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Las mejores anecdotas de la exploración espacial

Ciencia Educacion9/25/2013
Todos tenemos en la retina las serenas y épicas imágenes de astronautas flotando en el espacio, de naves espaciales orbitando en torno a la inmensidad azul de la Tierra-o de la Luna-y de las espectaculares imágenes de los cohetes espaciales despegando mientras dejan tras de sí una estruendosa columna de humo y fuego.

Pero la carrera espacial está llena de sucesos insólitos, curiosos y hasta hilarantes, aquí tenemos algunos.

Gagarin, el primer hombre en el espacio...acaba en un patatal.



Yuri Gagarin tiene la dudosa distinción de ser junto con Stalin e Iván el Terrible probablemente el mas famoso ruso de todos los tiempos. Su proeza fue sin duda grandiosa, y la propaganda rusa vendió eficazmente a sus propios ciudadanos y al resto del mundo que la misión de Gagarin estuvo a la altura de las grandes gestas de la humanidad.

Y es cierto, hace falta ser un hombre de una pasta muy especial para subirse en la punta de un misil cargado hasta arriba de combustibles enormemente inflamables, ser lanzado antes que ningún otro ser humano al medio mas hostil conocido, regresar mientras la capsula está envuelta en una bola de fuego y aterrizar en un lugar incierto del mundo.

Hasta a un hombre tan valiente como Gagarin es normal que se le aflojen los esfínteres ante la inminencia de una misión tan peligrosa, de camino a la torre de lanzamiento sintió una necesidad imperiosa de orinar y el autobús tuvo que detenerse para que Gagarin se bajara y orinara sobre una de las ruedas. Como todos los pioneros, los astronautas son supersticiosos y desde entonces todos los hombres que han viajado al espacio en naves rusas han hecho lo mismo que Gagarin, es una tradición tan arraigada que incluso las mujeres derraman un frasco de su orina sobre la rueda del autobús.

Gagarin despegó, dio una vuelta completa alrededor del mundo, reentró en la atmósfera y cuando su cápsula caía eyectó el asiento en el que iba sentado y bajó colgando de su paracaídas, llevaba una bolsa de supervivencia que incluía una radiobaliza, un flotador, herramientas...que se desprendió y cayó al vacio, durante un rato sobrevolaba las aguas del Volga, por lo que de haber caído en el agua el bueno de Yuri con toda seguridad se habría ahogado, habría sido una muerte muy ridícula después de haber esquivado a la muerte durante el resto de la misión.

Pero no cayó al río, Gagarin acabó estampado contra el suelo de un huerto de patatas de un koljós, su mayor preocupación era encontrar un teléfono para hacer saber al ingeniero jefe soviético (Sergei Koroliov) que estaba sano y salvo, fue avistado por una campesina rusa y su nieta cuando acababa de tocar tierra, puede parecer poco glorioso imaginarse al héroe enredado en las cuerdas de su paracaídas, pidiendo a gritos un teléfono y con su mono naranja manchado de estiércol, pero eso no resta valor a su inmortal hazaña.

El primer astronauta estadounidense...un mono medio electrocutado


La noticia del gran triunfo de Gagarin tuvo un tremendo impacto mediático, en EEUU se puso en marcha de inmediato el programa Mercury para igualar los logros del programa Vostok, pero dado que muchos de los lanzamientos previos de satélites habían acabado con los cohetes convertidos en una pira monumental emitida en todos los telediarios decidieron lanzar en el primer Mercury a un chimpancé llamado Ham, el plan de misión establecía que Ham debía demostrar que un simio (y por tanto un humano) podía pensar y razonar en las condiciones de aceleración, aislamiento e ingravidez, por lo que adiestraron a Ham para que accionara unas palancas cuando se encendieran unas luces, si accionaba la palanca correcta, Ham recibiría un caramelo de plátano, si se equivocaba, recibiría una descarga eléctrica.

El peludo astronauta fue lanzado a un vuelo suborbital de 15 minutos, por desgracia para él, el ordenador de a bordo se averió y le empezó a soltar descargas eléctricas a pesar de realizar a la perfección todos los movimientos, por si fuera poco el cohete aceleró excesivamente y Ham se vió sometido a una aceleración de 12.5g (12.5 veces su peso).

Cuando cayó en el Pacífico el equipo de rescate se las vió y se las deseó para calmar a Ham, que estaba histérico de dolor y miedo, dado que estaba muy hambriento le ofrecieron una manzana y el sufrido mono se serenó mientras se la comía.

