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JoaquinCamino

Usuario (Argentina)

Primer post: 22 abr 2012Último post: 1 ago 2013
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creepypastas para no dormir (sin imagenes)
creepypastas para no dormir (sin imagenes)
ParanormalporAnónimo10/4/2012

Hola amigos de taringa como andan les traigo un nuevo post de creepys. yo no les pongo imágenes porque existe gente miedosa como yo que no les gusta las imágenes de terror. Empecemos!. JEFF THE KILLER también conocido como "GO TO SLEEP" Extraído de un diario local: Siniestro asesino aún se encuentra prófugo. Después de semanas de asesinatos inexplicables, el desconocido asesino todavía ronda por éste lugar. Después de las pocas pruebas que se han encontrado, una joven afirma que sobrevivió a uno de los ataques del asesino y con valentía cuenta su historia. "Tuve un mal sueño y me desperté en medio de la noche", dice la joven: "Vi que por alguna razón la ventana estaba abierta, aunque recuerdo que la cerré antes de irme a la cama. Me levanté y la cerré una vez más. Después, simplemente me metí debajo de las sábanas, y traté de volver a dormir. Fue entonces cuando tuve una sensación extraña, como si alguien me estuviera observando. Miré hacia arriba, y casi salto de la cama. Ahí, en el pequeño rayo de luz que iluminaba de entre las cortinas, había un par de ojos. No eran unos ojos normales; eran unos ojos oscuros y siniestros, estaban bordeados de negro y, simplemente me aterrorizó. En ese momento vi su boca. Una sonrisa larga, tan horrenda que hizo que todos los pelos del cuerpo se me erizaran. La figura se quedó allí, mirándome. Finalmente, después de lo que pareció una eternidad, lo dijo. Una simple frase, pero dicho de una manera que sólo un loco podía hacerlo, me dijo: Ve a dormir. Se me escapó un grito, eso hizo que sacará un cuchillo. Su objetivo era mi corazón, saltó encima de mi cama pero yo me defendí. Le di una patada, el me golpeó, me sujetó y trató de tocarme. Fue entonces cuando mi padre entró, El hombre le encajó el cuchillo, que entró en el hombro de mi padre. El hombre probablemente habría acabado con él, si uno de los vecinos no hubiera alertado a la policía. "La policía se dirigió hacia el estacionamiento y corrió hacia la puerta. El hombre se volteó y corrió por el pasillo. Escuché un ruido, como si se hubiera roto un cristal. Cuando salí de mi cuarto, vi que la ventana que estaba apuntando hacia la parte posterior de mi casa se había roto. Miré únicamente para verlo desaparecer en la distancia. Te puedo asegurar una cosa, nunca olvidaré esa cara, aquellos ojos fríos y esa sonrisa psicótica, nunca saldrán de mi cabeza. " La policía todavía está en la búsqueda de este hombre. Si ve a alguien que encaja en la descripción de esta historia, por favor póngase en contacto con su departamento de policía local. "Bueno, ya sabes que es lo que hace Jeff, pero… ¿por qué lo hace? para saberlo, tendremos que retroceder un poco más en el pasado." Jeff "El Origen": Jeff y su familia acababan de mudarse a un nuevo vecindario. Su padre había conseguido un ascenso en el trabajo, y pensaron que sería mejor vivir en una de esas casas de "fantasía". Sin embargo, Jeff y su hermano Liu no podían quejarse. Mientras desempacaban uno de sus vecinos, pasó por allí. "Hola", ella dijo: "Soy Bárbara, vivo al otro lado de la calle, sólo quería presentarme a mí y a mi hijo", se da la vuelta y llama a su hijo. "Billy, estos son nuestros nuevos vecinos" Billy dijo hola y corrió de nuevo a jugar en su patio. “Bueno”, dijo la madre de Jeff, "Yo soy Margaret, este es mi marido Peter, y mis dos hijos, Jeff y Liu." Cada uno de ellos se presentó, y luego bárbara los invitó al cumpleaños de su hijo. Jeff y su hermano intentaron protestar, pero su madre le dijo a Bárbara que les encantaría. Cuando Bárbara por fin se fue Jeff le preguntó a su madre. “Mamá, ¿por qué nos invitan a una fiesta infantil? Por si no lo ha notado, ya no soy más un niño.” "Jeff", dice su madre: "Nos acabamos de mudar aquí, debemos demostrar que queremos pasar tiempo con nuestros vecinos, ahora vamos a esa fiesta y eso es definitivo". Jeff intenta protestar, pero se detiene, sabiendo que él no puede hacer nada. Siempre que su mamá dice algo, es definitivo. Jeff va a su cuarto y se deja caer sobre su cama. Él se acuesta allí mirando a su techo cuando de pronto, tiene una extraña sensación. No es tanto un dolor pero… es una sensación extraña. Él lo ignora y lo confunde con sólo un sentimiento al azar. Al día siguiente, Jeff camina por las escaleras para desayunar y se prepara para la escuela. Mientras estaba sentado allí, comiendo su desayuno, una vez más tiene esa sensación. Esta vez fue más fuerte, le dio un dolor, como un leve tirón, pero una vez más, lo ignoró. Él y Liu terminaron su desayuno, se dirigieron hasta la parada de autobús. Se quedaron esperando el autobús y luego, de repente, un chico en una patineta salta sobre ellos, a sólo unos centímetros por encima de sus rodillas. Ambos saltan por la sorpresa. "¡Hey! ¿Qué diablos?" El chico se cayó y se volteó hacia ellos. Pateó la patineta y la cogió con sus manos. El chico parece estar cerca de doce, un año menor que Jeff. Lleva una camisa de Aeropostal y pantalones vaqueros azules algo rasgados. "Bien, bien, bien. Parece que tenemos un poco de carne nueva." De repente, aparecen otros dos chicos. Uno de ellos es súper delgado y el otro es enorme. "Bueno, ya que son nuevos aquí, me gustaría presentarnos, el de ahí es Keith y él es Troy. "Y yo" dice el chico, soy Randy. Ahora, para todos los niños en este barrio hay un pequeño precio para el pasaje, si es que me entienden. Liu se pone de pie, listo para golpear al chico, cuando sus dos amigos tiran un cuchillo hacia él. "Yo esperaba que fueran más cooperativos, pero parece que tenemos que hacerlo de la manera difícil." El chico se acerca a Liu, y toma la billetera de su bolsillo, Jeff tiene esa sensación de nuevo, ahora, es verdaderamente fuerte, una sensación de ardor, se pone de pie pero Liu le hace gestos para que vuelva a sentarse, Jeff lo ignora y se acerca a los chicos. "Escúchame bien pequeño punk, devuélvele la billetera a mi hermano o de otra forma…" Randy pone la billetera en su bolsillo y saca el cuchillo. "¿Ah sí? ¿Y qué vas a hacer?" dice Randy con una voz burlesca, mientras pasa el cuchillo frente la cara de Jeff, Jeff en un movimiento rápido toma la muñeca de Randy y se la rompe, Randy soltó un terrible grito y Jeff tomó el cuchillo de su mano. Troy y Keith se asustaron y trataron de huir, pero Jeff es demasiado rápido. Lanza a Randy al suelo y arremete contra Keith, lo apuñala en el brazo. Keith se quita el cuchillo y lo deja caer al piso, Keith cae al suelo gritando. Troy corre, pero Jeff logra alcanzarlo, no necesita ni siquiera el cuchillo. Él sólo le dio de golpes a Troy directamente en el estómago con toda su fuerza. A medida que cae, troy vomita todo. Liu no puede hacer nada sino mirar con asombro a Jeff. "Jeff, ¿cómo?", eso es todo lo que Liu dice. Ellos ven el autobús que viene y saben que serán culpados por todo el asunto. Así que empiezan a correr tan rápido como les es posible. Mientras corren, miran hacia atrás y logran ver al conductor del autobús corriendo hacia Randy y los otros. Cuando Jeff y Liu llegaron a la escuela, no se atrevieron a contar lo que pasó. Todo lo que hacen es sentarse y escuchar. Liu pensó que su hermano sólo había golpeado a unos cuantos chicos, pero Jeff sabía que era algo más. Era algo aterrador, la sensación de ser poderoso, la necesidad de, lastimar a alguien. No le gustaba cómo sonaba, pero no pudo evitar sentirse feliz. Sentía que esa extraña sensación desaparecía, y se mantuvo alejada durante todo el día. Cuando llegó a casa sus padres le preguntaron cómo fue su día, a lo que Jeff respondió con una voz un tanto desanimada: "Fue un día maravilloso." A la mañana siguiente, oyó que llamaban a su puerta. Caminó hacia abajo para encontrar a dos policías en la puerta y a su madre mirándolo con una mirada de enojo. "Jeff, estos oficiales me dicen que atacaste a tres niños, que no fue una pelea normal, y que fueron apuñalados." La mirada de Jeff cayó al suelo, mostrando a su madre que era cierto. Jeff le contestó rápidamente a su madre: "Mamá, fueron ellos los que nos atacaron a mí, y a Liu". "Hijo" dijo uno de los policías, "encontramos a tres chicos, dos apuñalados y uno tiene un moretón en el estómago, tenemos varios testigos que los vieron huyendo de la escena. Ahora, ¿qué nos dice eso?". Jeff sabía que era inútil. Él podía decir que él y Liu habían sido atacados por ellos, pero no había pruebas de que no fueron ellos quienes atacaron primero. No podría decir que no estaban huyendo, porque a decir verdad si lo hacían. Así que Jeff no podía defenderse a sí mismo o Liu. "Hijo, llama a tu hermano." Jeff no podía hacerlo, ya que fue él quien golpeó a todos los niños. "Señor... fui yo." Dijo Jeff, "yo fui quien atacó a los niños, Liu trató de detenerme, pero no pudo." El policía miró a su compañero y ambos se sorprendieron. "Bueno, chico, parece que te espera un año en prisión...” "¡Esperen!" gritó Liu. Todos se sorprendieron al verlo con un cuchillo. Los oficiales sacaron sus armas y apuntaron a Liu. "Esperen por favor, no disparen, Jeff es inocente yo hice todo, perdí el control, me golpearon un poco esos punks y me enojé. Tengo las marcas para probarlo." Él levantó su camisa para revelar heridas y moretones, como si hubiera estado en una lucha. "Hijo, sólo tienes que dejar el cuchillo", dijo el oficial. Liu levantó el cuchillo y lo dejó caer al suelo. Él levantó las manos y se acercó a los oficiales. "No, Liu fui yo, ¡Yo Lo hice!" decía Jeff con lágrimas corriendo por su rostro. "¿Eh?, pobre hermano, tratando de tomar la culpa de lo que hice" dijo Liu. La policía llevó a Liu a la patrulla. "¡Liu, diles que fui yo, diles, yo fui quien golpeó a los niños!" La madre de Jeff puso las manos sobre sus hombros. "Jeff, por favor, no tienes que mentir, sabemos que fue Liu, puedes detenerte." Jeff observa con impotencia cómo la patrulla se lleva a Liu en su interior. Unos minutos más tarde, el padre de Jeff se detiene en el camino de entrada, ve la cara de Jeff y sabe que algo anda mal. "Hijo, hijo, ¿qué sucede?" Jeff no puede responder. Sus cuerdas vocales están tensas por el llanto. En cambio, la madre de Jeff lleva a su padre en el interior, para romper el hielo con la mala noticia, Jeff se queda afuera y llora en el camino de entrada. Después de una hora Jeff vuelve a entrar a la casa, sólo para ver que sus padres están tristes y decepcionados. Él no puede mirarlos. Él sólo va a dormir, tratando de que todo el asunto desaparezca de su mente. Pasaron varios días, sin noticias sobre Liu. No hay amigos para pasar el rato. Nada más que tristeza y culpabilidad. Por lo menos hasta el sábado, cuando Jeff se despertó y vio a su madre con una cara feliz. "Jeff, hoy es el día" dice mientras abre las cortinas y la luz alumbra el cuarto de Jeff. "¿Qué, qué día es hoy?" pregunta Jeff semidormido. "Hoy es el cumpleaños de Billy" le responde su madre, Jeff se despierta rápidamente y le contesta: "Mamá, debes estar bromeando, ¿verdad? “Cómo puedes esperar que valla a una fiesta después de...” Hay una larga pausa. "Jeff, ambos sabemos lo que pasó. Creo que esta fiesta podría ser lo que ilumine los últimos días. Ahora, vístete." La madre de Jeff sale de la habitación y baja para prepararse. Jeff lucha por levantarse, realmente no tiene ánimos de hacerlo. Elige al azar una camisa y un par de pantalones vaqueros y baja por las escaleras. Él ve a su madre y padre vestidos muy formalmente, su madre con un vestido y su padre en un traje. Piensa, ¿por qué usan ropa elegante para la fiesta de un niño? "¿Hijo, es eso lo que vas a usar?" "Mejor ve y busca otra cosa" dice la madre de Jeff, evitando esa sensación de gritarle y lo oculta con una sonrisa. "Jeff, a esta fiesta tienes que ir bien vestido, si quieres causar una buena impresión." dice su padre. Jeff empieza a gruñir y vuelve a subir a su habitación. "¡No tengo nada de ropa elegante!" grita por las escaleras. "Sólo tienes que elegir algo." dice su madre. Mira a su alrededor pero no encuentra nada "elegante". En su armario encuentra un par de pantalones de vestir negros que tenía para las ocasiones especiales. Jeff no puede encontrar una camisa que convine. Mira a su alrededor, y sólo encuentra camisas a rayas y estampados. Ninguno de ellos va con pantalones de vestir. Finalmente se encuentra con una sudadera con capucha blanca, tendida en una silla y se la pone. Él baja por las escaleras para decirles a sus padres que está listo. "¿Eso es lo que llevarás ?" le preguntan sus padres. Su madre mira su reloj. "Oooh, no hay tiempo para cambiarse, vámonos de una vez" y cruzan la calle hacia la casa de Billy y Bárbara. Tocan a la puerta y sale Bárbara junto a sus padres, quienes los invitan pasar, mientras caminan dentro de la casa pueden apreciar que sólo hay adultos, ningún niño. "Los chicos están en el patio, Jeff… ¿qué te parece si vas a conocer a algunos de los niños?" dice Bárbara. Jeff camina fuera de un patio lleno de niños. Están corriendo en trajes de vaqueros y se disparan los unos a los otros con pistolas de plástico. Jeff únicamente se queda de pie mirándolos jugar, De repente un chico se le acerca y le entrega una pistola de juguete y un sombrero. "Hey, ¿no quieres jugar?" , dice. "Ah, no creo, eso es para niños, estoy demasiado viejo para estas cosas." El chico lo mira con una cara de cachorrito raro. "Porfa" dice el niño. "Está bien", dice Jeff. Se pone el sombrero y empieza a fingir disparar a los niños. Al principio piensa que es totalmente ridículo, pero luego comienza a sentir que es realmente divertido. Puede que no sea algo súper genial, pero es la primera vez que él ha hecho algo que tiene fuera de su mente a Liu. Así que juega con los niños por un rato, hasta que escucha un ruido. Es un extraño ruido como de ruedas. Luego, algo lo golpea. Cuando reacciona, ve a Randy, Troy, y Keith, todos saltan la valla en sus patinetas. Jeff deja caer el arma de juguete y se quita el sombrero. Randy mira a Jeff con un ardiente odio. "Hola Jeff, tenemos algunos asuntos pendientes." dice Randy. Jeff ve su nariz magullada por culpa del golpe del objeto que le lanzaron. "Creo que estamos a mano, después de todo los vencí a todos ustedes… ¡son una mierda!" le respondió Jeff. Randy tiene una mirada de enojo en su rostro. "Oh, no, no hay manera de que me ganaras, de todas formas te pateare el culo ahora. Randy se lanza sobre Jeff. Los dos caen al suelo. Randy golpea a Jeff en la nariz, y Jeff lo agarra por las orejas y le da de cabezazos. Jeff empuja a Randy lejos de él y ambos se ponen de pie. Los niños gritaban y corrían hacia sus padres quienes aún estaban dentro de la casa. Troy y Keith sacan pistolas de sus bolsillos y gritan: Será mejor que nadie nos interrumpa. Randy saca un cuchillo y apuñala a Jeff en su hombro. Jeff grita y cae de rodillas. Randy empieza a darle patadas en la cara. Después de tres patadas Jeff le agarra el pie y lo tuerce, Randy cae al suelo. Jeff se levanta y camina hacia la puerta de atrás, sin embargo Troy lo agarra. "¿Necesitas ayuda?" Troy le dice a Randy. Toma a Jeff por el cuello y lo lanza hacia el patio, cuando Jeff trata de ponerse de pie, recibe una patada por parte de Randy, el repite esto en varias ocasiones hasta que Jeff empieza a toser sangre. "Vamos Jeff, pelea conmigo!" toma a Jeff y lo lanza a la cocina. Randy ve una botella de vodka en la mesa y rompe el cristal sobre la cabeza de Jeff. "¡Pelea!" grita Randy, mientras lanza de nuevo a Jeff en la sala de estar. "Vamos Jeff, ¡mírame!" Jeff levanta la vista, con el rostro lleno de sangre. "¡Yo fui el que consiguió que tu hermano fuera a prisión, y ahora sólo vas a sentarte aquí y dejar que se pudra allí durante un año entero! ¡Deberías avergonzarte!! Jeff empieza a levantarse. "Oh, ¡por fin! Parece que ya quieres pelear! Jeff está a sus pies, con la sangre y el vodka en su rostro. Una vez más tiene esa extraña sensación, la que no había sentido durante un tiempo. "Por fin, ¡vamos arriba!" Randy dice mientras corre hacia Jeff. En ese momento algo sucede dentro de Jeff. Su mente se destruye, todo pensamiento racional se ha ido, todo lo que puede hacer es matar. Él agarra a Randy y lo tira hacia el suelo, se pone encima de él y lo golpea directamente en el corazón. El golpe hace que el corazón de Randy se pare. Randy empieza a jadear mientras intenta tomar aire. Jeff toma un martillo que se encontraba cerca, y golpe tras golpe, acaba con Randy, la sangre brota de su cuerpo, hasta que toma un último aliento, y muere. Todo el mundo está mirando a Jeff ahora. Los padres, los niños llorando, incluso Troy y Keith. A pesar de que se rompen fácilmente con su mirada, ellos deciden apuntar sus armas hacia Jeff. Jeff al ver los cañones apuntando en él, corre hacia las escaleras. Mientras corre, Troy y Keith abren fuego… cada disparo perdido. Jeff sube corriendo las escaleras. Oye a Troy y a Keith mientras lo persiguen. Al parecer ya dejaron escapar sus últimas rondas de balas. Jeff se mete en el baño. Toma el estante de la toalla y lo arranca de la pared. Troy y Keith entran al baño armados con cuchillos. Troy intenta apuñalar a Jeff, éste lo esquiva y lo golpea fuertemente en cara con el estante. Troy se queda todo tieso y ahora el único que queda es Keith. Él es más ágil que Troy, sin embargo mientras esquivaba los golpes de Jeff, Keith dejó caer el cuchillo, agarró por el cuello a Jeff y lo empujó contra la pared. Lo cual hizo que, un recipiente con lejía que estaba en el estante superior, callera sobre ellos. Se quemaron los dos y ambos comenzaron a gritar. Jeff se secó los ojos lo mejor que pudo. Tomó nuevamente el estante de la toalla, y con él golpeó a Keith en la cabeza. Mientras yacía allí, desangrándose, se le escapó una sonrisa siniestra. ¿Qué es tan gracioso?" preguntó Jeff. Keith sacó un encendedor y lo encendió. "Lo que es gracioso", dijo "¿Es que tú estás cubierto con la lejía y alcohol." Keith tiró el encendedor sobre Jeff. Tan pronto como la llama entró en contacto con él, las llamas encendieron el alcohol en el vodka. Mientras que el alcohol le quemaba, la lejía le blanqueó la piel. Jeff dejó escapar un grito terrible. Trató de extender el fuego, pero no sirvió de nada, el alcohol había hecho un infierno en él. Corrió por el pasillo, y cayó por