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Khean10

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Historia y doctrina militar soviética.
InfoporAnónimo12/30/2015

Introducción. La historia militar de la Unión Soviética comenzó en los días que siguieron a la Revolución Rusa. El nuevo gobierno formó el Ejército Rojo para combatir a varios enemigos en la Guerra Civil Rusa. A finales de los años 1930, el Ejército Rojo invadió Finlandia; luchó en una breve y nunca declarada guerra fronteriza (junto con su aliado Mongolia) contra Japón y su estado títere de Manchukuo; y se desplegó cuando la Unión Soviética, de acuerdo con la Alemania nazi, participó en el reparto de Polonia, se anexionó los Estados Bálticos, Besarabia y Bucovina del Norte (perteneciente a Rumanía). En la Segunda Guerra Mundial, el Ejército Rojo fue la fuerza militar más numerosa de las que participaron en la derrota de la Alemania nazi. Tras la guerra, ocupó militarmente parte de Alemania y otras muchas naciones del centro y el este de Europa, que se convirtieron en estados satélites del Bloque Soviético. La Unión Soviética se convirtió en superpotencia rivalizando con los Estados Unidos. La Guerra Fría entre las dos naciones las llevó a un aumento de la actividad militar, a la carrera armamentística y a la carrera espacial. A principio de los años 1980, las fuerzas armadas soviéticas tenían más tropas y armas nucleares que cualquier otro país en el planeta convirtiéndose en si en la máxima superpotencia militar. La Unión Soviética cayó en 1991, no por una derrota militar sino por factores internos políticos y económicos inducidos por los Estados Unidos y sus países aliados. El ejército soviético consistía en cinco grandes fuerzas. Estas fueron, por orden de importancia: las Fuerzas de misiles estratégicos, las Fuerzas de tierra, las Fuerzas aéreas, las Fuerzas de defensa aérea y las Fuerzas navales. Las otras dos fuerzas soviéticas militarizadas fueron las Tropas Internas (Tropas del MVD), dependientes del Ministerio del Interior, y las Tropas Fronterizas, dependientes del KGB. Vaivenes de la Doctrina Militar Soviética y su estado hasta 1941. [De izquierda a derecha: Stalin, Lenin y Trotsky] Para 1918-1921 se desarrolló la Guerra Civil Rusa, una experiencia combativa para el estado soviético y su Ejército Rojo. Durante 1918 y 1919, V.I. Lenin y su comisario para asuntos militares, L.D. Trotsky, utilizaron las líneas ferroviarias para trasladar a sus limitadas reservas de lugar en lugar, evitando así la derrota una y otra vez debido a las grandes fuerzas enviadas por ferrocarril a reforzar sucesivamente los frentes amenazados. Esto fue tan utilizado que algunas divisiones de infantería fueron enviadas entre frentes hasta cinco veces en el transcurso de la guerra. Esta experiencia dio a todos los participantes un constante sentido de la necesidad de contar con reservas estratégicas y de fuerzas desplegadas a gran profundidad. [Trotsky y el Ejército Rojo] Hacia finales de 1920, se aceptó que el ejército necesitaba modernizarse. Mikhail Tukhahevsky, quien en 1928 era el Cte. del Distrito Militar de Leningrado, al haber podido experimentar con las nuevas ideas emitió conclusiones que lo identificaron como un defensor de la modernización y la mecanización al decir: “el espíritu revolucionario, sin el equipo necesario, no puede triunfar en una guerra futura”. Para 1928, el pensamiento militar ruso, dirigido por V. Triandifilov, jefe de operaciones y administración del Ejército Rojo, comenzó a desarrollar una teoría de Operaciones Sucesivas donde argumentó que la victoria decisiva sólo podría lograrse si el enemigo no tenía la oportunidad de reagruparse, dedicándose por lo tanto, una considerable atención no solamente a romper las líneas enemigas, sino también a la explotación de la penetración para asestar un golpe decisivo y aniquilador. El concepto de Triandifilov se desarrolló aún más en la Doctrina de Operaciones Profundas y en la Guerra de Maniobras. Esta teoría de las Operaciones Sucesivas reconoció el potencial de las unidades blindadas, las cuales poseían gran movilidad y velocidad, algo conveniente para una operación en profundidad, también denominada Batalla Profunda (Operativnaia Iskussiva). [Mikhail Tukhachevsky] En el Primer Plan Quinquenal, que abarcó de 1928 a 1932, se contempló la ampliación de la base industrial de la URSS que, por entonces, había comenzado a construir equipos modernos que incluían carros y aviones de combate, bombarderos y buques de guerra nuevos. El tamaño de las fuerzas armadas rápidamente aumentó a cerca de 1.5 millones de soldados entre 1932 y 1937. Bajo la mirada de Vladimir K. Triandifilov y Mijail Tujachevski los soviéticos crearon las primeras grandes unidades de tanques y experimentaron tácticas con los paracaidistas. Para 1932, el Ejército Rojo estaba a la vanguardia de los esfuerzos por desarrollar la vinculación entre la Táctica y la Estrategia en una Doctrina Operacional. Volviendo al período entreguerras tenemos que la mecanización de la fuerza comenzó a dar a el Ejército Rojo los medios para realizar acciones en conformidad con los principios claves del mundo desarrollado bajo el título general de Arte Operacional de la Guerra. Los avances tecnológicos incorporaron mayores rangos de armas, movilidad y poder destructivo, habilitando ahora al Ejército Rojo el poder golpear al enemigo en toda la profundidad de su posición. Este nuevo punto de vista del campo de batalla fue ganando adeptos en la jerarquía militar soviética y, los planes para equipar y entrenar al Ejército Rojo se formularon cada vez más en base a las operaciones de armas combinadas en profundidad. En estos momentos, el nuevo Ejército Rojo enfrentaba peligros crecientes tanto en Oriente como en Occidente. Japón amenazaba Siberia y, la debilidad de la defensas soviéticas en el Lejano Oriente fue motivo de preocupación. Las fuerzas soviéticas fueron colocadas en estado de alerta y se trasladaron a la frontera de Manchuria. Desde 1933 a 1936, las relaciones entre los soviéticos y los japoneses se encontraban en dificultades. Finalmente, tras una hábil diplomacia, el efecto disuasorio de la acumulación de fuerzas soviéticas y, la creación de la Flota Soviética del Pacífico en el Oriente, evitó la guerra con Japón. [Ejército Rojo] Sin embargo, en el momento de la invasión alemana sobre Rusia el 22 de junio de 1941, los defensores de la guerra de posiciones, una estrategia que dependía de las fortificaciones defensivas y el mantenimiento de las posiciones territoriales, comenzaban a tener mayor influencia en la formulación de las políticas militares con lo cual, los soviéticos quedaron atrapados entre los preparativos para la guerra de maniobra y la guerra de posiciones. Como la guerra continuaba, la respuesta soviética a la invasión alemana, en vez de utilizar una estrategia de Operaciones Profundas utilizando la caballería y las formaciones mecanizadas, paso a uno de Defensa en Profundidad lo cual, implicó cambios de mando y control, reorganización de la fuerza y una rápida reconstrucción de las formaciones, sumémosle a esto, la dislocación de industrias hacia el este y una política de tierra quemada. La Segunda Guerra Mundial. A principios de 1937, el Ejército Rojo había estado en buena forma, con una robusta base doctrinal desarrollada durante años de debate y estudios sobre el arte operativo. Durante el proceso de adquisición de materiales, la cooperación con los alemanes (que había comenzado en agosto de 1918) había permitido al ejército soviético un robusto sistema de personal operativo y elementos de ingeniería que le permitirían tener armas relativamente avanzadas. Por último, tras la Primer Guerra Mundial y la Guerra Civil, el Ejército Rojo tenía un grupo de soldados profesionales con amplia experiencia pero, también es cierto que sus experiencias no coincidían con los del oeste. El Ejército Rojo, por lo tanto, debería haberse encontrado en condiciones de realizar operaciones eficaces contra los alemanes en 1941. Las fuerzas armadas, que hasta este momento se habían librado de las sangrías en que estaba sumergido el país estaba a punto de perder su impunidad. Tujachevski, que se había enfrentado a Stalin en la guerra ruso-polaca, fue el primero en estar implicado en un complot contra los comunistas. Fue detenido por la NKVD. Y así comenzaron las purgas, las cuales indiscriminadamente talaron a los especialistas militares y a los comandantes rojos por igual. La policía secreta se movió con rapidez y actuó de forma masiva contra el Comando del Ejército Rojo. Aproximadamente el 60% de los funcionarios a nivel de comandancia de división o por encima de ello fue purgado y asesinado, incluyendo Tukhahevsky. [Ejército Rojo] Es de constar que en cuatro años, justo hasta la invasión alemana, los oficiales soviéticos desaparecieron con elevada frecuencia. De unos 75.000 a 80.000 oficiales estimados en las fuerzas armadas, al menos 30.000 fueron encarcelados o ejecutados. Ellos incluían a tres de los cinco mariscales; a todos los 11 comisarios adjuntos de defensa; a todos los comandantes de los distritos militares; a los comandantes y jefes de la Armada y Aviación; a 14 de los 16 comandantes de ejército; a 60 de los 67 comandantes de cuerpo; a 136 de 199 comandantes de divisiones; a 221 de 397 comandantes de brigada y, al 50% de los comandantes de regimiento. Otros 10.000 oficiales fueron despedidos del servicio en desgracia (de los encarcelados el 15% fue posteriormente rehabilitado para el servicio de guerra). Una generación completa de comandantes, administradores del gobierno y directores de fábricas fue diezmada y además, las purgas de Stalin silenciaron la doctrina de penetración profunda y por lo tanto, los partidarios de la guerra de posiciones, una estrategia que dependía de fortificaciones defensivas y manteamiento de la posición territorial, comenzaron a reformular la estrategia militar. Al operar estos cambios en un ambiente caótico, no se tuvo tiempo de cambiar el pensamiento y la formación soviética. Como resultado, los soviéticos quedaron atrapados entre los preparativos para la guerra de maniobra y la guerra de posiciones, y por supuesto, no estaban bien preparados para ninguna de ellas. [Soldados y tanques rusos] Los trabajos escritos de los teóricos militares soviéticos fueron desacreditados o suprimidos y la teoría esencialmente militar se convirtió en lo que Stalin decidió que debía ser. De la doctrina, poco quedaba de ella y fue rearmada en base a los discursos militares de Stalin. La teoría de las Operaciones Profundas fue dejada de lado en consideración a que sus creadores fueron los enemigos del pueblo. El concepto de la independencia de las acciones de las grandes unidades mecanizadas en el frente también fue desacreditado, ya que ello se consideraba un sabotaje a las fuerzas armadas. Las malas experiencias vividas durante la invasión a Finlandia y durante la Guerra Civil Española (en la cual las tropas enviadas por los soviéticos no podían rivalizar con la élite del Ejército Alemán enviado por Hitler), se comenzó a reexaminar la doctrina militar. Cuando los soviéticos se dieron cuenta de que habían sacado conclusiones incorrectas sobre el empleo de las armas y se dedicaron a corregir la situación con una frenética reconstrucción de las fuerzas blindadas fue, cuando Hitler lanzó Barbarroja y, para ese entonces, los sovieticos estaban en medio de su transformación. [Previo a la Batalla de Moscú] Fue Zhukov quien tomó los preceptos básicos de las tácticas de operaciones profundas de armas combinadas, elaboradas en muchas de sus esencias en la década de 1930, y dio al Ejército Rojo un plan concreto y realizable para la defensa en 1941. Zhukov tenía sólo cuatro escasos meses y medio para llevar a efecto sus ideas. Que el estado soviético exista hoy es testamento de la exactitud de su visión, aunque recibió una cantidad