Hola !! hoy les traigo varias creepypastas sacadas de muchos sitios para que ustedes taringeros no puedan dormir! muajajajajajja no puse imagenes ya que muchas personas las odian como yo jaja xD estas son:
COUNTER STRIKE: EL SERVER DEL INFIERNO
Hola, mi nombre es Luciano Aran y esta historia paso realmente, yo la vivi. Bueno, solo fui un espectador en todo lo sucedido y tuve suerte de no ser la victima. En el 2008 yo tenia un amigo llamado Fabricio que era unos 3 años mas grande que yo, en aquel entonces el tenia 15 años y yo 12. El era una persona que jugaba mucho al Counter Strike, le encataba jugarlo pero un dia el estaba navegando por la pagina de Clanco donde siempre hacen propagandas a servers, entonces puso una IP de un server llamado
El server del infierno, Fabricio era muy curioso como yo y quizo entrar en el server y mientras yo lo miraba colocar la IP mientras todo se cargaba pero paso algo inesperado. A mitad de la carga, arriba de la barra aparecio en un color rojo una frase que chorreaba y parecia escrita con sangre: "Hola soy el diablo y tras estas palabras te advierto que estas poniendo en peligro tu vida, no habra vuelta atras" Yo por el susto sali corriendo a mi casa ya que odio este tipo de cosas por que me dan mucho miedo.
Al dia siguiente todo era tranquilo y soleado, todo se mantuvo asi hasta las 4 de la tarde cuando vino Fabricio a mi casa, me sorprendio mucho verlo palido como fantasma y era depresivo verlo en ese estado, estaba palido y frio. Mi mamá se sorprendio al verlo asi y llamo a su casa pero la linea estaba cortada entonces mi madre y yo nos sentamos en la mesa para prepararle un cafe a Fabricio, ni bien agarro la tasa se le cayo de la mano, despues de eso Fabricio puso una cara de enojo muy forjada y entonces nos comenzo a explicar lo que habia sucedido.
Fabricio tenia una voz aguda que se asemejaba a la de un cantante de pop, pero esta vez estaba con una voz tenue y temblorosa lo cual era impropio de el. Con esa misma voz tetrica nos explico todo el problema, lo primero que dijo fue: "Tenias razon Luciano, debiamos salir corriendo del lugar. Lo primero que vi fue lo mismo de siempre, elegir bando y soldado. Pero habia algo extraño, una vez que elegi el bando de policia no me salio uno de esos tipicos para elegir, apareci yo en esa lista como unica opcion pero me lleve un gran susto."
En ese momento la voz de Fabricio se hizo mas fuerte y ronca. "En la lista estaba el nombre de toda mi familia, mi mamá, mi papá y mis hermanos. Al principio pense que era casualidad pero me equivoque, yo pase eso de largo y segui jugando. Entonces mee ncontre con uno de los enemigos y le estaba temblando el rifle a pesar de que yo solo contaba con una pistola, el tenia un rifle de francotirador y me estaba apuntando en la cara, decidi matarlo con cuchillo para ahorrar balas.
No pude evitar ver que se le caina las lagrimas al que iba a matar, cuando lo mate salio un grito estremecedor, no pareica venir del estereo y cuando vi el nombre tenia el nombre de mi hermano mayor, Diego, el trabajaba en una oficina. Tras esto escuchamos sonar el telefono y a mi madre girtarnos a mi y a mi hermano menor Sebastian de 11 años, nos reunimos todos y al parecer Diego habia sido asesinado a puñaladas y de alguna manera estaba llorando.
Mi madre dijo que no salieramos de casa y que cuidara a mi hermano, yo casi llorando volvi al Counter y lo que vi me dejo sin palabras. Donde habia muerto esa persona habia encontrado un mensaje escrito con sangre: "Ya as matado a uno, faltan tres y quedaras libre de tus cadenas" yo no entendi y segui jugando.
Aparecieron 2 terroristas en el Counter pero como antes, no me dispararon, escuche que se abria la puerta y era mi padre que venia del trabajo feliz como de costumbre, venia con una sonrisa en su rostro y nos saludo a mi y a mi hermano. Como el era fan del Counter Strike al igual que nosotros se sento a ver como jugaba.
Entonces dispare a uno de los terroristas al que mate de un tiro en la pierna pero aparecio un mensaje que decia: "No murio por el disparo". Un lamento muy agudo se escucho en la habitacion y nos entro a los 3 un escalofrio enorme, mi padre era mas cagon que mi hermano de 11 años pero el dijo que no hiciera caso. Segui jugando y dispare en la cabeza al terrorista que quedaba y mi padre cayo de su silla, cuando mi hermano y yo lo levantamos notamos que tenia un agujero en la cabeza.
Mi hermano estallo en lagrimas al ver esto y yo vomite del asco que me dio esa imagen, llore de la tristeza por la muerte de mi padre, cuando iba a llamar a la policia sucedio algo curioso, la policia nos llamo a nosotros para notificar que nuestra madre murio en su auto debido a una lesion en la pierna que hizo que perdiera el control del auto y saliendo de la autopista"
Fabricio era muy perspicaz por lo que se dio cuenta que lo que decia aquel mensaje era terminar con todo y con las ataduras para salir del sueño, al menos eso penso. "Cuando fui a buscar a Sebastian, el ultimo terrorista, resulto que en el extremo superior derecho aparecia el icono de suicidio.
Deje de esuchar el llanto de mi hermanito, me voltee tembloroso y lo que vi fue horrendo. Mi hermano estaba degollado por unas tijeras en su mano y otra isnertada en la garganta, pero no se puso mal, al contrario se alegro y empezo a reir a carcajadas y pense que al morir todos reviviremos en la siguiente partida como es de costumbre en Counter, pero lo que vi me dejo helado.
Vi que donde decia terrorista, la lista de nombres estaba en gris como si fueran espectadores, me sente y encontre a todo el bando enemigo junto y leii los mensajes que decian:
Diego: ¿Por qué me mataste hermano? ¿qué te hice para que me hicieras esto?
El personaje salio de la lista, mi madre decia:
Debi haberte prohibido ese juego, ahora eres un maldito asesino. ¡No eres mas mi hijo!
Mi padre:
Nunca me lo hubiera imaginado...
Yo tembloroso estaba preparado para leer la ultima oracion, pero me sorprendi de lo que paso, hablo por el estereo como si tuviese microfono y mi hermano menor dijo:
Estamos contigo y vamos a vengarnos, te mantendremos en esta casa y si te vas te matamos"
Entonces Fabricio cerro los ojos y nos dejo de contar. Mi madre estaba palida y se alarmo al ver a Fabricio estallar en lagrimas, poco despeus levanto la mirada y empezo a llorar sangre, dijo: "¡Me liberare de estas ataduras!". Yo conocia bien a Fabricio y sabia lo que estaba por hacer, salte de la mesa pero como el era mayor que yo me dio un puñetazo en el estomago y cai al suelo, esta vez el lloraba y gritaba "¡Terminare con esto!".
Se suicido con los utensilios de la cocina, se clavo un tenedor en el ojo y como no encontraba los cuchillos se desespero tomando una cuchara golpeandose la garganta hasta abrirsela. Mi madre estaba llorando asustada y yo no podia respirar de aquel puñetazo, vi morir a mi mejor amigo como si nada y no pude ayudarle. Mi padre llego 10 minutos despues y al ver esto llamo a la policia. Pasaron 2 años y ahora tengo 14 y nunca podre olvidar aquel evento.
SlenderMan
Después de despertar, con un sobresalto, la chica permaneció en cama unos segundos más. Alcanzando el interruptor de su lámpara, trató de recordar, exactamente, que era lo que había robado su dulce sueño. No pudo, se incorporó. Comprobó la hora en su teléfono, soltó un bufido al ver que era la medianoche, la hora de las brujas. Sabiendo que el sueño la evadía, dejó su dormitorio y se dirigió a la cocina, con una buena taza de café en su mente.
Al pasar por la puerta principal de su casa, sintió un escalofrío como fuego líquido pasar por su espina. Es sólo el invierno, se dijo, centrándose de nuevo en su taza de café. La medición de las cucharadas, agua, y preparar la taza la mantuvo ocupada, pero, mientras el líquido oscuro hervía, no tenía nada en qué ocupar su mente. El escalofrío regresó y ella no podía dejar de mirar a sus espaldas en dirección a la puerta principal. Estaba ahí, la puerta, tan inocente como siempre. El cerrojo estaba todavía en su lugar y no podía ver nada malo en él. Volviendo a su café, ella hizo todo lo posible para olvidarse de la sensación.
Con la taza en la mano, caminó de nuevo hacia su dormitorio. Mientras pasó por la puerta principal, decidió dar una rápida mirada por la mirilla, eso ayudaría a calmar su mente inquieta. El frío empeoró con cada paso que daba hacia la puerta, mientras más se alejaba de la seguridad y el calor de sus mantas. Apretó la mano libre contra el frío metal de la puerta, y respiró hondo antes de llevar el ojo a la mirilla.
Al principio, sólo pudo ver oscuridad y de alguna manera parecía revolverse en sí misma. Cuando ella parpadeó sorprendida, el vacío se desvaneció... deseó que no lo hiciera. En su lugar, allí estaba lo que podía adivinar, un ser que alguna vez fue un hombre. Las extremidades eran largas y difícilmente humanas, con juntas voluminosos en sus varios brazos, no muy diferente de las ramas de un árbol. La criatura tenía un traje negro, haciendo la cosa, de alguna manera, más terrorífica para ella. Lo peor de todo, sin embargo, era la cara infernal de aquel ser.
Ella se apartó de la puerta con la mano aún presionado la perilla. La taza de café hirviendo cayó, el líquido ardió sobre las piernas desnudas, ella cayó hacia atrás y trató de arrastrarse lejos de la puerta. Sabía, de alguna manera, que su mente no la estaba engañando. A medida que se arrastraba lejos de la puerta, vio algo, tan negro como el vacío, como una serpiente que se colaba bajo la puerta. Ella estaba atrapada entre el instinto de huir y la urgencia de no darle la espalda a la puerta. Cuando la puerta retumbó, el impulso de huir se apoderó de ella y resbaló sobre el líquido, aún caliente que derramó, mientras trataba de regresar a su habitación.
Sabía, en el fondo, que ella estaba en un callejón sin salida, pero tenía que alejarse de la puerta. Estaba a medio camino por el pasillo cuando oyó la puerta, que antes estaba con seguro, desbloquearse y abrirse. Ella gritó y se escondió detrás de una pared, mientras temblaba por el horror.
Luego de eso, hubo sólo oscuridad.
"Nicole?" Una cálida voz masculina, sacó a la mujer de su ensimismamiento. Cuando volteó, se encontró con uno de los médico de su hermana. Ella asintió,sin saber si debía o no decir algo, o incluso sin saber si tenía la fuerza suficiente para pronunciar palabra alguna. Aquella mañana, había recibido una llamada telefónica urgente del hospital, le dijeron que su hermana, Lindsay, estaba allí. Antes de siquiera poder verla, el doctor le pidió hablar con ella, sobre lo que podría haber sucedido. Palabras como "asalto" y "auto-inflicción" fueron pronunciadas por el doctor y Nicole sentía su mente dar vueltas.
