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Jackson3028

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Primer post: 4 dic 2011Último post: 6 dic 2011
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El Martin Fierro Completo-Jose Hernández-1er Libro Parte 2.
El Martin Fierro Completo-Jose Hernández-1er Libro Parte 2.
ArteporAnónimo12/6/2011

El Gaucho Martin Fierro (Continuacion)Capitulo 8Otra vez en un bolicheestaba haciendo la tarde;cayó un gaucho que hacia alardede guapo y peliador;a la llegada metióel pingo hasta la ramada,y yó sin decirle nadame quedé en el mostrador.Era un terne de aquel pagoque naides lo reprendía,que sus enriedos teníacon el señor comendante;y como era protegido,andaba muy entonao,y a cualquier desgraciaolo llevaba por delante.!Ah pobre! si el mismo creibaque la vida le sobraba;ninguno diría que andabaaguaitandolo la muerte.pero ansí pasa en el mundo,es ansí la triste vida:pa todos esta escondidala güena o la mala suerte.Se tiró al suelo; al dentrare dio un empellon a un vasco,y me alargó un medio frascodiciendo: -Beba cuñao.--Por su hermana-, contesté.-Que por la mia no hay cuidao.--!Ah, gaucho!, me respondió;-De que pago será crioyo?lo andará buscando el hoyo?deberá tener gutilde;en cuero?pero ande bala este torono bala ningún ternero.Y ya salimos trenzaosporque el hombre no era lerdo,mas como el tino no pierdo,y soy medio ligerón,le dejé mostrando el sebode un revez con el facón.Y como con la justiciano andaba bien por allí,cuanto pataliar lo ví,y el pulpero pegó el grito,ya pa el palenque salícomo haciendome chiquito.Monté y me encomendé a Dios,rumbiando para otro pago,que el gaucho que llaman vagono puede tener querencia,y ansí de estrago en estragovive llorando la ausencia.El andaba siempre juyendo,siempre pobre y perseguido,no tiene cueva ni nidocomo si juera maldito;porque el ser gaucho... !barajo!,el ser gaucho es un delito.Es como el patrio de posta;lo larga este, aquel lo toma,nunca se acaba la broma;dende chico se pareceal arbolito que crecedesamparao en la loma.Le echan la agua del bautismoaquel que nació en la selva;-busca madre que te envuelva-,le dice el flaire y lo larga.y dentra a cruzar el mundocomo burro con la carga.Y se cria viviendo al vientocomo oveja sin trasquila;mientras su padre en las filasanda sirviendo al gobierno,aunque tirite en invierno,naides lo ampara ni asila.Le llaman -gaucho mamao-si lo pillan divertido,y que es mal entretenidosi en un baile lo sorprienden;hace mal si se defiendey si nó, se ve... fundido.No tiene hijos ni mujer,ni amigos ni protetores,pues todos son sus señoressin que ninguno lo ampare:tiene la suerte del güey,y donde irá el güey que no are?Su casa es el pajonal,su guarida es el desierto;y si de hambre medio muertole echa el lazo a algun mamóm,lo persiguen como a plaito,porque es un gaucho ladrón.Y si de un golpe por ahilo dan güelta panza arriba,no hay un alma compasivaque le rece una oración;tal vez como cimarrónen una cueva lo tiran.El nada gana en la pazy es el primero en la guerra;no le perdonan si yerra,que no saben perdonar,porque el gaucho en esta tierrasolo sirve pa votar.Para el son los calabozos,para el las duras prisiones,en su boca no hay razonesaunque la razon le sobre;que son campanas de palolas razones de los pobres.Si uno aguanta, es gaucho bruto;si no aguanta es gaucho malo.!dele azote, dele palo,porque es lo que el necesita!de todo el que nació gauchoesta es la suerte maldita.Vamos suerte, vamos juntosdende que juntos nacimos;y ya que juntos vivimossin podernos dividir...yo abriré con mi cuchilloel camino pa seguir.Capitulo 9 Matreriando lo pasaba ya a las casas no venía; solía arrimarme de día, mas, lo mesmos que el carancho, siempre estaba sobre el rancho espiando a la polecía. Viva el gaucho que ande mal, como zorro perseguido, hasta que al menor descuido se lo atarasquen los perros, pues nunca le falta un yerro al hombre mas alvertido. Y en esa hora de la tarde en que tuito se adormece, que el mundo dentrar parece a vivir en pura calma, con las tristezas del alma al pajonal enderiece. Bala el tierno corderito al lao de la blanca oveja, y a la vaca que se aleja llama el ternero amarrao; pero el gaucho desgraciao no tiene a quien dar su oveja. Ansí es que al venir la noche iba a buscar mi guarida, pues ande el tigre se anida tmbién el hombre lo pasa, y no quería que en las casas me rodiara la partida. Pues aun cuando vengan ellos cumpliendo con su deberes, yo tengo otros pareceres, y en esa conduta vivo: que no debe un gaucho altivo peliar entre las mujeres. Y al campo me iba solito, más matrero que el venao, como perro abandonao a buscar una tapera, o en alguna vizcachera pasar la noche tirao. Sin punto ni rumbo fijo en aquella inmensidá, entre tanta escuridá anda el gaucho como duende; alli jamás lo sorpriende dormido, la autoridá. Su esperanza es el coraje, su guardia es la precaución, su pingo es la salvación, y pasa uno en su desvelo, sin más amparo que el cielo ni otro amigo que el facón. .............................. Ansí me hallaba una noche contemplando las estrellas, que le parecen más bellas cuanto uno es más desgraciao, y que Dios las haiga criao para consolarse en ellas. Les tiene el hombre cariño y siempre con alegría ve salir las Tres Marías; que si llueve, cuanto escampa, las estrellas son la guía que el gaucho tiene en la pampa. Aqui no valen dotores, sólo vale la esperiencia; aquí verían su inocencia esos que todo lo saben, porque esto tiene otra llave y el gaucho tiene su cencia. Es triste en medio del campo pasarse noches enteras contemplando en sus carreras las estrellas que Dios cría, sin tener mas compañía que su delito y las fieras. Me encontraba como digo, en aquella soledá, entre tanta escuridá, echando al viento mis quejas, cuando el grito del chajá me hizo parar las orejas. Como lunbriz me pegué al suelo para escuchar; pronto sentí retumbar las pisadas de los fletes, y que eran muchos jinetes conocí sin vacilar. Cuando el hombre está en peligro no debe tener confianza; ansí tendido de panza puse toda mi atención y ya escuche sin tardanza como el ruido de un latón. Se venían tan calladitos que yo me puse en cuidao; tal vez me hubieran bombiao y ya me venían a buscar; mas no quise disparar, que eso es de gaucho morao. Al punto me santigüé y eché de giñebra un taco; lo mesmito que el mataco le arroyé con el porrón; -si han de darme pa tabaco-, dije,-ésta es güena ocasión-. Me refalé las espuelas, para no peliar con grillos; me arremangué el calzoncillo, y me ajusté bien la faja, y en una mata de paja probé el filo del cuchillo. Para tenerlo a la mano el flete en el pasto até, la cincha le acomodé, y, en un trance como aquél, haciendo espaldas en él quietito los aguardé. Cuando cerca los sentí, y que ahi no más se pararon, los pelos se me erizaron y,aunque nada vían mis ojos, -no se han de morir de antojo-, les dije, cuando llegaron. Yo quise hacerles saber que alli se hallaba un varón; les conocí la intención y solamente por eso es que les gané el tirón, sin aguardar voz de preso. -Vos sos un gaucho matrero- dijo uno, haciéndose el güeno. -Vos mataste un moreno y otro en una pulpería, y aquí está la polecía que viene a ajustar tus cuentas; te va alzar por las cuarenta si te resistís hoy día. -No me vengan-, contesté, -con relación de dijuntos; esos son otros asuntos; vean si me pueden llevar, que yo no me he de entregar, aunque vengan todos juntos-. Pero no aguardaron más y se apiaron en montón; como a perro cimarrón me rodiaron entre tantos; ya me encomendé a los Santos, y eche mano a mi facón. Y ya vide el fogonazo de un tiro de garabina, mas quiso la suerte indina de aquel maula, que me errase, y ahi no más lo levantase lo mesmo que una sardina. A otro que estaba apurao acomodando una bola, le hice una dentrada sola y le hice sentir el fierro, y ya salió como el perro cuando le pisan la cola. Era tanta la aflición y la angurria que venían, que tuitos se me venían, donde yo los esperaba; uno al otro se estorbaba y con las ganas no vían. Dos de ellos que traiban sables mas garifos y resueltos, en las hilachas envueltos enfrente se me pararon, y a un tiempo me atropellaron lo mesmo que perros sueltos. Me fuí reculando en falso y el poncho adelante eché, y en cuanto le puso el pie uno medio chapetón, de pronto le di un tirón y de espaldas lo largué Al verse sin compañero el otro se sofrenó; entonces le dentré yo, sin dejarlo resollar, pero ya empezó a aflojar y a la pu...n...ta disparó. Uno que en una tacuara hbía atao una tijera, se vino como si juera palenque de atar terneros, pero en dos tiros certeros salió aullando campo ajuera. Por suerte en aquel momento venía coloriando el alba y yo dije: -Si me salva la Virgen en este apuro, en adelante le juro ser más güeno que una malva-. Pegué un brinco y entre todos sin miedo me entreveré; hecho ovillo me quedé y ya me cargo una yunta, y por el suelo la punta de mi facón les jugué. El más engolosinao se me apió con un hachazo; se lo quité con el brazo; de no, me mata los piojos; y antes de uqe diera un paso le eché tierra en los dos ojos. Y mientras se sacudiá refregándose la vista, yo me le fuí como lista y ahi no más me le afirmé, diciéndole: -Dios te asista-, y de un revés lo voltié. Pero en ese punto mesmo sentí que por las costillas un sable me hacía cosquillas y la sangre me heló; dende ese momento yo me salí de mis casillas. Di para atrás unos pasos hasta que pude hacer pie; por delante me lo eché de punta y tajos a un criollo; metió la pata en un hoyo, y yo al hoyo lo mandé. Tal vez en el corazón le tocó un Santo bendito a un gaucho, que pegó el grito y dijo:-!Cruz no consiente que se cometa el delito de matar a un valiente!