Juan y el convidado de piedra El burlador de Sevilla El convidado de piedra Ubicación Obra en paradero desconocido Historial Esta obra se pudo ver por última vez en el año 1896 en una subasta de los bienes de los Osuna. Análisis artístico Goya ha pintado en este cuadro la escena del Acto III de la comedia de Antonio de Zamora (Madrid, 1665-Ocaña, 1727), No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague, y Convidado de piedra que, con gran éxito, fue representada anualmente en Madrid entre 1784 y 1804. Moratín, que conocía esta versión de la leyenda de Don Juan de Zamora, se la pudo recomendar a Goya para la realización del cuadro. También es posible que el pintor aragonés, aficionado al teatro, la hubiese visto y hubiese decidido pintar un lienzo sobre esta parte de la obra. El protagonista de la comedia, Don Juan, después de matar al Comendador, Gonzalo de Ulloa, reta a su estatua y la invita a cenar a su casa. A su vez, la estatua responde a don Juan con una invitación para asistir al panteón de los Ulloa, el lugar donde se desarrolla la escena de este cuadro. Al fondo de la composición Goya ha pintado un arco que podría aludir a la capilla de los Ulloa y bajo el cual aparece la figura de piedra del Comendador. Se trata de una figura fantasmagórica que se acerca a don Juan sentado con las manos en jarras y en actitud desafiante. Don Juan, que no se arrepiente de sus actos, sufrirá el castigo del infierno, representado en este lienzo mediante llamas y fuego. Este es el cuadro que más se aleja desde un punto de vista temático del resto de las obras de la serie de pinturas de los duques de Osuna. En él no aborda el contraste de la realidad con la imaginación para criticar la superstición, sino que se muestran las consecuencias morales del pecado. Frank Irving cree que El convidado de piedra fue pintado por Goya para cerrar esta serie. Para más información ver Vuelo de brujas. Exposiciones Madrid, Goya. El capricho…, 1993-1994, cat. 48 Bibliografía y páginas web selectas Gassier, Wilson, Vie et œuvre…, 1970, p. 188, cat. 664 Gudiol, Goya…, 1970, vol. I, p. 295, cat. 357 Angelis, L’opera…, 1974, p. 111, cat. 342 Camón Aznar, Francisco de Goya…, 1980-1982, vol. III, p. 106 Nordström, Goya, Saturno…, 1989, pp. 158-160 Mena, Wilson-Bareau, Goya. El capricho…, 1993, pp. 211, 212, 213, 214, 215 y 220 (il.), cat. 48 Fernández, Seva, Goya y la locura, 2000, pp. 20, 21, 22, 23, 24, 25 y 26 Irving, ''Goya y sus seis...'', 2003, pp. 197-214

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Arte sangriento: Pizarnik + Caruso
ArteporAnónimo4/6/2015

Alejandra Pizarnik, poetisa argentina, escribió un libro sobre un personaje bastante peculiar de la historia, la condesa Erzsebeth Bathory, famosa por la cámara de tortura que poseía en el sótano de su enorme y lúgubre castillo, donde entre otros artefactos de tortura, podíamos encontrar una dama de hierro hecha exclusivamente bajo su diseño. Erzsebeth pertenecía a una familia noble en la cual había antecedentes de enfermedades mentales a causa de relaciones entre primos que derivaron en fuertes tendencias a determinadas enfermedades genéticas. En sus fiestas sangrientas las invitadas de honor eran doncellas de 12 a 18 años, las cuales salía a secuestrar por la noche subida en su carruaje. Disfrutaba vestirse con ropas fínisimas de color blanco al celebrar estos macabros rituales para apreciar más aún el rojo de a sangre en todos sus matices. Se sabe que entabló amistad con un bruja que vivía en un bosque cercano a su residencia, en una casa aislada y acompañada de una docena de gatos negros, ella fue quien le dio la idea a la condesa de empezar a implementar los baños de inmersión en sangre de vírgenes para mantener su juventud intacta. Es en verdad una historia tan cruel como interesante, posee una atmósfera muy peculiar y hasta surrealista, pero prefiero incursionar más en la misma en algún próximo post. Volviendo a la cuestión, Alejandra escribío la historia de Erzsbeth con su estilo y segú ella, fue una de las veces que más pudo dejarse llevar por la escritura y las palabras, una de las veces que más disfrutó escribiendo, en momentos de realización de la novela, la autora llegó a redactar durante 10 horas por día. Actualmente, hay una edición de esta joya literaria ilustrada por un artista argentino, que para mí es uno de lo más geniales e interesantes de nuestra época Santiago Caruso. Pueden encontrarlo en Ediciones del Zorro Rojo.Dejo a continuación algunas imágenes que ilustran el libro y también la promesa de pronto hacer un post más largo y lo más interesante posible sobre esta mujer cruel y enferma que pasaba sus noches en su tétrico castillo inmersa en su fantasía de sangre.

