
Atención: Este post está creado en sentido humorístico, y antes de que algún "alma caritativa" me tilde de machista, con una simple descripción podemos demostrar porque tanto el FEMINISMO como el MACHISMO son posturas fundamentalistas y totalmente absurdas
(ABRE EL TELÓN. Una pareja se encuentra pasando su primera cita en un romántico restaurante de Puerto Madero. A la luz de la vela en el centro de mesa, nuestra pareja elige su plato mientras los atiende el maitre del salón)
Juan: Mozo, mientras elegimos, por favor, dos copitas de Malbec para mi y la dama que me acompaña, por favor.
María: cofcofcof MACHISTA cofcofcof.
Juan: ¿Perdón?
María: Nada, nada, una tos bárbara tengo. Pero pienso que yo, COMO MUJER LIBRE QUE SOY, tengo derecho a elegir mi propia bebida de entrada sin que me la impongan.
Juan: Ah, claro Mari, obvio, elegí tranquila. Yo por costumbre.
María: No es costumbre, es culturización de la hegemonía de la decisión. Mozo, traigame una copa de Malbec.
Mozo: (confundido) Muy bien, enseguida las traigo.
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J: (Mientras mirá la carta) Mmm, a ver, a ver… Qué elegir, qué difícil está jeje (ríe para tapar el silencio).
(Sigue él, casi hablando solo) Mientras elegimos, contame ,¿vos qué haces, estudias?
M: Sí, mucho, y además trabajo… No sólo los hombres trabajan.
J:No, no, eh, ya se, no lo pregunté por nada en especial…
M: Debe ser porque estarás acostumbrado a que la mujer, como debe ser tu madre, esté en la casa encerrada preparándole un café al macho alpha.
J: No, jaja, no, cero, mi vieja nada que ver, está en otra.
M: (dice entredientes) El ejercicio de la dominación es ideal sobre la ignorancia.
J:¿Eh? No, no, quiero decir que no habla mucho de éste tipo de cosas.
M: ¿Hablas de la opresión? ¿De la conciencia de género y de la responsabilidad de ser mujer?
J: ¿Qué? No, pará, nos fuimos al carajo, pidamos y cambiemos de tema que esto no viene para bien, llamemos a la moza.
M: ¿Moza? Claro, siempre mujer… ¿El sexo débil, no?
J: Qué se yo, Mari, no lo dije por eso, lo que pasa es que no veo al mozo nuestro cerca.
M: No me sorprende, acá los hombres deben ser jefes y seguro pasan el día mirándoles el culo a estas pobres esclavas.
J: Bueno, jeje, tan mal no están, ¡hay que aprovechar! jeje
(Silencio total)
J: Pará, Mari, es una joda, relajala.
M: ¿Relajala? (tira la servilleta contra el plato) ¿Te das cuenta que sos otro machista HIJO DE PUTA? “Hablemos de otra cosa” decís, ¿de qué carajo querés que hablemos? ¿De lo banal? ¿Vos pensas que la mujer nació sólo para eso, PELOTUDO? ¿Para hablar de la depiladora y del tránsito lento? TE CUENTO QUE NO.
(El restaurante entero entra en silencio y observa incómodo a nuestra pareja, a lo lejos un mozo tose para romper la misa y los murmullos nacen lentamente otra vez).
M:(Retoma ella) Sabes lo que pasa, Juan (frena porque se le arma un nudo en la garganta de la emoción acumulada) Esas pobres mujeres , no trabajan así porque les gusta mostrar el orto, están CULTURIZADAS, se sumergen inconscientemente en la cosificación, dejan de ser mujeres para ser ORTOS, Juan, ORTOS. Es terrible… LAS POLLERAS SON VIOLENCIA.
J:Mirá, Mari, disculpame pero me voy a ir, empiezo a sentirme medio incómodo.
M: Obvio que te sentís incómodo. Pero lo que pasa es que finalmente estás abriendo los ojos, ¡hay una mujer atrás de estas dos tetas, Juan, soy una mujer orgullosa de su género, y a vos eso no te gusta. No te gusta que YO sea LIBRE, ¡mirá qué libre soy de tu prejuicio subyugante, de tu dominio fálico, de tu enfermedad tirana y adicta a la sumisión vaginal…¡Se acabó! ¡Soy LIBRE!
(Ebria y extasiada por su poesía libertaria, María finalmente levanta la vista para ver que su cita ya se había ido. Un viento entró por la puerta mientras se cerraba sola de un portazo y, tras este, algunas hojas secas entraron al local. Un mozo acude a barrerlas)
María: Mozo, ¿ese hombre pagó las copas?
Mozo: No, señorita.
María: HIJO DE PUTA, ENCIMA TENGO QUE PAGAR YO.
BAJA EL TELÓN