- Y ahi no más se me aparió, dentrándole a la partida; yo les hice otra embestida pues entre dos era robo; y el Cruz era como lobo que defiende su guarida. Uno despachó al infierno de dos que lo atropellaron; los demás remoliniaron, pues íbamos a la fija, y a poco andar dispararon lo mesmo que sabandija. Ahí quedaron largo a largo los que estiaron la jeta; otro iba como maleta, y Cruz de atrás les decia: -Que venga otra polecia a llevarlos en carreta-. Yo junté las osamentas, me hinqué y les recé un Bendito, hice una cruz de un palito y pedí a mi Dios clemente me perdonara el delito de haber muerto tanta gente. Dejamos amotonaos a los pobres que murieron; no sé si los recogieron, porque nos fuimos a un rancho, o si tal vez los caranchos ahi no más se los comieron. Lo agarramos mano a mano entre los dos al porrón: en semejante ocasión un trago a cualquiera encanta; y Cruz no era remolón ni pijotiaba garganta. Calentamos los gargueros y nos largamos muy tiesos, siguiendo siempre los besos al pichel, y por mas señas, ibamos como cigüeñas estirando los pescuezos. -Yo me voy-, le dije,-amigo, donde la suerte me lleve, y si es que alguno se atreve, a ponerse en mi camino, yo seguiré mi destino, que el hombre hace lo que debe. -Soy un gaucho desgraciao, no tengo donde ampararme, ni un palo donde rascarme, ni un árbol que me cubije: pero ni aun esto me aflige porque yo sé manejarme. -Antes de cair al servicio, tenia familia y hacienda; cuando volví, ni la prenda me la habian dejao ya. Dios sabe en lo que vendrá a parar esta contienda.Capitulo 10 C R U Z -Amigazo, pa sufrir an nacido los varones; estas son las ocasiones de mostrarse un hombre juerte, hasta que venga la muerte y lo agarre a coscorrones. El andar tan despilchao ningun mérito me quita; sin ser un alma bendita me duelo del mal ajeno: soy un pastel con relleno que parece torta frita. Tampoco me faltan males y desgracias, le prevengo; también mis desdichas tengo, aunque esto poco me aflige: yo se hacerme el chango rengo cuando la cosa lo esige. Y con algunos ardiles voy viviendo, aunque rotoso; a veces me hago el sarnoso y no tengo ni un granito, pero al chifle voy ganoso como panzón al maíz frito. A mí no me matan penas mientras tenga el cuero sano; venga el sol en el verano y la escarcha en el invierno por qué afligirse el cristiano? Hagámosle cara fiera a los males, compañero, porque el zorro más matrero suele cair como un chorlito; viene por un corderito y en la estaca deja el cuero. Hoy tenemos que sufrir males que no tienen nombre, pero esto a nadies lo asombre porque ansina es el pastel, y tiene que dar el hombre mas güeltas que un carretel. Yo nunca me he de entregar a los brazos de la muerte; arrastro mi triste suerte paso a paso y como pueda, que donde el débil se queda se suele escapar el juerte. Y ricuerde cada cual lo que cada cual sufrió, que lo que es, amigo, yo, hago ansí la cuenta mía: ya lo pasado pasó; mañana sera otro dia. Yo también tuve una pilcha que me enllenó el corazón, y si en aquella ocasión alguien me hubiera buscao, siguro que me había hallao más prendido que un botón. En la güeya del querer no hay animal que se pierda... las mujeres no son lerdas, y todo gaucho es dotor si pa cantarle al amor tiene que templar las cuerdas. !Quien es de una alma tan dura que no quiera una mujer! lo alivia en su padecer: si no sale calavera es la mejor compañera que el hombre puede tener. Si es güena, no lo abandona cuando lo ve desgraciao, lo asiste con su cuidao, y con afán cariñoso, y usté tal vez ni un rebozo ni una pollera le ha dao. !Grandemente lo pasaba con aquella prenda mía, viviendo con alegría como la mosca en la miel! !amigo, qué tiempo aquél! !la pucha, que la quería! Era la águila que a un árbol dende las nubes bajó; era mas linda que el alba cuando va rayando el sol; era la flor deliciosa que entre el trebolar creció. Pero, amigo, el Comendante que mandaba la milicia, como que no desperdicia se fué refalando a casa; yo le conocí en la traza que el hombre traiba malicia. El me daba voz de amigo, pero no le tenía fe; era el jefe, y ya se ve, no podía competir yo; en mi rancho se pegó lo mesmo que un saguaipé. A poco andar, conocí que ya me había desbancao, y el siempre muy entonao, aunque sin darme ni un cobre, me tenía de lao a lao como encomienda de pobre. A cada rato, de chasque me hacía dir a gran distancia; ya me mandaba a una estancia, ya al pueblo, ya a la frontera; pero él en la comendancia no ponía los pies siquiera. Es triste a no poder más el hombre en su padecer, si no tiene una mujer que lo ampare y lo consuele: mas pa que otro se la pele lo mejor es no tener. No me gusta que otro gallo le cacaree a mi gallina; yo andaba ya con la espina, hasta que en una ocasión lo pille junto al jogón abrazándome a la china. Tenía el viejito una cara de ternero mal lamido, y al verle tan atrevido le dije:-!Que le aproveche!... que había sido pa el amor como gaucho pa la leche. Peló la espalda y se vino como a quererme ensartar, pero yo sin tutubiar le volví al punto a decir: -!Cuidado!, no te vas a per...tigo; poné cuarta pa salir. Un puntazo me largó, pero el cuerpo le saqué, y en cuanto se lo quité, para no matar un viejo, con cuidado, medio de lejos un palazo le asenté. Y como nunca al que manda le falta algún adulón, uno que en esa ocasión se encontraba allí presente, vino apretando los dientes como perrito mamón. Me hizo un tiro de revuélver que el hombre creyó siguro; era confiado y le juro que cerquita se arrimaba, pero, siempre en un apuro se desentumen mis tabas. El me siguió menudiando mas sin poderme acertar, y yo, déle culebriar, hasta que al fin le dentré y ahi no más lo despaché sin dejarlo resollar. Dentré a campiar en seguida al viejito enamorao... el pobre se había ganao en un noque de lejía. !Quién sabe cómo estaría del susto que había llevao! !Es zonzo el cristiano macho cuando el amor lo domina! el la miraba a la indina, y una cosa tan jedionda sentí yo, que ni en la fonda he visto tal jedentina Y le dije:-Pa su agüela han de ser esas perdices. Yo me tapé las narices, y me salí esternudando, y el viejo quedó olfatiando como chico con lumbrices. Cuando la mula recula, señal que quiere cociar, ansí se suele portar aunque ella lo disimula; recula como la mula la mujer, para olvidar. Alcé mis ponchos y mis prendas y me largué a padecer por culpa de una mujer que quiso engañar a dos; al rancho le dije adiós, para nunca más vover. Las mujeres, dende entonces, conocí a todas en una; ya no he de probar fortuna con carta tan conocida: mujer y perra parida, !No se me acerca ninguna!.Capitulo 11A otros les brotan las coplascomo agua de manantial;pues a mí me pasa igual;aunque las mías nada valen,de la boca se me salencomo ovejas de corral.Que en puertiando la primera,ya la siguen los demás,y en montones las de atráscontra los palos se estrellan,y saltan y se atropellansin que se corten jamás.Y anunque yo por mi inoranciacon gran trabajo me esplico,cuando llego a abrir el pico,tengaló por cosa cierta,sale un verso y en la puertaya asoma el otro el hocico.Y empresteme su atención;me oirá relatar las penasde que traigo la alma llena;porque en toda circustancia,paga el gaucho su inoranciacon la sangre de sus venas.Despues de aquella desgraciame refugié en los pajales;anduve entre los cardalescomo bicho sin guarida;pero, amigo, es esa vidacomo vida de animales.Y son tantas las miseriasen que me he salido ver,que con tanto padecery sufrir tanta aflición,malicio que he de tenerun callo en el corazón.Ansí andaba como guachocuando pasa el temporal;supe una vez por mi malde una milonga que había,y ya pa la pulperíaenderece mi bagual.Era la casa del baileun rancho de mala muerte,y se enllenó de tal suerteque andabamos a empujones:nunca faltan encontronescuando un pobre se divierte.Yo tenía unas medias botascon tamaños verdugones;me pusieron los talonescon crestas como gallos:si viera mis aflicionespensando yo que eran callos!Con gato y con fandanguillohabía empezado el changango,y para ver el fandangome colé haciendomé bola,mas metió el diablo la cola,y todo se volvió pango.Había sido el guitarreroun gaucho duro de boca:yo tengo paciencia pocapa aguantar cuando no debo;a ninguno me le atrevo,pero me halla el que me toca.A bailar un pericóncon una moza salí,y cuanto me vido allísin duda me conoció;y estas coplitas cantócomo por rairse de mí:-Las mujeres son todascomo las mulas;yo no digo que todas,pero hay algunasque a las aves que vuelanles sacan plumas.-Hay gauchos que presumende tener damas;no digo que presumen,pero se alaban,y a lo mejor los dejantocando tablas.Se secretiaron las hembras,y yo ya me encocoré;volié la anca y le grité:-!Dejá de cantar... chicharra!