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Realismo mágico de Rob Gonsalves
ArteporAnónimo12/25/2012

Rob Gonsalves es un pintor canadiense de realismo mágico. Nació en Toronto, Canadá en 1959.pretende aunar en una sola imagen la realidad y la imaginación. Sus obras:

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Calorías de las golosinas (Varias marcas) Dr Cormillot
Salud BienestarporAnónimo1/20/2013

Chupetín: caramelo duro que se sostiene sobre un palillo, elaborado con azúcar, colorantes y saborizantes, de diferentes formas y tamaños. Un chupetín bolita tamaño estándar pesa unos 10 gramos y aporta: 40 calorías Caramelos ácidos: dulce elaborado con azúcar y saborizantes, hay de diferentes tipos, 5 unidades (sin relleno) aportan alrededor de: 100 calorías Caramelos de leche (cuadrados): caramelos blandos de dulce de leche, pesan unos 15 gramos y la porción de 2 unidades aporta: 100 calorías Caramelos “Butter Toffee”: caramelos blandos de diferentes sabores (dulce de leche, maní, café, chocolate), con o sin relleno, pesan unos 10 gramos cada uno, la porción es de 3 unidades y aporta: 120 calorías Bloque de dulce de leche (Vaquerita): dulce de leche compacto, solo o cubierto con chocolate, la unidad pesa 25 gramos y aporta: 80 calorías Marshmallow (o “masmelos”): golosina elaborada con gelatina, clara de huevo y azúcar, un paquete individual de 30 gramos aporta: 95 calorías Bombones de fruta: bombones de gelatina azucarados con sabor a frutas, los que se venden en los kioscos son cuadrados, más grandes que los que vienen en cajas, y vienen envueltos en celofán, pesan unos 10 gramos, y la porción de 3 unidades aporta: 95 calorías Turrón: oblea rellena con pasta de turrón y maní, la unidad de 25 gramos aporta: 100 calorías Alfajor “light” Cormillot: masita rellena con dulce de leche, cubierta con chocolate, con menos azúcar y grasas que la versión original. Una unidad de 50 gramos aporta: 150 calorías Alfajor “Ser”: masita rellena con dulce de leche, cubierta con chocolate con menos azúcar y grasas que la versión original. Una unidad de 50 gramos aporta: 175 calorías Alfajor “Tofi Roll”: masita rellena con dulce de leche bañada en chocolate con un agujero en el centro, tipo rosquilla, una unidad pesa casi 40 gramos y aporta: 180 calorías Alfajor de fruta: masita rellena con mermelada o jalea de diferentes gustos con baño de repostería o azúcar impalpable, una unidad pesa 40 gramos y aporta: 160 calorías Alfajor triple: masita rellena con dulce de leche o mousse bañada en chocolate, una unidad pesa alrededor de 70 gramos (a veces 80, según la marca)y aporta: 350 calorías Alfajor de chocolate (Havanna o similar): masita rellena con dulce de leche bañada en chocolate, una unidad pesa entre 40 y 50 gramos y aporta: 200-220 calorías Cereal inflado: trigo, maíz o arroz azucarados, no aportan grasas; a menos que se trate de pochoclo elaborado con aceite. Como son muy livianos la porción proporciona volumen pero poco peso; por lo tanto, una porción de 50 gramos (1 taza) aporta: 200 calorías En general, las bolsas individuales (medianas) suelen pesar unos 80 gramos pero suele haber también bolsas más chicas, de 30 gramos Barra de granola “Nutri”: barra compacta de cereales, almendras, miel y coco, bañada en chocolate, una unidad pesa 30 gramos y aporta: 140 calorías Barra de cereal: barra