EL_PROFESOR_HAWK
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Las ideas no son cualquier cosa, pues pueden tanto detener como mover al mundo. A la psique no puede tratársele como a cualquier cosa, de manera estúpida. Es curioso observar cómo la gente frunce el ceño cuando se encuentra ante algún alimento descompuesto, mismo que no ingeriría; pero cuando se trata de la nutrición mental, de la educación, o del aprendizaje, la gente se traga lo que sea y por más podrido que esto esté. El problema con esto, con el mundo abstracto, es que se queda haciendo caldo de cultivo ahí adentro; y como no se ve con los ojos, todo parece estar bien, sin estarlo. La gente cree que está bien sólo porque no está vomitando el hígado con sangre y pus. Las ideas son poderosas; no hay una sola cosa que no sean capaces de hacer... La hipnosis existe, y opera en el mundo en todo momento. Hay gente que cree ser grandiosa sin serlo; y hay gente que cree ser basura sin serlo. Uno mismo puede considerarse de mil formas, según el mentalismo; y la sugestión se hace presente, modificando nuestro pensar, sentir, y actuar. Hay gente que hasta modifica su caminar, tono de voz, o su mirar, en base a su sugestión. No, la hipnosis no es lo que suele verse por televisión como show y espectáculo; tiene su ciencia y ramo de estudio. Hay, incluso, intervenciones quirúrgicas que se realizan sin anestesia y en base a hipnosis y sugestión. Los sucesos de la vida mueven las emociones del hombre. Se suele decir que tal cosa es alegre, tal cosa es triste, tal cosa sería buenísima, o que tal cosa sería terrible. El hombre puede imaginar, y esta cualidad es tan asombrosa como tenebrosa. Recuerdo un relato de mi madre, cuando tuvo que ir a realizar algunas prácticas a un hospital psiquiátrico. Ella nos platicaba cómo había un hombre que, literalmente, se sentía un murciélago. El hombre no se obligaba a sí mismo a creer algo que sabía que era falso; sino que, por su grado de demencia, y ausencia racional y de conciencia, él verdaderamente pensaba, comía, sentía, observaba, temía, se movía, y reaccionaba, en torno a la idea de ser un murciélago. Hay gente que cree que tal cosa es terrible, o que tal otra es fabulosa. La cosa en sí, no es sino la cosa; pero la carga psicológica, y el poder que esta contiene, llena el mundo de sabores y dolores... Sería bueno revisar qué es lo que está operando ahí, dentro del cráneo. Dicen que ahí está tanto el Cielo como el mismísimo Infierno. link: https://www.youtube.com/watch?v=JuYFV_fTdrs link: https://www.youtube.com/watch?v=Ws00LHPbEPw link: https://www.youtube.com/watch?v=-Ra8H9_DEa8
Taringueros, no es novedad, pero sí una amenaza constante. El retraso mental existe, y está entre nosotros. Quizá no podamos observarlo ni palparlo, pero, como otras tantas cosas invisibles a los sentidos, podemos percibir su existencia a través de sus efectos medibles. Una forma de observarlo es a través de sus frases estúpidas... De la misma forma en que nadie escoge dónde nacer, ni en medio de qué familia, ni de qué sexo, ni con qué color de piel, ni en medio de qué periodo histórico, nadie escoge, tampoco, su plasticidad cerebral, ni su educación, ni sus experiencias, ni sus traumas y carencias formativas. La verdad es que nadie puede escoger qué tan listo, o inteligente, ser; por lo que, la cultura, afortunadamente, está ahí para sostenernos y soportarnos. Hay ignorancia, y hay estupidez; y la ignorancia, o la estupidez, puede ser respetable, e, incluso, hasta correcta. Se puede salir adenlante siendo ignorante, pero inteligente, o tonto, pero culto. Lo que sí ya es una desgracia es ser ignorante, y estúpido, al mismo tiempo. Y si se es muy ignorante, y muy estúpido, peor. Nadie cuerdo, en teoría, habría de molestarse por recibir ayuda externa que le permita hacerse consciente, de lo inconsciente. Y, el hombre cuerdo, habría de sentirse tan agradecido y aliviado, por haber sido avisado del moco embarrado, como del error mental y de la mierda embarrada en la frente. El error se señala, no por fastidiar o por tratar de enaltecerse, uno mismo, ante la desgracia ajena; sino, más bien, para empujar a la corrección, y erradicación del mismo. Seguramente, al igual que el moco, la conducta estúpida permanece ahí, no por gusto o decisión, sino por inconsciencia del inconsciente. Tras lo dicho, ahora sí, veamos las frases estúpidas, que sostienen al mundo enfermo y triste, de hoy. Frase estúpida de hoy. “Es mi cuerpo, es mi desición; yo decido lo que hago con mi cuerpo”. link: https://www.youtube.com/watch?v=o3EtLNy7zCc