-y de un tajo a la guitarratuitas las cuerdas corté.Al punto salió de adentroun gringo con un jusil;pero nunca he sido vil,poco el peligro me espanta;yo me refalé la mantay la eché sobre el candil.Gané en seguida la puertagritando:-!Nadies me ataje!-y alborotado el hembraje,lo que todo quedo escuro,empezo a verse en apuromesturao con el gauchaje.El primero que saliófué el cantor, y se me vino;pero yo no pierdo el tinoaunque haiga tomao un trago,y hay algunos por mi pagoque me tienen por ladino.No ha de haber achocao otro:le salió cara la broma;a su amigo cuando tomase le despeja el sentido,y el pobrecito habia sidocomo carne de paloma.Para prestar un socorrolas mujeres no son lerdas:antes que la sangre pierdalo arrimaron a unas pipas;Ahi lo dejé con las tripascomo pa que hiciera cuerdas.Monté y me largé a los camposmas libre que el pensamiento,como las nubes al vientoa vivir sin paradero,que no tiene el que es matreronido, ni rancho, ni asiento.No hay juerza contra el destinoque le ha señalao el Cielo,y aunque no tenga consuelo,!aguante el que está en trabajo!!nadies se rasca pa abajo,ni se lonjea contra el pelo!Con el gaucho desgraciaono hay uno que no se entone!la menor falta lo esponea andar con los avestrucesfaltan otros con más lucesy siempre hay quien los perdone.Capitulo 12Yo no sé qué tantos mesesesta vida me duró;a veces nos obligóla miseria a comer potro:me había acompañao con otrostan desgraciaos como yoMas para qué platicarsobre esos males, canejos ?nace el gaucho y se hace viejo,sin que mejore su suerte,hasta que por ahi la muertesale a cobrarle el pellejoPero como no hay desgraciaque no acabe alguna vez,me aconteció que despuésde sufrir tanto rigor,un amigo, por favor,me compuso con el Juez.Le alvertiré que en mi pagoya no va quedando un criollo:se los ha tragao el hoyo,o juido o muerto en la guerra;porque, amigo, en esta tierranunca se acaba el embrollo.Colijo que jué por esoque me llamó el Juez un día,y me dijo que queríahacerme a su lao venir,y que dentrase a servirde soldao de polecía.Y me largó una proclamatratandome de valiente;que yo era un hombre decente,y que dende aquel momentome nombraba de sargentopa que mandara la gente.Ansí estuve en la partida,pero ?qué había de mandar?anoche al irlo a tomarvide güena coyontura,y a mí no me gusta andarcon la lata a la cintura...............................Ya conoce, pues, quién soy;tenga confianza conmigo:Cruz le dio mano de amigo,y no lo ha de abandonar;juntos podemos buscarpa los dos un mesmo abrigo.Andaremos de matrerossi es preciso pa salvar;nunca nos ha de faltarni un güen pingo pa juir,ni un pajal ande dormir,ni un matambre que ensartar.Y cuando sin trapo algunonos haiga el tiempo dejao,yo le pediré emprestaoel cuero a cualquiera lobo,y hago un poncho, si lo sobo,mejor que poncho engomao.Para mí la cola es pechoy el espinazo es caderahago mi nido ande quieray de lo que encuentro como;me echo tierra sobre el lomoy me apeo en cualquier tranquera.Y dejo rodar la bola,que algún día se ha de parar...tiene el gaucho que aguantarhasta que lo trague el hoyo,o hasta que venga algún criolloen esta tierra a mandar.Lo miran al pobre gauchocomo carne de cogote:lo tratan al estricotey si ansí las cosas andan,porque quieren los que mandan,aguantemos los azotes.!Pucha! si usté los oyera,como yo en una ocasióntuita la conversaciónque con otro tuvo el Juez;le asiguro que esa vezse me achicó el corazon.Hablaban de hacerse ricoscon campos en la fronteras,de sacarla más ajuera,donde habia campos baldidosy llevar de los partidosgente que la defendiera.Todos se güelven proyetosde colonias y carriles,y tirar la plata a milesen los gringos enganchaos,mientras al pobre soldaole pelan la cucha... !ah, viles!Pero si siguen las cosascomo van hasta el presente,puede ser que redepenteveamos el campo disierto,y blanquiando solamentelos güesos de los que han muerto.Hace mucho que sufrimosla suerte reculativatrabaja el gaucho y no arribaporque a lo mejor del caso,lo levantan de un sogazosin dejarle ni saliva.De los males que sufrimoshablan mucho los puebleros,pero hacen como los terospara esconder sus niditos:en un lao pegan los gritosy en otro tienen los güevos.Y se hacen los que no aciertana dar con la coyontura:Mientras al gaucho lo apuracon rigor la autoridá,ellos a la enfermedále están errando la cura.Capitulo 13 MARTIN FIERRO-Ya veo que somos los dosastillas del mesmo palo:yo paso por gaucho maloy usté anda del mesmo modo;y yo, pa acabarlo todo,a los indios me refalo.Pido perdón a mi Diosque tantos bienes me hizo,pero dende que es precisoque viva entre los infeles,yo seré cruel con los crueles:ansi mi suerte lo quiso.Dios formó lindas las flores,delicadas como son;le dió toda perfecióny cuanto él era capaz,pero al hombre le dió máscuando le dio el corazón.Le dió claridá a la luz,juerza en su carrera al viento,le dió vida y moviumientodende la águila al gusano;pero más le dio al cristianoal darle el entendimiento.Y aunque a las aves les dió,con otras cosas que inoro,esos piquitos como oroy un plumaje como tablale dió al hombre mas tesoroal darle una lengua que habla.Y dende que dio a las fierasesa juria tan inmensa,que no hay poder que las venzani nada que las asombre,?que menos le daría al hombreque el valor pa su defensa?.Pero tantos bienes juntosal darle, malicio yoque en sus adentros pensóque el hombre los precisabaque los bienes igualabacon las penas que le dió.Y yo empujao por las míasquiero salir de este infierno:ya no soy pichón muy tiernoy sé manejar la lanza,y hasta los indios no alcanzala facultá de GobiernoYo sé que allá los caciquesamparan a los cristianos,y que los tratan decuando se van por su gusto.!A qué andar pasando sustos...!alcemos el poncho y vamos.En la cruzada hay peligros,pero ni aun esto me aterra:yo ruedo sobre la tierraarrastrao por mi destino;y si erramos el camino...no es el primero que lo erra.Si hemos de salvar o no,de esto naides nos responde;derecho ande el sol se escondetierra adentro hay que tirar;algun día hemos de llegar...despues sabremos a dónde.No hemos de perder el rumbo:los dos somos güena yunta.el que es gaucho ve ande apuntaaunque inora ande se encuentra;pa el lao en que el sol se dentrapueblan los pastos la punta.De hambre no pereceremos,pues, sigún otros me han dicho,en los campos se hallan bichosde los que uno necesita...gamas, matacos, mulitasavestruces y quirquinchos.Cuando se anda en el desiertose come uno hasta las colas;lo han cruzao mujeres solasllegando al fin con salú,y ha de ser gaucho el ñandúque se escape de mis bolas.Tampoco a la sé le temo;yo la aguanto muy contento;busco agua olfatiando el vientoy, dende que no soy manco,ande hay duraznillo blancocavo, y la saco al momento.Allá habrá siguridáya que aquí no la tenemos;menos males pasaremosy ha de haber grande alegríael día que nos descolguemosen alguna toldería.Fabricaremos un toldo,como lo hacen tantos otros,con unos cueros de potro,que sea sala y sea cocina.!Tal vez no falte una chinaque se apiade de nosotros!Allá no hay que trabajar,vive uno como un señor;de cuando en cuando un malón,y si de él sale con vida,lo pasa echao panza arribamirando dar güelta el sol.Y ya que a juerza de golpesla suerte nos dejó a fluspuede que allá veamos luzy se acaben nuestras penas:todas las tierras son güenas;vamosnós, amigo Cruz.El que maneja las bolas,el que sabe echar un pialy sentarsele a un bagualsin miedo de que lo baje,entre los mesmos salvajesno puede pasarlo mal.El amor como la guerralo hace el criollo con canciones;a mas de eso en los malonespodemos aviarnos de algo;en fin amigo, yo salgode estas pelegrinaciones.En este punto el cantorbuscó un porrón pa consuelo,echó un trago como un cielo,dando fin a su argumento;y de un golpe el instrumentolo hizo astillas contra el suelo.-Ruempo -dijo-, la guitarra,pa no volverme a tentar;ninguno la ha de tocar,por siguro tengaló;pues naides ha de cantarcuando este gaucho cantó.Y daré fin a mis coplascon aire de relación;nunca falta un preguntónmás curioso que mujer,y tal vez quiera sabercomo jué la conclusión.Cruz y Fierro de una estanciauna tropilla se arriaron;por delante se la echaroncomo criollos entendidos,y pronto sin ser sentidospor la frontera cruzaron.Y cuando la habían pasao,una madrugada clarale dijo Cruz que miraralas últimas poblaciones,y a Fierro dos lagrimonesle rodaron por la cara.Y siguendo el fiel del rumbose entraron en el desierto,no sé si los habrán muertoen alguna correría,pero espero que algun díasabré de ellos algo cierto.Y ya con estas noticiasmi relacion acabé;por ser ciertas las conté,todas la desgracias dichas:es un telar de desdichascada gaucho que usté ve.Pero ponga su esperanzaen el dios que lo formó;y aquí me despido yoque he relatao a mi modomales que conocen todos,pero que naides contó.¿NO HAS VISTO LA PARTE 1 DE ESTE POST? (El Gaucho Martin Fierro Parte 1):http://www.taringa.net/posts/arte/13373857/

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El Martin Fierro Completo-Jose Hernández-1er Libro Parte 1.
El Martin Fierro Completo-Jose Hernández-1er Libro Parte 1.
