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Megafauna Parte 3 El Smilodon
Ciencia EducacionporAnónimo9/9/2012

MEGAFAUNA :El término es especialmente asociado con la megafauna del Pleistoceno ; los animales grandes o gigantescos que se consideran arquetípicos de la última era de hielo como los mamutes Smilodon Smilodon ( "cuchillo-diente" en griego antiguo ) es un género extinto de félido dientes de sable de la subfamilia de los macairodóntinos. El macho más grande de la especie Smilodon populator pudo pesar hasta 300 kg, rivalizando con el tigre moderno por el título de félido más grande de todos los tiempos. Apareció en América del Norte a finales del Plioceno, y se extinguió en América del Sur durante el Gran intercambio americano. La característica más conocida son sus enormes caninos, que lo convierten en uno de los mamíferos prehistóricos más conocidos por el público general. A veces se les denomina «gatos de dientes de sable» ( término impreciso porque han existido otros felinos de dientes de sable que no estaban relacionados ) o «tigres de dientes de sable» ( también incorrecto porque tampoco eran tigres ). Se extinguieron a raíz de los cambios climáticos que tuvieron lugar a finales del Pleistoceno y la modificación de los ecosistemas que ocasionaron estos cambios, pero es posible que la llegada de los humanos también contribuyera a su extinción. El cerebro de Smilodon tenía un tamaño proporcionalmente menor, comparado con los grandes felinos actuales, pero a diferencia de estos, tenía un bulbo olfatorio muy desarrollado. Esto permite intuir que este macairodóntido tenía un buen sentido del olfato. Un ejemplar adulto pesaba entre 55 y 300 kilogramos, según la especie a la que perteneciera. Tenía un cuello muscular y largos colmillos. Su metatarso y cola relativamente corto, indican que era menos rápido que los grandes felinos actuales. En cambio, sus extremidades eran muy potentes; las anteriores estaban dotadas de potentes músculos flexores y extensores y las posteriores estaban dotadas de poderosos músculos aductores que podrían haber contribuido a mantener la estabilidad mientras luchaba con las grandes presas que cazaba. La gran fuerza de las extremidades anteriores le resultaba especialmente útil si se tiene en cuenta la dificultad que le representaría sostener a sus grandes presas a ras de suelo mientras las sometía.Como en la mayoría de felinos, sus garras eran retráctiles. Muchas de estas características hacen que Smilodon estuviera más emparentado con el lince rojo que con el león y el tigre. La presencia de dientes de sable en la totalidad de los ejemplares de Smilodon descubiertos indica que los colmillos no formaban parte de ningún tipo de dimorfismo sexual, sino que ambos sexos los poseían. Del mismo modo, las dimensiones corporales entre ambos sexos no variaban mucho, por lo que si en verdad este felino vivió en grupos, su manada bien pudo tener comportamientos similares a la de los actuales cánidos o hienas. Dientes de sable El término "dientes de sable" se usa para describir a numerosas especies de mamíferos dotados de enormes caninos que vivieron durante diferentes épocas del Cenozoico. Adquirieron sus característicos dientes de sable de forma totalmente independiente. La morfología de los dientes es un excelente ejemplo de evolución convergente, ya que ha ocurrido repetida e independientemente en por lo menos cuatro grupos diferentes de mamíferos: los macairodontes (Machairodontinae), una subfamilia de los felinos que incluye al famoso Smilodon; los nimrávidos (Nimravidae), una familia emparentada con los felinos, pero diferente; y finalmente, un par de casos aislados dentro de los creodontos (que no son considerados carnívoros auténticos) y los boriénidos, una familia extinta de marsupiales sudamericanos. En ocasiones se suele calificar los largos dientes de Inostrancevia y otros gorgonópsidos del Pérmico como antecesores o precursores de los "dientes de sable" del Terciario, con los que presentan un parecido y funcionalidad similares; pero con los que no están emparentados. El atributo más espectacular y evidente de todos los mamíferos con dientes de sable son los inmensos caninos superiores. Aunque el consenso general de acuerdo a su dentadura es que se usaban para cazar denotando con ello una alimentación carnívora, la forma exacta en la que se usaban ha sido motivo de debate desde la década de 1880, cuando el Smilodon fue descrito por primera vez. Algunos paleontólogos creen que el propósito principal era el de agarrar y sujetar presas grandes. La evidencia sin embargo no da suficiente respaldo a esta teoría, ya que se ha demostrado que unos dientes tan largos usados de esa forma podrían romperse con facilidad, y los cráneos fósiles con los dientes rotos son raros. Una hipótesis más aceptada sugiere que los dientes de sable se usaban para dar mordiscos en la garganta o el abdomen de presas grandes (Akersten, 1985), o para causar heridas punzantes profundas que desangrarían al animal. Otro posible uso es el de estructura de estatus social, como casi todas las cornamentas. De ser así, esto respaldaría la teoría de que los dientes de sable eran animales sociales o tal vez fuertemente territoriales. Los dientes de sable representan una versión más grande de los caninos de los felinos. En ocasiones se les denominan «gatos de dientes de sable» o «tigres de dientes de sable», pero ambas son incorrectas. Los dientes de sable se suelen asociar con los felinos macairodóntinos, pero esta característica ha aparecido en forma independiente (evolución convergente) como mínimo en cuatro tipos diferentes de mamíferos; los macairodóntinos, los nimrávidos, los creodontos, y los borhiénidos. Dentro de los grupos mencionados, Smilodon poseía los dientes de sable más largos; en el caso de Smilodon populator llegaban a medir hasta veinte centímetros. Los colmillos tardaban más tiempo en crecer que los caninos normales. Mediante el estudio de las variaciones en los isótopos del oxígeno, presentes en los dientes fósiles hallados en el Rancho La Brea, Los Ángeles, Robert S. Faranec llegó a la conclusión de que S. fatalis tardaba dieciocho meses en desarrollar sus colmillos por completo. El ritmo de crecimiento dental era más rápido