Ciscut
Usuario (Irlanda)

La primavera es la estación mágica del año, pues comienzan a nacer y a crecer las maravillas de la naturaleza. Así cuando llega, uno se alegra de que las lluvias del invierno se hayan marchado y de que el sol brille más en prados y montes, los pájaros que habían emigrado han vuelto y se escuchan sobre las ramas de los árboles que empiezan a florecer: actividades que nos llenan de felicidad. Hablar de la primavera significa referirse a vivos colores, por la abundancia de flores multicolores. El origen de la primavera se remonta a la mitología de la cultura griega. Desde los tiempos más remotos, el hombre se ha visto en la necesidad de explicar lo que no puede entender del mundo circundante, creando especies míticas desde la salida y la puesta del sol, los fenómenos atmosféricos, el crecimiento de las plantas, el nacimiento, la muerte. A continuación, veremos cómo surgen las cuatro estaciones descritas por Homero en el siglo VII AC. Cuenta Homero que hubo un tiempo en el sureste de Europa reinaba la eterna primavera. La autora de dicha maravilla era la diosa de la fecundidad de los campos: Démeter (la madre tierra) conserva la hierba siempre verde y espesa, y no deja que las flores se marchiten. Tampoco existía el invierno, la tierra yerma ni el hambre. Démeter se convirtió en la cuarta esposa de Zeus (padre de todos los dioses, dueño y señor del cielo), del matrimonio nació Core (doncella), que luego recibe el nombre de Perséfone, una doncella de gran hermosura. Su madre sentía un gran amor por ella. Una vez la joven salió al campo repleto de flores, pero el destino le jugaría una mala pasada, pues un día Hades (dios del infierno) pasó por donde ella jugaba, la raptó, y se la llevó al mundo que él gobernaba

Bueno compañeros taringueros, les comparto en este post una recopilación de orígenes de palabras interesantes que seguro varios no conocen. Espero les sea interesante. Asesino: El término ‘asesino’ proviene del árabe ‘ḥaššāšīn’ cuyo curioso significado quiere decir ‘adicto al cáñamo indio/hachís’. Bajo este nombre se conoció entre los siglos VIII y XIV a los miembros de una secta militar chiita (los nizaríes) que apareció en el Medio Oriente en plena época de las Cruzadas. Según recogen múltiples crónicas, los nizaríes eran adictos al hachís (de ahí que se les aplicase el sobrenombre de ḥaššāšīn) pero sobre todo pasaron a la historia por llevar a cabo una actividad en la que su fin era acabar con la vida de reyes, miembros religiosos, militares y políticos de la época. El término comenzó a popularizarse como sinónimo del acto de quitar la vida a alguien, pero específicamente a personajes importantes e ilustres. A pesar de que hoy en día las palabras asesino, asesinar y asesinato se aplican a aquel que comete un crimen por el que quita la vida a alguien, sin importar la relevancia de la víctima. Absurdo: del latín “Ab” (de) y el adjetivo “surdus” (sordo). Expresión que antes se usaba para designar los sonidos desagradables al oído. Hoy se emplea para calificar todo aquello contrario a la razón, disparatado o irracional. Adefesio: En España, un seminarista recién ordenado de subdiácono se disponía a cantar la primera epístola. La catedral estaba colmada de gente; más de un centenar de alumnos del seminario interpretaba en el coro la misa pontifical. El momento era imponente. El subdiácono estaba tan nervioso que no veía las letras del leccionario. Llegó por fin el momento, aturdido y confuso, abrió el libro de las lecciones y con voz trémula y entrecortada empezó a cantar: “lectio epistolae beati pauli ad…ephesios”. La epístola en esta ocasión no estaba dirigida a los efesios sino a los corintios. El subdiácono había dicho el primer ad-efesios. La equivocación fue comentada y celebrada no solo por los compañeros de estudios sino que salió de la catedral y de los claustros del seminario, se extendió por la ciudad. Hoy adefesio significa desatino, despropósito, disparate. Alfabeto: Al principio fue difícil encontrar un título para una lista de letras que representara los sonidos. Los