ArteporAnónimo12/6/2011

El Gaucho Martin FierroCapitulo 1Aquí me pongo a cantarAl compás de la vigüela,que el hombre que lo desvelauna pena estrordinaria,como la ave solitariacon el cantar se consuela.Pido a los santos del cieloque ayuden mi pensamiento:les pido en este momentoque voy a cantar mi historiame refresquen la memoriay aclaren mi entendimiento.Vengan santos milagrosos,vengan todos en mi ayudaque la lengua se me añuday se me turba la vista;pido a mi Dios que me asistaen una ocasión tan ruda.Yo he visto muchos cantores,con famas bien otenidasy que despues de alquiridasno las quieren sustentar:parece que sin largarse cansaron en partidas.Mas ande otro criollo pasaMartin Fierro ha de pasar;nada lo hace recularni las fantasmas lo espantan,y dende que todos cantanyo tambien quiero cantar.Cantando me he de morir,cantando me han de enterrary cantando he de llegaral pie del eterno Padre;dende el vientre de mi madrevine a este mundo a cantar.Que no se trabe mi lenguani me falte la palabra;el cantar mi gloria labray, poniéndomé a cantar,cantando me han de encontraraunque la tierra se abra.Me siento en el plan de un bajoa cantar un argumento;como si soplara el vientohago tiritar los pastos.Con oros, copas y bastosjuega alli mi pensamiento.Yo no soy cantor letraomas si me pongo a cantarno tengo cuándo acabary me envejezco cantando:las coplas me van brotandocomo agua de manantial.Con la guitarra en la manoni las moscas se me arriman;naides me pone el pie encima,y, cuando el pecho se entona,hago gemir a la primay llorar a la bordona.Yo soy toro en mi rodeoy torazo en rodeo ajeno;siempre me tuve por güenoy si me quieren probar,salgan otros a cantary veremos quién es menosNo me hago al lao de la güeyaaunque vengan degollando;con los blandos yo soy blandoy soy duro con los duros,y ninguno en un apurome ha visto andar tutubiando.En el peligro !qué Cristos!el corazón se me enancha,pues toda la tierra es cancha,y de eso naides se asombre;el que se tiene por hombreande quiera hace pata ancha.Soy gaucho, y entiéndalócomo mi lengua lo esplica:para mi la tierra es chicay pudiera ser mayor;ni la víbora me picani quema mi frente el sol.Nací como nace el pejeen el fondo de la mar;naides me puede quitaraquello que Dios me dio:lo que al mundo truje yodel mundo lo he de llevar.Mi gloria es vivir tan librecomo el pájaro del cielo;no hago nido en este sueloande hay tanto que sufrir,y naides me ha de seguircuando yo remuento el vuelo.Yo no tengo en el amorquien me venga con querellas;como esas aves tan bellasque saltan de rama en rama,yo hago en el trébol mi cama,y me cubren las estrellas.Y sepan cuantos escuchande mis penas el relatoque nunca peleo ni matosino por necesidáy que a tanta alversidásólo me arrojó el mal trato.Y atiendan la relaciónque hace un gaucho perseguido,que padre y marido ha sidoempeñoso y diligente,y sin embargo la gentelo tiene por un bandido.Capitulo 2Ninguno me hable de penas,porque yo penado vivo,y naides se muestre altivoaunque en el estribo esté,que suele quedarse a pieel gaucho mas alvertido.Junta esperencia en la vidahasta pa dar y prestarquien la tiene que pasarentre sufrimiento y llanto;porque nada enseña tantocomo el sufrir y el llorar.Viene el hombre ciego al mundo,cuartiándolo la esperanza,y a poco andar ya lo alcanzanlas desgracias a empujones;! la pucha, que trae licionesel tiempo con sus mudanzas!Yo he conocido esta tierraen que el paisano vivíay su ranchito teníay sus hijos y mujer...era una delicia el vercómo pasaba sus días.Entonces... cuando el lucerobrillaba en el cielo santo,y los gallos con su cantonos decían que el día llegaba,a la cocina runbiabael gaucho... que era un encanto.Y sentao junto al jogóna esperar que venga el día,al cimarrón se prendíahasta ponerse rechoncho,mientras su china dormíatapadita con su poncho.Y apenas la madrugadaempesaba a coloriar,los pájaros a cantary las gallinas a apiarse,era cosa de largarsecada cual a trabajar.Este se ata las espuelas,se sale el otro cantando,uno busca un péllon blando,éste un lazo, otro un rebenque,y los pingos relinchandolos llaman dende el palenque.El que era pion domadorenderezaba al corral,ande estaba el animalbufidos que se las pela ...y mas malo que su agüelase hacía astillas el bagual.Y alli el gaucho inteligente,en cuanto el potro enriendó,los cueros le acomodóy se le sentó en seguidaque el hombre muestra en la vidala astucia que Dios le dió.Y en las playas corcoviandopedazos se hacía el sotretamientras él por las paletasle jugaba las lloronasy al ruido de las caronassalía haciendo gambetas.!Ah,tiempos!... !Si era un orgullover jinetear un paisano!cuando era gaucho baquiano,aunque el potro se boliase,no habia uno que no parasecon el cabresto en la mano.Y mientras domaban unos,otros al campo salíany la hacienda recogían,las manadas repuntaban,y ansí sin sentir pasabanentretenidos el día.Y verlos al cair la tardeen la cocina riunidos,con el juego bien prendidoy mil cosas que contar,platicar muy divertidoshasta después de cenar.Y con el buche bien llenoera cosa superiorirse en brazos del amora dormir como la gente,pa empezar el día siguientelas fainas del día anterior.Ricuerdo !qué maravilla!cómo andaba la gauchadasiempre alegre y bien montaday dispuesta pa el trabajo...pero hoy en día...!barajo!no se la ve de aporriada.El gaucho más infelizTenía tropilla de un pelo,no le faltaba un consueloy andaba la gente lista...teniendo al campo la vista,solo vía hacienda y cielo.Cuando llegaban las yerras,!cosa que daba calor!tanto gaucho pialadory tironiador sin yel.!Ah, tiempos... pero si en élse ha visto tanto primor!Aquello no era trabajo,mas bien era una junción,y después de un güen tirónen que uno se daba mana,pa darle un trago de canasolía llamarlo el patrón.Pues vivía la mamajuanasiempre bajo la carreta,y aquel que no era chancleta,en cuanto el goyete vía,sin miedo se le prendíacomo güerfano a la teta.!Y qué jugadas se armabancuando estábamos riunidos!siempre íbamos prevenidos,pues en tales ocasionesa ayudarle a los pionescaiban muchos comedidos.Eran los días del apuroy alboroto pa el hembraje,pa preparar los potajesy osequiar bien a la gente,y así, pues, muy grandemente,pasaba siempre el gauchaje.Vení,a la carne con cuero,la sabrosa carbonada,mazamorra pien pisada,los pasteles y el güen vino...pero ha querido el destinoque todo aquello acabara.Estaba el gaucho en su pagocon toda siguridá,pero aura... !barbaridá!,la cosa anda tan fruncida,que gasta el pobre la vidaen juir de la autoridá.Pues si usté pisa en su ranchoy si el alcalde lo sabe,lo caza lo mesmo que aveaunque su mujer aborte...!No hay tiempo que no se acabeni tiento que no se corte!.Y al punto dése por muertosi el alcalde lo bolea,pues ahí nomas se le apeacon una felpa de palos;y despues dicen que es maloel gaucho si los pelea.Y el lomo le hinchan a golpes,y le rompen la cabeza,y luego con ligereza,ansí lastimao y todo,lo amarran codo a codoy pa el cepo lo enderiezan.Ahi comienzan sus desgracias,ahi principia el pericón,porque ya no hay salvación,y que usté quiera o no quiera,lo mandan a la fronterao lo echan a un batallón.Ansí empezaron mis maleslo mesmo que los de tantos;si gustan... en otros cantosles diré lo que he sufrido:despues que uno está... perdidono lo salvan ni los santos.Capitulo 3 Tuve en mi pago en un tiempo hijos, hacienda y mujer, pero empecé a padecer, me echaron a la frontera, ¡Y que iba a hallar al volver! tan solo allé la tapera. Sosegao vivía en mi rancho como el pájaro en su nido, allí mis hijos queridosa iban creciendo a mi lao... sólo queda al desgraciao lamentar el bien perdido. Mi gala en las pulperías era, en habiendo mas gente, ponerme medio caliente, pues cuando puntiao me encuentro me salen coplas de adentro como agua de la virtiente. Cantando estaba una vez en una gran diversión, y aprovecho la ocasión como quiso el Juez de Paz... se presentó, y ahi nomás hizo arriada en montón. Juyeron los más matreros y lograron escapar: yo no quise disparar, soy manso y no había porqué, muy tranquilo me quedé y ansi me dejé agarrar Allí un gringo con un órgano y una mona que bailaba, haciéndonos rair estaba, cuanto le tocó el arreo, ¡tan grande el gringo y tan feo, lo viera cómo lloraba!. Hasta un inglés zanjiador que decía en la última guerra que él era de Inca-la-perra y que no queria servir, tambien tuvo que juir a guarecerse en la sierra. Ni los mirones salvaron de esa arriada de mi flor, fué acoyarao el cantor con el gringo de la mona, a uno solo, por favor, logró salvar la patrona. Formaron un contingente con los que del baile arriaron, con otros nos mesturaron, que habían agarrao también, las cosas que aquí se ven ni los diablos las pensaron. A mí el Juez me tomó entre ojos en la ultima votación: me le había hecho el remolón y no me arrimé ese día, y él dijo que yo servía a los de la esposición. Y ansí sufrí ese castigo tal vez por culpas ajenas, que sean malas o sean güenas las listas, siempre me escondo: yo soy un gaucho redondo y esas cosas no me enllenan. Al mandarnos nos hicieron mas promesas que a un altar, el Juez nos jué a proclamar y nos dijo muchas veces: muchachos, a los seis meses los van a ir a relevar. Yo