InfielesAventure
Usuario (México)
Antes de ser infiel se debe decidir si se quiere ser infiel. No tiene nada de malo decidir que mejor se puede llevar una relación abierta con el permiso de la pareja de coquetear y tener una que otra aventurilla con alguien más. Pero si se piensa que no, que ese estilo de amor no es para uno, pero aún así se tiene la cosquilla que se sentirá no ser totalmente honesto con la pareja entonces la opción es ser infiel. Y para determinar si se quiere serlo o no, solamente se debe preguntar a uno mismo ¿porque quiero buscar en otro lugar lo que probablemente ya me están dando en mi pareja? Para contestar esa pregunta hay varias respuestas, puede ser por curiosidad, porque la pareja no basta, porque algo esta faltando en la relación (tal vez la llama se esta extinguiendo) o simplemente porque otra persona te resulta atractiva y quieres probar suerte. Evidentemente existen las aventuras casuales, que obvio son infidelidades, y el hecho de engañar a tu pareja con la misma persona durante mucho tiempo. Pero de la diferencia entre esas dos hablaremos después. Volviendo al tema de decidir ser o no ser infiel, solo hay que contestar esa pregunta. Y si la respuesta resulta positiva, si decides que quieres probar suerte en otro lado, ya sea por diversión o curiosidad o porque ya no sientes lo mismo en tu pareja, entonces solo queda dar un paso hacia el frente y ser infiel. Me gustaría resaltar que si se desea tener una aventura por ese mismo hecho, por sentirse aventurero y porque la curiosidad es enorme entonces digamos que se está teniendo una saludable reacción muy humana. Es parte de ser humano el sentir curiosidad por las cosas que no conocemos. Pero si lo que está pasando es que buscas en otros brazos lo que ya no te da tu pareja o porque tu no sientes lo mismo que antes, entonces ya no se está siendo infiel a la pareja sino a uno mismo. Ese es un indicador de que lo que se busca es una pareja nueva pero no se tiene el valor de romper con la anterior. Y ahí ya no hay diversión, sino simplemente es el camino directo al desastre.
Uno de los motivos principales que provoquen que el sexo con la pareja resulte rutinario, repetitivo o insatisfactorio es la falta de conocimiento sobre uno mismo. Ya seamos hombres o mujeres es muy importante conocer nuestro cuerpo, nuestro ritmo, nuestras sensaciones y gustos para poder determinar si la relación sexual con la pareja va a ser rico o aburrido. Muchas mujeres, no todas obviamente, no se animan a tocarse y a masturbarse ya que consideran que la practica es solo para hombres, se dejan llevar por prejuicios o simplemente les da verguenza averiguar el placer que pueden llegar a experimentar. Por otro lado hay hombres que se masturban simplemente por hacerlo, porque se excitan facilmente o porque es lo evidente cuando tienen una erección. Pero no porque realmente pretendan experimentar lo que les gusta, la velocidad y el ángulo. Es muy importante, tanto para mujeres como hombres, que sepamos exactamente los lugares que nos gusta que nos toquen, la velocidad a la que nos gusta que nos acaricien, el ritmo que tenemos para ir subiendo en la escala del placer, y los indicadores de que estamos cerca del climax. Y esto solo lo sabremos si nos tocamos a nosotros mismos y si conocemos nuestro propio cuerpo. No podemos esperar que nuestra pareja sepa de antemano donde nos gusta y como si nosotros no sabemos, y tampoco podemos exigirle que sepa como hacer las cosas cuando no puede leer la mente y en nuestros cuerpos no hay marcas que digan "toque aqui" o "chupe aca". Ademas, el placer no solo depende de lo que tocamos o como lo tocamos, sino que tambien depende de lo que pensamos, de lo que vemos, de lo que escuchamos y de lo que olemos. Hay muchisimas mujeres que se excitan si les besan el cuello y hay otras que no. Hay hombres que se excitan demasiado si escuchan a su mujer gemir y hay otros que son mas visuales y disfrutan mucho el porno. Ninguna de las practicas tiene nada de malo, es simplemente saber lo que te gusta para poder compartirlo con la pareja y poder disfrutar de un erotismo completo y entretenido. El sexo no tiene que ser aburrido ni repetitivo, se pueden tener practicas diferentes cuando se sabe lo que a uno le gusta, cuando le gusta y como le gusta. Si disfrutas una pelicula porno la puedes compartir con tu pareja, aceptar los comentarios y despues jugar a algo que emocione sexualmente hablando a tu pareja. Siempre hay variedades en los gustos, y se pueden disfrutar en pareja si se respetan. Si una mujer disfruta del sexo oral, ya sea dándolo o recibiendolo pues puede comunicarselo a la pareja y compartir esto. Si a un hombre le gusta mucho que lo masturben y ver como su mujer toma su miembro pues que lo comparta con su pareja y disfruten del acto juntos. Pero siempre es muy importante saber que te gusta, de lo contrario caeras en practicas tipicas que pueden no causarte emoción y pueden entorpecer tu vida sexual.