las escaleras. Todo el mundo empezó a gritar al ver a Jeff, ahora un hombre en llamas, tirado en el suelo, casi muerto. Lo último que vio Jeff era a su madre y a los otros padres de familia tratando de apagar las llamas. Fue entonces cuando perdió el conocimiento. Cuando Jeff se despertó tenía un yeso envuelto alrededor de su rostro. No podía ver nada, pero sintió otro yeso en su hombro, y puntos en todo el cuerpo. Trató de levantarse, pero se dio cuenta de que había un tubo en su brazo, y cuando intentó levantarse se cayó, una enfermera se apresuró a ayudarlo. "No creo que pueda salir de la cama todavía." dijo al ponerlo de nuevo en su cama y volver a insertar el tubo. Jeff se sentó allí, sin visión ni idea de lo que su entorno era. Finalmente, después de unas horas, escuchó a su madre. "Cariño, ¿estás bien?" le preguntó. Jeff no podía responder, su rostro estaba cubierto, y él era incapaz de hablar. "Cariño, tengo una gran noticia. Después de que todos los testigos le dijeron a la policía lo que pasó en la fiesta, ellos decidieron dejar ir a Liu." Esto hizo que Jeff casi saltará de la cama, deteniéndose a mitad de camino, recordando el tubo que sale de su brazo. "Él va a estar aquí para mañana y luego los dos serán capaces de estar juntos de nuevo." Su madre lo abrazó y le dijo adiós. El siguiente par de semanas fueron aquellos en los que Jeff fue visitado por su familia. Entonces llegó el día en que sus vendas iban a ser removidas. Su familia estaba allí para verlo, esperaron hasta que fuera removido el último vendaje de la cubierta en su cara. "Vamos a esperar lo mejor", dijo el médico. Rápidamente tiró de la última venda, dejando expuesto el rostro de Jeff. La madre de Jeff dio gritos al ver su rostro. Jeff notó los rostros atemorizados de Liu y su padre "¿Qué? ¿Qué pasó con mi cara?" dijo Jeff. Salió corriendo de la cama y corrió hacia el baño. Se miró en el espejo y vio la causa de la angustia. Su rostro. Es... es horrible. Sus labios se quemaron, ahora parecen una sombra profunda de color rojo. La piel en su rostro se convirtió en un color blanco puro, y su pelo chamuscado cambió de marrón a negro. Poco a poco, puso su mano sobre su rostro. Se sentía como una especie de cuero. Volvió a mirar a su familia y luego de nuevo se miró en el espejo. "Jeff" dijo Liu, "No está tan mal ...." "¿No es tan malo?" dijo Jeff, "¡Es perfecto!" Su familia quedó completamente sorprendida. Jeff comenzó a reír incontrolablemente, sus padres notaron que sus manos temblaban. "Uh... Jeff, ¿estás bien?" "¿Estar bien? ¡Nunca me he sentido más feliz! Ja, Ja, Ja, Ja, Jaaaaaa, mírenme, este rostro combina a la perfección conmigo!" No podía parar de reír. Él se acarició el rostro, mientras se miraba en el espejo. ¿Por qué se comportaba así? Bueno, ustedes recordarán que cuando Jeff peleó con Randy algo en su mente, su cordura, se rompió. Ahora se quedó como una máquina de matar demente, sin embargo, sus padres no lo sabían. "Doctor" dijo la madre de Jeff, "¿Está bien mi hijo... bueno, ya sabe, en la cabeza?" "Oh sí, este comportamiento es típico de los pacientes que han tenido grandes cantidades de calmantes para el dolor. Si su comportamiento no cambia en unas pocas semanas, tráiganlo de vuelta aquí, y vamos a hacerle un examen psicológico." "Oh, gracias doctor." La madre de Jeff se acercó a él y le dijo: "Jeff, cariño, es hora de irse." Jeff mira hacia otro lado del espejo, su cara todavía forma una sonrisa loca. "Ay mamá, ja, ja, jaaaaaaaaaaaa!" su madre lo llevó por el hombro y lo llevó a tomar su ropa. "Esto es lo que traía", dijo la señora de la recepción. La madre de Jeff miró hacia abajo sólo para ver los pantalones de vestir negro y la sudadera blanca que llevaba a su hijo. Ahora estaban limpias de sangre. La madre de Jeff lo llevó a su habitación y le hizo poner su ropa. Luego se fueron, sin saber que ese sería su último día de vida. Más tarde esa noche, la madre de Jeff se despertó con un sonido que provino del cuarto de baño. Sonaba como si alguien estuviera llorando. Poco a poco se acercó a ver lo que era. Cuando ésta se asomó en el baño vio un espectáculo horrendo. Jeff había tomado un cuchillo y se había tallado una sonrisa en las mejillas. "Jeff, ¿qué estás haciendo?" preguntó a su madre. Jeff miró a su madre. “No podía seguir sonriendo mamá. Me dolió después de un tiempo, ahora, puedo sonreír para siempre”. La madre de Jeff notó sus ojos, rodeados de negro. "¡Jeff tus ojos!" Sus ojos estaban aparentemente sin parpados, no se cerraban. "No podía ver mi rostro, me cansé y mis ojos comenzaron a cerrarse, me quemé los párpados, ahora siempre podré ver... mi nuevo rostro" La madre de Jeff comenzó lentamente a retroceder, al ver que su hijo se estaba volviendo loco. “¿Qué pasa mamá? ¿Acaso no soy hermoso?” "Sí, hijo" su madre dijo "Sí lo eres, déjame ir a buscar a papá, para que pueda ver tu bello rostro." Ella corrió a la habitación y sacudió al padre de Jeff. "Mi amor, saca el arma que....." Se detuvo cuando vio a Jeff en la puerta, con un cuchillo. "Mami, me mintió." Eso es lo último que dijo Jeff, antes de correr hacia ellos sólo para eviscerarlos. Su hermano Liu se despertó sobresaltado por un ruido. No oyó nada más, por lo que sólo cerró los ojos y trató de volver a dormir. Cuando estaba en la frontera del sueño, tuvo la extraña sensación de que alguien lo estaba observando. Miró hacia arriba, antes de poder decir algo, la mano de Jeff cubrió su boca. Poco a poco levantó el cuchillo listo para acabar con Liu. Liu lucho constantemente para no ser presa de Jeff, pero fue en vano. "Shhhhhhh", dijo Jeff: "Sólo tienes que ir a dormir." -----------------------------------------------------------------barra pobre------------------------------------------------------------------------------------ El lado oscuro: Celos y venganza - coraje el perro cobarde. El episodio comienza con coraje dormido en las piernas de Muriel, Justo como siempre sentado en su sillón y Muriel meciéndose en su silla, Justo se levanta de su sillón y se acerca a Muriel. -Muriel, no puedes seguir con esto más tiempo- Dice Justo y toma a coraje el cual parece dormido. “No te lo lleves Justo, no lo hagas” Respondió Muriel mientras toma de las patas a coraje el cual no se mueve para nada, como si estuviera muerto. Lo habían logrado, sur peores enemigos se habían unido por idea de Justo para exterminar de manera definitiva a coraje, tenían que atrapar a Muriel y entonces coraje caería en la trampa, lo lograron y entonces comenzaron a golpearlo, le pegaban con todo lo que tenían, el solamente se limitaba a gritar y aullar del dolor mientras Muriel lloraba angustiada mientras colgaba sobre un caldero, coraje no tenía escapatoria en esta ocasión. Justo reía a carcajadas al ver como torturaban a coraje y Muriel lloraba angustiada gritándole a Justo que hiciera que lo soltaran, pero seguían golpeándolo, Katz sacó un martillo con el cual lo golpeó en repetidas ocasiones mientras coraje gritaba cada vez más bajo, entonces la reina del charco comenzó a sacarle los ojos con sus garras y a rasguñarlo mientras se reía. “¡Paren! ¡PAREN! ¡POR FAVOR! ¡CORAJE, NO TE RINDAS!” Gritaba desesperada Muriel, entonces al ver como coraje estaba débil y casi muerto. Justo les dijo a los villanos que pararan, ellos no hicieron caso y continuaron golpeándolo, entonces Justo caminó hasta ellos y katz lo recibió con un golpe que hizo que callera desmayado, coraje seguía respirando y entonces la reina del charco le abrió el estómago y comenzó a sacar sus órganos devorándolos de uno por uno, con el último respiro coraje exclamó: “”Lo que hago por amor”” Y entonces murió, dejando atrás todas esas aventuras, ellos lo habían logrado, terminaron con coraje, aquel que los venció una vez y desde entonces lo odiaban… Festejaron y comenzaron a reír, Justo se levantó y comenzó a llorar por ver lo que había ocasionado, los villanos se largaron y entonces Justo liberó a Muriel, ella solo corrió hacia coraje y lo abrazó mientras lloraba. Justo subió las escaleras y se sentó en su sillón, después de un rato comenzó a llorar, él no podía creer lo que había hecho, había asesinado al perro que lo salvó en tantas ocasiones. Muriel coció a coraje y siempre lo mantenía sentado en sus piernas mientras cocía y tarareaba la tonada de siempre. Y así fue por semanas… -Muriel, no puedes seguir con esto más tiempo- Dice Justo y toma a coraje el cual parece dormido. “No te lo lleves Justo, no lo hagas” Respondió Muriel mientras toma de las patas a coraje, Justo le quitó a Coraje y lo llevó al patio donde cavó un agujero y puso a coraje, Muriel lloraba en el pórtico mientras Justo colocaba los restos de coraje en el agujero y lo rellenaba. -Perro estúpido- Exclamó Justo mientras ponía el último montón de tierra. -------------------------------------------------------------barra pobre xD----------------------------------------------------------------------------------- El miedo Una noche mientras dormía me ocurrió algo increíble. Llevaría un par de horas dormido cuando sentí una carga encima de mí, como si algo me aplastase contra la cama, intenté despertarme pero no podía, cosa extraña ya que tengo el sueño ligero y casi cualquier cosa me despierta fácilmente. Me esforzaba en despertarme pero no lo conseguía, era como si algo controlase esa fase del sueño no dejándome escapar de ella. Seguí sintiendo esa fuerza aplastándome, notaba como el colchón se hundía por el peso extra. Luché por despertarme pero era inútil, en sueños grité de rabia, cada vez con más fuerza. De repente oí mi grito, mis cuerdas vocales lo emitieron, conseguí que ese alarido pasase de la fase inconsciente a la consciente, en ese momento me desperté por el fuerte rugido que produje, de alguna manera traspasé esa barrera que separaba las citadas fases a través del chillido y conseguí acceder a la consciencia que me era privada. Raudo y totalmente despierto me dirigí al interruptor de la luz. Antes de encenderla vi un destello rojo en la oscuridad, también me pareció oír un pequeño murmullo, algo gutural. Mi corazón latía apresuradamente, ya estaba totalmente consciente, y estaba seguro de no haber soñado ni el destello ni el murmullo. Sentí una presencia en la habitación, y no era mi miedo. Miré a todos lados, no vi nada. Al final desconcertado opté por dormirme de nuevo, yo no creía en lo sobrenatural, así que no le di mayor importancia. Seguí sintiendo la presencia, pero recurrí a mi mente científica decidiendo que alguna explicación lógica tendría todo eso, y la verdad importaba poco cual si asumía que era racional y no espiritual, así que resolví intentar dormir de nuevo. Lo conseguí al cabo de cierto tiempo. Al poco volví a notar algo extraño, ya no era un peso que me aplastase contra el colchón, ahora era algo que tiraba de mí, sacándome de la cama y hundiéndome en el suelo, en una especie de inframundo siniestro. Pero tenía la sensación de que dejaba mi cuerpo atrás, me despojaban de él y me hundía en algo tenebroso. Otra vez no podía despertarme, veía una cegadora luz roja, y una pequeña sombra oscura que emitía un ruido parecido al de un perro iracundo. Grité de nuevo, di un golpe al aire con el puño hacia delante. Me desperté, no estaba en el suelo, estaba en mi cama, pero la mano me dolía, y no había la posibilidad de haber golpeado la pared ni nada, pegué al aire hacia delante, me desperté justo en ese momento, y el puño estaba en el vacío. Estoy seguro de no haber golpeado nada físico. La mano me dolía cada vez más, durante varios días tuve un pequeño moratón. Mi corazón latía cada vez más fuerte, pero ahora era por la rabia, noté que mis músculos se llenaban de una energía impresionante. Obviamente estaba produciendo una ingente cantidad de adrenalina. Mis ojos se colmaron de sangre, lo se porque me picaban intensamente, mi pecho se agrandó por el aire que cogieron mis pulmones, las venas de mis brazos se ensancharon, sentí que debía atacar aunque no sabía a que. Fue una sensación extraña, algo primitivo, como una presa que se siente acorralada y para defenderse se prepara a asestar un único golpe con toda su fuerza. En ese momento sentí como si pudiera tirar la pared de un solo puñetazo. Entonces la lámpara se movió en el techo, como si hubiera una corriente de aire, pero todo estaba cerrado. Luego un sonido en los libros de mi estantería. Y finalmente el silencio más absoluto. Dejé de sentir la presencia. Algo vino a por mí una noche mientras dormía, lo se. No se que era, ni cuales eran exactamente sus intenciones. Pero si se una cosa. Volverá. -------------------------------------------------------------------------barra pobre---------------------------------------------------------------------------- donotopenme.exe Viene por mí. Lo se. No puedo evitar pensar en lo que me hará cuando llegue. Lo siento cada vez más cerca. Esta frente a la puerta de mi casa. No tarda en entrar a mi cuarto. Espero que nadie comenta el mismo error que yo. Lo puedo ver por el espejo. Adios. Todo comenzó por una USB. Hacía ya mucho tiempo que había querido una. Anteriormentem había tenido una Kingston negra de 4 gb, la cual fue robada. Antes de esa, tenía una Kingston algo vieja y gris, de tan solo 525 mb. Debido a mis deberes escolares, me vi en la necesiad de ahorrar para una nueva. Como es común, semanalmente mis padres me dan $100, los cuales tengo que distribuír entre salidas y comidas de toda la semana, por lo cual me quedaba poco dinero para guardar y tardaría mucho tiempo. Una tarde, mientras caminaba por el parque con mis amigos, estabamos hablando de ese tema. Algunos me decían que no me preocupara, que con algo de tiempo conseguiría el dinero. Otros cuantos me ofrecían prestarme el dinero y que luego se los pagara. Unos últimos me intentaban convencer de que no era completamente necesario, que simplemente me mandara los trabajos a mí mismo por correo y listo. Yo iba con la cabeza abajo ya que me estaban haciendo divagar con tantas ideas que no lo soportaba; entonces ví un destello por el camino junto al bebedero. Me regrese discretamente con la excusa de que debía de tomar agua y me agaché para "abrocharme las cintas". Una vez abajo, pude reconocer el objeto brillante. Era una memoria USB de 2 gb. La recogí sin decir nada (porque entre nosotros se aplica la ley de "si lo encuentras y anuncias, se te quita y se deja ahí" ) y me la guardé en la bolsa del pantalón. Cuando llegué a mi casa, lo primero que quise hacer era checar el contenido de la USB, así que tomé la lap y me encerré en mi cuarto, excusandome con la clásica de "voy a hacer tarea, así que no me molesten". Cuando conecté la USB, todo parecía normal. La USB se llamabá "MYFILES" y se abrieron normalmente las opciones de Windows. Cuando revisé las carpetas, había una o dos con imágenes pornográficas (no se me hizo nada extraño), unos programas portátiles y un archivo .exe. Este último archivo estava titulado como donotopenme.exe, y no se me hizo raro, ya que pensé que eran videos pornográficos o cosas así. Cuando ejecuté el programa, me salió una advertencia rara de windows, como cuando sale que el programa no se puede ejecutar, pero parecía en otro idioma que no había visto antes. Tenía solo 2 botones con garabatos, uno terminaba en tres puntos y otro en un signo de exclamación. Deduje que, el de los tres puntos significaba continuar, así que le di clic. Fué el peor error de toda mi vida. El programa comenzó. Era un juego estilo Final Fantasy combinado con Dragon Ball Z (osea, de peleas), sólo que en flash y tenía graficas peores que las de el mismo juego para Nintendo DS. No le dí importancia y seguí jugando, ya que pensé que algo debía de tener de interesante. En la pantalla de elejir personaje, había personajes que no había visto en ningun juego. Había unos con una apariencia bastante fuerte, unos que se veían débiles y uno que estaba en sombras. A pesar de las sombras, se distinguían 2 cuernos de su cabeza y no lo podía escoger, así que escogí al que mejor se veía. Cuando elegí mi personaje, encontré una advertencia que estaba en español esta vez, y decía "Tienes 3 oportunidades. Si fallas, tu vida estará en peligro y nada podrá salvarte". Cuando leí este mensaje, intente salir del juego inmediatamente, aunque no pude ni iniciando el administrador de tareas. Entonces me dí cuenta de que la única manera de cerrarlo era terminar el juego. Decidí aceptar y, para mi sorpresa, mi oponente era el personaje de las sombras. Tenía un aspecto parecido al de un dragón, solo que caminando como humano. Era tan horripilante que con solo verlo te dan nauseas. Era una pelea al que gane 3 de 5 caídas. Comenzé a atacar al mounstro, el cual, parecía estar congelado. Yo pensé "Pan comido!!! No hay razón para asustarse si no va a hacer mas que quedarse parado. Acto seguido, le gané el primer asalto. Cuando comenzó el segundo, algo había cambiado. No podía decirlo bien, pero parecia que mi oponente se había fortalecido y que mi personaje se había desgastado un poco. No le dí importancia y comenzé a golpearlo, pero el juego estaba mas lento; bueno, almenos eso pensé hasta que ví que el enemigo se movia con normalidad. Pensé que esto se debía al desgaste de la batalla anterior, pero misteriosamente yo también me sentí agotado. No me importó y seguí peleando. Gané con dificultad, así que me quería sanar o algo así. En el juego no se podía. Cuando comenzó la tercera ronda, el cambio era mas notorio. Mi personaje se veía viejo y el enemigo mucho mas poderoso. Cuando el combate comenzó, yo me movía en camara mas lenta que la anterior y no me pude defender de un solo ataque del enemigo. De dos o tres ataques mi personaje ya estaba muerto, y apareció otro mensaje que decía "Solo 2 vidas mas". Esto me espantó pero pensé "ah de ser para el game over, así que no importa". En la siguiente ronda, mi personaje tenía los huesos casi marcados y se movía mas lento que como si estuviera tratando de correr en agua. Parecía que, mientras yo me debilitaba, mi enemigo se fortalecía cada vez más. De 2 golpes fuí derrotado y me apareció un mensaje que decía "Última Vida". Cuando la última ronda se comenzó, mi personaje parecía no tener vida. Había recuperado su fortaleza (eso pensé), pero sus ojos se veían blancos y sin vida. El enemigo, en cambio, tenía ojos super-realistas, como si fueran ojos de serpiente reales. El fondo también cambió. Antes, era un dojo con nada fuera de lo común. En esta ronda, parecía como una pared llena de sangre. Parecía que tenía arañazos que decían "NO PIERDAS" y "NO TERMINES COMO NOSOTROS!". Entre los contrastes de sangre, se divisaban líneas que no pude ver al principio. Mi personaje se regresó a mover normalmente y con gran resistencia. El enemigo parecía completamente real, como si estuviera fuera de la pantalla. No se defendía de ningún golpe, parecía que solo hablaba. Poco a poco me fuí dando cuenta de que, con cada golpe que le metía, las líneas del fondo se comenzában a clarificar mas y mas, hasta que tomaron la forma de cerebros y corazónes humanos. Me quedé sin palabras. Cuando le iba a poner el último golpe, la pantalla explotó, como si todo el daño que le hubiera hecho se revirtiera contra mí en forma de explosión. Al instante, mi personaje murio, pero hubo algo diferente en la secuencia de muerte. En lugar de solo quedar tirado con sangre a mi alrededor, el enemigo se me acerco y, con un solo golpe, mi cuerpo salió volando hacia fuera de la pantalla, con la excepción de mi corazón y mi cerebro. Me quedé en shock. Después de esto, salió un cuadro de texto en el cual decía "Te quedan 3 días de vida. No importa donde estés, te encontraré y te mataré". Acción seguida, la pantalla se cerró y se reinició la Laptop. Yo seguía sin decir nada y shockeado. Cuando se volvió a abrir, el archivo estaba dañado, como si solo se pudiera abrir una vez. Eso fué un Viernes, y el Lunes siguiente no teníamos clases. Yo decidí no darle importancia y seguir con mi vida normalmente. Todo iba bien, hasta que noté que me sentía seguido y mirado a todas horas. Pensé que solo era paranoia, que nada de eso pasaría. El domingo mi paranoia habia aumentado al grado de ver y oir cosas. Yo no podía creerlo, así que me encerré hasta las 2 A.M en mi cuarto. Entonces, comenzé a oir pasos, pasos que no podían ser oidos por mis padres ni mi hermana. Pasos que significaban mi muerte. Pasos fríos y sin vida. Pasos que solo yo podía escuchar. Entonces, comenzé a escribir esto. Si alguien encuentra esto, le pido que por nada del mundo abra el archivo .exe. Los recordaré desde el fondo del juego. -------------------------------------------------------------------barra pobre---------------------------------------------------------------------------------- EL BARRIL FÚNEBRE Y EL CHAPULÍN OSCURO Se trata de una historia en comic paralela al mundo de chespirito que muestra un universo enfermizo y trillado lleno de los personajes de chespirito que todos conocemos,... con su lado más oscuro sacado a la luz. Nadie sabe de dónde salió la historia,... y pocos saben cómo conseguir el cómic más que aquellos que conocen la dirección web exacta... se cree que fue un programa pensado por chespirito y que, al no poder filmarlo, encargó a un dibujante la creación de dicha historia,.. solo pocos han podido ver el comic completo, la única imagen conocida es una que se encuentra al final de la historia y que se supone que pertenece a la portada del comic... bueno aquí va la historia: Era una tarde lluviosa, en la vecindad todos descansaban dentro de sus casas,.. en eso, un niño delgado y muy hambriento estaba buscando entre la basura un cartón para cubrir el hoyo de su barril... estaba congelado y resfriado,... el chavo del ocho había cumplido ya 9 años y el único regalo que le dio el cielo fue una tarde de tormenta y el más intenso y escalofriante frio. Mientras seguía esculcando la basura vio un periódico que en su titular decía: ENFERMO MENTAL SE ESCAPA DE SU CASA LUEGO DE ASESINAR A SU COMMPAÑERO. Según el periódico, el loco apellidado "Bonaparte" habría sufrido uno de sus constantes ataques de un efecto derivado de la epilepsia conocido como "chiripiorca" y su compañero al intentar calmarlo de un golpe, despertó en él un extraño estado de locura que provocó que Bonaparte lo asesinara con un bate de baseball. Sin embargo esa noticia no fue precisamente la que llamó la atención del chavo, sino una noticia mas abajo que decía que el Chapulín Colorado había atrapado al famoso Peterete, un asesino en serie que la policía llevaba años buscando. Con aquella noticia el Chavo recordó cómo la noche anterior el Chapulín había visitado su barril y le había dejado un regalo de cumpleaños,... era su Chipote chillón y una nota que decía: "tu serás quién tome mi lugar cuando sea viejo" Fue el mejor regalo que nadie pudo haberle dado, más que la torta de jamón de Don Ramón o el par de botas viejas que le había regalado Quico. De pronto, a lo lejos, se escucharon sirenas,... la policía perseguía a dos ladrones recién escapados, uno de ellos abofeteaba constantemente al otro mientras este, a su vez, trataba de esquivar el trafico que se cernía por las lluviosas calles de México en su auto... así pues, cuando la policía comenzó a disparar, el condenado a pena de muerte conocido como "EL PETERETE" sacó su pistola y empezó a disparar a la policía, en eso, una bala proveniente del arma del agente CHAMBON hiere de muerte al conductor del vehículo conocido como "EL CHOMPIRAS" lo que provoca que ambos reos se desvíen de la calle y pasen arrasando con todo lo que había en la acera,... incluido un pobre niño que buscaba en la basura. Ambos fugitivos terminaron impactándose contra una pared y muriendo de contado en el choque. Mientras Chambón y su compañera revisaban la escena del crimen, vieron a lo lejos una silueta de dos personas en el piso, al acercarse vieron lo peor: era un hombre de sombrero celeste con bigote y muy delgado llorando y abrazando fuertemente a un niño que agonizaba y respiraba entrecortadamente. Si perder más tiempo, Chambón y Don Ramón llevaron al pequeño Chavo a una clínica que se encontraba lo más cerca posible, el doctor Eugenio Chespirito Chapatín atendió de forma urgente al mal herido niño, sin lograr éxito,... la noticia fue un balde de agua fría para los habitantes de la vecindad. Todos lloraban aquella terrible perdida, en la vecindad se habían reunido todos sus habitantes y personas que conocían y compartieron momentos con el Chavo del ocho, entre ellso se encontraba el chapulín colorado, parecía molesto, y entre sus ojos llorosos inyectados en sangre se veía un repudio total por la gente que allí se encontraba... había llegado el momento de hablar: Se paró frente a todos y con un lamento en su voz dijo: "¿Ven lo que pasa cuando dejan a un niño a su suerte?,.. Nadie fue capaz de alimentarlo, de vestirlo, de darle un hogar,... preferían irse de parranda o engreír y engordar más a sus hijos,...( los miró a los ojos ) malditos,... MENSOS!!,... SON UNOS MENSOOOOS!!!!!" el chapulín dio media vuelta y se fue,... aquella noche,... alguien incendió la vecindad,.. Un ser vestido de negro y con antenas de vinil azules fue visto salir de la vecindad con aquel infierno a sus espaldas. EL chapulín había enloquecido,.. Se cansó de tanta injusticia, de tanta nobleza, incendió la vecindad y se llevo el barril en sus hombros. Aquel traje rojo, aquella señal de inocencia y nobleza se lo llevaría su más grande Fan a la tumba,... Vistió al chavo con su atuendo, que tanto tiempo aquél niño soñó tener... metió su frágil cuerpo dentro del barril junto son una revista y una torta de jamón. Cerró el barril y en peso, EL CHAPULIN OSCURO se llevó EL BARRIL FÚNEBRE al cementerio. A la mañana siguiente apareció una tumba que decía: AQUI DESCANSA CHENTE "EL CHAVO" BOLAÑOS. y sobre el, un Chipote chillón negro. --------------------------------------------------------------------barra pobre--------------------------------------------------------------------------------- El peluche maldito Un día normal Soledad una niña de tan solo 10 años de edad paseaba por la vereda con su padre , pasaron por una juguetería y Soledad vio un peluche con cierto aspecto siniestro, como a ella le encantaban las cosas paranormales se lo pidió al padre y el accedió a comprárselo. Ella se volvió inseparable del peluche, pero pasaron los años y lo fue dejando de lado con el tiempo. A la edad de 13 años Soledad ya había sustituido sus juguetes por cosas más a la moda como mp3, celular, su notebook y todo ese estilo de cosas. Un día el padre le comenta que ya no hay espacio para sus juguetes viejos en las cajas, y le pregunta qué es lo que quiere hacer con ellos, ella contesta desinteresada que ya no los quería. Ella se dirige a las cajas y empieza a sacar juguete por juguete y meterlos en bolsas y de repente llega hasta el peluche siniestro que había comprado hace 3 años atrás. Queda congelada mirándolo a los ojos fijamente y lo revolea hacia el tacho de basura de su cuarto. Llego la noche y su padre tenía que irse a trabajar y no volvía hasta el amanecer, y dejo a su hija sola en la casa ya que sabía que ella se iba a poder cuidar muy bien ya que desde de que su madre había muerto la chica se había hecho muy independiente. Cuando Soledad se sentó a cenar en la mesa solitariamente, escucho un CRAC evidentemente proveniente de su cuarto, no le dio importancia, y siguió cenando, cinco minutos después volvió a escuchar el mismo ruido pero con más fuerza, acto seguido a esto escucho pasos rápidos que se dirigían hacia ella. Soledad totalmente inmovilizada vio como se acercaba una pequeña sombra que se acercaba desde el pasillo hacia el comedor en donde estaba. No le dieron las piernas para empezar a correr, ya que esa sombra no tenía sentido ya que ella no tenía ni perro ni gato y era evidente que se acercaba algo extraño que amenazaba contra ella, entonces ella salió disparada hacia la puerta pero cuando se dio vuelta para correr siento su presencia, en cuestión de segundos se escucho un gruñido y se dio vuelta sobresaltada, era el maldito muñeco que había comprado hace tres años estaba parado allí y con un cuchillo en la mano mirándola fijamente. Ella no se movía y el muñeco tampoco, era un silencio espectral, en cuestión de segundos, el muñeco gruño y se abalanzó sobre ella, la chica cayó hacia atrás con el muñeco enredado en su cara y sin saber qué hacer, forcejearon un rato hasta que la chica logro sacárselo de encima. Ella corrió hacia la puerta de su casa y escapo, corrió desesperadamente hacia la oficina de su padre que eran unas cuantas cuadras, siempre miro para atrás para ver si el muñeco estaba detrás de ella, pero en ningún momento lo vio. Llego a la oficina del padre gritando y golpeando la puerta y su padre salió sin entender que estaba pasando, le pregunto de que se trataba todo eso, y ella contesto que un muñeco la quería matar, y el padre la miro con cierta desaprobación y le dijo que dejara de decir tonterías, que era tarde ya para estar diciendo pelotudeces y que se callara la boca, entonces la agarro del brazo y se la llevo a la casa. Soledad lloraba y gritaba, no paraba de repetirlo al padre que el peluche estaba en la casa y que iba a atacar, cuando el padre abrió la puerta el peluche estaba detrás y salto hacia el y lo mato, cayó con una puñalada en medio de la cara y quedo en la puerta de entrada. Soledad grito y cayo desmayada de la impresión que le dio, el muñeco maldito y sádico empezó a hacer una especie de ruido parecido a una risa y le clavo la puñalada en medio de su estomago, ella despertó de su desmayo gritando del dolor y murió en cuestión de minutos. Hoy ese muñeco se pasea de tienda en tienda para que lo compren y satisfaga esa sed de venganza que tiene hasta el día de hoy. -----------------------------------------------------------------barra pobre------------------------------------------------------------------------------------ el precio del conocimiento Hay cientos de formulas y métodos que tratan de cómo funciona el mundo y sus muchos misterios. Matemáticos, filosóficos y científicos; toma los que más te gusten y puede que te sirvan para contestar esos pequeños interrogantes que te hacen recapacitar y replantearte unos minutos. Pero aun no hay una forma para desenmarañar aquellos misterios que realmente remueven la curiosidad humana hasta sus raíces. O por lo menos aun no hay un método “seguro” para hacerlo. Belcebú no solo es un demonio que goza de masticar los cadáveres putrefactos de aquellos que venden su alma a Satanás. Pasa y resulta que sus miles de años también le han dado gran sabiduría, la cual siempre está dispuesto a compartir con los mortales, claro, si pueden pagarla. Si tu curiosidad es tan grande como para que tus dudas te perforen el cerebro por la noche y no te dejen dormir, esta es una solución rápida, pero debo de advertirte que pase lo que pase, siempre saldrás perdiendo. Por supuesto que también hay mucho que ganar, pero la gran interrogante es ¿Cuánto estás dispuesto a perder por el conocimiento? Si tu principal preocupación es convocar Belcebú, y que este te engañé y sufrir por nada, puedes estar tranquilo. Pues Belcebú cobra caro porque lo que tiene de sanguinario lo tiene también de honesto. Para convocarlo necesitas dos velas –no importa el tamaño, la forma ni el color, solo asegúrate de que puedas ver con la luz de la que te proveerán-, algo con que encenderlas, un espejo de mano de buen tamaño, un cuchillo bien afilado, un martillo y un trozo de carne roja lo suficientemente podrida como para a atraer moscas, puesto estas intentado atraer a la reina de todas. Debes de estar completamente solo en una habitación con puertas y ventanas cerradas. Totalmente a oscuras, sentado en el suelo con todos los elementos antes mencionados durante una noche de luna llena, preferentemente a eso de las 3 am., a esa hora la frontera entre este mundo y el otro es más delgada. Coloca la carne frente a ti, a poco más de metro y medio, y entre tú y ella, las dos velas con el espejo, el martillo y el cuchillo en medio. Toma el martillo y rompe poco menos de la mitad del espejo, y muélelo tanto como puedas. Toma el vidrio molido con tu mano hábil y apriétalo con todas tus fuerzas, lo suficiente para que el vidrio se incruste en tu carne y lo suficiente como para que la sangre no se filtre. Mientras, clavas la mirada en el trozo sano de espejo y espera. Cuando creas que ya pasaron 5 minutos más o menos parpadea lentamente 3 veces y cuando abras lo ojos la tercera vez tu reflejo tendrá las cuencas vacías y te sonreirá levemente. Ahora debes aflojar tu puño derecho y dejar gotear la sangre sobre el espejo hasta que te sea imposible ver tu reflejo. A continuación sopla las velas y quédate quieto con los ojos serrados. Escucharas como el aleteo de las moscas que rondan el pedazo de carne se hace cada vez más fuerte, hasta el punto que pasa de ser solo molesto a ensordecedor y tan de repente como comenzó, cesará. Felicidades, si llegaste hasta aquí, Belcebú ya está en la misma habitación que tu. Escucharás como se acerca a ti, caminando con sus seis delgadas patas al ras del suelo y sube por el brazo con el que sostenías el vidrio molido, hasta pararse en tu hombro. Luego meterá su larga y delgada lengua en tu oído. El te esta probando y no tocará tu ofrenda hasta que termine. No te asustes, el no te hará daño, si considera que no vales la pena solo se irá y se llevará la oreja en la que esta hurgando como pago por molestarlo. Si pasas su prueba se bajara de ti y se comerá la carne podrida que le ofreciste. Debo recordarte que en ningún momento abras lo ojos, sobre todo llegado este punto. Es de mala educación mirar a alguien cuando está comiendo y es una de las cosas que más odia Belcebú. Cuando el termine de comer las velas se encenderán solas y te agradecerá por la comida. Es ahora cuando puede abrir los ojos y trata de mantener la compostura por mas desagradable que sea lo que veras. Lo que veras es una copia exacta de ti mismo pero con las cuencas oculares vacías, desnudo y la carne de ese cuerpo en pleno estado de descomposición. Quizá lo siguiente más inquietante sea la mosca del tamaño de un ave pequeña que se posa en el hombro de tu copia. No te confundas ese que estás viendo no es Belcebú tomando tu forma, es tu reflejo y es también la primer cuota que pagar por haberlo convocado. Ahora que el primer pago está saldado puedes hacerle todas preguntas que quieras y cuales quieras, el te contestará con certeza y honestidad. Puedes preguntarle donde esta cualquier persona, el significado de la vida e incluso los números de la lotería. Pero cuidado porque con tu reflejo solo pagaste por algunas preguntas y no todas valen lo mismo. El te avisará cuando ya esté saldada la deuda y te ofrecerá más respuestas si las quieres. Pero a diferencia de la vez anterior primero te dará tu respuesta y después te cobrará. ten mucho cuidado porque nunca podrás estar seguro de cuánto vale la respuesta y Belcebú no te lo dirá hasta que cierres el trato y estés obligado a pagar. Si decidiste continuar el te pedirá algo después de cada pregunta que le hagas y sin importar que sea dáselo. He aquí cuando entra en juego el cuchillo. Belcebú adora la carne y si aceptó presentarse ante ti es porque, cuando lamió tu oído, le gustó tu sabor y lo mas probable es que te pida un poco de ti para saborear. Sea cual sea tu decisión hay tres cosas que serán inevitables. LA primera es que Belcebú escupirá sangre sobre la tuya derramada sobre el espejo, y con ello hará una piedra ovalada, pequeña y extrañamente bonita, una piedra mermante de sangre. Él te la obsequiará, es como su tarjeta de presentación y de ahora en adelante estas en su lista de clientes permanentemente. Cuando quieras el se aparecerá para sellar otro trato y tal vez también se presente cuando tu no quieras, pero siempre que el se haga presente deberás hacerle una pregunta y dejar que se lleve algo. La segunda, es que cada vez que te veas al espejo veras ese tú putrefacto sin ojos, furioso, golpeando el vidrio que los separa, intentando llegar a ti, mientras esa mosca que se apoyaba en su hombro aquella noche, se alimenta de él. Estate tranquilo pues estas fuera del alcance de sus manos, pero no del de sus gritos de dolor, de sus amenazas y de sus llantos. Es algo muy desagradable y vale aclarar que seras el único capas de ver ese tu reflejado, el resto de las personas no vera un reflejo normal y corriente. Y la tercera y probablemente la peor. Cuando formes tu familia, si no lo has hecho ya, será tuya y como todo lo que te pertenece, y te pertenecerá, figura en el contrato. Él puede reclamarlo como pago la próxima vez que aparezca. Bueno gente de taringa! iba a poner mas creepys pero taringa no me deja poner mas caracteres. este fue mi post si les gusto entren en mi perfil donde tengo mis otros post de terror espero que les haya gustado les puse muchas para que tengan para leer cuando esten aburridos... gracias por leer y chau!!!!.

