Kraussercaza
Usuario (México)

Hola chicos, quiero su opinión, estoy iniciando en esto de las historias de terror, denme su ayuda!! link: https://www.youtube.com/watch?v=TYU__mMLzko&t=53s
Espero les guste esta historia, déjame tus comentarios de como mejorar. link: https://www.youtube.com/watch?v=yePNKS1kMHw La verdadera Hada de los dientes El hada de los dientes es muy conocida desde hace mucho tiempo, la historia es simple, al caerse un diente de leche, debes ponerlo bajo tu almohada antes de dormir, cuando te encuentres profundamente dormido, una mágica hada alada te visitara, buscara en tu cama hasta encontrar tu diente y se lo llevara, a cambio te dejara un regalo, siendo las monedas el regalo más codiciado. En otros países la historia varia, en vez de visitarte una mágica hada, quien irrumpirá en tu habitación será un ratón, pero esa será la única variante, si seguiste el ritual correctamente el resultado será el mismo. Lo que nadie te contara es lo que pasa si no sigues el ritual, y en vez de quedarte profundamente dormido, decides espiar su llegada, de antemano te digo, no querrás romper sus reglas. Lo que parece una bella historia para calmar a los pequeños, se torna rápidamente en siniestro al conocer los hechos, y es que quien desearía que un ser que nunca has visto invadiera tu cuarto mientras duermes plácidamente, comenzara a observarte para llevarse una parte de ti, imagina lo valioso que eres para el que está dispuesto a comprar una parte de tu cuerpo, ¿y más aún que las víctimas sean seres inocentes de corta edad? Por eso me he decidido a contarte lo que se, para que abras los ojos y dejes de invocar a este aterrador ser. Ahora sospecho de mi madre, ella nunca permitió que escondiera mis dientes bajo la almohada, en vez de eso, desde la primera vez, me cambio por dinero mis piezas dentales, sin fantasías, sin historias de hadas, ella los tomo uno a uno tan pronto se caían y los guardo en una cajita de madera, una simple compra-venta. Aún conservo esa cajita como recuerdo. La primera vez que mi hijo perdió uno de sus dientes de leche estaba aterrado, para calmarlo le conté sobre el hada de los dientes, la típica historia, -“si pones debajo de tu almohada tu diente, un hada mágica con alas de colores vendrá en la noche y se lo llevara, a cambio te dejara un regalo” – El escuchaba fascinado como a cambio de su dientecito recibiría un regalo de un ser mágico, me hizo feliz ver su carita de ilusión e impaciencia para que llegara la noche, esos fueron de los últimos momentos felices que compartimos juntos. Al anochecer lo acompañe a su habitación, mi pequeño de un salto se subió a la cama y se dispuso a esconder su diente, le di las buenas noches y un beso en la frente, el no dejaba de hablar del hada de los diente, de sus intenciones de quedarse despierto para espiarla, le dije que eso no era posible, ella utilizaría su magia de hada para hacerlo dormir, no valía la pena esperarla despierto, es más, corría el riesgo de molestarla, y entonces sí, ni regalos ni dinero, la treta surtió efecto, desistió de esperar y acomodo su cabecita para dormir, sin que se diera cuenta deslice mi mano y tome el diente para guardarlo en mi bolsillo, sin saber que estaba rompiendo las reglas. Al cabo de un par de horas regrese a su habitación para dejar unos dulces y un par de monedas como dicta la tradición, recorría el pasillo obscuro lo más silencioso que podía, al llegar a su puerta me detuve a escuchar y asegurarme que estaba dormido, pero algo alerto mis sentidos, dentro de la habitación se escuchaban resoplidos furiosos, gruñidos y chillidos que no eran humanos; pensé en ratas, pero no podía ser, debía ser una rata enorme, el sonido que emitía era infernal, cuidando de no hacer ruido abrí un poco la puerta, la luz de una lamparita de noche ilumino a una criatura antropomórfica, una mezcla de rata y simio, media alrededor de metro y medio, caminaba en 2 patas, con ojos negros que reflejaban la poca luz de la habitación como si de espejos se trataran, su cola era tan larga como su cuerpo y sus extremidades terminaban en manos simiescas, llevaba puesto un cinturón en el que cargaba bolsas de piel del que salía un sonido metálico; el engendro bufaba, chillaba y buscaba