griegos resolvieron el problema dando a este catálogo el nombre de las dos primeras letras representantes de los dos primeros sonidos griegos: “alpha” y “beta” = alfabeto. Posteriormente, imitando a los helénicos, se inventó en castellano la palabra a-be-ce-da-rio. Alias: “por otro nombre”. A un abogado se le ocurrió echar mano de la frase latina “alias dictus”, que traducida al castellano quiere decir “también llamado”. Como a los colegas del profesional del derecho les pareció que era un vocablo útil a la hora de referirse a un criminal que usa varios nombres para despistar a la justicia, continuaron utilizando la expresión, suprimiendo el “dictus”. Posteriormente la palabra alias pasó de los estrados judiciales al lenguaje del pueblo, como sinónimo de “apodo”. Amarillismo: La llamada “prensa amarilla” o “amarillismo” nació en 1893, cuando Joseph Pulitzer, propietario del New York World comenzó la publicación de un semanario The Sunday World con la portada en amarillo. El periódico utilizando grandes titulares se ocupada de detalles de los hechos sensacionalistas y de los chismes. Los adversarios de Pulitzer dieron al The Sunday World en epíteto de Yellow Journal y desde entonces la locución “prensa amarilla o amarillismo” ha quedado para denominar las publicaciones que desarrollan la crónica roja. Averno: Del griego “a” (sin) y “omis” (pájaro) = sin pájaros. Vocablo con que los poetas designan el infierno. Luego se aplicó a los sitios tenebrosos, oscuros, que con su aspecto tétrico ponen en el ánimo miedo y terror. Bigote: De antaño, los hombres se han dejado crecer y han cultivado el pelo que nace sobre el labio superior. Los caballeros flamencos que componían la comitiva de Carlos V, además de hacerse notorios por el mostacho, se hicieron célebres por la interjección bey-gott, que corresponde a la nuestra “vive Dios”. Y como casi siempre la acción de retorcerse el pelo del labio superior era inseparable de la expresión bey-gott, bautizaron el adorno peludo masculino con el nombre de bigote, corrupción del alemán, bey-gott. Brindis: Los alemanes, cuando toman a la salud de alguna persona, suelen decir bring di’s, o sea, “te ofrezco esto”, de estas palabras proviene nuestro brindis. Broma. Del griego βρῶμα ‘teredón’ y este de βιβρώσκειν ‘carcomer’, significaba en 1599 ‘cosa pesada’ y unos años más tarde usaron esta palabra Quevedo y Tirso en el sentido de ‘hombre pesado’, que sigue vivo hoy en América en la variante ‘contrariedad, molestia más o menos desagradable y dañosa’. El origen de estos significados se encuentra en el teredón o broma, un molusco que atacaba a los barcos haciéndolos muy pesados, tal como se lee en la cuarta acepción que todavía recoge el diccionario académico: «Molusco lamelibranquio marino de aspecto vermiforme, con sifones desmesuradamente largos y concha muy pequeña, que deja descubierta la mayor parte del cuerpo. Las valvas de la concha, funcionando como mandíbulas, perforan las maderas sumergidas, practican en ellas galerías que el propio animal reviste de una materia calcárea segregada por el manto, y causan así graves daños en las construcciones navales». Ya en 1726, en su Diccionario de Autoridades, la Academia registraba así la frase es una broma: «Phrase con que metaphoricamente se dá à entender, no solo el que es pesado y molesto en su trato y conversacion, sino otra cualquiera cosa, que excéde notablemente de lo que le corresponde». En consecuencia, habrá que estar de acuerdo con Corominas cuando dice: «Resulta claro, pues, que broma inicialmente sólo fue lo que hoy llamamos broma pesada (…) la pesadez de los buques atacados por la broma es un hecho, pues el agua se introducía en las galerías abiertas por el animalito y hacía el buque pesado y tardo en la navegación». El caso es que, a finales del s. XVIII broma tomó el significado de ‘algazara, chanza’ y, ya en el segundo cuarto del s. XIX, el de ‘bulla, diversión’, que ha llegado hasta nosotros. Bufón: En la Italia renacentista, después de la representación de una pieza teatral o en los entreactos salían a escena