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Creepypastas sobre maldiciones (no lo leas si crees en esto)
ParanormalporAnónimo8/1/2013

Hola gente buena de taringa! les traigo un post con varias historias, maldiciones o cadenas como te guste llamarlas! XD empecemos... No leas esto Debes creerme. Tengo que darte un consejo y tú debes seguirlo sin preguntar: debes dejar de leer esto y pasar directamente hasta el último párrafo. Hazlo sin leer cualquier otro párrafo, y hazlo ahora. Por favor… confía en mí. Lo que ocurra ahora es completamente tu culpa. Fallaste la prueba y ahora estás en peligro. Yo no quería escribir esto, Ellos me hacen es escribirlo. Mis dedos están sobre el teclado, y tus ojos en estas palabras. Pase lo que pase, no mires hacia otro lado que no sean estas palabras. Continúa leyendo hasta que yo diga lo contrario. Y cuando te diga lo contrario, haz exactamente lo que diga. Porque si no lees esto exactamente como te estoy diciendo, morirás. Escucha cuidadosamente. Primero, debes saltarte el párrafo que le sigue a éste. Sin importar lo que hagas, nunca debes leer el párrafo continuo a éste. Debes ignorarlo completamente, evitando que tus ojos bajen hasta el párrafo que le sigue a éste. Prométemelo. Por el bien de los que te aprecian. Ésta es tu única oportunidad para redimirte por no haber confiado en mí hace un momento. Sáltate el párrafo continuo a éste, y haz lo que se te pida. El párrafo prohibido: Tenías que hacerlo, ¿no? Ellos sabían que lo harías. Nada de lo que intentes ahora hará alguna diferencia. Si hay personas a las que ames, llámalas. Diles lo que cualquier otra persona diría a sus seres queridos cuando sabe que está a punto de morir. Resuelve cualquier problema. Haz tus últimas labores. Porque desde este momento, te mantendrás con vida sólo hasta que puedas permanecer despierto. La próxima vez que duermas, será la última. Ellos te están mirando. Están escuchando tus pensamientos. Esperarán por ti; y cuando caigas dormido, Ellos vendrán por ti. Debes confiar en mí. Si te saltaste el párrafo de arriba, lo has hecho bien. Pero tus problemas aún no han terminado. Por haber confiado en mí durante la segunda pregunta, te has dado a ti mismo una oportunidad para vivir. Esto es lo que necesitas saber: Ellos te están mirando. Ellos están escuchando tus pensamientos. Ellos están esperando que cometas un error. Debes extraer la sangre de alguien a quien tú ames. Una gota, eso es todo, y colócala en tu lengua. Eso es lo que Ellos quieren. Es lo que necesitan. Ellos están dentro de ti ahora, y están esperando. Si por alguna razón en el transcurso del siguiente día hasta que caigas dormido no ofreces la sangre de tu ser querido, nunca volverás a levantarte. Sigue esta advertencia. Y nunca, nunca regreses y leas el párrafo prohibido. Confía en mí. Si seguiste mi advertencia del primer párrafo, bien hecho. Puedes dejar de leer ahora. Pero nunca, nunca te atrevas a regresar y leer los párrafos que te saltaste. Debes confiar en mí. Y por favor, deséame suerte. Estoy cansado. Tan cansado, no te imaginas cuánto… Pendiente de olvidar Fueron raros sucesos, sucesos que mi mente no ha podido procesar, aunque, sólo quiero olvidar… Mi nombre es Diego, estoy por entrar al segundo semestre de preparatoria. Les contaré mi situación, con la ayuda de un diario que encontré. Intenten comprender, intenten explicarlo. Estábamos un amigo y yo, recién pasamos a preparatoria y apenas eran vacaciones de verano (antes de clases). Nos entusiasmaba la idea de entrar a una escuela con gente y profesores nuevos, todo era diferente para nosotros. Todo estuvo bien, en vacaciones nos veíamos, salíamos, jugábamos videojuegos y tocábamos música, ya que él tenía una batería y yo unas guitarras y un bajo, los cuales nos turnábamos para tocar. Fueron de esos días en los cuales no ves el tiempo pasar, sólo te diviertes… a quién no le gusta divertirse así de bien. El tiempo se acabó, y con su fin, llegó el tiempo de estudiar. Las clases comenzaron más rápido de lo esperado, no nos dimos cuenta, pero nuestro entusiasmo hizo que no nos importara. La noche anterior al primer día de clases nos quedamos en su casa para conversar sobre lo que nos esperaba. La plática empezó conmigo. —Oye, Alan, ¿qué crees que vaya a pasar? —¿De qué hablas? —Pues, entramos a esto, que es como un nivel superior en nuestra vida, creo que tienes algo en mente de lo que nos espera. —Pues claro que tengo algo en mente. —Dime qué es. —No, olvídalo… —Anda, dime. —Es que… no quiero hablar de eso. —¿Por qué no? Habías estado muy emocionado. —Si, lo sé… —Entonces, ¿qué ha cambiado? —Fue…. fue este sueño que tuve ayer. —¿Qué fue? —Pues…. no te burles. Verás, yo estaba en un lugar extraño, lleno de gente, apenas se podía caminar. Después me di cuenta de que era… era una iglesia, y todos vestían formal. No conocía a nadie. De ponto, se acerca una persona, no se acerca mucho, sólo lo suficiente para hacerme saber que me estaba viendo, inmóvil, en ese sitio. El sujeto comenzó a reír, era como una risa sarcástica, y yo no entendía por qué. Me aterró demasiado ver y escuchar a esa persona, sentí todo el cuerpo entumecido, fue un terror, como si no fuese un sueño. Luego, se fue alejando, y junto con él la multitud, dejándome completamente solo… —¿Quién era él? —No tengo idea, sólo veía su silueta negra y unos ojos blancos mirándome. —Y… ¿eso cambió tu forma de pensar sobre lo que nos espera? —Es que no entiendes, no creo que sean buenas señales, eso me inquieta. —Por favor, no creas en todo lo que ves en los sueños… o en lo que crees que significan. —Está bien. —Bueno, vayamos a dormir. Tenemos que levantarnos temprano en la mañana si queremos llegar a tiempo a nuestro primer día de clases. Al día siguiente, había llegado la hora de ir a clases, pero Alan decía que se sentía mal, por lo que faltaría a las primeras horas. Pensé que quizás fue por lo de su sueño, pero no quise decirle nada y me fui a la escuela. Cuando por fin llegó a clases, no se veía mejor, un tanto más serio de lo común, no se arregló bien… Me dio la impresión de que sólo iba por compromiso, ya había perdido el entusiasmo del todo, así que me le acerqué y pregunté: —Oye, ¿estás bien? —Era obvio que no lo estaba. —Sí, ¿por qué no habría de estarlo? —contestó Alan, con un tono ligeramente nervioso. —Te ves mal, no parece que estés bien. —Es sólo que no quiero estar aquí, hay mucha gente. —Lo sé, es una escuela… Mira, terminando las clases te acompaño a casa, búscame en la salida, ¿de acuerdo? —Claro, no hay problema. —Sólo que para la salida, no lo vi por ningún lado, nunca me buscó. Al terminar unos pendientes que tuve, fui a su casa para ver qué le pasaba. Al llegar, pregunté por él, me dijeron que había salido justo después de llegar a la escuela. Supuse en dónde estaría. Alan y yo teníamos un lugar para relajarnos, platicar un rato, perdernos del mundo. Era una bodega, que tenía tiempo sin uso y estaba algo alejada, en un lugar donde no hay mucho movimiento, sólo algunas otras bodegas alrededor. No usábamos la bodega completa, sólo un espacio, como una oficina, muy espaciosa en la cual habíamos metido unos sillones y un par de escritorios para guardar unos cuantos juegos de mesa y cuadernos de dibujo; estos últimos eran míos, me gusta mucho dibujar. Sobre uno de los escritorios había una televisión vieja, la cual conectábamos a un generador y a veces jugábamos videojuegos en ella, y en las paredes había algunos pósters de bandas musicales pegados, eran dos de Nirvana, uno de Misfits, otro de los Ramones y uno de los Beatles, que era el preferido de Alan. Como lo imaginé, él estaba sentado en uno de los sillones que teníamos en el lugar. Estaba sentado y parecía que dormía como de costumbre cuando descansamos en ese lugar. Me acerqué a él, pero por un momento, algo me detuvo, un aire denso y la sensación de que alguien más estaba en la habitación; volteé para todos lados y no había nadie. Fue raro para mí, sentí miedo y lo sigo sintiendo al recordar esa sensación. De pronto Alan dio un salto del sillón y gritó muy asustado. —Alan, calma, soy yo. —Ya veo… lo siento. —No, yo lo siento, al parecer te di un buen susto. —Claro, pero no fue tu intención… —Oye, no me buscaste al salir de clases, ¿qué pasó? —Pues, me sentía mal, así que me apresuré y fui a mi casa. —Es aún por los sueños, ¿cierto? —Es que, no lo entiendes, me inquietó bastante, sobre todo… Oye, mejor vayámonos de aquí. —¿Qué ocurre? —Es… es que ya estuve mucho tiempo aquí dormido y quiero caminar. —Está bien. Parecía que el miedo era intenso, no podía verlo ni un segundo sin sentir su inquietud. Tenía que hacer algo, pero no sabía qué. Al día siguiente lo llevé a un parque, en donde se pudo relajar. Platicamos como siempre, él estuvo un tanto menos inquieto, logré distraerlo un poco, pero después de un rato me dijo que tenía cosas que hacer y se fue muy rápido del lugar. Pasaron los días, tres semanas para ser precisos, hasta que Alan volvió a tener esos sueños. Ahora se veía más asustado y nervioso que antes, así que le dije que iría a su casa a pasar la noche. Al llegar su tono de voz me inquietó un poco, no se escuchaba para nada bien, pareciera que estaba a punto de romper en llanto, mas nunca lo hizo. Temblaba lo suficiente como para darme cuenta y parecía que no había dormido en algunos días. —Hola, ¿qué tal? —Vamos Diego, como si no pudieras notar cómo estoy. —Lo siento, sí te ves mal. —Eso dijo mi madre, piensa que estoy enfermo, pero yo sé que no. —Me puedo imaginar, sÍ lo pareces, pero tenemos que cambiar eso. —Sólo necesito dormir un poco, llevo tres días sin poder dormir, de verdad estoy cansado. —Eso se nota, quizás deberías ir con alguien que te ayude con eso. —¿Hablas de un psiquiatra? —Eso creo… si esos sueños son la causa. —No, no creo que sea necesario, se me pasará, como antes. —Pero ahora parece que tienes más miedo que antes. —Sí, así es, pero no puedo hacer nada, sólo esperar que el miedo desaparezca. Oye, tengo que hacer algo, espera en mi habitación, enseguida voy. —Está bien, te espero. Así que fui a su habitación a esperarlo. Entonces, encontré un cuaderno que se asomaba por debajo de su cama; estaba un poco gastado, pero se veía que lo usaba mucho, entonces me puse a leerlo. Me sorprendió bastante, hablaba sobre sus sueños, sobre cómo se sentía, todos eran apuntes escritos por fechas. Al leerlos, debo admitir que me aterraron un poco sus apuntes, y en unas de las primeras páginas hubo unos que especialmente me alteraron un poco: «Septiembre 3: No sé quién o qué era, pero al verlo me sentí aterrado, era una presencia que no quisiera volver a ver, me hizo sentir un terror inimaginable. Desde entonces rezo para que no vuelva a aparecer en mis sueños». Supe al instante de qué hablaba, era aquella persona que vio en su primer sueño, sobre el cual me contó antes de nuestro primer día de clases. Unas páginas después hablaba de nuevo de esa persona. «Septiembre 18: Aún tengo presente la imagen de ese sujeto, no puedo olvidar su risa tan escalofriante, me hace sentir miedo cada vez que lo recuerdo. Me siento solo, vulnerable, está observándome quizás, pero cómo deseo que no sea así… sólo quiero olvidarme de él». Y así fueron algunos de sus apuntes, uno escrito cada vez con más miedo que el anterior. Al leer podía sentir cómo era que se sentía. Es como si guardara todas esas sensaciones en cada palabra del cuaderno. Seguí leyendo, hasta que de nuevo me topé con otro de esos en los que este tipo aparecía, pero era reciente, de hace dos días. «Noviembre 22: Lo he vuelto a ver, estoy aterrado, es como si me observara retorciéndome del miedo, es como si disfrutara mi sufrimiento, me tortura, lo disfruta cada vez más. Lo escucho reírse de mí, ahora son carcajadas, con esa misma mirada fija, fría. Cada vez está más cerca, lo siento. Siento que está conmigo en las noches, cada vez que me encuentro solo, siento su presencia, me observa de cerca. Se esconde, pero sabe que siento su presencia y que me atemoriza. ¿Por qué lo hace? ¿Por qué le es tan placentero aterrarme así? No lo sé, y quizás no lo sepa, sólo sé que no quiero que se acerque más, quiero que se vaya». En ese momento sentí cómo se entumeció todo mi cuerpo, no me pude mover y sentí a alguien detrás de mí. «¿Será…? No, no puede ser…», pensaba con un temor tan grande. Pero por más que quisiera mentirme, sabía quién era. Me armé de valor, solté el cuaderno y volteé tan rápido que me dio vueltas todo. Entonces, ¿qué fue lo que vi? Al momento no supe exactamente lo que pasaba. Fueron tantas sensaciones y sentimientos en un solo momento. Tanto miedo que no lograba mantenerme firme, no pensaba con claridad. ¿Qué fue lo que vi? Detrás de mí sólo había un espejo. Me dije a mí mismo, «¿qué, habrá sido sólo el espejo?», pero ¿cómo iba a ser el espejo? Aunque no había nada, lo sentí. Entonces fue cuando llegó Alan, muy alterado. Volteó a ver el cuaderno y me dijo: —No lo has leído, ¿verdad? ¿Cómo decirle que no? Eso era lo que había hecho, y por como me vi en el espejo, no creo que denotara lo contrario. —Sí, lo he leído, perdona si te ha molestado. —No tenías que haber leído eso, no tenías que… —Al leerlo comprendí cómo te sientes, eso es… —¡No entiendes! ¡No tenías que hacerlo! —Pero, ¿qué pasa? —Lo siento, Diego, no llegué a tiempo, no debí dejarte solo en mi habitación… —¿De qué hablas? —En serio lo siento. —Por favor, para de pedir perdón y explícame. —Ha sido él, me ha hecho escribir desde la primera vez. —Pero para… —¡Eso es lo que quería! ¡Quería que alguien lo leyera después, todo ha sido por él! —¡¿Para qué quería que…?! —¡Detente! No nos merecemos esto, por favor, ¡para! ¡Deja de reír! —Oye, ¿a quién le hablas? Entonces lo vi, mientras Alan se retorcía y se tapaba los oídos, lo vi por mí mismo, parado en una esquina de la habitación, con esos ojos blancos que penetran en tu mente, esa silueta oscura oculta en las sombras. Era él, no había duda. Entonces comencé a escuchar su risa escalofriante. Ya sabía por qué sufría tanto, y lo digo sinceramente, no creo que nadie soporte tal cosa, no es lo mismo hasta que lo ves con tus ojos. Aquel momento fue la media hora más larga de mi vida. No recuerdo el momento en el que me fui de ahí, pero recuerdo haber llegado a mi casa tanta intranquilidad que mi madre se asombró demasiado. —Por Dios, ¿estás bien? —me preguntó preocupada. —Sí madre, sólo… sólo estoy cansado. —Pues, ve a descansar, que te ves muy mal. Pero primero date un baño. —Está bien, lo haré enseguida… Estaba tan trastornado por aquellas imágenes en mi mente que no podía pensar en nada más, sólo en el miedo que seguía presente desde aquel momento, aquel ser tan escalofriante. Al día siguiente, sin haber superado lo ocurrido, me encaminé a la escuela. A la mitad del camino, mi madre me llamó al celular diciéndome que volviera, que tenía que hablarme de algo. Le pregunté qué era y me dijo que era sobre mi amigo, Alan. Al regresar, mi madre me esperaba en la sala, un tanto desconcertada, esperando que llegara. —¿De qué quieres hablarme? —Llamaron antes de que te fueras a la escuela. —¿Quién era? —La madre de Alan… resulta que… es duro decirlo, pero, Alan falleció. —¿De qué hablas? Recién lo vi ayer en la tarde. —Parece que se ha suicidado… Lo encontraron en su cuarto por la mañana. —Pero… no puede ser verdad, madre, no bromees así conmigo… —Lo siento, quisiera que no fuese verdad, pero… —¡No, madre! ¡No puede ser verdad! —Espera, su madre ha pasado hace unos minutos y te ha dejado esto. Parece que es una carta de Alan, es para ti. En ese momento tomé la carta y me fui corriendo de la casa. Fui a la casa de Alan, no lo podía creer, no podía ser verdad que mi amigo estuviera muerto. Al llegar a su casa, vi a la policía estacionada afuera; eso tenía que significar que había ocurrido algo grave. Mi madre decía la verdad, al parecer… Alan estaba muerto. Me traumatizó bastante haber vivido eso, no lo soporté, entonces huí a nuestro lugar, a la bodega que sólo nosotros visitábamos; tenía que alejarme de los demás. Al llegar, sólo vi cosas, recuerdos, que me daban nostalgia. Mi amigo, mi mejor amigo estaba muerto y no podía hacer nada al respecto. Me senté a llorar en uno de los sillones, no lo soportaba, era un dolor inmenso; pero lo recordé, Alan me dejó una carta, tenía que leerla, entonces lo hice. «Diciembre 7: Lo siento Diego, esto es tanto sufrimiento, espero que no te haga lo mismo que a mí, es que es tan terrible, no lo soporto, espero que no te enojes conmigo. No me disculpo por lo que haré, sino por lo que te hice esta tarde, te entregué a él. No fue mi intención, él me hizo hacerlo, no sabes cómo es… aún. Me hizo escribir cada sentimiento, sensación, cada visión que tenía, me hizo plasmar todo en esa estúpida libreta, la cual, un día antes, me dijo que tenías que leer. Por eso te dejé en mi habitación a solas, para darte el tiempo de hacerlo, pero un rato antes de que llegaras me había decidido a no mostrártela, entonces la arrojé al suelo, debajo de mi cama. Pero al llegar el momento no pude, no pude contra él. Ten cuidado, se adentra en lo más profundo de la mente y te hace sentir cosas horribles, nunca te lo hubiera deseado, ni a nadie. Se esconde en las sombras, en el ruido, hasta en tu reflejo del espejo y te observa, te causa un miedo insoportable. Me disculpo por eso, me siento tan arrepentido. No podía irme sin explicártelo, ya es muy tarde como para que pueda hacer algo para evitarlo, está hecho, él quería que lo leyeras para así poder entrar en tu mente, te he condenado, ahora sólo huyo de este horror. Te quiero, en serio… perdóname. —Alan». Me destrozó leer eso, no fue su intención, y ese sujeto provocó su muerte. Estaba tan enojado, no me podía contener, pero… de pronto tuve esa sensación, estaba conmigo. Era esa entidad que había llegado por mí, ahora yo sería a quien torturaría. Lo vi ahora más cerca, se estaba acercando a mí y me hacía ver visiones aterradoras, y lo escuchaba reírse de mí; era insoportable, tanto miedo y enojo se juntaban en mí, era terrible. Pasé