A

AdolfoSoncco

Usuario (Perú)

Primer post: 23 nov 2016Último post: 23 nov 2016
2
Posts
12
Puntos totales
0
Comentarios
Leyendas para niños de secundaria
Leyendas para niños de secundaria
ParanormalporAnónimo11/23/2016

Las leyendas infantiles cumplen la función de explicar una cultura y de reforzar valores morales o espirituales. Estas historias se presentan como verdaderas sin serlo y siempre narran las proezas de un personaje, o los sucesos extraordinarios de un lugar, o cualidades maravillosas de un objeto. Te ofrecemos estas leyendas para que conozcas un poco del folclore tradicional de los diferentes pueblos. LA LEYENDA DEL JINETE SIN CABEZA. Cuenta la leyenda que en un pueblo muy aislado de la ciudad existía la historia de un Jinete que solía recorrer los campos por la noche en un hermoso caballo, la gente muy curiosa y sorprendida por este Jinete se preguntaban ¿Porqué este jinete hace eso? No era muy común que alguien salga todas las noches a montar su caballo solo. Una noche muy oscura y con grandes relámpagos el Jinete desapareció sin dar señal alguna de su misteriosa desaparición. Pasaron largos años y la gente ya se había olvidado de aquel Jinete que solía recorrer los campos por la noche. Una noche igual a la que desapareció campesinos pudieron volver a escuchar nuevamente la cabalgata de su caballo. Muchas personas se acercaron curiosas a ver que era lo que estaba sucediendo y vieron a un Jinete cabalgando por los campos, cuando un enorme relámpago cayó e ilumino al jinete, los campesinos no podían creer lo que estaban viendo frente a sus ojos, muchos corrieron a esconderse y otros permanecieron ahí sin poder moverse y blancos del miedo ya que se encontraban frente a un Jinete sin Cabeza, luego de esto nada volvió a ser igual en el pueblo. Cuenta La leyenda del Jinete sin Cabeza, que este encuentra buscando vengarse de aquel le corto la cabeza. La caja de Pandora Este mito de la caja de pandora comienza con los personajes de Prometeo y Epimeteo. Ellos eran hermanos, y los dioses del Olimpo les encargaron la creación de los animales y del hombre, además debían dotar a sus criaturas con los recursos necesarios para la supervivencia. A Epimeteo le correspondió crear a los animales y a Prometeo, a los hombres. Prometeo realizó su trabajo con gran esmero y amor, construyendo a los hombres semejantes a los dioses, con una mezcla de agua y tierra. El reparto de las cualidades lo hizo Epimeteo, otorgando una porción equitativa de dones a cada uno. A quienes tocaba fuerza, no correspondía rapidez, a los débiles les daba armas, a los pequeños alas y así sucesivamente. Cuando repartió todos los dones, los dotó de pelos y una piel gruesa, para protegerlos de las temperaturas extremas. Hizo que su alimentación fuese variada, unos comían hierbas, mientras que otros devoraban a otros animales. Así, hasta que completó el reparto, pero no se dio cuenta de que había dejado a la especie humana sin facultades. Cuando llegó Prometeo a inspeccionar el trabajo de Epimeteo, vio que todos los animales estaban justamente equipados, menos el hombre. Como Prometeo amaba a los hombres y estos deberían vivir en la tierra sin contar con los recursos necesarios para su supervivencia, les concedió el fuego, para que pudieran sobrevivir y les enseñó a respetar a los dioses. Además, como los hombres fueron hechos a semejanza de los dioses, pudieron hablar, construyeron viviendas para refugiarse, vestidos para abrigarse y obtuvieron el alimento de la tierra. Durante una festividad, Prometeo sacrificó un gran toro para honrar a los dioses, pero procuró que al hacer el reparto de la carne, los hombres, que eran sus favoritos, se llevaran la mejor parte. Entonces dividió la carne en dos partes, en una puso la carne bajo una capa de huesos y tendones, en la otra, puso los huesos cubiertos de rica grasa. Para no levantar sospechas, dejó que Zeus eligiera la parte que deseaba. El dios eligió la parte de los huesos con grasa, dejando para los hombres la parte que Prometeo deseaba darles. Zeus se ofendió por la falta de respeto y en venganza, quitó el fuego a los hombres. Prometeo se sintió apenado por los hombres y por tanto subió al monte Olimpo y robó la sabiduría de las artes de Palas Atenea y el fuego de la forja de Hefesto, para compensarlos por su pérdida. Zeus castigó a Prometeo por la segunda ofensa, ordenó