Chirrungaso
Usuario (Argentina)

Yoo Young-Chul Yoo Young-Chul ha pasado a convertirse en el mayor asesino serial de Corea del Sur con sus recientes asesinatos cometidos en el 2003 y el 2004. No mataba para robar, violar o torturar: mataba para vengarse. Nacido en la pobreza, Yoo odió y mató primero a los ricos, pasando después a matar prostitutas tras tener una decepción amorosa. -------------------------Nacido en la pobreza Yoo Young-Chul (también conocido como “Yoo Young-Cheol”) nació un 18 de abril de 1970 en medio de una familia de clase obrera (por ende, con escasos recursos económicos), en el pueblo de Waha, dentro del condado Gochang de Corea del Sur. El nacimiento de Yoo fue algo no programado por sus padres, quienes vieron en el bebé otra carga más que se sumaba a todos los problemas con que tenían que lidiar por vivir en la pobreza. Tan grande fue ese rechazo inicial que, no muchos años después cuando vivía con su abuela, Yoo le dijo a su abuela que su madre había considerado matarlo. Yoo (arriba) nació en una familia pobre de la clase obrera y fue un hijo indeseado que hasta los seis años se crió con su abuela. Poco después del nacimiento de Yoo sus padres se separaron, por lo que Yoo fue a vivir con su abuela, criándose con ella hasta que tuvo seis años, momento en el cual Yoo se mudó a vivir con su padre en Seúl (capital de Corea del Sur). Aquello fue en parte posible ya que el padre de Yoo había regresado hace poco en condición de veterano de la Guerra de Vietnam (terminada en 1975), trayendo consigo un buen capital obtenido en su servicio militar. Dicho capital pudo haber rendido grandes frutos, pero el padre de Yoo lo invirtió malamente en especulaciones comerciales, aunque destinó otra parte del mismo para un local de cómics que había montado. Aparentemente la vida de Yoo no sería tan mala, puesto que la tienda de cómics de su padre sí tenía clientela, mas la realidad era otra: Yoo no era la única boca que alimentar en el hogar, estaban también sus dos hermanos mayores y su hermana menor, además vivían en el distrito de Mapo, una zona tan pobre que no tenía ni electricidad ni agua potable, de modo que la gente se veía obligada a sacar agua de un pozo público. Sumado a eso, la madrastra de Yoo, una mujer cruel y abusiva que golpeaba salvajemente a su hermanita menor. Los hermanos de Yoo se salvaban de los golpes porque la mujer veía algo arriesgado golpearlos, ya que estos eran mayores y podían defenderse; y en cuanto a Yoo, si éste no recibía golpes de su madrastra era porque ella le tenía cierto recelo ya que él solía mirarla con odio y desprecio, fija, largamente y sin temor alguno. A los seis años, Yoo fue a vivir con su padre, su madrastra, sus dos hermanos mayores y su pequeña hermana. Su padre tenía una tienda de cómics pero aún así el dinero era muy poco para la numerosa familia. Esta pobreza, sumada a una madrastra que maltrataba a su hermana pequeña, hicieron que Yoo terminase por huir con su hermana a casa de su madre, quien los recibió bien pero era aún más pobre y no tenía tiempo para las tareas domésticas, teniendo así Yoo que asumirlas casi por entero. Poco fue el tiempo que Yoo aguantó la vida en casa de su padre. Anteriormente ya había escapado de casa uno de los hermanos mayores de Yoo, hecho que en parte ayudó a motivarlo para que a los ocho años se escapara con su hermana menor a vivir con su madre, lo cual era fácil dado que ésta también vivía en el distrito de Mapo. Ya en casa de su madre, Yoo fue enviado a la Escuela Primaria Gongdeok, donde se comportó tranquila y educadamente, mostrándose además como un chico muy responsable y colaborador para su edad pues, al no tener mucho tiempo su madre, él asumió gran parte de las tareas domésticas. Yoo fue siempre un estudiante responsable y un chico que colaboraba en casa, pero su pobreza era tal que solía llevar a la escuela un almuerzo aún más pobre que el de los otros chicos (también pobres). Un día llevó una bola de arroz con pasta de fréjol. Dicha comida, por parecer estiércol, hizo que desde ese día los niños se le burlasen diciéndose a la hora del almuerzo: “¡Te traje mierda para el almuerzo!”. Este hecho, junto a otros, contribuyó a la frustración y al resentimiento social que la pobreza causaba en Yoo. Fue en esos días de estudiante de primaria cuando Yoo tuvo una de las experiencias tempranas que más habría de contribuir a la frustración por su pobreza y al resentimiento social que lo marcó de por vida. Puntualizando, a pesar de que en el distrito de Mapo existía mucha pobreza, en general los niños traían algo relativamente aceptable como comida. Sin embargo y debido en parte a las dificultades económicas y de tiempo que tenía su madre, un día Yoo aparece en la escuela portando como almuerzo un pegote de arroz pegajoso mezclado con masa de fríjoles (no fríjoles enteros, sino hechos una masa con apariencia de sopa espesa). Así, cuando los otros niños vieron lo que Yoo trajo para comer, pensaron inmediatamente en un pedazo de excremento y empezaron a burlarse de Yoo desde ese día, diciendo siempre y con tono burlón a la hora de la comida escolar: “¡Te traje mierda para el almuerzo!”. Hechos como estos fueron creando el Yoo que años después, estando arrestado, confesó que de niño solía ver con anhelo una casa grande (de gente adinerada) que estaba por donde él vivía, que se sentía inseguro por ser pobre y que al crecer llegó a pensar que los ricos tenían la culpa de su miseria y de la miseria de los pobres en general, llegando así a odiar profundamente a la gente adinerada. Volviendo a la vida de Yoo en casa de su madre, algo importante es que el afecto de Yoo por su padre no se había desvanecido, ya que fue principalmente a causa de su madrastra que Yoo había escapado con su hermana. Por ello, Yoo tenía la costumbre de visitar a su padre, aunque las cosas dieron un giro cuando su madrastra lo dejó, pues esto sumió a su padre en el alcoholismo y, poco después, en una muerte ocasionada por accidente de tráfico. Cuando su padre murió, el adolescente Yoo empezó (en parte para huir de su dolor) a centrarse en los estudios, convirtiéndose en uno de los mejores de la clase. Yoo amaba el Arte (música, pintura y dibujo, poesía) y tenía talento (para el manga, por ej.); pero, cuando intentó aplicar para especializar sus estudios de secundaria en el Arte, no logró el cupo y tuvo que resignarse a entrar en la secundaria técnica, aunque no pudo terminarla porque en 1988 lo detuvieron por robarle a un vecino una guitarra y una grabadora. Tras la muerte de su padre, Yoo, tratando en cierta medida de escapar de su dolor, focalizó sus energías en el estudio hasta convertirse en uno de los mejores estudiantes de la clase. En 1984 Yoo entró a la secundaria, sintiéndose desde un inicio atraído por las artes. Le gustaba leer poesía y, pese a ser daltónico (el daltonismo es un defecto genéticamente hereditario que impide distinguir bien los colores), amaba la pintura y el dibujo y no le faltaba talento (años después hallaron dibujos manga en su apartamento, hechos por él y dotados de gran calidad). Además adoraba la música, por lo que formó parte de un grupo de góspel en una iglesia y más tarde creó con sus amigos la banda musical Evergreen. Las cosas parecían así estar relativamente bien para Yoo, aunque su pobreza lo seguía marcando y una muestra de eso eran los desmayos que le daban en atletismo por la poca energía que tenía a causa de lo mal que se alimentaba. ----------------------Los primeros pasos criminales de un hombre frustrado Como estudiante de secundaria, Yoo había aplicado para hacer su especialización en artes, pero no lo consiguió y tuvo que resignarse con ingresar a una secundaria técnica en 1987. Naturalmente esto contribuyó a aumentar su frustración y sus resentimientos, lo que a su vez incrementó la determinación que le llevó a cometer el primero de sus robos cuando en 1988 robó una guitarra y una grabadora Sony de la casa de un vecino que no era pobre como él. No era un simple robo, él amaba la música y la vida le había negado la posibilidad de fomentar esa vocación a través del bachillerato técnico, de modo que muy probablemente existía en él el sentimiento de ser una víctima y por tanto la idea de no estar actuando mal del todo… Pero su pequeño crimen le costó bastante, dado que lo atraparon, lo llevaron a un centro de detención juvenil y nunca pudo terminar la secundaria técnica… En la navidad de 1991 Yoo conoció a quien sería (en 1993) su esposa: la Sra. Hwang. Pero poco duró su dicha porque, a fines de ese mes, le subieron el costo del alquiler y Yoo, indignado, entró a la oficina del propietario y le robó una cámara y 500 dólares. Por eso lo enviaron 1o meses a prisión y, cuando salió, su hijo ya había nacido. Sin escarmentar, Yoo intentó robar un auto en 1993, pasando por eso ocho meses. Luego falsificó documentos para robar en 1998, recibiendo dos años. Finalmente, en el 2000 violó a una quinceañera, recibiendo tres años y pico de condena, además del divorcio de su indignada esposa… Tiempo después, en la navidad de 1991, Yoo conoció a la Sra. Hwang, una masajista con la que habría de emprender una relación sentimental para luego terminar casándose el 23 de junio de 1993. Poco duraron los felices días iniciales de Yoo con la Sra. Hwang, ya que ese mismo diciembre de 1991 la desgracia volvió a caer sobre él cuando el propietario del lugar que alquilaba para vivir subió la renta y Yoo, desesperado y con cierto ánimo revanchista de compensar el abuso sufrido, entró a la oficina del propietario y robó una cámara y más de 500 dólares en efectivo, siendo atrapado por un guardia de seguridad y posteriormente condenado a diez meses de prisión. En la cárcel Yoo fue visitado por su madre y, entre las cosas que hablaron, Yoo contó su plan de formar un hogar y le pidió que por favor cuidara de quien sería su esposa y del hijo suyo que estaba por nacer y con el cual quería pasar mucho tiempo cuando por fin saliera de la prisión. Tras salir de la cárcel, Yoo manejó su vida relativamente bien hasta que en 1993 cayó en la tentación del robo al ver un coche solo con las llaves puestas y en modo encendido. Otra vez la Policía lo atrapó y otra vez Yoo fue a parar a la cárcel, aunque con una suave condena de apenas ocho meses. Al salir de la prisión, Yoo se metió en tratamiento psiquiátrico en el Hospital Mental Nacional del barrio Gok Joong. Su insania psicológica era evidente, pero además de lo que resultaba obvio se ha dicho que posiblemente (no se ha confirmado) Yoo tenía cierto grado de epilepsia y, casi con certeza según el autor Lee Eun-Young (quien escribió un libro sobre Yoo), un trastorno maníaco depresivo que, aunque acentuado por los estímulos negativos del entorno, parecía tener un origen genético ya que el segundo hermano de Yoo era maníaco depresivo al punto de que en 1994 se había suicidado (con 32 años) tras deprimirse y caer presa del alcohol. Hasta 1995 Yoo estuvo en tratamiento psiquiátrico, mas ese mismo año fue detenido y multado por vender pornografía ilegal, y luego, otra vez más, en el año 1998 Yoo fue pillado en sus andanzas criminales. Esta vez no era simple robo: era robo posibilitado por la falsificación de documentos que le permitían hacerse pasar por funcionario del gobierno… La condena por eso fue de dos años. Otros habrían escarmentado al pasar de condenas de ocho y diez meses a una condena de dos meses, pero ese no era el caso de Yoo. Así, en marzo del 2000 Yoo vio a una adolescente de 15 años que le resultó irresistible y, no pudiendo tenerla por las buenas, obedeció a su impulso criminal y la violó… Hasta ese momento la Sra. Hwang le había perdonado sus delitos y seguía casada (se habían casado en 1993) con él. Según dicen, esa tolerancia no era tanto un producto de la compasión sino por el típico interés económico, ya que los robos de Yoo les permitían salir de apuros económicos. Sea como sea, el punto es que la violación de la quinceañera resultó indignante para la Sra. Hwang, moviéndola así a emprender una separación que culminó en divorcio en el 2002. ------------------------La liberación de un resentido social Esta vez Yoo la estaba pasando muy mal en la cárcel, ya que además del divorcio él había sufrido porque tenía prohibidas las visitas de su querido hijo. Estaba solo y amargado. Sumado a eso, tras los barrotes Yoo había leído con gran atención un libro sobre la vida y los crímenes de Jeong Du-Young, un asesino en serie que acabó con nueve personas adineradas en la provincia de Gyeongnam durante junio de 1999 y abril del 2000. Jeong, al igual que lo haría Yoo después, había comenzado su epopeya de sangre tras ser liberado de la cárcel. La lectura de los crímenes de Jeong fue un ingrediente clave en la formación del veneno ideológico-emocional que convirtió a Yoo en un ser despiadado y brutal. En efecto, tras dicha lectura en Yoo se había fortalecido y desarrollado la idea y el sentimiento de que en la sociedad coreana los ricos eran los grandes culpables de la miseria de los pobres y por tanto de la miseria en que él había nacido y crecido. Eran explotadores, generadores de desigualdad social, acaparadores de una riqueza injustamente distribuida en virtud de su actitud de sanguijuelas. Por todo eso, para Yoo los ricos valían lo que un perro y como perros merecían morir. Mientras Yoo estaba en prisión, la amargura y el resentimiento florecieron en él. Allí leyó sobre la vida de Jeong Du-Young, un asesino sur coreano que entre junio de 1999 y abril del 2000 acabó con 9 personas adineradas. Esa lectura afirmó y desarrolló en él la idea de que los ricos tenían la culpa de la miseria de los pobres en la sociedad sur coreana: por eso el debía hacerles pagar con sangre, pero antes debía practicar con perros, de modo que, al salir de prisión (en septiembre del 2003), comenzó a matar perros callejeros. El odio ardía dentro de Yoo cuando en septiembre del 2003 las puertas de la cárcel se abrieron y él salió de nuevo al mundo aunque esta vez con la determinación de matar en la mirada. Pero, para llevar a cabo sus planes de venganza, hacía falta practicar. Él nunca había matado y carecía de la naturaleza psicópata en virtud de la cual Alexander Pichushkin arrojó súbitamente por la ventana a su primera víctima o Edmund Kemper inauguró su cadena de muertes disparándole inesperadamente a su abuela con un rifle. Tenía primero que acostumbrarse a la violencia, a la sangre y al súbito apagarse de la víctima tras el golpe letal. Para ese fin los perros resultaban perfectos. Así, Yoo empezó su entrenamiento apaleando perros callejeros, rompiéndoles las cabezas como luego, martillo en mano, haría con sus futuras víctimas humanas… ------------------------Castigando a los ricos Era una mañana —Yoo eligió la mañana porque en Corea del Sur la gente joven suele irse a trabajar de mañana, quedando por lo general solo la gente mayor en casa— del 24 de septiembre de 2003 cuandoYoo tomó el metro con destino a Apgujeong-dong, el distrito más adinerado de Seúl. Ya en las calles del barrio Sinsa (dentro Apgujeong-dong), Yoo buscó una iglesia (50,6% de los surcoreanos son cristianos) y exploró los alrededores de la misma en busca de una casa de aspecto opulento. No sería difícil encontrar una casa de ricos poco segura, ya que en Corea del Sur es común que las grandes casas de dos pisos cuenten con un recinto amurallado no muy alto (igual o un poco más alto que un hombre promedio) tras del cual yace un gran patio lleno de bonsáis, césped y otros elementos de jardinería. De ese modo, en poco tiempo Yoo encontró una casa aparentemente propicia. El 24 de septiembre del 2003, Yoo inició su campaña contra los ricos matando a martillazos en la cabeza al profesor Lee de 72 años y a su esposa de 68 años. La técnica sería la misma para sus crímenes de octubre 9, octubre 16 y noviembre 18: ir a un barrio adinerado, buscar una casa de aspecto opulento, evaluar sus riesgos desde afuera, saltar el muro sin ser visto, caminar con cautela por el jardín (todas tenían jardín grande), entrar, matar a martillazos en la cabeza a todos los que estén adentro, borrar huellas, irse… Todo esto siempre lo hacía de mañana, ya que solo los indefensos ancianos se quedaban en las casas de mañana. Yoo observó durante varios minutos la casa para asegurarse de que no era peligroso entrar. Aparentemente no habían sistemas de seguridad y sólo estaban personas de edad avanzada (y por tanto poco peligrosas). Yoo entonces trepó por la pared del lado que daba a un callejón en el que no solía pasar gente que lo viera. Cargaba guantes para evitar dejar huellas y tenía un martillo casero y un cuchillo con hoja de unos quince centímetros de largo. En el jardín no había nadie y al parecer no se percataron de su presencia una vez que hubo cruzado el muro. Avanzó con cautela, abrió la puerta principal, vio que había una pareja de ancianos en el dormitorio principal y subió a ver si había alguien en el segundo piso. Tras constatar que no había nadie arriba, Yoo bajó y entró en el dormitorio de los ancianos. Lo miraron presas del temor. No sabían si todo iba a reducirse a un asalto, pero Yoo velozmente eliminó las dudas al apuñalar en la garganta al indefenso Sr. Lee de 72 años. Lee había tenido el honor de ser profesor honorario en la Sookmyung University, y ahora tenía el infausto honor de ser la primera víctima de quien habría de convertirse en el mayor asesino serial en la historia de Corea del Sur. La anciana (68 años) esposa de Lee lanzó un grito de horror al ver lo sucedido, pero Yoo intentó calmarla diciéndole que todo estaba bien, aparentando que no tenía intención de matarla y levantando el cuerpo sangrante de su marido. Ya menos nerviosa, la esposa de Lee experimentó su último y doloroso instante de vida cuando súbitamente el martillo de Yoo le destrozó el cráneo con un golpe contundente. Yoo miró la trágica escena para asegurarse de que sus víctimas estaban muertas, cerró con llave la puerta del cuarto, tomó una toalla, limpió la sangre de sus pantalones y salió al jardín, donde recordó que había dejado el cuchillo en la habitación de los ancianos. Entonces volvió, tumbó la puerta de una patada, tomó su cuchillo, esparció la ropa del armario para confundir a la Policía y salió nerviosamente, sabiendo que en la puerta había dejado una huella que solo pudo eliminar parcialmente. No dinero ni joyas: su recompensa era la venganza. No pasó mucho tiempo antes de que el instinto asesino volviera a él un 9 de octubre de ese mismo 2003. Esta vez tomó el metro hasta Bulgwang y luego un taxi hasta Gugi Tunnel. Allí el procedimiento fue el mismo de la vez anterior: buscar una iglesia, encontrar una casa de ricos aparentemente segura cerca de la iglesia, trepar el muro de la casa sin ser visto, atravesar cuidadosamente el jardín y matar a quien toque matar una vez dentro… Yoo, que había saltado el muro tras asegurarse de que no hubiera nadie en el primer piso, no pensó que, al abrir la puerta principal de la casa, alguien lo había escuchado. Así, inquieta por ver quién había llegado, la abuela Kang de 85 años salió del baño y fue a recibir a la inesperada visita. Junto a la puerta se encontró con Yoo, quien salvajemente le propinó unos tres o cuatro golpes en el cráneo. La pobre anciana se desplomó con la cabeza vuelta un