extraordinaria de ayuda en la forma de los notables errores cometidos por Hitler y el alto mando alemán. [Georgy Zhukov] Cuando la guerra llegó el 22 de junio de 1941, el Estado soviético no estaba totalmente preparado y los comandantes del Ejército Rojo tenían fresco el recuerdo de la naturaleza precaria de sus puestos e incluso de su supervivencia personal pero, aún así, atrapados entre dos doctrinas militares, las fuerzas soviéticas combatieron, y tan mal que la inteligencia occidental calculó la caída de Moscú en unas cuatro semanas. Después de los desastres soviéticos de la operación Barbarroja, el pensamiento estratégico soviético evolucionó rápidamente. La errónea idea de responder a un ataque con un contraataque sin considerar la capacidad enemiga o la posición real de sus tropas fue erradicada poco a poco, así como la idea de dirigir una ofensiva exitosa sin restricciones. En efecto, en Kursk, los soviéticos respondieron a la ofensiva alemana con una intrincada defensa, y luego, cuando el enemigo se agotó, respondieron con dos contraataques (operación Kutuzov y operación Rumyantsev), que fueron limitados, para no sobreextender los flancos. En efecto, los generales soviéticos habían aprendido de sus errores y ahora mostraban más iniciativa, gracias a que Stalin había atenuado el control político del Ejército Rojo. Finalmente, en la operación Bagration y en la ofensiva del Vístula-Óder, los oficiales soviéticos parecieron haber entendido a plenitud la "teoría de combate profundo" del General Mijaíl Tujachevsky, ejecutado por órdenes de Stalin antes de la guerra y luego rehabilitado. La coordinación de todas las fuerzas armadas en un campo de batalla más amplio demostró la madurez militar soviética. [El Ejército Rojo captura Berlín] La Guerra Fría. Al final de la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética tuvo un ejército profesional de 10 a 13 millones de hombres. Indudablemente, durante la Guerra Fría, el Ejército Rojo era de lejos más poderoso que cualquier otro país. Inmediatamente después de la rendición de Alemania, este número fue reducido a cinco millones; esta disminución era indicativa no de la disminución de interés en el ejército soviético sino un creciente interés en establecer unas fuerzas armadas más modernas y móviles. Muchas de las fuerzas soviéticas que combatieron para liberar los países de Europa del Este del control nazi permanecieron en la región incluso después de la rendición de Alemania de 1945. Los soviéticos rápidamente se convirtieron en una enorme influencia política y económica en la región y la Unión Soviética activamente ayudó a los partidos comunistas locales a llegar al poder. En 1948, siete países de Europa de Este tenían gobiernos comunistas. [Muro de Berlín] La Unión Soviética permaneció inflexible en contra del intento de Truman de parar la expansión comunista, y en 1955 introdujo en Moscú el Pacto de Varsovia para contrarrestar la alianza Oeste de la OTAN. También fue significante la declaración de 1968 de la Doctrina Brézhnev que oficialmente afirmaba el derecho de la Unión Soviética de intervenir en los asuntos internos de otras naciones con el fin de proteger el socialismo de las fuerzas opositoras capitalistas. La Unión Soviética probó su primera bomba atómica con el nombre en código "Primer relámpago" el 29 de agosto de 1949, sólo cuatro años después de los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki, sorprendiendo a muchos comentaristas occidentales que habían esperado que el monopolio de los Estados Unidos duraría algún tiempo más. Pronto se reveló que el proyecto soviético de la bomba atómica había recibido una considerable cantidad de información de espionaje sobre el tiempo de guerra del Proyecto Manhattan, y que su primera bomba fue en gran parte una copia deliberada del modelo "Fat Man" de los Estados Unidos. Desde finales de los años 1940, las fuerzas armadas soviéticas se centraron en adaptarse a la Guerra Fría en la era de las armas nucleares alcanzando la paridad con los Estados Unidos en armas nucleares estratégicas. [Misil nuclear soviético] Hubo un tiempo en que la Unión soviética mantuvo el arsenal nuclear más grande en el mundo. Según cálculos aproximados por el Natural Resources Defense Council, el pico de aproximadamente 45.000 cabezas nucleares se alcanzó en 1986. Aproximadamente 20.000 de éstas se creyó que eran armas nucleares tácticas, reflejando la doctrina del Ejército Rojo que favoreció el uso de estas armas si la guerra llegaba a Europa. El resto (aproximadamente 25.000) fueron ICBM estratégicos. Estas armas fueron consideradas de naturaleza ofensiva y defensiva. El Colapso. El caos político y económico de finales de los años 80 y principios de los 90 produjo la desintegración del Pacto de Varsovia y el colapso de la Unión Soviética. La liberalización acelerada de la economía rusa tuvo un enorme impacto negativo en la fuerza y en la financiación de su ejército. En 1985, el ejército soviético contaba con unos 5,3 millones de hombres, pero para 1990, la cifra había bajado a 4 millones. Al momento de la disolución, las fuerzas conjuntas de la Federación Rusa sólo llegaban a 2,7 millones de hombres. La mayor parte de este descenso ocurrió en el período entre 1989 y 1991. Mientras la Unión Soviética se encaminaba hacia la desintegración en 1991, la actuación del enorme sector militar soviético fue débil y poco efectiva para mantener el agonizante sistema soviético. Los militares participaron en el control de protestas en el Cáucaso y en Asia central, pero su actuación fue considerada como poco efectiva en la restitución del orden. [Intento de golpe de Estado en los últimos días de la Unión Soviética] Las unidades con sede en Ucrania y en otras repúblicas ya separadas optaron por jurar lealtad a los nuevos gobiernos nacionales y se establecieron tratados para repartir los bienes del antiguo Ejército Rojo. A mitades de marzo de 1992, Yeltsin se autodesignó ministro de de defensa, dando un paso definitivo hacia la creación de las nuevas Fuerzas Armadas de la Federación Rusa, englobando lo que quedaba de las unidades militares antes existentes. Los últimos restos de la antigua estructura de comando soviético fueron finalmente disueltos en 1993. En los años siguientes, las fuerzas rusas se retiraron de Europa central y del este, así como de las nuevas repúblicas post-soviéticas. La baja en el reclutamiento y en la capacidad industrial de las repúblicas separadas, así como la caída de la economía rusa, produjeron una caída devastadora en la capacidad de las fuerzas armadas post-soviéticas en la década siguiente a 1992. [Boris Yeltsin, primer presidente de la Federación Rusa y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa] Fuentes: http://www.militaryhistoryonline.com/ http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_militar_de_la_Unión_Soviética

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Der Blitzkrieg: La Guerra Relámpago.
Der Blitzkrieg: La Guerra Relámpago.
InfoporAnónimo1/16/2016

Introducción. La Blitzkrieg, o Guerra Relámpago, es el nombre popular que recibe una táctica militar de ataque que implica un bombardeo inicial, seguido del uso de fuerzas móviles atacando con velocidad y sorpresa para impedir que un enemigo pueda llevar a cabo una defensa coherente. Los principios básicos de estos tipos de operaciones se desarrollaron en el período de entreguerras por varias naciones, y se adaptaron principalmente por la Wehrmacht, para incorporar armas y vehículos modernos como un método para evitar la guerra de trincheras y la guerra en frentes fijos en futuros conflictos. Desde el punto de vista estratégico, la idea era conseguir un derrumbamiento rápido del adversario con una campaña corta librada por un ejército pequeño y profesional. Desde el punto de vista operacional, su meta se conseguía por la movilidad y la sorpresa, dejando los planes del adversario impracticables o irrelevantes. Para alcanzarlo se combinaron las fuerzas de formaciones de blindados, infantería motorizada, ingenieros, artillería, aviones de ataque a tierra y bombarderos. Las fuerzas alemanas evitaban el combate directo con el fin de interrumpir las comunicaciones, la toma de decisiones, la logística y reducir el estado de ánimo del enemigo. En el combate, la Blitzkrieg dejaba poca elección a las fuerzas defensoras, lentas, más allá de romperse en bolsas aisladas, que eran rodeadas y posteriormente destruidas por la infantería alemana. Las batallas de Francia, los Países Bajos y las primeras operaciones en la Unión Soviética fueron efectivas debido a las penetraciones por sorpresa, la falta de preparación general del enemigo y la incapacidad de reaccionar rápidamente a las ofensivas alemanas. Se había inventado un nuevo sistema de guerra. Reichswehr (Fuerzas Armadas de la República de Weimar). La historia militar alemana estaba muy influida por partidarios de la masa y la maniobra envolvente. Las tácticas de infiltración, creadas por el ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial, se convirtieron en la base de las tácticas posteriores. La infantería alemana había evolucionado a pequeños grupos descentralizados, que evitaban la resistencia y trataban de alcanzar los puntos débiles y atacar las comunicaciones de retaguardia. Se ayudaba con artillería coordinada y bombardeos aéreos, seguidos por fuerzas terrestres mayores con armas pesadas que destruían los puntos de resistencia. Estos conceptos formaron la base de las tácticas de la Wehrmacht durante la Segunda Guerra Mundial. [Hans von Seeckt] Su jefe de Estado Mayor, Hans von Seeckt, se alejó de la doctrina argumentando que se centraba demasiado en el envolvimiento basado en la velocidad. La velocidad daba sorpresa, y ésta permitía su explotación si las decisiones se tomaban rápidamente y la movilidad daba flexibilidad y velocidad. Von Seeckt abogó por efectuar rupturas contra el centro del enemigo cuando era más rentable que los envolvimientos, o donde los envolvimientos no eran prácticos. Bajo el mando de Von Seeckt, la actualización moderna del sistema doctrinal recibió el nombre de Bewegungskrieg, en alemán "guerra de movimiento", y su sistema de tácticas denominado Auftragstaktik, en alemán "misión-tipo táctica", fue desarrollado dando lugar al conocido efecto Blitzkrieg. Además, rechazó la noción de masa. Influencia extranjera. Las doctrinas británicas, francesas y estadounidenses al principio de la guerra planteaban un papel de los carros blindados reducido a la función de meros apoyos a fuerzas de infantería y supeditados a las mismas, con escaso enfoque en grupos combinados y la concentración de fuerzas blindadas. Eso influyó de forma decisiva en el diseño de los modelos de carro aliados en servicio: lentos y pesados, con fuerte blindaje y un armamento pensado para el fuego de apoyo. Los alemanes tendrían, por el contrario, menor blindaje y potencia de fuego a cambio de una velocidad y maniobrabilidad mucho mayores, por lo menos en las fases iniciales de la guerra y hasta la aparición de los modelos de Panzer más pesados. [Mikhail Tukhachevsky, militar soviético proponente de las Operaciones Profundas. Fuerte influencia para la Blitzkrieg] Hubo cuatro teóricos militares que la influyeron: el francés Charles de Gaulle, el soviético Mikhail Tukhachevsky y los británicos J.F.C. Fuller y Basil Liddell Hart. Sin embargo, los Aliados descartaron esos estudios iniciales y adoptaron completamente la doctrina del carro como apoyo de la infantería. [Charles de Gaulle, conocido defensor de la concentración de blindados y aviones, influyó a Guderian] Fueron Guderian y otros generales alemanes los primeros en diseñar y poner en práctica esta doctrina en una amplia y exitosa gama de escenarios durante la guerra. Desde los cruces de ríos por las primeras fuerzas combinadas y la explotación de la penetración durante el avance en Francia en 1940 a los masivos avances envolventes en