E

El_mariachi_

Usuario (Argentina)

Primer post: 12 jun 2011
31
Posts
329
Puntos totales
50
Comentarios
C
charco de sangre (poema)
ArteporAnónimo1/20/2012

Fluido que corre por las rancias venas,amnecia de la punialada a las tripas,burbugea y humeante sobre la vereda,mientras la vida es robada del cuerpo.Infecta y llena de veneno,como el barro de las camaras septicas,las lombrices resurgen de la tierra,a alimentarse de su sangre.Palido su rostro,empieza a templar y fluye a chorros,humeante la bilis que chorrea su abdomen,y su boca un foso a la muerte.Su aliento se exparce sobre el hambiente,lo plaga de pudricion,mientras sus ojos se cellan en la penumbra,el cadaber hermoso da un ultimo quejido.Mientras la sangre continua fluyendo,se concentra como un oasis de la vida,se enegrese cada vez mas,y se coagula sin a nadie esperar.

11
7
D
diario de un sobreviviente (fanfic)
ArteporAnónimo10/1/2011

introduccion Por dónde empezar? imagino que antes que nada querrán saber algo de mí...Me llamo Marcos Streppman , tengo 29 años, mis amigos me dicen Mark de manera cariñosa. Nunca he escrito algo antes, de hecho mientras escribo esto y fumo un cigarro, miro con nostalgia aquellos 2 o 3 libros que compre pero jamás leí completos. Me hubiera gustado saber como escribir, como empezar.Soy un fumador compulsivo, 40 cigarros al día, soltero y mido 1 69. Soy piloto en las fuerzas aéreas del ejército nacional. Soy moreno, cabello ahora largo, no me lo he cortado desde que decidí abandonar el las fuerzas para intentar tener una vida normal. Soy el único sobreviviente de mi edificio, mientras ahora escribo esto, puedo oír los gemidos desesperados de los monstruos en el pasillo. Estoy completamente encerrado, solo tengo en mi poder una 9 milímetros y balas suficientes para 3 cargadores adicionales. Si he sobrevivido imagino que es por mi entrenamiento. Mi meta es la comisaria , imagino que ahí deben tener armas o algo de ayuda. Mi situación actual? Pocas balas, las líneas telefónicas no funcionan, una horda de vecinos enfurecidos yendo y viniendo por todo el maldito edificio. Las cosas empiezan a ponerse negras, mientras mi arma reposa sobre los pies de mi cama, la miro con afecto desde la mesa del comedor. He pensado en la muerte, en el suicidio, en volarme los ceso. Pero por alguna extraña razón, llámese valentía, instinto o lo que sea, quiero sobrevivir. Tengo familia viviendo en un campo no muy lejos de acá. Recuerdo que de chico ese campo era mi lugar favorito en todo el mundo. Me sentaba a la sombra de un enorme cerezo cuando estaba en flor y era feliz viendo los pétalos rosados llover cuando el viento soplaba las delicadas flores. No queda mucho tiempo antes que la puerta de mi departamento ceda a los golpes de la plaga. Es posible que no consiga seguir vivo, siempre quise que todo el mundo supiera mi historia de vida, trascender, ahora es gracioso, escribo esto estando al borde de la maldita muerte. Mi arma ya está en su funda, las balas en el compartimiento para las mismas, todo está listo para hacerles frente, pero momento, aun no les he contado que mierda es lo que está pasando aquí. Saben qué? yo tampoco sé que mierda está pasando aquí, recuerdo que de un día para el otro una supuesta enfermedad inofensiva que solo causaba trastornos en la piel y algunas demencias por la extrema picazón se convirtió en una puta maquina de crear dementes. Todo el mundo anda por ahí despellejado matando a golpes o mordidas a las personas. No sé que pueda encontrarme luego de abrir la puerta, me preparo para lo que sea. Esta podría ser mi ultima anotación, solo intentare ser positivo. Hay algo más que quiero agregar, quizá les aburra y les importe un carajo, pero resulta que si logro escapar quiero volver a sentarme a la sombra de ese cerezo junto con mi familia. Mis amigos desaparecieron, mis conocidos han muerto, no conozco mucho de esta ciudad, hace solo 1 mes que estoy viviendo aquí. Solo puedo confiar en mi pistola y en mi, y en mi entrenamiento porque no? Como sea aquí vamos...Capitulo uno : La