Ham se retiró de la astronáutica y pasó sus últimos años viviendo en un zoo con todas las comodidades, había protagonizado sin saberlo la primera odisea espacial estadounidense.

El primer astronauta ¿un trapecista?

En los vacilantes y apresurados comienzos del programa espacial estadounidense se plantearon ideas que pueden calificarse de extrañas, o como puro surrealismo. Dado que ser astronauta era una tarea de alto riesgo en el primer estudio preliminar se planteó que debían seleccionarse candidatos acostumbrados a vivir situaciones de peligro, además todo parecía indicar que la primera cápsula estadounidense sería muy pequeña (como así fue) por lo que el grupo de expertos recomendó artistas de circo, mas concretamente trapecistas, hombres bala (que propio) y contorsionistas.

Ni que decir tiene que cuando se le mostró ese informe a Dwight D. Eisenhower,por entonces presidente de EEUU, este reaccionó con estupor y casi aguantándose la risa por lo absurdo de la propuesta ordenó que se seleccionara a un grupo de pilotos de prueba, ya que estos estaban acostumbrados a correr riesgos pilotando aviones experimentales y sabían tomar decisiones en condiciones extremas.

Los siete del Mercury, pilotos experimentados, licenciados en ingeniería, en perfectas condiciones físicas y...canijos

La selección del primer grupo de astronautas fue durísima, de entre miles de posibles candidatos se seleccionaron a 110, de los cuales solo 7 llegaron a ser astronautas. Todos pilotos de prueba veteranos con miles de horas de vuelo, se priorizó a los que estaban licenciados en ingeniería ya que se esperaba de ellos que fuesen capaces de resolver los problemas técnicos que pudieran surgir en vuelo, el mas mínimo defecto físico significaba ser liquidado de inmediato de la lista, y al mas mínimo error o ataque de pánico durante las pruebas de estrés a las que eran sometidos se les eliminaba.

Pero el requisito mas curioso, y que delata la precariedad del programa espacial estadounidense en sus comienzos era el requisito de que no debían llegar a 1.75 metros de estatura ni pesar mas de 60 kg, en resumen, la capsula Mercury era tan pequeña que el astronauta debía ser bajito y pesar poco, de hecho los astronautas decían que mas que meterse en la cápsula se la ponían, lo que ciertamente hacía a estos pioneros gente poco impresionante en persona.

Alan Shepard, el primer estadounidense en el espacio...meado


Alan Shepard fue el primer humano que voló en el Mercury, por prudencia se prefirió lanzar una misión de vuelo suborbital para asegurarse que la cápsula regresara en caso de que algo saliera mal, además su escudo térmico sufriría menos por la reentrada, la misión tenía un perfil casi idéntico que la realizada por el mono Ham, unos 15 minutos de vuelo, pero el lanzamiento se demoró varias horas mientras Shepard esperaba pacientemente sentado dentro de su nave, en un momento dado Shepard comunicó con el control de la misión y solicitó formalmente permiso para vaciar la vejiga. Ante tan insólita petición el ingeniero jefe Wernher Von Braun quedó estupefacto e inicialmente se negó dado que no se había previsto esa eventualidad y temía que el traje lleno de cables y electrodos que monitorizaban la salud del sufrido Shepard pudiera sufrir un cortocircuito y electrocutarle, finalmente recibió un ultimátum de Shepard, o le autorizaba a orinar o le sacaba de la cápsula para que pudiese ir al baño, Von Braun accedió y Alan Shepard emitió por radio un suspiro de alivio mientras inundaba, literalmente, su traje con orina, cuesta imaginar que incómodo se sentiría después de ser rescatado andando con los calzoncillos mojados. Desde entonces todos los astronautas llevan un pañal cuando despegan.


El terrible amerizaje de Gus Grissom

Gus Grissom fue el segundo astronauta americano lanzado en un vuelo suborbital, su nombre habría pasado desapercibido de no ser por un terrible incidente que a punto estuvo de arruinar su carrera como astronauta, y aun peor, de acabar con su vida.