debajo de la cama de mi hijo, sin embargo a pesar del alboroto que armaba era extremadamente silencioso, era el ratón de los dientes. No podía dar crédito a lo que veía, por unos momentos pensé que me encontraba dentro de mis pesadillas, el terror me tenía paralizado, hasta que mi hijo dio señales de despertar, en ese momento la criatura se subió encima de él y sacudió su cuerpo mientras su deforme rostro quedaba a pocos centímetros del de mi hijo, un polvo callo de su pelaje y sumió de nuevo en el sueño a mi pequeño; no pude resistirlo, lance un grito ahogado que me descubrió, abrí la puerta de golpe y me lance a proteger a mi hijo. Lo que sucedió después fue irreal, al verse descubierto, aquel engendro parte rata, parte simio salto de la cama y retrocedió, me chillaba con fuerza, lamentando su descuido, la pared que estaba a su espalda comenzó a agrietarse hasta dejar a la vista un pasadizo, un agujero de rata, seguramente del mismo modo había entrado, olfateo el aire un par de veces y con sus dedos simiescos señalo el bolsillo donde había guardado el diente, en un acto reflejo me lleve la mano al bolsillo para sentirlo, me había olvidado de sacarlo, aterrorizado, sujete a mi hijo que no podía despertarse de lo que fuera que esa cosa le hiciera, tome una lámpara de mesa a modo de arma y empecé a retroceder, la deforme criatura se agazapo para atacarnos, detrás de él, la pared había terminado de abrirse. Sabía lo que quería, sus ojos no dejaban de reflejar mi bolsillo, lentamente tome lo que quería y se lo arroje, el diente callo a escasos centímetros de la entrada del túnel, de un salto lo tomo, nos miró mientras retrocedía con mi hijo a cuesta, metió su garra simiesca a uno de sus bolsos y dejo un par de círculos de metal en el suelo, sacudió su cuerpo liberando un polvo que lleno la habitación, de pronto ya no podía mas, caí al suelo con mi hijo en brazos, perdía el conocimiento, en el último momento logre ver una pálida mujer con alas grises de mariposa nocturna salir del agujero, parecía reprender a la criatura por su descuido. Por la mañana me despertaron los gritos de alegría de mi hijo, en su mano sostenía 2 grandes monedas de plata con un hada grabada en sus caras.
link: https://www.youtube.com/watch?v=T7A-TdL_XRs&t=143s Duendes bajo la cama Los duendes son traviesos, esa es su naturaleza, pequeños, tenebrosos y realmente muy aterradores, en mi experiencia no me atreveré a catalogarlos como buenos o malos, esto dependerá de lo que le pase a cada persona, dirás que han invadido tu casa y los consideraras una molestia, pero no olvides que mucho antes ellos Vivian ahí, somos nosotros los verdaderos invasores. Cuando me vendieron aquel el terreno no me informó de sus originales habitantes, así sin mas construí mi patrimonio en aquel despoblado, en aquel entonces era para lo que me alcanzaba, comencé a talar los arboles que luego se convertirían en los muebles que uso, desde la mesita de centro hasta las sillas de mi mesa, siempre he sido bueno con la carpintería, además me ahorraba dinero que no tenía. Desde que tale el primer árbol comenzaron a sucederme las osas mas extrañas, es cierto que soy un poco olvidadizo, pero eso de que dejara mi martillo en el suelo por un momento, desapareciera y reapareciera después de un par de horas en el baño son palabras mayores, o la ocasión en que tuve que casi desarmar la puerta de la entrada porque no encontraba las llaves que juraba había dejado encima del auto para luego aparecer bajo la mesa dentro de la casa. Los eventos eran mas molestos que de miedo, algunas veces cuando llegaba entrada la madrugada y antes de que abriera la puerta me parecía escuchar como corrían a esconderse a toda prisa, entraba, prendía la luz y encontraba aparentemente todo en orden. A pesar de lo molesto que pudiera resultar me había hecho a la idea de que compartía mi espacio con inquilinos misteriosos, me gustaba contarles a mis conocidos sobre las travesuras que me gastaban mis amiguitos, de alguna manera los presumía. En cierta ocasión tenía que renovar la base de mi cama, la madera estaba rota y no podía dormir del todo bien, así que me di manos a la obra, cerca de mi casa se encontraba un pino de muy buen tamaño, parecía ser el mas