comisaria.Desde hace mas de dos horas estamos encerrados acá con esos hijos de mil putas golpeando paredes, ventanas, incluso las celdas de la pequeña prisión que posee esta comisaria de barrio están repletas de victimas de esto, sea lo que sea. De camino a la comisaria he gastado bastantes balas, solo me queda un último cargador dentro del arma. No hay mas balas, ni equipo, ni mucha ayuda. Hay mucha desesperación. Una vez aquí dentro, conocí un tipo de lo más agradable. Se llama Mario, no sé qué clase de rango tenga en todo esto, tiene un uniforme normal, es gordo , rubio y posee su arma reglamentaria, una 9mm Beretta. El chabón uso la computadora para bajarse los planos de la ciudad y los imprimió, muy inteligente. Imagino que posee un rango alto después de todo, no hemos tenido mucho tiempo para hablar de que hacemos de nuestra vida ni nada. Acá adentro también encontré una chica que se llama Sofía, tiene 19 años, es muy joven. Esta increíblemente aterrada, no para de abrazar a cualquiera que tenga al lado y de taparse la cara mientras llora. Le preguntaría si ha perdido a alguien, pero no sería nada bueno hacerlo. Mario bromea un poco con ella, le saca algunas sonrisas mientras nos cuida desde el marco de la puerta principal. Hay alguien mas aquí, un tal Lagarto. No nos dijo su nombre, cayó en cana por supuestamente averiguación de antecedentes, pero cualquiera diría que es un delincuente. Maneja bastante bien el revólver que arrebato de las manos a un oficial muerto. Ellos dos están cuidando la entrada : Un par de puertas enormes atrancadas con un madero que encontramos por ahí. La otra puerta da a las celdas está bien cerrada, yo mismo la cele con un par de tablones. Los oficiales están todos muertos, los presos afectados encerrados, nadie la golpeo ni nada, es por las dudas. Es de todas formas mi deber cuidarla, la tengo bien vigilada desde mi asiento. Me senté en uno de esos bancos que tiene la comisaria para esperar a ser atendido. Nada útil en el escritorio a excepción de un atado de Philip Morris, que con un gusto impresionante me guarde en los bolsillos. Sofía está sentada sobre el banquillo que está justo enfrente de mí, es una pena que no me dedique ni una mirada. Estoy escribiendo esto para matar un poco el aburrimiento y el estrés. Ya se están acostumbrando mis oídos a los constantes ruidos y gritos, ya no me sobresalto , me mantengo alerta. Además de la situación de mierda y de los ruidos y que me retumba en la cabeza la idea de que mi familia se haya muerto, estar aquí no es tan malo. Al menos tenemos un refugio para pasar la noche. Son exactamente las 3 y media de la madrugada, nadie va a dormir hoy. Los energizantes de la heladera nos van a dar energías para correr de acá para allá mañana, eso esperamos. Mientras un cigarrillo de los que encontré se consume en mis labios y mientras contemplo a Sofía llorando, a Mario y al Lagarto erguir sus armas y mientras yo sostengo mi pistola, puedo escuchar perfectamente como una familia es acecinada en plena calle sin poder hacer mas nada por ellos. Si abriéramos las puertas no podrían entrar y no solo eso, entrarían ELLOS.Antes de terminar esta anotación, te cuento que la próxima meta fijada por Mario es un complejo comercial cerca de aquí, donde hay una armería, lugar donde podremos proveernos de armas y municiones.CONTINUARA...

50
6
S
Soledad
ArteporAnónimo5/25/2012

Se han cerrado las persianas, la luz brilla negra, el sol no nace en mis horizontes, la musica no suena aqui. Estoy lejos de todos, me siento vivo, tan solo teniendome a mi, estoy muerto. El dolor, siempre el dolor, mentir o decir la verdad? enganiar por igual, cual es el sentido de todo esto? Por varios anios, he llevado una sonrisa en la cara, he enganiado a la gente que rodeaba, he intentado ser feliz con todos. Pero aqui en este teatro silencioso, lleno de sombras y misterios, de dolores, de alguna carcajada. En esta cueva que he forjado, usando mis ladrilos sentimentales mas duros, aqui dentro solo estoy yo, y conmigo mismo me la paso bien.