Grissom fue lanzado a bordo de su cápsula Liberty Bell 7 el 21 de julio de 1967, tras repetir la hazaña de Alan Shepard sin problemas y amerizar en el Pacífico un helicóptero de la US Navy se aproximó a la nave para engancharla y llevársela al navío de rescate, pero de repente el dispositivo pirotécnico de seguridad de la puerta de la cápsula se activó y lanzó la puerta lejos, dejando una cápsula pequeña con una puerta abierta flotando en un mar con fuerte oleaje, ni que decir tiene que la cápsula se inundó rápidamente y Gus tuvo que saltar al agua, estaba previsto que el traje flotara, pero Grissom se había quitado el casco y el agua entró por el cuello del traje en gran cantidad, Gus intentaba desesperadamente mantenerse a flote mientras el piloto del helicóptero, ajeno al peligro, enganchaba la cápsula antes de que se hundiera, pero era tarde, la cápsula pesaba demasiado con toda el agua que le había entrado y tuvieron que abandonarla, solo entonces se percataron de que Grissom a duras penas podía asomar la cara fuera del agua mientras braceaba frenético para no hundirse, le arrojaron un cable y le subieron al helicóptero, Gus estaba aterrado y medio ahogado.

Pero su verdadero calvario comenzó pocas horas después, los técnicos e ingenieros de la NASA daban por hecho que el dispositivo pirotécnico no se podía haber disparado accidentalmente, por lo que para ellos la única explicación posible era que Grissom había sufrido un ataque de pánico y lo había disparado él manualmente, esa tesis parecía confirmada por el hecho de que Grissom se había quitado el casco tras amerizar, para colmo cualquier prueba que exculpara a Gus se había ido al fondo del océano con la cápsula naufragada, Gus Grissom fue discretamente apartado del programa Mercury hasta que se completase la investigación y estuvo mucho tiempo bajo sospecha, solo el cerrado apoyo, casi sindicalista, de sus 6 compañeros del Mercury evitó que fuera expulsado de la NASA, y dado que al fin y al cabo no había pruebas contra él siguió en el programa espacial de la NASA hasta su trágica muerte en el fatídico accidente del Apolo 1.

John Glenn, la odisea espacial del abuelo de los astronautas

John Glenn se convirtió en el piloto mas famoso de América desde Charles Lindberg cuando se convirtió en el primer americano en orbitar la Tierra a bordo de su nave Friendship-7, pero no se puede decir que su misión fuese precisamente relajada, a poco de ponerse en órbita un enjambre de extrañas luces brillantes (que mas tarde se identificaron como cristales de hielo) envolvió su nave, los propulsores empezaron a funcionar mal, con menor potencia de la prevista y la nave empezó a girar descontroladamente, con nervios de acero tomó el control manual y consiguió que la nave volviera a estar estable, además empezó a sudar intensamente debido a que la nave se había sobrecalentado enormemente (en aquel entonces no se creía que las naves espaciales necesitaran disipar mucho calor) y el interior de la nave se empañó con un exceso de humedad.

Para empeorar las cosas, se detectó que el escudo térmico de la nave se había soltado y que lo único que mantenía en su sitio el escudo eran cuatro correas metálicas que mantenían sujeto el retropropulsor a la parte posterior. Tras deliberar a contrarreloj se decidió que la única solución era que la cápsula reentrara con el retropropulsor aun acoplado y confiar en que las correas aguantasen en su sitio lo bastante para que el escudo acabase siendo sujetado por el aire incandescente, el riesgo añadido era que el cohete al desintegrarse pudiera arañar o perforar el escudo con algún fragmento.


Glenn contempló durante la reentrada como la nave estaba envuelta en una bola de fuego y contempló los fragmentos semiderretidos del retrocohete rebotar contra la ventana de la escotilla.

Milagrosamente salió bien y Glenn sobrevivió y se convirtió en héroe nacional, el presidente Kennedy no obstante prohibió a Glenn volver a viajar al espacio, había pasado una misión demasiado peligrosa y no querían perder al gran héroe, la muerte de Gagarin 6 años después vino a confirmar la importancia de esta precaución.

Glenn se retiró años después cansado de ocupar puestos burocráticos y comenzó a trabajar en una empresa privada, posteriormente fue elegido senador por Ohio, su estado natal.

Pero Glenn tuvo su gran oportunidad en 1998, cuando a modo de homenaje la NASA le envió al espacio a bordo del transbordador espacial "Discovery" convirtiéndose a la edad de 77 años en el ser humano mas viejo que ha viajado al espacio, resulta difícil imaginar lo emocionante que tuvo que ser para él volver al espacio después de 36 años viajando en una nave en cuyo interior habría cabido su vieja "Friendship-7" un broche final de oro que le convirtió en el "abuelo" de los astronautas.


