El Asesino del Zodíaco Hola de vuelta acá tienen la parte 2 del asesino del Zodíaco. No viste la parte 1? Entra acá ----------Paul Stine, última víctima confirmada de Zodíaco El taxista Paul Lee Stine de 29 años fue asesinado por Zodíaco el día 11 de octubre de 1969. Su historia es la siguiente: Paul Lee Stine estaba parqueado cuando lo llamaron para ir a la Novena Avenida. Era una noche bien iluminada, había algo de niebla y el tráfico avanzaba con lentitud a causa de la congestión. Al pasar por el restaurante Pinecrest un hombre robusto paró el taxi. El hombre entró, se sentó atrás y le pidió a Stine que lo llevara a la calle Washington y Maple en el barrio residencial de Presidio Heights. Stine arrancó. En la calle Washington había varias mansiones a uno y otro lado. Ya en la intersección con Maple, el hombre le pidió a Stine que avanzara otra cuadra más y Stine accedió para finalmente detenerse entre dos árboles, cerca a la esquina de las calles Washington y Cherry, delante de la casa número 3898 de la calle Washington. Zodíaco había trepado al taxi de Stine (a la izquierda, vivo) y, tras hacerle detener el taxi entre las calles Washington y Cherry, le puso la pistola en la mejilla derecha, le hizo un gancho con su otro brazo y, sin darle tiempo a soltarse, le dio un tiro letal la cabeza (a la derecha, Stine ya muerto). Una vez que se hubo detenido, el corpulento pasajero le puso a Stine una pistola en la mejilla derecha y le hizo un gancho en la garganta con el brazo izquierdo. Aterrado en los segundos previos al disparo, Stine intentó en vano librarse levantando la mano izquierda por encima de su hombro derecho. Sin demorar la ejecución, Zodíaco le dio un tiro que le perforó cónicamente el cráneo, fragmentándoselo en cuatro segmentos… Después de eso, Zodíaco salió, entró de nuevo por la puerta del conductor y se puso la cabeza de Stine en el regazo mientras tomaba su cartera y le arrancaba un pedazo de camisa. Tras eso huyó, dejando el taxi en el lugar del crimen. Lo que Zodíaco no sabía es que tres jóvenes lo habían visto desde la ventana del segundo piso de la casa que estaba frente al taxi, al otro lado de la calle. A las 21:58 los jóvenes llamaron a la Policía y hablaron de lo sucedido, describiendo al asesino como un hombre blanco de 25 a 30 años de edad, complexión robusta y el cabello cortado de cierta forma. El gran problema fue que, por el nerviosismo que embargaba la comunicación, el operador de la Policía anotó “adulto negro” en vez de “adulto blanco”. Zodíaco no sabía que, cuando mataba a Stine, tres jóvenes lo habían visto (arriba, el punto de vista de los jóvenes) desde una casa ubicada al frente de los dos árboles entre los cuales el taxi estaba. Así, los jóvenes llamaron a la Policía, pero la tensión hizo que el operador anote “adulto negro” en vez de “adulto blanco”, de modo que, cuando poco después la Policía encontró a Zodíaco, lo dejó ir sin sospechar… Con increíble velocidad y tras la breve y nerviosa llamada, una patrulla policial que rondaba por el lugar se apareció en Washington y Cherry a las 22:00. Ahí la patrulla se detuvo cuando, en medio de la oscuridad y la niebla de aquella húmeda noche, vieron a un hombre robusto que caminaba lentamente hacia Presidio. Los patrulleros Donald Foukes y Eric Zelms llamaron con un grito al desconocido y le preguntaron si había observado algo extraño o sospechoso, a lo que el hombre robusto respondió diciendo con toda seguridad que había visto a un hombre que, blandiendo una pistola, corría hacia el este por la calle Washington. Los patrulleros tenían en mente que el criminal al que buscaban era un “adulto negro”, tal y como erradamente había anotado el operador cuando los jóvenes llamaron. Así pues, los patrulleros le creyeron al hombre blanco y robusto de oscuras ropas y se fueron hacia el este por Washington: nunca supieron que ese hombre era Zodíaco, el asesino que buscaban… Se sabe también que no lo llamaron para que se acerque al coche, que lo interrogaron breve y apuradamente y que no se fijaron en la sangre que, disimulada por las tinieblas de la noche y el color oscuro de su ropa, llevaba aquel hombre en su regazo. Después, cuando el personal llegó (a las 22:55) a la escena del crimen, se interrogó a los chicos y estos, ya más calmados, dejaron bien claro que el asesino no era negro: era blanco. De ese modo y tras que Donald Foukes y Eric Zelms supieron que el hombre al que dejaron ir era el asesino, en la Policía de San Francisco surgió una enorme obsesión por el llamado “hombre corpulento”. ----------La carta confirmatoria Justo el día siguiente al crimen, Zodíaco envió al diario San Francisco Chronicle una carta que borraba toda duda en cuanto a si él mató o no a Paul Stine: ‹‹Zodíaco al habla. Soy el asesino del taxista en la esquina de Washington con Maple ayer por la noche, para demostrado aquí está un trozo de su camisa manchado de sangre. Soy el mismo hombre que mató a las personas de la zona norte de la bahía. La Policía de S.F. me podría haber cogido ayer de noche si hubiera registrado bien el parque en vez de hacer carreras con sus motos a ver quién hacía más ruido. Los conductores de los coches tendrían que haber aparcado el coche y quedarse esperando en silencio a que yo saliera de mi escondite. Los escolares son buenos blancos. Creo que una mañana me voy a cargar un autobús escolar. Dispararé a la rueda delantera y luego liquidaré a los niños cuando salgan dando saltitos.›› Junto a la carta citada estaba un trozo de tela ensangrentada. Tras analizarlo, la Policía confirmó que la sangre en el trozo de tela enviado era realmente sangre del taxista Paul Stine. ----------Kathleen Johns: ¿realmente vio a Zodíaco? Corría la noche de un 22 de marzo de 1970 y Kathleen Johns, con ocho meses de embarazo, iba en su auto junto a su hija de diez meses. Kathleen iba camino a reunirse con su madre cuando de pronto, en la carretera 132 de San Joaquin County, detuvo su auto luego de que el conductor de otro auto se detuviese para decirle que mire la rueda porque ésta se tambaleaba y aquello era peligroso. El hombre astutamente se ofreció para ajustarle los tornillos de la rueda, mas en realidad los aflojó y luego se marchó. Todo era parte de un plan. No pasó mucho tiempo antes de que el neumático (la rueda) de Kathleen se aflojara, y entonces el sujeto, que lo había tramado todo y estaba cerca, volvió y se ofreció para llevarla a una estación de servicio. Ella accedió, abandonó su coche y se trepó en el vehículo del desconocido, pero éste, pese a que ya habían pasado por varias estaciones de servicio, no se había detenido en ninguna. Todo parecía sugerir que el sujeto la había secuestrado. El viaje con aquel extraño duró más de tres horas, llenas de silencio según contó Kathleen Sin embargo en cierto punto del viaje el conductor se detuvo en una intersección y entonces Kathleen pudo escapar con su hija, corriendo a través del campo hasta hallar a un hombre que las ayudó llevándolas al departamento de la Policía local, en Paterson. Kathleen Johns afirmó que ella y su hija de diez meses habían sido secuestradas por Zodíaco, huyendo cuando él se distrajo. Sin embargo, incoherencias de su testimonio y de otros testimonios han hecho dudar a la Policía sobre el supuesto secuestro. Allí, en el departamento policial, ella vio un cartel con un retrato robot de Zodíaco. Al parecer la chica no había visto antes el supuesto rostro de Zodíaco en parte alguna y, en el momento en que lo vio, se sorprendió porque, según dijo a los policías, ese era el hombre que había intentado secuestrarla. Tiempo después surgió una controversia que aún se mantiene en relación a si realmente Kathleen estuvo o no