algunos actores con los carrillos henchidos de aire, recibiendo después bofetones de sus camaradas. La actitud, gestos y sobre todo el bufido producido al expeler el viento de la boca, excitaba en gran manera la risa de los espectadores. En italiano, carrillo se dice “buffa” y por hinchar los carrillos “buffare” de donde se derivó el nombre bufón. Después se extendió al que se proponía hacer reír, aunque fuera con otro recurso distinto del inflar los carrillos. Cadáver: Se dice que los romanos inscribían esta frase en los sepulcros: “care data vermibus” que literalmente significa carne dada a gusanos. Café: Cuando el musulmán Alí Ben dio a probar a sus amigos de la Meca un maravilloso licor, fue interrogado por el nombre de la bebida. “no sé cómo se llamará, la he traído de Kaffa, donde fue descubierta de casualidad su gran virtud estimulante”, al decir Kaffa nunca pensó Ali Ben que la bebida llevaría más adelante el nombre de esta región. Candidato: En el lenguaje político se llama candidato aquél que aspira desempeñar algún cargo público o que es presentado a los electores como digno de ser elegido para ocupar un puesto oficial. En Roma, se llamaban candidatos porque los tales iban vestidos de una túnica blanca o cándida para distinguirse entre la muchedumbre y como signo de su integridad moral y la honorabilidad con que desempeñaría su cometido. El aspirante, vestido de esa forma, iba y venía por las calles y plazas recogiendo votos entre los ciudadanos. Cobarde: Del francés couard, y este del francés anticuado coart, derivado de coe ‘cola’, porque el animal cobarde vuelve o esconde la cola cuando huye. Cornudo: El emperador de Bizancio, Andrónico I, de vida licenciosa, adquirió la costumbre de elegir sus amantes entre las esposas de sus cortesanos, recompensando a éstos con una porción de tierra, dotada de vivienda, apta para las actividades cinegéticas. Como demostración de dominio, al beneficiario se le exigía poner en la puerta de la casa las astas de un ciervo. El transeúnte sabía entonces lo que estaba sucediendo en el lecho nupcial del cortesano. Así pues, en adelante, al propietario de la residencia donde se exhibían los cuernos del ciervo se le llamó cornudo, el que tiene cuernos puestos por su compañera. Cretino: Que significa imbécil, viene de la palabra cristiano. Algunos filólogos afirman que estas dos palabras tienen el mismo origen porque el verdadero cristiano, teológicamente hablando, al recibir la gracia por el bautismo, queda convertido, por la inocencia, en un auténtico cretino, en un idiota para las pompas y vanidades del mundo. A los pobres de espíritu, apocados o estúpidos los llamaban “poveri cretiens” (pobres cristianos) y después solo cretinos. Cursi: Esta palabra tiene origen semi-jergal. Para el año 1836 vivía en Cadiz, un sastre de escasos recursos económicos apellidado Sicur. El sastre gaditano tenía media docena de hijas. Desde el momento en que las chicas entraron en edad de merecer, no pararon de emperifollarse y acicalarse a fin de robar los suspiros de los mancebos del pueblo y las envidias de las vecinas. No había sarao al que no acudieran las Sicur ni fiesta ni paseo a los que no asistieran luciendo sus trajes policromos que habían costado no pocos desvelos al humilde sastre, quien las complacía en todos sus caprichos. Pero de tanto alambicar formas, modales y vestidos, las Sicur cayeron en el ridículo. Entre los que frecuentaron los salones más aristocráticos, se destacaba un grupo de jóvenes estudiantes de buen humor que habían hecho pacto de burlarse hasta de sus propias sombras. Fueron estos jóvenes los primeros en advertir que las señoritas Sicur no eran sino monas vestidas de seda, surgidas del pobre taller de un modesto sastre, que querían pasar por estrellas en los salones: vestían con lujo, pero con ridícula afectación, presumían de finas, sin serlo y de ricas sin tener solvencia económica. Los jóvenes estudiantes, aventajados discípulos en la Escuela de las picardías, adoptaron un lenguaje que consistía en alterar el orden de las sílabas de un vocablo. En