Rusia en 1942, el ejército alemán mostró una maestría e innovación que les permitió superar su inferioridad numérica y material. En gran parte se debe a la decidida labor de Guderian como impulsor incansable del arma acorazada; su liderazgo fue apoyado y fomentado por el Estado Mayor del Reichswehr, promoviendo tanto el diseño del arma como la mejora en su uso a través de juegos de guerra durante los años 1930. Guderian en la Wehrmacht. [Heinz Guderian] Heinz Guderian apareció como un decidido partidario de las fuerzas mecanizadas. Dentro de la Inspección de Transporte de Tropas, Guderian y sus colegas realizan trabajos teóricos y de ejercicio en el campo. Defendió que el carro era el arma decisiva de la guerra. Afirmó en uno de sus escritos que "si los carros tienen éxito, entonces se consigue la victoria". En un artículo dirigido a los críticos de la guerra blindada, Guderían escribió "hasta que nuestros críticos puedan aportar un nuevo y mejor método para realizar un ataque terrestre con éxito distinta de una matanza indiscriminada, continuaremos manteniendo nuestras creencias en los blindados -empleados apropiadamente, no hace falta decirlo- que son ahora el mejor medio disponible para un ataque por tierra." Además, Guderian pidió que la radio fuese utilizada de forma generalizada para facilitar la coordinación y mando. Se creó un mando de tropas blindadas dentro del Heer (Ejército) alemán, las Panzertruppen. La Luftwaffe, o Fuerza Aérea, fue restablecida, y comenzó el desarrollo de bombarderos y doctrinas apuntadas a la Blitzkrieg. Hitler era un fuerte partidario de esta nueva estrategia. Leyó el libro de Guderían "Achtung! Panzer!" y observó los ejercicios de campo de los blindados, donde comentó "Esto es lo que quiero, y esto es lo que tendré." [Recreación histórica de un Panzertruppen] Método de maniobras. Schwerpunkt. Se trataba del punto de máximo esfuerzo. Las fuerzas Panzer y la Luftwaffe eran utilizadas únicamente en este punto de máximo esfuerzo siempre que fuera posible. Mediante el éxito local en el Schwerpunkt, una pequeña fuerza lograba una rotura de la línea y conseguía ventajas al luchar en la retarguardia del enemigo. Fue resumido por Guderian como "Nicht kleckern, klotzen!" (¡Sin hacer cosquillas, golpeando!). Para conseguir una rotura del frente, la infantería y las propias fuerzas blindadas atacarían la línea defensiva del enemigo, apoyada por fuego de artillería y bombardeos para crear una brecha en la línea enemiga por la que pasaría la totalidad de las fuerzas mecanizadas. La fuerza atacante abre los flancos para aumentar la seguridad con la distancia. Este momento de la rotura ha sido etiquetado de "bisagra", porque las fuerzas mecanizadas maniobraban hacia el interior y creaban un efecto de palanca contra las fuerzas defensoras. La fuerza aérea intentaba ganar la superioridad aérea sobre las fuerzas enemigas atacando los aviones situados en tierra, bombardeando sus aeródromos e intentando destruirlos en combates aéreos. Un último elemento era el uso de fuerzas aerotransportadas más allá de las líneas enemigas para interrumpir las actividades enemigas y tomar posiciones importantes. Parálisis. Abriendo una brecha hacia las zonas de retaguardia adversarias, las fuerzas alemanas intentaban paralizar el proceso de toma de decisiones y de puesta en práctica del enemigo. Moviéndose más rápidamente que sus oponentes, los elementos mecanizados explotaban esta debilidad y actuaban anticipando cualquier respuesta contraria. Guderían escribió que "el éxito debe ser explotado sin respiro y con cada pizca de fuerza disponible, incluso de noche. El enemigo derrotado no debe estar tranquilo." El control directo (Auftragstaktik) fue un método de mando rápido y flexible. En lugar de recibir una orden explícita, un comandante sería informado de la intención de su superior y el papel que tendría su unidad dentro de ese concepto. El método exacto de ejecución sería entonces un asunto que el comandante determinaría como mejor se ajustase a la situación. Kesselschlacht. La fase final de una operación se denominada "Kesselschlacht" o batalla de la caldera. Consistía en un ataque concéntrico a una fuerza cercada. Era donde se infligía la mayor parte de las pérdidas al enemigo, sobre todo con la captura de prisioneros y armamento. [Los 3 pasos de la Blitzkrieg] Contramedidas y limitaciones. El entorno. Los conceptos asociados con la denominación de Blitzkrieg, penetraciones en profundidad por blindados, grandes envolvimientos y ataques de fuerzas combinadas, tenían una dependencia importante con el terreno y las condiciones meteorológicas. Donde no había capacidad para el movimiento rápido, la penetraciones de blindados fueron evitadas a menudo o resultaron un fracaso. El terreno debía ser idealmente plano, firme, sin obstáculos naturales o fortificaciones e intercalado de carreteras y vías de ferrocarril. Superioridad aérea. La superioridad aérea aliada se convirtió en un impedimento significativo en las operaciones alemanas durante los últimos años de la guerra. Los primeros éxitos alemanes disfrutaron de superioridad aérea, apoyo aéreo cercano y reconocimiento aéreo. De hecho, la última operación Blitzkrieg alemana, la Batalla de las Ardenas, fue planeada para que tuviese lugar con mal tiempo y la aviación aliada en tierra. Bajo esas condiciones, fue difícil para los comandantes alemanes emplear la "idea de blindados" a su potencial previsto. Tácticas anti-Blitzkrieg. La Blitzkrieg era muy efectiva contra las doctrinas de defensa estática que la mayoría de los países desarrollaron al final de la I Guerra Mundial. Ataques en el flanco alemán, combinados con la defensa de erizo se convirtieron en la base principal para responder a la Blitzkrieg en el futuro: despliegue en profundidad, permitir a las fuerzas enemigas circunvalar las concentraciones defensivas, dependencia de la artillería anticarro, empleo de la mayor fuerza en los flancos del ataque enemigo, seguido de contraataques en la base para destruir el avance enemigo. Mantener los flancos era esencial para encauzar el ataque enemigo, y la artillería, empleada apropiadamente, causaría un número mayor de bajas a los atacantes. Logística. La Blitzkrieg tiene el peligro inherente de extender demasiado sus líneas de abastecimiento, y la estrategia podía ser derrotada por un enemigo determinado, que esté dispuesto a sacrificar territorio durante el tiempo necesario para reagruparse y rearmarse, como hicieron los soviéticos en el Frente Oriental, la conocida estrategia de ceder terreno a cambio de ganar tiempo. [Batalla de las Ardenas, la última maniobra ofensiva estilo Blitzkrieg de las Wehrmacht, donde se vieron reflejadas sus contramedidas y limitaciones a gran escala luego de la invasión a la Unión Soviética.]

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Historias de la Tierra Media
Historias de la Tierra Media
InfoporAnónimoFecha desconocida

En este post, mi idea es detallar algunas historias de la Tierra Media. La intención es dividirlas por edad (3), por lo que este post va a hacer referencia a la Primera Edad. Para un mayor conocimiento de las edades, visiten mi otro post: [Beleriand, lugar de los acontecimientos de la Primera Edad o Días Antiguos. Si abren la imagen en otra pestaña, le pueden dar zoom] 1- De la Dagor Bargollach y el combate entre Fingolfin y Morgoth. Se dice que de entre todos los hijos de Ilúvatar, Fëanor fue el más poderoso, y de los Noldor el más grande. Pero había uno que rivalizaba con él en poder y grandeza, y este era Fingolfin, su medio hermano. El combate se sucedió luego de la Dagor Bragollach, la Batalla de la Llama Súbita o la Cuarta Batalla. Cuando llegó el invierno, Morgoth, que se había refugiado en su fortaleza Angband durante 400 años, envió ríos de llamas que se esparcieron por la llanura de Ard-galen, las tierras al exterior de Angband. Las montañas eructaron fuego y humo venenoso, que era mortal. Así, Ard-galen se convirtió en un baldío quemado, en una tierra yerma y sin vida, y se le llamó Anfauglith el Polvo Asfixiante. La mayoría de los elfos Noldor que sitiaban la fortaleza fueron chamuscados, y sólo los terrenos elevados socavaron los incendios. Así comenzó la Cuarta Batalla. Glaurung, el Padre de los Dragones, avanzó con los Balrogs y multitudes de orcos negros que los Noldor no habían visto ni imaginado jamás. Atacaron las fortalezas de los elfos y rompieron el Sitio de Angband, matando elfos y hombres allí donde los vieran, y la fuerte embestida sólo terminó con la llegada de la primavera. Tan grande fue el ataque que los hijos de Fëanor y Finarfin no pudieron contenerlo en el Este. La única fortaleza que resistió fue la Frontera de Maedhros, defendida por Maedhros primer hijo de Fëanor. Fingolfin y su hijo Fingon no pudieron socorrerlos desde el Oeste, Hithlum, porque sus ejércitos fueron rechazados con grandes pérdidas hasta sus fortalezas y apenas consiguieron defenderlas de los orcos. Hithlum no fue conquistada y amenazó el flanco del ataque de Morgoth, pero un mar de enemigos separó a Fingolfin de su gente. De esta forma, las tierras de Thargelion y Himlad fueron asoladas. Con la derrota de los hijos de Finarfin y el exilio de los hijos de Fëanor de sus tierras, Fingolfin vio lo que era para él la ruina total de los Noldor, y la derrota de sus casas más allá de toda recuperación. Lleno de desesperación y de furia, montó en su caballo Rochallor y cabalgó "como un viento entre polvo", y aquellos que lo veían huían horrorizados creyendo que Oromë había regresado. Corría con una cólera enloquecida, y los ojos le brillaban como los ojos de los Valar. Llegó en solitario a Angband, e hizo sonar su cuerno, y golpeando las puertas de bronce desafió a Morgoth a un combate singular. [Fingolfin, segundo Rey Supremo de los Noldor en el exilio luego de la muerte de Fëanor] Aquella fue la última vez que Morgoth cruzó las puertas de su fortaleza, y se dice que no aceptó el desafío de buen grado, porque "aunque su poder era mayor a todas las cosas de este mundo, sólo él entre los Valar conocía el miedo", y no podía negarse a aceptar el desafío enfrente de sus capitanes, porque la música del cuerno de Fingolfin resonó hasta en los niveles abismales de Angband, y le llamó cobarde y señor de esclavos. Por lo tanto Morgoth salió subiendo lentamente desde el trono profundo, y el sonido de sus pisadas era como un trueno bajo tierra. Estaba vestido con una armadura negra, y se erguía ante Fingolfin como una torre de hierro, y el vasto escudo, negro y sin blasón, arrojaba una sombra de nubes tormentosas. Pero Fingolfin brillaba debajo como una estrella, porque la cota de malla era de hilos de plata entretejidos, y en el escudo azul llevaba cristales incrustados, y desenvainó su espada, Ringil, que relució como el hielo. Morgoth esgrimió el Martillo de los Mundos Subterráneos, llamado Grond, lo alzó bruscamente y lo hizo caer como un rayo de tormenta. Pero Fingolfin saltó a un lado, y Grond abrió un gran pozo en la tierra, de donde salían humo y fuego. Muchas veces intentó Morgoth herirlo pero Fingolfin esquivó los golpes, e hirió a Morgoth con siete heridas, y siete veces lanzó Morgoth un grito de angustia, mientras los ejércitos de Angband caían de bruces consternados, y el eco de los gritos resonaba en las Tierras Septentrionales. Pero Fingolfin se fatigó, y Morgoth lo abatió con el escudo. Tres veces cayó el Rey Supremo de los Noldor de rodillas y tres veces se volvió a levantar con el escudo roto y el yelmo mellado. Pero la tierra estaba desgarrada en pozos todo alrededor, y tropezó y cayó de espaldas ante los pies de Morgoth, y éste le puso el pie izquierdo sobre el cuello, y el peso era como el de una montaña derrumbada. No obstante, en un último y desesperado intento, Fingolfin lo golpeó con Ringil para intentar liberarse y le rebanó el pie, y la sangre manó negra y humeante y llenó los pozos abiertos por Grond. Quedó