Sí, el cerebro nos juega mal y nos llega a hacer trampa en repetidas ocasiones. Cuando hay algún dato o elemento que falta, el cerebro puede inventarlo y encajarlo a conveniencia para que todo cuadre. Las ediciones cerebrales y las limitaciones que puede llegar a tener nuestro aparato cognitivo, además del tipo de educación y cultura que se tienen, pueden mantenernos viviendo en una burbuja ficticia y en un mundo de ilusión... Esto no es nuevo, pues el caminar del hombre a través del conocimiento se vio obligado a hacerse de algunos filtros que le permitieran distinguir lo cierto de lo falso. Aristóteles nos trajo la lógica, que es la herramienta racional del hombre que le permite llegar a la certeza y al pensamiento bien construido tras evitar los errores y las falsedades. Pese a que la lógica existe desde hace tiempo, además de haber avanzado y haberse especializado también en distintas áreas, no suele ser utilizada en las andanzas diarias ni en los usos o costumbres de la gente. El hombre permite que, indiscriminadamente, cualquier cosa entre o salga de su mente sin revisión ni estructura. Suele confundir, mezclar, omitir, e implicar, equivocadamente la información que va obteniendo del medio; y es, a razón de esto, de su descuidado andar intelectual por la vida, que su actuar en el día a día está sujeto al error y a la destrucción. No, no es sólo cuestión de perspectivas, sino literalmente el NO SABER PENSAR CORRECTAMENTE lo que nos ha taido tantos problemas y diferencias a lo largo de la historia. Un cerebro que no está habituado a usar la lógica en su andar, es un cerebro lleno de errores que va por la vida ejecutando acciones de las cuales no se tiene total certeza sobre sus repercusiones. El no ser consciente de las consecuencias del acto, no exime a nadie de padecerlas. El problema se ha explorado desde las más remotas aventuranzas del hombre dentro del mundo psicológico y abstracto. En términos simbólicos y esotéricos, existe la alegoría de el caminar con los pies. El paralelismo del paso a paso por el camino, con respecto a el avance punto por punto en la construcción lógica, intelectualmente hablando, es claro. La necesidad de "lavar los pies con agua" es imperante también, pues un andar sucio y descuidado no conduce a otro lado sino al tropiezo y al error... El malpensar es un problema grave y trae muchas consecuencias no favorables. Es necesario corregirlo, y adoptar el bien pensar, si es que se pretende seguir respirando. link: https://www.youtube.com/watch?v=QRio9Uskgxg

Las ideas no son cualquier cosa, pues pueden tanto detener como mover al mundo. A la psique no puede tratársele como a cualquier cosa, de manera estúpida. Es curioso observar cómo la gente frunce el ceño cuando se encuentra ante algún alimento descompuesto, mismo que no ingeriría; pero cuando se trata de la nutrición mental, de la educación, o del aprendizaje, la gente se traga lo que sea y por más podrido que esto esté. El problema con esto, con el mundo abstracto, es que se queda haciendo caldo de cultivo ahí adentro; y como no se ve con los ojos, todo parece estar bien, sin estarlo. La gente cree que está bien sólo porque no está vomitando el hígado con sangre y pus. Las ideas son poderosas; no hay una sola cosa que no sean capaces de hacer... La hipnosis existe, y opera en el mundo en todo momento. Hay gente que cree ser grandiosa sin serlo; y hay gente que cree ser basura sin serlo. Uno mismo puede considerarse de mil formas, según el mentalismo; y la sugestión se hace presente, modificando nuestro pensar, sentir, y actuar. Hay gente que hasta modifica su caminar, tono de voz, o su mirar, en base a su sugestión. No, la hipnosis no es lo que suele verse por televisión como show y espectáculo; tiene su ciencia y ramo de estudio. Hay, incluso, intervenciones quirúrgicas que se realizan sin anestesia y en base a hipnosis y sugestión. Los sucesos de la vida mueven las emociones del hombre. Se suele decir que tal cosa es alegre, tal cosa es triste, tal cosa sería buenísima, o que tal cosa sería terrible. El hombre puede imaginar, y esta cualidad es tan asombrosa como tenebrosa. Recuerdo un relato de mi madre, cuando tuvo que ir a realizar algunas prácticas a un hospital psiquiátrico. Ella nos platicaba cómo había un hombre que, literalmente, se sentía un murciélago. El hombre no se obligaba a sí mismo a creer algo que sabía que era falso; sino que, por su grado de demencia, y ausencia racional y de conciencia, él verdaderamente pensaba, comía, sentía, observaba, temía, se movía, y reaccionaba, en torno a la idea de ser un murciélago. Hay gente que cree que tal cosa es terrible, o que tal otra es fabulosa. La cosa en sí, no es sino la cosa; pero la carga psicológica, y el poder que esta contiene, llena el mundo de sabores y dolores... Sería bueno revisar qué es lo que está operando ahí, dentro del cráneo. Dicen que ahí está tanto el Cielo como el mismísimo Infierno.