amasijo de sangre y huesos rotos. Entretanto, la señora Lee (la ama de casa) de 60 años había bajado pero no tuvo tiempo de hacer nada porque Yoo le dio dos patadas en el estómago. Viéndola doblada del dolor, Yoo le preguntó si había más gente en casa y la señora dijo que su esposo y su hijo estaban arriba, recibiendo como premio a su colaboración una lluvia de martillazos… Martillo en mano, Yoo subió al segundo piso y rápidamente le salió al paso el Sr. Yoo Go de 35 años, hijo de la Sra. Lee. Al ver al Sr. Yoo Go, el asesino lo obligó a arrodillarse y después le hizo añicos la cabeza con nueve martillazos. Faltaba solamente el esposo de la Sra. Lee y Yoo lo buscó pero no logró encontrarlo. El tiempo corría y el riesgo de ser pillado aumentaba, de modo que Yoo disfrazó de robo la escena del crimen, limpió las huellas que había dejado y salió de la casa. Apenas una semana después, el 16 de octubre Yoo fue a dar una oscura visita al muy adinerado barrio Samsung del distrito Gangnam. Nuevamente el proceso fue el mismo de las veces anteriores, empezando por hallar una iglesia y terminando por escalar el muro de una casa lujosa aparentemente segura. En el jardín, Yoo pudo ver que alguien se aproximaba: era la Sra. Yoo de 69 años, esposa del millonario dueño de la casa. Ella había salido a ver el correo y Yoo se había escondido, apareciéndosele por atrás cuando volvía a entrar. Amenazándola con su cuchillo, Yoo le preguntó si había alguien en casa y la señora dijo que no. Aprovechando la oportunidad, el asesino arrastró a la Sra. Yoo hasta el baño y allí le martilló la cabeza… Después desperdigó objetos en el dormitorio de la víctima, limpió huellas, se quitó la sangre y se fue de la casa, nuevamente sin llamar la atención. Para su siguiente crimen Yoo esperó hasta el 18 de noviembre. Eran aproximadamente las once de la mañana cuando Yoo se dirigió a Hyehwa-dong. Allí siguió el mismo proceso de siempre, con la diferencia de que esta vez había una pequeña estación de policías en un callejón cercano a la casa que tenía pensado asaltar. Mientras avanzaba cautelosamente por el jardín, Yoo escuchó el llanto de un bebé e interpretó que al menos debía haber dos personas en la casa. Se aproximó, abrió la puerta principal y no vio a nadie, subió al segundo piso y tampoco vio a nadie. De pronto, mientras bajaba las escaleras Yoo escuchó la voz de la ama de llaves, la Sra. Bae de 53 años. Con tono de inquietud y disgusto, la Sra. Bae le preguntó quién era y Yoo, en vez de responder, la amenazó con su cuchillo y le obligó a encaminarse al dormitorio principal. Dentro del dormitorio y acostado en su cama estaba el dueño de la casa, el Sr. Kim de 87 años. La Sra. Bae, con el bebé en brazos, miró aterrada como Yoo destrozaba el cráneo del Sr. Kim. Tras matar al anciano, Yoo le arrebató el bebé a la ama de llaves, puso al bebé en un sofá de la habitación, lo cubrió con una sábana y luego la asesinó a martillazos. Al bebé no le hizo daño alguno pues, si bien en su afán de justicia vengadora había cometido crímenes aborrecibles y crueles contra ancianos indefensos, la crueldad de Yoo nunca elegía presas no vinculadas a su rencor. Después de salir de la habitación, Yoo hurgó un rato en la casa y encontró una caja fuerte que le resultó tentadora, por lo que usó un palo de golf y unas tijeras para abrirla, cortándose en el intento y derramando su sangre de forma tal que aquello le despertó el temor a ser atrapado por su ADN. Nervioso y olvidándose del bebé que había dejado en el sofá, Yoo tomó una abrigo negro, se lo puso, le prendió fuego a la habitación para que no lo pudiesen capturar rastreando su ADN y luego salió. Ya afuera y a la distancia, Yoo observó la casa por aproximadamente media hora, intentando y no pudiendo ver las llamas del incendio en el que el bebé se calcinó. Se habría quedado un poco más, pero una mujer que parecía ser de la familia entró y Yoo escapó nerviosamente de la escena del crimen, olvidando que había dejado algunas huellas y que una cámara de seguridad lo había filmado por detrás (por suerte para él). -------------------------Inactividad temporal y cambio de planes Tras el episodio en casa del Sr. Kim, Yoo decidió descansar de su sangrienta campaña y se forjó un I.D. (documento de identificación) falso de policía. Tras el crimen del 18 de noviembre, Yoo dejó de asesinar por cierto tiempo en el cual, mediante una I.D. falsa (arriba) de policía, se dedicó a extorsionar a proxenetas y a prostitutas (la prostitución era ilegal) para cubrir con eso sus gastos. Con ese I.D., Yoo recorrió las diversas zonas rojas (zonas con clubs nocturnos, discotecas y otros tipos de antros) de Seúl buscando proxenetas y prostitutas a quienes extorsionar, cosa que le era posible ya que en Corea del Sur la prostitución es ilegal, aunque muy abundante… Logró así conseguir el equivalente a unos 4.000 dólares, los cuales depositó en una cuenta y ya con eso pudo alquilar tranquilamente un apartamento que le costaba 450 dólares al mes. Allí, y esto se sabe porque el apartamento fue revisado mucho después tras su captura, Yoo tenía una computadora en la que veía frecuentemente pornografía y dvds de películas que compraba, tales como Public Enemy, Very Bad Things y Normal Life. También, cerca de su cama Yoo tenía una especie de mini biblioteca en la que estaban: un álbum con recortes periodísticos sobre juguetes que tenía pensado comprarle a su hijo; anuncios de pistolas; listas de cantantes pop con sus canciones; notas sobre coches, computadoras y equipos musicales; un álbum de arte lleno de retratos y desnudos femeninos que mostraban su talento para el manga; y un cuaderno de su hijo lleno de dibujos hechos con lápices de colores. Por otra parte se veían abundantes tarjetas de sexo a domicilio. Estaban por casi todas partes: en cajones, en el suelo, en estantes, etc. La mayoría de la gente desechaba esas tarjetas (en las que se veía una foto erótica de la chica y un número para llamar) pero Yoo las coleccionaba porque era un asiduo consumidor del sexo pagado. En aquel entonces la gente del barrio consideraba a Yoo como un buen tipo, e igualmente los policías de la pequeña estación que estaba cerca (apenas a cincuenta pasos de su apartamento) no sospechaban nada de él y lo veían con buenos ojos. Con el dinero de sus extorsiones, Yoo consiguió un departamento (arriba, foto de su cuarto tomada tras su captura) al que solía llevar prostitutas, tales como la Sra. Kim, a la cual conoció en diciembre, emprendiendo una relación sentimental que terminó cuando ésta rechazó su oferta de matrimonio tras averiguar sobre sus crímenes. Aquello hizo que Yoo llegue a odiar más a las prostitutas que a los ricos, por lo que en el 2004 éstas serían sus nuevos blancos. En noviembre de ese mismo año (2003), llamando a los servicios de sexo Yoo conoció a la Sra. Kim, con quien estableció una relación sentimental y terminó haciendo una propuesta de matrimonio. Yoo no se lo esperaba pero, muy poco antes de la propuesta, la Sra. Kim había averiguado sobre su pasado criminal y consecuentemente rechazó la propuesta matrimonial. El rechazo de la Sra. Kim fue el inicio de una nueva pasión en Yoo: el odio por las “prostitutas”. Tan enojado se sentía por el rechazo que incluso pensó en matar a su ex esposa, pero no lo hizo para evitar el sufrimiento de su hijo. Poco después de su fracaso sentimental, en enero del 2004 Yoo fue detenido por un pequeño robo en un sauna, pero todo lo que le hicieron fue llevarlo a la comisaría de Sodaemun, donde los negligentes policías ni siquiera se tomaron la molestia de revisar sus antecedentes penales, liberándolo en poco tiempo tras darle sus respectivas amonestaciones. -------------------------Las primeras prostitutas asesinadas Tras el rechazo de la Sra. Kim, el odio predominante en Yoo dejó de ser el odio a los ricos y pasó a ser el odio hacia las mujeres que trabajaban en el comercio sexual y, al igual que la Sra. Kim, eran jóvenes y atractivas. Si la chica era fea o vieja no servía: tenía que ser joven y algo atractiva, tenía que representar a la Sra. Kim en cierta forma y medida. Ese tipo de mujer pasaría a ser el modelo de víctima de ahora en adelante. Los ricos ya habían sufrido bastante, ahora debían pagar las rameras. Eran abundantes las nuevas víctimas potenciales de Yoo, ya que Seúl era y es una ciudad en que, según revelan las investigaciones, el colectivo de las mujeres que venden sexo no está únicamente conformado por las profesionales permanentes sino por quienes ocasionalmente se venden, pudiendo estar en esa categoría estudiantes de secundaria que están ahorrando para comprar el último modelo de celular, amas de casa que quieren pagar rápido la matrícula escolar del hijo o la tarjeta de crédito, etc… Yoo solo tendría que llamarlas y ellas irían donde él, buscando dinero y encontrando una muerte terrible… Fue así que, el 6 de febrero del 2004, Yoo salió de su casa a las siete de la noche, tomó un taxi y se dirigió hasta el barrio Imoon-dong, abundante en mujeres que ofrecían su “mercadería” bajo el amparo de la noche. Caminando en el barrio Imoon-dong, Yoo vio al otro lado de la calle a una mujer de formas atractivas vestida de manera provocativa y, al ver que la mujer permanecía parada, pensó que era una prostituta. Entonces Yoo cruzó la amplia calle de cuatro carriles hasta llegar al restaurante cerca del cual estaba parada la mujer, en un callejón. El 6 de febrero del 2004, Yoo salió de su casa a las 7 pm, tomó un taxi y se dirigió hasta el barrio Imoon-dong, abundante en mujeres que ofrecían su mercadería. Allí vio, al otro lado de una ancha calle, a una mujer parada que atrajo su atención por lo provocativo de sus ropas y porque estaba parada como si fuera una prostituta. Él entonces se acercó, sacó su I.D. falso e intentó exigirle que vaya a un bar con él, pero ella tomó una actitud arrogante ychilló: “¡Tú no eres un policía, loco bastardo!”. Furioso, Yoo la persiguió y le dio cinco puñaladas en el pecho, escapando sin ser visto. Ya al otro lado, Yoo se acercó a la mujer (Sra. Jeon, de 25 años) y le preguntó a dónde iba. “Voy de compras”, respondió la mujer mientras el granizo descendía en aquella noche helada. Pese a la respuesta, Yoo siguió pensando que la mujer era una prostituta y le mostró su I.D. falso de policía, exigiéndole que le acompañe a un bar. La suspicaz mujer reaccionó entonces de una forma algo impetuosa y despreciativa: “¡Tú no eres un policía, loco bastardo!”, chilló ella. Instantáneamente la ira afloró en la cara de Yoo y la mujer, dándose cuenta, corrió antes de que Yoo la atacara, pero él fue más rápido que ella y la alcanzó antes de que entrara al restaurante. Le dio cinco rápidas puñaladas en el pecho y escapó de la escena del crimen. Poca gente caminaba por la calle en aquellos momentos y los conductores de los autos estaban inmersos en su mundo. Nuevamente Yoo escapaba, impunemente entre la indiferencia y el despiste de los ciudadanos. El crimen visceral de aquel 6 de febrero había sido magnífico, pero peligroso y poco inteligente. Yoo tuvo suerte de no ser atrapado tras dar rienda suelta a su ira, pero no podía volver a permitirse un asesinato de ese estilo. Por eso, el 5 de marzo llamó a un servicio de sexo para que le enviaran una chica a su apartamento. En poco tiempo la chica estuvo allí, y todo fue normal, hasta que Yoo le dio un martillazo letal e inesperado en la cabeza. La chica se desplomó sobre el suelo haciendo un charco de sangre, y Yoo, imperturbable, fue por su sierra y empezó a cortarla hasta dividirla en dieciocho partes… Después metió las partes en fundas y llevó las fundas hasta una pequeña montaña detrás de la Universidad de Seogang. Allí enterró el cadáver. -------------------------Vengándose de un estafador Yoo nunca asesinaba sin deseo de venganza, y este caso no fue la excepción. Sucedió así que Yoo solía comprar viagra para sus sesiones de sexo pagado, pero esta vez quiso probar suerte e intentó ahorrar dinero, yendo así al mercado Goblin de Hwanghak-dong, un lugar con unas 500 tiendas y numerosos vendedores ambulantes. Vendían casi todo tipo de cosas en ese mercado lleno de precios baratos, y la viagra no podía faltar: el problema es que a veces era viagra falsa, y a Yoo le tocó la mala suerte de caer en la trampa del Sr. Ahn. Así, llegada la noche Yoo constató con frustración y coraje que la viagra no funcionaba en el momento necesario; por ende no solo se había arruinado la diversión sino que el dinero se había perdido, tanto en el puesto comercial del Sr. Ahn como en el pago por un servicio sexual que no pudo disfrutar durante todo el tiempo acordado. Yoo estaba realmente enfadado y le iba a hacer pagar al Sr. Ahn: no ya con monedas y billetes, sino con sangre. Yoo solía comprar viagra para divertirse largo tiempo, pero cierto día el Sr. Ahn lo estafó y le vendió viagras falsas. Furioso, Yoo esperó hasta la noche del 13 de abril (del 2004), se presentó con su I.D. falsa de policía e intentó extorsionarlo. Ahn se resistió, pero Yoo lo dominó, lo esposó, lo metió en su propia furgoneta (la de la víctima), lo llevó a un estacionamiento subterráneo y lo mató a martillazos. Sin embargo Yoo esperó un tiempo y, recién la noche del 13 de abril, se apareció de nuevo ante el Sr. Ahn, mostrándole su falso I.D. de policía, amenazándolo e intentando obtener un soborno para no sancionarlo por estafa. Ahn dudó de la I.D. de Yoo y dijo que, antes de aceptar, tenía que ir a la estación policial más cercana para confirmar que la I.D. era real. Enfadado, Yoo lo confrontó, lo esposó y lo metió en su propia furgoneta (la de la víctima), conduciendo hasta su casa, donde se bajó y colocó el martillo, el cuchillo y los guantes en una bolsa. Después fue a un estacionamiento subterráneo que estaba cerca, mató a Ahn dentro de la furgoneta, caminó hasta su casa para lavarse las manos y cambiar el cuchillo, regresó al estacionamiento, limpió la sangre con un trapo que trajo y a la una de la madrugada condujo hasta Wolmi Island, un puerto turístico a 25 kilómetros de Seúl. Una vez allí, estacionó la furgoneta en una gasolinera abandonada que estaba cerca de la playa, le cortó las manos a Ahn con una sierra, las metió en una bolsa plástica, arrojó la bolsa en las rocas que estaban junto al muelle de la playa, roció la furgoneta con gasolina, se alejó, le prendió fuego y la miró arder en medio de la madrugada. Después de matar a Ahn, Yoo condujo la furgoneta de su víctima hasta un puerto turístico a 25 km de Seúl. Allí, a la una de la madrugada, Yoo estacionó la furgoneta en una gasolinera abandonada que estaba junto a la playa, sacó su sierra, cortó las manos de Ahn, las metió en una funda, arrojó la funda a las rocas que rodeaban el muelle, roció la furgoneta con gasolina, se alejó, le prendió fuego y la vio arder en medio de la oscuridad y el sonido de las olas. Pasado un rato vinieron los bomberos, y Yoo escapó en un taxi. Por un rato disfrutó de las llamas que se alzaban en la oscuridad sobre las ruinas del estafador Ahn y de su furgoneta; pero, pasados algunos minutos, el sonido relajante de las olas dejó de ser el único y los bomberos aparecieron, por lo que Yoo tuvo que dejar discretamente la escena y escaparse en un taxi. -------------------------El sangriento récord de Yoo Young-Cheol El asesinato del 5 de marzo había salido a la perfección, constituyéndose por ello en el modelo que Yoo seguiría para su campaña en contra de las prostitutas. De ese modo, en el año 2004 y entre principios de abril y mediados de julio, Yoo cometió los siguientes crímenes en su apartamento de Mapo (en Seúl): Abril, fecha desconocida: Una escort (chica de compañía, prostituta a domicilio), cuya identidad no pudo ser esclarecida, fue asesinada a martillazos en la cabeza, decapitada, descuartizada y posteriormente enterrada en un sitio cercano al templo Bongwon en Seodaemun-gu. Mayo, fecha desconocida: Escort de 25 años, asesinada a martillazos, decapitada, descuartizada y enterrada en un sitio cercano al templo Bongwon en Seodaemun-gu. Junio 1: Escort de 35 años, asesinada a martillazos, decapitada, descuartizada y enterrada en un sitio cercano al templo Bongwon en Seodaemun-gu. Junio, a inicios de mes: Escort de edad no esclarecida, asesinada a martillazos, decapitada, descuartizada y enterrada en un sitio cercano al templo Bongwon en Seodaemun-gu. Junio 9: Escort de 26 años, asesinada a martillazos, decapitada, descuartizada y enterrada en un sitio cercano al templo Bongwon en Seodaemun-gu. Junio 18: Escort de 27 años, asesinada a martillazos, decapitada, descuartizada y enterrada en un sitio cercano al templo Bongwon en Seodaemun-gu. Junio 25: Escort de 28 años, asesinada a martillazos, decapitada, descuartizada y enterrada en un sitio cercano al templo Bongwon en Seodaemun-gu. Julio 1: Escort de 26 años, asesinada a martillazos, decapitada, descuartizada y enterrada en un sitio cercano al templo Bongwon en Seodaemun-gu. Julio 9: Escort de 24 años, asesinada a martillazos, decapitada, descuartizada y enterrada en un sitio cercano al templo Bongwon en Seodaemun-gu. Julio 13: Escort de 27 años, asesinada a martillazos, decapitada, descuartizada y enterrada en un sitio cercano al templo Bongwon en Seodaemun-gu. Entre abril y julio del 2004, Yoo asesinó a 10 prostitutas en su apartamento de Mapo (en Seúl): a cada una la llamó para que fuese a su casa, le pidió ducharse antes de empezar, le molió la cabeza a martillazos después de que saliera de la ducha, la decapitó, la cortó en varios pedazos, le robó el teléfono, y enterró los pedazos en una ladera llena de vegetación en las afueras de la ciudad… Como se ve, el método seguido por el asesino fue exactamente el mismo en todos los casos. Ahora, un detalle importante es que, según confesó Yoo tras su captura, él no tuvo sexo con ninguna de sus víctimas por temor a ser identificado a través del ADN. Además, el asesino contó que, una vez que las chicas llegaban a su apartamento, él les pedía que tomen un baño para así preparar el martillo y golpearlas en la cabeza cuando saliesen. Foto del martillo que realmente usó Yoo. Un martillo compacto, de cabeza grande, color sangre: El Martillo Rojo de Yoo Young Chul La única pertenencía que tomaba de las chicas era el teléfono móvil, para de esa forma evitar usar su número en futuras llamadas. Sumado a eso, Yoo les quitaba la piel de los dedos para impedir que las identifiquen. En cuanto al proceso de enterramiento, él sepultaba todos los cuerpos descuartizados en una ladera llena de vegetación cerca del templo Bongwon, un templo en la periferia de la urbe. Los huecos eran siempre poco profundos y los puntos de enterramiento solían estar marcados para evitar poner más de un cuerpo en el mismo sitio. Yoo llevaba las fundas con trozos de cadáver en una maleta a sus espaldas, y por cada víctima necesitaba efectuar dos viajes, terminando recién en torno a las cuatro de la madrugada. -------------------------Se corre el rumor del asesino suelto Corea del Sur ya era un país fuertemente metido en el mundo cibernético para cuando Yoo cometió sus asesinatos. Fue por eso que los rumores sobre sus crímenes se esparcieron como un virus en los foros de internet, a lo cual se sumó la atención de la Prensa y la salida de un documental sobre los crímenes que estaban teniendo lugar. En ese contexto, a principios de julio del 2004 y en medio de las producciones periodísticas que surgían en relación a las mujeres asesinadas, el 9 de julio el reportero Bae No-pil publicó un artículo muy premonitorio e influyente en el Joong Ang Daily: Homicidios de Seúl: ¿asesino serial en el trabajo? Había entonces empezado a generarse un temor generalizado de la población hacia el misterioso asesino de mujeres. Ese temor hacía que muchas mujeres lleguen a casa antes de lo habitual y que suban las ventas de pistolas de gas, armas y sprays de pimienta. A inicios de julio del 2004, el rumor sobre el asesino suelto había alcanzado un enorme grado de desarrollo, al cual habían contribuido los foros de internet, los medios de comunicación, y la película Memories of Murder, una película del año 2003 y cuyo argumento se inspiraba en el caso real de un asesino (que nunca fue atrapado) sur coreano que acabó con 10 mujeres entre octubre de 1986 y abril de 1991. Por su parte, la Policía decía que le faltaban evidencias y testigos para encontrar al asesino, alimentando con esto el temor de la población. Por último, algo que contribuyó a la obsesión popular por el asesino fue el antecedente de que el año anterior se había estrenado la película Memories of Murder, basada en una serie de diez asesinatos reales que tuvieron lugar en Corea del Sur durante octubre de 1986 y abril de 1991. Tal era el caso que el asesino susodicho nunca fue encontrado y que además mató solamente mujeres. En el film, aunque no en la realidad, el misterioso asesino elegía siempre mujeres de rojo que mataba en noches lluviosas: así, esta fue la causa del mito popular del “Asesino de la Noche Lluviosa” y de la superstición de que las mujeres debían evitar la ropa roja, al menos por las noches… -------------------------La captura El jueves 15 de julio, Yoo fue arrestado por golpear a una prostituta en un motel del sureño barrio Yeoksam de Seúl. Los policías en ese momento no sabían que tenían al asesino serial en sus manos, y Yoo fue más astuto que ellos y fingió una pierna herida y ataques epilépticos para apelar a la compasión de los policías, quienes en un momento del interrogatorio se descuidaron, cosa que fue aprovechada por Yoo para escapar, pese a que estaba esposado. Tras huir, Yoo se apareció en casa de su madre. Estaba deprimido, acabado, desmoralizado. Dijo por ello su madre sobre aquel día: ‹‹Me encontré con mi hijo un 15 de julio. Él solo dijo: “¡Quiero morir! ¡Quiero morir!”