Teorías y Conspiraciones Ocultan la Realidad De Lucha de Clases
Al ser humano siempre le ha gustado recurrir a seres divinos que otorguen respuestas rápidas a esas preguntas con las que busca entender lo que le rodea. La curiosidad, algo muy humano que antaño era resuelto por los dioses para explicar el motivo de la lluvia o de los rayos, después apareció Dios como verdad irrefutable aunque fuese refutada constantemente y hoy día pues abundan las conspiranoias que explican el mundo basándose en lo mismo con la misma coherencia. Idealismo contra materialismo, mito y logos, la dialéctica de toda la vida en el pensamiento filosófico.
En nuestro mundo de hoy, tan internacionalizado y absurdo existencialmente, hay dos tipos mayoritarios de conspiranoicos.
Por un lado hay quién cree que todo es como es debido a que estamos esclavizados por extraterrestres, ya sean anunnakis o reptilianos. Los primeros fueron unos dioses sumerios que unos lunáticos han convertido en la raza extraterrestre que vino aquí hace 450.000 años buscando oro, con el fin de salvar su propia atmófera de algún proceso extraño de degradación. Para poder explotarlo en condiciones no les servían los habitantes originales de la Tierra y tuvieron que crearnos como raza esclavizada jugando a la fecundación in vitro con un ovulo de neandertal y semen más vientre de alquiler de annunaki. Todo muy obvio y fundamentado en unas tablillas sumerias que “así lo dicen”. Los segundos pues son una especie extraterrestre muy superior que se alimenta de nosotros desde hace milenios y que anda disfrazada acechando a nuestros hijos desde el centro de la tierra. Si, por lo visto nuestro planeta es hueco y hay un festival constante de lagartijas mutantes ahí abajo, aprovechándose de que nos creímos la gravedad y no sé que rollos del electromagnetismo cósmico del planeta EZ721.
Por otro lado también los hay, mucho más abundantes, que afirman convencidos que estamos gobernados por alguna secta judeomasónica que mueve los hilos del mundo rollo los Illuminati, constituyendo así un club secreto que durante milenios ha manejado las reglas del devenir de la humanidad de manera omnímoda. Un club donde siempre se escuchan los mismos apellidos y que, según la versión psiquíatrica de cada uno, puede que sean hasta reptilianos o siervos privilegiados de los mismos: los Rotschild, Rockefeller, Wollowitz, etc. Son ellos los que mueven la historia, sin más análisis socioeconómico y ahí termina toda indagación sobre el asunto.
Veamos, empecemos destripando brevemente estas conspiranoias, las más abundantes que conozco y con las que me he torturado bastante sumergiéndome en ellas.
Conspiranoias de semidioses que tapan la realidad de lucha entre clases
Al ser humano siempre le ha gustado recurrir a seres divinos que otorguen respuestas rápidas a esas preguntas con las que busca entender lo que le rodea. La curiosidad, algo muy humano que antaño era resuelto por los dioses para explicar el motivo de la lluvia o de los rayos, después apareció Dios como verdad irrefutable aunque fuese refutada constantemente y hoy día pues abundan las conspiranoias que explican el mundo basándose en lo mismo con la misma coherencia. Idealismo contra materialismo, mito y logos, la dialéctica de toda la vida en el pensamiento filosófico.
En nuestro mundo de hoy, tan internacionalizado y absurdo existencialmente, hay dos tipos mayoritarios de conspiranoicos.
Por un lado hay quién cree que todo es como es debido a que estamos esclavizados por extraterrestres, ya sean anunnakis o reptilianos. Los primeros fueron unos dioses sumerios que unos lunáticos han convertido en la raza extraterrestre que vino aquí hace 450.000 años buscando oro, con el fin de salvar su propia atmófera de algún proceso extraño de degradación. Para poder explotarlo en condiciones no les servían los habitantes originales de la Tierra y tuvieron que crearnos como raza esclavizada jugando a la fecundación in vitro con un ovulo de neandertal y semen más vientre de alquiler de annunaki. Todo muy obvio y fundamentado en unas tablillas sumerias que “así lo dicen”. Los segundos pues son una especie extraterrestre muy superior que se alimenta de nosotros desde hace milenios y que anda disfrazada acechando a nuestros hijos desde el centro de la tierra. Si, por lo visto nuestro planeta es hueco y hay un festival constante de lagartijas mutantes ahí abajo, aprovechándose de que nos creímos la gravedad y no sé que rollos del electromagnetismo cósmico del planeta EZ721.