atrapado en un pozo, y murió ahogado, y "de este modo pereció Fingolfin, Rey Supremo de los Noldor, el más orgulloso y valiente de los reyes elfos de antaño". Morgoth levantó el cuerpo del Rey Elfo y lo quebró, y se lo habría arrojado a los lobos, pero Thorondor se precipitó desde su nido en las cumbres de Crissaegrim, y se lanzó sobre Morgoth y le desfiguró la cara. Recuperó el cuerpo de Fingolfin y se lo llevó a su hijo, Turgon rey de Gondolin, quien construyó un alto túmulo en la cima de una montaña. Morgoth rengueó siempre de un pie desde ese día, y el dolor de las heridas no se le curó nunca y en la cara llevaba la cicatriz que Thorondor le había hecho. Grande fue el duelo en Hithlum cuando se supo de la caída de Fingolfin, y Fingon su hijo se convirtió en señor de la casa de Fingolfin y de todos los Noldor, pero a su joven hijo Ereinion (Gil-galad) lo envió a los Puertos con Círdan. A diferencia de su hermano Fëanor, que permaneció en las Estancias de Mandos hasta que el mundo se consumiera en la Batalla de las Batallas, Fingolfin ascendió hasta la morada de Ilúvatar, y más tarde lucharía con Morgoth en la Dagor Dagorath, pero no sería él quien le de la muerte. [Ilustración del combate a muerte entre Fingolfin y Morgoth] 2- De Beren y Lúthien. "Entre las historias de dolor y de ruina que nos llegaron de la oscuridad de aquel entonces, hay sin embargo algunas en las que en medio del llanto resplandece la alegría, y a la sombra de la muerte hay una luz que resiste. Y de estas historias la más hermosa a los oídos de los Elfos es la de Beren y Lúthien." Beren fue un hombre de la Casa de Bëor, habitante de los bosques de Dorthonion, hijo de Barahir. Luego de la Dagor Bragollach, Morgoth continuaba inseguro del poder de los elfos y de los hombres, y envió más espías a Beleriand. A traición, le revelaron a Sauron el escondite de los hombres de Dorthonion, del cual Barahir era señor. Sauron invade la guarida, pero Beren había sido enviado en una misión peligrosa para espiar los pasos del enemigo, y no se encontraba allí. Mientras dormía, el traidor que se llamaba Gorlim se presentó en sus sueños y le confesó su traición. Entonces despertó y se apresuró en la noche a regresar a la guarida, pero Barahir yacía muerto. Allí le enterró y juró venganza. Siguió a los orcos que habían asesinado a su padre, y de noche encontró el campamento enemigo. Beren saltó detrás de una roca y mató al capitán orco, tomando el anillo de Barahir de su mano, y escapó "defendido por los hados". Se hizo amigo de las bestias y aves que habitaban Dorthonion, y pasado un tiempo se convirtió en un verdadero peligro para Morgoth, y le puso un precio a su cabeza no menor que a la de Fingon, Rey Supremo de los Noldor. Envió un ejército comandado por Sauron en su búsqueda, y tanto le presionaron que debió abandonar Dorthonion. En la tumba de su padre, divisó los bosques de Doriath y decidió descender a ellos. El camino fue largo y muy peligroso, porque atravesó terrenos muy escarpados y tuvo que enfrentarse a criaturas horribles, como las arañas gigantes de la prole de Ungoliant en Dungortheb, donde la hechicería de Sauron y la magia de Melian chocaban. Beren nunca quiso hacer referencia al viaje por los horrores que supuso, pero no fue la menor de sus hazañas. Fue el primer mortal en pisar los bosques de Doriath, protegidos por la Cintura de Melian, que causaba que todos aquellos que entraran sin su consentimiento, se perdieran en el bosque. Atravesó la Cintura como Melian había previsto, porque una gran maldición pesaba sobre él. Errando en verano por los bosques de Neldoreth, se encontró con Lúthien, hija de Thingol y Melian. Todo recuerdo de su pasado dolor lo abandonó y cayó en un encantamiento, porque Lúthien era la más hermosa de todos los hijos de Ilúvatar. Pero ella desapareció de repente, y Beren la buscó durante mucho tiempo en los bosques, y la llamó Tinúviel, que significa Ruiseñor, hija del crepúsculo. La encontró en una colina y la llamó gritándole Tinúviel, y Lúthien maravillada le escuchó y no huyó más. Lo amó a partir el momento en que lo vio, y desde entonces sus destinos estuvieron ligados, y Lúthien compartió el destino mortal de Beren. Éste se desmayó, pero Lúthien comenzó a hacerle visitas y paseaban por los bosques, y se dice que ningún hijo de Ilúvatar fue nunca más feliz. [Beren y Lúthien] Pero Daeron el Bardo, quien también estaba enamorado de ella, empezó a espiar los encuentros entre ambos y se lo contó a Thingol. Thingol se enfureció porque amaba a su hija sobre todas las cosas, y a los hombres ni siquiera los consideraba sirvientes. Ante el temor que Thingol asesinara a Beren o lo aprisionara, Lúthien lo fue a buscar y lo llevó como invitado de honor a Doriath. Thingol le habló en forma intimidante y furioso, pero Beren no soportó que menospreciara a sus antepasados y a los suyos, se tratase de un rey o no, y le habló en tono desafiante, diciendo Thingol que le habría matado de no haberle jurado lo contrario a Lúthien. Melian permaneció en silencio y observando a Beren, y le susurró a Thingol que no sería él quien le daría muerte, y que sus destinos estaban unidos. Pero Thingol pensó que los hombres eran "desdichados, hijos de pequeños señores y reyes de corta vida", entonces vio que Beren portaba el anillo de Barahir que le había sido entregado a su padre por Finrod, hijo de Finarfin, tiempo atrás. No obstante le puso una prueba y un desafío: si tanto deseaba la mano de su hija, debía llevarle ante sus pies uno de los Silmarils que estaban en la corona de Morgoth, porque era la joya más ansiada por cualquier elfo que habitara en Beleriand. Barahir había salvado la vida de Finrod en la Dagor Bragollach, y éste le obsequió, además de una promesa de su ayuda a él o sus descendientes, su anillo el cual había sido forjado en Aman, que desde entonces se le llamó el Anillo de Barahir. De esta manera Thingol forjó el destino de Doriath y quedó atrapado en la Maldición de Mandos, y todos creían que había enviado a Beren a la muerte, porque ni todo el poder de los Noldor y sus reyes antes de quebrantarse el Sitio de Angband bastaron para quitarle los Silmarils a Morgoth, defendido por Sauron y los temibles Balrogs, y por incontables espadas. Pero Beren rió. "Por bajo precio –dijo– venden a sus hijas los reyes de los Elfos; por gemas y por cosas de artesanía. Pero si ésta es vuestra voluntad, Thingol, la cumpliré. Y cuando volvamos a encontrarnos, mi mano sostendrá un Silmaril de la Corona de Hierro; porque no veis por última vez a Beren hijo de Barahir". Miró a Melian la cual no dijo nada, se despidió de Lúthien y se inclinó ante los reyes. Apartó a los guardias que lo rodeaban y partió solo de Menegroth. Por fin Melian habló, y dijo a Thingol: "Oh, rey, has concebido un plan astuto. Pero si mis ojos no han perdido la vista, será para tu mal, no importa que Beren fracase en su cometido o lo lleve a cabo. Porque has condenado a tu hija o te has condenado a ti mismo. Y ahora Doriath está sometida a los hados de un reino más poderoso". Beren partió a las tierras de Nargothrond, las cuales estaban muy bien vigiladas por arqueros expertos. Beren se percató de ello y levantó en alto su anillo, exigiendo que lo lleven ante el rey Finrod. Los guardias lo detuvieron, y al ver el anillo se inclinaron ante él, y luego lo llevaron al reino escondido. Mantuvo un encuentro a puertas cerradas donde le narró a Finrod todo lo acontecido desde la muerte de su padre. Finrod cayó en la cuenta de que su juramento significaba su muerte, tal y como le había dicho años atrás su hermana Galadriel. Pero Finrod estaba al tanto del mal que pesaban sobre los Silmarils, y advirtió a Beren de que los hijos de Fëanor no lo tolerarían, y que llevarían a la ruina todos los reinos de los elfos y hombres con tal de recuperar las joyas, que estaban malditas por un juramento de odio. Celegorm y Curufin, hijos de Fëanor, habitaban en Nargothrond luego de la caída de Himlad en la Dagor Bragollach, y habían ganado mucho poder en el reino de Finrod. Cuando el rey dijo que debía abandonar Nargothrond para cumplir su promesa, Celegorm se refirió a Beren y dijo que sea quien sea, aliado o enemigo de Morgoth, nadie lo defendería de los hijos de Fëanor si lograba recuperar uno de los Silmarils. Curufin habló en tono más amable, pero profetizó la futura caída de Nargothrond, lo cual hizo que los elfos del reino perdieran el coraje que antaño poseían, y se negaron a concurrir a batallas campales, como a la Batalla de las Lágrimas Innumerables, a la cual sólo acudió una pequeña compañía de Nargothrond. [Celegorm y Curufin] A Finrod lo siguieron sólo diez elfos que le eran fieles, y le entregó la corona de Nargothrond a su hermano Orodreth. Cuando Finrod abandonó su reino, Celegorm y Curufin rieron por lo bajo, mientras pensamientos de usupar el trono corrían por sus mentes. Beren y Finrod partieron con la compañía, y bajo las Montañas de la Sombra encontraron un campamento de orcos y los mataron a todos. Por arte de Finrod, todos tomaron el aspecto de un orco y se aventuraron dentro de Dorthonion. Sauron los vio desde una torre y dudó, porque los orcos se detenían a dar cuenta de sus actos, cosa que ellos no hicieron, y ordenó detenerlos. Así se libró el combate entre Sauron, el más grande de los sirvientes de Morgoth, y Finrod, el muy poderoso rey, en el cual Sauron se impuso. Sauron los despojó de sus disfraces pero no pudo descubrir cómo se llamaban ni qué se proponían. Los arrojó a un pozo oscuro y los amenazó con una muerte aterradora a menos que uno de ellos le dijera la verdad. Un licántropo devoró a uno de sus compañeros, pero todos se mantuvieron fieles. Al caer Beren en el foso, Lúthien sintió un terrible vacío en su corazón y dio cuenta donde estaba, y viendo que no tendría la ayuda de nadie, decidió ayudar por su cuenta a Beren. Daeron le contó a Thingol lo que Lúthien quería hacer, y decide encerrarla en los bosques. Sin embargo Lúthien escapa a las planicies. Allí se encontró con Celegorm y Curufin quienes estaban dando caza a los orcos, y Celegorm se enamoró de ella. Creyendo que estaba a salvo con príncipes Noldor, fue traicionada y llevada a Nargothrond, donde la aprisionaron. Orodreth no pudo resistirse porque los corazones del reino estaban con ambos príncipes. Celegorm tenía pensado pedirle la mano de Lúthien a Thingol a cambio de liberarla y así convertirse en el príncipe más poderoso, para luego aunar los reinos de los elfos y recuperar los Silmarils. Pero Huan, el gran perro de caza que el vala Oromë había obsequiado a Celegorm en Valinor, que también se había enamorado de Lúthien, le ayudó a escapar llevándola en su lomo. Llegaron a la fortaleza de Sauron cuando sólo quedaban vivos Beren y Finrod. Cuando el lobo fue en busca de Beren, Finrod se liberó de sus ataduras y le dio muerte, pero quedó gravemente herido. Se despidió de Beren y murió allí, en la torre que él mismo había construido y que Sauron había conquistado. De esta forma cumplió con su juramento a Barahir. Lúthien llegó en ese momento y Sauron se propuso capturarla y envió uno de sus lobos, pero Huan le dio muerte en silencio. Sauron continuó enviando sus lobos uno a uno, a los cuales Huan tomaba por el cuello y los asesinaba. Finalmente envió al señor de los licántropos, Draugluin, y luego de un feroz y terrible combate, volvió con su amo Sauron y murió a sus pies, diciéndole que Huan estaba allí. Sauron conocía el hado de Huan, en el cual moriría a manos del lobo más poderoso que hubiera caminado en la tierra. Por lo tanto se transformó en un temible lobo y corrió a su encuentro. Pero ni siquiera el poder de Sauron alcanzó, y Huan lo tomó por el cuello y Sauron no pudo liberarse. Lúthien lo amenazó con devolverlo desnudo a Morgoth y soportar un eterno tormento a menos que le entregase la torre y todo lo que había en ella. Sauron se rindió y Huan lo soltó, y tomando forma de vampiro huyó goteando sangre