. Yo no era capaz de decir nada. Lloré.›› Entretanto, esa misma noche los proxenetas locales sabían que algo estaba pasando, por lo que aunaron fuerzas y, con la ayuda del oficial Yang Pil-ju, planearon tenderle una trampa. Aquello fue posible gracias a que Yoo había tenido el descuido de llamar a más de una víctima con el mismo número de celular, de modo que los proxenetas, que solían revisar los horarios en que sus trabajadoras entraban y salían con los clientes, pudieron notar que un número de celular determinado figuraba como el número del cliente que contactó con ciertas chicas justo antes de que éstas desapareciesen. La madrugada del viernes 16 de julio, Yoo fue capturado después de que varios proxenetas coordinarán un plan con la Policía. Entre otras cosas, el plan incluía enviarle una prostituta vieja y fea para que pida una joven y bonita y, en su espera por la nueva chica, de tiempo para desplegar ciertas maniobras. Ya en la estación de Policía, Yoo fue sometido a un interrogatorio y confesó sus atroces crímenes. Yoo debió haber permanecido quieto después de escapar de la Policía, pero tuvo la torpeza y la impulsividad de planear un crimen la madrugada del viernes 16 de julio. Ocurrió entonces que, intencionalmente, el proxeneta de la agencia contactada le mandó una mujer vieja y poco atractiva, sabiendo que Yoo la rechazaría y pediría una chica joven y de buen aspecto, tal y como en efecto sucedió entre la una y las dos de la madrugada. Fue justo en ese largo intervalo de tiempo (el proxeneta le dijo a Yoo que debía esperar cierto tiempo para que llegue la chica pedida) que los proxenetas contactaron con el oficial Yang y coordinaron todo con la Policía. Así, a eso de las cuatro de la madrugada, policías y proxenetas se pusieron alertas cuando el celular de la chica que serviría de cebo sonó y Yoo, desde el otro lado de la línea, le solicitó que se metiera por un callejón y que siguiese tales y cuales desvíos, dando con ello a notar que existía algo extraño en la ubicación programada para el encuentro. Momentos después interceptaron a Yoo en un callejón oscuro y lo condujeron a la comisaría, donde Yoo confesó todas sus horrendas proezas… -------------------------Un asesino implacable y rencoroso Después de que todo se supo y los cuerpos se desenterraron, la forense Bak Hwe-gyeong confesó sentirse desconcertada ante la maldad que se evidenciaba en los cráneos destrozados y los cuerpos desmembrados de las víctimas. Para ella, los asesinatos de Yoo mostraban no solamente ira y rabia sino odio y locura. “¿Cómo puede un ser humano ser tan malvado?”, fueron sus palabras. Según un experto en Psicología Criminal que lo entrevistó, Yoo era un sujeto antisocial que desconfiaba de las convenciones sociales y mostraba poco remordimiento por sus crímenes, llegando incluso a decirle que habría matado a 100 mujeres más. Hay en la medicina popular de Corea la creencia de que el hígado es símbolo de valentía y vigor, y Yoo no desconocía esa creencia. Fue por eso que, cuando se le preguntó por qué devoró los hígados de cuatro de sus víctimas (según confesiones del asesino), él respondió con frialdad: “Eso hizo refrescar mi mente y mi cuerpo”. Habían muchas cámaras periodísticas cuando Yoo (a la izquierda en la foto superior) estaba indicando dónde cavar para desenterrar los cadáveres que había puesto en cierta zona con vegetación; y entonces, frente a los reporteros y las cámaras de televisión, Yoo hizo una pausa, miró a una de las cámaras y sentenció lapidariamente: “Las mujeres no deben ser putas, y los ricos deberían saber lo que han hecho”. Para acabar, existe una historia que ilustra a la perfección el resentimiento que carcomía a Yoo. A saber, cuentan que habían muchas cámaras periodísticas cuando Yoo estaba indicando dónde cavar para desenterrar los cadáveres que había puesto en aquella zona llena de arbustos, maleza y trozos de madera mohosa y agusanada dejados por inundaciones pasadas; y entonces, frente a los reporteros y las cámaras de televisión, Yoo hizo una pausa inesperada, miró a una de las cámaras y sentenció lapidariamente: “Las mujeres no deben ser putas, y los ricos deberían saber lo que han hecho”. ------------------------Un juicio poco regular En apenas diez días la Policía finalizó las investigaciones necesarias para entregar el caso a los fiscales, por lo que el lunes 26 de julio del 2004 Yoo fue transferido a la oficina del fiscal. Mientras Yoo se dirigía a su destino, una masa enorme de curiosos, reporteros y fotógrafos pululaba en torno a él. El 26 de julio del 2004 se inició el juicio de Yoo. No fue un juicio normal pues estuvo lleno de irregularidades y eventos chocantes como cuando, a comienzos del proceso y mientras el asesino subía escoltado por unas gradas de cemento, la Sra. Jeong (51 años, madre de una víctima) gritó: “¡La investigación falsa e incompetente de la Policía mató a mi hija. Si lo hubieran arrestado antes, mi hija no habría muerto!”. Tras eso y con paraguas en mano, fue corriendo hacia el asesino, pero uno de los policías escoltas le dio una patada (arriba la foto) lateral, haciéndola rodar por las escaleras de cemento… Su juicio no fue un juicio cualquiera pues, además de recibir una enorme atención por parte de la Prensa y la sociedad coreana, presentó ciertos hechos llamativos y poco regulares. Cabe así, tomando en cuenta lo anterior y lo sustancial del juicio, destacar en orden cronológico los siguientes sucesos: 1- A inicios del proceso y mientras el asesino subía escoltado por unas gradas de cemento, la Sra. Jeong (51 años, madre de una víctima) gritó: “¡La investigación falsa e incompetente de la Policía mató a mi hija. Si lo hubieran arrestado antes, mi hija no habría muerto!”. Tras eso y con un paraguas en mano, fue corriendo hacia el asesino pero uno de los policías escoltas le dio una patada lateral en el pecho, haciéndola rodar por las escaleras de cemento… Afortunadamente las cámaras captaron lo sucedido y el evento se pasó por televisión, causando una indignación nacional tan grande que al día siguiente la Policía ofreció disculpas públicamente. Pero, aún después de las disculpas, un policía hizo la paranoica afirmación de que la Sra. Jeong había sido contratada por Japan’s Fuji TV para descubrir el rostro del asesino quitándole la máscara. Ante esta declaración, un miembro de Japan’s Fuji TV río públicamente. 2- El 29 de julio, Yoo se declaró en huelga de hambre y se negó a hablar, cosa que resultaba pésima para la fiscalía. 3- El 6 de septiembre Yoo apareció por primera vez ante el tribunal y, pese a que había dicho que no hablaría, admitió su culpabilidad, describió la forma en que desmembró a las víctimas y dijo que había matado a dos personas más aparte de las que le imputaban. 4- El 20 de septiembre Yoo fue traído nuevamente al Tribunal de Distrito de Seúl. Allí, cuando el tribunal estaba a punto de levantar la sesión, Yoo saltó por encima de la barandilla dirigiéndose hacia los jueces y gritando que él no iba a asistir a la próxima audiencia. Los jueces se levantaron con rapidez de sus sillas para no ser alcanzados, y Yoo, justo cuando alcanzó las mesas, resbaló y fue inmovilizado por veinte guardias, esposado y sacado de la sala. 5- El lunes 4 de octubre a la medianoche, Yoo intentó ahorcarse en su celda con un cable eléctrico que sacó de un ventilador de pared, pero los guardias lo detuvieron antes de que consiguiese matarse. 6- El 25 de octubre, cuando Yoo entraba en la sala del tribunal una persona del público lo insultó. Enfurecido, Yoo se abalanzó sobre su ofensor pero diez guardias forcejearon con él y lo dominaron, dejando como únicas secuelas un tribunal sacudido y dos sillas de madera rotas. Tras la escena de descontrol, Yoo fue obligado a firmar una declaración escrita en la que se comprometía a no volver a causar agitaciones en el juicio, posteriormente lo sacaron de la sala por un rato y, cuando volvió, Yoo miró a los familiares de las víctimas y dijo: “Eran mujeres anormales. Ellas merecían ser capturadas.” -------------------------La sentencia final a pena de muerte para Yoo Young-Chul fue pedida por la fiscalía el 29 de noviembre del 2004. Tras oír su sentencia, en vez de gritar como Chikatilo o Ted Bundy, esta vez Yoo no se dejó llevar por la cólera sino que, con reflexiva actitud, profirió unas palabras que la sociedad sur coreana y el mundo no deberían olvidar: “Mis acciones no pueden justificarse. Si viviésemos en una sociedad donde las personas como yo pudiesen vivir una buena vida, no habría otro Yoo Young-Chul. Estoy agradecido por la solicitud de pena de muerte de los fiscales. Estaré arrepentido de lo que he hecho hasta que muera.” El 29 de noviembre del 2004 se confirmó la pena capital para Yoo. Él, tras oír su sentencia, dijo algo que Sur Corea y el mundo deberían recordar: “Mis acciones no pueden justificarse. Si viviésemos en una sociedad donde las personas como yo pudiesen vivir una buena vida, no habría otro Yoo Young-Chul”. Actualmente él está en el corredor de la muerte, esperando su final junto a otros 60 convictos. El 9 de junio el veredicto final del Tribunal Supremo ratificó la pena de muerte. Días más tarde, el Ministerio de Justicia envió a la Asamblea Nacional una carta oficial en que se criticaba a los movimientos legislativos que exigían la derogación de la pena de muerte. Entre otras cosas, en esa carta la pena de muerte era justificada a través de palabras que aludían indirectamente a Yoo: ‹‹Si los asesinos brutales no son condenados a la pena capital, se estaría yendo contra el sentimiento público de justicia y el rencor de las víctimas, y sus sentimientos de venganza personal aumentarían.›› Actualmente Yoo Young-Chul está en el corredor de la muerte, esperando su final junto a otros 60 convictos. Se le imputaron 20 asesinatos aunque él mismo confesó que hubo más muertes.

Gary Ridgway – El Asesino de Río Verde Gary Ridgway tenía como plan el asesinar a todas las mujeres posibles que él considerase prostitutas. Durante casi 20 años burló a la Policía y consiguió matar 49 mujeres, hasta que finalmente fue incriminado gracias a una prueba de ADN… ------------------------Primeros años Gary Ridgway nació un 18 de febrero de 1949 en la ciudad de Salt Lake, Utah. Sus padres fueron María Rita Steinman y Thomas Newton Ridgway, mientras que Gregory León y Edward Thomas fueron sus hermanos. Como muchos asesinos seriales, Gary se orinaba de niño. Esta costumbre la tuvo hasta los trece años y su madre, que solía menospreciarlo y avergonzarlo en público, lo bañaba inmediatamente cada vez que Gary se orinaba. Gary tenía una madre dominante que lo maltrataba y humillaba en público, pero que a la vez se vestía de forma provocativa, por lo que despertaba en Gary una mezcla de ira y deseo sexual. Según Gary, su madre se vestía como una “prostituta”, por lo que después éstas se la recordaban… Otra característica típica de los asesinos seriales la vemos en la crueldad hacia los animales, tendencia ésta que de niño llevó a Gary a sofocar a un gato por el puro placer de verlo sufrir… Sin embargo, en relación a sus tendencias asesinas, el punto que más relevancia tuvo dentro de sus primeros años fue el insano vínculo que Gary tenía con su madre, hacia la cual guardaba sentimientos de ira pero también de atracción sexual. Fue su madre quien en parte lo acostumbró a la violencia, ya que era una mujer dominante y temperamental que le gritaba a su esposo y que hasta llegó a romperle un plato en la cabeza delante de Gary; y fue, igualmente ella, quien desató problemas sexuales en Gary al tener un comportamiento incoherente que por un lado la hacía ser una mujer religiosa mientras que, por otro, la impulsaba a vestirse de forma muy provocativa, semejante a la de las prostitutas por las que después Gary, al igual que con su madre, experimentaría atracción sexual y a la vez ira y desprecio. Por otra parte la vida académica de Gary no fue muy buena, pues su rendimiento siempre fue pobre y tuvo que repetir un año dos veces. Fundamentalmente aquella situación se debía a su dislexia y a su coeficiente intelectual de 82 (lo normal es 100). En cuanto a su forma de ser en aquel entonces, algunos de sus ex-compañeros de colegio lo describieron como alguien agradable pero fácil de olvidar. Sorprende así que, a sus 16 años, Gary haya cometido algo tan atroz como llevarse a un niño de seis años al bosque para apuñalarlo en las costillas y luego, según contó años más tarde la víctima, alejarse riendo tras decir: “Siempre me he preguntado cómo sería matar a alguien” -------------------------Las mujeres en la vida de Gary Después de graduarse de la escuela secundaria, Gary entró a la Marina y se casó con quien fue su novia de colegio: Claudia Barrows. Fue en ese entonces, durante su periodo de servicio en las Fuerzas Armadas, cuando Gary empezó a pasar mucho tiempo con prostitutas y adquirió gonorrea y verrugas genitales por no usar preservativo en las relaciones Fue a su entrada en la Marina cuando Gary empezó a volverse adicto a las prostitutas y contrajo gonorrea, por la cual culpó a las prostitutas, incrementando así el odio previo que les tenía en tanto que le recordaban a su madre. Como suele darse en las mentes criminales, Gary no se vio a sí mismo como el responsable y creyó que las prostitutas tenían la culpa, incrementando así el desprecio que ya tenía por ellas debido al odio que su padre les tenía y al hecho de que su madre se vestía como una de ellas… También fue en ese mismo periodo cuando Gary fue enviado a Vietnam y, ante su ausencia, su joven esposa de 19 años no soportó la soledad y empezó a salir con otros hombres, causando con esto que el matrimonio terminara en menos de dos años. Durante su segundo matrimonio Ridgway, pese a la gonorrea que había contraído antes, siguió frecuentando a las prostitutas. Es en este punto donde sale a relucir el papel clave de las conductas aprendidas pues, incoherentemente al igual que su madre, Ridgway acompañaba una conducta lasciva (frecuentación de prostitutas) con un gran fervor religioso, puesto que en ésta etapa de su vida él se volvió un fanático miembro de la Iglesia Pentecostal: lloraba después de los sermones en la iglesia, insistía constantemente a su esposa Marcía el seguimiento puntual de los preceptos que el pastor pregonaba, leía la Biblia en voz alta en casa y en el trabajo y hasta tocaba las puertas de extraños para convertirlos a la fe… A la vez que seguía frecuentando prostitutas, durante su segundo matrimonio Gary se volvió un fanático religioso que leía la Biblia en voz alta en casa y en el trabajo, lloraba en los sermones, exigía a su esposa cumplir todo lo que el pastor decía e iba de puerta en puerta predicando su fe… Cuenta Marcia que la madre de Ridgway era la típica suegra intervencionista, sobreprotectora e idealizadora de su hijo: intentaba controlar los gastos y tomar decisiones de qué comprar y qué no, elegía la ropa para Gary y la acusaba de no cuidar bien al pequeño Mathew, hijo de ella y Gary. Sexualmente, según reveló Marcia (y las otras esposas que tuvo Gary), Ridgway se mostraba como un ser insaciable que le pedía sexo varias veces (hasta unas seis) al día y que en ciertas ocasiones deseaba tener sexo en lugares públicos (cine, parques, etc…). Gary tuvo tres matrimonios pero solo estuvo largo tiempo (hasta su arresto) con Judith (arriba), única esposa que aceptó a la entrometida madre de Gary. Ella, al igual que sus otras esposas, contó que Gary pedía sexo hasta 6 veces por día… Al igual que pasó con Claudia, los celos de Ridgway terminaron poniendo de su parte en el divorcio. Así, tras una cirugía que a fines de los años 70 Marta se hizo por problemas de sobrepeso, ella empezó a ponerse delgada y a transformarse en una mujer atractiva que captaba las miradas de los hombres y, con esto, hacía sentir celos a su inseguro marido, quien cada vez se mostraba más conflictivo hasta el punto de que casi la ahorca en una pelea… Tras su divorcio, Ridgway comenzó a salir con varias mujeres que conoció gracias a Parents Without Partners. En medio de esas citas fue que encontró a Judith Mawson en 1985. Judith lo vio como un hombre con estabilidad laboral (Gary llevaba 15 años pintando camiones), como alguien amable, responsable y estructurado. Ella encontraría en él la pareja perfecta, él la amaría y ambos estarían juntos hasta que el lado oscuro de Ridgway se hiciese público y sus crímenes lo pusiesen en la prisión… En efecto, antes de casarse Ridgway se tomó la molestia de remodelar la casa, incluyendo una nueva alfombra. Judith, más tradicionalista que Marcia, no se molestó sino que quedó encantada con la madre de Gary. No la veía como una suegra metiche o como un estorbo sino como una suegra preocupada que quería ayudar y, en algunos casos, aconsejar. Por todo esto las