Por otro lado también los hay, mucho más abundantes, que afirman convencidos que estamos gobernados por alguna secta judeomasónica que mueve los hilos del mundo rollo los Illuminati, constituyendo así un club secreto que durante milenios ha manejado las reglas del devenir de la humanidad de manera omnímoda. Un club donde siempre se escuchan los mismos apellidos y que, según la versión psiquíatrica de cada uno, puede que sean hasta reptilianos o siervos privilegiados de los mismos: los Rotschild, Rockefeller, Wollowitz, etc. Son ellos los que mueven la historia, sin más análisis socioeconómico y ahí termina toda indagación sobre el asunto.
Veamos, empecemos destripando brevemente estas conspiranoias, las más abundantes que conozco y con las que me he torturado bastante sumergiéndome en ellas.
Obviamente no, no sé que tipo de persona puede tomarse en serio estas cosas sin tener graves problemas mentales. Siendo racionales ante tamaña blasfemia germinada de la mente humana, y aplicando un criterio mínimamente lógico, cuando algo jamás ha sido demostrado en positivo no hay motivo alguno para aportar ninguna prueba en negativo de su existencia, pues sería un absurdo el simple hecho de intentarlo. Sucede lo mismo con Dios o el karma, pero el problema aquí es que la serie V provocó daños irreversibles en demasiadas infancias.
No hay ningún sustento científico para dichas religiones conspiranoicas salvo mucho Photoshop en las fotos de Rihanna, elementos metafísicos sin fundamento hablando de cadenas tróficas donde se inventan un nivel superior por la cara aparentando mucha seriedad, jeroglíficos egipcios o sumerios de sus deidades inspiradas en animales que por lo visto tienen un sentido oculto, películas de Hollywood con mucho mensaje místico que solo pillan ellos y videos cutres de Youtube narrados por el Loquendo porque a sus autores les da hasta vergüenza poner su propia voz. De hecho atentos al que pongo sobre reptilianos porque tiene más de 150.000 visitas y la peña comenta asustada.
La reunión de negocios anual entre oligarquías que llamamos Club Bilderberg ya ni la ocultan y es cierto que a los multimillonarios les gustan mucho los clubes sociales privados con nombres del pasado para no tener que mezclarse con la escoria del mundo producto de su saqueo. Esta realidad, el que los grupos “secretos” existen y que los componen multimillonarios, no tiene un pijo que ver con el motivo principal de que lo real sea así si la explicación se queda solo en eso.
Hablamos de místicos clubs secretos en abstracto donde su mera existencia no da ninguna explicación coherente sobre los motivos económicos, políticos y sociales de que el mundo sea tal y como es. Teorías que afirman convencidos que multimillonarios de Wall Street financiaron la revolución bolchevique que quería arrebatarles sus privilegios (Stalin, por citar uno, tuvo que atracar bancos por algo y no por gusto) en conjunción con los planes sionistas de conquistar el mundo que fueron revelados por casualidad en los protocolos de los sabios de Sion (escrito por agentes zaristas para criminalizar comunistas y judios por igual). También que Corea del Norte es un experimento Illuminati, que Cuba es otro experimento Illuminati, que Venezuela es un experimento Illuminati y que en general el mundo es un experimento Illuminati, todo sin preguntarse el motivo de que existan multimillonarios o cómo heredaron tantísimo poder fundamentado en la base de todo que es la economía.
En definitiva estos conspiranoicos suelen afirmar sin dudar que todos los líderes mundiales están bajo su influencia y que engañan de este modo a la humanidad, creando guerras porque son muy malvados y el poder corrompe en vez de atraer a los corruptos. Además, como dato curioso, a este club secreto que no quiere ser descubierto le gusta mucho dejar símbolos en los billetes para que les descubran los adictos a los puzzles, les encanta ser retratados en público haciendo varios saludos característicos muy secretos y hacen multitud de videoclips difundiendo mensajes ocultos desde el anonimato por razones desconocidas.