0
2
M
Mi sonrisa (poema)
ArteporAnónimo6/2/2012

Mi rostro esboza una sonrisa, mi alma da un brinco, inundo de felicidad mi pecho, la alegria se apodera del cuerpo. Mi rostro esboza una sonrisa, cuando veo a mis amantes por la calle, y yo hubiera querido ser asi de siniestro, y mentirles te amo. Mi rostro esboza una sonrisa, cuando leo frases amorosas de mis ex, el amor es un invento mediaval para castrar gente, yo crei sentirlo tantas veces! Mi rostro esboza una sonrisa, cuando veo tipos con pinta de empresarios, o futuros empresarios, con mis ex putas y ex novias. Mi rostro esboza una sonrisa, mi corazon se alegra, mi mente macabra rie y rie, sopla burbujas de alegria por mi sangre. Y yo soy aquel ninio que jamas amo, pero que siempre supo divertirse, Yo soy ese heroe que siempre quise ser, vivo la vida como merece ser vivida. He besado tantos labios como me los he propuesto, me emborrache todas las noches calurosas, vagabundie por todas las calles negras que he querido hacerlo, he sufrido tanto como me lo he permitido! Yo se de mujeres fatales que se enamoran de imbeciles, yo se de la soledad y de las malas companias, de las tardes soleadas, de las ex novias perversas que te persiguen por meses. Yo se de todo eso y no se nada. Y aveces me pregunto: Sere yo aquel enamorado que asesine hace tiempo? esta gente esta matandose y yo soy el loco, morir apenas me interesa para otro dia. Mi rostro esboza una sonrisa, cuando escribo, cuando leo, cuando siento la bestia femenina quemando mi sexo. Mi rostro esboza una sonrisa, y mi alma florece en esos momentos.