del cuello a Dorthonion, mientras que Lúthien se apoderaba de la torre. [Huan derrota a Sauron] Encontró a Beren que estaba desesperado por la caída de Finrod, y creyendo que estaba muerto lo abrazó, y Beren se levantó y volvieron a mirarse, y el día brilló sobre ellos. Enterraron el cuerpo de Finrod, el cual después de una corta estancia en las moradas de Mandos, volvió a caminar por Valinor al lado de su padre Finarfin. Así Beren y Lúthien volvieron a andar juntos por los bosques, pero Huan volvió a Nargothrond con sus amos, y el amor por Lúthien ya no era tan grande. Su llegada junto con la de los esclavos que habían estado prisioneros en la torre causó un tumulto en Nargothrond y todos cayeron en la cuenta del amor y valentía de Finrod, muerto por Sauron, y que lo que guiaba a los hijos de Fëanor era la traición, y entonces los corazones de todos pasaron a rendir cuentas a Orodreth. Los hijos de Fëanor no fueron muertos, ya que Orodreth era consciente de la Maldición, pero no se les concedió ni paz ni descanso en el reino. Pero juró que habría poco amor entre su reino y los hijos de Fëanor. Celegorm y Curufin montaron a caballo y fueron en busca de sus hermanos del Este, pero nadie quiso acompañarlos. Celebrimbor hijo de Curufin repudió las acciones de su padre y permaneció en Nargothrond, pero Huan iba siempre tras el caballo de Celegorm. Beren y Lúthien volvieron a los bosques de Brethil y allí se encontraron Celegorm y Curufin que huían exiliados acompañados por Huan. Celegorm les reconoció desde lejos e intentó atropellar con su caballo a Beren. Curufin tomó a Lúthien y la colocó en su montura sin detenerse, pero Beren saltó a un lado y se aferró al cuello de Curufin, provocando la caída de ambos, mientras que Lúthien cayó entre la hierba. Beren comenzó a extrangular a Curufin pero Celegorm se acercó detrás con la espada en alto. Sin embargo Huan saltó y atacó a su amo y el caballo se detuvo por miedo al gran perro de caza. Celegorm los maldijo a ambos, y Lúthien se incorporó y evitó la muerte de Curufin, quien montó junto con Celegorm y se alejaron al Este. Pero Curufin lanzó dos flechas con destino a Lúthien. La primera la detuvo Huan con su boca, y la segunda la detuvo Beren con su pecho al interponerse entre la flecha y su destino. Huan persiguió a los hijos de Fëanor a gran velocidad, que huyeron atemorizados. El perro regresó con una hierba, con la cual Lúthien fue capaz de curar a Beren, y luego volvieron a los bosques de Doriath, donde Beren se despidió de Lúthien, y dejándola al cuidado de Huan, regresó a Dorthonion para continuar su misión. Llegó hasta los polvos de Anfauglith donde vió la triple cumbre de Thangorodrim, y allí cantó desesperado y Lúthien lo escuchó. Huan permitió que lo montara otra vez, y tomó la forma de Draugluin y Lúthien la de un vampiro para pasar desapercibidos. Encontraron a Beren, y tomando éste ahora la forma de Draugluin, llegaron hasta las puertas de Angband, donde estaba Carcharoth, un lobo descendiente de Draugluin que había sido criado y alimentado por Morgoth con carne propia, y era tan grande que no cabía en los salones de Angband. [Beren, Lúthien y Huan] Carcharoth los detuvo porque sabía de la muerte de Draugluin, y olfateó un aroma extraño alrededor de ambos. Pero Lúthien removió su disfraz y con un poderoso hechizo lo puso a dormir, y así atravesaron las puertas de Angband y llevaron a cabo la hazaña más grande intentada por hombre o elfo alguno. Llegaron hasta el trono de Morgoth "en el más profundo de los recintos, un palacio sostenido por el horror, iluminado por el fuego, y repleto de armas de tormento y muerte". Beren se escabulló en forma de lobo bajo el trono, pero Lúthien perdió el disfraz por voluntad de Morgoth que le clavó la mirada. Morgoth al verla concibió pensamientos de una malvada lujuria, y la dejó libre por un instante mientras se complacía en sus pensamientos. Lúthien dijo cómo se llamaba y se ofreció a cantarle como un trovador, y de pronto ella escapó de sus ojos y empezó a cantar desde las sombras una canción tan hermosa y enceguecedora que él no pudo dejar de escucharla y se quedó ciego, mientras buscaba en vano a Lúthien. Toda la corte yacía dormida debido al canto, entonces Lúthien saltó al aire y echó su capa ante los ojos de Morgoth y lo sumió en un sueño formidable y tenebroso. Morgoth cayó y quedó postrado boca abajo sobre el suelo, y la corona se le soltó de la cabeza y rodó. Lúthien despertó a Beren que también estaba dormido, y éste se quitó el disfraz. Esgrimió el cuchillo Angrist y quitó uno de los Silmarils de la corona. El Silmaril no rechazó la mano de Beren y no le hizo daño, entonces a Beren se le ocurrió llevarse de Angband los tres Silmarils, pero tal no era su destino, y el cuchillo se partió y un fragmento hirió la mejilla de Morgoth, el cual se agitó y todas las huestes de Angband se movieron de sus sueños. [Beren en forma de Draugluin, y Lúthien durmiendo a Morgoth con su canto] El terror le gano a Beren y a Lúthien quienes huyeron despavoridos sin disfraz, pero aunque nadie les impidió el paso, las puertas de Angband cerraban la salida porque Carcharoth había despertado y les saltó encima antes de que ellos se dieran cuenta. Beren alzó el Silmaril ante el lobo mientras cubría a Lúthien con su cuerpo, pero Carcharoth no tuvo miedo y le mordió el brazo, arrancándole la muñeca junto con el Silmaril, el cual ardió en sus entrañas y le quemó la carne maldita. Aullando de terror y locura huyó, y allí por donde pasaba su locura causaba innumerables muertes a toda criatura viviente. Y se dice que de todos los terrores llegados a Beleriand éste fue el peor, porque el poder del Silmaril estaba escondido en él. Beren yacía desmayado y cercano a la muerte, ya que los colmillos de Carcharoth estaban empapados de veneno. Lúthien consiguió extraerle el veneno con sus labios, pero al mismo tiempo las huestes de Angband despertaron furiosas junto con su Señor. De repente aparecieron tres grandes aves en el cielo, siendo Thorondor y dos grandes águilas, las cuales tomaron a Beren y a Lúthien y los llevaron hacia el sur mientras el suelo retumbaba como un trueno, y temblaron las montañas. Thangorodrim echó fuego y humo arruinando los campos, y los Noldor en Hithlum se estremecieron. Pero Thorondor se dirigió al Valle de Tumladen, y allí Lúthien observó pequeña y pálida la gran ciudad de Gondolin de Turgon, pero creyó que Beren estaba muerto y se puso a llorar. Thorondor dejó a ambos en los bosques de Doriath y volvió a su nido en las Montañas Circuncidantes, y Beren despertó. A partir de ahí se le conoció como Erchamion, el Manco. Mucho se apenaron en Doriath al no poder encontrar a Lúthien, y Daeron, el bardo de más renombre en toda la historia de Arda, incluso más que Maglor, fue en su búsqueda pero se perdió y erró por caminos extraños, y descendió al Este de la Tierra Media. Desde entonces durante muchas edades lamentó la suerte de Lúthien. Thingol se enteró de todo lo acontecido, y envió mensajeros a Maedhros con destino a Celegorm y Curufin, pero se toparon con Carcharoth, quien enceguecido por la ira y por el poder del Silmaril, irrumpió en Doriath y burló la Cintura de Melian. El capitán de los mensajeros escapó y le contó lo ocurrido a Thingol, y en ese momento Beren llego junto con Lúthien. Entonces Beren reclamó su recompensa. Thingol preguntó por su cometido, y Beren le extendió su mano izquierda que estaba vacía y luego levantó el brazo derecho. Entonces el ánimo de Thingol se dulcificó y le cedió un lugar a la izquierda de su trono y a Lúthien a su derecha. Sin embargo Carcharoth continuó haciendo desastres en el bosque, y el rey y sus súbditos fueron en su caza, entre los que se encontraban Beren y Huan, pero no Lúthien. Huan se adelantó a todos y alcanzó a Carcharoth, quien lo evitó y atacó a Beren mordiéndole el pecho y dejándolo malherido. Pero Huan saltó sobre el y comenzaron a luchar, "y nunca hubo batalla entre perro y lobo que igualara a ésta, porque en los ladridos de Huan se oía la voz de los cuernos de Oromë y la ira de los Valar, y en los aullidos de Carcharoth estaban el odio de Morgoth y una malicia más cruel que dientes de acero". Huan mató a Carcharoth, pero estaba herido mortalmente por el veneno del gran lobo. Habló con Beren por tercera vez en palabras (podía hablar sólo 3 veces) y le dijo adiós antes de morir, cumpliéndose así la profecía de que moriría a manos del lobo más poderoso que hubo de pisar la tierra. El Silmaril estaba intacto, y un elfo puso la joya en manos de Beren quien exclamó que había cumplido con su cometido, y luego murió. [Beren yace malherido mientras Thingol lo observa. A su izquierda está el cuerpo sin vida de Carcharoth, y a su derecha Huan agonizando] Pero el espíritu de Beren se demoró en las Estancias de Mandos por petición de Lúthien, hasta que ella dejó su cuerpo y su espíritu voló lejos a Valinor. Se arrodilló ante Mandos y le cantó, y se dice que fue la única vez en todas las edades que Mandos se conmovió, y los Valar entristecieron. Por tanto, convocó a Beren a que se encontrara con Lúthien nuevamente en Beleriand, pero esto no estaba en su poder. Entonces acudieron a Ilúvatar, y éste ofreció una alternativa a Lúthien: "regresar a la Tierra Media y llevar consigo a Beren para morar allí otra vez, mas sin ninguna seguridad de vida o de alegría. Ella se volvería entonces mortal, y estaría sometida a una segunda muerte, lo mismo que él; y antes de no mucho abandonaría el mundo para siempre, y su belleza no sería más que un recuerdo en el canto" Lúthien eligió ese destino y abandonó el Reino Bendecido y olvidó todo parentesco con los que allí habitan, y su vida quedó ligada a la de Beren. Sólo ella entre todos los elfos murió realmente, a excepción de Arwen quien sería la segunda en hacerlo. No obstante, con su elección los dos linajes se unieron, y la sangre de los Eldar llegaría incluso a los reyes de Númenor, hasta que ésta hubiera de renovarse con Aragorn y Arwen. 3- De Túrin Turambar. Túrin era hijo de Húrin, que había defendido la retirada de Turgon a Gondolin cuando la Batalla de las Lágrimas Innumerables acabó en desgracia. Húrin hizo frente a los orcos sólo con su hacha, pero por órdenes de Morgoth fue capturado vivo, y lo condenó a una silla en lo alto de las montañas para observar la malicia que expandía por todo Beleriand. Luego de que fuera aprisionado, Túrin vivía con su madre Morwen en Dor-lómin. Los Hombres del Este que habían traicionado a Maedhros durante la guerra fueron confinados en Dor-lómin por Morgoth, debido a que el reino de Hithlum de Fingon ya no existía y tampoco su rey, y los hombres que habitaban allí fueron muertos durante la retirada de Turgon. Sin embargo los Orientales no se atrevían a saquear a Morwen y a su gente porque creían que era una bruja peligrosa, y ella quiso que Túrin fuera a Doriath y que Thingol lo tomara como hijo propio en honor a Húrin. Thingol aceptó, y Túrin creció fuerte y hermoso en los bosques de Doriath. A menudo le llegaban noticias de su madre, y en una de ellas supo que había dado luz a una niña de nombre Niënor. Pero un día los mensajeros de Thingol no regresaron y éste decidió no enviar más, y Túrin temió lo peor. Fue ante el rey y le pidió una cota de malla y una espada, y se colocó el yelmo dragón de Dor-lómin, el tesoro más preciado de su casa, y fue a la guerra en las fronteras de Doriath, donde se hizo amigo de Beleg Cúthalion, capitán de la guardia fronteriza de Thingol. Tres años después regresó con sus ropas gastadas y rotas, y Saeros, quien le envidiaba por su posición frente al rey, insultó a su madre y Túrin le hirió de gravedad. Volvieron a enfrentarse y Saeros intentó huir aterrado a las fronteras pero Túrin le persiguió. Saeros cayó en un arroyo y el cuerpo se le quebró en una roca y murió. Sin embargo hubo testigos que vieron lo sucedido y le ungieron a volver a Doriath, pero Túrin temía ser tomado