Ella todavía no había comprendido plenamente lo que el doctor le había querido decir, hasta que vio a Lindsay con sus propios ojos. Su hermana menor tenía un vendaje envuelto alrededor de su cabeza, que cubría sus orejas y ojos. Dijeron que era para evitar que sus ojos se sequen y tratar de disminuir la infección de las heridas de sus oídos. Los médicos habían pensado que alguien había atascado un lápiz en sus oídos para dejarla fuera de combate o lo había hecho ella para ensordecerse a sí misma en contra de algo. La mezcla de quemaduras de primer y segundo grado en sus manos y piernas, se supone que fueron ocasionadas por el café que un vecino de ella encontró por toda la entrada de su casa.
Cuando Nicole entró por primera vez en la habitación donde se encontraba su hermana, pensó que había visto la silueta de un hombre en la ventana. Pero sabía que, era imposible. La habitación de su hermana estaba en el tercer piso del hospital.
Sr. Bocón
Durante mi niñez, mi familia era como una gota de agua en un gran rio; Nunca permanecíamos en un solo lugar por mucho tiempo. Nos mudamos a Rhode Island cuando tenía 8 años, y permanecimos ahí hasta que fui a la Universidad en Colorado Springs. La mayoría de mis memorias son de cuando vivía en Rhode Island, pero hay fragmentos en mi mente de los muchos hogares en los que habite, cuando era mucho más joven.
La mayoría de estas memorias son poco claras y sin sentido – Como el perseguir a otro niño en el patio de una casa en Carolina del Norte, intentar construir una balsa detrás de un departamento en el que viví en Pennsylvania, y cosas como esas. Pero hay un puñado de memorias que permanecen tan claras como el vidrio, como si hubiesen ocurrido ayer.
Vivíamos en una casa en las afueras de la bulliciosa ciudad de New Vineyard, Maine. Era una casa grande, en especial para una familia de tres. Había una serie de cuartos que estaban totalmente desocupados, a los cuales no entre durante el tiempo en el que viví en esa casa. Supongo que era un desperdicio de espacio, pero era lo único que pudo rentar mi papa que le quedar cerca de su trabajo.
Recuerdo que, en el día después de mi cumple años, tuve una fiebre tremenda. El doctor dijo que tenía Mononucleosis lo que, para mí, significaba mas fiebre y no poder salir a jugar por al menos, tres semanas. Era un momento terrible para estar atado a la cama; Estábamos empacando para mudarnos a Pennsylvania, y la mayoría de mis cosas ya estaban dentro de cajas, dejando mi cuarto casi vacío. Mi mama me traía agua mineral y libros varias veces al día, los cuales servían como único entretenimiento durante estas semanas.
No recuerdo exactamente como conocí al Sr. Bocón. Creo que fue una semana después de que diagnosticaron la Mono. Mi primera memoria de la pequeña creatura fue de cuando le pregunte su nombre. Me dijo que lo llamara Sr. Bocón, porque tenía una boca enorme. De hecho, ahora que lo pienso, todo en su cara era enorme en comparación a su cuerpo- Su cabeza, sus ojos, sus arrugadas orejas-. Pero su boca, sin duda era lo mas grande.
“Te pareces a un Furby”, le dije mientras miraba uno de mis libros.
El Sr. Bocón se detuvo y me miro extrañado. “Furby? Que es un Furby?” – Me pregunto.
“Tu sabes… El juguete peludo con orejas enormes, lo puedes acariciar y alimentar, casi como una mascota real.”
“Oh!.. Tu no necesitas uno de esos. No es lo mismo que tener un amigo real”.
Recuerdo que el Sr. Bocón se desaparecía cada vez que mi mama iba a mi cuarto a revisarme. Se ocultaba bajo mi cama y me decía: “No quiero que tus papas me vean, tengo miedo de que ya no nos dejen jugar juntos”.
No hicimos mucho durante los primeros días. El Sr. Bocón, solo veía mis libros, fascinado con las imágenes e historias. Por ahí del tercer o cuarta noches desde que lo conocí, me despertó con una gran sonrisa en su rostro. “Vamos a jugar un nuevo juego”, me dijo. “Pero tenemos que esperar hasta después de que tu mama venga, porque es un juego secreto”.
Después de que mi mama me trajera mas libros y refresco, a la hora de siempre, el Sr. Bocón se deslizo desde debajo de la cama y tomo mi mano. “Tenemos que ir al cuarto que esta al final del pasillo”, me dijo. Me negué al principio, pero el Sr. Bocón, insistió hasta que cedí.
El cuarto en cuestión, no tenía ni muebles ni tapiz. Lo único que lo distinguía era una ventana del lado opuesto a la puerta. El Sr. Bocón corrió a través del cuarto, y le dio un firme empujón a la ventana, dejándola un poco abierta. Entonces, el, me insistió en que mirara hacia el piso, afuera.
Aunque estábamos en el segundo piso de la casa, la caída era más alta debido a que estábamos en una colina. “Me gusta jugar a fingir aquí”, me explico el Sr. Bocón. “Finjo que hay un suave y enorme trampolín allá abajo, y brinco. Si lo crees con todas tus fuerzas, vas a ver qué rebotas hasta acá arriba, como una pelota. Quiero que lo intentes!”
“Es muy alto”, le dije.
“Pero eso es lo divertido! No sería tan divertido si fuera una caída corta. De ser así, mejor si rebotaras en un trampolín real!”
Recuerdo haber jugado con la idea; Dejarme caer en el fresco aire, y rebotar en algo que mis ojos no podían ver. Pero el realista en mi, prevaleció. “Quizas en otra ocasion”, le dije. “No se si tenga tanta imaginacion. Podria lastimarme”.
La cara del Sr. Bocón se contorsiono con un gruñido, pero solo por un momento. Decepcionado, se metió debajo de mi cama, donde estuvo quieto el resto del día.
La mañana siguiente el Sr. Bocón llego con una pequeña caja. “Quiero enseñarte malabares”, me dijo. “Aquí hay algunas cosas que puedes usar como practica, antes de que te de tu primera lección”.
Mire la caja; Estaba llena de cuchillos. “Mis papas me mataran!”, le grite horrificado de que el Sr. Bocón había traído cuchillos a mi cuarto- Objetos que mis papas no me dejarían tocar nunca!
El Sr. Bocon gruño. “Es divertido jugar con esto. Quiero que lo intentes”.
Aleje la caja de mi. “No puedo. Me regeñaran. Los cuchillos no son seguros para aventarse”.
Las cejas del Sr. Bocón se cerraron, molesto. Tomo la caja con los cuchillos, y se metió debajo de la cama, otra vez durante todo el día. Me empezaba a preguntar que tan seguido se la pasaba debajo de mi.
Desde ese entonces, empecé a tener problemas para dormir. El Sr. Bocón, me despertaba en la noche diciéndome que había puesto un trampolín real debajo la ventana, uno enorme que no podía ver en la obscuridad. Siempre me negué y trataba de volver a dormir, pero el Sr. Bocón persistía. Algunas veces, se quedaba a mi lado hasta el amanecer, animándome a saltar.
Ya no era tan divertido jugar con él.
Una mañana, mi mama fue hacia mi cuarto, y me dijo que tenía permiso de ir a caminar afuera. Pensaba que el aire fresco sería bueno para mí, especialmente después de estar confinado a mi cuarto por tanto tiempo. Con emoción, corrí hacia el patio, esperando poder sentir el sol en mi cara.
El Sr. Bocón me estaba esperando. “Hay algo que quiero que veas”, me dijo. Debí darle una mirada fea, porque entonces me dijo: “Es seguro, no pasa nada, te lo prometo”.
Lo seguí hasta un viejo camino que corría a través de los bosques detrás de mi casa. “Este es un camino importante”, me explico. “Tengo muchísimos amiguitos de tu edad. Cuando estubieron listos, lo lleve por este camino. A un lugar especial. Todavía no estás listo, pero algún día, espero, lo estarás”.
Regrese a mi casa preguntándome, que tipo de lugar existía más allá de aquel camino.
Aproximadamente dos semanas después de conocer al Sr. Bocón, empacaron la última carga de cajas en el camión de mudanzas. Me fui adelante con mi papa, en un largo recorrido hacia Pennsylvania. Había considerado en decirle al Sr. Bocón que me iba, pero aun teniendo 5 años, sospechaba mucho de las intenciones de la creatura, a pesar de lo que me decía. Fue por esta razón que decidí no mencionar nada de mi mudanza.
Eran la 4:00 am cuando mi papa y yo estábamos en el camión. Mi papa esperaba llegar a Pennsylvania para la hora de la comida al día siguiente, con ayuda de una larga dotación de café y bebidas energéticas. Recuerdo que se parecía mas a un tipo que estaba a punto de correr una maratón, que un tipo que se la pasaría sentado por un par de días.
“Muy temprano para ti, verdad?”
Afirme con mi cabeza, mientras la ponía en la ventana, esperando dormir un poco antes de que saliera el sol. Sentí la mano de mi papa en mi hombro. “Esta será la última mudanza, lo prometo. Sé que es difícil para ti, especialmente estando con esa enfermedad. Una vez que obtenga mi promoción, podremos quedarnos en un solo lugar, y hacer amigos”.
Cuando el camión comenzó a moverse, vi la silueta del Sr. Bocón en la ventana de mi cuarto. Parado, inmóvil, se despidió lastimosamente con su mano. No me despedí.
Años después, regrese a New Vineyard. El terreno donde se encontraba mi casa estaba vacío, a excepción de los cimientos. Resulta que la casa se quemo algunos años después de que yo y mi familia nos fuimos. Por curiosidad, busque el camino que el Sr. Bocón me enseño, y al encontrarlo, decidí seguirlo. Una parte de mi esperaba que el Sr. Bocón saltara sobre mí de repente, y me espantara dándome un infarto, pero tenía la sensación de que el Sr. Bocón, ya no se encontraba en ese lugar, como si de alguna manera el estuviese atado a la casa que ya no existe,
El camino llevaba a uno de los cementerios de New Vineyard.
La pulsera Negra
En Estados Unidos, cada vez que te internan en un hospital, colocan en tu muñeca, una pulsera blanca con tu nombre, para poder identificarte. Sin embargo, existen otras pulseras de colores diferentes, que simbolizan otras cosas. Por ejemplo, las pulseras negras son colocadas en las muñecas de las personas que acaban de fallecer.
Mi tía me platicaba de un cirujano que trabajaba en el turno de la noche en una escuela-hospital. El acababa de terminar una operación e iba en camino hacia el sótano. Entro en el elevador, y había otra persona con él. Casualmente se puso a platicar con la mujer sobre tonterías, mientras el elevador descendía. Cuando la puerta del elevador se abrió, vio que otra mujer estaba a punto de entrar, y entonces el doctor, de manera precipitada apretó el botón para cerrar la puerta, y presiono rápidamente el botón hasta el piso más alto.
Sorprendida, la mujer regaño al doctor por su descortesía al no permitir subir a la otra mujer al elevador.
