pinkfloyd333
Usuario (Argentina)

Bienvenidos! Este es un post escrito para develar la ignorancia de los más arrogantes... El asunto es que ciertos términos científicos son empleados de manera incorrecta por la lengua popular, a veces con tristes resultados. Expresiones como "teoría", "natural" y "escepticismo" están tan corrompidas en el lenguaje vulgar, que incluso deberían ser erradicadas y sustituidas por otras menos engañosas. opina el científico Rhett Allain. A continuación, algunos términos y ejemplos que dan cuenta de esta situación: 1. Teoría "Pero esas son sólo teorías", es una expresión mascullada insistentemente por la masa popular y que no hace más que delatar su ignorancia. Grupos como los negacionistas del cambio climático y los creacionistas suelen utilizar la palabra "teoría" para poner en duda el cambio climático y la evolución. Parecen ignorar la abrumadora cantidad de evidencias que apoyan tanto el cambio climático provocado por el hombre como a la teoría evolutiva de Darwin. Parecen, también, ignorar la minúscula cantidad de evidencias que tienen sus argumentos a favor. Y es que nunca les enseñaron que una teoría científica es una explicación de algún aspecto del mundo natural que ha sido reforzada a través de repetidos experimentos o pruebas. El error está en suponer que una teoría es sólo una idea que vive en la cabeza de alguna otra persona, y no una explicación arraigada tras experimentos y pruebas. 2. Escéptico Cuando la gente no acepta que el hombre ha causado el cambio climático, los medios de comunicación a menudo describen a esos individuos como "escépticos del clima". Pero eso puede darles demasiado crédito, opina Michael Mann, científico climático de la Universidad Estatal de Pennsylvania. Sucede que negar la ciencia convencional basándose simplemente en críticas endebles, inválidas y a menudo impulsadas por intereses, no es en absoluto escepticismo. Es simplemente ir a contracorriente... o negación. En cambio, los verdaderos escépticos están abiertos a las evidencias científicas y están dispuestos a evaluarlas de manera adecuada. "Todos los científicos deberían ser escépticos. El auténtico escepticismo es, tal y como lo describió Carl Sagan, la maquinaria de auto-corrección de la ciencia", sostiene Mann. 3. Naturaleza VS ambiente Antes de hablar de esto debemos saber que, si bien los genes pueden influir en los seres humanos, también lo hacen los cambios epigenéticos (modificaciones que alteran el orden de activación de los genes, y son tanto hereditarios como influenciados por el medio ambiente). El ambiente que conforma el comportamiento humano puede ser cualquier cosa, desde los compuestos químicos a los que se expone el feto en el vientre materno, la manzana de edificios en la que se crió, o el tipo de alimentos que consumió durante su niñez, dice Kruger. Todos estos factores interactúan de un modo desordenado y, todavía impredecible. 4. Natural La palabra "natural" es otra pesadilla para los científicos. El término se ha convertido en sinónimo de virtuoso, sano o bueno. Pero no todo lo artificial es poco saludable, ni todo lo natural es bueno para uno. Este error también es conocido como falacia naturalista. "El uranio es natural, pero si te inyectas lo suficiente, te mueres", opina Kruger. El gemelo del término natural (orgánico), también tiene un significado problemático. Para la ciencia, que algo sea orgánico significa simplemente que está "basado en el carbono", sin embargo ahora ese término se utiliza para describir melocotones libres de pesticidas e incluso sábanas de algodón de gama superior.