viejo de la zona, de él tendría madera suficiente para hacer varias mejoras y bonitos acabaos. Comencé muy temprano por la mañana, con hacha en mano, comencé a talar ese magnifico pino, pero me sentía observado, tenía la sensación de estar cometiendo algo inmoral, alguna especie de pecado contra la naturaleza, mas d una vez me descubrí mirando sobre mi hombro como si fuera un ladrón que se cuidaba de no ser descubierto. Por fin estaba a punto de caer, con un sonoro ruido aquel gigante de madera se rendia a mis pies, agotado me senté en su tronco a descansar, entonces un brillo metálico llamo mi atención, las raíces del pino se habían removido parcialmente dejan al descubierto un pequeño tesoro, de la tierra suelta y las hojas podridas se asomaban diversos artículos muy bien conservados, en realidad no era oro o joyas, sino artículos cotidianos, cosas comunes como sacacorchos, cucharas, llaveros, cosas así, pero algunos si que me llamaron la atención, mientras escarbaba saque un reloj de bolsillo grabado con el año 1752, de esos redondos con una cadenita plateada, un par de mancuernas elegantes con piedras verdes incrustadas y uno que otro objeto que no pude identificar, anillos que no parecían tener mucho valor pero que resplandecían como nuevos. Cargue algo de madera junto con el pequeño tesoro y me dirigí a mi casa, esa noche me fui a dormir realmente intrigado, ¿Quién habría escondido todo eso ahí? La respuesta a esa pregunta se presentaría muy pronto. Durante esa noche, creí escuchar lamentos en el viento. Puse lo encontrado en una cajita de madera para examinarlo con mas calma después, me sentía afortunado. Durante tres días trabaje en mi nueva cama hasta terminarla, no podía esperar para usarla, Dios sabe que necesitaba una buena noche de descanso, en la noche, una vez instalado todo en mi cuarto me dispuse a descansar, estaba realmente agotado, pero solo logre dar vueltas en mi nueva cama, los lamentos que había escuchado noches atrás ahora se escuchaban muy cerca, ahora que lo pienso, también las travesuras de mis inquilinos habían parado, la casa se sentía vacía, me sentía inquieto y no sabía la razón. De inmediato una lluvia de piedras azotaba mi casa, parecía una granizada, alarmado de un salto me levante y tome lo primero que encontré para defenderme, escuchaba murmullos agudos por todos lados, parecían rodearme, por primera vez desde que había llegado aquí tenia miedo de lo que pudiera pasarme. Lentamente y con mucho cuidado me asome a la ventana, decenas de pequeños ojos brillaban con luz propia, se movían con una rapidez demencial, sus cuerpos pequeñitos solo eran visibles cuando paraban, mientras estaban en movimiento se volvían sombras borrosas, me encontraba aterrado, sabia que era mi culpa por talar aquel pino, ¿acaso había destruido su hogar? Me los imaginaba saliendo de las profundas raíces por las noches como si de murciélagos se trataran, visitando los hogares de las buenas gentes para gastarles travesuras, haciendo…bueno, haciendo lo que sea que hagan los duendes, pero desconocía de lo que eran capaces si los hacían enojar, bueno, esa ultima parte estaba a punto de descubrirla. Como si de un ejército de sombras se tratara todos los pequeños seres se precipitaron a mi casa, rompieron las ventanas y en un abrir y cerrar de ojos se encontraban dentro, estaban destrozando el lugar, un nutrido grupo de ellos me ataco, me defendí como pude, pero descubrí que son demasiado fuertes para su tamaño y junto a su velocidad quede indefenso mientras me llenaban de golpes y mordidas, parecían moverse con una solo mente. Fue hasta que se aseguraron de darme mi castigo que se detuvieron, habían sido brutales, de inmediato todos los duendes se metieron bajo la cama recién construida para desaparecer. Les había quitado su hogar y saqueado sus tesoros, ahora ellos reclamaban la mía, mientras aprovechaba la oportunidad de escapar decenas de brillantes ojos miraban atentos cada uno de mis movimientos, me considero afortunado, de haber querido acabar conmigo no les hubiera costado trabajo. Jamás he vuelto a esa casa, me mude a la ciudad y ahora vivo en el tercer piso de un condominio compartido, tratando de ignorar cuando mis cosas desaparecen misteriosamente.
