11septimebre
Usuario (Colombia)
CIRCULO VICIOSO Hoy amanece el clima político revolcado a cuenta del descubrimiento de nuevos hechos de maldad, como si fuera algo raro en mi país. Aquí todos los políticos hacen uso de la violación a las normas a la hora de defender o promover su pensamiento dentro del poder. La moral solo es de utilidad en los momentos que a cada uno le conviene. Los medios de comunicación, cada uno dentro del “ideal” político, manejan las distintas versiones intentando acomodarlas a la conveniencia de su propio partido. La verdad, al final de todo, resulta disfrazada con distintos trajes, alterando la percepción de la ciudadanía que, en un intento por estar y pertenecer a algo colectivo, termina tragándose todas las imágenes y sonidos que nos muestran, con evidente intención de motivar el voto a su favor. Detrás de todo el revuelo político ante la cercanía de las elecciones, la manipulación de las mentes y la realidad del país, se convierte en arma indispensable para lograr los propósitos mezquinos de alcanzar el poder. Y finalmente el propio pueblo, que es quien decide, vota y legitima ese poder, con su maleable opinión se deja moldear al gusto de los políticos, para después iniciar un nuevo proceso de quejas y reclamos a esos mismos políticos, que al llegar al poder se olvidan de su pueblo y las verdaderas necesidades durante otros cuatro años, en donde, como circulo vicioso, se vuelve a vivir las mismas escenas y las mismas situaciones. En última, todo es igual, y parece que será igual por mucho tiempo más.
Polarización y más polarización. Esta palabra se impuso en Latino América desde hace algunos años, no solo como expresión de inconformismo ante las diferencias, sino también, como estrategia política efectiva para controlar a las masas. El control de los grupos sociales resultó mejor arma que las propias bombas a las que habíamos acudido antes, y que por fortuna ya estábamos dejando de lado. Pero esto, que resultó ser no un gesto de civilización, sino un proceso de evolución hacia la conducta suicida perfectamente planeada. Ya no tanto del suicidio individual como solución a las problemáticas personales, sino como suicidio colectivo, en donde un líder aviva el fuego con las palabras fuertes y contundentes. Esas palabras que se basan en las propias realidades sociales: marginación, desigualdad, corrupción, Despiertan el deseo latente de aquel pueblo de producir cambios positivos que le favorezcan. Entonces termina el sujeto convertido en un títere social, a favor de un líder que lo impulsa a sacar, no su naturaleza rebelde solamente, sino también de impulsar su carrera política. Para ésto el líder va a necesitar siempre de esa posición firme del pueblo respaldándolo a cambio de algo que cierto o ficticio, el ciudadano necesita. la radicalización de las posiciones y perspectivas, endurecen el discurso y blindan la posibilidad de ser permeado por otros discursos, lo que precisamente favorece el ejercicio de dominación. Durante estos procesos sociales, en donde la identificación se da con un discurso, pero cuyo fondo es la necesidad humana insatisfecha, hace del sujeto un ser vulnerable a la invasión mental por parte de los psicópatas que bien saben elaborar sus discursos con los contenidos que han de atrapar a las masas. Éstos, como títeres, se dejan manipular a cambio de una promesa que, en muchos casos, no se materializa totalmente, pero que mantiene alimentada una ilusión de cambio, de pertenencia o de un poco de poder. Entonces, el sujeto que evoluciona hacia una completa expansión de su conciencia Humana, la que le permite, indiscutiblemente, hacerse cargo de su propia existencia, es asaltado en su proceso de marcha, en donde es obligado a retroceder unos pasos en la evolución, para conducirlo hasta la naturaleza dependiente. Una dependencia que favorece la permanencia en el poder de los más hábiles psicópatas que hacen de las debilidades Humanas, una fortaleza para cubrir sus necesidades de poder y dominación