compacta a base de un tipo de cereal o una mezcla de varios, y agregados como: frutas secas y deshidratadas, coco rallado, yogur, gelatina y chocolate. Una unidad de 23 gramos aporta entre: 100-120 calorías Las versiones light, por lo general, no contienen azúcar y tienen entre 60 y 70 calorías por unidad. Torroncino: barra de chocolate con cereal, sin azúcar, pesa unos 23 gramos y aporta: 110 calorías Cereal con chocolate “Croco”: contiene arroz inflado, maní y marshmallow, con sabor a limón, bañado en chocolate, pesa 20 gramos y aporta: 105 calorías Semillas de girasol (“Pipas”): se consiguen en paquetes individuales, tostadas y/o saladas, con o sin cáscara, son muy nutritivas, y el paquete aporta unas: 120 calorías Higo con nuez: higo deshidratado con ½ nuez, una unidad pesa aprox.25 gramos y aporta: 100 calorías Maní: lo ideal es elegir las versiones sin sal, el paquete individual más chico pesa 40 gramos y aporta: 230 calorías Maní con chocolate: viene en paquetes individuales, el más pequeño es de 40 gramos y aporta: 250 calorías Garrapiñada: el tubito de celofán que se vende en la calle, por ejemplo, pesa unos 40 gramos y aporta: 240 calorías Confites de chocolate (tipo M&M): chocolate confitado, viene en paquete individual de 40 gramos y aporta: 220 calorías Big Trakinas: galletita rellena sabor frutilla o chocolate, tamaño grande tipo alfajor, pesa 30 gramos y aporta: 145 calorías Maxi Melba: galletita de chocolate rellena, tamaño grande también tipo alfajor, pesa 30 gramos y aporta: 160 calorías Galletitas dulces simples (Vocación, Maná): el paquete individual de 4 unidades pesa 20 gramos y aporta: 90 calorías Masitas (línea verde, Águila): las hay de diferentes sabores: pasta frola, manzana y frutos del bosque. Una unidad pesa unos 40 gramos y aporta, en promedio: 150 calorías Barquillo (línea azul, Águila): oblea con relleno sabor limón, pesa 20 gramos y aporta: 110 calorías Galletita “bon o bon”: oblea cubierta con chocolate, la unidad pesa 20 gramos y aporta: 120 calorías Galletita “Tita”: oblea cubierta con chocolate, pesa casi 20 gramos y aporta: 100 calorías Galletita “Rhodesia”: oblea cubierta con chocolate, de mayor tamaño, pesa unos 22 gramos y aporta: 120 calorías Barra “Shot manía”: oblea con maní y chocolate, pesa 20 gramos y aporta: 140 calorías Barra “Feeling”: barra de nougat cubierta con chocolate, pesa 20 gramos y aporta: 97 calorías Barra “Tibis”: cubanito relleno bañado con chocolate con leche y cereal, pesa 25 gramos y aporta: 150 calorías Nugaton: oblea rellena de pasta de maní y almendras, bañada en chocolate, pesa 30 gramos y aporta: 180 calorías Kinder bueno: galletita con relleno cremoso de avellanas, cubierta con chocolate, vienen 2 unidades en un paquete, pesan 40 gramos y aportan: 120 calorías cada una Chocolatín tipo “Milkibar”: chocolate con leche o blanco, la unidad pesa unos 10 gramos, la porción es de 2 unidades y aporta: 110 calorías Chocolatín “Jack”: chocolate con leche, pesa unos 15 gramos, 2 unidades aportan: 140 calorías Chocolate “diet” (envase verde, Georgalos): chocolate con leche, sin azúcar, pesa 30 gramos y aporta: 145 calorías Chocolate “diet” (envase rojo o azul, Felfort): chocolate con leche o amargo, sin azúcar, pesa 25 gramos y aporta: 120 calorías Barra de chocolate con maní (Felfort): chocolate con leche y maní, la unidad pesa 25 gramos y