con Zodíaco. Dicha controversia parte de discrepancias como estas: 1) algunos testigos afirman que el auto de Kathleen fue movido e incendiado, mientras que otros afirman que nunca fue movido, 2) Kathleen le dijo al periodista Paul Avery que su secuestrador abandonó el auto para bajarse y buscarla a ella y a su bebé con una linterna, pero también Kathleen rindió dos testimonios ante la Policía y en cada uno de ellos afirmó que el sujeto no se bajó del vehículo a buscarla a ella y a su bebé. En todo caso, tiempo después Zodíaco envió una carta (más adelante se verá) en la que afirmaba que él era el que había estado ese 22 de marzo con Kathleen; pero, pese a esto y en parte porque era posible pensar que Zodíaco estuviese mintiendo, las dudas persistieron, sobre todo a causa de las mencionadas inconsistencias sobre ciertos puntos de lo sucedido. ----------Zodíaco y sus “agradables botones” odíaco siguió comunicándose durante 1970 a través de tarjetas postales y cartas que mandaba a la Prensa. En una de esas cartas, enviada al San Francisco Chronicle y fechada el 28 de abril de 1970, Zodíaco amenazó con poner una bomba en un autobús si el periódico no publicaba detalladamente sus escritos; y, además, expresó que quería ver que la gente comenzara a usar “algunos agradables botones Zodíaco” con su símbolo. Zodíaco era un asesino egocéntrico que deseaba la fama, por lo que en 1970 envío tres cartas al San Francisco Chronicle exigiendo que la gente use sus “agradables botones Zodíaco”, en cada una se mostraba más enfadado que en la anterior porque la gente no usaba sus botones, y en cada una se encargó de proferir amenazas que iban desde explotar un autobús escolar hasta torturar esclavos en el Paraíso… Pero el tiempo pasó y al parecer la gente no se tomó muy en serio al asesino, de modo que no usaron sus “agradables botones Zodíaco”. Esto molestó bastante a Zodíaco, por lo que el 26 de junio de 1970 envió otra carta al San Francisco Chronicle: ‹‹Zodíaco al habla. Me he disgustado mucho con la gente de la Bahía de San Francisco. No han cumplido mis deseos de verlos usar mis agradables botones Zodíaco. Yo prometí castigarlos aniquilando un autobús escolar repleto si no cumplían. Pero ahora la escuela está cerrada por el verano, así que los castigué de otra manera. Le disparé con una .38 a un hombre que estaba sentado en un auto estacionado.›› Lejos de obedecerle y usar sus bonitos botones, la gente de la bahía de San Francisco siguió apática ante el deseo vehemente que el asesino manifestaba por ver personas luciendo sus botones. Por eso Zodíaco envió otras cartas más: Julio 24 de 1970: ‹‹Zodíaco al habla. Me siento bastante infeliz porque ustedes, gente, no usan mis agradables botones Zodíaco. Así que ahora tengo una pequeña lista, comenzando con la mujer y su bebé a las que les di un paseo bastante interesante por un par de horas, hace pocos meses atrás en una tarde que terminó conmigo quemando su carro donde las encontré›› Julio 26 de 1970: ‹‹Zodíaco al habla. Ya que no usarán agradables botones Zodíaco, qué les parecería si utilizan asquerosos botones Zodíaco. O cualquier tipo de botones Zodíaco que se les ocurra. Si no usan ningún tipo de botones Zodíaco, yo tendré (por encima de cualquier otra cosa) que torturar a todos mis 13 esclavos que espero para mí en el Paraíso. A algunos los ataré y los veré gritar y retorcerse desde las colinas. Otros tendrán astillas de pino clavadas bajo las uñas y luego arderán. Otros serán colocados en jaulas y alimentados con carne salada hasta que estén empachados, entonces yo los escucharé suplicar por agua y me reiré en sus caras. Otros serán colgados de sus pulgares y arderán en el sol, después yo los restregaré con profundo calor para que se calienten. A otros los dejaré que vivan y corran gritando alrededor. Y a todos los jugadores de billar, yo los dejaré jugar en una oscura mazmorra con los pies torcidos y los zapatos virados. Sí, yo tendré gran diversión infligiendo el más delicioso dolor a mis esclavos.