EDF2012
Usuario (Argentina)
La obra tuvo escasas repercusiones. Smith aceptaba su derrota en una carta enviada al director: "Me veo obligado a afrontar no solamente lo desacertado de mi esfuerzo sino también el precio que he pagado y deberé pagar por él... Aún peor, el trabajo ha resultado fallido por sí mismo, a pesar del esfuerzo de una revolución ... No he tenido la fuerza suficiente para terminar el proyecto Pittsburgh ... ". Con todo, el reportaje es un excepcional documento sobre la visión que de la ciudad tiene este singular artista y constituye, al mismo tiempo, un heroico esfuerzo por ampliar los métodos de narra-ción fotográfica llevados a una dimensión de reportaje social y de poesía. En aquellos tres años, Smith, se había convertido en un salvaje; había agotado sus re-cursos financieros y su salud emocional y física. Su vida familiar era un fracaso, su ca-rrera no progresaba y sus sentimientos se encontraban en un estado caótico. En 1957 dejó a su familia y se trasladó a una buhardilla acondicionada como estudio en la zona comercial de Manhattan. Aquel ruinoso y sucio edificio tenía una ferretería en los bajos y albergaba en el resto de los pisos a un compositor de jazz, un pintor y un cineasta. Smith trabajó con esporádicas interrupciones en aquel desván durante los diez años siguientes y entró a formar parte de aquel ambiente duro y agotador, aunque estimu-lante, en el que se integraban los habitantes de las buhardillas neoyorquinas en los años cincuenta. Cooljazz, escritor de la generación Beat y la escuela neoyorquina de pintura abstracta eran otros componentes de aquel ambiente que provocaría más tar-de un impacto cultural de dimensiones mundiales. Los artistas que pertenecían a este ámbito rechazaban los ideales de una nación invadida por la segregación y la discri-minación racial y por la represión y el miedo a la guerra fría y a la posibilidad de un conflicto nuclear. Se trataba de personas desconfiadas que, encerradas en sí mismas, despreciaban las excelencias de la forma de vida de la middle-class americana. Smith vivió y participó en estos ambientes y en estas concepciones éticas compartiendo una energía creativa que en ocasiones se agotaba, empujándole al consumo de alcohol y anfetaminas. Durante este período "intenso y creativo" sintió "una maravillosa sensa-ción de expansión interior para ver y para comprender...". Su arte continuó evolucionando pero, aunque aquél fue un período de gran intensi¬dad creativa, su carrera y su reputación profesional se vieron considerablemente afec-tadas. A pesar de ello consiguió mantenerse a base de encargos comerciales que no aportaron a su arte elementos creativos de importancia. (La excepción más destacable es el viaje que realizó a Haití a finales de 1958 y durante 1959 para documentar la organización de un proyecto psiquiátrico y la construcción de un sanatorio para en-fermos mentales en la isla.) En cualquier caso estos trabajos no le permitían cubrir los gastos de sus obras. En diciembre de 1960 Smith fue recibido por el especialista en relaciones públicas Richard Okamoto, quien le sugirió que viajara al Japón para realizar las fotografías del informe anual de la gigantesca sociedad industrial Hitachi. Para Smith aquella oferta debió ser algo similar a una suspensión de condena. Suponía la oportunidad de recu-perar su prestigio profesional. Smith y su acompañante, Carole Thomas, llegaron a Ja-pón en septiembre de 1961. Como siempre, su trabajo se prolongó más allá del tiem¬po inicialmente previsto, y el fotógrafo permaneció en Japón durante casi un año. De nuevo había asumido un encargo, el informe anual de una industria, y con su fuerza de voluntad, su energía y su creatividad había transformado una pequeña oportunidad en un testimonio de su fe en la humanidad de las personas. Durante el resto de la década de los sesenta Smith intervino en otros proyectos, la mayor parte de los cuales resultaron ser desilusiones. Pasó más de un año intentando crear una revista de fotografía titulada Sensorium pero perdió el apoyo financiero an-tes de conseguir publicada. Trabajó como editor adjunto en la revista Visual Medici¬ne, que desaparecería poco tiempo después. Fotografió también varias manifestacio¬nes populares de protesta contra la presencia norteamericana en Vietnam. En 1968 firmó un contrato con Aperture para realizar una monografía en torno a su obra y se lanzó al extenuante esfuerzo de montar una exposición antológica sobre toda su carrera. W Eugene Smith: His Photographs and Notes se publicó en 1969. A continuación, y a través de Cornell Capa, le llegó la proposición de organizar una gran exposición retrospectiva que llevaría el título de Let Truth he the Prejudice y se celebraría en el Museo Judío de Nueva York. Smith empleó todos sus recursos para preparada, ocu-pando así todo su tiempo hasta 1971. En 1970 llegó a la buhardilla neoyorquina una joven norteamericana de ascendencia japonesa: Aileen Mioko Sprague. Le ayudó a completar su retrospectiva y se convirtió en su segunda esposa. En otoño de aquel año Kazuhiko Motomura, de la editorial Yu-gensha, le propuso llevar la gran exposición a Japón. También le sugirió que se trasla-dara él mismo a aquel país durante algunos meses para fotografiar la ciudad de Mina-mata, en la que algunos de sus habitantes luchaban para obtener una indemnización por una terrible enfermedad debida a la contaminación que producía una industria química. El matrimonio Smith se trasladó a Minamata y comenzó a trabajar en un proyecto de lucha y apoyo a las víctimas de la enfermedad, que duraría tres años. Sus apasionantes e intensas fotografías ilustraron numerosos artículos y mostraron el problema de Mi¬namata al Japón y al resto del mundo. Aquellas imágenes tenían mucha más capacidad de transmisión que las crónicas de los diarios y las frías estadísticas. Ponían de mani¬fiesto inmediatamente, con un fortísimo impacto, la dimensión humana.de aquellos hechos, la trágica destrucción de la vida, el dolor y la increíble valentía de aquellas gentes que vivían a la sombra de las estadísticas. A aquellos fatigosos tres años siguieron otros dos de preparación y montaje del libro Minamata, publicado en los Estados Unidos en 1975 y en Japón en 1980. La obra sor-prendió en todo el mundo y con ella Smith recuperó la enorme masa de público que había perdido, años antes, al abandonar Life. Aún más importante para el fotógrafo fue el hecho de que con Minamata dio a conocer a millones de personas de todo el mundo la realidad del peligro y los trágicos daños que produce la contaminación in-dustrial. 'la fotografía es solamente una débil voz --escribió Smith- pero a veces, tan sólo a veces, una o varias fotos pueden llevar nuestros sentidos hacia la conciencia; las foto-grafías provocan en ocasiones emociones tan intensas que llegan a actuar como catali-zadores del pensamiento. Alguno de nosotros, o tal vez muchos, pueden verse empu-jados a atender a la razón, a encontrar una manera de enderezar lo que está torcido e incluso a conseguir la intuición necesaria para hallar la curación de una enfermedad. Los demás pueden tal vez advertir una sensación de comprensión o compasión hacia aquéllos cuya vida es extraña a la nuestra. La fotografía es una débil voz. Una voz im-portante en mi vida, aunque no la única, y una voz en la que tengo fe. Si está bien ideada, en ocasiones funciona. Es por ello por lo que yo y Aileen hemos realizado las fotos de Minamata." A partir de entonces, y durante los dos años siguientes, Smith, ya enfermo, se dedicó a ofrecer una larga y agotadora serie de entrevistas, apariciones en televisión, conferen-cias y seminarios. En 1977 aceptó el puesto de catedrático de la Universidad de Arizo-na, a la que se trasladó en noviembre. Debía dar clases en los cursos de fotografía, organizar la gigantesca y anárquica mesa de material que recogía el trabajo de toda su vida y cumplir el sueño tantas veces anhelado de crear una revista de fotografía, escri-biendo al tiempo un libro autobiográfico. En diciembre, sin embargo, sufrió un ata¬que cardiaco casi mortal. Durante el año siguiente su recuperación fue sorprendente. Aunque muy afectado por el colapso, intentó con obstinación re iniciar sus numerosas actividades, sobrepasando cada vez con más intensidad el límite de sus fuerzas. Finalmente el 15 de octubre un segundo ataque cardiaco puso fin a su vida. Smith murió tal como había vivido, exigiéndose a sí mismo más de lo que los demás esperaban de él. Las otras partes: http://www.taringa.net/posts/noticias/15721285/Historia-del-fotografo-William-Eugene-Smith-Parte-1.html http://www.taringa.net/posts/info/15721302/Historia-del-fotografo-William-Eugene-Smith-Parte-2.html