cosas marcharon bien por años, ya que Gary fue muy hábil a la hora de no levantar sospecha alguna en Judith sobre su sangriento hobby. -------------------------El perfil del asesino En líneas generales, el método de Gary consistía en contratar a una prostituta, subirla al carro, mostrarle la foto de su hijo para que la prostituta crea que estaba ante una persona buena e incapaz de matar, tener sexo con la prostituta y luego matarla con estrangulamiento. Generalmente mataba a las víctimas en su casa, pero a veces también en el carro o incluso en un lugar apartado como el bosque: si las mataba en casa, tenía sexo con ellas en casa; si las mataba en el carro, tenía sexo con ellas en el carro y, si las mataba en el bosque o en algún otro lugar, era que la chica había aceptado tener sexo en el bosque o el lugar elegido por Gary. Matando en casa: Gary mató a muchas de sus víctimas en su propia casa. Según dijo, una de sus estratagemas era llevar a la prostituta contratada al cuarto de su hijo Mathew, antes de lo cual ya le había mostrado la imagen de aquel para dar la impresión de ser un hombre tierno y nada peligroso. Entonces, en palabras del propio asesino, al ver el cuarto del hijo la prostituta se diría: “Hey, este chico tiene un hijo. Él no va a lastimar a nadie. Su nombre está escrito en la puerta, el cuarto está vacío y tiene su litera allí, con los juguetes en el suelo”. Según se supo por informantes y por el propio Ridgway, él usualmente negociaba con la chica el llamado “mitad y mitad”, cosa que en realidad consistía en sexo oral seguido de penetración. Así mismo Ridgway deseaba que la chica estuviera con tan poca ropa como le fuera posible (que no se deje medias ni nada) y siempre le solicitaba usar el baño antes de iniciar el intercambio sexual pues, en su retorcida mente, sabía por experiencia que las víctimas por estrangulación tienden a manifestar episodios de incontinencia: “Yo no quería que se cagaran en la cama, esa era la principal razón”, dijo Gary a un policía. A muchas de sus víctimas Gary las mató en su propia casa. Allí le mostraba a la prostituta (sus víctimas eran prostitutas) la foto de su hijo para que ésta se confiara, luego le pedía una postura en la que él pudiese penetrarla por detrás y, finalmente, cuando él acaba y la chica se volteaba, Gary la estrangulaba, usualmente después de forcejear. Según dijo, nunca disparó o usó otro método porque estrangular era más personal y satisfactorio y él era muy bueno en eso… Previamente al acto sexual, Gary le decía a la chica que él solo podía llegar al orgasmo si la penetraba por detrás (no necesariamente de forma anal), si ella le daba la espalda. Entonces la chica se ponía en la postura del perrito y él se ponía atrás de ella y comenzaba hasta llegar al clímax, tras lo cual la chica levantaba la cabeza y entonces, generalmente en este momento, él procedía a estrangularla. A veces, y esto no solo lo hizo cuando mató en su casa, Ridgway empleaba una salida ingeniosa ante las chicas que se ponían difíciles en la etapa del forcejeo, etapa que siempre venía cuando él iniciaba el intento por ahorcarlas pues, a diferencia del gigantesco Edmund Kemper, Ridgway no era ningún portento de fuerza física. A saber, lo que Ridgway hacía era decirle a la chica, en medio del forcejeo, que si ella dejaba de pelear él le perdonaría la vida y la dejaría ir. Muchas ingenuas aceptaron y murieron con más rapidez, pues Ridgway dijo que se volvían más fáciles de matar cuando dejaban de forcejear. Resulta penoso, en medio de este tipo de situaciones, el que algunas víctimas, según contó el asesino, intuían que él las iba a matar y, sintiéndose indefensas, le rogaban para que no las matase a través de frases como: “¡no me mates!”, “soy muy joven para morir”, “tengo una familia a la cual cuido”, “tengo una hija en casa” o “yo no quiero morir”, entre otras. Sin embargo Gary nunca tenía piedad y las estrangulaba, método que elegía siempre debido a que era más “personal” y “gratificante” que disparar o algún otro, además que no valía la pena experimentar pues, en sus propias palabras: “Ahorcar era lo que hacía, y era bastante bueno en eso” Un asesino precavido: Para empezar, Ridgway casi nunca les pagaba a las chicas antes de que se trepasen a su camión. Además, muchas veces les exigía a las prostitutas que, a modo de garantía, le mostrasen su vagina o sus pechos, cosa ésta que hacía porque estaba convencido de que las policías encubiertas no iban a aceptar tal solicitud. Entonces, y solo cuando se aseguraba de que todo estaba bien, Gary continuaba con las siguientes etapas previas al asesinato. Una vez cometido el asesinato, Ridgway tomaba el cadáver de su víctima y, generalmente de noche, conducía en su camión hasta llegar a lugares apartados. Allí, rápidamente sacaba el cadáver y lo ponía fuera de la carretera, después se trepaba al camión y lo parqueaba lo suficientemente lejos como para que, si se aproximaba algún policía, el cadáver no fuera descubierto. Posteriormente miraba que nadie lo estuviese viendo y caminaba a través de los bosques que rodeaban la carretera (y no a través de la carretera) hasta donde previamente había dejado el cadáver. Una vez en ese punto, miraba nuevamente que nadie lo viera, tomaba el cadáver, se metía con el cadáver en el bosque y lo depositaba lejos de la carretera. Particular importancia tenía la disposición geográfica que los cadáveres debían guardar a fin de disminuir la probabilidad de caer en manos de la Policía; en relación a esto Gary dijo lo siguiente cuando estaba en el juicio: “Otra parte de mi plan fue el lugar donde coloqué los cuerpos. Les quité la ropa y objetos personales para no dejar evidencia de quiénes eran y así resultaría más difícil su identificación. Puse la mayor parte de los cuerpos en grupos, como si fueran ‘racimos’. Gary era un asesino precavido que no hablaba a nadie de sus crímenes, disponía a los cadáveres en grupos y dejaba señales para no volver a los mismos sitios y ser pillado, usaba guantes, eliminaba pistas (ropa, objetos de la víctima) reales y dejaba pistas falsas para confundir. Hice esto porque deseé no perder de vista a todas las mujeres que maté. Tuve el gusto de hacer un gran racimo alrededor del condado. Utilicé generalmente una señal para recordar a un ‘racimo’ (grupo de mujeres). Mi intención fue crear racimos nuevos para no volver a los anteriores y ser pillado.” En cuanto al cadáver, Ridgway sabía que a veces podía ser solo un cadáver aparente y que la víctima podía estar todavía viva, por lo cual en muchos casos ataba las piernas de la víctima con ligaduras y vigilaba desde su espejo retrovisor por si se presentaba signo alguno de movimiento en el cuerpo de la víctima. Si de algo se cuidaba mucho Gary era de dejar evidencias. “Bueno. En cierta forma yo me sentía un tanto orgulloso de no ser descubierto haciendo…cosas como remover las ropas. No dejar nada…ninguna huella digital, usar guantes…No presumir acerca de eso. No hablar de eso.”, dijo el asesino luego de su detención. Incluso era tal su prudencia que, cuando la víctima lo había rasguñado en medio del forcejeo, Gary le cortaba las uñas antes de ir a dejar su cuerpo al bosque, de modo que, si la Policía encontraba el cadáver, no pudiese hallar restos de su piel. Otras veces colocaba evidencias falsas como colas de cigarrillos o goma de mascar, siendo que él nunca fumó ni fue adepto a los chicles. El ejemplo perfecto de estas estrategias encaminadas a sembrar la confusión fue cuando Gary tomó la licencia de conducir de una víctima y la dejo en el Sea-Tac Airport para dar la idea de que la víctima se había ido de la localidad. Gary el necrófilo: Al comienzo Gary negaba ser necrófilo, aunque posteriormente fue admitiendo su tendencia de forma gradual. Primero confesó que solía eyacular inmediatamente después de acabar con la víctima mediante el estrangulamiento, luego admitió que muchas veces había regresado para tener sexo con el cadáver. Inclusive contó que, en unos pocos casos, los cadáveres con los que fornicó habían empezado a agusanarse… Tener sexo con chicas muertas era genial para Gary porque representaba “sexo gratis”. Y es que, si bien recuperaba el dinero que pagaba a las prostitutas una vez que las mataba, cuando estaban muertas él podía usarlas cuantas veces quisiera sin que se le intente cobrar un solo dólar… Tan fuerte era a veces su deseo necrófilo que, cierta vez, Gary estaba con su hijo en el camión cuando, aprovechando que su hijo dormía y que pasaban cerca de donde él había dejado un cuerpo recientemente, Gary estacionó el camión, se adentró en el bosque unos treinta pies y fornicó con el cadáver de la víctima. Tener sexo con chicas muertas era genial para Gary porque, según le confesó a un psiquiatra, representaba “sexo gratis”. Y es que, si bien Gary recuperaba el dinero que pagaba a las prostitutas una vez que las mataba, cuando estaban muertas él podía usarlas cuantas veces quisiera sin que se le intente cobrar un solo dólar… Era así más fácil volver y hacerlo con una muerta que tener que invertir energía, gas, tiempo y esfuerzo en una nueva víctima. No obstante las muertas, aparte del corto tiempo de utilidad que tenían debido a la descomposición, presentaban el inconveniente de no ser muy estimulantes, razón por la cual Gary, pese a su apetito sexual insaciable, a veces tenía tantos problemas de desempeño que, viendo que no podía lograr la erección, abandonaba el cadáver y se iba frustrado. Por último, indagando un poco en lo que ocasionaba esta tendencia necrófila de Gary tenemos que, según se supo, el padre de Gary trabajaba en una funeraria y, siendo Gary un niño, éste le había hablado a Gary sobre los actos sexuales que otro miembro del personal de la funeraria había efectuado con cadáveres. De ese modo y en una personalidad obsesiva como era la de Gary, la llegada temprana de aquel impactante dato empezó a cobrar fuerza en su mente hasta desembocar en fantasías que, apenas tuvo la oportunidad, Gary convirtió en hechos. Gary, el exterminador de prostitutas Lo que sucedía con Gary estaba claro: el odiaba y despreciaba a las prostitutas y a las mujeres en general, por lo cual, junto al hecho de que matar prostitutas resultaba más fácil que matar cualquier otro tipo de mujeres, Gary se propuso exterminar cuantas pudiese sin ser descubierto. Veamos entonces, a través de las palabras del propio Gary Ridgway, estos y otros aspectos relativos a su naturaleza y su proyecto criminal: Gary se había propuesto la misión de exterminar a todas las mujeres posibles que el considerase prostitutas, a las cuales consideraba “basura” y “por eso las cubría con basura”. Así mismo, Gary declaró cosas como: “elegí a las prostitutas porque creí que podría matar cuantas quisiera sin ser atrapado” u “odio a las prostitutas y no quería pagar por tener sexo con ellas”. Finalmente, Gary mostró un desprecio general a la mujer diciendo: “para mí las mujeres son algo para tener sexo, matar y tomar de vuelta el dinero” Odio a las prostitutas, misoginia y cosificación de la mujer: “A todas esas mujeres las maté porque quería y eso era odio, yo las odiaba” “Odio a las prostitutas y no quería pagar por tener sexo con ellas” “No era nada para mí. La cogía, la mataba y me deshacía de ella”. “Ella es basura, por eso la cubría con basura” “Para mí las mujeres son algo para tener sexo, matar y tomar de vuelta el dinero” La elección de las víctimas, el plan y su realización: “Elegí a las prostitutas porque creí que podría matar cuantas quisiera sin ser atrapado” “Pocas de ellas se reportarían como desaparecidas” “El plan era: quería asesinar a tantas mujeres que yo consideraba prostitutas como pudiera”, “He asesinado tantas mujeres que me cuesta acordarme de todas ellas”. El deseo de control y poder: “La controlaba cuando la mataba y la controlaba hasta que la descubrieran. La controlaba mientras la tenía en mi posesión” “Ustedes no las pueden controlar, yo sí pude controlarlas” En el fondo: ¿por qué mataba? Al igual que en muchos otros asesinos seriales, en Gary Ridgway vemos que el vínculo con los progenitores, y particularmente con la madre, adquiere una preponderancia especial en el nacimiento de su impulso asesino. Dicen por ello los autores del ensayo académico Metáfora paterna e incidencia del deseo materno en el acto mortífero del asesino serial que: ‹‹Lo ocurrido con el asesino serial es un goce inconsciente que este dirige a la destrucción del padre cuando este lo sigue viendo como un rival o a hacia la madre cuando éste sabe que no puede acceder a ella de forma real, pero que lo puede hacer de manera simbólica solo que con la frustración puesta en la destrucción, y esto lo lleva a transferir ese deseo hacia otros objetos que le representan a la madre como tal, es por eso que los asesinos seriales se repiten en el mismo patrón de conducta y de personas en cuanto al acto como tal, es decir, que estos con frecuencia matan mujeres que de una forma u otra le representan a la madre o al vínculo con ella (…)›› Aclarado lo anterior, tenemos en primera instancia al Gary niño que sufre la presencia de una figura materna que: 1- Se presenta como dominante, temperamental y poco afectuosa, como una madre que lo humilla en público, que lo critica y castiga con constancia y que manifiesta tener una imagen pésima de su hijo. Esto habría de originar problemas de autoestima en Ridgway, un sentimiento de humillación y un acumulamiento de ira y rencor que finalmente se plasmarían en las fantasías homicidas que Ridgway aceptó tener en relación a su madre. 2- Le ocasionó trastornos sexuales en tanto que se vestía frecuentemente de forma demasiado provocativa e incluso, según algunos especialistas, es muy probable que lo haya “asaltado sexualmente” (tocándolo, sin llegar al incesto). Aquello, unido al fervor religioso que a su vez manifestaba la madre de Gary, habría de causar que por una parte Gary tenga fantasías sexuales con su madre (esto sí lo confesó) y que por otra tenga conflictos internos al ser, al menos durante cierto periodo de su vida, un fanático religioso y a la vez un asiduo cliente de la prostitución. Expuesto lo anterior cabe señalar que, frecuentemente, Gary manifestó el enojo que tenía hacia su madre llamándola “puta”. Y es que, y en este punto es importante el rol paterno, el padre de Gary manifestaba un profundo desprecio por las prostitutas. Así, y en parte como forma simbólica de vengarse de las humillaciones que su madre le infligía y a su vez como válvula de escape a través de la cual plasmar en cierto grado el deseo sexual hacia su madre , “put*” se convierte en la expresión de la asociación que, en la mente de Gary, se dio entre la imagen de la prostituta y la imagen de su propia madre que se vestía como una de ellas… Principalmente Gary mataba prostitutas porque, además de odiarlas debido a que le habían contagiado gonorrea, éstas le recordaban a su propia madre, por lo que al matarlas y tener sexo con ellas lograba realizar, de manera simbólica, tanto las fantasías homicidas que tenía hacia su madre como las fantasías sexuales que ésta había despertado en él de niño por vestirse de forma provocativa. Después, el odio hacia las prostitutas ocasionado por la asociación de éstas con su madre, habría de verse grandemente incrementado cuando, en los inicios de su vida adulta, Gary contrajo gonorrea y verrugas genitales. Entonces y a partir de ese momento, las prostitutas ya no solo le despertarían antipatía por cobrarle sus servicios (él dijo que odiaba pagar por sexo) sino también por haberle (para él ellas tenían la culpa) hecho contraer gonorrea y verrugas genitales. Por último, se ha planteado la teoría de que Gary tenía una misoginia fundamentalmente originada como plasmación de la rabia inherente a la frustración sexual que tenía guardada como consecuencia de no haber logrado un verdadero vínculo de intimidad sexual-emocional con la mujer antes de la llegada de Judith. De ese modo y debido a que las prostitutas no solo que son mujeres sino que le manifiestan a Gary su impotencia para conseguir sexo fácilmente sin tener que pagar y por tanto representan en cierta forma la impotencia general de Gary frente a la mujer, éstas devienen en blancos ideales sobre los cuales el puede proyectar su misógino enojo. Por todo lo anterior, Gary conseguía lo siguiente con sus crímenes: 1- Teniendo sexo con la prostituta antes del asesinato, Gary complacía simbólicamente las fantasías sexuales que tenía con su madre. 2- Matando a la prostituta, él mataba simbólicamente a la “puta” que para él era su madre y, además, se vengaba directamente de las prostitutas y simbólicamente de las mujeres en general. 3- Al tener sexo con los cadáveres, no solo satisfacía su deseo necrófilo sino que disminuía su sentimiento de impotencia y frustración, ya que no tenía que pagarle a la chica y lo podía hacer numerosas veces sin pagar, tal y como haría el hombre hábil con las mujeres que Gary nunca fue. 4- Mediante el sentimiento de control y poder que le ocasionaba matar, enterrar a las muertas y tratar sus cadáveres como objetos que le pertenecían, Gary lograba contrarrestar el sentimiento de humillación que le había causado su madre e invertir la situación la condición de controlado que tenía ante ésta de niño y que, hasta cierto punto, siguió teniendo de adulto (recuérdese que su madre era una suegra muy entrometida). Pero esto solo en primer término o principalmente, pues en segundo término se sentía poderoso ante la mujer en general y, en última instancia, se deleitaba con la sensación generalizada de poder que casi todo asesino siente cuando mata. Gary Ridgway, ¿un actor nato? Se ha dicho que Gary era tan implacable que, a pesar de que sus víctimas le rogaron piedad muchas veces, Gary no desistió en el propósito de liquidarlas. Sin embargo poco se conocen estas palabras del asesino: “Yo lloré, sí lo hice, y esa era la parte buena de mí. Yo lloré, pero aún así las maté y no me importaron en absoluto”. Para algunos especialistas Gary era capaz de sentir la emoción que requiriese para quedar bien. No es que fingiera la emoción, sino que la sacaba en función de lo que necesitaba mostrar, por lo que para estos especialistas su remordimiento era falso. Se ve en tales palabras a un asesino que, aunque implacable, no era de hielo y tenía por lo menos un mínimo de empatía, tal y como reflejan confesiones suyas en las que cuenta que una vez vio de frente a una víctima de 16 años, jadeando con tal desesperación que, desde ese día, Gary empezó a ahorcar a sus víctimas por atrás porque “no quería imágenes como esas” en su memoria. “Ella me está mirando y…y…tratando de hacer que me detenga. “¡Por favor, por favor no!”. Pero yo todavía sigo estrangulándola. Yo no podía dejarla ir.”, dijo Gary recordando aquel día. No obstante, en opinión del autor de The Riverman: Ted Bundy and I Hunt for the Green River Killer: ‹‹Él asesinó a sus víctimas deliberadamente, metódicamente, sistemáticamente. Él estaba libre de cualquier preocupación moral. En cinco meses de entrevistas con investigadores y psicólogos forenses, él no mostró empatía por sus víctimas ni expresó genuino remordimiento. Él mató porque quería. El mató porque podía.