Vivimos en un mundo maraviollosamente mecánico. Cada vez que una roca se arroja al cielo, esta misma terminará cayendo hacia el suelo el mismo número de ocasiones. De las cien veces en que mezcla agua y azucar; las cien veces resultarán en agua endulzada, y nunca salada. Es así de simple, cada efecto proviene de una causa directa que lo ocasiona; y cada causa ocasiona un efecto directo venido de la misma. Increíblemente, una cosa tan básica y sencilla como esta, no siempre es entendida y con claridad por una masa humana que parece no sólo estar ciega; sino ser profundamente necia y estúpida. De "a" a "f", de "m" a "d", y de "b" a "7", la gente suele pretender entender y hacer funcionar el planteamiento. No hay orden; no hay clara separación, ni consecución lógica, de los eventos ni de los componentes de una progresión de elemento,s o de los hechos y de las consecuencias de los hechos. Las conjeturas e implicaciones, en un pensamiento o ejercicio intelectual, suelen ser erróneas y equivocadas; y si la estructuración mental de un hombre está equivocada y errada, su actuar en la vida estará también equivocado y errado. Aristóteles se vio obligado a desarrollar un método o herramienta que pudiera asegurar la certeza en el caminar intelectual. La lógica surgió para separar al hombre del error en el acto de pensar o razonar. Paso a paso, cosa por cosa, causa y efecto directo, la lógica va de "a" a "b", de "b" a "c", y de "c" a "d". Mucha gente, aún hoy, está tratando de romper con las leyes de la física y pretende obtener un efecto determinado que nada tiene que ver con las causas que está generando. Insensatos e insolentes, tercos, necios, ciegos, y tontos... El mundo de los sentidos puede fácilmente engañarnos, y nuestras percepciones del mundo pueden estar equivocadas por algún fallo en el aparato cognitivo que nos prive de entender, correctamente, el entorno y sus componentes. El hombre requiere del apoyo de las herramientas lógicas para poder discernir, con claridad, entre lo que es y lo que no es. No sólo Aristóteles, y compañía, se preocuparon del correcto pensar y de llegar a algún lado. Buda, en su conocido Óctuple y Noble Camino, nos invita a terminar con el caos y la incertidumbre que nos rodea a través del bien pensar, el bien hablar, el bien oír, el bien actuar, el bien observar, el bien entender, y, en resumen, el bien vivir. El bien pensar, y evitar el mal pensar, acompañado del bien oír, el bien observar, y el bien actuar, parecerían traer milagrosamente las bendiciones del Cielo a la vida del hombre. No hay magia aquí, sino pensamiento lógico y correcto. Ningún hombre cuerdo pondría una tienda de sombreros donde la gente nace sin cabeza; quien lo hace, está condenado al fracaso y a la "mala suerte" de la que tanto se queja. Generar las causas exactas, para obtener los efectos exactos, es obligatorio si es que se pretende escapar del error y de sus consecuencias. El hombre cuerdo, el bien pensado, recibe las bendiciones del Cielo y la simpatía de Fortuna; el insensato, el hombre mal pensado y mal hecho, no hace sino recibir el desprecio y castigo de la dueña del destino... link: https://www.youtube.com/watch?v=qCM_BI4Ly5w

"¿Qué vas a hacer el 14 de Febrero?" ¿No tienes novio? Esta simple frase llena de presión al individuo, que la escucha. El movimiento interno no es fácilmente observable si no se está habituado, pero la psicología se sacude tras oírla. Las palabras como "navidad", "año nuevo", "cumpleaños", pesan; y evocan una serie de relaciones mentales que inducen a la persona a pensar, sentir, y actuar de determinada forma. El individuo puede comenzar a sentir la ferviente necesidad de festejar un día que originalmente no tenía idea de festejar; pero que de no hacerlo, podría dejarlo atrás socialmente o provocarle la sensación de no estar viviendo, aprovechando, o disfrutando su vida al máximo. "¿Cómo no voy a festejar, yo también, la navidad? Si