Una de las cuestiones básicas con las que, a veces, nos encontramos aunque no deseemos tocar para nada la fotografía en postproducción o solamente realizar una serie de ajustes básicos o generales de niveles, contraste, curvas o aplicar algún tipo de enfoque, es que, a pesar de ello, las fotografías pueden resultar planas y algo faltas de vida. Por eso, en ocasiones, es adecuado decidir mediante algunos ajustes, muy básicos, también hacia dónde dirigimos la atención. No olvidemos que la fotografía es una representación en dos dimensiones de una situación que se da en tres dimensiones. En este sentido, es donde entra la postproducción tanto si es para un ajuste de los llamados generales como si el ajuste es más local. En este vídeo, de nivel básico, podemos aprender a enfatizar de forma suave y coherente determinados aspectos de una fotografía, añadiendo luz. La fotografía es dibujar en la luz, nuestros mayores ya manejaban ese principio en el antes y el después, al realizar la toma y al revelar. En nuestra época digital, la segunda parte nos toca realizarla con un programa de edición, en este caso con Adobe Photoshop. Chris Orwig nos muestra en este vídeo como fijar la atención en el rostro del sujeto, cuestión que, para él, resulta ser básica en esta fotografía. Y, realmente, de todo el vídeo esa es la decisión más importante: decidir hacia dónde queremos dirigir la atención del sujeto que mira la fotografía. El proceso es muy simple y básico, no es un vídeo avanzado. Con ello quiero que penséis que es más importante decidir dónde dirigimos la mirada del espectador que saber mucho de edición. Evidentemente lo segundo ayuda a lo primero. Comencemos. Para ello escogemos la herramienta de selección ovalada y ponemos un radio amplio de difuminado en su borde de selección como vemos en el vídeo para que la selección sea gradual. A continuación realizamos una capa de ajuste de curvas y subimos un poco la curva. Ya hemos añadido luz. Pero más importante que saber cómo es haber elegido bien dónde. Una vez que tenemos elegido la intensidad podemos perfeccionar un poco más ese suave foco de luz sobre el sujeto. Para ello, Chris Orwig escoge utilizar la herramienta de Transformación Libre (Ctrl+T o Mac+T) escalando libremente nuestra máscara y manteniendo su aspecto ovalado (esta acción podría haberse realizado utilizando un pincel, también). A continación seleccionamos la máscara (Alt+clic o Cmd+clid) y cambiamos el radio de difuminado de la máscara. Con lo cual conseguiremos una máscara más sutil aún. De esta forma, utilizando capas de curvas muy sutiles podemos jugar con los valores e ir oscureciendo zonas y aclarando otras. Pero mucho más importante que realizar eso (cosa que veis que es muy sencilla) es, insisto, saber y aprender dónde queremos aplicar los ajustes.

Por lo general, cuando vamos a tomar una fotografía lo hacemos sin pensar en las funciones que brindan las cámaras actuales. A continuación, con algunas técnicas sencillas, te enseñaremos a hacer fotos de noche y obtener resultados sorprendentes. Primero, lo que te aconsejamos es no utilizar el flash, debido a que una luz blanca artificial y uniforme distorsiona la naturalidad de las fotografías. Segundo, tienes que conseguir un trípode, ya que la exposición tomará algunos segundos y no quieres que tus fotografías salgan movidas. También, sería ideal que contaras con un disparador remoto o un temporizador, para evitar mover la cámara con la mano. Antes de seguir con la explicación, hay que dejar en claro que hoy en día hay cámaras que poseen la función para tomar fotos con larga exposición, generalmente en modo manual. Aún así, si tu equipo no es uno de ellos, seguramente tenga un modo de exposición nocturna, con lo cual no se obtienen los mismos resultados pero sí se pueden tomar muy buenas fotografías. Un diafragma más cerrado significa mayor profundidad de campo, y produce un efecto en los puntos de luz de la imagen, que provoca que se vean como estrellas. Por lo tanto, si tu cámara posee un modo manual, lo que debes hacer es ajustar la abertura de diafragma a la mitad (un f8 aproximadamente); la exposición va a ser de 4 segundos. Para finalizar con estos consejos, un último ítem a tener en cuenta es hacer varias tomas con diferentes exposiciones, para poder combinarlas luego, por si alguna de las fotografías salió con zonas quemadas por las luces, o con demasiado ruido. Cuando logres aplicar estos consejos, vas a estar apto para aprovechar las luces de la noche en la ciudad, como la de los semáforos, de los faroles y de los carteles.
Helmut Newton —Helmut Neustädter— (31 de Octubre de 1920 – 23 de Enero de 2004) fue un fotógrafo australiano de origen alemán que se considera uno de los fotógrafos más importantes del siglo XX. Crea un nuevo estilo propio en sus fotografías, que están repletas de glamour y seducción, donde predominan los desnudos femeninos y los tacones de aguja. De origen judío, nació en Berlín en el año 1920. Compró su primera cámara en 1932 con sus ahorros a la edad de 12 años, era una AGFA Tengor Box, la cámara venia con carrete. Sus primeras fotos fueron en el metro, todas las fotos se velaron a excepción de una. En 1938, justo cuando comenzó la persecución contra los judíos, abandonó Alemania hacia Singapur con dos cámaras, una Kodak y una Rolleicord. A su llegada a Singapur, la comisión encargada de recibir a los refugiados le consiguió un trabajo como fotógrafo en uno de los diarios más importantes de Singapur, el Straits Times. Es ahí donde comenzó su carrera fotográfica. Su trabajo consistía en hacer fotos para la sección de sociedad, el estilo de las fotografías de Helmut Newton no gustaban en el periódico y fue despedido al poco tiempo. Helmut Newton no gozaba del apoyo de su padre, si no hubiese tenido que huir a Singapur su padre hubiese insistido en que él trabajase en su fabrica de botones. De Singapur fue deportado a Australia. Y al ser alemán, estuvo un periodo en un campo de internamiento. Posteriormente fue alistado por el ejército australiano hasta el final de la II Guerra Mundial. Después de abandonar el ejército cambio su apellido Neustädter por Newton. Después de la guerra, puso su propio estudio de fotografía en Melbourne y continuó ese punto. Es por esa época cuando conoció a la que más tarde sería su mujer, June Browne. Más tarde, para completar su formación en el campo de la moda, marchó a Londres por dos años. Dejando atrás su etapa en Londres, viajó