llevé un moro de número ¡sobresaliente el matucho! con él gané en Ayacucho mas plata que agua bendita: siempre el gaucho necesita un pingo pa fiarle un pucho. Y cargué sin dar mas güeltas con las prendas que tenía: jergas, ponchos, todo cuanto había en casa, tuito lo alcé: a mi china la dejé medio desnuda ese día. No me falta una guasca -esa ocasión eche el resto-, bozal,maniador, cabresto, lazo, bolas y manea... ¡el que hoy tan pobre me vea tal vez no creerá todo esto!. Ansí en mi moro, escarciando, enderecé a la frontera. ¡Aparcero si uste viera lo que se llama cantón!... ni envidia tengo al ratón en aquella ratonera. De los pobres que allí había a ninguno lo largaron, los más viejos rezongaron, pero a uno que se quejó en seguida lo estaquiaron, y la cosa se acabó. En la lista de la tarde el jefe nos cantó el punto diciendo: -Quinientos juntos llevará el que se resierte; lo haremos pitar del juerte, mas bien dése por dijunto-. A naides le dieron armas, pues toditas las que había el Coronel las tenía, sigun dijo esa ocasión, pa repartirlas el día en que hubiera una invasión. al principio nos dejaron de haraganes criando sebo, pero después... no me atrevo a decir lo que pasaba... ¡barajo!... si nos trataban como se trata a malevos. Porque todo era jugarle por los lomos con la espada, y aunque usté no hiciera nada, lo mesmito que en palermo, le daban cada cepiada que lo dejaban enfermo. !Y que indios, ni que servicio; si allí no había ni cuartel! nos mandaba el Coronel a trabajar en sus chacras, y dejábamos las vacas que las llevara el infiel. Yo primero sembré trigo y después hice un corral, corté adobe pa un tapial, hice un quincho, corté paja... ¡la pucha que se trabaja sin que le larguen un rial!. Y es lo pior de aquel enriedo que si uno anda hinchando el lomo se le apean como un plomo... ¡quién aguanta aquel infierno! si eso es servir al gobierno, a mi no me gusta el cómo. Más de un año nos tuvieron en esos trabajos duros; y los indios, le asiguro dentraban cuando querían: como no los perseguían, siempre andaban sin apuro. A veces decía al volver del campo la descubierta que estuvieramos alerta, que andaba adentro la indiada, porque había una rastrillada o estaba una yegua muerta. Recién entonces salía la orden de hacer la riunión, y caibamos al cantón en pelos y hasta enancaos, sin armas, cuatro pelaos que ibamos a hacer jabón. Ahi empezaba el afán -se entiende, de puro vicio- de enseñarle el ejercicio a tanto gaucho recluta, con un estrutor... ¡que... bruta! que nunca sabía su oficio. Daban entonces las armas pa defender los cantones, que eran lanzas y latones con ataduras de tiento... las de juego no las cuento porque no había municiones. Y un sargento chamuscao me contó que las tenían pero que ellos la vendían para cazar avestruzes; y asi andaban noche y día déle bala a los ñanduses. Y cuando se iban los indios con lo que habían manotiao, salíamos muy apuraos a perseguirlos de atrás; si no se llevaban más es porque no habían hallao. Allí sí, se ven desgracias y lágrimas y afliciones; naides le pida perdones al indio: pues donde dentra, roba y mata cuanto encuentra y quema las poblaciones. No salvan de su juror ni los pobres angelitos; viejos, mozos y chiquitos los mata del mesmo modo: que el indio lo arregla todo con la lanza y con gritos. Tiemblan las carnes al verlo volando al viento la cerda, la rienda en la mano izquierda y la lanza en la derecha; ande enderieza habre brecha pues no hay lanzazo que pierda. Hace trotiadas tremendas desde el fondo del desierto; ansí llega medio muerto de hambre, de sé y de fatiga; pero el indio es una hormiga que día y noche esta despierto. Sabe manejar las bolas como naides las maneja; cuanto el contrario se aleja, manda una bola perdida, y si lo alcanza, sin vida es siguro que lo deja. Y el indio es como tortuga de duro para espichar; si lo llega a destripar ni siquiera se le encoge; luego sus tripas recoge, y se agacha a disparar. hacían el robo a su gusto y después se iban de arriba; se llevaban las cautivas, y nos contaban que a veces les descarnaban los pieces, a las pobrecitas, vivas. ¡Ah! ¡si partía el corazón ver tantos males, canejo! los perseguíamos de lejos sin poder ni galopiar; ¡y qué habíamos de alcanzar en unos vichocos viejos! nos volvíamos al cantón a las dos o tres jornadas, sembrando las caballadas; y pa que alguno la venda, rejuntábamos la hacienda que habían dejao rezagada. Una vez entre otras muchas, tanto salir al botón, nos pegaron un malón los indios y una lanciada, que la gente acobardada quedó dende esa ocasión. Habían estao escondidos aguaitando atrás de un cerro... ¡lo viera a su amigo Fierro aflojar como un blandito! salieron como maiz frito en cuanto sonó un cencerro. Al punto nos dispusimos aunque ellos eran bastantes; la formamos al instante nuestra gente, que era poca, y golpiándose en la boca hicieron fila adelante. Se vinieron en tropel haciendo temblar la tierra. no soy manco pa la guerra pero tuve mi jabón, pues iba en un redomón que habia boleao en la sierra. ¡Que vocerío! ¡Que barullo! ¡que apurar esa carrera! la indiada todita entera dando alaridos cargó, ¡jue pucha!... y ya nos sacó como yeguada matrera. ¡Que fletes traiban los bárbaros! ¡como una luz de ligeros! hicieron el entrevero y en aquella mezcolanza, este quiero, éste no quiero, nos escogían con la lanza. Al que le daban un chuzazo, dificultoso es que sane. En fin, para no echar panes, salimos por esas lomas, lo mesmo que las palomas al juir de los gavilames. ¡Es de almirar la destreza con que la lanza manejan! de perseguir nunca dejan, y nos traiban apretaos. ¡Si queríamos, de apuraos, salirnos por las orejas! Y pa mejor de la fiesta en esa aflición tan suma, vino un indio echando espuma, y con la lanza en la mano, gritando: -Acabáu critiano, metáu el lanza hasta el pluma. Tendido en el costillar, cimbrando por sobre el brazo una lanza como un lazo, me atropelló dando gritos: si me descuido... el maldito me levanta de un lanzazo. Si me atribulo o me encojo, siguro que no me escapo: siempre he sido medio guapo, pero en aquella ocasión me hacia buya el corazón como la garganta al sapo. Dios le perdone al salvaje las ganas que me tenía... desaté las tres marías y lo engatusé a cabriolas... ¡pucha...! si no traigo bolas me achura el indio ese día. Era el hijo de un cacique, sigun yo lo averigüé; la verdá del caso jué que me tuvo apuradazo, hasta que por fin de un bolazo del caballo lo bajé. Ahi no más me tiré al suelo y lo pisé en las paletas; empezó a hacer morisquetas y a mezquinar la garganta... pero yo hice la obra santa de hacerlo estirar la jeta. Allí quedó de mojón y en su caballo salté; de la indiada disparé, pues si me alcanza me mata, y al fin me les escapé, con el hilo de una pata.Capitulo 4Seguiré esta relación,aunque pa chorizo es largo:el que pueda hágase cargocomo andaría de matrero,después de salvar el cuerode aquel trance tan amargo.Del sueldo nada les cuento,porque andaba disparando;nosotros de cuando en cuandosolíamos ladrar de pobres:nunca llegaban los cobresque se estaban aguardando.Y andábamos de mugrientosque el mirarnos daba horror;les juro que era un dolorver esos hombres,!por cristo!en mi perra vida he vistouna miseria mayor.Yo no tenía ni camisani cosa que se parezca;mis trapos solo pa yescame podían servir al fin...no hay plaga como un fortínpara que el hombre padesca.Poncho, jergas, el apero,las prenditas, los botones,todo, amigo, en los cantonesjué quedando poco a poco;ya me tenían medio locola pobreza y los ratones.Sólo una manta peludaera cuanto me quedabala había agenciao a la tablay ella me tapaba el bulto;yaguané que alli ganabano salía... ni con indulto.y pa mejor hasta el morose me jué de entre las manos;no soy lerdo... pero, hermano,vino el Comendante un díadiciendo que lo quería-pa enseñarle a comer grano..-Afigúrese cualquierala suerte de este su amigo,a pie y mostrando el umbligo,estropiao, pobre y desnudo;ni por castigo se pudohacerse más mal conmigo.ansí pasaron los meses,y vino el año siguiente,y las cosas igualmentesiguieron del mesmo modo:adrede parece todopa atormentar a la gente.No teníamos mas permiso,ni otro alivio la gauchada,que salir de madrugada,cuando no habia indio ninguno,campo ajuera a hacer boliadasdesocando los reyunos.Y cáibamos al cantóncon los fletes aplastaos,pero a veces medio aviaoscon plumas y algunos cueros,que pronto con el pulperolos teníamos negociaos.Era un amigo del jefeque con un boliche estaba;yerba y tabaco nos dabapor la pluma de avestruz,y hasta le hacía ver la luzal que un cuero le llevaba.Solo tenía cuatro frascosy unas barricas vacías,y a la gente le vendíatodo cuanto precisaba...algunos creiban que estabaallí la proveduría.¡Ah, pulpero habilidoso!nada le solia faltar.¡ahijuna!, para tragartenía un buche de ñandú;la gente le dió en llamar-el boliche de virtú.