Buenas gente! Ahí les va un post para aquellos que pensaban que el mundo ya no podía ser más bizarro.. LAS NUEVAS CATEGORÍAS SEXUALES DEMISEXUAL Personas sin deseo sexual pero que pueden llegar a sentirlo cuando establecen un fuerte vínculo emocional. Los hay homosexuales, heterosexuales y bisexuales. Camila Tudela, 22 años, estudiante de Geografía. ¿Cómo vives la demisexualidad? Puedo encontrar guapo o guapa a alguien, pero más allá de eso no siento nada. Tengo que tener un fuerte vínculo afectivo para sentir atracción sexual. ¿Cómo notaste que eso te pasaba? Cuando chica estaba en un colegio de niñas. Había dos grupos: el de las compañeras a quienes se les revolucionaban las hormonas con los niños y el de las compañeras a quienes les pasaba lo mismo, pero con las niñas. Y a mí no me pasaba nada con nadie. Viví cuestionándome, pensando que tenía un problema. Jamás fui a una fiesta para darle besos a un desconocido, esa idea me da asco. ¿Cómo llegaste a definirte como demisexual? Me puse a buscar en internet. Necesitaba aceptarme y para eso requería salir de la duda de quién soy y por qué me pasa esto. En esa búsqueda di con el término “asexual”, que era lo más cercano a lo que me pasaba. Pero luego sentí una fuerte atracción por una amiga. Entonces pensé que podía ser bisexual o lesbiana. Después tuve relaciones amorosas con hombres, pero jamás sentí una pulsión sexual. No fue sino hasta cuando conocí a quien hoy es mi novio, que supe que yo era demisexual: no sentía deseos por nadie, pero con él fue distinto. Primero, nos hicimos muy amigos, establecimos una relación muy afectiva e intelectual. Recién ahí pude sentir deseo. ¿Ser demisexual es una definición permanente o crees que cambie? Yo soy así. La diferencia es que ahora le puse nombre, y que sé que hay otras personas como yo en el mundo. Descubrirlo me hace sentir tranquila porque me siento normal. Antes me preguntaba por qué no podía ser normal, por qué todo el mundo sentía deseo sexual y yo no, y luego de encontrar este concepto que me define, pienso que, claro, soy normal: lloro, río y me enamoro. Igual que cualquier otra persona. ANDRÓGINO Usan vestimentas que los sitúan en una zona gris y, a primera vista, cuesta distinguir si son hombres o mujeres. La categoría dice relación con la expresión de la identidad de género, no con la orientación sexual. Hay andróginos hétero, bi y homosexuales. Axel Soto, 22 años, estilista y maquillador. Bruno Romero, 18 años, asistente de peluquería. ¿Por qué se consideran andróginos? Axel: Es natural para mí ser femenino y masculino a la vez. Bruno: Este soy yo y me siento cómodo así desde los 15 años, cuando me empecé a vestir de esta forma. ¿Qué es lo que más les preguntan las personas cuando los ven por la calle? Axel: ¿Quieres ser mujer? Y la respuesta siempre es que ¡no! Cuando voy a fiestas voy al baño de hombres y me miran con cara de “¿qué haces acá?”, pero bueno, ¡si soy hombre! Bruno: Con Axel somos la dupla andrógina de Santiago: salimos con tacos y maquillaje, pero jamás queremos ponernos una peluca de pelo largo u operarnos para ponernos pechos o cambiar de sexo. La diferencia con los transexuales es que ellos se sienten del género opuesto al del cuerpo en que nacieron, y por eso quieren operarse. No es nuestro caso: nosotros somos hombres, porque nos sentimos de ese género; somos gay, porque nos atraen los de nuestro mismo sexo, y somos andróginos porque nos gusta expresar nuestra identidad de manera ambigua. ¿Qué rasgos andróginos tienen? Axel: Mis piernas y tengo modismos súper femeninos. Desde chico he sido así, no estoy fingiendo. Bruno: Los rasgos de mi cara. Me encanta mostrar que soy hombre pero con rasgos femeninos, como lo hace el modelo yugoslavo andrógino Andrej Pejić, ícono de Jean Paul Gaultier. ¿En qué etapa de sus vidas se han sentido más cómodos con su imagen? Axel: La más incómoda fue cuando fingía ser masculino. Y, ahora, que es cuando más cómodo me siento, paradójicamente es cuando más la gente me mira, como preguntándose: “¿es hombre o