lugar de mesa, decían same, en vez de cama decían maca. Un bello día en que el grupo de estudiantes se divertía en una de las plazas de la ciudad, hablando la consabida jerga, pasaron unas muchachas ataviadas tan ridículamente como las Sicur. Entonces uno de ellos dijo a sus compañeros, usando la jerigonza “miren, ahí van otras cursis”. La palabra cayó tan en gracia a los contertulios que rompiendo el círculo de la camarilla estudiantil, se extendió como reguero de pólvora por toda Cádiz y luego por España entera. Desde entonces se aplica la expresión “cursi” a toda persona que presume de fina y elegante sin serlo. Finura y elegancia que no se consigue a pesar de los esfuerzos para lograrlo. Dinosaurio: Palabra compuesta con las voces griegas δεινός ‘terrible’ y σαῦρος ‘lagarto’. Judía: ‘alubia’. Para el DRAE quizá provenga de judío. Para Corominas no hay duda, aunque «no está clara la explicación semántica: quizá porque al cocerlas salen en seguida del agua (a diferencia de los garbanzos, que permanecen en el fondo), tal como el judío no se deja de bautizar; o bien la denominación se aplicó primeramente a un tipo de habichuela caracterizado con alguna mancha de color, o por su color general amarillo, tal como los judíos debían llevar distintivos semejantes en la Edad Media; a no ser que se trate de una comparación de la forma cornuda de las vainas con el paño en forma de cuernos que los provenzales obligaba a llevar a los judíos medievales. Pepe: En los conventos, durante la lectura de las Sagradas Escrituras al referirse a San José, decían siempre 'Pater Putatibus' y por simplificar 'P.P.'. Así nació el llamar 'Pepe' a los José. OK: Durante la guerra de secesión, cuando regresaban las tropas a sus cuarteles sin tener ninguna baja, ponían en una gran pizarra '0 Killed' (cero muertos). De ahí proviene la expresión 'O.K.' para decir que todo esta bien. ¡Espero el post les haya sido de su agrado! No se olviden de comentar.

ADVERTENCIA: Este post es informativo, los insultos que encontraras en el siguiente listado, no son impuesto con el animo de ofender a nadie, su mera existencia en este post es para informar de sus orígines a la comunidad taringuera. Hola compañeros taringueros, les traigo una nueva recopilación de etimología, en esta ocasión haciendo énfasis en algo muy conocido. Los Insultos. Espero el post sea de su agrado y sobre todo de utilidad para la mayoría. ¡Empecemos Cara%#! Andate al carajo Resulta que en un barco del 1600, la parte mas alta, es decir, el pico del mástil donde se sube un chabón a mirar con el telescopio, se llama carajo y es un lugar que al estar muy elevado, si el barco se mueve un poquito ahí se mueve el triple por lo que producía mucho mareo. Entonces cuando algún marino se portaba mal o no hacia alguna tarea o simplemente tenia mala suerte, el capitán le decia: Andate al carajo, y ese era como el peor castigo. Hijo de Puta Según el lingüista José Antonio Millán, la ambivalencia de "hijo de puta" como ofensa y como encomiástico data ya de la literatura del Siglo de Oro, basándose en la definición de Gonzalo Correas, quien en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales definía Hi de puta como una expresión que se empleaba "encareciendo o alabando en bien o en mal".11 Ya en 1553 Juan de Valdés en su Diálogo de la lengua aclaraba el uso en la época de 'hi' por 'hijo', asociando 'hi de puta' con 'hijo de puta'.12 En efecto, en una de las obras cumbre de la literatura en castellano, Don Quijote de la Mancha, del siglo XVII, se emplea, en castellano antiguo la expresión hi de puta en algunos pasajes, en uno de los cuales Sancho Panza alude a esta dicotomía: -¡Oh hi de puta, bellaco, y cómo es católico! -¿Véis ahí -dijo el del Bosque en oyendo el hi de puta de Sancho- como habéis alabado este vino llamándole hi de puta? -Digo -respondió Sancho- que confieso que no es deshonra llamar hijo de puta a nadie, cuando cae debajo del entendimiento de alabarle. Pero, dígame, señor, por el siglo de lo que más quiere: ¿este vino es de Ciudad Real?13 En 1734, en el Diccionario