-Aunque es justo que quien vendealgún poquito muerda,tiraba tanto la cuerdaque, con sus cuatro limetasel cargaba las carretasde plumas, cueros y cerda.Nos tenía apuntaos a todoscon más cuentas que un rosario,cuando se anunció un salarioque iban a dar, o un socorro;pero sabe Dios qué zorrose lo comió al Comisario;Pues nunca lo vi llegar,y al cabo de muchos díasen la mesma pulperíadieron una güena cuenta,que la gente muy contentade tan pobre recibia.Sacaron unos sus prendas,que las tenían empeñadas;por sus deudas atrasadasdieron otros el dinero;al fin de fiesta el pulperose quedó con la mascada.Yo me arrescosté a un horcóndando tiempo a que pagaran,y poniendo güena caraestuve haciéndome el poyo,a esperar que me llamaranpara recibir mi boyo.Pero ahi me puede quedarpegao pa siempre al horcón,ya era casi la oracióny ninguno me llamaba;la cosa se me ñublabay me dentró comezón.Pa sacarme el entripaovi al Mayor, y lo fí a hablar;yo me lo empecé a atracar,y como con poca ganale dije:--Tal vez mañanaacabarán de pagar.--¡Que mañana ni otro dia!-,al punto me contestó:-la paga ya se acabó;¡siempre has de ser animal!-me rai y le dije:-Yo...no he recebido ni un rial.-Se le pusieron los ojosque se le querían salir,y ahi no más volvió a decircomiéndome con la vista:-y que querés recibirsi no has dentrao en la lista?--Esto sí que es amolar-,dije yo pa mis adentros;-van dos años que me encuentroy hasta aura he visto ni un grullo;dentro en todos los barullospero en las listas no dentro.-Vide el plaito mal paraoy no quise aguardar más...es güeno vivir en pazcon quien nos ha de mandar;y reculando pa atrásme le empecé a retirar.Supo todo el Comendantey me llamó al otro día,diciéndome que queríaaviriguar bien las cosas...que no era el tiempo de Rosas,que aura a naides se debía.Llamó al cabo y al sargentoy empezó la indagación:si había venido al cantónen tal tiempo o en tal otro...y si había venido en potro,en reyuno o redomón.Y todo era alborotaral ñudo, y hacer papel;conocí que era pastelpa engordar con mi guayaca;más si voy al Coronelme hacen bramar en la estaca.¡Ah, hijos de una...! ¡la codiciaojala les ruempa el saco!ni un pedazo de tabacole dan al pobre soldao,y lo tienen, de delgao,más ligero que un guanaco.Pero qué iba a hacerles yo,charabón en el desierto;más bien me daba por muertopa no verme más fundido:y me les hacía el dormidoaunque soy medio despierto.Capitulo 5Yo andaba desesperao,aguardando una ocasiónque los indios un malónnos dieran, y entre el estragohacérmeles cimarróny volverme pa mi pago.Aquello no era servicioni defender la frontera;aquello era ratoneraen que sólo gana el juerte:era jugar a la suertecon una taba culera.Allí tuito va al revés;los milicos son los piones,y andan en las poblacionesemprestaos pa trabajar;los rejuntan pa peliarcundo entran indios ladrones.Yo he visto en esa milongamuchos Jefes con estancia,y piones en abundancia,y majadas y rodeos;he visto negocios feosa pesar de mi inorancia.Y colijo que no quierenla barunda componer;para eso no ha de tener,el Jefe que esté de estable,mas que su poncho y su sable,su caballo y su deber.Ansina, pues, conociendoque aquel mal no tiene cura,que tal vez mi sepolturasi me quedo iba a encontrar,pensé mandarme mudarcomo cosa más sigura.Y pa mejor, una noche¡que estaquiada me pegaron!casi me descoyuntaronpor motivo de una gresca:¡ahijuna, si me estiraronlo mesmo que guasca fresca!Jamás me puedo olvidarlo que esa vez me pasó;dentrando una noche yoal fortín, un enganchao,que estaba medio mamao,allí me desconoció.Era un gringo tan bozal,que nada se le entendía,¡quién sabe de ande sería!tal vez no juera cristiano,pues lo único que decíaes que era pa-po-litano.Estaba de centinelay por causa del peludoverme más claro no pudo,y esa jué la culpa toda:el bruto se asustó al ñudoy fí el pavo de la boda.Cuando me vido acercar:-quien vivore...?- preguntó;-que viboras?-, dije yo.-¡Ha garto!-, me pegó el grito,y yo dije despacito:-¡mas lagarto seras vos!-Ahi no más, ¡Cristo me valga!,rastrillar el jusil siento:me agaché, y en el momentoel bruto me largó un chumbo;mamao, me tiró sin rumbo,que si no, no cuento el cuento.Por de contao, con el tirose alborotó el avispero;los Oficiales salierony se empezo la junción;quedo en su puesto el nación,y yo fí al estaquiadero.Entre cuatro bayonetasme tendieron en el suelo;vino el mayor medio en pedoy allí se puso a gritar:-¡pícaro, te he de enseñarandar reclamando sueldos!-De las manos y las patasme ataron cuatro cinchones;les aguanté los tironessin que ni un !ay! se me oyera,y al gringo la noche enteralo harté con mis maldiciones.Yo no sé porqué el gobiernonos manda aquí a la fronteragringada que ni siquierase sabe atracar a un pingo.¡si creerá al mandar un gringoque nos manda alguna fiera!No hacen más que dar trabajo,pues no saben ni ensillar;no sirven ni pa carniar:y yo he visto muchas vecesque ni voltiadas las resesse les querían arrimar.Y lo pasan sus mercedeslengüetiando pico a picohasta que viene un milicoa servirles al asao...y eso sí, en lo delicaos,parecen hijos de rico.Si hay calor, ya no son gente;si yela, todos tiritan;si usté no les da, no pitanpor no gastar en tabaco,y cuando pescan un nacouno al otro se lo quitan.Cuando llueve se acoquinancomo perro que oye truenos.¡Que diablos!, sólo son güenospa vivir entre maricas,y nunca se andan con chicaspara alzar ponchos ajenos.Pa vichar son como ciegos;no hay ejemplo de que entiendan,ni hay uno solo que aprienda,al ver un bulto que cruza,a saber si es avestruza,o si es jinete, o hacienda.Si salen a perseguirdespués de mucho aparato,tuitos se pelan al ratoy va quedando el tendal:esto es como en un nidalecharle güevos a un gato.Capitulo 6Vamos dentrando reciéna la parte mas sentida,aunque es todita mi vidade males una cadena:a cada alma doloridale gusta cantar sus penas.Se empezó en aquel entoncesa rejuntar caballada,y riunir la milicadateniendola en el cantón,para una despedicióna sorprender a la indiada.Nos anunciaban que iríamossin carretas ni bagajesa golpiar a los salvajesen sus mesmas tolderías;que a la güelta pagaríanlicenciándolo al gauchaje;Que en esta despedicióntuviéramos la esperanza;que iba a venir sin tardanza,según el Jefe contó,un menistro o que se yo...que le llamaban don Ganza;Que iba a riunir el ejércitoy tuitos los batallones,y que traiba unos cañonescon más rayas que un cotín;!pucha!... Las conversasionespor allá no tenian fín.Pero esas trampas no enriedana los zorros de mi laya;que esa Ganza venga o vaya,poco le importa a un matrero.yo también deje las rayas...en los libros del pulpero.Nunca juí gaucho dormido;siempre pronto, siempre listo,yo soy un hombre, !que Cristo!,que nada me ha acobardao,y siempre salí paraoen los trances que me he visto.Dende chiquito ganéla vida con mi trabajo,y aunque siempre estuve abajoy no sé lo que es subirtambien el mucho sufrirsuele cansarnos, !barajo!En medio de mi inoranciaconozco que nada valgo:soy la liebre o soy el galgoasigún los tiempos andan;pero también los que mandandebieran cuidarnos algo.Una noche que riunidosestaban en la carpetaempinando una limetael Jefe y el Juez de Paz,yo no quise aguardar más,y me hice humo en un sotreta.Me parece el campo oréganodende que libre me veo;donde me lleva el deseoallí mis pasos dirijo,y hasta en las sombras de fijoque donde quiera rumbeo.Entro y salgo del peligrosin que me espante el estrago,no aflojo al primer amagoni jamás fí gaucho lerdo:soy pa rumbiar como el cerdo,y pronto caí a mi pago.Volvía al cabo de tres añosde tanto sufrir al ñudoresertor, pobre y desnudo,a procurar suerte nueva;y lo mesmo que el peludoenderecé pa mi cueva.No hallé ni rastro del rancho:!solo estaba la tapera!!por cristo si aquello erapa enlutar el corazón!!yo juré en esa ocasiónser mas malo que una fiera!!Quien no sentirá lo mesmocuando ansí padece tanto!puedo asigurar que el llantocomo una mujer largué:!Ay, mi Dios: si me quedémas triste que Jueves Santo!Sólo se oiban los aullidosde un gato que se salvó;el pobre se guareciócerca, en una vizcachera:venía como si supieraque estaba de güelta yo.Al dirme dejé la haciendaque era todito mi haber;pronto debíamos volver,sigún el Juez prometía,y hasta entonces cuidariade los bienes, la mujer................................Después me contó un vecinoque el campo se lo pidieron;la hacienda se la vendieronpa pagar arrendamientos,y que sé yó cuantos cuentos;pero todo lo fundieron.Los pobrecitos muchachos,entre tantas afliciones,se conchabaron de piones;!más que iban a trabajar,si eran como los pichonessin acabar de emplumar!Por ahi andarán sufriendode nuestra suerte el rigor:me han contao que el mayornunca dejaba a su hermano;puede ser que algún cristianolos recoja por favor.!Y la pobre mi mujer,dios sabe cuánto sufrió!me dicen que se volócon no sé qué gavilán:sin duda a buscar el panque no podía darle yo.No es raro que a uno le faltelo que a algún otro le sobresi no le quedó ni un cobresino de hijos un enjambre.que más iba a hacer la pobrepara no morirse de hambre?!Tal vez no te vuelva a ver,prienda de mi corazón!dios te de su proteciónya que no me la dió a mí,y a mis hijos dende aquíles hecho mi bendición.Como hijitos de la cunaandarán por ahi sin madre;ya se quedaron sin padre,y ansí la suerte los dejasin naides que los protejay sin perro que les ladre.Los pobrecitos tal vezno tengan ande abrigarse,ni ramada ande ganarse,ni rincón ande meterse,ni camisa que ponerse,ni poncho con que taparse.Tal vez los verán sufrirsin tenerles