a París para trabajar en revistas especializadas en moda como Vogue o Elle. Tras tanto viajar, es en París donde fijó su residencia habitual. Allí su carrera como fotógrafo de moda empieza a tener reconocimiento mundial, convirtiéndose en uno de los fotógrafos de más éxito. Los últimos años de Newton discurrieron entre las ciudades de Nueva Yprk y Montecarlo. El trabajo de Newton tiene un estilo propio que hace reconocer su obra por donde se observe. Fotos llenas de glamour, seducción y elegancia le han hecho portada de las más prestigiosas revistas. Son famosas las fotos de bellas mujeres en ambientes lujosos donde algunas de ellas se han convertido en una imagen icónica del siglo XX. Realmente, Newton ha sido un enamorado de la belleza, que casi obsesivamente con su cámara lograba captar la belleza como nadie. Para conocer parte de sus obras como objetos personales tales como cámaras, bolsas de material y artículos usados para fotografiar debe visitar la Fundación Helmut Newton, Museum fur Fotografie. Jebensstrassea, Berlín. El 23 de Enero de 2004 Helmut Newton muere en un accidente de tráfico en Los Ángeles. Además de su enorme legado fotográfico nos ha dejado su autobiografía, que se ha publicado recientemente en castellano (Helmut Newton, autobiografía,ISBN 84-933036-3-1). Desde el día 24 de Marzo de 2012 al 17 de Junio de 2012 el Grand Palais de París acoge la primera retrospectiva de Helmut Newton. Se exponen 200 fotografías seleccionadas por su mujer Jude Newton. Además de las fotografías, se proyecta un fragmento de un documental grabado por June, en este fragmento June contesta como sigue a la pregunta de si alguna vez se ha sentido celosa por el trabajo de su marido: "Solo me preocupé una vez, cuando empezó a fotografiar flores, en concreto, flores muertas" Jude Newton En este mismo video Helmut Newton explica lo que es para él una buena fotografía de moda: "Una buena fotografía de moda debe de parecer cualquier cosa menos una fotografía de moda: un retrato, una foto recuerdo, una de paparazzi..." Helmut Newton Galería de Imágenes
El Premio Internacional de la Fundación Hasselblad ( o Premio Hasselblad) es un premio sueco dado anualmente desde 1980 (salvo 1983, cuando falleció Erna Hasselblad) a fotógrafos que ha realizado una labor notable. El premio es otorgado por la Fundación Erna y Víctor Hasselblad y se anuncia cada año alrededor de los meses de marzo o abril y está dotado con 110.000 euros.1 Víctor Hasselblad (1906-1978) fue el industrial sueco, diseñador de las cámaras fotográficas Hasselblad, que alcanzaron fama mundial cuando fueron escogidas por la NASA, en 1969 , para acompañar el viaje de los astronautas a la Luna.1 En el siglo XXI se ha creado el Premio Hasselblad de Maestros dirigido a aquellos fotógrafos que han destacado de en alguno de los campos de la fotografía artística. Tras una votación,2 este premio lo otorga cada año el comité ejecutivo de la compañía Hasselblad en vez de la Fundación y se publica un libro de gran formato con los trabajos de los fotógrafos seleccionados. Ganadores 1980 - Lennart Nilsson Fotógrafo científico sueco destacado por sus fotografías del proceso de gestación humano en el seno materno 1981 - Ansel Adams Fotógrafo estadounidense, nacido en San Francisco, desarrollador del sistema de zonas y conocido por sus fotografías en blanco y negro de paisajes del parque nacional Yosemite en Estados Unidos. 1982 - Henri Cartier-Bresson Fotógrafo francés considerado por muchos el padre del fotorreportaje.Predicó siempre con la idea de atrapar el instante decisivo, versión traducida de sus "imágenes a hurtadillas". Se trataba, pues, de poner la cabeza, el ojo y el corazón en el mismo momento en el que se desarrolla el clímax de una acción. 1984 - Manuel Álvarez Bravo Fotógrafo y cinefotógrafo mexicano.Reconocido por plasmar el paisaje y la gente de su país con maestría y originalidad. 1985 - Irving Penn Fotógrafo de modas y de retratos estadounidense.Adquirió fama por sus elegantes y glamorosos retratos femeninos publicados en Vogue. En sus fotografías, el sujeto solía posar ante un sencillo fondo blanco o gris, usando la simplicidad más efectivamente que otros fotógrafos de la época. 1986 - Ernst Haas Fotógrafo y artista plástico austríaco. En 1947 se hizo muy popular un reportaje que hizo sobre el retorno de los prisioneros de guerra.1 En 1949 entró en la agencia Magnum presentado por Robert Capa. 1987 - Hiroshi Hamaya Fotógrafo japonés. En 1969 ingresó como miembro de la agencia Magnum,3 siendo el primer asiático en lograrlo. 1988 - Édouard Boubat Fotógrafo y reportero gráfico francés que está considerado como uno de los principales representantes de la fotografía humanista en Francia. 1989 - Sebastião Salgado Fotógrafo brasileño, pertenece a esos fotógrafos comprometidos con lo social, en la tradición de la fotografía sociodocumental. 1990 - William Klein Fotógrafo estadounidense. Es reconocido tanto por sus trabajos en el campo de la fotografía sobre moda como por sus reportajes de ciudades. 1991 - Richard Avedon Fotógrafo estadounidense. Un obituario publicado por el The New York Times, afirmaba que: sus fotografías de moda y sus retratos habían ayudado a definir, en Estados Unidos, durante el último medio siglo, la imagen de belleza, elegancia y cultura. 1992 - Josef Koudelka Fotógrafo checo, nacionalizado francés, considerado uno de los grandes en la fotografía en blanco y negro, socio de la agencia Magnum y conocido por sus fotografías documentando la vida de los gitanos. 1993 - Sune Jonsson Escritor y fotógrafo sueco, considerado uno de los mejores fotógrafos suecos de todos los tiempos, con un estilo que se caracterizaba por un enfoque humanista a la fotografía, por un profundo respeto a la privacidad de las personas y un sutil sentido de las huellas humanas en el paisaje. 1994 - Susan Meiselas Fotógrafa norteamericana freelance que forma parte de Magnum Photos y cuyo trabajo es documental, principalmente sobre los derechos humanos en Sudamérica. 1995 - Robert Häusser Fotógrafo alemán que se ha caracterizado por su defensa de la fotografía como arte. Sus trabajos se pueden englobar en el movimiento de la fotografía subjetiva. Sus temas más conocidos son los retratos de campesinos en la zona de Brandemburgo pero también paisajes y ciudades cuyas fotografías recogía en álbumes. En sus fotografías se destaca el interés por la soledad, el abandono y la muerte. 1996 - Robert Frank Fotógrafo y cineasta americano (nacido en 1924 en Zúrich, Suiza), cuyo trabajo más destacado es el libro de fotografía The Americans, publicado en 1958, que está fuertemente influenciado por el periodo de la post-guerra, y el cual lo ha llevado a ser considerado como un Alexis de Tocqueville moderno por su visión escéptica y fresca de la sociedad estadounidense vista desde una perspectiva de extranjero. 1997 - Christer Strömholm Pintor y fotógrafo sueco famoso por sus fotografías de los ambientes existencialistas de París. Es reconocido como el mejor fotógrafo sueco del siglo XX y uno de los más injustamente olvidados de Europa. 1998 - William Eggleston Importante fotógrafo estadounidense muy conocido por lograr el reconocimiento de la fotografía en color como modo de expresión digno de exponerse en las galerías de arte. 1999 - Cindy Sherman Fotógrafa estadounidense, es una de las grandes fotógrafas del siglo XX. Sus imágenes, series de autorretratos de muy variada factura, remiten con frecuencia al cine debido a su potente e inigualable sentido narrativo. 