JuanmaJmca
Usuario (España)

Ni gato, ni perro, ni nada que se le parezca. El Real Madrid jugó todo el partido ante el Manchester sin un '9' decente en el campo. Cualquier parecido entre Benzema o Higuaín con lo que se vio en el Bernabéu es pura coincidencia. Como en todos los partidos grandes de las últimas dos temporadas fue titular Benzema, que deambuló por el césped de cuerpo presente. Su falta de intensidad, su desidia en la presión al rival y su desesperante falta de carácter le convirtieron en un jugador intrascendente en el ataque blanco, en un peso muerto que aparecía y desaparecía como por arte de magia. Benzema disputó 59 minutos, con las espeluznantes cifras de un remate, una jugada en el área, un centro al área, dos balones recuperados, seis pérdidas y una asistencia. Luego entró Higuaín, que no mejoró en nada a su predecesor sobre la hierba. Fue el primer cambio de Mou cuando el partido pedía a gritos un centrocampista más (Modric) para darle algo de aire a un Madrid fundido. El Pipita volvió a demostrar que la Champions no es lo suyo. Se movió algo más que Benzema, pero ni mucho menos mejor. Hizo algún desmarque hacia la banda, pero nunca generó sensación no ya de peligro sino de inquietud siquiera a la zaga del Manchester. Higuaín jugó 31 minutos, con el bagaje de dos remates (uno de ellos a puerta), una jugada en el área, tres centros al área, dos pérdidas y ninguna recuperación.
Como una "conducta penal, inadmisible e inaceptable", el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, calificó este martes las actuaciones de los indígenas en el cerro Berlín, en Toribío, Cauca, donde desalojaron a las tropas que tenían instalada una base militar. "Vamos a aumentar el pie de fuerza y a procesar a la gente que le está haciendo daño a la Fuerza Pública. No vamos a permitir ataques contra quienes nos defienden. Todo tiene su límite y no vamos a ceder un solo centímetro del Cauca y el territorio nacional", anotó el Mandatario de los colombianos, después de que se evidenciara la agresión indígena con un militar. En medio del incidente, los ánimos se alteraron cuando otro militar hizo un disparo al aire y los indígenas le arrojaron tierra y lo empujaron, ante lo cual otros militares hicieron otros tiros al aire para dispersar a la gente. Ante los disparos los indígenas continúan sacando a los militares por lo que Luis Acosta, coordinador Nacional de la Guardia Indígena del Cauca, amenazaba a los militares con un machete. Un grupo numeroso lo alzó de pies y brazos al militar y lo bajó de la montaña varios metros, en señal de que debía cumplir el retiro. El militar, una vez se repuso, no pudo evitar unas lágrimas. "Esta es una humillación; esto no se le hace a un colombiano", dijo después. Entretanto, desde Cúcuta, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, aseguró que la población que habita los cascos urbanos de los municipios del norte del Cauca está reclamando la presencia de la Fuerza Pública y rechaza la solicitud de algunas comunidades que pretenden acabar con la presencia de la autoridad en esta parte del país. “Que entiendan que la Fuerza Pública no se debe ni se puede ir de esos territorios, que en los cascos urbanos están pidiendo que la autoridad se quede para que los proteja porque saben que la ausencia de las Fuerzas Armadas los dejaría a merced de las organizaciones terroristas y narcotraficantes que delinquen en esta región de Colombia”, aseguró el jefe de la cartera de Defensa. En referencia a las acciones de algunas comunidades indígenas del Cauca, Pinzón insistió en que el Gobierno Nacional respeta la autonomía y los derechos de los indígenas, pero advirtió que la Fuerza Pública actuará siempre velando por el respeto a la ley. “No vamos a tolerar que se empiece a violar la ley, y más temprano que tarde la Fuerza Pública y la Justicia actuarán sobre los individuos que pretendan ir en contra de la normatividad legal”, aseguró Pinzón. Finalmente, el ministro de Defensa insistió en que la gran mayoría de las comunidades indígenas respetan la presencia de la Fuerza Pública en el departamento del Cauca y que existe infiltración de organizaciones terroristas en algunas de las protestas que se