1. El teléfono móvil
El primer concepto de un dispositivo de comunicación móvil se produjo en una serie de televisión que se llama Star Trek (Viaje a las estrellas) . En 1973, Martin Cooper hizo historia cuando se hizo la primera llamada telefónica pública en un dispositivo móvil portátil.
2. El Submarino
En el año de 1870, Julio Verne publicó el clásico de ciencia ficción Veinte mil leguas de viaje submarino, la historia giraba en torno a las aventuras que recorrió un inventor en el Nautilus, el submarino más avanzado que existía en aquel momento. Finalmente fue Inventado en la realidad por: Simon Lake (1898).
3. El satélite geoestacionario
En 1945, el autor Arthur C. Clarke publicó un artículo en la revista Wireless World y propuso un satélite que permaneciera inmóvil en el aire, en lugar de pasar por encima de la tierra. El artículo se convirtió en una realidad casi 20 años más tarde con el lanzamiento del primer satélite comercial de comunicaciones geoestacionario.
4. El Cohete
El científico estadounidense Robert H. Goddard, quien construyó el primer cohete de combustible líquido,dijo que se inspiró después de leer la novela de HG Wells ” La Guerra de los Mundos”. El cohete de Goddard se lanzó con éxito el 16 de marzo de 1926.
5. Brazo Mecánico Waldo
En uno de sus cuentos Heinlein, famoso por la novela “Starship Troopers”, hablaba de un inventor llamado Waldo que creaba un brazo mecánico para manejar sustancias peligrosas. Apenas unos años más tarde, alrededor de 1945, se inventan aparatos similares en la vida real, para manejar peligrosos componentes radioactivos de investigaciones atómicas. Los científicos llamaron “Waldos” a estos brazos.
6. Pistola Taser
Los libros de Tom Swift trataban de un joven inventor, entre cuyas creaciones estaba el taser, un arma que administra una fortísima descarga eléctrica a su víctima. Cover, que trabajaba en la NASA, creó un aparato semejante, el cual bautizó con el mismo nombre que tenía en aquellos libros: “Thomas A. Swift’s Electric Rifle” (en español: Fusil eléctrico de Thomas A. Swift).
7. Realidad virtual
Realidad virtual es una ciencia basada en el empleo de ordenadores y otros dispositivos, cuyo fin es producir una apariencia de realidad que permita al usuario tener la sensación de estar presente en ella.
Inventado en la ficción por: Neal Stephenson en “Snowcrash” (1992). En la realidad por: Philip Rosedal (2003)
8. Ordenadores con pantalla táctil plana
Una pantalla táctil es una pantalla que mediante un toque directo sobre su superficie permite la entrada de datos y órdenes al dispositivo, y a su vez muestra los resultados introducidos previamente. Asi que, si usted es dueño de un iPad o un Kindle o algún tipo de dispositivo de pantalla táctil plana, tiene una deuda de gratitud a la ya mencionada Star Trek , esta vez de Star Trek: The Next Generation.
9. La World Wide Web
En una entrevista de 1997 para una revista, Tim Berners-Lee (en la foto), el hombre más acreditado por la creación de la web en todo el mundo, habló de la fascinación en su juventud por un cuento de Arthur C. Clarke. Este cuento, M Dial de Frankenstein, que fue escrito en 1964, contó con un entorno donde las computadoras estaban en red entre sí y con el tiempo comenzó a aprender a pensar de forma autónoma. Aunque Berners-Lee estaba claro que él no quería cumplir totalmente esta visión, hizo ver la web como algo que podía transformar la sociedad. 15 años más tarde demostraría que tenía razón.
10. El virus informático
Esto probablemente no es algo que queremos celebrar como una invención pero debe su existencia a la ciencia ficción de todos modos. En 1975, una novela del autor británico John Brunner, el Shockwave Rider , describe un programa de auto-replicantes que podría propagarse a través de una red. En 1982, John F. Shoch y John A. Hupp, los investigadores de Xerox, crearon un pequeño programa diseñado para identificar los ciclos ociosos de CPU , pero terminó creciendo más allá de sus intenciones hasta el día de hoy.
11. El Radar
Inventado en la ficción por: Hugo Gernsback en “Ralph 124C 41+“(1911).
Inventado en la realidad por: Robert M. Page (1934).