Volveré, te lo prometo. No sé cuando, pero lo haré. ¿Confías en mí? Entonces espérame. Los días pasan y se suman a las semanas y a los meses...Nadie ha regresado aún... la espera se vuelve tan larga, como la agonía del tiempo que palidece tras los cadáveres de las horas y los segundos. La incipiente luz solar, que no alcanza a calentar la frialdad de un alma agónica, ni mucho menos a iluminar el camino por donde, de un momento a otro llegará el fin de la espera, pareciera agonizar con la misma rapidez con la que el amante se despidió, y con la que pasa el tiempo sin que regrese a su lado. no ha querido apuntar en ningún papel ni calendario las fechas de espera. No se ha permitido la suicida acción de marcar el rastro del tiempo sobre la superficie de algo tangible, porque le dolería tanto que la despertaría de su letárgico sueño. Era preferible seguir pensando el mundo giraba muy rápido, pero que el tiempo era más lento, y él acaba de despedirse. La historia describía pasos rápidos en su proceso: Varios gobernantes habían pasado por el poder en su país. Todos con sus vicios políticos y su capacidad corrupta cada vez más extraordinaria. Desastres humanos y naturales habían intentado moldear la cultura y la geografía del planeta. Dentro de su propia alma cosas parecieran haber endurecido la roca que la aplastaba. El espejo distorsionaba la imagen de la joven que él había besado al despedirse, haciéndola parecer senil y agotada. Tantos cambios, tantas cosas, en tan poco tiempo, pero valía la pena esperar. Todo segundo transcurrido en la espera, avivaba más ese amor que por él sentía. Toda noche acompañada de la soledad de su cama, le reforzaba la necesidad de seguirlo esperando. Todo recuerdo lindo de su amor, le convencía de que valía la pena esperar. y sobre todo, valía la pena por la fortaleza que inyectaba en su amor, el que, a su regreso ya nada debilitaría. No le importaba lo que el mundo le gritara, ni los rastros dejados por el tiempo y la historia sobre la superficie del planeta. Tampoco tenía importancia el espejo que había confabulado con el mundo para hacerle creer que algo muy poderoso había pasado. Sus arrugas se evaporarían ente las caricias del amado después de su regreso. La roca en su alma se derretiría ante su presencia. El calor de su amor calentaría el frío existir que parecía consumirla desde dentro... ...Todo cambiará cuando él asome a su puerta y le diga "Amor, he regresado".
Esa tarde llegué muy cansado. Mi día de trabajo había sido demasiado pesado, más que mis capacidades. No pude reparar en lo que querías de mí en esos momentos. Cuando uno esta tan agotado no piensa en nada más que en descansar, cerrar los ojos y no darse cuenta de nada hasta que la energía se haya recuperado. ! Pero que gran error el que cometí contigo ¡ ! No sabes cuánto me arrepiento ahora…Era tan sencillo, solo mirarte y leer lo que tus ojos me estaban diciendo…Tal vez el problema de entonces hubiera tenido solución…Hoy ya nada soluciona esto. Si tu mirada me hablaba con elocuencia y tu rostro indicaba la marca de la necesidad, y yo en mi cansado cuerpo tenía lo que necesitabas… ¿Cómo no lo imaginé? era tan sencillo entonces. Ahora ya es muy complicado. Solo en el momento en que, con tus maletas en ambas manos me miraste con decepción, y tu rostro me indicó la decisión irreversible, supe lo que había perdido en realidad. También entendí la causa justa que te llevaba a tomar esa decisión. Mientras que mi corazón sangraba con fuerza incontenible, y mi alma se debatía entre la culpa y la desesperación, tuve que vagar por las calles solitarias de mi propia conciencia, anhelando una palabra de amor, de comprensión y ternura, sobre todo de perdón, sin que nada haya encontrado en todo este tiempo; en cambio la soledad aumentada en mil partes, amenaza explotar mi alma en poco tiempo. Ahora experimento con rudeza la soledad y el vacío que deja el ser que uno ama y que no está. Comprendo con claridad lo que sentías aun teniéndome tan cerca de ti. Mi presencia no te daba lo que en realidad necesitabas: amor, ternura… ! Por dios¡ estabas necesitada de amor y yo estaba y aún estoy enamorado de ti. Tú lo sabías; al menos pensé que lo sabías, y por eso me relajé con la relación. Creí que era suficiente con trabajar duro para darte todo lo que necesitabas… Hoy el trabajo me asquea. En realidad lo detesto tanto como a mí mismo. Tanto él como yo somos los culpables de que la culpa me carcoma, y la soledad me consuma desde adentro hacia afuera. Pero por más que intente huir o negar la realidad triste de mi situación, la culpa me bombardea con los recuerdos de las causas de ese abandono al que fui abocado por mi apatía, egoísmo y ceguera. Aún después del tiempo transcurrido, sigo esperando que aparezcas en mi puerta y me digas “Te amo”.