viven hoy en este departamento. “Nos preocupan las comunidades indígenas. Queremos un diálogo con ellas, que sus derechos sean respetados, pero que sepan las organizaciones terroristas que infiltran esas manifestaciones que la Fuerza Pública de allá no se mueve, que se aumentará la presión, la capacidad y la perseverancia en contra de esos grupos ilegales”, concluyó Pinzón. Así fue el desalojo de las tropas del Ejército en Toribío Más de mil indígenas del norte del Cauca llegaron hasta la base militar ubicada en el cerro El Berlín, en Toribío, para exigir la salida del Ejército de este lugar. El traslado de las comunidades a lo alto del cerro se dio como parte del ultimátum dado por las autoridades indígenas a los actores armados, en el que plantearon como plazo máximo para el retiro de las tropas la media noche de este lunes. Hacia las 9:30 a.m. de este martes el gobernador del cabildo de Toribío, Marcos Yule, leyó un comunicado en el que informaba que ya se había cumplido el plazo para el retiro de la Fuerza Pública y que iban a comenzar a desalojar los implementos de los militares. Según Yule, los elementos serán devueltos a los soldados en el casco urbano del municipio. Después de este pronunciamiento, las comunidades indígenas comenzaron a retirar las bolsas de comida y colchonetas de los militares, que se reunieron en pequeños grupos para impedir el retiro de sus pertenencias. Minutos antes, uno de los efectivos de la unidad de la Fuerza de Tarea Apolo que se encuentra en el cerro, indicó que su orden es permanecer en el sitio. En este lugar se encuentran aproximadamente cien soldados del Ejército que, desde el pasado miércoles, han tenido que replegarse hacia los alrededores de la antena por la presencia de los indígenas. El uniformado agregó que la orden es "estar quietos, no agredir a nadie ni responder si llegan a haber agresiones por parte de los indígenas". Sin embargo, y ante la permanencia de las tropas en el sitio, un grupo de indígenas acordonó con sus bastones de mando a cinco soldados que intentaban impedir el retiro de sus cosas, para de esta manera obligarlos a desalojar el lugar. En ese momento, la multitud rodeó a los militares que eran sacados a la fuerza y aproximadamente diez explosiones se escucharon en cercanías a la base militar, sin que se conozca todavía quién las provocó. Luego de este episodio, que generó confusión entre los indígenas y los soldados, las comunidades le realizaron una calle de honor a seis militares que salieron de lo alto del cerro. El sargento Rodrigo García, comandante de un pelotón de aproximadamente 30 soldados, explicó que recibió la orden de salir de las instalaciones de la antena y replegarse hacia los alrededores del cerro. Por esta razón, los uniformados reunieron su armamento y sus víveres y comenzaron a salir hacia los extremos de las torres de comunicaciones. El sargento García se mostró conmovido por la salida de su pelotón, pues dijo que es "humillante ver cómo los soldados de la tierra que los mismos indígenas protegen son sacados" y denunció que, a pesar de lo que habían dicho, la guardia indígena dañó algunos elementos de las tropas, como colchones. En medio de la tensión entre indígenas y miembros del Ejército, se escucharon disparos que, al parecer, provenían de guerrilleros del Sexto Frente de las Farc que se encontraban en los cerros cercanos. Los hostigamientos, que sólo habrían durado pocos minutos, causaron la reacción inmediata de las tropas de la Fuerza de Tarea Apolo, que se ubicaron para repeler a los subversivos. Además, la guardia indígena intentó establecer desde dónde provenían los disparos, pero estos cesaron. En la noche de este lunes también se presentaron enfrentamientos durante media hora entre el Ejército y subversivos de las Farc, luego de que éstos atacaran un helicóptero que llevaba víveres a los uniformados de la base militar del Berlín. Feliciano Valencia, consejero mayor de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca y quien ascendió en la tarde de este martes a lo alto del cerro El Berlín, explicó que en este lugar se quedarán aproximadamente 150 indígenas para mantener el control de la situación. Aseguró, además, que se