0
4
M
Mi experiencia con las artes marciales
ArteporAnónimo2/11/2012

Solia pasear por la calle lleno de ira y recentimiento, miraba mal a todo el mundo, los odiaba, a nadie le importaba si una persona sufria, si a alguien le faltaba la comida, si yo estaba con un animo de mierda, o si habia pilas de basura por todas partes. Nadie se enfretaba con la realidad, los odiaba, odiaba a todo el mundo, odiaba incluso a mi familia y a muchos de mis amigos. Desde chico me gustaban las artes marciales, me transmitian esa "paz" que a todos nos gusta de vez en cuando sentir, ese cosquilleo por adentro que te dice "estoy disfrutando realmente esto". A los 8 practique taekwondo y lo deje al poco tiempo, algo no me habia gustado, volvi a intentarlo a los 16, me encontre con pura competencia, no me parecia que eso estubiera bien. A los 18 recien encontre el camino que queria seguir "el arte de la paz" el aikido. Pero lo deje a las pocas semanas de haber comenzado, sentia que me estaba robotizando. Pero mas adelante descubri que tan solo era un miedo. Estube un mes sin practicarlo y quise volver a intentarlo, fue entonces cuando entendi que estaba aprendiendo algo mas grande que una tecnica, que estaba teniendo lo que yo estube buscando en el taekwondo a los 8 y los 16. No me estaba convirtiendo en una maquina, me estaba combirtiendo en un ser humano, en alguien que piensa antes de reaccionar por las malas, alguien que saca lo mejor de si mismo. No estaba perdiendo mi originalidad, ni mi modo de vida, estaba conociendome a mi mismo y entendiendo cuantas cosas eran malas para mi. Maneras de auto flagelacion. Crei que me iba a combertir en un "incluido" de la sociedad, algo que siempre deteste, pero me estaba combirtiendo en mi mismo. Estaba conociendome, estaba aprendiendo a usar mi cuerpo, mi mente y mi corazon, para lograr mi propio fin. Era mi persona la que entrenaba, era mi persona la que nesesitaba agradecerle a mi sensei por cada clase, no era porque alguien me lo ordenara. No usamos uniformes porque son "lindos" usamos uniformes porque es como estar desnudos, debajo de las remeras, los pantalones rotos, y los piercings, esta un ser humano, alguien que siente, reacciona, y evoluciona, tal cual aprendia a desarrollarme en el dojo. Me enseño la igualdad que debia haber, me enseño a pensar envez de actuar y terminar por insultar y escupir a una persona.Me enseño que ser humano no era dejarse llevar por nuestro costado animal, ni por nuestro costado robotico, era fucionar ambos y expresarse de la manera correcta. Si siento enojo, ira, o frustracion, dejo que eso se vaya de mi, es una mierda y no lo quiero en mi cuerpo ni en mi cabeza, es un veneno, una droga, te acelerara, te volvera mas veloz, mas fuerte y quizas sientas la falsa senzacion de determinacion, pero la determinacion no es eso. Determinacion, fuerza y valor, son lo que tenia Ueshiba fundador del aikido, que con 87 años vencia a 10 tipos armados y daba clases con cancer de pancreas. Tengo el poder ahora de hacer lo que yo quiera, es una senzacion indescriptible. Siento que si mi corazon y mi alma lo desean verdaderamente puedo encontrar el camino, es algo que realmente no tiene precio. Aprendi tambien a tener respeto, y a que la mejor manera de dejar mal parado a un agresor es demostrar que no tiene absolutamente ningun fundamento para atacarte. Aprendi que la sociedad es realmente injusta y que la mejor manera de enfrentar esa injusticia es ser justo, no ser mas hijo de puta de lo que todos ya son. Para cualquiera es facil tomar un arma y matar, pero tomar una semilla, plantarla y ver surgir la vida de la tierra, es cosa para pocos. La sociedad te empuja para todos lados, no hay un escape verdadero. No hay un lugar verdadero donde estes a salvo, te arroja a la violencia, te arrojan a la pobreza, te arrojan a la degradacion por unos pesos bajo la nesesidad de trabajo, te arrojan al mundo de los marginados, te arrojan al mundo de los incluidos, la sociedad es una etiquetadora en serie. Y saben algo? en el dojo, no me siento etiquetado, me siento yo, y solo yo, expresando mi pasion por algo junto a otras personas. Espero que si no practicas ninguna arte marcial, te animes a practicar una, es una droga maravillosa. Cuando uno se emborracha de paz y de conocimientos, los frutos son enormes, citando a bruce lee " la vida es un jardin tan fertil que crecera cualquier cosa que siembres, sean flores o hiervas malas" Siembrense un par de flores, sientan que se perfeccionan en cada momento, sientan que saben sacar probecho de cada situacion y no solo quedarse parados a sentir su golpe, sientan que tienen control de uno, que pueden mover su cuerpo como quieren, que pueden mover su vida como quieren, que son capaces de crear y expresarse y dejar mal parados a los violentos sin fundamentos. Que tienen el poder en ustedes de elegir, de iniciar la accion, de florecer lo mejor y no alimentar lo peor. Que pueden recorrer el camino que ustedes quieran, sea hacia la musica, hacia la literatura, hacia la mecanica, el que sea! pero es el camino que ustedes quieran, y tienen el poder para recorrerlo con todas sus armas a fabor de su espiritu y su perseverancia. Llevo tan solo 3 meses practicandolo de manera tan seria y no puedo creer todo lo que escribi, algunos creeran que me volvi loco o algo asi, la verdad es que me ayudo tanto que sentia la nesesidad de transmitirle a ustedes todo lo que me dio en estos cortos 3 meses y espero que me siga dando por el resto de mi vida. Asi que aunque practiques aikido, taekwondo, judo, muay thai, o lo que sea, te deseo el mejor viaje por el camino que elegiste y les dejo una frase conocida "un maestro de una disiplina es mas que un maestro de las artes marciales, es un maestro de la vida, y en concecuencia es el maestro de si mismo" Un abrazo a todos!