Como ciudadanos podemos hablar de paz social a través del consenso; el entendimiento para el mantenimiento de unas buenas relaciones, mutuamente beneficiosas, entre los individuos; y a distintos niveles, el consenso entre distintos grupos, clases o estamentos sociales dentro de una sociedad. Grandes pensadores, humanistas, líderes religiosos y políticos, entre otros han dado su propia visión de Paz: Albert Einstein : “Me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz.” Napoleón : “Hay dos fuerzas en el mundo: la fuerza de la espada y la fuerza del espíritu. La fuerza del espíritu acabará siempre por vencer a la fuerza de la espada”. Madre Teresa de Calcuta (Misionera de origen albanés naturalizada india): ”La paz comienza con una sonrisa” Preámbulo de la Constitución de la UNESCO : “Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben edificarse las defensas de la paz”. María Montessori (Educadora, escritora, psicóloga italiana) : “Es de la paz que depende la vida misma de los pueblos y, tal vez, el progreso o la extinción de nuestra civilización” Lanza de Vasto (consejero espiritual) : “La no-violencia es decir…(No! a la violencia y, sobre todo, a sus formas más virulentas, que son la injusticia, el abuso, la mentira” Antoine De Saint Exupery (Autor de El Principito) : “Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor” Mahatma Gandhi: “No hay camino para la paz, la paz es el camino” Dalai Lama: “El mantenimiento de la paz comienza con la auto-satisfacción de cada individuo” Sirvan estas palabras para que cese la violencia ha llenado las calles del país y de esta forma podamos alcanzar la paz que tanto urge en Venezuela y el mundo.

En los Mundiales de Fútbol se reúnen en el mismo espacio y en el mismo tiempo las estrellas más fulgurantes de este deporte. En Brasil ocurrirá de nuevo y no faltarán nombres como los de Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar, Iniesta, Luis Suárez, Robben, Ribéry... Sin embargo, no estarán todos los que son, ya que futbolistas de la talla de Ibrahimovic, Bale, Falcao, Ribéry o Lewandowski serán los grandes ausentes del torneo. Unos por lesión y otros porque sus selecciones no se han clasificado entre las 32 mejores del mundo. - Zlatan Ibrahimovic. "Estoy en el mejor momento de mi carrera", ha asegurado el delantero sueco del PSG. A pesar de ello, y de haber marcado dos goles en la el partido de vuelta, no pisará tierra brasileña al caer en la repesca ante la Portugal de Cristiano Ronaldo. La afición le echará de menos no solo por sus espectaculares goles, sino también por su fuerte y, a veces, extravagante carácter. Tiene 32 años y se está replanteando seguir o no en la selección. Para el siguiente Mundial, en Rusia 2018, habría cumplido 36 años. - Gareth Bale. Al hombre por el que Florentino Pérez pagó 91,5 millones no se le verá en Brasil debido al escaso potencial de su selección, Gales. Ha ocupado el penúltimo lugar del Grupo A de clasificación, con tres victorias, un empate y seis derrotas. Los aficionados se perderán sus potentes carreras por la banda izquierda. - Lewandowski. El jugador del Borussia de Dortmund, que desde junio pertenecerá al Bayern de Múnich de Pep Guardiola, no ha podido meter a Polonia en el Campeonato del Mundo. Es uno de los delanteros centro más efectivos y contundentes de todo el mundo. - Arda Turan. Este centrocampista creativo es el alma de la selección turca. El '10' de toda la vida es uno de los futbolistas con más clase del planeta fútbol y ha sido uno de los principales responsables de la excelente campaña del Atlético. - Petr Cech. El portero checo del Chelsea no acudirá a Brasil por dos razones. Primero, no se ha clasificado su selección. Y, segundo, en caso de haberlo hecho, no podría haber participado por la lesión en el hombro izquierdo que se produjo en la ida de semifinales de la Champions League contra el Atlético. Sus 1,96 metros de altura le convierten en un seguro en los balones aéreos y posee unos grandes reflejos y agilidad en el mano a mano. Con 32 años acumula 105 partidos internacionales con la Repúbica Checa. - Radamel Falcao. El delantero del Mónaco, y la estrella de Colombia, no se ha recuperado a tiempo de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda que se produjo el pasado 22 de enero jugando con el Mónaco. "Ahora mismo, estoy