Gagarin, una víctima de su propio éxito

Que Gagarin fue un héroe es reconocido por propios y extraños, pero no es menos cierto que la URSS le trató como un símbolo propagandístico sin tener en cuenta el daño que esto le causaba.

Eran dos los candidatos a viajar en la Vostok-1, Yuri Gagarin y Germán Titov, pero Gagarin fue elegido por representar mejor al héroe soviético de origen humilde, hijo de una campesina y un carpintero (Titov era hijo de un ingeniero) las autoridades soviéticas manipularon su imagen sin contemplaciones, estando aun en órbita radio Moscú le anunció como el Mayor (Comandante) Gagarin (se ve que consideraban que ser teniente era demasiado poco para el primer cosmonauta) y se inventaron que había pronunciado durante el vuelo frases del tipo "En el espacio no he visto a ningún Dios" una frase muy conveniente para respaldar la doctrina de ateísmo oficial de la URSS pero que resulta extraña en un hombre que en su ámbito familiar celebraba la Navidad Ortodoxa y la Semana Santa, y que había bautizado a su hija en secreto poco antes de viajar al espacio.

Gagarin sufrió la maldición de ser un héroe individual en una sociedad totalitaria cuyo discurso oficial aborrecía esos héroes y ensalzaba los logros colectivos. No tardó en sufrir de alcoholismo por la terrible presión mediática y los continuos viajes que hizo por todo el mundo como icono de propaganda.

Durante esta época Gagarin estuvo a punto de morir por...un lío de faldas, intentó seducir a una enfermera de un hotel de Crimea y al descubrir que su mujer iba a pillarle saltó por la ventana (desde un segundo piso) fracturándose el cráneo, el hecho de que Gagarin prefiriera saltar por una ventana antes que enfrentarse a su mujer dice mucho sobre lo fuerte que debía de ser el carácter de esta.

Durante décadas el mayor misterio sobre Gagarin fueron las circunstancias que rodearon a su muerte, la versión oficial es que su avión cayó al suelo tras perder el control al atravesar una turbulencia provocada por otro avión, resultaba raro que el protagonista de la mayor hazaña aeronáutica de la historia se estrellase con un Mig-15 por una simple turbulencia, eso llevó a muchos a elucubrar con la hipótesis del asesinato...

Pero la triste realidad es que Gagarin era un piloto inexperto, aunque tenía mucha experiencia pilotando turbohélices cuando fue reclutado como cosmonauta, cuando murió solo tenía 250 horas de pilotaje con aviones a reacción, así que para variar en esa época, la versión oficial rusa era la verdad.

A diferencia de lo que se hacía en EEUU, en la URSS los cosmonautas no eran curtidos pilotos veteranos, sino hombres jóvenes que se dedicaban por entero al programa espacial, especializados en pilotar naves espaciales, eran pobres aviadores.

Valentina Tereshkova y su largo silencio


Tan pronto como Gagarin tocó tierra el gobierno soviético decidió exprimir todo el jugo propagandístico al programa Vostok, para ello se plantearon ir a la caza de records espectaculares, lanzando simultáneamente dos naves (Vostok 3 y 4) y lanzando a la primera mujer al espacio, para ello se realizó un programa de selección ex profeso y se creó un grupo de cinco mujeres cosmonautas seleccionadas de entre mas de 400 candidatas, entre ellas destacaba una joven pero resuelta y risueña mujer, Valentina Tereshkova.

Valentina Tereshkova parecía otro símbolo del sistema igualitario soviético y del espíritu de superación, una verdadera "Gagarin con falda" nacida en una familia de obreros, trabajó en una fábrica de neumáticos mientras estudiaba ingeniería y se integró en un aeroclub ruso donde adquirió una notable experiencia como paracaidista aficionada.

En ese grupo de cosmonautas destacaba mucho mas otra mujer, Valentina Ponomariova, la única mujer del grupo que era también piloto, y con una destreza y templanza ejemplar, desgraciadamente para ella tenía un carácter un poco rebelde, y eso hizo que pasara del primer lugar al tercero (si Stalin hubiese estado vivo seguramente habría acabado en Siberia)

Tras reducir a tres a las cosmonautas se las hizo ingresar en la fuerza aérea con empleo de soldado para pasar por una instrucción militar, tras completarla se les concedió el empleo de tenientes de la fuerza aérea rusa, aunque rara vez las autorizaron a llevar en público sus uniformes, aun existía mucho machismo entre los militares.