prisionero y huyó al norte, donde se unió a una compañía de proscritos y acechaban tanto a amigos como enemigos y pasó a llamarse Neithan. A pesar de ello, Thingol se enteró de lo sucedido y le perdonó. Beleg fue en su búsqueda y dio con el campamento cuando Túrin, ahora capitán de todos ellos, no estaba en él. Fue tomado prisionero y tratado de manera muy cruel, pero cuando Túrin llegó, lo soltó y juró que sólo lucharían contra Morgoth. Beleg le contó que había sido perdonado pero Túrin se negó a volver. Beleg regresó con Thingol y le contó lo que había pasado, excepto el trato cruel. Pidió al rey una espada para defender a Túrin, ya que Thingol lo consideraba como hijo propio. Tomó la poderosa espada Anglachel, forjada con hierro proveniente del cielo forjada por Ëol, el Elfo Oscuro. Melian dijo que la espada estaba maldita como su creador, y le dio a Beleg una ración de lembas. [Túrin, hijo de Húrin] Ayudó a su gente en las guerras de la frontera desde el verano, y cuando la guerra cesó al comenzar el invierno, sus compañeros notaron de repente que no estaba allí. Túrin buscó una guarida más segura para los suyos al sur del valle del Sirion, pero de casualidad se encontró con 3 enanos a los cuales capturó. Uno de ellos se llamaba Mîm y prometió pagar su rescate. Llegaron hasta el hogar de los enanos en Amon Rûdh y Mîm vio que su hijo estaba muerto. Pagó su rescate y ofreció su hogar como refugio a Túrin y sus hombres, y estos aceptaron. Largas conversaciones tuvieron Túrin y Mîm, más que nada del origen de los enanos. Mîm y su gente habían llegado de las casas más orientales de los enanos, cercanas a Utumno, y se habían exiliado al Oeste antes de que Morgoth llegara a Beleriand. Allí se hicieron más bajos y menos hábiles en herrería puesto que vivieron de la caza, pero cavaron en el valle del Narog antes de que llegara Finrod y creara el reino de Nargothrond. Los elfos no conocían a los enanos y a lo primero les daban caza y afeitaban las barbas, hasta que supieron quiénes eran, pero los enanos odiaban a los Noldor tanto como a los orcos por entonces. El invierno llegó ese año más fuerte que los anteriores, porque se decía que crecía junto al poder de Angband. Un día se presentó una figura enorme y encapuchada en la puerta de la guarida, y todos tuvieron miedo pero la figura rió. Se quitó la capucha y se reveló como Beleg Cúthalion, y así volvió a reencontrarse con su amigo Túrin, y le traía su yelmo dragón. Túrin se negó a partir nuevamente y Beleg permaneció a su lado, ayudando a los proscritos enfermos y hambrientos y transformándose en el segundo capitán, pero Mîm le odiaba. Cuando llegó la primavera, las fuerzas de Angband avanzaron y tomaron todas las fronteras al norte de Doriath, pero no se atrevían a entrar en Talath Dirnen, la Planicie Guardada, por temor a un poder oculto, que era Túrin y su compañía. Muchos que habían quedado sin guía fueron en busca de los dos capitanes, y Túrin cambió su nombre a Gorthol, el Yelmo Terrible. Por el sobrenombre de Yelmo Terrible Morgoth supo quien era Gorthol, y llenó Amon Rûdh de espías, que capturaron a Mîm en uno de sus viajes, quien se ofreció a pagar su rescate revelando la ubicación de la colina y de los proscritos, pero Túrin no debía morir. Así los orcos llegaron de improvistos a la guarida y mataron a casi todos, pero a Túrin lo llevaron prisionero. Mîm subió a la colina donde se había librado el combate y vio a Beleg que estaba malherido. Tomó Anglachel pero Beleg se incorporó y se la arrebato y arrojó, y Mîm huyó chillando de la colina. Beleg buscó el cuerpo de Túrin y no lo encontró, y supo entonces que se lo habían llevado a Angband. Siguió el rastro de los orcos hasta Dorthonion, y allí en un laberinto de rocas encontró a Gwindor, que había acudido a la Batalla de las Lágrimas Innumerables al mando de una pequeña compañía de Nargothrond, al cual Morgoth había capturado en la batalla y había puesto a extraer metales y joyas, pero Gwindor consiguió escapar por un túnel secreto. [Beleg Cúthalion] Gwindor acompañó a Beleg hasta que encontraron el campamento orco, al cual atacaron de noche mientras llegaba una tormenta. Mataron a los lobos centinelas y liberaron a Túrin, y Beleg usó Anglachel para romper sus grilletes, pero hirió a Túrin en el pie y éste despertó, y cegado por la furia y creyendo que se trataba de orcos, tomó Anglachel y mató a Beleg creyéndolo enemigo. Al ver la cara de Beleg, Túrin lanzó un grito que sonó como un relámpago y tras él comenzó a llover fuertemente. Gwindor le advirtió del extremo peligro porque los orcos habían despertado, pero Túrin no respondió y permaneció sentado junto al cuerpo de Beleg con los ojos secos. Llegado el día y pasada la tormenta, los orcos creyeron que Túrin estaba ya lejos y marcharon a Angband, volviendo con las manos vacías. Pero Túrin yacía todavía junto al cuerpo de Beleg. Gwindor solicitó su ayuda para enterrarlo pero tomó para él Anglachor y las lembas, y sepultaron a Beleg junto con su gran arco Belthronding. "Así llegó a su fin Beleg Arcofirme, el más fiel de los amigos, el más hábil de todos cuantos se albergaron en los bosques de Beleriand en los Días Antiguos, y murió a manos de aquel a quien él más amaba; y ese dolor se grabó en la cara de Túrin y nunca más se le borró." Gwindor se llevó lejos a Túrin, hacia el Sur, y no habló ni una vez mientras erraron juntos por los caminos, y caminaba sin deseos ni propósito, pero Gwindor lo protegía y lo guiaba. Túrin le preguntó quien era, y Gwindor le contó que una vez habitó en Nargothrond, y de como terminó prisionero en la batalla, y que había escuchado rumores de que el padre de Túrin, Húrin, había sido tomado prisionero pero que aún en Angband seguía desafiando a Morgoth, quien había maldecido a toda su parentela, lo cual Túrin creyó cierto. Guiado al valle del Narog, fue así que Túrin llegó a Nargothrond. Allí tomó el nombre de Agarwaen, el hijo de Úmarth (que significa Manchado de Sangre, hijo del Hado Desdichado). La estima de Orodreth por Túrin creció mucho, y allí era considerado casi como un gran Noldor, y los habitantes de Nargothrond giraron sus corazones a él y le llamaron Adanedhel, el Hombre-Elfo. Los herreros volvieron a forjar Anglachel, y aunque su hoja seguía siendo negra, ahora brillaba sobre ella un fuego pálido, y Túrin la llamó desde entonces Gurthang, Hierro de la Muerte. Los elfos conocían de sus hazañas en la Planicie Guardada y le creían imbatible, y en memoria de ello le dieron una cota de malla de los enanos, y en el arsenal encontró una máscara también de enanos enteramente dorada la cual usaba en la batalla, y el enemigo huía frente a ella. Gwindor le reveló a la hija de Orodreth, Finduilas, el verdadero nombre de Túrin, y ésta se lo dijo al rey. Mayores fueron los honores y mayor fue el poder que tuvo entonces en Nargothrond al saberse que era hijo de Húrin, y pasó a sentarse en el concilio del rey. [Túrin con el yelmo dragón, la cota de malla de enanos y Gurthang] Túrin menospreciaba las emboscadas y prefería la batalla a campo abierto, y comenzó a aconsejar sobre ello a Orodreth, y la gente de Nargothrond dejó de ocultarse y acudieron a la batalla abierta, y almacenaron numerosas armas. Por consejo de Túrin, los Noldor construyeron un puente sobre el Narog para el transporte más rápido de armas, y así se enteró Morgoth de la ubicación del reino. Gwindor aconsejaba siempre en contra de Túrin, pero había caido en la desgracia luego de la guerra y no era escuchado, y su habilidad con las armas no era la misma. En ese tiempo, la madre de Túrin, Morwen, huyó de Dor-lómin con su hija Niënor y llegaron a Doriath, y se entristecieron al saber que Túrin ya no estaba allí. Thingol había escuchado rumores de Nargothrond por cierto, pero todos hacían referencia a la Espada Negra. Un día llegaron dos elfos provenientes de los puertos de Círdan, y hablando en nombre de Ulmo, le dijeron a Orodreth que sobre Nargothrond se cernía un gran peligro. Le aconsejaron derribar el puente y cerrar las puertas nuevamente, pero por consejo de Túrin no hizo caso. Pasado un tiempo, Morgoth envió a un poderoso ejército al mando de Glaurung para destruir Nargothrond. El ejército de los elfos le hizo frente en las llanuras, y sólo Túrin resistió el avance de Glaurung. Pero los elfos fueron rechazados y allí murió Orodreth, y Gwindor fue herido de muerte aunque fue salvado por Túrin quien lo llevó a un bosque, y Gwindor le dijo que lamentaba el momento en que lo había rescatado, y que tenía que dejarlo morir. Túrin volvió a la ciudad en busca de Finduilas por petición de Gwindor, pero llegó demasiado tarde y se encontró ante Glaurung en el puente de Nargothrond. Saltó sobre el con su espada y Glaurung lo hechizó con su mirada y lo dejó inmóvil y lo provocó: "Malas han sido todas tus acciones, hijo de Húrin. Hijo adoptivo desagradecido, proscrito, matador de tu amigo, ladrón de amor, usurpador de Nargothrond, capitán imprudente y desertor de tus hermanos. Sometidas viven tu madre y tu hermana en Dor-lómin, sufriendo miseria y necesidades. Tú llevas las galas de un príncipe, pero ellas están en harapos; y penan por ti, pero a ti eso no te importa. Feliz estará tu padre al enterarse de que tiene semejante hijo. ¡Y se enterará!". [Túrin inmovilizado por Glaurung] En ese momento Finduilas pasó por el puente como rehén y llamó a Túrin quien todavía estaba inmóvil y no podía taparse los oídos. Glaurung lo liberó nuevo, y Túrin lo atacó pero no pudo herirlo, y Glaurung le dijo que si quería redimirse tendría que salvar a su madre en Dor-lómin, de lo contrario sería nombrado con desprecio por elfos y hombres, o podría rescatar a Finduilas, pero su madre y hermana morirían y lo maldecirían. Túrin marchó a toda prisa escuchando todavía los gritos de Finduilas, pero no se detuvo al pensar que su madre y hermana podrían ser torturadas. No las encontró en Dor-lómin, y un jefe oriental le dijo que habían escapado a Doriath hacía mucho tiempo. Tomado por la ira, Túrin y los mató a todos y llegó a los bosques de Brethil, donde habitó un tiempo con los hombres de Hador. Luego de un tiempo volvió tras el rastro de Finduilas pero no pudo encontrar nada, y regresó de nuevo a Brethil, donde le dijeron que tras cazar una partida de orcos, éstos habían asesinado a todos los prisioneros y que habían clavado a Finduilas con una lanza a un árbol, y le dejaron el mensaje a Túrin bajo el nombre de Morgemil. Entonces los hombres de Brethil vieron a Gurthang y cayeron en la cuenta que estaban ante Túrin. En ese momento, Túrin entendió que allí por donde pasaba dejaba una sombra que traía desgracias, y ello se debía a la maldición que Morgoth había echado en Húrin. Sabiendo quien era, se conmovieron por su desgracia y lo llevaron a sus moradas y lo curaron. Pensando que habitaría en Brethil para siempre, tomó el nombre de Turambar que significa Amo del Destino, e hizo de las tierras próximas al bosque muy temidas para los orcos, pero dejó Gurthang a un lado y luchó con arco y lanza. Las noticias de la caída de Nargothrond llegaron a Doriath y allí Morwen se enteró que Túrin o bien había caído, o se encontraba hechizado por Glaurung. Cabalgó a toda prisa y Thingol envió escuderos tras ella, y uno de los escuderos resultó ser Niënor disfrazada. Ninguna de las dos aceptó volver, pero Glaurung salió de Nargothrond y mató a los escuderos, y de Morwen nunca se supo que pasó. Pero hechizo a Niënor y le impuso un hechizo de completa oscuridad y olvido, y luego se fue dejándola sola en Amon Ethir. Mablung el jefe de los escuderos la encontró y la llevó a Doriath junto con tres compañeros, pero fueron atacados por orcos y ella escapó. Regresaron a Doriath sin Morwen y Niënor, y Melian se sintió muy triste. Niënor vagó por las tierras hasta llegar al bosque de Brethil, donde luego de pasar hambre y estar al borde de la muerte, fue encontrada por Turambar durante una fuerte tormenta cerca de los Cruces del