semanas enteras de miedo constante, me torturaba cada vez que quería, tuve los mismos sueños horrendos que aterrorizaban por las noches a Alan. Comencé a liberar mis miedos dibujando… creo que no fue lo mejor, ya que los dibujos fueron como aquella libreta. Temo decir que él me ha obligado a escribir esto. Ahora me toca a mí decir «Lo siento», porque no me pude negar, lo entenderás, ya has leído lo suficiente como para que él entre en tu mente. Ahora te toca a ti, en serio lo siento, yo tampoco le deseaba esto a nadie, pero no tengo opción. No trates de ocultarte, será en vano; está en las sombras, oculto, está en cada ruido que escuchas, se convierte en tu reflejo del espejo, incluso podría estar justo detrás de ti en este momento. Sólo espero que no sea tan terrible lo que te hará, quizá se canse de hacernos sufrir… esperemos que algún día pase. Lanetli Metin Hola, mi nombre es Pedro Gonzales Montoya. Lo que están a punto de leer es un relato de algo que me pasó hace tres días, y quería compartirlo con ustedes. Estaba en mi casa, ese día estaba solo pues mi madre había salido a visitar unos parientes que venían de Estados Unidos. Estaba muy aburrido de estar en el ordenador, pero no podía hacer otra cosa porque el televisor estaba malo. Eran aproximadamente las 9:00 p.m., así que ya muy aburrido ingresé una vez más a Facebook para ver qué había de nuevo en la página de inicio; tenía una nueva notificación, alguien había publicado algo en mi muro. Me dirigí hacia mi muro y me encontré con el link de una página (https://www.lanetlimetin.net), que había sido posteado por un tal Lanetli que no era ni siquiera amigo mío; cuando intenté entrar a su muro para ver sus fotos, no pude ver ni una porque tenía perfil privado. Entré a la página, era una página muy extraña ya que no tenía absolutamente nada aparte de un texto, y de fondo estaba la imagen de una sombra, era como un hombre, pero se veía muy grande y parecía tener tres pies. Pensé que era una página muy estúpida, y que era una de esas cadenas estúpidas de Facebook. Como estaba tan aburrido me puse a leer, pero no puedo describir el texto, así que lo he copiado para que ustedes lo lean (este texto no es parte de mi relato y yo no lo he escrito): Lanetli Metin ¡HEEE!, ya has cometido el primer error, empezar a leer esto. Por ahora sólo te digo que no dejes de leer o lo vas a lamentar esta misma noche, no importa desde qué lugar ni en qué página lo leas, ¡estás frito! Jajaja, ahora te preguntas por qué lo vas a lamentar: cada persona que lee una sola palabra de este texto está maldita. Por más ridículo que te parezca, estoy viéndote en este mismo momento; me haz abierto las puertas desde que leíste la primera letra. Este texto existe desde hace mucho, Don Lucio ha ideado una manera fácil de ganar almas y me ha mandado a poner este texto en la red, de esta forma cada persona que lo lea será maldita y nos ahorramos el tiempo de hacer pactos estúpidos. Me da risa ver a los humanos pasar tanto tiempo en esa máquina sin sentido a la que llaman ordenador, no sé cómo tú puedes pasar tanto tiempo en esa cosa, como lo estás haciendo ahora. Estoy a escasos metros de ti, ¿te crees muy valiente leyendo esas historias?; pero apuesto a que no te atreves a asomarte por una ventana en estos momentos. Asómate por la ventana y me verás (te espero). ……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. Jajaja, de verdad creíste que me verías. Todo a su debido tiempo, todo a su debido tiempo. ¿Acaso no has pensado por qué sigues leyendo esto? Si de todos modos tu vida ya está maldita. Ahh… ¿estás esperando la forma de liberarte de la maldición? Te la digo dentro de poco, primero quiero que leas con la boca cerrada y sin acercarte tanto a esa cosa jajaja, desde aquí parece que estuvieras hipnotizado. ¡Muy bien! Estás pensando que esto es sólo un texto que fue escrito para asustar a la gente y hacer pensar a las personas que tienen un demonio cerca de ellos: déjame decirte que este texto cambia, puede que hoy leas estas palabras y mañana tu amigo lea otras, digamos que lo que lees en estos momentos son mis palabras casi a tiempo real, cuando lo leas de nuevo ya no estarán a tiempo real; pero puede que algún otro día de estos veas de nuevo un título que diga «Lanetli Metin» y las palabras que estén no sean exactamente estas mismas. Ya basta de parlas, me verás cuando estés completamente a oscuras; digamos que soy muy tímido y no me gusta que me observen mucho, la única diferencia de esto con las demás historias que has leído es que en ésta tendrás una prueba de que en realidad soy real y no es sólo una historia más. Cuando estés durmiendo haré mi trabajo y te arrepentirás de haber leído la primera letra; luego de esta noche tu alma le pertenecerá a Don Lucio y tu vida cambiará drásticamente. Esta cadena Lanetli existe desde 1970, y la única forma de librarse es hacer que otras dos personas lean este texto, ¡pero espera!, no es tan fácil, la paciencia de Don Lucio sólo da oportunidad a 2001 para que 4002 personas o más sean pactadas. Sólo ocupaba el alma de 4002 personas como plan original para inaugurar una nueva sala de tortura, y ahora que las ha obtenido, lastimosamente y para tu desdicha las 2001 personas que se podían liberar ya lo han hecho. El último fue Pedro Gonzales Montoya… Espero que les haya gustado nos vemos en otro post...!

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mini novela de terror
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ParanormalporAnónimo4/22/2012

HOLA! les vengo a traer la historia de elisabeth reed: Capítulo 1: Ella, el misterio. 25 de diciembre de 1990. – Centro de rehabilitación social McGregor. No tengo muchas pistas… cuatro asesinatos, una herencia y una mujer. Su nombre es Elizabeth Reed, se encuentra en un centro de rehabilitación debido a una extraña esquizofrenia que sufrió después de asesinar a su familia… fue una historia controversial, no hubo periódico que no hablara de ello. Los detalles fueron omitidos y muchos no creen en la historia. Hoy tuve la oportunidad de hablar con Elizabeth, los guardias fueron estrictos pero al final pude pasar. Era sorprendente ver a una mujer en ese estado, su cabello cubría parte de su cara, su único ojo visible estaba rodeado de moradas ojeras, su piel era blanca como la nieve y parecía bastante sensible. —Buenas tardes Elizabeth, mi nombre es William Works, soy editor de un periódico… — ¿Qué quiere? —preguntó con voz frágil. —Eliza, yo se que usted no mató a su familia… Elizabeth comenzó a murmurar palabras que no pude percibir. —I know a secret to you… (Sé un secreto para ti) —murmuró lentamente. — ¿Tienes algo que contarme, Elizabeth? —Ya es hora de que se valla… o podrá escucharnos. —dijo silenciosamente mientras comenzaba a llorar. Me limité a levantarme de mi asiento y poco a poco me fui alejando de aquella aterradora mujer. Capítulo 2: Creando evidencias de la nada. 26 de Diciembre de 1990. Dejé de pensar en motivos y me decidí a descansar. Elizabeth Reed no dejaba de ser un misterio, ¿Qué motivos tendría para asesinar a toda su familia? La mañana del 26 de diciembre me decidí a documentarme más. La información resultaba repetitiva y no tenía demasiadas fuentes para investigar. Conseguí dos periódicos, en la primera plana ambos se referían al trágico accidente. 1-“Mujer pierde el control y asesina a su familia, se desconocen motivos. La culpable se niega a hablar” 10/OCT/1990. 2-“Residente local comete homicidio en contra de su propia familia, se deduce que el agravio se cometió por golpe con objeto contundente en los cuatro asesinatos” 9/OCT/1990. Inmediatamente pensé en la herencia que el esposo de Elizabeth había dejado antes de su muerte. ¿Realmente Elizabeth asesinó a su familia para quedarse con el dinero? Sea como sea, la esquizofrenia no la dejó vivir. Me dirigí al centro de rehabilitación una vez más, el siguiente paso de mi investigación era la supuesta herencia que Elizabeth adquirió. Y sólo ella podría aclararlo. La recepcionista me miró de refilón y enseguida me dirigió la palabra. —Señor Works, no esperaba verlo tan pronto. —pronunció la recepcionista mirando una vez más los papeles en su escritorio. —Vengo a hablar con Elizabeth Reed, nuestra plática quedó inconclusa. —La paciente ha dejado la institución esta mañana. Le ruego que no la busque. —respondió. La miré sorprendido. ¡No podía irse! — ¿A dónde ha sido trasladada? —pregunté alterado. —No puedo proporcionarle esa información. Aún así, antes de irse Elizabeth me entregó esto para usted. — ¿Esto me ayudará a encontrarla? —pregunté desconcertado. —Señor Works, una vez más le ruego que no la busque. Miré por unos momentos la caja de madera color ocre que la recepcionista me había entregado y luchando contra mi propia curiosidad, me resistí a abrirla. Guardé la caja en mi maletín y con una sonrisa dibujada en mi rostro salí por la puerta principal. Comenzando una vez más. Capítulo 3: La familia y el mensaje. 27 de diciembre de 1990. Toqué las comisuras de la caja lentamente, aún invadido por la curiosidad de saber que guardaba en su interior. No era muy pesada y tenía figuras religiosas talladas a mano. Me aseguré de estar totalmente solo en mi apartamento, cerré las cortinas y encendí solo una tenue luz de lámpara de escritorio. Poco a poco abrí la caja, con cuidado de no maltratar su interior. La caja guardaba una fotografía tomada recientemente junto con un libro y una carta. La emoción era cada vez más fuerte, ignoré toda sensación de peligro y tomé el tercer objeto. “Terminará… Los periodistas quieren atacar a mi familia, poco a poco han cubierto mi boca hasta silenciarme. La única manera de romper con los rumores es terminar el trabajo yo misma. Me duele mi decisión, pero solo así terminará la pesadilla”. Rescate el recuerdo… Señor Works… usted debe ayudarme. En la caja he puesto una fotografía… es mi familia dos días antes del incidente, como usted sabrá, cuatro de las personas de la fotografía fueron asesinadas. La quinta persona, fue un testigo… El libro, el libro de la caja… úselo a su conveniencia. Sí, Confío en su inteligencia. No me busque, o puede no encontrarse a usted mismo. -Elizabeth Reed. Miré la fotografía con detenimiento, ¿un testigo? Mi cabeza se inundó de ideas sobre los presentes en el retrato. Pronto algo llamó mi atención… ¡La fecha de la fotografía y la información de los periódicos no coincidían! Capítulo 4: Una visita inesperada. 28 de diciembre de 1990. A la mañana siguiente volví a tomar la caja que reposaba sobre mi escritorio, tomé el libro y comencé a hojearlo. “El libro… el libro de la caja úselo a su conveniencia” fueron las palabras de Elizabeth sobre el segundo objeto. Las páginas eran amarillentas y bastante sensibles. Pronto la calma se vio interrumpida por fuertes golpes en mi puerta. — ¡William! ¡Te ordeno que abras la puerta! —gritó un hombre. Sin pensarlo dos veces, tomé bruscamente el libro junto con la caja y los lancé debajo de mi cama. Abrí la puerta de un tirón para encontrarme con el dueño de la empresa en la que trabajaba. —Señor Smith… ¿qué le trae a mi casa a estas horas? —pronuncié con un ligero jadeo. — ¡No juegues conmigo, Works! ¡Dame la caja! —gritó golpeando la puerta. ¿Qué sabía él sobre Elizabeth y la caja? Smith entró precipitadamente a mi apartamento empujando mis pertenencias mientras su mirada recorría toda la habitación. — ¡Te dije que me des la caja, Works! — No sé de qué me está hablando —pronuncié intentando guardar la euforia, el primer paso era no levantar sospechas. Smith miró a mi escritorio y las comisuras de sus labios se encorvaron hasta formar una sonrisa. ¡Olvidé guardar la foto! Grité en mi interior. —Works… deja de jugar al imbécil conmigo. —rió mientras sostenía la fotografía antigua. Tragué saliva bruscamente, me ruboricé ante la siniestra sonrisa de mi jefe. —La… la encontré en el centro de edición… Smith volvió a reír mientras despedazaba la fotografía frente a mí. —Works… entre menos evidencia… es mejor. —concluyó. Capítulo 5: Recopilación, camino a la voluntad. 28 de diciembre de 1990. Aún aturdido por la visita de Smith, me recosté en mi cama, cerré los ojos por unos momentos y comencé a generar mis hipótesis. ¡La herencia! Elizabeth quería que buscara motivos para seguir. Claro, podría verme en la posibilidad de ser millonario. Tomé el libro una vez más y observé la primera página, hablaba de teorías hidráulicas y apartados matemáticos, perdí el interés y lo dejé reposar una vez más. ¡Una de mis pistas está hecha pedazos y en el bolsillo de Smith! Ahora nunca sabré quien es el testigo que en la carta se mencionaba. ¡Pero qué estupidez! ¿Qué esperaba Elizabeth que hiciera con tan inútil material? Caminé por mi apartamento intentando conectar las evidencias que tenía, los resultados terminaban en una inminente pérdida de atención. Totalmente abatido, salí de mi apartamento para darme un respiro, las luces navideñas me provocaban náuseas. ¿Qué relación tenía Smith con la historia? ¿Acaso está en busca de la fortuna de los Reed ahora que Elizabeth está fuera del tablero? O tal vez solo está ocultándonos lo inevitable. Regresé a mi apartamento aún sin ideas, tomé asiento en mi escritorio y volví a examinar la caja, las yemas de mis dedos recorrieron los tallados religiosos y miré en su interior. Aún sin pistas. Tomé la carta del fondo y comencé a leerla una vez más, la letra manuscrita de Elizabeth era bastante buena como para ser escrita por una mujer enferma. Mi mirada recorrió hasta la más pequeña letra escrita. Vi el esfuerzo de Elizabeth en las marcas del bolígrafo. Los ojos se me abrieron como platos al ver un detalle en la carta. ¡Las primeras letras de cada párrafo formaban la palabra “tres”! Tomé rápidamente el libro antiguo e inmediatamente me dirigí a la tercera página. Entre los apartados de hidráulica se encontraba la dirección del panteón de St. Louis. Capítulo 6: Una visita a St. Louis. 29 de diciembre de 1990. Los tonos anaranjados del amanecer mostraban un nuevo día, era diferente a los demás, esta vez tenía un objetivo donde buscar. Repasé la dirección del panteón… necesitaría solo un par de horas para llegar. No desayuné para no perder tiempo, tomé las llaves de mi automóvil y me dirigí a la editora del periódico. Rachel, la recepcionista y amiga mía me dedico una sonrisa antes de cruzar por la puerta. — ¡Hola preciosa! —saludé con una sonrisa. Rachel se encogió en hombros por unos instantes. —Will… qué sorpresa verte una vez más. —He estado ocupado, tengo una nueva investigación. —respondí seguro. Ante el silencio de Rachel, me decidí a subir a mi planta de trabajo. — ¡Will! —Gritó Rachel —No puedes pasar. Giré mi cabeza rápidamente en reacción. —Smith te despidió —continuó con la mirada baja —realmente lo siento, no quiere dar explicaciones. Me ahorré las maldiciones porque sabía que algo así ocurriría, Smith me quería fuera del camino. —Regresaré después, tengo asuntos que atender. Mi coraje se vio inundado por una recurrente vergüenza, caminé a la puerta principal, incapaz de girarme para ver la expresión de Rachel. Esta vez sabía dónde ir, develaría los secretos de Smith con lo que Elizabeth me había proporcionado. El panteón de St. Louis era un lugar lúgubre, las ramas de los árboles estaban secas y el pasto estaba quemado, teñido de un color amarillento. — ¡Usted! —Gritó un hombre a mis espaldas —Este lugar es privado. —Soy editor del periódico local, he venido a una investigación de campo. El hombre se mostró confuso ante mis palabras. Su larga barba blanca y ropa raída lo describía como el velador del panteón. —Da igual, haga lo que quiera… ¡pero no moleste a los muertos! —dijo mientras se alejaba lentamente de mí, aún susurrando. Caminé por los pasillos que formaban las lápidas en orden alfabético, recorriendo mi mirada en todas ellas. No fue difícil encontrar el lote familiar de los Reed. ¡Y pensar que toda su familia yace aquí! Sabía que no llegaría más lejos si no comenzaba mi investigación en el panteón de manera más “profunda” Así que lo siguiente fue en contra de mi propio código moral. “Janine Reed” Comencé a excavar violentamente con mis manos, mis dedos no tardaron en sangrar. El frío de invierno me abrumó, poco a poco dejé de sentir el dolor en mis manos. Pudieron haber pasado horas… incluso días. Una superficie solida me impidió continuar… lo había encontrado. La herencia estaba frente a mí. Gemí de dolor en cuanto miré que mis manos estaban totalmente cubiertas de sangre, proferí un grito y poco a poco quité la tierra sobrante del ataúd. Usé las últimas fuerzas que tenía para abrirlo… No había cuerpo… en su lugar reposaba una pila de juguetes. Rompí en lágrimas al no poder contenerme más. Al fin lo había entendido… Capítulo 7: La verdad y como alejarse de ella. 29 de diciembre de 1990 Inhalé lentamente terminando con una violenta exhalación. Me levanté con la mirada fija en aquella pila de juguetes y poco a poco me alejé de la tumba. —Elizabeth… —susurré. Caminé rápidamente hasta mi auto, el velador me observó sorprendido mientras salía del panteón. Necesitaba comprobar mis deducciones hablando con la única mujer que podría notar mis errores. Llegué al centro de rehabilitación estacionando mi automóvil en el lugar de discapacitados, el policía comenzó a maldecirme mientras salía de él. Poco a poco se acercó a mi impidiéndome el paso. — ¡Lárguese, idiota! —grité. El policía intentó someterme y esposarme, pero mi reacción fue puñetazo en la cara, su nariz comenzó a sangrar. Entre la distracción de sus gemidos, accedí una vez más al lugar donde comencé. Me acerqué a la recepcionista que miraba atentamente mis manos ensangrentadas. — ¿Dónde está Elizabeth? —grité. —Señor Works, ¡cálmese! — ¡Te hice una pregunta, mujer! —Levanté la voz— ¿Dónde está Elizabeth? ¡Responde! — ¡Ya le dije que no puedo decírselo! ¡Señor Works, llamaré a seguridad si no se retira ahora mismo! — ¿A quién? ¿Al inútil que está sangrando en mi automóvil? La recepcionista dibujó la preocupación en su rostro mientras miraba fijamente mis