Tras pasar un periodo de entrenamiento de cosmonautas de tan solo 6 meses, se hizo la selección de la cosmonauta titular y su primera y segunda suplente. Serían Valentina Tereshkova, Irina Soloviova y Valentina Ponomariova respectivamente.

El perfil de misión era similar al de las Vostok 3 y 4, se lanzarían dos naves a la vez y comunicarían por radio entre sí, pero básicamente cada nave iba por libre, hay que tener en cuenta que las Vostok eran automáticas y solo se pilotaban manualmente en caso de emergencia, por lo que el cosmonauta era mas un pasajero que un piloto.

En la Vostok 5 viajaría el cosmonauta Valeri Bykovsky, un astronauta que destacaba por su físico poco agraciado (era muy feo, para entendernos) y se esperaba, como así fue, que permaneciera 5 días en el espacio, batiendo un nuevo record.


Tereshkova fue asignada a la Vostok 6, que estaría en órbita casi tres días, su nombre en clave sería Chaika (gaviota, en ruso) y aprendió una serie de frases en clave para informar de cualquier fallo que obligara a cancelar la misión y que pasara desapercibido para cualquier occidental que escuchara las comunicaciones (se quería dar la impresión de que todo salía según lo previsto y así mostrar la superioridad soviética)


Tereshkova estaba nerviosa, ya que su pulso estaba tremendamente acelerado 20 segundos antes del despegue, tras un ascenso perfecto y una inserción en órbita sin incidentes pudo ver la Tierra, no debemos subestimar la impresión visual de nuestro mundo desde el espacio en una época en la que nadie había hecho una foto en color desde el espacio, de ahí las entusiastas palabras de Tereshkova "Aquí Chaika, veo el horizonte como una línea azul. Es la Tierra. ¡Es hermosa!"

Tereshkova sufrió mareo y llegó a vomitar, pero siguió entusiasmada durante la misión, y llegó a cantar una canción mientras comunicaba por radio con la Vostok 5, durmió casi ocho horas, probablemente de puro agotamiento por la tensión previa al lanzamiento.

Pero hubo un problema, Tereshkova tuvo que activar los controles manuales ya que la cápsula no se había orientado adecuadamente para la reentrada, ante la incapacidad de hacerlo por si sola el ingeniero jefe soviético, Sergei Koroliov, puso a Yuri Gagarin al micrófono para guiarla en esa delicada operación.

Cuando la nave activó el motor de frenado para iniciar la reentrada, Valentina debió de sufrir un bloqueo por los nervios y no emitió ninguno de los informes verbales sobre como había salido la operación, permaneció en absoluto silencio.

Este silencio puso histéricos a todos los que estaban en el control de Tierra, que temieron que hubiera pasado algo terrible, dado que la telemetría de la Vostok era muy básica el informe del piloto era vital para conocer el estado de la nave.

Al igual que Gagarin esta audaz mujer estuvo a punto de darse un chapuzón al bajar en paracaídas, solo que en un lago en vez de en un río, pero de haber sucedido Tereshkova no corría peligro, ya que su equipo de supervivencia no se desprendió y habría podido usar su flotador.

Koroliov no perdonó a Tereshkova su largo silencio, roto solo por las emisiones de su radiobaliza de rescate, que indicaban que "Chaika" había llegado al suelo con vida y consciente. Aunque las autoridades soviéticas la ensalzaron y colmaron de honores en público, en privado le recriminaron con dureza su silencio durante una fase crítica de la misión. Posteriormente se decidió disolver el reducido grupo de mujeres cosmonautas, Tereshkova sería la única mujer que viajó al espacio durante casi veinte años, hasta que otra mujer también rusa, la piloto de combate Svetlana Savitskaya, viajó a la estación espacial Salyut-7 en 1982, convirtiéndose también en la primera mujer en hacer un paseo espacial.

Pero Valentina Tereshkova supo sacar provecho a los privilegios y honores que su condición de héroe de la Unión Soviética le reportaron, consiguió doctorarse en ingeniería espacial, recibió el nombramiento honorífico de general de división de la fuerza aérea soviética (aunque nunca volvió a llevar uniforme), desempeñó varios cargos políticos y actualmente es parlamentaria en la Duma rusa, sin duda ha tenido una vida intensa.

Sergei Koroliov, el genio modesto

Desde el principio del programa soviético la CIA consiguió filtrar algunas fotos de un hombre que trabajaba en el programa espacial soviético, se sospechaba que era alguien importante, pero no tenían ni idea de su identidad, solo después de su muerte se descubrió su nombre, Sergei Koroliov.