››. Semejante es la opinión de Mark Prothero en su libro Defending Gary: Unraveling the Mind of the Green River Killer, quien agrega a lo anterior la teoría de que Gary tenía una enorme capacidad para sentir cualquier emoción idónea para adaptarse a las exigencias del contexto en que estuviese: Pero luego recordé que la fortaleza de Gary ha sido siempre su adaptabilidad, su capacidad para ser lo que sea que la gente espere de él. A pesar de su pobre educación, a pesar de su inteligencia por debajo del promedio, Gary fue, creo yo, el más fino Actor del Método que haya vivido. No era algo consciente tanto como era algo instintivo. Él podía llorar donde sea que quisiera y dejarlo de hacer abruptamente. Si tú querías remordimiento, él podía hacerlo. Si tú lo querías loco, triste, estúpido, inteligente, avergonzado, presuntuoso, pecaminoso o religioso, él podía hacer todo eso, y tú serías convencido. Yo he visto todos esos estados, en otros, durante todos los años desde la noche en que lo vi por primera vez, y especialmente durante nuestro tiempo en el bunker. Él era, como alguna vez observó el Dr. O `Toole, un camaleón, siempre armonizándose, siempre dándote lo que esperabas, siempre listo para complaces. Y ese era, de hecho, su rasgo más mortal. Se ve así que, en la opinión de expertos, Gary era simplemente un actor nato; pero entonces, si solo actuaba: ¿por qué tenía miedo de mirar los ojos de sus víctimas? Parece lo más lógico el suponer que en general Gary era una especie de actor nato —que no fingía las emociones, sino que las creaba para adaptarse a la situación—, sin embargo y al tener en cuenta que no mentía (esto se sabe por ciertos métodos) cuando decía que evitaba mirar los ojos de sus víctimas al estrangularlas, surge la pregunta de hasta qué punto era Gary Ridgway un actor nato… -------------------------El Asesino de Río Verde A mediados de julio de 1982 fue encontrado, flotando en las aguas del Río Verde del condado de King en el estado de Washington, el primer cuerpo de todos los que vendrían. La víctima, Wendy Lee Coffield, era una adolescente de 16 años que había sido estrangulada con sus propias bragas y tirada al río como si de una funda de basura se tratase. De momento no existían evidencias suficientes para seguir las investigaciones y el misterioso autor del delito fue apodado como el Asesino de Río Verde. Y es que, para aquel entonces, los miembros del Departamento de Policía del condado de King no imaginaban que Wendy Lee Coffield representaría apenas el inicio de una larga pesadilla cuyas víctimas caerían en su mayoría durante 1982 y 1984. Casi todas las víctimas eran prostitutas y tenían entre 15 y 31años, la mayoría de ellas aparecían desnudas y a veces tenían las uñas cortadas. Muchos cadáveres tenían signos de abuso sexual y frecuentemente había chicles, mapas de carreteras, restos de comida o colillas de cigarrillos en la escena del crimen. Fue ante este escenario que la Fuerza de Tareas de Río Verde se formó para investigar los asesinatos y así fue creciendo la lista de posibles sospechosos. No era un caso fácil para la década de los 80, década en que las computadoras sofisticadas y el sistema de rastreo de ADN aún no existían, por lo que había que juntar y asociar pistas a la vieja usanza. ---------------------El asesino serial Ted Bundy se ofrece para ayudar En octubre de 1983 Ted Bundy, que estaba en el corredor de la muerte (sección de la prisión para los condenados a muerte), se ofreció a colaborar con las investigaciones debido a que, igual que el Asesino de Río Verde, él había sido un asesino en serie de mujeres y podía ayudar a los detectives a indagar en la mente del Asesino de Río Verde y a predecir sus movimientos y descifrar posibles estrategias. En octubre de 1983 Ted Bundy (arriba), estando condenado a muerte, se ofreció a ayudar en las investigaciones. Entre otras cosas, Ted dijo que el asesino probablemente conocía a algunas de sus víctimas y que probablemente más víctimas debían de haber sido enterradas en las áreas o cerca de las áreas donde se habían encontrado los cadáveres. Bundy también dio mucha importancia a las diferentes áreas de los cadáveres encontrados; pues, para él, el conjunto de las áreas sugería que cada grupo o lugar se había establecido cerca de la casa del asesino. Los detectives encontraron la información suministrada por Ted Bundy como interesante, pero sin importancia práctica relevante para dar con el asesino. ------------------------Descartando sospechosos En 1987, la dirección del grupo de trabajo cambió de manos, al igual que la forma en que la investigación se llevaba a cabo. En lugar de seguir intentando probar quién podía ser el asesino, se tomó la lista de sospechosos y se llevó a cabo un proceso a través del cual se eliminaron de la lista aquellos sospechosos que no debían de ser el asesino, poniendo así a los sospechosos que quedaron dentro de lo que se denominó la Lista A. Gary Ridgway, que finalmente pasaría a la Lista A, había caído en la lista de sospechosos a causa de dos encuentros que tuvo con la Policía en la década de 1980. El primero fue en el año 1980 cuando se lo acusó de estrangular a una prostituta mientras tenía relaciones sexuales con ella en su auto cerca del aeropuerto de Sea-Tac. Al ser interrogado, Ridgway admitió estrangularla, pero dijo que era en defensa propia porque la prostituta lo había mordido cuando estaba haciéndole sexo oral. El asunto fue entonces dejado de lado por la Policía. El segundo encuentro fue en 1982, cuando Ridgway fue interrogado después de haber sido atrapado en su camión con una prostituta (la prostitución era ilegal). Tiempo después, la Policía se enteró de que la prostituta ya no existía porque era Keli McGinness, una de las víctimas del Asesino de Rio Verde… -------------------------La prueba del polígrafo En 1983 interrogaron nuevamente a Ridgway cuando el novio de una prostituta desaparecida reportó que, el último vehículo en que vio a su novia el día en que ésta desapareció, era un vehículo que tenía las mismas características que el de Ridgway penas un año después, Ridgway fue arrestado por haber sido sorprendido solicitando servicios sexuales, puesto que la supuesta prostituta en realidad era una mujer policía encubierta que, a diferencia de otras, parece que sí aceptó mostrarle los pechos y la vagina a Ridgway, ya que éste pedía que le muestren eso porque pensaba que una agente encubierta no se atrevería a hacerlo. Ya en la comisaría, Ridgway fue sometido a la prueba del bolígrafo (y la pasó), en la cual se ve si el sospechoso miente o no a través del pulso y otros aspectos de su caligrafía. Debido a este incidente y a que le iba bien en su relación con Judith Mawson, Ridgway fue disminuyendo su ritmo asesino y cada vez se reportaron menos denuncias de mujeres desaparecidas. ------------------------Ridgway y la Lista A Cuando Ridgway pasó a la Lista A se lo puso bajo vigilancia policial. Los investigadores examinaron su historial de trabajo y determinaron que nunca estuvo en el trabajo durante los días en que muchas de las víctimas habían sido reportadas como desaparecidas. Sumado a eso algunas prostitutas habían reportado que cierto hombre cruzaba a menudo el camino que Ridgway usaba para ir y volver del trabajo: esto, debido a que la descripción que dieron del hombre concordaba con el aspecto de Ridgway, aumentó fuertemente la sospecha de que él podría ser el Asesino de Río Verde. El 8 de abril de 1987 la Policía registró la casa de Ridgway, la cual estaba llena de objetos que él y su esposa habían recogido de un basurero de buceo que estaba cerca de donde fueron encontradas algunas de las víctimas. En primera instancia el hecho parecía sospechoso, pero algunos testigos dijeron que recolectar ese tipo de objetos era una actividad que la pareja compartía desde hace mucho tiempo. En todo caso sometieron a Ridgway a una prueba de polígrafo que pasó y, tras eso y con el consentimiento de Ridgway, le tomaron muestras de pelo y un hisopo con su saliva, tras lo cual lo soltaron por falta de evidencias en su contra. ----------------El recorrido de sangre: mapa de los asesinatos y fotos de algunas víctimas Mapa en que se muestra el lugar donde fue hallado el cuerpo, la fecha de su hallazgo y otros datos pertenecientes a 44 de las 49 víctimas de Gary Ridgway, el Asesino de Río Verde. Aquí vemos a muchas de las víctimas de Gary Ridgway con sus respectivos apellidos abajo de sus fotografías. ---------------------Revitalización de la Fuerza de Tareas En el año 2001 la Fuerza de Tareas de Río Verde tenía dentro de ella a muchos jóvenes detectives que habían sido adolescentes cuando la matanza comenzó. El grupo tenía ahora equipos tecnológicos que ayudaban a crear perfiles en base a evidencias esporádicas. También contaba con la ventaja de la investigación en base al ADN, método éste que se había desarrollado de forma considerable en los últimos 15 años. Las pruebas de ADN que habían sido cuidadosamente tomado y conservado por el grupo de trabajo anterior de las víctimas y Ridgway fue muy valiosa para conseguir la evidencia de que por fin se necesitaba para capturar y condenar al asesino de Green River. -------------------------Arresto y juicio El 30 de noviembre del 2001 Gary Ridgway fue arrestado por los siguientes asesinatos: Marcia Chapman, Opal Mills, Cynthia Hinds, y Carol Ann Christensen. En todas ellas estaba el mismo ADN que Ridgway había dejado en la esponja que chupó cuando le tomaron muestras de saliva e inclusive tres de las chicas tenían restos de semen de Ridgway. En diciembre 18 del 2003 se condenó a Gary Ridgway a 480 años de prisión sin libertad condicional por asesinar a 48 mujeres. Ridgway sabía que iba a ser ejecutado pero no quería morir, por lo que aceptó un acuerdo con el fiscal y accedió a cooperar plenamente con la investigación de los asesinatos. Durante meses los detectives entrevistaron a Ridgway metódicamente, consiguiendo los detalles de cada uno de los asesinatos que cometió. Ridgway también los llevó a los lugares donde había dejado a varios de los cadáveres, explicando cómo mató a cada uno de ellos y cómo dejó evidencias falsas para despistar a la Policía. El número exacto de víctimas es algo que no se llegó a saber con certeza pues en una de las cintas grabadas dijo haber matado a 61 mujeres y en otra cinta a 71, sin embargo al final de ambas entrevistas se ve que sólo recuerda 48 asesinatos, todos dentro del condado de King, en el estado de Washington. Así, el 2 de noviembre de 2003 Ridgway fue declarado culpable de 48 cargos —en febrero del 2011, con Gary en prisión, se agregaría una víctima más a la lista— de homicidio en primer grado y el 18 de diciembre de 2003 fue condenado a 480 años sin posibilidad de libertad condicional. En cuanto a su actitud en la corte, no solo que Gary Ridgway aceptó las acusaciones sino que además dijo cuál era su plan criminal y otras cosas y, además y para sorpresa de los presentes, derramó lágrimas que parecían bastante sinceras cuando el padre de una de las víctimas, en lugar de increparle como hicieron los familiares de otras víctimas, le dijo que lo perdonaba, tal y como junto a otras cosas se ve en el siguiente vídeo: Actualmente Gary Ridgway se encuentra en la Penitenciaría del Estado de Washington, donde ha recibido pedidos de entrevistas por parte de distintos tipos de personas interesadas en el caso: psiquiatras forenses, terapistas, estudiantes de Psicología en busca de un doctorado, periodistas, reporteros, creadores de documentales e investigadores particulares del tema de los asesinos seriales. Gary siempre se ha mostrado deseoso de ser entrevistado, pero sin embargo no siempre se lo han permitido pues la política de la prisión ha sido la de generalmente negar visitas que no sean de familiares, de abogados, o que no apunten al afianzamiento de la ley.
El Asesino del Zodíaco Hola de vuelta acá tienen la parte 2 del asesino del Zodíaco. No viste la parte 1? Entra acá ----------Paul Stine, última víctima confirmada de Zodíaco El taxista Paul Lee Stine de 29 años fue asesinado por Zodíaco el día 11 de octubre de 1969. Su historia es la siguiente: Paul Lee Stine estaba parqueado cuando lo llamaron para ir a la Novena Avenida. Era una noche bien iluminada, había algo de niebla y el tráfico avanzaba con lentitud a causa de la congestión. Al pasar por el restaurante Pinecrest un hombre robusto paró el taxi. El hombre entró, se sentó atrás y le pidió a Stine que lo llevara a la calle Washington y Maple en el barrio residencial de Presidio Heights. Stine arrancó. En la calle Washington había varias mansiones a uno y otro lado. Ya en la intersección con Maple, el hombre le pidió a Stine que avanzara otra cuadra más y Stine accedió para finalmente detenerse entre dos árboles, cerca a la esquina de las calles Washington y Cherry, delante de la casa número 3898 de la calle Washington. Zodíaco había trepado al taxi de Stine (a la izquierda, vivo) y, tras hacerle detener el taxi entre las calles Washington y Cherry, le puso la pistola en la mejilla derecha, le hizo un gancho con su otro brazo y, sin darle tiempo a soltarse, le dio un tiro letal la cabeza (a la derecha, Stine ya muerto). Una vez que se hubo detenido, el corpulento pasajero le puso a Stine una pistola en la mejilla derecha y le hizo un gancho en la garganta con el brazo izquierdo. Aterrado en los segundos previos al disparo, Stine intentó en vano librarse levantando la mano izquierda por encima de su hombro derecho. Sin demorar la ejecución, Zodíaco le dio un tiro que le perforó cónicamente el cráneo, fragmentándoselo en cuatro segmentos… Después de eso, Zodíaco salió, entró de nuevo por la puerta del conductor y se puso la cabeza de Stine en el regazo mientras tomaba su cartera y le arrancaba un pedazo de camisa. Tras eso huyó, dejando el taxi en el lugar del crimen. Lo que Zodíaco no sabía es que tres jóvenes lo habían visto desde la ventana del segundo piso de la casa que estaba frente al taxi, al otro lado de la calle. A las 21:58 los jóvenes llamaron a la Policía y hablaron de lo sucedido, describiendo al asesino como un hombre blanco de 25 a 30 años de edad, complexión robusta y el cabello cortado de cierta forma. El gran problema fue que, por el nerviosismo que embargaba la comunicación, el operador de la Policía anotó “adulto negro” en vez de “adulto blanco”. Zodíaco no sabía que, cuando mataba a Stine, tres jóvenes lo habían visto (arriba, el punto de vista de los jóvenes) desde una casa ubicada al frente de los dos árboles entre los cuales el taxi estaba. Así, los jóvenes llamaron a la Policía, pero la tensión hizo que el operador anote “adulto negro” en vez de “adulto blanco”, de modo que, cuando poco después la Policía encontró a Zodíaco, lo dejó ir sin sospechar… Con increíble velocidad y tras la breve y nerviosa llamada, una patrulla policial que rondaba por el lugar se apareció en Washington y Cherry a las 22:00. Ahí la patrulla se detuvo cuando, en medio de la oscuridad y la niebla de aquella húmeda noche, vieron a un hombre robusto que caminaba lentamente hacia Presidio. Los patrulleros Donald Foukes y Eric Zelms llamaron con un grito al desconocido y le preguntaron si había observado algo extraño o sospechoso, a lo que el hombre robusto respondió diciendo con toda seguridad que había visto a un hombre que, blandiendo una pistola, corría hacia el este por la calle Washington. Los patrulleros tenían en mente que el criminal al que buscaban era un “adulto negro”, tal y como erradamente había anotado el operador cuando los jóvenes llamaron. Así pues, los patrulleros le creyeron al hombre blanco y robusto de oscuras ropas y se fueron hacia el este por Washington: nunca supieron que ese hombre era Zodíaco, el asesino que buscaban… Se sabe también que no lo llamaron para que se acerque al coche, que lo interrogaron breve y apuradamente y que no se fijaron en la sangre que, disimulada por las tinieblas de la noche y el color oscuro de su ropa, llevaba aquel hombre en su regazo. Después, cuando el personal llegó (a las 22:55) a la escena del crimen, se interrogó a los chicos y estos, ya más calmados, dejaron bien claro que el asesino no era negro: era blanco. De ese modo y tras que Donald Foukes y Eric Zelms supieron que el hombre al que dejaron ir era el asesino, en la Policía de San Francisco surgió una enorme obsesión por el llamado “hombre corpulento”. ----------La carta confirmatoria Justo el día siguiente al crimen, Zodíaco envió al diario San Francisco Chronicle una carta que borraba toda duda en cuanto a si él mató o no a Paul Stine: ‹‹Zodíaco al habla. Soy el asesino del taxista en la esquina de Washington con Maple ayer por la noche, para demostrado aquí está un trozo de su camisa manchado de sangre. Soy el mismo hombre que mató a las personas de la zona norte de la bahía. La Policía de S.F. me podría haber cogido ayer de noche si hubiera registrado bien el parque en vez de hacer carreras con sus motos a ver quién hacía más ruido. Los conductores de los coches tendrían que haber aparcado el coche y quedarse esperando en silencio a que yo saliera de mi escondite. Los escolares son buenos blancos. Creo que una mañana me voy a cargar un autobús escolar. Dispararé a la rueda delantera y luego liquidaré a los niños cuando salgan dando saltitos.