›› ---------Aterrorizando al periodista Paul Avery antes de callar El 27 de octubre de 1970 Zodíaco envió otra carta al San Francisco Chronicle. En ella amenazaba de muerte al periodista Paul Avery, quien trabajaba en el S. F. Chronicles y había estado publicando artículos en los cuales insultaba a Zodíaco. Aquella carta fue el detonante del inicio del fin de la carrera de Avery. Así, el periodista se obsesionó con la idea de que en cualquier momento podía ser asesinado por Zodíaco, por lo que iba a todas partes con una pistola y, en la profundidad de su angustia, empezó a beber en exceso, cosa esta que lo llevó a fracasar profesionalmente. El periodista Paul Avery (arriba) fue amenazado de muerte en una carta de Zodíaco, a raíz de lo cual empezó a obsesionarse y a beber, hasta arruinar su carrera… Después de sacar de juego a Avery mediante la intimidante carta, Zodíaco desapareció durante tres años y pico. Su silencio fue absoluto: no cometió crimen alguno, no envió cartas, no hizo llamadas, no dio señal alguna… Era un mutismo calculado y la Policía, sin pistas, terminó frustrada. ----------Zodíaco vuelve a hablar en 1974 El 29 de enero de 1974, Zodíaco rompió su silencio de años cuando envió una carta en que elogiaba la película de El Exorcista y, entre otras cosas, decía que era “la mejor comedia satírica” que jamás había visto. Después, el 14 de febrero del mismo año, Zodíaco envió otra carta al San Francisco Chronicle en la cual le explicaba al editor que las iniciales para “Ejército Simbiótico de Liberación” (SLA) significaban ‘mata’ (de matar…) si eran deletreadas en nórdico antiguo. Tras ser examinada, la autenticidad de la carta resultó dudosa y se pensó que lo más probable era que no haya sido escrita por Zodíaco. El 8 de mayo de 1974 el San Francisco Chronicle recibió una carta en la que se presentaban quejas del film Badlands diciendo que constituía una “glorificación del asesinato” y que el periódico debía quitar de sus páginas la publicidad del film. La carta no estaba firmada por Zodíaco sino por “Un ciudadano”, pero la letra, el tono y el toque irónico, hicieron pensar que quizá había sido escrita por Zodíaco, aunque era bastante probable que no lo fuera. Finalmente, el 8 de julio de 1974 el San Francisco Chronicle recibió una carta con quejas en las que se pedía al editor que pusiera al columnista Marco Spinelli en el “agujero infernal de donde vino” puesto que tenía un “serio desorden psicológico” en tanto que “siempre” necesitaba “sentirse superior”. La carta estaba firmada por un tal “Fantasma Rojo” y, si bien se ha sospechado que pudo ser escrita por Zodíaco, lo más probable es que no lo haya sido. Después de esas cuatro cartas cuya autoría aún resulta dudosa excepto en el caso de la primera, el silencio volvió a surgir en torno a la figura de Zodíaco. Al menos hasta el año 1978. --------Antes de la desaparición final El 24 de abril de 1978 el San Francisco Chronicle recibió una carta que muy probablemente era de Zodíaco. El diario la publicó al día siguiente de recibirla y en ella se podía leer: ‹‹Querido Editor: Zodíaco al habla. Estoy otra vez con vosotros. Dígales a todos que estoy aquí, que siempre he estado aquí. Ese cerdo citadino de Toschi es bueno, pero yo soy más inteligente y a lo mejor él se cansará y me dejará en paz. Estoy esperando una buena película sobre mí. ¿Quién hará mi papel? Ahora yo lo controlo todo. Atentamente: adivínelo››. ----------Planteamientos en torno a un asesino que nunca volvió Si algún asesino hace pensar en Jack El Destripador, ese asesino es Zodíaco: cinco fueron sus asesinatos confirmados, al igual que los asesinatos confirmados de Jack; ambos mandaban cartas