están adelantando diálogos con el Gobierno Nacional para solucionar la situación entre estas comunidades y el Estado. Los líderes indígenas han aclarado que no exigen la salida de los actores armados de todo el departamento del Cauca, sino de los territorios que son reconocidos como resguardos. En este sentido, mandaron una carta al jefe máximo de las Farc, Timoleón Jiménez, en la que le insisten en la salida de los subversivos de su territorio. En esta zona del país opera el Frente Sexto, que controla los corredores para la salida de droga hacia el Pacífico. Bloqueo en vía Corinto-Caloto Cerca de 200 personas de las comunidades campesinas e indígenas del corregimiento de Huasanó, en jurisdicción del municipio de Caloto, bloquearon, con llantas y palos, la vía que comunica a Corinto con Caloto y Toribío, en el norte del Cauca. Los manifestantes afirman que se encontrarán en asamblea permanente sobre la vía, y que no se retirarán del lugar hasta que el Ejército no se retire del casco urbano del caserío. Voceros de los indígenas aseguraron que las tropas del Ejército se apoderaron de una de las fincas del sector, desde donde realizan operaciones de patrullaje. Situación de extrema gravedad, alerta Defensor del Pueblo “Hay una situación muy difícil. Esto puede desembocar en situaciones que las comunidades no esperen” , aseguró este martes el defensor regional del pueblo; seccional Cauca, Víctor Meléndez Guevara, al referirse a la tensa situación que se presenta en Toribío. “Pueden presentarse situaciones donde alguien de la Fuerza Pública, con una grave presión con todo lo que ha pasado y con las semanas que llevan en el terreno, pueda tener una reacción inesperada; puede haber disparos que impacten a la población”, advirtió Meléndez Guevara, y subrayó que “es una situación de una inmensa gravedad”. La situación es tan delicada que la Defensoría del Pueblo está reforzando su equipo en el departamento del Cauca con la presencia del defensor delegado para Indígenas y Grupos Étnicos y el delegado para la Defensa y Protección de los Derechos Humanos en el marco del conflicto armado. También se desplazan funcionarios del nivel nacional especialistas en el tema de desplazamiento forzado. “Todo este equipo, que se une al de la regional Cauca, va a realizar en terreno labores de mediación con el fin de buscar una solución a este conflicto”, explicó Meléndez Guevara. “La Defensoría Regional ha planteado la necesidad de que se examine esta situación en un marco intercultural y étnico, y no solamente en su reducción a un tema de amistad o enemistad con la Fuerza Pública o con los grupos armados al margen de la ley”. De acuerdo con el Defensor Regional del Pueblo, las comunidades indígenas le han insistido a la Defensoría que ellos no están solicitando que la Fuerza Pública no haga operaciones contra la guerrilla. “Lo que piden es que no se ubiquen en sitios donde le generen riesgos a la integridad y a la vida de las comunidades civiles”, dijo. “Entendemos que toda esta movilización que están haciendo las comunidades indígenas del norte del Cauca tiene la finalidad de enterar a todo el país que en esa zona se está desarrollando una situación de conflicto armado de una gran intensidad y que no se están observando, por parte de la guerrilla y por parte de la Fuerza Pública, las normas del DIH en la medida en que la población está siendo expuesta al fuego cruzado”, concluyó el funcionario. link: http://www.youtube.com/watch?v=yyJtzMs3MA8
Como una "conducta penal, inadmisible e inaceptable", el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, calificó este martes las actuaciones de los indígenas en el cerro Berlín, en Toribío, Cauca, donde desalojaron a las tropas que tenían instalada una base militar. "Vamos a aumentar el pie de fuerza y a procesar a la gente que le está haciendo daño a la Fuerza Pública. No vamos a permitir ataques contra quienes nos defienden. Todo tiene su límite y no vamos a ceder un solo centímetro del Cauca y el territorio nacional", anotó el Mandatario de los colombianos, después de que se evidenciara la agresión indígena con un militar. En medio del incidente, los ánimos se alteraron cuando otro militar hizo un