#mano seca
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E
El corazón seco del egoismo.
Marcos 3:1 al 5 1 Otra vez entró Jesús en una sinagoga; y había allí un hombre que tenía una mano seca (paralizada).2 Y Lo observaban para ver si lo sanaba en el día de reposo, para poder acusar a Jesús.3 Y Jesús le dijo al hombre que tenía la mano seca: "Levántate y ponte aquí en medio."4 Entonces …
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