62
13
C
Cinco poemas propios :)
ArteporAnónimo11/8/2012

La llamada de la luz Pasé durante muchas lunas, pensando si la noche era la respuesta, y esperar cobijado por la soledad, a que un día, el sol brille sobre mi. Alguna insomne noche, vi al sol asomarse entre las ramas de las nubes, como una bandada de gorriones en un árbol. El día sonreía desde lejos, el primer amanecer, el final de la noche, la nueva esperanza, de que la luz me cure por completo, e ilumine mi corazón. Dulce hogar. Todo esa tibieza en vos, esa sensación de pertenecer, ¿Hay algún lugar en el mundo que te haga sentir así? Esas estrellas en el cielo, esa brisa de la noche, ¿Es así como te lo imaginas? ¿El mundo que te hiela los huesos puede tener un rincón tan dulce? Y si lo imaginas es que puede existir, tal como existe dios desde que alguien desesperado lo creó. Entonces creemos un lugar así, desesperados por tener un dulce hogar. Dejando ir la piedra Desde este instante susurro sus nombres, tengo el poder de manejar mi presente, el pasado ya no es parte de mi futuro, mi vida comienza con la libertad de hoy. Adiós, el mas frío adiós una noche de verano, el mejor deseo a todos ustedes. Hasta hoy vi a mi pasado, buscarme como un demonio del dolor corriendo tras de mi, su victima. Pero he olvidado algo esencial, algo me dejé tirado por ahí, y hoy me doy cuenta que es, hoy encontré el amanecer en un rincón de mi pieza. Y dejando ir la piedra con todos sus nombres, me despido de todas esas cosas que están en mi hoy y yo no pedí. Adiós, por siempre adiós. Silueta desconocida Si me vieras por la calle, ¿ Abrirías tus puertas? a caso ¿Hay forma alguna de probarte que mi corazón está bien? ¿ Dejarías que mi sombra te persiga por la calle entre la multitud y te abrace a escondidas? Tras tus ojos Solo hay una verdad cósmica, que en el reflejo de tu mirada en el espejo, mirándote así de bien, así de mal, así de raro, ahí hay vida. Y estas junto a mi bailando, y sangrando, tan abandonados, que se vuelve precioso esperar un que un día de lluvia por la mañana, nos sintamos aliviados, sin todo ese mar de rostros acosándonos, y podamos flotar libres, recién concebidos por los matices del fuego, y los colores, y los tonos musicales del sol. El día que deberá venir Las preguntas esconden, la verdad que buscas, son falsas afirmaciones... ¿Podrá esto ayudarme? esto va a ayudarme. Si, lo hará. Las heridas cierran con la ayuda, de las gotas de la lluvia, los días se pasan, el valor de un hombre lo hace, emanciparse de su propio yo, y largas filas de palabras, se agrupan para susurrarte al oído, las cosas más dulces. y ese será, el día que deberá venir. Aparecen brazos que te contienen, más la felicidad más pura, profunda como el primer beso, y una tibia caricia. Con la ayuda de la noche, rodeado de las imágenes de los cuadros mas hermosos, y las damas del alma sonriente, y las hadas de la ciudad, que se esconden en los más altos árboles, y adoran al viento. Las lagrimas que lloras, escurren todo el maquillaje de hielo que has logrado ponerte, y te llegan hasta el alma, y la ahogan. La salida está muy lejos, más que las montañas azules, que nacen tras la ciudad, quienes velan por vos. Pero llegara un cálido viento libre, cargado de luz. Podrás ser, podrás sentir. Abre tu mente a tu nuevo mundo, respira la fortaleza de los caminos, hacia el nuevo día, y con la energía de la música que te hace sonreír, camina con tu cabeza en alto. Y ese será, el día que deberá venir.

5
0
I
Intento (poema)
ArteporAnónimo12/13/2012

¿A donde te fuiste? Siempre te trato bien, ¿Por que ayer te fuiste sin saludar? ¿Por que el otro día no me dijiste "te quiero"? una semana es mucho tiempo, te amo, te odio, te extraño. ¿Que le pasan a mis emociones? ¿Que hiciste con mi vida? reviso tus secretos, llenos de dudas, como tus palabras cariñosas. ¿Que le pasan a mis emociones? ¿Que le pasan a mis emociones?

5
0
L
La nada (micro poema)
ArteporAnónimo5/3/2013

O ves el árbol, o ves el bosque, yo solo veo una llanura desierta.