compasión;puede que alguna ocasión,aunque los vean tiritando,los echen de algún jogónpa que no estén estorbando.Y al verse ansina espantaoscomo se espanta a los perros,irán los hijos de Fierro,con la cola entre las piernas,a buscar almas mas tiernaso esconderse en algún cerro.Mas también en este juegovoy a pedir mi bolada;a naides le debo nada,ni pido cuartel ni doy:y ninguno dende hoyha de llevarme en la armada.Yo he sido manso primero,y seré gaucho matrero;en mi triste circunstancia,aunque es mi mal tan projundo,nací y me he criado en estancia.pero ya conozco el mundo.Ya les conozco sus mañas,le conozco sus cucañas;sé como hacen la partida,la enriedan y la manejan;deshaceré la madejaaunque me cueste la vida.Y aguante el que no se animea meterse en tanto engorroo si no aprétese el gorroy para otra tierra emigre;pero yo ando como el tigreque le roban los cachorros.Aunque muchos creen que el gauchotiene alma de reyuno,no se encontrará a ningunoque no le dueblen las penas;mas no debe aflojar unomientras hay sangre en las venas. Capitulo 7De carta de más me víasin saber a donde dirme;mas dijeron que era vagoy entraron a perseguirme.Nunca se achican los males,van poco a poco creciendo,y ansina me vide prontoobligado a andar juyendo.No tenía mujer ni ranchoy a más, era resertor;no tenía una prenda güenani un peso en el tiradorA mis hijos infelicespensé volverlos a hallar,y andaba de un lao al otrosin tener ni que pitar.Supe una vez por desgraciaque habia un baile por allí,y medio desesperaoa ver la milonga fuí.Riunidos al pericóntantos amigos hallé,que alegre de verme entre ellosesa noche me apedé.Como nunca, en la ocasiónpor peliar me dió la tranca.y la emprendí con un negroque trujo una negra en ancas.Al ver llegar la morena,que no hacía caso de naides,le dije con la mamúa:-Va...ca...yendo gente al baile.La negra entendió la cosay no tardó en contestarme,mirándome como a un perro:-Mas vaca será su madre.-Y dentró al baile muy tiesacon más cola que una zorra,haciendo blanquiar los dienteslo mesmo que mazamorra.-!Negra linda!-... dije yo.-Me gusta... pa la carona-;y me puse a champurriaresta coplita fregona:-A los blancos hizo Dios,a los mulatos San Pedro,a los negros hizo el diablopara tizón del infierno.-Había estao juntando rabiael moreno dende ajuera;en lo escuro le brillabanlos ojos como linterna.Lo conocí retobao,me acerqué y le dije presto:-Po...r...rudo que un hombre seanunca se enoja por esto.Corcovió el de los tamangosy creyéndose muy fijo:-!Mas porrudo seras vos,gaucho rotoso!-, me dijo.Y ya se me vino al humocomo a buscarme la hebra,y un golpe le acomodécon el porrón de ginebra.Ahi nomás pegó el de hollínmas gruñidos que un chanchito,y pelando el envenaome atropelló dando gritos.Pegué un brinco y abrí canchadiciéndoles: -Caballeros,dejen venir ese toro.solo nací... solo muero.El negro, después del golpe,se había el poncho refalaoy dijo: -Vas a sabersi es solo o acompañado.Y mientras se arremangó,yo me saqué las espuelas,pues malicié que aquel tíono era de arriar con las riendas.No hay cosa como el peligropa refrescar un mamao;hasta la vista se aclarapor mucho que haiga chupao.El negro me atropellócomo a quererme comer;me hizo dos tiros seguidosy los dos le abarajé.Yo tenía un facon con S,que era de lima de acero;le hice un tiro, lo quitóy vino ciego el moreno;Y en el medio de las aspasun planazo le asenté,que lo largue culebriandolo mesmo que buscapié.Le coloriaron las motascon la sangre de la herida,y volvió a venir juriosocomo una tigra parida.Y ya me hizo relumbrarpor los ojos el chchillo,alcanzando con la puntaa cortarme en un carrillo.Me hirvió la sangre en las venasy me le afirmé al moreno,dándole de punta y hachapa dejar un diablo menos.Por fin en una topadaen el cuchillo lo alcé,y como un saco de güesoscontra un cerco lo largué.Tiró unas cuantas patadasy ya cantó pal carnero:nunca me puedo olvidarde la agonía de aquel negro.En esto la negra vinocon los ojos como ajíy empezó la pobre allía bramar como una loba.yo quise darle una sobaa ver si la hacía callar,mas pude reflesionarque era malo en aquel punto,y por respeto al dijuntono la quise castigar.Limpié el facón en los pastos,desate mi redomón,monté despacio y salíal tranco pa el ca˜nadon.Después supe que al finaoni siquiera lo velaron,y retobao en un cuero,sin rezarle lo enterraron.Y dicen que dende entonces,cuando es la noche serenasuele verse una luz malacomo de alma que anda en pena.Yo tengo intención a veces,para que no pene tanto,de sacar de allí los gũesosy echarlos al camposanto.¿QUIERES VER LA CONTINUACIÓN DEL LIBRO? (El Gaucho Martin Fierro Parte 2)::

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-Chistes Verdes- (Parte 1) ¡¡Recopilacion de los Mejores!!
HumorporAnónimo12/4/2011

¿Que le dice la leche al cacao?-Echame un polvo ahora que estoy caliente.------------------------------------------------------------------------------¿Cómo se llama la parte del cuerpo de la mujer entre la vagina y el culo?Frontón, porque es donde rebotan las pelotas. ------------------------------------------------------------------------------Un tipo va a la farmacia y pide un frasco afrodisiacos. El farmacéutico le pregunta para qué las quiere, y el tipo dice que tiene una cita con diez ninfómanas, entonces el farmaceutico le da un frasco pero le advierte que son muy fuertes y que tome sólo dos pastillas.Por supuesto, el hombre no hace caso y cuando llega a su casa se toma todo el frasco y se pone a esperar a que lleguen sus amantes.Al día siguiente, el mismo tipo va a la farmacia con los brazos hinchadísimos, como Vilas cuando jugaba al tenis, y pide un litro de calmante muscular.- ¿Por qué? ¿qué le pasó en los brazos?- Es que las ninfómanas no vinieron. ------------------------------------------------------------------------------YO, EL PENE, PIDO AUMENTO DE SALARIO POR LAS SIGUIENTES RAZONES:a) Ejecuto trabajo físico.b) Trabajo a grandes profundidades.c) Trabajo de cabeza.d) No gozo de descanso semanal, ni feriados.e) Trabajo en un local extremadamente húmedo.f) No me pagan horas extras ni nocturnidad.g) Trabajo en un local oscuro y sin ventilación.h) Trabajo a altas temperaturas,i) Trabajo expuesto a enfermedades contagiosas.RESPUESTA DE LA ADMINISTRACION:Después de lo planteado por el solicitante y considerando los argumentos expuestos, la administración rechaza las exigencias del mismo por las siguientes razones:a) No trabaja ocho horas consecutivas.b) Se duerme en el puesto de trabajo después de una corta actividad laboral.c) No siempre responde a las exigencias de la jefatura.d) No siempre es fiel a su puesto de trabajo, se mete en otros departamentos.e) Descansa mucho antes de tiempo.f) No tiene iniciativa. Para que trabaje hay que estimularlo y presionarlo.g) Descuida la limpieza y el orden del local al terminar la jornada de trabajo.h) No siempre cumple con las reglas de uso de los medios de protección e higiene del trabajo.i) No espera la jubilación para retirarse.j) No le gusta doblar turnos.k) A veces se retira de su puesto de trabajo cuando aun tiene faena pendiente.Y por fuera poco, se le ve entrar y salir constantemente del puesto de trabajo con dos bolsas sospechosas------------------------------------------------------------------------------Un chabón y una mina están cogiendo. Cuando terminan, ella le pregunta:- ¿Tú no tendrás SIDA, no?- ¡Claro que no!- ¡Menos mal, porque me jodería contagiarme dos veces la misma semana! ------------------------------------------------------------------------------Un tipo entra a una farmacia:- Señor farmacéutico, ¿me da un preservativo?- Decí forro... está todo bien.- Bueno forro, ¿me das un preservativo? ------------------------------------------------------------------------------El nene le dice al padre:- Papá, ¿vos te casaste por civil?- No, ¡me casé por vos pendejo pelotudo! ------------------------------------------------------------------------------¿Qué es lo que más te gusta de una mujer?- Las piernas.