El Doctor dijo: “ Esa es la mujer que acabo de operar. Murió durante la operación… No viste la banda negra que estaba utilizando?”
La mujer sonrió, levanto su brazo y dijo: “Una banda como esta?
El experimento ruso.
Investigadores Rusos a finales de los 40´s mantuvieron a 5 personas despiertas por 15 días utilizando un estimulante basado en gas. Los tuvieron encerrados en un ambiente sellado para monitorear cuidadosamente el uso de oxigeno, para que el gas no los matase, debido a las altas concentraciones de gas. Esto fue antes de que existiera el circuito cerrado, por lo que tuvieron que usar micrófonos y ventanas con grosor de 5 pulgadas para monitorearlos. El cuarto estaba lleno de libros, cobijas para dormir -pero ninguna cama-, agua corriente, baño y la suficiente cantidad de comida para que los 5 sobrevivieran por un mes.
Los sujetos de prueba eran prisioneros politos y de guerra declarados enemigos del estado durante la segunda guerra mundial.
Todo estuvo bien por los primeros 5 días; Los sujetos rara vez se quejaban después de que (falsamente) se les había prometido su libertad si aceptaban tomar parte de la prueba y no dormir por 30 días. Sus conversaciones y actividades fueron monitoreadas y los científicos notaron que conforme pasaba el tiempo, ellos hablaban sobre incidentes traumáticos de su pasado.
Después de 5 días se empezaron a quejar de las circunstancias y eventos que los llevaron a donde estaban y empezaron a demostrar paranoia severa. Dejaron de hablar entre ellos, y comenzaron a murmurar de manera alterna en los micrófonos. De manera extraña, todos parecían creer que podían ganar la confianza de sus captores si traicionaban a sus camaradas. En un principio se creyó que esto era un efecto del gas.
Después de 9 días, el primero de ellos empezó a gritar. Corría por todo el cuarto gritando repetidamente por 3 horas seguidas. Después, trato de continuar gritando, pero solo podía dar un grito ocasional. Los científicos postularon que físicamente se había destrozado las cuerdas vocales. La parte mas sorprendente de este comportamiento fue como sus compañeros reaccionaron a esto. O mejor dicho, como no reaccionaron… Continuaban murmurando en los micrófonos hasta que el segundo de los prisioneros comenzó a gritar. Dos de los prisioneros que no gritaban, tomaron los libros y llenaron pagina tras pagina de sus propias heces, y de manera calmada, los pusieron sobre las ventanas del cuarto. Los gritos cesaron de repente.
Al igual que los murmullos de los micrófonos.
Pasaron otros 3 días. Los investigadores checaban los micrófonos constantemente para asegurarse de que trabajaban, porque creían que era imposible no escuchar sonidos con 5 personas dentro. El consumo de oxigeno indicaba que los 5 debían seguir vivos. De hecho, el consumo de oxigeno era el necesario para 5 personas que hacían ejercicio extenuante. En la mañana del catorceavo DIA, los investigadores hicieron algo que no debían hacer, para llamar la atención de los prisioneros: Utilizaron el Intercom dentro del cuarto, esperando provocar respuestas de los prisioneros, pues temían que estuviesen muertos, o en estado vegetal.
Anunciaron: “Abriremos el cuarto para probar los micrófonos. Aléjense de las puertas y acuéstense con las manos atrás en el piso o se les disparara. Se le otorgara la libertad a uno de ustedes si obedecen”.
Para su sorpresa, escucharon solo una frase, con voz calmada: “No queremos ser liberados”.
Hubo gran debate entre los investigadores y fuerzas militares que financiaban el proyecto; sin poder provocar mas respuestas utilizando el Intercom, finalmente se decidió abrir el cuarto a la media noche del DIA numero 15.
Se limpio el gas del cuarto, y se lleno de aire fresco. Inmediatamente, voces de los micrófonos, empezaron a objetar. 3 Voces diferentes rogaban por la vida de sus seres queridos, que encendieran el gas nuevamente. Se abrió el cuarto para sacar a los prisioneros. Gritaron mas fuerte que nunca, al igual que los soldados, cuando vieron lo que había dentro: Cuatro de los sujetos seguían “vivos”.
Las raciones de los pasados 5 días no habían sido tocadas. había pedazos de carne de las costillas y pantorrillas del sujeto muerto colocados dentro del drenaje del centro del cuarto bloqueándolo, permitiendo que 4 pulgadas de agua se acumulara en el piso. Los cuatro “Sobrevivientes” también tenían pedazos de piel y carne arrancada de sus cuerpos. La destrucción de tejidos y la exposición de husos en la punta de sus dedos indicaba que las heridas fueron infligidas por las manos, y no con los dientes, como era de suponerse. Al examinarlos, se descubrió que la mayoría de las heridas fueron auto infligidas en su mayoría.
Los organos detrás de las costillas fueron removidos; Mientras que el corazón, los pulmones y el diafragma seguían en su lugar, la piel y la mayoría de los músculos pegados a las costillas fueron arrancados, exponiendo a los pulmones. El tracto digestivo de los cuatro sujetos podía verse trabajar, digiriendo comida. Rápidamente se hizo aparente estaban digiriendo su propia carne, y que ellos la arrancaron y se la comieron en el transcurso de los días.
La mayoría de los soldados eran fuerzas especiales Rusas en las instalaciones, pero aun axial, muchos se negaron a regresar al cuarto para sacar a los prisioneros. Estos sin embargo, insistían a gritos que los dejaran dentro y de manera alterna rogaron y demandaron que se encendiera el gas nuevamente, para evitar quedarse dormidos.
Para sorpresa de todos, los sujetos, pusieron una resistencia feroz durante la extracción. Un soldado Ruso falleció cuando un sujeto le mordió el cuello, otro fue gravemente herido cuando otro de los prisioneros le mordió la arteria femoral y los testículos. Otros 5 soldados perdieron la vida, si cuentas a aquellos que se quitaron la vida en las semanas consecuentes al incidente.
Durante la lucha, uno de los prisioneros daño su bazo, sangrando de manera casi inmediata. Se intento sedar al sujeto, pero fue imposible. Se el inyecto mas de 10 veces de la dosis humana de Morfina, y aun axial lucho como un animal rodeado, rompiendo las costillas y un brazo de un doctor. Se veía latir su corazón al máximo por dos minutos completos, mientras se desangraba, y continuo gritando por mas de 3 minutos, atacando a quien se le acercar, repitiendo la palabra “Mas” una y otra vez, cada vez mas débil, hasta que cayo en silencio.
Los otros 3 sobrevivientes, fueron inmovilizados fuertemente y llevados hacia instalaciones medicas. Dos de ellos, con cuerdas vocales intactas, demandaban continuamente mas gas para permanecer despiertos.
El mas herido de los tres, fue llevado al único cuarto de cirugía que había en las instalaciones. En el proceso de su preparación para colocar nuevamente sus órganos en su lugar, se noto que el sujeto era totalmente inmune a los sedantes. Peleo furiosamente cuando el gas anestésico se le estaba colocando. Se necesito un poco mas de anestesia de la normal para sedarlo, pero al momento que sus ojos se cerraron, su corazón se detuvo. En la autopsia, se encontró que en su sangre, había 3 veces la cantidad normal de oxigeno. también se rompió 9 huesos en la lucha para no ser controlado.
El segundo sobreviviente, era el que primero grito del grupo. Con sus cuerdas vocales destruidas, el no pudo objetar la cirugía, y solo reaccionaba agitando violentamente la cabeza en desacuerdo cuando se le administraba el gas anestésico. Afirmo violentamente con la cabeza cuando alguien sugirió en hacer la cirugía sin anestesia, y no reacciono durante la misma, que duro 6 horas, en la cual se intento reemplazar sus órganos abdominales y cubrirlo con lo que quedaba de su piel. El cirujano afirmo que era médicamente que el sujeto siguiera con vida. Una enfermera aterrada que ayudo en la cirugía, comento que la boca del paciente formaba una sonrisa cada vez que sus ojos se encontraban.
Cuando la cirugía termino, el sujeto miro al cirujano y empezó a hacer sonidos fuertemente, como tratando de hablar. Asumiendo que esto era de gran importancia, el cirujano le entrego un papel y una pluma, para que el paciente pudiera comunicarse. “Sigue cortando” escribió…
Se le hizo la misma cirugía sin anestesia a los otros dos sujetos. Se les tuvo que inyectar un paralítico, pues ellos reían constantemente, y le era imposible realizar la operación axial al cirujano. Una vez paralizados, solo podían interactuar con sus ojos. En el momento en que pudieron hablar nuevamente, exigieron una vez mas el gas estimulante. Los investigadores trataron de averiguar porque se lastimaron de esa forma axial mismos, y porque querían el gas nuevamente.
La única respuesta fue: “Debo permanecer despierto”.
Se reforzaron a los 3 sujetos y los devolvieron al cuarto, para espera de su destino. Los investigadores, enfrentando la furia de sus “benefactores” militares, por haber fallado las metas del proyecto, consideraron dar eutanasia a los prisioneros. El comándate, un ex KGB vio potencial en el proyecto, y en su lugar decidió ver que pasaría si ponían el gas nuevamente. Los científicos se negaron rotundamente, pero al final, tuvieron que aceptar.
En preparación para ser sellados nuevamente en el cuarto, los prisioneros, fueron conectados a un monitor EEG. Para sorpresa de todos, los tres dejaron de pelear en el momento que se dieron cuenta que los regresarían al gas. En este momento, era obvio que los tres estaban haciendo un gran esfuerzo por mantenerse despiertos. Uno de los prisioneros, estaba murmurando una canción; El sujeto mudo, peleaba con sus ataduras de piel, como si tratara de enfocarse con algo. El ultimo sujeto, mantenía su cabeza en la almohada, y parpadeaba rápidamente. Siendo este, el primero al que se le puso el EEG, la mayoría de los investigadores monitoreaban sus ondas cerebrales con sorpresa. Eran normales la mayor parte del tiempo, algunas veces, aparecía una línea recta de manera inexplicable. Parecía que repetidamente sufrían de muerte cerebral. Mientras analizaban los datos, una enfermera noto que los ojos del sujeto se cerraron. Sus ondas cerebrales cambiaron inmediatamente por las de sueño profundo, luego se pusieron rectas, y de manera simultanea, su corazón se detuvo.
El único sujeto que quedaba que podía hablar comenzó a gritar para que lo encerraran en ese momento. Sus ondas cerebrales mostraba las líneas rectas del sujeto que acababa de morir por quedarse dormido. El comandante dio la orden de sellar el cuarto con los dos prisioneros dentro, junto con 3 de los científicos. Uno de los 3, inmediatamente tomo un arma y abrió fuego contra el comandante, matándolo de un tiro entre los ojos. Después apunto al prisionero mudo,y le voló el cerebro.
Apunto al prisionero que quedaba vivo, mientras que los demás investigadores escaparon del cuarto. “No me encerraran con estas cosas! No contigo!”, le gritaba al prisionero que estaba atado al camastro. “QUE ERES?!” Demando. “Necesito saber”!”
El prisionero sonrío.