Teiglin, porque había escuchado que muchos orcos andaban por el lugar. La alimentaron y le dieron calor, y al ver a Turambar ella se sintió consolada y no quiso separarse de él. Turambar le preguntó por su nombre, parentela e infortunio, pero ella se largó a llorar. Entonces la llamó Níniel, la Doncella de las Lágrimas. [Túrin encuentra a Niënor, hechizada en el bosque] Níniel enfermó de fiebre y se recuperó mucho después, y aunque no recordaba como había sido encontrada, ya había entregado su corazón a Turambar. Pasado un tiempo, el corazón de Turambar se volvió al suyo, y le propuso matrimonio. Brandir el capitán de los hombres de Brethil trató de disuadirla y le reveló el verdadero nombre de Turambar y el de su padre, y aunque ella no reconoció el nombre, una sombra le oscureció el corazón. A pesar de ello se casaron, y Turambar prometió no regresar a la guerra. Luego de un tiempo, Glaurung envió orcos a Brethil pero Turambar permaneció inactivo hasta que los hombres de Brethil fueron derrotados, y partió a la guerra portando a Gurthang. Sabiendo que no derrotarían a Glaurung mediante la fuerza, se ofreció a ir en busca del dragón él solo. Supo que se encontraba en las altas orillas del Teiglin, y que era probable que se trasladara de noche. Descendió el desfiladero en el crepúsculo y cruzó las aguas turbulentas y trepó en la otra orilla. Antes de la medianoche Glaurung despertó, y dejó medio cuerpo fuera del acantilado, y Turambar trepó por el acantilado y llegó bajo el dragón. Desenvainó Gurthang, y con todo el poder de su brazo y de su odio la hundió en el vientre de Glaurung hasta la empuñadura. Glaurung cayó del precipió, lanzó un potente grito, se retorció y murió. Turambar cruzó nuevamente el río para recuperar Gurthang y ver a su enemigo, y lo encontró extendido a lo largo, y en venganza por la provocacion de Glaurung en Nargothrond, dijo: "¡Salve, Gusano de Morgoth! ¡Feliz encuentro de nuevo! ¡Muere ahora y que la oscuridad te reciba! Así queda vengado Túrin hijo de Húrin." Arrancó la espada y un chorro de sangre le bañó la mano y se la quemó, y Glaurung abrió los ojos y con un potente hechizo lo desmayó y yació como muerto. Níniel, que había partido tras Turambar con una gran compañía de hombres, oyó el grito de Glaurung. Al ver el paisaje de destrucción tras la caída del dragón, creyó que Glaurung había triunfado. Llegó a la colina y vio el cuerpo del dragón, pero no hizo caso de él porque había un hombre a su lado, y corrió hacia Turambar y lo llamó en vano. Glaurung se agitó por última vez y dijo: "¡Salve, Niënor hija de Húrin! Juntos otra vez antes de terminar. Te ofrezco la alegría de que por fin hayas encontrado a tu hermano. Y lo conocerás ahora: ¡el que apuñala en la oscuridad, traidor de sus enemigos, infiel a sus amigos, y maldición de sus hermanos, Túrin hijo de Húrin! Pero la peor de todas sus acciones la sentirás en ti misma." [Níniel encuentra "muerto" a Túrin luego de asesinar a Glaurung] Al oír ésto, el hechizo sobre Níniel se deshizo y recordó quien era. Se despidió de Túrin y se arrojo a las aguas y murió. Brandir que había presenciado todo esto, regresó con su gente y contó lo sucedido, y en ese momento Túrin apareció ante ellos. La esposa de Dorlas, jefe fronterizo a quien Brandir había matado a traición, acusó al capitán de loco. Entonces Túrin se enojo mucho, y creyendo que lo que había dicho era mentira por despecho ya que Brandir amaba a Níniel. Entonces Brandir le reveló la identidad de Níniel a Túrin y le dijo que había muerto, y luego le repitió las palabras de Glaurung. Túrin se enfureció más, y tras sentir que el destino lo alcanzaba, mató a Brandir y huyó a los bosques. Allí se encontró con Mablung quien le saludó y se alegró de que estuviera vivo, y le advirtió de Glaurung. Túrin le dijo que había matado al dragón y todos lo alabaron, pero él pregunto por sus hermanos, y Mablung le contó que Niënor había sido hechizada y que vivía en un olvido. Entonces supo Túrin que el destino lo había alcanzado y que había matado a Brandir injustamente y que las palabras de Glaurung se habían hecho verdaderas. Túrin empezó a reír como un loco, y le dijo a Mablung que regresara a Doriath con una maldición sobre ella. Corrió hasta el lugar en que yacía muerto Glaurung y donde Níniel se había suicidado, y preguntó a Gurthang, su única pertenencia que le quedaba, si deseaba darle muerte. Por locura o por magia, la espada respondió que deseaba su sangre, y Túrin se lanzó sobre ella y murió. Mablung llegó con sus elfos y vieron a los cuerpos de Glaurung y de Túrin. Quemaron el cuerpo del dragón, y levantaron un túmulo y sepultaron a Túrin y cantaron un lamento por los hijos de Húrin.

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Macri vs. Scioli, el post definitivo.
Macri vs. Scioli, el post definitivo.
Ciencia EducacionporAnónimo11/6/2015

La idea de este post no es armar bardo ni apoyar a ningún candidato, es comparar los modelos que Scioli y Macri representan, sin embargo no quiere decir que debido a la situación económica actual del país, se deban tomar diferentes caminos. Es necesario un ajuste porque ya se está en el nivel de cubrir el gasto público emitiendo todavía más billetes, lo que tiene como consecuencia una devaluación de la moneda y trae de la mano un aumento de la inflación. Lo que se va a explicar a continuación no son las propuestas de cada uno, sino por definición el modelo que representan o intentan representar. Estado benefactor/de bienestar/keynesiano (lo que representa el FpV y Scioli). Contexto en el que surge: Este tipo de Estado, con políticas totalmente diferentes tanto económicas como sociales, surge luego de la Gran Depresión (aunque su concepto será acuñado cuando termina la Segunda Guerra Mundial). Es una ruptura total con el Estado moderno liberal que hasta entonces era indiscutido a nivel mundial, pero debido a la Crisis del 30' es necesario abandonarlo. En este momento de gran crisis y depresión mundial, aparece John Maynard Keynes, quien propone un modelo absolutamente distinto (y podría considerarse hasta más socialista) que el liberal. John Maynard Keynes Ideas básicas/propuestas: Sin entrar mucho en su teoría, vamos directamente a su propuesta para salir de la crisis, ya que para ello Keynes elaboró su teoría: Había una crisis de sobreproducción, donde el productor había inundado el mercado con sus productos, los cuales el consumidor no puede obtener debido entre otras cosas, al bajo salario, lo que generaba que las fábricas dejen de producir al no tener ganancia alguna, por lo tanto había mucho desempleo y pobreza, y en consecuencia había todavía menos consumo. Se creía que la "mano invisible" del mercado liberal y perfecto iba a equilibrar las cosas, pero el tiempo pasaba y solamente la situación empeoraba. Keynes propone que el Estado se haga cargo de la crisis, invirtiendo éste para sacar adelante a las fábricas y así poner en marcha a la economía. La solución final va a ser aumentar enormemente el gasto público. Ustedes se dirán, ¿pero cómo? Si eso solamente genera devaluación e inflación. Primero expliquemos por qué genera esto acudiendo a la sencilla teoría liberal de por qué aumentan los precios: si aumenta el Gasto Público(G), va a aumentar la cantidad de billetes y monedas (M) que hay en un país; debido a que el Estado emite, aumenta su cantidad física. Al aumentar los billetes y monedas, aumenta el poder adquisitivo de la gente, el salario (S) ya que la gente tiene más dinero en mano por el aumento de billetes y monedas. Por tanto, el productor viendo que hay un incremento del poder adquisitivo, y viendo que puede obtener más ganancias (fin principal del capitalismo), decide aumentar los precios (P). Conclusión de la teoría de por qué aumentan los precios: G↑ M↑ S↑ P↑ Volviendo a la situación de crisis, Keynes decía que aumentar el gasto público no iba a significar inflación, ya que la economía y sobre todo las fábricas no estaban en su capacidad productiva óptima. Entonces, ante un estimulo de un incremento de salarios proveniente de un creciente gasto público, las fábricas primero se desharían de su stock a precios relativamente bajos, para luego comenzar a producir y así llegar nuevamente a su capacidad productiva óptima. Una vez hecho esto, el gasto público debía achicarse y ser moderado, pero no desaparecer, ya que era el garante de que el consumidor pueda acceder a los productos del mercado. La fuerte ruptura está en que el Estado pasa a intervenir de manera directa en la economía a diferencia que lo hacía el liberal. La forma de aumentar el gasto público era principalmente mediante la construcción de infraestructuras; subsidiando los servicios como el agua, la electricidad o el gas; introduciendo planes sociales; subsidiando la salud y educación públicas; y de todas las formas posibles para que el consumidor tenga el menor gasto posible en cuestiones que sean ajenas al mercado y a sus productos, y además aumentando su poder adquisitivo. Se lo considera un modelo post crisis, es decir, un modelo que destraba las situaciones de crisis logrando reactivar la economía, pero que a la larga puede resultar inefectivo, ya que si el gasto público continúa creciendo y no se lo respalda con ingresos de divisas o de altos impuestos, se genera devaluación (que reduce el poder adquisitivo de la sociedad) y finalmente inflación (alza de precios). Para frenar esto, su propuesta es continuar aumentando el gasto público, lo que vuelve a generar las mismas consecuencias por lo que se entra en un círculo vicioso si no se lo modera, ajusta o controla. El Estado benefactor en Argentina: En Argentina, aparece luego de la Gran Depresión, pero es con Juan Domingo Perón cuando realmente toma fuerza en el país. Pero para no explicar peronismo ya que data de hace 70 años, vamos a explicarlo con una situación mucho más actual: en la crisis de 2001. En la crisis de 2001: El modelo neoliberal aplicado durante la dictadura militar del 76' comenzaba a hacer estragos desde la entrada de los 80', que estalló en una hiperinflación. Aparece Menem, quien sin romper con este modelo, establece junto a Cavallo, su ministro de economía (que contaba con asesores como Melconian, Prat Gay, Broda y Espert, actuales de Macri) fuertes medidas de shock en la economía con el fin de bajar la inflación, entre ellas el 1 a 1 (1 dólar = 1 peso). Resulta que son medidas neoliberales en su máximo estado: privatización de empresas, reducción del gasto público, enorme endeudamiento externo, poca intervención (es mentira que no se intervino) del Estado en la economía. La falta de control en la economía y la libre entrada de capitales financieros en el país, junto con la apertura total de importaciones y exportaciones libres de regulaciones estatales, terminan por destruir la industria nacional del país. Aumenta el desempleo debido a los despidos para incrementar ganancias, y hay pobreza. Menem termina su segundo mandato, y es entonces donde asume De la Rúa, quien tampoco rompe con el modelo neoliberal, quien para reducir la presión de la deuda externa y el déficit fiscal y comercial, vuelve a pedir deuda al FMI, conocido como el Blindaje Financiero. Vuelve a asumir Cavallo como ministro de economía para "normalizar las cosas". Se produce el "Megacanje" de la deuda, lo que genera desconfianza financiera y termina en una corrida bancaria (todos salen a sacar su plata del banco, lo que los pone en quiebra). A fin de evitar ésto, se aplica el "Corralito" el cual limitaba mediante ley la cantidad de dinero que se podía extraer (solamente en pesos), la prohibición de sacar dinero del país y la obligación de realizar los trámites financieros mediante otros medios que no sean el peso o el dólar, es decir mediante el trueque o bonos (entre ellos, el Patacón). El FMI no manda todo el dinero que había prometido frente a incumplimientos del gobierno, y luego se produce el enorme estallido social, donde se