no festejo, va a parecer que no tengo amistades y que soy un amargado". Frases como esta, y pensamientos internos, aparecen en el hombre inmediatamente después de ser cuestionado al respecto. El tema no es la navidad o la presión social y mercadológica alrededor de la misma, sino el poder abrumador de una palabra y un concepto sobre la mente humana. "¡Eres fenomenal y fantástico!" Hay gente que escucha esto y se lo cree. El envanecimiento, la egolatría y la desubicación mental, aparecen inmediatamente en la persona que escucha esto e inmediatamente se pocisiona por encima del resto. Desde el cambio de conducta a una más altanera o prepotente, hasta considerar que la opinión propia es más correcta que la del resto sólo por este reconocimiento sin fundamento, el individuo inicia un viaje de ensoñación en medio del cual se pierde. Algunas personas, bastante comúnes y corrientes (e incluso más corrientes que comúnes), incluso adquieren el rango de "influencers"; siendo que no tienen, en realidad, nada que decir y nada que proponer. La persona puede creer, también, que verdaderamente es un perdedor sólo por haber sido llamado así por alguien en algún momento. Las palabras retumban en la psique y le obligan a actuar como uno, aún no siéndolo. Sí, las palabras hechizan y se materializan. Cuidado con lo que sale de nuestra boca; pues bien podríamos causar, y materializar, aquello que más tememos y de lo que tanto tratamos de escapar... link: https://www.youtube.com/watch?v=3qVVhIV_9xM Dejen sus comentarios, y díganme qué piensan. El verbo hace maravillas; un "por favor" y un "gracias", o un "te amo", otorgan muchísimas facilidades y abren muchas puertas.
En el mundo enfermo y triste, donde la estupidez, la ignorancia, la vanidad, los traumas, y la inconsciencia gobiernan, todo puede pasar... Sick Sad World, es lo que tenemos y en donde vivimos, amigos míos. Un montón de cosas que la gente ve como bellas y bonitas, son monstruosas y horrendas. También hay gente que, genuinamente, tiene la mejor intención de ayudar; pero, por no saber, por inconsciente, causa más problemas que beneficios. ¿En qué clase de mundo, un niño necesita una peluca? Obviamente, en un mundo enfermo y triste: link: https://www.youtube.com/watch?v=Mgs_xuq7Dts
Las ideas no son cualquier cosa, pues pueden tanto detener como mover al mundo. A la psique no puede tratársele como a cualquier cosa, de manera estúpida. Es curioso observar cómo la gente frunce el ceño cuando se encuentra ante algún alimento descompuesto, mismo que no ingeriría; pero cuando se trata de la nutrición mental, de la educación, o del aprendizaje, la gente se traga lo que sea y por más podrido que esto esté. El problema con esto, con el mundo abstracto, es que se queda haciendo caldo de cultivo ahí adentro; y como no se ve con los ojos, todo parece estar bien, sin estarlo. La gente cree que está bien sólo porque no está vomitando el hígado con sangre y pus. Las ideas son poderosas; no hay una sola cosa que no sean capaces de hacer... La hipnosis existe, y opera en el mundo en todo momento. Hay gente que cree ser grandiosa sin serlo; y hay gente que cree ser basura sin serlo. Uno mismo puede considerarse de mil formas, según el mentalismo; y la sugestión se hace presente, modificando nuestro pensar, sentir, y actuar. Hay gente que hasta modifica su caminar, tono de voz, o su mirar, en base a su sugestión. No, la hipnosis no es lo que suele verse por televisión como show y espectáculo; tiene su ciencia y ramo de estudio. Hay, incluso, intervenciones quirúrgicas que se realizan sin anestesia y en base a hipnosis y sugestión. Los sucesos de la vida mueven las emociones del hombre. Se suele decir que tal cosa es alegre, tal cosa es triste, tal cosa sería buenísima, o que tal cosa sería terrible. El hombre puede imaginar, y esta cualidad es tan asombrosa como tenebrosa. Recuerdo un relato de mi madre, cuando tuvo que ir a realizar