CIRCULO VICIOSO
Hoy amanece el clima político revolcado a cuenta del descubrimiento de nuevos hechos de maldad, como si fuera algo raro en mi país.
Aquí todos los políticos hacen uso de la violación a las normas a la hora de defender o promover su pensamiento dentro del poder. La moral solo es de utilidad en los momentos que a cada uno le conviene.
Los medios de comunicación, cada uno dentro del “ideal” político, manejan las distintas versiones intentando acomodarlas a la conveniencia de su propio partido.
La verdad, al final de todo, resulta disfrazada con distintos trajes, alterando la percepción de la ciudadanía que, en un intento por estar y pertenecer a algo colectivo, termina tragándose todas las imágenes y sonidos que nos muestran, con evidente intención de motivar el voto a su favor.
Detrás de todo el revuelo político ante la cercanía de las elecciones, la manipulación de las mentes y la realidad del país, se convierte en arma indispensable para lograr los propósitos mezquinos de alcanzar el poder.
Y finalmente el propio pueblo, que es quien decide, vota y legitima ese poder, con su maleable opinión se deja moldear al gusto de los políticos, para después iniciar un nuevo proceso de quejas y reclamos a esos mismos políticos, que al llegar al poder se olvidan de su pueblo y las verdaderas necesidades durante otros cuatro años, en donde, como circulo vicioso, se vuelve a vivir las mismas escenas y las mismas situaciones.
En última, todo es igual, y parece que será igual por mucho tiempo más.
Hoy amanece el clima político revolcado a cuenta del descubrimiento de nuevos hechos de maldad, como si fuera algo raro en mi país.
Aquí todos los políticos hacen uso de la violación a las normas a la hora de defender o promover su pensamiento dentro del poder. La moral solo es de utilidad en los momentos que a cada uno le conviene.
Los medios de comunicación, cada uno dentro del “ideal” político, manejan las distintas versiones intentando acomodarlas a la conveniencia de su propio partido.
La verdad, al final de todo, resulta disfrazada con distintos trajes, alterando la percepción de la ciudadanía que, en un intento por estar y pertenecer a algo colectivo, termina tragándose todas las imágenes y sonidos que nos muestran, con evidente intención de motivar el voto a su favor.
Detrás de todo el revuelo político ante la cercanía de las elecciones, la manipulación de las mentes y la realidad del país, se convierte en arma indispensable para lograr los propósitos mezquinos de alcanzar el poder.
Y finalmente el propio pueblo, que es quien decide, vota y legitima ese poder, con su maleable opinión se deja moldear al gusto de los políticos, para después iniciar un nuevo proceso de quejas y reclamos a esos mismos políticos, que al llegar al poder se olvidan de su pueblo y las verdaderas necesidades durante otros cuatro años, en donde, como circulo vicioso, se vuelve a vivir las mismas escenas y las mismas situaciones.
En última, todo es igual, y parece que será igual por mucho tiempo más.