“Tan fácilmente te haz olvidado de mi?”, el prisionero pregunto. “Somos ustedes”. “Somos la locura que esta encerrada en todos ustedes, rogando por libertad en cada momento de tu vida, desde lo mas profundo de tu mente animal. Somos aquello de lo que te escondes en tu cama todas las noches. Somos lo que duermes y silencias y paralizas cuando te vas a tu cielo nocturno, donde no te podemos alcanzar.
El juego de la copa
Cuantas veces hemos escuchado hablar o por lo menos nombrar acerca de este juego.Muchos lo mencionan riendose, casi como burlandose de que puedan existir personas que crean en esto. Otros, con experiencias distintas, lo nombran con respeto, creyendo que a traves de este "ritual" uno puede contactar a los muertos.
El juego de la copa. Varias personas, usualmente entre 3 y 5, se juntan en una casa, llega la noche y deciden probar su suerte y jugar. Entre ellos estan los que creen y los que no. Los que tienen miedo de lo que pueda pasar y los que piensan que todo pasa por nuestras cabezas. Empiezan a prepararse y buscan todo lo que les hace falta. Primero agarran una hoja, escriben todas las letras y los numeros, los recortan prolijamente. Tambien, en un tamaño mas grande, se recortan las palabras SI y NO. Siguen con su preparacion. Buscan velas, negras, blancas, las que hayan, pero las velas deben estar. Por ultimo la copa, tan importante, debe ser una copa de cristal. Ya tienen los elementos, buscan un lugar en la casa, eligen un cuarto, traen una mesa redonda de vidrio de la cocina, el lugar es ideal, muchos espejos, fotos, ventanas y una sensacion que les dice que jueguen en ese lugar. Y todo empieza...
Lo que sigue depende de ellos, de la energia, de las sensaciones, de las presencias...
Tienen miedo? estan relajados? se movera la copa? si se mueve que es? un espiritu?son sus mentes?...
El santo entierro
Eran las diez de la noche y Miriam estaba tranquilamente tumbada en el sofá frente al televisor, cuando sonó el teléfono. Sin darle apenas tiempo a pronunciar un diga, una voz metálica y aguda, como procedente de un contestador automático dijo:
-Funeraria El santo entierro le recuerda que le queda un mes de vida. Tenemos ofertas muy interesantes en nuestra web elsantoentierro.blogspot.com. Entre ahora y benefíciese de un 5% de descuento adicional.
La llamada se colgó. Miriam no daba crédito a sus oídos. ¿Qué clase de broma macabra era aquella? Era una broma de muy mal gusto, pensó. En cualquier caso, no quiso darle mayor importancia y volvió a tumbarse frente al televisor. Quizás, si hubiese tenido setenta años y una salud delicada, aquella llamada le hubiese incomodado pero, a sus treinta y ocho, le pareció de lo más absurdo.
Había pasado algo menos de una semana desde el incidente cuando nuevamente, el teléfono sonó a las diez en punto de la noche.
-Funeraria El santo entierro le recuerda que le quedan veinticinco días de vida. Tenemos ofertas muy interesantes en nuestra web elsantoentierro.blogspot.com. Entre ahora y benefíciese de un 5% de descuento adicional.
Esta vez fue ella quien colgó el teléfono antes de que el mensaje concluyese. Un escalofrío recorrió su espalda. ¿Quién podía ser tan retorcido? Descolgó nuevamente y busco en la memoria del teléfono desde que número la habían llamado. Tomó un bolígrafo y empezó a copiar los números. 96 666 66... 66. Miró nuevamente el teléfono con la expresión desencajada. Era correcto.
-¿Qué coño de teléfono era aquello? Pensó
Marcó lentamente los números y esperó. El mensaje de la operadora no se hizo esperar.
-No existe actualmente ninguna línea en servicio con esta numeración.
Aquella tontería estaba empezando a molestarle. Era cuanto menos desagradable y, el hecho de que el teléfono no existiera todavía la inquietaba un poco más. Respiró hondo y recapacitó. No podía dejar que aquella estupidez la incomodase de aquella manera. Eso era seguramente lo que pretendía el artífice de tan retorcida gracia. Así que, con los ánimos renovados, volvió a sentarse plácidamente frente al televisor.
Durante unos días Miriam se olvidó por completo de aquello. El día a día de la oficina era bastante frenético en aquella época del año y, para cuando llegaba a casa, era tan tarde que tan sólo le apetecía tumbarse en el sofá con un bol de ensalada y una pieza de fruta.
Aquel día, la calma se vio interrumpida nuevamente a las diez en punto al sonar el teléfono.
-Si diga
-Funeraria El santo entierro le recuerda que le quedan veinte días de vida.Si llama ahora podrá beneficiarse de nuestra oferta especial dos por uno. Visite sin falta nuestra web elsantoentierro.blogspot.com. Seguro que encontrará todo lo que necesita.
Aquello ya pasaba de castaño oscuro. Había dejado de ser una broma para convertirse en una auténtica pesadilla. Volvió nuevamente a mirar en la memoria del teléfono desde qué número la habían llamado. Por segunda vez, el número que aparecía en la memoria era el mismo de antes 96 666 66 66. Un número inexistente y cuanto menos inquietante. Ahora empezaba a estar nerviosa, intranquila. No es que creyera el contenido del mensaje pero empezaba a afectarle. La única pista que podía seguir era la famosa web que se mencionaba en el mensaje; elsantoentierro.blogspot.com . Así que se fue hacia el ordenador, lo encendió y escribió el nombre de la web elsantoentierro.blogspot.com . Ahí estaba. Jamás en su vida habría entrado por placer en una web así.
Una bienvenida un tanto peculiar adornaba la página inicial de aquella web.
Los servicios funerarios del Santo Entierro esperan que el catálogo de productos aquí expuesto sea de su agrado. Les deseamos una feliz navegación.
-¿Una feliz navegación?, Pensó. Hay que ser retorcido.
Miró la parte de abajo de la página y vio que había un contador que marcaba el número 058640. Luego, recorrió todas las secciones de la web tratando de encontrar algo que le diese una pista. Finalmente, vio al pie de la página un teléfono y una dirección de correo.
©Real, Ilustre Funeraria de El Santo EntierroC/ Milagros, 16, Madrid Tlfno: 91 272 60 59E-mail: [email protected]
Decidió llamar al número y probar pero, tal y como se temía, el mensaje de la otra vez se repitió.
-No existe actualmente ninguna línea en servicio con esta numeración.
También probó enviar un mail pidiendo explicaciones y, en breves instantes, obtuvo una respuesta.
Estimada Miriam,
Su número personal es el 058640. Ahora que ya ha cogido número para su entierro, le rogamos escoja el féretro y los arreglos florales que desee para tan feliz acontecimiento.Gracias por su interés en nuestros servicios.
Atentamente
Santo Entierro S.A.
-¡Joder! Exclamó levantándose de un brinco. Esto no puede estar pasando en realidad.
Empezó a dar vueltas por todo el salón mordiéndose las uñas. ¿Cómo podía parar aquel sinsentido? Habría algún modo de averiguar quien estaba detrás de todo aquello. Seguro que la policía tendría más de un caso de ese tipo en sus expedientes resueltos.
A la mañana siguiente se pidió el día libre y se acercó a la comisaría del barrio. Tras más de media hora de conversación con el jefe de policía Miriam decidió mostrarle la web en cuestión.
-Escriba, escriba... elsantoentierro.blogspot.com
El hombre en cuestión, no sin una cierta desconfianza, tecleó aquella dirección. La respuesta no se hizo esperar.
The Web site cannot be found
-¡No puede ser! Seguro que ha tecleado algo mal. Vuelva a probar.
El jefe de policía la miró con cara de paciencia y volvió a teclear de nuevo la dirección.
-elsantoentierro.blogspot.com y ahora...Intro.
The Web site cannot be found
-Mire señora. Probablemente no ha sido más que una broma de mal gusto. Vuelva a casa y tranquilícese. Seguro que si no se han cansado ya, lo harán en breve.
-Pero, le juro que ayer entré en esa web...
-Si yo no lo dudo pero...ya ve. Déjelo estar, de verdad. Y ahora, si me disculpa. Tengo mucho trabajo.
Miriam volvió a casa cabizbaja. Quizás tenía razón el policía y ya se habían cansado. Era probable que tras su entrada en la web la hiciesen desaparecer sin más. Si lo pensaba fríamente lo ocurrido no era tampoco tan grave. Si no llamaban más, aquello no pasaría de ser una mera anécdota curiosa que contar a sus nietos en las noches de Halloween.
Pasaron diez días y Miriam consiguió olvidarse del suceso totalmente. El teléfono no había vuelto a sonar y la web en cuestión parecía estar desactivada. Aquel día estaba especialmente cansada. Llegó a casa sobre las nueve, se puso el pijama y tras mordisquear una manzana verde de las que quedaban en la nevera, se dirigió a la cama. Ya había apagado la luz cuando el teléfono sonó.
-Tan sólo le quedan diez días de vida y aún no ha reservado su ataúd. ¿Acaso prefiere la incineración? Seguimos estando a su servicio en elsantoentierro.blogspot.com
Miriam empezó a chillar y un ataque de pánico hizo mella en su ser. Le faltaba el aire, notó que la vista se le nublaba y el corazón aceleraba sus latidos de forma alarmante.Cayó desplomada sobre la alfombra de su habitación.
-Abra los ojos. ¿Me oye? Señora Díaz, si me oye intente contestar.
Tenía frío y le dolía la cabeza. Trató de abrir los ojos y al hacerlo descubrió que una luz intensa le enfocaba.
-¿Me oye?-Sí. Respondió medio aturdida-Está usted en el hospital. Perdió el conocimiento y lleva cinco días inconsciente. -¿Cómo?-La portera de su bloque fue quien nos avisó.-¿Cinco días?-Sí, cinco días. -Sólo quedan cinco entonces...-Perdón, creo que no la entiendo. ¿Sólo quedan cinco que? -Mi teléfono, la funeraria... balbuceó con voz angustiada.-No sé de que me habla. Miré, trate de calmarse. Hemos de hablar.-¿Hablar?-Sí, verá. Tras la caída le hemos realizado un escáner y hay algo que no va demasiado bien.-¿Que no va... bien?-No sabemos si ya estaba ahí, o lo ocasionó la caída, pero debe usted saber que tiene un edema en el lóbulo frontal derecho.-¿Un edema... ?-Bueno, a veces acaban por desaparecer pero, es una situación delicada...-¿Delicada...? Miriam se echó a llorar.-La dejaré un rato sola. Trate de descansar ¿Vale? Dijo el médico mientras salía de la habitación.
Miriam estaba aturdida. Era demasiada información de una sola vez. Su cabeza era incapaz de procesar lo sucedido. Mientras daba vueltas en su cabeza a lo que había dicho el doctor, el teléfono de la habitación sonó. Miriam lo miró durante unos segundos aterrada pero, como siempre, lo descolgó y lo acercó a su oído.
-¿Va a querer el ataúd de caoba o de pino? ¿Servicio Básico o Premium? Tan sólo le quedan cinco días... y no tiene tiempo que perder.
Miriam nunca salió viva de aquel hospital.
Cuenta la leyenda que a todo aquel que ose entrar en la web corre el riesgo de que se le asigne un número.