que el de los leones actuales; la causa de la demora para desarrollar sus colmillos se debía a que estos tenían que alcanzar una mayor longitud. Los felinos suelen matar a las presas mordiéndolas en la nuca, fracturándoles la columna cervical. Para hacerlo, los grandes felinos utilizan colmillos especialmente adaptados para romper huesos. En cambio, la finalidad de los dientes de sable no era esta, ya que por su longitud eran relativamente frágiles y susceptibles de romperse si el animal los utilizaba para partir huesos. Es mucho más probable que tuviesen una utilidad letal doble; Smilodon los utilizaría para morder el cuello de las presas, bloqueándoles el flujo respiratorio por la tráquea y cortándoles las principales arterias que irrigan el cerebro. Para que esta operación no supusiera un riesgo para los dientes de sable, el animal debía mantener inmovilizada a la presa. A pesar que tenía una constitución más fuerte comparado con los otros grandes felinos, la mordedura de Smilodon era más débil. Los grandes felinos actuales tienen agujeros zigomáticos más pronunciados, mientras que en Smilodon eran más pequeños; en tal grado, que limitaban la potencia del músculo temporal, reduciendo la potencia de su mordedura. El análisis de su estrecha mandíbula indica que solamente podía morder con el tercio de la potencia de un león. Los dientes de sable con los colmillos más largos tenían una mordedura proporcionalmente más débil. Del mismo modo, los análisis de la fuerza de torsión de los caninos (la capacidad de los dientes caninos de resistir fuerzas de torsión sin partirse) indican que los dientes eran más fuertes en relación con la potencia de mordedura que los grandes felinos actuales. Además, Smilodon podía abrir la boca hasta un ángulo de 120º, mientras que el león solamente posee una apertura de 65º. Estatua de Smilodon a la entrada del Museo de La Plata, Argentina. El comportamiento social de este felino es incierto. Según algunos paleontólogos, el hallazgo de fósiles con heridas graves es una prueba de que Smilodon vivía en grupos, ya que el análisis de los huesos muestra que éstos se encontraban curando. Esto resultaría imposible si se tratara de un cazador solitario, pues habría muerto mucho antes. Esto evidencia que los Smilodon cuidaban de los compañeros heridos o, como mínimo, que compartían el alimento con ellos. Además, vivir en grupos también habría ayudado a competir contra los leones americanos, los Homotherium serum, osos de cara corta, osos pardos, negros y los lobos Canis dirus y grises. En caso de que Smilodon hubiera vivido en grupos, lo más probable es que cada grupo estuviera compuesto por uno o dos machos dominantes que lideraban a varias hembras en edad de reproducción, a las crías, y a algunos machos adolescentes demasiado jóvenes como para representar una amenaza para los machos dominantes. En algunos grupos de Smilodon se han encontrado más fósiles con heridas que en otros, lo cual indica que se trataban de grupos compuestos exclusivamente de machos que combatían entre ellos para conseguir una posición de dominación o para expulsar al macho dominante. A causa de su tamaño, los dientes de sable tardaban más en crecer que los dientes caninos normales. Por este motivo, es posible que los ejemplares jóvenes no pudieran hacer uso de ellos para cazar y se vieran obligados a mantenerse dentro del grupo, siendo alimentados por los adultos durante un tiempo mayor que los grandes felinos actuales Se alimentaba de una gran variedad de presas, en las que se encontraban bisontes, alces, ciervos, camellos americanos, perezosos gigantes y crías de mamuts y mastodontes. Los grandes felinos actuales matan a sus presas mediante estrangulación, lo cual puede llevar varios minutos. Probablemente, los músculos de la mandíbula de Smilodon fueran demasiado débiles como para hacerlo, y sus colmillos serían propensos a partirse durante una lucha prolongada. En 2007, una investigación llegó a la conclusión de que Smilodon aprovechaba la enorme potencia de sus miembros delanteros para derribar a sus presas, y a continuación utilizaba sus dientes de sable para morder el cuello de la presa para cortar la yugular y la tráquea, matándola rápidamente. Los investigadores señalaron que esta técnica podría haber convertido a Smilodon en un depredador más eficiente de grandes presas que los tigres o los leones actuales, pero también habrían sido más dependientes de la disponibilidad de grandes animales. Este estilo de caza tan especializado podría haber contribuido a su extinción, ya que al tener que matar a pequeñas y rápidas presas sería mucho menos eficaz En la época de transición entre el Plioceno y el Pleistoceno, los continentes se encontraban prácticamente en la misma posición que tienen actualmente. Las placas tectónicas sobre las que reposan probablemente no se han movido más de 100 km en relación las unas a las otras desde principios del Pleistoceno. El clima del Pleistoceno se caracterizaba por ciclos glaciales repetidos en que los glaciares continentales llegaban hasta el paralelo 40 en algunos puntos. Se calcula que, durante el máximo glacial, el 30% de la superficie de la Tierra estaba cubierta de hielo. Además, una zona de permafrost se extendía hacia el sur desde el límite de la capa de hielo, unos pocos cientos de kilómetros en Norteamérica y más lejos aún en Eurasia. La temperatura anual media en el límite del hielo era de -6 ° C; el límite del permafrost, de 0 ° C. Al sur de las capas glaciales se acumularon grandes lagos debido a que las vías de drenaje estaban bloqueadas y el aire más frío reducía la evaporación. El centro-norte de Norteamérica estaba completamente cubierto por el lago Agassiz. Más de cien cuencas, actualmente secas o casi secas, rebozaban de agua en el oeste americano. El lago Bonneville, por ejemplo, se encontraba donde actualmente se halla el Gran Lago Salado. En Eurasia se desarrollaron grandes lagos como resultado del deshielo de los glaciares. Los ríos tenían un caudal más alto y se entrecruzaban. Los lagos africanos tenían niveles más altos, debido posiblemente a una menor evaporación. A causa del clima, más frío y más seco que hoy en día, los desiertos eran más secos y extensos. Las precipitaciones eran menores