disparo al aire y los indígenas le arrojaron tierra y lo empujaron, ante lo cual otros militares hicieron otros tiros al aire para dispersar a la gente. Ante los disparos los indígenas continúan sacando a los militares por lo que Luis Acosta, coordinador Nacional de la Guardia Indígena del Cauca, amenazaba a los militares con un machete. Un grupo numeroso lo alzó de pies y brazos al militar y lo bajó de la montaña varios metros, en señal de que debía cumplir el retiro. El militar, una vez se repuso, no pudo evitar unas lágrimas. "Esta es una humillación; esto no se le hace a un colombiano", dijo después. Entretanto, desde Cúcuta, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, aseguró que la población que habita los cascos urbanos de los municipios del norte del Cauca está reclamando la presencia de la Fuerza Pública y rechaza la solicitud de algunas comunidades que pretenden acabar con la presencia de la autoridad en esta parte del país. “Que entiendan que la Fuerza Pública no se debe ni se puede ir de esos territorios, que en los cascos urbanos están pidiendo que la autoridad se quede para que los proteja porque saben que la ausencia de las Fuerzas Armadas los dejaría a merced de las organizaciones terroristas y narcotraficantes que delinquen en esta región de Colombia”, aseguró el jefe de la cartera de Defensa. En referencia a las acciones de algunas comunidades indígenas del Cauca, Pinzón insistió en que el Gobierno Nacional respeta la autonomía y los derechos de los indígenas, pero advirtió que la Fuerza Pública actuará siempre velando por el respeto a la ley. “No vamos a tolerar que se empiece a violar la ley, y más temprano que tarde la Fuerza Pública y la Justicia actuarán sobre los individuos que pretendan ir en contra de la normatividad legal”, aseguró Pinzón. Finalmente, el ministro de Defensa insistió en que la gran mayoría de las comunidades indígenas respetan la presencia de la Fuerza Pública en el departamento del Cauca y que existe infiltración de organizaciones terroristas en algunas de las protestas que se viven hoy en este departamento. “Nos preocupan las comunidades indígenas. Queremos un diálogo con ellas, que sus derechos sean respetados, pero que sepan las organizaciones terroristas que infiltran esas manifestaciones que la Fuerza Pública de allá no se mueve, que se aumentará la presión, la capacidad y la perseverancia en contra de esos grupos ilegales”, concluyó Pinzón. Así fue el desalojo de las tropas del Ejército en Toribío Más de mil indígenas del norte del Cauca llegaron hasta la base militar ubicada en el cerro El Berlín, en Toribío, para exigir la salida del Ejército de este lugar. El traslado de las comunidades a lo alto del cerro se dio como parte del ultimátum dado por las autoridades indígenas a los actores armados, en el que plantearon como plazo máximo para el retiro de las tropas la media noche de este lunes. Hacia las 9:30 a.m. de este martes el gobernador del cabildo de Toribío, Marcos Yule, leyó un comunicado en el que informaba que ya se había cumplido el plazo para el retiro de la Fuerza Pública y que iban a comenzar a desalojar los implementos de los militares. Según Yule, los elementos serán devueltos a los soldados en el casco urbano del municipio. Después de este pronunciamiento, las comunidades indígenas comenzaron a retirar las bolsas de comida y colchonetas de los militares, que se reunieron en pequeños grupos para impedir el retiro de sus pertenencias. Minutos antes, uno de los efectivos de la unidad de la Fuerza de Tarea Apolo que se encuentra en el cerro, indicó que su orden es permanecer en el sitio. En este lugar se encuentran aproximadamente cien soldados del Ejército que, desde el pasado miércoles, han tenido que replegarse hacia los alrededores de la antena por la presencia de los indígenas. El uniformado agregó que la orden es "estar quietos, no agredir a nadie ni responder si llegan a haber agresiones por parte de los indígenas". Sin embargo, y ante la permanencia de las tropas en el sitio, un grupo de indígenas acordonó con sus bastones de mando a cinco soldados que intentaban impedir el retiro de sus cosas, para de esta manera obligarlos a desalojar el lugar. En