link: https://www.youtube.com/watch?v=jsRusgH7GNE La siguiente historia la relata mi madre con mucha tristeza, nos cuenta que de recién casada pudieron comprar un terreno a realmente muy bajo costo en el que fincaron unos cuartos para habitarla de inmediato, aunque la construcción se encontraba en obra negra, contaba con todo lo necesario para vivir cómodamente. Lo que no sabían cuando adquirieron la propiedad es que los vecinos de junto estaban en pleito con los anteriores dueños, ellos querían el terreno para expandir su propiedad, era por eso del precio tan barato, según se enteraron después, las diferencias habían sido tan graves que llegaron a las amenazas de muerte. Pero mis padres habían invertido lo poco que tenían, y mi padre no es para nada una persona sumisa, así desde el principio dejo en claro que no estaba dispuesto a soportar ningún daño a su familia o propiedad, reunió a todos sus hermanos, tíos y primos en una fiesta para celebrar su nueva casa, haciéndoles saber a todos que no estaban para nada solos. Nunca hubo ataques directos por parte de los vecinos, pero si muchas situaciones incomodas, en varias ocasiones, mientras mi padre estaba trabajando, mi madre descubría a su vecina parada frente a la casa, se quedaba ahí por unos minutos como estudiando la propiedad, después solo seguía caminando y hablando sola. En ocasiones, amanecían animales muertos en el patio, por las noches la azotea se llenaba de gatos que maullaban toda la noche, cuentan que parecían cientos, pero cuando subían a espantarlos solo eran a lo mucho 2. Sombras por toda la casa, sonidos de pasos en la cocina y cosas de cristal que se rompían ante sus ojos sin que nadie las tocara. Bendijeron esa casa 3 veces, no parecía arreglar las cosas, querían sacarlos de ahí a como diera lugar. Así pasaron 5 años, entre fenómenos extraños, pero una tarde mi madre se encontraba lavando en el patio trasero, cuando escucho que el viento abría la puerta de su habitación, en broma solo se le ocurrió decir al supuesto fantasma- En vez de estar sin hacer nada ven a ayudarme- No acabo de decir la frase cuando escucho abrir la puerta principal, alarmada se asomó y vio entrar a una señora muy sucia, avanzo unos pasos y comenzó a recitar unas palabras que no alcanzo a entender. Mi madre se apresuró a sacarla a empujones, pero sabía que era demasiado tarde. Después de eso todo fue a peor, los eventos paranormales pasaron de ser simples ruidos a hacer daño físico, amanecían con moretones o rasguños, los aparatos eléctricos se quemaban o dejaban de funcionar sin más, ambos perdieron la salud sin explicación lógica, sabían que ya no podían soportara eso mucho tiempo. Cínicamente el vecinos presento una mañana y le dijo a mi padre- esa casa esta salada, te la vendieron mal, véndemela, saca a tu esposa de ahí- Y pues se salieron, pusieron en venta lo poco que habían construido, pero buscaron otro comprador, esa fue la venganza de mis pares hacia esos vecinos. Cuando mi madre cuenta esta historia lo hace muy triste, cree que esa sucia viejecita era en realidad una bruja enviada a hacerles una salación, y con lo que dijo la invito a entrar. Pero mi papa la consuela diciéndole que fue para mejor, lograron establecerse en otro lugar y prosperar, nacieron mis hermanos y han sabido salir adelante sin más presencias fantasmales, malas vecinas o brujas de que preocuparse.