Espero que les haya gustado el post no se vayan sin comentar
xD
COUNTER STRIKE: EL SERVER DEL INFIERNO
Hola, mi nombre es Luciano Aran y esta historia paso realmente, yo la vivi. Bueno, solo fui un espectador en todo lo sucedido y tuve suerte de no ser la victima. En el 2008 yo tenia un amigo llamado Fabricio que era unos 3 años mas grande que yo, en aquel entonces el tenia 15 años y yo 12. El era una persona que jugaba mucho al Counter Strike, le encataba jugarlo pero un dia el estaba navegando por la pagina de Clanco donde siempre hacen propagandas a servers, entonces puso una IP de un server llamado
El server del infierno, Fabricio era muy curioso como yo y quizo entrar en el server y mientras yo lo miraba colocar la IP mientras todo se cargaba pero paso algo inesperado. A mitad de la carga, arriba de la barra aparecio en un color rojo una frase que chorreaba y parecia escrita con sangre: "Hola soy el diablo y tras estas palabras te advierto que estas poniendo en peligro tu vida, no habra vuelta atras" Yo por el susto sali corriendo a mi casa ya que odio este tipo de cosas por que me dan mucho miedo.
Al dia siguiente todo era tranquilo y soleado, todo se mantuvo asi hasta las 4 de la tarde cuando vino Fabricio a mi casa, me sorprendio mucho verlo palido como fantasma y era depresivo verlo en ese estado, estaba palido y frio. Mi mamá se sorprendio al verlo asi y llamo a su casa pero la linea estaba cortada entonces mi madre y yo nos sentamos en la mesa para prepararle un cafe a Fabricio, ni bien agarro la tasa se le cayo de la mano, despues de eso Fabricio puso una cara de enojo muy forjada y entonces nos comenzo a explicar lo que habia sucedido.
Fabricio tenia una voz aguda que se asemejaba a la de un cantante de pop, pero esta vez estaba con una voz tenue y temblorosa lo cual era impropio de el. Con esa misma voz tetrica nos explico todo el problema, lo primero que dijo fue: "Tenias razon Luciano, debiamos salir corriendo del lugar. Lo primero que vi fue lo mismo de siempre, elegir bando y soldado. Pero habia algo extraño, una vez que elegi el bando de policia no me salio uno de esos tipicos para elegir, apareci yo en esa lista como unica opcion pero me lleve un gran susto."
En ese momento la voz de Fabricio se hizo mas fuerte y ronca. "En la lista estaba el nombre de toda mi familia, mi mamá, mi papá y mis hermanos. Al principio pense que era casualidad pero me equivoque, yo pase eso de largo y segui jugando. Entonces mee ncontre con uno de los enemigos y le estaba temblando el rifle a pesar de que yo solo contaba con una pistola, el tenia un rifle de francotirador y me estaba apuntando en la cara, decidi matarlo con cuchillo para ahorrar balas.
No pude evitar ver que se le caina las lagrimas al que iba a matar, cuando lo mate salio un grito estremecedor, no pareica venir del estereo y cuando vi el nombre tenia el nombre de mi hermano mayor, Diego, el trabajaba en una oficina. Tras esto escuchamos sonar el telefono y a mi madre girtarnos a mi y a mi hermano menor Sebastian de 11 años, nos reunimos todos y al parecer Diego habia sido asesinado a puñaladas y de alguna manera estaba llorando.
Mi madre dijo que no salieramos de casa y que cuidara a mi hermano, yo casi llorando volvi al Counter y lo que vi me dejo sin palabras. Donde habia muerto esa persona habia encontrado un mensaje escrito con sangre: "Ya as matado a uno, faltan tres y quedaras libre de tus cadenas" yo no entendi y segui jugando.
Aparecieron 2 terroristas en el Counter pero como antes, no me dispararon, escuche que se abria la puerta y era mi padre que venia del trabajo feliz como de costumbre, venia con una sonrisa en su rostro y nos saludo a mi y a mi hermano. Como el era fan del Counter Strike al igual que nosotros se sento a ver como jugaba.
Entonces dispare a uno de los terroristas al que mate de un tiro en la pierna pero aparecio un mensaje que decia: "No murio por el disparo". Un lamento muy agudo se escucho en la habitacion y nos entro a los 3 un escalofrio enorme, mi padre era mas cagon que mi hermano de 11 años pero el dijo que no hiciera caso. Segui jugando y dispare en la cabeza al terrorista que quedaba y mi padre cayo de su silla, cuando mi hermano y yo lo levantamos notamos que tenia un agujero en la cabeza.
Mi hermano estallo en lagrimas al ver esto y yo vomite del asco que me dio esa imagen, llore de la tristeza por la muerte de mi padre, cuando iba a llamar a la policia sucedio algo curioso, la policia nos llamo a nosotros para notificar que nuestra madre murio en su auto debido a una lesion en la pierna que hizo que perdiera el control del auto y saliendo de la autopista"
Fabricio era muy perspicaz por lo que se dio cuenta que lo que decia aquel mensaje era terminar con todo y con las ataduras para salir del sueño, al menos eso penso. "Cuando fui a buscar a Sebastian, el ultimo terrorista, resulto que en el extremo superior derecho aparecia el icono de suicidio.
Deje de esuchar el llanto de mi hermanito, me voltee tembloroso y lo que vi fue horrendo. Mi hermano estaba degollado por unas tijeras en su mano y otra isnertada en la garganta, pero no se puso mal, al contrario se alegro y empezo a reir a carcajadas y pense que al morir todos reviviremos en la siguiente partida como es de costumbre en Counter, pero lo que vi me dejo helado.
Vi que donde decia terrorista, la lista de nombres estaba en gris como si fueran espectadores, me sente y encontre a todo el bando enemigo junto y leii los mensajes que decian:
Diego: ¿Por qué me mataste hermano? ¿qué te hice para que me hicieras esto?
El personaje salio de la lista, mi madre decia:
Debi haberte prohibido ese juego, ahora eres un maldito asesino. ¡No eres mas mi hijo!
Mi padre:
Nunca me lo hubiera imaginado...
Yo tembloroso estaba preparado para leer la ultima oracion, pero me sorprendi de lo que paso, hablo por el estereo como si tuviese microfono y mi hermano menor dijo:
Estamos contigo y vamos a vengarnos, te mantendremos en esta casa y si te vas te matamos"
Entonces Fabricio cerro los ojos y nos dejo de contar. Mi madre estaba palida y se alarmo al ver a Fabricio estallar en lagrimas, poco despeus levanto la mirada y empezo a llorar sangre, dijo: "¡Me liberare de estas ataduras!". Yo conocia bien a Fabricio y sabia lo que estaba por hacer, salte de la mesa pero como el era mayor que yo me dio un puñetazo en el estomago y cai al suelo, esta vez el lloraba y gritaba "¡Terminare con esto!".
Se suicido con los utensilios de la cocina, se clavo un tenedor en el ojo y como no encontraba los cuchillos se desespero tomando una cuchara golpeandose la garganta hasta abrirsela. Mi madre estaba llorando asustada y yo no podia respirar de aquel puñetazo, vi morir a mi mejor amigo como si nada y no pude ayudarle. Mi padre llego 10 minutos despues y al ver esto llamo a la policia. Pasaron 2 años y ahora tengo 14 y nunca podre olvidar aquel evento.
SlenderMan
Después de despertar, con un sobresalto, la chica permaneció en cama unos segundos más. Alcanzando el interruptor de su lámpara, trató de recordar, exactamente, que era lo que había robado su dulce sueño. No pudo, se incorporó. Comprobó la hora en su teléfono, soltó un bufido al ver que era la medianoche, la hora de las brujas. Sabiendo que el sueño la evadía, dejó su dormitorio y se dirigió a la cocina, con una buena taza de café en su mente.
Al pasar por la puerta principal de su casa, sintió un escalofrío como fuego líquido pasar por su espina. Es sólo el invierno, se dijo, centrándose de nuevo en su taza de café. La medición de las cucharadas, agua, y preparar la taza la mantuvo ocupada, pero, mientras el líquido oscuro hervía, no tenía nada en qué ocupar su mente. El escalofrío regresó y ella no podía dejar de mirar a sus espaldas en dirección a la puerta principal. Estaba ahí, la puerta, tan inocente como siempre. El cerrojo estaba todavía en su lugar y no podía ver nada malo en él. Volviendo a su café, ella hizo todo lo posible para olvidarse de la sensación.
Con la taza en la mano, caminó de nuevo hacia su dormitorio. Mientras pasó por la puerta principal, decidió dar una rápida mirada por la mirilla, eso ayudaría a calmar su mente inquieta. El frío empeoró con cada paso que daba hacia la puerta, mientras más se alejaba de la seguridad y el calor de sus mantas. Apretó la mano libre contra el frío metal de la puerta, y respiró hondo antes de llevar el ojo a la mirilla.
Al principio, sólo pudo ver oscuridad y de alguna manera parecía revolverse en sí misma. Cuando ella parpadeó sorprendida, el vacío se desvaneció... deseó que no lo hiciera. En su lugar, allí estaba lo que podía adivinar, un ser que alguna vez fue un hombre. Las extremidades eran largas y difícilmente humanas, con juntas voluminosos en sus varios brazos, no muy diferente de las ramas de un árbol. La criatura tenía un traje negro, haciendo la cosa, de alguna manera, más terrorífica para ella. Lo peor de todo, sin embargo, era la cara infernal de aquel ser.
Ella se apartó de la puerta con la mano aún presionado la perilla. La taza de café hirviendo cayó, el líquido ardió sobre las piernas desnudas, ella cayó hacia atrás y trató de arrastrarse lejos de la puerta. Sabía, de alguna manera, que su mente no la estaba engañando. A medida que se arrastraba lejos de la puerta, vio algo, tan negro como el vacío, como una serpiente que se colaba bajo la puerta. Ella estaba atrapada entre el instinto de huir y la urgencia de no darle la espalda a la puerta. Cuando la puerta retumbó, el impulso de huir se apoderó de ella y resbaló sobre el líquido, aún caliente que derramó, mientras trataba de regresar a su habitación.
Sabía, en el fondo, que ella estaba en un callejón sin salida, pero tenía que alejarse de la puerta. Estaba a medio camino por el pasillo cuando oyó la puerta, que antes estaba con seguro, desbloquearse y abrirse. Ella gritó y se escondió detrás de una pared, mientras temblaba por el horror.
Luego de eso, hubo sólo oscuridad.
"Nicole?" Una cálida voz masculina, sacó a la mujer de su ensimismamiento. Cuando volteó, se encontró con uno de los médico de su hermana. Ella asintió,sin saber si debía o no decir algo, o incluso sin saber si tenía la fuerza suficiente para pronunciar palabra alguna. Aquella mañana, había recibido una llamada telefónica urgente del hospital, le dijeron que su hermana, Lindsay, estaba allí. Antes de siquiera poder verla, el doctor le pidió hablar con ella, sobre lo que podría haber sucedido. Palabras como "asalto" y "auto-inflicción" fueron pronunciadas por el doctor y Nicole sentía su mente dar vueltas.