decreta el Estado de Sitio en todo el país. Hay vandalismo, saqueos y robos, sumado a un gran cacerolazo. Esto provoca la renuncia de Cavallo y luego la del presidente De la Rúa, que se retira en helicóptero de la Casa Rosada debido a la presión popular que había fuera. Se da una sucesión de presidentes (5 presidentes en una semana) que comienza con la renuncia de De la Rúa, luego Puerta que asume de forma interina, después el Congreso elige a Rodriguez Saá quien declara el default y renuncia al poco tiempo. Asume Camaño, presidente de la Cámara de Diputados, de forma interina. El Congreso elige presidente a Duhalde, quien deroga la Ley de Convertibilidad y rompe con el modelo neoliberal, tomando a Lavagna como mano derecha (economista keynesiano) y aplicando el modelo benefactor para salir de la crisis. Asunción de Néstor Kirchner, comienzo del kirchnerismo: En las elecciones presidenciales de 2003 gana Menem nuevamente pero se debe acudir a una segunda vuelta ya que ningún candidato obtuvo la mayoría de votos. La segunda vuelta era Menem vs Kirchner, en la cual Menem se baja para que Kirchner asuma con el menor apoyo posible, lo cual tenía como fin desestabilizar su gobierno. Kirchner asume como presidente, haciendo un cambio radical en la economía y tomando un rumbo keynesiano, donde aumenta el gasto público para fomentar el consumo y así reactivar las fábricas que quedan. Aplica restricciones a las importaciones y regula las exportaciones, sobre todo las de la soja que se veía beneficiada por el Boom Mundial de la Soja. Este boom, junto a un impecable manejo de la economía de su ministro Lavagna, sumado a una gran política social favorable al consumo y al mercado interno, hace que Argentina reactive su economía, su industria nacional y su mercado interno mediante el consumo popular, además comienza a crecer a grandes tasas (las famosas tasas chinas) y termina por aumentar el PBI luego de mucho tiempo. Se vuelva a tomar un rumbo cierto en la economía mundial, por lo que vuelven las inversiones extranjeras (y con ellas y las exportaciones aumentan las reservas del BCRA) y se negocia nuevamente la deuda sin presiones internas, donde se cancela totalmente la deuda con el FMI y se rechaza el ALCA (Acuerdo de Libre Comercio de las Américas) el cual era un acuerdo con tinte neoliberal que no nos favorecía a nosotros ni a ningún país latinoamericano que tuviera una economía protegida. Luego asume Cristina Fernández de Kirchner, esposa de Néstor, quien aumenta el gasto público sin control alguno y de forma desmesurada. El ministro de economía de Cristina, Lousteau, renuncia luego del conflicto con el campo que coincide con una gran crisis capitalista a nivel mundial en 2008 (en la cual se aplican medidas keynesianas en todo el mundo para salir de ella) y le advierte a Cristina que en caso de no recortar y moderar el gasto público, la inflación y la devaluación harían estragos más adelante. Cristina no le hace caso, y tampoco a sus futuros ministros de economía. El último de ellos es Kicillof, quien se propone a recortar el gasto público sin una medida de shock pero recibe negativas desde el poder ejecutivo, por lo que se dedica sólo a mantener estable un país que se encuentra estancado hace mucho tiempo y falto de inversiones. Opinión personal final: Es un gran modelo si se toma en cuenta que el Estado asume un rol mucho más socialista en contraposición al liberalismo, pero el modelo en exceso resulta en una crisis que solamente medidas de ajuste pueden solucionar. Si fuera un modelo moderado y sin vicios de aumentar el gasto, sería un gran propulsor del crecimiento económico del país, como lo fue hasta la salida de Néstor Kirchner. Estado neoliberal (lo que representa el PRO y Macri): Contexto en el que surge: El modelo neoliberal es un resurgimiento de ideas liberales que son reacomodadas a fin de la situación política y económica de su momento. Su principal teórico económico es Milton Friedman de origen judío, y sus exponentes políticos son Ronald Reagan y Margaret Tatcher (EEUU y UK). Milton Friedman Rompe con el Estado benefactor luego de la Crisis del Petróleo en 1973, cuando los capitalistas se dan cuenta de que el Estado tiene enormes gastos y sus costos de producción aumentan, lo que les prohíbe a ellos aumentar sus ganancias y traba sus intereses. La crisis es tomada como momento de ruptura por ellos, y se toma como modelo esta nueva idea liberal. Es un proceso de desmantelamiento, y se considera como la etapa financiera del capitalismo, donde se especula demasiado. Por lo tanto es llamada la "Edad de Oro de los capitalistas". Ideas básicas/propuestas: Este proceso de desmantelamiento del Estado se dio a través de dictaduras o regímenes autoritarios, ya que era imposible hacerlo con un consenso social en democracia (¿se imaginan a los trabajadores diciendo sí, que me despidan, me quiten subsidios y flexibilicen mis derechos?). Se recorta, además del gasto público, el significado de la democracia, a sólo elegir representantes para de esta forma hacer viable la transición. Va a ser un procedimiento electoral que ya no va a significar generar igualdad. Este Estado se compone de las llamadas "democracias de mercado", que para ser democracia solamente cumplen con sus condiciones mínimas. El poder lo tienen las grandes empresas del mercado, que van a tener muchos recursos y más influencia, ya que tienen el poder estructural del mercado, porque definen los precios y finalmente el tipo de cambio. Se habla de un "nuevo constitucionalismo" porque lo que define el comportamiento del Estado pasan a ser las leyes del mercado y no su Constitución Nacional (aunque personalmente, creo que siempre fue así y no se lo debe agregar como punto diferenciador al neoliberalismo). Retomando su teoría, es un proceso de desmantelamiento del Estado (desmantelar en el sentido de que se hace más chico, se desmantela su gasto) mediante ajustes y privatizaciones, siendo nuevamente el mercado el que distribuye los bienes y demás. Tiende a la total apertura y desregularización de los mercados (lo que en un país en vías de desarrollo destruye su industria, porque los productos de las potencias siempre son más baratos, entonces termina no habiendo la famosa competencia perfecta que tanto pregona el liberalismo). El neoliberalismo propone que se deje en manos de los particulares o empresas privadas el mayor número de actividades económicas posible. Igualmente propone una limitación del papel del Estado en la economía, además de una flexibilización laboral, una liberalización financiera, un tipo de cambio competitivo, la libre instalación de empresas y el incremento de la deuda externa. Como medidas macroeconómicas, propone políticas monetarias restrictivas (aumentar tasas de interés hasta lograr una inflación cercana a cero y evitar devaluaciones) y políticas fiscales restrictivas (aumentar los impuestos sobre el consumo, como el IVA, y reducir los impuestos sobre la producción y los beneficios empresariales). El Estado neoliberal en Argentina: Se introduce cuando asume Jorge Rafael Videla y su ministro de economía José Alfredo Martínez de Hoz durante la dictadura militar del 76'. Martínez de Hoz presentó su "Programa de recuperación, saneamiento y expansión de la economía argentina", donde se buscaba lograr el saneamiento monetario y financiero para la modernización y expansión del aparato productivo del país con crecimiento no inflacionario de la economía. Acelerar la tasa de crecimiento, alcanzar una razonable distribución del ingreso, preservando el nivel de los salarios en la medida adecuada a la productividad de la economía. Debía dominar "los tres incendios": la inflación, la deuda externa y la recesión. El objetivo básico era implantar una "economía de producción" en reemplazo de la "economía de especulación" que regía el país. Todo esto significaba una reinserción de Argentina en la nueva división del trabajo mundial tomando como base el sector primario, agropecuario y minero, lo cual significaba claramente no continuar con la industrialización como principal política económica. Finalmente la inflación se disparó y el Estado tuvo que intervenir con un acuerdo de precios de 120 días, y cuando pasaron los precios aumentaron mucho más y Martínez de Hoz decidió eliminar cualquier control de precios e inició una liberalización del mercado financiero (que significa además de quitar el control de precios, quitar el control de salarios, de la importación y reducir impuestos y aranceles de la misma). A pesar de reducir en gran medida el gasto público, no se privatizó, pero las empresas estatales pedían créditos con tasas de interés altas. Luego el ministro terminó por desregularizar la entrada y salida de divisas, dando origen a la fuga de capitales. Decidió también devaluar aplicando la famosa "Tablita": donde se anticipaba la devaluación en 8 meses, y durante ellos el dólar iba a tener un precio distinto al peso. A inicio de los 80' se descubrió que los bancos no operaban según las normas y leyes, por lo que se cerraron bancos locales, lo que generó una fuerte especulación y terminó en una corrida bancaria. El Estado tuvo que reemplazar los depósitos de los bancos con divisas propias para evitar una recesión, pero tuvo que devaluar. La inflación llegó al 160% (en 2015 es cercana al 20% según consultoras privadas, y 10% según el INDEC), y el PBI descendió un 3,2%, llevando consigo una economía en crisis y estancada. La deuda externa creció de 7 mil millones de dólares a más de 40 mil millones de dólares, multiplicándose unas seis veces. A pesar de la reducción de salarios y quita de controles sobre los mismos, el desempleo y la pobreza no se disparan sino hasta entrada la década de los 80', cuando ya gobernando Alfonsín, éste debe pedir otro préstamo al FMI para hacer frente a la situación económica reinante. La pobreza llegó hasta un increíble 47%, mientras que se disparó una hiperinflación. El neoliberalismo termina de aplicarse durante el menemismo (1989-1999), que derivó finalmente en la gran crisis social, económica y política de 2001, donde se volvió a cambiar el modelo por uno de Estado benefactor. Opinión personal final: este modelo termina siendo una desgracia en los países en vías de desarrollo por el simple hecho de lo que supone la apertura del mercado, ya que se destruye la industria nacional y la gente allí empleada termina en situación de pobreza. El neoliberalismo funciona solamente en países ya desarrollados y en las grandes potencias, donde crecen debido a que sus productos (que son más baratos) inundan los mercados de países no desarrollados o en vías de desarrollo (como Argentina) que aplican el neoliberalismo siguiendo los consejos y recetas del FMI. Comentarios finales referidos a los candidatos y a la situación: El comentario que anda circulando de que "con Macri volvemos al 2001" hace referencia al trascurso histórico en el país desde que se aplicaron las políticas que los economistas de Macri apoyaron e incluso asesoraron, que derivaron en la dicha crisis. Ambos candidatos hablan de realizar un ajuste lo cual es lo correcto, sin embargo se debe pensar que modelo le conviene a las clases medias y bajas a la hora de realizarlo. El Estado benefactor realiza recortes de manera gradual sin eliminar totalmente los subsidios o planes sociales, mientras que el neoliberal plantea políticas económicas de shock que los elimine completamente en un período de tiempo muy corto, lo que trae enormes consecuencias. ACLARACIÓN Cualquier comentario que tienda a desmentir alguna de la información presentada (sin contar con los comentarios finales) que carezca de argumentos formados, será eliminado para evitar bardo. Compartan para que la gente se informe de las TEORÍAS de ambos modelos que chocan el 22 de noviembre, y para que ninguna parte sea víctima de mentiras, tanto macristas como sciolistas.

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