debido a la reducción de la evaporación oceánica y continental, por lo que los bosques eran raros. El ecosistema terrestre predominante eran las grandes planicies de hierba, los pradod y las sabanas de sauces. Las estepas cubrían gran parte de la zona subglacial en Eurasia. Las condiciones climáticas permitían una diversidad vegetal que soportaba muchas especies diferentes de animales, que normalmente habitarían en zonas diferentes. Especies que actualmente viven en regiones septentrionales del hemisferio norte, como los lemmings, convivían con especies que actualmente viven más al sur, como las mofetas. R. Dale Guthrie argumenta que la larga temporada de crecimiento de las plantas del Pleistoceno, favorecía más la diversidad que la homogeneidad. Esto, debido a que estos ecosistemas eran mejores para los animales menos especializados que necesitaban alimentarse de diferentes tipos de animales para hacerlo adecuadamente. Smilodonvivía en las grandes planicies que existían tanto en Norteamérica como en Sudamérica. La abundancia y la calidad de los alimentos vegetales permitía que prosperaran especies de mamíferos grandes; la flora del Pleistoceno era especialmente nutritiva debido a que el clima severo obligaba a las plantas a acumular fibras y carbohidratos para poder sobrevivir. Smilodon dependía de estos grandes mamíferos para alimentarse, pues su fisiología y su método de caza estaban especializados para atrapar presas de gran tamaño. Se han encontrado restos fósiles de las diferentes especies de Smilodon en Estados Unidos, América Central y Sudamérica. Aunque la inmensa mayoría de fósiles del género hallados en Estados Unidos, se han desenterrado del Rancho La Brea, también se han encontrado restos en Oklahoma y en Nuevo México. El Rancho La Brea es una zona de California (Estados Unidos) célebre por los numerosos lagos de asfalto que posee. A lo largo de las últimas decenas de miles de años, se ha filtrado asfalto del suelo, formando cientos de charcas pegajosas en las cuales los animales quedaban atrapados, muriendo finalmente por la imposibilidad de salir. El asfalto también contribuía a la fosilización de los restos de los animales. En este yacimiento se han hallado cerca de 6000 ejemplares de aves, unos 3500 especímenes de mamíferos y gran cantidad de reptiles, anfibios y peces. Entre muchos otros mamíferos de la edad de hielo, uno de los animales más comunes en el yacimiento es Smilodon, del que se han encontrado numerosos fósiles. Lo más problable es que los felinos se acercaran a las balsas de asfalto atraídos por el olor de los animales muertos, quedando también atrapados. Los fósiles de S. fatalis suman aproximadamente un tercio del total de los fósiles de mamíferos encontrados en La Brea, con ejemplares de todas las edades y en todos las etapas de desarrollo dental. También se encontró el único fósil conocido de dientes de sable con la boca cerrada Smilodon se extinguió hace aproximadamente doce mil años, haciendo parte de la megafauna que se extinguió a finales del Pleistoceno. Otras víctimas de esta extinción fueron los mamuts, los ciervos gigantes y los o forusrácidos. Parece que independientemente de las causas de la extinción, estas no afectaron directamente a Smilodon, siendo en lugar de ello una consecuencia de la desaparición de las grandes presas que cazaba. Posteriormente, a ser incapaz de adaptarse para atrapar presas más pequeñas y rápidas, a causa de su constitución pesada, se extinguió por falta de alimento. Como en el caso de la mayoría de animales de la megafauna del Pleistoceno, existen tres teorías principales para explicar la extinción de los grandes mamíferos y, por consiguiente, de Smilodon. Hace unos trece mil años, la temperatura y la humedad empezaron a aumentar a nivel global, permitiendo la migración de vegetales comestibles hacia el norte. Durante un tiempo, los grandes mamíferos dela región septentrional del hemisferio norte pudieron aprovechar este incremento del alimento disponible, pero finalmente el cambio climático terminó perjudicándolos. Las nuevas condiciones climáticas daban ventaja a los árboles que prosperaron a expensas de los arbustos, de las que se alimentaban los mamuts y otros mamíferos grandes. Algunos de los animales, como los bisontes y los alces, se adaptaron a las nuevas condiciones, pero otros, como los mamuts, se fueron diezmando y terminaron por extinguirse Además del cambio en la vegetación y en los ecosistemas, el incremento de la temperatura (6 °C entre 13 000 y 8000 años aC) habría añadido mucha presión a los mamíferos adaptados al frío, causando finalmente su extinción. En el caso de Smilodon, el mayor problema causado por este cambio climático habría sido la apertura de los bosques. El fin de la era glacial debió haber perturbado el equilibrio de la flora, alterando la cadena alimentaria de los mamíferos desde la base. Por otra parte, investigaciones recientes han demostrado que la temperatura media anual del período interglaciar actual, que viene ocurriendo desde hace 10 000 años no es mayor a la estimada para los periodos interglaciares anteriores, de manera que los mismos mamíferos grandes ya habían sobrevivido a incrementos similares de la temperatura. Por tanto, el aumento de la temperatura por sí solo, no es una explicación suficiente En varias ocasiones en los últimos cientos de miles de años, las especies del género Homo han causado la extinción de numerosas especies de animales por la caza excesiva. Con la llegada de los humanos a América, la caza de mamuts, bisontes y otros grandes mamíferos habría afectado gravemente las poblaciones de presas de las cuales dependía Smilodon. Con el paso del tiempo, esta situación se habría vuelto insostenible para los felinos, los cuales terminarían por extinguirse. Los proponentes de esta teoría, postulada por primera vez por Paul S. Martin de la Universidad de Arizona en la años sesenta, destacan la aparente coincidencia de la expansión de los humanos en todo el mundo con la extinción de numerosas especies de animales. La evidencia más convincente de esta teoría es que el 80% de las especies de grandes mamíferos de Norteamérica se extinguieron en los mil años siguientes a la llegada de los humanos al continente. Otro ejemplo