Bienvenidos! Este es un post escrito para develar la ignorancia de los más arrogantes...
El asunto es que ciertos términos científicos son empleados de manera incorrecta por la lengua popular, a veces con tristes resultados.
A continuación, algunos términos y ejemplos que dan cuenta de esta situación:
1. Teoría
"Pero esas son sólo teorías", es una expresión mascullada insistentemente por la masa popular y que no hace más que delatar su ignorancia.
Grupos como los negacionistas del cambio climático y los creacionistas suelen utilizar la palabra "teoría" para poner en duda el cambio climático y la evolución.
Parecen ignorar la abrumadora cantidad de evidencias que apoyan tanto el cambio climático provocado por el hombre como a la teoría evolutiva de Darwin.
Parecen, también, ignorar la minúscula cantidad de evidencias que tienen sus argumentos a favor.
Y es que nunca les enseñaron que una teoría científica es una explicación de algún aspecto del mundo natural que ha sido reforzada a través de repetidos experimentos o pruebas.
El error está en suponer que una teoría es sólo una idea que vive en la cabeza de alguna otra persona, y no una explicación arraigada tras experimentos y pruebas.
2. Escéptico
Cuando la gente no acepta que el hombre ha causado el cambio climático, los medios de comunicación a menudo describen a esos individuos como "escépticos del clima". Pero eso puede darles demasiado crédito, opina Michael Mann, científico climático de la Universidad Estatal de Pennsylvania.
Sucede que negar la ciencia convencional basándose simplemente en críticas endebles, inválidas y a menudo impulsadas por intereses, no es en absoluto escepticismo. Es simplemente ir a contracorriente... o negación.
En cambio, los verdaderos escépticos están abiertos a las evidencias científicas y están dispuestos a evaluarlas de manera adecuada.
"Todos los científicos deberían ser escépticos. El auténtico escepticismo es, tal y como lo describió Carl Sagan, la maquinaria de auto-corrección de la ciencia", sostiene Mann.
3. Naturaleza VS ambiente
Antes de hablar de esto debemos saber que, si bien los genes pueden influir en los seres humanos, también lo hacen los cambios epigenéticos (modificaciones que alteran el orden de activación de los genes, y son tanto hereditarios como influenciados por el medio ambiente).
El ambiente que conforma el comportamiento humano puede ser cualquier cosa, desde los compuestos químicos a los que se expone el feto en el vientre materno, la manzana de edificios en la que se crió, o el tipo de alimentos que consumió durante su niñez, dice Kruger. Todos estos factores interactúan de un modo desordenado y, todavía impredecible.
4. Natural
La palabra "natural" es otra pesadilla para los científicos. El término se ha convertido en sinónimo de virtuoso, sano o bueno. Pero no todo lo artificial es poco saludable, ni todo lo natural es bueno para uno. Este error también es conocido como falacia naturalista.
"El uranio es natural, pero si te inyectas lo suficiente, te mueres", opina Kruger.
El gemelo del término natural (orgánico), también tiene un significado problemático. Para la ciencia, que algo sea orgánico significa simplemente que está "basado en el carbono", sin embargo ahora ese término se utiliza para describir melocotones libres de pesticidas e incluso sábanas de algodón de gama superior.
El asunto es que ciertos términos científicos son empleados de manera incorrecta por la lengua popular, a veces con tristes resultados.
opina el científico Rhett Allain.Expresiones como "teoría", "natural" y "escepticismo" están tan corrompidas en el lenguaje vulgar, que incluso deberían ser erradicadas y sustituidas por otras menos engañosas.
A continuación, algunos términos y ejemplos que dan cuenta de esta situación:
1. Teoría
"Pero esas son sólo teorías", es una expresión mascullada insistentemente por la masa popular y que no hace más que delatar su ignorancia.
Grupos como los negacionistas del cambio climático y los creacionistas suelen utilizar la palabra "teoría" para poner en duda el cambio climático y la evolución.
Parecen ignorar la abrumadora cantidad de evidencias que apoyan tanto el cambio climático provocado por el hombre como a la teoría evolutiva de Darwin.
Parecen, también, ignorar la minúscula cantidad de evidencias que tienen sus argumentos a favor.
Y es que nunca les enseñaron que una teoría científica es una explicación de algún aspecto del mundo natural que ha sido reforzada a través de repetidos experimentos o pruebas.
El error está en suponer que una teoría es sólo una idea que vive en la cabeza de alguna otra persona, y no una explicación arraigada tras experimentos y pruebas.
2. Escéptico
Cuando la gente no acepta que el hombre ha causado el cambio climático, los medios de comunicación a menudo describen a esos individuos como "escépticos del clima". Pero eso puede darles demasiado crédito, opina Michael Mann, científico climático de la Universidad Estatal de Pennsylvania.
Sucede que negar la ciencia convencional basándose simplemente en críticas endebles, inválidas y a menudo impulsadas por intereses, no es en absoluto escepticismo. Es simplemente ir a contracorriente... o negación.
En cambio, los verdaderos escépticos están abiertos a las evidencias científicas y están dispuestos a evaluarlas de manera adecuada.
"Todos los científicos deberían ser escépticos. El auténtico escepticismo es, tal y como lo describió Carl Sagan, la maquinaria de auto-corrección de la ciencia", sostiene Mann.
3. Naturaleza VS ambiente
Antes de hablar de esto debemos saber que, si bien los genes pueden influir en los seres humanos, también lo hacen los cambios epigenéticos (modificaciones que alteran el orden de activación de los genes, y son tanto hereditarios como influenciados por el medio ambiente).
El ambiente que conforma el comportamiento humano puede ser cualquier cosa, desde los compuestos químicos a los que se expone el feto en el vientre materno, la manzana de edificios en la que se crió, o el tipo de alimentos que consumió durante su niñez, dice Kruger. Todos estos factores interactúan de un modo desordenado y, todavía impredecible.
4. Natural
La palabra "natural" es otra pesadilla para los científicos. El término se ha convertido en sinónimo de virtuoso, sano o bueno. Pero no todo lo artificial es poco saludable, ni todo lo natural es bueno para uno. Este error también es conocido como falacia naturalista.
"El uranio es natural, pero si te inyectas lo suficiente, te mueres", opina Kruger.
El gemelo del término natural (orgánico), también tiene un significado problemático. Para la ciencia, que algo sea orgánico significa simplemente que está "basado en el carbono", sin embargo ahora ese término se utiliza para describir melocotones libres de pesticidas e incluso sábanas de algodón de gama superior.