›› Junto a la carta citada estaba un trozo de tela ensangrentada. Tras analizarlo, la Policía confirmó que la sangre en el trozo de tela enviado era realmente sangre del taxista Paul Stine. ----------Kathleen Johns: ¿realmente vio a Zodíaco? Corría la noche de un 22 de marzo de 1970 y Kathleen Johns, con ocho meses de embarazo, iba en su auto junto a su hija de diez meses. Kathleen iba camino a reunirse con su madre cuando de pronto, en la carretera 132 de San Joaquin County, detuvo su auto luego de que el conductor de otro auto se detuviese para decirle que mire la rueda porque ésta se tambaleaba y aquello era peligroso. El hombre astutamente se ofreció para ajustarle los tornillos de la rueda, mas en realidad los aflojó y luego se marchó. Todo era parte de un plan. No pasó mucho tiempo antes de que el neumático (la rueda) de Kathleen se aflojara, y entonces el sujeto, que lo había tramado todo y estaba cerca, volvió y se ofreció para llevarla a una estación de servicio. Ella accedió, abandonó su coche y se trepó en el vehículo del desconocido, pero éste, pese a que ya habían pasado por varias estaciones de servicio, no se había detenido en ninguna. Todo parecía sugerir que el sujeto la había secuestrado. El viaje con aquel extraño duró más de tres horas, llenas de silencio según contó Kathleen Sin embargo en cierto punto del viaje el conductor se detuvo en una intersección y entonces Kathleen pudo escapar con su hija, corriendo a través del campo hasta hallar a un hombre que las ayudó llevándolas al departamento de la Policía local, en Paterson. Kathleen Johns afirmó que ella y su hija de diez meses habían sido secuestradas por Zodíaco, huyendo cuando él se distrajo. Sin embargo, incoherencias de su testimonio y de otros testimonios han hecho dudar a la Policía sobre el supuesto secuestro. Allí, en el departamento policial, ella vio un cartel con un retrato robot de Zodíaco. Al parecer la chica no había visto antes el supuesto rostro de Zodíaco en parte alguna y, en el momento en que lo vio, se sorprendió porque, según dijo a los policías, ese era el hombre que había intentado secuestrarla. Tiempo después surgió una controversia que aún se mantiene en relación a si realmente Kathleen estuvo o no con Zodíaco. Dicha controversia parte de discrepancias como estas: 1) algunos testigos afirman que el auto de Kathleen fue movido e incendiado, mientras que otros afirman que nunca fue movido, 2) Kathleen le dijo al periodista Paul Avery que su secuestrador abandonó el auto para bajarse y buscarla a ella y a su bebé con una linterna, pero también Kathleen rindió dos testimonios ante la Policía y en cada uno de ellos afirmó que el sujeto no se bajó del vehículo a buscarla a ella y a su bebé. En todo caso, tiempo después Zodíaco envió una carta (más adelante se verá) en la que afirmaba que él era el que había estado ese 22 de marzo con Kathleen; pero, pese a esto y en parte porque era posible pensar que Zodíaco estuviese mintiendo, las dudas persistieron, sobre todo a causa de las mencionadas inconsistencias sobre ciertos puntos de lo sucedido. ----------Zodíaco y sus “agradables botones” odíaco siguió comunicándose durante 1970 a través de tarjetas postales y cartas que mandaba a la Prensa. En una de esas cartas, enviada al San Francisco Chronicle y fechada el 28 de abril de 1970, Zodíaco amenazó con poner una bomba en un autobús si el periódico no publicaba detalladamente sus escritos; y, además, expresó que quería ver que la gente comenzara a usar “algunos agradables botones Zodíaco” con su símbolo. Zodíaco era un asesino egocéntrico que deseaba la fama, por lo que en 1970 envío tres cartas al San Francisco Chronicle exigiendo que la gente use sus “agradables botones Zodíaco”, en cada una se mostraba más enfadado que en la anterior porque la gente no usaba sus botones, y en cada una se encargó de proferir amenazas que iban desde explotar un autobús escolar hasta torturar esclavos en el Paraíso… Pero el tiempo pasó y al parecer la gente no se tomó muy en serio al asesino, de modo que no usaron sus “agradables botones Zodíaco”. Esto molestó bastante a Zodíaco, por lo que el 26 de junio de 1970 envió otra carta al San Francisco Chronicle: ‹‹Zodíaco al habla. Me he disgustado mucho con la gente de la Bahía de San Francisco. No han cumplido mis deseos de verlos usar mis agradables botones Zodíaco. Yo prometí castigarlos aniquilando un autobús escolar repleto si no cumplían. Pero ahora la escuela está cerrada por el verano, así que los castigué de otra manera. Le disparé con una .38 a un hombre que estaba sentado en un auto estacionado.›› Lejos de obedecerle y usar sus bonitos botones, la gente de la bahía de San Francisco siguió apática ante el deseo vehemente que el asesino manifestaba por ver personas luciendo sus botones. Por eso Zodíaco envió otras cartas más: Julio 24 de 1970: ‹‹Zodíaco al habla. Me siento bastante infeliz porque ustedes, gente, no usan mis agradables botones Zodíaco. Así que ahora tengo una pequeña lista, comenzando con la mujer y su bebé a las que les di un paseo bastante interesante por un par de horas, hace pocos meses atrás en una tarde que terminó conmigo quemando su carro donde las encontré›› Julio 26 de 1970: ‹‹Zodíaco al habla. Ya que no usarán agradables botones Zodíaco, qué les parecería si utilizan asquerosos botones Zodíaco. O cualquier tipo de botones Zodíaco que se les ocurra. Si no usan ningún tipo de botones Zodíaco, yo tendré (por encima de cualquier otra cosa) que torturar a todos mis 13 esclavos que espero para mí en el Paraíso. A algunos los ataré y los veré gritar y retorcerse desde las colinas. Otros tendrán astillas de pino clavadas bajo las uñas y luego arderán. Otros serán colocados en jaulas y alimentados con carne salada hasta que estén empachados, entonces yo los escucharé suplicar por agua y me reiré en sus caras. Otros serán colgados de sus pulgares y arderán en el sol, después yo los restregaré con profundo calor para que se calienten. A otros los dejaré que vivan y corran gritando alrededor. Y a todos los jugadores de billar, yo los dejaré jugar en una oscura mazmorra con los pies torcidos y los zapatos virados. Sí, yo tendré gran diversión infligiendo el más delicioso dolor a mis esclavos.›› ---------Aterrorizando al periodista Paul Avery antes de callar El 27 de octubre de 1970 Zodíaco envió otra carta al San Francisco Chronicle. En ella amenazaba de muerte al periodista Paul Avery, quien trabajaba en el S. F. Chronicles y había estado publicando artículos en los cuales insultaba a Zodíaco. Aquella carta fue el detonante del inicio del fin de la carrera de Avery. Así, el periodista se obsesionó con la idea de que en cualquier momento podía ser asesinado por Zodíaco, por lo que iba a todas partes con una pistola y, en la profundidad de su angustia, empezó a beber en exceso, cosa esta que lo llevó a fracasar profesionalmente. El periodista Paul Avery (arriba) fue amenazado de muerte en una carta de Zodíaco, a raíz de lo cual empezó a obsesionarse y a beber, hasta arruinar su carrera… Después de sacar de juego a Avery mediante la intimidante carta, Zodíaco desapareció durante tres años y pico. Su silencio fue absoluto: no cometió crimen alguno, no envió cartas, no hizo llamadas, no dio señal alguna… Era un mutismo calculado y la Policía, sin pistas, terminó frustrada. ----------Zodíaco vuelve a hablar en 1974 El 29 de enero de 1974, Zodíaco rompió su silencio de años cuando envió una carta en que elogiaba la película de El Exorcista y, entre otras cosas, decía que era “la mejor comedia satírica” que jamás había visto. Después, el 14 de febrero del mismo año, Zodíaco envió otra carta al San Francisco Chronicle en la cual le explicaba al editor que las iniciales para “Ejército Simbiótico de Liberación” (SLA) significaban ‘mata’ (de matar…) si eran deletreadas en nórdico antiguo. Tras ser examinada, la autenticidad de la carta resultó dudosa y se pensó que lo más probable era que no haya sido escrita por Zodíaco. El 8 de mayo de 1974 el San Francisco Chronicle recibió una carta en la que se presentaban quejas del film Badlands diciendo que constituía una “glorificación del asesinato” y que el periódico debía quitar de sus páginas la publicidad del film. La carta no estaba firmada por Zodíaco sino por “Un ciudadano”, pero la letra, el tono y el toque irónico, hicieron pensar que quizá había sido escrita por Zodíaco, aunque era bastante probable que no lo fuera. Finalmente, el 8 de julio de 1974 el San Francisco Chronicle recibió una carta con quejas en las que se pedía al editor que pusiera al columnista Marco Spinelli en el “agujero infernal de donde vino” puesto que tenía un “serio desorden psicológico” en tanto que “siempre” necesitaba “sentirse superior”. La carta estaba firmada por un tal “Fantasma Rojo” y, si bien se ha sospechado que pudo ser escrita por Zodíaco, lo más probable es que no lo haya sido. Después de esas cuatro cartas cuya autoría aún resulta dudosa excepto en el caso de la primera, el silencio volvió a surgir en torno a la figura de Zodíaco. Al menos hasta el año 1978. --------Antes de la desaparición final El 24 de abril de 1978 el San Francisco Chronicle recibió una carta que muy probablemente era de Zodíaco. El diario la publicó al día siguiente de recibirla y en ella se podía leer: ‹‹Querido Editor: Zodíaco al habla. Estoy otra vez con vosotros. Dígales a todos que estoy aquí, que siempre he estado aquí. Ese cerdo citadino de Toschi es bueno, pero yo soy más inteligente y a lo mejor él se cansará y me dejará en paz. Estoy esperando una buena película sobre mí. ¿Quién hará mi papel? Ahora yo lo controlo todo. Atentamente: adivínelo››. ----------Planteamientos en torno a un asesino que nunca volvió Si algún asesino hace pensar en Jack El Destripador, ese asesino es Zodíaco: cinco fueron sus asesinatos confirmados, al igual que los asesinatos confirmados de Jack; ambos mandaban cartas en las hablaban de sus crímenes; y, sobre todo, a ninguno de los dos se capturó y de ninguno de ellos se supo jamás quién fue con certeza. Si algún asesino iguala la gloria disuasiva de Jack El Destripador, ese es Zodíaco. Más de 2500 sospechosos se barajaron en el proceso de búsqueda, y la investigación, que por dificultades fue cerrada en el 2004, tuvo que ser reabierta en el 2007 a causa de la indignada opinión pública. Su identidad aún se desconoce… Las investigaciones que surgieron tras la desaparición de Zodíaco nunca consiguieron nada definitivo y, en una época en que el ADN y las tecnologías digitales dan a la Policía una ventaja indagatoria brutal frente al potencial evasivo del delincuente, Zodíaco probó al mundo que aún es posible la existencia de una mente lo suficientemente astuta y brillante como para burlar a los servicios policiales más avanzados, los de U.S.A. Fue pues por las dificultades halladas que la investigación sobre el caso Zodíaco fue catalogada como “inactiva” en el 2004, aunque a pedido de la indignada opinión pública fue reabierta en el 2007 y, al menos hasta la fecha (5 de octubre del 2012) de redacción de estas líneas, la figura del asesino continúa envuelta en el misterio. Muestra de la fracasada labor policial es el hecho de que en varios años el Departamento de Policía de San Francisco investigó a 2500 sospechosos y no pudo confirmar a ninguno como el autor de los crímenes. Se plantearon incluso cosas tan disparatadas como que el terrorista Theodore Kacynski (Unabomber) o el famoso criminal Charles Manson podían ser el Asesino del Zodíaco. Por otra parte, el asunto de las víctimas no confirmadas tampoco pudo ser solucionado del todo en el sentido de que no se pudo afirmar con contundencia que tal o cual persona no fue víctima o sí fue víctima de Zodíaco. De ese modo y debido al caudal que representa todo lo no confirmado que se ha omitido sobre el asesino, resulta útil limitarse a una lista de los sospechosos (algunos ya se han barajado) más importantes y de las víctimas no confirmadas que siempre constan en los textos sobre el asesino: 1-Principales sospechosos Marvin Bernell Marvin se encargaba de programar películas en una sala de cine y de proyectarlas. Robert Graysmith, periodista obsesionado con Zodíaco, descubrió que la marca que Marvin usaba para marcar los rollos de las películas era igual al símbolo de Zodíaco, que en el techo de la sala de cine había un zodíaco pintado, que Marvin poseía una copia de la cinta sobre el Conde Zaroff (personaje asociado a Zodíaco) y que su letra se parecía a la del asesino. A la Policía le pareció que el signo para marcar rollos era no solo el de Zodíaco sino la representación estilizada de una mira telescópica, cosa que podía significar afición a los deportes de tiro u otras cosas. Por otra parte, nunca se pudo demostrar que la letra de Marvin fuese la misma que Zodíaco y jamás se halló nada que permitiese pensar que el tranquilo Marvin era el psicópata Zodíaco. Lawrence Kane Esta hipótesis fue una de las más absurdas y surgió de las sospechas de la hermana de Darlene Ferrin (asesinada por Zodíaco). Ella sospechaba porque Kane era corpulento como Zodíaco y había seguido a su hermana por meses antes del asesinato. Lawrence Kane El gran problema con la hipótesis era que Kane había sufrido un daño cerebral que, según los médicos, le quitó la capacidad para controlar la auto-gratificación. Además nunca se supo que Kane fuera un sujeto de inteligencia sobresaliente. Y entonces: ¿cómo podía mostrar ese autocontrol, esa frialdad, esa actitud planificadora capaz de hacerlo desaparecer y reaparecer, capaz de hacerlo suspender por largo tiempo algo tan gratificante como enviar cartas amenazantes a los diarios, cómo pues, si había perdido en 1962 la capacidad de controlar la auto-gratificación? ¿Cómo podía haber construido esos códigos tan complicados, tan dignos de una mente privilegiada? Nunca se probó que fuera intelectualmente brillante y siempre los hechos apuntaron a que no lo era, de modo que resulta extremadamente fantasioso creer que Kane fuera una mente a la altura de Zodíaco. Así, la hipótesis cae porque de seguro Kane no tenía el autocontrol de Zodíaco y casi de seguro no tenía una inteligencia brillante. . Arthur Leigh Allen Arthur Leigh Allen De todos los sospechosos que ha habido, sin duda ninguno ha dado tantas razones para sospechar como Allen pues: 1) sabía de lenguajes cifrados pues los había aprendido en la Marina, 2) era superdotado ya que tenía un IQ de 137, 3) Se sospechaba que había violado a un niño, cosa que de ser cierta lo convertía en alguien malvado, como Zodíaco, 4) Su aspecto se parecía al de Zodíaco por la semejanza de su cara con el retrato robot del asesino y porque era también alguien corpulento y blanco. 5) Le gustaba matar, pues aunque nunca se supo que matara a alguien, adoraba el deporte de la cacería, 6) Dijo que el hombre era “el animal más peligroso de cazar”, afirmación que escalofriantemente se repetía en una de las cartas de Zodíaco, aunque bien podía pensarse en otras cosas que lo hicieran llegar a ese pensamiento, 7) Era solitario (como probablemente lo era Zodíaco), 8) era mentalmente insano, al punto de que sus parientes mostraban preocupación. El gran problema con Allen fue que sus huellas dactilares y su ADN no coincidían con los del asesino, factores estos que eran apenas dos pero tenían suficiente peso como para descartarlo. Bruce Davis Bruce había sido miembro de La Familia, el grupo criminal de seguidores de Charles Manson. Bruce está actualmente en prisión pero en la década de los 60 se encontraba en el área de San Francisco, espacio en el cual Zodíaco había cometido sus asesinatos. Bruce fue descartado como sospechoso porque su letra no coincidía con la de Zodíaco, porque tenía el pelo demasiado largo (el retrato robot lo tenía corto) cuando Zodíaco cometió sus crímenes y porque no usaba gafas. . Michael O´Hare Michael era un destacado hombre de negocios y fue sospechoso en parte porque vivía cerca del lugar en que se dio el asesinato de Paul Stine. Fue rápidamente descartado debido a una prueba de ADN. . Guy Ward Hendrickson Deborah Pérez tenía 47 años y era hija de un difunto (1981) carpintero de Orange llamado Guy Ward Hendrickson. Deborah aprovechó la atención que, a raíz de la película Zodíaco (basada en el asesino), se generó en torno al asesino: así, en el año 2009 ella convocó a una rueda de prensa en la sede del diario San Francisco Chronicle, todo para declarar que su padre era el Asesino del Zodíaco. Entre otras cosas, Deborah dijo que había estado con su padre en dos de los crímenes —creyendo escuchar dos cohetes cuando en realidad eran dos disparos—, que había escrito una carta a nombre de su padre al abogado Melvin Belli, y que tenía en su posesión las gafas del taxista Paul Stine, las cuales realmente sí habían desaparecido de la escena del crimen. Posteriormente la Policía analizó las gafas y determinó que no coincidían con las de Stine, así como también sometió a Deborah a la prueba del polígrafo, en la cual ella falló de manera garrafal. A la izquierda, Deborah Pérez dando una rueda de prensa; a la derecha, su padre Guy Ward Hendrickson, quien según Deborah era el Asesino del Zodíaco. Por último era claro que Deborah era una persona un tanto trastornada que intentaba llamar la atención inventando cosas. Así, anteriormente Deborah había declarado que era hija ilegítima de John F. Kennedy, cosa que evidenciaba lo verdaderas que eran las declaraciones de su hermana según las cuales Deborah había pasado años en terapia psicoanalítica porque, entre otras cosas, se pasaba inventando recuerdos de cosas que nunca sucedieron y estaba obsesionada con el exhibicionismo, poniendo en Facebook y en otras páginas fotos provocativas para llamar la atención. Sin embargo, pese a lo anterior, Deborah contrató los servicios de una firma de relaciones públicas y se encuentra preparando un documental en el que muestra las supuestas pruebas de que su padre era Zodíaco… Richard Gaikowski Richard nació en 1936 y fue médico en el Ejército de USA. De él se sospechó principalmente porque: 1) algunos investigadores vieron la abreviatura que Richard usaba para su nombre en ciertos códigos de Zodíaco 2) la hermana de Darlene sospechaba de Richard y lo había visto en el funeral de Darlene, 3) Richard vivía cerca de donde se cometieron los asesinatos, 4) Richard supuestamente había seguido (no se puede saber si fue por otros razones) a Darlene cuando ella se casó y se trasladó a Albany; y allí, en Albany, trabajó en un periódico que era rival del periódico en el que trabajaba el marido de Darlene, 5) Un operario dijo que la voz de Richard era idéntica a la que oyó en una llamada de Zodíaco durante 1969, 6) el rostro de Richard se parecía al retrato robot, 7) la escritura de Richard era bastante similar a la de Zodíaco. Como se ve, no eran pocas las razones para sospechar de Richard, sin embargo la Policía nunca le realizó una prueba de huellas digitales y el proceso de la investigación sobre Richard fue detenido porque supuestamente no había razones suficientes para que siga adelante. Una de las principales razones que se esgrimió contra la hipótesis de su culpabilidad fue la de que Richard no tenía conocimientos sobre lenguaje cifrado y, si bien era inteligente, al menos aparentemente no lo era en el grado necesario como para construir todo ese complicado sistema de código. Richard murió en el 2004. Jack Tarrance En el año 2000 Dennis Kaufman declaró que su padrastro Jack Tarrance era Zodíaco. Entre otras razones porque su escritura se parecía a la del asesino, porque le había confesado que él era el asesino y esa confesión había sido grabada, y porque, entre las posesiones de su padrastro, Dennis había hallado un disfraz idéntico al de Zodíaco. El problema fue que esa confesión gravada pudo ser una farsa planificada, que el disfraz pudo ser fabricado para engañar y, sobre todo, que el ADN de Tarrance no coincidía con el de Zodíaco. 2-Principales víctimas no confirmadas Robert Domingos (19 años) y Linda Evans (17 años): Ambos fueron asesinados el 4 de junio de 1963 por un arma de fuego. El crimen ocurrió en una playa cercana a Lompoc (California) y tuvo fuertes similitudes con el caso de Bryan Calvin Hartnell y Cecilia Ann Shepard, ocurrido un 27 de septiembre de 1969 en Lake Berryesa. . Cheri Jo Bates (18 años): Cheri Jo Bates El 30 de octubre de 1966 ella fue asesinada brutalmente (casi decapitada) por arma blanca en el Community College de Riverside (California). Tuvieron que pasar cuatro años para que el periodista Paul Avery (amenazado de muerte por Zodíaco) levantara sospechas sobre la autoría de Zodíaco, todo en virtud de determinadas similitudes entre las circunstancias de los asesinatos de Zodíaco y las circunstancias que rodearon el caso de Bates. . Kathleen Johns (22 años): Su caso ya fue expuesto arriba en este mismo artículo. Donna Lass (25 años): Donna desapareció (nunca se supo con certeza que fuera asesinada) el 26 de septiembre de 1970 en South Lake Tahoe (California). Tiempo después (22 de marzo de 1971) el San Francisco Chronicle recibió una carta de Zodíaco en la que decía que llevaba 13 víctimas, aunque Donna debió ser la decimocuarta y no la decimotercera como se indicaba en la postal. Por esa y otras razones la Policía nunca creyó que se la pudiera ligar demasiado con el asesino y, en consecuencia, no se efectuó una investigación oficial.