es el de Madagascar, colonizado desde hace aproximadamente 1.500 años, donde se extinguieron en los siglos siguientes a la llegada de los humanos los hipopótamos que allí habitaban, lo mismo que los grandes primates como el lémur gigante (Megaladapis). En cambio, quien se oponen a esta teoría argumentan que los métodos de caza primitivos de los humanos prehistóricos no podrían haber tenido un impacto tan profundo sobre las poblaciones de mamíferos y ponen el ejemplo de África, donde los humanos llegaron mucho antes y sin embargo no hubo ninguna extinción significativa. Otro de los argumentos en contra de esta hipótesis es que, en la naturaleza, los depredadores no acostumbran a cazar las presar hasta agotarlas, pues las necesitan para alimentarse y durante las temporadas de reproducción. Sin embargo, los humanos podrían ser una excepción gracias a su capacidad de cambiar a otro tipo de presa o incluso a una alimentación a base de vegetales si una determinada especie se extinguiera. Esta ultima parte la trascribo de uno de mis libros sobre la Megafauna Tras la exhumacion de mas de 2000 individuos en los pozos de alquitran de La Brea, en California, Smilodon es bien conocido y ha sido muy estudiado. Los mamiferos presentan muchos tipos de dientes especializados; los mas espectaculares son ,quiza, los largos caninos en forma de cuchilla.Los de Smilodon eran impresionantes: muy largos, estrechos y curvos, con los filos anterior y posterior aserrados.Los utilizaba para acuchillar a las presas en la garganta o el vientre y luego desgarrarlas. Este tigre de dientes de sable era un gran félido que pesaba unos 400kg.Pese a su nombre, no pertenecía a la subfamilia del tigre (la de los panterinos) sino a la de los macairodontinos. Smilodon era muy musculoso y de estructura mas pesada que otros grandes félidos.En algunos aspectos su plan corporal era mas de oso que de félido,como sus potentes patas anteriores, que utilizaba para reducir a las presas contra el suelo.Probablemente acuchillaba la garganta o el vientre de su victima y esperaba a que se desangrara.Los hallazgos de muchos fósiles de Smilodon próximos sugieren que vivía y cazaba en grandes grupos, como los leones. Como muchos otros grandes mamíferos, Smilodon se extinguió a finales de la ultima glaciación, quizá debido a la competencia humana.

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Megafauna Parte 5 El Uintatherium
Megafauna Parte 5 El Uintatherium
Ciencia EducacionporAnónimo9/12/2012

MEGAFAUNA :El término es especialmente asociado con la megafauna del Pleistoceno ; los animales grandes o gigantescos que se consideran arquetípicos de la última era de hielo como los mamutes Uintatherium Los uintaterios (Uintatherium) son un género extinto de mamíferos del orden Dinocerata que vivieron durante el Eoceno, concretamente entre el Ypresiano y el Bartoniano, y que incluye una sola especie conocida, U. anceps. Estos animales eran parecidos a los rinocerontes actuales, tanto en el tamaño como en la forma, a pesar de no estar relacionados. Los primeros restos fósiles fueron descubiertos en Fort Bridger, en Wyoming ( Estados Unidos ). Sus fósiles son los más grandes e impresionantes de los que se descubrieron en ese yacimiento, y fueron uno de los puntos centrales de la "Guerra de los Huesos" entre Othniel Charles Marsh y Edward Drinker Cope. Se han encontrado fósiles tanto en Wyoming como en Utah, cerca de los montes Uinta, de donde toma su nombre el género —de hecho, Uintatherium significa "bestia de los montes Uinta"— así como en Asia. Estos animales aparecieron a principios y mediados del Eoceno, y vivieron en la región que actualmente es el oeste de América. A diferencia de lo que pueden hacer pensar sus largas dientes caninas superiores, similares a las de los dientes de sable, se trataba de un animal herbívoro que se alimentaba de hojas, arbustos y hierba. Los uintaterios se extinguieron hace aproximadamente unos 37 millones de años sin dejar descendencia, a causa del cambio climático y de la competencia de perisodáctilos como los brontoterios y los rinocerontes. La característica más destacada de Uintatherium era su cráneo, grande y robusto, y de forma plana y cóncava —un rasgo que no se encuentra en ningún otro mamífero, con la posible excepción de algunos brontoterios—. Su cavidad craneal era excepcionalmente pequeña a causa del grosor de las paredes del cráneo. Como consecuencia, su cerebro era relativamente pequeño y sólo ocupaba el 10% del espacio craneal. De hecho, los uintaterios eran unos de los mamíferos con un cerebro más pequeño en relación a su peso corporal. El peso del cráneo era mitigado por numerosos senos nasales situados en las paredes del cráneo, al igual que en los elefantes. Los cráneos de los machos presentaban seis osicones, probablemente cubiertos de piel, que salían de la región frontal del cráneo. La función de estos osicones se desconoce, pero es posible que fueran usados para defenderse o para atraer a las hembras durante el cortejo. El esmalte dental de Uintatherium es particular; la mayoría de los grandes euterios actuales refuerzan su esmalte gracias a bandas transversales de Hunter-Schreger, pero Uintatherium, al igual que otros herbívoros del Paleógeno, tenía bandas verticales e irregulares, proporcionándole un esmalte en forma de zig-zag. La morfología de sus molares estaba adaptada para masticar vegetales. Por otro lado, sus caninos medían unos veinticinco centímetros de longitud y estaban protegidos por el borde robusto del maxilar inferior. Es posible que estos colmillos fuesen una forma de dimorfismo sexual. En cambio, Uintatherium había perdido los incisivos superiores, y para compensar la pérdida de estos posiblemente poseía un labio superior muy móvil o incluso una pequeña probóscide. Othniel Charles Marsh no estaba de acuerdo con esta última teoría. Sus proporciones corporales eran similares a las del rinoceronte de la India: hacía entre 3 y 5 metros de longitud, 1,60 metros de altura y su peso podía alcanzar los 4.500 kg. Sus patas eran robustas para soportar el peso del animal y estaban dotadas de pezuñas. Por otro lado, y a diferencia de los actuales rinocerontes, que son perisodáctilos, el esternón de Uintatherium estaba compuesto de segmentos