de la lengua castellana en que se explica el verdadero sentido de las voces, se destacaba el sentido peyorativo del término, definido como: "El que no es procreado de legítimo matrimonio".14 Estas apariciones de la expresión en el Quijote son estudiadas por Guillermo Sheridan, quien en su obra Paralelos y meridianos realiza una reflexión sobre el tema,15 concluyendo que "hijo de puta" es un insulto de varias bandas: se insulta al adversario por ser hijo de puta, pero, por metonimia, se insulta a la madre [por puta] y al padre [por permitir ser puta a su mujer] (...) es además un insulto gerundial, pues el hijo de puta lo fue al nacer, sigue siéndolo en el presente y lo será aún en el futuro (...) Un hijo de puta lo es a perpetuidad. Estupido La estupidez merecería figurar entre las virtudes humanas; pero he aquí que, como tantas otras, alguien la colocó en la lista de los defectos, y ahí se quedó. Viene del latín stúpeo, stupere, stúpui, que significa sentir estupor, quedar maravillado. Fueron los mismos romanos los que asignaron valor despectivo a esta palabra, porque fueron ellos los que consideraron que no era bueno, en general, dar ocasión a los que nos rodean de conocer nuestros sentimientos. Maricón Maricón es un adjetivo y sustantivo habitualmente de carácter peyorativo, originalmente aumentativo de Marica (a su vez diminutivo de María). Marica se usa como insulto grosero con los significados de hombre homosexual; hombre afeminado (que no significa homosexual, son términos relacionados pero no iguales), además de hombre de poco ánimo y esfuerzo.1 En España el uso de ciertos términos con carácter peyorativo pueden dejan de tener ese carácter según el contexto en el que se use. Es el caso de su uso en el lenguaje coloquial entre personas con gran confianza entre ellas en el que esos términos pueden ser un halago referido a la habilidad o astucia con que se ha realizado algo, un ejemplo son las frases: “que maricón eres/es”, “que cabrón eres/es” o “que hijo de puta eres/es” La concha de la lora Se diferencia de "la concha de tu madre" porque ésta significa algo así "andá a cagar" o "andá a la mierda". Lo mismo corre cuando te mandan a la de tu abuela o a la de tu tía. Es decir, te mandan un poquito más lejos que la mierda (no sé muy bien adónde queda, aunque me pidieron que vaya para allá varias veces)... Ofrezco disculpas por la cantidad de palabrotas, pero sabrán entender que son necesarias para explicar el origen de la frase en cuestión. En el caso de "la concha de la lora" es necesario ir al diccionario de lunfardo. Se les decía loras a las prostitutas, obviamente en forma despectiva. Y, según cuenta la leyenda, la frase nació del ingenio de una esposa enfadada. Enojada con su marido, le negó sus partes íntimas (¡cuánta pacatería!) y le dijo: "Si querés tener sexo, andá a la concha de la lora". O sea, en casa no iba a tener satisfacción alguna sobre la catrera... Tendría que conformarse con una chica por hora. A partir de allí, su uso tomo vida propia para denotar frustración o enojo. Nada que ver con mandar a alguien de viaje a la conocida localidad de Plumas Verdes... ¿En qué provincia queda? Cabrón El término "cabrón" se usa desde tiempo inmemorial, hay distintas versiones sobre su origen, pero la más plausible viene determinada por la pasividad con que los machos cabríos asisten al uso y disfrute que los pastores hacen de sus hembras. Parece ser que el órgano sexual de la cabras guarda una gran similitud con el de la mujer, y durante las largas estancias en el monte, los pastores se desahogaban con ellas con preferencia sobre ovejas o vacas. Que estos machos asistieran impertérritos a la violación de sus hembras pero arremetieran contra cualquiera que se le antojasen sin motivo aparente devino a que la palabra "cabrón" se utilizara para mofarse de aquellos cuyas mujeres yaciesen con otros hombres sin que se percatasen o lo que es peor, aceptasen la situación a cambio de compensaciones económicas. Posteriormente también se utilizó el exabrupto para tildar a los ruines, rastreros, cobardes y