Bueno, me parece obvio que son simples teorías casi religiosas que se quedan en nada porque no analizan la estructura social y económica, achacando el sentido de toda acción geopolítica a que el ser humano es malvado y que está controlado por un grupo de frikis satánicos con mucha pasta. El problema es que abunda demasiado este individuo que desde una pespectiva desclasada achaca a este club secreto el control de la humanidad por una conspiración del Anticristo, que lleva a toda la humanidad hacia el mal y la autodestrucción por motivos pseudoreligiosos. Un delirio tremendo vaya, pero es que esta gente son ya legión.
Una vez ridiculizado todo esto, afirmaré que comprender el mundo no resulta tan complicado. El problema es que hay que explicarlo un poco desde la base y molestarse después en adquirir algo de conocimiento para no quedarse con la primera conspiranoia que pasa por delante de nuestros ojos, debido a la natural ansiedad por recibir respuestas que tenemos todos para entender el presente un poco mejor.
Yéndome a lo local y personal antes de nada. Mira a tu alrededor mientras caminas hacia tu trabajo bien temprano ¿Qué es lo que ves? Tipos como tú que tienen que vender su tiempo para obtener un salario cada vez más miserable con el que sobrevivir. Sois currantes, simples trabajadores en la parte baja de la pirámide social que os tocó habitar. Después mira las noticias por la televisión del bar donde desayunas un simple café con leche ¿Qué es lo que ves? Políticos, banqueros, empresarios, sindicalistas amarillos, medidas impopulares, crisis económicas, guerras por doquier, el precio del barril de Brent, crisis en Siria o Ucrania y una complejidad inmensa que atolondra a cualquiera. Debido a lo complicado que parece el mundo y lo laborioso que resulta elaborarse uno sus propias respuestas, pues todo puede parecer que cobra sentido si a tus preguntas le metes como comodín rápido y fácil unos lagartos o los Illuminati de por medio. Extraterrestres y semidioses que lo manejan todo sin ningún desliz, eso lo entiende cualquiera aunque en este mundo del dinero en tu puñetera vida verás uno de estos bichos de ficción. Ni tú ni nadie, porque no existen.
Cuando hablamos de los “amos del mundo”, o del “nuevo orden mundial” (NWO) surgido tras la caida de la URSS, no podemos hablar de otra cosa que de la clase dominante del sistema actual: la burguesía monopolista; y del sistema que nos gobierna a todos: el capitalismo monopolista de estado o imperialismo.
¿Qué quién es la burguesía? Pues se trata de la clase social que es dueña del Planeta tierra S.A. y no lo es por clubes secretos de universidades pijas o por unas lagartijas del espacio sideral que les conceden poderes sobrenaturales. Dirigen el devenir de la humanidad por algo tan sencillo como que heredan la gestión de la economía en propiedad, pudiéndote explotar legalmente como el trabajador que eres a cambio de las migajas del salario y todo garantizado gracias al respeto que tenemos todos por la propiedad privada de los medios de producción. Dominan a su antojo lo que se produce, lo que se consume, que créditos se conceden y cuales no, donde se instalan las inversiones en un mercado liberalizado mundial, a que precio suben los cereales o el último iPhone 61 y que país sufrirá una invasión por negarse a entregarles sin rechistar sus recursos naturales. El control de la propiedad privada de los medios financieros y de producción, que les otorga a la vez el poder político que necesitan para mantener su chiringuito y que pueden permitirse comprarlo sin problemas. Esto es algo que ni tú ni yo podemos hacer, comprar políticos, y es por este motivo principal el que los políticos sean tan cabrones contigo por regla general. Tú no puedes pagarles para conseguir lo que quieres y la burguesía si, dando como resultado que sigues creyendo que el votarles sirve para algo.
¿Entonces la historia no la mueven individuos, personalidades o grupos secretos? Que va, lo que desarrolla la historia humana no son semidioses alzados por una conspiración, nadando siempre en ese ciudadanismo liberal tan abstracto que termina hablándote hasta de los masones. No, nada de eso, lo que mueve la historia es la constante lucha de clases sociales como el motor de la misma que son. El materialismo histórico es lo que deberías al menos ojear y no tanto video de Youtube sobre supuestos alienígenas.