ojos. — ¡Dime donde está Elizabeth… o te vas a arrepentir! La recepcionista tomó papel y rápidamente comenzó a escribir con el bolígrafo de su escritorio. —Tome, ya tiene lo que quiere… ¡ahora lárguese! Doble el papel en mi bolsillo y salí del hospital evadiendo al policía, me dirigí a la editora del periódico. — ¡Rachel! —Grité —necesito tu automóvil. —Will… ¡Oh Dios mío! ¿Qué te paso en las manos? —preguntó sorprendida. —Te contaré después, ¡necesito tu automóvil! —repetí rápidamente. Rachel tomó las llaves de su bolso y me las entregó. Mi vista captó rápidamente un listón negro en la recepción. — ¿Qué sucedió? —pregunté alterado. —Will, Smith murió en su suite. Tiré las llaves en una reacción de sorpresa. —Qu… ¿Qué paso? —tartamudee. —Lo asesinaron —respondió en sollozos. Recogí las llaves del piso y salí rápidamente de la editora. Llegué a la iglesia de St. Patrice, dirección que marcaba el papel. Era una enorme construcción barroca. — ¿Dónde está Elizabeth Reed? —pregunté en voz alta. —Guarde silencio… este es un lugar sagrado. —respondió el pastor mientras señalaba el confesionario. Me acerqué temeroso a la mujer cuya cara estaba cubierta. — ¿Elizabeth? La mujer volteó lentamente hasta cruzar su mirada con la mía, su piel mortecina quedó a la luz de los vitrales. —Dígame si ha llegado lejos, señor Works. —Se la verdad… ¡deja de jugar al tonto conmigo! —grité. Capté la mirada de varios seguidores, el pastor se dirigió a mí. Elizabeth dibujó una sonrisa mientras su espalda se encorvaba, comenzó a reír. Capítulo 8: El horror de saber ver. 29 de Diciembre de 1990 Vi con terror la imagen de Elizabeth, di un respingo y caí sobre mi espalda. Los seguidores en la iglesia comenzaron a gritar, muchos salieron corriendo y muchos otros comenzaron a rezar. El ambiente se tornó frío, demasiado frío. Elizabeth comenzó a gritar palabras en latín mientras su piel comenzaba a rodearse de heridas sangrantes. Pronto estuvo erguida frente a mí. —¿E… Elizabeth? —gemí en un intento de articular palabras. Comencé a sentirme aterrado, las personas restantes comenzaron a correr, el pastor se encontraba de rodillas. — ¡Lárgate, lárgate! —gritó el pastor. Elizabeth lo miró atentamente mientras dibujaba una sonrisa, caminó hacia él y comenzó a acariciar su cara dejándola cubierta de sangre. El pastor cayó desmayado. —No… ¡no me hagas nada! —rogué. —William… por ti estoy aquí —pronunció con voz grave. —Tú… ¡tú no eres Elizabeth Reed! Elizabeth se acercó a mí mientras murmuraba palabras conocidas. —Entre menos evidencias… es mejor. Y todo se volvió oscuridad… Lo siguiente fue escuchar pasos y conversaciones. — ¿Está bien? —Pronunció la voz de Rachel. —Fue un accidente menor, señorita. Solo necesita descanso. Abrí los ojos lentamente, la luz blanca me deslumbró. — ¿Will? —Rachel… ¿qué hago aquí? —pregunté con un palpitante sentir en mi cabeza. —Accidente menor, en mi automóvil. —rió. Hice una mueca al escuchar las últimas palabras. —Donde… ¿dónde está…? ¿Dónde está la mujer? —Sé que te refieres a Elizabeth… no has dejado de hablar de ella. —Tengo que ir a St. Patrice. —Dije mientras hacia un es fuerzo por levantarme, me encontraba conectado al oxígeno y mis manos estaban vendadas. —Will… tranquilo… irás conmigo. Comencé a llorar al sentir la impotencia de estar en una cama. ¡Esa mujer no era Elizabeth! ¡No lo era! Y nadie me iba a creerme. —Odio este chiquero del gobierno, vámonos de aquí. Logré salir del hospital el mismo día, los doctores concluyeron que solo tenía una leve contusión en la cabeza. Rachel me llevó a mi apartamento, pero yo sabía donde quería estar. Después de largos intentos logré que Rachel me dejara solo, el negro manto nocturno ya cubría la ciudad. Tomé el autobús al panteón de St. Louis una vez más. El velador ya no protegía la entrada. Los árboles eran aún más aterradores, por un momento sentí que formaban burlas y el rasgar de las ramas provocaba risas. Y esto fue lo que vi en las lápidas de la familia: “Janine Reed” “Jacob Reed” “Marie Reed” “James Reed” “Elizabeth Reed” Caí sobre mis rodillas deseando dejar de pensar. Capítulo 9: Mis conclusiones. 31 de diciembre de 1990 –Fragmento final– No sabía en qué tipo de situaciones me veía inmerso, correr ya no era una opción. ¿Quién era yo para enfrentarme contra algo mucho más grande que mi voluntad? Tomé el libro que Elizabeth me había dado y me dirigí a las últimas páginas amarillentas. No había escrito sobre ellas. Tampoco sabía cuánto iban a perdurar mis recuerdos… en caso de ser efímeros, los grabaría para aquellos ingenuos cazadores de historias. Tomé una bolígrafo fuente de mi escritorio y lo presioné fuertemente contra mis yemas. Una gota de tinta cayó sobre el papel. Comencé a redactar: Smith: Presidente de la editora de periódico, un exitoso magnate que comenzó su carrera a los 24 años, mi jefe. Que encuentre el descanso. Estuvo relacionado con el caso de Elizabeth, guardó los secretos hasta el momento de su inesperada muerte. Smith, asesino de una familia entera, dejó sus huellas en el acto al querer destruir las pruebas. Él y la mujer esquizofrénica buscaron la herencia deshaciéndose de toda la descendencia. Sus planes no fueron planeados y terminaron encontrando que la herencia, no era más que el juguetero de Janine. Rachel indagó en registros públicos haciéndome saber que el nombre de la mujer era Helmett Faye. Helmett Faye: Internada del centro de rehabilitación social McGregor, padece de esquizofrenia y acusada de estigma. Sus mentiras se disfrazaron con el nombre de la difunda Elizabeth Reed. Me encargó una tarea. Encontrar las pistas que llevaban a la herencia para poder inculparme y quedarse con el botín, una pila de juguetes no parece tan costoso como el rumor. Helmett habló sobre un testigo en la foto, su objetivo era desviarme de la verdad sobre el asesinato de Elizabeth. La testigo, era la misma Elizabeth Reed, la mujer a la izquierda de la foto. Jamás sospecharía de un muerto, ¿no es así Helmett? Los periódicos y la familia Reed: Jamás se dio un veredicto acertado del incidente, con Smith a la cabeza, los periódicos se dedicaron a callar mientras se planeaba el siniestro plan. Puedo suponer que Smith rechazó los planes de Elizabeth. El darle pistas al editor del periódico silencioso, no es una buena idea, ¿verdad? La alucinación: No tengo explicaciones convincentes para este suceso, puedo deducir que mi preocupación prevaleció más allá de la realidad. Si termino pronto… ¿me perdonarás, Rachel? Terminé dando un suspiro mientras cerraba el libro, dejé el bolígrafo fuente en mi escritorio y volví a encerrar los recuerdos en la caja. Descanso, ¡dulce descanso! Conducí hasta el panteón de St. Louis con una ofrenda de paz en mis manos. Vi la tumba de Janine cerrada una vez más. Miré fijamente las lápidas y ofrecí un ramo de rosas blancas al lote familiar. Y si termino pronto… ¿ustedes también me perdonarán? Regresé sobre mis pasos y no me atreví a mirar hacia atrás. FIN 11 de octubre de 1990 –Capítulo Especial- Residencia de la familia Reed. Yo sabía que algo no estaba bien, el día estaba nublado y estaba a punto de llover. Un escalofrío tocó lentamente mi espalda, me estremecí. — ¡Elizabeth! —gritó James, mi marido. —Ya casi estoy lista —respondí. Me miré en el espejo una vez más, explorando con la mirada las notables ojeras de mis ojos. Escuché personas correr en la planta baja de la casa. — ¡Jacob! ¿Cuántas veces debo decirte que dejes a tu hermana? —gritó James en un hilo de voz. Inmediatamente Marie comenzó a llorar. — ¡Calla a esa niña, Elizabeth! —ordenó. Suspiré y me levanté mirando a mi hija más pequeña. —Tranquila, Marie. —Sonreí —ya casi nos vamos. Entiende que tu padre está algo molesto por… bueno, tú sabes. Cambiarse de casa no es sencillo. Marie cerró los ojos lentamente, como si mis palabras se convirtieran en una suave canción de cuna. Pasé mis dedos por su delicado rostro de porcelana. No, mi vida no era un infierno. Experimentaba todo tipo de situaciones maritales. ¡Esto es parte del trato! Mi preocupación se debía especialmente a las relaciones profesionales de mi marido… casi no estaba en casa, y cuando lo estaba, hablaba de importantes inversiones en la prensa. Nunca estuve de acuerdo con aquellos pensamientos capitalistas… nuestras pláticas siempre terminaban en discusiones. — ¡Smith nos espera, mujer! ¡Date prisa! Y ese era su nombre… Smith Thompson. No confío en desconocidos… mucho menos cuando se trata de dinero. Bajé por las escaleras para encontrarme con James. —Aún no estoy del todo convencida con este trato, James —susurré. — ¡Debes confiar en mí, Elizabeth! Ese hombre nos llevará la cima de la prosperidad. Le dediqué una falsa sonrisa. — ¿Desde hace cuanto lo conoces? —pregunté con la mirada baja. — ¿Smith? Te he dicho que su madre era amiga de la mía. ¡Nos conocemos desde que éramos unos niños! — ¿Y la mudanza? ¿Realmente es necesario irnos? —Trabajaré como supervisor en el periódico local. Debemos estar más cerca de la empresa. ¿Acaso no crees que realmente lo valga? Janine y Jacob se acercaron mirando a su padre. James los miró con lágrimas en los ojos y pronunció: —Les prometo que las cosas cambiarán… se los prometo. Hice una mueca ante las palabras de mi marido… ¿Las cosas cambiarían para bien o para mal? Pero yo sabía que hacer… una manera de no perder todo en caso de una estafa, cambié los papeles de herencia y los puse a disposición de Janine… ella decidió si la herencia eran dólares o cualquiera de sus pertenencias, así no podrían quitarnos lo que por tanto tiempo luchamos. —Vámonos —susurré. James se levanto de su asiento y con un suspiro se dirigió a la puerta. Y todo fue muy rápido… Un hombre derribó la puerta con un martillo en la mano y la cara cubierta. Golpeó a James con el arma justo en la cara, James cayó con la nariz destrozada, totalmente inmóvil. — ¡James! —grité. El hombre dirigió su mirada a mí y corrió hacia Jacob. — ¡No! ¡No lo toques, imbécil! Corrí detrás del hombre y quité la máscara que llevaba. ¡El atacante era Smith! Comencé a golpearlo con todas las fuerzas de mi alma, no deje de gritar y las lágrimas comenzaron a brotar. Smith golpeó mis rodillas y caí al suelo, comencé a arrastrarme hacia él. ¡No tocaría a mis hijos! Tomó a Jacob por el cuello mientras gritaba. Intentó desesperadamente liberarse de sus brazos. Smith dirigió un golpe directo a su estómago y cayó sobre su cabeza. Smith comenzó a golpearlo aún estando inconsciente. Grité con todo el aire que mis pulmones aguantaban. ¡Oh Dios, despiértame de esta pesadilla! ¡Dime que solo es una horrible pesadilla! Janine corrió gritando y llorando pero el hombre destrozo su cuello en un movimiento violento. Por último se dirigió a Marie… desgarré mi garganta, ¡me sentía impotente! ¡Mi familia! ¡Mi familia estaba muriendo ante mis ojos! Dejé caer mi cabeza y en un momento dejé de escuchar los llantos de Marie… Comencé a llorar a tal grado de ahogarme. Miré lentamente al hombre… mi casa se había convertido en un horrible escenario de sangre… Smith sacó un revólver de su abrigo, y pronunció: —Elizabeth… entre menos evidencia, es mejor. El revólver gritó su estruendo letal y todo se convirtió en oscuridad... Espero que les haya gustado!

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Varias Creepypastas Para No Dormir!!! Sin Imagenes.
Varias Creepypastas Para No Dormir!!! Sin Imagenes.
ParanormalporAnónimo4/23/2012

Hola !! hoy les traigo varias creepypastas sacadas de muchos sitios para que ustedes taringeros no puedan dormir! muajajajajajja no puse imagenes ya que muchas personas las odian como yo jaja xD estas son: COUNTER STRIKE: EL SERVER DEL INFIERNO Hola, mi nombre es Luciano Aran y esta historia paso realmente, yo la vivi. Bueno, solo fui un espectador en todo lo sucedido y tuve suerte de no ser la victima. En el 2008 yo tenia un amigo llamado Fabricio que era unos 3 años mas grande que yo, en aquel entonces el tenia 15 años y yo 12. El era una persona que jugaba mucho al Counter Strike, le encataba jugarlo pero un dia el estaba navegando por la pagina de Clanco donde siempre hacen propagandas a servers, entonces puso una IP de un server llamado El server del infierno, Fabricio era muy curioso como yo y quizo entrar en el server y mientras yo lo miraba colocar la IP mientras todo se cargaba pero paso algo inesperado. A mitad de la carga, arriba de la barra aparecio en un color rojo una frase que chorreaba y parecia escrita con sangre: "Hola soy el diablo y tras estas palabras te advierto que estas poniendo en peligro tu vida, no habra vuelta atras" Yo por el susto sali corriendo a mi casa ya que odio este tipo de cosas por que me dan mucho miedo. Al dia siguiente todo era tranquilo y soleado, todo se mantuvo asi hasta las 4 de la tarde cuando vino Fabricio a mi casa, me sorprendio mucho verlo palido como fantasma y era depresivo verlo en ese estado, estaba palido y frio. Mi mamá se sorprendio al verlo asi y llamo a su casa pero la linea estaba cortada entonces mi madre y yo nos sentamos en la mesa para prepararle un cafe a Fabricio, ni bien agarro la tasa se le cayo de la mano, despues de eso Fabricio puso una cara de enojo muy forjada y entonces nos comenzo a explicar lo que habia sucedido. Fabricio tenia una voz aguda que se asemejaba a la de un cantante de pop, pero esta vez estaba con una voz tenue y temblorosa lo cual era impropio de el. Con esa misma voz tetrica nos explico todo el problema, lo primero que dijo fue: "Tenias razon Luciano, debiamos salir corriendo del lugar. Lo primero que vi fue lo mismo de siempre, elegir bando y soldado. Pero habia algo extraño, una vez que elegi el bando de policia no me salio uno de esos tipicos para elegir, apareci yo en esa lista como unica opcion pero me lleve un gran susto." En ese momento la voz de Fabricio se hizo mas fuerte y ronca. "En la lista estaba el nombre de toda mi familia, mi mamá, mi papá y mis hermanos. Al principio pense que era casualidad pero me equivoque, yo pase eso de largo y segui jugando. Entonces mee ncontre con uno de los enemigos y le estaba temblando el rifle a pesar de que yo solo contaba con una pistola, el tenia un rifle de francotirador y me estaba apuntando en la cara, decidi matarlo con cuchillo para ahorrar balas. No pude evitar ver que se le caina las lagrimas al que iba a matar, cuando lo mate salio un grito estremecedor, no pareica venir del estereo y cuando vi el nombre tenia el nombre de mi hermano mayor, Diego, el trabajaba en una oficina. Tras esto escuchamos sonar el telefono y a mi madre girtarnos a mi y a mi hermano menor Sebastian de 11 años, nos reunimos todos y al parecer Diego habia sido asesinado a puñaladas y de alguna manera estaba llorando. Mi madre dijo que no salieramos de casa y que cuidara a mi hermano, yo casi llorando volvi al Counter y lo que vi me dejo sin palabras. Donde habia muerto esa persona habia encontrado un mensaje escrito con sangre: "Ya as matado a uno, faltan tres y quedaras libre de tus cadenas" yo no entendi y segui jugando. Aparecieron 2 terroristas en el Counter pero como antes, no me dispararon, escuche que se abria la puerta y era mi padre que venia del trabajo feliz como de costumbre, venia con una sonrisa en su rostro y nos saludo a mi y a mi hermano. Como el era fan del Counter Strike al igual que nosotros se sento a ver como jugaba. Entonces dispare a uno de los terroristas al que mate de un tiro en la pierna pero aparecio un mensaje que decia: "No murio por el disparo". Un lamento muy agudo se escucho en la habitacion y nos entro a los 3 un escalofrio enorme, mi padre era mas cagon que mi hermano de 11 años pero el dijo que no hiciera caso. Segui jugando y dispare en la cabeza al terrorista que quedaba y mi padre cayo de su silla, cuando mi hermano y yo lo levantamos notamos que tenia un agujero en la cabeza. Mi hermano estallo en lagrimas al ver esto y yo vomite del asco que me dio esa imagen, llore de la tristeza por la muerte de mi padre, cuando iba a llamar a la policia sucedio algo curioso, la policia nos llamo a nosotros para notificar que nuestra madre murio en su auto debido a una lesion en la pierna que hizo que perdiera el control del auto y saliendo de la autopista" Fabricio era muy perspicaz por lo que se dio cuenta que lo que decia aquel mensaje era terminar con todo y con las ataduras para salir del sueño, al menos eso penso. "Cuando fui a buscar a Sebastian, el ultimo terrorista, resulto que en el extremo superior derecho aparecia el icono de suicidio. Deje de esuchar el llanto de mi hermanito, me voltee tembloroso y lo que vi fue horrendo. Mi hermano estaba degollado por unas tijeras en su mano y otra isnertada en la garganta, pero no se puso mal, al contrario se alegro y empezo a reir a carcajadas y pense que al morir todos reviviremos en la siguiente partida como es de costumbre en Counter, pero lo que vi me dejo helado. Vi que donde decia terrorista, la lista de nombres estaba en gris como si fueran espectadores, me sente y encontre a todo el bando enemigo junto y leii los mensajes que decian: Diego: ¿Por qué me mataste hermano? ¿qué te hice para que me hicieras esto? El personaje salio de la lista, mi madre decia: Debi haberte prohibido ese juego, ahora eres un maldito asesino. ¡No eres mas mi hijo! Mi padre: Nunca me lo hubiera imaginado... Yo tembloroso estaba preparado para leer la ultima oracion, pero me sorprendi de lo que paso, hablo por el estereo como si tuviese microfono y mi hermano menor dijo: Estamos contigo y vamos a vengarnos, te mantendremos en esta casa y si te vas te matamos" Entonces Fabricio cerro los ojos y nos dejo de contar. Mi madre estaba palida y se alarmo al ver a Fabricio estallar en lagrimas, poco despeus levanto la mirada y empezo a llorar sangre, dijo: "¡Me liberare de estas ataduras!". Yo conocia bien a Fabricio y sabia lo que estaba por hacer, salte de la mesa pero como el era mayor que yo me dio un puñetazo en el estomago y cai al suelo, esta vez el lloraba y gritaba "¡Terminare con esto!". Se suicido con los utensilios de la cocina, se clavo un tenedor en el ojo