planos horizontales y no de segmentos comprimidos y verticales. Los uintaterios debían pasarse gran parte del día cerca de ríos o lagos, a la orilla de los cuales se alimentaban de plantas acuáticas, que eran el principal alimento de su dieta, y que arrancaban con sus largos dientes caninos. Tenían un estilo de vida altamente especializado para este tipo de ecosistemas. Es probable que se tratara de animales relativamente pacíficos, que se limitaban a pastar en las orillas de los cursos de agua. Los osicones de su cabeza, a pesar de parecer cuernos, no eran armas, sino que se usaban para atraer a las hembras en la época de apareamiento. Es posible que también fueran empleados en luchas entre machos por una hembra.Sus colmillos tampoco servían para atacar a otros animales, sino que su principal función era la de arrancar plantas, aunque podría haberlos usado con fines defensivos. Es probable, como suele pasar con los animales altamente especializados para un tipo de hábitat concreto, que la especialización de Uintatherium hubiese sido un factor determinante en su extinción, al menos en lo relativo al cambio climático. Joseph Leidy describió el género Uintatherium en 1872. Uintatherium vivió en ecosistemas subtropicales americanos del Eoceno. Desde el principio de este periodo, la temperatura del planeta aumentó en uno de los calentamientos globales más rápidos, en términos geológicos, y extremos registrados en la historia geológica, y conocido como máximo térmico del Paleoceno-Eoceno. Fue un episodio de calentamiento rápido e intenso (de hasta 7ºC en latitudes elevadas) que duró menos de cien mil años. El máximo térmico provocó una gran extinción que sirve para distinguir la fauna del Eoceno de la del Paleoceno. Probablemente, el clima global del Eoceno fue el más homogéneo del Cenozoico; el gradiente térmico del ecuador a los polos era la mitad que el actual, y las corrientes oceánicas profundas eran excepcionalmente cálidas. Las regiones polares eran mucho más cálidas que hoy en día. Los bosques templados llegaban hasta los mismos polos, mientras que los climas tropicales lluviosos llegaban a los 45º de latitud norte. La diferencia era más grande en las latitudes templadas; el clima de los trópicos probablemente era similar al de hoy en día. El hábitat de Uintatherium no tenía que ser muy distinto al de los hipopótamos actuales, con la diferencia de que estos últimos son animales anfibios y los uintaterios eran terrestres. Las orillas de los ríos eran ideales para que prosperaran helechos y plantas similares que servían de alimento no sólo a los uintaterios, sino también a una gran variedad de animales ungulados, como Epihippus o Dolichorhinus, así como muchos otros mamíferos primitivos. Vista de los montes Uinta. Los doctores James Van Allen Carter y Joseph Corson descubrieron los primeros fósiles de Uintatherium en julio de 1872, durante la primera visita de Joseph Leidy a Fort Bridger. Carter y Corson, colaboradores habituales de Leidy en sus excavaciones en Wyoming, le mostraron un fragmento de cráneo, fragmentos de los maxilares superior e inferior (junto a algunos dientes), un húmero casi completo y fragmentos de otros huesos de las patas. Junto a un colmillo de veinte centímetros que definió como Uintamastix atrox, Leidy describió estos fragmentos, dándoles el nombre de Uintatherium robustum, y anunció el descubrimiento a la Academy of Natural Sciences. Edward Drinker Cope y Othniel Charles Marsh también habían estado explorando la zona de Fort Bridger, y este último presentó a finales de 1872 informes sobre cuatro especies diferentes: Dinoceras mirabile, Dinoceras lacustris, Tinoceras anceps y Tinoceras grandis. Por su parte, Cope hizo público su descubrimiento de Loxolophodon cornutus, que posteriormente renombró como Eobasileus cornutus. Durante 1873, Leidy pudo examinar y hacer un informe sobre Eobasileus, Dinoceras y Tinoceras. Mientras que llegó a la conclusión de que Eobasileus era un género cercano pero distinto a los uintaterios, también descubrió que tanto Dinoceras de Marsh como su propio Uintamastix eran en realidad ejemplares de uintaterio. También sospechó que Tinoceras era el mismo animal, pero no lo pudo determinar con certeza. Más adelante se acabó revelando que la mayoría de especies de dinoceratos descritas por Marsh pertenecían al género Uintatherium. A pesar de que Leidy había descrito el uintaterio, Cope y Marsh poseían más fósiles y de mejor calidad que él. Ninguno de los dos dio crédito a los descubrimientos de Leidy, excepto cuando era para criticarse el uno al otro. Leidy acabó por abandonar su exploración paleontológica en el Oeste de Estados Unidos. Décadas más tarde, en 1940, Charles L. Gazin descubrió un fósil de Uintatherium particularmente completo y bien conservado al sur de Wyoming. A este esqueleto, que fue descrito como "el descubrimiento paleontológico más importante del año", sólo le faltaban una pata posterior, parte de una de las patas delanteras y las vértebras del cuello. Junto a este esqueleto, Gazin descubrió un segundo cráneo con los incisivos intactos. Los fósiles fueron enviados a Washington D. C., donde tenían que ser montados para ser expuestos en el Museo Nacional de Historia Natural, gestionado por el Instituto Smithsoniano. Los fósiles de las especies de dinocerata más antiguas que se han hallado ha sido en Asia, Prodinoceras en Mongolia, lo que hace suponer el origen asiático del orden y su posterior evolución aislada en Norteamérica. La relación de los dinoceratos en general, con el resto de mamíferos es discutida. Lo más probable es que fueran ungulados, cosa que los definiría como laurasinterios. Otra opción diferente, que sin embargo continuaría significando que los uintaterios eran laurasinterios, es que es estaban relacionados con los pantodontes y tilodontes. Estos formaban parte del orden de los cimolestos, posiblemente un clado hermano de los perisodáctilos. Los pantodontes, que tenían el cerebro más pequeño de todos los mamíferos en relación al peso total del cuerpo, compartían características morfológicas con los uintaterios. Si esta teoría fuese cierta los uintaterios estarían relacionados con los carnívoros y los pangolines de hoy en día. Los xenungulados son un grupo