Sergei Koroliov era un ingeniero aeronáutico nacido en el seno de una pobrísima familia ucraniana, desde muy joven destacó en matemáticas y demostró un insaciable ansia de aprender que ni tan siquiera el cierre de las escuelas durante la guerra civil que siguió a la revolución rusa pudo mitigar, tras estudiar en las universidades de Kiev y Moscú se hizo piloto y diseñador de aviones, pero este visionario iba mas allá, desde 1930 empezó a diseñar cohetes con el objetivo último de llegar al espacio.

Lamentablemente todo eso se truncó cuando en 1938 fue arrestado durante la Gran Purga con una acusación falsa de traición (cosa habitual en esa época) y deportado a Siberia. Afortunadamente para él la invasión de Rusia por los alemanes hizo necesario su talento como ingeniero y fue trasladado a una prisión especial para intelectuales, la Sharashka, donde trabajó diseñando aviones recluido junto a otro grande de la aviación rusa, Andrei Tupolev. En 1944 fue liberado y sus cargos fueron desestimados (cosa también muy habitual en esa época) pero con graves secuelas físicas y psicológicas, la dura estancia en el gulag le dejó con una enfermedad cardiaca crónica y su carácter se hizo reservado y desconfiado.

Koroliov lideró la expedición de ingenieros que visitó las instalaciones de Peenemunde donde se habían diseñado los temibles cohetes V-2, aunque los mejores ingenieros alemanes habían huido y se habían entregado a los americanos (Von Braun entre ellos) Koroliov encontró abundantes planos, diseños y piezas, así como personal técnico de mediana cualificación cuyo interrogatorio le permitió aprender todo lo necesario para diseñar misiles balísticos que durante muchos años superaron tecnológicamente a los estadounidenses.

Aunque insistía en lanzar un satélite al espacio, sus ideas fueron rechazadas hasta que irónicamente a alguien en EEUU se le ocurrió la misma idea sufriendo el mismo rechazo, la noticia llegó a la URSS y de repente las autoridades soviéticas vieron la oportunidad de humillar a EEUU.

Koroliov siempre trabajó en un discreto segundo plano, temeroso quizás de volver a acabar en la cárcel por culpa de algún delator, seguramente se sintió cómodo con el hecho de que su sola existencia fuera alto secreto, aunque nadie lo supo en su día, acompañó a Gagarin y otros cosmonautas cuando les rendían honores, oculto entre el abundante séquito que les acompañaba.

Y ciertamente tenía motivos para ser desconfiado, porque si pasó por el gulag fue precisamente por la denuncia falsa de otro ingeniero que también destacó en la carrera espacial, Valentín Glushko.

Pero lo cierto es que Koroliov no volvió a tener problemas con el poder, falleció por las complicaciones de una operación de estómago trabajando infatigablemente por realizar su gran proyecto frustrado, poner un hombre en la Luna.


Zambia quiere poner "afronautas" en la Luna

Suena delirante, y lo es, pero es rigurosamente cierto que en 1964 la recientemente independizada república africana de Zambia proclamó solemnemente que pensaba disputar la conquista del espacio a EEUU y la URSS, un excéntrico profesor de ciencias, que daba clases en un colegio de enseñanza primaria, llamado Edward Makuka Nkoloso proclama que si recibe la financiación de aproximadamente ¡doce millones de dólares actuales! será capaz de enviar a 12 hombres, una mujer de 17 años y dos gatos ¿¿?? a la Luna.

Por si acaso todo esto de por si ya no suena bastante surrealista, lo mejor del caso es que no pretende hacerlo usando cohetes espaciales, no, sino con un sistema que a su juicio es mucho mas fiable, económico, y además reutilizable ( toda una revolución en la época) ¿una lanzadera espacial? pues no ¡¡una catapulta gigante!!

Pero este iluminado (por evitar la expresión "loco de atar" fue mucho mas lejos aun, decidió que una vez se pudiera ver a los primeros hombres negros en la Luna (lo de "negro" no es peyorativo) lanzaría otra misión espacial, nada menos que...a Marte.

Y la tripulación no tenía desperdicio, una mujer, dos gatos y...¡¡¡Un misionero cristiano!!! se ve que el tal Makuka quería asegurarse de que si contactaba con los marcianos estos recibirían el mensaje de Cristo, y que se le recordaría no solo como el visionario que llevo al hombre (negro) a la Luna y a Marte, sino como el evangelizador de alienígenas, glorioso.