Ella todavía no había comprendido plenamente lo que el doctor le había querido decir, hasta que vio a Lindsay con sus propios ojos. Su hermana menor tenía un vendaje envuelto alrededor de su cabeza, que cubría sus orejas y ojos. Dijeron que era para evitar que sus ojos se sequen y tratar de disminuir la infección de las heridas de sus oídos. Los médicos habían pensado que alguien había atascado un lápiz en sus oídos para dejarla fuera de combate o lo había hecho ella para ensordecerse a sí misma en contra de algo. La mezcla de quemaduras de primer y segundo grado en sus manos y piernas, se supone que fueron ocasionadas por el café que un vecino de ella encontró por toda la entrada de su casa.
Cuando Nicole entró por primera vez en la habitación donde se encontraba su hermana, pensó que había visto la silueta de un hombre en la ventana. Pero sabía que, era imposible. La habitación de su hermana estaba en el tercer piso del hospital.
Sr. Bocón
Durante mi niñez, mi familia era como una gota de agua en un gran rio; Nunca permanecíamos en un solo lugar por mucho tiempo. Nos mudamos a Rhode Island cuando tenía 8 años, y permanecimos ahí hasta que fui a la Universidad en Colorado Springs. La mayoría de mis memorias son de cuando vivía en Rhode Island, pero hay fragmentos en mi mente de los muchos hogares en los que habite, cuando era mucho más joven.
La mayoría de estas memorias son poco claras y sin sentido – Como el perseguir a otro niño en el patio de una casa en Carolina del Norte, intentar construir una balsa detrás de un departamento en el que viví en Pennsylvania, y cosas como esas. Pero hay un puñado de memorias que permanecen tan claras como el vidrio, como si hubiesen ocurrido ayer.
Vivíamos en una casa en las afueras de la bulliciosa ciudad de New Vineyard, Maine. Era una casa grande, en especial para una familia de tres. Había una serie de cuartos que estaban totalmente desocupados, a los cuales no entre durante el tiempo en el que viví en esa casa. Supongo que era un desperdicio de espacio, pero era lo único que pudo rentar mi papa que le quedar cerca de su trabajo.
Recuerdo que, en el día después de mi cumple años, tuve una fiebre tremenda. El doctor dijo que tenía Mononucleosis lo que, para mí, significaba mas fiebre y no poder salir a jugar por al menos, tres semanas. Era un momento terrible para estar atado a la cama; Estábamos empacando para mudarnos a Pennsylvania, y la mayoría de mis cosas ya estaban dentro de cajas, dejando mi cuarto casi vacío. Mi mama me traía agua mineral y libros varias veces al día, los cuales servían como único entretenimiento durante estas semanas.
No recuerdo exactamente como conocí al Sr. Bocón. Creo que fue una semana después de que diagnosticaron la Mono. Mi primera memoria de la pequeña creatura fue de cuando le pregunte su nombre. Me dijo que lo llamara Sr. Bocón, porque tenía una boca enorme. De hecho, ahora que lo pienso, todo en su cara era enorme en comparación a su cuerpo- Su cabeza, sus ojos, sus arrugadas orejas-. Pero su boca, sin duda era lo mas grande.
“Te pareces a un Furby”, le dije mientras miraba uno de mis libros.
El Sr. Bocón se detuvo y me miro extrañado. “Furby? Que es un Furby?” – Me pregunto.
“Tu sabes… El juguete peludo con orejas enormes, lo puedes acariciar y alimentar, casi como una mascota real.”
“Oh!.. Tu no necesitas uno de esos. No es lo mismo que tener un amigo real”.
Recuerdo que el Sr. Bocón se desaparecía cada vez que mi mama iba a mi cuarto a revisarme. Se ocultaba bajo mi cama y me decía: “No quiero que tus papas me vean, tengo miedo de que ya no nos dejen jugar juntos”.
No hicimos mucho durante los primeros días. El Sr. Bocón, solo veía mis libros, fascinado con las imágenes e historias. Por ahí del tercer o cuarta noches desde que lo conocí, me despertó con una gran sonrisa en su rostro. “Vamos a jugar un nuevo juego”, me dijo. “Pero tenemos que esperar hasta después de que tu mama venga, porque es un juego secreto”.
Después de que mi mama me trajera mas libros y refresco, a la hora de siempre, el Sr. Bocón se deslizo desde debajo de la cama y tomo mi mano. “Tenemos que ir al cuarto que esta al final del pasillo”, me dijo. Me negué al principio, pero el Sr. Bocón, insistió hasta que cedí.
El cuarto en cuestión, no tenía ni muebles ni tapiz. Lo único que lo distinguía era una ventana del lado opuesto a la puerta. El Sr. Bocón corrió a través del cuarto, y le dio un firme empujón a la ventana, dejándola un poco abierta. Entonces, el, me insistió en que mirara hacia el piso, afuera.
Aunque estábamos en el segundo piso de la casa, la caída era más alta debido a que estábamos en una colina. “Me gusta jugar a fingir aquí”, me explico el Sr. Bocón. “Finjo que hay un suave y enorme trampolín allá abajo, y brinco. Si lo crees con todas tus fuerzas, vas a ver qué rebotas hasta acá arriba, como una pelota. Quiero que lo intentes!”
“Es muy alto”, le dije.
“Pero eso es lo divertido! No sería tan divertido si fuera una caída corta. De ser así, mejor si rebotaras en un trampolín real!”
Recuerdo haber jugado con la idea; Dejarme caer en el fresco aire, y rebotar en algo que mis ojos no podían ver. Pero el realista en mi, prevaleció. “Quizas en otra ocasion”, le dije. “No se si tenga tanta imaginacion. Podria lastimarme”.
La cara del Sr. Bocón se contorsiono con un gruñido, pero solo por un momento. Decepcionado, se metió debajo de mi cama, donde estuvo quieto el resto del día.
La mañana siguiente el Sr. Bocón llego con una pequeña caja. “Quiero enseñarte malabares”, me dijo. “Aquí hay algunas cosas que puedes usar como practica, antes de que te de tu primera lección”.
Mire la caja; Estaba llena de cuchillos. “Mis papas me mataran!”, le grite horrificado de que el Sr. Bocón había traído cuchillos a mi cuarto- Objetos que mis papas no me dejarían tocar nunca!
El Sr. Bocon gruño. “Es divertido jugar con esto. Quiero que lo intentes”.
Aleje la caja de mi. “No puedo. Me regeñaran. Los cuchillos no son seguros para aventarse”.
Las cejas del Sr. Bocón se cerraron, molesto. Tomo la caja con los cuchillos, y se metió debajo de la cama, otra vez durante todo el día. Me empezaba a preguntar que tan seguido se la pasaba debajo de mi.
Desde ese entonces, empecé a tener problemas para dormir. El Sr. Bocón, me despertaba en la noche diciéndome que había puesto un trampolín real debajo la ventana, uno enorme que no podía ver en la obscuridad. Siempre me negué y trataba de volver a dormir, pero el Sr. Bocón persistía. Algunas veces, se quedaba a mi lado hasta el amanecer, animándome a saltar.
Ya no era tan divertido jugar con él.
Una mañana, mi mama fue hacia mi cuarto, y me dijo que tenía permiso de ir a caminar afuera. Pensaba que el aire fresco sería bueno para mí, especialmente después de estar confinado a mi cuarto por tanto tiempo. Con emoción, corrí hacia el patio, esperando poder sentir el sol en mi cara.
El Sr. Bocón me estaba esperando. “Hay algo que quiero que veas”, me dijo. Debí darle una mirada fea, porque entonces me dijo: “Es seguro, no pasa nada, te lo prometo”.
Lo seguí hasta un viejo camino que corría a través de los bosques detrás de mi casa. “Este es un camino importante”, me explico. “Tengo muchísimos amiguitos de tu edad. Cuando estubieron listos, lo lleve por este camino. A un lugar especial. Todavía no estás listo, pero algún día, espero, lo estarás”.
Regrese a mi casa preguntándome, que tipo de lugar existía más allá de aquel camino.
Aproximadamente dos semanas después de conocer al Sr. Bocón, empacaron la última carga de cajas en el camión de mudanzas. Me fui adelante con mi papa, en un largo recorrido hacia Pennsylvania. Había considerado en decirle al Sr. Bocón que me iba, pero aun teniendo 5 años, sospechaba mucho de las intenciones de la creatura, a pesar de lo que me decía. Fue por esta razón que decidí no mencionar nada de mi mudanza.
Eran la 4:00 am cuando mi papa y yo estábamos en el camión. Mi papa esperaba llegar a Pennsylvania para la hora de la comida al día siguiente, con ayuda de una larga dotación de café y bebidas energéticas. Recuerdo que se parecía mas a un tipo que estaba a punto de correr una maratón, que un tipo que se la pasaría sentado por un par de días.
“Muy temprano para ti, verdad?”
Afirme con mi cabeza, mientras la ponía en la ventana, esperando dormir un poco antes de que saliera el sol. Sentí la mano de mi papa en mi hombro. “Esta será la última mudanza, lo prometo. Sé que es difícil para ti, especialmente estando con esa enfermedad. Una vez que obtenga mi promoción, podremos quedarnos en un solo lugar, y hacer amigos”.
Cuando el camión comenzó a moverse, vi la silueta del Sr. Bocón en la ventana de mi cuarto. Parado, inmóvil, se despidió lastimosamente con su mano. No me despedí.
Años después, regrese a New Vineyard. El terreno donde se encontraba mi casa estaba vacío, a excepción de los cimientos. Resulta que la casa se quemo algunos años después de que yo y mi familia nos fuimos. Por curiosidad, busque el camino que el Sr. Bocón me enseño, y al encontrarlo, decidí seguirlo. Una parte de mi esperaba que el Sr. Bocón saltara sobre mí de repente, y me espantara dándome un infarto, pero tenía la sensación de que el Sr. Bocón, ya no se encontraba en ese lugar, como si de alguna manera el estuviese atado a la casa que ya no existe,
El camino llevaba a uno de los cementerios de New Vineyard.
La pulsera Negra
En Estados Unidos, cada vez que te internan en un hospital, colocan en tu muñeca, una pulsera blanca con tu nombre, para poder identificarte. Sin embargo, existen otras pulseras de colores diferentes, que simbolizan otras cosas. Por ejemplo, las pulseras negras son colocadas en las muñecas de las personas que acaban de fallecer.
Mi tía me platicaba de un cirujano que trabajaba en el turno de la noche en una escuela-hospital. El acababa de terminar una operación e iba en camino hacia el sótano. Entro en el elevador, y había otra persona con él. Casualmente se puso a platicar con la mujer sobre tonterías, mientras el elevador descendía. Cuando la puerta del elevador se abrió, vio que otra mujer estaba a punto de entrar, y entonces el doctor, de manera precipitada apretó el botón para cerrar la puerta, y presiono rápidamente el botón hasta el piso más alto.
Sorprendida, la mujer regaño al doctor por su descortesía al no permitir subir a la otra mujer al elevador.
El Doctor dijo: “ Esa es la mujer que acabo de operar. Murió durante la operación… No viste la banda negra que estaba utilizando?”