Oh por dios!!! que mega drama cuando tienes pareja pero te sientes atraído por alguien más. Evidentemente solo se lo puedes compartir a tus amigos más cercanos porque los demás te van a tachar de infiel, de deshonesto, de mala persona y mala pareja. Porque claro, para nuestra sociedad es completamente reprobable el hecho de que te guste alguien más cuando tienes una pareja, porque es como si al tener pareja no pudieras volver a mirar a nadie más y ninguna persona, por más atractiva que sea, no te pudiera volver a llamar la atención. Pero que creen?? PUES NOOO! No es censurable, ni reprobable ni anormal ni nada por el estilo. El hecho de que tengas pareja quiere decir que eres una persona que se comprometió en una relación posiblemente monógama y que probablemente respetas esa relación. Quiere decir que te sientes lo suficientemente atraído sexualmente y eróticamente hacia tu pareja tanto como para considerarla TU pareja y de igual forma tienes fuertes sentimientos hacia esa persona que te hacen desear compartir tu tiempo con tu pareja. Jamas, el hecho de tener pareja, podrá significar que te quedaste ciego y que es pecado si volteas a ver a otro hombre o a otra mujer y en tu mente se forma el pensamiento de "esta guapa" "esta guapo" Esta sabroso" o hasta el menos agradable de escuchar "yo si me lo daba". Con pareja o no conservamos nuestra naturaleza de seres sexuales, que sienten atracción por ciertos rasgos físicos o de personalidad que son compatibles con el esquema de belleza que tenemos en nuestras mentes. Esto quiere decir que si eres hombre y te gustan los pechos grandes, aunque tengas pareja, encontraras a las mujeres de pechos grandes muy atractivas y eso no quiere decir que consideres que tu novia dejo de ser atractiva. Si eres mujer y te gustan los hombres altos y de barba entonces cuando veas un hombre con esas características va a llamar tu atención y no por eso se está poniendo en peligro tu relación ni dejas de sentirte atraída hacia tu novio. Es completamente normal que nos gusten veinte, aunque tengamos a una o uno que sea un diez para nosotros en casa, hay personas igual o más atractivas que nuestra pareja y solamente que desarrolláramos cierta asexualidad dejaríamos de encontrar a esas personas atractivas. Y no por eso estamos siendo infieles, y no porque miremos a la gente en la calle estamos dejando de amar a nuestra pareja, y no porque sintamos cosquillas en el estomago (o más abajo) cuando vemos una mujer o un hombre de cuerpo escultural quiere decir que vamos a tronar nuestra relación actual para salir corriendo como perros en celo atrás de un buen trasero. Somos seres humanos, tenemos el derecho de mirar y de hacer observaciones positivas en cuanto al cuerpo o personalidad de otras personas y no por eso estamos pecando ni nos iremos al infierno. Y cabo destacar que no porque sintamos cierta atracción por otra persona vamos a caer en la falta de respeto hacia nuestra pareja o en algún tipo de infidelidad que después podamos recriminarnos.