Si alguien se cree que es una historia inventada, basta mirar esta portada de un periódico Zambiano.


En este artículo de prensa el gran Makuka entre otras "perlas" asegura que el programa espacial Zambiano lleva seis o siete años de ventaja frente a EEUU y la URSS, que puede hacer despegar un cohete espacial desde el estadio de futbol de Lusaka (la capital de Zambia) y que pocos días después (no mas de cinco o seis)¿¿¿??? ese cohete llegaría a Marte y se comenzaría a evangelizar a los marcianos a los que el aseguraba haber visto con su telescopio (que visión tan aguda) eso sí, el misionero tendría órdenes estrictas de no convertir a los marcianos contra su voluntad, que considerado...

Pero la cosa va todavía mas lejos, asegura también que espías de la CIA y el KGB están intentando robar su tecnología y secuestrar a su única afronauta mujer y a sus queridos gatitos, no se sabe con que oscuros y malévolos motivos. Concluye diciendo que ha montado un centro de entrenamiento de afronautas que aunque es secreto no tiene reparos en decir exactamente donde está.

¿Y existía ese centro de adiestramiento? ya lo creo que sí, en él los intrépidos aspirantes a afronautas, por cierto la mayoría de ellos analfabetos (que sorpresa) simulan la ingravidez balanceándose en un columpio hecho con un neumático y dos cuerdas y se lanzan rodando por una cuesta abajo dentro de un bidón para simular la dureza de un alunizaje, además de realizar unos cuando menos curiosos ejercicios gimnásticos.

Y como una imagen vale mas que mil palabras aquí se puede ver la sede "secreta" de la Academia Zambiana del Espacio.



¿Y cómo acabó esta historia? Pues lamentablemente el programa espacial fracasó (increíble) y la causa oficial fue que la única mujer del grupo se quedó embarazada y sus padres furiosos la reclamaron, curiosamente inmediatamente después desertaron la mayoría de los aspirantes (los elegidos para la gloria), no hay noticias de que pasó con el misionero o los gatos, eso queda como uno de los grandes enigmas de la historia.

Como podemos ver, el ser humano nunca perderá su capacidad de sorprendernos.


Alexei Leonov y su aterrador paseo

Finalizados los logros propagandísticos del programa Vostok, los ingenieros rusos decidieron ir mas adelante y crear un programa espacial mas ambicioso, sería conocido como Voskhod.

Aunque el proyecto Voskhod no tuvo ni el impacto mediático ni la fama del Vostok, sus logros no fueron menos espectaculares, aunque cambió completamente la filosofía de la exploración espacial, sobre todo en lo referente a la seguridad.

El proyecto Voskhod tuvo solo dos misiones tripuladas, seguramente porque era tan peligroso que Koroliov lo detestaba, y es que el viejo Koroliov era un obseso de la seguridad y obligaba a poner márgenes de seguridad amplísimos en todo.

Koroliov deseaba diseñar una cápsula espacial que fuera capaz de acoplarse en el espacio con otra, y que a su vez la esclusa donde se acoplaban las naves se pudiese usar para realizar actividades extravehiculares (EVAs), mas conocidas por el gran público como "paseos espaciales" en otras palabras, tenía en mente lo que mas adelante sería la cápsula Soyuz.

Dado que sería una nave totalmente nueva Koroliov suponía que podría mejorar mucho la seguridad desde el diseño inicial, desgraciadamente el politburó soviético le impuso sus planes y tuvo que diseñar muy rápidamente una cápsula que permitiera transportar varios tripulantes y realizar EVAs, así que tuvo que rediseñar la cápsula Vostok.

El primer lanzamiento tripulado fue una auténtica temeridad, tres tripulantes agazapados en el interior de una cápsula que inicialmente se había diseñado solo para uno, la única forma de que cupieran fue lanzarlos sin trajes espaciales y prescindir del asiento eyectable, lo que significaba que si el cohete fallaba durante el despegue morirían sin remedio, la ausencia de trajes espaciales hacía que en caso de producirse una descompresión de la cabina, aunque fuera breve, los tripulantes morirían también.