2000 - Boris Mikhailov Fotógrafo ucraniano cuya obra narra los años maduros del régimen soviético, así como su declive y su definitiva caída. Durante 35 años, ha sido testigo de uno de los periodos más complicados del siglo XX, pero ha sido capaz de mezclar esa visión con una muy atractiva mirada conceptual. 2001 - Hiroshi Sugimoto Fotógrafo japonés radicado en Nueva York. Comenzó su trabajo con "Dioramas" en 1976, continuó con "Portraits" en 1999. Su fotografía "Boden Sea" fue elegida por U2 como portada de su disco No Line on the Horizon. Su obra aparece con frecuencia como series y su estilo se puede considerar minimalista y conceptual. 2002 - Jeff Wall Fotógrafo canadiense cuyo “primer acto creativo” consiste en “no fotografiar nada”, es decir, “abstenerse de capturarlo, aunque sí experimentarlo, atestiguarlo, sea lo que sea”. Posteriormente emprende un proceso “reconstructivo o constructivo”, en el que busca la manera de que la experiencia tenida en torno al tema halle la forma de convertirse en una imagen. 2003 - Malick Sidibé Fotógrafo de Malí, conocido por sus estudios en blanco y negro de la cultura popular en Bamako en la década de 1960. 2004 - Bernd y Hilla Becher Dos fotógrafos alemanes conocidos por sus series de imágenes edificios industriales examinando similitudes y diferencias en estructura y apariencia. 2005 - Lee Friedlander Fotógrafo norteamericano que publicó una amplia obra de investigación sobre el paisaje urbano y natural estadounidense, influyendo sobre toda una generación de fotógrafos. 2006 - David Goldblatt Fotógrafo sudafricano, cuyo trabajo más conocido es el realizado durante el régimen del apartheid. 2007 - Nan Goldin Fotógrafa estadounidense renovadora de la fotografía documental y narradora de la escena contracultural de Nueva York de los años 70 y 80. 2008 - Graciela Iturbide Fotógrafa mexicana, en su trabajo fotográfico Graciela Iturbide se muestra particularmente atraída por atmósferas como la del carnaval, por temas como lo ancestral y lo moderno, y por los niños, que en su obra constituyen una línea descriptiva y narrativa particular. 2009 - Robert Adams Fotógrafo estadounidense, es conocido por sus paisajes en blanco y negro. Es uno de los fotógrafos que mejor ha sabido plasmar la inmensidad del Oeste de Estados Unidos: tierras donde la mirada se pierde en el infinito y en los caminos rurales que no llevan a ninguna parte. 2010 - Sophie Calle Es una artista, escritora y fotógrafa francesa cuya obra tiene como principal objeto la intimidad y de modo particular la suya propia, utilizando para para ello una gran diversidad de medios de registro como libros, fotografías, vídeos, películas o performances. Su obra, muy vinculada a las corrientes conceptuales surgidas a partir de los años sesenta, reflexiona sobre el papel del azar en el terreno de la creación artística. 2011 - Walid Raad Artista multimedia libanés. Sus trabajos incluyen video, fotografía y ensayos literarios y tratan sobre la historia contemporánea del Líbano, con especial énfasis en las guerras en el Líbano entre 1975 y 1991. Creó un colectivo de ficción llamado El Grupo Atlas para abordar esta temática. 2012 - Paul Graham Fotógrafo británico conocido como uno de los primeros fotógrafos documentales que ha usado de manera ejemplar el color. Su obra se caracteriza por un profundo compromiso social y político con los temas que aborda: desde el conflicto en Irlanda del Norte, o su reflexión sobre la identidad del continente europeo, hasta el retrato generacional sobre la juventud en su transición a la edad adulta. 2013 - Joan Fontcuberta Artista, docente, ensayista, crítico, promotor de arte especializado en fotografía y fotógrafo catalán (nacido en 1955 en Barcelona) que muestra una visión crítica de la realidad, las verdades fotográficas, históricas o ficticias a través de la fotografía y su contexto. Su extensa obra fotográfica se caracteriza por el uso de herramientas informáticas en su tratamiento y su presentación de manera interactiva con el espectador. Se define a sí mismo como un "fotógrafo autodidacta" y como un "artista conceptual que utiliza la fotografía".
Cuando se habla de edición de fotos, procesado y retoque digital, Photoshop es el programa estrella. Pero esta excelente herramienta tiene unos cuantos inconvenientes también: precio carísimo si lo quieres comprar legalmente (o te expones a infectar tu ordenador de virus y troyanos si te lo bajas crackeada de algún foto), muy complejo de usar al principio, consume muchos recursos de la memoria del ordenador, entre otras desventajas. Si buscas una alternativa al Photoshop hoy te traigo 10. A continuación te dejo un listado de 10 programas de edición de fotos que son gratuitos, ligeros, y relativamente más fáciles de usar que Photoshop. 10 Programas para Edición de Fotos 1) GIMP: Es el competidor más cercano a Photoshop. Ofrece opciones y características muy avanzadas, muy similares a las que encontramos en un Software profesional. Se puede instalar tanto en el ordenador como en un pincho USB para así llevarlo encima. Página: http://the-gimp.softonic.com/ 2)LunaPic: Un fabuloso editor de foots online. Además de set gratuito, no require instalación ni registro ni nada. La cantidad de funciones y opciones que ofrecen hacen de él una opción muy atractiva. Página: http://www141.lunapic.com/editor/ 3) ImageForge: Aunque tiene una edición de pago, ImageForge Standard Edition está disponible de forma gratuita y permite obtener una idea de las características que ofrece la versión de pago. Aun así se puede mantener la versión gratuita y utilizarla como programa de edición de fotos por defecto. Página: http://imageforge-pro.softonic.com/descargar 4) Paint.NET: Para muchos es el mejor programa de edición de fotos. Su principal baza es que está repleto de plug-ins que le dotan de características adicionales con un sinfín de efectos especiales. Página: http://paint-net.softonic.com/ 5) PhotoFiltre: Gratuito, muy intuitivo y con un montón de opciones que facilitan la edición de imágenes ahorrando al usuario mucho tiempo. Página: http://photofiltre.softonic.com/ 6) PhotoPlus 6: Si buscas algo básico y fácil para editar tus fotos PhotoPlus 6 puede ser la respuesta. No obstante, si te enamoras y decides pasarte a su versión PhotoPlus 8, tendrás que pagar. Página: http://photoplus.softonic.com/ 7) Photoscape: Un editor de fotos muy funcional, bien puntuado por los que lo usan. Permite editar imágenes, tomar capturas de pantalla, crear collages, entre otras cosas. Página: http://photoscape.softonic.com/descargar 8) Picasa: Es el programa de Google para edición de fotos. Permite organizar, editar y compartir fotos de manera extremadamente sencilla y asequible para el más torpe de los usuarios. Página: http://picasa.softonic.com/ 9) Pixia: Aunque está orientado más al dibujo, sus características y su facilidad de uso lo convierten en una buena alternativa a la hora de editar fotos. Ofrece una gran cantidad de filtros y ajustes que le darán vida a tus fotos. Página: http://pixia.softonic.com/ 10) VCW VicMan: Otro programa de edición de fotos muy intuitivo y al alcance de todos. Es muy básico pero cumple con las funciones mínimas para editar una foto, rotarla, recortarla, ajustar el color y añadir textos y marcas de agua. Página: http://vcw-vicman-photo-editor.softonic.com/descargar No son los 10 mejores programas de edición de fotos, puesto que cada uno buscamos algo diferente en cuestión de edición y retoque de fotos, pero al menos es un listado que puedes utilizar a modo de referencia si quieres empezar con la edición digital sin tener que entrar a aprender Photoshop o Lightroom.
