Imagen de Malvinas pintada con la bandera local.
Hoy se conmemoran treinta y dos años del inicio de la Guerra de Malvinas, entre el Reino Unido y Argentina. Se trató de una lucha armada en que, la entonces dictadura argentina representada por Leopoldo Galtieri, y la Corona y democracia británicas dirigidas por Isabel II y Margaret Tatcher, se enfrentaron por la soberanía territorial de Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, en manos del Reino Unido desde el siglo XIX. Argentina estaba atravesando los últimos meses del dictatorial Proceso de Reorganización Nacional que provocó la sangrienta pérdida de miles de ciudadanos; y el Reino Unido y sus territorios de ultramar atravesaban el excelente momento de democracia y desarrollo que hoy continúa.
Billete malvinense en homenaje a la reina Isabel II.
Debido a la violencia que ejercía la dictadura en Argentina, sus gobernantes perdían apoyo popular, y Galtieri optó por recuperar las islas del Atlántico Sur para recuperar ese apoyo a la vez. Inmediatamente, la primera ministra Tatcher reaccionó y mandó a defenderlas en nombre del Reino y sus ciudadanos. Si bien es cierto que las islas son legalmente argentinas, sus pobladores eran y son británicos legales y de corazón, y ninguno quiso recibir una guerra en su territorio. Al mes siguiente del inicio de combate, la Organización de las Naciones Unidas propuso el retiro de las fuerzas de ambos países de las islas a fin de iniciar conversaciones, pero no se pudo. Miles de jóvenes soldados fueron enviados a defender la soberanía, aunque una potencia de primer mundo como el Reino Unido obviamente superaba a un país tercermundista como Argentina.
Billete argentino en homenaje a Malvinas.
La guerra concluyó el 14 de junio con la rendición argentina ante los británicos tras 74 días de combate, 649 soldados argentinos muertos con 255 militares británicos y tres isleños. La derrota supuso el fin de la dictadura, el llamado a la democracia con la elección de Raúl Alfonsín como presidente y la reeleción y apoyo de Tatcher en su país. Hoy, Argentina lucha para establecer diplomáticamente a las islas del Atlántico Sur y la Antártida como departamentos provinciales. En cambio, los territorios mundiales de ultramar del Reino Unido atraviesan un momento de serenidad y crecimiento en mano de los británicos, y el gobierno argentino pasa una hora de crisis institucional e impopularidad opositora junto a una inflación enorme en su territorio, aunque a la vez, la Corona británica está igualmente perdiendo popularidad. Es momento de que Isabel II abdique.