Alexei Leonov era un cosmonauta que formaba parte del primer grupo de 20 que se seleccionó para el programa Vostok, aunque inicialmente no destacó mucho, mas adelante gracias a su carácter jovial, alegre y campechano consiguió ganarse la amistad y el respeto de todos, él sabía que tendría su oportunidad, y desde luego que la tuvo, iba a ser el primer hombre en salir de una nave en órbita embutido en un traje espacial, su hazaña no sería tan recordada como la de Gagarin, pero casi.

La misión Voskhod 2 era compleja y peligrosa, Leonov embarcó en la nave ya embutido en su traje espacial, sin tener opción alguna de quitárselo durante toda la misión, ya que el espacio interior de la cabina era demasiado estrecho, junto a él iba el otro único tripulante, el comandante de la misión Pavel Belyayev, que supervisaría desde dentro la EVA.

Para no aumentar el peso de la Voskhod, la esclusa para EVAs era poco mas que un saco hinchable con una escotilla muy estrecha en un extremo, ciertamente no era una operación apta para claustrofóbicos, Leonov salió sin muchos problemas y flotó durante un total de 12 minutos unido solo a su nave por el cordón umbilical que mantenía operativo su traje.

Pero cuando Leonov tiraba del cable para regresar a su nave de repente se percató de algo terrible, el traje se estaba hinchando demasiado, aunque se había probado en la Tierra con una cámara de vacío, ahora llevaba un ser humano que se movía en su interior y su estructura se estaba estirando mucho. Había que regresar y rápido, pero se vió que no era capaz de pasar su cuerpo por la escotilla, el traje se había hinchado demasiado, y en cualquier momento se podía rasgar con letales efectos, había que hacer algo y rápido.

La decisión que tomó fue expeditiva, abrió una válvula del traje y empezó a despresurizarlo para conseguir que se desinchara lo suficiente para pasar, sabía que solo tendría unos segundos hasta perder el conocimiento, y dado que Belyayév no llevaba traje espacial para salir a buscarle solo tendría una oportunidad para entrar o moriría allí sin remedio.

Afortunadamente consiguió entrar en la esclusa y cerrar la escotilla, una vez dentro represurizó su traje y esperó pacientemente a que Belyayev presurizara la esclusa, abriera la escotilla y tirase de él hasta meterle en la cápsula.

Leonov regresó convertido en un héroe, no solo había logrado otro record para el programa espacial soviético, también había demostrado su capacidad de salir vivo de una situación muy peligrosa. De hecho pasó a convertirse en el favorito del programa espacial soviético. Situación que se acentuó aun mas tras el trágico fallecimiento de Gagarin.

Leonóv parecía destinado a ser protagonista de las mas grandes gestas del programa espacial soviético, pero lo cierto es que desde entonces estuvo gafado en todos los proyectos en los que estuvo implicado, estaba destinado a ser el primer soviético en la Luna, pero el proyecto lunar no llegó a tiempo de adelantar al proyecto Apolo y fue cancelado, iba a ser el comandante de la Soyuz 11, la primera expedición tripulada a la estación espacial Salyut 1 (la primera estación espacial de la historia) pero su tripulación fue apartada porque uno de sus dos compañeros, Valery Kubasov, dio positivo en un reconocimiento médico por tuberculosis y toda su tripulación fue sustituida por la tripulación de reserva, que tras permanecer 23 días en la Salyut murieron durante el regreso por la despresurización de la nave (desde la Voskhod los cosmonautas no llevaban trajes espaciales).

Pero Leonóv tuvo una última oportunidad en 1975, cuando fue designado para mandar la nave Soyuz 19, que cumpliría una misión histórica, el Apolo-Soyuz, la primera -y única- misión espacial conjunta norteaméricano-soviética, seguramente las autoridades soviéticas consideraron que era el más válido por su innegable curriculum, su carisma y su carácter bonachón y amable.

Leonóv fue, y es, probablemente el mas querido y admirado cosmonauta soviético dentro y fuera de su país, no solo por sus méritos profesionales, que los tuvo y muy notables, sino por sus innegables cualidades humanas.

El "vuelo peonza" de Neil Armstrong

Neil Armstrong fue el hombre que pasaría al olimpo de la astronáutica, pero en 1965, cuando le lanzaron al espacio en la Gemini 8 era relativamente desconocido para el gran público, en parte por su propio carácter, reservado y tímido. Aunque oficialmente Neil Armstrong era un civil, hasta 1960 había sido un experimentado piloto naval con experiencia de combate en la guerra de Corea y veterano piloto de pruebas, había llegado a participar en programas previos de la NASA como el proyecto Dyna-Soar (predecesor lejano del S
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