La mujer sonrió, levanto su brazo y dijo: “Una banda como esta?
El experimento ruso.
Investigadores Rusos a finales de los 40´s mantuvieron a 5 personas despiertas por 15 días utilizando un estimulante basado en gas. Los tuvieron encerrados en un ambiente sellado para monitorear cuidadosamente el uso de oxigeno, para que el gas no los matase, debido a las altas concentraciones de gas. Esto fue antes de que existiera el circuito cerrado, por lo que tuvieron que usar micrófonos y ventanas con grosor de 5 pulgadas para monitorearlos. El cuarto estaba lleno de libros, cobijas para dormir -pero ninguna cama-, agua corriente, baño y la suficiente cantidad de comida para que los 5 sobrevivieran por un mes.
Los sujetos de prueba eran prisioneros politos y de guerra declarados enemigos del estado durante la segunda guerra mundial.
Todo estuvo bien por los primeros 5 días; Los sujetos rara vez se quejaban después de que (falsamente) se les había prometido su libertad si aceptaban tomar parte de la prueba y no dormir por 30 días. Sus conversaciones y actividades fueron monitoreadas y los científicos notaron que conforme pasaba el tiempo, ellos hablaban sobre incidentes traumáticos de su pasado.
Después de 5 días se empezaron a quejar de las circunstancias y eventos que los llevaron a donde estaban y empezaron a demostrar paranoia severa. Dejaron de hablar entre ellos, y comenzaron a murmurar de manera alterna en los micrófonos. De manera extraña, todos parecían creer que podían ganar la confianza de sus captores si traicionaban a sus camaradas. En un principio se creyó que esto era un efecto del gas.
Después de 9 días, el primero de ellos empezó a gritar. Corría por todo el cuarto gritando repetidamente por 3 horas seguidas. Después, trato de continuar gritando, pero solo podía dar un grito ocasional. Los científicos postularon que físicamente se había destrozado las cuerdas vocales. La parte mas sorprendente de este comportamiento fue como sus compañeros reaccionaron a esto. O mejor dicho, como no reaccionaron… Continuaban murmurando en los micrófonos hasta que el segundo de los prisioneros comenzó a gritar. Dos de los prisioneros que no gritaban, tomaron los libros y llenaron pagina tras pagina de sus propias heces, y de manera calmada, los pusieron sobre las ventanas del cuarto. Los gritos cesaron de repente.
Al igual que los murmullos de los micrófonos.
Pasaron otros 3 días. Los investigadores checaban los micrófonos constantemente para asegurarse de que trabajaban, porque creían que era imposible no escuchar sonidos con 5 personas dentro. El consumo de oxigeno indicaba que los 5 debían seguir vivos. De hecho, el consumo de oxigeno era el necesario para 5 personas que hacían ejercicio extenuante. En la mañana del catorceavo DIA, los investigadores hicieron algo que no debían hacer, para llamar la atención de los prisioneros: Utilizaron el Intercom dentro del cuarto, esperando provocar respuestas de los prisioneros, pues temían que estuviesen muertos, o en estado vegetal.
Anunciaron: “Abriremos el cuarto para probar los micrófonos. Aléjense de las puertas y acuéstense con las manos atrás en el piso o se les disparara. Se le otorgara la libertad a uno de ustedes si obedecen”.
Para su sorpresa, escucharon solo una frase, con voz calmada: “No queremos ser liberados”.
Hubo gran debate entre los investigadores y fuerzas militares que financiaban el proyecto; sin poder provocar mas respuestas utilizando el Intercom, finalmente se decidió abrir el cuarto a la media noche del DIA numero 15.
Se limpio el gas del cuarto, y se lleno de aire fresco. Inmediatamente, voces de los micrófonos, empezaron a objetar. 3 Voces diferentes rogaban por la vida de sus seres queridos, que encendieran el gas nuevamente. Se abrió el cuarto para sacar a los prisioneros. Gritaron mas fuerte que nunca, al igual que los soldados, cuando vieron lo que había dentro: Cuatro de los sujetos seguían “vivos”.
Las raciones de los pasados 5 días no habían sido tocadas. había pedazos de carne de las costillas y pantorrillas del sujeto muerto colocados dentro del drenaje del centro del cuarto bloqueándolo, permitiendo que 4 pulgadas de agua se acumulara en el piso. Los cuatro “Sobrevivientes” también tenían pedazos de piel y carne arrancada de sus cuerpos. La destrucción de tejidos y la exposición de husos en la punta de sus dedos indicaba que las heridas fueron infligidas por las manos, y no con los dientes, como era de suponerse. Al examinarlos, se descubrió que la mayoría de las heridas fueron auto infligidas en su mayoría.
Los organos detrás de las costillas fueron removidos; Mientras que el corazón, los pulmones y el diafragma seguían en su lugar, la piel y la mayoría de los músculos pegados a las costillas fueron arrancados, exponiendo a los pulmones. El tracto digestivo de los cuatro sujetos podía verse trabajar, digiriendo comida. Rápidamente se hizo aparente estaban digiriendo su propia carne, y que ellos la arrancaron y se la comieron en el transcurso de los días.
La mayoría de los soldados eran fuerzas especiales Rusas en las instalaciones, pero aun axial, muchos se negaron a regresar al cuarto para sacar a los prisioneros. Estos sin embargo, insistían a gritos que los dejaran dentro y de manera alterna rogaron y demandaron que se encendiera el gas nuevamente, para evitar quedarse dormidos.
Para sorpresa de todos, los sujetos, pusieron una resistencia feroz durante la extracción. Un soldado Ruso falleció cuando un sujeto le mordió el cuello, otro fue gravemente herido cuando otro de los prisioneros le mordió la arteria femoral y los testículos. Otros 5 soldados perdieron la vida, si cuentas a aquellos que se quitaron la vida en las semanas consecuentes al incidente.
Durante la lucha, uno de los prisioneros daño su bazo, sangrando de manera casi inmediata. Se intento sedar al sujeto, pero fue imposible. Se el inyecto mas de 10 veces de la dosis humana de Morfina, y aun axial lucho como un animal rodeado, rompiendo las costillas y un brazo de un doctor. Se veía latir su corazón al máximo por dos minutos completos, mientras se desangraba, y continuo gritando por mas de 3 minutos, atacando a quien se le acercar, repitiendo la palabra “Mas” una y otra vez, cada vez mas débil, hasta que cayo en silencio.
Los otros 3 sobrevivientes, fueron inmovilizados fuertemente y llevados hacia instalaciones medicas. Dos de ellos, con cuerdas vocales intactas, demandaban continuamente mas gas para permanecer despiertos.
El mas herido de los tres, fue llevado al único cuarto de cirugía que había en las instalaciones. En el proceso de su preparación para colocar nuevamente sus órganos en su lugar, se noto que el sujeto era totalmente inmune a los sedantes. Peleo furiosamente cuando el gas anestésico se le estaba colocando. Se necesito un poco mas de anestesia de la normal para sedarlo, pero al momento que sus ojos se cerraron, su corazón se detuvo. En la autopsia, se encontró que en su sangre, había 3 veces la cantidad normal de oxigeno. también se rompió 9 huesos en la lucha para no ser controlado.
El segundo sobreviviente, era el que primero grito del grupo. Con sus cuerdas vocales destruidas, el no pudo objetar la cirugía, y solo reaccionaba agitando violentamente la cabeza en desacuerdo cuando se le administraba el gas anestésico. Afirmo violentamente con la cabeza cuando alguien sugirió en hacer la cirugía sin anestesia, y no reacciono durante la misma, que duro 6 horas, en la cual se intento reemplazar sus órganos abdominales y cubrirlo con lo que quedaba de su piel. El cirujano afirmo que era médicamente que el sujeto siguiera con vida. Una enfermera aterrada que ayudo en la cirugía, comento que la boca del paciente formaba una sonrisa cada vez que sus ojos se encontraban.
Cuando la cirugía termino, el sujeto miro al cirujano y empezó a hacer sonidos fuertemente, como tratando de hablar. Asumiendo que esto era de gran importancia, el cirujano le entrego un papel y una pluma, para que el paciente pudiera comunicarse. “Sigue cortando” escribió…
Se le hizo la misma cirugía sin anestesia a los otros dos sujetos. Se les tuvo que inyectar un paralítico, pues ellos reían constantemente, y le era imposible realizar la operación axial al cirujano. Una vez paralizados, solo podían interactuar con sus ojos. En el momento en que pudieron hablar nuevamente, exigieron una vez mas el gas estimulante. Los investigadores trataron de averiguar porque se lastimaron de esa forma axial mismos, y porque querían el gas nuevamente.
La única respuesta fue: “Debo permanecer despierto”.
Se reforzaron a los 3 sujetos y los devolvieron al cuarto, para espera de su destino. Los investigadores, enfrentando la furia de sus “benefactores” militares, por haber fallado las metas del proyecto, consideraron dar eutanasia a los prisioneros. El comándate, un ex KGB vio potencial en el proyecto, y en su lugar decidió ver que pasaría si ponían el gas nuevamente. Los científicos se negaron rotundamente, pero al final, tuvieron que aceptar.
En preparación para ser sellados nuevamente en el cuarto, los prisioneros, fueron conectados a un monitor EEG. Para sorpresa de todos, los tres dejaron de pelear en el momento que se dieron cuenta que los regresarían al gas. En este momento, era obvio que los tres estaban haciendo un gran esfuerzo por mantenerse despiertos. Uno de los prisioneros, estaba murmurando una canción; El sujeto mudo, peleaba con sus ataduras de piel, como si tratara de enfocarse con algo. El ultimo sujeto, mantenía su cabeza en la almohada, y parpadeaba rápidamente. Siendo este, el primero al que se le puso el EEG, la mayoría de los investigadores monitoreaban sus ondas cerebrales con sorpresa. Eran normales la mayor parte del tiempo, algunas veces, aparecía una línea recta de manera inexplicable. Parecía que repetidamente sufrían de muerte cerebral. Mientras analizaban los datos, una enfermera noto que los ojos del sujeto se cerraron. Sus ondas cerebrales cambiaron inmediatamente por las de sueño profundo, luego se pusieron rectas, y de manera simultanea, su corazón se detuvo.
El único sujeto que quedaba que podía hablar comenzó a gritar para que lo encerraran en ese momento. Sus ondas cerebrales mostraba las líneas rectas del sujeto que acababa de morir por quedarse dormido. El comandante dio la orden de sellar el cuarto con los dos prisioneros dentro, junto con 3 de los científicos. Uno de los 3, inmediatamente tomo un arma y abrió fuego contra el comandante, matándolo de un tiro entre los ojos. Después apunto al prisionero mudo,y le voló el cerebro.
Apunto al prisionero que quedaba vivo, mientras que los demás investigadores escaparon del cuarto. “No me encerraran con estas cosas! No contigo!”, le gritaba al prisionero que estaba atado al camastro. “QUE ERES?!” Demando. “Necesito saber”!”
El prisionero sonrío.