ese momento, la multitud rodeó a los militares que eran sacados a la fuerza y aproximadamente diez explosiones se escucharon en cercanías a la base militar, sin que se conozca todavía quién las provocó. Luego de este episodio, que generó confusión entre los indígenas y los soldados, las comunidades le realizaron una calle de honor a seis militares que salieron de lo alto del cerro. El sargento Rodrigo García, comandante de un pelotón de aproximadamente 30 soldados, explicó que recibió la orden de salir de las instalaciones de la antena y replegarse hacia los alrededores del cerro. Por esta razón, los uniformados reunieron su armamento y sus víveres y comenzaron a salir hacia los extremos de las torres de comunicaciones. El sargento García se mostró conmovido por la salida de su pelotón, pues dijo que es "humillante ver cómo los soldados de la tierra que los mismos indígenas protegen son sacados" y denunció que, a pesar de lo que habían dicho, la guardia indígena dañó algunos elementos de las tropas, como colchones. En medio de la tensión entre indígenas y miembros del Ejército, se escucharon disparos que, al parecer, provenían de guerrilleros del Sexto Frente de las Farc que se encontraban en los cerros cercanos. Los hostigamientos, que sólo habrían durado pocos minutos, causaron la reacción inmediata de las tropas de la Fuerza de Tarea Apolo, que se ubicaron para repeler a los subversivos. Además, la guardia indígena intentó establecer desde dónde provenían los disparos, pero estos cesaron. En la noche de este lunes también se presentaron enfrentamientos durante media hora entre el Ejército y subversivos de las Farc, luego de que éstos atacaran un helicóptero que llevaba víveres a los uniformados de la base militar del Berlín. Feliciano Valencia, consejero mayor de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca y quien ascendió en la tarde de este martes a lo alto del cerro El Berlín, explicó que en este lugar se quedarán aproximadamente 150 indígenas para mantener el control de la situación. Aseguró, además, que se están adelantando diálogos con el Gobierno Nacional para solucionar la situación entre estas comunidades y el Estado. Los líderes indígenas han aclarado que no exigen la salida de los actores armados de todo el departamento del Cauca, sino de los territorios que son reconocidos como resguardos. En este sentido, mandaron una carta al jefe máximo de las Farc, Timoleón Jiménez, en la que le insisten en la salida de los subversivos de su territorio. En esta zona del país opera el Frente Sexto, que controla los corredores para la salida de droga hacia el Pacífico. Bloqueo en vía Corinto-Caloto Cerca de 200 personas de las comunidades campesinas e indígenas del corregimiento de Huasanó, en jurisdicción del municipio de Caloto, bloquearon, con llantas y palos, la vía que comunica a Corinto con Caloto y Toribío, en el norte del Cauca. Los manifestantes afirman que se encontrarán en asamblea permanente sobre la vía, y que no se retirarán del lugar hasta que el Ejército no se retire del casco urbano del caserío. Voceros de los indígenas aseguraron que las tropas del Ejército se apoderaron de una de las fincas del sector, desde donde realizan operaciones de patrullaje. Situación de extrema gravedad, alerta Defensor del Pueblo “Hay una situación muy difícil. Esto puede desembocar en situaciones que las comunidades no esperen” , aseguró este martes el defensor regional del pueblo; seccional Cauca, Víctor Meléndez Guevara, al referirse a la tensa situación que se presenta en Toribío. “Pueden presentarse situaciones donde alguien de la Fuerza Pública, con una grave presión con todo lo que ha pasado y con las semanas que llevan en el terreno, pueda tener una reacción inesperada; puede haber disparos que impacten a la población”, advirtió Meléndez Guevara, y subrayó que “es una situación de una inmensa gravedad”. La situación es tan delicada que la Defensoría del Pueblo está reforzando su equipo en el departamento del Cauca con la presencia del defensor delegado para Indígenas y Grupos Étnicos y el delegado para la Defensa y Protección de los Derechos Humanos en el marco del conflicto armado. También se desplazan funcionarios