Las toneladas de polvo de los desiertos transportadas por el viento a miles de kilómetros alrededor de la Tierra influyen en el clima y también actúan contra el calentamiento global al bloquear los rayos solares, según un estudio presentado en Estados Unidos. “Las partículas del suelo del desierto pueden ser llevadas a miles de kilómetros en la atmósfera y durante esos períodos interactúan químicamente con las nubes y las radiaciones, modificando así el clima”, dijo la climatóloga Nathalie Mahowald. “Hemos integrado el polvo en los diferentes modelos climáticos para tratar de cuantificar el impacto y de eso resulta que la variabilidad de esas partículas es muy importante para predecir el cambio climático y comprender lo que sucedió en períodos anteriores y predecir mejor el futuro”, explicó la experta de la Universidad de Cornell (Nueva York). Según el geólogo Daniel Muhs, de la oficina estadounidense de estudios geológicos (US Geological Survey), “las épocas terrestres donde hubo más polvo transportado en la atmósfera correspondió a los períodos glaciares”. Hoy “vivimos en un momento en que hay menos polvo”, agregó. Para Muhs, las variaciones en la masa de las partículas transportadas por el viento “son de gran importancia para el ciclo de CO2” y las radiaciones solares en el planeta. La memoria geológica permite probar los modelos climáticos usados para predecir las futuras condiciones climáticas, explicó. La relación entre el polvo y el clima fue especialmente documentada en las últimas décadas por Joseph Prospero, un profesor jubilado de química atmosférica y marina de la Universidad de Miami. “Los primeros 30 años de mediciones de polvo atmosférico muestran una fuerte relación entre los aerosoles transportados a través del Océano Atlántico desde Africa y la cantidad de precipitaciones en el Sáhel y la región de Sudán”, dijo el experto.
Megapost! Documentales sobre asesinos en Serie! Documental sobre Marc Dutroux El Monstruo de Bélgica Marc Dutroux estuvo expuesto al mundo del crimen y la decadencia desde que a sus 16 años escapó de casa y sobrevivió trabajando como gigoló. Más tarde se destacaría en el robo de autos e incluso llegaría a traficar drogas. Sin embargo, por lo que pasó a llamarse el “Monstruo de Bélgica” fue por todas las menores que violó y, particularmente, por las seis chicas de entre 8 y 19 años que entre 1995 y 1996 secuestró, violó y torturó, matando a cuatro de ellas e involucrando a algunas en perversos vídeos pornográficos… Documental sobre Marc Dutroux Marc Dutroux estuvo expuesto al mundo del crimen y la decadencia desde que a sus 16 años escapó de casa y sobrevivió trabajando como gigoló. Más tarde se destacaría en el robo de autos e incluso llegaría a traficar drogas. Sin embargo, por lo que pasó a llamarse el “Monstruo de Bélgica” fue por todas las menores que violó y, particularmente, por las seis chicas de entre 8 y 19 años que entre 1995 y 1996 secuestró, violó y torturó, matando a cuatro de ellas e involucrando a algunas en perversos vídeos pornográficos… Ted Buny Este asesino confesó haber matado a 14 mujeres y violado a unas 28. Inteligente, hábil y atractivo con las mujeres, durante los años 70 Ted se dedicó a matar, buscando sobre todo mujeres jóvenes de pelo largo y oscuro que le recordaban a la ex novia que lo dejó y que, al igual que sus otras víctimas, representaban a esa madre que se avergonzaba de él y que le había generado el enojo sobre el cual dijo años después: “Toda la rabia que he estado desahogando con las mujeres que maté, estaba dirigida contra mi madre”. Documental sobre Arthur Shawcross Éste veterano de la guerra de Vietnam llevaba el mal dentro de sí pues, ya antes de empezar sus asesinatos en USA, contó con placer cómo, a una mujer vietnamita, le cortó un pedazo del muslo “como un jamón”, pedazo que luego asó y se comió… Tras la guerra, como era de esperarse Arthur llegó con el hábito de ejercer la violencia, tomando como sus primeras víctimas a dos inocentes niños. Entonces lo encerraron pero cometieron el error de soltarlo, error que él aprovechó para acabar con once mujeres por cuyas muertes jamás sintió remordimiento alguno… Documental sobre El Arropiero Con 48 asesinatos confesados, El Arropiero pasó a la historia como el mayor asesino serial de España. Su vida siempre estuvo marcada por el vicio, empezando de joven a prostituirse (era bisexual) y terminando luego como asesino, violador y necrófilo consumado, capaz de algo tan atroz como matar a una anciana de 68 años para después ir a un túnel y, allí en medio de la oscuridad y las ratas, tener sexo con el cadáver de la anciana por tres días seguidos… Documental sobre Dennis Andrew Nilsen Este excéntrico y homosexual asesino inglés acabó con 16 hombres, todos los cuales habían sido amantes suyos. Los mataba porque tenía miedo de que lo abandonasen al despertar. Dijo al respecto cierta vez: “Después de matarlos, experimentaba un sentimiento doloroso de desesperación y una sensación de vacío. Aunque sabía que el cuerpo estaba muerto, pensaba que la personalidad estaba todavía dentro de él, consciente y atenta a mis palabras. Trataba de conseguir desesperadamente una relación que nunca estuvo a mi alcance”. Documental sobre Richard Chase Richard padecía de esquizofrenia paronoide y creía que era “absolutamente necesario” que bebiese sangre humana. Solo mató seis personas, pero de una forma tan salvaje que jamás será olvidado. Mutiló, practicó el canibalismo y la necrofilia; incluso fue capaz de matar a una pareja y a su pequeño bebé, llevándose el cadáver del bebé para decapitarlo, beber su sangre y degustar su cerebro crudo… Documental sobre Jack El Destripador Jack El Destripador es quizá el asesino serial más famoso de todos los tiempos. Sus víctimas no obstante fueron apenas 5 prostitutas. ¿Por qué entonces se hizo Jack tan famoso? Sencillamente porque en el Londrés de fines del siglo XIX un asesinato era algo insólito y, para la gran seguridad policial que había, lograr no ser descubierto, como lo hizo Jack al burlarse de la Policía, era todo un hito… Documental sobre John Wayne Gacy PARTE 1 PARTE 2 John era un exitoso hombre de negocios que en sus ratos libres se vestía de payaso para divertir a los niños de una fundación. Todos los veían como un amable y ejemplar ciudadano, a nadie se le ocurrió que detrás de la sonrisa del payaso estaba la sonrisa del psicópata que mató y torturó con enorme sadismo a 33 jóvenes, explicándoles siempre para que servía tal o cual instrumento de su repertorio de tortura antes de proceder a ilustrarlo con la práctica. Documental de Luis Alfredo Garavito Éste colombiano fue uno de los más viles asesinos del siglo XX pues acabó con la vida de más de 140 chicos de entre 6 y 16 años. A todos ellos los violó, muchas veces haciéndoles cortes en el estómago y en los brazos, quemándoles las nalgas con velas o amputándoles los pulgares… Documental de Gary Ridgway Gary Ridgway es aún el asesino estadounidense más prolífico. Su misión era clara: asesinar a todas las mujeres que él considerase prostitutas. Fue así que, durante los 20 años en que el FBI estuvo buscando a este astuto asesino que hasta pistas falsas dejaba, la sangre de 49 mujeres se regó en los alrededores de Río Verde, despertando con ello un reinado de terror que solo acabó cuando una prueba de ADN permitió inculparlo… Documental de Jeffrey Dahmer El norteamericano Jeffrey Dahmer fue uno de esos casos en que la soledad y la marginación produjeron un monstruo. Dahmer mataba hombres adultos estrangulándolos, pero luego solía guardar sus cabezas en la nevera, dormir con los cuerpos sin vida, comer su carne y degustar el cerebro de algunas víctimas… Documental sobre Richard Ramírez El juego preferido de este asesino satánico era salir de caza acompañado por su walkman, en el que iba oyendo AC/DC hasta que encontraba a su víctima y entraba en su casa preparado para violar y matar con la supuesta protección espiritual de Satanás. Así llegó a los 14 asesinatos hasta que lo atraparon pero, aún así, antes de ser condenado a la cámara de gas mostró su fe en el Reino de Las Sombras diciendo: “!Legiones de la noche!, !Razas de la noche!, no repitáis los errores del Night Stalker y no concedáis clemencia alguna… Yo seré vengado. Lucifer está con nosotros” Documental de Andrei Chikatilo El soviético Andrei Chikatilo fue uno de los más brutales asesinos seriales de la historia: sus víctimas fueron más de 50, la mayoría mujeres y en casi todos los casos menores de edad. Les arrancaba los pezones a mordiscos, les quitaba el útero a las chicas y los testículos a los chicos. A través de la sangre y el tormento de sus víctimas Chikatilo alcanzaba el orgasmo aunque, según admitió, en última instancia matar le daba una cierta “paz mental”… Otros Aportes que te pueden interesar Azrael – El Arcángel de La Muerte Los Dybbuk, almas alejadas de la luz Los súcubos, demonios con cuerpo de mujer Erzsébet Bathory - La Condesa Sangrienta Yoo Young-Chul -asesino en serie- Gary Ridway - El Asesino de Río Verde Irma Grese - El Ángel De Auschwitz Tipos de asesinos en serie Tipos de homicidio: Suicidio y eutanasia -Megapost!

Hola gente hoy les traigo esta primera parte donde traigo muchísimos dioses de varios panteones Con panteones me refiero a: africano, azteca, celta, oriental, egipcio, griego, hindú, inca, maya, nordico y romano Y les aviso van a ser muchísimos dioses y bueno espero que disfrutes el post. EmpeZemos Dioses Africanos El panteón africano está compuesto por deidades provenientes del culto yoruba, cuyo rito se ha ido expandiendo desde Nigeria hacia diferentes lugares del mundo. El dios supremo y creador del universo es un ser único, pero con diferentes manifestaciones, comprendidas en la trilogía Oloddumare, Olorun y Olofi. De este ser supremo partieron las diferentes energías que gobiernan la naturaleza, y que están representadas por los diferentes Orishás, deidades a las que se les rinde culto a través de ofrendas y sacrificios, y que son las encargadas de mantener en armonía las diferentes fuerzas del universo, así como las relaciones de los seres humanos entre sí y con la naturaleza. Dioses Eshu La tradición afirma que fue moldeado en arcilla por Obbatalá, y entregado a Orunmila y su esposa, quienes durante doce meses posaron sus manos sobre el cuerpo de arcilla, hasta que éste cobró vida. Su voracidad insaciable lo llevó a depredar animales, plantas y piedras, hasta que intentó atacar a su padre, y éste lo cortó con su machete en doscientas una partes. Cada una de ellas, era un nuevo Eshu. Para calmar la ira de su padre Orunmila, Eshu le ofreció cada una de sus partes como un hijo, para que así pudiese consultarlas cuando le fuera necesario. Orunmila accedió, pero además obligó a devolver todo lo que había sido devorado. Eshu obedeció a su padre, y vomitó todo cuanto había depredado. Es un Orishá guerrero, regente de las manifestaciones malignas, de los engaños, y las trampas. Está al acecho de los Orishá y de los hombres, para confundirlos con sus artimañas, y envolverlos en sus tretas. Representa todas las desgracias que suceden en la vida para corregir el rumbo de las cosas, y simboliza el complemento necesario de lo benévolo para lograr el equilibrio, y tomar las precauciones para evitar las desdichas. Esta dualidad complementaria se representa en la pareja Eshu – Eleggua, lo negativo y lo positivo, mutuamente necesarios para la dinámica y el movimiento de la vida, dado que lo maligno, las tentaciones, y las desgracias, son imprescindibles para poder diferenciar el camino correcto, del que no lo es. Arbol: Padre: Olodumare Madre: Ninguna Hermanos: Ninguno Hijo: Ningunos ----------------------------------------------------------------------------------------------- ----------------------------------------------------------------------------------------------- Obbatalá Obbatalá es descendiente directo de Oloddumare. Es el creador del ser humano, a quien modeló con arcilla, para recibir el soplo divino del Supremo Creador. Es un padre paciente amoroso de su creación, dueño y regente del cuerpo humano y de todas sus partes, especialmente la cabeza, donde habitan los pensamientos. Símbolo de la pureza, de la paz, se lo representa con el color blanco, y su nombre significa “Rey de la pureza”. Como padre de los hombres, y dueño de sus cabezas y pensamientos, es el encargado de interceder entre éstos y cualquier Orishá. Celoso de la falta de respeto y las impurezas, no permite que se desnuden en su presencia o que se realicen conductas impropias. Es representado en la naturaleza a través de las montañas; sus picos nevados, blancos, e impolutos, simbolizan su eterna pureza. Su vestimenta es totalmente blanca, aunque en sus caminos de guerrero, una banda roja cruza a través de su torso. Su traje está adornado con soles y lunas, y ocho pañuelos rodean su cintura. Sus elementos de poder son un cetro de mando, llamado “Opa”, un Iruke, hecho con crin de cola de caballo, que agita en su baile para limpiar a los presentes, y un brazalete hecho de plata. Se le rinde ofrenda con arroz con leche, manteca de cacao, merengue, flores de algodón, maíz, alpiste, y granada. Los animales que se le inmolan son gallinas blancas, palomas blancas, chivas blancas. El alcohol es un tabú y le es prohibido, al igual que los cangrejos y los frijoles. Arbol: Padre: Olodumare Madre: Ninguna Hermanos: Ninguno Hijo: Oshun, Oya Oggun Oggun es el Orishá que encarna la fuerza y el trabajo físico. Guerrero por naturaleza, dueño de un temperamento violento e irascible, es el amo del monte, y el poseedor del cuchillo o machete. Con éste se abre camino entre la vegetación, pero también imparte justicia por sus propios medios, y puede realizar sacrificios. Oggun representa el comienzo y la fuerza que da inicio a las cosas, así como la mañana y la primavera. Símbolo de autoridad, riqueza, virilidad y juventud, es el amo de los minerales y posee el poder de transformar la naturaleza: el carbón en diamante y la arena en mármol. Su poder sobre los metales, las herramientas, las armas, las cadenas y los cuchillos, hacen de Oggun el Orishá protector de aquellos que trabajan con elementos metálicos; tales como herreros, cirujanos, agricultores y soldados, entre otros. Además es quien protege los templos y las entradas a las moradas. Debido a que representa el sacrificio, a Oggun se le rinde tributo matando todo tipo de animales, tales como gallos, chivos o carneros. Hijo de Oduduwa y Yembó, es hermano de Oshosi, con quien comparte su dominio sobre el monte; de Eleggua, quien regentea junto a él los caminos; y también de Shangó, y Osun. Amante de Oyá, entre otras relaciones, es originario de Ileshá, Rey de Iré, y emisario de Obbatalá. Sus colores característicos son el rojo y el verde, y su animal es el perro. Árbol Padre: Oduduwa Madre: Yembó Hermanos: , Osun, Eleggua, Oshosi, Hijos: Ninguno ----------------------------------------------------------------------------------------------- ----------------------------------------------------------------------------------------------- Olorun Es la manifestación más concreta y sensible del “Dios Supremo” (la trilogía Olofi - Oloddumare – Olorun), y es quien está en contacto directo con los hombres. Es el dueño del cielo, su nombre significa “Señor del cielo”, entendiéndose como el más allá. Representa la energía infinita vital de Dios, el calor del sol, la acción primera, el soplo de vida que rige todas las cosas. Es el creador del mundo y los seres humanos, las aguas, el aire, y toda la vida sobre la Tierra. Dueño de la luz y los colores, es el creador del día y de la noche. Del mismo modo es la fuerza universal que brinda el dinamismo de la vida. Es omnipresente, está de día y de noche, aunque no pueda vérselo, por lo que no se le recibe, sino que se le rinde un saludo con los brazos extendidos en alto, en dirección al sol, que representa su energía infinita. No se le asigna un género específico, ni posee emblemas o signos que lo representen, tampoco se le construyen altares ni templos en su honor, ni puede ser asentado. Es amo y dueño de la vida, y así como el sol, a través del cual se le rinde tributo, es quien brinda la energía para el desarrollo de las funciones vitales de las plantas, los animales y los hombres. ----------------------------------------------------------------------------------------------- ----------------------------------------------------------------------------------------------- Oshun Hija de Obbatalá y Yemanjá, Oshun es la deidad que representa la fecundidad, la sexualidad y el erotismo. Orishá de temperamento alegre; simboliza el espíritu romántico, la calma, la felicidad, y la sensualidad femenina. A ella se le encomiendan las mujeres embarazadas, los fetos, y los niños recién nacidos; así como aquellas mujeres que buscan fecundidad. Simboliza la maternidad, del mismo modo que la abundancia y la riqueza. Es ama y dueña de las aguas dulces de los ríos, fundamentales para que se reproduzca la vida en la tierra. Hermana de Oyá, y Yemanjá, ofreció su virginidad a un jefe de una tribu enemiga para que liberara a su hermana Oyá, que había sido secuestrada. Fue la segunda esposa de Shangó, su gran amor, y también fue pareja de Oggun, Orumila y Oshosi. Dueña de un baile con una sensualidad única, agita sus brazos haciendo resonar sus brazaletes, y los extiende en demanda de sexo a los hombres, mientras mueve sus caderas eróticamente. Posee como atributos principales un sol, caracoles, peces, abanicos, aros, peines, plumas de pavo, corales, conchas y campanillas, entre otros. Su color es el amarillo dorado, dueña del oro y las riquezas. Se le rinde tributo ofreciéndole comida: Camarones, miel, cebolla, ají, acelga, huevos, vino blanco, arroz, lechuga, dulces, y frutos del río; y se le ofrecen sacrificios de palomas, gallinas de Angola, y chivo capón, entre otros animales. Arbol: Padre:Obbatalá Madre: Yemanjá Hermanos: Oya Hijos: Ninguno ----------------------------------------------------------------------------------------------- ----------------------------------------------------------------------------------------------- Ossain Amo y encarnación misma de la naturaleza, Ossain conoce la esencia misma de todo el reino vegetal. Sabio, adivino y médico. Es capaz de salvar la vida y alejar la muerte. Puede curar mediante brebajes e infusiones hechas a base de hierbas sagradas, y conoce en profundidad los secretos de las plantas; sus usos, y sus propiedades mágicas y medicinales. Su beneplácito es fundamental para cualquier ritual en el que se utilicen hierbas. Activo cazador, habita en el monte, del que es amo y señor de todas sus especies, y de todo lo que de allí se extrae. Nacido por mandato de Oloddumare, gran amigo de Oggun, es padrino de Shangó, y posee una oreja pequeña, por la que escucha, y otra más grande. Además perdió una pierna, un brazo y un ojo, fruto de una lucha con Shangó, quien junto con Oyá, intentaron tenderle una trampa para robarle el güiro mágico con el que predecía el futuro. Ossain fue embriagado por Oyá, y dejándose tentar por su belleza, se abalanzó sobre ésta. Shangó acudió en su defensa descargando rayos sobre Ossain, mutilándolo, y dándole su actual apariencia. Muy apegado a su amigo Oggun, quien supo protegerlo y suele acompañarlo en su cuidado del monte, no depara en relaciones amorosas. Es representado por el número 7 y todos sus múltiplos. Y su color, tal como el reino que le es propio, es el verde. Se le ofrece tributo con tabaco, y animales tales como chivos, gallos, y loros, entre otros. Árbol Padre: Oloddumar Madre: Ninguna Hijo: Ninguno Hermanos: Ninguno ----------------------------------------------------------------------------------------------- ----------------------------------------------------------------------------------------------- Oya Hija de Obbatalá y