aporta: 140 calorías Bloque “Shot”: chocolate con leche y maní, la unidad chica pesa 30 gramos y aporta: 160 calorías Bloque “Cadbury”: hay de diferentes tipos: chocolate con leche, con pasas de uva, con almendras, con cereal, una unidad chica pesa 30 gramos y aporta: 160 calorías Barra chocolate “Águila”: chocolate amargo, viene en barritas individuales de 15 gramos y aporta: 85 calorías Barra “Kinder”: chocolate con leche, una unidad pesa 15 gramos y aporta: 70 calorías Chocolate “Dos corazones”: chocolate relleno, pesa 25 gramos y aporta: 120 calorías Barra “Espacial”: chocolate con leche aireado, la unidad pesa 25 gramos y aporta: 140 calorías Toblerone: chocolate con leche, miel y nougat de almendras, vienen en tres tamaños diferentes, el más pequeño pesa 30 gramos y aporta: 160 calorías Chocolate “Biznikke”: chocolate blanco y negro con cereal, una unidad pesa 25 gramos y aporta: 125 calorías Barra de chocolate y soja “Now”: chocolate con leche y porotos de soja, pesa 15 gramos y aporta: 85 calorías Barra de chocolate y maní “Now”: chocolate con leche y maní, pesa 15 gramos y aporta: 90 calorías Bocadito “Cabsha”: bocadito de chocolate relleno con dulce de leche, cada uno pesa 10 gramos, la porción de 2 unidades aporta: 80 calorías Bocadito “Marroc”: bocadito de chocolate y nougat, cada uno pesa unos 14 gramos, la porción de 2 unidades aporta: 140 calorías “Bon o Bon”: bombón de chocolate relleno con pasta de maní o almendra, la unidad pesa casi 20 gramos, y aporta: 100 calorías Bombón “Tokke”: bombón de chocolate (con o sin relleno), pesa casi 10 gramos, la porción son 3 unidades y aporta: 140 calorías Conito de dulce de leche: bocadito con forma de cono relleno con dulce de leche y baño de chocolate, una unidad pesa unos 40 gramos y aporta: 160 calorías Bocadito de dulce de leche: bocadito rectangular relleno con dulce de leche bañado en chocolate, la unidad pesa unos 20 gramos y aporta: 80 calorías Bocadito de dulce de leche “Cormillot”: bocadito rectangular relleno con dulce de leche bañado en chocolate light, pesa unos 10 gramos, la porción de 2 unidades aporta: 100 calorías Mecano: bocadito de dulce de leche bañado en chocolate, con forma de tuerca, pesa 30 gramos y aporta: 120 calorías Huevo “Kinder”: huevo pequeño con cubierta externa de chocolate con leche y cubierta interna de leche, una unidad pesa 20 gramos y aporta: 114 calorías Mantecol: barra de pasta de maní, viene en diferentes tamaños, una unidad chica de 30 gramos aporta: 170 calorías Bananita Dolca: golosina con relleno sabor a banana y cubierta de chocolate, la unidad chica de 14 gramos aporta: 60 calorías y la unidad grande de 30 gramos: 115 calorías Medallón de menta y chocolate: bocadito con relleno sabor menta, cubierto con chocolate, pesa 15 gramos, 2 unidades aportan: 120 calorías Y, algunas opciones saladas… Galletitas “Club Social”: galletitas saladas, vienen en paquete individual de 3 unidades, pesa 30 gramos y aportan: 110 calorías Papas fritas o palitos salados: el paquete individual más chico pesa 30 gramos y aporta: 170 calorías Papas horneadas Lays (aireadas): el paquete individual de 20 gramos aporta: 95 calorías Papas fritas Lays clásicas: la porción de 25 g. (1 taza tamaño té) aporta: 134 calorías Palitos salados o maicitos: el paquete individual más chico pesa 30 gramos y aporta: entre 150-170 calorías