- Mirá vos, yo es lo primero que aparto. ------------------------------------------------------------------------------Resulta que un flaco muy pudiente va a averiguar precios para comprar una casa en un barrio privado.Estuvo averiguando precios hasta que llego a uno que le llamo la atencion.El lugar estaba espectacular, pero la cosa era que en el barrio privado cuando salias tenias que salir en pelotas.Asi fue como el hombre dijo, me gustaria probar!. Asique el señor, que se la paso fanfarroñando con la mujer de la administracion de que estaba forrado de guita, compro su "choza" en el barrio.El hombre se despierta a la mañana, sale con la bata a la puerta y se la saca. Empieza a caminar por el parque hasta que ve a terrible camion, digo mina juntando flores del mismo, que estaba lleno de espectaculares arboles y cuidada jardineria.Claro está, paso lo que tenia que pasar. Al hombre se le paro el miembro. Y como!.En eso el flaco sigue caminando mientras la sigue viendo. En eso la mina se percata de la situacion y el hombre se avergonzo mucho, pero a esto la mina dice:Ud. me llamo!El homre respondió: no, no. no la llame.A lo que la mina respondió:Ud. me llamo y no me mienta!En eso, antes que el hombre se de cuenta, la mina lo agarro, lo llevo detras de los arbustos y le dio para que tenga.El flaco, loquisimo de contento, no bastaba en si.Por la tarde fue a la administracion del barrio privado y le dijo a la mina de que era lo que el queria, que se quedaba y que pensaba vivir alli por un largo tiempo.Al otro dia, lo mismo. El hombre sale al parque a la mañana viendo que podia agarrarse. Mientras caminaba, y observaba todo el parque pulcro, se percato de que habia una hoja caida en el parque. Por lo tanto, el hombre se agacho para recogerla. Pero de pronto paso algo que lo iba a marcar para siempre. El hombre se tiro un pedo.En eso, un hombre de tez oscura y musculoso estaba subido a una escalera de su casa cambiando una lamparita.Entonces, el señor fornido dijo:Ud. me llamó!El hombre aterrado dijo, NOO, no lo llame.A lo que el grandulon responde:Ud. me llamo y no mienta!.Entonces sin poder dejarle tiempo de reaccionar, el hombre vino, lo agarro, lo llevo a los arbustos y le dio por el toor, dejando al pobre hombre sin poder caminar. Lo que sufrio el hombre en ese acto, no tiene nombre.No tardo en sacarselo de encima, se puso la bata y se fue furioso a la administracion del barrio.Entro gritando: No puede ser! Yo de aca me voy!, no puede ser! De aca me rajo! Devuelvame la plata!La señora, asombrada le pregunta:Pero es cierto lo que dice? Ud. me dijo ayer que era lo que queria para ud. y que le habia encantado el lugar.El hombre dijo: NO!! No me cierra los numeros!La mujer se quedo tildada, y le dijo: pero como no le van a cerrar los numeros, si ayer dijo que ud. tenia la "plata" y que era muy pudiente.El hombre: No me cierran los numeros!La mina cansada le pregunta: com opuede ser que no le cierren los numeros. Por favor expliqueme!El hombre, palido responde: No me cierran los numeros!, se me PARA cada 6 meses y me tiro un pedo cada 10 minutos. ------------------------------------------------------------------------------¿Qué le dijo la vagina al pene?-¿Qué hacés ahí parado?... entrá!------------------------------------------------------------------------------En un rodeo presentan a un toro al que nadie puede montar más de dos segundos sin caerse, llegan jinetes de todo el mundo y el toro los tira en un segundo. De pronto entre el público, salta un viejito y monta el toro. El toro salta, se revuelca, sigue saltando como enajenado pero el viejito sigue montando hasta que el toro cae rendido. La gente salta al ruedo y lo llevan en hombros, se acercan sus hijos y le preguntan:-¿Cómo lo hiciste papá?, ¡si jamás montaste!-Jeje, no se olviden que su mamá es epiléptica. ------------------------------------------------------------------------------Una mañana llaman siete enanitos a la puerta de un convento. Les abre una monja, y el enanito que está más cerca, llamado Grumpy, le pregunta si hay alguna monja de 50 cm de altura en el convento.Tras comprobarlo en la computadora, la monja le responde:-No, no hay ninguna monja de 50 cm de altura en este convento.Los otros enanitos empiezan a cuchichear entre ellos y a reirse, y Grumpy le pregunta a la monja asi hay alguna monja de 50 cm en el país.La monja mira en la máquina y le dice que no, que no hay ninguna monja de esa altura en el país.Grumpy se empieza a mosquear y pregunta de nuevo si hay alguna monja de 50 cm en el mundo.La monja vuelve a fijarse y le dice otra vez que no, que no hay ninguna monja de 50 cm de altura en el mundo.Al oir esto, el resto de los enanitos empiezan a reirse y a cantar:-GRUMPY SE COGIÓ UN PINGÜINO, GRUMPY SE COGIÓ UN PINGÜINO...!!------------------------------------------------------------------------------El novio acompaña a la novia a su casa después de salir. Cuando llegan a la puerta, él, adoptando una pose ganadora, se apoya en la pared y le dice:-Mi amor, por qué no me la chupas un ratito?-¿Acá?, estás loco.-Dale, rapidito, que no pasa nada...-¡No! que puede bajar alguien de mi familia tirar la basura o algún vecino y reconocerme...-Pero es un ratito nada más, a esta hora no pasa nadie.-No, que si salen a tirar la basura...-Dale, si te gusta, una chupadita nada más...-¡No! Pueden bajar...-Dale, no seas así...-¡Dije que no, no y no!-Dale, si ahí agachadita no te ve nadie..., tontita.-¡¡¡NO!!!En ese momento aparece la hermana de la chica. En camisón, toda despeinada y le dice:- Dice papá que ya tiramos la basura, que se la chupes de una puta vez; y si no, que se la chupe yo. Y si no, dice que baja él y se la chupa, pero que por favor, que levante la mano del puto timbrecito , que son las 3 de la mañana. ------------------------------------------------------------------------------Un nene de cinco años entra al baño y encuentra a su padre duchándose. El padre se tapa sus partes, y el nene le dice:-Papá, ¿qué estás escondiendo ahí?-Una ratita.-¡Qué!, no te la estarás cogiendo, ¿no? ------------------------------------------------------------------------------Clasificación de compositores según el sexo:-IMPOTENTE: Bach por "Tocata y Fuga"-SEMIPOTENTE: Schubert por "Inacabada"-POTENTE: Beethoven por su "1ª, 2ª, 3ª, 4ª, 5ª, 6ª, 7ª, 8ª y 9ª Sinfonía"-MUY POTENTE: Stravinsky por "El Pájaro de Fuego"-SUPERPOTENTE: Mozart por "La Flauta Mágica" ------------------------------------------------------------------------------Un camionero de Coca-Cola transita por la ruta y en eso ve a una rubia espectacular que le hace dedo. El camionero para, la levanta y la chica, le ofrece su cuerpo como agradeciemiento. El hombre no lo piensa dos veces, saca una de las lonas de publicidad del camión, de esas con un logotipo enorme, y a extiende en el pasto. Después pone cajone de cuatro botellas en las puntas para que no se vuele la lona. La chica se desnud, se recuesta sobre la lonay el camionero enpieza a hacerle el amor. En el medio la chica se desmaya y el hombre no consigue reanimarla. Se asusta al pensar que lo pueden culpar de homicidioy huye a toda velocidad, dejando a la muchacha en la lona.A los 5 minutos llega un auto con 5 chicos que bajan y le hacen el amora a la chica, que sigue desmayada. Luego sacan una botellas de los cajones y beben. uno de los muchachos, mientras toma, le dice al resto:-¡Estas si que son promociones, no como la pelotudez que hace Pepsi con la tapitas...! ------------------------------------------------------------------------------Dos tipos charlan en un café:-Hay un bar a dos cuadras de aquí en donde por un peso se toman seis cervezas, y además podés coger con cualquiera las veces que quieras. Todo por un peso.-¿Todo por un peso? ¿Fuiste para comprobarlo?-Yo no, me lo contó mi hermana... En un vuelo que esta iniciando la maniobra de descenso, el piloto le dice a los pasajeros que estarán en tierra en veinte minutos. El tipo se olvida de apagar el micrófono y al cabo de unos segundos, todos los pasajeros pueden escuchar lo que dice:-“Lo que me gustaría ahora es una taza de café y una buena mamada”Una de las azafatas, al escuchar eso, se dirige a la cabina y al verla, uno de los pasajeros le dice:-Señorita, se olvida del café! ------------------------------------------------------------------------------En un aeropuerto se encuentran dos gays, que esperan para un vuelo muy largo. Enpiezan a hablar, y al rato se hacen buenos amigos. Cuando suben al avión, y como el viaje era muy largo, uno le dice al otro:-¿Y si garchamos un poquito?-No se, nos podrían ver...-No tengas miedo, no nos van a ver. ¿No ves que todos están durmiendo?Como el otro queda convencido, se levanta y pide en voy alta:-¿Alguien me puede dar un cigarrillo?Nadie contesta.-¿Ves, que tengo razón? Están dormidos.Entonces en el mismo asiento, cogen entusiasmados. Luego se duermen.Al rato, pasa la azafata y para en el asiento de atrás de los gays, donde encuentra a un viejito temblando de frío.-¿Por qué tiembla señor?-Porque el aire acondicionado está muy alto y me estoy congelando.-¡Me hubiese pedido una frazada...!-¡¿Está usted loca?! - exclama el viejo - ¡El señor de adelante pidió un cigarrillo y lo violaron...! ------------------------------------------------------------------------------La maestra le pregunta a los alumnos:-¿Qué van a ser cuando sean grandes?-Yo bombero - dice Pedro-Yo pintor - dice JoséEntonces levanta la mano Juan y dice:-Yo cuando sea grande voy a tener sexo con muchas minas tomando champagne-¿Y si no te alcanza la plata, qué hacés? - le dice la maestra-Y bueno, sino me alcanza va a ser paja y coca señorita ------------------------------------------------------------------------------Juan y María, dos jóvenes campesinos, paseaban por el campo. María le pregunta a Juan:-Oye Juan, ¿cómo sabe el potro cuando la yegua quiere sexo?-Por el olor pues, MaríaSiguen caminando y al poco tiempo, le dice:-Juan ¿Y cómo sabe el perro cuando la perra quiere?-Ya te dije, María: ¡por el olor!Más adelante, María vuelve a preguntar:-¿Cómo sabe el toro cuando la vaca quiere?-Ya pues María, te lo he dicho: ¡por el olor!!-Oye Juan, ¿sos maricón o estás resfriado?¿QUIERES VER LA "PARTE 2"? Chekea:http://www.taringa.net/posts/humor/13359604/

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