en las hablaban de sus crímenes; y, sobre todo, a ninguno de los dos se capturó y de ninguno de ellos se supo jamás quién fue con certeza. Si algún asesino iguala la gloria disuasiva de Jack El Destripador, ese es Zodíaco. Más de 2500 sospechosos se barajaron en el proceso de búsqueda, y la investigación, que por dificultades fue cerrada en el 2004, tuvo que ser reabierta en el 2007 a causa de la indignada opinión pública. Su identidad aún se desconoce… Las investigaciones que surgieron tras la desaparición de Zodíaco nunca consiguieron nada definitivo y, en una época en que el ADN y las tecnologías digitales dan a la Policía una ventaja indagatoria brutal frente al potencial evasivo del delincuente, Zodíaco probó al mundo que aún es posible la existencia de una mente lo suficientemente astuta y brillante como para burlar a los servicios policiales más avanzados, los de U.S.A. Fue pues por las dificultades halladas que la investigación sobre el caso Zodíaco fue catalogada como “inactiva” en el 2004, aunque a pedido de la indignada opinión pública fue reabierta en el 2007 y, al menos hasta la fecha (5 de octubre del 2012) de redacción de estas líneas, la figura del asesino continúa envuelta en el misterio. Muestra de la fracasada labor policial es el hecho de que en varios años el Departamento de Policía de San Francisco investigó a 2500 sospechosos y no pudo confirmar a ninguno como el autor de los crímenes. Se plantearon incluso cosas tan disparatadas como que el terrorista Theodore Kacynski (Unabomber) o el famoso criminal Charles Manson podían ser el Asesino del Zodíaco. Por otra parte, el asunto de las víctimas no confirmadas tampoco pudo ser solucionado del todo en el sentido de que no se pudo afirmar con contundencia que tal o cual persona no fue víctima o sí fue víctima de Zodíaco. De ese modo y debido al caudal que representa todo lo no confirmado que se ha omitido sobre el asesino, resulta útil limitarse a una lista de los sospechosos (algunos ya se han barajado) más importantes y de las víctimas no confirmadas que siempre constan en los textos sobre el asesino: 1-Principales sospechosos Marvin Bernell Marvin se encargaba de programar películas en una sala de cine y de proyectarlas. Robert Graysmith, periodista obsesionado con Zodíaco, descubrió que la marca que Marvin usaba para marcar los rollos de las películas era igual al símbolo de Zodíaco, que en el techo de la sala de cine había un zodíaco pintado, que Marvin poseía una copia de la cinta sobre el Conde Zaroff (personaje asociado a Zodíaco) y que su letra se parecía a la del asesino. A la Policía le pareció que el signo para marcar rollos era no solo el de Zodíaco sino la representación estilizada de una mira telescópica, cosa que podía significar afición a los deportes de tiro u otras cosas. Por otra parte, nunca se pudo demostrar que la letra de Marvin fuese la misma que Zodíaco y jamás se halló nada que permitiese pensar que el tranquilo Marvin era el psicópata Zodíaco. Lawrence Kane Esta hipótesis fue una de las más absurdas y surgió de las sospechas de la hermana de Darlene Ferrin (asesinada por Zodíaco). Ella sospechaba porque Kane era corpulento como Zodíaco y había seguido a su hermana por meses antes del asesinato. Lawrence Kane El gran problema con la hipótesis era que Kane había sufrido un daño cerebral que, según los médicos, le quitó la capacidad para controlar la auto-gratificación. Además nunca se supo que Kane fuera un sujeto de inteligencia sobresaliente. Y entonces: ¿cómo podía mostrar ese autocontrol, esa frialdad, esa actitud planificadora capaz de hacerlo desaparecer y reaparecer, capaz de hacerlo suspender por largo tiempo algo tan gratificante como enviar cartas amenazantes a los diarios, cómo pues, si había perdido en 1962 la capacidad de controlar la auto-gratificación? ¿Cómo podía haber