en buenas condiciones físicas, pero no quería quitarle a un compañero la posibilidad de jugar, ni hacer algo en contra de mi salud. Creo que esto es lo más sensato que puedo hacer", ha explicado el Tigre. A última hora, también se han caído por lesión el francés Franck Ribéry, quien sufrió un "brusco agravamiento de una lumbalgia", y Marco Reus, tras romperse parcialmente los ligamentos del tobillo izquierdo en el amistoso Alemania-Armenia. "Mi sueño, roto en un segundo", declaró el futbolista germano desolado. El once de los ausentes Las ausencias en el Mundial de Brasil podrían dar forma a un once titular capaz de competir sin complejos contra cualquier selección. Proponiendo un 3-4-3, la portería sería para Petr Cech. En el lateral izquierdo, aparecería el austrico del Bayern Alaba. En el derecho, estaría Ivanovic (Serbia-Chelsea), dejando el centro de la defensa para el serbio Vidic (Serbia-Manchester United). En el centro del campo se situarían Arda Turan en el medio y Bale en la izquierda. Al turco le acompañaría en el centro el alemán Reus (B. Dortmund) y, por la banda derecha, el francés Ribéry. La alineación se cerraría en ataque con la pólvora de Ibrahimovic, Lewandoski y Falcao. El banquillo contaría con recambios tan fiables como los porteros Handanovič (Eslovenia-Inter) y Szczęsny (Polonia-Arsenal); los defensas Subotic (Serbia-Borussia Dortmund), Agger (Dinamarca-Liverpool), Chivu (Rumanía-Inter) y Piszczek (Polonia-Borussia Dortmund); los centrocampistas Ryan Giggs (Gales-Manchester Utd.), Sahin (Turquía-B. Dortmund), Ramsey (Gales-Arsenal) Keita (Malí-Valencia) y Rosicky (Rep. Checa-Arsenal); y los delanteros Jovetic (Montenegro-Manchetser City), Pizarro (Perú-Bayern) y Adebayor (Togo-Tottenham). Ver más en: http://www.20minutos.com/noticia/14027/0/bale-ribery-falcao/ausencias-world-cup/mundial-brasil-2014/#xtor=AD-1&xts=513357

Jorge Mario Bergoglio (papa Francisco) Papa de la Iglesia Católica El Papa Francisco se ha convertido en el gran favorito de las casas de apuestas para recibir el premio Nobel de la Paz que se entrega el próximo viernes, a la cabeza de una lista que comparte con, entre otros, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, el excontratista de la NSA Edward Snowden, y la joven activista paquistaní Malala Yusufzai. El resultado se anunciará este viernes 10 de octubre. La recopilación de apuestas ofrecida por el diario británico 'The Independent' coloca al pontífice argentino muy por delante de sus "rivales". El galardón al Papa, que se paga 3 a 1, supondría el tercero que se otorga a un argentino, después del recibido en 1936 por Carlos Saavedra Lamas -inspirador del pacto antibélico internacional que lleva su nombre- y en 1980 por el defensor de los Derechos Humanos Adolfo Pérez Esquivel. No obstante, el portal especializado Nobeliana argumenta que este galardón sería redundante en la figura del pontífice, "porque le estarían premiando por hacer su trabajo", que es fomentar la paz y la reconciliación, precisamente el motivo por el que el galardón recibido en 2009 por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, fue tan criticado. Malala, la gran rival de Francisco Este portal precisamente da como gran favorita a la activista paquistaní Malala Yusufzai, promotora del derecho a la educación femenina en su país y superviviente de un ataque talibán. Sin embargo, Nobelista recuerda que un premio tan notorio podría poner aún más en peligro a la joven. Muy por detrás del Papa se encuentran Ban Ki Moon (10 a 1) y Edward Snowden (14 a 1). Este último caso podría levantar incluso una protesta de Estados Unidos, ya que sobre Snowden pesa una orden de detención por su responsabilidad en la filtración de miles de documentos diplomáticos secretos que Washington califica de delito contra la seguridad nacional. En la misma situación se encuentra otra candidata en las apuestas, la militar norteamericana Chelsea Manning, actualmente en prisión por desvelar a Wikileaks archivos confidenciales. Por lo demás, en las listas se encuentran candidatos habituales, como el expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton (29 a 1) o Bono, el líder de la banda irlandesa U2, este último con opciones casi imposibles (100 a 1). Como curiosidad, un galardón al presidente ruso, Vladimir Putin se premiaría 79 a 1.