27
0
M
Mi gris rutina: La furia y la mugre
ArteporAnónimo4/27/2013

No alcance a calentar el sudado y despedazado colchón en el que reposaba mi helado cuerpo sucio cuando sonó el despertador y la pesadilla del sueño se volvió una pesadilla despierta que golpeaba mi cara con el frío de una mañana invernal húmeda y deprimente. Me incorpore tiritando entre las asquerosas frazadas que me cubrían, olían a flujo vaginal y meo desde hacia una semana.- Ese chorro de placer que sueltan algunas mujeres cuando alcanzan el orgasmo hasta mojarte toda la cama con sus olores íntimos-. A eso olía mi frazada. Tras ella yo tiritaba y largaba el aliento vaporoso que se hacia visible ante el amarillento rayo de luz eléctrica que entraba por los agujeros de las cortinas polvorientas. "Son las cinco, mierda" Dije. Me destape abrazándome a mi mismo para mantener el calor en medio de aquella tortura diaria que tenia el gusto a mierda de la siniestra esclavitud. Hacia frío, mucho frío. Y mi remera manga larga manchada de semen agujereada lo empeoraba. Camine como un pinguino sonámbulo hasta la campera que estaba en el respaldo de la percudida silla de madera frente a mi escritorio lleno de colillas apagadas sobre la madera y hechas una montaña. Me la puse y sentí mas frió. Luego vino el calor. Encendí el foco que colgaba en el centro de mi habitación y termine de vestirme. Después de ponerme el pantalón con un agujero por el cual se me escapaba la pija y de calzarme las botas marrones desmigajadas, me fui a la cocina. Encendí otro foco amarillento y puse a calentar la pava. Unos mates lavados llenaron ese vacío en mis entrañas. Ese hambre que arrastraba desde la noche anterior. Era una sensación horrible y agradable la de sentir el agua lavada con gusto a nada corriendo adentro mio, lavando mis órganos digestivos uno a uno como una cascada interior de calidez. Pero era horroroso y deprimente. Me rasque la cabeza piojenta un rato mientras tomaba mates y miraba de reojo los libros que deje sobre la mesa hacia apenas siete horas. "Hola rimbaud, hola Cioran, Hola Joyce,Hola Fante, Hola Maiakovski, hola Fitzgerald, Hola Descartes... Hola a todos, en fin, me extrañaron?".Son las únicas palabras que les decía todos los días, de ahí en mas la palabra era de ellos. Es lo único que anima mi solitario paso por la existencia, una charla silenciosa con unos cuantos autores ya muertos. Mientras ellos hablan y te cuentan sus cosas yo los escucho atento. Solo me limitaba a decirles "hola" cada día al levantarme para abatir la tristeza de la soledad desgarradora. -Soledad de penumbra de habitación que huele a humo de fumar toda la noche en vela-. Y esa depresión de sin dinero, ese Ennui constante e imbatible. Después de consolar a mis órganos un poco con una o dos galletas húmedas que encontré en un tarro en una de las lacenas me puse el harapiento pañuelo que usaba de bufanda, apague todas las luces y salí a caminar. Los vapores de mil baños calientes emergían de las alcantarillas en las calles. Apretando las manos en mis bolsillos descosidos mientras caminaba sintiendo que los tobillos se me marchitaban con cada paso, yo veía flotar los harapos de mi pañuelo imbecilmente alegres con esa brisa húmeda horrenda que te quemaba los huesos. Mi respiración entrecortada llenaba de calidez mi cuerpo y el interior del abrigo de cuero con un fascinante agujero bajo el brazo. Por ahí se escapaba toda la tibieza de mi pobre cuerpo esclavo de la fabrica y las horas extra. Desde este preciso instante cada una de las imágenes flotaba sobre mi como una interminable película en blanco y negro repetida día a día. Una penosa rutina eterna. Una tortura cotidiana que convertiría cualquier existencia en una lenta agonía del espíritu. En algún punto mi alma se iba pudriendo. El dolor en el pecho como una traicionera cuchillada en una pelea callejera me daba a entender cuanto el día a día me iba pudriendo el corazón como un montón de carne infecta y putrida, llena de gusanos. Lo sentía. Dios. En la parada del colectivo todos fumábamos impacientes cigarro tras cigarro. Mi garganta