enigmático de mamíferos de América del Sur que podrían estar relacionados con los uintaterios. Uno de sus géneros, Carodnia, compartía muchas características de los uintaterios: tenía una constitución robusta, grandes dientes caninos y dientes posteriores con cúspides. Por tanto, se ha sugerido que los uintaterios y los xenugulados compartían un antepasado común. Parece ser que este supuesto antepasado común estaba relacionado con pequeños mamíferos asiáticos llamados anagálidos, que estaban relacionados con los roedores y lagomorfos. Esto implicaría que los uintaterios estaban más o menos relacionados con los lepóridos. Debido a que todavía no se ha podido extraer material genético de los fósiles de Uintatherium, no se han realizado los análisis moleculares de ADN para intentar comprender su filiación taxonómica exacta. Les dejo tambien un par de videos sobre este animal extinto hace millones de años, uno de estos videos es de una publicidad. Por ultimo agrego datos de mi bibliografia sobre esta extraordinaria ave extinta. Uintatherium, que en otro tiempo vivió en América del Norte y Asia, desapareció hace unos 40 millones de años. Tenia unos 3, 8 metros de longitud, pese a que la mayoría de sus fósiles se han encontrado en Utah y Wyoming EEUU, este mamífero cornudo gigante se extendió por toda América del Norte y Asia, aunque probablemente en menor numero. Tenia unos enormes caninos superiores que sobresalían hacia abajo, protegidos por un ribete oseo en el maxilar inferior. El hocico poseía varias excrecencias romas similares a cuernos, presentes en ambos sexos, como en los rinocerontes. Al igual que en los actuales mamíferos con cuernos, es probable que estos le sirvieran para la exhibición y el reconocimiento entre especies. Algunos pequeños cérvidos actuales también utilizan sus largos caninos superiores para exhibirse. Uintatherium no tiene descendientes vivos, y su lugar en el árbol genealógico de los ungulados es objeto de controversia. Uintatherium era un herbívoro de miembros pesados,huesos enormes y un cuerpo voluminoso con forma de barril, del tamaño de un rinoceronte actual. Es probable que estuviera cubierto por una piel gruesa. Con 1 metro de longitud, el cráneo del Uintatherium era de tamaño similar al del rinoceronte blanco. Esto hizo de el uno de los mayores mamíferos del mundo en el Eoceno medio. Algunas ultimas imagenes

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Megafauna Parte 1 El Megaterio
Megafauna Parte 1 El Megaterio
Ciencia EducacionporAnónimoFecha desconocida

MEGAFAUNA :El término es especialmente asociado con la megafauna del Pleistoceno ; los animales grandes o gigantescos que se consideran arquetípicos de la última era de hielo como los mamutes Megaterio Megatherium es un género extinto de mamíferos placentarios del orden Pilosa, conocidos vulgarmente como megaterios. Eran perezosos terrestres, parientes de los actuales perezosos que habitaron en América desde comienzos del Plioceno o Pleistoceno hasta hace 8.000 años, bien entrado el Holoceno, como confirman los últimos hallazgos en Perú, Venezuela, Argentina y Chile y recientemente en el Paraguay y El Salvador (río Tomayate) Los megaterios podían alcanzar los 6 m de altura cuando se alzaban sobre sus patas traseras; la cabeza era relativamente pequeña, las patas delanteras algo más largas y robustas que las traseras y tenían enormes garras que utilizaban tanto para escarbar en busca de raíces y tubérculos como para defenderse. Sus fuertes mandíbulas constaban de 16 molares (8 en cada maxilar) carentes de esmalte, esto es común, pues pertenece al grupo de los edentados. Eran mamíferos poco sociables con hábitos vegetarianos, aunque actualmente no se descarta una dieta omnívora. Eran animales terrestres, sin duda por su tamaño se veían imposibilitados de ser arborícolas como sus parientes actuales. Se alimentaban en posición bípeda. Se han descrito nueve especies del género Megatherium: Megatherium altiplanicum Saint-André & de Iuliis, 2001 Megatherium tarijense Gervais & Ameghino, 1880 Megatherium medinae Philippi, 1893 Megatherium istilarti Kraglievich, 1925 Megatherium parodii Hoffstetter, 1949 Megatherium sundti Philippi, 1893 Megatherium gallardoi Ameghino & Kraglievich, 1921 Megatherium americanum Cuvier, 1796 Megatherium larensis Nectario, 1929 Los perezosos terrestres, como los demás xenartros, evolucionaron en aislamiento durante el Paleógeno. En el período Plioceno, se formó el istmo de Panamá lo que causo el Gran Intercambio Biótico Americano y la consiguiente extinción de una importante proporción de la megafauna originaria de Sudamérica. Sin embargo los perezosos terrestres se adaptaron con éxito a las nuevas condiciones biológicas logrando colonizar ademas América del norte, donde florecieron hasta el final del Pleistoceno. En el sur, los perezosos gigantes vivieron hasta hace unos 10.000 años. Se ha señalado con frecuencia, que la llegada del Hombre al continente provocó su extinción, siendo relativamente frecuente el hallazgo de huesos semicalcinados de grandes perezosos entre los mas antiguos asentamientos. Este género aparece en el registro paleontológico por primera vez para el Plioceno de Bolivia en la forma de Megatherium altiplanicum., siendo muy similar al perezoso terrestre del Mioceno Promegatherium. Su tamaño era similar al de un rinoceronte. Las especies de megaterios se volvieron mayores con el tiempo, siendo Megatherium americanum la de mayor tamaño, alcanzando las dimensiones de un elefante africano. Esta ultima parte es de mi bibliografia y me parecio interesante agregarla como para variar la info que obtenemos de internet Garras letales: Megatherium usaba las impresionantes garras de sus largas patas anteriores para agarrar ramas y para luchar con los depredadores. Megatherium, un perezoso terrestre gigante, alcanzaba las 4 toneladas de peso. Este animal de tamaño y peso similares a los de un elefante macho estaba cubierto de largos pelos, andaba sobre el dorso de sus pies, con las garras curvadas hacia dentro, y podia impulsarse con sus patas traseras y su poderosa cola.Se extinguio al final de la ultima glaciacion, cuando los humanos llegaron a America del Sur, aunque no hay evidencias de ataques humanos. IMAGENES