traidores, un apelativo que viene a la medida para muchos de los que dicen gobernarnos. Boludo Según algunas fuentes, la palabra boludo fue un invento realizado a partir de una afirmación del general José de San Martín. “Si queremos independizarnos de España, no basta con tener nuestro propio gobierno, debemos tener nuestro propio insulto”, dijo el libertador. Dicho y hecho: la palabra escogida fue ‘boludo’, atribuida a Manuel Belgrano, quien al intentar usar una boleadora -arma arrojadiza- que le regaló un indígena se golpeó a sí mismo y dijo “mierda, quedé boleado”. Hay otras versiones, como la de la semióloga María Mensi, para quien ‘boludo’ procede de ‘bolo’, que en griego significa ‘balón’; es decir, algo que rueda y es manipulado por quien le da impulso y lo hace rodar. En su opinión, el término fue evolucionando hasta su forma actual, empleada para calificar a alguien que se deja patear como si fuera una pelota. Idiota La palabra idiota deriva del griego idio (propio), para luego conformar la palabra idiotez, que era el término por el cual los antiguos griegos llamaban a los ciudadanos que, como tales, poseían derechos, pero que no se ocupaban de la política de sus polis, osea que eran personas aisladas que ignoraban asuntos públicos, sin nada que ofrecer a los demás y obsesionados por las pequeñeces de su casa y sus intereses privados. Similar es la definición de esta palabra por parte del filósofo Fernando Savater que es la siguiente: “Idiota: Del griego idiotez, utilizado para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás.” Bastardo Las jóvenes que trabajaban en posadas en la Europa medieval solían relacionarse fugazmente con los arrieros que hacían un alto en su camino y, con frecuencia, quedaban embarazadas, tal como la Maritornes del Quijote. Estos hijos de padre desconocido se llamaron bastardos en España, derivado de bastard en francés, al parecer por bart (albarda), que aludía a ese avío de los arrieros. En efecto, la albarda era una gran almohada que formaba parte del aparejo de los caballos de carga, de modo que la palabra francesa hacía referencia a alguien que había sido concebido sobre una albarda en una relación fugaz. Puta Esta palabra, equivalente en español, gallego, catalán y portugués, se repite con ligeras variantes en otras lenguas nacionales latinas -putain en francés, puttana en italiano-, aunque no en rumano (curva). El origen considerado más probable es el bajo latín italiano putto (muchacha o muchacho), proveniente del latín clásico putus (niña o niño). En el portugués de Portugal (no en el de Brasil), puto mantiene hasta hoy el significado de 'muchacho', sin connotación sexual alguna, mientras que en muchos país hispanoamericanos esta forma masculina se aplica despectivamente a los hombres homosexuales. Otros etimólogos, como Förster, Gamillscheg y Bloch, citados por Corominas, apuntan al latín putida, femenino de putidus (hediondo), como alusión a las prostitutas sucias y malolientes. En algunos lugares de España surgió en el siglo XV la exclamación ¡pucha!, como manera rehuir el uso de una palabra considerada muy malsonante, y en algunos autores, como Lucas Fernández y Lope de Vega, aparece la expresión hi de pucha, forma mitigada del hideputa pronunciado por el Lazarillo de Tormes. Pete Fue al declinar la década del 90 cuando se difundió el sustantivo pete con el significado de ‘felación’. Sin duda mucho influyeron los medios de comunicación, que para esa época ya habían adoptado en masa un lenguaje decididamente pedestre; en especial, en lo que atañe a la sexualidad, la cual abarca un porcentaje de su producción que permite conjeturar algún tipo de obsesión. (Como hito de esta tendencia puede señalarse la popularización del término forro por parte de un actor cómico, hacia 1990) Se lo encontraba en el “Glosario Okupa”, que explicaba en internet muchas de las palabras usadas en el programa de televisión Okupas, estrenado en 2000, cuyo eje narrativo eran unos jóvenes que, como el resto de la sociedad, se atollaban en los arenales de la anomia. No había una entrada “pete”, seguramente debido al poco rigor lexicográfico del glosario, sino que aparecía en el ejemplo de dar: “Dar. Ser oportuna una situación. (¿Da para que hagas un pete?)”