Las posibilidades que ofrece una playa para hacer fotos son infinitas, pero también plantean retos importantes. Uno de ellos es proteger nuestro equipo del agua y de la arena, pero también hay cuestiones técnicas muy interesantes que debemos tener en cuenta a la hora de hacer fotos en la playa. La mayoría de fotos que solemos hacer en la playa se ven afectadas por la luz. Generalmente vamos a la playa a mediodía, posiblemente el peor momento para hacer fotos. La luz cae de forma perpendicular y proyecta sombras muy duras. La solución es hacer fotos al amanecer o al atardecer, cuando hay menos luz y además incide de forma distinta, más difusa y favorecedora. Otro de los problemas de la playa es la arena. No por lo que le pueda hacer a nuestros equipos, que también, sino por su color habitualmente claro que nos hace tener que ajustar bien la exposición. El cielo también puede darnos problemas y aparecer excesivamente quemado o confundir a nuestra cámara y dejar subexpuestos a los sujetos que salen en primer plano. Recuerda que bloquear la exposición puede ser una buena solución para esto último, así como usar el flash de relleno. Si no has puesto en prácticas todos estos consejos y tienes varias fotos que presentan esos problemas de exposición, recuerda que pasar las fotos a blanco y negro puede ser una buena forma de salvarlas. Hace algún tiempo ya repasamos algunas de las mejores técnicas disponibles para pasar una foto a blanco y negro. ¿Hace mal tiempo? No pasa nada. Un poco de lluvia o viento pueden estropearte un día de playa, pero también pueden hacer que tus fotos sean mucho más interesantes de lo que serían en un día soleado y sin nubes. De hecho, el mejor momento para hacer fotos en la playa no es ahora, en pleno verano, sino más tarde, cuando el frío comience a hacer acto de presencia y las costas se vacíen de turistas. Captura el movimiento y la acción. Si vas a la playa con niños, será imposible que se estén quietos. ¿Por qué no aprovecharlo? configura tu cámara con enfoque automático continuo, pon una velocidad de obturación alta para congelar la imagen y usa el modo ráfaga para no perderte nada. Añade variedad a tus fotos. No te limites a fotografiar idílicos paisajes dignos de la mejor postal. Busca también los detalles interesantes que hay cerca de ti y que ayudarán a que tus fotos sean diferentes a las de todos los demás. Trata de contar una historia con tus fotos. Los paisajes están muy bien, pero recuerda una norma básica: toda foto necesita tener un centro de atención.

Hacer obra sobre la obra Cuando para un fotógrafo se abre la posibilidad de fotografiar una obra de arte, sea escénica o plástica, enfrenta simultáneamente un desafío de importancia; un acto en el cual se pone en juego su potencial artístico. Puede ocurrir que deba conformarse con la mera reproducción descriptiva de la obra como un documento, o bien que pueda lograr un trabajo poderosamente creativo y, así, hacer obra sobre la obra. También es cierto que esta disyuntiva está siempre presente en el trabajo del fotógrafo, ya sea en el ámbito del periodismo, de la moda o de otra especialidad y su talento para crear una obra nueva sin traicionar al original puede ser fuente de profundas satisfacciones y alegrías. Fotografiar obras de arte consiste en reproducir fotográficamente una realidad aportando una visión e interpretación particular que den cuenta del mensaje del original y que estas imágenes, al mismo tiempo, constituyan por sí mismas una obra, una expresión de la mirada del fotógrafo. La fotografía de teatro, en particular, es un área que abre generosamente estas puertas, como si propusiera llevar el trabajo creativo mucho más allá de la escena. Veremos las maneras de construir esta obra sobre la obra a partir de la escena, analizando en una serie de fotos de teatro la composición y el encuadre, las expresiones, la exposición y la importancia del instante. Los aspectos técnicos En fotografía de teatro el equipo debe satisfacer algunos requisitos mínimos para permitir registrar imágenes rápidamente, en movimiento y con poca luz. Obviamente nos referimos a cámaras que permitan un enfoque rápido, con lentes luminosas y la posibilidad de trabajar con sensibilidades elevadas (800 iso o más), y esto es válido tanto en analógico como en digital. La mayoría de las cámaras reflex cumplen con estos requisitos siempre y cuando tengan ópticas luminosas y su principal inconveniente se encuentra en el ruido que produce el espejo. Una mejor opción es la de las cámaras profesionales con visor directo ya que son rápidas y silenciosas. Las cámaras compactas tienen a veces un enfoque demasiado lento y es preferible ajustarlas en foco fijo teniendo en cuenta que su profundidad de campo es amplia debido a la pequeñez del sensor, aunque esto último conspira contra la calidad de la imagen. El equipo es apenas el principio en esta tarea de fotografiar teatro, y ahora veremos las distintas situaciones en las que puede encontrarse el fotógrafo de escenas. Para comenzar y desde la butaca del espectador En el registro de escenas esta es la situación que se presenta más a menudo, el fotógrafo se sienta en una butaca y sin la opción de desplazarse. Su arte encontrará la forma de manifestarse mediante su capacidad de captar la escena con un encuadre particular en el que la composición y el juego de los distintos elementos crean una imagen que transmite por sí misma ya no solamente lo que la obra cuenta sino también la transformación que de ella hace su mirada. Un encuadre abierto, abarcativo, describe la situación de manera tal que deja al espectador de la imagen la tarea de hacer su propia lectura e interpretación de la escena; un encuadre cerrado atestigua de la mirada de otro, de aquel que ha puesto en práctica una de las premisas fundamentales de la fotografía: elegir. Aquí, con el encuadre cerrado, el fotógrafo juega con la composición y selecciona los elementos a los que atribuye mayor importancia ubicándolos en la imagen en los lugares más pregnantes, y, para esto se apoya en la iluminación que convocará la mirada hacia el sitio donde ocurre la acción. En teatro la iluminación está previamente diseñada con esta misma intención y el trabajo del fotógrafo es exponer de manera que esa tendencia sea notable. A modo de ejemplo mostramos la fotografía (Nº1) obtenida en una escena de “Armando lo Discépolo” obra de creación colectiva bajo la dirección de Pompeyo Audivert. En esta imagen el encuadre se realizó para destacar la importancia del personaje que se encuentra en la cama en sus últimos momentos y se equilibra con el que lo observa desde la derecha. La exposición se ajustó para el rostro del moribundo dejando así en sombras, como fondo, al resto de los personajes. Más allá de las particularidades de esta imagen, el autor percibió en el instante de la toma la magnitud de una escena de trascendencia universal, tanto por el momento que describe como por una composición visual que refiere a obras pictóricas como la “Lección de anatomía” de Rembrandt, el “Cristo muerto” de Mantegna, o a las fotografías de la muerte del Che Guevara. Es como si una determinada situación de profundo contenido pudiera transmitirse mejor cumpliendo con una cierta manera de abordarla, al tener en cuenta la fuerza del ritual. Es importante destacar que el ángulo particular desde el cual fue sacada la imagen se obtuvo al asistir a más de una representación y por la elección de la butaca desde la cual pudiera obtenerse esta perspectiva. Desde un lugar fijo o desde cualquier sitio en el que se sitúe el fotógrafo otro factor fundamental es captar el instante. El teatro es movimiento y es pulsación, el