mujer”. Bruno: Ahora. La gente considera que uno es provocador, pero no es mi intención. Todas las mañanas me maquillo y elijo mi ropa, sintiéndome yo, feliz. Si alguien lo toma mal, es su problema, no el mío. PANSEXUAL Los pansexuales son personas que se sienten atraídas por cualquier persona, independientemente de su sexo, orientación sexual y género. Paulina Montoya, 22 años, estudiante de Obstetricia. ¿Por quiénes has sentido atracción? Por heterosexuales y homosexuales hombres y mujeres. Si conociera un andrógino yo sé que me encantaría, porque siempre busco hombres más delicados que yo. No he conocido aún ningún transexual ni transformista, pero no estoy cerrada a la idea. ¿Ser pansexual significa que te sirven todas las micros? Significa que potencialmente podría gustarme cualquier persona, sin importar cómo se vea por fuera. Esto no quiere decir que me guste todo el mundo ni que me agarre a todo el mundo. Pensar que un pansexual es promiscuo es ignorancia, es tan retrógado como decir que todos los hombres gay tienen sida. ¿Qué es lo que más le cuesta al resto entender de la pansexualidad? Que uno sea capaz de sentir atracción sexual por la mente, el alma, el corazón de una persona independientemente de sus características físicas y de cuáles sean sus órganos genitales. ¿Conoces a otras personas que se definan como tú? Creo que todos somos pansexuales y, si no existieran las convenciones sociales de asociar el rosado y las muñecas con las mujeres, y el azul y los autos con los hombres, seríamos una mezcla y cada persona estaría con la o las personas con las que realmente quisiera estar sin necesidad de estar definiendo y aclarando hacia quién se sienten atraídos. POLIAMOROSO Un poliamoroso considera como parte de su identidad enamorarse al mismo tiempo de más de una persona y que, por lo tanto, puede establecer relaciones simultáneas consensuadas. Sebastián Sotomayor, 26 años, cantautor de la banda Me llamo Sebastián. ¿Cómo se vive el poliamor? La idea no es tener relaciones con todos, es mucho más ambiciosa: se trata de estar abierto a generar afectos profundos con más de una persona simultáneamente. O sea, si conozco a alguien que me gusta, entonces genero afectos con esa persona y amplío mi red de afectos, independientemente de que ya tenga una relación con alguien más. Eso es el poliamor: tener una red de apoyo de gente que amas y que te ama. ¿Es lo mismo que la poligamia o que tener una relación abierta? Es súper distinto. La poligamia –generalmente dada por motivos culturales y religiosos– indica que una persona puede tener múltiples parejas, más por motivos sociales y económicos que afectivos. Por otro lado, una relación abierta indica que tu pareja sigue siendo el centro de todo y que uno puede involucrarse sexualmente con quien quiera sin establecer lazos afectivos, mientras no te enamores y mantengas a tu pareja como protagonista. El poliamor, en cambio, abre una red de afectos simultáneos, que no jerarquizan el amor. ¿Qué es lo más complicado de ser poliamoroso? Que uno tenga que sentirse culpable porque te gusta más de una persona si estás en una relación, cuando es algo muy natural que de repente te gusten dos o tres personas a la vez. Que todo el afecto se mida a través de la posesión como “tu eres mi novio y tienes que estar únicamente conmigo”, me parece raro. ¿Qué sería una infidelidad para ti? La gracia del poliamor es la honestidad; es decir, tu pareja o tus parejas deben también estar de acuerdo. Si escondes o mientes, eso es infidelidad. Con mi pareja, que es hombre, hemos tenido otros novios de manera simultánea, pero no somos infieles porque no nos mentimos. Cuando eres poliamoroso aprendes a soltar. Es decir, si tu pareja te deja por otro, hay que entender que no lo hace por hacerte daño, sino porque así es la vida. Eso de “voy a luchar por el amor de él” me parece triste. ¿Cómo es que uno va a estar peleando para que te quieran? QUEER Consideran que definirse hombre, mujer o transexual o establecer un tipo de atracción sexual