. Muy probablemente sea de ese mismo año (si no del anterior) la cumbia Haceme un pete, interpretada por el grupo Kalú en los programas de televisión y en los boliches de la llamada “movida tropical”, en la que se jugaba con el doble sentido habitual en este estilo musical. Ya en 2002, este sitio lo definió como ‘felación’, en la primera entrega de la serie “50 palabras que no están en los diccionarios lunfardos”. Luego consignamos petear ‘practicar sexo oral en el pene a un hombre’ y petero, ra ‘persona que habitualmente practica sexo oral a un hombre’ y ‘persona que disfruta haciéndolo o que lo hace muy bien’. Trolo La palabra "trolo" viene de trolebús, vehículos eléctricos de transporte colectivo de pasajeros que circulaban por Buenos Aires en el siglo pasado hasta la década del 60. Era característica de estos ómnibus que tenían dos frentes, ya que al depender de un tendido eléctrico aéreo no podían darse vuelta; entonces el conductor, arribado a la terminal dejaba su puesto y se dirigía al otro extremo, donde tenía comandos idénticos para regresar. Otra característica era que teniendo dos puertas el pasaje ingresaba siempre por la trasera. Por estas dos particularidades: "andar marcha atrás"; y "cargar por atrás"; es que surgió la palabra trolo para referirse despectiva o jocosamente a los varones homosexuales. Por derivación hoy también se utiliza la palabra "trola" para referirse a la mujer generosa con su cuerpo. Me Chupa un huevo (Está tómenla con humor es ficticia, la realidad es que es una palabra formada por una variante de la palabra pete "chupete", por ello no la agregue, pero como es uno de los insultos clásicos en Taringa, no debía pasar desapercibida). Frase nacida en Chernobil, luego de la tragedia nuclear. El Doctor Charles Mand Fruit, se encontraba investigando en la zona del desastre las extrañas apariciones de un ser similar a un higo, pero de proporciones considerables, al parecer mutante debido a la contaminación. Las grabaciones de la voz que obtuvo la policía quedaron en manos de la justicia. Lamentablemente, las fuerzas policiales no acudieron ante el llamado de Charles Mad Fruit, pensando que se trataba de una broma. Las ultimas palabras del Doctor fueron las siguientes: "Me chupa un Huevo". Si les gusto el post, volveré a hacer más etimologías con más categorías que resulten interesantes, saludos a todos y no se olviden de comentar.

Mediante esta ley esperan eliminar el exceso de mascotas sin hogares en su país y la falta de oportunidades para aquellas que sí nacieron en territorio americano EUA.- El gobierno de Barak Obama anunció mediante un comunicado oficial de la Casa Blanca, que a partir de este año, los animales considerados como mascotas y en especial los perros y gatos, tendrán que contar con su certificado de nacimiento dentro de los Estados Unidos, si es que quieren radicar ahí. Por medio de su Departamento de Migración, se impulsará un programa para regularizar los papeles de todos aquellos animales que ya tengan más de 10 años habitando en los Estados Unidos y se deportará a quienes no cuenten con suficientes pruebas, a menos que vivan en un hogar de ciudadanos americanos. Para el caso de perros que se encuentren en las calles, el procedimiento será el mismo y si no logran demostrar su ciudadanía, lo colocarán en alguna de las fronteras con México, puesto que Canadá aseguró que ni un solo animal se ha cruzado de su lado. Todas aquellas personas que cuenten con animales adquiridos en el exterior y que no tengan sus papeles en regla, tendrán que acudir durante los próximos 3 meses para tramitar su ciudadanía, o se considerarán también como traidores a la patria. Animales provenientes de Europa, Canadá y algunos otros países no necesitarán visa , mientras que países como México, China, Corea, Vietnam y algunos otros, tendrán procesos largos para tramitar sus documentos que les permitan la entrada.