a Hefesto que creara a la primera mujer, a la que llamó Pandora. Zeus le concedió la vida y Pandora impresionó a todos los dioses con su belleza, por lo cual, cada uno le otorgó un don, Atenea le dio sabiduría, Apolo dotes para la música y Hermes le dio la elocuencia. Zeus le entregó una caja donde supuestamente había tesoros, y ordenó a Pandora que no la abriese por ningún motivo. Zeus entregó a Pandora y su caja a Prometeo, quien no confiaba en el dios y por tanto, entregó el regalo a su hermano Epimeteo, ordenándole que guardara bien la llave de la caja, para que nadie pudiera abrirla. Epimeteo se enamoró perdidamente de Pandora y se casó con ella y guardó la llave de la caja. Un día, Pandora no pudo resistir más su curiosidad y quitó la llave a Epimeteo y abrió la caja, de la que salieron todas las calamidades. Cuando Pandora comprendió su error, cerró la caja, pero sólo pudo retener dentro a la esperanza, la que desde entonces, ayuda a los hombres a soportar los sufrimientos. A Prometeo le tocó en suerte un castigo espantoso por sus ofensas, Zeus ordenó a Hefesto que lo encadenara a una roca del monte Cáucaso y cada día, enviaba una harpía a que comiera su hígado. Por ser inmortal, el hígado de Prometeo crecía cada noche nuevamente, pero cada día la harpía volvía a comérselo. Este castigo debía durar toda la eternidad, pero cuando habían transcurrido unos treinta años, pasó por el lugar Heracles, que iba rumbo al jardín de las Hespérides, cuando vio a la harpía haciendo su faena, la mató de un flechazo. Entonces Zeus perdonó a Prometeo, pero lo condenó a llevar las cadenas y la roca a que lo ataran, durante toda la eternidad. La leyenda del rey Arturo En lo que actualmente se conoce como la Gran Bretaña, según la leyenda, vivía el rey Uther Pendragon, quien llevaba un largo conflicto con el duque de Tintagel. Un día decidió firmar la paz, para lo que invitó al duque y la duquesa al castillo. Al ver a la duquesa Ingrayne, Uther se enamoró perdidamente de ella. Uther enfermó de amor y solicitó ayuda al mago de la corte, Merlín, quien realizó un hechizo con el cual hizo creer a Ingrayne que Uther era su esposo. De esta unión nació Arturo, quien fue tomado por Merlín y entregado a Sir Héctor para que lo criara como propio. Ingrayne y Gorlias tenían ya tres hijas Morgause, Elaine y Morgana, las hermanas mayores de Arturo. Morgana fue enviada a la isla de Ávalon con Merlín y la Dama del Lago, donde se convirtió en sacerdotisa y sucesora de la Dama del Lago. Las otras dos hermanas se casaron. Cuando Arturo tuvo 16 años, su padrastro lo llevó junto con su propio hijo, Sir Kay, a Londres, donde caballeros de toda la Bretaña, intentaban liberar una espada de su prisión de piedra. Según la leyenda, quien liberara la espada sería el rey de toda la Bretaña. Nadie tuvo éxito, excepto Arturo, quien logró sin esfuerzo, sacar la espada y fue proclamado rey. Arturo fue un rey justo y noble, se rodeó de los caballeros más valientes y honestos entre los que destacaban: Lancelot, Perceval y Gawain. Los caballeros se reunían en torno a una mesa redonda, donde debatían los problemas del reino, durante doce años, el reino estuvo en paz. Hasta que los caballeros marchan a la búsqueda del Santo Grial, que es hallado por Perceval, Galahad y Bors. Arturo se casó con Ginebra, hija del rey de Cameliard, que tuvo un romance secreto con Lancelot. Durante los años que los caballeros estuvieron en batalla, Arturo fue ayudado por Merlín, quien luego desapareció junto a su amada Nimue (Dama del Lago). Morgana utilizó su magia para acostarse con su hermanastro Arturo, de cuya unión nació Mordred, quien denuncia los amores de Lancelot y Ginebra. Ante la acusación, Arturo debe condenar a su esposa a la hoguera, como lo disponía la ley. Lancelot salva a Ginebra y huye con ella a Francia. Arturo sale entonces a perseguir a la pareja, dejando el reino en manos de su hijo natural Mordred. Cuando Arturo regresa a Camelot, debe luchar para recuperar el trono de manos de Morded. Padre e hijo se enfrentan en la batalla de Camlann, donde Arturo mata a Morded, pero este alcanza a herirlo fatalmente. La leyenda dice que Morgana llevó el cuerpo de Arturo en una barca hasta orillas de Ávalon, junto con otras dos reinas misteriosas. Cuando más tarde muere Ginebra, Lancelot lleva su cuerpo para sepultarlo junto a la tumba del rey Arturo.