Un grave problema en las relaciones de pareja, y me atrevo a pensar que en la mayoría de las relaciones de cualquier tipo, es el ser completamente sinceros. Muchas veces por temor a que la otra persona se enoje o se sienta mal no decimos exactamente lo que pensamos o lo que sentimos, provocando, de esta forma, que nosotros mismos nos sintamos mal y empecemos a actuar de alguna forma lo que nos está haciendo sentir incomodos. Muchas, sino es que casi siempre, si nos llegamos a sentir molestos o incomodos por algún tipo de comportamiento que tenga nuestra pareja, o por algo que haya dicho, o por algo que dejo de hacer, nos quedamos callados pensando que pronto se nos pasará la molestia o que sencillamente olvidaremos todo el asunto. Nos decimos a nosotros mismos que no es tan importante y que bien podemos hacernos "de la vista gorda" (dejarlo pasar). Pero resulta que no es así, no necesariamente lo vamos a olvidar. Ademas si nos causo molestia en un primer momento es porque lo sucedido va en contra de lo que nosotros consideramos que es correcto, por eso mismo no nos va a dejar de molestar en ningún momento, aun cuando hagamos todo lo humanamente posible con tal de restarle importancia. Y el problema central aquí no es si nos deja de molestar o no, sino. más bien, es el hecho de que no va a dejar de molestarnos y aunque no digamos nada a la otra persona, aunque no externemos lo que estamos sintiendo, de cualquier forma vamos a empezar a hacer cosas para demostrar que no estamos a gusto. Ya sea mostrándonos molestos por cualquier cosa, estando irritables, con dolores de cabeza, haciendo comentarios pasivo-agresivos, de una u otra forma vamos a terminar demostrando que algo malo nos pasa. Y este tipo de actitudes en vez de resolver el problema inicial lo único que van a provocar es que nuestra pareja se moleste por nuestra actitud, caigamos en el "que tienes?" y "naaaaada" de siempre y terminemos envolviéndonos en una pelea que bien se pudo haber evitado. ¿Cual es la solución?.....Muy sencillo, SER COMPLETAMENTE SINCEROS. Pase lo que pase, se enoje o no la otra persona, se sienta herido momentaneamente o lo tome bien, de cualquier forma es nuestra responsabilidad con la relación, con nuestra pareja y sobre todo con nosotros mismos siempre ser sinceros. Si podrá costar un poco de trabajo elegir las palabras correctas para intentar ser un poco diplomático, pero finalmente el punto es decir siempre la verdad. Si algo te molesto, dile a tu pareja ESTOY MOLESTA. Si algún comentario te hizo sentir mal dile a tu pareja "oye me lastimó lo que dijiste". Si olvido su aniversario, o tu cumpleaños, o comprarte el chocolate que llevabas semanas pidiéndole, dile a tu pareja "siento que no me estás poniendo suficiente atención" y explícale porque lo sientes. ESTO VA PARA HOMBRES Y MUJERES POR IGUAL, AMBOS SEXOS TIENEN DERECHO DE DECIR LO QUE SIENTEN TAL CUAL ES. Y seamos honestos, si la otra persona no tiene la apertura de escuchar lo que sientes y piensas, y no es capaz de realmente intentar entenderte, la verdad no suena a que sea una buena elección de pareja. En resumidas cuentas, hay siempre que pensar que es mejor, si decir lo que se piensa y siente esperando la mejor reacción por parte de tu pareja, o quedarse callado y esperar no explotar como volcán causando un desastre total.