y como no encontraba los cuchillos se desespero tomando una cuchara golpeandose la garganta hasta abrirsela. Mi madre estaba llorando asustada y yo no podia respirar de aquel puñetazo, vi morir a mi mejor amigo como si nada y no pude ayudarle. Mi padre llego 10 minutos despues y al ver esto llamo a la policia. Pasaron 2 años y ahora tengo 14 y nunca podre olvidar aquel evento. SlenderMan Después de despertar, con un sobresalto, la chica permaneció en cama unos segundos más. Alcanzando el interruptor de su lámpara, trató de recordar, exactamente, que era lo que había robado su dulce sueño. No pudo, se incorporó. Comprobó la hora en su teléfono, soltó un bufido al ver que era la medianoche, la hora de las brujas. Sabiendo que el sueño la evadía, dejó su dormitorio y se dirigió a la cocina, con una buena taza de café en su mente. Al pasar por la puerta principal de su casa, sintió un escalofrío como fuego líquido pasar por su espina. Es sólo el invierno, se dijo, centrándose de nuevo en su taza de café. La medición de las cucharadas, agua, y preparar la taza la mantuvo ocupada, pero, mientras el líquido oscuro hervía, no tenía nada en qué ocupar su mente. El escalofrío regresó y ella no podía dejar de mirar a sus espaldas en dirección a la puerta principal. Estaba ahí, la puerta, tan inocente como siempre. El cerrojo estaba todavía en su lugar y no podía ver nada malo en él. Volviendo a su café, ella hizo todo lo posible para olvidarse de la sensación. Con la taza en la mano, caminó de nuevo hacia su dormitorio. Mientras pasó por la puerta principal, decidió dar una rápida mirada por la mirilla, eso ayudaría a calmar su mente inquieta. El frío empeoró con cada paso que daba hacia la puerta, mientras más se alejaba de la seguridad y el calor de sus mantas. Apretó la mano libre contra el frío metal de la puerta, y respiró hondo antes de llevar el ojo a la mirilla. Al principio, sólo pudo ver oscuridad y de alguna manera parecía revolverse en sí misma. Cuando ella parpadeó sorprendida, el vacío se desvaneció... deseó que no lo hiciera. En su lugar, allí estaba lo que podía adivinar, un ser que alguna vez fue un hombre. Las extremidades eran largas y difícilmente humanas, con juntas voluminosos en sus varios brazos, no muy diferente de las ramas de un árbol. La criatura tenía un traje negro, haciendo la cosa, de alguna manera, más terrorífica para ella. Lo peor de todo, sin embargo, era la cara infernal de aquel ser. Ella se apartó de la puerta con la mano aún presionado la perilla. La taza de café hirviendo cayó, el líquido ardió sobre las piernas desnudas, ella cayó hacia atrás y trató de arrastrarse lejos de la puerta. Sabía, de alguna manera, que su mente no la estaba engañando. A medida que se arrastraba lejos de la puerta, vio algo, tan negro como el vacío, como una serpiente que se colaba bajo la puerta. Ella estaba atrapada entre el instinto de huir y la urgencia de no darle la espalda a la puerta. Cuando la puerta retumbó, el impulso de huir se apoderó de ella y resbaló sobre el líquido, aún caliente que derramó, mientras trataba de regresar a su habitación. Sabía, en el fondo, que ella estaba en un callejón sin salida, pero tenía que alejarse de la puerta. Estaba a medio camino por el pasillo cuando oyó la puerta, que antes estaba con seguro, desbloquearse y abrirse. Ella gritó y se escondió detrás de una pared, mientras temblaba por el horror. Luego de eso, hubo sólo oscuridad. "Nicole?" Una cálida voz masculina, sacó a la mujer de su ensimismamiento. Cuando volteó, se encontró con uno de los médico de su hermana. Ella asintió,sin saber si debía o no decir algo, o incluso sin saber si tenía la fuerza suficiente para pronunciar palabra alguna. Aquella mañana, había recibido una llamada telefónica urgente del hospital, le dijeron que su hermana, Lindsay, estaba allí. Antes de siquiera poder verla, el doctor le pidió hablar con ella, sobre lo que podría haber sucedido. Palabras como "asalto" y "auto-inflicción" fueron pronunciadas por el doctor y Nicole sentía su mente dar vueltas. Ella todavía no había comprendido plenamente lo que el doctor le había querido decir, hasta que vio a Lindsay con sus propios ojos. Su hermana menor tenía un vendaje envuelto alrededor de su cabeza, que cubría sus orejas y ojos. Dijeron que era para evitar que sus ojos se sequen y tratar de disminuir la infección de las heridas de sus oídos. Los médicos habían pensado que alguien había atascado un lápiz en sus oídos para dejarla fuera de combate o lo había hecho ella para ensordecerse a sí misma en contra de algo. La mezcla de quemaduras de primer y segundo grado en sus manos y piernas, se supone que fueron ocasionadas por el café que un vecino de ella encontró por toda la entrada de su casa. Cuando Nicole entró por primera vez en la habitación donde se encontraba su hermana, pensó que había visto la silueta de un hombre en la ventana. Pero sabía que, era imposible. La habitación de su hermana estaba en el tercer piso del hospital. Sr. Bocón Durante mi niñez, mi familia era como una gota de agua en un gran rio; Nunca permanecíamos en un solo lugar por mucho tiempo. Nos mudamos a Rhode Island cuando tenía 8 años, y permanecimos ahí hasta que fui a la Universidad en Colorado Springs. La mayoría de mis memorias son de cuando vivía en Rhode Island, pero hay fragmentos en mi mente de los muchos hogares en los que habite, cuando era mucho más joven. La mayoría de estas memorias son poco claras y sin sentido – Como el perseguir a otro niño en el patio de una casa en Carolina del Norte, intentar construir una balsa detrás de un departamento en el que viví en Pennsylvania, y cosas como esas. Pero hay un puñado de memorias que permanecen tan claras como el vidrio, como si hubiesen ocurrido ayer. Vivíamos en una casa en las afueras de la bulliciosa ciudad de New Vineyard, Maine. Era una casa grande, en especial para una familia de tres. Había una serie de cuartos que estaban totalmente desocupados, a los cuales no entre durante el tiempo en el que viví en esa casa. Supongo que era un desperdicio de espacio, pero era lo único que pudo rentar mi papa que le quedar cerca de su trabajo. Recuerdo que, en el día después de mi cumple años, tuve una fiebre tremenda. El doctor dijo que tenía Mononucleosis lo que, para mí, significaba mas fiebre y no poder salir a jugar por al menos, tres semanas. Era un momento terrible para estar atado a la cama; Estábamos empacando para mudarnos a Pennsylvania, y la mayoría de mis cosas ya estaban dentro de cajas, dejando mi cuarto casi vacío. Mi mama me traía agua mineral y libros varias veces al día, los cuales servían como único entretenimiento durante estas semanas. No recuerdo exactamente como conocí al Sr. Bocón. Creo que fue una semana después de que diagnosticaron la Mono. Mi primera memoria de la pequeña creatura fue de cuando le pregunte su nombre. Me dijo que lo llamara Sr. Bocón, porque tenía una boca enorme. De hecho, ahora que lo pienso, todo en su cara era enorme en comparación a su cuerpo- Su cabeza, sus ojos, sus arrugadas orejas-. Pero su boca, sin duda era lo mas grande. “Te pareces a un Furby”, le dije mientras miraba uno de mis libros. El Sr. Bocón se detuvo y me miro extrañado. “Furby? Que es un Furby?” – Me pregunto. “Tu sabes… El juguete peludo con orejas enormes, lo puedes acariciar y alimentar, casi como una mascota real.” “Oh!.. Tu no necesitas uno de esos. No es lo mismo que tener un amigo real”. Recuerdo que el Sr. Bocón se desaparecía cada vez que mi mama iba a mi cuarto a revisarme. Se ocultaba bajo mi cama y me decía: “No quiero que tus papas me vean, tengo miedo de que ya no nos dejen jugar juntos”. No hicimos mucho durante los primeros días. El Sr. Bocón, solo veía mis libros, fascinado con las imágenes e historias. Por ahí del tercer o cuarta noches desde que lo conocí, me despertó con una gran sonrisa en su rostro. “Vamos a jugar un nuevo juego”, me dijo. “Pero tenemos que esperar hasta después de que tu mama venga, porque es un juego secreto”. Después de que mi mama me trajera mas libros y refresco, a la hora de siempre, el Sr. Bocón se deslizo desde debajo de la cama y tomo mi mano. “Tenemos que ir al cuarto que esta al final del pasillo”, me dijo. Me negué al principio, pero el Sr. Bocón, insistió hasta que cedí. El cuarto en cuestión, no tenía ni muebles ni tapiz. Lo único que lo distinguía era una ventana del lado opuesto a la puerta. El Sr. Bocón corrió a través del cuarto, y le dio un firme empujón a la ventana, dejándola un poco abierta. Entonces, el, me insistió en que mirara hacia el piso, afuera. Aunque estábamos en el segundo piso de la casa, la caída era más alta debido a que estábamos en una colina. “Me gusta jugar a fingir aquí”, me explico el Sr. Bocón. “Finjo que hay un suave y enorme trampolín allá abajo, y brinco. Si lo crees con todas tus fuerzas, vas a ver qué rebotas hasta acá arriba, como una pelota. Quiero que lo intentes!” “Es muy alto”, le dije. “Pero eso es lo divertido! No sería tan divertido si fuera una caída corta. De ser así, mejor si rebotaras en un trampolín real!” Recuerdo haber jugado con la idea; Dejarme caer en el fresco aire, y rebotar en algo que mis ojos no podían ver. Pero el realista en mi, prevaleció. “Quizas en otra ocasion”, le dije. “No se si tenga tanta imaginacion. Podria lastimarme”. La cara del Sr. Bocón se contorsiono con un gruñido, pero solo por un momento. Decepcionado, se metió debajo de mi cama, donde estuvo quieto el resto del día. La mañana siguiente el Sr. Bocón llego con una pequeña caja. “Quiero enseñarte malabares”, me dijo. “Aquí hay algunas cosas que puedes usar como practica, antes de que te de tu primera lección”. Mire la caja; Estaba llena de cuchillos. “Mis papas me mataran!”, le grite horrificado de que el Sr. Bocón había traído cuchillos a mi cuarto- Objetos que mis papas no me dejarían tocar nunca! El Sr. Bocon gruño. “Es divertido jugar con esto. Quiero que lo intentes”. Aleje la caja de mi. “No puedo. Me regeñaran. Los cuchillos no son seguros para aventarse”. Las cejas del Sr. Bocón se cerraron, molesto. Tomo la caja con los cuchillos, y se metió debajo de la cama, otra vez durante todo el día. Me empezaba a preguntar que tan seguido se la pasaba debajo de mi. Desde ese entonces, empecé a tener problemas para dormir. El Sr. Bocón, me despertaba en la noche diciéndome que había puesto un trampolín real debajo la ventana, uno enorme que no podía ver en la obscuridad. Siempre me negué y trataba de volver a dormir, pero el Sr. Bocón persistía. Algunas veces, se quedaba a mi lado hasta el amanecer, animándome a saltar. Ya no era tan divertido jugar con él. Una mañana, mi mama fue hacia mi cuarto, y me dijo que tenía permiso de ir a caminar afuera. Pensaba que el aire fresco sería bueno para mí, especialmente después de estar confinado a mi cuarto por tanto tiempo. Con emoción, corrí hacia el patio, esperando poder sentir el sol en mi cara. El Sr. Bocón me estaba esperando. “Hay algo que quiero que veas”, me dijo. Debí darle una mirada fea, porque entonces me dijo: “Es seguro, no pasa nada, te lo prometo”. Lo seguí hasta un viejo camino que corría a través de los bosques detrás de mi casa. “Este es un camino importante”, me explico. “Tengo muchísimos amiguitos de tu edad. Cuando estubieron listos, lo lleve por este camino. A un lugar especial. Todavía no estás listo, pero algún día, espero, lo estarás”. Regrese a mi casa preguntándome, que tipo de lugar existía más allá de aquel camino. Aproximadamente dos semanas después de conocer al Sr. Bocón, empacaron la última carga de cajas en el camión de mudanzas. Me fui adelante con mi papa, en un largo recorrido hacia Pennsylvania. Había considerado en decirle al Sr. Bocón que me iba, pero aun teniendo 5 años, sospechaba mucho de las intenciones de la creatura, a pesar de lo que me decía. Fue por esta razón que decidí no mencionar nada de mi mudanza. Eran la 4:00 am cuando mi papa y yo estábamos en el camión. Mi papa esperaba llegar a Pennsylvania para la hora de la comida al día siguiente, con ayuda de una larga dotación de café y bebidas energéticas. Recuerdo que se parecía mas a un tipo que estaba a punto de correr una maratón, que un tipo que se la pasaría sentado por un par de días. “Muy temprano para ti, verdad?” Afirme con mi cabeza, mientras la ponía en la ventana, esperando dormir un poco antes de que saliera el sol. Sentí la mano de mi papa en mi hombro. “Esta será la última mudanza, lo prometo. Sé que es difícil para ti, especialmente estando con esa enfermedad. Una vez que obtenga mi promoción, podremos quedarnos en un solo lugar, y hacer amigos”. Cuando el camión comenzó a moverse, vi la silueta del Sr. Bocón en la ventana de mi cuarto. Parado, inmóvil, se despidió lastimosamente con su mano. No me despedí. Años después, regrese a New Vineyard. El terreno donde se encontraba mi casa estaba vacío, a excepción de los cimientos. Resulta que la casa se quemo algunos años después de que yo y mi familia nos fuimos. Por curiosidad, busque el camino que el Sr. Bocón me enseño, y al encontrarlo, decidí seguirlo. Una parte de mi esperaba que el Sr. Bocón saltara sobre mí de repente, y me espantara dándome un infarto, pero tenía la sensación de que el Sr. Bocón, ya no se encontraba en ese lugar, como si de alguna manera el estuviese atado a la casa que ya no existe, El camino llevaba a uno de los cementerios de New Vineyard. La pulsera Negra En Estados Unidos, cada vez que te internan en un hospital, colocan en tu muñeca, una pulsera blanca con tu nombre, para poder identificarte. Sin embargo, existen otras pulseras de colores diferentes, que simbolizan otras cosas. Por ejemplo, las pulseras negras son colocadas en las muñecas de las personas que acaban de fallecer. Mi tía me platicaba de un cirujano que trabajaba en el turno de la noche en una escuela-hospital. El acababa de terminar una operación e iba en camino hacia el sótano. Entro en el elevador, y había otra persona con él. Casualmente se puso a platicar con la mujer sobre tonterías, mientras el elevador descendía. Cuando la puerta del elevador se abrió, vio que otra mujer estaba a punto de entrar, y entonces el doctor, de manera precipitada apretó el botón para cerrar la puerta, y presiono rápidamente el botón hasta el piso más alto. Sorprendida, la mujer regaño al doctor por su descortesía al no permitir subir a la otra mujer al elevador. El Doctor dijo: “ Esa es la mujer que acabo de operar. Murió durante la operación… No viste la banda negra que estaba utilizando?” La mujer sonrió, levanto su brazo y dijo: “Una banda como esta? El experimento ruso. Investigadores Rusos a finales de los 40´s mantuvieron a 5 personas despiertas por 15 días utilizando un estimulante basado en gas. Los tuvieron encerrados en un ambiente sellado para monitorear cuidadosamente el uso de oxigeno, para que el gas no los matase, debido a las altas concentraciones de gas. Esto fue antes de que existiera el circuito cerrado, por lo que tuvieron que usar micrófonos y ventanas con grosor de 5 pulgadas para monitorearlos. El cuarto estaba lleno de libros, cobijas para dormir -pero ninguna cama-, agua corriente, baño y la suficiente cantidad de comida para que los 5 sobrevivieran por un mes. Los sujetos de prueba eran prisioneros politos y de guerra declarados enemigos del estado durante la segunda guerra mundial. Todo estuvo bien por los primeros 5 días; Los sujetos rara vez se quejaban después de que (falsamente) se les había prometido su libertad si aceptaban tomar parte de la prueba y no dormir por 30 días. Sus conversaciones y actividades fueron monitoreadas y los científicos notaron que conforme pasaba el tiempo, ellos hablaban sobre incidentes traumáticos de su pasado. Después de 5 días se empezaron a quejar de las circunstancias y eventos que los llevaron a donde estaban y empezaron a demostrar paranoia severa. Dejaron de hablar entre ellos, y comenzaron a murmurar de manera alterna en los micrófonos. De manera extraña, todos parecían creer que podían ganar la confianza de sus captores si traicionaban a sus camaradas. En un principio se creyó que esto era un efecto del gas. Después de 9 días, el primero de ellos empezó a gritar. Corría por todo el cuarto gritando repetidamente por 3 horas seguidas. Después, trato de continuar gritando, pero solo podía dar un grito ocasional. Los científicos postularon que físicamente se había destrozado las cuerdas vocales. La parte mas sorprendente de este comportamiento fue como sus compañeros reaccionaron a esto. O mejor dicho, como no reaccionaron… Continuaban murmurando en los micrófonos hasta que el segundo de los prisioneros comenzó a gritar. Dos de los prisioneros que no gritaban, tomaron los libros y llenaron pagina tras pagina de sus propias heces, y de manera calmada, los pusieron sobre las ventanas del cuarto. Los gritos cesaron de repente. Al igual que los murmullos de los micrófonos. Pasaron otros 3 días. Los investigadores checaban los micrófonos constantemente para asegurarse de que trabajaban, porque creían que era imposible no escuchar sonidos con 5 personas dentro. El consumo de oxigeno indicaba que los 5 debían seguir vivos. De hecho, el consumo de oxigeno era el necesario para 5 personas que hacían ejercicio extenuante. En la mañana del catorceavo DIA, los investigadores hicieron algo que no debían hacer, para llamar la atención de los prisioneros: Utilizaron el Intercom dentro del cuarto, esperando provocar respuestas de los prisioneros, pues temían que estuviesen muertos, o en estado vegetal. Anunciaron: “Abriremos el cuarto para probar los micrófonos. Aléjense de las puertas y acuéstense con las manos atrás en el piso o se les disparara. Se le otorgara la libertad a uno de ustedes si obedecen”. Para su sorpresa, escucharon solo una frase, con voz calmada: “No queremos ser liberados”. Hubo gran debate entre los investigadores y fuerzas militares que financiaban el proyecto; sin poder provocar mas respuestas utilizando el Intercom, finalmente se decidió abrir el cuarto a la media noche del DIA numero 15. Se limpio el gas del cuarto, y se lleno de aire fresco. Inmediatamente, voces de los micrófonos, empezaron a objetar. 