0
0
Cuentos cortos de terror
Cuentos cortos de terror
ParanormalporAnónimo11/23/2016

Hola amigos de taringa, esta semana con mas cuentos de terror para compartir con tus mejores amigos, espero lo disfrutes y dejes tus comentarios. La cueva tenebrosa La gente del pueblo comentaba, que quien se adentraba en la cueva tenebrosa, nunca regresaba, la última cosa que se escuchaba era el grito del pobre infeliz y unas grandes carcajadas. Todos estaban tan aterrorizados, con la idea de que el temible monstruo saliera a la superficie, que todos los días depositaban en la boca de la cueva, gran cantidad de presentes y viandas, de las que nada más se sabía. Al poco tiempo, un muchacho, que no creía estas historias, decidió que era hora de ir en búsqueda del monstruo e intentar derrotarle. Sin pensárselo demasiado, se adentró en la cueva, acompañado de una tea y comenzó a charlar con el monstruo para encontrar una solución. Al iniciar su dialogo, las carcajadas del monstruo se escuchaban más y más, hasta que todo quedó en silencio. El chico, siguió su marcha, hasta alcanzar una gran sala, en la que parecía ver al monstruo, continuando hacia su posición, notó que algo le arrastraba hacia un hueco de la piedra. Cual fue su sorpresa, cuando en lugar de la muerte, se haya en medio de una gran celebración de toda esa gente que un día se había adentrado en la cueva y nunca había regresado y que le contaron que ese sitio era un invento de un viejo alcalde para mostrar que el miedo, no existe. La Leyenda de la Nahuala Corría el año de 1807 en la Ciudad de Puebla de los Ángeles, Nueva España, ahora conocida como Puebla, una ciudad de México. Todos los habitantes habían escuchado su nombre y por supuesto la leyenda: La Nahuala era muy temida por los poblanos, sin importar edad ni género. La historia que relataré es sobre Leo San Juan, un niño de nueve años de edad, muy inseguro y temeroso, un niño que vivía eternamente asustado por las historias de terror que su hermano mayor, Nando, le contaba. Los cuentos eran variados, pero ninguno le asustaba tanto como “La Leyenda de la Nahuala”. En ella se relataba la historia de una vieja casona abandonada en una de las principales calles de su ciudad, según la leyenda la mansión se encuentra poseída por el espíritu de una malvada bruja conocida como la Nahuala, quien, según contaban, esperaba el alma de un niño para resucitar y obtener poder absoluto de todos los habitantes de la ciudad. Leo jamás se imagino que esta leyenda se convertiría en una terrible realidad… Cierta noche, asombrado y temeroso observó que el espíritu de la Nahuala abducía a su hermano mayor Nando y aunque su hermano fuera muy malo con el y continuamente le influyera miedo, sentía la obligación de vencer todos sus miedos para rescatarlo. El valiente Leo se adentró a la mansión y se encontró con seres sobrenaturales: fantasmas, objetos que cobraban vida, criaturas extrañas, calaveras móviles, entre muchas otras cosas que te pondrían los pelos de punta. En la casona no todo era lo que parecía: dentro se escondían terribles sucesos pasados que exponían la vida de Leo, Nando y de todos los habitantes de la ciudad de Puebla. Leo fue muy valiente al enfrentar sus miedos, pasó varios obstáculos que le impedían recuperar y saber el paradero de su hermano pero al final consiguió derrotar al fantasma de la Nahuala con mucha inteligencia, todo esto lo hizo por el gran amor que le tenia a su hermano y a su ciudad. Tal vez no lo creas, necesitarías regresar el tiempo para saber si la historia fue real, hasta la fecha no he sabido de nadie que pueda ir al pasado, no lo sé, cualquier cosa podría pasar. De lo único que estoy seguro es que todo lo que yo sabía sobre la Nahuala lo dejé plasmado en estas líneas. El más grande tesoro Andrea y Camila eran las mejores amigas desde que se conocieron en preescolar donde la maestra Diana, les leía cuentos infantiles los lunes por la mañana. El vínculo de hermandad que crearon fue tan grande que jamás se separaron durante toda su estancia en los colegios. Inclusive decidieron estudiar la misma carrera universitaria, para convivir el mayor tiempo posible. Desde luego, de vez en cuando tuvieron alguna discusión (sobre todo referente a sus novios) pero a final de cuentas terminaban abrazadas recordando