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Desintoxicar el cuerpo naturalmente: Terapia Gerson
Desintoxicar el cuerpo naturalmente: Terapia Gerson
Salud BienestarporAnónimo12/10/2012

Estaba en Facebook y me topé con esta foto. Viendo los comentarios que tenía sobre que podía ser verdad, empecé a investigar al respecto y me encontré con esto: Aunque suena inverosímil, la historia del médico Max Gerson es tan desconocida como cierta. Su método con más de 80 años de existencia ha sanado a personas diagnosticadas con enfermedades incurables que han vivido para contarlo. Todo se trata de mantener una dieta sana y ser disciplinado. Max Gerson fue un médico judío alemán nacido en 1881 que sufría de migrañas tan fuertes que lo dejaban inhabilitado por días en la cama. Aburrido de no encontrar una solución, se propuso encontrar una como fuera. Consciente de que el 80% del sistema inmunológico se encuentra en el intestino, decidió como primera medida limpiarlo. Para eso eliminó todos los alimentos procesados y cargados de sal y grasa, así como también todo tipo de carne. En cambio, los reemplazo por frutas y verduras. Tal como esperaba, al poco tiempo los dolores de cabeza desaparecieron. Lo que siguió fue utilizar su dieta contra migrañas con sus pacientes y se sorprendió cuando uno de ellos se curó completamente de una tuberculosis cutánea. Entonces decidió someter a su terapia a 460 personas aquejadas de la misma enfermedad: 456 de ellas se sanaron completamente. De ahí a que comenzara a tratar a pacientes con cáncer no pasó mucho tiempo. El primero fue una mujer con cáncer estomacal y vesicular que en algunos meses logró curarse. La terapia desarrollada por Max Gerson recupera la capacidad del cuerpo para autosanarse. La terapia Gerson en términos simples lo que hace es recuperar la capacidad del cuerpo para autosanarse. En la actualidad, una dieta típica es rica en alimentos procesados que contienen grandes cantidades de sal y azúcar. Existe, además, un abuso de fertilizantes químicos y abundancia de frutas y verduras transgénicas que contienen el mínimo de los nutrientes necesarios para una buena salud. El tratamiento del doctor Gerson es todo lo contrario. Consiste en una desintoxicación intensiva del cuerpo por medio de una alimentación orgánica que elimina los desechos, regenera el hígado, reactiva el sistema inmunitario y reestablece tanto las defensas esenciales como los sistemas enzimáticos. La dieta se divide en tres etapas: - Consumir 13 vasos de zumos frescos de zanahoria/manzana y verduras verdes de hoja, preparados cada hora con frutas y vegetales orgánicos y bebidos en un plazo máximo de 15 minutos después de su preparación. - Consumir tres comidas vegetarianas completas: con frutas orgánicas, vegetales, y cereales integrales. Una comida típica incluye ensalada, vegetales cocidos, patatas al horno, sopa de verduras y zumo. - Consumir frutas frescas y postres de alimentos frescos disponibles a toda hora como bocadillos. El régimen si bien no es complicado, debe ser estricto, pues no puede dejarse fuera ningún detalle. Todos los alimentos, por ejemplo, deben ser preparados sin sal ni especies y, en el caso de los zumos, se recomienda usar una licuadora de dos etapas con un molinillo separado y una prensa hidráulica. Esto ya que las licuadoras de un sólo paso no producen la misma calidad de contenido enzimático, mineral y de micronutrientes. Paralelo a esta súper alimentación, la dieta debe acompañarse de medicamentos de origen orgánico administrados en cantidades terapéuticas según el tipo de paciente. Estos pueden ser compuestos de potasio, soluciones de Lugol, vitamina B-12, hormonas tiroideas y enzimas pancreáticas. El doctor Gerson desarrolló, además, una técnica de lavados intestinales conocida también como enemas de café. De acuerdo a sus investigaciones, este grano estimula el hígado, abre los canales biliares y desecha las toxinas acumuladas junto con estimular la producción del sistema enzimático. Haciendo esto la desintoxicación del cuerpo puede considerarse total. Es importante saber que pese a los buenos resultados de la terapia, ningún tratamiento resulta para todo el mundo, por lo que no existe garantía de que funcione todas las veces. Lo que está claro es que de hacerse debe hacerse bien: siguiendo todos los pasos metódicamente. Por eso aún cuando es posible encontrar mucha información del régimen en Internet, se recomienda empezar el tratamiento en un centro con licencia del Instituto Gerson. Eso es lo que hizo Alan Furmanski, quien fue diagnosticado con cáncer a la piel el año 2006. Luego de ser operado para tratar la enfermedad, volvieron a aparecer los tumores y ningún especialista le supo dar una respuesta que lo dejara conforme. Investigando, descubrió la terapia Gerson y de inmediato se dirigió a la clínica que dirige hoy, Charlotte, la hija del médico creador del tratamiento. Durante dos años Alan siguió la terapia hasta que finalmente logró sanarse de la enfermedad. Hoy da charlas a quienes estén interesados en aprender más sobre este método y es autor de libros como “101 alimentos que curan” y “Zumos que sanan”. Puedes ver una entrevista realizada hace algunos años en el siguiente video: link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=dcl0NJMKpvc En el año 2008 se estrenó, además, un documental sobre la terapia Gerson para la cura del cáncer llamado “The beautiful truth”. Puedes ver el trailer a continuación: link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=498awVU3Oh4

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