El Sr. Gernsback es uno de los pilares del fandom de la ci-fi. Los famosos Premios Hugo (Science Fiction Achievement Awards) llevan su nombre, sin ir más lejos. En una de sus historias, Gernsback detallaba un sistema de detección que utilizaba los mismos mecanismos que el radar. En su novela, llegaba hasta a detallarlo con un diagrama muy preciso. En 1934, Robert M. Page presentó el primer radar funcional, de una manera no tan diferente al creado en la ficción.
12. El Ebook
Inventado en la ficción por: Douglas Adams en “La guía del autoestopista galáctico” (1979).
Inventado en la realidad por: Sony (1992).
Puede que en “Star Wars” George Lucas ya decidiera que nunca se viera algo papel en pantalla, pero Douglas Adams imaginó que las civilizaciones más avanzadas ya prescindían de él y optarían por una especie de tablets donde encontraban todo un libro indexado en un formato digital. Lo mismito que tenemos ahora, cada vez en más casas. Sony fue la primera en vender algo similar: el Data Discman, que almacenaba libros en CDs y disponía de un visor para leerlos.
13. El Helicoptero
Inventado en la ficción por: Julio Verne en “Robur, El Conquistador” (1886).
Inventado en la realidad por: Igor Sikorsky (1939).
¿De nuevo Verne? Así es. Y es que Sikorsky, creador del helicóptero moderno, comenzó a interesarse por perfeccionar este invento a partir de leer el cuento donde Verne imaginó un artefacto semejante. El inventor citaba con frecuencia una frase del novelista francés: “lo que un hombre puede imaginar, otro puede convertir en realidad”.
14. La bomba Atómica
Inventado en la ficción por: H.G. Wells en “El mundo liberado” (1914).
Inventado en la realidad por: Leo Szilard (1932).
En 1914, Wells publicó una novela, “El mundo liberado”, en la que hablaba de una nueva fuente de energía. Años después, el físico Leo Szilard leyó el libro y recibió una inspiración para resolver el problema de una reacción nuclear en cadena el año siguiente, sentando las bases para desarrollar la bomba atómica. Posteriormente, e inspirado por las guerras apocalípticas descritas en la novela, decidió hacer campaña para el control de estas letales bombas, bautizadas por el autor… ¡décadas antes de que existieran!
15. VIAJE A LA LUNA
dijo:“… -Tengo por lo tanto el honor de proponer, mis valientes colegas, que intentemos esta pequeña experiencia.”[/quote]
Hubo que esperar hasta 1969 para ver la llegada del hombre a la Luna. Aunque la tecnología del Apolo 11 se parecía muy poco a lo que nos habían mostrado las historias de viajes a la Luna, ese trayecto ya lo había hecho el ser humano anteriormente en la literatura y en el cine.
Armstrong y el módulo lunar "Eagle" en la Luna.
Julio Verne publicó en 1865 De la Tierra a la Luna, continuada cinco años después con Alrededor de la Luna. Todavía hoy sigue siendo un relato apasionante lleno de sentido del humor y de una asombrosa clarividencia científica.
Sin embargo, hay precedentes a Julio Verne. En Somnium (1634) Johannes Kepler narra un viaje a la Luna por medio de un conjuro mágico. Muchos la consideran la primera obra de ciencia-ficción de la historia. Pero, incluso el relato de Kepler tiene un antecedente, curiosamente también llamado Somniun, escrito en 1532 por Juan Maldonado, teólogo jesuita español. Nos cuenta un viaje utópico a la Luna donde habita una sociedad libre de los pecados capitales.
El primer viaje cinematográfico a la Luna es también la primera película de ciencia-ficción de la historia. Georges Méliès rodó Viaje a la Luna (1902) basándose en De la Tierra a la Luna de Verne y Los primeros hombres en la Luna (1901) de H.G. Wells. Es una película ingenua, de aspecto teatral, donde se utilizaron por primera vez trucos de cámara, inventándose los efectos especiales.
Viaje a la Luna (1902)
La mujer en la Luna (Fritz Lang, 1929) narra un viaje a nuestro satélite con el fin de encontrar oro. Con destino a la Luna (Irving Pichel, 1950) utiliza un cohete propulsado con energía atómica. De la Tierra a la Luna (Byron Haskin, 1958 ) se basa en la novela de Julio Verne, y La gran sorpresa (Nathan Juran, 1964) se basa en la de H.G.