algunas prácticas a un hospital psiquiátrico. Ella nos platicaba cómo había un hombre que, literalmente, se sentía un murciélago. El hombre no se obligaba a sí mismo a creer algo que sabía que era falso; sino que, por su grado de demencia, y ausencia racional y de conciencia, él verdaderamente pensaba, comía, sentía, observaba, temía, se movía, y reaccionaba, en torno a la idea de ser un murciélago. Hay gente que cree que tal cosa es terrible, o que tal otra es fabulosa. La cosa en sí, no es sino la cosa; pero la carga psicológica, y el poder que esta contiene, llena el mundo de sabores y dolores... Sería bueno revisar qué es lo que está operando ahí, dentro del cráneo. Dicen que ahí está tanto el Cielo como el mismísimo Infierno. link: https://www.youtube.com/watch?v=JuYFV_fTdrs

Vivimos en un mundo maraviollosamente mecánico. Cada vez que una roca se arroja al cielo, esta misma terminará cayendo hacia el suelo el mismo número de ocasiones. De las cien veces en que mezcla agua y azucar; las cien veces resultarán en agua endulzada, y nunca salada. Es así de simple, cada efecto proviene de una causa directa que lo ocasiona; y cada causa ocasiona un efecto directo venido de la misma. Increíblemente, una cosa tan básica y sencilla como esta, no siempre es entendida y con claridad por una masa humana que parece no sólo estar ciega; sino ser profundamente necia y estúpida. De "a" a "f", de "m" a "d", y de "b" a "7", la gente suele pretender entender y hacer funcionar el planteamiento. No hay orden; no hay clara separación, ni consecución lógica, de los eventos ni de los componentes de una progresión de elemento,s o de los hechos y de las consecuencias de los hechos. Las conjeturas e implicaciones, en un pensamiento o ejercicio intelectual, suelen ser erróneas y equivocadas; y si la estructuración mental de un hombre está equivocada y errada, su actuar en la vida estará también equivocado y errado. Aristóteles se vio obligado a desarrollar un método o herramienta que pudiera asegurar la certeza en el caminar intelectual. La lógica surgió para separar al hombre del error en el acto de pensar o razonar. Paso a paso, cosa por cosa, causa y efecto directo, la lógica va de "a" a "b", de "b" a "c", y de "c" a "d". Mucha gente, aún hoy, está tratando de romper con las leyes de la física y pretende obtener un efecto determinado que nada tiene que ver con las causas que está generando. Insensatos e insolentes, tercos, necios, ciegos, y tontos... El mundo de los sentidos puede fácilmente engañarnos, y nuestras percepciones del mundo pueden estar equivocadas por algún fallo en el aparato cognitivo que nos prive de entender, correctamente, el entorno y sus componentes. El hombre requiere del apoyo de las herramientas lógicas para poder discernir, con claridad, entre lo que es y lo que no es. No sólo Aristóteles, y compañía, se preocuparon del correcto pensar y de llegar a algún lado. Buda, en su conocido Óctuple y Noble Camino, nos invita a terminar con el caos y la incertidumbre que nos rodea a través del bien pensar, el bien hablar, el bien oír, el bien actuar, el bien observar, el bien entender, y, en resumen, el bien vivir. El bien pensar, y evitar el mal pensar, acompañado del bien oír, el bien observar, y el bien actuar, parecerían traer milagrosamente las bendiciones del Cielo a la vida del hombre. No hay magia aquí, sino pensamiento lógico y correcto. Ningún hombre cuerdo pondría una tienda de sombreros donde la gente nace sin cabeza; quien lo hace, está condenado al fracaso y a la "mala suerte" de la que tanto se queja. Generar las causas exactas, para obtener los efectos exactos, es obligatorio si es que se pretende escapar del error y de sus consecuencias. El hombre cuerdo, el bien pensado, recibe las bendiciones del Cielo y la simpatía de Fortuna; el insensato, el hombre mal pensado y mal hecho, no hace sino recibir el desprecio y castigo de la dueña del destino...