construido esos códigos tan complicados, tan dignos de una mente privilegiada? Nunca se probó que fuera intelectualmente brillante y siempre los hechos apuntaron a que no lo era, de modo que resulta extremadamente fantasioso creer que Kane fuera una mente a la altura de Zodíaco. Así, la hipótesis cae porque de seguro Kane no tenía el autocontrol de Zodíaco y casi de seguro no tenía una inteligencia brillante. . Arthur Leigh Allen Arthur Leigh Allen De todos los sospechosos que ha habido, sin duda ninguno ha dado tantas razones para sospechar como Allen pues: 1) sabía de lenguajes cifrados pues los había aprendido en la Marina, 2) era superdotado ya que tenía un IQ de 137, 3) Se sospechaba que había violado a un niño, cosa que de ser cierta lo convertía en alguien malvado, como Zodíaco, 4) Su aspecto se parecía al de Zodíaco por la semejanza de su cara con el retrato robot del asesino y porque era también alguien corpulento y blanco. 5) Le gustaba matar, pues aunque nunca se supo que matara a alguien, adoraba el deporte de la cacería, 6) Dijo que el hombre era “el animal más peligroso de cazar”, afirmación que escalofriantemente se repetía en una de las cartas de Zodíaco, aunque bien podía pensarse en otras cosas que lo hicieran llegar a ese pensamiento, 7) Era solitario (como probablemente lo era Zodíaco), 8) era mentalmente insano, al punto de que sus parientes mostraban preocupación. El gran problema con Allen fue que sus huellas dactilares y su ADN no coincidían con los del asesino, factores estos que eran apenas dos pero tenían suficiente peso como para descartarlo. Bruce Davis Bruce había sido miembro de La Familia, el grupo criminal de seguidores de Charles Manson. Bruce está actualmente en prisión pero en la década de los 60 se encontraba en el área de San Francisco, espacio en el cual Zodíaco había cometido sus asesinatos. Bruce fue descartado como sospechoso porque su letra no coincidía con la de Zodíaco, porque tenía el pelo demasiado largo (el retrato robot lo tenía corto) cuando Zodíaco cometió sus crímenes y porque no usaba gafas. . Michael O´Hare Michael era un destacado hombre de negocios y fue sospechoso en parte porque vivía cerca del lugar en que se dio el asesinato de Paul Stine. Fue rápidamente descartado debido a una prueba de ADN. . Guy Ward Hendrickson Deborah Pérez tenía 47 años y era hija de un difunto (1981) carpintero de Orange llamado Guy Ward Hendrickson. Deborah aprovechó la atención que, a raíz de la película Zodíaco (basada en el asesino), se generó en torno al asesino: así, en el año 2009 ella convocó a una rueda de prensa en la sede del diario San Francisco Chronicle, todo para declarar que su padre era el Asesino del Zodíaco. Entre otras cosas, Deborah dijo que había estado con su padre en dos de los crímenes —creyendo escuchar dos cohetes cuando en realidad eran dos disparos—, que había escrito una carta a nombre de su padre al abogado Melvin Belli, y que tenía en su posesión las gafas del taxista Paul Stine, las cuales realmente sí habían desaparecido de la escena del crimen. Posteriormente la Policía analizó las gafas y determinó que no coincidían con las de Stine, así como también sometió a Deborah a la prueba del polígrafo, en la cual ella falló de manera garrafal. A la izquierda, Deborah Pérez dando una rueda de prensa; a la derecha, su padre Guy Ward Hendrickson, quien según Deborah era el Asesino del Zodíaco. Por último era claro que Deborah era una persona un tanto trastornada que intentaba llamar la atención inventando cosas. Así, anteriormente Deborah había declarado que era hija ilegítima de John F. Kennedy, cosa que evidenciaba lo verdaderas que eran las declaraciones de su hermana según las cuales Deborah había pasado años en terapia psicoanalítica porque, entre otras cosas, se pasaba inventando recuerdos de cosas que nunca