“Tan fácilmente te haz olvidado de mi?”, el prisionero pregunto. “Somos ustedes”. “Somos la locura que esta encerrada en todos ustedes, rogando por libertad en cada momento de tu vida, desde lo mas profundo de tu mente animal. Somos aquello de lo que te escondes en tu cama todas las noches. Somos lo que duermes y silencias y paralizas cuando te vas a tu cielo nocturno, donde no te podemos alcanzar.
El juego de la copa
Cuantas veces hemos escuchado hablar o por lo menos nombrar acerca de este juego.Muchos lo mencionan riendose, casi como burlandose de que puedan existir personas que crean en esto. Otros, con experiencias distintas, lo nombran con respeto, creyendo que a traves de este "ritual" uno puede contactar a los muertos.
El juego de la copa. Varias personas, usualmente entre 3 y 5, se juntan en una casa, llega la noche y deciden probar su suerte y jugar. Entre ellos estan los que creen y los que no. Los que tienen miedo de lo que pueda pasar y los que piensan que todo pasa por nuestras cabezas. Empiezan a prepararse y buscan todo lo que les hace falta. Primero agarran una hoja, escriben todas las letras y los numeros, los recortan prolijamente. Tambien, en un tamaño mas grande, se recortan las palabras SI y NO. Siguen con su preparacion. Buscan velas, negras, blancas, las que hayan, pero las velas deben estar. Por ultimo la copa, tan importante, debe ser una copa de cristal. Ya tienen los elementos, buscan un lugar en la casa, eligen un cuarto, traen una mesa redonda de vidrio de la cocina, el lugar es ideal, muchos espejos, fotos, ventanas y una sensacion que les dice que jueguen en ese lugar. Y todo empieza...
Lo que sigue depende de ellos, de la energia, de las sensaciones, de las presencias...
Tienen miedo? estan relajados? se movera la copa? si se mueve que es? un espiritu?son sus mentes?...
El santo entierro
Eran las diez de la noche y Miriam estaba tranquilamente tumbada en el sofá frente al televisor, cuando sonó el teléfono. Sin darle apenas tiempo a pronunciar un diga, una voz metálica y aguda, como procedente de un contestador automático dijo:
-Funeraria El santo entierro le recuerda que le queda un mes de vida. Tenemos ofertas muy interesantes en nuestra web elsantoentierro.blogspot.com. Entre ahora y benefíciese de un 5% de descuento adicional.
La llamada se colgó. Miriam no daba crédito a sus oídos. ¿Qué clase de broma macabra era aquella? Era una broma de muy mal gusto, pensó. En cualquier caso, no quiso darle mayor importancia y volvió a tumbarse frente al televisor. Quizás, si hubiese tenido setenta años y una salud delicada, aquella llamada le hubiese incomodado pero, a sus treinta y ocho, le pareció de lo más absurdo.
Había pasado algo menos de una semana desde el incidente cuando nuevamente, el teléfono sonó a las diez en punto de la noche.
-Funeraria El santo entierro le recuerda que le quedan veinticinco días de vida. Tenemos ofertas muy interesantes en nuestra web elsantoentierro.blogspot.com. Entre ahora y benefíciese de un 5% de descuento adicional.
Esta vez fue ella quien colgó el teléfono antes de que el mensaje concluyese. Un escalofrío recorrió su espalda. ¿Quién podía ser tan retorcido? Descolgó nuevamente y busco en la memoria del teléfono desde que número la habían llamado. Tomó un bolígrafo y empezó a copiar los números. 96 666 66... 66. Miró nuevamente el teléfono con la expresión desencajada. Era correcto.
-¿Qué coño de teléfono era aquello? Pensó
Marcó lentamente los números y esperó. El mensaje de la operadora no se hizo esperar.
-No existe actualmente ninguna línea en servicio con esta numeración.
Aquella tontería estaba empezando a molestarle. Era cuanto menos desagradable y, el hecho de que el teléfono no existiera todavía la inquietaba un poco más. Respiró hondo y recapacitó. No podía dejar que aquella estupidez la incomodase de aquella manera. Eso era seguramente lo que pretendía el artífice de tan retorcida gracia. Así que, con los ánimos renovados, volvió a sentarse plácidamente frente al televisor.
Durante unos días Miriam se olvidó por completo de aquello. El día a día de la oficina era bastante frenético en aquella época del año y, para cuando llegaba a casa, era tan tarde que tan sólo le apetecía tumbarse en el sofá con un bol de ensalada y una pieza de fruta.
Aquel día, la calma se vio interrumpida nuevamente a las diez en punto al sonar el teléfono.
-Si diga
-Funeraria El santo entierro le recuerda que le quedan veinte días de vida.Si llama ahora podrá beneficiarse de nuestra oferta especial dos por uno. Visite sin falta nuestra web elsantoentierro.blogspot.com. Seguro que encontrará todo lo que necesita.
Aquello ya pasaba de castaño oscuro. Había dejado de ser una broma para convertirse en una auténtica pesadilla. Volvió nuevamente a mirar en la memoria del teléfono desde qué número la habían llamado. Por segunda vez, el número que aparecía en la memoria era el mismo de antes 96 666 66 66. Un número inexistente y cuanto menos inquietante. Ahora empezaba a estar nerviosa, intranquila. No es que creyera el contenido del mensaje pero empezaba a afectarle. La única pista que podía seguir era la famosa web que se mencionaba en el mensaje; elsantoentierro.blogspot.com . Así que se fue hacia el ordenador, lo encendió y escribió el nombre de la web elsantoentierro.blogspot.com . Ahí estaba. Jamás en su vida habría entrado por placer en una web así.
Una bienvenida un tanto peculiar adornaba la página inicial de aquella web.
Los servicios funerarios del Santo Entierro esperan que el catálogo de productos aquí expuesto sea de su agrado. Les deseamos una feliz navegación.
-¿Una feliz navegación?, Pensó. Hay que ser retorcido.
Miró la parte de abajo de la página y vio que había un contador que marcaba el número 058640. Luego, recorrió todas las secciones de la web tratando de encontrar algo que le diese una pista. Finalmente, vio al pie de la página un teléfono y una dirección de correo.
©Real, Ilustre Funeraria de El Santo EntierroC/ Milagros, 16, Madrid Tlfno: 91 272 60 59E-mail: [email protected]
Decidió llamar al número y probar pero, tal y como se temía, el mensaje de la otra vez se repitió.
-No existe actualmente ninguna línea en servicio con esta numeración.
También probó enviar un mail pidiendo explicaciones y, en breves instantes, obtuvo una respuesta.
Estimada Miriam,
Su número personal es el 058640. Ahora que ya ha cogido número para su entierro, le rogamos escoja el féretro y los arreglos florales que desee para tan feliz acontecimiento.Gracias por su interés en nuestros servicios.
Atentamente
Santo Entierro S.A.
-¡Joder! Exclamó levantándose de un brinco. Esto no puede estar pasando en realidad.
Empezó a dar vueltas por todo el salón mordiéndose las uñas. ¿Cómo podía parar aquel sinsentido? Habría algún modo de averiguar quien estaba detrás de todo aquello. Seguro que la policía tendría más de un caso de ese tipo en sus expedientes resueltos.
A la mañana siguiente se pidió el día libre y se acercó a la comisaría del barrio. Tras más de media hora de conversación con el jefe de policía Miriam decidió mostrarle la web en cuestión.
-Escriba, escriba... elsantoentierro.blogspot.com
El hombre en cuestión, no sin una cierta desconfianza, tecleó aquella dirección. La respuesta no se hizo esperar.
The Web site cannot be found
-¡No puede ser! Seguro que ha tecleado algo mal. Vuelva a probar.
El jefe de policía la miró con cara de paciencia y volvió a teclear de nuevo la dirección.
-elsantoentierro.blogspot.com y ahora...Intro.
The Web site cannot be found
-Mire señora. Probablemente no ha sido más que una broma de mal gusto. Vuelva a casa y tranquilícese. Seguro que si no se han cansado ya, lo harán en breve.
-Pero, le juro que ayer entré en esa web...
-Si yo no lo dudo pero...ya ve. Déjelo estar, de verdad. Y ahora, si me disculpa. Tengo mucho trabajo.
Miriam volvió a casa cabizbaja. Quizás tenía razón el policía y ya se habían cansado. Era probable que tras su entrada en la web la hiciesen desaparecer sin más. Si lo pensaba fríamente lo ocurrido no era tampoco tan grave. Si no llamaban más, aquello no pasaría de ser una mera anécdota curiosa que contar a sus nietos en las noches de Halloween.
Pasaron diez días y Miriam consiguió olvidarse del suceso totalmente. El teléfono no había vuelto a sonar y la web en cuestión parecía estar desactivada. Aquel día estaba especialmente cansada. Llegó a casa sobre las nueve, se puso el pijama y tras mordisquear una manzana verde de las que quedaban en la nevera, se dirigió a la cama. Ya había apagado la luz cuando el teléfono sonó.
-Tan sólo le quedan diez días de vida y aún no ha reservado su ataúd. ¿Acaso prefiere la incineración? Seguimos estando a su servicio en elsantoentierro.blogspot.com
Miriam empezó a chillar y un ataque de pánico hizo mella en su ser. Le faltaba el aire, notó que la vista se le nublaba y el corazón aceleraba sus latidos de forma alarmante.Cayó desplomada sobre la alfombra de su habitación.
-Abra los ojos. ¿Me oye? Señora Díaz, si me oye intente contestar.
Tenía frío y le dolía la cabeza. Trató de abrir los ojos y al hacerlo descubrió que una luz intensa le enfocaba.
-¿Me oye?-Sí. Respondió medio aturdida-Está usted en el hospital. Perdió el conocimiento y lleva cinco días inconsciente. -¿Cómo?-La portera de su bloque fue quien nos avisó.-¿Cinco días?-Sí, cinco días. -Sólo quedan cinco entonces...-Perdón, creo que no la entiendo. ¿Sólo quedan cinco que? -Mi teléfono, la funeraria... balbuceó con voz angustiada.-No sé de que me habla. Miré, trate de calmarse. Hemos de hablar.-¿Hablar?-Sí, verá. Tras la caída le hemos realizado un escáner y hay algo que no va demasiado bien.-¿Que no va... bien?-No sabemos si ya estaba ahí, o lo ocasionó la caída, pero debe usted saber que tiene un edema en el lóbulo frontal derecho.-¿Un edema... ?-Bueno, a veces acaban por desaparecer pero, es una situación delicada...-¿Delicada...? Miriam se echó a llorar.-La dejaré un rato sola. Trate de descansar ¿Vale? Dijo el médico mientras salía de la habitación.
Miriam estaba aturdida. Era demasiada información de una sola vez. Su cabeza era incapaz de procesar lo sucedido. Mientras daba vueltas en su cabeza a lo que había dicho el doctor, el teléfono de la habitación sonó. Miriam lo miró durante unos segundos aterrada pero, como siempre, lo descolgó y lo acercó a su oído.
-¿Va a querer el ataúd de caoba o de pino? ¿Servicio Básico o Premium? Tan sólo le quedan cinco días... y no tiene tiempo que perder.
Miriam nunca salió viva de aquel hospital.
Cuenta la leyenda que a todo aquel que ose entrar en la web corre el riesgo de que se le asigne un número.
Espero que les haya gustado el post no se vayan sin comentar
xD