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Megafauna Parte 4 La Diatryma
Megafauna Parte 4 La Diatryma
Ciencia EducacionporAnónimo9/11/2012

MEGAFAUNA :El término es especialmente asociado con la megafauna del Pleistoceno ; los animales grandes o gigantescos que se consideran arquetípicos de la última era de hielo como los mamutes DIATRYNA O GASTORNIS Gastornis, también conocido como aves del terror, es un género extinto de aves incapaces de volar que vivió durante el Paleoceno tardío y el Eoceno. Gastornis significa "ave de Gaston", su nombre le fue dado por el francés Gaston Planté, quien descubrió fósiles de este animal en Geiseltal (Alemania) en 1855. En 1876 Edward Drinker Cope descubrió otro yacimiento de fósiles en América del Norte y los llamó Diatryma ( del griego antiguo diatrêma, "canoa" ). Como ambos especímenes son extremadamente próximos y el descubrimiento de Gastornis es anterior a Diatryma este último término ha sido abandonado y todos los fósiles del généro reciben el nombre genérico de Gastornis, en aplicación del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica. El gastornis poseía un cráneo de gran tamaño en proporción con su cuerpo, al contrario que las grandes aves actuales como el emú o el avestruz. La longitud de punta a punta era de 70 centímetros, aproximadamente como la de un caballo. Su pico, de gran tamaño, estaba curvado y poseía una dureza extraordinaria. Probablemente el gastornis atacara a sus presas con el pico, ya que debió tener una potencia suficiente para romper huesos. Además estaba lo suficientemente afilado para cortar la carne de sus víctimas, ya que el gastornis no poseía piezas dentales al igual que las aves modernas. Las alas estaban atrofiadas. En realidad un animal de su porte no necesitaba volar, dada su condición de superpredador. No obstante, sus extremidades posteriores eran dos robustas patas, capaces de proporcionar una gran velocidad al animal mientras avanzaba con largas zancadas. Estaban rematadas en tres dedos largos provistos de garras y un cuarto que estaba orientado hacia atrás. Probablemente le sirvieran para rematar a sus presas una vez estaban sujetas con el pico. El gastornis estaba envuelto en una densa capa de plumas, que debieron proporcionarle un aspecto intimidatorio al aparentar mayor tamaño. Sin embargo, las plumas eran livianas y no dificultaban en absoluto la carrera del animal. Aunque de gran tamaño, el gastornis no ha sido la mayor ave de todos los tiempos. Ese honor recae en Dromornis stirtoni, gigantesca ave que vivió hace más de 11 millones de año en Australia, y que fue descubierta en 1974. Se conocen fósiles atribuidos a dos especies, una de ellas europea —Gastornis parisiensis— y una americana, Gastornis giganteus, anteriormente clasificada en el género monotípico Diatryma como D. gigantea. G. giganteus fue un ave cazadora de 2,1 m de altura que habitaba en Norteamérica a principios del Eoceno (entre 56 y 41 millones de años). Sus fósiles han sido hallados en Nueva Jersey, Nuevo México y Wyoming. G. parisiensis era algo más pequeña; aproximadamente medía 1,75 metros de altura. Esta especie apareció en el especial de la BBC, Walking with Beasts, como el superpredador de los bosques europeos. Los expertos creen que el gastornis vivió en grandes llanuras, las cuales les permitían explotar su gran velocidad. Además, estos animales no necesitaban esconderse ya que no tenían enemigos naturales. Diatryma significa canoa,vivía en Nueva Jersey,en el Eoceno (Periodo Terciario) hace 60 millones de años y medía 2 metros de alto y 4 de largo. El Diatryma no era volador,pues sus alas estaban atrofiadas,pero era un gran corredor capaz de correr a 50 kilómetros por hora y cazar a los pequeños mamíferos, como el Eohippus.El pico del Diatryma era curvado,de gran tamaño (20 cm) y muy duro,con esa arma le resultaba muy fácil romper los huesos de sus víctimas. Aca les dejo unos videos sobre esta ave increible link: http://www.youtube.com/watch?v=YKDjkSJPNQc link: http://www.youtube.com/watch?v=83U2HjW8LHo&feature=related Por ultimo agrego datos de mi bibliografia sobre esta extraordinaria ave extinta. Diatryma fue una imponente ave de presa no voladora.Se conoce por un esqueleto completo hallado en rocas del Eoceno inferior y medio del oeste de EEUU, formadas a partir de un entorno densamente arbolado. Otra ave muy similar, Gastornis , vivió en los bosques de Europa por la misma época. Los especímenes grandes de Diatryma miden mas de 2 metros y tienen un cráneo enorme dotado de un recio pico con la punta ganchuda. También poseía unas robustas patas terminadas en poderosas garras. La alas eran diminutas y vestigiales, ya que esta ave era demasiado pesada para volar. Fue una cazadora activa, y su potente pico ganchudo resultaba ideal para desgarrar carne y triturar huesos pequeños, e incluso se ha calculado que era tan fuerte como para partir un coco. Es probable que completara su dieta con el consumo de carroña, frutos y otros alimentos vegetales. Estaba bien adaptada para alimentarse en los bosques eocenos, aprovechando su alta densidad de suministros alimenticios. Pero a medida que el clima global se calentaba, los bosques se convertían en campos abiertos. A pesar de la enorme potencia de su pico, Diatryma carecía de velocidad y la agilidad de los mamíferos carnívoros que evolucionaron para cazar en las llanuras. Diatryma fue el superdepredador de su tiempo, mucho mayor que los mamíferos carnívoros del Eoceno inferior. Estas gigantescas aves eran demasiado grandes y pesadas para correr tras sus presas, por lo que debían emboscarse y acecharlas entre el denso sotobosque. Los primeros esqueletos completos de Diatryma se hallaron en Wyoming EEUU, en la década de 1870. En 1855 había sido descrita en Europa una gran ave similar, Gastornis, pero los fósiles europeos estaban incompletos y mal reconstruidos, por lo que casi nadie observo las similitudes con Diatryma. En años recientes se han hallado mejores fósiles de Gastornis, que han revelado que el ave europea era casi idéntica a la norteamericana. Hoy, muchos científicos piensan que los dos nombres se refieren a la misma ave. Si esto se aceptara, se aplicaría el primer nombre , Gastornis , y el de Diatryma seria abandonado.