La concepción materialista de la historia parte de la tesis de que la producción, y tras ella el cambio de sus productos, es la base de todo orden social; de que en todas las sociedades que desfilan por la historia, la distribución de los productos, y junto a ella la división social de los hombres en clases o estamentos, es determinada por lo que la sociedad produce y cómo lo produce y por el modo de cambiar sus productos. Según eso, las últimas causas de todos los cambios sociales y de todas las revoluciones políticas no deben buscarse en las cabezas de los hombres ni en la idea que ellos se forjen de la verdad eterna ni de la eterna justicia, sino en las transformaciones operadas en el modo de producción y de cambio; han de buscarse no en la filosofía, sino en la economía de la época de que se trata. Cuando nace en los hombres la conciencia de que las instituciones sociales vigentes son irracionales e injustas, de que la razón se ha tornado en sinrazón y la bendición en plaga, esto no es más que un indicio de que en los métodos de producción y en las formas de cambio se han producido calladamente transformaciones con las que ya no concuerda el orden social, cortado por el patrón de condiciones económicas anteriores. Con ello queda que en las nuevas relaciones de producción han de contenerse ya -más o menos desarrollados- los medios necesarios para poner término a los males descubiertos. Y esos medios no han de sacarse de la cabeza de nadie, sino que es la cabeza la que tiene que descubrirlos en los hechos materiales de la producción, tal y como los ofrece la realidad.
(Karl Marx y Friedrich Engels en 1880, Del socialismo utópico al socialismo científico)
¿Qué clases sociales son esas? Pues las que han ido formándose con el avance de la historia y la resolución de sus contradicciones. Durante la era esclavista eran los esclavos, hombres libres y los amos; durante el feudalismo los plebeyos, los gremios y los nobles; y en nuestra época todo se ha simplificado quedando solo dos: los trabajadores y los burgueses. Esa tensión entre clases sociales se va resolviendo mediante saltos en la historia llamados revoluciones, simplificando el tema, y nos ha traido hasta aquí donde tú eres un trabajador y los Rotschild, Rockefeller y Wollowitz de cada país simples y acaudalados burgueses. Clases sociales en constante pugna que crean las condiciones necesarias para que desde el interior de un sistema intente germinar el siguiente, siendo las clases oprimidas las potencialmente revolucionarias y las privilegiadas las reaccionarias. Eso es todo, nosotros, los trabajadores explotados, queremos una nueva sociedad donde gobernemos nosotros para nosotros; y ellos, los burgueses explotadores, se resisten a la evolución social humana porque viven de puta madre como privilegiados en el atrasado sistema actual.
Sus deseos de moldear el mundo a su antojo no siempre se cumplen y pueden ser derrocados con facilidad de sus puestos de poder, ya que en realidad temen bastante que nos demos cuenta de esta tremenda “conspiración” que supone la existencia de clases sociales en constante lucha por sus intereses. Es por esto mismo que nos hablan tanto desde los medios de comunicación (que también poseen) sobre terrorismo, violencia radical en las calles, “dictaduras” e infames regímenes tiránicos en el mundo, todos contrarios en mayor o menor medida a su modelo ideal que es la democracia burguesa de libre mercado. La “conspiración” está en la libertad del dinero y la propiedad, pues no son annunakis todopoderosos sino humanos con mucha pasta heredada de sus papis, o acumulada con mucha potra en un mercado emergente, pudiendo perder su posición de privilegio en cualquier momento si nos damos cuenta de todo esto y nos organizamos creando poder como clase para emanciparnos.
Como este control no es algo mágico y omnipresente, sino sustentado en el dominio económico, pues los burgueses llenan de todo tipo de basura variada la cabeza de los trabajadores. Nos invaden culturalmente con su ideología manteniendo su hegemonía, que no es otra cosa que, por ejemplo, llegar a hacernos creer a todos que somos esclavos de unos aliens o simples ciudadanos sin conciencia de pertenecer a una clase social. Como si Amancio Ortega o los Rockefeller fuesen idénticos a ti o a la abuelilla del quinto que sobrevive con 300€ de pensión, lo cual resulta tremendamente incoherente así planteado pero por desgracia se trata de un pensamiento mayoritario.