sucedieron y estaba obsesionada con el exhibicionismo, poniendo en Facebook y en otras páginas fotos provocativas para llamar la atención. Sin embargo, pese a lo anterior, Deborah contrató los servicios de una firma de relaciones públicas y se encuentra preparando un documental en el que muestra las supuestas pruebas de que su padre era Zodíaco… Richard Gaikowski Richard nació en 1936 y fue médico en el Ejército de USA. De él se sospechó principalmente porque: 1) algunos investigadores vieron la abreviatura que Richard usaba para su nombre en ciertos códigos de Zodíaco 2) la hermana de Darlene sospechaba de Richard y lo había visto en el funeral de Darlene, 3) Richard vivía cerca de donde se cometieron los asesinatos, 4) Richard supuestamente había seguido (no se puede saber si fue por otros razones) a Darlene cuando ella se casó y se trasladó a Albany; y allí, en Albany, trabajó en un periódico que era rival del periódico en el que trabajaba el marido de Darlene, 5) Un operario dijo que la voz de Richard era idéntica a la que oyó en una llamada de Zodíaco durante 1969, 6) el rostro de Richard se parecía al retrato robot, 7) la escritura de Richard era bastante similar a la de Zodíaco. Como se ve, no eran pocas las razones para sospechar de Richard, sin embargo la Policía nunca le realizó una prueba de huellas digitales y el proceso de la investigación sobre Richard fue detenido porque supuestamente no había razones suficientes para que siga adelante. Una de las principales razones que se esgrimió contra la hipótesis de su culpabilidad fue la de que Richard no tenía conocimientos sobre lenguaje cifrado y, si bien era inteligente, al menos aparentemente no lo era en el grado necesario como para construir todo ese complicado sistema de código. Richard murió en el 2004. Jack Tarrance En el año 2000 Dennis Kaufman declaró que su padrastro Jack Tarrance era Zodíaco. Entre otras razones porque su escritura se parecía a la del asesino, porque le había confesado que él era el asesino y esa confesión había sido grabada, y porque, entre las posesiones de su padrastro, Dennis había hallado un disfraz idéntico al de Zodíaco. El problema fue que esa confesión gravada pudo ser una farsa planificada, que el disfraz pudo ser fabricado para engañar y, sobre todo, que el ADN de Tarrance no coincidía con el de Zodíaco. 2-Principales víctimas no confirmadas Robert Domingos (19 años) y Linda Evans (17 años): Ambos fueron asesinados el 4 de junio de 1963 por un arma de fuego. El crimen ocurrió en una playa cercana a Lompoc (California) y tuvo fuertes similitudes con el caso de Bryan Calvin Hartnell y Cecilia Ann Shepard, ocurrido un 27 de septiembre de 1969 en Lake Berryesa. . Cheri Jo Bates (18 años): Cheri Jo Bates El 30 de octubre de 1966 ella fue asesinada brutalmente (casi decapitada) por arma blanca en el Community College de Riverside (California). Tuvieron que pasar cuatro años para que el periodista Paul Avery (amenazado de muerte por Zodíaco) levantara sospechas sobre la autoría de Zodíaco, todo en virtud de determinadas similitudes entre las circunstancias de los asesinatos de Zodíaco y las circunstancias que rodearon el caso de Bates. . Kathleen Johns (22 años): Su caso ya fue expuesto arriba en este mismo artículo. Donna Lass (25 años): Donna desapareció (nunca se supo con certeza que fuera asesinada) el 26 de septiembre de 1970 en South Lake Tahoe (California). Tiempo después (22 de marzo de 1971) el San Francisco Chronicle recibió una carta de Zodíaco en la que decía que llevaba 13 víctimas, aunque Donna debió ser la decimocuarta y no la decimotercera como se indicaba en la postal. Por esa y otras razones la Policía nunca creyó que se la pudiera ligar demasiado con el asesino y, en consecuencia, no se efectuó una investigación oficial.
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