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Megafauna Parte 6 El Andrewsarchus
Ciencia EducacionporAnónimo9/13/2012

MEGAFAUNA :El término es especialmente asociado con la megafauna del Pleistoceno ; los animales grandes o gigantescos que se consideran arquetípicos de la última era de hielo como los mamutes El Andrewsarchus Andrewsarchus («bestia de Andrews») es un género extinto de mamífero terrestre de dieta carnívora que vivió en Asia Central durante el período Eoceno Superior. La única especie descrita es Andrewsarchus mongoliensis basado en un cráneo gigante hallado en Mongolia en 1923 por la expedición liderada por por el explorador y cazador de fósiles Roy Chapman Andrews, en honor al cual se nombró el género. El único espécimen hallado de Andrewsarchus es un enorme cráneo carente de mandíbula hallado en junio de 1923 en la formación Irdin Manha en el desierto del Gobi en Mongolia por Kan Chuen Pao, miembro de la expedición de Andrews. Andrews inicialmente lo consideró correctamente como un carnívoro. Posteriormente, debido a su enorme tamaño, se pensó que estaba relacionado con Entelodon, un artiodáctilo omnívoro con el cual compartía las mismas proporciones faciales y craneales. Sin embargo, basado en un esquema enviado por carta al Museo Americano de Historia Natural, se le relacionó rápidamente dentro de la familia Mesonychidae. Ya en el museo, fue clasificado formalmente dentro de los mesoniquios debido a la similitud en estructura entre su dentadura y cráneo con las especies conocidas de mesoniquios; sin embargo estudios recientes ubican a Andrewsarchus lejos de los cetáceos, a los que se creía que estaba estrechamente relacionado, y se excluye de los mesoniquios clasificándolo junto a varios clados de artiodáctilos y más emparentado con los entelodóntidos. Andrewsarchus se conoce solamente por un cráneo de gran tamaño que mide ochenta y tres centímetros de longitud y cincuenta y seis centímetros de ancho y algunas piezas de hueso. Al ponderarlo con el tamaño de Mesonyx obtusidens, pudo haber tenido una longitud del hocico hasta la parte posterior de la pelvis, de aproximadamente 3,4 m y una altura hasta los hombros de 1,8 m. Con estas medidas es posible que haya triplicado el tamaño de Synoplotherium vorax o de Mesonyx obtusidens y que posiblemente sea el carnívoro terrestre más grande que se conoce. El cráneo tiene cerca del doble del tamaño que el de un oso pardo (Ursus arctos middendorffi), pero con una relación largo-ancho menor, y alrededor de tres veces la longitud del cráneo de un lobo del Mackenzie (Canis lupus occidentalis). Dado que los osos pardos y los osos polares pesan entre 450 kg y 675 kg y un espécimen excepcional de lobo pesó 77 kg, Andrewsarchus pudo pesar aproximadamente 1000 kg. Este peso parece cercano al límite práctico de un mamífero carnívoro terrestre, relacionado posiblemente a la disponibilidad de comida y a los requerimientos metabólicos. Les dejo algunos videos sobre el Andrewsarchus link: http://www.youtube.com/watch?v=oXNQgpCflIs link: http://www.youtube.com/watch?v=ttbnQuRWCuo El Andrewsarchus vivió hace entre 60 y 32 millones de años durante el período Eoceno superior. Se trataba de un mamífero carnívoro que habitaba las regiones de Asia central, y un exponente de los mesoquínidos, unos animales prehistóricos extintos relacionados con los ungulados actuales. Este animal tenía una grandísima envergadura, y sólo el tamaño de su cráneo alcanzaba los 83 centímetros. Pesaba dos toneladas y medía 1.8 metros de altura y 5 metros de largo, medidas que lo convertían un mamífero carnívoro de enormes dimensiones. Comía animales marinos costeros, y sus mandíbulas eran muy poderosas, lo cual ha servido para especular que los caparazones y huesos no eran obstáculos para su masticación. Se han encontrado pocos fósiles de mesoquínidos, pero en general se encuentran aislados y cerca de la costa. Sus parientes cercanos son las ballenas y los ungulados (cerdos, camellos, jirafas, vacas, etc.). Adjunto información de mi bibliografia sobre el Andrewsarchus Fue un depredador gigante que vivió entre 40 y 37 millones de años atrás. Gran parte de lo que se sabe de este mamífero procede de un solo cráneo hallado en Mongolia. Es un cráneo enorme ( de mas de 1 metro de largo ), y se calcula que la longitud total del animal rondaba los 3,7 metros, con un peso de unos 250kg. Esto hace de Andrewsarchus el mayor mamífero depredador terrestre que ha existido. A menudo sus dientes puntiagudos aparecen desgastados y romos, lo que indica que no solo cazaba presas grandes, sino que también era carroñero. Sus enormes mandíbulas podían triturar los huesos de los animales muertos. El enorme cráneo de este formidable depredador sugiere que su tamaño superaba al de la especie mas grande de oso pardo, el mayor de los depredadores terrestres actuales. Andrewsarchus recibió su nombre del explorador Roy Chapman Andrews ( 1884-1960 ), que empezó como humilde conserje en el Museo de Historia Natural de Nueva York, del que llego a ser presidente. En la década de 1920 lidero expediciones a Mongolia, donde descubrió dinosaurios importantes y los primeros huevos de dinosaurio conocidos. Se cree que inspiro el personaje cinematográfico de Indiana Jones. Roy Chapman Andrews ( 1884-1960 ), Se cree que inspiro el personaje cinematográfico de Indiana Jones.

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