determinada (héterosexual, homosexual, bisexual), son reducciones culturales. Para ellos todas las opciones son posibles en cada ser humano. Rodrigo Cornejo, 24 años, Periodista. ¿Cómo llegaste a identificarte con la teoría queer? Fue un proceso largo. Al asumirme gay y vivir el bullying en el colegio y el miedo de contarle a mi familia, pensé que la universidad iba a ser una segunda oportunidad para ser yo sin limitaciones. Estudié un año de Derecho en la Universidad Católica y, estando allí, me metí a Misiones y me relacioné con mucha gente del mundo católico. Tanto, que incluso pensé en ser seminarista. Pero finalmente conté que era gay y la reacción de algunos de ellos fue: “Estás llamado a la castidad, tienes que tener fuerza, esta es la cruz que tienes que cargar, puedes cambiar”. Ahí me di cuenta que nada ni nadie podría decirme quién ni cómo ser. ¿Por qué te identificas con lo queer? Porque el ser humano es demasiado complejo como para encasillarlo en una etiqueta estática. Lo queer implica una posición política: los derechos son para las personas y no para una comunidad determinada. No se puede pelear por los derechos de las mujeres, de los gay, de las lesbianas o de los trans. No importa si eres una mujer vestida de hombre, transgénero, lesbiana, gay o lo que sea. Por ejemplo, la discusión no debiera ser sobre el matrimonio homosexual, sino sobre el matrimonio entre cualquier persona. A mí no me gusta encasillarme. Lo queer no distingue entre sexo, expresión de género ni orientación sexual. Identificarse con lo queer es decir que uno, ante todo, es persona. ¿No crees que identificarse con la teoría queer igual es etiquetarse? En esta sociedad heteronormativa se necesita nombrar las cosas para que existan y darles visibilidad. Pero cuando la gente me pregunta quién soy, yo digo que soy Rodrigo y con eso basta: soy periodista, tengo expresiones masculinas y femeninas, me gusta grabar videos de lipsing (playback) y nunca he descartado enamorarme de un hombre, mujer o una persona trans. Dar por superadas las distinciones de género es, por ejemplo, preguntarse: ¿por qué alguien tiene que salir del clóset?, ¿por qué hay que salir de algún lugar? A los héteros nadie les pregunta si son héteros porque, en realidad, ¿de qué te sirve saberlo? SIN ETIQUETA Existe un número de personas que no se sienten identificadas con ninguna etiqueta. Más bien, extraen lo que más las representa de cada una para definirse. Catalina Cruz, 22 años, estudiante de Licenciatura en Artes Plásticas. ¿Cómo te identificas? Tal vez aún nadie ha inventado el concepto con el que realmente me sienta representada. Yo tengo muy claro quién soy y quién me gusta. Simplemente, no me llama la atención tener una relación amorosa basada en el sexo. No siento ese interés, así es que pienso que puedo ser asexual. Tal vez lo sea, pero no del todo. Tampoco me gusta estar en una relación amorosa, me da flojera. ¿Crees que es malo no tener interés sexual? Para nada. Yo estoy muy segura y feliz de cómo soy. Los jóvenes de mi edad buscan parejas solo por el sexo. A mí eso no me interesa. Creo que igual hay una obsesión con eso de tener sexo. Yo me siento completamente feliz como soy. Si tuvieras que clasificarte, ¿cómo lo harías? Odio las etiquetas. Por mi orientación sexual, me gustan las personas, independiente si son hombres o mujeres. Sería algo así como una pansexual-pasiva porque no me gusta el contacto sexual. Si te enamoraras de alguien, ¿cómo sería esa relación? Lo que me gustaría es un partner, un compañero o compañera con quien compartir mis pensamientos, mis ideas. Mi búsqueda no va por el placer sexual. Para mí hay maneras mucho más lindas de hacer el amor: salir a caminar o conversar toda una tarde me hacen inmensamente feliz. Y para eso tengo a mis amigos, con quienes suplo esa necesidad de compartir con otros y el contacto físico porque yo soy muy de piel y cariñosa, siempre nos andamos abrazando. Entonces, no sabría cuál sería la diferencia entre mis buenos amigos que ya tengo y tener una pareja