espectador asiste a un ritmo en el que los crescendos y las culminaciones marcan el instante en que la imagen cobra toda su potencia. Para participar de este ritmo es necesario percibirlo en el propio cuerpo, comenzando por la respiración y esto es lo que abre la posibilidad de percibir que uno se encuentra ante aquel instante preciso. En la fotografía (Nº2) de una escena de “La Plebe, tronación histórica” de Andrés Mangone y Flora Gro, con dirección de Andrés Mangone, se asiste, desde la posición del espectador, a un cuadro en el que los cuatro personajes parecieran ser uno solo en movimiento, la mirada recorre desde la cabeza que está más abajo hacia arriba llegando a la de la derecha y, en ese abanico, se crea la ilusión de un despliegue. Esta imagen sólo existe durante una fracción de segundo y depende de la presencia del fotógrafo el elegir exactamente el instante de la toma. Cuando el fotógrafo participa de la escena Esta situación abre, obviamente, muchas más posibilidades de transmitir una mirada particular y de dar un mayor impacto visual a una escena determinada. Es como si, en lugar de la representación prácticamente plana a la que asistimos, nos viéramos insertos en una escena netamente tridimensional, donde ya no sólo es importante el encuadre y el instante sino también el lugar en el que se ubica el fotógrafo para contar aquello que está viendo. En la fotografía (Nº3) perteneciente a la obra “Bajo el Péndulo” escrita y dirigida por Melanie Alfie, se trabajó durante un ensayo general, lo que dio la posibilidad de entrar en la escena sin perturbar al público, la ubicación del fotógrafo en el suelo, con su cámara apoyada en el piso, genera una imagen de mucha profundidad en que las cabezas de ambos personajes recorren toda la diagonal del encuadre y la mirada se realiza ahora desde la misma altura en que se encuentra el rostro de la actriz en el suelo, esto deja entrever un compromiso con la escena, un poner el cuerpo en la acción y convierte al fotógrafo en partícipe de esta. La caída de sal y el montículo que forma, entre ambos personajes, realiza la unión visual sin la cual podrían haber quedado sin conexión entre sí. La importancia del punto de vista Cuando existe la posibilidad de desplazarse frente al escenario o dentro de él, entra en juego la decisión del punto de vista para poder relatar en una sola imagen fija una secuencia de acciones de la obra. En la fotografía (Nº4) obtenida en la obra “Fin de Partida” de Samuel Beckett, con dirección de Lorenzo Quinteros y Pompeyo Audivert, se buscó integrar a los cuatro actores que participaban en una imagen que diera cuenta del rol de cada uno de ellos. La elección de un sitio desde el cual se pudo ver a los cuatro con sus cabezas recorriendo la diagonal de la imagen permitió obtener un hilo conductor que los presentara y relacionara. La dificultad mayor se encuentra generalmente en la profundidad de campo para obtener foco en todos los personajes. El brazo levantado del actor produce la unión entre aquel que mira por la ventana y los otros dos que están hundidos en los grandes cestos de basura. La escalera a la cual está subido el actor que mira por la ventana recibe una iluminación que equilibra la importancia de esa zona con aquella de los primeros planos y evita que el actor quede flotando en el aire, al mismo tiempo esa línea recta pone un límite visual del lado izquierdo de la imagen para que la mirada se dirija hacia el resto de los personajes. En esta composición quedan en primer plano dos rostros sumamente expresivos mientras que los cuerpos cuyo peso en la escena está dado por su actitud corporal quedan en un plano más alejado. La repetición de situaciones en ensayos Cuando se trata de fotografías previas a las funciones con el fin de entregar imágenes a la prensa o para un afiche o programa, se presenta una situación totalmente diferente que exige al fotógrafo ocupar por unos instantes el lugar del director. La mayoría de las veces se crea una escena ficticia, una escena que no existe en la secuencia final de la obra pero que debe mostrar en una imagen el nudo de fuerzas y energías que están involucradas. Para esto los actores construyen un fragmento y lo juegan, y es imprescindible que en cada momento exista en ellos la vida, y que aún en la brevedad de aquel acto sus cuerpos se encuentren transitando un recorrido vital y en sus miradas se perciba el brillo que da la acción y el estar presentes en el aquí y ahora de la representación. Se pide entonces a los actores que lleguen a la situación, que se aproximen y pasen por aquella composición. En muchos casos el fotógrafo debe además iluminar la escena ya que las luces definitivas aún no estarán disponibles, y eso puede lograrse con uno o más equipos de estudio. Una buena solución cuando debe llevarse el equipo a un teatro es equiparse con un flash de estudio con su trípode y un paraguas plateado. Este equipo mínimo permite crear una iluminación direccional, dramática y al mismo tiempo iluminar a varios actores en distintos planos, tal como se ven en la fotografía (Nº5) de “La Pecadora” de Adriana Genta, con dirección de Lorenzo Quinteros. En este caso se construyó la escena para la fotografía de prensa, los rostros de los tres personajes de la izquierda conforman una línea en diagonal que desciende hasta la mesa donde se encuentran los poemas de Delmira Agustini, tema central de la obra, y, equilibrando esa composición se encuentra del otro lado su marido. El conjunto forma una suerte de “V” que converge hacia los poemas, en una composición que parece encerrar la mirada en ese pequeño mundo de conflicto. Lo pictórico y el movimiento La utilización de una máquina como intermediaria imprescindible para expresarse ha llevado desde siempre al fotógrafo a un tironeo interno en el cual se oponen por un lado la tecnología, la técnica y el perfeccionismo de la imagen como reproducción exacta de la realidad y, por otro lado, la flexibilidad, la espontaneidad y la poética que requiere la elaboración de toda obra de arte. Cuando de lo que se trata es de fotografiar teatro surge la oportunidad de dejarse llevar por la poética sacrificando a veces la precisión y la exactitud de la reproducción. En la imagen (Nº7) de “La Plebe” se registró una escena en la que casi todos los personajes aparecen movidos, salvo dos de ellos que miran de frente y que, precisamente por su protagonismo en la escena, son foco de la imagen y centro del movimiento. Las cabezas en movimiento hacen converger la mirada hacia aquellos personajes centrales y les dan relevancia y resaltan su peso y su asentamiento.El teatro es acción, es pulsación, y la fotografía puede lograr ser un reflejo de esa esencia si el fotógrafo compone imágenes en las cuales las diagonales y los juegos dinámicos de fuerzas lleven al espectador de la fotografía a sentir ese movimiento aún mirando una sola imagen inmóvil. La fotografía de teatro no se diferencia de otras especializaciones del arte, requiere al igual que en todas las otras la participación activa del fotógrafo lo que significa que no sea meramente espectador de aquello que fotografía sino que sea parte, de un modo u otro. Quien fotografía deportes lo siente en el cuerpo, quien se dedica al retrato establece una conexión con su modelo que trasciende la simple mirada y quien fotografía teatro es, aún cuando esté sentado en la butaca del espectador, parte del espectáculo porque participa de la escena no sólo con su cámara y su mirada, es su totalidad la que se compromete para tener la oportunidad de sentir el lugar y el momento justos, allí donde la acción parece detenerse durante un instante infinitesimal.