Yembó, es un Osha íntimamente ligado a Iku, deidad de la muerte. Orishá del Río Níger, de los vientos, y de las tempestades. Símbolo del carácter violento y vehemente, está representada en la naturaleza por la centella. Domina los cuatro vientos, junto con Eleggua, Orunmila y Obbatalá. Osha “muertera”, como suele llamársele, representa el mundo de los muertos, los sentimientos tétricos, oscuros, y la reencarnación de los antepasados. También simboliza las emociones y pesares femeninos. Habita junto a las puertas de los cementerios y sepulcros. Ama y señora del camposanto, éste es el ámbito que le fue asignado. Su hermana Oshun, en un tremendo acto de amor, ofreció su virginidad a cambio de la libertad de Oyá, quien se hallaba cautiva por el jefe de una tribu enemiga. Reina de Kosso, madre de nueve hijos, guerrera y temeraria, ha acompañado en las batallas a Shangó, de quien fue su primera esposa, y a Oggun, a quien engañó con Shangó. Su objeto de poder es un Iruke que lleva en su mano, hecho con crin de cola de caballo, que, cuando baila, agita a un ritmo frenético y acelerado, para purificar los males e impurezas del aire. Posee también nueve brazaletes de cobre, y viste una túnica del color del vino y una saya con franjas de nueve colores diferentes, a excepción del negro. El número que simboliza a Oyá es el 9 y todos sus múltiplos. Árbol: Padre: Obbatalá Madre: Yembó Hermanos: , Obbá Hijo: Ninguno ----------------------------------------------------------------------------------------------- ----------------------------------------------------------------------------------------------- Shango Es uno de los Osha principales, Orishá de la justicia, el trueno, el rayo y el fuego, Shangó es una entidad querida y respetada por su rectitud, su criterio de justicia, su poder, y sus decisiones acertadas. Es capaz de castigar a los ladrones, a los mentirosos, y a aquellos que hacen el mal. Shangó es honesto en sus designios, firme, e inquebrantable. Rey de Oyó, encargado de purificar y limpiar la sociedad por mandato de Oloddumare, es temido por lo estricto de sus actos. Guerrero impecable, fue amado y respetado por sus soldados, y temido por sus adversarios. Expandió el imperio de Yoruba más allá de sus fronteras, y dirigió las batallas con ahínco. “Señor de los Truenos”, posee al rayo como arma, y se relaciona su fuerza con la virilidad, la pasión, y la pulsión de vida. Las danzas, la música, y los tambores, les son propios, y representan su alegría por la vida. Tres esposas lo han acompañado; Oyá, su camarada de batallas, Obbá, y Oshun, quizá la más amada. Adivino e intérprete de los oráculos de Ifá, Diloggún, Biange y Aditoto. El Oshé, el hacha de dos filos que porta en su mano, simboliza su fuerza, su poder y su rigidez, y es su elemento de poder, junto con la copa y la espada. Lleva una corona sobre su cabeza, que puede tener forma de castillo. Viste de rojo y blanco, que son sus colores. Su número es el 6 y todos sus múltiplos, y se le rinde tributo ofreciéndole amalá (preparada con harina de maíz, leche y quimbombó), así como plátanos (verdes), vino tinto y cebada. Así mismo se le entregan en sacrificio gallos, codornices, jicoteas, palomas, y carneros, entre otros animales. ----------------------------------------------------------------------------------------------- ----------------------------------------------------------------------------------------------- Yemanja Ama y señora del mar y de las aguas. Madre de los Orishás, representa la maternidad en todas las especies de la Tierra, ya que simboliza el útero materno, origen y fuente de vida. Su nombre significa “madre de todos los peces”, es por eso que, de algún modo, todos los hombres son hijos de ella, porque durante todo el embarazo, han nadado como peces en el vientre materno. Está representada en la naturaleza a través de las olas del mar. Simboliza la astucia y la inteligencia. Sabia y adivina por antonomasia, es capaz de aplicar justicia con una notable rigidez, y resulta implacable en sus castigos. Su temperamento, así como el mar, es cambiante; puede ser calma y apacible, o turbulenta y arremolinada cuando deja expandir su cólera. Es protectora de todo lo que implique un riesgo o peligro derivado de las aguas, al igual que se encomienda a ella el cuidado de las personas con padecimientos en el vientre. El baile de Yemanjá comienza con un movimiento pausado y ondulado como las olas del mar, pero que luego se vuelve turbulento y arremolinado por las tormentas, acompañado por el agite de sus brazos imitando la acción de nadar o remar. La ofrenda que se le rinde llamada “Ochinchín de Yemanjá” consiste en un preparado con camarones, lechuga, alcaparras, huevo duro, y tomate; además se le ofrece “Olelé”, una especie de tamal de maíz envuelto en hoja de plátano; y también frijoles, pescados, y otras frutas. A su vez, le son inmolados carneros, palomas, codornices, gallinas, y otros animales. Ábol: Padre: Olokun Madre: Ninguno Hermanos: Ninguno Hijos: Ninguno ----------------------------------------------------------------------------------------------- ----------------------------------------------------------------------------------------------- Y ya termino la primera parte espero que les haya gustado y muy pronto posteare la 2
Erzsébet Bathory – La Condesa Sangrienta Este personaje resulta verdaderamente interesante para la historia del crimen en serie, partiendo del hecho que sea una de las pocas mujeres que haya asesinado de una manera tan cruel a cerca de 650 jóvenes, incluyendo niñas…Todo ello para conservar su juventud, bañándose en la sangre de sus víctimas ------------------------La Condesa Sangrienta El caso de este personaje resulta verdaderamente interesante para la historia del crimen en serie, partiendo en un principio del hecho que sea una de las pocas mujeres que haya asesinado de una manera tan cruel… a cerca de 650 doncellas. Una de las representaciones oficiales de Elizabeth Báthory, cuyo número de víctimas fue aproximadamente 650… Además de una perversión sádica y sexual, la Condesa Elizabeth Báthory sentía especial atracción por la sangre, y no sólo se contentaba de beberla, como es habitual en los llamados asesinos vampíricos, sino que se bañaba en ella con el fin de impedir que su piel envejeciese al paso de los años. Nace en 1560 en el seno de una de las más ricas familias húngaras. Si bien pertenecía a la más ilustre y distinguida aristocracia, siendo su primo Primer Ministro de Hungría, y su tío Rey de Polonia, también existen antecedentes esotéricos entre los miembros de su familia, como pueden ser un tío adorador de Satán y otros familiares adeptos a la magia negra o la alquimia, entre los que se puede contar a la propia Báthory, ya que desde su infancia había sido influida por las enseñanzas de una nodriza que se dedicaba a las prácticas brujeriles. Cuando sólo contaba con 15 años se casa con un noble, el conde Nadasdy, gran guerrero conocido como “El Héroe Negro”, y se van a vivir en un solitario castillo en los Cárpatos. El conde no tarda en ser reclamado en una batalla, por lo que se ve obligado a dejar sola a Elizabeth por un tiempo. Al cabo de muchos momentos en espera de su marido, ésta se aburre por el continuo aislamiento al que estaba sometida, y se fuga para mantener una relación con un joven noble al que las gentes del lugar denominaban “el vampiro” por su extraño aspecto. En breve regresa de nuevo al castillo y empieza a mantener relaciones lésbicas con dos de sus doncellas. Desde ese momento, y para distraerse de las largas ausencias de su marido, comienza a interesarse sobremanera por el esoterismo, rodeándose de una siniestra corte de brujos, hechiceros y alquimistas. Bathory se había rodeado de brujos, hechiceros y alquimistas. Su nodriza, basándose en magia negra, le dijo que bañarse en sangre de doncella la mantendría joven y bella: Bathory siguió su concejo, mucho más allá de la cuenta… A medida que pasaban los años, la belleza que la caracterizaba se iba degradando, y preocupada por su aspecto físico pide consejo a la vieja nodriza. Ésta, le indica que el poder de la sangre y los sacrificios humanos daban muy buenos resultados en los hechizos de magia negra, y le aconseja que si se bañaba con sangre de doncella, podría conservar su belleza indefinidamente… En esa época, la Condesa tubo su primer hijo, al que siguieron tres más, y si bien su papel maternal le absorbía la mayor parte del tiempo, en el fondo de su mente seguían resonando las palabras tentadoras de la nodriza: “belleza eterna”. Al principio intentó alejarlas de sí, posiblemente no por falta de deseo o valor, sino por temor a las consecuencias de cara a la aristocracia, pero años más tarde cuando su marido fallece no tarda en probar los placeres sugeridos por la bruja. Al poco tiempo moriría su primera víctima: una joven sirvienta estaba peinando a la Condesa, cuando accidentalmente le dio un tirón. Ésta, en un ataque de ira le propinó tal bofetada que la sangre de la doncella salpicó su mano. Al mirar la mano manchada de sangre, creyó ver que parecía más suave y blanca que el resto de la piel, llegando a la conclusión que su vieja nodriza estaba en lo cierto y que la sangre rejuvenecía los tejidos. Con la certeza de que podría recuperar la belleza de su juventud y conservarla a pesar de sus casi cuarenta años, mandó que cortasen las venas de la aterrorizada sirvienta y que metiesen su sangre en una bañera para que pudiera bañarse en ella. Bathory recorría con su carroza los Cárpatos en busca de doncellas que, una vez en el castillo, eran encadenadas y acuchilladas por un verdugo, un sirviente o ella misma, mientras las víctimas se desangraban y llenaban su bañera… A partir de ese momento, los baños de sangre serían su gran obsesión, hasta el punto de recorrer los Cárpatos en carruaje acompañada por sus doncellas en busca de jóvenes hembras a quienes engañaban prometiéndoles un empleo como sirvientas en el castillo. Si la mentira no resultaba, se procedía al secuestro drogándolas o azotándolas hasta que eran sometidas a la fuerza. Una vez en el castillo, las víctimas eran encadenadas y acuchilladas en los fríos sótanos bien por un verdugo, un sirviente o por la propia Condesa, mientras las víctimas se desangraban y llenaban su bañera. Una vez dentro de la pila, hacía que derramasen la sangre por todo su cuerpo, y al cabo de unos minutos, para que el tacto áspero de las toallas no frenase el poder de rejuvenecimiento de la sangre, ordenaba que un grupo de sirvientas elegidas por ella misma lamiesen su piel. Si estas mostraban repugnancia o recelo, las mandaba torturar hasta la muerte. Si por el contrario reaccionaban de forma favorable, la Condesa las recompensaba. En algunas ocasiones, las víctimas que le parecían más sanas de mejor aspecto eran encerradas durante años en los sótanos para ir extrayendo pequeñas cantidades de sangre mediante incisiones afín que la dueña del castillo pudiera bebérsela. A veces, las víctimas más sanas y bellas eran encerradas por años para irles extrayendo pequeñas cantidades de sangre mediante incisiones, a fin de que Elizabeth pudiera bebérsela y conservar su belleza (retratada arriba por un fan). Por otro lado, las calaveras y los huesos eran también aprovechados por los hechiceros del castillo, convencidos que sólo un sacrificio humano podía dar buenos resultados para realizar sus experimentos alquímicos. Durante once años, los campesinos aterrados veían el carruaje negro con el emblema de la Condesa Báthory rastrear el pueblo en busca de jóvenes, que desaparecían misteriosamente dentro del castillo y que nunca volvían a salir. Los cuerpos sin vida eran sepultados en las inmediaciones del castillo, hasta que finalmente, sea por pereza o descuido, tan sólo los arrojaban al campo para que las alimañas acabasen con ellos. Algunos aldeanos no las tenían todas consigo por los gritos estremecedores que se oían salir del lugar, y se empezaron a extender rumores por todo el pueblo de que algo raro sucedía en el castillo. Finalmente estos pueblerinos empiezan a rondar por las inmediaciones, en dónde se encuentran con los restos de más de una docena de cuerpos sin vida. Éstos armaron una revuelta insistiendo que el castillo estaba maldito y era además una residencia de vampiros, quejándose ante el propio soberano. Atacar a una familia de poder en esa época era algo verdaderamente difícil, y sobre todo si como en este caso, el acusado además de ser una persona distinguida entre la nobleza tenía amigos igual de poderosos por todas partes. Por ese motivo, el emperador comienza por no prestar atención a las quejas de su pueblo, pero finalmente envía una tropa de soldados que irrumpen en el castillo en 1610. Al entrar, los soldados encuentran en el gran salón del castillo un cuerpo pálido y desangrado de mujer en el suelo, otro aún con vida pero terriblemente torturada, que había sido pinchada con un objeto para extraerle la sangre, y una última ya muerta tras ser salvajemente azotada, desangrada y parcialmente quemada. En los alrededores del castillo, desentierran además otros cincuenta cadáveres. En base a las ruinas que quedaron, los expertos piensan que así (imagen superior) lucía el castillo de la perversa condesa En los calabozos, se encuentran a gran cantidad de niñas, jóvenes y mujeres aún en vida a pesar que algunos de ellos tenían señales de haber sido sangrados en numerosas ocasiones. Una vez éstos liberados, sorprenden a la Condesa y a algunos de sus brujos en una de las habitaciones del castillo en medio de uno de estos sangrientos rituales. Rápidamente son detenidos y conducidos a la prisión más cercana. Los crímenes sádicos de Báthory habían durado aproximadamente diez años. En el juicio, sobraban pruebas para condenar a Elizabeth Báthory culpable de los múltiples crímenes cometidos, pues no sólo se habían encontrado ochenta cadáveres sino que los guardias estaban de testigos para declarar que la habían visto matar con sus propios ojos. Ésta confesaría haber asesinado junto con sus hechiceros y verdugos, a más de 600 jóvenes y haberse bañado en “ese fluido cálido y viscoso” afín de conservar su “hermosura y lozanía”. Le seducía el olor de la muerte, la tortura y las orgías lesbianas. Decía que todo lo mencionado poseía un “siniestro perfume”. Sus cómplices fueron condenados culpables, unos decapitados y otros quemados en la hoguera. Báthory, aún contando con el privilegio de pertenecer a la nobleza y ser amiga personal del rey Húngaro, fue condenada por éste mismo a una muerte lenta: la emparedaron en el dormitorio de su castillo, dejándole una pequeña ranura por la cual le daban algunos desperdicios como comida y un poco de agua. Murió a los cuatro años de permanecer en esa tumba, sin intentar comunicarse con nadie ni pronunciar la mínima palabra. Fue una especie de suicidio, de repente dejó de tocar alimento alguno y falleció en 1614 cuando contaba con 54 años. Bathory fue condenada a morir emparedada en su cuarto, donde solo quedaría una ranura para alimentarla. Vivió cuatro años así, hasta que dejó de comer y murió a los 54 años sin emitir palabra alguna desde que la encerraron… Resulta curioso señalar un paralelismo entre esta mujer y otro vampiro histórico muy conocido: Gilles de Rais, pues aunque éste cometió sus crímenes dos siglos antes, procedían de manera muy similar: ambos pertenecían a la alta nobleza. Él era homosexual y ella lesbiana (de ahí que sus víctimas fuesen principalmente mujeres), y lo más sorprendente e inquietante es que tanto los sirvientes de uno como de otro participaban en los macabros baños de sangre.

Tabaquismo es la adicción al tabaco provocada principalmente por uno de sus componentes mas activos,la nicotina,es adictiva y acaba condicionando el abuso de su consumo y te atrapa. según la organización mundial de la salud el tabaco es la primera causa de invalidez y muerte prematura del mundo en europa el tabaquismo provoca cada año 1,2 millones de muerte a causa del tabaco y está directamente relacionado con la aparición de 29 enfermedades estas 29 enfermedades provocadas por el tabaco 10 de ellas son de diferentes tipos de cáncer y mas del 50% de enfermedades cardíovasculares. l 90% de las muertes es cáncer de pulmón ,aproximadamente el 80-90 % son enfermedades pulmonar obstructivas ,crónicas y enfisema . en españa cada año mueren mas de 50.000 personas debido al consumo de tabaco,mas que por los accidentes de tráfico. que contiene el tabaco. amoniaco: componentes de productos de limpieza. arsénico: veneno contenido en raticidas. butano: combustible doméstico. cianuro: empleado en las cámara de gas. formaldeído: conservante. metano: combustible utilizado en cohetes espaciales. cadmio: presente en baterías monóxido de carbono: presente en los humos de escapes de autos. quieres ver lo que metes en tu cuerpo cuando fumas. personalmente como ex-fumadora creo que ante una adicción de tamaña magnitud como lo es el tabaquismo y que está tan arraigada en nuestra sociedad provocando tantos problemas de salud y tipos de cáncer y más encima pagamos por matarnos lentamente . pregunto,¿ por qué fumas ? si finalmente este te mata. aquí les dejo un video campaña contra el tabaco ejjeejje muy bueno no se lo pierdan.

Documental “Secretos de los apóstoles” Tanto para católicos como para cristianos en general, solo existen los cuatro evangelios canónicos y cualquiera de los evangelios apócrifos tiende a considerarse como palabra no inspirada por el Espíritu Santo, como territorio oculto y prohibido y como terreno plagado de posibles mentiras e incluso de palabras encaminadas a llevarnos por el camino de La Oscuridad. Pero… ¿qué encierran en realidad esos y otros textos censurados?, ¿por qué desde tantos siglos atrás han sido relegados al silencio y al olvido?. ¿Han estado únicamente encaminadas a “proteger” nuestras almas dichas censuras, o acaso hay detrás de ellas una actitud encaminada a fomentar los discursos más propicios para el control de las multitudes creyentes y la solidez del poder institucional eclesiástico? Entre otras cosas, en el siguiente documental se hablará sobre un épico relato de Pedro que la Iglesia censuró, sobre una misteriosa acompañante de Pablo, sobre por qué las mujeres han sido relegadas en el discurso bíblico, sobre el Evangelio Secreto de Marcos y los “actos sexuales prohibidos” que aparentemente sugiere, y sobre el polémico Evangelio de Judas, texto en el cual se presenta una versión distinta del supuesto traidor. Así, vean este documental quienes quieran saber sobre todas estas cuestiones ocultas, dentro de las cuales hay palabras que bien pueden pensarse en boca de Cristo, siendo únicamente censuradas por su potencial subversivo, ejemplo de lo cual es esta cita del apócrifo Evangelio de Tomás: “Quien ha conocido el sistema, ha encontrado un cadáver, y quien ha encontrado un cadáver, de él no es digno el sistema”. Docu...

Documental sobre Marc Dutroux El Monstruo de Bélgica Marc Dutroux estuvo expuesto al mundo del crimen y la decadencia desde que a sus 16 años escapó de casa y sobrevivió trabajando como gigoló. Más tarde se destacaría en el robo de autos e incluso llegaría a traficar drogas. Sin embargo, por lo que pasó a llamarse el “Monstruo de Bélgica” fue por todas las menores que violó y, particularmente, por las seis chicas de entre 8 y 19 años que entre 1995 y 1996 secuestró, violó y torturó, matando a cuatro de ellas e involucrando a algunas en perversos vídeos pornográficos… Otros Aportes que te pueden interesar Azrael – El Arcángel de La Muerte [/img] Los Dybbuk, almas alejadas de la luz Los súcubos, demonios con cuerpo de mujer Erzsébet Bathory - La Condesa Sangrienta Yoo Young-Chul -asesino en serie- Gary Ridway - El Asesino de Río Verde Irma Grese - El Ángel De Auschwitz Tipos de asesinos en serie Tipos de homicidio: Suicidio y eutanasia -Megapost!