Bien conocidas son las facetas del führer como artista fracasado, como demagogo embaucador de masas, como político megalómano y como genocida, pero aparte de los muy estudiosos de su biografía, pocos conocen en detalle los aspectos de la salud de Hitler y su gran uso de las drogas. Como muchos otros detalles de la vida personal del dictador, sus dolencias eran un secreto para los alemanes, y para muchos de sus allegados, y sólo un puñado de sus colaboradores más cercanos, incluido obviamente, su médico personal, estaban al tanto de los tratamientos que recibía, mucho antes incluso de llegar al poder. Hitler era un hombre enfermo, y ya no digamos mentalmente, que también, sino que sufría de un buen número de enfermedades con las que tuvo que lidiar durante años en secreto. Es muy difícil dirimir si los problemas de salud de Hitler eran el resultado de su permanente estado de estrés o viceversa, aunque hay evidencia de que algunos de los remedios elegidos añadieron a su lista de problemas. Aparentemente, siendo el cabo austriaco vegetariano, casi abstemio y enemigo del tabaco (fumó sólo en la juventud), debía ser un hombre saludable, pero las apariencias engañan, y Hitler era un hombre que daba a las apariencias mucha importancia. Por ejemplo, tanto cuidaba su imagen que temía ganar peso, y desde finales de los años 20, en sus primeras campañas políticas, y hasta el final de sus días, tomó laxativos para evitarlo. No soy médico, pero creo que no hace falta serlo para saber que tomar ese tipo de medicamentos sin razones de salud no puede ser algo bueno. El mayor problema, sin embargo, surgió a finales de los años 30, cuando el Doctor Morell le prescribió analgésicos para aliviar los retortijones, medicamentos que tienen el efecto contrario de los laxantes, esto es, que estriñen. Las tripas del führer debían ser toda una fiesta. Theodor Morell estudió medicina, ginecología y obstetricia en París y Munich hasta que obtuvo su licencia médica en 1913. Durante la Primera Guerra Mundial sirvió primero en un buque y posteriormente en el frente occidental hasta 1917. Al año siguiente abrió su consulta privada en Berlín. Desde un principio, Morrell basó buena parte de su actividad en tratamientos y medicinas poco convencionales, en una época en la que la regulación era muy laxa. En 1933 se unió al Partido Nazi, y fue a través de Heinrich Hoffmann, el fotógrafo de Hitler, como entró al servicio de este. Aparentemente Hitler se sintió muy aliviado cuando su nuevo doctor le recetó una pócima llamada Mutaflor (que incluía las heces de campesinos búlgaros) para sus problemas estomacales y convirtió a Morrell en uno de los pocos miembros de su círculo íntimo, siempre presente, como puede apreciarse en innumerables fotografías y vídeos. Morell creía que los problemas de flatulencia de su poderoso paciente se debían a su dieta vegetariana. Apenas llegado, observó un día como Hitler comía exclusivamente verduras en diversos platos y vio cómo este se tenía que levantar terminada la comida para ir al baño y soltar lastre en forma de gas. Hitler también tenía insomnio, y Morell le recetaba sedativos. Pero luego por la mañana sufría mareos y falta de energía, probablemente debido a sus malos hábitos a la hora de dormir. Morell entonces le inyectaba una solución que él llamaba “Vitamultin”, cuyos ingredientes mantenía en secreto, al menos hasta que un médico de las SS pudo hacerse con uno de los sobrecitos donde guardaba los polvos y lo llevó a un laboratorio. Entre otras muchas cosas, se encontró que contenía