link: https://www.youtube.com/watch?v=V9Ap0D2N_6U Les deseo buenas noches a todos , quiero compartir mi problema y tal vez encontrar respuestas a lo que me está pasando. Desde que tengo memoria descubrí que soy algo “diferente”. Mi mama decía que era un regalo del espíritu santo, mis hermanos sabían de mis visiones y me llamaban loco y mi papa hasta la fecha se ha mostrado indiferente, se niega a escucharme, mucho menos a creerme. En lo que se refiere a mí, siempre supe que era el objetivo de sucesos paranormales y lo odiaba. De día podía sentir la energía de las personas, esta cambiaba con su estado de ánimo, si estaban felices se sentía cálido, si estaban tristes se sentía frío, si estaban enojados me da mucha comezón en la nuca de mi cabeza, en fin, puedo describir cada estado de ánimo de las personas que me encuentro. Las noches siempre fueron peores, las luces encendidas no evitaban que viera sombras moverse en mi habitación, oraba todas las noches por ayuda pero no me dio resultado, nada cambio. Para cuando cumplí los 16 años me sumí en la depresión, me había convertido un tipo extraño, la gente se alejaba de mí y yo me alejaba de ellos, Para cuando cumplí los 17 años me sentía solo, podía entender al mundo entero, pero nadie me podía entender a mí, para entonces comencé a tener sueños muy vividos, en ellos salía de mi casa y caminaba por las calles sin rumbo definido, las calles estaban completamente llenas de personas y se sentía bien, todo estaba en movimiento, no se sentía para nada como un sueño. Aquellos sueños terminaban conmigo abriendo la puerta de mi casa para luego despertar, esto ayudo a sentirme mejor, me levantaba de mejor humor pero cansado, mi depresión casi desapareció en aquel entonces. Mis sueños no eran todos los días, si tenía suerte se presentaban cada 2 meses. Me fui volviendo realmente bueno controlando mis acciones en mis caminatas, ahora tenía control real en mis acciones, me detenía en un lugar a voluntad para poder observar a la gente con más detalle y escogía la dirección en la que quería explorar, llegue a conocer lugares en los que nunca había estado cuando estaba despierto, como por ejemplo las instalaciones de un centro comercial que estaban a punto de inaugurar del otro lado de la ciudad, en mi sueño recorrí los pasillos viendo los diferentes locales junto con decenas de personas que estaban ahí, semanas más tarde, me atreví a visitar despierto el centro comercial, todo estaba según lo recordaba, salvo que esta vez era de día. Pero es aquí donde no sé qué hacer, en el siguiente sueño me atreví a ir mas halla, trate de comunicarme con las personas en la calle, hasta ese entonces no me había atrevido, así que me pare delante de la figura de una señora que cambiaba mirando al suelo, solo se detuvo sin levantar la cabeza, me sentí incómodo y me aparte de su camino, ella siguió su camino sin más, probé suerte como con 15 personas más esa noche, Dios me ayude, hasta trate de llamar la atención de un recién nacido!! ,siempre con los mismos resultados, hasta que estaba a punto de amanecer, en 3 parpadeos me encontraba en la puerta de mi casa dispuesto a despertar cuando se me ocurrió a echar un último vistazo a la calle, todos los hombres, mujeres y niños que pasaban en ese momento estaban de pie con la cabeza girada hacia mí, Desperté con una sensación de cansancio extremo, no me levante para nada ese día, le dije a mi mama que me sentía enfermo y me dejo en paz, pasaron los días y mi energía subió. Desde ese episodio mis viajes terminan igual, yo en la puerta de mi casa con cada vez más gente viéndome entrar, y un agotamiento físico sin igual, ha habido ocasiones en la que no me he levantado de la cama por 2 días. He investigado por mi cuenta, viajes astrales, desdoblamientos, vidas pasadas, chamanismo, otras dimensiones, valla, de todo y no encuentro una solución a mi agotamiento o visiones, me da miedo tener un sueño en el que no me dejen entrar a mi casa y despertar, eso realmente me aterra. Bien, este es mi situación, voy a compartir esto lo más que se pueda y esperar que alguien pueda ayudarme. link: https://www.youtube.com/watch?v=V9Ap0D2N_6U