del nivel nacional especialistas en el tema de desplazamiento forzado. “Todo este equipo, que se une al de la regional Cauca, va a realizar en terreno labores de mediación con el fin de buscar una solución a este conflicto”, explicó Meléndez Guevara. “La Defensoría Regional ha planteado la necesidad de que se examine esta situación en un marco intercultural y étnico, y no solamente en su reducción a un tema de amistad o enemistad con la Fuerza Pública o con los grupos armados al margen de la ley”. De acuerdo con el Defensor Regional del Pueblo, las comunidades indígenas le han insistido a la Defensoría que ellos no están solicitando que la Fuerza Pública no haga operaciones contra la guerrilla. “Lo que piden es que no se ubiquen en sitios donde le generen riesgos a la integridad y a la vida de las comunidades civiles”, dijo. “Entendemos que toda esta movilización que están haciendo las comunidades indígenas del norte del Cauca tiene la finalidad de enterar a todo el país que en esa zona se está desarrollando una situación de conflicto armado de una gran intensidad y que no se están observando, por parte de la guerrilla y por parte de la Fuerza Pública, las normas del DIH en la medida en que la población está siendo expuesta al fuego cruzado”, concluyó el funcionario. link: http://www.youtube.com/watch?v=yyJtzMs3MA8

La integración de software o aplicaciones web que nos permiten mejorar nuestro ritmo de trabajo pero que no interfieran con nuestra concentración se ha convertido en uno de los puntos más repetidos por quienes asesoran a los trabajadores sobre cómo aumentar su productividad. A menudo utilizamos las llamadas nuevas tecnologías para organizar la cantidad de información que consideramos importante y que queremos recordar para usarla en un futuro, pero esto puede crear un problema debido a la facilidad conque los humanos confundimos el tiempo dedicado a la productividad con el dedicado a las herramientas de productividad… es decir, a veces empleamos demasiado tiempo en usar una determinada tecnología en vez de llevar a cabo nuestro trabajo. Sin embargo existen aplicaciones que nos permiten organizarnos sin interferir con lo que hacemos, uniendo una interfaz casi invisible con la potencia de un sistema de organización y almacenamiento de información en nuestros equipos y en la nube. Evernote y Springpad son dos servicios con base en la web que se adaptan perfectamente a los requisitos de la mayor parte de trabajos que tienen que ver con la acumulación de información en nuestros ordenadores -y también son muy útiles para los usuarios que, al margen del trabajo, quieren ordenar documentos-. Ambas aplicaciones nos permiten crear notas de texto, imágenes o sonido desde nuestros ordenadores y teléfonos móviles que luego serán accesibles desde cualquier terminal conectado a internet. La ventaja de estas formas de almacenamiento está en la indexación de contenidos, que nos permitirá buscar posteriormente la información guardada. Las diferencias entre ambos servicios se pueden resumir en que Evernote integra un sevicio de reconocimiento de texto en la nube que permite indexar no sólo el texto de nuestras notas sino también anotaciones hechas a mano y luego escaneadas o en imágenes -algo bastante práctico si usamos el servicio para incorporar imágenes de facturas u otros documentos copiados-, pero en sus claúsulas de privacidad indican que, para procesar la información, Evernote se considera propietario de la información subida a sus servidores, algo que es posiblemente una mera formalidad pero puede molestar a los amantes del control. El servicio cuenta con una versión premium que permite usar más de los 40 MB mensuales límite de la versión gratuita. Springpad, por otro lado, es totalmente gratuito y nuestras notas aparecerán organizadas en diferentes categorías prefijadas, algo que puede molestar a quienes quieran establecer sus propias formas de ordenación. Ambos servicios nos facilitan aplicaciones para teléfonos con Android, iPhones u otros terminales móviles, de modo que podemos crear notas de diferentes tipos desde cualquier parte, con o sin conexión a internet, ya que ésta sólo es necesaria para la sincronización.