metanfetaminas, lo cual no es de extrañar. El mismo Morrell anotó en su diario que el führer “volvía a la vida” aún con la jeringa en el brazo. Hacia finales de la guerra, Hitler recibía hasta nueve dosis diarias. Otra de las drogas actualmente reguladas debido a su alta adicción y que Morell daba al führer era cocaína. Es verdad que en aquel entonces se acostumbraba a utilizarla en muy bajas concentraciones en los colirios para los ojos, no más de un 1%, pero Morrell se las daba a su paciente en soluciones de hasta el 10%. No es de extrañar que con tanta droga Hitler actuara de manera psicótica. Pero Hitler y Morrell fueron más allá de las dolencias físicas. Aparentemente, el estado de estrés de aquel no le permitía disfrutar de una salud sexual adecuada, entonces, Morell comenzó a inyectarle Testoviron mezclado con un extracto de las glándulas prostáticas de toros jóvenes. No sabemos si la pobre Eva Braun llegó a beneficiarse, pero los tratamientos continuaron e incluso se incrementaron con el tiempo. En total, Hitler consumió durante los años de la guerra hasta 90 tipos de medicamentos recomendados por el doctor Morrell para tratar sus problemas estomacales, eczemas epidérmicos, y ya en sus últimos años, la enfermedad de Parkinson. A pesar de que ninguno de los tratamientos llegó a curar alguna de sus múltiples dolencias, Hitler siguió consumiendo las drogas. Todo un junkie. Eso sí, asegurar taxativamente que el consumo de drogas por parte de Hitler afectó sus decisiones políticas y militares es muy complicado, después de todo, sus ideas y objetivos ya habían quedado plasmados en su libro Mein Kampf. Menos arriesgado es achacar su comportamiento diario a las drogas. La exultación, la euforia y el júbilo que Hitler demostraba cuando la guerra se decantaba a su favor son claros signos del uso de anfetaminas y otras drogas. Aún así, en varias ocasiones sus allegados observaron un comportamiento excesivamente optimista en Hitler, como durante los peores días de la Batalla de Stalingrado en que insistía en la posibilidad de la victoria y gritaba efusivamente cuando las pocas buenas noticias llegaban. En una visita de Mussolini, fue tal el alborozo con el que lo recibió que tanto los alemanes como los italianos presentes sospecharon que Hitler estaba colocado. Los más cercanos colaboradores de Hitler no se dejaron engañar tan fácilmente. En más de una ocasión este recomendó a Albert Speer que consultara al Dr. Morell, y lo hizo, pero el arquitecto del Reich sabía que no era más que un curandero, y no tomo las medicinas recetadas. El resto de generales detestaba a Morell, pues creían que utilizaba su posición y sus drogas para “embrujar” al führer, además de que era un hombre a quien no le gustaban los baños y apestaba profusamente. De igual manera, Eva Braun se negó a aceptar a Morell como su médico de cabecera y así se lo hizo saber a su presunto amante, en una de las pocas ocasiones en las que ella no se dobló a la voluntad de Hitler. Hitler, un hombre con poca o nula formación, creía que los remedios del doctor Morell le ayudaban y por ello lo mantuvo siempre a su lado. No sabemos si era consciente de que no eran más que estimulantes y que, en lugar de curarle, sólo le levantaban el ánimo temporalmente. Menos aún podemos saber si Hitler conocía los efectos secundarios de los productos que consumía. De lo que sí hay evidencia es de que el führer necesitaba las drogas y de que el doctor obedientemente se las daba. Una relación cargada de ironía; un charlatán engañado por otro charlatán.