3 Voces diferentes rogaban por la vida de sus seres queridos, que encendieran el gas nuevamente. Se abrió el cuarto para sacar a los prisioneros. Gritaron mas fuerte que nunca, al igual que los soldados, cuando vieron lo que había dentro: Cuatro de los sujetos seguían “vivos”. Las raciones de los pasados 5 días no habían sido tocadas. había pedazos de carne de las costillas y pantorrillas del sujeto muerto colocados dentro del drenaje del centro del cuarto bloqueándolo, permitiendo que 4 pulgadas de agua se acumulara en el piso. Los cuatro “Sobrevivientes” también tenían pedazos de piel y carne arrancada de sus cuerpos. La destrucción de tejidos y la exposición de husos en la punta de sus dedos indicaba que las heridas fueron infligidas por las manos, y no con los dientes, como era de suponerse. Al examinarlos, se descubrió que la mayoría de las heridas fueron auto infligidas en su mayoría. Los organos detrás de las costillas fueron removidos; Mientras que el corazón, los pulmones y el diafragma seguían en su lugar, la piel y la mayoría de los músculos pegados a las costillas fueron arrancados, exponiendo a los pulmones. El tracto digestivo de los cuatro sujetos podía verse trabajar, digiriendo comida. Rápidamente se hizo aparente estaban digiriendo su propia carne, y que ellos la arrancaron y se la comieron en el transcurso de los días. La mayoría de los soldados eran fuerzas especiales Rusas en las instalaciones, pero aun axial, muchos se negaron a regresar al cuarto para sacar a los prisioneros. Estos sin embargo, insistían a gritos que los dejaran dentro y de manera alterna rogaron y demandaron que se encendiera el gas nuevamente, para evitar quedarse dormidos. Para sorpresa de todos, los sujetos, pusieron una resistencia feroz durante la extracción. Un soldado Ruso falleció cuando un sujeto le mordió el cuello, otro fue gravemente herido cuando otro de los prisioneros le mordió la arteria femoral y los testículos. Otros 5 soldados perdieron la vida, si cuentas a aquellos que se quitaron la vida en las semanas consecuentes al incidente. Durante la lucha, uno de los prisioneros daño su bazo, sangrando de manera casi inmediata. Se intento sedar al sujeto, pero fue imposible. Se el inyecto mas de 10 veces de la dosis humana de Morfina, y aun axial lucho como un animal rodeado, rompiendo las costillas y un brazo de un doctor. Se veía latir su corazón al máximo por dos minutos completos, mientras se desangraba, y continuo gritando por mas de 3 minutos, atacando a quien se le acercar, repitiendo la palabra “Mas” una y otra vez, cada vez mas débil, hasta que cayo en silencio. Los otros 3 sobrevivientes, fueron inmovilizados fuertemente y llevados hacia instalaciones medicas. Dos de ellos, con cuerdas vocales intactas, demandaban continuamente mas gas para permanecer despiertos. El mas herido de los tres, fue llevado al único cuarto de cirugía que había en las instalaciones. En el proceso de su preparación para colocar nuevamente sus órganos en su lugar, se noto que el sujeto era totalmente inmune a los sedantes. Peleo furiosamente cuando el gas anestésico se le estaba colocando. Se necesito un poco mas de anestesia de la normal para sedarlo, pero al momento que sus ojos se cerraron, su corazón se detuvo. En la autopsia, se encontró que en su sangre, había 3 veces la cantidad normal de oxigeno. también se rompió 9 huesos en la lucha para no ser controlado. El segundo sobreviviente, era el que primero grito del grupo. Con sus cuerdas vocales destruidas, el no pudo objetar la cirugía, y solo reaccionaba agitando violentamente la cabeza en desacuerdo cuando se le administraba el gas anestésico. Afirmo violentamente con la cabeza cuando alguien sugirió en hacer la cirugía sin anestesia, y no reacciono durante la misma, que duro 6 horas, en la cual se intento reemplazar sus órganos abdominales y cubrirlo con lo que quedaba de su piel. El cirujano afirmo que era médicamente que el sujeto siguiera con vida. Una enfermera aterrada que ayudo en la cirugía, comento que la boca del paciente formaba una sonrisa cada vez que sus ojos se encontraban. Cuando la cirugía termino, el sujeto miro al cirujano y empezó a hacer sonidos fuertemente, como tratando de hablar. Asumiendo que esto era de gran importancia, el cirujano le entrego un papel y una pluma, para que el paciente pudiera comunicarse. “Sigue cortando” escribió… Se le hizo la misma cirugía sin anestesia a los otros dos sujetos. Se les tuvo que inyectar un paralítico, pues ellos reían constantemente, y le era imposible realizar la operación axial al cirujano. Una vez paralizados, solo podían interactuar con sus ojos. En el momento en que pudieron hablar nuevamente, exigieron una vez mas el gas estimulante. Los investigadores trataron de averiguar porque se lastimaron de esa forma axial mismos, y porque querían el gas nuevamente. La única respuesta fue: “Debo permanecer despierto”. Se reforzaron a los 3 sujetos y los devolvieron al cuarto, para espera de su destino. Los investigadores, enfrentando la furia de sus “benefactores” militares, por haber fallado las metas del proyecto, consideraron dar eutanasia a los prisioneros. El comándate, un ex KGB vio potencial en el proyecto, y en su lugar decidió ver que pasaría si ponían el gas nuevamente. Los científicos se negaron rotundamente, pero al final, tuvieron que aceptar. En preparación para ser sellados nuevamente en el cuarto, los prisioneros, fueron conectados a un monitor EEG. Para sorpresa de todos, los tres dejaron de pelear en el momento que se dieron cuenta que los regresarían al gas. En este momento, era obvio que los tres estaban haciendo un gran esfuerzo por mantenerse despiertos. Uno de los prisioneros, estaba murmurando una canción; El sujeto mudo, peleaba con sus ataduras de piel, como si tratara de enfocarse con algo. El ultimo sujeto, mantenía su cabeza en la almohada, y parpadeaba rápidamente. Siendo este, el primero al que se le puso el EEG, la mayoría de los investigadores monitoreaban sus ondas cerebrales con sorpresa. Eran normales la mayor parte del tiempo, algunas veces, aparecía una línea recta de manera inexplicable. Parecía que repetidamente sufrían de muerte cerebral. Mientras analizaban los datos, una enfermera noto que los ojos del sujeto se cerraron. Sus ondas cerebrales cambiaron inmediatamente por las de sueño profundo, luego se pusieron rectas, y de manera simultanea, su corazón se detuvo. El único sujeto que quedaba que podía hablar comenzó a gritar para que lo encerraran en ese momento. Sus ondas cerebrales mostraba las líneas rectas del sujeto que acababa de morir por quedarse dormido. El comandante dio la orden de sellar el cuarto con los dos prisioneros dentro, junto con 3 de los científicos. Uno de los 3, inmediatamente tomo un arma y abrió fuego contra el comandante, matándolo de un tiro entre los ojos. Después apunto al prisionero mudo,y le voló el cerebro. Apunto al prisionero que quedaba vivo, mientras que los demás investigadores escaparon del cuarto. “No me encerraran con estas cosas! No contigo!”, le gritaba al prisionero que estaba atado al camastro. “QUE ERES?!” Demando. “Necesito saber”!” El prisionero sonrío. “Tan fácilmente te haz olvidado de mi?”, el prisionero pregunto. “Somos ustedes”. “Somos la locura que esta encerrada en todos ustedes, rogando por libertad en cada momento de tu vida, desde lo mas profundo de tu mente animal. Somos aquello de lo que te escondes en tu cama todas las noches. Somos lo que duermes y silencias y paralizas cuando te vas a tu cielo nocturno, donde no te podemos alcanzar. El juego de la copa Cuantas veces hemos escuchado hablar o por lo menos nombrar acerca de este juego.Muchos lo mencionan riendose, casi como burlandose de que puedan existir personas que crean en esto. Otros, con experiencias distintas, lo nombran con respeto, creyendo que a traves de este "ritual" uno puede contactar a los muertos. El juego de la copa. Varias personas, usualmente entre 3 y 5, se juntan en una casa, llega la noche y deciden probar su suerte y jugar. Entre ellos estan los que creen y los que no. Los que tienen miedo de lo que pueda pasar y los que piensan que todo pasa por nuestras cabezas. Empiezan a prepararse y buscan todo lo que les hace falta. Primero agarran una hoja, escriben todas las letras y los numeros, los recortan prolijamente. Tambien, en un tamaño mas grande, se recortan las palabras SI y NO. Siguen con su preparacion. Buscan velas, negras, blancas, las que hayan, pero las velas deben estar. Por ultimo la copa, tan importante, debe ser una copa de cristal. Ya tienen los elementos, buscan un lugar en la casa, eligen un cuarto, traen una mesa redonda de vidrio de la cocina, el lugar es ideal, muchos espejos, fotos, ventanas y una sensacion que les dice que jueguen en ese lugar. Y todo empieza... Lo que sigue depende de ellos, de la energia, de las sensaciones, de las presencias... Tienen miedo? estan relajados? se movera la copa? si se mueve que es? un espiritu?son sus mentes?... El santo entierro Eran las diez de la noche y Miriam estaba tranquilamente tumbada en el sofá frente al televisor, cuando sonó el teléfono. Sin darle apenas tiempo a pronunciar un diga, una voz metálica y aguda, como procedente de un contestador automático dijo: -Funeraria El santo entierro le recuerda que le queda un mes de vida. Tenemos ofertas muy interesantes en nuestra web elsantoentierro.blogspot.com. Entre ahora y benefíciese de un 5% de descuento adicional. La llamada se colgó. Miriam no daba crédito a sus oídos. ¿Qué clase de broma macabra era aquella? Era una broma de muy mal gusto, pensó. En cualquier caso, no quiso darle mayor importancia y volvió a tumbarse frente al televisor. Quizás, si hubiese tenido setenta años y una salud delicada, aquella llamada le hubiese incomodado pero, a sus treinta y ocho, le pareció de lo más absurdo. Había pasado algo menos de una semana desde el incidente cuando nuevamente, el teléfono sonó a las diez en punto de la noche. -Funeraria El santo entierro le recuerda que le quedan veinticinco días de vida. Tenemos ofertas muy interesantes en nuestra web elsantoentierro.blogspot.com. Entre ahora y benefíciese de un 5% de descuento adicional. Esta vez fue ella quien colgó el teléfono antes de que el mensaje concluyese. Un escalofrío recorrió su espalda. ¿Quién podía ser tan retorcido? Descolgó nuevamente y busco en la memoria del teléfono desde que número la habían llamado. Tomó un bolígrafo y empezó a copiar los números. 96 666 66... 66. Miró nuevamente el teléfono con la expresión desencajada. Era correcto. -¿Qué coño de teléfono era aquello? Pensó Marcó lentamente los números y esperó. El mensaje de la operadora no se hizo esperar. -No existe actualmente ninguna línea en servicio con esta numeración. Aquella tontería estaba empezando a molestarle. Era cuanto menos desagradable y, el hecho de que el teléfono no existiera todavía la inquietaba un poco más. Respiró hondo y recapacitó. No podía dejar que aquella estupidez la incomodase de aquella manera. Eso era seguramente lo que pretendía el artífice de tan retorcida gracia. Así que, con los ánimos renovados, volvió a sentarse plácidamente frente al televisor. Durante unos días Miriam se olvidó por completo de aquello. El día a día de la oficina era bastante frenético en aquella época del año y, para cuando llegaba a casa, era tan tarde que tan sólo le apetecía tumbarse en el sofá con un bol de ensalada y una pieza de fruta. Aquel día, la calma se vio interrumpida nuevamente a las diez en punto al sonar el teléfono. -Si diga -Funeraria El santo entierro le recuerda que le quedan veinte días de vida.Si llama ahora podrá beneficiarse de nuestra oferta especial dos por uno. Visite sin falta nuestra web elsantoentierro.blogspot.com. Seguro que encontrará todo lo que necesita. Aquello ya pasaba de castaño oscuro. Había dejado de ser una broma para convertirse en una auténtica pesadilla. Volvió nuevamente a mirar en la memoria del teléfono desde qué número la habían llamado. Por segunda vez, el número que aparecía en la memoria era el mismo de antes 96 666 66 66. Un número inexistente y cuanto menos inquietante. Ahora empezaba a estar nerviosa, intranquila. No es que creyera el contenido del mensaje pero empezaba a afectarle. La única pista que podía seguir era la famosa web que se mencionaba en el mensaje; elsantoentierro.blogspot.com . Así que se fue hacia el ordenador, lo encendió y escribió el nombre de la web elsantoentierro.blogspot.com . Ahí estaba. Jamás en su vida habría entrado por placer en una web así. Una bienvenida un tanto peculiar adornaba la página inicial de aquella web. Los servicios funerarios del Santo Entierro esperan que el catálogo de productos aquí expuesto sea de su agrado. Les deseamos una feliz navegación. -¿Una feliz navegación?, Pensó. Hay que ser retorcido. Miró la parte de abajo de la página y vio que había un contador que marcaba el número 058640. Luego, recorrió todas las secciones de la web tratando de encontrar algo que le diese una pista. Finalmente, vio al pie de la página un teléfono y una dirección de correo. ©Real, Ilustre Funeraria de El Santo EntierroC/ Milagros, 16, Madrid Tlfno: 91 272 60 59E-mail:[email protected] Decidió llamar al número y probar pero, tal y como se temía, el mensaje de la otra vez se repitió. -No existe actualmente ninguna línea en servicio con esta numeración. También probó enviar un mail pidiendo explicaciones y, en breves instantes, obtuvo una respuesta. Estimada Miriam, Su número personal es el 058640. Ahora que ya ha cogido número para su entierro, le rogamos escoja el féretro y los arreglos florales que desee para tan feliz acontecimiento.Gracias por su interés en nuestros servicios. Atentamente Santo Entierro S.A. -¡Joder! Exclamó levantándose de un brinco. Esto no puede estar pasando en realidad. Empezó a dar vueltas por todo el salón mordiéndose las uñas. ¿Cómo podía parar aquel sinsentido? Habría algún modo de averiguar quien estaba detrás de todo aquello. Seguro que la policía tendría más de un caso de ese tipo en sus expedientes resueltos. A la mañana siguiente se pidió el día libre y se acercó a la comisaría del barrio. Tras más de media hora de conversación con el jefe de policía Miriam decidió mostrarle la web en cuestión. -Escriba, escriba... elsantoentierro.blogspot.com El hombre en cuestión, no sin una cierta desconfianza, tecleó aquella dirección. La respuesta no se hizo esperar. The Web site cannot be found -¡No puede ser! Seguro que ha tecleado algo mal. Vuelva a probar. El jefe de policía la miró con cara de paciencia y volvió a teclear de nuevo la dirección. -elsantoentierro.blogspot.com y ahora...Intro. The Web site cannot be found -Mire señora. Probablemente no ha sido más que una broma de mal gusto. Vuelva a casa y tranquilícese. Seguro que si no se han cansado ya, lo harán en breve. -Pero, le juro que ayer entré en esa web... -Si yo no lo dudo pero...ya ve. Déjelo estar, de verdad. Y ahora, si me disculpa. Tengo mucho trabajo. Miriam volvió a casa cabizbaja. Quizás tenía razón el policía y ya se habían cansado. Era probable que tras su entrada en la web la hiciesen desaparecer sin más. Si lo pensaba fríamente lo ocurrido no era tampoco tan grave. Si no llamaban más, aquello no pasaría de ser una mera anécdota curiosa que contar a sus nietos en las noches de Halloween. Pasaron diez días y Miriam consiguió olvidarse del suceso totalmente. El teléfono no había vuelto a sonar y la web en cuestión parecía estar desactivada. Aquel día estaba especialmente cansada. Llegó a casa sobre las nueve, se puso el pijama y tras mordisquear una manzana verde de las que quedaban en la nevera, se dirigió a la cama. Ya había apagado la luz cuando el teléfono sonó. -Tan sólo le quedan diez días de vida y aún no ha reservado su ataúd. ¿Acaso prefiere la incineración? Seguimos estando a su servicio en elsantoentierro.blogspot.com Miriam empezó a chillar y un ataque de pánico hizo mella en su ser. Le faltaba el aire, notó que la vista se le nublaba y el corazón aceleraba sus latidos de forma alarmante.Cayó desplomada sobre la alfombra de su habitación. -Abra los ojos. ¿Me oye? Señora Díaz, si me oye intente contestar. Tenía frío y le dolía la cabeza. Trató de abrir los ojos y al hacerlo descubrió que una luz intensa le enfocaba. -¿Me oye?-Sí. Respondió medio aturdida-Está usted en el hospital. Perdió el conocimiento y lleva cinco días inconsciente. -¿Cómo?-La portera de su bloque fue quien nos avisó.-¿Cinco días?-Sí, cinco días. -Sólo quedan cinco entonces...-Perdón, creo que no la entiendo. ¿Sólo quedan cinco que? -Mi teléfono, la funeraria... balbuceó con voz angustiada.-No sé de que me habla. Miré, trate de calmarse. Hemos de hablar.-¿Hablar?-Sí, verá. Tras la caída le hemos realizado un escáner y hay algo que no va demasiado bien.-¿Que no va... bien?-No sabemos si ya estaba ahí, o lo ocasionó la caída, pero debe usted saber que tiene un edema en el lóbulo frontal derecho.-¿Un edema... ?-Bueno, a veces acaban por desaparecer pero, es una situación delicada...-¿Delicada...? Miriam se echó a llorar.-La dejaré un rato sola. Trate de descansar ¿Vale? Dijo el médico mientras salía de la habitación. Miriam estaba aturdida. Era demasiada información de una sola vez. Su cabeza era incapaz de procesar lo sucedido. Mientras daba vueltas en su cabeza a lo que había dicho el doctor, el teléfono de la habitación sonó. Miriam lo miró durante unos segundos aterrada pero, como siempre, lo descolgó y lo acercó a su oído. -¿Va a querer el ataúd de caoba o de pino? ¿Servicio Básico o Premium? Tan sólo le quedan cinco días... y no tiene tiempo que perder. Miriam nunca salió viva de aquel hospital. Cuenta la leyenda que a todo aquel que ose entrar en la web corre el riesgo de que se le asigne un número. Espero que les haya gustado el post no se vayan sin comentar xD

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