Hola a todos taringueros, vengo ahora a traeros el nuevo videoclip de la canción de David Guetta I Can Only Imagine Videoclip que me ha dejado un poco desilusionado, si bien la calidad del vídeo no es apropiada, los efectos no están del todo acabados y les falta un toque de modernismo en su vídeo, pero bueno, para gustos colores vamos. Sin más preámbulos les dejo el vídeo:
"Aquí le pegas una patada a una piedra y salen 20 velocistas", dicen por tierras de Bob Marley. Toda la razón. Desde hace...pónganle cinco años, Jamaica se ha comido al coloso yanqui a la hora de producir balas humanas. Frente a la constante sospecha exterior, no se llega a los guiñoles pero casi, allí buscan razones naturales para explicar la fórmula del éxito: la alimentación, los genes...Usain Bolt (Jamaica, 21 de agosto de 1986), el relámpago, añadiría una más: los nuggets de pollo. Se los zampa por docenas. A Usain, leyenda viva del atletismo mundial por derecho propio, hombre milagro en Pekín, hombre milagro en Berlín (carrera-récord, carrera-récord), le ha salido un grano que atiende al nombre de Yohan Blake (Jamaica, 26 de diciembre de 1989). Es jamaicano como su viejo rival Asafa Powell; es amigo como su viejo rival Asafa Powell, pero a este no puede controlarle en las grandes carreras. Blake cree que puede ganarle, y le gana. Usain y Yohan protagonizarán en los próximos Juegos de Londres uno de los grandes duelos. Al igual que Valentino Rossi con Lorenzo, Bolt aplaudió y elogió los avances de su compañero hasta que este comenzó a adelantarle por la derecha. Primero sucedió en los Mundiales de Daegu, donde Bolt, orgulloso de no haber cometido una sola salida falsa en su vida, la fue a pifiar en la gran final y fue descalificado, show mediante. Blake, un trueno, voló hacia el oro sin dificultad, mientras desde la distancia, el lesionado Asafa Powell vaticinaba en El País un cambio de roles: "Veremos si la amistad entre ellos se mantiene ahora igual". Desde entonces, uno y otro corren hacia el mismo punto pero por caminos diferentes. Glenn Mills, el fabricante de velocistas, mantiene a sus galgos separados hasta la cita olímpica. Ardua tarea la de Mills, velocista frustrado que a los 14 años ya supo que lo suyo no sería correr, sino ayudar a volar. Tanto Usain como Yohan lo ven como un segundo padre: a Bolt le sacó de la discoteca y evitó que se convirtiera en un nuevo Ronaldinho –descomunal talento desperdiciado-, a Blake le modeló hasta convertirlo en lo que es, un diamante ya pulido. Mills calla cuando le preguntan a quién quiere más. El favorito en Londres, porque se lo ha ganado, es Bolt. 196 centímetros contemplan a este bólido amante de los flashes cuya frecuencia de zancada es inalcanzable: 41 necesitó en Pekín para sellar la medalla de oro y destrozar el récord mundial, bajándolo a 9.69. A cada paso, avanzó 2,44 metros. Dix, bronce en aquella maravillosa noche en El Nido, necesitó 44. Solo un año después, idénticos parámetros y 9.58 para Usain Bolt en los Mundiales de Berlín. "Creo puedo correr en 9.40 y pico", ha dicho. Y si lo dice, hay que creerle. Blake es un armario de músculos (1,81 y 80 kilos), de la vieja escuela: enorme culo, bajo torso y piernas como propulsores. Bolt no se fía, y hace bien. "Me quedan unas semanas aún y mi preparador me ha dicho que todo va bien, así que estoy tranquilo", debió justificar el pasado 29 de junio, cuando Blake le barrió en los 100 y 200 metros de los trials jamaicanos. En el hectómetro Blake firmó la cuarta mejor marca de la historia, 9,75, razón suficiente para dudar. En Londres ¿llegará antes el trueno o el relámpago?