se acatarraba y se amargaba ante el gusto del humo saciador eterno de ansiedad. La ansiedad previa a la sala de torturas. El dolor en la garganta de una gripe gris de un cigarrillo enfermizo y violento que nos mataba lentamente, pero considerablemente mas rápido que nuestros trabajos. Ahí yo, como un silencioso desesperado mas, veía mi sombra como un fantasma rondando un cuerpo muerto que se movía por inercia. Una vez que tire el tercer cigarrillo al hilo por la mitad y subí al colectivo a apelmazar-me con los demás el frió se fue y sentí una sensación agradable.Por ahí entre todos nosotros había un oficinista todo prolijo con su maletín y su traje. Todos los demás obreros lo miraban casi con el asco con el que verían un montón de mierda. Yo en realidad, lo miraba con compasión. Que es un oficinista sino el obrero del futuro. Empece a sentirme un pedazo de tecnología obsoleta. Un hombre del siglo pasado, de fabricas y manufacturas. Conocía de memoria el recorrido del colectivo, otra vez esa sensación de una película en blanco y negro pasando ante mis ojos. El único objeto de color en todo el bondi era, el oficinista. Un ser tecnológico, del futuro viajando entre un montón de caras ojerosas y putrefactas rumbo a la fabrica a soportar los retos de algún gordo patrón. -Yo también tenia ojeras, de esas que parecen dos trompadas en la cara, de esas que pesan y duelen, como si de tus ojos pendieran dos adoquines y lucharan por arrancarte la carne de cuajo.- Llegamos a mi parada, me baje. Camine con igual trastorno el tramo hacia el portón de mi fabrica seguido detrás por una orda de obreros asqueados y repulsivos, de esos que huelen tan mal como yo, pero que a su vez hay algo de asco en su olor. Olor a vino barato. Olor a conformismo. Olor a resaca curada con cerveza. Ese olor. Con los tobillos fracturados por metafóricas cuchilladas de frió y los dedos del pie entumecidos y resquebrajados por medias con agujeros dentro de botas carcomidas llegue a la fabrica. Hice mi trabajo habitual: Me asocie con la maquina y me volví parte de ella. Un movimiento robotico y automático salia de mi y se repetía vez tras vez. Mientras tanto pensaba en alguna cosa que quería yo escribir o en poemas o en filosofía o en lo que sea. Mi mente y mi cuerpo se dividían en dos para luego acoplarse en la hora del descanso y darme cuenta cuan mierda tenia hechas las manos. Una vez en el descanso, mientras todos parloteaban como si fueran estrellas de hollywood sobre su salida con tal chica, sobre su amante, sobre el celular nuevo o la moto que compraron a crédito yo me fui al quiosco de la esquina y pedí un sanguche de jamon y queso que comí en seco. No tenia suficiente dinero para comprar una gaseosa con que tomarlo. Mientras me sentaba en el borde helado del quiosco sintiendo el frío ramificándose por mi cuerpo masticaba con la boca arenosa pedazo tras pedazo de sanguche miles de veces, hasta que alguna gota de saliva hacia seder el pan viejo tostado y el fiambre ante mi deglución. Fume un cigarro y volví a la fabrica. De nuevo a volverme la terminación de la maquina. De nuevo a apilar cortes de tela como si fuera un brazo robotico. Tome algunos sorbos de agua de la pileta blanca percudida en negro que había en el baño antes de ponerme a trabajar y mientras lo hacia sentía lo mismo que con los mates del desayuno. Esa sensación de estar siendo lavado por dentro. Podría romper a llorar. Es la sensación mas triste que conozco. Esa aparte de la de ver una y otra vez la misma película en blanco y negro todos los días. Termino el trabajo, volví al colectivo de rostros muertos, esta vez sin seres del futuro, solo seres del siglo pasado como yo y algún que otro colegial travieso al cual, en el fondo, su rutina seguramente le parecía tan gris como la mía. Ya era de noche. No había visto el sol mas que cuando fui a comer algo. Llegue a mi barrio a eso de las 22. Empece a caminar por las calles negras y turbias donde putas amateurs eran levantadas por ladrones baratos, de esos que son capaces de abrirte en canal por un reloj o dos pesos, para comprarse