Vivimos en un mundo muy cínico donde lo que importa es lo que posees por encima de lo que eres, algo que todo el mundo entiende a la perfección con solo mirar sus hipotecados bolsillos llenos de agujeros y facturas. Tu vida se rige por la cantidad de dinero que eres capaz de conseguir al mes, trabajando para un tipo que gana muchísimo más que tú rascándose los huevos toda la vida solo por tener propiedades; dando como resultado que tú terminas contando hasta las moneditas con las que compras la barra de pan cada día, mientras él se pega la fiesta padre en Thalandia abusando de niños sexualmente entre Martini y Martini. El dinero da poder, la propiedad del lugar donde trabajas es lo que le permite a tu jefe, el burgués o un asalariado suyo más, darte órdenes para explotar tu tiempo y fuerza de trabajo para seguir ganando mucho más dinero. Es así de simple, ellos poseen la infraestructura que determina todo, por lo que para explicar el complejo mundo de hoy solo hay que entender esto pero llevándolo a escala mundial.
Todos esos tipos de traje que poseen multinacionales y bancos han acumulado tantísimo dinero generación tras generación (creando monopolios que no están dispuestos a abandonar) que están por encima de los estados, controlándolos con nuestros amigos los políticos (burgueses o aristocracia obrera) a los que dan un buen salario para que gobiernen a su favor, en vez de para el nuestro aunque seamos mayoría. Todo suele ir en injusta equivalencia a la miseria que nos pagan y los porrazos que nos meten cuando nos quejamos por algo de este “contrato social”, que no nos puede satisfacer por lo obvio pero que por ahora tragamos.
Una vez se entiende que estos tipos controlan los estados como armas empuñadas por sus títeres políticos, y agrupados ya como monopolios que niegan el mercado porque competir entre si resultaría perjudicial, pues ves que adaptan toda la superestructura de los mismos para su propio beneficio. Esta superestructura está condicionada por la infraestructura y la componen todas esas leyes contra el “interés común” que tanto vemos últimamente, las infames medidas de represión camufladas como si fuesen por nuestra seguridad, toda esa basura ofertada en los negocios culturales de ocio vacio, escuchar constantemente a los mismos cantantes por la radio hasta que tarareas la canción sin darte cuenta, escuchar la misma opinión en todas las cadenas de televisión o periódicos hasta que la mentira se torna verdad, que las páginas más vistas por internet sean siempre las suyas y en general toda esta esquizofrenia colectiva que nos rodea que tiene en común algo para que sea de ese modo: la propiedad de todo eso está en manos de la burguesía.
Después, como este sistema es una mierda pues siempre entra en crisis por su avaricia, las llamadas crisis permanentes, y para salir de ellas pues utilizan a los ejércitos que les pagamos trabajando mucho para que puedan invadir los países que se niegan a “colaborar”. Estos países una vez invadidos pues los saquean, llevan los beneficios a su países de origen para gastárselo en bacanales y de las migas que caen de sus fiestas pues tienes como resultado el contradictorio estado del bienestar, que sería imposible si la mayoría del mundo no fuese un vertedero o un campo de batalla. De este modo asientan las bases de un imperio sin rostro ni bandera y que solo se muestra en los registros contables de sus multinacionales. Se trata del imperialismo, el imperio del dinero y de la burguesía que ha construido el primer gobierno mundial sin que la mayoría ni lo perciba.
Para terminar, decir que jamás se encontrará respuesta alguna para comprender el mundo en las conspiranoias, pero sí si se interioriza la conciencia de pertenecer a una clase social que vive en constante lucha contra la que le domina. Continuar negándolo sería absurdo una vez leido esto, pues tu curras como un cerdo mientras ellos abren otra fábrica en Bangladesh con una simple llamada de móvil, pero puedes seguir pensando que un lagarto te va a devorar o que una orden secreta lo domina todo para que llegue el Anticristo a joder la tierra. Quizás quieras seguir sin mirar a la raiz de todo que es la propiedad privada dentro de en un sistema como el capitalista en el que sin duda alguna habitas.
Solo reforzar de nuevo una idea fundamental en todo esto: en la propiedad está todo, encontrarás respuestas indagando desde ahí.
—Migel G. Macho