Continuando con nuestra guía practica de secretos básicos para ser infiel, ahora corresponde que les hable sobre como elegir a la persona indicada para tener un romance clandestino. Es evidente que si vamos a tener un romance con una persona diferente a nuestra pareja tenemos que ser muy cuidadosos, no podemos cometer el error que por terceros se vaya a enterar nuestra pareja y todo vaya a terminar en un rotundo fracaso y en un drama monumental. A continuación enlistaré los que a mi parecer son los puntos clave a la hora de elegir una pareja clandestina. 1) Ningún amig@, familiar o conocido: no importa que tantas ganas le tengas a tu mejor amiga o amigo, o que tan sexy te parezca la tia de tu primo, lo más probable es que si te involucras con alguien cercano a tu circulo de gente con la que tratas, y sobre todo gente que puede relacionarse con tu pareja, todo se describirá porque la gente habla y siempre hay rumores. Y un rumor en efecto puede disolver una relación. 2) Ningún compañer@ de trabajo: volvemos a lo mismo, aunque tu creas que tu novio, esposo, novia o esposo no se van a relacionar jamás con la gente de tu trabajo es muy probable que la persona que te odia de tu ofician le vaya con el chisme a tu pareja o quiera meter intriga. También cabe destacar que si la otra persona comienza a verte como una pareja formal potencial puede acceder fácilmente a tu pareja actual para intentar romper la relación. 3) De preferencia elige a un completo desconocido: si sales un día con tus amigos a un bar, o a un antro, o estás en una reunión con un cliente entonces puedes encontrar una posibilidad viable ahí. Obvio toma en cuenta que el lugar al que vayas no sea frecuentado por tu pareja. 4) Siempre dejale en claro a tu "aventura" que tienes una relación formal que no pretendes terminar y que lo que suceda esa noche solo será esa vez: obviamente no darás tu telefono, ni dirección ni ningun otro dato personal. 5) Recuerda que es muy importante no formar segundas relaciones. Si ya tienes una relación formal, entonces no te busques segundas novias o novios, lo mejor es mantener todo como una "one night stand" 6) De preferencia no estes intoxicado ni con alcohol ni con alguna otra sustancia. 7) No hagas promesas absurdas: no menciones la posibilidad de salir en otra ocasion con tu "aventura" ni prometas un cafe o una llamada. Todo debe ser casual. 8) Respeta la idea original: tener una aventura no es para enamorarse, ni para cambiar de pareja, ni para comparar. Tener una aventura es simplemente como un actividad recreativa para satisfacer una curiosidad. No pretendas enamorarse solo por un beso o un acoston. Ahí no hay compromiso, en casa si. Se que parece difícil y que pareciera que es mejor abstenerse, pero si solamente se siguen estas normas a la hora de elegir con quien tener una aventura no hay posibilidad de ser atrapado. No permitas que haya evidencia, y si existe un rumor niégalo todo.
Esta será mi primer entrada, en la que me tomo un poco de tiempo para explicar el contenido de lo que escribiré. No pienso hablar sobre como engañar a la muerte o como copiar en un examen, digamos que estoy hablando de otra forma de hacer trampa. En este blog escribiré sobre como engañar si, pero a la pareja. Por todos lados en los medios de comunicación nos bombardean sobre lo terrible que es engañar, lo malo que resulta para uno mismo y para la pareja, lo mala persona que se debe ser como para ser capaz de poner los cuernos. Bueno, yo soy psicóloga y me he documentado sobre el tema, y puedo decirles que en efecto la infidelidad puede ser dañina para la relación, para la otra persona y para uno mismo.......si te atrapan!!! Cada quien tiene un código moral diferente, y muchos me tacharán de un asco de ser humano, pero como alguien que cree que existe una opinión para todo, que respeto las diferentes formas de pensar y que soy fiel creyente de que todo depende del cristal con que se mira, pues considero que si se ha de pecar se haga bien. Por eso mismo me tomare un poco de tiempo para escribir pequeños consejos, relativos al mismo tema, desde diferentes ángulos de la problemática y utilizando lo que se sobre relaciones humanas y de pareja y mis conocimientos en psicología. Yo no pretendo vender la idea de que ser infiel es buena idea, pero tampoco pretendo satanizar la práctica. Todos somos capaces de elegir que queremos hacer y como queremos hacerlo. Yo simplemente aprovecho mi capacidad de expresarme para hablar de un tema que a muchos interesará. Para finalizar les puedo compartir que un psicólogo bastante reconocido por su trabajo clínico y sus teorías habla justamente de la infidelidad y menciona que mientras la pareja no sepa de la infidelidad entonces esta puede resultar benéfica para la relación de pareja porque aumentan las atenciones a la pareja y sobre todo aumenta el deseo de estar con la pareja. Digamos que una infidelidad puede renovar la sensación de enamoramiento. No se si sea cierto pero es algo que te pone a pensar!!