una dosis de paco y escapar por cinco minutos de la realidad. Mientras caminaba a la luz de unos pocos faroles sanos entre paredes grafiteadas de epitafios tristes como frases del pueblo y nombres de algún gobernante mentiroso que les cayera simpático, iba yo arrastrando mi peso patético sobre el cemento helado de las calles mojadas, a través de las cuales se reflejaba el cielo nocturno, las estrellas artificiales de mi barrio pobre y la luz de algún que otro auto que tomaba el riesgo de pasar por ahí, mientras yo tiritaba tras mis harapos. Yo era feliz si al entrar en mi casa, la casa de mis padres sentía el calor a hogar envolviendo mi cuerpo. Ese calor insuperable, ese olor que le quedaría a uno grabado en la cabeza para siempre y que identifica solo tu casa. No hay dos casas que huelan asi. Ese olor y ese calor. Ese calor que incluso comparado con las entrañas de una rutinaria concha humeda y maloliente sigue siendo el mas maravilloso del mundo. Tire mis andrajos en mi cama y pase a saludar. Estaban comiendo e idiotizándose con algún programa de esos donde discuten si el hijo de fulanita o menganito tiene pie de atleta. Que estupidez. Que deprimente. Cuando la vida anda mal no tienen mejor idea que husmear una vida ajena, así se pueden evitar el trabajo de pensar y escapar de este dolor que acongoja mi ser, moviéndome como una serpiente decapitada, deslizándome así a través de otro y otro día tortuoso de existencia. Comí un plato de guiso y al fin mis entrañas se sintieron agradables. Mi cuerpo se sintió agradable. Todo era agradable. Podría decir, si me preguntaran en ese instante que la vida no podría irme mejor. Me fui a mi habitación y me lleve conmigo los libros que mi madre saco de la mesa para poner el mantel. Tome uno al azar y lo leí. Me toco "El malvado Demiurgo" de Emil Cioran. Leí un par de frases y no lograba concentrarme. Desde mi tétrica habitación oía las risas imbéciles de la televisión y mis padres. Encendí la radio. Los tape con música clásica a todo volumen. Al fin en mi conciencia se hizo silencio y pude degustar cada palabra del filosofo rumano como si fuera ese precioso plato de guiso todo aguado y atiborrado de queso que acababa de comer. Una vez hube finalizado el segundo capitulo, lo marque con un trozo de papel y me eche sobre la cama. Apague la radio. Permanecí un rato en silencio. "Eh, Ignacio, teléfono". Atendí. "Hola?" "Hola nene,cuando te veo?" "Pronto..." "Siempre me decís así y nunca nos vemos, hace una semana que no te veo" "Tranquila, me ando sintiendo mal, no te preocupes" " Bueno..." "Hey tengo que dejarte, mis padres me necesitan". Colgué. "Esta enamorada de vos... no seas así..." Dijo mi mama. "Ma, yo no le digo a papa y vos en que posición del kama sutra cojer, déjame tranquilo." Se callo. Me volví a mi pieza a fumar un par de cigarrillos. Yo no quería saber nada con nadie. Ni tomar una cerveza con los demás empleados, ni charlar con mama y papa, ni andar correteando cual imbécil tras el decaído culo de una pendeja del barrio. Solo quería encerrarme ahí y si pudiera lo haría por siempre, cualquier cosa con tal de no volver a ver jamas otra vez esa película repetida miles de veces. Pero no podía. Bien sabia que en breves instantes la cama me cobijaría otro par de horas y de vuelta a lo mismo. Me sentía mal, muy mal. Era caminar sobre las simas de la desesperación absoluta y sobrenatural de mi penumbrosa habitación. Que hacer? Como escapar? Aun me lo sigo preguntando, pero... no encontré una respuesta

25
0
A
Algunos Haikus
ArteporAnónimo5/22/2013

Insomne caminata, las respuestas huyen de mi persecución *** Días grises... ah! un viento negro en mi corazón *** Mientras llora la ciudad, la gente la ignora. *** ?Por que ir en busca de lo que esta en mi? *** El viento me habla al oído -Ha llegado- *** Gritar callado es destruir el alma con un verso. *** El café es el elixir del insomnio, mi infierno. *** Espero el tren fumando, toda espera es eterna. *** Terrible ansiedad tomo litros de te y mate, nada funciona.

0
1
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.