Las marcas de fotografía nos timan. Lo hacen de manera legal y correcta, pero al fin y al cabo lo hacen. En el artículo de hoy te voy a explicar cómo puedes evitar caer en la trampa, e incluso cómo sacar provecho de este asunto. Se trata de un método extremadamente sencillo con el que podrás conseguir cámaras réflex muy buenas, con prestaciones extraordinarias pero con un precio mucho más asequible, a veces pudiendo llegar a la mitad. Cuando te cuente la estrategia verás que tiene una lógica aplastante. La picardía de las marcas… Las marcas son astutas. Te hacen creer que como no te compres su último modelo te vas a quedar atrás, desactualizado, anticuado, con prestaciones inferiores a las de las cámaras del resto de los mortales. Y picamos. Todos caemos. Al poco tiempo va la marca y lanza un nuevo modelo, renovado, con más megapíxeles, con más prestaciones y características, y casi al doble de precio. Se te queda cara de tonto. No digo que esté mal. Si es que lo entiendo. Las casas de fotografía viven de esto, cuanta más gente les compre cámaras mejor, y si son caras, aun mejor. Y ya si consiguen que esa misma gente abandone esa cámara al año o 2 y más adelante vuelva a gastarse dinero en un modelo más nuevo, ahí ya no te digo. La Solución: No te compres el último modelo Así de sencillo. La astucia consiste simplemente en buscar el penúltimo modelo. El modelo justamente anterior al último, bajo mi punto de vista, es el más atractivo y el que se convierte en la mejor relación calidad/precio. Me explico. La manera como funciona esto es que la marca lanza un modelo, le pone un precio y lo pone a la venta. Tiempo después (a veces sólo cuestión de meses), vuelve a lanzar un nuevo modelo, que en el fondo es el mismo que el anterior, con más o menos mejoras, y le aplica el precio elevado del modelo anterior. ¿Y qué pasa con el modelo anterior? Pues ahí está el truco: el modelo anterior se mantiene a la venta, aún para mucho tiempo, pero a un precio increíblemente reducido. Ahí está el tema. ¿Cómo una cámara que llegó a costar 750 Euros el día de su lanzamiento termina costando 350 Euros? Alucinante Todavía si me dijeras oye, esa cámara es de hace 10 años, ya quedó obsoleta la pobre, pues vale, te lo acepto. Pero una cámara que hace apenas 1 ó 2 años se presentaba al consumidor como la última innovación en materia de fotografía, ¿cómo puede bajar tanto de precio? Y lo que es más intrigante.. Si vendiéndola a 350 Euros siguen ganando dinero ¿cuánto ganaban antes, vendiéndola al doble? Por si todo esto fuera poco, tengo para ti otra razón por la que no deberías precipitarte a comprar el último modelo enseguida: en muchas ocasiones los primeros ejemplares de cualquier modelo de cámara contienen algún pequeño defecto, algún fallo de software, cosillas que faltan por pulir y que la marca termina de ajustar en siguientes tandas de ese modelo. No es que esto sea un problema, ya que en el peor de los casos llevas la cámara al fabricante, si es que venía con algún importante fallo de fábrica, y seguro que te la cambian por una nueva. Pero siempre es más prudente no correr a comprar el último modelo deprisa. Conviene esperar un poco, darle tiempo, dejar que otros consumidores la compren, que la prueben, que se descubran todos esos pequeños fallos que pueda tener la cámara, que la marca los corrija y ahí ya la compras con más tranquilidad. Es por ese mismo motivo que el Blog del Fotógrafo jamás será el primer blog en cubrir o presentar una cámara de fotos recién salida al mercado. Me gusta dejar que pase un poco de tiempo, hasta que se estabilice un poco la producción de la cámara, antes de ponerle la mano encima t testearla. Recuerda: si vas a comprar el último modelo de una cámara de fotos, piensa que dentro de un año o como mucho dos esa misma cámara costará muchísimo menos. Mientras tanto, tienes al alcance EXCELENTES modelo que en este instante cuestan mucho menos de lo que sus primeros dueños llegaron a pagar. Ejemplos de GRANDES cámaras a PEQUEÑOS precios Puedes tener la Nikon D3100 con objetivo incluido por 380 euros, cuando su precio hace a penas 2 años superaba tranquilamente los 600 Euros. La Canon EOS 600D tenía un precio casi prohibitivo para el usuario aficionado, algo sobre los 820 Euros, ahora la tienes por 495 euros en Amazon (objetivo incluido). La mítica réflex Nikon D90, considerada casi semiprofesional, con objetivo 18-105 VR está a 720 euros en vez de los 1.200 Euros que muchos usuarios pagaron por ella encantados.
Las ciudades han sido desde siempre uno de los temas recurrentes en la fotografía. El paisaje urbano ofrece tantas posibilidades y oportunidades que se convierte en un recurso casi infinito. Sin duda es muy atractivo poder captar la esencia de una ciudad, también de su vida, de su evolución, de sus lugares emblemáticos, pero también de sus lugares degradados, de su arquitectura, de paisajes humanos llenos de vida cotidiana… Y precisamente por ser un motivo con tanto potencial no siempre resulta fácil lograr buenas fotografías de paisajes urbanos. Asimismo, debemos tener en cuenta que perteneciendo al género del paisaje, tomar instantáneas dentro de una ciudad tiene sus particularidades y definir la fotografía urbana no es sencillo. Vamos a centrarnos en los paisajes en exclusiva y repasar algunos puntos esenciales para que consigamos mejorar nuestras capturas de paisajes urbanos y logremos inspiración para afrontarlas. Prepara tus localizaciones La fotografía urbana puede parecer una cosa muy espontánea (y en ocasiones puede serlo realmente), pero muchas de las tomas más espectaculares son el resultado de una cuidadosa planificación. Es increíble cómo un lugar puede cambiar dependiendo de la hora del día (como resultado de los distintos ángulos como incide la luz, sobre todo) por lo que es interesante explorar las posibles ubicaciones en diferentes momentos del día . En cuanto a qué hora del día es ”mejor” a la fotografía… No estoy seguro de que exista una hora en concreto, pero mi preferencia personal es por la tarde o en días nublados, pero que no sean demasiado oscuros. Explora distintas zonas de la ciudad Una cosa que me fascina de las ciudades son las diferencias entre una zona y otra. En una o dos manzanas se puede pasar de una zona de negocios o de la zona comercial a una zona industrial o una zona residencial o a la periferia. Muchos fotógrafos urbanos tienen una preferencia por uno o más de estos tipos de áreas, pero si estás empezando puede valer la pena experimentar con las posibilidades que cada una de estas áreas. Ten en cuenta que no todas las áreas de las ciudades son siempre seguras. Puede ser prudente salir a fotografiar con más gente. Elige bien un motivo y sácale partido Como señalamos, el paisaje urbano ofrece tantas posibilidades que disparar a casi todo o intentar encontrar buenos escenarios sin un criterio establecido se puede convertir en una tarea complicada e incluso frustrante. Por ello, mejor nos podemos fijar un motivo único y sacarle el máximo partido. Fijarnos en las puertas, en pequeñas fachadas, en el transporte, en lugares abandonados, en la singularidad de la arquitectura (ya sea clásica o contemporánea), en carteles, pintadas, señales y letreros (que dan mucho juego) o simplemente centrarnos en esos pequeños detalles que definen la idiosincrasia de una ciudad o un barrio o simplemente la de la vida urbana. Por supuesto, no podemos obviar las panorámicas, muy apropiadas en este tipo de paisaje. La idea es intentar reducir nuestro foco en un sólo punto, eliminar el resto para que no nos distraiga o nos abrume y pasear por la ciudad con ese único motivo como objetivo principal. Con el tiempo encontraremos que no resulta tan complicado y puede darnos mucho campo de explorar. Intentemos sacar el máximo partido al motivo que elijamos y encontremos todas sus posibilidades con una observación minuciosa y explorando formas de afrontarla. El momento de día El consejo más habitual para los fotógrafos de paisajes es aprovechar la primera hora de la mañana o última hora de la tarde para fotografiar, ya que en estos momentos el sol está bajo. Los fotógrafos de paisajes urbanos tienen mayor flexibilidad y pueden fotografiar a cualquier hora del día, en función del sujeto. De todos modos, la primera hora de la mañana es la mejor hora del día. La posición baja del sol ofrece un brillo dorado que da un toque cálido a la piedra y al ladrillo. Además, también proporciona un agradable efecto de luz reflejada. Capturar el sol en la fotografía, entre dos edificios altos, por ejemplo, puede ser muy efectivo. A medida que el