Bueno, continuando con el tema creo que es muy importante abordar un aspecto que no todas las personas son capaces de superar a la hora de ser infieles. Es fácil de resumir, antes o después de ser infiel, de cometer el acto, se debe dejar de lado la CULPA. Es normal que sintamos culpa cuando estamos cometiendo un acto que puede considerarse malo o negativo, sobre todo cuando pensamos que vamos a afectar a alguien más o más importante cuando sentimos que existe la posibilidad de ser descubiertos. Pero básicamente si queremos ser infieles tenemos que dejar de lado la culpa, ya que este sentimiento tan poderoso pero al mismo tiempo tan molesto lo único que va a provocar es que en efecto nos descubran. La culpa limita la conducta, la culpa hace que aparezca la represión y al final, combinando esto solo obtenemos el abstenernos de llevar a cabo aquella acción que tanto queremos hacer. Si sentimos culpa, con el simple hecho de pensar en ser infieles, comenzaremos a sentir miedo, lo que nos llevara a mejor pensarlo dos veces, aunque haya mucho deseo de por medio, y simplemente mejor abstenernos de dejarnos llevar por el impulso. Si sentimos culpa, después de ser infieles, entonces vamos a cambiar radicalmente nuestra conducta con nuestra pareja y por ese mismo motivo haremos obvio que intentamos reparar alguna falta. Esto provocara sospechas en la pareja y seguramente comenzaran las preguntas. Y, por la misma culpa, caeremos en contradicciones y terminaremos confesando la verdad y provocando serios problemas en la pareja. Veamoslo de esta manera, las investigaciones son para generar conocimiento, el conocimiento no necesariamente es agradable pero siempre es bueno poseerlo. Por lo mismo podemos pensar que la investigación y el conocimiento no deberían causar culpa. Por ende la infidelidad no debe causar culpa, al final de cuentas es una investigación de nuestros propios deseos y de nuestra propia satisfacción. Poniéndolo así, la infidelidad es una investigación sobre nosotros mismos.
Me resulta curioso pensar en la manera cursi, romántica e idealizada de ver a la pareja que tenemos la mayoría de las personas. Llamamos a ese otro especial nuestra "media naranja". Suponiendo que nos apegamos a la definición socialmente aceptada de este termino implica que encontramos a ese otro que nos complementa, que se une a nuestra vida y en el que encontramos todo eso que nos hace falta. Pues bueno, creo que podemos hacer un análisis un poco más profundo a cerca de la media naranja. Viéndolo fríamente estamos hablando de una falta en nosotros mismos, de algo que no tenemos y que hemos perdido o que simplemente nunca fue nuestro. Esa media naranja viene a hacernos uno, como si tuviéramos una mitad de nuestro ser, nuestra alma o personalidad tirada en algún rincón y como si esa persona viniera a regresarnos aquello que no teníamos y que probablemente ni sabíamos que nos hacía falta. Es como si no fueramos un ser integral, como si no tuvieramos un pensamiento completo o un sentir bien formado. Como si algo de nuestra personalidad no se hubiera formado y necesitaramos de otra persona para poder considerarnos a nosotros mismos un todo. Pero creo que cabe destacar que antes de ese otro, antes de esa media naranja, ya eramos un todo. Con errores y virtudes, pasatiempos y disgustos. Ya eramos una persona que crecio con ciertas vivencias y formo sus creencias, su moral, sus pensamientos y su forma de sentir y percibir el mundo. Ya nos gustaba un color o una bebida y ya nos caía mal una persona. No necesitamos de esa otra persona, de nuestra media naranja, para determinar si nos gustan hombres o mujeres, si nos gusta el futbol o leer, si amamos a alguien o lo odiamos. Sinceramente no necesitamos a nadie más para determinar que buscamos en la vida, cuales son nuestras metas y la forma en la que luchamos por alcanzarlas. Finalmente no somos una mitad, somos un todo que en algún momento de la vida decide integrar a otro todo, a otra persona completa, en nuestras actividades y en nuestro plan de vida. No pretendemos dejar de lado todo lo que queremos o lo que somos solamente para hacernos uno con otra persona que renuncie a ser quien es. Mas bien la incluimos en nuestros planes y la hacemos participe de nuestra personalidad. Creo que en vez de mimetizarnos y pretender ser un todo de dos mitades, más bien creamos un universo alterno en el que dos todos interactuan y se unen creando una realidad complementaria.