viejos momentos. Un día de Camila fue a la casa de Andrea, a hacerle un encargo. – Querida amiga, como sabes mi vuelo sale en dos días y antes de irme quería encargarte este cofre. Dentro de él se encuentra el tesoro más grande que tengo. – Descuida Cami, yo lo cuidaré como si fuera tú. Luego de charlar un rato, Camila regresó a su hogar y Andrea subió a su habitación acompañada de la pequeña arca. – ¿Qué será lo que contiene esta cajita? Debo saberlo. La joven jaló con fuerza la tapa del cofre, esperando que el cerrojo se votara. Sin embargo, nada sucedió. El segundo intento fue introduciendo un pasador en la hendidura de la chapa, a manera de ganzúa. Esta vez tampoco consiguió abrir el arca, aunque el seguro quedó seriamente dañado dejando la caja entreabierta. El pánico se apoderó de ella, pues pensó que al volver Andrea de su viaje, le reclamaría por haber roto su cofre. Trató de buscar uno idéntico en el bazar del pueblo y en las tiendas cercanas, pero no tuvo éxito. Los días pasaron y pronto Andrea estuvo de vuelta en casa de Camila – Camí, vine a saludarte. – Oye Andy, ¡qué gusto me da verte! Espero que te la hayas pasado muy bien. – Sí, te traje este souvenir. En ese instante Camila rompió a llorar y le dijo: – No merezco ningún regalo, mira lo que le hice a tu cofre por tratar de abrirlo. La curiosidad no me dejaba en paz. – Cami, estoy muy enfadada. Nunca pensé que fueras capaz de traicionar mi amistad. Pero bueno te perdono, ya que creo que tienes derecho a saber cuál era mi mayor tesoro. Andrea sacó de su bolso una pequeña llave y abrió el maltrecho cofre. De su interior sacó una hoja de papel amarillenta que decía: “Camila y Andrea las mejores amigas”. El tocadiscos maldito En uno de mis últimos intentos por conseguir adaptarme a un grupo de amigos, accedí a conocer a unos chicos que no eran tan populares, y tampoco eran tan desconocidos de pueblo, por lo que de esa manera creo que eran los más adaptados a mi estilo. Si bien teníamos mucho en común entre los integrantes de ese grupo de amigos y mis hábitos comunes, había algo que no me gustaba de ellos, y es que estaban acostumbrados a realizar una gran cantidad de travesuras, pero al ser uno de los últimos grupos en los que podía encajar, yo accedí a acompañarlos en todas las travesuras que hicieran. Un día decidimos ingresar a la sala de juegos del padre de un vecino, el cual había muerto hace años, pero esa sala se encontraba en perfectas condiciones, y tenía muchos atractivos para nosotros puesto que allí había botellas de alcohol, juegos de mesa, revistas, cartas e incluso hasta una inmensa colección de discos antiguos y un tocadiscos. Al estar ya allí dentro decidimos poner música para ambientar la sala, y de esa manera poder divertirnos, pero al buscar entre los discos simplemente encontrábamos títulos verdaderamente extraños en un idioma que no comprendíamos, por lo que decidimos poner el primero que encontrásemos. Al pasar un rato uno de mis amigos comenzó a bailar al ritmo de los tambores, algo que en un principio nos pareció bastante gracioso, por lo que no le dimos importancia. Pero al cabo de un tiempo él seguía bailando, a pesar de que nadie lo esté viendo. Al advertir eso vi que otro de mis amigos también comenzó a bailar al ritmo de los tambores. Al pasar un rato todos mis amigos estaban bailando, menos yo que me encontraba sentado, aunque me veía atraído por la música. Me comencé a sentir mal, puesto que mis ojos se me cerraban y veía todo borroso, además de las alucinaciones que comencé a tener, ya que veía que unas sombras movían a mis amigos, pero al esforzarme para ver mejor vi que no eran alucinaciones y que era lo que verdaderamente estaba sucediendo. Por lo que decidí correr lo más rápido posible hasta afuera, en donde me sentí mucho mejor, y no quería volver a entrar por las voces que oía y el miedo que sentía. Al cabo de algunos días volví a verlos a mis amigos, pero ya no sentían la necesidad de hacer travesuras, ni tampoco de divertirse demasiado, había cambiado mucho en ellos. Este es uno de mis cuentos cortos favoritos que les cuento a mis hijos al ver que están queriendo adaptarse a un grupo de amigos, haciendo todo lo posible para conseguir ganarse una amistad forzada.

12
1
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.