día transcurre y el sol está más alto en el cielo, las sombras del sujeto crean interesantes patrones de luces y sombras. Si tienes la oportunidad, captura una secuencia de imágenes sin alterar la posición de la cámara en distintos momentos del día. Es muy sencillo si dispones de una casa u oficina con vistas a un paisaje urbano. Haz fotografías desde el amanecer hasta que el sol se esconda. Obtendrás imágenes donde podrás apreciar los cambios de luz que se producen durante el día. Si por la noche la escena está iluminada y sigues capturando imágenes hasta tarde, conseguirás resultados espectaculares. Velocidad de obturación, diafragma e ISO Al igual que con cualquier otro tipo de fotografía, el triángulo de la exposición juega un papel muy importante en la forma en que se verá el resultado final. Al tomar fotos de paisajes urbanos, querremos que nuestras fotos estén tan enfocadas como sea posible, lo más limpias posible y con una profundidad de campo tan grande como sea posible. Las fotos enfocadas se puede lograr mediante el uso de velocidades de obturación lo suficientemente rápidas para evitar cualquier movimiento de la cámara que pudiera ocurrir. Si no podemos ajustar una velocidad de obturación rápida, consideremos entonces el uso de un trípode. Para obtener imágenes limpias, y limpio quiero decir desprovisto de ruido y grano, debemos seleccionar el valor más bajo ISO posible. Finalmente, una gran profundidad de campo se puede lograr mediante el uso de pequeñas aberturas y longitudes focales cortas. Busca la originalidad, huye de los tópicos Una buena manera de lograr instantáneas originales de ciudades muy conocidas y fotografiadas es husmear por rincones menos conocidos, por esas calles menos típicas. Aprovechemos para olvidarnos del centro histórico o de las zonas más populares y exploremos otros barrios, suburbios e intentemos encontrar también ahí paisajes y motivos recurrentes. Ayudémonos de un mapa, tracemos varias rutas y no nos olvidemos de abrir bien los ojos. No se trata de ir disparando a todo. Mejor observar detenidamente, con paciencia y desestimando los lugares complicados de sacarles partido. Asimismo, no nos olvidemos de jugar con las perspectivas, con los contrastes y con la composición. Aprovechemos para tomar más fotos verticales y también intentemos cambiar el punto de vista. La idea es potenciar la originalidad, jugar con los recursos y así descubrir más posibilidades. Y también debemos tener en cuenta si decidimos incluir o no a las personas. Pensemos antes si su aparición es relevante, si aporta interés a nuestro motivo o simplemente están ahí y quizás no nos ayuden en la composición. Si realmente sólo distraen, mejor que los obviemos (busquemos otro momento más tranquilo o seamos pacientes hasta que no tengamos a nadie, aunque dependerá del lugar). En conclusión, como se puede comprobar no hemos tratado el apartado técnico, porque en el fondo podemos lograr buenas imágenes con cualquier cámara. Los parámetros a tener en cuenta o el objetivo con el que disparar siempre dependerán de nuestro equipo y de lo que queramos conseguir. Pero nunca debería ser un impedimento para desarrollar la fotografía en general y los paisajes urbanos en particular. Espero que estos sencillos consejos os sirvan para animaros a tomar fotografías de paisajes urbanos. Que no por ser un campo tan amplio o tan habitual deja de tener atractivo fotográfico. Diferentes vistas La fotografía urbana consiste en crear imágenes impactantes. Busca contrastes: las zonas iluminadas o sombrías se pueden convertir en imágenes abstractas así como la mezcla de edificios modernos y antiguos en un mismo marco. También encontrarás patrones creados por el hombre, como las superficies de ladrillo o adoquín o los conjuntos de ventanas y balcones. Al estar rodeados de tantos grandes edificios, una cámara con ángulo bajo puede ofrecernos imágenes muy interesantes al mostrarnos la escena desde una nueva perspectiva. A veces, quedarse de pie y apuntar con la cámara hacia arriba es lo único que hay que hacer para sacar el máximo partido a una escena. Arrodillarnos mientras apuntamos con la cámara hacia arriba o bien colocar la cámara en el suelo o cerca de él puede crear imágenes con una perspectiva más exagerada. Estos resultados son más fáciles de conseguir con una pantalla LCD (en modo de Visión en Directo con una cámara EOS). Borrar a la gente A no ser que te levantes muy temprano por la mañana, la gente que se cruce en la escena puede estropear algunas fotografías. Podrías resolver este problema con un filtro de densidad neutra (ND). Estos filtros reducen la cantidad de luz que atraviesa la lente y hace que el tiempo de exposición aumente para compensar. Con exposiciones de 20 o 30 segundos, cualquier persona que se mueva no estará en un lugar fijo el tiempo necesario para formar una imagen y el resultado será una escena que parece estar desierta. Para obtener este tipo de resultados necesitas un filtro de densidad extremadamente neutra –una densidad de 3 está bien, ya que proporciona una reducción de la intensidad de la luz de 10 pasos. Esto significa que en lugar de disparar a 1/30 de segundo, puedes ampliar la exposición a 32 segundos. Te hará falta un trípode resistente para evitar cualquier movimiento durante esos tiempos de exposición tan prolongados. No obstante, el uso de trípodes está prohibido en las zonas más concurridas de algunas ciudades, así que infórmate antes de viajar. Imágenes monocromas Los paisajes urbanos se prestan a la fotografía en blanco y negro, ya que la ausencia de color enfatiza las formas y contrastes. Muchas cámaras Canon también te permiten fotografiar en tonos monocromos como Sepia o Rojo intenso con “Mis Colores”. También puedes resaltar algún tono en particular con el modo de disparo Acentuación del color. Consulta el manual de instrucciones de tu cámara para obtener información más detallada. En cualquier caso, si dispones de software de manipulación de imágenes en tu equipo, como Digital Photo Professional de Canon (suministrado con todas las cámaras EOS y algunos modelos PowerShot), puedes crear efectos monocromos a partir de una imagen en color. Es decir, no tienes que elegir un único efecto en el momento de la captura. Puedes hacer la fotografía y experimentar con distintos efectos sobre una misma imagen en color original. Cuando la cámara procesa una imagen JPEG en blanco y negro, se pierden todos los datos de color. Objetivos y trípodes En el campo, las fotografías de paisajes suelen hacerse con objetivos gran angular para capturar la vista completa. En paisajes urbanos se prefiere utilizar teleobjetivos más cortos que aíslen áreas más pequeñas y conseguir mayor nivel de detalle. En el campo, las fotografías de paisajes suelen hacerse con objetivos gran angular para capturar la vista completa. En paisajes urbanos se prefiere utilizar teleobjetivos más cortos que aíslen áreas más pequeñas y conseguir mayor nivel de detalle. La mayoría de los modelos IXUS y PowerShot de Canon disponen de zoom teleobjetivo con gran angular, perfecto para la fotografía de paisajes urbanos. Utiliza todas sus funciones para que cada fotografía sea diferente. Las cámaras EOS, con objetivos como el EF 28-135 mm f/3,5-5,6 IS USM o el EF-S 18-135 mm f/3,5-5,6 IS te proporcionan la flexibilidad que necesitas para este tipo de trabajos. Un trípode mantiene la cámara firme pero si no puedes utilizarlo, el monopie es una alternativa excelente. Es un único pie extensible con una cámara colocada en la parte superior. Evita el movimiento vertical de la cámara pero deja margen para el desplazamiento lateral. Algunas cámaras digitales compactas de Canon incorporan objetivos de estabilización de imagen (IS)), como los dos modelos de cámaras EOS mencionados anteriormente. El sistema de estabilización de imagen de Canon utiliza motores giroscópicos en los objetivos para detectar el movimiento y también un elemento ‘flotante’ del objetivo que contrarresta el movimiento de la cámara, lo que garantiza la estabilidad de la imagen. También puedes reducir los efectos del movimiento de la cámara con una velocidad de obturación más rápida. Establece la cámara en modo Tv (si está disponible) y selecciona una velocidad de obturación de 1/250 segundos o 1/500 segundos. Puede que tengas que aumentar la configuración ISO a 800 o incluso a 1600 para lograr estas velocidades de obturación a algunos niveles de luz. Las configuraciones ISO superiores pueden producir niveles de "ruido" mayores, pero este efecto granulado con frecuencia queda bien en las fotografías de paisajes urbanos.